Fuente: la autora escribe para el Portal Otras Voces en Educación
Fuente: la autora escribe para el Portal Otras Voces en Educación
Redacción: Diario la Izquierda
La pandemia del Coronavirus profundiza el ajuste en educación. Docentes sin cursos, y estudiantes sin docentes, falta de herramientas tecnológicas y un vacío en la organización del sistema educativo.
Las medidas tomadas por el gobierno nacional, entre ellas la suspensión de clases y el aislamiento, generaron una demanda extra de trabajo para los docentes que debieron preparar trabajos prácticos online para sus alumnos, ante la exigencia por parte del Ministerio de Educación de no perder la continuidad pedagógica.
Pero también hay otra realidad, existe un número importante de cursos que están sin profesores o maestros. Por lo general, en esta época del año es cuando se crean nuevos puestos de trabajo en la docencia al desdoblarse cursos numerosos. La normativa vigente establece que cuando una división esté superpoblada, deben crearse nuevos puestos. Esta decisión generalmente tarda en tomarse por parte de las escuelas y como resultado nuevos puestos de trabajo se pierden año tras año, pero ante en esta situación, se agrava.
Además, somos muchos los y las docentes que quedamos sin trabajo por desplazamientos, esto es por el MAD- movimiento anual docente- y Acrecentamiento, dos acciones que se inician en el ciclo lectivo anterior pero que se efectivizan a comienzo del nuevo ciclo. También cuando se terminan las licencias de los profesores que suplantamos, debemos correr a los actos públicos que se hacen en la Secretaría de Asuntos Docentes (SAD) para comenzar el año laboral y así volver a intentar juntar más horas u otro cargo para alcanzar un sueldo que no se distancie tanto de la línea de pobreza.
Es decir, que aquellos docentes que comenzaron recientemente su carrera o aquellos que por lo magro del ingreso necesitamos trabajar más, funcionamos como si fuéramos la rueda de auxilio del sistema educativo y vamos a dar clase donde hace falta.
Asimismo, por estas fechas comienzan generalmente las designaciones de suplentes y provisionales. La novedad es que en principio, el SAD interrumpió el sistema de designación de provisionales y suplencias sin dar a conocer hasta cuándo.Es decir no hay posibilidad para los docentes de tomar horas. En este punto se evidencia que no hay preocupación porque los chicos y chicas tengan posibilidad de continuar con las clases, sino una clara intención por parte del Estado de ajustar aún más en educación.
Otra cuestión se evidencia ante esta emergencia: la precariedad del sistema educativo, no sólo a nivel de infraestructura, sino en el atraso tecnológico en el que los docentes y estudiantes de la escuela pública estamos sumidos. Mientras otros sistemas educativos del mundo han invertido en brindar herramientas tecnológicas para que los chicos y chicas trabajen en red, aquí nos mandaban a “hacer trabajitos en papel” porque a la mayoría de los docentes nunca nos ofrecieron una capacitación para afrontar una situación así . Y luego, con la cuarentena obligatoria, nos vimos forzados a lidiar con plataformas como blogs institucionales, crear PDFs, o usar Aulas Virtuales, entre otras, sin que la Dirección General de Escuelas, se responsabilice por capacitarnos
Antes de la pandemia, en algunas escuelas llegaron computadoras, unas 30 por escuela, que tenían las baterías vencidas o rotas, y un robotito para dos mil estudiantes, algo totalmente insuficiente. La brecha tecnológica se agranda aún más si comparamos a los colegios públicos con los privados, aún los subvencionados por el Estado, que hace más de dos años que usan plataformas virtuales y se les entregan celulares y computadoras, sin contar que las y los alumnos, por lo general, tienen acceso a internet.
Por todo esto, el ajuste que viene desde hace años en educación se agrava con el Coronavirus. La cuarentena hace que nuestros alumnos y alumnas permanezcan invisibles, no sabemos si acceden o no a la formación, que los profes y maestros debemos organizar de manera compulsiva y sin ningún tipo de asistencia del Ministerio, ellos deben resolver las tareas como pueden – y valiéndose de sus propios recursos- enfrentándose a las plataformas y recursos online.
Es posible que la cuarentena se extienda más días, y esta situación se puede volver más caótica, es necesario que el Ministerio de Educación disponga de todos los recursos necesarios para que cada curso tenga su docente. Y hasta que se haga efectivo el nombramiento los docentes perciban como mínimo los haberes correspondientes a un cargo. Además de que se organice de la manera más efectiva el uso de las plataformas virtuales necesarias para tener una educación de calidad, que se brinden los recursos necesarios a estudiantes y educadores para poder llevar adelante esta fundamental tarea.
Fuente: https://www.laizquierdadiario.com/La-suspension-de-clases-es-tambien-un-tema-de-clase
América del Sur/Uruguay/Ladiariauy
La emergencia sanitaria que trajo el nuevo coronavirus hizo que se postergara el ingreso del proyecto de ley de urgente consideración (LUC) al Parlamento; sin embargo, aún se discute, en diferentes ámbitos académicos, el contenido del borrador presentado a mediados de enero. La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República (Udelar) organizó el jueves 12 una mesa redonda sobre los cambios propuestos en el proyecto vinculados a la educación. Los investigadores Pablo Martinis, Agustín Cano, Jorge Camors y Andrea Díaz expusieron sobre las consecuencias que puede traer la modificación de 55 artículos de la actual Ley General de Educación (LGE), la derogación de 15 de sus artículos y la modificación de ocho leyes de los últimos años que refieren a la educación.
Uno de los aspectos que preocupa por igual a los investigadores es la “tendencia privatizadora” que se desprende del proyecto. Según Cano “hay una serie de artículos que tienen una orientación privatizadora o tendientes a generar las condiciones institucionales para eso”. Mencionó que el ejemplo más claro es la eliminación de un fragmento del artículo 14 de la LGE que prohíbe asumir acuerdos que “directa o indirectamente signifiquen considerar a la educación como un servicio lucrativo o alentar su mercantilización”.
Cano unió esta eliminación con el discurso de asunción en el Parlamento del presidente Luis Lacalle Pou, quien dijo que hay “una posibilidad inminente de que universidades del mundo vengan a complementar el sistema educativo en materia de tecnología, información y comunicación que pueden significar un fuerte apoyo para la necesaria descentralización demográfica y económica de nuestro país”. Cano puntualizó: “En los próximos meses tendremos la oportunidad de ver si la asociación entre una propuesta de modificación y esta mención en el discurso es pertinente o no”.
A su turno, Martinis agregó: “Cuando hablamos de movimientos que tienden a generar niveles de privatización en la educación, también tiene que ver con las formas de conducción de la educación pública”. El investigador señaló que no sólo se eliminan los consejos desconcentrados de la Administración Nacional de Educación Pública, sino que además se quita el requisito de tener diez años de experiencia en la educación pública para ser parte del Consejo Directivo Central.
Además, “se elimina lo público del actual Sistema Nacional de Educación Pública y se altera la forma de conducción, ya que deja de existir la comisión coordinadora actual para la instalación de una coordinadora con un lugar relevante de actores de la educación privada, la educación policial y militar, donde además la Udelar ve retaceada su participación”, detalló Martinis, y enfatizó: “Hay un punto bien claro: la supresión del adjetivo ‘público’ no es una cuestión retórica, sino que tiene profundas consecuencias”.
El investigador Jorge Camors resaltó en su intervención el nuevo rol que tendrá el MEC si se aprueba el borrador de la LUC. “Hay una defensa del principio de autoridad cuando vemos que todo se modifica en función del MEC, que aparece como una institucionalidad, pero sigue siendo un ministerio, es decir, una secretaría de Estado del presidente de la República; hay una estructura vertical que remite a la presidencia”. Camors enfatizó: “Se recuesta toda la educación sobre un ministerio y en realidad es dejarla en los hombros de un ministro, porque puede tener muchos equipos pero está habilitado a tener una participación unipersonal. De esta forma, los docentes pierden espacio de participación y seguramente perderán entusiasmo en el desempeño de sus tareas, así como se verá afectada la valoración social que tenían. La profesionalidad se basa en la autonomía relativa, y se desdibuja si se la ubica en una cadena de mando. Se pierden las garantías de un sistema y queda todo librado a lo individual de un ministro, de un director. Habría que pensar cómo robustecer el ambiente y la cultura para facilitar la participación y los procesos educativos de todas las personas a lo largo de toda la vida”.
Martinis comentó los cambios en la formación en educación, que pasa a llamarse formación docente. En el anteproyecto de la LUC se conforma un Programa Nacional de Fortalecimiento de la Profesión Docente en la órbita del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), al que, subrayó Martinis, “se le otorga una centralidad en los asuntos de formación docente”. El programa tiene entre sus cometidos generar un Sistema Nacional de Becas para los estudiantes de formación docente universitarios, pero al mismo tiempo en el borrador de la LUC “se elimina el carácter universitario de la formación docente, por lo que una primera interpretación es que son becas para las universidades privadas, que por el momento son las únicas que ofrecen formación docente de carácter universitario”.
La LUC prevé un procedimiento voluntario por el que cada instituto de formación docente del país podría postularse para acceder al nivel universitario. Martinis advirtió: “Podríamos tener un sistema de formación docente en que algunos de los institutos fueran universitarios y otros no, y esto supone una fragmentación del sistema e instalaría un principio de competencia entre estos institutos para lograr el carácter universitario y para captar los recursos de las becas propuestas”.
El anteproyecto de la LUC habilita la creación de un nuevo estatuto del personal docente, paralelo al actual. Se establece que para el desarrollo de la carrera se tomará en cuenta el compromiso con el proyecto de centro que manifieste el docente, “sin definir qué se entiende por compromiso”, puntualizó Martinis. “Las compensaciones salariales y otros beneficios a los que acceden los docentes pueden estar supeditados al cumplimiento de metas de política educativa; pero tanto en la evaluación del trabajo docente como en la continuidad y conformación de los planteles se establece que las decisiones vinculadas a esto podrían ser delegadas a los directores de los centros. Acá se puede ver una fragmentación de los sistemas en términos de logros de estas metas y de la evaluación a los docentes”.
Para el investigador “este punto es central, no porque la ley plantee esto, pero ciertamente abre las puertas para que se den los primeros pasos para la constitución de un sistema educativo fragmentado, en que diversas instituciones educativas compiten entre sí por la captación del alumnado, por la captación del financiamiento estatal, al estilo de las escuelas charter, escuelas autónomas que reciben financiamiento estatal pero operan independientemente, donde el carácter público de la institución queda definido exclusivamente por ser una institución gratuita y que en principio no pondría requisitos para el ingreso”.
Cano sintetizó: “Es de esperar que el subconjunto de cambios sobre educación en la LUC tengan tres efectos principales”: la desarticulación del sistema terciario superior público, concentrando atribuciones en el MEC y debilitando la posibilidad de elaboración de políticas y articulaciones entre los entes autónomos de la enseñanza; la quita de peso político y representatividad a la Udelar; y la apertura de mecanismos de transferencia al ámbito privado, como pueden ser las becas de formación docente, por lo que concluyó que “se visualiza un crecimiento del poder de las instituciones privadas”.
El borrador de la LUC sustituye el término “libertad de cátedra” por el de “autonomía técnica”, manteniendo la misma definición. Este cambio ya fue descartado por el jerarca del MEC, Pablo da Silveira, quien al asumir su cargo en el ministerio dijo que no se van a “empantanar en discusiones terminológicas”. La docente Andrea Díaz profundizó en el tema durante su intervención y se preguntó: “Siendo que hay una tradición de libertad de cátedra, es decir, la libertad de exponer un tema, tomar posicionamiento y opinar: ¿por qué el cambio de término? ¿Es reducir una posibilidad que es frondosa y se ha conquistado con mucho esfuerzo a un simple elegir el método?”.
Fuente: https://educacion.ladiaria.com.uy/articulo/2020/3/especialistas-advierten-sobre-tendencia-privatizadora-de-la-educacion-en-la-luc/
Aunque es conocido que el ajo tiene propiedades antimicrobianas, no hay pruebas de que nos proteja del Covid-19, ni que el verano sea una garantía para no contraer esta enfermedad. Tampoco se transmite por mosquitos, ni puedes “matarlo” con un secador de manos. Estas son algunas de las noticias falsas que se han viralizado por redes sociales desde hace algunas semanas, las que la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha preocupado por aclarar.

Al igual que la enfermedad, los bulos acerca del coronavirus solo nos demuestran que, pese al tiempo transcurrido, aun necesitamos más información al respecto. Y más allá de desmentir las noticias falsas, hace falta un material educativo que entrene a la población en general sobre esta pandemia y otras más. Ese es el concepto que propone el portal OpenWho, la plataforma interactiva de la OMS con cursos virtuales para grupos interesados en trabajar en contextos de emergencias, epidemias y pandemias.
De acceso libre y disponible en cuatro idiomas (español, francés, inglés y chino), este website proporciona una gama multilinguística de cursos en las lenguas referidas y otras más como el portugués, japonés, croata, etc.. La visión que la OMS es la de combatir con la educación los principales brotes de enfermedades que atacan a la población mundial, como el ébola, el cólera, polimielitis, entre otros y desde luego su nuevo recurso informativo sobre el Coronavirus.

Dividida entre categorías de conocimiento básica, intermedia y avanzada, la plataforma tiene más de cien mil módulos de capacitación, principalmente orientadas a los denominados “tomadores de decisiones o responsables en primera línea”. Los cursos son de fácil acceso, por lo que solo basta con entrar a la pestaña de cada uno de ellos y, al ingresar por primera vez al portal, se solicita registrarse con el nombre y apellido, correo electrónico y una contraseña. Después, se podrá iniciar sesión solo con los dos últimos datos.
En cuanto a recursos interactivos, los cursos se dividen en diversos módulos, que contienen videos, audios, transcripciones de las clases y diapositivas que pueden descargarse fácilmente, además de sesiones de debate en torno a cada módulo aprendido, para que los usuarios interactúen entre sí.
Los canales de OpenWho
La plataforma aborda el aprendizaje desde cuatro perspectivas. Así, en la pestaña canales, el portal divide los cursos en las opciones “Outbreak Channel”, “Preparing for Pandemics” (Preparándose para las pandemias), “Ready for response” (Listos para responder), y la que es tal vez su sección más popular ahora: “Covid-19”.
Outbreak Channel brinda cursos básicos con enfoque técnico-científico sobre epidemias y pandemias, a modo de introducción en males como el cólera, meninguitis, zika, etc., además de información sobre algunos avances científicos relativos a estas enfermedades y de habilitar minicursos en tiempo real sobre emergencias sanitarias y brotes de enfermedades.
En el caso de Preparándose para las pandemias, este es un recurso enfocado en la prevención informativa sobre las amenazas de influenza. Se sostiene en la frecuencia de aparición de nuevos virus de este tipo, presentando capacitaciones para orientar sobre las medidas de salud pública a tomar, la vigilancia a ejercerse, la comunicación de riesgos en coyunturas como estas, ya sea desde aprender la epidemiología, básica, la virología de la gripe, las diferencias entre distintos tipos de influenza y las medidas tomadas por la OMS, los Estados Miembros, la industria y otros.
Listos para responder resulta también un recurso clave en la oferta de OpenWho, puesto que ofrece sesiones informativas y capacitaciones para impulsar el desarrollo de líneas de trabajo previas a brotes de enfermedades y emergencias de salud. Por lo cual, este apartado tiene algunos cursos abiertos mientras que otros solo pueden ser accedidos por el personal de la agencia que desarrolla el curso.
La sección Covid-19, tal vez la más consultada en estos tiempos, es la sección más nueva de esta plataforma. Aunque se dirige principalmente a los profesionales de salud y otros tomadores de decisiones en este campo médico, sus capacitaciones incluyen algunos conceptos básicos y de fácil comprensión para públicos menos técnicos. Por ejemplo, el curso de infecciones respiratorias agudas va en ese sentido. No obstante, la mayoría son cursos como: “Pautas de planificación operativa para apoyar la preparación y respuesta del país”, que contiene las directrices de planificación operativa sugeridas por este organismo para combatir el Covid-19. Asimismo, se encuentran otros entrenamientos de carácter exclusivo para trabajadores de salud, como “Prevención y control de infecciones (PCI) causadas por el nuevo coronavirus”.
Fuente: http://www.aikaeducacion.com/edudata/open-who-recurso-educativo-oms-contra-pandemias/
América del Sur/Argentina/PrensaIE
Como respuesta al cierre de centros educativos provocados por el COVID-19, los docentes argentinos están colaborando en la creación de contenidos pedagógicos accesibles a todo el alumnado.
El sindicato de la educación argentino CTERA, afiliado a la Internacional de la Educación (IE), ha hecho un llamamiento a los docentes y a los equipos directivos de todas las escuelas del país a visitar la plataforma “Seguimos Educando”. En ella se pone a disposición una serie de recursos y materiales educativos digitales de acompañamiento pedagógico para afrontar la situación sanitaria provocada por la pandemia del coronavirus (COVID-19), que ha conllevado la suspensión de las clases.

Los recursos están organizados por nivel educativo y área temática. Además, se incluyen recomendaciones para docentes en cuanto a cómo organizar una enseñanza telemática, qué recursos emplear, y cómo favorecer el aprendizaje en estas nuevas circunstancias. La colección es dinámica y se irá enriqueciendo día a día con nuevos materiales.
Los sindicatos, parte activa de la comisión consultiva
El día 18 de marzo los sindicatos de la educación argentinos se reunieron con el Ministerio de Educación Nacional en el marco de la comisión consultiva del programa «Seguimos Educando». Durante la reunión, el Ministerio expresó su reconocimiento por el esfuerzo que está realizando la docencia argentina para garantizar el derecho a la educación en el contexto de la crisis. Se subrayó además la importancia de la escuela, del trabajo docente y de la necesidad de garantizar las mejores condiciones para una educación de calidad en este contexto en particular, pero también una vez la crisis esté superada.
Coordinar esfuerzos
Los sindicatos y los representantes ministeriales discutieron el estado y el desarrollo de este programa innovador que, en la primera semana de implementación, ya contaba con una gran cantidad de consultas y visitas.
CTERA expresó la necesidad de seguir mejorando el programa a través de la articulación con las conducciones provinciales, coordinando contenidos con los que las propias jurisdicciones ya han puesto en línea para llegar al alumnado afectado por el cierre de las clases en el país.
Todos los participantes coincidieron en la importancia de garantizar que las estrategias pedagógicas desplegadas alcancen a la totalidad de los/as niños/as y jóvenes, cubriendo la diversidad de situaciones y la complejidad de la realidad nacional argentina. Para ello, se han pensado distintos dispositivos que van desde las plataformas virtuales, la televisión, la radio, la elaboración e impresión de cuadernillos y materiales para hacerlos llegar tanto a los sectores que disponen de medios digitales como a los que no, especialmente, en los sectores de mayor vulnerabilidad y para no contribuir a la profundización de la desigualdad social.
Segunda etapa
Ministerio y sindicatos están ya trabajando en una “segunda etapa” del programa, debida la inminente extensión del periodo de cuarentena, estipulando nuevos plazos programáticos mensuales o bimestrales según vaya evolucionando la propagación de la pandemia y las medidas sanitarias que se tomen al respecto.
Para esta segunda etapa se prevé una mayor sincronización de la programación televisiva y de radio de acuerdo a los formatos y prioridades educativas, estableciendo determinadas franjas horarias de emisión para desarrollar temas de las distintas áreas y disciplinas de conocimientos, organizados por niveles y grados de escolaridad. La idea es favorecer un mejor uso de los recursos disponibles, en función de las planificaciones docentes. En esta fase también se pondrá mayor énfasis en la formación docente para un mejor aprovechamiento y utilización de los recursos dispuestos en diversos formatos y presentaciones.
La plataforma “Seguimos Educando” está accesible a través de este enlace.
Fuente: https://www.ei-ie.org/spa/detail/16694/argentina-%E2%80%98seguimos-educando%E2%80%99-una-iniciativa-para-combatir-la-crisis
Las embarazadas deben tener prioridad a la hora de recibir la prueba del COVID-19, y en caso de estar infectadas, tomar precauciones al amamantar a sus bebés. Los expertos recomiendan que se protejan, y aclaran que hasta el momento no hay pruebas de que el virus pueda ser transmitido a través de la leche materna o el líquido amniótico.
Aunque hasta el momento no hay pruebas de que las mujeres embarazadas corran un mayor riesgo de enfermedad grave de coronavirus que la población en general, aunque las transformaciones que viven sus cuerpos y sistemas inmunitarios son un factor de riesgo a las infecciones respiratorias, afirma la Organización Mundial de la Salud.
Por este motivo, considera que es importante que tomen precauciones para protegerse contra el COVID-19 e informen al personal médico sobre eventuales síntomas.
La Organización asegura que tampoco existe evidencia de que una mujer pueda trasmitir el virus a su feto o bebé durante el embarazo el parto, y que por ahora no se ha detectado el microorganismo en muestras de líquido amniótico o leche materna.
Todas las mujeres embarazadas, incluso cuando se sospeche o se haya confirmado que tienen COVID-19, tienen derecho a recibir atención de alta calidad antes, durante y después del parto. Esto incluye atención de salud prenatal, neonatal, postnatal, intraparto y mental.
Una experiencia de parto segura y positiva implica:
• Ser tratada con respeto y dignidad
• Estar acompañada por una persona de su elección durante el parto
• Comunicación clara del personal del servicio de maternidad
• Estrategias adecuadas de alivio del dolor
• Movilidad en el trabajo de parto, de ser posible, y elección de la postura del parto
Según la Organización, si se sospecha o se ha podido confirmar que la embarazada tiene el coronavirus, los trabajadores de la salud deben tomar todas las precauciones adecuadas para reducir su riesgo de infección y el de terceros, incluida la higiene de manos y el uso de indumentaria de protección como guantes, bata y mascarilla médica.
Incluso una mujer infectada, puede seguir amamantando a su bebe y cuidándolo, pero debe tomar las siguientes precauciones:
• Tener una buena higiene respiratoria mientras amamanta a su bebé, usando mascarilla, si hay mascarillas disponibles
• Lavarse las manos antes y después de tocar el bebé
• Limpiar y desinfectar de manera rutinaria las superficies que haya tocado
Las embarazadas deben tomar las mismas precauciones que el resto de la población para evitar COVID-19 a través de las siguientes recomendaciones:
• Lavándose las manos con frecuencia con un desinfectante de manos a base de alcohol o con agua y jabón
• Manteniendo una distancia física con las demás personas, y evitando lugares concurridos
• Evitando tocarse los ojos, la nariz y la boca
• Teniendo una buena higiene respiratoria. Supone cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo al toser o estornudar. El pañuelo usado debe ser desechado inmediatamente
La Organización recuerda que, si se presentan síntomas como fiebre, tos o dificultad para respirar, se debe buscar asistencia médica, pero antes de acudir al centro hay que avisar por teléfono y seguir las instrucciones de su autoridad médica local.
Las mujeres embarazadas y las que hayan dado a luz recientemente, incluidas las afectadas por la COVID-19, deben acudir a sus citas médicas de rutina, y no suspenderlas por la pandemia.
La OMS ha pedido a los países que den prioridad a las embarazadas que presenten síntomas para realizarles las pruebas correspondientes del virus.
También ha indicado que seguirá revisando y actualizando la información y las orientaciones que ofrece a medida que disponga de más datos.
Fuente: https://news.un.org/es/story/2020/03/1471722
University World/Karin Båge
La primavera de 2019 vio a estudiantes de secundaria en Suecia, Europa y en todo el mundo ir a la huelga desde la escuela como protesta contra la inacción política ante la crisis climática global. A medida que los jóvenes de la Generación Greta ingresan a la educación superior hoy en día, las universidades deben responder a la demanda de una educación que esté directamente involucrada y sea relevante para los desafíos de sostenibilidad que nuestras sociedades enfrentan colectivamente.
Sus preguntas requieren que revisemos el concepto y el significado de la internacionalización de la educación superior, pidiendo, en la práctica, un vínculo más explícito con la Agenda 2030, es decir, con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4.7. Esto significa una educación equitativa e inclusiva, como se establece en el ODS 4, y que desarrolla una comprensión más amplia de la diversidad cultural y enmarca la sostenibilidad a través del compromiso global.
Más específicamente, el objetivo ODS 4.7 establece que debemos «asegurarnos de que todos los alumnos adquieran el conocimiento y las habilidades necesarias para promover el desarrollo sostenible, incluyendo, entre otros, a través de la educación para el desarrollo sostenible y estilos de vida sostenibles, derechos humanos, igualdad de género, promoción de una cultura de paz y no violencia, ciudadanía global y apreciación de la diversidad cultural y de la contribución de la cultura al desarrollo sostenible ”.
Las sinergias potenciales entre el ODS 4 y la internacionalización de la educación superior parecerían estar alineadas con la definición de Hans de Wit et al 2015: “… un proceso intencional de integrar una dimensión internacional, intercultural o global en el propósito, funciones y entrega de educación postsecundaria, para mejorar la calidad de la educación y la investigación para todos los estudiantes y el personal, y para hacer una contribución significativa a la sociedad «.
En muchos aspectos, la «contribución significativa» de la educación superior internacional actual depende de su capacidad para contribuir a la implementación del ODS 4. De hecho, cuando se hace bien, la ‘internacionalización en el hogar’ y la ‘internacionalización del currículo’ ayudan a desarrollar más campus inclusivos integrando perspectivas internacionales, interculturales y globales en el currículo y los servicios de apoyo.
La diversidad de grupos multilingües y multiculturales trae múltiples visiones del mundo. Además, ahora existe, a través de la educación superior internacional, un cuerpo de conocimiento y reflexión sobre cómo tales competencias podrían ser reconocidas y evaluadas. Enmarcado de esta manera, es evidente que el ODS 4 tiene mucho que ganar con la educación superior internacional.
La necesidad de currículos balanceados
Cuando se trata de infundir el desarrollo sostenible en el plan de estudios, la educación superior a menudo se ha centrado en la educación instrumental , que tiene como objetivo desarrollar conocimientos y competencias específicas, por ejemplo, para la crisis climática y las energías renovables, en lugar de en la educación emancipadora que tiene como objetivo desarrollar un Conjunto de habilidades para ciudadanos autónomos, responsables y reflexivos.
Sin embargo, la naturaleza emancipadora del ODS 4, y más específicamente el ODS 4.7, tiene como objetivo desarrollar competencias para el desarrollo sostenible que puedan conectarse de manera útil con la educación superior internacional, acercándose a lo que Emmanuel Jean Francois ha denominado ‘ciudadanía glocal’. educación comprometida globalmente pero integrada localmente.
Dicho plan de estudios requiere un cambio en las modalidades de la educación superior hacia pedagogías transformadoras orientadas a la acción, enfoques pluralistas basados en la práctica que cultiven una apertura a diversas normas y valores, pero que sean equilibrados y apropiados para cada disciplina y contexto de aprendizaje.
Esto plantea la pregunta: ¿están preparados los profesores universitarios para esto? Si no, ¿cómo serán entrenados y por quién?
La necesidad de un desarrollo profesional continuo.
Para lograr el ODS 4.7 se requiere la integración de la educación para la ciudadanía mundial y la educación para el desarrollo sostenible en las políticas educativas nacionales, los planes de estudio, la educación del profesorado y la evaluación de los estudiantes.
Si bien el cambio curricular es esencial, no será efectivo ni sostenible si no está respaldado por un sólido desarrollo profesional continuo para el personal académico y administrativo.
Será crucial para el personal académico reflexionar sobre el adagio «pensar globalmente, enseñar local» e implementar actividades de enseñanza y aprendizaje donde lo global debe ser localmente significativo para todos los actores involucrados a fin de ser significativo y perspicaz.
Los programas de desarrollo profesional continuo deben diseñarse en función de las competencias, actitudes y valores que las universidades esperan desarrollar en sus estudiantes, permitiendo que los propios instructores salgan de sus zonas de confort de manera segura mientras cuestionan sus propias formas de pensar, ser y hacer.
Hoy, las instituciones deberían reflexionar sobre lo siguiente:
Está claro que la ciudadanía global requiere que tanto los docentes como los estudiantes sean éticos, responsables y abiertos para convertirse en promotores activos de sociedades más pacíficas, tolerantes, inclusivas, seguras y sostenibles. Esta no es una pregunta fácil: significa remodelar nuestra idea del papel que debe desempeñar la educación superior en un mundo en constante cambio.
La ciudadanía global necesariamente nos desafía sobre cómo podemos apoyar, capacitar y desarrollar al personal docente, de manera efectiva y seria, para que, a su vez, nuestros estudiantes hagan una contribución significativa a la sociedad.
Karin Båge es desarrolladora educativa en el Instituto Karolinska, Suecia; Natalie Jellinek es desarrolladora educativa en la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas (SLU); Joanne Pagèze es vicepresidenta de internacionalización, Universidad de Burdeos, Francia; Jennifer Valcke es desarrolladora educativa en el Instituto Karolinska en Suecia y Thushari Welikala es profesora titular de educación superior, Instituto de Educación Médica y Biomédica, St George’s, Universidad de Londres, Reino Unido. Este artículo se basa en una sesión sobre ‘Formación del profesorado: Semillas para competencias transformadoras’, que se celebró en la segunda Conferencia Internacional sobre Objetivos de Desarrollo Sostenible: Educación Superior y Acción Científica, organizada por la Red Global Universitaria para la Innovación (GUNi) el 5- 6 de marzo en Barcelona, España.
Fuente: https://www.universityworldnews.com/post.php?story=2020030909364519