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Libro: Historia de la educación

Argentina / 17 de septiembre de 2017 / Autor: Marcela Ginestet (Coord.) / Fuente: Open Libra

Detalles del libro:

GLOBAL
CATEGORÍA
Año: 2016
Editor: Edulp
Páginas: 138 páginas
Idioma: español
Desde: 12/09/2017
Tamaño: 4.40 MB
Licencia: CC-BY

Contenido:

La primera parte de la obra aborda, desde diferentes dimensiones, los ejes culturas escolares, saberes y disciplinamiento de los cuerpos en la Europa Occidental. A lo largo de cuatro capítulos, se analizan los discursos y prácticas educativas a partir del siglo XV que generó la renovación laica y religiosa –Humanismo, Reforma y Contrarreforma– en el contexto de la gestación de un nuevo orden político y social. Atendiendo a las instituciones que regularon los comportamientos sociales, se describen y comparan los colegios productores de un nuevo programa disciplinar del cuerpo de los individuos. Se estudian los rasgos fundamentales de la cultura escolar y sus dimensiones de tiempo y espacio e inculcación de conductas en los cuerpos. Asimismo se analiza la emergencia de formas y métodos de conocimiento, que discuten la “autoridad” medieval y generan una nueva relación del sujeto con el saber.

En la segunda parte se desarrolla el legado de la Ilustración en las sociedades modernas y la conformación de un nuevo sujeto pedagógico, el nacimiento de las ideologías nazi-fascistas en Europa, el análisis de las culturas escolares juveniles y las formas de regulación y disciplinamiento de los cuerpos atravesados por estos regímenes.

Link de descarga:

https://openlibra.com/es/book/download/historia-de-la-educacion

Fuente:

https://openlibra.com/es/book/historia-de-la-educacion

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Argentina: Micro INADI Educación Inclusiva

Argentina / 17 de septiembre de 2017 / Autor: Redacción / Fuente: Télam

Mariano Salas Adi es un joven profesor de Educación Física de Catamarca que replicó el modelo de un arnés adaptado para que su alumna, Agostina de 7 años, participe de un acto escolar, en homenaje a San Martín, en el Colegio Del Carmen y San José al que asiste.

 

 

Fuente de la Noticia: 

http://www.telam.com.ar/multimedia/audios/26654-micro-inadi-educacin-inclusiva/

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Ecuador: Los docentes aspiran a mejores sueldos

Ecuador / 17 de septiembre de 2017 / Autor: Redacción / Fuente: El Telégrafo

Mejoras en los sueldos, procesos de capacitación y recategorización de docentes son, entre otros, los pedidos de la Red de Maestros que ayer entregó el borrador de la propuesta de este sector para las reformas a la Ley Orgánica de Educación Intercultural Bilingüe.

El documento fue entregado por el coordinador nacional de la red, Wilmer Santacruz, al presidente de la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional, Augusto Espinosa. La propuesta fue respaldada con la firma de al menos 186.000 docentes del país agrupados en el colectivo.

El borrador fue motivo de análisis y debates en talleres que desarrollaron durante tres meses en varias provincias en los que participaron docentes, padres de familia y estudiantes, con la organización de la Comisión de Educación y el gremio.

Santacruz comentó que el proyecto apunta a la transformación de la educación y que el mayor objetivo es la calidad educativa, además de que se efectivice el presupuesto para el sector, equivalente al 6% del Producto Interno Bruto (PIB).

A esto se suma el pedido de una remuneración justa y equitativa para los docentes que laboran entre 20, 25, 30 o más años, pero que, a criterio de Santacruz, siguen con el mismo sueldo, mientras quienes recién ingresan ganan $ 817 mensuales.

De allí que la petición fue que el salario que perciben no debe ser inferior al de las Fuerzas Armadas. “También hablamos de procesos de capacitación y profesionalización gratuitos para lograr títulos de tercer y cuarto nivel”.

Destacó que la Comisión de Educación, con el respaldo del 99% de sus miembros, remitió el documento al Consejo de Administración Legislativa (CAL) para su calificación, por lo que esperan que la Asamblea le dé un tratamiento prioritario.

Cambios en la educación Para el asambleísta Augusto Espinosa, “sin educación, no hay revolución”, de allí que enfatizó la necesidad de consolidar la transformación de este sector, como una herramienta clave para el verdadero progreso de la patria y el fortalecimiento de la carrera del docente.

Destacó la gestión de la Red de Maestros en la definición de las reformas a la ley orgánica, cuyo contenido y construcción se enriqueció en el territorio, mediante su amplia difusión y socialización.

A la vez señaló que es una de las pocas leyes que cuentan con el apoyo de 10 de 11 integrantes de la comisión, que, desde un principio, se comprometieron a trabajar con visión de país, dejando atrás cualquier interés político o ideológico.

Carlos Bergmann, segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional, anunció que el CAL podría calificar el proyecto hoy e, inmediatamente, enviarlo a la Comisión de Educación para su tratamiento. Compartió la idea de que esta área es fundamental para el desarrollo de los pueblos y que los maestros son forjadores de la historia.

“Vamos a priorizar el trámite de la iniciativa, tomando en cuenta el apoyo de la comunidad educativa”, aseguró Bergmann. La Asamblea resolvió la semana pasada llevar el tema a consulta prelegislativa.

Fuente de la Noticia:

http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/sociedad/4/los-docentes-aspiran-a-mejores-sueldos

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Educación superior: un proyecto que necesita rehacerse íntegramente

Chile / 17 de septiembre de 2017 / Autor: José Joaquín Brunner / Fuente: El Líbero

El mayor problema de la reforma de la educación superior impulsada por el gobierno es la inexistencia de un diagnóstico serio del sistema que considere todos los elementos indispensables, y la ausencia por ende de una agenda de problemas necesarios de abordar. Hasta ahora, la reforma anunciada, y el proyecto de ley enviado al Congreso para materializarla, carecen de una fundamentación racional.

Ante todo, deseo llamar la atención sobre el carácter y desempeño de nuestra educación terciaria (ET), cuya legislación más fundamental estamos tratando de cambiar. En efecto, cualquiera modificación de la legislación que la rige, sobre todo si pretende ser de fondo, debe partir por un conocimiento fundado del sistema que se busca cambiar.

 

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Carácter. Dentro de la clasificación de regímenes de economía política de los sistemas nacionales según el carácter público/privado de la provisión y el financiamiento del sistema, el de Chile se caracteriza —en comparación con el promedio de los países de la OCDE— por tener en ambas dimensiones una presencia preponderante de matrícula y recursos privados. En esta misma categoría, aunque con perfiles diferentes de preponderancia privada, se encuentran además Brasil, Corea, Gran Bretaña, Israel, Indonesia, Japón, Perú y otros.

Un tipo diametralmente opuesto de economía política es aquel donde predominan la provisión y el financiamiento estatales, como ocurre —en diversos grados— en la mayoría de los países de Europa Occidental y también en Argentina, Cuba y Uruguay, por ejemplo.

Un tercer tipo de régimen es aquel en que predomina la provisión estatal, pero con financiamiento mayoritariamente privado (economía política estatal de costos compartidos), como poseen Australia, Canadá y Estados Unidos, entre otros.

Por último, hay sistemas cuyo régimen combina provisión mayoritaria por instituciones privadas (“de vocación pública”) con gestión independiente y financiamiento predominantemente fiscal (economía política de tercer sector), como ocurre en Bélgica, Finlandia, Estonia y Honduras, por ejemplo.

Nótese que si bien Chile se sitúa en el cuadrante de provisión y financiamiento predominantemente privados, sin embargo posee universidades que corresponden a  tres de los tipos de regímenes de economía política descritos: universidades estales financiadas mayormente con recursos privados agrupadas en el CUECH;  universidades privadas cofinanciadas con aportes directos del Estado (las del G9); y universidades privadas cuyo financiamiento principal —aunque no exclusivo— proviene de fuentes privadas.

 

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Desempeño. ¿Qué rendimiento posee nuestro sistema de ET en las dimensiones básicas de su desempeño? A continuación se presentan resumidamente los datos más relevantes (con base en OECD, Education at a Glance 2016, a menos que se indique una fuente diferente).

  1. Participación. La participación neta, sobre el grupo de edad de 20 a 29 años, alcanza en Chile a un 27%, mientras que en el promedio de la OCDE se sitúa en torno a un 22%. La participación bruta medida por la UNESCO en relación a la cohorte de edad pertinente es de 89%, trece puntos porcentuales por encima de los países de Europa Occidental y América del Norte y casi el doble de la tasa promedio de América Latina (46,3%). En breve, Chile cuenta con un sistema de ET de amplia cobertura, con acceso casi universal, lo que representa un logro notable, pero crea nuevos y más complejos desafíos, como veremos más adelante.
  2. Acceso. La tasa de primer ingreso a la ET (proporción de personas que puede esperarse ingresará a algún programa de ET en el curso de su vida), índice que ofrece una idea general sobre la accesibilidad a este nivel, es de 87% en Chile, frente a un 68% en el promedio de la OCDE. La ET dejó, pues, de ser un privilegio y hoy es un derecho que las familias reconocen frecuentemente como una obligación para sus hijos.
  3. Matrícula por niveles. La distribución de la matrícula por niveles de la Clasificación Internacional Normalizada de Educación (CINE 2011) es la siguiente en Chile: Nivel 5 (carreras de ciclo corto), 29%; Nivel 6 (programas de licenciatura o equivalentes), 63,1%; Nivel 7 (programas de maestría o equivalentes), 7,1%; y Nivel 8 (programas de doctorado o equivalentes), 0,4%. En los países de Europa Occidental y América del a Norte, las cifras correspondientes son: 24,2%; 53,5%; 19,4%; 2,8%, respectivamente (UNESCO Institute for Statistics, 2017).
  4. Equidad de la matrícula. En América Latina,Chile posee la mayor tasa de participación neta del quintil 1 (más pobre), que alcanza a un 27,4%. Asimismo, tiene el segundo índice más bajo de desigualdad 20:20 después de Bolivia; el valor para Chile es 2,3, el de Bolivia 1,8 y el índice 20:20 promedio para América Latina es 7,0. (SEDLAC, 2017). Un reciente estudio del Banco Mundial destaca que Chile ha sido uno de los países más exitosos en términos de reducir la desigualdad en el acceso a la educación superior” (The World Bank, At a Crossroads: Higher Education in Latin America and the Caribbean, 2017, p. 88).
  5. Eficiencia interna. Hay dos maneras de medir el grado de eficiencia interna del sistema de ET. (A) La tasa de 1a graduación de la ET (sin incluir estudiantes extranjeros) —que estima el porcentaje de una cohorte de edad que se espera se gradúe durante el largo de su vida— es 51% en Chile, mientras en el promedio de la OCDE es 45%. En las carreras de ciclo corto las cifras correspondientes son 22% y 11%; en el nivel de licenciatura o equivalente, 34% y 38%; en el nivel de maestría o equivalente, 9% y 18%; y en el de doctorado o equivalente, 0,2% y 1,7%, respectivamente. De modo que no sólo ha aumentado notablemente la cobertura, sino también las expectativas de graduación, calculadas en base al patrón actual de titulación en la ET. (B) La tasa de conclusión de estudios universitarios por cohorte ingresada en un determinado año no cuenta en Chile con datos confiables que pudiesen ser comparados internacionalmente. Para el promedio de los países de la OCDE es 45% de graduación en tiempo oportuno y 69% medida dentro de los tres años siguientes a la duración nominal de los correspondientes programas. Suele estimarse que en Chile esta última cifra sería significativamente inferior, existiendo además una demora para graduarse en relación con la duración nominal de los estudios.
  6. Eficiencia externa, vinculada con el empleo y la remuneración de las personas con ET. (A) La tasa de empleo de personas con ET por área de educacional, hombres y mujeres, aparece como altamente satisfactoria en la comparación internacional. Para el año 2015, se situó en Chile en un 90% en el promedio de todas las áreas. Los países de la OCDE, para los años 2012 a 2015, alcanzan una tasa algo inferior, de 85% en el promedio de los países miembros. (OECD, Survey of Adult Skills, PIAAC). (B) El diferencial del ingreso recibido por las personas con ET en relación con el ingreso promedio de las personas con educación secundaria superior (=100) es en general alto comparado con el promedio OCDE, en todos los niveles. En el nivel 6 asciende a 282 frente a 148 en la OCDE. Y en el Nivel 7, la comparación es de 444 versus 191, respectivamente. Sin embargo, se observa en Chile una creciente dispersión de las remuneraciones de los graduados; por ejemplo, en el caso de Derecho, durante el primer año después de la graduación, el 10% superior tiene una remuneración alrededor de 10 veces mayor al 10% inferior ($3,4 millones versus $344 mil pesos) (Mi Futuro, 2017). Asimismo, un reciente estudio del Banco Mundial estima que un 7% de los estudiantes que comenzó sus estudios de ET en 2012 podría haberse matriculado en programas que tendrían tasas negativas de retorno (The World Bank, At a Crossroads: Higher Education in Latin America and the Caribbean, 2017, cap. 3 de Sergion Urzúa).
  7. Calidad. Es la dimensión más difícil de medir cuantitativamente. A continuación presentamos tres indicadores.
    • Según el porcentaje de estudiantes en universidades acreditadas, menos de un 10% de los estudiantes se halla matriculado durante los últimos años en universidades no-acreditadas. Un 31% de la matrícula total de las universidades se encuentra en instituciones con el máximo de las cinco áreas acreditadas, mientras que un 14% de los estudiantes de pregrado está matriculado en universidades con acreditación solo en las dos áreas obligatorias. Considerando la matrícula de los IP y CFT, un 87,3% de la matrícula del sector técnico profesional corresponde a instituciones con dos o más áreas de acreditación y un 13% a instituciones sin acreditación. En breve, la gran mayoría de los estudiantes cursa sus estudios en instituciones que la agencia oficial del Estado califica como de un nivel satisfactorio.
    • Según el número universidades de excelencia registradas entre las mil universidades top del ranking global del Times Higher Education aparecido hace pocos días, el sistema chileno cuenta con 13 universidades de calidad internacional, una por cada 1,4 millón de habitantes, seguido de Costa Rica con una x cada 4,9 millones de habitantes, Brasil, una x cada 9,2 millón y Colombia una x 9,8 millones. Más atrás aparecen Venezuela, Perú, México y Argentina. Nótese que las mil primeras universidades corresponden a menos del 4% del total mundial de universidades registradas por Webometrics (26.368 en 2017).
    • Según el desempeño de las personas con ET en el examen PIACC de comprensión lectora (literacy), Chile muestra una baja calidad de resultados: 240 puntos en promedio, que representa un nivel elemental de literacy, frente a un promedio de 275 puntos para los países de la OCDE. La puntuación obtenida por las personas con ET en Chile es menor que el puntaje alcanzado por las personas con educación secundaria superior de la OCDE (260) y supera apenas por cinco puntos el puntaje promedio OCDE de las personas con educación inferior al nivel secundario superior (235 puntos).

Una hipótesis plausible es suponer que la baja puntuación obtenida en Chile por las personas con ET, se debe a los bajísimos niveles alcanzados previamente por las personas con menos que educación secundaria superior (186 puntos) y con educación secundaria superior (219 puntos). Dicho en otras palabras, el pobre desempeño de la ET en literacy, sería el resultado acumulativo de las desventajas de la cuna y de la pobre calidad de la educación primaria y secundaria que recibe una mayoría de los niños y jóvenes provenientes de los hogares correspondientes a los deciles de menor ingreso.

  1. Financiamiento. El gasto en ET (incluyendo I&D) medido como porcentaje del PIB —indicador del esfuerzo relativo que los países realizan en este ámbito— es en Chile netamente superior al promedio de la OCDE; de hecho, es uno de los mayores del mundo. Se caracteriza además por una fuerte participación de la financiación privada.

(A) Según niveles de la CINE 2011 alcanza en Chile a un 0.4% en el Nivel 5; a un 2.0% en los Niveles 6 a 8; en total, 2.3% del PIB. En el promedio de la OCDE, las cifras correspondientes son 0.2%, 1.4% y 1.6%, respectivamente.

(B) Según el carácter estatal o privado de las fuentes de recursos, en Chile la composición del gasto es: 1.0% estatal; 1.4% privado; total, 2.3%, respectivamente. En el caso de la OECD: 1.1% estatal; 0.5% privado; total, 1.6%.

(C) Según el monto del gasto por estudiante, la distribución en Chile  es la siguiente (expresada en USD ppc,  incluyendo gasto en I&D): Nivel 5, USD 4.079; Niveles 6 a 8, USD 9.084; total, USD 7.642 (USD 364 en I&D). En comparación, el gasto promedio de la OCDE es USD10.107, USD 16.199, 15.772 (USD  4.837 en I&D), respectivamente. En suma, Chile realiza un significativo esfuerzo de gasto en la ET en relación con el PIB, pero sostiene este esfuerzo mediante un esquema de gasto compartido. Aun así, el gasto en el Nivel 5 es comparativamente bajo para el gasto en los niveles superiores, y el gasto en I&D es ínfimo.

  1. Evaluación de sistemas nacionales. El único ranking de sistemas nacionales de universidades, realizado por Universitas 21, ubica a Chile en el lugar 34 entre 50 países, el primero de los cuatro sistemas latinoamericanos evaluados, seguido de Argentina, Brasil y México. Este ranking considera recursos, ambiente académico, conectividad y output de investigación y docencia.

 

En suma, una visión respaldada por datos sobre el desempeño comparado del sistema chileno arroja un balance positivo con una sólida performance en el contexto no sólo latinoamericano, sino también —en varias dimensiones— en relación con el promedio de la OCDE. Además, revela dónde se hallan los principales desafíos que el sistema enfrenta en la actual etapa de su desarrollo: (i) baja calidad del logro en la adquisición de competencias fundamentales; (ii) necesidad de focalizar los esfuerzos de la instancia de acreditación en cubrir a todas las instituciones, exigiendo y fomentando una mayor efectividad de los procesos de enseñanza y aprendizaje; (iii) necesidad de un constante monitoreo de la empleabilidad de los graduados, especialmente la evolución de la franja de personas con tasa negativa de retorno; (iv) preocupación por la deserción y duración tanto nominal como real de las carreras universitarias y necesidad de apoyar a los estudiantes vulnerables; (v) reducido gasto en I&D y en la enseñanza técnica de ciclo corto.

 

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Visto el positivo desarrollo de nuestra educación superior y su estado actual, cualquier cambio que se desee introducir —sobre todo si es de cierta magnitud— debe ser seriamente fundado y técnicamente bien diseñado. El mayor problema de la reforma de la educación superior impulsada por el gobierno es la inexistencia de un diagnóstico serio del sistema que considere todos los elementos resumidos más arriba, y la ausencia por ende de una agenda de problemas necesarios de abordar. Hasta ahora, la reforma anunciada, y el proyecto de ley enviado al Congreso para materializarla, carecen de una fundamentación racional.

Tampoco ha definido los principios axiales que deberían orientar la reforma, en relación con aspectos cruciales tales como la naturaleza del sistema y su  economía política; el balance estatal/privado respecto de la provisión y el financiamiento; la mantención o no de un esquema de costos compartidos; la definición y el carácter de las instituciones; cómo ha de entenderse lo público de acuerdo a la evolución histórica del sistema y su institucionalidad; vínculo de las instituciones con el Estado (igualdad de trato o diferenciación, cuándo, cómo, en qué aspectos, etc.); la autonomía de las universidades; la identidad de sus proyectos educacionales; los esquemas de apoyo para los estudiantes, etc. En breve, la reforma carece de norte; no explícita sus objetivos ni aparece dotada de una racionalidad de valores.

Tampoco propone una estrategia sustentable de desarrollo de la ET que sirva como marco para las modificaciones legislativas y que responda a un diagnóstico fundado, incorpore los principios axiales y defina metas y medios para su implementación. Discutimos en el aire, lo que dificulta la comprensión de los asuntos discutidos e inhibe una deliberación racional.

En cuanto a la gobernanza del sistema propuesta en el proyecto, ella es orgánicamente débil y confusa en el vértice superior. En efecto, se discute en paralelo crear una Subsecretaría de Educación Superior y un Ministerio de Ciencia y Tecnología. Esta dualidad no se justifica y debilita a ambas partes en vez de fortalecerlas.

Funcionalmente, el esquema propuesto es centralizado, controlista, excesivamente burocrática y parece obedecer a un generalizado sentimiento de desconfianza de las autoridades hacia las instituciones. Establece un control estatal panóptico a través del manejo de la admisión; la determinación de vacantes; la definición de estándares y la regulación curricular a través de un marco nacional de cualificaciones rígidamente concebido; el trato preferente a un grupo de universidades que recibirían el monopolio sobre el carácter público de la ET; una categorización y segmentación de las universidades; la supervisión concebida con criterios de mera contabilidad de la gestión y uso de recursos; la fijación del precio de los aranceles; y, en última instancia, la dependencia de todas las instituciones de la voluntad oficial una vez que el financiamiento del sistema se halle exclusivamente en manos del Estado.

En breve, parece haberse diseñado una gobernanza para el control del sistema, no para guiarlo en beneficio del interés común. Más que estimular la iniciativa de las instituciones, parece que la opción es sujetarlas a una administración jerárquica que operaría por medio de reglas y controles.

Tampoco se prevé  una adecuada coordinación entre los varios componentes de la gobernanza, como ministerios, agencias públicas relevantes, los actores del sistema y las partes interesadas externas de la sociedad civil. La interlocución del gobierno con los actores internos del sistema se mantiene bloqueada a favor del CRUCH, organismo que se ha vuelto disfuncional y cada vez menos representativo del conjunto de universidades acreditadas. Igualmente, se excluye la participación institucionalizada de partes interesadas externas en la formulación de las políticas para el sector, salvo en el caso de las instituciones no-universitarias.

 

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Por último, conviene anotar que toda esta discusión sobre una reforma de la ET se lleva a cabo sin atender a los desafíos que el sistema deberá enfrentar durante las próximas décadas. Menciono, por vía de ejemplo, tres órdenes de estos desafíos.

  1. Perspectivas de desarrollo de la docencia, su arquitectura, homologación con las tendencias internacionales a nivel de pregrado y posgrado, el aprendizaje de competencias claves para este siglo, el uso intensivo de las nuevas tecnologías digitales, etc. No hay una efectiva preocupación por los temas de deserción y titulación oportuna; la contención de la espiral de costos docentes; el financiamiento de los estudiantes y las instituciones; la administración de la gratuidad parcial y focalizada que se ha instaurado por medio de glosas del presupuesto de la nación; el mejoramiento continuo de los programas; el financiamiento del esquema de becas y créditos, etc.
  2. La investigación en los diferentes campos del saber y las áreas interdisciplinarias de especial interés para Chile; la concentración o dispersión de la inversión en ciencia y tecnología; cómo combinar las dimensiones global-nacional-locales; el financiamiento de I&D; los nuevos modos de producción de conocimiento; la triple hélice entre universidades, empresas y gobierno, etc; la vinculación de la ET con el desarrollo regional y las comunidades; la forma de estimular la investigación en las nuevas universidades más meritorias.
  3. Gobierno de las instituciones. Hay una escasa reflexión sobre esta crucial materia, como queda en evidencia con la discusión sobre el gobierno de las universidades estatales, asunto que se trata separadamente en otro proyecto de ley. No nos formulamos la pregunta clave, cual es, ¿cómo han de organizarse gobiernos de universidades que posean a la vez legitimidad académica, eficacia de conducción y liderazgo de cambio? Tampoco aparecen en el horizonte del debate cómo fortalecer el pluralismo dentro del sistema, la diversidad de instituciones y un trato igualitario de ellas basado en criterios de desempeño, mérito y sujeción a un marco público de regulaciones.

En suma, el actual proyecto de reforma de la ET no está a la altura de la complejidad ni de los desafíos que enfrenta nuestro sistema. Requiere ser repensado desde la base y rediseñado con criterios más contemporáneos, aprovechando sus numerosas fortalezas y ventajas, e identificando correctamente los problemas que se deben abordar.

 

José Joaquín Brunner, #ForoLíbero

 

(Versión revisada de la presentación realizada ante la Comisión de Educación y Cultura del Hon. Senado, 11 de septiembre de 2017)

 

Fuente del Artículo:

Educación superior: un proyecto que necesita rehacerse íntegramente

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Reseña de Conferencia: La Educación en el centro de la escena

Argentina / 17 de septiembre de 2017 / Autor: Carla Romanello / Fuente: Los Andes

Calidad educativa, tecnología e innovación, inclusión de actualidad en el aula y relación entre padres y docentes, los cuatro disparadores que incentivaron el diálogo en una nueva mesa del Ciclo de Encuentros que se concretó ayer.

La propuesta que lanzó diario Los Andes en agosto pasado es un espacio que busca tender puentes con la comunidad y generar nuevos intercambios entre sus audiencias y expertos destacados en diversos ámbitos.

En esta oportunidad se le dio la palabra a cuatro referentes en Educación: el vicerrector de la Universidad Nacional de Cuyo, Jorge Barón; el rector de la Universidad de Congreso, Rubén Bresso; el director general del Observatorio de la Convivencia Escolar (Universidad Católica de Cuyo) Alejandro Castro Santander y la subsecretaria de Gestión Educativa de la DGE, Mónica Coronado.

La charla fue guiada por el gerente general de Los Andes, Luis García y por el editor general, Raúl Pedone, quienes dieron la bienvenida a un nuevo ciclo y formularon cada una de las preguntas. El encuentro, en el que se saludó especialmente a los maestros en su día, pudo seguirse en vivo por Facebook Live. La previa se vivió en Instagram, Facebook y Twitter e incluso se sumaron consultas realizadas por el público utilizando el hashtag #EncuentrosLA.

 

 

El décimo sexto piso del hotel Sheraton se convirtió en un set televisivo para transmitir el diálogo en alta calidad. Entre micrófonos aéreos, cámaras y luces se ubicaron los invitados quienes dieron su punto de vista sobre temáticas actuales y de alto interés social.

Para comenzar Luis García destacó la importancia de hablar sobre Educación y recordó que los cuatro expertos invitados en el ciclo anterior -para hablar sobre Salud-, se refirieron a su importancia.

La primera pregunta rondó en torno a la calidad educativa y en la necesidad de recuperar el terreno perdido en esta materia. A lo que Barón remarcó la necesidad de posicionar a la educación del país en el mejor nivel posible. En cuanto al ámbito universitario que a él le toca dirigir aseguró que se está avanzando en la formación por competencias más que por contenidos “que es la formación tradicional”, tal como precisó.

Bresso, por su parte, habló de la necesidad de que cada institución trabaje al respecto para darle una mejor respuesta a la sociedad, aunque reconoció que va a llevar un tiempo considerable. Para Castro Santander, la convivencia es un elemento muy fuerte que está distorsionando la calidad educativa.

“Es un tema que tenemos que empezar a tomar en serio, sin dramatizar”, sentenció. En tanto que Coronado reconoció que la escuela no puede sola: “Frente a una realidad que la desborda, si no hay una alianza entre la familia y la escuela, es muy difícil que la escuela pueda formar lectores o interesados en aprender matemáticas”, manifestó.

 

 

Una segunda pregunta apuntó al lugar en que se encuentra el sistema educativo en cuanto a tecnología e innovación. Los representantes universitarios coincidieron en que no tiene sentido prohibir su inclusión, sino más bien enseñarles a los estudiantes una mirada crítica frente a la gran cantidad de información que les llega a través de los medios digitales.

Por su parte, el director general del Observatorio de la Convivencia Escolar recalcó la necesidad de que los adultos aprendamos un uso inteligente de las tecnologías para luego darle lugar en la escuela. Al respecto, la subsecretaria de Gestión Educativa mostró preocupación por la presencia de las pantallas en edades cada vez más tempranas.

“Los chicos pierden la posibilidad de conversar, nos encontramos con chicos que llegan al nivel inicial y casi no hablan y casi no saben relacionarse con sus pares, son cada vez más y estamos alarmados por esa situación”.

Luego del debate social que se generó por el tratamiento del caso de la desaparición de Santiago Maldonado en las escuelas, Raúl Pedone consultó sobre la inclusión de temas sociales en las aulas. Los cuatro invitados hicieron hincapié en la necesidad de involucrar a la educación con la realidad social.

“Lo cotidiano tiene que estar adentro de la escuela, se tiene que hablar, se tiene que debatir. Pero los docentes tienen que estar preparados, necesitamos gente que tenga la cabeza bien formada para dar respuestas inteligentes en temas conflictivos”, destacó Castro Santander.

A lo que Coronado añadió que no tiene que haber censura con respecto a los temas que se tratan en el aula. “Pero siempre con capacidad crítica, sin bajada de línea y de acuerdo a la edad”, subrayó.

La relación entre padres y docentes fue otro de los temas que se puso en el tapete, para lo que se recordó que previamente el docente ejercía una autoridad incuestionable que hoy se ha puesto en jaque. Barón opinó que se trata de una crisis que estamos viviendo como sociedad, no sólo en Argentina, por la cual se cultiva poco el respeto y el escuchar al otro.

En ese mismo sentido Bresso remarcó la necesidad de hacernos cargo como sociedad de lo que está pasando. “A la crisis la resolvemos entre todos, poniendo lo mejor de cada uno, bajando el egoísmo, el sectarismo y respetando la opinión adversa”, indicó.

En tanto Castro Santander hizo hincapié en una mirada crítica de los adultos. “Porque los chicos nos están mirando y están aprendiendo todo el tiempo. Cuando uno habla de crisis de valores, estamos hablando de ponernos de acuerdo con los valores y de hacernos cargo”, dijo.

Según la mirada de Coronado, la relación entre la familia y escuela mejora cuando los padres saben qué esperar de la escuela y viceversa.

Por otra parte mencionó la necesidad de vincularse con los chicos desde otro lugar de autoridad. “Porque no vamos a volver a la autoridad de antes, vamos a tener que generar un nuevo modelo de autoridad basado en la capacidad de cuidar y acompañar a los chicos”, señaló.

En el cierre Luis García destacó el alto nivel de autocrítica, necesario para generar un cambio y Raúl Pedone invitó a un brindis final donde se celebró la oportunidad de dialogar para mejorar la educación tanto en la provincia como en el país.

Para profundizar la mirada de los invitados, durante los próximos cuatro domingos se publicarán entrevistas individuales con cada uno de ellos que podrán leerse tanto en la versión impresa como digital de Los Andes.

 

Apostillas

-La más puntual: Mónica Coronado fue la primera en llegar al décimo sexto piso del hotel Sheraton para comenzar el Ciclo de Encuentros.
-Planificación educativa: durante el almuerzo que compartieron los invitados luego de finalizadas las preguntas se discutió, entre otros temas, la posibilidad de planificar las carreras de grado de acuerdo a las necesidades sociales.
-Fotogénicos: los cuatro asistentes fueron fotografiados en reiteradas oportunidades y se mostraron muy dispuestos a posar para las cámaras de diario Los Andes.

 

Perfiles

Jorge Barón es ingeniero nuclear, se especializó en Seguridad Nuclear y Evaluación de Riesgos, obtuvo el título de Doctor Ingeniero Industrial y luego el título de Doctor en Ingeniería Nuclear. Es vicerrector de la Universidad Nacional de Cuyo.

Rubén Bresso es Ingeniero en Automotores, magíster en Gestión de Organizaciones Públicas y ha realizado un post grado de Ingeniería en Calidad. Es especialista en Gestión de Calidad Total y Re ingeniería en la Educación Superior. Se desempeña como rector de la Universidad de Congreso.

Alejandro Castro Santander es Psicopedagogo Institucional, licenciado en Gestión Educativa, especialista en Gestión de la Convivencia y Prevención temprana de la Violencia en el ámbito escolar. Es director general del Observatorio de la Convivencia Escolar (Universidad Católica de Cuyo).

Mónica Coronado es psicopedagoga, profesora en Ciencias Psicopedagógicas y licenciada en Psicopedagogía. Es especialista en Docencia Universitaria y magister en Educación Superior. Actualmente se desempeña como a subsecretaria de Gestión Educativa de la DGE.

 

Fuente:

http://www.losandes.com.ar/article/la-educacion-en-el-centro-de-la-escena

 

 

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