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Una ciudad amable, lugar de aprendizaje para los párvulos

Por: María Victoria Peralta

Un nuevo verano ha llegado a nuestro país y junto con ello las vacaciones de los niños y niñas que asisten a jardines infantiles y escuelas generándose un período de potenciales e interesantes actividades a realizar con sus familias.

Decimos “potenciales actividades”, porque los padres continúan trabajando en su gran mayoría y los supuestos tiempos a compartir, se convierten muchas veces en problemas al tener a los niños en casa y no poder atenderlos adecuadamente. En este escenario, las ciudades a las que concurren las familias en estos períodos estivales, se convierten en espacios de exploración, juego y descubrimiento que -con los niños y niñas- podrían aprovecharse.

¿Y qué les ofrecen nuestras ciudades? Muchas oportunidades: todas tienen plazas de juegos, parques, museos, salas de exposiciones, centros de diversión a los cuales se les agregan en verano actividades que ofrecen algunos municipios en piscinas, estadios deportivos o espacios naturales.

No obstante mirando más fino, permítanme dos observaciones obtenidas en las calles de Santiago.

En Santa Isabel con San Isidro, una madre va con su hijito de unos 4 años en un coche de bebé.La cara de ambos es de aburrimiento, no hay diálogo. Pasan frente a la escultura “El caballo negro” de la plaza Stuttgart, compuesta además por otros dos equinos más coloridos.Súbitamente el niño los descubre, sonríe y les hace adiós con la mano a esos grandes caballitos. La madre no se da cuenta. Me detengo a mirar la plaza y noto que la escultura está llena de rayados, el suelo sucio con los restos de la noche anterior y además, hay un “homeless” que se ha instalado con sus “enseres”. En realidad no es un lugar muy favorable para que el niño camine, como sería lo deseable a esa edad.

Otro día, cerca del Parque Almagro, una madre peruana con una guagua en coche, una niña de dos años y un niño de cinco, me detienen y preguntan si hay algún parque donde los niños puedan jugar. ¡Claro! les digo indicándoles cómo llegar. La madre me vuelve a consultar si hay juegos y pasto, le confirmo animadamente. El niño da un grito de alegría, aplaude y parte rápido y ansioso en la dirección indicada.

Los alcanzo al poco rato. Están en la zona de juegos donde el sol de este cálido verano hace que los metales y el plástico estén a una temperatura que imposibilita subirse a jugar. Además el pasto cercano está bastante seco y ¡lo están regando a las 3 de la tarde!, se quemará más.  No les queda más que sentarse más  lejos y ¡al fin! retozan al menos en un poco de verdor bajo los árboles.

Más allá de estas experiencias que muestran la relación poco amable de las ciudades con los niños, en especial en los sectores populares, cabe preguntarse si nuestras urbes son como en los países realmente desarrollados: espacios limpios, estéticos, con zonas especiales e interesantes para los niños pequeños.

Esos lugares permiten que los párvulos en compañía de sus padres o cuidadores gocen, disfruten, se relajen, jueguen y sigan aprendiendo en forma refleja de todo: de otras personas, de la diversidad de plantas,  árboles y animales; de personajes ilustres representados de diversa forma, de construcciones muy distintas en estilos y materiales; y del verdadero arte popular que hay en las calles. A ello se agregan museos, bibliotecas y centros de exploración especialmente adecuados para niños pequeños. Al parecer, contrastando, bastante tenemos que hacer aún en este campo.

Pero además de estas adaptaciones, el problema mayor pareciera estar en los adultos que no “ven” la ciudad, que no se dan los tiempos suficientes en el diario vivir para descubrirla  y por tanto, no asumen la actitud necesaria para que los niños y niñas se re encanten  con sus espacios cotidianos.

Si los padres deambularan en un afán “expedicionario” y exploratorio con sus hijos, descubrirían que, a pesar de ciertas falencias, hay tantos detalles y rincones de nuestros escenarios habituales de los cuales asombrarse y a través de ellos, empezar a amar nuestras ciudades. De esta manera, las nuevas generaciones podrían aprender a tener una actitud diferente de valoración, cuidado y desarrollo de nuestros medios urbanos, para eventualmente constituir mejores escenarios de vida.

Por tanto en esta temporada de verano la invitación es a descubrir nuestras ciudades junto a los niños y niñas. ¡Es una actividad gratis y muy entretenida!

Fuente: http://blogs.cooperativa.cl/opinion/educacion/20150120110253/una-ciudad-amable-lugar-de-aprendizaje-para-los-parvulos/

Imagen: http://www.guiadelnino.com/planes-para-ninos/turismo-familiar/15-parques-nacionales-para-visitar-con-ninos

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Una Constituyente para blindar al Estado Docente

Por: Heriberto Rivera

Durante el siglo XIX, en la primera fase de su lucha, los trabajadores y sus líderes todavía no habían entendido la verdad sobre la democracia, la revolución, la libertad, igualdad, fraternidad y justicia burguesa.

No entendieron, que la burguesía disfrazaba sus intereses particulares de clase como «causa de toda la humanidad»; no entendieron que cunado la burguesía hablaba y habla de libertad, fraternidad e igualdad está hablando de la libertad de explotar al fuerza de trabajo, la fraternidad entre los miembros de una clase dominante y la igualdad de poder repartirse el mundo.

En ese contexto, la educación, no escapo de ese camuflaje, pues a pesar de que la educación ha sido , y es, un proceso social fundamental porque otorga poder a quien la posee; porque constituye un recurso de primer orden para socializar, formar , capacitar y construir ciudadanía; Por ello debe tenérsele como un derecho humano universal y bien publico, que es precisamente lo que no ha sido reconocido a lo largo de la historia de la sociedad humana; Las clases dominantes expropiaron la educación a los pueblos, los mantuvieron en la sombra cultural, les hurtaron y negaron los saberes y de ese modo los convirtieron en simples instrumentos de producción.

Hablar del Estado Docente, puede tener el riesgo, de ser señalado como un concepto que pertenece al campo de la obsolescencia; sin embargo, quienes así piensan, están muy lejos de la verdad fluyente, y hoy mas que nunca, se puede afirmar que la obsolescencia o actualidad no es siempre una cuestión del tiempo lógico formal; conceptos acuñados en el pasado pueden sufrir transformaciones como ocurrió con el concepto «praxis» utilizado por Aristóteles para diferenciar a la «herramienta que habla» o esclavo del zoom politicón o verdadero ciudadano de la polis y que luego recibió otra connotación, la del acto revolucionario y transformador de la realidad.

La educación, siempre fue utilizada, como el proceso mediante el cual se legitimaba la base de nuestra economía mono exportadora-pasó de agrícola a petrolera-, situación que afianzo nuestra dependencia del sistema capitalista mundial.

En consecuencia, desde el momento del aparición del petróleo, la educación, se coloco al servicio del mismo, pero no en el sentido de formar al pueblo en los conocimientos del oro negro, sino comenzó la atadura de la utilización del petróleo como fuente rentística fundamental, aunado en forma vinculante a través de la educación, donde se inculcaron modos de vida propios de otras sociedades, ideas que fueron imponiendo, generando la llamada «cultura del petróleo».

En ese sentido Rodolfo Quintero, pionero de las luchas políticas, sociales y sindicales, razón tuvo al afirmar que «más que la relación directa de los norteamericanos con los venezolanos-trato personal-, influye la indirecta: prensa y publicaciones diversas, cine, radio, grabación, tv, que afecta a millones de personas y les hace llegar estilos de vida propia de EEUU». Hoy, en Venezuela, en pleno siglo XXI existe una elite sumamente orientada hacia la cultura norteamericana, especialmente el símbolo de la subcultura mayamera (Miami) su meca secular.

Al revisar la historia de la relación educación-sociedad- Estado, y en esto se debe ser recurrente, se aprecia de forma explicita la pugna entre dos concepciones acerca de esa relación; así, por un lado, aparece la concepción legitima de quienes plantean la función educativa del Estado y contraria a esta, la posición que señala que el Estado no debe intervenir, ni siquiera con función asistencial.

En esas dos concepciones, de manera trivial, se observan los intereses de clases, que son irrenunciables, por una lado la educación debería dejarse a libre iniciativa de la sociedad, como una faceta de la propiedad privada negando el reconocimiento de la educación como asunto publico y derecho humano.

A pesar de esas contradicciones, en la Venezuela rural que se asomaba al sol del siglo XX, las actividades educativas de entonces reconocieron en la Ley Orgánica de Instrucción Publica la orientación del Estado en la educación, aunque de una manera tímida y restringida, naciendo lo que podría llamarse un «Estado Docente» para las minorías.

Apegados a la rigurosidad de la historia, además de ser camino de la verdad, es importante afirmar, que fue durante los años 1941-1945, en la llamada revolución de octubre, la cual tuvo rasgos de revolución burguesa, ampliando derechos sociales, pero no así no llegó a realizar cambios profundos en la estructura de la propiedad, en el sistema productivo y menos aún en el de las clases dominantes, elementos estos que si sufren cambios en al revolución Bolivariana liderada por comandante Hugo Chávez.

En ese contexto, un hombre preñados de ideas, asoma las ideas educativas cuyo sustento político-institucional es el concepto de Estado Docente de Luis Beltrán Prieto Figueroa; La concepción del estado Docente, contiene de manera clara y taxativa de que si el Estado no asume la orientación, conducción, financiamiento y vigilancia de la educación, la sociedad no se puede aprovechar y hacer suyos los valores propios del sistema social que se intenta construir, de allí la necesidad de formar en el pueblo la capacidad necesaria para la acción política y social. La tesis del Estado docente, sigue teniendo una actualidad y valoración indiscutible.

En contraposición, el estado Docente, siempre ha tenido sus enemigos y detractores, pues el problema dela educación es una expresión de la lucha de clases, y hay quienes desde la IV republica viene predicando el desmontar y calificar en forma despectiva al Estado Docente, descalificándolo, por un lado, y elogiando el papel del sector privado quienes continúan al acecho de proponer la privatización de la educación y monopolizar la conducción del patrimonio educativo, discurso éste que se inscribe dentro de lo que dan en llamar un estado moderno, «la reconstrucción de una nueva sociedad».

Muchos de estos detractores del Estado Docente, tienen sus miradas en la educación de los EEUU, ignorando que, según Orlando Albornoz quien afirma que » el caso de EEUU de América, por cierto, es el mejor ejemplo de desarrollo desigual que existe en el mundo, porque si bien este país es la primera hegemonía del mundo actual es, del mismo modo, una sociedad cuya hegemonía es sólo parte de su política exterior, porque a lo interno d dicha sociedad aparecen las desigualdades mas extremas de sociedad alguna, incluyendo la que caracterizan el funcionamiento y operación de su sistema escolar».

En Venezuela, el proceso educativo se fractura, es por la des-educación y des-escolarización que se produce en el país como consecuencia del papel ilimitado, poderoso y de imperialismo interno de los medios de comunicación social, lo cual trae como consecuencia, que lo que la escuela enseña en valores durante el día, casi al mismo momento, los medios y redes sociales lo destruyen; basta apenas entrar en contacto con las redes (anti) sociales para ver las escenas de violencia, asedio cultural y social que pregonan y difunden en las mismas.

Durante la Venezuela de la llamada democracia representativa, todo lo concerniente a los diferentes ámbitos políticos, sociales, económicos, dentro de ellos la educación solían organizarse en el seno de las elites que a su vez organizaban su liderazgo; todo ello por supuesto, según sus intereses; eran las minorías dominantes, las que establecían sus acuerdos, sin que las mayorías sin poder protagónico hayan tenido alguna participación, eran en todo caso pasivos actores y ejecutantes de manuales educativos.

En cuanto a la educación universitaria, la actual constitución, estableció el rango constitucional a la autonomía universitaria, pero ese carácter, no debe ser para actuar como un estado paralelo; la autonomía no puede significar desligamiento de las grandes e ingentes responsabilidades que en la vida moderna le corresponde para formar al personal que la nación requiere para su crecimiento, para su pervivencia y estabilidad económica y social; no puede seguirse mintiendo sobre la independencia de la universidad respecto del Estado mientras sea instrumento de fuerzas internas o externas que la ponen al servicio de mezquinos y transitorios intereses.

Por eso, es necesario, que en la oportunidad de sentirnos convocados para profundizar la democracia a través de una nueva asamblea constituyente, en ella tiene que darse cabida a blindar el Estado Docente, el cual debe ser la expresión de los nuevos sujetos sociales organizados que participan en dicho ámbito; a partir de ese Estado, debe surgir una nueva subjetividad social corresponsable de la política educativa, para ser capaces de asumir la problemática educativa desde la raíz de las necesidades con la perspectiva social, clasista, popular, comunal y local sin perder el componente nacional.

El Estado docente, debe ser blindado, reforzado dentro de la constitucionalizacion de la nueva forma de democracia participativa y protagónica, a partir del reconocimiento de los nuevos sujetos del poder popular, tales como las comunas y consejos comunales, consejo de trabajadores, entre otras formas de organización de base territorial y social de la población.

Para fortalecer el Estado Docente, es necesario, que en cada uno de los estados territoriales exista la autoridad única en educación, pero integrando de forma operativa la territorialidad de la educación, atendiendo a la nueva geopolítica planteada por el comandante Chávez. Seguir como estamos, es correr el riesgo de perder la efectividad de las políticas educativas, su direccionalidad y rectoría en la educación.

El pueblo venezolano exige, no solo la declaración de sus derechos, sino asumir realmente el desafío para la democracia participativa y protagónica para sortear la «aporófobia», es decir el rechazo, la aversión, el temor y desprecio hacia el pobre, hacia el desamparado, el rechazo a los sectores mas vulnerables de la sociedad; el niño que sufre acoso escolar, ese pequeño sufre «aporófobia».

En consecuencia, para sacar la aporófobia, la educación es fundamental. Hay que profundizar la educación para la inclusión y la cooperación, no para el conflicto, lamentamos que en la actualidad, se educa a niños y jóvenes para que compitan y sean los primeros, eso es cultivar la aporófobia.

De allí, que urjan políticas publicas para formar en el niño y en el joven, las aptitudes para ser el ciudadano adulto capaz de entender la geopolítica actual y actuar en consecuencia.

Referencias:

Lee, Franz. Raíces transhistóricas de la revolución Bolivariana.

Luque, G (2009). Educación, Estado y Nación. Monte Ávila Editores Latinoamericana.

Prieto F, L. Estado Docente, en Pensamiento Pedagógico Emancipador Latinoamericano (2007). Ediciones Universidad Bolivariana de Venezuela.

Fuente: https://www.aporrea.org/educacion/a246948.html

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Venezuela: Prosigue el pago de prestaciones sociales de los trabajadores del MPPE

Venezuela/Junio de 2017/Fuente: MPPE

Para dar cumplimiento a la instrucción del Presidente Obrero Nicolás Maduro, continúa el pago de prestaciones sociales a los trabajadores y trabajadoras de la educación, iniciado el pasado 10 de febrero.

Es por ello que en la página web del Ministerio del Poder Popular para la Educación, www.me.gob.ve fue divulgado el décimo quinto listado de beneficiarios hasta correspondiente a los años 2015 y 2016, y semanalmente se publicarán los nombres y números de cédula del personal que recibirá el pago de sus pasivos laborales.

De esta manera, un total de 46.516 docentes, trabajadores administrativos y obreros son beneficiados con el pago de prestaciones sociales gracias a la aprobación de 25 mil millones de bolívares por parte del Presidente Obrero Nicolás Maduro.

El Ministerio del Poder Popular para la Educación recalca que los trámites administrativos son totalmente gratuitos y se realizan directamente en la sede ministerial.
Asimismo, para la solicitud del pago de prestaciones sociales en los casos de egreso distintos a la jubilación y pensión (renuncia, destitución, remoción o fallecimiento), los requisitos deben remitirse únicamente a través de la dirección electrónica requerimientosps@me.gob.ve.

Fuente: http://me.gob.ve/index.php/noticias/83-noticias-2027/mayo-2/2957-prosigue-el-pago-de-prestaciones-sociales-de-los-trabajadores-del-mppe

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Argentina: Educación inició Encuentro Regional Docente en Chamical

Argentina/Junio de 2017/Fuente: Fenix

La jornada se llevó a cabo en la Escuela N°415 «Carlos de Dios Murias» y contó con la presencia de la secretaria de Coordinación Administrativa María Martínez y Silvia Romero directora de Evaluación; junto a Liliana Díaz, María de los Ángeles Quinteros, Darío Vega, Gladys Toledo y Patricia Ochoa; directores de Nivel Inicial, Primario, Secundario, Superior y de Educación Rural, respectivamente.

Juan Luna Corzo expuso los registros de La Rioja en las Pruebas Aprender y apuntó que «hay que realizar una mejora en Matemática y Lengua», aunque estableció que «el desafío es revertir los resultados en la resolución  de problemas en Matemática, ya que en Primaria hay que trabajar para conseguir datos alentadores, que nos permitan mostrar mejores cifras en Secundaria».

En este sentido, aseguró que «La Rioja mostró leves mejorías de rendimientos respecto de las Pruebas ONE que se realizaron en 2013, por lo que se puede apreciar que los datos aportados, permiten a la Provincia estar en la media del norte argentino».

Luna Corzo explicó que «en índices como sobre edad y repitencia, el sistema educativo tendrá que generar acciones para revertir los números actuales, porque debemos solucionarlos en Primaria para evitar que en Secundaria, ambos indicadores no sigan influyendo en la deserción escolar».

El ministro de Educación, precisó que «para lograr la consecución de objetivos es necesario trabajar junto a los directores de escuelas, porque son los que determinarán junto a Supervisores, docentes y Equipos Técnicos; las acciones para plasmar una nueva y efectiva manera de enseñar y aprender».

Asimismo, aseguró que «la familia debe trabajar de manera conjunta con el sistema educativo, porque las escuelas deben dejar de ser lugares de contención para centrarse en la enseñanza y el aprendizaje, donde los chicos logren consolidar los contenidos día a día y mejorar sus aprendizajes y los docentes focalizar sus planificaciones dentro del aula», dijo Luna Corzo.

Durante el encuentro, se abordaron temáticas destinadas a brindar definiciones políticas y pedagógicas para el abordaje de las problemáticas educativas de la región a partir de una lectura de la realidad

En cada uno de los talleres, se socializaron datos de rendimiento académico de los Niveles Primario y Secundario proporcionados por la Prueba Nacional Aprender.

Fuente: http://fenix951.com.ar/nuevo_2013/noticia.php?id=79528
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Libro: La ética de la democracia

La ética de la democracia

Los derechos humanos como límite frente a la arbitrariedad

Waldo Ansaldi. [Compilador]

Waldo Ansaldi. Mario R. dos Santos. Hipólito Solari Yrigoyen. Norbert Lechner. Angel Flisfisch. Alicia E. C. Ruiz. José María Gómez. Mariclaire Acosta U.. Juan Somavía. Félix Gustavo Schuster. María del Carmen Feijoó. Luis Gómez. [Autores de Capítulo]

Colección Biblioteca de Ciencias Sociales. Colección Histórica.
ISBN 950-9231-15-2
CLACSO.
Buenos Aires.
Mayo de 1986
En el último decenio un tema de vieja data adquirió una dimensión y una actualidad notables, hasta convertirse en una verdadera cuestión política en el ámbito de las sociedades nacionales y en el de las relaciones internacionales: el de los derechos humanos. Objeto de reflexión jurídica y teológica durante largo tiempo, ha devenido en un conflictivo elemento político que forma parte del debate de casi todas las sociedades, cualquiera sea su identidad, y de buena parte de los organismos internacionales, gubernamentales o no. Esta nueva dimensión, manifiestamente desarrollada a partir de la administración Carter en los Estados Unidos, la ha convertido también en un elemento de agitación, de denuncia, particularmente en aquellos países donde han avanzado las formas despóticas, totalitarias (para decirlo mas crudamente que con el eufemismo de autoritarias) de ejercicio del poder y de conculcación de las manifestaciones democráticas, de los derechos individuales y sociales consagradas en las cartas constitucionales reconocidas en el ámbito de cada sociedad nacional y en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre. En esta nueva dimensión, entonces, los derechos humanos devienen objeto de análisis, de reflexión para las ciencias sociales -para algunas de ellas (la ciencia política, la sociología, la historia), por lo menos-, inscribiéndose en el interior de la discusión sobre el orden social y sobre las relaciones individuo-Estado o, mejor, sociedad civil-Estado. En esta perspectiva, dicha reflexión introduce también la dimensión ética del problema.
Fuente: http://www.clacso.org.ar/libreria-latinoamericana/buscar_libro_detalle.php?id_libro=384&campo=titulo&texto=democracia
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Brasil: Para la CIDH, en la región hay “movimientos conservadores” que buscan “invisibilizar” temas de género y diversidad

Brasil/Junio de 2017/Fuente: La Diaria

El jueves, el ambiente en el piso 24 del hotel Sheraton de Buenos Aires era de tensión. A menudo las respuestas del Estado brasileño a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) generaban murmullos de desaprobación o risas irónicas, como cuando se explicó que el Ministerio de Educación brasileño no asistiría a la audiencia por falta de recursos económicos. La CIDH le pidió de oficio al gobierno de Michel Temer explicaciones por excluir de la Base Nacional Curricular Común, en abril de este año, los contenidos educativos que abordaban temas de género y diversidad sexual. También le reclamó que explicitara qué pensaba del programa Escuela sin Partido, que tiene cada vez mayor incidencia a nivel federal, estadual y municipal. Movimientos por los derechos humanos y defensores públicos de Brasil, como representantes de la sociedad civil, se alinearon con la CIDH en el pedido de cuentas.

El programa Escuela sin Partido, incentivado por movimientos religiosos en Brasil, ha motivado un debate intenso en la sociedad brasileña sobre la libertad de cátedra y el derecho a la enseñanza. El programa plantea colocar carteles en las aulas que señalen los deberes de los profesores, entre ellos la prohibición al docente de “promover sus propios intereses, opiniones, concepciones o preferencias ideológicas, religiosas, morales, políticas y partidarias”. También se le reclama que respete “el derecho de los padres a que sus hijos reciban la educación moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”.

Estos postulados se traducen en una serie de proyectos de ley a nivel federal y estadual, que reiteran estos principios pero además habilitan mecanismos de denuncias anónimas contra los docentes, para responsabilizarlos ante la Justicia por violar estos postulados. Según se denunció en la audiencia, también se proyecta criminalizar la circulación de material didáctico que contenga referencias a términos como “identidad de género”.

“Por una ley contra el abuso a la libertad de enseñar”, postula la página en internet del programa. En un breve audiovisual, titulado “¿Por qué el PT [Partido de los Trabajadores] y el sindicato de los profesores rechazan esta propuesta?”, se concluye que quienes están en contra son quienes “lucran políticamente con su práctica”.

Fernanda Lapa, directora ejecutiva del Instituto de Desarrollo y Derechos Humanos y representante de la sociedad civil en la audiencia, manifestó que con este tipo de proyectos “nuestra democracia está a prueba”, y en particular está en juego el derecho de niños y adolescentes a una educación “libre y sin censura”. Remarcó que la educación en derechos humanos sirve para prevenir las violaciones a los derechos humanos, y afirmó: “Precisamos ciudadanos capaces de reflexionar críticamente y entender el mundo en el que viven”.

Alertó que se llegó a la situación de retirar los temas de género y diversidad sexual como contenidos educativos, y aseguró que existe “fiscalización y censura” sobre los docentes. “Este programa viola los derechos humanos, el propio Estado lo manifestó”, aseguró Lapa, en referencia a los pronunciamientos contrarios al programa realizados por la Secretaría de Derechos Humanos, el Ministerio de la Educación y el Supremo Tribunal Federal de Brasil. Recordó que los relatores especiales de Naciones Unidas también alertaron sobre la retirada de los contenidos de género y diversidad sexual de los programas escolares. “Necesitamos que el Estado sea más enérgico para combatir este movimiento”, porque “los efectos negativos del programa son concretos”, concluyó Lapa, y pidió a la CIDH que dé una opinión consultiva sobre el alcance del derecho humano a la educación.

Camila Vieira, defensora pública del estado de Paraná, alertó de que el movimiento está creciendo y ha tenido repercusiones en los planes municipales de educación. Consideró que viola “el derecho a una educación plural”, la libertad de expresión de los profesores y la libertad de cátedra.

Además, aseguró que el movimiento “fomenta un discurso de odio a los profesores en las redes sociales, intimidándolos”. Los representantes de la sociedad civil contaron que incluso un grupo de docentes tuvo que dar explicaciones ante la Justicia de Paraná por haber implementado un programa de formación en diversidad sexual.

La respuesta del Estado brasileño fue una larga lectura de los contenidos de la base nacional curricular común, deteniéndose en todas las ocasiones en que se mencionaba las palabras “género”, “derechos humanos” y “diversidad” –esta última palabra se incluyó 80 veces, detalló el director del Departamento de Derechos Humanos y Temas Sociales de la cancillería de Brasil, Alexandre Peña–. “No hay fundamento para decir que la base nacional es omisa en temas de diversidad y género”, evaluó el jerarca. Afirmó, por otra parte, que la base es un proyecto que debe ser aprobado por el Consejo Nacional de Educación y que puede tener cambios. “A pesar de que se cita la palabra ‘género’, esos conceptos no son trabajados”, inquirió a su turno el comisionado de la CIDH, José de Jesús Orozco.

Sobre el proyecto Escuela sin Partido, Peña dijo que el Ministerio de Educación de Brasil se manifestó oficialmente contra el programa porque no respeta el pluralismo en las concepciones pedagógicas ni la libertad de los docentes, y por tanto sería “incompatible” con las directrices nacionales de educación.

El presidente de la CIDH, Francisco Eguiguren, aseguró que en muchos países, al igual que en Brasil, hay “movimientos conservadores que quieren invisibilizar” los temas de género y diversidad sexual con frases como “con mis hijos no te metas”. Agregó que “quienes no quieren que se converse de esto en la escuela quieren retroceder”, y afirmó que “no se trata de adoctrinar”, sino de “enseñar a respetar la diversidad”.

Protesta “deteriorada”

La audiencia de la CIDH para este caso se celebró un día después de la represión de una manifestación contra el gobierno en Brasil, que dejó como saldo más de 50 personas heridas, muchas de ellas de bala. La sociedad civil aprovechó la instancia para reclamarle a la comisión que se manifestara públicamente sobre este episodio, y a su turno la CIDH pidió explicaciones al gobierno de Brasil. El director de Derechos Humanos de la cancillería dijo que “un grupo de esos manifestantes echó fuego a tres ministerios, generó pánico”, y esto motivó la “intervención de la Policía con armas de fuego para combatir” a esas personas “que destruyeron los ministerios”. El jerarca aseguró que no hay legislación antiprotesta en Brasil y que la represión se dio a raíz del “deterioro de la protesta”.

Fuente: https://ladiaria.com.uy/articulo/2017/5/para-la-cidh-en-la-region-hay-movimientos-conservadores-que-buscan-invisibilizar-temas-de-genero-y-diversidad/
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Entrevista a Investigador UC: “Un 70% de quienes tienen menor escolaridad piensa que los inmigrantes le van a quitar su trabajo”

Entrevista a Roberto González, miembro del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES) 

“Un 70% de quienes tienen menor escolaridad piensa que los inmigrantes le van a quitar su trabajo”

Por: Felipe Menares Velazquez

La llegada de migrantes a Chile comienza a consolidarse como una constante, lo cual supone una serie de desafíos y aprendizajes pendientes para la sociedad chilena. De esto nos habla Roberto González, miembro del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES).

La migración se ha instalado como un tema en el debate público, a partir de la llegada creciente de extranjeros a residir en Chile. En efecto, de acuerdo a un informe de la Cepal y la OIT, entre 2010 y 2015 la inmigración creció en promedio 4,9% por año.

Sin embargo, este año electoral representa una eventual amenaza para analizar el fenómeno en profundidad, sobre todo ante la peligrosa emergencia de propuestas que buscan perseguir y restringir el arribo de inmigrantes al país.

Frente a la necesidad de examinar algunos intersticios de este nuevo panorama, El Ciudadano conversó con Roberto González, doctor en psicología e investigador principal y coordinador del Estudio Panel del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES), institución que lanzó un estudio para captar las percepciones de 3 mil chilenos de aquí a 10 años, sobre una serie de temas sociales, uno de los cuales es la migración.

¿Hay elementos para saber si el actual flujo creciente de migrantes tiende a establecerse en el país o Chile constituye un lugar de paso, previo a otros destinos?

En Chile hay aproximadamente 411 mil inmigrantes que cuentan con los permisos de residencia definitivos, según el Departamento de Extranjería y Migración. Esos son permisos que autoriza a un extranjero a vivir en Chile. Si uno mira la encuesta CASEN, dice que hay 460 mil.

Entonces, la pregunta de cuántos son los que tienen residencia y los que son móviles no se sabe. Ese es un cálculo que tiene que hacer Policía de Investigaciones, porque son los que controlan las fronteras y saben quiénes entran y salen del país.

Las famosas cifras de «indocumentados» pueden ser inmigrantes que están en el país, que viven acá, pero cada cierto tiempo cruzan la frontera y vuelven a su país de origen y vuelven a entrar al país como turistas. Esa es una estrategia que siempre se ha usado, no solo en Chile, sino que en muchos países.

La visa de turista autoriza a estar un período de tiempo en el país sin residencia permanente. Pero sabemos también que hay gente que se queda, pero no tiene permiso de residencia permanente. Por tanto, no aparece en la contabilidad nacional como residente que vive en Chile. Eso produce una cifra que no se conoce.

Chile nunca ha sido mucho un destino de paso, porque los destinos de paso son los países donde la gente transita porque va en camino a otro lado. El que viene a Chile se viene para acá, porque estamos al fin del mundo.

Roberto González

¿Qué factores impulsan la llegada de inmigrantes «al fin del mundo», entonces?

Chile se ha transformado en un país que realmente la gente ve como un lugar de oportunidades. En general, hay bajas tasas de desempleo y, cuando eso ocurre, quiere decir que hay capacidad de absorber mano de obra. Entonces, la gente ve que cuando vienen, encuentran trabajo y se quedan. Es cierto que no hemos tenido un crecimiento económico en los últimos cuatro o cinco años, pero ese crecimiento aún no impacta en el empleo.

Yo creo que los mismos migrantes que llegaron y se quedaron a vivir son la principal fuente de información para los que están llegando: haitianos, dominicanos, colombianos, venezolanos y otros en menor proporción.

Porque la experiencia peruana –la más grande, un tercio de la población migrante es peruana– le ha ido bien, en general. Se situaron laboralmente. Obviamente, no siempre están en cargos que tienen una alta calificación profesional, pero así y todo, Chile está recibiendo inmigrantes con más nivel de escolarización que el promedio de otros países [NdR: El 79% de los inmigrantes que llegan a Chile tiene 10 o más años de estudio, según un informe de la Cepal y la OIT].

Considerando que los inmigrantes pueden mantener un vínculo con su país de origen a través de Internet y las redes sociales, además de la relación con otros de sus compatriotas residentes en Chile, ¿qué orientaciones nos entregan esos antecedentes a la hora de plantearnos una integración desde la sociedad chilena?

El tema de la integración supone una respuesta esencial desde la perspectiva del inmigrante, que es distinta a la perspectiva de la mayoría. El inmigrante tiene que responder dos preguntas esenciales: si me voy a vivir a Chile, ¿quiero mantener vínculos, relación, participar, mantener mi identidad cultural de origen? ¿O más bien quiero «incorporarme a Chile y adquirir las características de la forma de vida de los chilenos»?

El otro dilema que tiene que enfrentar es si quiere o no mantener, en forma activa, vínculos, interacciones y asociación con los chilenos o con sus coterráneos.

El ejemplo que uno más conoce son las comunidades asiáticas que, en general, quieren mantener su cultura y tradiciones y se vinculan e integran esencialmente con sus propias comunidades.

Por ejemplo, las barreras idiomáticas de los chinos, coreanos o japoneses, hacen que ellos tiendan también a estar más vinculados con su propio grupo.

Los haitianos tienen barrera idiomática y lo primero que tienen que hacer al llegar a Chile es aprender español. Si no lo hacen, tienen menos probabilidad de integrarse y de vinculación social, por tanto, van a tener más incentivos a estar vinculados y a interactuar con los propios, con otros haitianos en el país.

Pero lo que la literatura muestra en general, es que los migrantes que logran vincularse a la sociedad a la que llegan, interactuando pero al mismo tiempo manteniendo su propia identidad, son los inmigrantes que mejor lo pasan. Tienen mejor salud mental, viven más contentos, tienen más satisfacción de vida, menos estrés.

En el caso de las personas provenientes de Haití, cuya barrera idiomática es evidente, ¿qué procesos operan para que se sientan motivados a venir a Chile? [NdR: durante 2016 ingresaron 170 haitianos por día, según datos de Extranjería]

Haití está clasificado como uno de los países más vulnerables del mundo, por las condiciones de precariedad que tiene su sistema político, económico y social, en general. Entonces, cuando uno sale de una condición de extrema pobreza y vulnerabilidad altísima, Chile tiene un atractivo enorme.

Un haitiano que trabaja en el servicio doméstico, en la construcción o como temporero, gana 5 o 6 veces más de lo que habría ganado en su país por el mismo trabajo. Entonces, le da la enorme posibilidad de generar remesas para su familia. Esa persona tiene una enorme motivación para venirse, porque aquí también tiene oportunidades para desarrollarse.

Si esto tiene que ser un juego, entre lo que tú tienes allá y lo que es posible recibir acá. Como Chile tiene oportunidades, la persona las ve y, por lo tanto, se arriesga, con todo el alto costo que significa ir a vivir a otro país. 

Además, cuando eres de raza negra, uno sabe que esas personas están más expuestas a ser discriminados o estigmatizados en culturas como la nuestra, que no tiene tanta experiencia de interacciones con grupos raciales o étnicos distintos. Sin embargo, esa persona tiene una red. En la economía hay gente que estudia cómo la red local de inmigrantes haitianos forma una base muy importante para la integración. Esas personas son los primeros contactos, los que ayudan, los que te entregan informaciones acerca de cómo navegar en la cultura local, dónde vivir, con qué llegar, dónde aterrizar…

El boletín Nº 1 de Extranjería, centrado en el caso de los inmigrantes haitianos, señala que se insertan casi exclusivamente a nivel económico. Dice que muchos de los entrevistados evalúan su proyecto migratorio desde una perspectiva «marcadamente individualista», «en función de potenciales logros económicos», por lo que callan experiencias de racismo y discriminación, sin apelar a su inclusión como sujetos de derecho. ¿Qué acciones concretas se pueden impulsar para ampliar el margen de la inclusión?

Esto es muy comprensible, porque imaginemos un haitiano que viene de un entorno muy pobre, con tres o cuatro hijos, su motivación más esencial es trabajar, generar recursos y enviar remesas a su país. Esa es su meta. Da lo mismo si se va a socializar, si se va a integrar con otras personas…

Esas personas están sujetas a un estrés enorme, pero esa motivación es muy fuerte y le restringe -yo no diría que le impide totalmente- pero mi impresión es que eso no puede durar mucho tiempo, por una sencilla razón: todos podemos tener una situación de estrés por un período de tiempo, pero llega un momento que esa misma persona, que está necesitada de mandar recursos a su casa, aunque no tenga vida social, tendrá necesidades afectivas y relacionales.

Mi hipótesis es que eso que puede haber captado este estudio es temporal. Si uno le hace un seguimiento a esa población, se va a dar cuenta que probablemente van a terminar distinto a como llegaron.

¿Cómo se entiende la justificación a la agresión en contra de un trabajador haitiano en el Terminal Pesquero? Un trabajador chileno dijo que no estaba dispuesto a que personas extranjeras le quiten el trabajo. ¿Dónde podemos rastrear ese discurso?

Nosotros en el COES lanzamos un estudio donde vamos a hacer un seguimiento a la población chilena por 10 años, a las mismas personas, para preguntarle qué piensa de los inmigrantes, cómo le caen, con qué frecuencia se juntan con ellos, etcétera. Dos de las preguntas que hacemos son: en qué medida piensan que la llegada de inmigrantes está aumentando el desempleo en Chile y en qué medida la llegada de inmigrantes está afectando la identidad nacional.

En general, hemos visto que en las personas que tienen menor nivel de escolaridad, básica o básica incompleta, hasta un 70% piensa que los inmigrantes le van a quitar su puesto de trabajo y que va a aumentar el desempleo.

Eso cambia radicalmente cuando hablas de las personas con mayor nivel de escolaridad, con educación superior universitaria o técnico profesional, porque baja a un tercio de la población. Pero entre la gente más educada y preparada de este país, aún así un tercio considera que los inmigrantes le van a quitar su puesto de trabajo.

Tenemos un 2,3% de población inmigrante. Si son 411 mil y somos 17 millones, de los cuales 7,5 millones son la masa laboral, ¿cómo alguien puede imaginar que 411 mil van a cubrir toda la masa laboral? Además sabemos que de los 411 mil no todos son trabajadores. Entonces, eso es una creencia que se instala como sentimientos de amenaza que percibe la gente, esencialmente, por desconocimiento.

En la segunda pata del estudio vimos quiénes tienen menos amenaza a los inmigrantes. Descubrimos que quienes reportan menos experiencias de contacto y menos calidad de relación con los inmigrantes, son quienes exhiben más amenaza. Mientras más conocemos, interactuamos, comunicamos, aprendemos cómo son ellos, los niveles de amenaza caen sistemáticamente.

Cuando el tipo apuñala al haitiano, sus pares legitiman esto. Entonces, el rol que cumplen lo que llamamos “las normas del grupo”, son muy potentes. Aquí hay un fenómeno de influencia grupal muy fuerte.

La persona que atacó y los grupos que estaban ahí, son personas que son más sensibles. Pertenecen a este grupo que tienen 70% de percepción de amenaza. Esas personas hacen lo que hace la gente que se siente amenazada, se ponen más violentos. Pero es algo que hay que trabajar con la sociedad.

Fuente: http://www.elciudadano.cl/entrevistas/investigador-uc-un-70-de-quienes-tienen-menor-escolaridad-piensa-que-los-inmigrantes-le-van-a-quitar-su-trabajo/05/31/

 

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