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Matrimonio infantil en México conlleva pobreza, violencia sexual y limitado acceso educativo: ONU

México/20 de Noviembre de 2017/Vanguardia

En México más de un millón 200 mil menores de edad están casados, de los cuáles la mitad son pobres y más del 70 % no va a la escuela, y se encuentran expuestos a la violencia sexual.
Itzel tiene quince años y se casó a los catorce. Su esposo, Jesús, tiene diecisiete. Se conocieron en San Quintín, en el norteño estado de Baja California, cuando la madre de ella fue a trabajar al campo y se la llevó.  “Lo conocí y me enamoré”, relata la joven. Los adolescentes pasaron dos meses juntos y decidieron casarse, tras lo cual se mudaron a casa de los padres de él, en el sureño Oaxaca. “Se siente raro estar casada, cuando estaba sola salía a divertirme y ahora no se puede”, lamenta.

Jesús sale todos los días a cuidar a los animales y hacer el mandado, mientras Itzel realiza las labores del hogar, donde pasa mucho tiempo en soledad, lo que le hace recordar a su madre, a quien dejó sola porque ella era su única compañía. “A otros adolescentes que quieren casarse yo les diría que lo piensen porque tampoco está bien, uno se separa de su familia y ahora digo, ¿por qué lo hice si yo tenía la oportunidad de estudiar?”, confiesa la menor en un testimonio para la organización de protección a la infancia, Save the Children.

En México, una de cada cinco mujeres contrajo matrimonio antes de cumplir la mayoría de edad, de acuerdo con un reporte del organismo, basado en estadísticas del INEGI sobre nupcialidad. Tan sólo en 2015 se casaron o unieron en el país 300 mil niños, niñas y adolescentes, si bien el número de uniones en menores de edad ha ido en descenso: en 2015 pasó de 48,112 niñas de entre 15 y 17 años a 20,177, y de 2,835 a 606 en menores de 15 años.

La mayoría de estos jóvenes viven en situaciones de vulnerabilidad: 80 % de los niños trabajan con poca o nula preparación y el 70 % de las niñas se dedica al cuidado del hogar y la familia, sin posibilidad de crecimiento, advirtieron investigadores en un foro sobre Matrimonio infantil realizado en la Ciudad de México. La mitad del total de menores casados vive en situación de pobreza, y 72 % de los niños casados no asisten a la escuela.

Las niñas además enfrentan la inequidad de género, lo que las vuelve aún más vulnerables: sufren 49 % más violencia física, 68 % más violencia sexual y 16 % más violencia económica que las que se casaron siendo mayores de edad. También hay importantes diferencias con sus pares varones: en 2010 se casaron 100 niños menores de 15 años y 10,529 de entre 15 y 17, reduciendo el número hasta llegar a 10 y 3,545 respectivamente en 2015. Esta dramática diferencia se debe a que las niñas suelen contraer matrimonio con hombres mayores que ellas: hasta 65 % se casó con un hombre que le llevaba más de 10 años, según Estela Rivero, investigadora de la organización Investigación en Salud y Demografía (INSAD).

Fuente: http://www.vanguardia.com.mx/articulo/matrimonio-infantil-en-mexico-conlleva-pobreza-violencia-sexual-y-limitado-acceso-educativo

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Evaluación de Maestros y “Calidad” Educativa

México / 19 de noviembre de 2017 / Autor: Juan Carlos Miranda Arroyo / Fuente: SDP Noticias

“Aunque las ideas creativas para la reforma educativa provienen de muchas fuentes, solamente los maestros pueden ofrecer la perspicacia que surge de la experiencia intensa y directa en el salón de clases. Aportan a la tarea de la reforma el conocimiento de los estudiantes, el oficio y una cultura escolar de que otros carecen. Además, la reforma no puede imponerse a los maestros por los mandos superiores o por personas ajenas al gremio. Si los profesores no están convencidos de que los cambios propuestos valen la pena, no van a poder implantarlos de manera enérgica. Si no comprenden del todo qué es lo que se pretende o no están suficientemente preparados para introducir contenidos o formas nuevas de enseñanza, las medidas reformistas fracasarán. En cualquier caso, cuantos más maestros compartan las medidas de la reforma y cuanto más ayuda se les brinde para poner en marcha cambios consensuados, mayor será la probabilidad de que sean capaces de hacer duraderas tales mejoras.” (1)

El fragmento del texto anterior, fue publicado en Estados Unidos en el libro: “Ciencia: conocimiento para todos” (1997). Y lo traigo a colación porque se relaciona íntimamente con el  tema de la evaluación de las maestras y los maestros de la educación obligatoria en México (Preescolar, Primaria, Secundaria y Media Superior), que es un ámbito que ha generado amplia discusión, múltiples reflexiones y polémicas encendidas, no sólo por sus implicaciones de carácter político, sino porque es un asunto que despierta debates técnicos y científicos, los cuales no están exentos de cargas ideológicas.

Además de los docentes, también los directivos escolares y asesores técnicos de la escuela pública son sujetos de las evaluaciones obligatorias que establece la Ley General del Servicio Profesional Docente (LGSPD) desde 2013. Por cierto, es importante mencionar que, en efecto, los docentes y demás figuras educativas, antes de ese año participaban en diversos programas de evaluación, pero esas evaluaciones no eran obligatorias. Esto lo comento en descargo de la idea generalizada en la sociedad, de que los docentes de la escuela pública “no quieren ser evaluados”. Lo cual es totalmente falso.

Como sabemos, la LGSPD establece evaluaciones para el ingreso, la promoción, el reconocimiento y la permanencia de las figuras educativas. También hoy existen evaluaciones internas y externas a las escuelas que cumplen con funciones diferenciadas, y los criterios a las que están sujetas, con sus respectivos matices y especificidades, son establecidos por el INEE, en coordinación con las autoridades educativas federales y estatales.

Una de las evaluaciones más controvertidas de la Ley es la que se refiere al desempeño. En su capítulo VIII “De la permanencia en el servicio”, la LGSPD señala en el Artículo 52 que: “Las Autoridades  Educativas y los Organismos Descentralizados deberán evaluar el desempeño docente y de quienes ejerzan funciones de dirección o de supervisión en la Educación Básica y Media Superior que imparta el Estado.” Así mismo, el último párrafo del Artículo 53, que se refiere a los resultados de la evaluación del desempeño, ha sido el más impugnado por los maestros, por sus causas y efectos, pues indica que: “En caso de que el personal no alcance un resultado  suficiente  en la tercera evaluación  que se le practique,  se darán por terminados los efectos del Nombramiento correspondiente sin responsabilidad para la Autoridad Educativa o el Organismo Descentralizado, según corresponda.”

La lógica, premisa o hipótesis de los legisladores y de quienes impulsaron el diseño de esta Ley, sostiene que la evaluación de los maestros, directivos y asesores técnicos asegura o aumenta la probabilidad de que se eleve la “calidad educativa”. La idea que subyace a esta lógica también aparece en las modificaciones al texto constitucional, (Artículo Tercero), en el cual se habla de la “idoneidad” de los docentes, y de la relación que guarda ésta con la anhelada “calidad” de la educación. Pero ¿en realidad los procesos de evaluación por sí solos aseguran el incremento (medido en forma cuantitativa) de la llamada “calidad educativa”? También me pregunto, inspirado en parte por el libro coordinado por Mario Rueda Beltrán, director del IISUE de la UNAM: Al aplicarse estos procesos, se busca “¿Evaluar para controlar o para mejorar?”

El comentario surge porque recientemente, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), a través del Boletín 56, del 26 de julio de 2017, informó que: “El modelo de Evaluación del Desempeño Docente 2017 diseñado por el INEE… recupera las opiniones de los maestros, toma en cuenta el contexto en el que realizan su práctica docente, respeta el marco de la legislación vigente y permite contar con mejores profesores, directores y supervisores.”

¿Eso significa que las evaluaciones del desempeño docente, que fueron aplicadas anteriormente, (entre 2015 y 2017) no recuperaban las opiniones de los maestros, ni tomaban en cuenta el contexto en el que realizaban su práctica docente? ¿Tampoco respetaban el marco de la legislación vigente y no permitían contar con mejores profesores, directores y supervisores?

Como puede notarse, el debate al respecto de la evaluación, es amplio. Y quizá por ello las preguntas dan como para instalar más de una mesa de análisis y reflexiones. Sin embargo, lo que hay que reconocer, y esto va más allá de los fríos cálculos y actos de la autoridad educativa, es que la evaluación en general evoluciona; esta idea aplica a todos los procesos de evaluación en contextos sociales, y particularmente en los de la evaluación educativa. Me refiero a la evolución y ajuste tanto de los criterios como del diseño técnico específico de los instrumentos y procedimientos de evaluación.

Por lo anterior, es difícil sostener que los procesos de evaluación tengan validez universal y operen sin fecha de caducidad, sino que más bien éstos se ajustan a las necesidades, demandas y condiciones sociales que se identifican a lo largo de los procesos educativos, que de por sí son complejos.

Sirva esta idea para comprender lo que dijo en su momento “…Yolanda Leyva Barajas , Directora General para la Evaluación de Docentes y Directivos de este Instituto (INEE), (quien) informó que este modelo recupera lo que funcionó adecuadamente en el proceso de evaluación efectuado desde 2015 y replantea la evaluación de desempeño docente dentro del marco de la legislación vigente.”… “Destacó que, además, retoma la opinión de los maestros y el contexto en el que desarrollan su práctica docente. Este modelo de evaluación busca contribuir a la mejora de la práctica de los diferentes actores del Sistema Educativo Nacional y a elevar la calidad de la educación obligatoria, enfatizó, luego de resaltar que la evaluación debe mejorar de manera continua…” (Boletín 56 del INEE).

Sabemos que el trayecto de la evaluación de figuras educativas en México, debe ir acompañado de trayectos de formación continua y permanente, a efecto de que éstas no sólo se capaciten después de obtener los resultados de las evaluaciones, sino también para que se actualicen y estén a tono con los hallazgos y los avances de las prácticas innovadoras y de la investigación educativa.

Todo esto me lleva a concluir, al menos parcialmente, que los criterios tanto de evaluación como de “calidad” educativa son susceptibles de modificaciones, ajustes y cambios como productos de su evolución.

“Aunque los maestros son claves en la reforma, no pueden ser los únicos responsables de ella. Necesitan aliados. Los profesores solos no pueden cambiar los libros de texto, establecer políticas de exámenes más sensibles que las que ahora existen, crear sistemas de apoyo administrativo, hacer que el público entienda en qué radica la reforma y por qué se lleva tiempo lograrla, y reunir los fondos necesarios para pagarla. Así, los administradores de escuela y quienes formulan las políticas de educación tienen que apoyar a los maestros. Estos también necesitan colegas académicos expertos en materias pertinentes, desarrollo del niño, aprendizaje y el potencial educativo de las tecnologías modernas. Y estos últimos requieren la ayuda y el apoyo de los líderes de la comunidad, los dirigentes laborales y de negocios, y los padres, pues en última instancia la reforma educacional es una responsabilidad compartida. Es tiempo de que los maestros asuman mayor responsabilidad en la reforma de la educación; pero eso de ninguna manera reduce la responsabilidad de otros para hacer también su parte.” (Ciencia: Conocimiento para todos)

Por ello afirmo que la evaluación de las maestras y los maestros, por sí misma, no asegura la “calidad” educativa, ya que ésta depende de muchos otros factores. Ciertamente hay que invertir en la evaluación, pero también hay que apostar aún más a la formación permanente, oportuna y pertinente de las figuras educativas.

(1) American Association for the Advancement of Science. “Ciencia: conocimiento para todos”. Proyecto 2016. SEP. BAM. 1997.

Fuente del Artículo:

https://www.sdpnoticias.com/nacional/2017/11/16/evaluacion-de-maestros-y-calidad-educativa

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Programa Aprendiendo en Familia: 500. Pedadogía Waldorf (Audio)

México / 19 de noviembre de 2017  / Autor: Aprendiendo en Familia / Fuente: Radio Educación

En este programa se dio a conocer la pedagogía Waldorf y la importancia de la enseñanza de la música como parte integral de la formación escolar. Invitados: Mayra Mendoza; maestra de música en la pedagogía y la Maestra Margarita Castañón.

 

 

Fuente:

http://www.e-radio.edu.mx/Aprendiendo-en-familia/500-Pedadogia-Waldorf

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Libro: La lectura y la escritura en la educación en México. Aproximaciones teóricas, experiencias aplicadas y perspectivas de futuro

México / 19 de noviembre de 2017 / Autor: Sandra Espino Datsira y Concepción Barrón Tirado (coords.) / Fuente: IISUE UNAM

La lengua escrita es una actividad compleja, donde los procesos de interpretación y de creación textual representan para el sujeto actividades que involucran procesos socioculturales, cognitivos y afectivos inseparables entre sí. Los autores dan cabida a una relación epistémica de la lectura y la escritura, y se pronuncian porque éstas les sirvan a los estudiantes, tanto en sus investigaciones como en su vida cotidiana para resolver problemas, analizar fenómenos sociales y tener una visión crítica del mundo.

Link para la descarga:

http://132.248.192.241/~editorial/wp-content/uploads/2017/04/La-lectura-y-la-escritura1.pdf

Fuente de la Reseña:

http://www.iisue.unam.mx/libros/?dd-product=la-lectura-y-la-escritura-en-la-educacion-en-mexico-aproximaciones-teoricas-experiencias-aplicadas-y-perspectivas-de-futuro

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México: La innovación y la investigación son parte de la educación

México / 19 de noviembre de 2017 / Autor: Nelly Toche / Fuente: El Economista

Buscan visibilizar las ideas más disruptivas del continente y conectar a sus creadores con expertos en emprendimiento e innovación

Hoy 35 jóvenes se suman a los más de 220 innovadores y emprendedores premiados a través del proyecto Innovators Under 35, por primera vez en su versión Latinoamérica con sede en México se da la oportunidad de visibilizar las ideas más disruptivas del continente y conectar a sus creadores con los expertos nacionales e internacionales más destacados en emprendimiento e innovación.

Uno de los ejemplos es Barbarita Lara de Chile, quien fue una de las ganadoras en la Categoría Inventores con su proyecto Sistema de Información de Emergencia (Sie).

Aunque los sistemas de comunicación se han convertido en una herramienta importante e incluso indispensable para las sociedades actuales, en casos de crisis y desastres naturales tienden a fallar, este es un punto clave cuando  la información rápida, precisa  y fiable, es fundamental para salvar vidas.

Esto México lo ha comprobado recientemente y lo tiene más presente y aprendido que nunca, pero lugares como Chile comparten estos mismos fenómenos,  “Generalmente tenemos dos desastres naturales potentes al año, en el 2010 yo viví mi primer terremoto, este afecto prácticamente el 80% de las comunicaciones y nos paralizó a todos, simplemente nadie sabía qué hacer y no estábamos preparados”.

En respuesta a sistemas de información ineficientes en escenarios de crisis es que Barbarita imaginó un sistema capaz de enviar datos codificados  con información sobre el suceso a smartphones.

Hoy esto es una realidad. “Si se pudo ganar una guerra solamente utilizando el código morse, encriptando información, codificándola y mandándola, ¿por qué no podemos utilizar esto para el bien de las personas?”, dijo en entrevista.

“Está reconocido que la radio es el método más seguro para no perder contacto con la información en catástrofes, lo que nosotros hacemos es encriptar la información en audio en alta frecuencia, (inaudible para el oído humano), con los mensajes enviados por las vías formales (generalmente el gobierno), después lo metemos en la misa señal de radio, cuya infraestructura ya existe en la mayoría de los países, para que se pueda decodificar y en cualquier lugar donde pueda llegar la radio tú puedes recibir los mensajes con tu celular o un ordenador que previamente tenga descargada la aplicación pero sin necesidad de conexión a internet o una red telefónica,”.

Las universidades privadas en México asumen un nuevo papel

Innovators Under 35 es un proyecto organizado por MIT Technology Review en español (publicación del Instituto Tecnológico de Massachusetts) y vio aliados importantes en la Universidad Panamericana y Opinno para realizar la versión Latinoamericana.

Sobre esta alianza, José Antonio Lozano Díez, rector general de la UP e Ipade, explicó que en México las universidades privadas son relativamente nuevas, las de mayor prestigio tienen alrededor de 50 años de existencia y durante muchos años el enfoque para estas instituciones fue simplemente formar buenos profesionistas y ahí terminaba la labor, “hoy las universidades privadas entendemos que somos corresponsales del desarrollo del país y que no podemos vivir de espaldas a lo que sucede fuera de las aulas”.

Dijo que esto se junta con una necesidad de innovación innata de las nuevas generaciones, pues ellos ven en la tecnología una solución de futuro y eso los apasiona, además son generaciones más colaborativas y eso genera un ambiente idóneo para la investigación e innovación.

Prueba de ello es que alumnos de la UP y del MIT en el verano del 2018 colocarán dos micro satélites en el espacio, “que sucediera eso con alumnos de una universidad privada, pequeña y mexicana, parecía un sueño pero ya se está consiguiendo porque la tecnología nos está permitiendo esas cosas, por ello podríamos hablar de un nuevo momento para las universidades en México”.

Y más allá, indicó Lozano, “si conseguimos que la cuádruple hélice se forme bien como modelo colaborativo (universidades, empresas, gobierno y sociedad) vamos a conseguir que México en los próximos años sea potencia en innovación”.

Por su parte Alvar Sáenz Otero, director del laboratorio de Sistemas Espaciales del MIT, aseguró en entrevista que afortunadamente y separado del ambiente político, en el mundo académico las alianzas siguen trabajando en encontrar las áreas comunes de investigación, “siento que en las últimas décadas el área académica ha sobrepasado las barreras políticas”.

Específicamente en el área de investigación aeroespacial, dijo que no hay una barrera internacional, la barrera que existe es económica, pero eso es a nivel de cualquier nación, “yo desde el MIT trabajo mucho en conseguir fondos, es mi parte como director y a los estudiantes utilizarlo bien, por ello las alianzas complementan esos fondos que probablemente no llegarían por un solo lado”.

Agregó que, por ejemplo, que existiera una Agencia Espacial Mexicana, fue un punto importante de referencia para saber que podían voltear a México y que podía existir investigación en esta área, “la semilla es importante, en este caso fue la AEM y de ahí aunque la agencia no ha crecido tanto, lo que sí ha crecido es el querer investigar y eso es muy importante”.

En ese sentido, dijo que las universidades privadas ya están empujando también la investigación, esto no pasa todavía en todo el mundo, pero nosotros nos dimos cuenta de ello aquí; es un cambio importante de pocos años, que bueno que se dieron cuenta que la innovación y la investigación es parte de la educación, por eso el MIT ya tiene claro que se puede acercar a esta (la UP) y a otras instituciones privadas en México y generar alianzas importantes.

Fuente de la Noticia:

https://www.eleconomista.com.mx/arteseideas/La-innovacion-y-la-investigacion-son-parte-de-la-educacion–20171116-0094.html

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Óptimo aprendizaje…¿con estilo?

México / 19 de noviembre de 2017 / Autor: Luis Javier Plata / Fuente: Revista ¿Cómo ves?

Los padres de Francisco estaban muy contentos: acababan de inscribir a su hijo en una escuela que maximizaría la capacidad de aprender de su retoño. » Su hijo no está usando ni el 50% de sus capacidades naturales», había dicho la directora del plantel, un centro educativo que antes que imponerle una sola forma de enseñanza a todos sus alumnos, mediante un simple cuestionario determinaba a través de qué sentido (vista, oído o tacto) Paco aprovecharía al 1»% el nuevo ciclo escolar. «¿Son tus hijos visuales, auditivos o cinestésicos? a) ¿Aprende más cuando lo ve? Enséñale con videos y palabras escritas en un pizarrón. Le conviene tomar notas; b) ¿Aprende mejor escuchando? Entenderá mejor si lee en voz alta o si mueve los labios al leer; c) ¿Su aprendizaje es óptimo cuando toca las cosas? Viajes y juegos de roles le ayudarán a recordar. Necesita descansos frecuentes». «¡Las aplicaciones de la ciencia del cerebro en la educación son impresionantes!», concluyó el papá de Panchito.

Uno de los mitos del cerebro (los también llamados neuromitos) más extendido en el ámbito de la educación es el de los estilos de aprendizaje, según el cual preferimos usar diferentes sentidos para procesar la información que recibimos, por lo que aprendemos de manera más eficiente cuando la lección es diseñada para cada tipo de persona tomando en cuenta la vía sensorial que prefiere. Algunos promotores de los estilos de aprendizaje (y uno que otro despistado en revistas de divulgación como Publicaciones Didácticas de octubre de 2016) llegan incluso a asegurar sin mayor cuestionamiento y sin explicación ni evidencia alguna de por medio, cosas tan absurdas como que «el primogénito de una familia elige ser visual o auditivo», o que  «la persona táctil es muy emocional», pues «lleva el corazón a flor de piel».

Escuelas de todos los niveles (de kinder a universidad) gastan cada año cantidades masivas de dinero en cursos y talleres de «actualización» para enseñar con los imaginarios estilos de aprendizaje, por no hablar de los incontables padres que están convencidos de que si su hijo no recita al derecho y al revés la tabla del siete, es culpa de sus profesores, quienes aún no se enteran de que el estilo de aprendizaje de Paquito o Lupita es táctil y necesitan «sentir las cifras» con sus manos en vez de escuchar 100 veces durante cada recreo el disco: ¡Multipliquemos con Pepa Puerquita!

Y a pesar de que no hay ninguna evidencia sólida que respalde la teoría de los estilos de aprendizaje, y sin importar que haya sido refutada desde hace más de cuatro décadas por numerosos estudios (varios de ellos enlistados, entre otras partes, en Theory and Research in Education, 2015), tan errónea idea sigue siendo ampliamente conocida y aceptada hasta hoy. Investigaciones recientes en diferentes partes del mundo muestran que para un alto porcentaje de maestros, está más que comprobado (no es verdad) por la ciencia moderna del cerebro que sus alumnos visuales se verán (perdonando la redundancia) beneficiados con lecciones preparadas para ese estilo de aprendizaje, y que lo mismo ocurrirá si se enseña a cada uno de los tipos de alumnos con el estilo que le corresponda.

Maestros de míticos estilos

Dos estudios son ilustrativos de la adopción de los estilos de aprendizaje por los maestros: en el primero, en el que participaron 283 maestros de la parte francesa de Suiza, prácticamente todos (o para ser rigurosos 95% de ellos) estuvieron de acuerdo con la afirmación de que algunas personas eran visuales, mientras que otras eran auditivas, y casi todos los maestros (85%) creían que las investigaciones del cerebro apoyaban esto y que un enfoque pedagógico que tomase en cuenta las pregonadas diferencias favorecería el aprendizaje de sus alumnos (Mind, Brain and Education, 2015). En el segundo estudio, para casi el total (95%) de los 573 futuros maestros inscritos en el Departamento de Educación de la Universidad de Atenas, los estilos de aprendizaje fueron, entre varios neuromitos, el más conocido y aceptado. Por ello sería bastante deseable -tanto para los profesores como para sus alumnos- que quienes impartan clases algún día, griegos o de la nacionalidad que sean, incluyan en su currículo universitario un curso de neurociencias con el fin, no ya de convertirse en investigadores en esta área ni en neurocirujanos, sino tan solo de desechar mitos sobre el cerebro tan o más perniciosos que el que aquí nos compete.

La idea de clasificar a las personas por su supuesto estilo de aprender data de los años 40, cuando surgieron propuestas bastante discutidas y discutibles en psicología, como el test de personalidad de Myers-Briggs, aunque este llamado «modelo visual-auditivo-cinestésico» es fruto setentero de la pesudocientífica programación neurolingüística (la misma que cuenta, entre sus descubrimientos «científicos», que si los ojos de nuestra madre miran hacia la izquierda mientras nos dice que somos su hijo consentido, nos está diciendo una mentira piadosa).

Habilidades o hábitos

Como acertadamente señalan los psicólogos Doug Rohrer y Harold Pashler, aun suponiendo que en verdad existieran diferentes estilos de aprendizaje, una asignatura pendiente sería probar que los beneficios serían suficientes para considerar el gasto de dinero y tiempo en preparar múltiples versiones de cada curso dirigidas a estudiantes visuales/auditivos/táctiles (Medical Education, 2012). Y con «suficientes» se refieren a que estos beneficios por lo menos sean iguales o mayores que los de otras alternativas pedagógicas, como reducir el tamaño de los grupos de estudiantes o introducir y promover las tutorías personalizadas.

Si tuviesen razón los defensores de los estilos de aprendizaje (que no la tienen), sería interesante ver su propuesta de, digamos, una clase de música para estudiantes visuales, que supuestamente sacarían más jugo de ella viendo un piano en lugar de escucharlo o tocarlo. Rohrer y Pashler sugieren también que la popularidad de este neuromito puede deberse a una confusión entre estilos y habilidades de aprendizaje, ya que es verdad que, por ejemplo, las habilidades visual y verbal varían de una persona a otra, sin que esto signifique que alguien con gran habilidad verbal aprenda mejor oyendo un audiolibro que leyéndolo.

En definitiva, lo que Paco, sus padres y el resto de nosotros requerimos para aprovechar al máximo las lecciones de nuestros maestros no son estilos, sino hábitos de aprendizaje.

Fuente:

Tomado de la Edición Impresa de la Revista ¿cómo ves?, Revista de Divulgación de la Ciencia de la Universidad Nacional Autónoma de México, Año 19, No. 228, Páginas 28 y 29.

Más información en:

http://www.comoves.unam.mx/

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Programa Tenemos Tarea: 689. Videojuegos Educativos (Audio)

México / 19 de noviembre de 2017 / Autor: Tenemos Tarea / Fuente: Radio Educación

En este programa conoceremos una propuesta divertida que promueve el aprendizaje escolar a través de los videojuegos; Bruno Bautista de la fundación LEARNY nos habla sobre los vastos conocimientos que brinda el contenido de los videojuegos que han creado.

 

 

Fuente:

http://www.e-radio.edu.mx/Tenemos-tarea/689-Videojuegos-Educativos

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