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México: CNTE cumple dos semanas “plantada” en Finanzas

Morelia, Michoacán / 07 de junio de 2017 / Fuente: http://agenciatzacapu.com

Este martes se cumplen dos semanas de que la Sección XVIII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) instaló un plantón en calzada Ventura Puente, frente a la Secretaría de Finanzas para exigir el pago de bonos y adeudos.

Fue el 23 de mayo cuando el magisterio disidente instaló casas de campaña afuera de las oficinas de la dependencia estatal.

El plantón permanece pese a que la Secretaría de Educación en el Estado (SEE) informó que ya ejecutó los pagos pendientes por los conceptos de Día del Maestro y Apoyo a la Despensa de los docentes del sistema estado; así como el pago de gastos de operación a los centros de Desarrollo Infantil (Cendi), a los albergues Octavio Paz y Elías Oliveros, y a los Centros de Capacitación y Desarrollo de la Juventud (Cecadej) de Charo y Tacámbaro.

Al respecto la SEE dijo que estos pagos fueron por un monto superior a los 80 millones de pesos.

Fuente noticia: http://agenciatzacapu.com/2017/06/cnte-cumple-dos-semanas-plantada-en-finanzas/

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Tratan a niños indígenas como extranjeros, señala el Unicef

07 de junio de 2017 / Fuente: http://www.jornada.unam.mx

Por: Laura Poy Solano

Los niños indígenas de México son tratados como extranjeros en su país, afirmó Christian Skoog, representante del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés), quien destacó que tienen un maestro que no los entiende y al que no entienden, y libros que no pueden leer. ¿Cómo podrían tener los logros de aprendizaje esperados?

Al participar en una mesa de análisis del informe La educación obligatoria en México 2017, elaborado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), destacó que en nuestro país no existe una enseñanza intercultural y bilingüe, pues las escuelas indígenas enfrentan múltiples rezagos en materia de infraestructura, equipamiento, recursos y acceso a programas sociales.

No hay material (didáctico) para todas las escuelas indígenas y sólo en la mitad de éstas el docente habla alguna lengua indígena, pero no siempre es la misma en la que se comunican los niños con los que trabaja. Recordó que en el país hay 118 mil niños y adolescentes monolingües.

Vulnerabilidad social

En el acto, al que asistieron Eduardo Backhoff, presidente del INEE, y Sylvia Schmelkes, ex presidenta del organismo e integrante de su junta de gobierno, Ricardo Bucio, secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes, destacó que ocho de cada 10 niños de cero a 17 años enfrentan alguna vulnerabilidad social. Se estima que 53 por ciento de ese sector de la población vive en pobreza, lo cual dificulta su acceso a una educación de calidad.

Tras la presentación de los principales resultados del informe, que encabezó Schmelkes, Bucio afirmó que niños y adolescentes aún enfrentan diversos desafíos para garantizar su derecho a la enseñanza, entre ellos la desigualdad de oportunidades, en particular para quienes son pobres, indígenas o tienen alguna discapacidad.

La condición de género, agregó, aún es relevante en cuanto a temas como la educación, pues enfatizó que las niñas indígenas siguen en el último lugar en el índice de desarrollo humano en las 32 entidades, sin excepción.

Fuente artículo: http://www.jornada.unam.mx/2017/06/07/sociedad/030n3soc

Foto: http://gq8ne3sd6ka12wvdz3ubnadf.wpengine.netdna-cdn.com/wp-content/uploads/cache/2014/10/700333_NpAdvHover.jpg

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Estados Unidos: Elite US universities defy Trump on climate change

Estados Unidos / 07 de junio de 2017 / Fuente: https://www.timeshighereducation.com

The most prestigious universities in the US have reaffirmed their commitment to tackling climate change, in spite of Donald Trump’s decision to pull the country out of the Paris Agreement.

In a joint statement, the heads of 12 leading US research universities – known as the “Ivy Plus” group – note the “scientific consensus is clear” that climate is changing largely because of “human activity”, and “universities have a critical role to play” in combating the issue.

The institutions – including Harvard University, Stanford University and Massachusetts Institute of Technology – pledge to continue to reduce their own greenhouse gas emissions, to «advance evidence-based understanding of the causes and effects of climate change on the environment, the economy and public health», and to search for solutions.

“In 2015, we were proud to be among 318 institutions of higher education in signing the American Campuses Act on Climate Pledge, affirming our commitment to accelerate the global transition to low-carbon energy while enhancing sustainable and resilient practices on our campuses,” the statement reads.

“Today, we reaffirm that commitment, which is consistent with the Paris Agreement and recognises the concerted action that is needed at every level to slow, and ultimately prevent, the rise in the global average temperature and to facilitate the transition to a clean energy economy.”

The statement comes days after Donald Trump announced he was pulling the US out of the 2015 Paris Agreement, which aims to keep the global average temperature “well below” two degrees above pre-industrial levels, and “foster climate resilience and low greenhouse gas emissions development, in a manner that does not threaten food production”.

“The scientific consensus is clear that the climate is changing largely due to human activity, that the consequences of climate change are accelerating, and that the imperative of a low carbon future is increasingly urgent,” the statement continues.

“As institutions of higher education, we remain committed to a broad-based global agreement on climate change and will do our part to ensure the United States can meet its contribution.”

The other members of the Ivy Plus group are: Brown University; Columbia University; Cornell University; Dartmouth College; Duke University; Georgetown University; Johns Hopkins University; the University of Pennsylvania; and Yale University.

Fuente noticia: https://www.timeshighereducation.com/news/elite-us-universities-defy-trump-climate-change#survey-answer

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México: Impulsan educación para el empleo enfocado a ninis

México/www.eleconomista.com.mx/7 de junio de 2017

El alto porcentaje de jóvenes que ni estudian ni trabajan, sumado al desempleo juvenil que supera los 6 millones, mantiene a una fuerza laboral a la que le hacen falta habilidades para incorporarse al empleo que hoy existe. De ahí que, impulsar la certificación en tres dimensiones: conocimiento, habilidades y actitud, permiten ir ocupando esas vacantes que se han vuelto difíciles de cubrir.

Alberto Almaguer, director general del Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (CONOCER) explicó en entrevista que “lo que estamos haciendo es capacitar a los jóvenes para trabajos que hoy existen, para empleos que tienen hoy alta rotación y alta demanda, y por lo que se firman convenios de vinculación con la iniciativa privada”.

En ese sentido, junto con la firma McKinsey & Company, atraen a los jóvenes que dejaron truncos sus estudios, o que simplemente concluyeron pero que no se han podido sumar a la fuerza laboral, para, a través de capacitación, darles los elementos y las habilidades para que puedan ingresar a un empleo.

Son alrededor de 20 empresas las que ponen sobre la mesa las vacantes que se han vuelto difíciles de cubrir para que, a través del CONCER, los jóvenes obtengan sus certificaciones que les permita desarrollarse en un empleo e iniciar una carrera laboral.

De acuerdo con Almaguer, la definición de los puestos de trabajo los determina el propio mercado, pero fundamentalmente trabajan en dos sectores: comercio y servicios financieros.

Para ello, la firma Mckinsey, con el programa Generation México, se ha enfocado en capacitar trabajadores para tiendas de autoservicio, vendedores de tiendas departamentales y asesores financieros para empresas de la Ciudad de Mexico, quienes perciben un sueldo mensual promedio entre dos y seis veces mayor al que tenían previo a su participación a este programa de capacitación.

Asimismo, McKinsey informó que las empresas que contratan a las personas que fueron capacitadas para fortalecer sus competencias “han experimentado un crecimiento en productividad de hasta 30% y su rotación disminuye casi una tercera parte”.

En ese sentido, la firma destacó en el convenio que se pretende “pulir su perfil” para desarrollar las habilidades que el mercado está demandando para enrolarlos en una actividad productiva

“Darles habilidades y capacidades para conseguir empleo, hay un grupo de la población que consideramos que requiere conseguir empleo inmediatamente, por ello la capacitación es 8 a 10 semanas. Lo que damos es un curso para empleos que se están demandando por el mercado”.

Fuente:http://eleconomista.com.mx/sociedad/2017/06/05/impulsan-educacion-empleo-enfocado-ninis

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Trump propone al Congreso dejar de financiar a la disidencia cubana

Por: Fernando Ravsberg

El presupuesto federal de U$D 20 millones se envía cada año a grupos afines a Washington para provocar un “cambio de régimen” en el país

El Presidente Donald Trump se propone dejar de financiar a la disidencia cubana, eliminando del proyecto de presupuesto federal los U$D 20 millones que esta recibía cada año. Lo mismo ocurre con la oposición venezolana, la cual pierde U$D 6,5 millones de financiamiento anual. La medida está “escondida” dentro de los recortes generales dedicados a la “ayuda al desarrollo” de América Latina, los cuales afectan desde el Cono Sur hasta México, país al que se le reducirá a la mitad.

La gran diferencia con el resto de Latinoamérica es que, en los casos de Cuba y Venezuela, esta supuesta “ayuda para el desarrollo” va directamente a manos de la oposición para financiar actividades “en favor de la democracia”. Dicho sin diplomacia, todos esos millones son enviados a grupos afines a Washington para provocar un “cambio de régimen” en los dos países. La eliminación de los fondos marcaría un cambio radical de política respecto a los últimos 60 años.

El profesor cubano-americano Arturo Lopez-Levy, conferencista en Mills College de California y candidato a doctor en la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad de Denver, hace notar que la visión del presidente Trump se distancia del consenso intervencionista de post-guerra y por ende también de los gastos en la llamada «promoción de la democracia», para dedicarse a temas de seguridad más inmediato.

Sin embargo, advierte que se trata solo de una propuesta que aún tiene que ser aprobada por el Congreso, donde el tema Cuba será moneda de cambio de la Administración para negociar con los congresistas cubano-americanos. Agrega que quedan los fondos temáticos regionales de la USAID, desde donde seguramente se destinará algo a la “promoción de la democracia” en Cuba y Venezuela, y en esa agencia ya están posicionados representantes del anticastrismo más radical.

De todas formas, de seguir su curso la propuesta del Presidente Trump, la oposición cubana vería dramáticamente reducidos sus ingresos. Los anticastristas de los EEUU tendrían que luchar por un trozo del pastel de la USAID, la cual tiene un presupuesto mucho más limitado y debe utilizarlo para promover las estrategias estadounidenses en lugares de mucho interés geopolítico como Afganistán, Siria o Libia. Así que los disidentes recibirían muchísimo menos dinero pero todavía suficiente para seguir siendo acusados por el gobierno cubanos de ser “mercenarios al servicio de Washington”.

U$D 20 millones anuales puede parecer mucho dinero pero lo cierto es que a Cuba solo ingresaban unos U$D 4 millones, el resto desaparecía en los bolsillos de los grupos del exilio. Según Pepe Hernández, líder de la anticastrista Fundación Nacional Cubanoamericana, “el 83% del dinero designado para el apoyo a activistas democráticos en Cuba, han sido gastados en Miami o en países extranjeros”. Lo confirmó la Oficina de la Contraloría General (GAO) del Congreso de los EEUU, cuyos investigadores detectaron que una parte de ese dinero se utilizó en comprar en La Florida abrigos de cuero, bombones de las marcas más caras y hasta sierras eléctricas.

A pesar de la pérdida de U$D 16 millones, los 4 restantes siempre crearon gran expectativas entre los líderes de la oposición cubana. El exjefe diplomático de EEUU en la isla, Jonathan Farrar, decía en un cable secreto –revelado por Wikileaks- que la disidencia no trabaja para atraer a la gente, “su mayor esfuerzo se dirige a obtener suficientes recursos para mantener en vida de un día al otro a los principales organizadores y a sus principales seguidores” (1).

El intento del Presidente Trump de dejar a la disidencia cubana sin fondos es la mayor amenaza que esta ha recibido nunca de EEUU. Sin embargo, parece continuidad de la política de Obama, el cual apostó más por los emprendedores que por la oposición tradicional. Tras décadas de un apoyo económico millonario y de un respaldo político absoluto, el resultado es que la disidencia continúa aislada, sin la más mínima influencia social y totalmente paralizada, si descontamos la marcha dominical, de 4 o 5 cuadras, que hacen algunas decenas de Damas de Blanco.

Todavía es demasiado pronto para saber si ese presupuesto se aprobará pero seguramente el anticastrismo interno y externo debe estar preocupado, todas las organizaciones y muchos de los individuos que las integran viven y hacen política, en Cuba y en los EEUU, con esos U$D 20 millones. El gobierno cubano lo llama la “industria de la contrarrevolución” porque para muchos es una forma de vida.

Terminar con este apoyo financiero a la disidencia fue una de las exigencias del Presidente Raúl Castro a Barack Obama en el 2015, cuando reclamó que deben cesar todos “los programas de subversión y desestabilización contra Cuba”. Seguramente no imaginó que sería nada menos que Donald Trump el que propondría al Congreso conceder esa reivindicación de Cuba.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=227494&titular=trump-propone-al-congreso-dejar-de-financiar-a-la-disidencia-cubana-

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«La pobreza es un estado mental»: desigualdad y el mito de la meritocracia

Por: José Maria Aguera Lorente

«La injusticia siempre exige justificaciones y argucias; las causas justas mucho menos»
(Robert Trivers: La insensatez de los necios)

Oigo la escueta noticia a través de la radio: Ben Carson, el secretario de vivienda estadounidense, afirma que la pobreza es «un estado mental». Busco en internet qué hay tras lo que aparece en forma de titular en varios medios digitales. Así me entero de que el señor Carson, neurocirujano de oficio, fue el primer afroamericano en ser nombrado jefe de neurocirugía pediátrica en el Centro Infantil Johns Hopkins de Baltimore.

Negro, es decir, hombre perteneciente a una minoría que, atendiendo a los datos estadísticos de toda índole, es el grupo de la ciudadanía que más sufre la pobreza en un país de por sí con un importante índice de desigualdad; para ponerlo en cifras, el índice de Gini, que cuantifica la desigualdad en los Estados, se situó en la república norteamericana en 0,48 puntos según informe de 2015 , siendo en España de 0,33 puntos y del entorno de 0,25 en los países nórdicos, los de menor desigualdad del mundo dado que el máximo lo marca el 1. Pero como ciudadano de la desfavorecida minoría negra el secretario Carson es un magnífico exponente del american dream, igual que el personaje que interpreta Will Smith –antaño irreverente príncipe de Bel Air– en la película titulada En busca de la felicidad, en la que un desgraciado padre cambia su situación de patético loser por la de ejecutivo triunfador merced a su «mentalidad ganadora», la que precisamente el exneurocirujano ahora miembro de la administración Trump propugna que han de inculcar los padres a sus hijos. Por eso, seguramente y dicho sea de paso, en nuestro sistema educativo postLOMCE se haya considerado conveniente la implantación de una asignatura denominada «Cultura emprendedora y empresarial» con el fin de inculcar en nuestros jóvenes el «espíritu emprendedor» y promover el «autoempleo».

De modo que la pobreza –según cabe inferir de este planteamiento– es, principalmente, el efecto natural de un modo de afrontar los retos de la vida desde el derrotismo, actitud que bien pudo ser herencia de unos padres que fallaron a sus hijos a la hora de dotarles del sano espíritu emprendedor que les insuflara la fuerza moral del triunfador. O expresado en versión corta: si eres pobre, tú te lo buscas por cultivar el espíritu perdedor; ya que, como dicta la ética capitalista, el que trabaja, innova y emprende, siempre recibe su merecido premio.

Si la estructura social del Antiguo Régimen legitimaba las desigualdades entre los integrantes de los diversos estamentos mediante el discurso religioso, el cual hacía del designio divino el fundamento moral del orden establecido, en el caso de nuestro actual statu quo, que tiene en las desigualdades económicas el elemento decisivo que marca las diferencias sociales, habrá que buscar su legitimación no ya en la dimensión trascendente, que no es válida en una cultura secularizada, sino en la inmanente de la propia responsabilidad individual, muy acorde con la concepción liberal de la democracia, que es la preeminente. Así la aristocracia viene a ser reemplazada por la meritocracia. Es el mérito ahora y no la superioridad del linaje el que da razón de la riqueza material que viene a ser moralmente aprobada, puesto que ha sido ganada en buena lid por el individuo en un contexto de competición en igualdad de condiciones. En consecuencia, la desigualdad resultante del enriquecimiento de unos y el empobrecimiento de otros no tiene por qué ser objeto de corrección, puesto que en nada contradice el canon de la ética capitalista. Meritocracia y aristocracia comparten el núcleo legitimador, que no es otro que la virtud (areté en griego), lo que otorga valor a algo o alguien (meritum en latín); y en el que se sustenta una jerarquía moralmente justa.

Considero que este constructo ideológico de la meritocracia es parte primordial de la ética de los trabajadores de las democracias modernas; y permite explicar en parte la casi inexistente resistencia y hasta resignación que caracteriza la actitud mayoritaria de la ciudadanía ante el crecimiento de la desigualdad económica y social. Cuando el ciudadano no trabaja, o tiene un trabajo indigno, cuando no logra darse a sí mismo la vida a la que el sistema le dicta que ha de aspirar como ideal, le ahoga la vergüenza del loser, del perdedor que no ha hecho méritos suficientes para obtener los favores del capital (yo lo he visto en personas de carne y hueso que conozco; apelo a la experiencia del lector). Aquí, como señala certeramente el filósofo Byung-Chul Han, descansa una parte principal de la estabilidad del orden establecido, que ha logrado en más de los que creemos hacer de su persona amo y esclavo a partes iguales; o dicho de otro modo, ha convertido al individuo en empresario empleador de sí mismo. No cabe, pues, la crítica a la sociedad, pues sólo uno es culpable de su propio fracaso.

La meritocracia va camino de convertirse, si no lo es ya, en una de esas creencias de las que hablaba José Ortega y Gasset hace casi un siglo en su ensayo titulado Creer y pensar; es decir, en una de esa clase de ideas que conforman el estrato más profundo de nuestro pensamiento, de las que no somos conscientes, pero con las que contamos sin más para hacer nuestras vidas, de tal modo que bien se puede decir que constituyen el continente de nuestras acciones. No vivimos con tales creencias, sino que estamos en ellas.

Hagamos méritos, entonces, y el sistema nos otorgará sus bendiciones. Seamos mejores, hagámoslo mejor que los otros, como dicta la regla dorada de la competición, y tendremos lo que nos merecemos. Y los que tienen más y son, en consecuencia más, es porque se han hecho merecedores de ello. Son mejores que los otros. Este sería el cuadro de la denominada por el economista francés Thomas Piketty «sociedad hipermeritocrática», un invento dice él de los Estados Unidos armado a lo largo de las últimas décadas con el fin de justificar la magnitud creciente de la desigualdad. Ésta va camino de alcanzar las cotas de concentración de riqueza extremas en las sociedades del Antiguo Régimen y en la Europa de la Bella Época (con típicamente el 90% de la riqueza total para el decil superior y el 50% para el percentil superior en sí mismo). Es el reparto según el modelo de la «sociedad hiperpatrimonial» o «sociedad de rentistas». Sólo que en este imperio del libre mercado global en el que nos hallamos instalados en nuestros días y que camina firme año tras año hacia el mayor crecimiento de la desigualdad el modelo es de una «sociedad de superestrellas» o una «sociedad de superejecutivos». En cualquier caso los ganadores de semejante sociedad justifican la jerarquía que la estructura por el valor del mérito. Ahora bien, éste no es objetivo ni absoluto. Es muy difícilmente cuantificable y varía a lo largo del tiempo. Fijémonos por un momento en el salario de los altos ejecutivos, que no ha hecho más que crecer de forma exagerada en las últimas décadas, aumentando la brecha con respecto a los asalariados con menos sueldo de las empresas. ¿Cómo evaluar con objetividad su productividad marginal? ¿Cómo se mide la productividad individual cuando se forma parte de un equipo, de una estructura, de una empresa? Sus ganancias dependen más de las normas sociales vigentes entre ellos y los accionistas, así como de la tolerancia de los trabajadores de bajo nivel salarial y de la sociedad en su conjunto, para lo cual la batalla ideológica es decisiva. Como precisa el mismo Piketty: «Estas normas sociales dependen principalmente de los sistemas de creencias respecto a la contribución de unos y otros en la producción de las empresas y en el crecimiento del país. Teniendo en cuenta las enormes incertidumbres a este respecto no sorprende que estas percepciones varíen respecto a las épocas y a los países, y dependen de cada historia nacional particular. El punto importante es que, teniendo en cuenta lo que son estas normas en un país determinado, es difícil que una empresa particular se oponga a ellas». (A este respecto, el visionado de la película titulada El capital del incisivo director Costa-Gavras hará las delicias del lector con sensibilidad masoquista.)

La creencia, no obstante, del pensamiento liberal, que impregna la atmósfera mental que respira la ciudadanía, es que las notables diferencias en las retribuciones reflejan una desigualdad en el talento y la ejecución, necesaria para incentivar y alentar el trabajo duro, así como el reconocimiento del mayor esfuerzo, responsabilidad y estrés que conlleva el desempeño de los altos cargos. Este cuadro legitimador se resiente, sin embargo, cuando uno se entera de la ineptitud e incompetencia de muchos altos directivos, los cuales, empero, no dejan de cobrar sus escandalosas indemnizaciones, pensiones y bonus (¿necesitamos evocar la figura de nuestro ínclito Rodrigo Rato como referencia?). A ello hay que añadir que en el mundo real la productividad no es mero resultado del talento y esfuerzo de los individuos, sino del sistema socioeconómico en el que se desenvuelven. El heterodoxo economista Ha-Joon Chang, profesor de Economía Política del Desarrollo en Cambridge, plasma meridianamente lo mucho que de mito tiene la meritocracia en este párrafo extraído de su libro 23 cosas que no te cuentan sobre el capitalismo: «Esa idea tan extendida de que la única manera de que todas las personas reciban un salario correcto, y por lo tanto justo, pasa por que los mercados sigan su curso, es un mito; un mito del que habrá que olvidarse, comprendiendo lo que tiene de político el mercado y de colectiva la productividad individual, si pretendemos construir una sociedad más justa, en la que se decida cómo retribuir a las personas tomando en cuenta como se lo merecen la herencia de la historia y los actos colectivos, no solo el talento y el esfuerzo individual.»

Hay quien percibe, incluso, un proceso de secesión que pone en peligro la integridad del sistema democrático asociado a la legitimación meritocrática de la creciente desigualdad en la posesión de la riqueza. Los muy ricos constituirían ya un grupo de personas que han adquirido pautas de comportamiento e idiosincrasia exclusivas, resultantes en gran medida de identificar sus riquezas y las posiciones conquistadas en las últimas tres décadas con lo que conciben como su talento y su mérito singulares. Entienden que alcanzar las más altas cimas de la opulencia conlleva unos determinados derechos, que en realidad son privilegios, y que hacen todo lo posible por asegurar y acrecentar, segregándose del común de los mortales al mantenerse a salvo de los riesgos vitales e incertidumbre que no hacen más que aumentar en un mundo dominado por el omnipotente y veleidoso capital financiero. Es la tesis mantenida por los profesores Antonio Ariño y Juan Romero en su libro de hace un año titulado, precisamente, La secesión de los ricos, donde advierten, en efecto, del quebranto que se causa al fundamento mismo de la democracia cuando la ideología del mérito socava –como hemos apuntado más arriba– los principios políticos de la justicia y la igualdad legitimando la concesión de un poder tan desmesurado a determinados grupos.

La empatía social se resiente cuando no hay reconocimiento de la afinidad en la vulnerabilidad, que es el requisito casi indispensable según la filósofa norteamericana Martha C. Nussbaum para que los seres humanos se compadezcan. La meritocracia contribuye a reforzar el punto de vista desde el cual contemplamos a los perdedores del sistema como objetos distantes cuyas experiencias no tienen nada que ver con la vida propia. Su desdicha –pobreza, paro, exclusión social, pérdida de estatus…– es percibida no como algo inmerecido; es decir, la creencia es que la persona de la que se trate, de algún modo, ha provocado su propio sufrimiento. Las desigualdades devienen justas al asumir como evidencia irrefutable un terreno social en el que todos los individuos compiten en presunta igualdad de condiciones, ya que pueden recibir la educación que necesitan y son juzgados al margen de la colectividad en la que crecen. La socialización afirma la individualidad y sus virtudes, de forma que el triunfo y el fracaso se convierten en resultados de la actuación personal, incluida la pobreza, claro está, que es la consecuencia natural de la conducta de quienes no han sabido aprovechar las oportunidades que la vida y una sociedad abierta les ha brindado.

Es menester una buena dosis de autoengaño para no caer en la cuenta de las consecuencias políticas que todo esto acarrea, y que tienen que ver con la deslegitimación del estado de bienestar. El mito de la meritocracia es un barreno en el pilar de la solidaridad, uno de los que sustenta dicho estado de bienestar, cuyo presupuesto es que las desigualdades no son producto exclusivo de las acciones de los individuos que forman parte de él, o sea, que hay factores en la dimensión colectiva que objetivamente perjudican a unos y favorecen a otros al margen de sus méritos personales.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=227547&titular=%22la-pobreza-es-un-estado-mental%22:-desigualdad-y-el-mito-de-la-meritocracia-

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Reseña de película: Pase lo que pase.

América del Norte/Estados Unidos.

Es una película estadounidense publicada el 17 de marzo de 2009 por el Advent Film Group..1 Fue publicada en DVD desde su inicio para permitir a los grupos de iglesias distribuír más fácilmente la película. El filme cuenta la historia de Caleb Hogan, un estudiante de leyes, que trata de rebatir el dictamen legal del caso Roe v. Wade,2 y trata el tema del aborto desde una postura provida.

La historia de un estudiante que tiene que exponer una causa judicial sobre un caso de aborto en un concurso nacional de estudiantes de derecho. El punto crítico es la cuestión del “comienzo de la vida”. Si asume la postura de acuerdo con sus convicciones se enfrenta a que le pueda traer consecuencias negativas importantes para su vida, como el apoyo económico de su madre para seguir sus estudios. Pero “Pase Lo Que Pase”, es un poderoso recordatorio de que elegir el camino correcto no es fácil, pero siempre vale la pena.

Fuente: https://youtu.be/-KqZ2Hw97TU

Imagen: http://www.peliculas.cristianas.com/wp-content/uploads/2015/09/pase-lo-que-pase-pelicula-completa-2html-youtube-thumbnail.jpg

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