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Argentina: ¿Estudios a distancia? A propósito de la ley de educación

¿Estudios a distancia? A propósito de la ley de educación

Miguel Andrés Brenner

Facultad de Filosofía y Letras

Universidad de Buenos Aires

Mayo de 2020

No haremos alusión al período de incertidumbre en el que nos encontramos, sea desde el punto de vista político, económico o sanitario. Son cuestiones de las que se dice mucho en la actualidad, hasta una saturación desinformante. Es por lo que iremos directamente al tema que nos convoca: el artículo 109[1] de la Ley Nacional de Educación 26.206/2006 y las modificaciones que se pretenden acerca del mismo.

Dicha ley fue sancionada en el año 2006. La tecnología educativa no tenía en aquella época el mismo desarrollo que hoy, es por ello que en el texto de la norma correctamente seescribe “estudios a distancia”. Y en la modificación del artículo se mantiene dicha categoría, “estudios a distancia”. Es aquí dondenecesitamos hacer una precisión conceptual, pues hay mucha confusión, y también de parte de la casi totalidad de los legisladores.

PRECISIÓN CONCEPTUAL: no son lo mismo enseñanza a distancia, virtual, on-line, remota de emergencia.

  • Enseñanza a distancia. El soporte es en papel. Puede acompañarse o no de clases presenciales. Tiende, erróneamente, a identificársela con una enseñanzacuyos soportes son digitales.
  • Enseñanza virtual.El soporte es digital, por lo que no hay distancia ni espacial ni temporal, se habla de espacio/tiempo cero, porque inmediata e instantáneamente, desde cualquier lugar del mundo,puede acudirse a la misma. Se presenta de manera sincrónica (con los alumnos en línea) o de manera asincrónica (se puede acceder a la información en cualquier tiempo y lugar).
  • Enseñanza on-line. Es la enseñanza virtual, aunque en tal caso sea siempre sincrónica.

Estos tipos de enseñanza, en la educación superior, suponen el previo aprendizaje de los docentes de la tecnología que se ha elegido a tal efecto y que se tiene a mano, suponen una planificación adecuada, suponen la elección previa de los alumnos con los medios tecnológicos pertinentes y el acompañamiento de tutores. En la educación básica es lo mismo, pero con la elección de los padres y con el acompañamiento de los padres en lo que se denomina “home learning” o “aprendizaje en el hogar”. Este último es el preferido por la Secretaria de Educación (equivalente a Ministra) Betsy Devos de los EE.UU.,bajo la presidencia de Donald Trump, porque favorece disminución del presupuesto educativo, la compra de paquetes tecnológicos de enseñanza a emprendimientos privados y un aislamiento social programado con la institución de ermitaños digitales. Por otro lado, hay que considerar que la enseñanza virtual necesita por área de conocimiento, para que trabajen conjuntamente, un especialista en contenido, un especialista en tecnología y un especialista en didáctica.

  • Enseñanza Remota de Emergencia. Este tipo se da ante un imprevisto, con o sin el previo aprendizaje al respecto de los docentes del medio tecnológico a usar -que puede tenerse a mano o no-, con o sin la planificación adecuada, con o sin la tecnología adecuada, con o sin los medios tecnológicos por parte de los alumnos, con o sin la habituación en el uso de aquellos tecnológicos por parte de los estudiantes, con o sin tutores, con o sin los espacios/tiempos adecuados al aprendizaje, con o sin la elección de los alumnos (o padres en caso que corresponda), con o sin los medios tecnológicos adecuados. Y en el caso de la educación básica con o sin el necesario acompañamiento de los padres o de los adultos en general (dentro de la dinámica del “home learning”). Cuando en la presente pandemia se habla de “a distancia”, en realidad debiera decirse “enseñanza remota de emergencia”.

Y aquí nos encontramos con un serio problema: de golpe tanto padres, alumnos, docentes, familias fuimos como “arrojados” a la misma. Por ende, ¿hay que negarla? No, podríamos decir “más vale algo que nada”.

Empero, consideremos que las nuevas tecnologías no fueron construidas para hacer lo mismo que se hace presencialmente en las escuelas. Por ello, desde el pensamiento neoliberal capitalista, se las asocia a la “escuela del futuro”, “del siglo XXI”, donde el docente es solo un “facilitador” en el uso de las tecnologías, mientras que el alumno busca información bajo la orientación, también, del “facilitador”, finalizando siempre con un producto final, observable y medible, comparable con otros productos finales. Es el llamado Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), que prepara emprendedores cuya única relación con una empresa es el trabajo por proyectos, sin relación laboral alguna.

Por eso, “tirarle” a los alumnos actividades y textos de diferente índole para luego evaluar, a partir de esa perspectiva, no tiene sentido. Ciertamente, desde las áreas ministeriales, ante la pregunta de cualquier padre, se negará que ese “tirar” sea la normativa,aunquesi alguna de ellas se da,siempre bajo la palabra de algún director/a de escuela, que nunca aparece escrita. Mientras tanto, las autoridades ofrecen discursos grandilocuentes por su calidad pedagógica, que aún pueden ser motivo para que los docentes “se sientan culpables” al no lograr el aprendizaje por parte de sus alumnos. Hay que considerar que el docente que no se compromete con la tarea de educar en clase, tampoco lo hará con la “enseñanza remota de emergencia”. Ésta es muy trabajosa para el docente comprometido y con múltiples problemas al no tener los alumnos medios adecuados pertinentes (espacio, tecnología, acompañamiento sea de los padres o sea de tutores, etc.).

ALUMNOS FUERA DE LA LEY, INCUMPLIENDO LA LEY. Si se aprueba la modificación de Diputados del Art. 109 de la Ley de Educación, quienes por ser pobres no tengan los instrumentos necesarios para la mal denominada“enseñanza a distancia”, merecerían ser sancionados. UNA LEY ESTÁ PARA CUMPLIRSE, QUIEN NO LA CUMPLE ES UN INFRACTOR. EL POBRE SERÍA UN INFRACTOR. No es éste el espíritu de los legisladores, pero una modificación de tamaña magnitud, aunque aparentemente no lo sea tal, involucra a la escuela en todo momento debido a la precariedad en las condiciones existenciales de los alumnos y las serias dificultades que ocasionan para el aprendizaje.

Ante los considerandos mencionados, sería conveniente un debate educativo donde se escuchen a docentes, alumnos y padres.

Si la pandemia amerita modificar el Art. 109 de la Ley Nacional de Educación, con ese criterio también ameritaría modificar el Art. 14- bis de la Constitución Nacional porque nunca se cumple, por ejemplo, cuando el texto dice “retribución justa; salario mínimo vital y móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección”.

Son muchos los conversatorios on-line que existen en la actualidad. Excepcionalmente, alguno con ideas realmente interesantes. Así como en esta educación llamada a distancia (que de educación nada tiene) se reiteran y profundizan las malas experiencias de la educación presencial, esos conversatorios on-line dados por reconocidos “expertos” tienden a ser una nueva forma de educación “bancaria”, que tanto criticó Freire, “nos llenan de contenidos la cabeza”. Pero…

  • no se utiliza la tecnología para indagar qué dificultades didácticas tenemos hoy los docentes (si bien no puede hacerse masivamente, sí, por muestreo al azar o de otro tipo), para luego establecer dinámicas de debate on-line entre los mismos docentes, con la posible participación de alumnos y padres,
  • preguntándonos cuáles de esas dificultades ya venían desde antes de la imprevista pandemia,
  • y qué habría que considerar para la época pos pandemia cuando volvamos a clases a fin de mejorar nuestra didáctica,
  • amén de proponer los cambios efectivos posibles a realizar desde las políticas educativas.

Concluyendo, a modo de conversación

Enseñanza Remota de Emergencia. Me dice un papá: «¿Por qué a mi hija del 6º grado de la escuela primaria le dan cuadernillos (en el hogar no hay acceso a internet) con muchas actividades, mientras que, en las clases normales presenciales, la maestra le daba muy pocas tareas?» Le respondí: «Porque los cuadernillos ‘bajan’ del Ministerio de Educación, mientras que, para su maestra, en condiciones normales, eran otros sus criterios.» Le aclaré: «es importante que la madre y/o el padre la acompañe en las tareas.» Me contestó: «Durante el día yo trabajo, la madre no se da ingenio para ello, además tenemos varios hijos.»

Este ensayo vale a fin de ser los docentes instituyentes de una práctica educativa, en el aula de la escuela pública, liberadora de las injusticias, en particular, de las poblaciones más precarizadas en sus condiciones de existencia. Mientras seamos instituidos, y no colectivamente instituyentes,difícilmente acontecerá un nuevo nacimiento, a pesar de las innumerables “reformas” educativas.

 

[1]Modificación pretendida que, en el articulado de la presente ley, solo permite los “estudios a distancia” a partir de los 18 años. ARTÍCULO 109.- “Los estudios a distancia como alternativa para jóvenes y adultos sólo pueden impartirse a partir de los DIECIOCHO (18) años de edad. Para la modalidad rural y conforme a las decisiones jurisdiccionales, podrán ser implementados a partir del Ciclo Orientado del Nivel Secundario. Excepcionalmente, previa declaración fundada del Ministerio de Educación en acuerdo con el Consejo Federal de Educación, o con la jurisdicción según corresponda, cuando la escolaridad presencial – total o parcial – sea inviable, y únicamente en caso de epidemias, pandemias, catástrofes o razones de fuerza mayor que impidan la concurrencia a los establecimientos educativos, sólo en esos casos será permitido transitoriamente el desarrollo de trayectorias educativas a distancia para los niveles y las modalidades de la educación obligatoria para menores de DIECIOCHO (18) años de edad.”

Fuente de la Información: OVE

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Colombia: Pandemia o Pandemonium

Pandemia o Pandemonium

Por Carlos Munévar

Decidí ponerme a escribir en medio de esta situación extraña, dicen que hacerlo libera el alma, es más… por ahí leí que era como meterse el dedo en la garganta y vomitar párrafos cuando sentimos la vida nauseabunda.

Empecemos el camino.

La Pandemia de COVID19 sigue su aumento exponencial, al SARS-Cov-2 no le importa si Duque, el gobierno nacional y miles de colombianos sin sentido común lo ignoran, no le importa que aún algunos crean que es una ficción creada por una teoría conspirativa, ni que se diga que es una estrategia mediática de guerra de cuarta generación, si algo es contundente son las cifras, cuando empecé a escribir este texto eran 4.420.743 las personas que habían dado positivo por coronavirus en el mundo de ellas y 301.370 habían muerto, hoy 10 días después son 5.335.868 los contagiados y 342.694 los fallecidos (University, Dashboard by the Center for Systems Science and Engineering (CSSE) at Johns Hopkins)

En Bogotá el patógeno se transporta cómodamente en Transmilenio, en el transporte público, está en la ropa, en las manos y en la saliva de los portadores, no necesita presentarse en televisión todos los días a las 6:00 p.m. ni alardear de sus “logros” y aunque hay unas cifras oficiales, que de seguro son poco confiables dada la limitada capacidad de Colombia de hacer pruebas diagnósticas, lo cierto es que las alertas naranja en distintas localidades del suroccidente de la ciudad de Bogotá, dan cuenta de que el coronavirus campea por el territorio nacional a sus anchas, aprovechando la estrategia de selección natural artificial, llamada eufemísticamente por Iván Duque “aislamiento inteligente” instaurada por el Uribismo y sus aliados financieros.

Según esta estrategia paralelamente se debe “cuidar la vida y la economía al tiempo”, es decir pone en un mismo plano la vida humana y las ganancia de los grandes banqueros y empresarios, los muestra como una especie de benefactores, de “padres protectores generadores de empleo” a los cuales se les debe servir y respetar por el bien de la “patria”, diría la recalcitrante ultraderecha colombiana. De esta manera son varios los elementos que se deben tener en cuenta a la hora de organizar la lucha y la resistencia social frente a un gobierno como el del Centro Democrático que ha mostrado su cara más feroz y corrupta en medio de una pandemia.

En primer lugar la estrategia mediática del gobierno nacional es una burla, Duque organizó todos los días una especie de reallity televisivo a las 6:00 p.m. en donde con invitados V.I.P y cifras en mano hace las veces de un comandante en medio de una batalla contra el enemigo invisible, parece ser que dentro del contrato de 3.500 millones de pesos para posicionar su imagen, una de las recomendaciones fue volverse “omnipresente” en la vida de los colombianos, mientras los canales privados hacen las veces de caja de resonancia o antenas repetidoras difundiendo la perversa idea de “optimismo a la colombiana” en donde se hace creer que en medio de la más cruda miseria, hambruna y falta de acceso a sistemas de salud y educación digna, salta la resiliencia de un pueblo que en medio de su sufrimiento
saca lo mejor de sí, recrean con imágenes de niños frente a computadores destartalados, aplausos a trabajadores de salud, imágenes de una falsa solidaridad etc., todo un monumento a la “lastima y la caridad”.

En segundo lugar aprovechando el confinamiento, se adelanta una
arremetida brutal a nivel laboral, pensional y tributario, las
aberrantes reformas que el gobierno Uribista venía proponiendo
desde el 2019 y que fueron causa del movimiento de protesta social
iniciado el 21 de noviembre del año anterior, son ahora aplicadas
soterradamente aprovechando el estado de emergencia social y la
imposibilidad de la movilización social. Aproximadamente 160
decretos en un mes son testimonio del proceder vil y apátrida de Iván
Duque, beneficiando a los patrocinadores de campaña y patronos. De
estos ni un solo decreto – ni uno solo – beneficia al pueblo colombiano,
no pasan de ser “pañitos” de agua tibia que solo buscan crear una
cortina de humo frente al desastre humanitario de un país humillado, explotado e insultado, en donde la vicepresidenta Martha Lucía Ramírez se llena la boca llamando “atenidos” a los miles de colombianos
que deambulan hambrientos sin trabajo, sin mercado, desplazados y/o desalojados a punta de bolillo y gases por el ESMAD en medio del confinamiento.

En tercer lugar tendremos que decir que la pandemia confinó a los seres humanos pero no a la corrupción, es escandaloso y repugnante el manejo que Duque le ha dado a los recursos económicos del país, nadie con algo de sentido común podrá olvidar que en el año 2020, en medio de la hambruna,
la peste, la falta de recursos para la salud y la educación, se utilizaron 3500 millones de pesos para posicionar al Presidente en redes sociales, 7.900 millones en tanquetas para el ESMAD, 9.500 millones en munición para el ESMAD y 9.741 millones en camionetas blindadas y hubo una falta de voluntad total para aprobar una renta básica para la población más vulnerable.

Mientras que este pandemónium nacional se desarrolla, los sectores de la salud y la educación permanecen en el olvido, las perversas reformas neoliberales adelantadas durante 30 años modelaron unos sistemas públicos raquíticos, desfinanciados, la tragedia de los hospitales, del personal médico y
sanitario se refleja en las protestas de los funcionarios en las puertas de los hospitales y en el abandono de los pacientes a sus suerte, (Duque olímpicamente frente a las cámaras de televisión, dice que el 80%
de los enfermos están en sus casas). En materia educativa el panorama no es más alentador, mientras algunos miles de niños están en modalidad virtual, otra gran mayoría no tiene acceso a internet y padece la difícil situación económica de sus familias. Así mismo, maestros y maestras asumen la
modalidad de trabajo en casa, ampliando sus horarios laborales y alternándolos con el cuidado de sus hijos y las tareas domésticas, pagando de su bolsillo el internet y la energía eléctrica.

Es así como esta Pandemia o más bien Pandemónium se terminó volviendo el pretexto para que hombres como el “honorable” Ministro de Hacienda y “expropiación” pública Alberto Carrasquilla, proponga el no pago de la prima a los trabajadores, como medida entre otras, de una larga cadena de
“micos” colgados del árbol de la ignominia presidencial, y digo que es un “pandemónium” porque es una desorden lleno de gritos, confusiones, muerte, abusos, un absoluto aquelarre de corrupción, depravación, perversión, envilecimiento, deshonestidad y putrefacción de un sistema que escupe
todos los días a la cara de un país patriarcal, que cual mujer maltratada por años, normalizó la barbarie y naturalizó la muerte dentro de una sociedad que se encuentra en manos del matarife y su triste y patético bufón.

Algo más… Ver la serie Matarife es como un fresco aire por la ventana, sabemos que no estamos solos y aislados en esta lucha.

Twitter @Charly Munevar
Facebook: Charly Munevar

 

Referencias
University, Dashboard by the Center for Systems Science and Engineering (CSSE) at Johns Hopkins.
(s.f.). mapa del coronavirus. Obtenido de
https://gisanddata.maps.arcgis.com/apps/opsdashboard/index.html#/bda7594740fd4029
9423467b48e9ecf6

Autor: Carlos Munevar

Fuente: OVE

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Argentina: La emergencia del coronavirus hace aún más invisibles a las mujeres científicas

La emergencia del coronavirus hace aún más invisibles a las mujeres científicas

Fuentes: Público
Las publicaciones firmadas por mujeres se han desplomado desde el inicio de la pandemia, según varios editores de revistas especializadas. Ellas son menos citadas en los medios de comunicación y tienen que hacer frente a su trabajo, compatibilizándolo con otra triple responsabilidad, casi siempre no compartida: cuidados, maestra y tareas del hogar.

Las mujeres científicas se han vuelto más invisibles que nunca desde el inicio de la pandemia y desde la imposición de medidas de confinamiento para controlar su propagación en el mundo. Si ya partían de una situación de desventaja antes de que estallara la alerta sanitaria, ahora su aparición en los medios de comunicación es casi residual y su productividad, en forma de investigación y de publicaciones en revistas especializadas, parece haberse desplomado.

Así lo afirman, al menos, varios editores de revistas científicas en una reciente publicación el portal The Lily del Washington Post, que afirma que si bien el número de publicaciones ha crecido un 50% en algunas ramas de la ciencia, éstas están firmadas por hombres y que la aportación de las mujeres científicas se podría haber reducido a la mitad en comparación a los datos del año pasado.

La explicación hay que buscarla en la cuádruple tarea que desde el inicio de la pandemia tienen mayoritariamente las mujeres sobre sus espalda: el cuidado de los hijos o de las personas mayores, las tareas del hogar, el ser profesoras de sus propios hijos y el teletrabajo.

No es posible trabajar a tiempo completo y cuidar

Desde que comenzó la cuarentena María de la Fuente está agotada, apenas duerme y afirma convivir con el caos. Madre de dos hijos (un niño de cuatro y una niña de seis) esta gallega dirige un equipo de diez personas que hacen investigación en al ámbito de la nanotecnología biomédica buscando sistemas más eficientes de terapia y diagnóstico en oncología.

«Es muy complicado porque, al final, la jornada tiene las horas que tiene y hay que trabajar, dar de comer, encargarte de la cosas de casas y todo se hace difícil. Tengo suerte que en mi caso repartimos bastante bien lo que son los cuidados, pero los niños pequeños son muy demandantes de las madres y siempre tienes la sensación de no llegar y el nivel de estrés es muy alto», explica De la Fuente.

Para esta experta es imposible dedicarle 8 horas al día al trabajo y cuidar. No salen las cuentas y el teletrabajo sólo añade la posibilidad de trabajar a cualquier hora«. Normalmente su laboral comienza hacia las 10 de la mañana, tras el desayuno de los niños y se extiende bien pasadas las 12 de la noche. No duermo mucho porque no hay más horas para avanzar», explica

«Es más que probable que en este contexto las investigaciones y las publicaciones de las mujeres científicas se estén resintiendo de forma importante y que esto vaya a tener como consecuencia la ampliación de la brecha de género en la ciencia. La brecha de desigualdad ya existía, pero cada vez que hay una crisis esta desigualdad se marca más. Y la ciencia no es una excepción. Esto es más de lo mismo y tiene que ver fundamentalmente con la brecha de los cuidados. Es imposible dedicar 8 horas al trabajo y cuidad. no salen las cuentas».

De la Fuente explica que en ciencia se vive una época de hiperactividad y que la profesión en España está «tremendamente precarizada», con un montón trabajadores científicos con contratos temporales y que las formas de medir al productividad se suele restringir a los artículos publicados, «porque no se contempla la trayectoria profesional. Tal como están establecidas la convocatorias actuales suelen tener en cuenta los dos o tres últimos años de méritos curriculares y ahí es donde se produce la diferencia y las mujeres vamos perdiendo competitividad. Es los mismo que ocurre con los permisos de maternidad. Y si no tienes la capacidad de producir al mismo ritmo, vamos perdiendo ventaja y hay menos probabilidades de continuar, de promocionar…», explica esta científica. «Esta puede ser la consecuencia de todos estos artículos que no se están publicando», recalca.

Para Marta Macho Standler, matemática y divulgadora científica española y una de las fundadoras de Mujeres concienciaes pronto aún para saber el verdadero alcance de la crisis del coronavirus en el rendimiento en publicaciones de las mujeres científicas. Según esta matemática, los datos que ofrece la publicación del Washington Post tienen que ver con un repositorios de trabajos científicos que no han sido revisados por pares, un requisito indispensable para que la investigación aparezca en las grandes revistas científicas. «Como los procesos de revisión y publicación son tan largos (pueden ser de un año) muchos científicos los adelantan en a algunas espacios donde los publican en pre-print, es decir, una forma de dar a conocer la investigacion y que, además, sirve como una especia de patente, pero aún no tienen validez científica y pueden ser rechazados por las revistas serias.

Macho cree que la brecha es real y que sus efectos se dejarán notar en el medio y largo plazo sobre las mujeres científicas. «Pero tres meses es poco tiempo para ver una tendencia en las publicaciones. Esto lo veremos probablemente en un año o dos». Otro tema preocupante para esta científica es el temor a que se abandonen otras líneas de investigación porque todos los fondos y el interés estén relacionadas con el coronavirus. «Hay líneas de investigación que se están abandonando por no estar relacionadas con la covid-19 y esto es malo. Y las investigaciones sobre este virus están saliendo muy rápido y muchas son malas  y sin mucha revisión», explica y añade que «Para muchas mujeres un parón en la investigación perjudicará su proyección académica.

Las científicas dicen basta

«Las mujeres asesoran a los cargos políticos, diseñan ensayos clínicos, coordinan estudios de campo y lideran la recopilación y el análisis de datos, pero nunca lo sabrán por la cobertura mediática de la pandemia. Más que nunca antes en la historia epidemiólogos, virólogos y médicos están hablando públicamente y saliendo en los medios de comunicación hablando de ciencia. Pero los artículos más visibles, como el publicado hace poco en The New York Times y otros medios de comunicación que resaltan el papel de los científicos en la respuesta del coronavirus, sólo hablan de hombres. Y esto a pesar de que hay muchas mujeres cualificadas en la primer línea de la respuesta a la covid-19″. Así se lamentan un grupo de 35 científicas de Estados Unidos y Europa en un comunicado publicado en The World University Rankins en el que afirman que las mujeres científicas están luchando contra dos frentes: la covid-19 y el patriarcado.

En su escrito afirman que si bien el peor impacto del coronavirus será indudablemente la pérdida de vidas, el colapso de las economías, la perdida de la ayuda humanitaria y la decadencia de las democracias, el efecto colateral será el progreso que las mujeres en la ciencia ganaron con tanto esfuerzo.

Estas científicas resaltan que ni la epidemiología ni la medicina son campos que estén dominados por hombres, y sin embargo las mujeres apenas aparecen citadas ni tienen visibilidad pública. También echan en falta la presencia de mujeres racionalizadas, porque «priva a las minorías científicas de representacíon, especialmente a las personas negras, que son las más afectadas pro la epidemia», escriben.

Las científicas se quejan del hecho que incluso dentro de sus propias instituciones las voces de hombres no calificados se amplifican sobre las de las mujeres expertas porque han sido identificadas a través de redes masculinas informales, o han entrado en las redes sociales y entrevistas de televisión y, por lo tanto, son percibidas como «de alto perfil».

«No incluir las voces de las mujeres en la discusión pública de la pandemia de la covid-19 es una distorsión de la realidad. No solo perpetúa la invisibilidad de las mujeres en puestos de ciencia y liderazgo, socavando nuestra capacidad de ser tomadas en serio como expertas y no brindando modelos a seguir para las mujeres más jóvenes, sino que también impacta en nuestras carreras mientras nos esforzamos por demostrar el impacto de nuestro trabajo para financiar agencias, colegas y comités de contratación o promoción».

Como conclusión, estas científicas afirman haber comprendido que las mujeres son más propensas a realizar trabajos que resuelvan problemas o «saquen las  castañas del fuego» , es decir, cargarse con el trabajo operativo y de apoyo a los encargados de tomar las decisiones, en lugar de escribir artículos científicos o buscar subvenciones.

«Tememos que estas experiencias conduzcan a una hemorragia de mujeres de la academia después de la pandemia, en particular las mujeres jóvenes. La desilusión y el cinismo que escuchamos en las voces de nuestros colegas y amigos nos llenan de tristeza: ‘Después de que esto termine, se acabó para mí’ es un estribillo que hemos escuchado muchas veces en los últimos meses, casi exclusivamente de mujeres», afirman las científicas en su escrito.

Existen soluciones, añaden, pero es necesaria la voluntad política para implementarlas y hasta ahora no la ha habido. «Al final hay que cambiar la mentalidad, afirma María de la Fuente. «pero también tienen que haber políticas efectivas que garanticen la igualdad de oportunidades. Y esto es urgente».

Fuente: https://www.publico.es/sociedad/mujeres-cientificas-coronavirus-emergencia-coronavirus-invisibles-mujeres-cientificas.html

Fuente de la Información: https://rebelion.org/la-emergencia-del-coronavirus-hace-aun-mas-invisibles-a-las-mujeres-cientificas/

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Argentina: El teletrabajo apura el debate por el derecho a la desconexión

El teletrabajo apura el debate por el derecho a la desconexión

Fuentes: tiempoar.com.ar

A través del correo electrónico y las app de mensajería, la intromisión del trabajo en la vida hogareña era una tendencia, que la cuarentena terminó de imponer. Un proyecto de ley en Argentina quiere proteger los horarios de ocio, para sustraerlos a una modalidad laboral en auge.

El aislamiento social, preventivo y obligatorio, una de las medidas centrales tomada por el gobierno nacional [Argentina] para combatir el avance de la pandemia más global que conocemos, ha impactado en muchos aspectos de la vida cotidiana. Se alteraron o suspendieron casi todas las rutinas. Y de un día para el otro, personas que casi no usaban computadoras o celulares más que para enviar mensajes, navegar por redes sociales o jugar, empezaron a tener reuniones de trabajo, impartir clases y hasta festejar cumpleaños a través de distintas aplicaciones.

Suele decirse que las crisis aceleran tendencias que ya estaban en marcha. Algunas de ellas son las compras online, la educación a distancia y el trabajo remoto. Otras tendencias discursivas también se van imponiendo de manera sigilosa: los mandatos de “ser más productivos”, no sólo en el trabajo sino en la vida, o “vivir conectados”, presentes en la publicidad o pronunciados por “influencers”.

Hay frases que suenan cada vez más familiares: “¿Estás ahí?”, “¿podés revisar lo que te mandé?”, “te hago una consulta rápida”, “disculpá la hora, te escribo ahora así no me olvido”. Los ejemplos son interminables. Mensajes que se envían y reciben fuera de la jornada laboral de cualquier rubro, a cualquier hora o día de la semana, por colegas y superiores. No importa si alguien trabaja de manera independiente o en relación de dependencia, si hace teletrabajo o si tiene un horario y un espacio fijo de trabajo.

Esto, que ya era parte de las rutinas de muchas personas, se masificó cuando el trabajo remoto se convirtió en la única opción para quienes necesitan seguir trabajando a pesar de la cuarentena. De un día para el otro, hasta el Estado, que siempre se caracterizó por las tareas de oficina, tuvo que reinventarse. Según un informe de Randstad Workmonitor del último trimestre de 2019, el 49% de los argentinos aseguraba que su empleador le pedía estar disponible durante las vacaciones y el 59%, que también recibía pedidos para responder consultas fuera de horario laboral. Ahora, con los trabajadores en sus casas, esa tendencia previa ha sufrido una brusca aceleración. Los mensajes y tiempos laborales se salieron de control, e irrumpen en la cena familiar o en la tarde del domingo, en medio del descanso, y se tornan inseparables el trabajo de la vida familiar.

¿Cómo se combate esta intromisión? Exigiendo el derecho a desconectarse. Ante el despliegue creciente de estas prácticas y tecnologías que erosionan el límite entre tiempo de trabajo y de ocio, la necesidad de conciliar la jornada laboral con la vida personal y familiar, de manera justa y equilibrada, se impone como algo urgente para resolver. Asediado por la pandemia, el derecho a la desconexión digital fuera del horario de trabajo se presenta como un nuevo derecho laboral, necesario para garantizar el tiempo de ocio de los trabajadores.

«Creo que el derecho a la desconexión es una deuda pendiente de los y las trabajadoras en la Argentina”, asegura Sofía Scasserra, economista del Instituto del Mundo del Trabajo “Julio Godio”, de la Universidad de Tres de Febrero (UNTREF). “Hay evidencia permanente de que ya hace bastante tiempo cómo los trabajadores son contactados en cualquier momento del día, a cualquier hora, por distintos temas. Sobre todo a las mujeres, que se las suele usar mucho de agenda: ‘Haceme acordar tal cosa’”, explica.ADVERTISING

Este derecho legal surgió en Francia, en 2016, cuando se promulgó una ley que lo incluyó como un tema de negociación obligatoria en las empresas. En la Argentina, el último 23 de abril, el senador Daniel Lovera (FdT) presentó un proyecto de ley para garantizar este derecho, sobre el que venía trabajando con su equipo desde 2019 y cuya necesidad se vuelve patente en el actual contexto de aislamiento. “Trabajamos en diversos proyectos del mundo laboral, entre los que se encuentran los nuevos derechos, las configuraciones de las nuevas relaciones laborales, las plataformas digitales, la protección de los datos personales, y el derecho a la desconexión. Todos se enmarcan en la comprensión del trabajo como derecho humano fundamental», asegura Lovera.

“Uno ve, a medida que las cosas van mutando, que el trabajador y la trabajadora necesitan protección. Para eso necesitamos una regulación. En el proyecto, planteamos que el trabajador tiene el derecho a la desconexión digital fuera de su jornada de trabajo y durante las licencias, sin que ello signifique una sanción y sin que se premie a quien no haga uso de ese derecho”, remarca Lovera, quien explica que lo que se busca con este proyecto es garantizar el tiempo de descanso mental del trabajador durante su tiempo libre. El proyecto se giró a la Comisión de Trabajo y Previsión Social y Lovera espera que comience a debatirse hacia fines de este mes.

“En los lugares donde ha avanzado la legislación, sobre todo en Europa, ha tenido un efecto tranquilizador en los usos y abusos de la tecnología -agrega Scasserra-. Con estos trabajadores, que eran contactados constantemente, se empieza a tener un poco más de cuidado y hay un poco más de restricciones”.

La disparidad de género es otro elemento central en esta discusión. Es imprescindible que las políticas relativas a la conexión por parte de los empleadores no perjudique a las mujeres, que son quienes más cargan con tareas de cuidado y del hogar y pueden necesitar de mayor flexibilidad respecto a las horas en el trabajo y las horas de conexión en su casa. Esto se hace más evidente con las medidas de aislamiento, con mujeres trabajadoras que son madres e intentan trabajar mientras se ocupan del hogar y de acompañar a sus hijos con las clases a distancia y las tareas que envían los docentes.

El ejercicio del derecho a la desconexión no puede ni debe residir en una responsabilidad individual. Para hacer frente a esta problemática, que se profundiza en el escenario del teletrabajo generalizado producto de la emergencia sanitaria actual, es vital que el enfoque sea colectivo y que imponga al sector empresario la responsabilidad de cumplirlo. “Lo que busca proteger esta ley es la salud mental de los y las trabajadoras”, asegura Scasserra.

La angustia de no cumplir

Los mails y los mensajes habilitaron la erosión de los límites que imponía el mundo físico. “Respondo esto cortito y listo”, pensamos. Existe una expectativa implícita o explícita de que la persona que recibe el mail los revisa en cualquier momento y, en el caso de WhatsApp, además, se suma la expectativa de inmediatez, segundos después de saber (doble tilde azul) que el mensaje fue leído. Según los especialistas, esto trae aparejados problemas de salud mental, asociados a una dinámica laboral de conexión permanente.

La regulación, necesaria, puede no ser suficiente si lo que impera es una cultura de la productividad y el trabajo ininterrumpido. Es fundamental entender la importancia del descanso, del ocio, de conectar con otras actividades y con las personas de nuestro entorno. Pero, ¿por qué es necesaria una regulación? Porque, aunque decidamos no responder ese mensaje que llegó, ya lo leímos, sabemos que está ahí y que acaba de sumar una tarea pendiente para resolver. Ya no pudimos desconectar.

“Al consultorio llegan muchas personas estresadas, con ataques de pánico o angustia, que sufren por la imposibilidad de cortar con lo laboral. Ahí aparecen las subjetividades de cada persona; por ejemplo, el miedo al despido, el temor de las personas mayores a ser reemplazadas, o simplemente a quedar mal”, explica Carolina Tripodi, licenciada en Psicología de la UBA. “Esto le pasa no sólo a quienes no logran desconectar, sino a los que sí logran hacerlo, porque a veces son acusados por otros colegas, y cargan con esa mirada prejuiciosa de sus pares además de la demanda del jefe”.

Las personas debemos lograr una homeostasis, un equilibrio entre el cuerpo y la mente, explica Tripodi, y “para lograr esto se recomienda descansar, realizar actividad física, tocar un instrumento musical, meditar o realizar cualquier actividad recreativa que permita que la concentración esté puesta en el aquí y el ahora”, dice. Muchos pacientes, explica, consultan cuando el síntoma ya está puesto en el cuerpo, pero sugiere prestar atención a “si baja el nivel de concentración, si estás muy irritable, tenés pensamientos negativos, no estás motivado, estás desganado o tenés agotamiento físico o decaimiento. Son todas alarmas que hay que atender para no llegar a un punto límite extremo”.

Fuente: https://www.tiempoar.com.ar/nota/el-teletrabajo-apura-el-debate-por-el-derecho-a-la-desconexión

Fuente de la Información: https://rebelion.org/el-teletrabajo-apura-el-debate-por-el-derecho-a-la-desconexion/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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“Autopsia de la educación: Apagón pedagógico global”, según Yorg.

“Autopsia de la educación: Apagón pedagógico global”, según Yorg.

 

El educador social, José Yorg, acaba de emitir un crítico pronunciamiento que llama  “Autopsia de la educación: Apagón pedagógico global”, que  a su juicio, pone en cuestión “la destrucción global de la educación por impulso de los grandes consorcios monopólicos ligados a lo virtual”, así nos invita a conocer  algunos de los  argumentos sobre su apreciación.

Comienza por señalar que “nos dijeron hasta el cansancio que la tecnología, la cibernética y demás, modificaron para siempre el mundo y que el trabajo y la educación tal como conocíamos requerían nuevas capacidades, simplemente, mintieron, pues, tal como nos alerta el pedagogo francés Philippe Meirieu,  estas empresas que ofertan  nuevas “tecnologías de la educación” llevan la intención lucrativa al vender programas informáticos individuales, es decir, la educación como mercancía, lo que confronta con la concepción de que la educación es un derecho social, pero esencialmente es un proceso cooperativo”.

“En especial, Philippe Meirieu-entrevistado por Olivier Doubre- nos devela que estos consorcios montaron, a través de sus fuertes contactos con políticos, gobiernos y prensas, grandes globos de ficciones, alejadas de la realidad concreta, llegaron a afirmar que las clases, las escuelas, las universidades, serían  formas obsoletas de enseñanza, y que, por tanto, se debería sustituir por un sistema virtual”.

Señaló  Yorg que “Se llegaron a repartir cientos y cientos de Notebook, es cierto, pero en modo alguno se implementó capacitaciones a docentes y educandos en nuevos formatos de aprender y enseñar, se dejó a la deriva tales usos de esa importante herramienta, se desperdició un valioso tiempo, y cuyos resultados hoy están a la vista”.

Apagón pedagógico global (APG)

 Ilustró Yorg que “El Dr. Luis Bonilla Molina, pedagogo,  venezolano, nos comenta que “En la carta que el 9 de julio de 2015 doscientos treinta y seis educadores e investigadores educativos de todo el mundo le entregáramos a la señora Irina Bokova, Directora General de la UNESCO, alertamos sobre la tendencia a generar un APG se expresa en:

(a) “La fragmentación de la pedagogía, en el impulso de modas temporales de algunos de sus componentes (didácticas, planeación, gerencialismo, evaluación, currículo, sistemas de evaluación escolar) que terminan generando una despedagogización de la educación y especialmente de la escolaridad”;

(b) “Una desvaloración institucional y social de la profesión docente que conlleva a impulsar la idea que cualquier titulado puede ejercer la docencia, rompiéndose la noción de profesionalidad en el sector y de carrera docente e, incluso cuestionando la existencia de normales y universidades que forman docentes”;

(c) “Un creciente discurso de desvaloración de la escuela, del centro educativo, con alternativas que golpean la noción de educación pública, como lo son la virtualización, la educación en casa o el concepto de espacios de aprendizajes como sustitutos permanentes de plantel y aula”;

(d) “La evaluación de aprendizajes en dos áreas cognitivas (pensamiento lógico matemático / lectura y escritura), una informativa (conocimiento sobre ciencias) y una instrumental (uso de tecnología) creando la noción que el resto de los aprendizajes son de segundo orden. Todo aquello que apunte al desarrollo integral del ser, individual y social, y la construcción de ciudadanía pasa a ser accesorio y prescindible. La estandarización de los criterios y valores de estas cuatro áreas de aprendizajes se presentan como equivalentes a la calidad educativa como aspiración ciudadana colectiva”, cerró Yorg.

Fuente: OVE

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Sobre el sujeto histórico de la Revolución Bolivariana de Venezuela

Sobre el sujeto histórico de la Revolución Bolivariana de Venezuela

Limber Salazar

Docente de la UBV

Adscrito al Centro de Estudios Educación Emancipadora y Pedagogía Crítica (CEPEC)

Se inicia la Revolución Bolivariana de Venezuela con el intento fallido del golpe de Estado del 04 de febrero 1992, liderado por Hugo Chávez. Indultado el 26 de marzo de 1994, convierte su Movimiento Bolivariano Revolucionario (MBR – 200) en Movimiento V República (MVR), partido político con el cual gana las elecciones presidenciales de 1998.

A partir de 1999, desde la presidencia de la República impulsa una serie de cambios profundos en la política nacional, comenzando por la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente, cuya finalidad fue la de redactar una nueva Constitución Nacional. Sometida ésta a consulta popular, fue aprobada por más del 85% del electorado el 15 de diciembre de ese mismo año.

Se conformó así una nueva mayoría política en el país y prácticamente la desaparición orgánica de los partidos social demócratas tradicionales (AD, COPEI, URD y otros grupos a ellos asociados) Es decir: se constituye un gobierno comandado por Hugo Chávez con el respaldo del Polo Patriótico, cuya columna vertebral fue el MVR (partido cívico-militar), secundado por La Causa R, el PCV, el MAS, el MEP y otros grupos minoritarios de convicciones revolucionarias de varias tendencias (Marxistas, Guevaristas, Maoístas, cristianos y otras)

Toda esta historia es bien conocida en el país tanto, como el reconocimiento del liderazgo carismático e indiscutible del Comandante Chávez. Pero ¿Cuál es la fuerza social que sustenta a la Revolución? ¿Qué ocurrió en Venezuela en cuanto a la conformación de sus clases sociales? ¿Qué cambió en las estructuras económicas y del Estado con el desarrollo de esta Revolución?

Hay que puntualizar algunas cosas, aunque también son de dominio público. Por ejemplo: no hubo cambios esenciales en la estructura económica del país, así como tampoco en la del Estado, aunque desde el Gobierno sí hubo muchos cambios de nombres de las instituciones públicas.     Ahora bien, antes de la Revolución, los ingentes ingresos de divisas al Fisco Nacional por concepto de la venta del petróleo enmascaró la situación de pobreza en la mayoría de la población venezolana, se acallaron los conflictos de clases sociales y se ocultó el racismo y la exclusión de las etnias afro descendientes e indígenas. La política de inclusión social de la Revolución intenta saldar esta “deuda social” como se le calificó en el discurso revolucionario.

Gustavo Pereira (1) citando los datos de FUNDACREDESA (Fundación estatal para el Crecimiento y Desarrollo de la población) afirma que para 1988, más del 70% de la población venezolana se hallaba ubicada en los estratos de pobreza, y a la llegada de Chávez al poder (1999) las cifras eran las siguientes: dos millones novecientas mil familias en situación de pobreza, cuarenta mil niños en situación de prostitución, 16% de desempleo, ochenta de cada cien familias al margen de los servicios básicos, seiscientas mil familias sin acceso al agua potable y 41% de la población viviendo en ranchos.

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Jesús María Herrera Salas en su artículo La economía política del racismo en Venezuela (2) coincide en que para ese año 1999, el 70% de la población nacional estaba en situación de pobreza.

Ahora bien, todo ese contingente humano invisibilizado y excluido se identificó y aglutinó entorno a Chávez constituyendo el Chavismo, como la gran fuerza social de la Revolución. Su debilidad estratégica era la poca presencia organizada de la clase obrera (petrolera, de las Industrias Básicas de Guayana y del resto de las industrias del país) aunque sus trabajadores se incorporaran de manera espontánea, como la mayoría del pueblo, al respaldo del Comandante.

Los partidos y agrupaciones económicas y gremiales de las clases dominantes desplazadas del poder político del Estado por Chávez en 1999 (AD, COPEI y otros partidos, FEDECÁMARAS, CTV, Alta Gerencia de PDVSA, Alto Mando Militar, Conferencia Episcopal Venezolana y otros) bajo la dirección de Washington, organizaron el sabotaje económico, político y militar en gran escala para luego dar el golpe de Estado de 2002 (derrotado) y la huelga petrolera y general de fines de 2002 a 2003 (también derrotada) le permitieron al gobierno reforzar algunas de sus debilidades y mejorar el control de factores claves del poder, como por ejemplo: reestructuración de PDVSA, de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana con la incorporación del Cuerpo de la Milicia y la formulación de una estrategia de defensa cívico-militar, la conformación del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) con millones de militantes y la organización del llamado poder popular (Consejos comunales, CLAP, comunas y otros colectivos) en las 1146 parroquias que forman los 335 municipios del país.

Hasta el presente, todos los intentos hechos por diferentes vías por la oposición venezolana para derrocar al gobierno, incluida la peligrosa invasión militar con mercenarios por Macuto y Chuao el 03/05/20, han fracasado. El respaldo masivo y decisivo al gobierno sigue siendo el de la población antes excluida y ya mencionada. ¿Puede ser ésta calificada como una clase social, o alianza de clases, siguiendo la definición de Marx? ¿Dónde quedó el rol protagónico de la clase obrera, o mejor, de su alianza estratégica obrero-campesina (Rusia)  o de los campesinos (China, Vietnam, Cuba y otras) en la revolución socialista?

El caso Venezuela plantea evidentemente una situación muy particular, aunque no totalmente inédita. Por lo tanto, es bien importante definir con mucha aproximación cuál es el sujeto histórico de esta revolución, si se pretende derrotar la estrategia del “rollback” puesta en práctica por  el Pentágono durante el período de La Guerra Fría, y actualizada como la “Obama’s Rollback Strategy” para derrocar a Manuel Zelaya en Honduras y revertir el avance de la Revolución Bolivariana en América Latina y el Caribe.

La rollback strategy según James Petras (3) es sencillamente “hacer retroceder, revertir o volver a una situación previa para recuperar espacios políticos perdidos” haciendo uso de todas las opciones. István Mészáros (4) se lo achaca a la carga del tiempo histórico, lo que equivaldría a decir a la fuerza de la costumbre, o según su propia metáfora “a esa ancla que jala al barco de nuevo a la rada”

Son evidentes las dos estrategias contrapuestas: la de la unión en favor de la autodeterminación de las naciones y la de la desintegración de América Latina y el Caribe en pro de la hegemonía yanqui.

Ahora bien, ¿Cuáles son las fuerzas que propician la unión y cuáles la frenan y obstaculizan? El tema es de cardinal importancia y guarda estrecha relación con el sujeto histórico de la revolución social en cada país, porque de él dependerá en última instancia la reversibilidad o no del proceso, la construcción o no de una sociedad sin retorno al modelo anterior. Es esta fuerza la que deberá tomar en sus manos todo el poder.

En la Rusia de 1917 los revolucionarios plantearon la unión de obreros, campesinos pobres y soldados como el sujeto de la revolución. A esa alianza la llamaron Soviet (Consejo) Pues bien, la consigna clave de su triunfo fue: Todo el Poder al Soviet. Al definirse ese sujeto histórico del cambio, automáticamente se está definiendo quién o quiénes asumirán el poder político del Estado.     Según el Art. 5 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (primera parte) lo ejercerá el pueblo directamente y de manera intransferible. Pero no el pueblo abstracto a cuyo nombre se enseñorean y mandan otros (segunda parte del mismo Artículo) donde se le da la vuelta: “e indirectamente (…) por los órganos que ejercen el Poder Público”

Hasta el presente ha comandado la segunda parte del Artículo citado. ¿Cuándo “estará preparado” el pueblo concreto para ejercer su soberanía popular como lo consagra la primera parte del 5 Constitucional? ¿Cuándo el barrio o la parroquia (en las ciudades), pero también el caserío y el pueblo del interior, con sus nombres propios, su historia, sus costumbres y tradiciones tomará en sus manos las riendas de su caballo?

Ese pueblo que hasta ahora ha defendido con sus vidas al que lo va a defender (¿De quién?) o a proteger, es quien deberá trazar la ruta y establecer las metas de su propio destino dentro de una estrategia nacional de liberación. Es decir: a través de un plan de desarrollo económico, político y social que partiendo de lo local vaya copando todo el territorio nacional.

Aparentemente no hay contradicción con lo planteado por el gobierno al proponerse éste la construcción del poder popular, sólo que esta estructura ha sido hasta ahora un apéndice útil al estatus quo. Ya el “ancla” no necesita tirar al barco de regreso a la rada. La crítica, siguiendo a Marx, deberá destruir las apariencias para poder ver con claridad la esencia de las cosas, si es que de veras se pretende cambiar la realidad de manera irreversible.

En diciembre de 2012 – ante lo avanzado de su enfermedad y probable muerte, como efectivamente ocurrió el 05/03/13 – Chávez llamó al pueblo para que eligieran como su sucesor al obrero Nicolás Maduro. Adicional a las cualidades políticas de este dirigente, probablemente Chávez pretendió dar una señal clara sobre la necesidad de incorporar a la clase obrera como pilar de la Revolución, debilidad que aún era (¿o es?) manifiesta. Después de ocho años de gobierno, se impone hacer un análisis sobre el carácter y el rumbo de la Revolución, cuestión ésta que escapa al alcance de este ensayo. Sin embargo, aquí se toca una de las aristas neurálgicas para dicho análisis y es justamente definir quién establece el rumbo estratégico de los cambios, quién dirige las luchas y en favor de quiénes se hace la revolución, lo que se ha venido denotando como el sujeto histórico de los cambios. Las cifras que a continuación se dan pretenden aportar elementos de juicios al respecto.

Jesús M. Herrera Salas (Ibídem) citando información de más de catorce fuentes concluye que “la política social y étnicamente incluyente de la Revolución Bolivariana del Siglo XXI ha provocado una reacción tan racista y clasista (…) en sectores importantes de las clases altas y media alta de la Venezuela actual, como aquellas que provocaron entre la oligarquía mantuana la Real Cédula de Gracias al Sacar, el levantamiento de José Leonardo Chirinos y la Revolución de Gual y España durante el Siglo XVIII”

¿Y quiénes respaldan hoy a la Revolución? Vale decir: ¿Qué sensibilidades sociales hacen suyas estas banderas? Es evidente que el cuadro social presentado por FUNDACRESA a la llegada de Chávez (ya citados) debe haberse movido en función de las políticas públicas aplicadas por el gobierno. Justamente los beneficiados, más los que aún no hubieran sido favorecidos pero que aún continúan con sus esperanzas, lo cual constituye “más del 70% de la población venezolana”, calificado como pueblo, conforman ese nervio sensitivo de la Revolución.

Y este contingente ¿Quiénes son, desde el punto de vista de la sociología política? ¿Clases sociales? ¿Estratos o Sectores D, E, etc., como los clasifica eufemísticamente el Instituto Nacional de Estadísticas? ¿Esta es la multitud, según Michael Hardt y Antonio Negri criticado por Atilio Boron(5) quien así tipifica al sujeto de la revolución antiimperial en nuestros tiempos? ¿El pueblo en abstracto? como prácticamente se asume en el Art. 5 de la CRBV ya comentado, aunque sean muy concretas las etnias indígenas, afro descendientes, desempleados, niños abandonados, población indigente etc. ¿Es este el sujeto de la Revolución Bolivariana, también identificada como Socialismo del Siglo XXI? ¿Quién es aquí el proletariado, o asume su rol de vanguardia? (La única clase revolucionaria, según Marx) ¿Quién traza el rumbo y mantiene firme el timón? ¿Fue en respuesta a estas inquietudes que Chávez planteó el 20 de octubre de 2012 la necesidad de dar cambio de timón? ¿Sigue vigente ese estratégico y urgente llamado?

Actualmente Venezuela vive el momento más dramático y complejo de su historia: el cerco económico, político y militar por parte de Estados Unidos y sus aliados, cuya última y peligrosa arremetida se consumó en la invasión con mercenarios por Macuto y Chuao (ya comentada); el azote del coronavirus, pandemia que ha requerido de ingentes recursos del Estado, lo cual ha devastado la ya maltrecha economía nacional, producto esto a su vez del férreo cerco económico, del bloqueo de las cuentas bancarias del gobierno y del descarado pillaje de los activos de la nación por parte del gobierno de los Estados Unidos; caída (literal) de los precios del petróleo; escasez casi total de gasolina, gasoil y lubricantes, lo cual a su vez incide negativamente sobre todas las actividades económicas y sociales en todo el país, principalmente en la producción de alimentos, medicinas y otros bienes y servicios de urgente necesidad; y todo esto en medio de una cuarentena radical y necesaria, debido a que en los países vecinos se mantiene una curva exponencial de infectados y muertos causados por el Covid 19. De hecho, más del 75% de los casos reportados en el país provienen de los vecinos más inmediatos (Brasil, Colombia, Perú y Ecuador)

Es en este contexto de severa crisis como cobra vigencia, pertinencia y necesidad preguntarse, no sólo como asunto de interés teórico ¿quién es el sujeto de esta revolución? Porque es precisamente ese sujeto social quien emprenderá las medidas salvadoras, si es que las hubiera. A pesar de lo destartalado de la economía popular (entendida ésta como la de la población rural, periurbana y urbana pobre) que el modelo capitalista venezolano ha implantado, la respuesta que ese sector ha dado ante esta crisis ha sido mucho más alentadora que la observada en los estratos medios de la población.

Tímida respuesta, es cierto, pero por ahí está llegando una clara señal. A pesar de la precariedad en la cual se encuentran las comunidades, de la escasez de gasolina que prácticamente las paraliza, de la especulación dolarizada con los bienes y servicios esenciales, están resistiendo con lo poco que pueden producir en sus predios y pequeños fundos familiares, más el subsidio directo que el gobierno les aporta a través de los bonos y de la caja de alimentos CLAP. ¿Qué faltaría para organizar una resistencia a largo plazo y a prueba del bloqueo externo y aún de la pandemia?

Que en cada comunidad surgiera la verdadera organización social y productiva, con su mercado comunitario y su dinámica particular, pero además, con sus propios líderes naturales, independientemente que sean o no del gobierno, de la oposición o mixtos, pero con una clara conciencia de sí mismos, de sus propias fuerzas creadoras de soluciones y de su razón de ser como pueblo. La necesidad los unirá. Sólo este poder organizado y con una dirección colectiva puede dar una respuesta adecuada a la actual crisis del Siglo. Sólo entonces se puede hablar con objetividad del sujeto social del cambio de este modelo cultural que hasta ahora nos arropa. Es una necesidad perentoria des lastrarse de toda ideología, entendiendo como tal, todo aquello que enmascara la realidad, que oculta lo esencial y propicia la manipulación de la gente.

Referencias:

  1. Pereira, Gustavo (2013): La poesía es un caballo luminoso, Fondo Editorial El Perro y la Rana, p. 46, Caracas, Venezuela.
  2. Herrera Salas, Jesús María: Revista Poliética, 2009, Año 2, N° 9, (pp 14 – 20) Fondo Editorial Mihail Bajtin, Caracas, Venezuela.
  3. Petras, James: La estrategia de recuperación imperial de Obama, Poliética, 2009 – Año 2 – N° 9 (p 40 – 51) Fondo Editorial Mihail Bajtin, Caracas, Venezuela.
  4. Mészáros, István. El desafío y la carga del tiempo histórico, El Socialismo en el Siglo XXI, Vadel Hermanos Editores, Caracas 2009, p.249.

Borón, Atilio (2004) El Perro y la Rana, 7ª edición, Caracas, 2015: Imperio & Imperialismo una lectura crítica de Michael Hardt y Antonio Negri. También disponible en Internet:  http:/tienda.elviejotopo.com/teoríapolítica/1077-imperio-imperialismo-una lectura-crítica-de-michael-hardt-y-antonio-negri-97884957 (Consultado: 21/06/18)

 

Autor: Limber Salazar

Fuente de la Información: OVE

 

 

 

 

 

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México: Breve historia de la fundación del STUNAM para las nuevas generaciones

Breve historia de la fundación del STUNAM para las nuevas generaciones

Miriam Hernández Trabajadora de la UNAM

Si bien nuestro sindicato tiene un Centro de Investigaciones Históricas del Sindicalismo Universitario, en el que se han recopilado la historia, hay que buscar todas las formas posibles para acercar esta información a los trabajadores. Y es que hay que decir que los derechos que hoy gozamos fueron producto de la lucha organizada.

Una oleada revolucionaria a nivel internacional

El STEUNAM (Sindicato de Trabajadores y Empleados de la UNAM) luchó por bastante tiempo para conseguir su registro como sindicato. Se fundó el 12 de noviembre de 1971 agrupando a trabajadores administrativos y manuales. En esos tiempos convulsivos, la UNAM tenía como rector a Pablo González Casanova quien se oponía a la formación del sindicato e, incluso, renunció en medio de la huelga que dio origen a nuestra organización. Los tiempos que dieron origen a la huelga de 1971 y con ello el triunfó de los trabajadores logrando un contrato colectivo de trabajo eran revolucionarios en el resto del mundo. (Texto sugerido: A raíz de la huelga de 1971, el movimiento de los trabajadores triunfó logrando un contrato colectivo de trabajo…)

Las secuelas de 1968 eran latentes. La radicalización política del mayo de 1968 en Francia, las grandes huelgas obreras de Italia en el “otoño caliente”, la Primavera de Praga, los movimientos estudiantiles en Japón con los sengakuren entre otros eran el fondo del aire de la fundación del STEUNAM y el SPAUNAM. Eran, también, los años de la Guerra de Vietnam en la que insólitamente perdería Estados Unidos. Impensable que un ejército de rebeldes vietnamitas pudieran derrotar al ejército más poderoso de esos tiempos.

El 10 de junio en México, unos meses antes de la formación del STEUNAM, durante una manifestación fueron masacrados estudiantes por grupos paramilitares denominados los Halcones , además de que la terrible represión del 2 de octubre estaba fresca en la conciencia de los que luchaban contra el gobierno de Luis Echeverría. Surgieron organizaciones político militares como la Liga 23 de septiembre, el Partido de los Pobres de Lucio Cabañas, la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria de Génaro Vázquez y surgieron diversos agrupamientos que se reivindicaban marxistas vinculados al maoísmo, al espartaquismo (fundado por José Revueltas) y el Partido Revolucionario de los Trabajadores, que se reivindicaba trotskista, se fundaría unos años después.

México vivía un hervidero de movilización social luego del movimiento estudiantil de 1968 y comenzaba la estrategia gubernamental de la Guerra Sucia. El gobierno de Luis Echeverría formalizó el usó de la famosísima Dirección Federal de Seguridad con el personaje siniestro Nazar Haro al frente. La Guerra Sucia consistió en el asesinato, persecución y desaparición forzada de todos los opositores. Se vivía, por tanto, un momento histórico de gran movilización y radicalización política.

El STEUNAM y la lucha obrera

En esos años surgió un nuevo movimiento obrero que luchaba en las plantas industriales, resistía a la represión y se organizaba por democracia sindical. En el municipio de Ecatepec, en particular en las empresas Ideal Standard, Laminadora Kreimerman, Gas Metropolitano, Trailmobile, Visa, General Electric, Alumex, Vidriera, Spicer, Kelvinator, y en numerosas fábricas se vivían batallas obreras y enfrentamientos bastante intensos.

Según algunos libros entre las luchas de la tendencia democrática de los trabajadores electricistas de Rafaél Galván y el Movimiento Sindical Ferrocarrilero de Demetrio Vallejo llegaron a realizar acciones nacionales de decenas de miles en las calles. Una de las huelgas más importantes de la época fue la encabezada por los más de 600 trabajadores de Spicer que, en 1975, la sostuvieron por más de 120 días.

Es en esa atmósfera donde surge el STEUNAM encabezando una huelga para obtener su registro que obligó al rector Pablo González Casanova a renunciar porque no firmó el contrato colectivo. Dicha huelga estalló el 25 de octubre de 1972 y terminó el 15 de enero de 1973. El rector fue relevado por Guillermo Soberón, mientras que el presidente Echeverría declaró, ni más ni menos, que era un movimiento que “destruía la autonomía”.

La huelga, que duró 81 días, fue la primera de los trabajadores administrativos en la UNAM en su historia gestada en medio de un espíritu de organización y lucha en todo el país. Concluyó con el triunfo de las y los trabajadores que consiguieron un Contrato Colectivo de Trabajo. Entonces, el STEUNAM surge en un tiempo histórico de movilización sindical sin precedentes.

El SPAUNAM y la inteligencia rebelde

Por otro lado, el SPAUNAM (Sindicato de Personal Académico de la UNAM) se formó en 1974 con una clara presencia de organizaciones y sindicalistas de extrema izquierda. La asamblea que dio origen a este sindicato, integrado por académicos, profesores y ayudantes de maestros, fue épica. Según los relatos de algunos de sus fundadores el SPAUNAM se fundó el 13 de julio de 1974 a las 11 de la mañana en el auditorio más grande de la Facultad de Ciencias con más de 1200 miembros.

Los instigadores fueron los compañeros académicos del Colegio de Ciencias y Humanidades recién creados por Pablo González Casanova. Estos maestros, jóvenes intelectuales, habían estado cerca del movimiento estudiantil, sobrevivientes al 2 de octubre y al 10 de junio.

En la asamblea de inauguración del SPAUNAM participaron delegaciones de obreros huelguistas de Rivetex, de General Eléctric y de la fábrica Texturizados Lido. Sus actas de fundación, además de incorporar demandas sindicales, exigían el fin de la guerra en Vietnam, acordaron impulsar una campaña de solidaridad con las huelgas de la insurgencia obrera y por la organización independiente de las y los trabajadores. El SPAUNAM realizó la primera huelga docente el 16 de junio de 1975 mostrando su impronta combativa.

La huelga de 1977 y la represión del gobierno priísta

El SPAUNAM y el STEUNAM decidieron unificarse un 27 de marzo de 1977 y ahí surge el STUNAM.

El SPAUNAM y el STEUNAM decidieron unificarse un 27 de marzo de 1977 y ahí surge el STUNAM. Pocos meses después decidieron impulsar una huelga que estalló el 20 de junio y terminó de forma represiva el 7 de julio con la entrada de la policía. Algunos dicen que eran 7 mil, otros que eran 20 mil los policías que entraron a romper la huelga. Luego de que estallara una bengala en el cielo entraron con armas de fuego empezando por Rectoría pasando por la Facultad de Filosofía y Letras.

Algunos periódicos detallaron que se localizaron 500 bombas molotov, varias armas de fuego y propaganda subversiva en la Facultad de Filosofía y Letras; sin embargo, dicho arsenal nunca se puso a disposición del Ministerio Público Federal, sólo fueron detenidos mil sindicalistas y fueron enviados a los separos enfrentando cargos penales aquellos más aguerridos. Relatos de la época cuentan que los trabajadores cantaban “venceremos” esperando con serenidad insólita en algunas dependencias a la policía. En la estación policial de Balbuena, el millar de trabajadores confraternizó apoyándose mutuamente ; pasaron juntos hambre, frío y varios golpes de la policía.

El gobierno tomó nota de la unidad de las y los trabajadores tanto académicos como administrativos y buscó, por todos los medios, la división de nuestro gremio. La fundación del AAPAUNAM (Asociación Autónoma del Personal Académico) tuvo el objetivo de dividir a los trabajadores del STUNAM. Esta asociación (en los hechos un antisindicato con prácticas antidemocráticas, vertical, autoritaria y corrupta) disputó el Contrato Colectivo de Trabajo con el apoyo de las autoridades de la UNAM y el gobierno federal en 1980; finalmente, el APAUNAM nos arrebató la titularidad contractual . Fue una derrota importante a nuestro sindicato.

Lecciones para nuestros tiempos

En la agrupación Desde las Bases STUNAM creemos que la historia de nuestro sindicato pertenece a toda la base trabajadora. No pertenece a ningún miembro del comité ejecutivo, no creemos en historias de bronce, no creemos que la historia de nuestro sindicato puede ser expropiada. Pensamos que nuestra institución sindical no hubiera sido posible sin la participación de miles de académicos y administrativos y, por ello, pertenece a todos los trabajadores de base.

Hoy creemos que es necesario luchar por la democratización de nuestro sindicato. El STUNAM actual ya no es el STUNAM de los orígenes, debemos reconocerlo. En una próxima nota abordaremos el proceso que generó la burocratización de nuestro sindicato en la década de los 1980. Para recuperar nuestro sindicato es necesario conocer la historia de nuestra institución. Es preciso que nuestro sindicato recupere su tradición de lucha independiente, combativa, democrática, internacionalista y clasista.

Debemos permanecer independientes del gobierno y seguir el rumbo opositor a los planes contra los trabajadores. A diferencia de lo que hicieron algunos de nuestros líderes, como Evaristo Pérez Arreola que terminó apoyando a Carlos Salinas de Gortari o como Agustín Rodríguez Fuentes y Adrián Pedrozo Castillo quienes fueron diputados por el PRD, en Desde las Bases STUNAM consideramos que nuestro sindicato debe ser independiente de los partidos patronales y empresariales.

Desde la fundación de nuestra agrupación sindical estamos claros que no se trata de fundar nuevos sindicatos, tampoco creemos que académicos y administrativos deban estar divididos; se trata de democratizar nuestra institución, de recuperarla y escribir una nueva historia.

Creemos que debemos recuperar la tradición de lucha de los tiempos pasados: organizarnos democráticamente, sin delegados plenipotenciarios, solidarizarnos efectivamente con todas las luchas obreras en el país tal y como surgimos en 1977 , debemos impulsar una perspectiva internacionalista, unirnos a los maestros que piden mejoras laborales y basificación, debemos luchar en este sistema, ya que tal y como lo hemos visto, nadie nos regala nada. Así como tomar en nuestras manos, hacer propia, la lucha contra la precarización laboral y los despidos, que es la respuesta de la clase dominante a la crisis actual, donde los efectos de la misma la está pagando la clase trabajadora.

La lucha por el salario, por la defensa del contrato colectivo, por el aumento al presupuesto de la UNAM, por la sindicalización de los profesores de asignatura en nuestro sindicato, por la democracia sindical, puede ser inspirada en la lucha de la década de 1970.

El STUNAM de los orígenes era un sindicato de administrativos y académicos, combativo, pues se fue a huelga en medio de la Guerra Sucia, internacionalista porque promovía la lucha contra imperialismo, democrático sin delegados plenipotenciarios e independiente de los partidos patronales.

Este texto intenta dar, a las nuevas generaciones, un pantallazo general de lo que sucedió en la década de los setenta y en ese contexto explicar cuales fueron las raíces de nuestra organización. Intentamos hacerlo desde una visión crítica, revolucionaria. Te invitamos a conocer nuestra agrupación Desde las Bases STUNAM que lucha por la recuperación del STUNAM, clasista, democrático combativo, internacionalista e independiente de los partidos patronales.

Por la unidad y lucha de las y los trabajadores, como sucedió en la década de 1970. Venceremos.

Fuente de la Información: http://laizquierdadiario.com/Breve-historia-de-la-fundacion-del-STUNAM-para-las-nuevas-generaciones

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