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Argentina: Talleres populares de ciclomecánica: autogestión, educación popular y economía solidaria

Redacción: La Tinta

Cada 29 de mayo se celebra en Argentina el “Día del Bicicletere”, en conmemoración al reconocido ciclista local Remigio Saavedra, quien ganó centenares de carreras y que, con 70 años, realizó un viaje en bicicleta desde Mendoza a Buenos Aires.

Aprovechando la efeméride, ciclistas de Córdoba tenían previsto realizar una bici-movilización este sábado para reivindicar los derechos de les ciclistas, destacar el trabajo de les bicicleteres y reconocer la trayectoria de 9 años de los Talleres Populares de Ciclomecánica en nuestra ciudad. Sin embargo, tras las medidas sanitarias anunciadas, la actividad se postergará

A propósito de estos últimos, convidamos un texto escrito por Santiago Bonacossa, del Proyecto Reparate, que nos permite adentrarnos a las experiencias de educación popular, economía solidaria, reciclaje y protección al medio ambiente que se viven en los Talleres Populares de Ciclomecánica de Córdoba.

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(Imagen: Fernando Bordón para La tinta)

Hacia un reconocimiento de los talleres populares de ciclomecánica cordobeses | Por Santiago Bonacossa

Hace casi una década que en diferentes barrios de Córdoba comenzaron a surgir espacios de organización bicicletista. Estamos hablando de los Talleres Populares de Ciclomecánica, espacios autogestionados para sostener actividades que permitan integrar la educación popular y la convivencia barrial, la recuperación y el reciclaje de materiales y la innovación social.

Estos espacios permitieron a lo largo de los años que miles de cordobeses desarrollen capacidades para la auto-reparación de sus rodados y lograron, además, captar el interés de personas comprometidas con su sociedad que aportaron al sostenimiento de la actividad y se formaron como talleristas populares. Hoy, estas experiencias solidarias han sido legitimadas socialmente y han construido un legado educativo basado en el intercambio horizontal de saberes. Es por ello que merecen ser reconocidos con miras a una profesionalización.


Los Talleres Populares de Ciclomecánica representan una historia que merece ser enunciada, compartida, cuidada y también replicada. Esto no debe limitarse al saber y la vivencia de quienes han sido parte, tiene que trascender la experiencia de los protagonistas para ponerlo en valor al conjunto de la sociedad y las instituciones públicas y privadas que, de una u otra forma, se vinculan con la temática.


En este escrito, intentaré desarrollar mi visión sobre las dinámicas que subyacen a estos espacios y lo que considero son las claves para la construcción de sociedades sostenibles.

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La construcción de Masa Crítica

Un primer factor a analizar tiene que ver con un concepto ampliamente difundido en el movimiento bicicletista, el de la ‘masa crítica’. Esta idea contempla que un determinado fenómeno puede sostenerse y cobrar dinámicas mayores a lo largo del tiempo sólo si cuenta con un determinado número de personas que participan de él. Entonces, podemos destacar que, en la ciudad de Córdoba, la experiencia de los Talleres Populares de Ciclomecánica han logrado alcanzar este número (o masa crítica) de participantes, abriendo la posibilidad de sostenerse y asumir dinámicas mayores.

Esta práctica de la libertad que de manera amistosa y solidaria nos damos les unes a les otres se apoya en dimensiones Educativas, Ecológicas y Económicas para lograr estos fines y hacer accesible el uso de la bicicleta a más personas.

Desde la dimensión Educativa, les talleristas realizamos un acompañamiento atento, poniendo en común el uso de herramientas y conocimientos, de un proceso educativo que facilita a les asistentes la auto-reparación de sus rodados. Esto posibilita una relación horizontal en el proceso de aprendizaje que logra involucrar al asistente de forma activa: tomando las herramientas en su mano y explorando las diversas aproximaciones a un problema mecánico. Luego, desde esta concepción activa del proceso, se genera una circulación de conocimientos entre les asistentes que permite la apropiación de estos. Esto, que por un lado posibilita la formación en Educación Popular para les talleristas, por el otro, vemos que puede lograr un involucramiento activo de les asistentes en la autogestión del espacio, siendo la semilla para la rotación de talleristas y la sostenibilidad de esta actividad.

En cuanto a la Ecología, cabe notar que la bicicleta, comprendida como un ‘hardware libre’, es una máquina que puede sobrevivir a su usuario original y tener dos o más usuarios en su vida útil si es mantenida adecuadamente. Esto reduce drásticamente la necesidad de extraer materiales y emplear energía, ambos cada vez más escasos, para la producción de nuevas bicicletas.

A cuenta de lo anterior, cabe mencionar entonces cómo la actividad influye en la economía local. Ya que les talleristas actuamos como gestores/organizadores de donaciones de bicicletas descartadas del mercado o abandonadas. Un poco de mecánica y algunos repuestos después (que también pueden ser materiales recuperados), estas bicicletas pueden salir a rodar con muy bajo costo en recursos. Esto posibilita que una persona que no accede a una en el mercado, pueda hacerlo por este medio, participando de lo que conocemos como Economía Popular. También participamos de lo que se denomina Economía Circular, ya que si se pusiera a funcionar cada bicicleta en desuso de nuestra ciudad, podríamos afirmar que se puede hacer accesible la bicicleta para cada familia de la misma con un impacto ambiental prácticamente nulo. Por todo esto, el trabajo de un tallerista comprende el ser mediador entre una bicicleta ‘abandonada’ y su potencial usuario.

Un tercer aspecto económico relevante tiene que ver con facilitar la formación en el oficio de la bicicletería de manera prácticamente gratuita. Lo que hoy permite que en Córdoba exista un nutrido cuerpo de bicicleteres que ofrece el servicio de reparación para quienes aún no han aprendido a auto-repararse y que han creado una mayor abundancia de productos y servicios vinculados al uso de la bici en la ciudad.

En resumen, considero que lo expuesto hasta ahora puede traducirse en que la ciclomecánica popular cordobesa brinda mayores posibilidades para sostener un número importante de bicicletas ‘activas’. Facilitando cotidianamente el acceso a la Movilidad Urbana Sostenible para muchxs de nuestros conciudadanos y la construcción de la Masa Crítica bicicletista.

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(Imagen: Fernando Bordón para La tinta)
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La apuesta cultural y política

‘Hoy no podemos pretender que el empleo de la bicicleta haya respondido a los desafíos de la nueva organización urbana. La revolución ciclista aún no se ha producido. Pero los demás ejemplos que podemos observar y estudiar en el mundo muestran que la idea de una ciudad donde reine la circulación en bicicleta no es una completa fantasía. La esperanza de que, por una vez, la imaginación de lo que vendrá pueda cautivar la historia presente, movilizar a la sociedad, desplazar las líneas de vida y subvertir los temores y rencores de los menos imaginativos’.

Extracto de ‘Elogio de la Bicicleta’ de Marc Augé (2008)

En la misma línea de lo que plantea este reconocido antropólogo francés, podríamos decir que un segundo factor a analizar de la ciclomecánica popular tiene que ver con el impacto socio-cultural y político. A mi parecer, no cabe duda de que los talleres configuran procesos de innovación social a escala local que favorecen los intercambios, la convivencia vecinal y presentan un escenario apto para el fortalecimiento de vínculos sociales amables y amistosos.

Esto es significativo en el sentido en que genera condiciones para un entramado comunitario más cohesivo. Los talleres populares son entonces dinamizadores del tejido social que enriquecen y posibilitan formas de vida democrática. La conjugación entre esta práctica democrática, la apropiación del espacio público que se da en los mismos y la mencionada apropiación del conocimiento por parte de les asistentes (aprendizaje que puede trasladarse fácilmente a otros ámbitos de la vida) reúne las condiciones para la politización de las personas, entendiendo a esta como el resultado final de toda práctica de Educación Popular.

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Considero esto central, ya que hemos encontrado herramientas para realizarlo en una etapa que se podría caracterizar como Capitalismo Tardío: momento en el cual el neoliberalismo es ‘moneda corriente’, donde todo –o casi todo- es convertido en mercancía y los intercambios se dan en el marco del costo-beneficio. Donde proliferan estilos de vida hiper-individualistas y el consumismo desenfrenado encarece cada vez más la sostenibilidad de los ecosistemas. Sin ánimo de ampliar demasiado en esto, está a la vista que los resultados de este modelo han sido la desigualdad social, política y económica, la injusticia, la contaminación y depredación de bienes naturales, entre otros males de nuestro tiempo.


Es ante esta realidad que nuestra actividad está aportando algo tan importante como es la posibilidad de imaginar y crear otras formas de vincularnos humanamente en relación con la urbanidad y su contexto ambiental más amplio. Esto se posibilita gracias a la calidez, el cuidado y la seguridad del espacio aportados por les talleristas populares. Desplazando así a las lógicas mercantilizadas que encontramos habitualmente en la vida cotidiana.


Finalmente, la apuesta cultural y política que se propone tiene la intensión de identificar el trabajo cultural que podría atribuirse a los talleres de ciclomecánica: nuestro ejercicio de la solidaridad. Con esto confiamos estar anunciando un escenario diferente al que hoy en día muches asumen casi como una realidad inevitable para nuestra sociedad: la insostenibilidad del sistema económico o el colapso ecosistémico.

Nuestra propuesta de profesionalizar la actividad pretende poner en juego la posibilidad de poder llevar a otros barrios de la ciudad este ejercicio de la esperanza. Por ello es que desde el Proyecto REPARATE tenemos como consigna el reconocimiento del trabajo de les talleristas populares de ciclomecánica a los fines de que estos comiencen a percibir un salario. Invitamos entonces a les compañeres a que se identifiquen y apropien de esta trayectoria para reconocerse parte de una historia que puede subvertir las formas deshumanizadas y anti-políticas de vida a las que nos han querido recluir.

Por último, quiero agradecer a todas las personas que sin esperar más que una sonrisa a cambio, mantienen viva la actividad en Córdoba desde el 2012 en los diferentes talleres. Salud y Bicicletas.

Fuente: La tinta

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Entrevista a Alba Carosio: El patriarcado es tan astuto como el capitalismo

Por: Raúl Cazal

Alba Carosio es militante feminista desde los años sesenta. Practicó un feminismo comprometido con las luchas populares y con las mujeres más pobres y excluidas. Sin embargo, está consciente de que su alcance era limitado, hasta que llegó Hugo Chávez a la Presidencia de la República:

Las luchas de las mujeres por sus derechos preexistían a la llegada de Chávez, aunque no hay que negar que él le dio un impulso y apoyó esas luchas. Hay compañeras que afirman que lo hizo porque fue educado por mujeres a las que quería mucho y valoraba el esfuerzo que hacen las mujeres por la subsistencia en la sociedad, sobre todo las mujeres jóvenes. No hay que restarle importancia a este aspecto porque implica la dimensión de la humanidad. Comprendió la justicia de las luchas, porque una sociedad para que se pueda transformar tiene que superar esa relación primigenia que se establece, porque todas y todos tenemos madres, familia.

Si hay explotación y derechos cercenados de las mujeres en ese núcleo primigenio en el cual nos educamos y crecemos, entonces hay una idea de que el mundo es injusto y que eso no se puede cambiar, que se traslada a la adultez y a la vida social. Él lo entendió y es una idea que viene desde la Revolución Francesa, pasando por los anarquistas, las primaveras de los pueblos del siglo XIX y las revoluciones en nuestra región, que entiende que es necesaria la emancipación de la mujer para que la sociedad sea verdaderamente igualitaria, para que todas y todos seamos completamente iguales en derechos, pero que también se respete la diversidad.

Es doctora en Ciencias Sociales, profesora del Centro de Estudios de la Mujer de la Universidad Central de Venezuela e investigadora en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg). Actualmente es coordinadora del Grupo de Trabajo Latinoamericano CLACSO “Feminismos, resistencias y emancipación” y es directora de la Revista Venezolana de Estudios de la Mujer.

Sostiene que con la Revolución Bolivariana se llegó a lugares muy recónditos con la iniciativa de los Puntos de Encuentros que impulsó el Instituto Nacional de la Mujer y la Red de Usuarias de BanMujer (Banco de Desarrollo de la Mujer), antes de la creación del Ministerio del Poder Popular de la Mujer y la Igualdad de Género. Estas iniciativas recogieron información sobre la exclusión y la violencia contra las mujeres; los derechos y la igualdad de género para la transformación de la sociedad.

—¿Ha descendido la violencia contra la mujer en estas dos últimas décadas?

—No, a pesar del impulso y el apoyo a las luchas de las mujeres. Lo que se diferencia es que ahora es visible. Las historias antes no se veían, ni siquiera se contaban. Esto no sólo sucede en Venezuela, sino en América Latina y en diferentes partes del mundo. La incorporación de las mujeres a la vida social en general, tanto en lo económico como en lo político, también trae resistencia a que las mujeres tengan participación en estos espacios, es un factor que incide en la violencia.

La administración de justicia ha tenido un concepto muy patriarcal, que se debe transformar poco a poco. No se da de un día para otro. Y en este último año, tiene que ver con el confinamiento por la pandemia de Covid-19. Las Naciones Unidas ha informado que la violencia ha aumentado y en algunas partes se ha duplicado la violencia contra las mujeres. En Venezuela, que se registraba un centenar de casos graves y que algunos terminaban en muertes, se ha triplicado al año. Esto sin contar los casos que se han generado por la migración que ponen a la mujer en situación de vulnerabilidad.

—¿El confinamiento es una causa de la violencia?

No es una causa, pero sí una condición agravante. Es como la pobreza. No es igual el caso de una mujer que es víctima de violencia con su pareja y tiene facilidad de salir a la casa de un familiar, a buscar alternativas en la calle y otra cosa es estar más tiempo en la casa. No sólo con su pareja, sino con todos los miembros de la familia, en espacio reducido y con la angustia que produce la situación de la pandemia. La causa es el machismo, y la situación que ha provocado la pandemia, lo agrava.

Se dice que la violencia de género existe en todas las clases sociales, pero es muchísimo más grave en los sectores con menos recursos. Por ello se han creado en el mundo Casas de Acogidas en donde las mujeres se pueden refugiar cuando los niveles de violencia son muy altos y no tienen otro lugar a donde ir.

—¿En qué podría contribuir la legislación en materia comunal para transformar las condiciones de la vida de la mujer venezolana?

—No he leído los proyectos que están discutiendo en estos momentos, pero en principio hay que ser realistas con la legislación comunal. Los seres humanos, tanto hombres como mujeres no somos ángeles ni demonios. Tenemos momentos de mucha solidaridad y de amor al prójimo, pero también hay momentos de violencia, agresión, etc. Eso hay que verlo de frente, porque a veces puede considerarse que se crea una comuna y todos se comportan socialmente maravillosamente bien. La solidaridad, la generosidad tiene sus fases. A veces esta desaparece.

En el caso específico de Venezuela, hay muchas redes comunitarias que básicamente son las mujeres quienes la llevan adelante. Por ejemplo, el 80 por ciento de los Clap y los consejos comunales, en su mayoría, son organizados por mujeres. Hay que pensar su participación en las comunas, no sólo para que ellas hagan el trabajo sino para generar sistemas que apoyen la vida de la familia.

A nivel comunal debería haber sistemas de cuidados porque una sociedad socialista debe cuidar a sus miembros, empezando por aquellos que son más vulnerables o quienes más lo necesitan, como los que tienen alguna discapacidad o los ancianos, cuya atención generalmente queda a cargo de las mujeres de la familia y terminan agotadas de tanto trabajar.

Lo mismo sucede con el cuidado infantil, porque para tener iniciativas productivas es necesario tener mucha energía y tiempo disponible. Para la crianza y cuidado de los niños es necesario los niveles de socialización como las casas de cuidado diario, los Simoncitos y contar con el apoyo a las tantas tareas que tiene la mujer en la familia. Aleksándra Kolontái lo planteó muy bien en la revolución rusa, desarrolló un programa de alimentos que llamaban los “prepreparados” que aliviaban a las mujeres de la carga doméstica fuerte y que permitía liberar las energías para la producción.

—“Hace falta todo un pueblo para criar a un niño”, como reza el dicho popular.

—Tiene que haber corresponsabilidad entre los géneros, entre adultos, niños y jóvenes, entre las familias en la comunidad y con el Estado que es quien debe fortalecer los servicios como el agua, la electricidad, etc., que permiten desarrollar el trabajo. En pocas palabras, debe existir corresponsabilidad individual, familiar, comunal y estatal.

—Existe una sobreexplotación hacia la mujer al tener que ser trabajadora, esposa, madre, líder de la comunidad. ¿Se ha entendido esa corresponsabilidad en Venezuela para crear una sociedad de iguales?

—Faltan muchos caminos por transitar. Existieron iniciativas importantes como las Casa de Alimentación que paliaban situaciones de necesidad alimentaria y para que las mujeres se liberaran de esa carga doméstica y pudieran realizar otro tipo de actividad productiva. La situación económica, el bloqueo, tantas circunstancias, hicieron que estas mermaran. La mujer popular actualmente está sumamente exigida porque tiene tres jornadas de trabajo: la que realiza en el hogar; en el trabajo remunerado, que por la pandemia tienen que asistir a los lugares laborales con dificultades mayores; y luego, en la comunidad. Las complicaciones mayores las tienen hijos pequeños y adultos mayores a su cargo. Si ellas tuvieran el apoyo ayudarían al desarrollo económico del país.

—¿Podemos considerar violencia contra la mujer tanta carga?

—Es una violencia laboral.

—Es una sobreocupación.

—Claro. Primero que nada, encontramos la división del trabajo en donde deciden que unos trabajos son de mujeres y otros son de hombres, que es una división artificial. Todos podemos hacer las tareas indispensables para la reproducción social. Las mujeres generalmente están al doble de su capacidad física y emocional.

Uno de los hallazgos que podríamos decir de un estudio reciente es que desde el punto de vista emocional muchas se sienten cercadas por la cantidad enorme de actividades que realizan que no cesan nunca. Que cuando terminan una actividad, comienzan con otra inmediatamente. Que se agudiza en hogares que tienen precariedades económicas para conseguir alimentos, de vivienda, servicios, que es un tipo de violencia económica y laboral contra la mujer.

—La mujer pobre especialmente.

—Mujeres pobres que tienen que atender en las cajas de los supermercados, en puestos de comidas, en los aseos de los establecimientos, en los centros de salud… mujeres que están expuestas a contagiarse y están físicamente agotadas.

—La “e” excluye a la mujer

—Las redes digitales han impactado en los nuevos códigos del lenguaje. Pretendiendo ser inclusivo con la diversidad sexual, intentan desplazar al género femenino después que con la Constitución Bolivariana se logró igualar los géneros al ser nombrados: las y los, presidentas y presidentes, etc. Carosio, sin titubear, considera que “se vuelve a excluir a la mujer”.

—Vuelven a desaparecer las mujeres en el lenguaje.

—El castellano proviene del siglo X. El libro fundador de la lengua española es el Cid Campeador, mientras que El Quijote de la Mancha es de 1605. Tenemos muchos siglos escuchando hablar exclusivamente en masculino y obviando que existan mujeres.

El lenguaje inclusivo de género es de 1999 con la Constitución, es decir, de hace apenas 20 años. Y dos décadas no pueden ir contra siglos, el machismo y el patriarcado es tan astuto… es como el capitalismo, le da una gran vuelta que hasta lo pone atractivo e “incluyen” la diversidad sexual. Ahora, en vez de decir “todas y todos”, dicen “todes”, que no es ni hombre ni mujer sino nada. Las feministas, por lo menos la línea a la que pertenezco, queremos seguir siendo mujeres y compartir con los hombres y queremos tener nuestras diferencias porque sexualmente somos diferentes. Es una belleza la diversidad de la vida, de la relación incluso romántica.

—¿Cuál es la estrategia?

—El patriarcado tiene más siglos dominando que el propio capital, y su estrategia es que te hace parecer lindo, bello y bueno, cosas que al final te hacen daño. Los video clips que transmiten por YouTube ahora son tan agresivos contra las mujeres y las personas pobres que plantean un submundo del barrio, mezclando lo delictivo con lo agresivo, utilización de armas como símbolo sexual, imponiendo la dominación, romantizando la desvalorización. Por supuesto, con un solo cantante masculino con cuatro o cinco mujeres aparentemente relacionadas sexualmente con él, complaciendo de alguna manera la valoración del dinero conseguido con violencia y a través del dinero se consigue a las mujeres. Eso te lo presentan empaquetado como algo muy bueno y deseable.

—En el capitalismo el sexo y la violencia son sus armas de venta.

—La venta de la sexualidad a través de la fotografía y las diferentes formas de la pornografía son negocios. Primero, son las armas; segundo, las drogas; y tercero, la sexualidad. Incluso hay algunas redes sociales que se presentan como alternativas económicas para mujeres. Es toda una industria del capitalismo y a algunas muchachas te lo hacen parecer deseable porque en eso consiste el axioma publicitario, en “transformar una necesidad en deseo”.

—¿Cuál es tu mayor preocupación del futuro de las niñas y las mujeres?

—En este momento, tanto para Venezuela como América Latina, es la transformación de la sexualidad en una que sea placentera pero afectiva. En el año 2017, que es la última cifra que tengo, nacieron en Venezuela 5.200 niños y niñas de otras niñas menores de 14 años. Toda esa reproducción humana es violenta, porque no podríamos decir que una niña está en condiciones de ser madre. Las feministas tenemos una consigna: “Niñas, no madres”. Si ser madre para cualquier mujer es una enorme responsabilidad, imagínate para una criatura.

América Latina en general y Venezuela en particular, tiene esa problemática muy aguda, por no hablar de las de 15 a 19 años, que es muchísimo más alta, nacen alrededor de 120 mil niños y niñas. En edades en donde hay graves dificultades para ser madres, tanto económicas como emocional y física, están muy relacionados con la pobreza, falta de expectativas, dificultades educativas y la violencia. Es importante trabajar la desigualdad para que eso no ocurra, con cambios culturales que promueva la igualdad real, la que viene desde el corazón. No porque lo impusieron o manipularon por un slogan.

—¿A qué se debe que en Venezuela no existen prácticamente manifestaciones públicas por la legalización del aborto, mientras que en otros países son multitudinarias?

—Se debe al nivel de maduración y análisis social que todavía no hemos llegado. Todavía existe bastante desconocimiento sobre la biología. Es decir, todavía sigue existiendo la idea de que cuando se unen el óvulo y el espermatozoide, inmediatamente después del acto sexual, ya se tiene un ser humano, cosa que no es así.

El embarazo pasa por diferentes etapas al que se le desconoce, por ejemplo, que en las primeras 16 semanas no tenemos ningún ser humano. Se han planteado diferentes versiones a lo que sería interrumpir ese embarazo en donde han trabajado los grupos pro vida que ensombrecen todo lo que sería el conocimiento biológico de ese proceso. Pero lo que tenemos que entender las mujeres, es que nuestro cuerpo, es nuestro, de nadie más.

—¿Por qué la mujer cuando es víctima termina siendo enjuiciada?

—Todavía tenemos un Código Penal que es de 1936, en el que se han reformado algunos aspectos, pero el de la mujer, no, y ya vamos para un siglo. Es como si en todo este tiempo no hubiera cambiado nada, que las mujeres no tienen derecho a su propio cuerpo en el ejercicio de la sexualidad y si se portan mal, tienen como castigo el embarazo. Si no aceptan el castigo divino e interrumpen el embarazo pueden ir presas. La sexualidad sigue siendo un tabú y al mismo tiempo es comercializada como pornografía. Tenemos mucho que reflexionar sobre lo que implica la dignidad humana en el ejercicio de la sexualidad.

—¿Con estas reflexiones consideras que va a impulsar las movilizaciones?

—Estamos trabajando para que estas reflexiones lleguen a los lugares más recónditos. Pero también las influencias de los prejuicios religiosos que se impusieron en las comunidades más empobrecidas hacen la tarea en contra.

—¿En los movimientos feministas se reflexionan sobre el género y la clase?

—Nora Castañeda nos decía que debíamos analizar desde el enfoque de género, clase y etnia. En la teoría y la práctica feminista tenemos un enfoque interseccional que cruza las opresiones. Es decir, hablamos de la opresión de género junto con la de clase, etnia, territorio, edad, porque nosotras sabemos que no es lo mismo el tipo de opresión que sufre una mujer de clase media o alta y blanca, a lo que sufre una mujer indígena, que vive en un asentamiento precario y en condiciones de pobreza.

El género, es decir, la condición de la mujer, favorece la pobreza por un fenómeno que se llama la feminización de la pobreza. En el último censo en Venezuela arrojó como resultado que el 40 % de los hogares era matrifocales en donde las responsables de la manutención del grupo familiar era mujeres solas. Pero si vamos a los sectores más populares, encontramos que esa proporción es aún mayor, se estima que hasta un 60 % son mantenidos por mujeres. Allí se encuentra la relación indisoluble entre la opresión de género y de clase. Si eliminamos la opresión del género, seguramente vamos a contribuir con la equidad de clase, y viceversa.

Fuente e imagen:  https://portalalba.org/el-patriarcado-es-tan-astuto-como-el-capitalismo/

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Perú: Minedu organiza el IV Congreso de Educación Inicial

Por: Andina.pe

Empezó hoy, y forma parte de las celebraciones por los 90 años del primer jardín de infancia en el Perú

En el marco de las celebraciones por los 90 años del primer jardín de infancia en el Perú, fundado por las hermanas Emilia y Victoria Barcia Boniffatti, el Ministerio de Educación (Minedu) organiza el IV Congreso de Educación Inicial, a fin reflexionar sobre la importancia del desarrollo integral de los niños y niñas durante los primeros años de vida.

La educación inicial comprende los dos primeros ciclos de la Educación Básica regular, y provee a los niños entornos y relaciones de calidad que contribuyen a desarrollar su potencial de manera pertinente y equitativa, para lograr aprendizajes que le servirán toda su vida.
Los especialistas consideran que los niños y niñas que experimentaron un mejor desarrollo de lenguaje, cognitivo, motor y socioemocional, mediante servicios de cuidado y educación durante la primera infancia, obtienen mejores resultados en su trayectoria académica y mejores condiciones de vida en la edad adulta.

La primera infancia 

La directora de Educación Inicial del Minedu, Úrsula Luna Victoria, refiere que “todo lo que somos, de una u otra forma, se determina durante la primera infancia, por lo que renovamos nuestro compromiso para brindarles a los bebes y niños, en el contexto actual, un acceso adecuado a un servicio educativo de calidad, como es su derecho”.
En el cuarto congreso denominado “90 años de Aprendizaje: seguimos construyendo la educación inicial que queremos”, habrá ponencias sobre la historia del primer jardín público, el reconocimiento y expansión de prácticas comunitarias para la infancia y la equidad, el fortalecimiento de la institucionalidad de la educación inicial, y sobre los retos y desafíos para la inclusión y el retorno a la presencialidad.
Puede leer:

¿Por qué es importante la educación inicial?
El IV Congreso de Educación Inicial empezó esta mañana y está programado hasta el 29 de mayo. Contará con la presencia de Erika Dunkelberg, fundadora de EYD Asociación Educación y Desarrollo; Andrea Portugal, ex directora del programa nacional Cuna Más; Armida Lizárraga, directora ejecutiva de Luminario, Maribel Cormack y Emma Aguirre, coordinadora del Grupo impulsor de la Educación Inicial, entre otros especialistas en primera infancia.

Más en Andina:

https://andina.pe/agencia/noticia-minedu-organiza-iv-congreso-educacion-inicial-846611.aspx
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De la muerte de la política a la política de la muerte

Por: Emir Sader
Los orígenes de la catástrofe humanitaria que vive Brasil se pueden rastrear en nuestra historia. Podríamos buscarlos en la marca más profunda de nuestro tipo de sociedad: las desigualdades sociales, de las que somos campeones en América Latina, a su vez el continente más desigual del mundo.

Podrían buscarse más recientemente, cuando el Partido de los Trabajadores (PT) emergió en la política brasileña y, más específicamente, cuando las candidaturas de Luiz Inácio Lula da Silva comenzaron a acechar a las élites brasileñas. O, cuando el PT realizó los mejores gobiernos de la historia de Brasil, atacando, por primera vez de manera frontal y prioritaria, las desigualdades sociales en nuestro país.

O, incluso más recientemente, en la reacción de la derecha al éxito de estos gobiernos. Sin poder condenar al PT y a sus gobiernos, aclamados por la mayoría de los brasileños por sucesivas victorias electorales, tendría que atacar furtivamente al PT, tratando de vincularlo a la corrupción y atacar la política, la misma que, a través de la democracia, había permitido que Brasil tuviera los mejores gobiernos de su historia.

Precisamente los vinculados a la peor política –medios de comunicación, grandes empresarios, partidos tradicionales, líderes autoritarios como Jair Bolsonaro, entre otros– se enfocaron en descalificar la política. Un tema que siempre atrae a los más despolitizados, entre ellos, a los jóvenes de clase media, recién llegados a la política, incluso al condenar el aumento de los boletos de autobús.

¿Qué manera más fácil que decir que todos los políticos y todos los partidos son iguales? Quienes protagonizaron esta pantomima fueron los mejores ejemplos de la peor política y los más corruptos. Baste decir que el paso de Bolsonaro de un político despreciable, a líder de esta ola, se hizo a través del mejor ejemplo del peor político y la familia más corrupta.

Esta supuesta sentencia de muerte de la política terminó, por este sinuoso mecanismo, desembocando en un gobierno que practica la política de muerte. La política no sólo no murió, también se desdobló en el peor tipo de política: la que niega la democracia, la que atenta contra los derechos de todos, la que predica la violencia como forma de enfrentar los conflictos, la que hace la apología de la dictadura militar y la tortura, que pide la desaparición de los enemigos.

Se instaló un gobierno que, de diferentes maneras, es un gobierno de política de muerte. Muerte por la absoluta despreocupación por proteger la vida de las personas frente a la pandemia, con su negatividad en relación con el propio virus. Que, por el contrario, se burla de las formas de aislamiento, el uso de máscaras, la restricción del movimiento de personas.

A quien no le importa ni tiene ningún tipo de solidaridad con las víctimas de la violencia policial, a la que alienta, descalificando a las víctimas ensalzando la heroicidad de los verdugos. Predicar el uso de la policía y, si pudiera, de las propias fuerzas armadas, de todos los órganos que basan su acción en la violencia y la falta de respeto a los derechos de las personas.

Un gobierno que personifica la muerte, la lucha contra la vida, fue el resultado de la lucha contra la política, por la muerte de la política. De tal manera que la lucha por la vida es la lucha contra el gobierno de Bolsonaro. Y la lucha contra el gobierno de Bolsonaro es la lucha por la vida.

La democracia requiere el rescate de la política, como actividad de defensa de los intereses públicos, desde la convivencia de diferentes posiciones y puntos de vista. El final de la política es la dictadura, es la victoria del pensamiento único, es la ausencia total de la diversidad, del debate, de la convivencia de todos. La lucha contra la política resultó en la catástrofe que vivimos hoy en Brasil.

https://www.jornada.com.mx/2021/05/26/opinion/020a2pol

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Venezuela: Trabajadores de la salud piden mayor distribución de vacunas en el interior de Venezuela

Trabajadores de la salud piden mayor distribución de vacunas en el interior de Venezuela

CARACAS (Sputnik) — La vacunación contra el COVID-19 de los trabajadores de la salud venezolanos se ha concentrado en la región capital, mientras en el interior del país el porcentaje de inmunizados es bajo, dijo a Sputnik la presidenta del Colegio de Enfermeras del Distrito Capital, Ana Rosario Contreras.
«Si bien es cierto que en hospitales del Distrito Capital se ha alcanzado un 80% de la vacunación (…) Caracas no es Venezuela, el país tiene 23 estados y un Distrito Capital y todos los venezolanos tenemos derecho al acceso para la vacuna, es una necesidad», expresó Contreras en conversación con Sputnik.
Contreras indicó que trabajan en conjunto con los 35 colegios a nivel nacional, los cuales han reportado entre un 30 y 40% del personal de salud vacunado en el interior del país caribeño.
El ministro de Salud, Carlos Alvarado, aseguró el domingo que el 90% del personal sanitario había sido vacunado contra el coronavirus.
Mascarillas 'N95'. Imagen referencial - Sputnik Mundo, 1920, 27.04.2021
Sin embargo, la enfermera desestimó el porcentaje ofrecido por Alvarado, y dijo que el Ejecutivo debe presentar un balance real del total de vacunados.
«Deben presentar al país un balance de las vacunas que se han dado. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) dice que ellos no han presentado ningún informe, salvo algunos por redes sociales, y el país necesita que se diga estado por estado quiénes han sido vacunados, cuál es el porcentaje de los trabajadores que han sido vacunados», sostuvo.
La vacuna rusa Sputnik Light - Sputnik Mundo, 1920, 15.05.2021
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Venezuela: La educación a distancia para los jóvenes universitarios es una ficción difícil de asimilar

Por: David Rivas/Izquierda Diario 

Días atrás el ministro de educación universitaria, Cesar Trómpiz declaraba que el 90% de las universidades del país se habían sumado al “Plan Universidad en Casa”, pero algunas organizaciones estudiantiles y de profesores desmienten esta versión develando las innumerables dificultades que implican la educación a distancia en el país.

La educación, fue uno de los primeros sectores sociales que pararon sus actividades apenas se dio a conocer los primeros casos de COVID-19 en el país el pasado 13 de marzo, las universidades públicas del país ratificaron horas después el decreto de paralización de actividades por parte del Ejecutivo nacional.

Se abría un angustiante escenario para muchos jóvenes que combinaban sus estudios con trabajos de medio tiempo o rebusques por internet en medio una de las peores crisis económicas que ha sufrido la nación, con el pasar de los días muchos estudiantes universitarios veían con preocupación la posibilidad de seguir sus estudios en la cuarentena.

El Gobierno nacional hablaba de “estudios a distancia” por medio del “Plan Universidad en Casa”, pero a diferencia de la educación básica y media, la universitaria varía mucho dependiendo de que carrera cursa el estudiante en cuestión, siendo algunas más prácticas, dependiendo de laboratorios, talleres o personalización de la evaluación asignada.

César Trómpiz, ministro del Poder Popular para la Educación Universitaria, el pasado 14 de marzo por medio de llamada telefónica en un programa de la televisión estatal anunciaba que el 90% de las universidades públicas del país se habían unido al “Plan Universidad en Casa”. Pero, ¿en qué consiste este plan?, el ministro responde “desde el uso de la llamada telefónica y mensajes de texto hasta las dos herramientas más utilizadas el correo electrónico y mensajería a través de la red social WhatsApp”.

Las directrices del mentado plan parecen más ficción que realidad, pues con el déficit de educadores para el sector universitario ¿cómo sería factible aplicar clases por medio de “llamadas telefónicas”? Pero si a lo que se refiere el ministro es a llamadas por plataformas de internet como Skype, WhatsApp o Zoom, sigue estando difícil la cosa, pues el servicio de internet en el país es extremadamente limitado, pues algunos expertos indican que solo el 60% de los hogares cuentan con una conexión de internet estable.

Las otras opciones también son poco alentadoras, pues es imprescindible que el estudiante cuente con algún teléfono inteligente para poder comunicarse por correo o mensajes de WhatsApp, además de un plan de datos, que aunque el ejecutivo nacional ordenó no cortar las líneas, la verdad es que se siguen cortando si no se pagan a tiempo.

Pero tomando en cuenta que el estudiante cuente con estos últimos requisitos, no queda otra que poner en duda el método didáctico que permita continuar con el semestre.

¿Cómo afrontan los profesores el “plan del Gobierno”?

Para los profesores la situación no es muy distinta en cuanto a infraestructura para cumplir el dichoso plan, salvo que muchos tienen que cubrir con su misero salario los planes de internet o telefónicos que emplearan en dar las clases online.

Los rangos de sueldos de los profesores universitarios van desde los 588 mil bolívares, para la escala de instructor a dedicación exclusiva, hasta los 959 mil para un profesor titular también a dedicación exclusiva, esto equivaldría en dólares a un rango entre los 3 y 5 dólares respectivamente.

Otras variantes que hacen prácticamente imposible cumplir con el plan del Gobierno para las universidades sería la preocupante escasez de profesores titulares disponible. Y es que se estima que en la Universidad Central de Venezuela (UCV), una de las más importantes del país, más del 62% de los profesores son jubilados, otros tantos solo dan clases ad honorem y el porcentaje de profesores dedicados a tiempo completo es poco comparado con las cuotas óptimas para una Universidad. Esta situación es debido a la terrible precariedad de los profesores universitarios y la migración de muchos de ellos por la crisis del país.

Tomando en cuenta que aún bajo estas paupérrimas condiciones queden profesores con la dedicación y el tiempo para seguir el plan, tendría este que dividirse entre las asignaciones y el plan académico y las vicisitudes que impone la cuarentena, el mísero salario y el cuidado de sus propios hijos si es que los tiene.

¿Y las autoridades?

Las autoridades de la Universidad Central de Venezuela (UCV) también determinaron la suspensión de clases el 13 de marzo, pero dejaron en manos de las facultades la decisión de continuar o no las clases a distancia.

En la UCV, las facultades de Medicina, Odontología, Veterinaria, Agronomía y Farmacia suspendieron cualquier tipo de actividad a distancia con el alegato de que son “carreras prácticas que dependen de laboratorios y talleres”. Humanidades y Educación por su parte también se negaron a aplicar cualquier plan a distancia. Arquitectura por su parte abrió el curso de algunas optativas teóricas que se pueden ver de forma intensiva por modalidad online.

Algunas otras carreras están aplicando planes de lecturas y guías en acuerdo con los estudiantes, pero todavía queda un limbo inmenso que no está recibiendo clases de ningún tipo en un panorama lleno de incertidumbre.

La Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (Fapuv) insiste en que no hay medios garantizados para continuar la las clases a distancia. En un comunicado la Fapuv indica que “si existe tal plan, no es del conocimiento de las universidades, ya que el Ministerio no ha presentado una propuesta estructurada, con objetivos claros, actividades a desarrollar, plazos, responsables y presupuesto.” Las declaraciones desmienten tajantemente al ministro de educación superior al declarar que “90% de las universidades del país se habían sumado al Plan Universidad en Casa”.

Los grandes perjudicados son los estudiantes.

La crisis que atraviesa el país desde hace varios años pone en jaque a miles de jóvenes que tienen que decidir entre estudiar en la universidad, precarizarse con salarios de menos de 3 dólares o emigrar a otro país con salarios precarios, ausencias de derechos por ser “ilegales” y aguantando ataques xenofóbicos.

Esta es la realidad de los jóvenes en el país, donde algunos pocos aún pueden mantenerse en la universidad con trabajos de medio tiempo mal pagados.

El plan del Gobierno sin una infraestructura adecuada por años de desinversión en educación, internet y telefonía celular empujarán a la deserción a la mayoría de ellos que no podrán seguir el ritmo de clases a distancia por falta de mecanismos o por vivir el día a día para conseguir los insumos básicos para ellos y sus familias en medio de la cuarentena.

La lógica en estos casos no puede ser el “sálvense quien pueda”, debe haber elementos básicos de organización entre los estudiantes junto con los centros de estudiantes para evitar la deserción y atender casos particulares que impliquen la imposibilidad de ver algún contenido a distancia, junto con los profesores asignados barajar métodos flexibles para la enseñanza que no impliquen dejar afuera a muchos por no contar con lo que parece básico pero que en Venezuela se hace extraordinario, una línea telefónica y una conexión a internet.

En cuanto al “Plan Universidad en Casa” es más que evidente que es una parafernalia más del Gobierno para dar la impresión de que “toda marcha sobre ruedas”, pero que no tiene en cuenta la realidad de la universidad venezolana o simplemente la pasa por alto para la propaganda oficial.

https://www.laizquierdadiario.com.ve/La-educacion-a-distancia-para-los-jovenes-universitarios-es-una-ficcion-dificil-de-asimilar

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26 días del paro nacional: ¿Colombia está recorriendo el mismo camino de Chile?

Por: Semana.com

Muchos están comparando el estallido social de Chile en 2019 con lo que está pasando en Colombia por cuenta del paro nacional. Aunque el Gobierno ha cedido a peticiones de líderes del paro, las movilizaciones continúan.

El pasado 15 de abril el entonces ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, radicó la reforma tributaria, sin pensar que generaría el estallido social que se está viviendo en Colombia. Aunque el paro estaba programado desde antes que se presentara esta iniciativa, muchos puntos del texto presentado ante el Congreso, sirvieron para que los colombianos salieran a las calles.

En esta semana se completará un mes desde que se inició el paro y muchos se están preguntando si Colombia está siguiendo los pasos de Chile, país en el que en octubre de 2019 se generó una crisis social. Lo que pasó allí tiene muchas similitudes con lo que está pasado en nuestro país y aunque muchas de las exigencias de los marchantes se han concedido, el paro continúa.

A continuación podrá leer lo que ha ocurrido en Colombia desde que iniciaron las movilizaciones:

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