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México declara obligatoria la educación superior. Entrevista a Mauricio Andión Gamboa

América del norte/México/20 Junio 2019/Fuente: La Vanguardia

El experto Mauricio Andión previene de las dificultades del proyecto gubernamental de las Cien Universidades para llevar estudios universitarios a las zonas vulnerables

En esta ocasión, en nuestros Diálogos Educativos hablamos con el Doctor Mauricio Andión Gamboa, especialista, investigador y académico de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, toda una figura en el mundo de la educación en México. Nos recibe en las instalaciones del Laboratorio-Aula Multimedia de la UAM-X.

El cambio

Reforma constitucional

La educación superior es de suma importancia. No en vano, en México, se ha reformado el artículo 3º constitucional, que desde hace unos días señala como obligatoria a la educación superior en este país.

Aquí iniciamos nuestra conversación:

– ¿Quién es Mauricio Andión Gamboa? Mauricio Andión:

– “Soy un maestro, un educador que practica la docencia desde hace más de 40 años. Nací en México D.F, hoy Cuidad de México, en la colonia Clavería, alcaldía de Azcapotzalco. Crecí en una familia de clase media, mi padre Manuel Andión Ramírez emprendedor y mi madre Irma Gamboa Tovar profesora-normalista especializada en la enseñanza del inglés, sentaron las bases y principios que me permitieron desenvolverme en mi vida, pensando en el valor de educar y ejerciendo una praxis basada en la cultura del esfuerzo y el mejoramiento constante.

Por el lado de mi madre provengo de un linaje de maestros. Sus abuelos fueron evangelistas y, por lo mismo, pioneros de la alfabetización en el México de fines del siglo XIX. Uno de ellos, Abundio Tovar, fundó una escuela modelo en Miraflores, Estado de México, basado en principios pedagógicos modernos. Mi abuela materna también fundó una escuela en Tacuba, Ciudad de México, “La Academia Mercantil”, recuerdo que se llamaba, en la que se capacitaba a mujeres para el trabajo secretarial, lo que era sumamente progresista para esa época. A su vez, varias de mis tías abuelas fueron también destacadas maestras”.

Mi madre siguió los pasos de su tía Bertha Gamboa Munguía, reconocida maestra-normalista formada en la Universidad de Cornell, N.Y., y, por lo mismo, realizó sus estudios en la Escuela Normal de Maestros, especializándose en la enseñanza del inglés en la Universidad de Michigan. Así que en mi caso, se podría decir que continué con la tradición familiar al seguir una carrera como profesor e investigador en el campo de la educación superior”.

El Doctor Mauricio Andión Gamboa, especialista, investigador y académico de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco.
El Doctor Mauricio Andión Gamboa, especialista, investigador y académico de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco. (Miguel Ángel Gallegos Cárdenas / MAGC)

– Ahora, para continuar con la conversación nos gustaría que nos compartiera un poco sobre su formación y trayectoria académica, ¿Cómo ha sido?

– “Mi formación académica se inicia en el Colegio Alemán “Alexander von Humboldt”. A los cuatro años ingresé al kinder en el campus principal ubicado en la entonces colonia Condesa, y ahí cursé toda mi educación preescolar, básica y media superior. Después de 15 años de educación prusiana, en el más sentido estricto de la palabra, estaba listo para conocer la libertad y a mi país, pues aunque había vivido en él, lo conocía a través de lentes germánicos. En 1974 cuando salí de la prepa mi primera opción era, por supuesto la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quería estudiar sociología y la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales tenía ya un prestigio en ese campo. Ese mismo año lanza su primera convocatoria la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Al conocer el pre-proyecto de la unidad Xochimilco, me quedé seducido por la idea de fundar una nueva universidad con un nuevo modelo educativo en el que el alumno era el centro de la acción pedagógica, y por lo mismo era libre para investigar y aprender de manera autónoma y/o colaborativa, y el profesor era un orientador y propiciador de ambientes de reflexión y aprendizaje”.

Mi pasaje por la UAM Xochimilco marcó profundamente mi vida, ya que definió la ruta que iba a seguir profesionalmente. Desde entonces he estado interesado en las instituciones de educación superior, mi servicio social lo hice en la ANUIES estudiando universidades privadas. Mi tesis de licenciatura es sobre esta temática, concretamente, sobre el problema de la reificación de los títulos universitarios. En 1979, después de un periplo por Alemania y Europa en que estudié un trimestre en la Universidad de Frankfurt en un programa sobre Pedagogía Social, decidí mejor regresar a México, pues era en mi país donde quería ejercer mi carrera como educador. De esta forma, en 1980, pude ingresar al programa de maestría del Departamento de Investigaciones Educativas del CINVESTAV del Politécnico Nacional.

Esta experiencia me metió directamente al entonces campo emergente de la investigación educativa. Recuerdo haber participado en 1981 en el primer congreso nacional de investigadores educativos”.

Al salir de la maestría trabajé en el sector público en un programa de difusión cultural en el medio rural del INEA, como profesor asistente en la UAM-X y en la UNAM en distintas posiciones: como secretario académico en el SUA de la Facultad de Ciencias Políticas, en el Centro de Investigación y Servicios Educativos (CISE), antecedente del IISUE, y como profesor impartiendo las materias de Taller de investigación sociológica y Teorías de la educación. En 1989 gané el concurso de oposición en la UAM e ingresé como profesor asociado de tiempo completo al Departamento de Educación y Comunicación de la unidad Xochimilco. Desde entonces imparto docencia en la licenciatura de Comunicación Social.

En 1993 gané la beca Fulbright-García Robles y Conacyt me apoyó también para estudiar el doctorado en educación en UCLA, la Universidad de California en los Ángeles, en donde me especialicé en el estudio de las instituciones de educación superior y su relación con la tecnología digital y los nuevos medios de comunicación, entonces emergentes en el espacio cibernético”.

Desde mi regreso a la UAM Xochimilco, en el otoño de 1998, ya como profesor investigador titular, he ejercido mi praxis docente en la licenciatura en Comunicación Social formando comunicadores educativos y en los posgrados de la División de Ciencias Sociales y Humanidades. Además, como investigador estoy integrado al cuerpo académico del Área de Investigación: Educación y Comunicación Alternativa que actualmente coordino. Las líneas de investigación que desarrollo en ese espacio se centran en el estudio de los procesos de apropiación social de la tecnología digital en contextos educativos, las cuales han decantado en distintos proyectos de innovación educativa, gestión académica, diseño curricular y difusión cultural, como es caso del Nodo Multimedia que es una red que articula múltiples proyectos educativos y comunicativos como: el Laboratorio-Aula Multimedia, La Semana de la Cultura Digital, Cibercampus UAM-X y la revista digital Reencuento: Análisis de problemas universitarios, que actualmente dirijo”.

Cientos de estudiantes protestan a las afueras de la Secretaria de Gobernación en Ciudad de México (México), para exigir al presidente Andrés Manuel López Obrador que entregue las becas prometidas durante su campaña.
Cientos de estudiantes protestan a las afueras de la Secretaria de Gobernación en Ciudad de México (México), para exigir al presidente Andrés Manuel López Obrador que entregue las becas prometidas durante su campaña. (Mario Guzmán / EFE)

– Por lo visto, su experiencia y participación en la educación superior ha tenido diversas aristas. Desde INEA, la UNAM y particularmente la UAM, han sido los escenarios en que ha tenido la oportunidad de desarrollarse como docente, investigador y productor de conocimientos. Ha tenido oportunidad de interactuar con diversas generaciones de estudiantes, creo que eso es una riqueza cultural enorme. Estamos viviendo la era digital desde hace algunos años, es apreciable que hay muchos cambios, por eso le quiero preguntar, ¿Qué cambios observa entre los estudiantes de educación superior de hace cuatro décadas (1980) y los estudiantes que tiene en la actualidad (2019)?

– “Hay diferencias enormes entre los estudiantes de los 80 y los de hoy, no sólo por el uso que hacen de la tecnología. De hecho, apenas a fines de esa década, fue cuando se comenzaron a usar las computadoras en la UAM-X como un recurso ordinario en las labores académicas, pero eran todavía computadoras de escritorio, no existía la tecnología móvil. Y es hasta fines de los 90, precisamente al regresar de mi experiencia en California, fue cuando se comenzó a usar Internet como una nueva tecnología de la comunicación.

Desde entonces los estudiantes han comenzado a depender enteramente de las redes y a estar conectados permanentemente. Esto representa un cambio radical en la cultura estudiantil y su comportamiento en clase, e incluso en su compromiso político y social. En lo ideológico, político y social, también ha habido muchos cambios. Siento que ahora los jóvenes están menos interesados en la política y viven en condiciones mucho más estresantes, que los enferma y los mantiene oprimidos”.

Por cierto, en la revista Reencuentro, estamos convocando a participar en el abordaje del tema de las “Juventudes Universitarias”, precisamente, para saber cuál es el estado actual de los estudiantes universitarios. Es necesario comprender qué está sucediendo con los jóvenes, sobre todo en el nuevo régimen político al que estamos ingresando.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, posa con integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en el Palacio Nacional (México).
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, posa con integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en el Palacio Nacional (México). (Presidencia De México / EFE)

– Agradezco su respuesta. Veo que está trabajando activamente desde diferentes flancos. Los tiempos han cambiado, las tecnologías han cambiado y las generaciones también. Desde su experiencia en la Universidad Autónoma Metropolitana, a dónde va la Universidad, ¿Qué panorama vislumbra para la Educación Superior Pública en México?

– “Tomando como punto de partida, las señales que está dando el nuevo gobierno, veo las cosas un tanto difusas. Yo no pienso que el régimen sea anti-intelectual o esté en contra de las universidades, pero dadas las actuales circunstancias no se ve muy claro el panorama para las universidades autónomas, ya que los proyectos de educación superior que se están ofertando, son para atender a un cierto sector de la sociedad. Atender a las zonas más vulnerables en específico. Un ejemplo, es el proyecto de las “Cien Universidades” que propone el Presidente, lo cual en principio es bueno.

Sin embargo, el hecho de que los presidentes funden universidades por decreto, no significa que estas instituciones vayan a funcionar o tener un efecto real en la sociedad. Una universidad requiere de tiempo para poder consolidarse, se necesita de un proceso de gestación, de cuerpos académicos bien preparados y comprometidos, de un proyecto educativo, y por supuesto se requieren de ciertas condiciones materiales para poder operar.

Creo que el presupuesto se debe redistribuir de la mejor forma, sobre todo para las universidades públicas existentes y consolidadas, para seguir cumpliendo con nuestra función educativa. Por otro lado, la educación superior pública cumple una función social, por lo cual debe formar a sus estudiantes con una conciencia social, debemos ir más allá de sólo formar cuadros para el mundo laboral. Esto no quiere decir que no debamos estar atentos a los requerimientos del mercado profesional.

La cuestión es que, en estos tiempos, dados los cambios tecnológicos tan profundos que estamos viviendo, no sabemos realmente cómo se van a configurar estos mercados y cómo van a cambiar las profesiones. Esto es un problema mundial que enfrentan los sistemas de educación superior”.

En ese sentido es que debemos orientar nuestra praxis docente hacia el desarrollo de saberes, habilidades y competencias intelectuales apropiadas para vivir en una sociedad informatizada, tales como saber investigar, crear, seleccionar, discriminar, interpretar, procesar y comunicar información y, sobre todo, generar conocimiento. De hecho, eso es con lo que estamos comprometidos aquí en la UAM-X. Actualmente, el cambio es permanente y la apuesta de la educación superior, pienso debería de ser el apoyo efectivo a proyectos de educación continua, en línea y a distancia.

El doctor Mauricio Andión Gamboa junto a Miguel Ángel Gallegos, lector corresponsal de La Vanguardia y conductor de los Diálogos Educativos en México.
El doctor Mauricio Andión Gamboa junto a Miguel Ángel Gallegos, lector corresponsal de La Vanguardia y conductor de los Diálogos Educativos en México. (Miguel Ángel Gallegos Cárdenas / MAGC)

– Me parece muy oportuna su visión en torno a las necesidades que debe atender la Universidad, lo considero muy acertado, dados los tiempos que estamos viviendo. Aunque nos ha venido compartiendo sobre su interés en los medios y la educación, podría ampliarnos un poco más. ¿Qué opinión tiene de la tecnología y su influencia en la educación?

– “La relación entre la tecnología y la educación es algo que se puede ver desde una perspectiva filosófica. La tecnología está cambiando la condición humana, estamos volviéndonos seres cada vez más programados, robóticos, incluso, se prevé que en breve vamos a poder transformarnos en auténticos Cyborgs, homosapiens mejorados genéticamente. Al respecto, debemos plantearnos una serie de cuestionamientos críticos, por eso, estoy iniciando un línea de investigación sobre el campo de las Humanidades Digitales para estudiar más detenidamente estos fenómenos de cambio cultural.

Se pueden consultar diversos estudios que señalan que, en el nivel de la educación básica, no necesariamente es recomendable el uso de las redes, dado que en ese nivel todavía se están formando seres humanos, cosa muy distinta en el nivel superior, donde se forman profesionales y técnicos para su incorporación al ámbito laboral en una sociedad plenamente integrada a la era digital”.

Es este caso la apropiación social de las TIC es fundamental y, por lo mismo, ineludible”.

– Muy interesante lo que nos comenta en relación a todos estos cambios que se avecinan. Universidad, medios de comunicación, tecnología educativa, entre otros, son diversos temas en los que tiene usted una gran experiencia. Me gustaría preguntarle, ¿Cómo vislumbra el momento actual de la Universidad como institución en la era digital?

– “Las universidades son centros de poder, desde que nacieron en la Edad Media, precisamente, porque concentran, producen y distribuyen conocimiento e información. Por eso, las universidades que están constituidas y consolidadas es difícil que mueran. La UAM es una universidad consolidada, a pesar de sólo tener cuarenta y cinco años de vida. Este espacio tiene mucho futuro. Por otro lado, hay muchas instituciones de educación superior privada, las llamadas ´escuelas patito´, que no reúnen los requisitos para ser universidades. Solo brindan servicios educativos y muchas veces de mala calidad, en realidad no son universidades. Este tipo de instituciones son las que están en mayor riesgo de desaparecer.

En todo caso, en un contexto de modernidad líquida como el que describe Bauman en sus escritos, señala que es muy probable que el futuro de la educación superior esté en los medios de comunicación, es decir, en el ciberespacio, y en ese sentido se desarrollen toda índole de programas de educación alternativa, esto es, de educación continua y a distancia a los que las personas de todas las edades accedan durante toda la vida. En un mundo tan cambiante como el actual se tiene que aprender a reconfigurar profesionalmente cada determinado tiempo”.

– Doctor Andión, le agradezco enormemente el tiempo que nos ha concedido para conocer más sobre usted y su experiencia en la educación superior. Finalmente, me gustaría preguntarle, ¿Qué mensaje le daría a los estudiantes de Educación Superior en México?

– “Los estudiantes universitarios que tienen por delante su carrera, deben mantenerse en un proceso de formación permanente. En esta era digital no podemos dejar de formarnos. Los estudiantes deben adaptarse a los cambios, estar abiertos a los cambios. Les recordaría que su carrera comienza cuando inician el plan de estudios en la licenciatura y acaba cuando se retiren del ámbito profesional”.

Un excelente mensaje para los universitarios. Ha sido un verdadero gusto el poder charlar con el Doctor Mauricio Andión, quien además, invita a la audiencia a seguir las actividades que se realizan en el Laboratorio Aula Multimedia de la UAM-X, y asistir en próximas fechas a la Semana de la Cultura Digital que organizan en la UAM-X.

Muchas gracias y hasta nuestro próximo Diálogo Educativo.

Imagen tomada de: https://www.lavanguardia.com/r/GODO/LV/p6/WebSite/2019/06/14/Recortada/img_rvalles_20190614-125953_imagenes_lv_terceros_mag-kMcC–656×369@LaVanguardia-Web.jpg

Fuente: https://www.lavanguardia.com/participacion/lectores-corresponsales/20190617/462861410065/mexico-educacion-superior-obligatoria-cien-universidades.html

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Fuera del alcance de los niños

Noticia/20 Junio 2019/Fuente: El país

En el pensamiento criminal de creer que hay una ideología de género está el trasfondo no sólo de la negación sino del exotismo

A mí me parece no sólo grave sino divertido que la diputada autonómica Rocío Monasterio, del partido antiautonomista Vox, sea la próxima consejera de Educación del Gobierno de Madrid, si ese es su deseo. Y proceda desde el poder, como ocurre en el resto de España desde la oposición o la insignificancia, a abolir, matizar o, mejor aún, promover la educación sexual de los niños según los parámetros ideológicos correspondientes. No por ver a las criaturas convertidas en conejillos de Indias de experimentos educativos de los años cuarenta, sino por ver a esas mismas criaturas volcar esas teorías bajo la voz en off con la que acababa Jurassic Park: “La vida siempre se abre paso”. Y detrás de la vida, casi pegada, el sexo.

Muchas de las guerras que en España ha vuelto a levantar la extrema derecha y su influencia en los partidos que pactan con ella son ilusorias, presa de una nostalgia inacabada que reclama menos atención de la que debiera. El sexo no es Madrid Central, ni la masturbación unos impuestos que se puedan quitar, ni empezar a tocarse con tu amigo o tu amiga la peatonalización de Pontevedra. Es tan importante que desborda la influencia política, y al mismo tiempo necesita de ella, de su injerencia, para evitar la reproducción de prejuicios, conductas y perpetuación de roles instaurados y recibidos como únicos. “El papá que se siente orgulloso de que su hijo sea un machito, pero le preocupa que su princesa se acueste con más de uno o dos. La mamá que sacraliza el sexo y transmite a la hija que no se lo dé a nadie que no lo merezca”, escribe Olga Carmona en este periódico en un artículo sobre los riesgos de no querer asumir la educación sexual.

Lo explicó estos días el director de Ordenación Académica del Gobierno asturiano, Francisco Laviana, a quien desde Vox se le intentó montar una hoguera por fomentar las “relaciones sexuales adolescentes variopintas y la masturbación”, nada diferente a lo que ocurre cada vez que un taller de sexualidad dirigido a menores se pone en marcha en cualquier parte, con la salvedad de que con “relaciones sexuales variopintas”, conociendo el percal, el dirigente político igual se refiere al sexo con medusas. “Nosotros”, dijo el educador Laviana a La Voz de Asturias, “no vamos a enseñar en clase a los chicos y a las chicas a masturbarse, pero sí hay que hablar de la masturbación, porque lo van a hacer igual. Por no hablar de ello ¿creemos que no lo van a hacer? Una cosa es que tu convicción religiosa te diga que el sexo es sólo para procrear, pero tienes que seguir sabiendo lo mismo, tienes que ser consciente de que puede haber una práctica de riesgo, ser consciente de que la masturbación existe, de que no puedes forzar a una persona a tener relaciones si no quiere”.

Dicho lo cual, en el pensamiento criminal de creer que hay una ideología de género por explicarle a los niños (también niñas trans, y niños trans) que lo que ven por la calle no es lo normal —porque también hay chicas que se enamoran de chicas y chicos de chicos, aunque no los vea de la mano ni besándose por las calles de sus pueblos y sus ciudades (no, Chueca no es España)— está el trasfondo no sólo de la negación sino del exotismo: que la diversidad lo siga siendo a condición de que se pueda señalar, ya sea para sugerir su cura o para aislarla como desperfecto biológico, manteniéndose fuera del alcance de los niños. Cuando lo que hay que mantener lejos de ellos es una ideología de odio muy concreta.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/06/18/opinion/1560879739_847761.html

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¿Qué se debe hacer con los estudiantes que odian las matemáticas?

América del norte/Estados Unidos/20 Junio 2019/Fuente: Semana

Varios países europeos como Reino Unido, Alemania y Francia, permiten a los estudiantes abandonar las matemáticas a alrededor de los 16 años. ¿Es una buena medida?

Los jóvenes en Estados Unidos tienen que estudiar matemáticas hasta que dejan la escuela. Pero ahora, estudiantes de arte de Nueva York se están rebelando contra esto.

Para muchas personas, las matemáticas no son una asignatura fácil. ¿Cuándo es el momento adecuado para dejar de estudiarlas?

¿Tendría que haber estudiado geometría la actriz Jennifer Aniston? ¿Y la próxima Nickj Minai debe estudiar cálculo?

Algunos de los estudiantes de LaGuardia, la secundaria que inspiró la película Fama y donde fueron alumnos Aniston y Minaj, dicen que no.

«En la escuela de Fama no deberías tener que sacrificar tu arte para tomar otra clase de matemáticas», dice Macy McGrail, estudiante de teatro en la secundaria Fiorello H LaGuardia High School of Music & Art and Performing Arts.

«Quiero dedicarme a mi arte».

Los estudiantes de LaGuardia dicen que respetan la «misión doble» de su escuela de preparar a los estudiantes tanto en el arte como en el aspecto académico.

Pero las preocupaciones de los alumnos apuntan a una conversación más amplia sobre el valor de las matemáticas para los estudiantes que no van a perseguir un camino académico.

El álgebra es la rama de las matemáticas en la que los símbolos, en lugar de los números, se utilizan en operaciones.

La geometría examina la forma de objetos individuales, las relaciones espaciales entre varios objetos y las propiedades del espacio circundante.

El cálculo es el estudio del cambio y el movimiento continuos.

En un artículo de opinión en el New York Times, el profesor de ciencia política Andrew Hacker, que lleva más de 45 años en el Queens College -parte de la City University de Nueva York-, escribió que en un día típico en Estados Unidos hay «seis millones de estudiantes de secundaria y dos millones de recién ingresados en la universidad peleando con el álgebra».

Y esta lucha forzada con las matemáticas, dice el profesor Hacker, «no solo es estúpida: es cruel».

Hacker se describe a sí mismo como una «persona de números». Pero la mayoría de la gente, afirma, no lo es.

«Hay alrededor de un 7% de seres humanos que tienen una aptitud natural para las matemáticas», apunta. «Para el resto es una pura tortura, sin ningún objetivo».

Y el miedo y la aversión que inspira el álgebra puede tener consecuencias.

En Estados Unidos, uno de cada cinco estudiantes de secundaria abandona sus estudios antes de graduarse, y suspender matemáticas es la principal razón académica que dan para explicarlo.

«Lo mismo sucede con la universidad», dice Hacker, quien añade que hay miles de estadounidenses que no aprobaron la secundaria o la universidad simplemente porque les obligaron a estudiar ecuaciones de segundo grado.

Las directrices piden que todos los estudiantes de Estados Unidos tomen geometría y trigonometría, además de dos años de álgebra.

Pero esta no es la norma universal. Según Hacker, varios países europeos, como Reino Unido, Alemania y Francia, permiten a los estudiantes abandonar las matemáticas a alrededor de los 16 años.

Y en Estados Unidos, las matemáticas obligatorias no están necesariamente dando frutos.

Internacionalmente, los estudiantes estadounidenses ocupan la mitad del ránking en cuanto a notas de matemáticas, lo mismo que con la lectura y la ciencia.

No todo el mundo está de acuerdo en que haya que tener un cerebro matemático para ver el valor que tienen las matemáticas.

Dimitri Shlyakhtenko, director de matemáticas puras y aplicadas en la universidad UCLA de California, obtuvo su doctorado de la Universidad de California Berkeley a los 22 años.

Él argumenta que el problema no son las matemáticas, sino cómo se enseñan.

«El cálculo solo por sí mismo es una cosa muy estúpida», dice Shlyakhtenko.

Pero si ves las matemáticas como un estilo de pensamiento, en lugar de la memorización de tablas de multiplicar, añade, se convierte en una «habilidad para la vida que permite todo».

«Las matemáticas han pasado de ser una especie de cosa oscura a algo que está siempre presente».

Un impactante número de malas decisiones de consumo, argumenta, son consecuencia de habilidades matemáticas infradesarrolladas.

A medida que las sociedades se vuelven más «artesanas», dice Shlyakhtenko, con más gente -especialmente artistas- trabajando para ellos mismos, más «se necesita entender tu propio presupuesto, tu propio flujo de caja».

Qué dicen las clasificaciones

Las últimas clasificaciones del Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, o Informe PISA -una de las comparaciones globales más amplias de habilidad académica- posicionó a Estados Unidos en el puesto 38 de 71 países en matemáticas.

Esto es por debajo de la media de la OCDE y por detrás de países como Singapur, Estonia, Vietnam y Reino Unido.

Pero las clasificaciones no proporcionan una respuesta clara sobre cuál es la mejor edad para dejar el álgebra.

Los estudiantes en Singapur, que lidera los ránkings de PISA en matemáticas, pueden elegir centrarse en humanidades para sus exámenes de final de secundaria, pero tienen que estudiar matemáticas o al menos una asignatura de ciencias hasta que dejan la escuela.

Pero Alemania, Francia y Reino Unido -que superan a Estados Unidos por al menos 11 puestos- favorecen modelos más voluntarios.

Los estudiantes pueden dejar las matemáticas alrededor de los 16 años y optar por asignaturas de humanidades.

Así que ¿cuál es la respuesta para estudiantes como los de LaGuardia que no soportan las matemáticas?

Sandra Nagy, directora de la Escuela de Diseño Futuro, una empresa con base en Toronto, Canadá, que trabaja con escuelas y profesores en Estados Unidos y Canadá para desarrollar currículos que promuevan el desarrollo de habilidades y el aprendizaje experimental, está de acuerdo con el profesor Shlyakhtenko en que la mayor parte de los problemas con las matemáticas se derivan de cómo se enseñan: como un concepto abstracto e inaplicable.

«No estamos haciendo que sea relevante [para los estudiantes] así que se descartan como buenos o malos para las matemáticas», dice. «Es la falta de confianza lo que lleva a los chicos a pensar de esa manera».

Cuando los estudiantes preguntan a los profesores por qué les están enseñando algo, «la respuesta no debería ser ‘porque tienes que saberlo», añade. Los esfuerzos se centran en que las escuelas les den una respuesta.

Nagy cita la alfabetización financiera básica como un ejemplo primordial del valor de las matemáticas. Pero también destacó la importancia duradera de perseverar con los temas difíciles.

Hay un valor, dice, en pedir a un chelista con un don innato que estudie algo que no se le da tan bien de forma natural.

Así que incluso para un futuro ganador de un Óscar, todavía pueden tener cabida las matemáticas.

«No tengo claro que todos los chicos tengan que aprender cálculo avanzado o álgebra lineal», dice Nagy.

Pero «si van a convertirse en el próximo actor o cantante más famoso, van a necesitar saber cómo contar su dinero».

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/que-se-debe-hacer-con-los-estudiantes-que-odian-las-matematicas/619988

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Canadá: Qué fue el «genocidio canadiense» por el que murieron y desaparecieron cientos de mujeres

Han pasado casi 50 años desde que Helen Betty Osborne, una mujer indígena que soñaba con ser maestra, fue secuestrada y brutalmente asesinada cerca de Manitoba, una ciudad canadiense profundamente dividida por líneas raciales.En muchos sentidos, la muerte de la joven de 19 años fue indicativa de los casos que estaban por llegar: una adolescente indígena obligada a abandonar su comunidad remota, atacada por cuatro hombres simplemente por su raza, y la larga espera de la familia para que se hiciera justicia.

Hace 15 años, Amnistía Internacional calificó el asalto y el asesinato a la tímida joven como «una advertencia ignorada».

La violencia que enfrentan las mujeres y las niñas indígenas de Canadá está ahora en el centro de atención, cuando una investigación nacional sobre mujeres desaparecidas y asesinadas llega a su fin después de más de dos años de audiencias y testimonios.

Este lunes se publica la investigación. Las primeras conclusiones, filtradas a la cadena nacional de televisión CBC, hablan de un «genocidio canadiense».

El informe, de 1.200 páginas, acusa de la desproporcionada violencia contra las mujeres indígenas al colonialismo fuertemente arraigado y a la inacción del Estado.

Se desconoce el número exacto de víctimas, pero hay reportes de que podrían ser miles.

«Se tardó 40 años en llegar a este momento y solo porque las mujeres indígenas han estado en el terreno haciendo ruido», afirma Robyn Bourgeois , académica y activista que investiga el activismo indígena en Canadá, a Jessica Murphy , periodista de la BBC en Toronto. «Sin ellas no estaríamos aquí» , dice.

Entre las activistas hay familiares de víctimas que han hecho campaña incansablemente por los seres queridos que perdieron, y activistas de base como Beverley Jacobs y Terri Brown, quienes también perdieron a miembros de su familia.

Para Jacobs, el asesinato en 2008 de su prima Tashina General, de 21 años, fue un punto de inflexión en su trabajo. Para Brown, cuya hermana de 41 años, Ada Elaine, murió en 2001, la pérdida continúa atormentando a la familia, que dice que fue asesinada y que su caso fue mal manejado.

Jacobs, abogada mohawk, fue la investigadora principal del informe de Amnistía sobre discriminación y violencia contra las mujeres indígenas, y pasó meses viajando por todo el país reuniéndose con las familias de mujeres que habían desaparecido o habían sido asesinadas.

«En ese momento, eran las familias las que estaban haciendo todo el trabajo», dice. «Fueron las que hicieron los carteles y las búsquedas, pasándolo mal con la policía, y sin obtener respuestas».

Su esfuerzo comenzó justo cuando un caso horrible estaba a punto de aparecer en los titulares de todo el mundo.

La policía había arrestado a Robert Pickton, un asesino en serie que había asediado a mujeres del distrito de Downtown Eastside, en el centro de Vancouver , durante años, siendo muchas de sus víctimas indígenas y marginadas.

Las autoridades habían negado durante mucho tiempo que hubiera un patrón en las desapariciones, o que pudieran estar vinculadas.

Pero una investigación local posterior dejó al descubierto el fracaso sistémico y el sesgo que permitieron a Pickton asesinar a mujeres durante años sin ser atrapado.

Pickton fue finalmente condenado a cadena perpetua por el asesinato de seis mujeres. Inicialmente había sido acusado de matar a 26 mujeres de un total de 69 que habían desaparecido durante los años 80 y 90.

Su juicio de alto perfil hizo que activistas como Jacobs pensaran que lo que había ocurrido en el estado de Columbia Británica, cuya principal ciudad es Vancouver y donde las mujeres indígenas eran una parte desproporcionada de las mujeres reportadas como desaparecidas o asesinadas, se vería también a nivel nacional.

«Ese [caso] fue un punto de inflexión», dice Bourgeois.

También fue donde Jacobs, la abogada mohawk , comenzó su trabajo. «Lo primero que pensé que tenía que hacer era ir a Downtown Eastside porque Pickton acababa de ser arrestado», explica.

Las mujeres que habían estado trabajando durante años para llamar la atención sobre lo que estaba pasando la llevaron a la granja de cerdos del asesino, el sitio donde había cometido los asesinatos.

«Fue horrible. Fue antes de cualquier juicio, no estoy segura de que se hubieran presentado cargos todavía. Pero [los investigadores] ya estaban cavando en el suelo», cuenta Jacobs.

Posiblemente incredulidad o miedoBrown, activista indígena desde hace mucho tiempo y, como Jacobs, expresidenta de la Asociación de Mujeres Nativas de Canadá (NWAC, por sus siglas en inglés), fue fundamental para alertar sobre el «horripilante número de mujeres» que estaban desapareciendo en Vancouver.

Bajo su liderazgo, el NWAC colaboró con grupos como Amnistía Internacional; Kairos, un grupo religioso; y las iglesias anglicana para crear una campaña de sensibilización nacional.

Pero Brown dice que fue una repetición de lo de Vancouver: a menudo se encontraban con indiferencia. También había interrupciones significativas en los registros, lo que dificultaba obtener una imagen completa del problema de la violencia.

Se estaba llevando a cabo un conteo no oficial de los desaparecidos. En Toronto, Amber O’Hara, una mujer del grupo anishinaabey activista contra el SIDA, comenzó a compilar una base de datos en línea.

Y según Brown, las mujeres en Downtown Eastside «estaban haciendo un gran trabajo, contabilizando a las mujeres que se estaban perdiendo».

«Las familias venían y decían: ‘No la hemos visto en semanas’. Y la policía contestaba: ‘Tal vez esté de vacaciones en algún lugar’. ‘Bueno, discúlpeme, nunca dejaron esa cuadra del Eastside».

Brown, quien entonces dirigía la Asociación de Mujeres Nativas de Canadá, decidió que debía haber una compilación formal de los datos.

«Quería ponerle números a esto porque nadie nos creía», rememora. «Pero no teníamos los recursos, hice mi propia investigación y la presenté, pero ellos dijeron: ‘Bueno, ¿cómo sabes que es verdad?’ En ese momento dijimos que había unas 500 mujeres aborígenes desaparecidas y asesinadas».

La asociación consiguió fondos federales para fundar la campaña Sisters in Spirit («Hermanas en Espíritu»), que investigó y sensibilizó sobre las altas tasas de violencia contra las mujeres indígenas. Para el año 2009, habían recopilado 520 nombres.

Aún así, Brown recuerda haber llevado las estadísticas a reuniones con funcionarios del gobierno, incluso algunos líderes indígenas, y dice que «lo más extraño» fue el presentar los datos «a personas que se sentaban allí y te miraban, no te respondían, no te decían nada, no te alentaban, no te daban su apoyo de ninguna manera «.

«Inexpresivos. Posiblemente incredulidad o miedo. No lo sé».

Las estadísticasHasta el día de hoy, la falta de datos sólidos significa que nadie sabe exactamente cuántas mujeres y niñas indígenas han sido asesinadas o han desaparecido en las últimas décadas. Pero algunas estadísticas sí han sido compiladas.

• El 10% de todas las mujeres reportadas como desaparecidas son indígenas y representan el 21% de las víctimas de homicidio. Los indígenas canadienses representan alrededor del 4% de la población.

• La mitad de los homicidios fueron cometidos por un miembro de la familia, pero las mujeres indígenas también tienen 1,4 veces más probabilidades de ser asesinadas por alguien con quien no tienen una relación cercana.

• En 2014, la Real Policía Montada de Canadá identificó casi 1.200 casos sucedidos entre 1980 y 2012.

• Las mujeres indígenas tienen un mayor riesgo de sufrir agresiones físicas y sexuales, incluso cuando se toman en cuenta otros factores de riesgo, y experimentan más violencia por parte de sus parejas.

Bourgeois y Jacobs intentaron tomar una dirección diferente. Fueron al escenario internacional. Brown comenzó a plantear el tema en reuniones de la ONU y en otros lugares.

«Dondequiera que iba, lo mencionaba», explica. «No es que a alguien le importara. Pero pensé que en algún momento alguien escucharía».

Jacobs dice que sabían que Canadá no estaba haciendo nada. «Y sabíamos que los foros internacionales atraerían la atención contra Canadá», afirma. «[A nivel internacional] No hay mecanismos de imposición. La única forma es causar vergüenza al país».

Luego, en agosto de 2014, 43 años después del asesinato de Osborne, otro caso, esta vez la muerte de una estudiante de 15 años llamada Tina Fontaine, comenzó a aparecer en los titulares de todo Canadá.

Su asesinato provocó una indignación colectiva y feroz y consolidó los pedidos de que se abriera una investigación nacional.

Para 2015, la ONU estaba presionando para que hubiera una investigación pública, al igual que un informe canadiense histórico sobre la reconciliación con los pueblos indígenas.

El primer ministro, Justin Trudeau , lanzó oficialmente una investigación al año después de ganar las elecciones generales de 2015.

Para entonces, Brown y Jacobs se habían alejado del activismo por este tema. Ambas dicen que les afectó emocionalmente, especialmente dado que ambas habían perdido a sus seres queridos.

«Sentí que ya no podía hacerlo. Me enojé demasiado», dice Jacobs. «Desde el momento en que empecé [después de la muerte de mi prima] sentí que estaba golpeando mi cabeza contra la pared, sentí que no se estaba logrando nada».

También han sido críticas con la investigación.

Jacobs asegura que nunca logró realmente ganarse la confianza de muchas familias que perdieron hermanas o madres o hijas, y muchas no fueron incluidas en las audiencias públicas.

Según Brown, «hablaron con muchas familias, abrieron muchas heridas. Pero al final, ¿alguien fue arrestado?»

«Tiene que haber justicia. Esos hombres tienen que ir a la cárcel. Si no lo hacen, todo el dinero gastado y todo lo que hablamos no vale la pena, porque no hay justicia».

También advierten que, si bien la investigación pudo haber terminado, los índices de violencia se mantienen altos.

La verdadera curación vendría de parte de los canadienses indígenas que reclaman su cultura, idioma y tradiciones, dice Jacobs.

Afirma que Canadá debe tomar pasos concretos hacia la reconciliación y responsabilizarse de políticas que han sido perjudiciales para las mujeres indígenas.

En estos días, Brown va a las vigilias organizadas para las mujeres desaparecidas y se siente reconocida.

«Alguna joven, inevitablemente, en algún momento viene y empieza a informarme sobre el tema y yo solo pienso: ‘Sí, hay esperanza para nosotros ahora'».

«Porque conocen el problema, pueden nombrar el problema, tienen la fuerza para hablar sobre ello».

El informe finalEl camino hacia la publicación del informe final de la investigación nacional no siempre ha sido fácil.

La investigación, con un costo de US$68 millones, se inició en 2016 con un mandato para profundizar en las causas sociales, económicas, culturales, institucionales e históricas subyacentes de la violencia contra las mujeres y las niñas indígenas.

Se llevaron a cabo 24 audiencias en todo Canadá, con el testimonio de casi 1.500 personas, incluidos familiares de mujeres desaparecidas o asesinadas y sobrevivientes de violencia. También se escuchó a decenas de expertos y se revisaron los archivos policiales e institucionales.

Ha habido renuncias, retrasos, críticas relacionadas con la transparencia y las comunicaciones, y preocupaciones sobre su alcance. Los comisionados lucharon para obtener una extensión de dos años, pero recibieron solo seis meses adicionales del gobierno federal.

Fuente de la Información: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=256845&titular=qu%E9-fue-el-%22genocidio-canadiense%22-por-el-que-murieron-y-desaparecieron-cientos-de-mujeres-

 

 

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Méjico: Por primera vez un normalista ocupará la SEP en Puebla: CNTE

Los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) dieron su voto de confianza a Melitón Lozano como próximo titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y solicitaron que se atiendan todas las demandas de las corrientes del magisterio.

En conferencia de prensa, donde denunciaron amenazas para que no se sumen a proyectos de la CNTE, Juan Durán y Jorge Cabrera, representantes del grupo disidente, informaron que es la primera vez en Puebla que un normalista ostentará este cargo.

Asimismo, comentaron que es la oportunidad de revisar estructuras, las plazas, las instalaciones de las escuelas, e incluso la revisión de los cargos medios y administrativos, que se han dado en los últimos 7 años.

“Los funcionarios que puso el exgobernador Rafael Moreno Valle no sabían nada de educación, siempre lo dijimos, incluso cuando él estaba (…) el nuevo gobernador no se sometió a las presiones de grupos de maestros. Teníamos la preocupación que se inclinara por un político, no por un normalista”, declaró Durán.

Juan Durán, comentó que “ellos siempre solicitaron” que la SEP estuviera a cargo de un maestro. No obstante, cuando se cuestionó su opinión sobre que Melitón Lozano abandonará su cargo como alcalde de Izúcar de Matamoros para ascender al gabinete del gobernador electo Luis Miguel Barbosa, respondió que “nunca dijimos que estuviera libre, nosotros queríamos que fuera un maestro”.

Por otra parte, Jorge Cabrera, indicó que de entrada el nuevo titular tiene que buscar el acercamiento directo con los diferentes grupos del magisterio estatal y escuchar las demandas individuales, además de evitar las negociaciones “en lo oscurito”.

“Si Melitón llega hacer un trabajo verdaderamente a favor de las comunidades educativas, entonces, le pediríamos que se dejen de trabajar. Pedimos que sea una persona, que sea sensible a las demandas que se van a plantear, en el caso del CNTE, serán cosas justas. Pedimos que no caiga en la tentación de hacer acuerdos oscuros y convertir a la SEP en un botín político”, concluyó Durán.

Fuente de la Información: https://www.elsoldepuebla.com.mx/local/por-primera-vez-un-normalista-ocupara-la-sep-en-puebla-cnte-coordinadora-nacional-de-trabajadores-de-la-educacion-meliton-lozano-rafael-moreno-valle-educacion-izucar-de-matamoros-luis-miguel-barbosa-3771930.html

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What’s the point of education? It’s no longer just about getting a job

This essay is part of a series of articles on the future of education.


For much of human history, education has served an important purpose, ensuring we have the tools to survive. People need jobs to eat and to have jobs, they need to learn how to work.

Education has been an essential part of every society. But our world is changing and we’re being forced to change with it. So what is the point of education today?

The ancient Greek model

Some of our oldest accounts of education come from Ancient Greece. In many ways the Greeks modelled a form of education that would endure for thousands of years. It was an incredibly focused system designed for developing statesmen, soldiers and well-informed citizens.

Most boys would have gone to a learning environment similar to a school, although this would have been a place to learn basic literacy until adolescence. At this point, a child would embark on one of two career paths: apprentice or “citizen”.

On the apprentice path, the child would be put under the informal wing of an adult who would teach them a craft. This might be farming, potting or smithing – any career that required training or physical labour.

In Ancient Greece, boys would become either apprentices or citizens. Women and slaves didn’t get any education.Wikimedia CommonsCC BY-SA

The path of the full citizen was one of intellectual development. Boys on the path to more academic careers would have private tutors who would foster their knowledge of arts and sciences, as well as develop their thinking skills.

The private tutor-student model of learning would endure for many hundreds of years after this. All male children were expected to go to state-sponsored places called gymnasiums (“school for naked exercise”) with those on a military-citizen career path training in martial arts.

Those on vocational pathways would be strongly encouraged to exercise too, but their training would be simply for good health.


Read more: Guide to the classics: Homer’s Iliad


Until this point, there had been little in the way of education for women, the poor and slaves. Women made up half of the population, the poor made up 90% of citizens, and slaves outnumbered citizens 10 or 20 times over.

These marginalised groups would have undergone some education but likely only physical – strong bodies were important for childbearing and manual labour. So, we can safely say education in civilisations like Ancient Greece or Rome was only for rich men.

While we’ve taken a lot from this model, and evolved along the way, we live in a peaceful time compared to the Greeks. So what is it that we want from education today?

We learn to work – the ‘pragmatic purpose’

Today we largely view education as being there to give us knowledge of our place in the world, and the skills to work in it. This view is underpinned by a specific philosophical framework known as pragmatism. Philosopher Charles Peirce – sometimes known as the “father of pragmatism” – developed this theory in the late 1800s.

There has been a long history of philosophies of knowledge and understanding (also known as epistemology). Many early philosophies were based on the idea of an objective, universal truth. For example, the ancient Greeks believed the world was made of only five elements: earth, water, fire, air and aether.


Read more: Where to start reading philosophy?


Peirce, on the other hand, was concerned with understanding the world as a dynamic place. He viewed all knowledge as fallible. He argued we should reject any ideas about an inherent humanity or metaphysical reality.

Pragmatism sees any concept – belief, science, language, people – as mere components in a set of real-world problems.

Charles Peirce is sometimes known as the ‘father of pragmatism’.

In other words, we should believe only what helps us learn about the world and require reasonable justification for our actions. A person might think a ceremony is sacred or has spiritual significance, but the pragmatist would ask: “What effects does this have on the world?”

Education has always served a pragmatic purpose. It is a tool to be used to bring about a specific outcome (or set of outcomes). For the most part, this purpose is economic.

Why go to school? So you can get a job.

Education benefits you personally because you get to have a job, and it benefits society because you contribute to the overall productivity of the country, as well as paying taxes.

But for the economics-based pragmatist, not everyone needs to have the same access to educational opportunities. Societies generally need more farmers than lawyers, or more labourers than politicians, so it’s not important everyone goes to university.

You can, of course, have a pragmatic purpose in solving injustice or creating equality or protecting the environment – but most of these are of secondary importance to making sure we have a strong workforce.

Pragmatism, as a concept, isn’t too difficult to understand, but thinking pragmatically can be tricky. It’s challenging to imagine external perspectives, particularly on problems we deal with ourselves.

How to problem-solve (especially when we are part of the problem) is the purpose of a variant of pragmatism called instrumentalism.

Contemporary society and education

In the early part of the 20th century, John Dewey (a pragmatist philosopher) created a new educational framework. Dewey didn’t believe education was to serve an economic goal. Instead, Dewey argued education should serve an intrinsic purpose: education was a good in itself and children became fully developed as people because of it.

Much of the philosophy of the preceding century – as in the works of Kant, Hegel and Mill – was focused on the duties a person had to themselves and their society. The onus of learning, and fulfilling a citizen’s moral and legal obligations, was on the citizens themselves.


Read more: Explainer: what is inquiry-based learning and how does it help prepare children for the real world?


But in his most famous work, Democracy and Education, Dewey argued our development and citizenship depended on our social environment. This meant a society was responsible for fostering the mental attitudes it wished to see in its citizens.

Dewey’s view was that learning doesn’t just occur with textbooks and timetables. He believed learning happens through interactions with parents, teachers and peers. Learning happens when we talk about movies and discuss our ideas, or when we feel bad for succumbing to peer pressure and reflect on our moral failure.

Learning doesn’t just happen through textbooks and timetables. Photo by Alexander Dummer on Unsplash

Learning would still help people get jobs, but this was an incidental outcome in the development of a child’s personhood. So the pragmatic outcome of schools would be to fully develop citizens.

Today’s educational environment is somewhat mixed. One of the two goals of the 2008 Melbourne Declaration on Educational Goals for Young Australians is that:

All young Australians become successful learners, confident and creative individuals, and active and informed citizens.

But the Australian Department of Education believes:

By lifting outcomes, the government helps to secure Australia’s economic and social prosperity.

A charitable reading of this is that we still have the economic goal as the pragmatic outcome, but we also want our children to have engaging and meaningful careers. We don’t just want them to work for money but to enjoy what they do. We want them to be fulfilled.


Read more: The Melbourne Declaration on Educational Goals for Young Australians: what it is and why it needs updating


And this means the educational philosophy of Dewey is becoming more important for contemporary society.

Part of being pragmatic is recognising facts and changes in circumstance. Generally, these facts indicate we should change the way we do things.

On a personal scale, that might be recognising we have poor nutrition and may have to change our diet. On a wider scale, it might require us to recognise our conception of the world is incorrect, that the Earth is round instead of flat.

When this change occurs on a huge scale, it’s called a paradigm shift.

The paradigm shift

Our world may not be as clean-cut as we previously thought. We may choose to be vegetarian to lessen our impact on the environment. But this means we buy quinoa sourced from countries where people can no longer afford to buy a staple, because it’s become a “superfood” in Western kitchens.

If you’re a fan of the show The Good Place, you may remember how this is the exact reason the points system in the afterlife is broken – because life is too complicated for any person to have the perfect score of being good.

Michael explains to the judge how life is so complicated, people can never really be good enough.

All of this is not only confronting to us in a moral sense but also seems to demand we fundamentally alter the way we consume goods.

And climate change is forcing us to reassess how we have lived on this planet for the last hundred years, because it’s clear that way of life isn’t sustainable.

Contemporary ethicist Peter Singer has argued that, given the current political climate, we would only be capable of radically altering our collective behaviour when there has been a massive disruption to our way of life.

If a supply chain is broken by a climate-change-induced disaster, there is no choice but to deal with the new reality. But we shouldn’t be waiting for a disaster to kick us into gear.

Making changes includes seeing ourselves as citizens not only of a community or a country, but also of the world.


Read more: Students striking for climate action are showing the exact skills employers look for


As US philosopher Martha Nussbaum argues, many issues need international cooperation to address. Trade, environment, law and conflict require creative thinking and pragmatism, and we need a different focus in our education systems to bring these about.

Education needs to focus on developing the personhood of children, as well as their capability to engage as citizens (even if current political leaders disagree).

If you’re taking a certain subject at school or university, have you ever been asked: “But how will that get you a job?” If so, the questioner sees economic goals as the most important outcomes for education.

They’re not necessarily wrong, but it’s also clear that jobs are no longer the only (or most important) reason we learn.

Fuente de la Información: http://theconversation.com/whats-the-point-of-education-its-no-longer-just-about-getting-a-job-117897

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