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Ecuador: Ayudemos a proteger las nacientes del Amazonas de las firmas petroleras, dicen líderes indígenas

Redacción: ITA

Líderes indígenas piden ayuda para frenar a firmas petroleras que perforan en las nacientes del río Amazonas en tiempos de coronavirus, advirtiendo que la invasión de sus tierras destruiría el baluarte contra el cambio climático.

Miembros de una comunidad local muestran la contaminación por petróleo crudo que se deja en los pozos abiertos nunca remediados por las compañías petroleras estadounidenses, en Lago Agrio, Ecuador. Mayo de 2019. Tyson Miller/Stand.earth/Handout vía REUTERS.

En un video compartido con Reuters en el Día Internacional de la Diversidad Biológica el viernes, las comunidades en Perú y Ecuador dijeron que la presión para explotar su territorio se intensificará a medida que los gobiernos busquen reiniciar las economías que se recuperan de una crisis por la pandemia.

“Nosotros hemos cuidado toda la vida nuestra selva, invitamos a todos (compartir) esta visión”, dijo a televisión Reuters Domingo Peas, un líder de la nación Achuar de Ecuador.

“Tenemos que construir un nuevo camino. Un nuevo sistema post-petrolero para un desarrollo económico, energético para la humanidad, no solo para indígenas”, manifestó.

Los Achuar son parte de las 20 naciones indígenas cuya población es de casi 500.000 que viven en una franja de selva que se extiende a ambos lados de la frontera de Perú y Ecuador, a menudo conocidas como las Cuencas Sagradas del Amazonas.

Los campos de petróleo y gas existentes cubren 73 millones de hectáreas en la región, o un área más grande que Texas, según un informe publicado en diciembre por grupos de defensa internacionales, incluidos Amazon Watch y Stand.earth.

Actualmente se extrae petróleo del 7% de estos bloques. Ecuador y Perú tienen planes de explotar al menos un 40% adicional, incluso en bosques repletos de vida silvestre, como el Parque Nacional Yasuní de Ecuador, dicen los grupos.

Hogar de jaguares, delfines rosados ​​de río, anacondas, monos aulladores y miles de otras especies, la región, en muchas áreas apenas tocadas por el mundo moderno, es clave de la salud más amplia de la Amazonía, la selva tropical más grande del mundo.

Los científicos temen que el ecosistema en su conjunto ahora se haya limpiado de manera tan extensiva para sembrar soja y otros cultivos de exportación, que podría pasar de ser un absorbedor neto de dióxido de carbono a un emisor importante de gases de efecto invernadero.

Con incendios masivos el año pasado que ampliaron la deforestación desenfrenada en Brasil, la preservación de los bosques vírgenes en partes remotas de Perú y Ecuador ofrece una oportunidad única para fomentar la resiliencia del bioma más grande del mundo, dicen los líderes indígenas.

“Cuidar los bosques de la Amazonía es cuidar su vida y las generaciones futuras”, dijo Rosa Cerda, vicepresidenta de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía ecuatoriana.

Aunque las comunidades en Ecuador y Perú han tenido cierto éxito en el uso de demandas para bloquear nuevas exploraciones, los proyectos petroleros y mineros pasados ​​sugieren que construir nuevas carreteras a través de paisajes prácticamente sin caminos puede desencadenar una rápida deforestación.

Las fugas de petróleo por las tuberías contaminan los ríos utilizados para el agua potable, perjudicando a las personas y la vida silvestre.

    ¿UN NUEVO CAMINO?

Mientras los países industrializados enfrentan llamados a adoptar “recuperaciones verdes” amigables con el clima de la desaceleración inducida por coronavirus, los pueblos indígenas están llevando a cabo una campaña paralela para persuadir a Ecuador y Perú para que sigan modelos económicos holísticos.

Sin embargo, las comunidades temen que el dolor causado por la pandemia pueda alentar a los políticos a perseguir una expansión masiva de la industria petrolera a través de empresas estatales que dominan el sector en Ecuador y Perú.

“Eso es un peligro fundamental”, dijo Tuntiak Katan, vicecoordinador de la Organización Indígena de la Cuenca del Amazonas y miembro del pueblo Shuar de Ecuador. “La reactivación económica tiene que ser con principios ecológicos”, afirmó.

Los gobiernos de Perú y Ecuador declinaron hacer comentarios.

Belén Paéz, directora ejecutiva del grupo de defensa de la Alianza Pachamama, instó a los gobiernos a prestar atención a los consejos de una comisión internacional de líderes indígenas y exfuncionarios que trazó un “Nuevo Acuerdo Verde” para la Amazonía.

“Los líderes gubernamentales en Ecuador y Perú y el mundo deben aprovechar esta oportunidad y trabajar en asociación con las nacionalidades indígenas para proteger esta increíble región”, dijo Paéz.

Fuente: https://lta.reuters.com/articulo/ambiente-amazonas-indigenas-idLTAKBN22Y2BV-OUSLT

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El Apagón Pedagógico y la No Sociedad. Entrevista a Luis Bonilla-Molina

Redacción: Tatuy TV

En esta entrevista para Tatuy TV, el profesor e investigador venezolano Luis Bonilla advierte sobre las corrientes neoliberales en el sector educativo que tienen algunos Estados, en especial hacía la pedagogía. Aunque la entrevista se hizo en el 2018, evidencia ciertos elementos que están actualmente en la mesa de discusión. El Covid-19 ha generado a nivel mundial un confinamiento masivo, apresurando la migración de los procesos educativos de las aulas de clase a las casas. Pero, ¿quiénes tienen acceso a la educación en línea? ¿Cuáles son los límites que generan estos modelos de educación en casa? Luis Bonilla defiende que el neoliberalismo no busca privatizar la educación al mismo estilo de la década de los 90. ¿Entonces qué forma tomará esta privatización?

Entrevista

En el marco del mes del maestro y la maestra, TatuyTv recibe a Luis Bonilla-Molina, investigador, militante, Coordinador del Observatorio Internacional de Reformas Educativas y Políticas Docente, y candidato a la secretaria general del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). En esta ocasión nos advierte del neoliberalismo y sus planes hacia la educación y en especial hacia la pedagogía, al servicio del lucro y la dominación.

En Venezuela, en el marco de la Revolución Bolivariana, se han cumplido las metas históricas planteadas desde la consagración de la constitución en el año 1999: el derecho a la educación gratuita nos ha permitido a través de las misiones sociales la promoción de una educación de calidad y al servicio de toda la población en sus distintas escalas, logrando así ganar la batalla a la privatización de la educación, punta de lanza del proyecto al servicio del capital.

Bonilla nos advierte que el neoliberalismo en su nueva etapa busca aprovechar la revolución científico tecnológica para ahorrar costos y en consecuencia dar comienzo a la virtualización de la educación. Para entender ese proyecto nos recomienda indagar en la propuesta de Korsewil el director de proyectos tecnológicos de Google que plantea entre otras cosas que en las próximas décadas a corto plazo la nube puede conectarse con la neo-corteza cerebral, lo que nos habla de la dimensión de la neuro-política en la dominación global del capitalismo.

Bonilla identifica mutaciones que viene sufriendo el sistema capitalista: la primera es de orden económico: a partir de lo que conocemos como segunda guerra mundial, el capitalismo comenzó un proceso de inversión de carreteras, puertos y aeropuertos para llevar sus mercancías a lo más cercano de quien consume. Esto muta hacia un modelo de sociabilidad donde se ha trasladado el nicho a la casa, logrando así con el conjunto de redes sociales que el espacio virtual se convierta en el nuevo elemento de sociedad. El avance tecnológico apunta en la misma dirección: todos los dispositivos que están en uso son para no estar en la calle, son para reducir a la población a sus casas. Algunos gobiernos en Latinoamérica hacen reformas de ley para aumentar las horas de trabajo y así reconfigurar el espacio de producción de mercancía inmateriales. El ingreso de la virtualidad en la casa, su valoración como un espacio de trabajo lleva consigo fuertes implicaciones para la edificación de una educación que en tanto colectiva, es y será liberadora.

 

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Estos son los cambios sociales y políticos por pandemia de coronavirus: filósofo surcoreano

Redacción: Sipse

La virología desempodera a la teología. Todos escuchan a los virólogos, que tienen soberanía absoluta de interpretación de la pandemia por coronavirus, afirma Byung-Chul Han.

La pandemia por coronavirus ha significado un parteaguas para la sociedad actual, ha obligado a replantear los modelos económicos, educativos y sociales que actualmente imperan en las naciones. Debido a ello un reconocido filósofo asegura que “Sobrevivir se convertirá en algo absoluto, como si estuviéramos en un estado de guerra permanente”.

Han compartió con el medio internacional 9 definiciones de la pandemia, que de acuerdo con su criterio filosófico seducen al mundo del 2020:

“El coronavirus está mostrando que la vulnerabilidad o mortalidad humanas no son democráticas, sino que dependen del estatus social. La muerte no es democrática. La Covid-19 no ha cambiado nada al respecto. La muerte nunca ha sido democrática. La pandemia, en particular, pone de relieve los problemas sociales, los fallos y las diferencias de cada sociedad. Con la Covid-19 enferman y mueren los trabajadores pobres de origen inmigrante en las zonas periféricas de las grandes ciudades. Tienen que trabajar. El teletrabajo no se lo pueden permitir los cuidadores, los trabajadores de las fábricas, los que limpian, las vendedoras o los que recogen la basura. Los ricos, por su parte, se mudan a sus casas en el campo».

Segunda definición

“La pandemia no es solo un problema médico, sino social. Una razón por la que no han muerto tantas personas en Alemania es porque no hay problemas sociales tan graves como en otros países europeos y Estados Unidos. Además el sistema sanitario es mucho mejor en Alemania que en los Estados Unidos, Francia, Inglaterra o Italia”.

“El segundo problema es que la Covid-19 no sustenta a la democracia. Como es bien sabido, del miedo se alimentan los autócratas. En la crisis, las personas vuelven a buscar líderes. El húngaro Viktor Orban se beneficia enormemente de ello, declara el estado de emergencia y lo convierte en una situación normal. Ese es el final de la democracia”.

Cuarta definición

“Con la pandemia nos dirigimos hacia un régimen de vigilancia biopolítica. No solo nuestras comunicaciones, sino incluso nuestro cuerpo, nuestro estado de salud se convierten en objetos de vigilancia digital. El choque pandémico hará que la biopolítica digital se consolide a nivel mundial, que con su control y su sistema de vigilancia se apodere de nuestro cuerpo, dará lugar a una sociedad disciplinaria biopolítica en la que también se monitorizará constantemente nuestro estado de salud”.

Quinta definición

“El virus es un espejo, muestra en qué sociedad vivimos. Y vivimos en una sociedad de supervivencia que se basa en última instancia en el miedo a la muerte. Ahora sobrevivir se convertirá en algo absoluto, como si estuviéramos en un estado de guerra permanente. Todas las fuerzas vitales se emplearán para prolongar la vida. En una sociedad de la supervivencia se pierde todo sentido de la buena vida. El placer también se sacrificará al propósito más elevado de la propia salud”.

“La pandemia vuelve a hacer visible la muerte, que habíamos suprimido y subcontratado cuidadosamente. La presencia de la muerte en los medios de comunicación está poniendo nerviosa a la gente. La histeria de la supervivencia hace que la sociedad sea tan inhumana. A quien tenemos al lado es un potencial portador del virus y hay que mantenerse a distancia. Los mayores mueren solos en los asilos porque nadie puede visitarles por el riesgo de infección. ¿Esa vida prolongada unos meses es mejor que morir solo? En nuestra histeria por la supervivencia olvidamos por completo lo que es la buena vida”.

Séptima definición 

“Por sobrevivir, sacrificamos voluntariamente todo lo que hace que valga la pena vivir, la sociabilidad, el sentimiento de comunidad y la cercanía. Con la pandemia además se acepta sin cuestionamiento la limitación de los derechos fundamentales, incluso se prohíben los servicios religiosos. Los sacerdotes también practican el distanciamiento social y usan máscaras protectoras. Sacrifican la creencia a la supervivencia. La caridad se manifiesta mediante el distanciamiento. La virología desempodera a la teología. Todos escuchan a los virólogos, que tienen soberanía absoluta de interpretación. La narrativa de la resurrección da paso a la ideología de la salud y de supervivencia. Ante el virus, la creencia se convierte en una farsa”.

Octava definición

“El pánico ante el virus es exagerado. La edad promedio de quienes mueren en Alemania por Covid-19 es 80 u 81 años y la esperanza media de vida es de 80.5 años. Lo que muestra nuestra reacción de pánico ante el virus es que algo anda mal en nuestra sociedad”.

Novena definición filosófica sobre la Covid-19

“La Covid-19 probablemente no sea un buen presagio para Europa y Estados Unidos. El virus es una prueba para el sistema. Los países asiáticos, que creen poco en el liberalismo, han asumido con bastante rapidez el control de la pandemia, especialmente en el aspecto de la vigilancia digital y biopolítica, inimaginables para Occidente. Europa y Estados Unidos están tropezando. Ante la pandemia están perdiendo su brillo. El virus no detiene el avance de China. China venderá su estado de vigilancia autocrática como modelo de éxito contra la epidemia. Exhibirá por todo el mundo aún con más orgullo la superioridad de su sistema. La Covid-19 hará que el poder mundial se desplace un poco más hacia Asia. Visto así, el virus marca un cambio de era”.

Fuente: https://sipse.com/mundo/filosofo-surcoreano-revela-cambios-sociales-y-politicos-por-pandemia-de-coronavirus-366216.html

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Ecuador: Trabajadores, maestros y estudiantes protestan en Ecuador contra medidas económicas

Redacción: Mundo Sputnik

Trabajadores de empresas públicas, maestros y estudiantes realizaron plantones y marchas en varias ciudades de Ecuador en contra del paquete de medidas económicas anunciadas por el presidente Lenín Moreno.

«Los empleados de Tame pedimos explicación de por qué el gobierno deja morir irresponsablemente a la aerolínea de los ecuatorianos, además de regalar el mercado aéreo ganado para entregarlo a empresas extranjeras», dijo un comunicado de los empleados Tame, aerolínea estatal que será eliminada junto a otras nueve empresas públicas, por orden del presidente.

La aerolínea mantiene pérdidas de al menos 400 millones de dólares en los últimos 5 años.

En Quito, los participantes se concentraron en las afueras del edificio matriz de Tame, en el centro norte de la ciudad.

Lenín Moreno, presidente de Ecuador
© AP PHOTO / DOLORES OCHOA

Como medidas de seguridad para evitar el COVID-19, usaron mascarillas y visores, además se colocaron a dos metros de distancia entre ellos.

Los trabajadores de Correos del Ecuador, otra de las empresas que será liquidada por decisión del Gobierno, también se manifestaron en Quito y Cuenca.

A su vez, por segundo día consecutivo, los trabajadores de la empresa Ferrocarriles del Ecuador protestaron contra su cierre, concentrándose en varias estaciones ubicadas a lo largo de la línea del tren que une la región Costa con la Sierra, a lo largo de 965 kilómetros.

Fuente: https://mundo.sputniknews.com/america-latina/202005221091515737-trabajadores-maestros-y-estudiantes-protestan-en-ecuador-contra-medidas-economicas/

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Regreso a las escuelas: se firmó protocolo de salud para trabajadores de la educación en Uruguay

Redacción:  La Diaria

Se acordó que la población vulnerable serán los mayores de 65 años y los que tengan enfermedades previas.

El regreso a las clases presenciales es inminente y sobre eso hablará este jueves el presidente Luis Lacalle Pou en una conferencia de prensa. Mientras se esperan los anuncios, las autoridades de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza del Uruguay firmaron este martes el protocolo de protección a los funcionarios de la ANEP en el marco de la propagación de covid-19, que había quedado preacordado la semana pasada.

El detalle por el que la CSEU pidió un cuarto intermedio era para discutir en sus bases a partir de qué edad se es población de riesgo, ya que en un primer momento se consideraba que era 60 años y luego la ANEP decidió elevarlo a los 65 años para alinearse con las recomendaciones del Ministerio de Salud Pública (MSP), y eso fue lo que finalmente acordaron.

En el protocolo sólo se establecen condiciones de trabajo relacionadas a la salud, por lo que los detalles de cómo y cuándo vuelven los niños está todavía en manos del gobierno nacional en consulta con los asesores.

El protocolo indica que además de los mayores de 65 años, los funcionarios y los docentes que tengan comorbilidades dentro de la lista que elaboró el MSP entrarán en la categoría de población vulnerable, por lo que no deberán comenzar a trabajar de inmediato.

Los hisopados nasofaríngeos para comprobar la presencia de covid-19 se harán a los funcionarios docentes, de gestión y servicios que presenten síntomas o que hayan estado en contacto con personas diagnosticadas. En este punto se aclara que la ANEP facilitará la información, pero será la Administración de los Servicios de Salud del Estado la que se encargue de la gestión y realización de las pruebas.

En caso de que aparezcan síntomas, los funcionarios deben quedarse en su casa y consultar a su médico. Si se confirma la enfermedad, aquellos que hayan tenido un relacionamiento estrecho con el paciente deberán entrar en cuarentena y hacerse la prueba una semana después o cuando aparezcan síntomas, mientras que los que mantuvieron un relacionamiento casual deberán seguir trabajando y monitoreando sus síntomas, según lo indicado por el MSP.

El protocolo de la ANEP establece que para evitar aglomeraciones los centros deberán “considerar el uso escalonado de horarios, horas de descanso, usos de espacios comunes como comedores, vestuarios, respetando la distancia de 2 metros”. Además, los centros deberán “mantener e incrementar las medidas de limpieza y desinfección” de los locales, mantener la ventilación e incorporar una alfombra sanitaria.

Sobre la distancia entre las personas, los representantes sindicales y las autoridades concuerdan en la complejidad de llevarla a cabo. En el protocolo señalan que “las tareas y procesos laborales deben planificarse para mantener una distancia aconsejada”.

La preocupación por la salud mental también quedó de manifiesto en el protocolo, donde se acordó que los servicios de la ANEP especializados en esas áreas harán “un plan dirigido a funcionarios docentes y no docentes, desarrollando acciones que permitan apoyar a los que se reintegran, así como a aquellos que a la fecha desempeñan funciones a través de la virtualidad”.

Fuente: https://educacion.ladiaria.com.uy/articulo/2020/5/regreso-a-las-escuelas-se-firmo-protocolo-de-salud-para-trabajadores-de-la-educacion/

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El Senado paraguayo aprueba censura a ministro de Educación de criticada gestión

Redacción: El Diario

El Senado paraguayo aprobó este jueves la moción de censura al ministro de Educación, Eduardo Petta, de criticada gestión por sindicatos de docentes y estudiantes, y la remitió a la Cámara Baja para su ratificación.

En Paraguay, la moción de censura no es vinculante para el Gobierno y está prevista en la Carta Magna para recomendar la destitución del interpelado, para la que se requiere una mayoría calificada.

En el Senado fue alcanzado este requisito luego de que 31 miembros votasen a favor, 11 en contra, dos abstenciones y un ausente, según el recuento de su presidente, Blas Llano, durante la sesión por videoconferencia ante la pandemia de coronavirus, que provocó la suspensión de las clases.

La votación se produjo tras la interpelación del pasado día 13, en la que Petta respondió durante once horas a las criticas de bases sindicales y colectivo de estudiantes que le achacan de negarse al al diálogo.

El senador Sixto Pereira, del izquierdista Frente Guasu, tercera fuerza política del país, dijo en su intervención que el ministro «no tiene condiciones ni capacidad» para ejercer el cargo y aseguró que sus explicaciones de la pasada semana satisficieron «en absoluto».

La moción de censura en la Cámara Alta fue acompañada casi por la totalidad de la oposición y parte de los propios miembros del sector del gobernante Partido Colorado.

Petta es uno de los ministros más cuestionados del Gobierno desde que asumió la cartera, en agosto de 2018, tanto por el tono de sus declaraciones o por su reticencia a asumir errores, como la publicación de unos libros de texto con erratas.

La mayor parte de su prolongada interpelación, el ministro se refirió a las clases virtuales que ha improvisado durante la pandemia por el COVID-19 pese al rechazo de sectores estudiantiles y sindicales.

Esta estrategia es una de las más cuestionadas en un país con una conexión a internet lenta, baja penetración tecnológica y con dificultades de acceso para buena parte de la población.

Además de estar suponiendo un reto para profesores, padres y alumnos.

Sin embargo, Petta manifestó que el aula virtual ha llegado a 918.000 escolares de un total de 1,5 millones de los estudiantes de la educación pública del país y anunció el apoyo de empresas del sector para capacitar a los maestros.

Fuente: https://www.eldiario.es/sociedad/Senado-paraguayo-ministro-Educacion-criticada_0_1029598278.html

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Colombia: “en transición hacia una mutación de la violencia”

Redacción: DW

Más de 100 líderes sociales y defensores de derechos humanos han sido asesinados ya este año en Colombia. ¿Quiénes, cómo, dónde y por qué matan, desaparecen, agreden o amenazan a los activistas colombianos?

#PazAlLiderazgoSocial, pide el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), mientras actualiza permanentemente una lista delíderes sociales y defensores de los derechos humanos asesinados en 2020. Estamos a mediados de mayo y esa lista registra ya 101 nombres, 26 tras el inicio de la cuarentena por la actual pandemia de coronavirus.

Desde la firma del acuerdo de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC (noviembre de 2016) hasta hoy, la cifra total de asesinados asciende a 902, precisa a DW Leonardo González Perafán, coordinador del Observatorio de Conflictividades de Indepaz.

¿Quiénes son los asesinados?

En su mayoría, se trata de activistas de base campesina (39 en 2020); muchos, con liderazgo comunal (33). Hay, además, numerosos líderes indígenas (30), cívicos (13), afrodescendientes (7), que hacen parte del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos (5), sindicales (4), mineros (2), ambientalistas (1).

«Son agentes que trabajan por el cambio, por la paz entendida como la reducción de la violencia, la garantía de los derechos humanos o la protección de los recursos naturales en sus territorios”, comenta a DW Viviana García Pinzón, investigadora del Instituto GIGA de Estudios Latinoamericanos de Hamburgo y del programa de estudios de paz y conflicto de la Universidad de Marburgo.

A ellos se suman familiares o personas cercanas (8), así como firmantes del Acuerdo de Paz o excombatientes de las FARC (25). Y el registro incluye mujeres (11), aunque la violencia armada suele tener un impacto desproporcionado en los hombres, señala esta politóloga colombiana.

Amenazas, atentados y desapariciones

Junto a los asesinatos, los activistas están expuestos a otras formas de violencia. A mediados de 2019, las principales organizaciones sociales del país denunciaban más de 460 amenazas individuales o colectivas, 46 atentados con armas de fuego de largo y corto alcance y/o artefactos explosivos, y 5 casos de desaparición forzada.

En lo que va de 2020, se han publicado ya 79 panfletos de amenazas a organizaciones y comunidades, confirma González Perafán, a cargo del registro de víctimas en Indepaz. Y, por si fuese poco, en las amenazas más recientes, se ha declarado como objetivo militar a quienes violen la cuarentena. El objetivo es minar la autoridad de las organizaciones sociales en sus territorios, especialmente de las indígenas, explica el experto.

Infografik Karte Kolumbien getötete Aktivisten ES

Territorios, narcotráfico, minería y agroindustria

La cifra más alta de asesinatos se recoge, este año, en el departamento del Cauca (30), «epicentro de muchos conflictos en Colombia, por un tema geopolítico”: por su geografía, con salida a la costa pacífica y cercana a la frontera sur (con Ecuador); por sus conexiones con el resto del país y las rutas de la droga, enumera la politóloga del GIGA.

Antioquia, que secunda al Cauca en récord de asesinados en 2020 (con 17), es también «corredor estratégico para la minería ilegal, para el producto del cultivo de coca que va hacia México”, agrega el abogado González Perafán, desde Indepaz.

El Cauca, además, es un territorio con antecedentes de violencia contra población indígena y comunidades afrodescendientes, con historia de presencia paramilitar, muy rico en minerales y fertilidad del suelo: «donde se ha usado la violencia para avanzar en proyectos de extractivismo y de agroindustria”, precisa asimismo la también exinvestigadora del Centro de Pensamiento y Seguimiento al Proceso de Paz y del Grupo de Investigación en Seguridad y Defensa, de la Universidad Nacional de Colombia, García Pinzón.

Factores históricos y estructurales convergen allí con recientes luchas por el territorio entre diversos sectores y actores armados, a raíz de la desmovilización de las FARC. Y la presencia del Estado es «principalmente militar, enfocada en la seguridad nacional, en desmedro de la garantía y protección de los derechos”, subraya la politóloga.

Maritza Quiroz, líder social reclamante de tierras en la Costa Atlántica, asesinada en 2019. Maritza Quiroz, líder social reclamante de tierras en la Costa Atlántica, asesinada en 2019.

Crimen organizado con raíces paramilitares y guerrilleras

¿Qué revelan las estadísticas sobre los autores directos e indirectos de los asesinatos y sus motivos? «No hay claridad”, lamenta García Pinzón, porque el Estado colombiano no garantiza ni la seguridad de los líderes sociales, ni la justicia frente a sus asesinatos: no es eficiente en la investigación y el castigo a los autores.

Hasta ahora, el Estado ha negado o solo reconocido muy vagamente la sistematicidad del fenómeno, denuncian estudiosos y activistas. Ha llegado a reducirlo a incidentes de criminalidad común: a supuestos atracos o riñas personales, que activistas y organizaciones sociales desmienten, aludiendo al modus operandi y el tipo de armas empleadas.

Así, el esclarecimiento queda en manos de la sociedad civil, que apunta, sobre todo en el Cauca, a grupos del crimen organizado con raíces paramilitares como el Clan del Golfo o Autodefensas Gaitanistas.

Históricamente, «las peores masacres en esta región no fueron perpetradas por la guerrilla sino por grupos paramilitares, con vínculos con actores legales de las élites políticas y económicas de la región”, recuerda la politóloga colombiana, mientras resalta la porosidad de las fronteras entre lo criminal y lo legal en el conflicto armado en su país.

Aunque el Estado insiste en atribuirle todo a disputas territoriales entre las múltiples disidencias de las FARC y el ELN, «todos los grupos armados presentes en esos territorios están usando las armas contra los líderes sociales”, asegura el coordinador de Indepaz. Y el panorama lo completan las disidencias del desmovilizado EPL, tercera guerrilla izquierdista de Colombia, conocida ahora como el grupo armado «Los Pelusos”, dedicado al narcotráfico. O las llamadas Águilas Negras, un presunto grupo de origen paramilitar, cuya naturaleza, estructura y hasta existencia real no parecen claras.

¿Qué (más) puede y debe hacer el Estado?

En Colombia, se negoció el Acuerdo de Paz con uno -el mayor y más antiguo- de muchos otros grupos armados. Pero ahora, el resto pugna por el control de territorios, poblaciones y mercados antes en manos de las FARC.

«Se abrieron vías para que muchas comunidades comenzaran procesos locales de construcción de paz”, afirma García Pinzón.  Pero el Estado apenas «simula la implementación de los acuerdos”, sin cumplirlos, especialmente en el tema agrario, denuncia González Perafán. Y, en medio de todo, ha llegado una pandemia, que agrava la situación de vulnerabilidad socioeconómica y física de los activistas, hoy confinados en sus casas y fácilmente localizables por sus asesinos.

En 2016 y ahora, el Estado colombiano debió «estar preparado para copar esos territorios; no solamente con el Ejército sino con instituciones de salud, educación y justicia. Esa es la tarea pendiente”, por razones de voluntad política y, quizás, hasta de recursos, sugiere la politóloga García Pinzón.

Desde Indepaz, también González Perafán reclama inversión social: cumplir los planes de desarrollo territorial contemplados en los acuerdos con las comunidades. De lo contrario, Colombia seguirá «en transición”, coinciden ambos expertos, pero más hacia «una mutación de la violencia” que hacia la paz.

Fuente: https://www.dw.com/es/colombia-en-transici%C3%B3n-hacia-una-mutaci%C3%B3n-de-la-violencia/a-53498940

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