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Chile: aumento de las amenazas a los derechos humanos y sindicales

América/Chile/19/02/2020/Autor y fuente: www.ei-ie.org

La crisis en los derechos humanos y sindicales en Chile se está profundizando, con líderes docentes acosados impunemente por los poderes del Estado.

La Internacional de la Educación (IE) y su regional de América Latina (IEAL) repudian los actos de espionaje y acoso contra tres dirigentes sociales, gremiales y sindicales en Chile, entre los que se encuentra Mario Aguilar, Presidente del Colegio de Profesores de Chile, organización afiliada a la IE.

Recientemente, el hackeo de páginas gubernamentales filtró información a los medios sobre actividades de espionaje por parte de los Carabineros de Chile, el cuerpo de policía que integra las Fuerzas de Orden y Seguridad. En esta información filtrada se encontraban detalles sobre el seguimiento al que han sido sometidos tres líderes sociales y sindicales, incluida la definición de los mismos como “blanco de interés” y la creación de “fichas de inteligencia” sobre ellos, cuyo contenido no ha sido revelado por el momento.

Aguilar, en declaraciones públicas, ha expresado su preocupación frente a este seguimiento en el marco de un Estado democrático de Derecho. La Internacional de la Educación América Latina ha descrito el espionaje dentro del contexto actual político de Chile, que se parecería cada vez más a “una dictadura, con persecuciones y hostilidad hacia quienes reclaman por sus derechos”. Por su parte, la IE ha expresado gran preocupación por la amenaza a los derechos humanos y sindicales recogidos en numerosos convenios internacionales.

Las personas afectadas por el acoso han presentado un recurso de amparo frente a la Corte Suprema de Chile, pero este recurso ha sido desestimado, para gran preocupación de las organizaciones sindicales, que se están planteando elevar la denuncia a nivel de instancias internacionales.

Fuente e imagen: https://www.ei-ie.org/spa/detail/16629/chile-aumento-de-las-amenazas-a-los-derechos-humanos-y-sindicales

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Asesinan a dos líderes indígenas en el Cauca, Colombia

América/Colombia/19/02/2020/Autor y fuente: www.telesurtv.net

Dos líderes indígenas fueron asesinados por un ataque de hombres armados en el departamento colombiano del Cauca, situado en el oeste del país, lo que se sumaría a otra muerte violenta ocurrida en un plazo de 24 horas en esa misma zona.

Según la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN) Albeiro Silva Mosquera y Luis Hugo Silva Mosquera fueron abatidos en el resguardo de La Cilia, zona rural del municipio de Miranda.

Mauricio Capaz, coordinador de Derechos Humanos de Acin, dijo a BLU Radio que las dos víctimas eran familiares y, aunque alcanzaron a ser trasladados a un centro asistencial, murieron por la gravedad de las heridas.

“El asesinato ocurrió en el resguardo Cilia la Calera. Las comunidades trataron de reaccionar, pero también fueron intimidadas por parte de los sicarios. La situación es bastante compleja y de tensión”, dijo Lectamo.

Ambos pertenecían a la guardia campesina, a la Junta de Accion Comunal de La Vereda «La Morena» y de la reserva campesina de Miranda, Cauca.

También habían participado de diferentes procesos sociales y sindicalistas en el sur del país suramericano, como la minga y la coordinación social de Marcha Patriótica en el Cauca.

Por otra parte, en el atentado  también resultó herido el indígena Daniel Remilgio, quien permanece hospitalizado en un centro de atención médica de la ciudad de Cali, en el Valle del Cauca.

La ACIN denunció este domingo el asesinato del comunero Emilio Dauqui, luego de que fuera abatido la noche del sábado.

Organizaciones defensoras de los Derechos Humanos han denunciado la persistente violencia contra indígenas, campesinos y activistas en Colombia, que sigue sufriendo en zonas como Cauca conatos de violencia por la pugna entre grupos ilegales para seguir controlando zonas y recursos.

Fuente e imagen: https://www.telesurtv.net/news/colombia-asesinato-dos-lideres-indigenas-cauca–20200217-0033.html

 

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Sacerdote colombiano embarazó a niña y dice que eran novios formales

América/Colombia/19/02/2020/Autor y fuente:  publimetro.co/

El pederasta de 50 años aseguró que la menor lo aceptó y que no la presionó, sino que estaban enamorados.

Un terrible caso de abuso sexual a menores fue denunciado por una mujer de 30 años, que asegura que un sacerdote la violó y la embarazó a la edad de 10 años. Sacerdote colombiano embarazó a niña y dice que eran novios formales.

El sacerdote contactó al periodista Juan Pablo Barrientos y le contó lo que él llama «su verdad», en donde asegura que no forzó a nada a la menor de edad, que estaban enamorados y sostenían una relación oficial.

Sacerdote colombiano embarazó a niña y dice que eran novios formales

El cura, identificado como Nelson William Montes Lizarazo, de 50 años, habló y este fue su dramático testimonio, en donde admite haber abusado de Paola.

«Yo tuve una relación con Paola, consentida, a  pesar de la edad, consentida por ella, sus padres y sus hermanos. A raíz de esa relación de amor nació mi hijo. Uno cuando se enamora no tiene un calendario en el que piensa en la edad de la persona o de uno. Si uno se pone a mirar, hay estadísticas de varias relaciones consentidas entre un mayor y una menor de edad. Si la menor tiene el permiso de la mamá y el papá, las niñas se casaban. La familia de ella me buscaba y ella me buscaba», asegura Nelson William Montes Lizarazo.

El sacerdote dice que se enamoró y que esperó para formalizar su relación. «La relación de amor nace cuando ella tenía 15 años. La fiesta de 15 años la organicé yo».

El cura dice que no la tocó antes de los 14 años y que calculó para no meterse en problemas, pero la mujer denuncia que fue abusada desde los 10 años.

Fuente e imagen: https://www.publimetro.co/co/noticias/2020/02/17/sacerdote-colombiano-embarazo-nina-dice-novios-formales.html

 

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“No hay neoliberalismo sin una violencia contra la sensibilidad” // entrevista a Diego Sztulwark.

Por:  Amador Fenández-Savater

Francia, Hong Kong, Ecuador, Irak, Chile… Una nueva onda de politizaciones y revueltas expresa explícitamente el malestar global contra el neoliberalismo. El filósofo argentino Diego Sztulwark, antiguo miembro del Colectivo Situaciones, encuentra inspiración en ese “reverso de lo político” para un nuevo ensayo de pensamiento político radical: La ofensiva sensible (editorial Caja Negra). Anteriormente publicó Vida de perro, balance de medio siglo de política en Argentina, junto al periodista Horacio Verbitsky.

Revueltas, revoluciones

Dice el filósofo Alain Badiou que esta es una época de revueltas, pero ya no (¿aún no?) de revoluciones. Las revueltas gritan “no”, ponen límites al poder, desalojan dictadores o gobiernos autoritarios, pero sin un modelo social alternativo y de repuesta. En este impasse o intervalo (ya no/aún no), ¿cómo te sitúas? ¿Dónde se sitúa tu pensamiento y la escritura de este libro?

No veo otra opción que situarme precisamente en el interior de este impasse. Ni en el desaliento que hace que consumamos razonamientos interesados en profundizar la impotencia, ni en alguna clase de utopismo que, paradójicamente, no puede afirmarse sin negar aspectos importantes de la situación que describes. Ni en el prestigio del realismo pesimista, ni en el autoengaño de quienes alientan a la acción sin hacerse cargo de lo que no funciona. El filósofo argentino León Rozitchner empleaba una fórmula que a mí me sigue interesando: “cuando el pueblo no lucha, la filosofía no piensa”. Es obvio que hay luchas muy importantes y hay nuevas formas de pensar. Y también es evidente que el tamaño de los problemas que afrontamos es enorme.

Jun Fujita, comentando justamente a Badiou, dice que ese impasse tiene que ver con la “dificultad de ligar la vida otra [ya en marcha en multitud de experiencias] con el otro mundo”. Hay otras vidas, pero no otro mundo.

Hace unos años decíamos que no se trataba tanto de tomar el poder como de cambiar el mundo, lo que implicaba crear nuevas formas de vida. ¿Diremos ahora que las cosas se han invertido, que ya están entre nosotros las nuevas formas de vida pero falta inventar una traducción política? Quizás sea más justo afirmar que en el reverso de lo político se articulan malestares y capacidades de poner límites al poder y la explotación, y que es preciso dinamizar desde allí nuevas articulaciones entre capacidad de veto y pensamiento político radical.

Las revueltas recientes -en América Latina, Chile, Colombia, Ecuador, pero no solo-, ¿de qué te hablan, de qué nos hablan?

Lo que se escucha es un rechazo al estado de cosas, una suma de malestares e insatisfacciones. Miremos Chile: es clarísimo el hartazgo con los dispositivos neoliberales de gestión y explotación de la vida. Un movimiento de protesta extenso, que abarca pueblos y ciudades, que surge de colegios y universidades, que encuentra un nuevo dinamismo en las poblaciones empobrecidas y que se aúna en un rechazo a la privatización de los servicios sociales. Y aunque sea posible objetar que no está claro aún qué nuevo régimen político surge de toda esta potencia de las luchas, toda la discusión abierta en torno a la constituyente evidencia un fenómeno que recorre a todo el continente: un fuerte retraso de lo político con respecto a lo que se teje en su reverso, esto es, las capacidades plebeyas de revuelta y resistencia.

La sensibilidad como campo de batalla

¿Qué es la “ofensiva sensible”?

Esta formulación, que surgió en una conversación con una compañera, me pareció muy expresiva de un estado de cosas en el cual la sensibilidad se ha vuelto el campo de batalla en el que operan tanto las opciones individuales como las fuerzas colectivas de la economía y de la política. Tanto el rechazo como la instauración de lo que suele llamarse “subjetividad neoliberal” se juega en este nivel.

Uso el término “neoliberalismo” aclarando que su significación es plural y a veces crea confusiones. Designa al mismo tiempo al menos tres cosas diferentes: la reestructuración de las relaciones sociales capitalistas operadas a partir de la década del setenta a nivel global; un partido político que en cada coyuntura intenta profundizar un programa pro-empresarial; y unas micropolíticas y modos de gobernar la vida a partir de una coacción específica destinada a subordinar nuestras estrategias de existencia mediante dispositivos de mercado.

El libro quiere afirmar entonces dos cosas a la vez: por un lado, que no hay neoliberalismo sin una violencia contra la sensibilidad. Y por otro, que no hay lucha efectiva contra lo neoliberal por fuera de una ofensiva sensible sobre el campo social.

Este uso de la “sensibilidad” lo tomo sobre todo de dos pensadores contemporáneos: de la antropóloga Rita Segato, que logra explicar con toda claridad la relación entre neoliberalismo y patriarcado como una enorme pedagogía de la crueldad contra las mujeres, lo comunitario y contra la naturaleza misma; y de Franco Berardi, Bifo, que detecta en la innovación tecnológica una dinámica de apropiación corporativa de la inteligencia colectiva en términos de la aniquilación de todos los aspectos sensuales que permitirían ir más allá de la codificación con la que opera internet y en general de las formas digitales de cooperación.

¿Y los fenómenos recientes de “fascistización” tipo Brasil con Bolsonaro o Bolivia ahora? ¿Te parece que también tienen que ver con ese ataque sobre la sensibilidad?

Sí. Y me parece muy importante señalar la conexión entre exasperación de lo neoliberal y este tipo de neofascismo. Si lo neoliberal es inseparable de un intento de someter el deseo a la realización de las mercancías, el odio a la vida del neofascismo es la cara intolerante y militarizada de este neoliberalismo. Si en tiempos de paz los neoliberales enseñan los beneficios de vivir de acuerdo al mercado, en tiempos de crisis muestran su rostro hostil, el ataque a toda tendencia de autonomización de la vida con respecto a los mandatos de valorización capitalista.

Santiago López Petit lo ha explicado muy bien en sus libros: cada vez que el “querer vivir” entra en conflicto con el proyecto de vida organizado en el mercado, se desencadena una agresividad contra la existencia que abarca todo aquello que en la vida se presenta como síntoma: anomalía o inadecuación. La intolerancia con lo que en la vida no es productividad, no es deseo dócil a las normas y las marcas.

El odio crece con relación a todo aquello que no se adecua al mandato de los mercados. A todo lo que se presenta como anomalía. El neofascismo neoliberal, ejemplificado en Bolsonaro, es un peligro muy real. Algo que subestiman algunas personas de izquierda que no vieron con claridad la gravedad del golpe a Dilma y el encarcelamiento de Lula.

Por el contrario, una política del síntoma se abre si vamos más allá del tratamiento neoliberal del síntoma, que oscila entre el coaching y la represión. La opción de escuchar el síntoma puede conectar con el proceso de creación de formas de vida y de su politización.

En este contexto el golpe oligárquico y racista en Bolivia es particularmente grave, porque retrotrae la lucha política a los tiempos en la que los gobiernos constitucionales eran derrocados por golpes militares abiertamente represivos y “pro-occidentales”. Insisto en la importancia de contar con un lenguaje propio para caracterizar estos procesos: nuestras críticas a los gobiernos llamados progresistas no tienen punto de contacto con las razones que mueven a los golpistas. Los golpes reaccionarios deben ser repudiados y resistidos por todos los medios posibles, porque no se hacen sólo contra dirigentes, sino sobre todo contra pueblos en lucha.

Lo plebeyo: figura de lo ingobernable

Escuchar el síntoma, los malestares que recorren lo social, en lugar de gestionarlos o reprimirlos. De ahí puede surgir, si entiendo bien, una fuerza rebelde que llamas plebeya. ¿Qué es lo plebeyo?

Parece ser que en la antigüedad se llamaba plebeyos a los hijos naturales de la tierra, es decir, aquellos que carecían de apellido o de títulos públicos: esclavos libertos, migrantes. Luego, en la época de las revoluciones, el significado de “plebeyo” parece oscilar entre el proletario y el villano. Finalmente, en la historia argentina y sudamericana reciente, lo plebeyo aparece reiteradamente ligado a una gestualidad irreverente e igualitarista, incapturable por la política convencional.

Lo plebeyo no ha dejado de irrumpir bajo formas semi-insurreccionales o animando luchas colectivas, más bien como reverso de la política populista, pero también de la neoliberal. Quizás se pueda decir que lo plebeyo es aquello que en nuestras sociedades insiste como desacato, sea por sustracción o desborde, de los modos burgueses de reglar los modos de vida.

No me propuse estudiar lo plebeyo como objeto de una sociología o una política, sino a la inversa: partir de esa gestualidad incapturable como un punto de vista que permite enlazar la secuencia crítica que va de la escucha del síntoma a la creación de forma de vida atravesando micro o macro politizaciones. Más que describir lo plebeyo, me interesa lo plebeyo como perspectiva desde la cual describir la escritura de un orden. Partir del punto de vista de la crisis para leer desde ahí lo que se supone normal.

Rescatas a Maquiavelo cuando afirma que toda sociedad está dividida entre los Grandes (que gobiernan y explotan) y la plebe (que rechaza ser gobernada y explotada). Pero esa división Grandes-plebe, ¿no nos pasa hoy por el medio en el neoliberalismo? No habría exactamente entonces dos bandos, sino que la “línea del frente” nos atravesaría a cada uno.

Los últimos años no pude resistir la atracción por Maquiavelo, a partir de la tradición republicana (Spinoza) y sobre todo de la izquierdista, iniciada por Antonio Gramsci. Claude Lefort sostiene que en Maquiavelo la política es la división entre quienes desean dominar y quienes no quieren ser dominados. Esa lectura funciona muy bien con toda esta referencia sobre lo plebeyo.

Lo que me tienta es usar a Maquiavelo para leer el comportamiento de una línea divisoria que se ha vuelto tan ambigua e imprevisible. Un poco lo que escribía Paolo Virno acerca de la “ambivalencia de la multitud”, o la risa del Joker que propone el cine norteamericano actual. Esa risa que es a la vez dolor y alegría, y que es inseparable de una cierta imposibilidad de discernir lo que es real y lo que es mental. Toda esta ambivalencia pasional hace difícil distinguir de modo pleno fenómenos de sumisión y de rebelión, o anticipar estallidos. En sus clases de los años 80, Gilles Deleuze buscaba lo revolucionario en lo que llamaba “líneas de indiscernibilidad”, en la proliferación de flujos “indecidibles”.

Si es posible convocar de nuevo aquí a Maquiavelo es porque el Príncipe es ante todo un lector sintomático, un lector de síntomas. En la tradición de Freud y Marx, el síntoma anuncia una nueva manera de leer y de pensar. En la que la anomalía no debe ser apaciguada, sino desplegada. El “nuevo príncipe” -que con Gramsci deviene una figura colectiva y hoy agregaríamos, sin exclusión de género- es ante todo un lector interesado por captar el potencial cognitivo de las desobediencias (los síntomas), porque ese potencial es la materia sobre la que inventar nueva forma política.

Politizaciones impuras

En Maquiavelo, el “tumulto” es el motor de mayor vitalidad política y justicia social siempre y cuando el conflicto se inspire en el “deseo de no ser gobernados” del pueblo-plebe. Pero en la realidad que se nos muestra a los ojos las cosas a veces no están tan claras. La división social ya no se deja leer simplemente en el eje izquierda/derecha. Pienso en el 15M, en los chalecos amarillos franceses, en el movimiento brasileño de Junio de 2013, en el conflicto independentista en Catalunya… ¿Podríamos hablar de politizaciones impuras, de lo plebeyo oscuro? ¿Cómo situarse ante ello?

Quizás la lectura política sea difícil siempre, dado que el texto a leer está escrito en tinta limón. Es un texto atravesado por los enunciados “indecidibles” de los que hablaba Deleuze. ¿Qué política se hace posible en base a lo que en nosotros no quiere obedecer? Formular esta pregunta abre a una fenomenología compleja: síntoma-plebeyismo-creación de formas de vida-politizaciones. El príncipe colectivo debe aprender a leer en esa indiscernibilidad de que hablábamos. Debe extraer de esa lectura un sentido para lo anómalo. Debe extraer de allí las líneas que permitan recorrer una transformación histórica. Es su tarea: crear nueva institución.

¿Resulta útil la distinción izquierda/derecha en esta tarea? Creo que sí, a condición de ligar la izquierda con un cierto sentido del conflicto. Si retomamos la idea de Maquiavelo según la cual Roma tuvo las mejores leyes gracias a la condición tumultuosa de su pueblo, quizás podamos derivar de ahí una cierta idea de izquierda: aquella que liga la creación de forma de vida con la lucha popular y deduce de allí la mejora, el cambio de naturaleza histórica, de las leyes y las instituciones. Lo que en términos contemporáneos significa afirmar al mismo tiempo el carácter común de la propiedad y del carácter colectivo de las decisiones. En un sentido opuesto, puede observarse la conformación de “derechas tumultuosas”, como es el caso reciente del macrismo en la Argentina. La derecha también gana elecciones y se moviliza, incluso puede tomar las calles. Pero esta conflictividad reaccionaria apunta a separar y a privatizar el problema de la propiedad y del de la decisión, a reestablecer jerarquías raciales, de género y de clase. Esto es más extremo aún en Brasil o en Bolivia.

Los tumultos que producen nueva imaginación política parten de y reivindican la experiencia y el deseo de lo común, no de la reivindicación de la propiedad privada.

El Estado y la plebe

Entre los Grandes y la plebe hay una tercera figura: el Estado. ¿Qué partido va a tomar el Estado, a favor de los Grandes o del pueblo? ¿Puede el Estado establecer con el pueblo-plebe una cierta alianza? ¿Puede el Estado apoyarse en la plebe y amortiguar el poder de los Grandes? Tu posición no es “purista”, no buscas un “afuera revolucionario”, como podría ser el caso del Comité Invisible. Te preguntas por la posibilidad de esa alianza precaria Estado-plebe. Pero al mismo tiempo haces un balance muy crítico de la última experiencia kirchnerista que algunos leen precisamente como un tipo de articulación así.

Tengo la impresión de que la lengua del Estado obstaculiza la de la emancipación, sin que eso implique caer en una posición de indiferencia entre gobiernos progresistas y reaccionarios. No es fácil organizar esta discusión. Es indispensable hacer una crítica desde abajo sobre lo que fueron las experiencias de los gobiernos llamados progresistas de la región latinoamericana, que descansaron sobre un modo de acumulación de capital que no se atrevieron a cuestionar. Y al mismo tiempo esa crítica exige elaborar un discurso antagónico respecto del que utiliza la derecha reaccionaria. Ellos hablan de “corrupción”, mientras que me parece mucho más útil hablar de precariedad. Y de acumulación por desposesión.

Dicho esto, no disponemos de un “afuera” preexistente respecto de la dominación neoliberal. Sería mucho más fácil contar con un lugar incontaminado desde el cual defender una alternativa. Sí existen, en cambio, modos de estar “dentro y contra”. Modos que quizás apuntan a un “más allá”. Para pensar esta dinámica me es útil la reflexión de Deleuze y Guattari según la cual el capitalismo actúa según una lógica axiomática, resolviendo sus crisis en el espacio del mercado mundial y efectuando luego modelos de acumulación en el plano de la política nacional o regional. Esos modelos varían y funcionan de acuerdo a una oscilación entre dos polos: uno propiamente neoliberal, tiende a privilegiar el mercado exterior, y otro de tipo socialdemócrata (o populista) prioriza el mercado interno y las demandas sociales. La lógica axiomática impone a los estados una actividad de adjunción/sustracción de regulaciones según los requerimientos de la acumulación. Lo vemos en la Argentina de hoy, por ejemplo, donde la exigencia del pago de la deuda se traduce en una intensificación de las economías neoextractivas. Me parece imposible que la política pueda proyectar momentos democráticos efectivos sin apuntar a destruir este juego de oscilaciones.

¿Cómo romper esta circularidad? Esta pregunta lleva a indagar en el reverso de la política. En todas aquellas existencias que no se deducen automáticamente de la axiomática, sino que fugan de ese esquema de oscilaciones entre ambos polos. Entonces, si me interesa la posición que llamas “purista” (nombras al Comité Invisible) es porque es la única que aparece con nitidez discursiva por fuera de esta dinámica de control. Solo que hay que huir de todo lo puro porque, como decía Nietzsche, solo expresa valores sacerdotales. Los purismos esconden las propias dificultades para producir realidad de un modo alternativo. Por eso prefiero el pragmatismo de las resistencias populares. La posibilidad de combinar momentos nuevos entre quienes luchan por evitar la oscilación hacia el polo neoliberal-totalitario del capital y quienes luchan contra la axiomática como tal. Se trata de un espacio complejo, lleno de contradicciones, pero en el que quizás se puedan producir nuevas zonas comunes de acción.

Me parece que este tipo de acciones comunes se imponen cuando se comprende la imposibilidad de sostener una distancia absoluta entre forma de vida y política, o entre micro y macro política. Y vuelvo a poner de ejemplo una situación argentina actual: la reciente derogación de la ley que favorecía la utilización de contaminantes de aguas para la actividad de la megaminería en la Provincia de Mendoza. Una formidable movilización popular hizo dar marcha atrás al parlamento entero. ¿Es exagerado ver en estos episodios una comunicación con la calle chilena?

Para volver a lo que decíamos de Maquiavelo, el Príncipe colectivo solo tiene chance si se aprende la diferencia radical entre gobernar y dominar. El gobierno sin dominio va en camino de crear formas de autogobierno. Pero si, por el contrario, las luchas democráticas se desligan del problema del poder, la formación de mayorías electorales permanece impotente ante los dispositivos duros de la dominación (financieros, represivos, mediáticos). Por lo que, para volver a hablar de democracia, es necesario que la constitución de mayorías electorales logre penetrar y alterar el funcionamiento de esos dispositivos dictatoriales.

No estoy seguro de que hayamos aprendido esto aún. En una reciente entrevista a Pablo Iglesias, que ingresa como vicepresidente en el nuevo gobierno de coalición de izquierdas en España, observo poca innovación a la hora de pensar la relación entre gobierno y movimientos: el gobierno cristaliza demandas, pero no abre o reparte el poder; los movimientos funcionan como legitimación democrática, pero no como fuerza de transformación. En el libro hablas de “ampliar la decisión política a nuevos actores”. ¿Qué significaría esto? 

En su libro El huracán rojo, el profesor Alejandro Horowicz reconstruye cómo la teoría y la práctica del doble poder permitió conectar, tanto en Francia como en Rusia, democracia y revolución. Esa conexión está determinada por sujetos colectivos en estado de experimentación de nuevos planos de igualdad. ¿Qué surgirá de lo que ocurre estos días en Chile en torno a la demanda de asamblea constituyente? Si algo hemos aprendido es que existe una correlación directa entre modo de acumulación por desposesión y restricción de los espacios de decisión política. Un gobierno que se quiere progresista o popular, pienso, debe honrar el compromiso de abrir espacios de transformación estratégica con todos aquellos que resisten al modo de acumulación (mega-minería, monocultivo, destrucción del medio ambiente, explotación vía endeudamiento, precarización de las condiciones de vida). Ampliar el sistema de toma de decisiones hasta abarcar actores sociales en disputa con el modo de acumulación es el único camino que imagino para modificar, en un proceso real, la realidad neoliberal en que vivimos. Es el sentido último de la idea de “ofensiva sensible”: aprender de los movimientos sociales que, como las Madres de Plaza de mayo, los piqueteros de 2001 o los feminismos populares han contribuido a resensibilizar el campo social.

Fuente e imagen: http://lobosuelto.com/neoliberalismoysensibilidad-savatersztulwark/

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Los bancos ganaron 166 % más en 2019: ¿y cuánto recibió la educación pública?

Por: Nathalia González Seligra y Federico Puy.

Ya arrancó la paritaria nacional docente y hubo reuniones en varias provincias. Nicolas Trotta, el ministro de Educación quiere quitar la cláusula gatillo y pide “responsabilidad” y mesura a la hora de discutir plata para educación y salarios, mientras su gobierno negocia pagar a bonistas y FMI. La deuda, es con la educación y las y los trabajadores. ¿Qué plantea la izquierda?

Necesitamos recuperar todo lo perdido bajo los cuatro años de gobierno de Mauricio Macri. Nuestro salario perdió entre un 30, 40 o 50 por ciento (según informes de sindicatos provinciales) de poder adquisitivo, mientras que las grandes patronales amasaron fortunas. Las familias de nuestros chicos se quedaron sin trabajo, o hacen changas en forma precarizada y no llegan a fin de mes. La canasta básica familiar según el propio Indec está en $62 mil pesos y los alimentos aumentaron en enero un 4,7% y va a seguir subiendo porque anuncian nuevos tarifazos. Estas tarifas que tanto afectan a nuestros pibes y sus familias, que muchas veces el único plato de comida caliente que comen es en la escuela, porque prender una hornalla es un lujo.

La importancia de la cláusula gatillo

Comenzó la discusión paritaria y Hugo Yasky, diputado nacional por el Frente de Todos y dirigente de la CTA dijo por los medios que “la cláusula gatillo en las paritarias genera inercia inflacionaria», el mismo discurso que tiene Trotta y los funcionarios del gobierno. Estas declaraciones fueron en consonancia con las de Alberto Fernández.

Ya hay dos provincias afectadas por la quita de la cláusula gatillo, que correspondía a la negociación del año pasado a nuestro salario. Se movilizaron en Tucumán, los docentes junto a estatales y trabajadores de la salud, en Mendoza. En la provincia de Buenos Aires el gobernador Axel Kicillof, optó por los buitres antes que la educación. O la propia provincia de Chubut, donde los bonistas exigen $650mil millones de dólares a la provincia y se adeuda la cláusula gatillo a los docentes.

Yasky se hace eco de los funcionarios que quieren imponer paritarias maniatada y cuando se habla de aumento de salario nos piden que más seamos solidarios con los menos tienen. Los docentes trabajamos todos los días con las familias que vemos cómo ingresan en la más absoluta pobreza, sabemos de qué se trata, no nos las tienen que contar. Somos solidarios todos los días poniendo de nuestros bolsillos para material didáctico o ropa y zapatillas cuando una mamá nos cuenta porque no manda a sus hijos al colegio ¿Por qué a los que más ganaron con la era de Mauricio Macri no se les pide absolutamente nada?, y es más, en algunos casos le dieron nuevos beneficios como a las petroleras y mineras.

Miremos sino las fabulosas ganancias de los Bancos privados, solo en 2019 – $ 262.332 millones. Es decir, un 166% más que en 2018. Pero en cambio con nuestros viejos y viejas, el ajuste empieza a partir de una módica jubilación $ 16.200, para alguien que laburo años y años. Y a los trabajadores se les pide mesura ¿Porque no ajustan a los bancos, petroleras, grandes empresarios del campo?

La deuda es con los pibes y la educación

Desde hace muchos años la educación viene en caída libre, gracias a las políticas educativas neoliberales implementadas desde los 80, con una educación ligada a las necesidades de las grandes patronales, del trabajo precario y de la necesidad del capital de reproducir mano de obra barata. La baja en los presupuestos educativos, los constantes ataques a los docentes, la precarización enorme en la juventud y la constante pauperización de las familias que concurren a la escuela pública.

Aunque da bronca, vale la pena recordar que más de 700 mil chicos de 5 a 15 años trabajan en el país, y según UNICEF hay un 47,7 por ciento de los hogares con niños y adolescentes que no cubren la canasta básica y 5,6 millones de niños son pobres, de ellos, 1,3 millón está en la indigencia. Esto se profundizará. Hay que unirnos desde las escuelas con todas estas familias, con la juventud y organizarse, para pelear contra estas condiciones de vida que quieren imponernos.

¿Cómo salimos de esta crisis?

Con respecto a la crisis que dejó Macri y la deuda hay que tomar decisiones fuertes, como planteó nuestro compañero Nicolás del Caño y el Frente de Izquierda en campaña. Desconociendo esta deuda el país se ahorraría millones y millones, que como ya se demostró es ilegal, ilegítima y fraudulenta. Es falsa la idea de que se podía cumplir la deuda y frenar el ajuste. Mientras se negocie para pagar, la contrapartida va a ser una política que haga caer los costos sobre sectores de la clase trabajadora y el pueblo, nunca sobre los banqueros. Aunque lo quieran tapar con discursos de «solidaridad». Hay que hacer un gran ahorro nacional desconociendo soberanamente la deuda y volcando esas decenas de miles de millones de dólares a servicio de las necesidades del pueblo trabajador. Es lo contrario a subordinarse a los dictados del FMI y los buitres como está haciendo Alberto.

Por eso la tarea, tenemos que asumirla en conjunto trabajadores, estudiantes, familias jubilados movilizándonos e imponer en las calles otro programa, otra política al servicio de las mayorías. Esa es la solidaridad que tenemos que desarrollar, pelear juntos por nuestros intereses.

Para evitar la crisis y un posible “default”, se hace necesario desconocer la deuda no pagarla y nacionalizar la banca para que no fuguen los capitales, los mismos que se beneficiaron de la deuda, ya que los grandes bancos privados y todo el sistema está organizado no para proteger a los pequeños ahorristas (cómo vimos en 2001), sino para proteger a los mismos ricos que toman deuda fraudulenta y cada vez que las cosas se ponen feas la fugan al exterior.

El país recaudaría nacionalizando el comercio exterior, hoy en manos de las cerealeras y otras patronales agrarias, y seguramente con estas medidas habría decenas de millones de dólares por año para bajar las tarifas. Y nacionalizar el sistema energético para no quedar atrasados tecnológicamente y hacer un plan de obras públicas para construir un millón de viviendas, hospitales, escuelas, pagar a los jubilados la canasta básica, entre otras medidas de emergencia. Sólo una nacionalización de la banca y de las grandes empresas estratégicas podrá crear empleo y superar la pobreza.

¿Qué deben hacer nuestros sindicatos?

En toda la Argentina somos más de un millón y medio de docentes, de todos los niveles. Hay una escuela en cada pueblo y en cada ciudad. Miren la fuerza y la extensión que tenemos y el lugar que ocupamos. Somos parte, como trabajadores de la educación, del conjunto de la clase trabajadora en Argentina que van desde los que abren las escuelas, los que construyen casas, trabajan en las fábricas y comercios, y los que manejan los transportes. Nosotros trabajamos con los hijos e hijas de toda esta clase trabajadora.

Los sindicatos nacionales como CTERA tienen que tomar en sus manos estas problemáticas y convocar a movilizar. En primer lugar hay que poner en pie asambleas por escuela, por zona y distrito y debatir de abajo para arriba para tomar resoluciones. En relación al salario tenemos que defender la cláusula gatillo y conseguir un aumento que nos permita superar realmente a la inflación. Pelear por un básico unificado nacional sin sumas en negro, nacionalizar el sistema educativo acabando con los resabios de la ley federal de Educación de Menem y la fragmentación que mantuvo la Ley Nacional.

La CTERA tiene la fuerza de hacer desde Ushuaia a la Quiaca una fuerte campaña ¡La deuda es con el pueblo! partiendo de la necesidad de no pagar esta estafa y explicando por ejemplo, que si se elige pagar a los bonistas y arreglar con el FMI, las primeras en golpear serán nuestras escuelas. Para los que conocemos o conservamos memoria de las grandes luchas que dimos los docentes, tanto el Maestrazo de 1989 como las luchas provinciales previas al 2001, o la importante lucha en Provincia cuando los docentes cantábamos “A ver Cristina, a ver si nos entendemos, con 1800 pesos, de básico no comemos / Derrochan millones, pagando a Repsol/ y no dan un peso, para educación. / Los trabajadores salimo’ a luchar / ganemos las calles, huelga general”, cuando se acuerda con los buitres y el Fondo vienen por nuestros derechos. Hoy tenemos como apoyo seccionales y sindicatos provinciales recuperados por la izquierda, para poner otra política y otros intereses por delante.

Los docentes del PTS en el Frente de Izquierda Unidad, desde la Corriente Nacional 9 de Abril, con presencia en decenas provincias, somos socialistas y peleamos día a día contra la clases social de los especuladores y los ricos, por ellos defendemos nuestro salario, enfrentamos tarifazos y ajustes a jubilados y el pueblo.. Los dueños de la Argentina son duros contra los trabajadores, pero cobardes frente al FMI y a los grandes acreedores. Sólo una gran fuerza de trabajadores puede movilizar a todo el pueblo, conquistar un gobierno de los trabajadores que no se agache ante los poderosos para frenar décadas y décadas de decadencia nacional.

Fuente del artículo: https://laizquierdadiario.com/Los-bancos-ganaron-166-mas-en-2019-y-cuanto-recibio-la-educacion-publica

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“En Venezuela ya muchas personas viven dentro de condiciones de catástrofe ambiental”

América del Sur/ Venezuela/ 18.02.2020/ Fuente: correodelcaroni.com.

 

La Constitución de la República de Venezuela en su capítulo nueve sobre los derechos ambientales, artículo 127, establece que es una responsabilidad del Estado generar políticas públicas que garanticen el cuidado y protección del ambiente ya que “toda persona tiene derecho individual y colectivamente a disfrutar de una vida y de un ambiente seguro, sano y ecológicamente equilibrado”.

Señala también que es una obligación proporcionar el desenvolvimiento de la población en un “ambiente libre de contaminación” en donde el aire, agua y suelos sean protegidos. Sin embargo, el desgobierno y la falta de acciones políticas -en cualquier ámbito- golpea fuertemente al medio ambiente venezolano.

Gigantes deforestaciones, contaminación del agua y comida con mercurio, inyección de gases a la copa de ozono y fuertes cambios climáticos son algunas de las consecuencias ambientales en la actualidad traída por un modelo económico extractivista depredador, es decir, extraer recursos a todo dar sin medir el impacto.

Caso particular del estado Bolívar: el Arco Minero del Orinoco. En esta zona se explota masivamente el oro de la manera tradicional, ya que no se cuenta con la tecnología adecuada para realizar una explotación minera ecología. Por consiguiente, la quema de millones de hectáreas, el uso de cianuro y arsénico a gran escala y el desvío de las corrientes de agua perjudican de manera notable tanto la tierra como el agua, el clima y la biodiversidad de toda el área.

Se pronostica que esta parte de la nación se convertirá en un desierto improductivo por las excavaciones contaminadas y que esto comprometerá gravemente las reservas de agua y generación de energía para todo el país.

A dos semanas de que el papa Francisco I publicara la exhortación apostólica Querida Amazonia donde expresa la importancia de la selva como pulmón del mundo y la responsabilidad que tienen las naciones que la conforman sobre ella para cuidarla y que sea una riqueza natural para la humanidad, Alejandro Álvarez, coordinador de Clima21 – Ambiente y Derechos Humanos, publica su análisis de la situación ambiental del país.

Clima21 es una organización enfocada en los derechos humanos ambientales de los venezolanos que busca de promover la educación ambiental en el marco del desarrollo sostenible.

El borde inexistente de la catástrofe ambiental venezolana, por Alejandro Álvarez

Leo una noticia donde alguien declara a un periódico que “Venezuela está al borde de una hecatombe ambiental”.

Ese tipo de declaraciones más que denunciar y buscar soluciones para la terrible situación ambiental que vive actualmente el país, lo que hace es confundir a los lectores y muestra el poco conocimiento sobre el ambiente que tiene el que expresó esa opinión.

Las crisis ambientales son procesos que van escalando y generando consecuencias.

No existe un lugar o situación que esté al borde de algo, como si estuviéramos aún a salvo siempre y cuando no demos un paso demás.

Además esa afirmación desconoce la complejidad de los diferentes temas ambientales en los diversos territorios del país, con distintos procesos desarrollándose en paralelo e incidiendo los unos sobre los otros.

Por eso, debido a la crisis ambiental que sufre Venezuela ya muchas personas viven dentro de condiciones de catástrofe ambiental.

Piensen en personas que habitan en sitios que no tienen servicio de agua desde hace varios meses (en algunos casos muchos meses) o donde nunca se recogen los desechos sólidos.

Quizás no podemos entender del todo el nivel de daño de la falta de agua. Pero podemos tratar de comprender la magnitud del desastre en este testimonio de una habitante de una zona popular del estado Carabobo:

“Pocos saben lo que significa vivir casi dos semanas sin agua. Tu vida termina degradándose completamente. Cada aspecto. Es como retroceder y dejar de ser parte de la civilización”.

O también los que viven en sitios donde el aire o el alimento están fuertemente contaminados de mercurio. Lugares con niveles de concentración de mercurio tan alto que está aumentando de manera alarmante el número de personas afectadas y de niños nacidos muertos o con graves deficiencias.

Otras personas habitan en zonas que han sufrido procesos de deforestación tan severos que los ríos se están secando o donde ya no existen los bosques que actuaban como mecanismo de estabilización de los suelos y tienen cada vez un mayor riesgo de ser afectados por un derrumbe o deslave.

Muchos otros viven en zonas inundables o cuyos suelos se desertificaron. O donde fueron agotados los recursos de la biodiversidad de los cuales dependían para su alimentación o economía.

Del primer caso hablamos de cientos de miles de personas como las que fueron afectadas en las inundaciones al sur del país en el 2018. Y cuando hablamos de afectadas queremos decir que muchísimas personas perdieron sus viviendas, cosechas, animales y sus bienes personales. La enorme mayoría eran personas muy pobres. Luego de esa situación quedaron en una situación aún peor.

En el caso de desertificación ya pueblos completos fueron abandonados al perder toda fuente de agua y posibilidad de extraer alguna cosecha de sus suelos agotados.

Por su parte, miles de personas en el estado Sucre quedaron sin capacidad de mantenerse al ir desapareciendo los recursos pesqueros de los que dependían para vivir.

En todos esos casos ¿dónde está el borde? y si esa línea existiese, ya mucha gente la sobrepasó, y cayeron al precipicio. Otros van avanzando hacia cada vez peores condiciones de vida.

Por todo ello es necesario tener cuidado con las ideas simplistas (por no decir otra cosa) sobre temas complejos. Menos unas que hagan creer que “vamos por el mal camino” pero sí se rectifica aún hay tiempo para evitar los daños.

Esta crisis ambiental está afectando de manera muy grave a muchísimos venezolanos y representa una violación masiva de derechos humanos. Aún peor, se convertirá en un importante obstáculo para que el país logre recobrar un nivel mínimo de bienestar.

Además estas frases apocalípticas generan generalmente rechazo o resignación más que acción urgente que es lo que necesitamos.

Por ello debemos unirnos todos para resistir y luchar contra un sistema construido para que un grupo de bandas criminales destruyan el país y su naturaleza sólo por codicia y perversión.

Más adelante, será necesario iniciar programas nacionales de restauración y educación ambiental que reconstruyan los equilibrios básicos de la naturaleza y de nuestra relación con ella.

Sólo así podremos recobrar el país próspero y responsable que necesitamos y donde ya nadie hable, ni viva en situaciones borde.

Fuente de la noticia: http://correodelcaroni.com/mas/ambiente/4435-en-venezuela-ya-muchas-personas-viven-dentro-de-condiciones-de-catastrofe-ambiental

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CLADE: Sociedad civil de Perú celebra reglamentación de la educación privada

América del Sur/ Perú/ 18.02.2020/ Por: Samuel Grillo /  Fuente: redclade.org.

Nuevo decreto del Ministerio de Educación peruano cierra escuelas privadas ilegales y apunta hacia la reglamentación de este tipo de institución

La Plataforma por la Educación, coalición de la sociedad civil en la cual forma parte la Campaña Peruana por el Derecho a la Educación (CPDE), publicó un pronunciamiento, a propósito de la emisión del Decreto de Urgencia (DU) nº002 del Ministerio de Educación (MINEDU). El decreto anuncia el cierre de cientos de escuelas ilegales que ofrecían servicios a familias de escasos recursos en el país.

También expresa la intención del MINEDU de regular el funcionamiento de las escuelas privadas, las cuales en el país, según Madeleine Zúñiga, coordinadora de la CPDE, son muchas y muy diversas, pasando por los colegios religiosos y también los promovidos por consorcios de bancos y otros actores con fines de lucro.

En su pronunciamiento, la Plataforma por la Educación saluda la decisión del Ejecutivo de actuar contra la extendida informalidad que existe en el sector de la educación privada en el país. “De este modo, el Estado peruano ejerce su rol de garante del derecho a la educación, afirmando a la educación como un servicio de interés público, cuya calidad le corresponde regular, tanto si se ofrece en instituciones de gestión estatal como de gestión privada”, subraya la declaración pública.

Según la Plataforma por la Educación, desde la promulgación de la Ley de Promoción de la Inversión en Educación (DL 882), se  observa un acelerado crecimiento de instituciones educativas privadas de características muy distintas y con fines de lucro en el país. Su espectro va desde aquellas de bajo costo y mala calidad, hasta las que son de excelente calidad pero a un costo altísimo.

La Plataforma insta al MINEDU para que mantenga informada a la población sobre la reglamentación del Decreto, en la que se especificarán los mecanismos para su implementación, señalando con precisión a qué tipo de instituciones educativas privadas afectarán las medidas que disponga.

“El MINEDU debe tener muy en cuenta la gran diversidad de escuelas privadas para regular equitativamente su funcionamiento y a la vez frenar el lucro que ha convertido a la educación en una mercancía, siendo un factor más de segregación, de segmentación social. El pronunciamiento demanda velar por la calidad de la educación pública y privada, pero solo una educación pública de calidad podrá detener la migración de las familias a las escuelas privadas al alcance de sus bolsillos, y en búsqueda de una supuesta mejor calidad”, afirma Madeleine Zúñiga.

Fuente de la noticia: https://redclade.org/noticias/peru-sociedad-civil-celebra-reglamentacion-de-la-educacion-privada/

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