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Argentina: Contraevaluación

América del Sur/Argentina/Octubre de 2016/Fuente: SUTEBA

Desde SUTEBA/CTERA hemos dicho muchas veces que consideramos a la evaluación como una herramienta fundamental e inescindible de la experiencia educativa; que buscamos que la misma esté contextualizada y que considere las condiciones de trabajo, los procesos de enseñanza y de aprendizaje y las políticas educativas.

Las/os docentes queremos tener voz en la construcción de las evaluaciones, porque somos quienes conocemos a los niños/as y jóvenes y a sus comunidades, por lo que no podemos quedar fuera del debate.

Porque somos «docentes» y no veedores ni aplicadores, nosotros también queremos evaluar, tenemos el derecho a evaluar.Porque sabemos que nuestra tarea no está escindida de las condiciones de vida de nuestros pibes y pibas y porque entendemos que las políticas educativas favorecen u obstaculizan nuestro trabajo y los aprendizajes de los y las estudiantes.

Por lo tanto no acordamos con pruebas estandarizadas, que fracturan la enseñanza de la evaluación, producen ruptura del lazo pedagógico, impiden recuperar las ideas que los estudiantes ponen en juego para responder, no retro alimentan las prácticas pedagógicas.

Es por esto que suteba/ctera vienen expresando su rechazo al operativo nacional de evaluación » aprender 2016″. Y En el marco de las jornadas de lucha de los días 18 y 19/10, realizaremos una CONTRAEVALUACION EDUCATIVA. Los trabajadores de la educación realizaremos una evaluación colectiva de políticas educativas nacionales y provinciales, el financiamiento, la gestión y al sistema educativo.

Fuente: http://www.suteba.org.ar/contraevaluacion-15688.html

Imagen: http://www.amsafelacapital.org.ar/noticia_completa.php?ID=2001

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Venezuela: CIM inicia Seminarios Investigativos en Comunicación Popular Alternativa

América del Sur/Venezuela/Octubre de 2016/Autor: MG Munos/Fuente: MPPEUCT

El Centro Internacional Miranda (CIM), cumpliendo la misión de debatir las principales corrientes del pensamiento actual en las áreas prioritarias de formación, investigación e incidencia política abrió la convocatoria al primer Circuito Nacional de Seminarios Investigativos sobre Comunicación Popular Alternativa el 21 de octubre, en Caracas.

La convocatoria está dirigida a comunicadores y comunicadoras populares, miembros de medios de comunicación popular alternativa, investigadoras e investigadores en Ciencias Sociales y el público en general.

El proceso de inscripción se realizará hasta el 19 de octubre, comprende la postulación en línea mediante el enlace: http://bit.ly/2e4oIMe que, además, ofrecerá a los usuarios y usuarias información de la oferta formativa y, posteriormente, la consignación de documentos en la sede principal del CIM en el Hotel Res. Anauco, PH, Parque Central, dando paso a la formalidad del registro.

Los Seminarios en Comunicación Popular Alternativa han sido forjados como espacios de discusión temática e investigación colectiva sobre temas vinculados a la comunicación popular alternativa, los cuales serán desarrollados en el proyecto de formación por los profesores Gonzalo Gómez, Lilliane Blazer, Alba Carosio, Rafael Rivas, entre otros.

Además, contará con dinámicas pedagógicas presenciales de periodicidad mensual.

Para mayor información estará disponible el equipo coordinador a través del número telefónico 0212-576.8274 y el correo electrónico cesav.cim@gmail.com

Fuente: http://www.mppeuct.gob.ve/actualidad/noticias/cim-inicia-seminarios-investigativos-en-comunicacion-popular-alternativa

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Indígenas y estudiantes marchan para exigir acuerdos de paz en Colombia

América del Sur/Colombia/Octubre de 2016/Fuente: El Diario

Miles de colombianos, entre indígenas, víctimas del conflicto armado y estudiantes, se movilizaron hoy en la “Marcha de las flores” desde diferentes puntos de Bogotá hasta la céntrica Plaza de Bolívar, donde expresaron sus deseos de paz y la necesidad de llegar a un pronto acuerdo final.

En medio de pitos, banderas blancas y tambores que clamaban consignas como “Ni un niño, ni una niña, ni un beso para la guerra”; “Acuerdo firmado, acuerdo respetado” y “Porque el pueblo lo merece, el acuerdo permanece”, cerca de 10.000 colombianos manifestaron su deseo de paz.

“Es necesario el apoyo de todas las familias que han sido golpeadas, no importa que sean indígenas, campesinos, afros, todos necesitamos un país libre, tranquilo, y que podamos compartir como amigos”, aseguró a Efe el indígena Aníbal Rivera, quien llegó a la capital en un viaje de 16 horas desde el municipio de Silvia, departamento del Cauca.

La “Marcha de las Flores” fue convocada por la Organización Nacional de Indígenas de Colombia (Onic), la Federación Colombiana de Educadores (Fecode) y rectores de las universidades e instituciones educativas de la ciudad.

El presidente Juan Manuel Santos, sacó unos minutos de su tiempo para acompañar a los marchantes y en especial a los rectores de las universidades que apoyan el acuerdo de paz.

“Ustedes saben que estamos empeñados en que este proceso continúe y se consolide (…) todas las universidades nos puedan ayudar mucho a alimentar este proceso, pueden jugar un papel determinante”, les manifestó Santos a los directivos de las instituciones educativas.

Asimismo, varios estudiantes y diferentes organizaciones ciudadanas se sumaron al llamado, entre ellos la comunidad LGBTI quien convoco la movilización “Acuerdo ya! LGBTI por la paz”.

“Colombia nunca va a tener paz si no hay tolerancia y respeto hacia los demás”, aseveró a Efe Ángel Rodríguez, miembro de esa comunidad.

En la manifestación se homenajeó a las víctimas del conflicto con una corredor humano lleno de flores blancas y aplausos como forma de reconocer el dolor de las víctimas y el perdón para construir un nuevo país.

“El pueblo colombiano hoy le está dando un mensaje a Colombia y al mundo (…) las víctimas le están enseñando a los colombianos cómo perdonar, cómo sanar heridas, cómo lograr una paz verdadera”, dijo a Efe el profesor Gustavo Moncayo, víctima del conflicto pues su hijo estuvo secuestrado por las FARC.

Desde mi corazón de madre, de mujer, con el espíritu femenino de la madre tierra en este moyo (vasija de barro) sagrado de Bacatá recibimos a todos los hermanos de los pueblos originarios para que estos mandatarios sean coherentes con la paz que tanto un pueblo necesita”, dijo por su parte la indígena de la comunidad Muisca Nelis Rativá.

Los colombianos rechazaron el pasado 2 de octubre en un plebiscito el acuerdo de paz con las FARC, con el 50,21 % de votos por el “no”, mientras el “sí” alcanzó el 49,78 %.

Este acuerdo había sido firmado el 26 de septiembre por el presidente Juan Manuel Santos y el máximo líder de esa guerrilla, Rodrigo Londoño, alias “Timochenko” en Cartagena.

El miércoles de la semana pasada también hubo una multitudinaria marcha en Bogotá, que llevó a un grupo de jóvenes a acampar desde ese día frente a la Catedral Primada, exigiendo un acuerdo definitivo de paz.

Fuente: http://eldiariony.com/2016/10/12/indigenas-y-estudiantes-marchan-para-exigir-acuerdos-de-paz-en-colombia/

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Sobre las políticas para el fomento de la investigacion científica y tecnológica

Por: Roberto López Sánchez[i]

Las siguientes reflexiones buscan aportar al debate sobre la transformación universitaria en Venezuela. Partimos de nuestra condición de docentes de una universidad autónoma como LUZ. Luego de casi 18 años de revolución, las universidades autónomas venezolanas continúan con los mismos problemas, los mismos vicios y los mismos retos que se planteaban en 1998. Probablemente agravados, por su prolongación en el tiempo y la ausencia de iniciativas transformadoras hacia las mismas. La carencia casi total de voluntades de cambio ha prevalecido no sólo en sus autoridades rectorales y decanales, sino también en la dirigencia bolivariana que desperdició 15 años de mayoría parlamentaria sin debatir ni aprobar una nueva ley de universidades.

Entrarle al problema universitario, en términos históricos, ocurrirá en algún momento de los próximos meses o años. No perdemos esa esperanza y no nos resignamos a presenciar el lento declive de un sistema universitario que muy poco aporta a las necesidades del pueblo y del desarrollo soberano de la patria. Sobre todo, porque vemos con preocupación que en vez de impactar positivamente en las autónomas los nuevos proyectos académicos implementados en las nuevas instituciones como la UBV, lo que observamos es que los vicios tantas veces diagnosticados en nuestras principales universidades comienzan a transferirse por diferentes medios a estas nuevas experiencias académicas.

UNA NUEVA CIENCIA PARA NUEVAS UNIVERSIDADES:

El proceso de transformación de las universidades venezolanas debe considerar, entre otros elementos, la insurgencia de los nuevos paradigmas del conocimiento que han propiciado, en este mundo globalizado en que vivimos, una ruptura epistemológica con la ciencia positivista tradicional.

Hasta el presente, el enfoque predominante en los procesos de producción y difusión del conocimiento científico ha sido el de la diferenciación de dicho conocimiento en una multiplicidad de disciplinas autónomas, que tiene por fundamento la separación entre el trabajo manual y el trabajo intelectual propio de la sociedad capitalista, en la fragmentación y la parcelación del saber y el hacer. De esta forma se han construido una serie de “disciplinas científicas”, cada una de ellas con un objeto de estudio, unos marcos conceptuales, métodos y procedimientos específicos. Se han creado escuelas, cátedras, asignaturas, títulos, exámenes, asociaciones profesionales y parcelas de poder universitario para cada disciplina: médicos, abogados, ingenieros, sociólogos, pedagogos, etc.

El problema de esta parcelación disciplinaria del conocimiento radica en que cada una de estas disciplinas estudia por cuenta propia el mismo objeto de estudio, que es la sociedad en la cual actuamos, pero mantienen una total desconexión e ignorancia entre lo que cada una realiza, lo que constituye un obstáculo para la comprensión real y completa de los fenómenos de los que se ocupan (JurjoTorres).

La ruptura de fronteras entre las disciplinas, a consecuencia de la multiplicidad de áreas científicas, de unos modelos de sociedades más abiertos, y de la mundialización de la información, unido a la complejidad del mundo y de la cultura actual, obliga a considerar modelos de análisis más complejos, buscando desentrañar los problemas con múltiples lentes, tantos como áreas del conocimiento existan.

Se debe elaborar una lógica de la complejidad, que entienda que la sociedad es un tejido de constituyentes heterogéneos inseparablemente asociados: que presenta la paradoja de uno y múltiple (Edgard Morín). La complejidad es una palabra problema, no una palabra solución, ya que es una forma de dialogar con la realidad donde no hay respuestas simples, como en el paradigma cartesiano (Yus Ramos). Las “disciplinascientíficas” de nuestras universidades se han caracterizado por su adscripción al paradigma de la simplicidad.

El reconocimiento de los procesos complejos, desarrollando el paradigma de la interdisciplinariedad, implica una ruptura epistemológica, acompañada de profundos conflictos cognitivos (Carlos Lanz). De manera general, estamos en presencia de un cambio teórico-metodológico en la ciencia, en el proceso de producción de conocimientos. La crisis universitaria en Venezuela no hace más que confirmar los presupuestos de Thomas Kuhn sobre las revoluciones científicas, al afirmar que la crisis es una condición previa y necesaria para el nacimiento de nuevas teorías. Lo que ha entrado en crisis no es ésta o aquella teoría de la ciencia sino la ciencia misma. Lo que no volverá es la pretensión de hacer pasar como ‘universalmente válido’ lo que es en verdad una determinada visión del mundo, una muy parcial manera de ver las cosas. Se trata de apostar por una nueva ciencia (Rigoberto Lanz).

En las universidades venezolanas, la creación de facultades y escuelas significó la construcción de verdaderos feudos (más que feudos, conucos), al territorializar el conocimiento a base de parcelas, en las que es casi imposible entrar y participar.

El colectivo de especialistas ha delimitado de tal modo su parcela que impide el ingreso de todo aquel al que no consideren con las suficientes credenciales, o no defienda los mismos presupuestos teóricos.

De esta forma, las escuelas y facultades se han convertido en un fin en sí mismo, duplicando funciones académicas en la docencia y la investigación, sólo para satisfacer los privilegios de cada señor feudal. Las características de estos feudos y conucos son los particularismos de sus productos académicos, la rigidez de las estructuras mentales, el conservadurismo para enfrentar los cambios, los celos por las críticas y los desarrollos innovadores, el importante peso del trabajo rutinario, y la reproducción al infinito de su práctica burocrática, mediante la cooptación de nuevos profesores que reproducen los mismos vicios.

Hay que cortarle la cerca a los conucos, trascender los feudos disciplinarios y derrocar a los mandarines del saber. Esto implica la modificación de las actuales estructuras de facultades y escuelas, la creación de los programas de formación como nueva estructura y la verdadera departamentalización, transfiriendo a los Departamentos gran parte de las decisiones que hoy controlan los Consejos Universitarios y Consejos de Facultad.

De esta forma se darán pasos reales para transformar la universidad, desmontando la estructura burocrática-clientelar que la está corroyendo, construyendo una institucionalidad acorde a la globalización del conocimiento y al mismo proceso revolucionario que se desarrolla hoy en Venezuela, donde la academia impere sobre los intereses grupales, y se puedan dar las respuestas que las grandes mayorías populares nos reclaman.

UNA CIENCIA COMPROMETIDA CON LOS INTERESES POPULARES Y NACIONALES:

La influencia del positivismo en el desarrollo científico contemporáneo difundió la conocida tesis de la neutralidad de la ciencia, de la “objetividad” del análisis científico, tesis que parte de considerar que la realidad es plenamente externa y objetiva, y que nuestro aparato cognoscitivo es una especie de espejo o cámara fotográfica que la reproduce fielmente. A partir de esta premisa se supone que los científicos pueden emitir una única y “objetiva” opinión sobre cada hecho o fenómeno natural o social que es sometido a su estudio. Surge así la ciencia neutral, la que mira los toros desde la barrera.

Pero las premisas anteriores se estrellan ante una realidad mucho más compleja. Primero que todo el conocimiento científico tiene su propia historicidad, es decir, varía de acuerdo a cada época histórica. Esta variación se debe a nuevos datos y nuevas teorías que puedan surgir; pero también tiene que ver con los valores que predominan en cada sociedad.

Esto último se relaciona con los intereses de clase implícitos dentro de un conjunto social determinado. De acuerdo a los intereses del grupo social que genera el conocimiento en cada época determinada, y a los valores morales de dicho grupo, la ciencia puede presentar multitud de versiones sobre un mismo aspecto analizado. Es decir, la burguesía tiene su propio concepto sobre la ciencia, y los trabajadores y sectores oprimidos por el capital debemos desarrollar igualmente una visión sobre la ciencia acorde a nuestros intereses como clase.

Ni la ciencia ni la tecnología son neutras, como formas de producción y aplicación del conocimiento científico. La ciencia tiene un carácter histórico, responde a cada época determinada y al tipo de sociedad que la desarrolla. También tiene la ciencia un carácter de clase o de grupo social, pues responde a uno u otro de los distintos y contradictorios intereses de clase que están en conflicto en una sociedad determinada. En las ideas de Marx sobre la totalidad concreta está implícita una visión del conocimiento científico más integral que la conocida división en disciplinas que introdujo el positivismo. Sobre este punto, las nuevas tendencias que promueven la interdisciplinariedad, la multidisciplinariedad y la transdisciplinariedad apuntan a cuestionar la manera como hasta ahora se produce el conocimiento científico en nuestras sociedades.

La ciencia positivista también hacía desaparecer al sujeto dentro del proceso del conocimiento. Pero sucede que el análisis del “objeto” que se estudia es predeterminado por el “sujeto” que investiga. Sujeto y objeto no son dos entidades separadas, como piensan los científicos positivistas. El sujeto-investigador forma parte del objeto que se investiga, en la medida en que integra un mismo conjunto social y una misma época histórica. Además, ese objeto estudiado es delineado por el propio investigador. De esta forma, cada investigador aporta su propia versión al fenómeno estudiado, condicionado por el tiempo y el espacio en que actúa, los intereses sociales que defiende, las teorías y métodos que utiliza, y hasta por sus gustos personales.

La visión positivista de la ciencia “pura, objetiva y exacta” fue superada a lo largo del siglo XX por los avances en las ciencias físicas, particularmente por la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica. El principio físico de indeterminación, y la teoría del caos, han relativizado la verdad científica a nivel de las ciencias naturales, sin que por ello se ponga en duda su carácter mismo de ciencias. Pese a ello, siguen prevaleciendo en muchas disciplinas una visión positivista ortodoxa sobre la ciencia, que no acepta la relatividad del conocimiento.

Bajo el manto de la neutralidad de la ciencia se ha ocultado una actitud que justifica implícitamente la existencia de relaciones de subordinación entre países y entre seres humanos, que son impuestas por quienes controlan los principales mecanismos de producción de conocimientos y nuevas tecnologías. La idea que se vende es que todo adelanto científico y tecnológico es bueno para la humanidad, y por tanto, debemos incorporarnos a esa vorágine desarrollista que es promovida por los centros del poder mundial globalizado. Pero las crisis ecológicas que se están gestando en diversos lugares del mundo son el alerta más contundente hacia esta interpretación simplista sobre la producción científica.

Reconocer que los conocimientos científicos no son verdades absolutas, es al mismo tiempo una forma de contribuir a democratizar dicha producción de conocimientos. Hasta ahora, la ciencia es sólo obra de “especialistas”. Pero todos los seres humanos somos capaces de producir conocimiento científico, si analizamos y sistematizamos nuestras experiencias cotidianas, y las comparamos con nuestros conocimientos acumulados del estudio o de experiencias anteriores. Esto no quiere decir que producir ciencia sea una tarea fácil. Lo que queremos recalcar es que cada uno de nosotros puede superarse y ampliar progresivamente su capacidad de análisis científico. Cuando tengamos una sociedad que no dependa de los especialistas, tendremos una sociedad mucho más democrática.

Hoy en Venezuela y toda América Latina, la ciencia debe orientarse principalmente a dar respuestas y explicaciones a los procesos de conflicto y cambio que estremecen a nuestras sociedades. Los investigadores deben cumplir la función de clarificar a la sociedad sobre los procesos económicos, políticos y socioculturales que han permitido que nuestra dependencia y subdesarrollo se prolonguen por décadas y siglos, a fin de facilitar su comprensión y profundizar en la determinación de nuevos rumbos al desarrollo nacional y latinoamericano.

La misión del investigador debe ser la de recuperar el compromiso con los intereses fundamentales de la nación y de las grandes mayorías sociales. En cierta forma, proponemos la redefinición del papel de la ciencia y de los intelectuales dentro de la sociedad. En momentos que la globalización pareciera arropar al mundo bajo el manto uniforme de la economía neoliberal, la democracia burguesa y la cultura occidental, una ciencia vista en una perspectiva latinoamericana debe servirnos para construir nuestro propio camino de desarrollo en lo económico, político y social.

La construcción del socialismo del siglo XXI, como rumbo fundamental de la República Bolivariana de Venezuela, implica necesariamente una redefinición teórica y práctica de la forma de construir y transmitir el conocimiento científico. Cuestiones como el modelo de desarrollo endógeno, la ruptura con los centros de poder mundial (con instituciones como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial), el enfrentamiento con la principal potencia imperialista, la promoción de nuevas instituciones como la CELAC, el ALBA, el Banco del Sur, las nuevas perspectivas de los procesos de integración y desarrollo económico, la democracia participativa como superadora de la democracia representativa liberal, y el objetivo de cambiar las relaciones capitalistas de producción a favor del cooperativismo y la participación de los trabajadores en el control de las empresas, son aspectos cruciales del plan de desarrollo nacional que deben ser incorporados como ejes transversales de todo el currículo de la educación superior en Venezuela.

Estas cuestiones mencionadas implican un cambio de rumbo absoluto en cuanto a lo que venía siendo el modelo de desarrollo nacional desde el gobierno de Páez en 1830 hasta Caldera en 1998. Es evidente que si este cambio de rumbo como país no se manifiesta en nuestro sistema educativo, difícilmente se podrá transitar por el camino de la construcción del socialismo del siglo XXI.

EL CAMBIO EDUCATIVO PARA LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO:

La educación tradicional ha estado sometida a la crítica en las décadas recientes, parte de cuyos debates han tenido amplia difusión en el medio universitario. En Venezuela se ha adelantado todo un proceso de cambio educativo a partir de 1999, el cual ha tenido sus expresiones más resaltantes en la creación de las Escuelas Bolivarianas, en el desarrollo de las misiones educativas (Robinson, Rivas, Sucre), y en la creación de la Universidad Bolivariana de Venezuela.

De todas estas experiencias y reflexiones intentaremos resumir los aspectos que apuntan al deber ser de la nueva educación superior venezolana:

  • Superación de la concepción que ve el currículo como un modelo o diseño estandarizado, entendiéndolo ahora como Desarrollo Curricular, el cual promueve la formación general para seguir aprendiendo. “El currículo no es un problema técnico, sino que en el qué y cómo aprender, cuáles contenidos escogemos, cómo los estructuramos y presentamos, qué metodología empleamos, cuál didáctica proponemos, cómo evaluar y acreditar los saberes, todo esto descansa en una determinada concepción del mundo, de la sociedad y del desarrollo, tamizados por diversos intereses: de control y dominio, o de liberación y emancipación. Por eso resulta inaceptable la ‘neutralidad axiológica’ postulada en nombre de la ciencia y la técnica” (Carlos Lanz, 2007).
  • El proceso de formación permanente está vinculado a la investigación y la innovación para desarrollar un patrón tecnológico que responda a los indicadores de la calidad de vida y el desarrollo humano, descartando la perspectiva que valora el crecimiento de los indicadores macroeconómicos como el PIB y el ingreso per cápita.
  • Se propone un currículo bajo una concepción humanista, donde la economía, la ciencia y la tecnología estén al servicio de los seres humanos. Por más productiva que sea la tecnología, si ésta genera desempleo, depreda el ambiente y genera mayor dependencia, debe ser rechazada, revisada, desagregada y adaptada a nuestras necesidades. El lema debe ser “ciencia con conciencia”, “tecnología con pertinencia”.
  • Superar los anacronismos curriculares de nuestras universidades, que hacen que los aprendizajes no tengan pertinencia socio-cultural.
  • Promoción de valores dirigidos al cambio de las relaciones capitalistas de producción. Superar el afán de lucro y la máxima ganancia como móvil social, apuntando a la satisfacción de las necesidades colectivas. Primacía de los valores de uso sobre los valores de cambio.
  • Formación histórico-cultural con conocimiento pleno de nuestras raíces y del acervo histórico como pueblo. Respeto de la diversidad cultural.
  • Educación que promueve una revolución cultural y productiva, basada en el desarrollo endógeno sustentable y la economía popular.
  • Superación de las prácticas pedagógicas tradicionales, memorísticas y repetitivas, desarrollando métodos y estrategias didácticas no estandarizadas y produciendo recursos para el aprendizaje flexibles y contextuales. Incluye una reflexión crítica sobre los sistemas de evaluación aplicados por los docentes.
  • Desarrollo de una práctica docente vinculada con el trabajo productivo, con el entorno social y natural, con el patrimonio cultural de las comunidades, con la problemática general que confronta el país, haciendo énfasis en la pertinencia social de los aprendizajes.
  • En el plano de la investigación, se plantea construir un modo de producción de conocimientos más democrático, participativo e implicante, incorporando diversas opciones epistemológicas y superando el monismo metodológico.
  • Superar la dicotomía investigación básica e investigación aplicada, formulando líneas de investigación que permitan innovar y crear conocimientos y tecnologías propias, así como adaptar y transferir las tecnologías accesibles.
  • Articulación entre el desarrollo científico-técnico y el desarrollo independiente e integral del país, de acuerdo al plan general de la nación.
  • Otorgarle a la investigación el necesario peso curricular, vinculándola a la resolución de problemas nacionales y locales. Otorgar igualmente mayor respaldo financiero a la investigación, y el reconocimiento y fomento del trabajo investigativo entre los profesores.
  • En materia de extensión, superar las concepciones eventistas y simplemente difusoras de las actividades de docencia-investigación. Superar igualmente la concepción de la extensión como un mecanismo para obtener ingresos propios. Construir relaciones sólidas entre la universidad y la comunidad, impulsando propuestas en áreas de interés social (tales como salud, educación, vivienda, servicios públicos) en conjunto con organizaciones sociales diversas (consejos comunales, sindicatos, cooperativas, etc.).
  • Otorgarle a la extensión universitaria un mayor peso académico al que hasta ahora ha tenido curricularmente y en la misma actividad de los docentes.
  • Fortalecer la formación del estudiantado al calor del desarrollo de la ley del servicio comunitario, mediante la creación de valores en cooperativismo, solidaridad, cultura democrática, gestión participativa de los asuntos públicos, superando el individualismo, la competitividad, la intolerancia, la discriminación de género, racial y social.
  • Socialización de la investigación universitaria, vinculándola a los sectores estratégicos de la nación: petróleo, manufactura, agricultura.
  • Desarrollo de la municipalización de la educación universitaria, respaldando la experiencia de las aldeas universitarias y la aplicación de modalidades no convencionales de aprendizaje.

DIAGNÓSTICO:

  1. Existe en Venezuela una cantidad grande de investigadores en las distintas disciplinas científicas, con muy buena preparación y experiencia en el campo de la docencia-investigación. No todos están identificados con la revolución bolivariana, y los errores del proceso en los últimos años ha aumentado la cantidad de opositores en este sector académico. No obstante, muchas de las investigaciones que se ejecutan son de mucha pertinencia para las necesidades prioritarias del Plan de la Patria. Es una contradicción que hay que saber manejar, estableciendo unas condiciones mínimas de respeto hacia estos investigadores que no convalidan ideológicamente la revolución pero aportan a ella a través de su trabajo científico.
  2. También existe un espacio de investigación científica que probablemente no realiza mayores aportes a las prioridades actuales de Venezuela y del Plan de la Patria, pero el mismo puede ser reorientado con una adecuada política de fomento de la investigación hacia las áreas prioritarias de la nación.
  3. Se ha producido un considerable impacto de la crisis económica en el desarrollo de la investigación científica y tecnológica en Venezuela.
    1. La inflación ha convertido en irrisorios los presupuestos que cada universidad (principalmente las autónomas) destina para el financiamiento de proyectos de investigación. Con los montos actuales, apenas se puede renovar las tintas/toner de las impresoras y comprar algunas resmas de papel. No se pueden adquirir equipos de computación ni otros equipos y accesorios básicos. No se puede contratar asistentes de investigación. No se pueden adquirir libros ni revistas científicas. No se pueden comprar insumos para experimentos en laboratorios, ni equipos para esos laboratorios. No se pueden comprar vehículos necesarios para trabajos de campo, ni reparar los existentes. La tendencia en desarrollo es hacia la paralización total de los procesos investigativos, salvo los que sólo requieran consultas bibliográficas y se puedan desarrollar en baseal esfuerzo individual del investigador por cuenta propia.
    2. El MPPEUCT ha suspendido las convocatorias para financiar proyectos de investigación en las áreas prioritarias que el mismo ministerio determina. Las últimas convocatorias se realizaron en 2012.
    3. Los bajos sueldos de los profesores-investigadores de las universidades venezolanas ha motivado una fuga de cerebros considerable. La diferencia de sueldos es tan grande que un profesor en el Programa Prometeo, en Ecuador, puede ganar en un año veinte veces más que todo el dinero acumulado en prestaciones por 20 años de trabajo en universidades venezolanas. Para ganar en Venezuela lo que gana un profesor venezolano que se ha ido a Ecuador por un año, necesitaría trabajar aquí más de 60 años.
    4. La fuga de cerebros se produce principalmente en las ciencias básicas y en la ingeniería, donde se han ido profesionales con más de 20 años de experiencia en la docencia/investigación, con título de doctor y numerosas especialidades, con experiencia dirigiendo investigaciones de relevancia científica y con numerosas publicaciones nacionales e internacionales. Para sustituir a los que se van serán necesarias varias décadas de formación de nuevos profesionales/investigadores, siempre y cuando se modifiquen las políticas que están generando esta crisis.
    5. La crisis afecta a la misma docencia universitaria. Puesto que la adquisición de equipos de computación es algo inalcanzable debido a los bajos sueldos profesorales y el alto costo de dichos equipos (superan el medio millón de bolívares), los docentes universitarios dependen del adecuado funcionamiento de sus equipos actuales, los cuales al dañarse o volverse obsoletos no podrán ser renovados. Los nuevos docentes que se incorporan al trabajo universitario no pueden acceder a equipos de computación y otros insumos para la investigación; están imposibilitados de mantenerse siquiera actualizados en los conocimientos de su disciplina específica. El resultado de esto tiende al desfase entre los conocimientos que poseen los docentes/investigadores y los avances que en la ciencia y la tecnología se van suscitando a escala mundial. No es posible hoy en Venezuela para los docentes/investigadores universitarios mantenerse al día en los conocimientos científicos que se generan en el resto del mundo, no contamos con insumos materiales para ello.
  4. El programa PEII no logra abordar adecuadamente esta crisis presente en la producción de ciencia y tecnología en Venezuela.
    1. Los montos de financiamiento otorgados por el PEII son irrisorios en comparación con los montos de financiamiento que otorgan universidades de otros países latinoamericanos. Con lo que otorga el PEII como “estímulo a la investigación” no se puede adelantar ningún tipo de proyecto investigativo, salvo lo ya mencionado de investigaciones bibliográficas que adelante en solitario cada investigador (con las limitaciones antes indicadas de acceso a fuentes de información por carencia de equipos y falta de suscripción a índices científicos internacionales).
    2. Las actividades que se desarrollan desde los Fundacite (por lo menos en el Zulia) son de escaso impacto en la comunidad científica regional. No conocemos proyecto alguno dirigido hacia la comunidad de investigadores regionales que se haya promovido desde Fundacite en los últimos cuatro años.
    3. Los sistemas de evaluación del PEII y los mecanismos de control son muy limitados para impedir que se produzcan situaciones de fraude académico. No existe rigurosidad en el baremo y se permite de manera excesiva la discrecionalidad de los evaluadores. El resultado es que se omiten productos de investigación por causas aparentemente ideológicas, y se aceptan “productos” que no cuentan con suficiente documentación que compruebe su existencia real, tal como lo hemos concluido de nuestra experiencia como evaluadores del PEII.
  5. No se observa en las autoridades del MPPEUCT una reflexión que aborde esta crisis presente en la producción de ciencia y tecnología en Venezuela.Importantes propuestas que hemos han realizado en los últimos años para reconducir la política hacia el sector no han encontrado eco en las autoridades gubernamentales y ni siquiera se han molestado en establecer mecanismos de comunicación que permitan tramitar nuestras inquietudes:
    1. Las denuncias referidas al contraste entre los altos presupuestos que ejecutan las universidades autónomas en vigilancia y seguridad, y los bajos presupuestos que estas mismas universidades destinan hacia la investigación científica.
    2. La exigencia de una auditoría académica y administrativa hacia estas universidades autónomas.
    3. La propuesta de constituir un Consejo Presidencial de Universidades, Ciencia y Tecnología para abordar todo lo referente a la definición de políticas de transformación hacia el sector.
    4. Las denuncias referidas a los ingresos excesivos de personal administrativo y obrero, que en LUZ determina que actualmente ese personal de apoyo duplique en número la cantidad de docentes activos en la institución (cuando la recomendación de la Unesco es de un personal de apoyo por cada tres docentes).

PROPUESTAS (para su ejecución inmediata; de las mismas surgirán las bases para elaborar colectivamente una propuesta de transformación universitaria que cuente con el aporte de la gran mayoría de revolucionarios que hacen vida en la comunidad académica nacional):

  1. Instalar el Consejo Presidencial de Universidades, Ciencia y Tecnología, con participación de representantes de los colectivos bolivarianos de cada universidad del país, además de las autoridades Árbol y otros representantes del sector universitario, para convertirlo en un centro de debate y elaboración política para la transformación universitaria.
  2. Realizar una auditoría académica y administrativa de las grandes universidades nacionales (autónomas y otras), exigiendo que cada universidad destine para investigación un monto suficiente que permita el desarrollo de investigaciones prioritarias y pertinentes.
  3. Convocar por cada región asambleas de investigadores e innovadores para diagnosticar los problemas y conocer las propuestas de solución a los mismos.
  4. Establecer programas de financiamiento de proyectos de investigación que se equiparen al de otros países latinoamericanos.
  5. Que el PEII incorpore en su programa de estímulo a la investigación la dotación de equipos de computación a los investigadores (computadores de escritorio o laptop, impresoras, reguladores de voltaje, teclado, mouse, monitor) cada cierta cantidad de años (por la obsolescencia tecnológica).
  6. Que el MPPEUCT considere la dotación de equipos de computación para todos los docentes de las universidades públicas.
  7. Colocar a profesores-investigadores en los cargos de dirección o representación en las universidades y fundacites, también en las direcciones principales centrales del MPPEUCT, absteniéndose de colocar personas por su “recomendación política” o “cercanía política” a grupos y fracciones de poder dentro del PSUV. Existen centenares de profesores-investigadores de considerable experiencia revolucionaria y comprobada capacidad académica, y no hay necesidad de recurrir a políticos profesionales (cuya trayectoria universitaria generalmente no satisface las exigencias mínimas de desempeño de un docente-investigador, y que carecen de experiencia académica y de formación política necesaria para dar las respuestas adecuadas a los problemas universitarios).

Maracaibo, Tierra del Sol Amada. 26 de julio de 2016

[i] Profesor Titular de la Universidad del Zulia, Maracaibo. Venezuela. Magister en Historia de Venezuela y Doctor en Ciencias Políticas. Autor de más de 50 publicaciones científicas en temas de historia, antropología, ciencias políticas y movimientos sociales venezolanos.

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Venezuela: Didáctica del Teatro Escolar

América del Sur/Venezuela/14 de octubre de 2016/openlibra.com

En la Escuela Estadal Teodomiro Escalante, una escuela cuyo nombre y su comunidad son casi desconocidos en la geografía de Venezuela, la caries ha salido a amenazar a los dientes y estos se han defendido con flúor, Bolívar y Simón Rodríguez se han sentado a hablar de la educación, las figuras del pesebre han dialogado acerca del nacimiento de Jesús, los colores de la bandera han recitado una poesía, las nubes de lluvia ácida han perseguido a la tierra, las notas musicales han montado un baile, un árbol poeta lanza mensajes a los niños. Esto no es más que teatro escolar, una materia que en las últimas décadas ha venido cobrando fuerza como propuesta para experimentar nuevas posibilidades en los procesos de enseñanza aprendizaje con alto componente pedagógico en las competencias que desarrolla el estudiante.

Cuando empezamos a revisar las diferentes propuestas contemporáneas de la educación encontramos que coinciden en criterios como el desarrollo de habilidades intelectuales, habilidades sociales y el rescate de valores e identidad. Para ello los contenidos curriculares proponen al docente el ejercicio de estrategias que permitan a los escolares asimilar estos objetivos, dichas estrategias han estado ahí por muchos años y se repiten por generaciones. Con el proceso de digitalización global de la cultura, la escuela viene perdiendo espacios importantes y estos objetivos se diluyen en el universo del internet.

El teatro representa una herramienta pedagógica para el desarrollo de estas competencias involucrando diversos actores del proceso educativo, promueve la participación de la comunidad, desarrolla el poder creativo de los educandos, se conecta con las diferentes asignaturas y disciplinas de la educación. A pesar que desde comienzos del siglo XX se vienen desarrollando experiencias importantes en el teatro escolar aún queda un camino muy largo por recorrer en esta faceta del arte dramático.

El presente Manual pretende acercar la disciplina teatral a los maestros y maestras que se aventuren en llevar esta propuesta como alternativa a los procesos educativos, también exponer a los profesionales de teatro la realidad de la escuela como escenario para el desarrollo de un arte dramático que en esencia sigue los mismos métodos y procesos, pero que posee una naturaleza distinta por las particularidades del publico receptor, los espacios de representación, el lenguaje, los actores y los objetivos que persigue.

En el siguiente link, podrás leer este libro: https://openlibra.com/es/book/download/didactica-del-teatro-escolar

Tomado de: https://openlibra.com/es/book/didactica-del-teatro-escolar

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La educación pública no tiene quien le escriba

Por: Pablo Gentili

No transcurre un solo día sin que los que publican sus opiniones, opinen sobre la educación pública. Ocurre lo contrario con la llamada opinión pública, cuyas opiniones acerca de la educación casi nunca ganan notoriedad ni, mucho menos, alguien interesado en publicarlas.

Es fácil observar que casi la totalidad de las opiniones que se publican sobre el estado de la educación suelen ser condenatorias y altamente críticas. Resulta sintomático que esto ocurre no sólo en los países menos desarrollados, sino también en algunos que suelen ser puestos como ejemplos o modelos a seguir en materia educativa. Básicamente, de la escuela pública se habla mal en cualquier lugar del planeta. A ella siempre le falta algo que nunca tuvo o, en el mejor de los casos, algo que ha perdido con el paso del tiempo y como consecuencia de la irresponsabilidad o la incompetencia del profesorado. Las noticias sobre educación son, casi sin excepción, malas noticias. No deja de ser cierto que esta es una característica inherente del periodismo. Generalmente, todas las noticias son malas noticias. Lo que llama la atención en el caso de la educación pública, es la unanimidad de visiones negativas que esgrimen y difunden a su respectoopinadores de los más diversos orígenes y signos políticos. Todos parecen partir de la premisa de que las cosas en la educación andan bastante mal y, seguramente, van a empeorar con el correr de los años. El debate, cuando existe (y casi nunca existe), se concentra en ligeros altercados acerca de cuáles son las recetas o fórmulas que permitirían superar esta crisis.

En suma, si algo funciona mal hay que arreglarlo y, para hacerlo, es necesario preguntarle a los que saben, no a la gente común que aparentemente no sabe nada. Los que “saben”, los que están informados, los que conocen y pueden aportarnos ingeniosas soluciones a la estructural decadencia de la educación, suelen ser hombres de negocios, políticos exitosos y casi siempre conservadores, especialistas en tendencias globales y mercados de trabajo competitivos, formadores de opinión con opinión deformada y, en algunas ocasiones, especialistas en temas educativos que abominan el trabajo que hacen los docentes en las escuelas públicas y exaltan hasta el paroxismo las virtudes de la educación privada.

Por tal motivo, es auspiciosa la publicación de los resultados de la encuesta de opinión y expectativas acerca de la educación latinoamericana llevada a cabo por Latinobarómetro a solicitud de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).

El Roto - La opinión pública soy yo

Los méritos del estudio, basado en más de 20 mil entrevistas realizadas en 18 países del continente, son significativos. Por un lado, aporta numerosos indicadores acerca de una percepción social sobre la educación que contrasta con el sentido común ofensivo y despectivo hacia la escuela pública que suelen transmitir los que opinan públicamente sobre asuntos educativos. Como afirmábamos en este mismo periódico hace pocos días, la opinión pública no puede ser confundida con la opinión publicada.

Por otro lado, esta encuesta es parte del proceso de acompañamiento y evaluación del proyecto Metas Educativa 2021, un ambicioso compromiso asumido por los países iberoamericanos y sintetizado en una decena de grandes objetivos destinados a hacer de la educación un derecho efectivo en toda la región. Las Metas fueron asumidas como una responsabilidad común por los primeros mandatarios de todos las naciones participantes en la Cumbre Iberoamericana de Mar del Plata, dos años atrás, constituyendo un importantísimo logro político del equipo liderado por Álvaro Marchesi en la OEI. No es poca cosa que, en el marco de este acuerdo, se haya decidido saber qué opinan las sociedades latinoamericanas de su propia educación, asumiendo los riesgos del caso.

El estudio de la OEI muestra que Latinoamérica tiene una visión cautelosa acerca de la calidad de la educación pública. En una escala de 1 a 10, el promedio regional es 5,8. ¿La escuela pública funciona excelentemente bien? No, indican los encuestados. ¿Es el desastre que suelen contarnos acerca de ella? Tampoco. En suma, cualquier triunfalismo o derrotismo respecto a la escuela debe ser matizado. Las sociedades latinoamericanas parecen aceptar que la escuela no pasa por su mejor momento. Sin embargo, no por esto afirman que ella es el esperpento que suelen reflejar quienes la describen públicamente.

Este dato es especialmente relevante cuando se lo compara con la opinión acerca de la educación privada, cuya nota promedio es 6,6. Una percepción mejor que la atribuida a la educación pública, pero tampoco lo suficientemente amplia como para justificar los elogios encendidos que los formadores de opinión esgrimen cuando se trata de condenar lo público y exaltar el mercado como promesa de eficiencia e ideal de justicia y libertad. Por decirlo de una forma más clara, la escuela parece estar lejos de las expectativas que la población tiene de ella, sea pública o privada. La gente común, esa que opina por intermedio de las encuestas porque no tiene otros espacios desde donde hacerlo, considera que la educación debería mejorar. Entre tanto, no parece aceptar de buen grado la criminalización de la escuela pública y la exaltación de los supuestos méritos de la escuela privada que tanto pregonan los que hablan en su nombre. Constituye un grave error suponer que porque la opinión pública latinoamericana no es “formadora de opinión”, carece de opinión formada.

En efecto, la encuesta de la OEI contribuye a poner en evidencia la limitada influencia que la opinión publicada suele tener sobre la opinión pública.

Megáfono

Para entender mejor el asunto, le pedí a un amigo matemático que me ayudara a calcular hasta qué punto las opiniones publicadas acerca de la educación influencian potencialmente en la opinión que las personas tienen sobre la escuela pública. O sea, considerando que, hipotéticamente, cada cinco opiniones publicadas cuatro son favorables a la escuela privada y una a la escuela pública, ¿cuál debería ser la diferencia de percepción entre una y otra si la influencia de los que opinan a favor de la educación privada fuera totalmente efectiva? Si la crítica a la escuela pública tuviera un impacto directo y lineal en la percepción de las personas tienen cuando evalúan la educación privada, ésta debería haber obtenido una nota entre 8,9 y 9,3, no de 6,6. Así, la diferencia entre la evaluación de una y otra hubiera llegado a 3,5 puntos, mientras que en la encuesta realizada es cuatro veces menor: 0,77.

Los formadores de opinión que militan contra la educación pública deberían darse por enterados. A pesar de todo su arsenal de burlas y desprecios hacia la escuela de las grandes mayorías, su capacidad de convencimiento o de reclutamiento de la gente común, parece bastante limitada.

Dos conclusiones pueden derivarse de esta encuesta. Por un lado, la escuela pública no es tan mala ni la privada tan buena como se las pintan. Por otro, la gente no le cree demasiado a los que opinan públicamente en su nombre.

Como quiera que sea, y más allá de las semejanzas y diferencias entre los países, no hay dudas que, desde el punto de vista de la opinión pública, hay mucho por mejorar aún en la educación. No se trata de una mala noticia. Después de todo, una sociedad exigente con sus derechos es un síntoma de crecimiento democrático.

Así mismo, y a contrapelo de la opinión publicada, la opinión pública cree que la educación va a mejorar en los próximos años. Y no porque se vaya a privatizar. En efecto, 51% de los latinoamericanos considera que la escuela pública va a cambiar positivamente en la próxima década. Sólo 10% cree que empeorará.

Un aspecto destacado del estudio de la OEI se refiere a las medidas prioritarias para mejorar la calidad educativa en Latinoamérica: 45% sostiene que ellas dependen de una mejoría en las instalaciones físicas de las escuelas. Se trata de una opinión bastante en sintonía con la opinión publicada: las escuelas públicas son peores que las privadas porque sus condiciones de infraestructura son también peores. La interpretación no se sustenta con la investigación educativa disponible. Las condiciones materiales de las escuelas son, sin lugar a dudas, importantes, pero no determinantes en la calidad de la educación. Un buen ejemplo de esto es Cuba, un país con limitadas condiciones de infraestructura escolar, pero con la mejor calidad de aprendizajes en el continente.

La segunda acción que debería llevarse a cabo para mejorar la calidad de la educación es la formación del profesorado. Cuestión que gana mayor relevancia asociada a la tercera medida indicada por los encuestados: mejorar los salarios docentes. Una propuesta que posee gran adhesión en países como Brasil, Nicaragua, República Dominicana, Venezuela y Argentina. Así mismo, 77% de los encuestados considera bueno o muy bueno el conocimiento que el profesorado tiene sobre los contenidos que debe enseñar; 71% afirma que es buena o muy buena su capacidad de enseñanza; y 65% tiene una opinión positiva sobre la frecuencia con que los docentes dictan sus clases. La permanente crítica que se cierne sobre el profesorado parece contrastar con una opinión pública que lo valoriza y reconoce.

Vale destacar que, aunque la encuesta no incluyó España, esta visión positiva del profesorado y de la educación pública también caracteriza a la sociedad española. Un estudio revelado recientemente por este periódico muestra que la enseñanza pública es la segunda institución más confiable del país, después de los médicos. Los bancos y los partidos políticos figuran en último lugar, la Iglesia Católica en décimo. A pesar de todo lo que se machaca contra la escuela pública y el profesorado, las sociedades parecen mas cautelosas y, especialmente, respetuosas del trabajo que realizan los centros educativos.

La encuesta de la OEI tuvo una amplia difusión en Latinoamérica, aunque buena parte de los periódicos y las agencias de información destacaron su lado negativo y crítico. Diversos medios aprovecharon la oportunidad para hacer irrelevantes listas comparativas, ocultando o silenciando datos significativos y, especialmente, esperanzadores. Una tendencia que refuerza las observaciones aquí realizadas y que nos alerta sobre la necesidad de no confundir la opinión de la gente común con la de aquellos que opinan en su nombre. También, sobre la importancia de mirar a la escuela pública con un poco más de respeto.

La opinión pública y la publicación de opiniones son territorios en disputa. Reconocer los méritos que la sociedad identifica en la escuela pública no significa que debamos conformarnos con el estado actual de nuestros sistemas escolares ni, mucho menos, jactarnos de conquistas democráticas que aún no hemos alcanzado. El derecho a una escuela pública de calidad es aún una deuda pendiente en casi toda América Latina. Sin embargo, debemos evitar que la crítica democrática a un aparato estatal que ha demostrado ser ineficiente y casi siempre reactivo a los derechos ciudadanos, no se confunda con el canto de sirenas que entonan los que hacen de la crítica a la educación una coartada para la privatización de la escuela pública. En Latinoamérica han habido avances políticos significativos y así parecen reconocerlo quienes responden esta encuesta. Avances que abren una perspectiva de esperanzas y anhelos. En definitiva, nunca está demás destacar que en esa escuela pública de todos los días, con sus limitaciones y condicionalidades, pero con un enorme potencial democrático, se teje el destino de nuestros países.

Tomado de: http://blogs.elpais.com/contrapuntos/2012/09/la-educacion-publica-no-tiene-quien-le-escriba.html

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Chile: «Por una alternativa anticapitalista y revolucionaria de los trabajadores, las mujeres y la juventud»

América del Sur/Chile/14 de octubre de 2016/www.izquierdadiario.com

Con cerca de 200 personas, los días 08 – 09 y 10 de octubre sesionó el IV Congreso del Partido de Trabajadores Revolucionarios, quienes impulsamos La Izquierda Diario. Nos proponemos un desafío para avanzar en la organización e influencia en los trabajadores, mujeres y jóvenes y en conquistar una fuerza y voz política en el escenario nacional, fortaleciendo nuestra actividad internacionalista de forma viva como parte de la Red Internacional La Izquierda Diario.

Desde temprano en la mañana del sábado 08, se empezaron a congregar trabajadores, mujeres y estudiantes que militan en el PTR. De norte a sur del país y con cerca de 200 personas, llegaron a la comuna de San Joaquín en Santiago las delegaciones al congreso: Antofagasta, Valparaíso, Temuco, Arica, Rancagua y Puerto Montt, además de Santiago.

Trabajadores de fábricas e industria, como de la planta explosivos Orica de Antofagasta donde recuperaron el Sindicato de la burocracia y se empieza a ensayar procesos de auto-organización, con asambleas, delegados, comisiones de mujeres. Trabajadores industriales de la zona norte industrial de Santiago, uno de los principales polos industriales de la región. Profesores de diversas comunas del país, que hoy se postulan al directorio nacional del Colegio de Profesores, así como al comunal de Antofagasta y Lo Espejo, con mujeres y hombres referentes de los últimos procesos de lucha. De Correos Chile, de la minería, del ferrocarril, servicios, y trabajadores públicos, que impulsan agrupaciones anti-burocráticas como parte de la agrupación Alternativa Obrera.

Participaron decenas de estudiantes de las principales universidades del país como la Universidad de Chile, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (ex Pedagógico) así como las principales universidades regionales: de Antofagasta (UA – UCN), Valparaíso (UPLA – UV), Temuco (UFRO – UCT), Arica (UTA). Junto decenas de estudiantes independientes impulsamos la Agrupación Combativa y Revolucionaria (ACR).

Destacaron decenas de mujeres de la agrupación Pan y Rosas Teresa Flores, referentes en las luchas de las mujeres trabajadores y jóvenes y en sus procesos de organización. En Junio de este año impulsaron el primer Encuentro Nacional de Mujeres y Diversidad Sexual, que reunió a más de 400 mujeres.

Bárbara Brito, dirigenta estudiantil de la Universidad de Chile y referente del movimiento de mujeres y diversidad sexual combativo, dio inicio al Congreso, junto aLester Calderón, presidente del Sindicato N° 1 de Orica, fábrica de explosivos de Antofagasta; Patricia Romo, dirigente del movimiento de Profesores Indignados, y candidata al comunal de Antofagasta del Colegio de Profesores, Cristian Aguilera, referente de los trabajadores de Correos Chile de la V región.

El Congreso contó con la participación de una delegación internacional conformada por Claudia Cinatti y Matías Maiello de la dirección nacional del Partido de Trabajadores Socialistas (PTS) de Argentina, que encabeza el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, la principal fuerza de izquierda del vecino país. También estuvo la compañera Diana Assunsao de Brasil, ex candidata concejal anti-capitalista en San Pablo, dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Universidad de San Pablo (SINTUSP) y del Movimiento Revolucionario de Trabajadores (MRT).

Junto a ellos, y otras organizaciones de América Latina y Europa, construimos laFracción Trotskista por la Cuarta Internacional, e impulsamos la Red Internacional La Izquierda Diario, hoy presente en 11 países y 5 idiomas, una innovación en el terreno de la agitación y propaganda en la izquierda. Una voz diaria y militante que se posiciona como un medio para enfrentar a los capitalistas y sus gobiernos, y contribuir a construir una gran fuerza revolucionaria y socialista de los trabajadores, las mujeres y la juventud, en los distintos países y a escala internacional.

Las banderas del internacionalismo

Antes de iniciar la sesión internacional, se dedicó las sesiones a los trabajadores y jóvenes de Francia, que enfrentan la reforma laboral y represión; a los trabajadores y pueblos del Medio Oriente, a las víctimas de la muerte, inmigración y masacre imperialista y de los gobiernos; a las mujeres que luchan y se organizan contra la violencia y la opresión de género; a los caídos de población negra y afrodescendiente de Estados Unidos por la violencia racista y policial.

Dedicamos también un homenaje a nuestro compañero Chiche Hernández de Argentina, del PTS, obrero y luchador incansable por la construcción de un partido revolucionario de los trabajadores a nivel internacional, muerto por una grave enfermedad el mes pasado; y a Nelson Quichillao, minero asesinado por el gobierno de Bachelet en las protestas de los mineros contratistas de Codelco ¡Compañero Chiche Hernández y compañero Nelson Quichillao! ¡Presente!

Una reflexión muy importante lo marcó la situación internacional y la lucha que queremos dar desde el PTR por ser parte activa del movimiento de la clase trabajadora y los oprimidos del mundo, y en particular, de la construcción de una organización revolucionaria y socialista internacional.

Nuestro IV Congreso se propuso avanzar a desarrollar un pensamiento, política y práctica crecientemente internacionalista, en la tarea de forjar esa tradición en los trabajadores, las mujeres y la juventud, combatiendo el aislamiento nacional al que presionan los capitalistas y sus gobiernos para dividir a las clases trabajadoras y los pueblos oprimidos, la histórica posición pro-imperialista de la clase dominante nacional y sus gobiernos, de derecha o centro-izquierda, así como el “patriotismo” de gran parte de la izquierda que empuja en la consciencia de “unidad nacional”.

Somos parte de una corriente internacional viva y dinámica, presente en 11 países de América Latina y Europa, que hoy impulsa la Red Internacional La Izquierda Diario, en “11 países, 5 idiomas, una sola voz”, una innovación en la izquierda internacional, que ha permitido conquistar proyección política y ser un polo de referencia, e intervenir con más fuerza en diversos fenómenos de la realidad política y de la lucha de clases en nuestros países.

En el marco de una situación internacional marcada por una crisis económica que está abriendo profundas crisis políticas, conflictos internacionales y una amplia ruptura de sectores de masas con los viejos partidos tradicionales, que auspician el surgimiento de nuevos fenómenos políticos (por derecha e izquierda), el combate que damos en el terreno nacional está profundamente ligado a la lucha internacional. Las crecientes dificultades en el terreno nacional e internacional a medida que nuestras organizaciones ganan en fuerza e influencia, plantean una necesidad de mayor reflexión e intercambio de ideas no sólo en las luchas locales, sino en el terreno internacional. Un profundo giro nos proponemos dar en este sentido, que recupere las mejores tradiciones internacionales del movimiento socialista.

Nos proponemos construir una alternativa anticapitalista y revolucionaria de los trabajadores, las mujeres y la juventud

Nos proponemos presentar una alternativa anticapitalista y revolucionaria de los trabajadores, mujeres y juventud, en un escenario político marcado por la crisis de las instituciones del régimen y de los partidos tradicionales, el cuestionamiento a las herencias de la dictadura y por un nuevo escenario en la izquierda con nuevos fenómenos políticos emergentes, y un año cruzado por las elecciones.

Qué orientación, posibilidades y límites de acción de los revolucionarios, para construir una alternativa política de los trabajadores, las mujeres y la juventud, como una voz política nacional así como una alternativa en los lugares de trabajo, empresas, fábricas y sindicatos, universidades y en el movimiento de mujeres. Qué batallas políticas y medios para presentar esta alternativa es lo que marcó gran parte del debate sobre el balance y la orientación de la actividad partidaria.

En este sentido, nos proponemos revolucionar La Izquierda diario, tomando el desafío de transformarlo en una gran voz en la política nacional así como un medio para la organización colectiva con cientos de trabajadores, estudiantes y mujeres.

En un año cruzado por las elecciones, buscaremos conquistar la legalidad partidariapresentando una alternativa anticapitalista y revolucionaria de los trabajadores, mujeres y juventud, para llegar con nuestras ideas a nuevos sectores, en un escenario de amplia politización nacional, con un programa de ruptura anti-capitalista por un gobierno de los trabajadores.

Luchamos por construir una fuerza militante de cientos en los lugares de trabajo, empresas, liceos y universidades, que gane influencia en sectores sindicales y estudiantiles donde los revolucionarios podamos jugar un rol de dirección, conagrupaciones amplias y dinámicas en el movimiento obrero, de las mujeres y la juventud.

Para fortalecer nuestra voz y actividad política, discutimos desarrollar un trabajo ofensivo en el terreno ideológico, buscando que las ideas del marxismo revolucionario sean accesibles a nuevos sectores de trabajadores y jóvenes que despiertan a la vida política y se acercan a la izquierda, así como para la formación de revolucionarios para encarar estos desafíos con cientos de compañeras y compañeros. La publicación de una revista teórico-política, una editorial para la difusión de libros y folletos, seminarios y cursos, en el marco próximo de los 100 años de la Revolución Rusa, fue otro de los desafíos planteados por el Congreso.

Nuestro IV Congreso se dio una tarea ambiciosa, que requiere no sólo de la energía y actividad de los cerca de 200 compañeras y compañeros que nos reunimos este fin de semana, sino del trabajo colectivo y a una escala más amplia con cientos de trabajadores, jóvenes y mujeres, con los que empezamos a tener una experiencia común en las luchas, movilizaciones y debates, que empiezan a ser receptivos a nuestras ideas.

Tomado de: http://www.laizquierdadiario.com/Chile-Por-una-alternativa-anticapitalista-y-revolucionaria-de-los-trabajadores-las-mujeres-y-la

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