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Diego Sztulwark: «El neoliberalismo es un gran aparato que opera sobre el deseo y las maneras de vivir»

Por: Melisa Molina

El poder, la política, el consumo y los afectos

En esta entrevista con PáginaI12, el autor del libro La ofensiva sensible reflexiona sobre las subjetividades que construye el neoliberalismo y destaca el rol de los movimientos feministas, las comunidades indígenas y las organizaciones de trabajadores precarizados como formas de resistencia al poder hegemónico.

«Hay que preguntarse qué experiencias de consumo hay habilitadas, y producir formas nuevas», dice el politólogo Diego Sztulwark.

«El neoliberalismo es un gran aparato que opera sobre el deseo y las maneras de vivir», dijo en diálogo con PáginaI12 el politólogo Diego Sztulwark. En su libro La ofensiva sensible (Caja Negra), Sztulwark indaga las diferencias entre vidas ligadas a los automatismos del mercado y vidas que no encajan porque asumen su existencia como una pregunta: «Ya sea porque se enferman, porque son vulnerables, rebeldes, oscuros, o porque han tenido alguna experiencia que los ha llevado a desviarse respecto de la norma», explica. Sztulwark reflexiona sobre quienes para vivir tienen que inventar lenguajes, alianzas y grupos nuevos y por eso entran en procesos de politización: ahí destaca el rol de los movimientos feministas, las comunidades indígenas y los movimientos de trabajadores precarizados que, sostiene, forman el «reverso de lo político» y sin los cuales sería difícil entender fenómenos claves en la crisis del neoliberalismo que vive gran parte de Latinoamérica. En ese sentido, advierte que los gobiernos populistas no han sabido o logrado propiciar un modo de vida diferente al que propone el mercado.

– ¿A qué se refiere cuando dice en su libro que “el modo de vida de derecha es tan triste como irrefutable”?

– Tomo este concepto de una tesis que elaboró Silvia Schwarzböck: dice que luego de los ‘70 y de la posdictadura solamente hay vidas de derecha. Es irrefutable ya que es una descripción correcta y permite comprender mucho del presente, pero es triste porque no permite ver la existencia de momentos donde hay una tensión distinta, donde los cuerpos aparecen articulados con el lenguaje de otra manera, donde hay una investigación sobre la propia vida y una no adaptación con lo que es el mundo neoliberal. Me resulta triste todo pensamiento que se limita a hacer una descripción del enemigo sobre nosotros y que sanciona una realidad derrotista. Es triste y también no es verdadera, ya que oculta toda una dimensión que llamaría “la verdad por desplazamiento”, que se crea desplazando lo que se impone, creando resistencias, y que no acepta el mundo tal como es.

-En su libro contrapone «modo de vida» a «forma de vida»: ¿cuál es la diferencia entre ambos conceptos?

– Llamo «modo de vida» a toda manera de vivir articulada en relación automática con el mercado, a todo lo que viene dado. El neoliberalismo es un gran aparato que opera sobre el deseo y las maneras de vivir. Necesité distinguirlo de la «forma de vida», que sería la de aquellos que asumen su vida como una pregunta y no cuajan directamente en ese automatismo, ya sea porque se enferman, son vulnerables, rebeldes, oscuros, o porque han tenido alguna experiencia que los ha llevado a desviarse de la norma. Mi interrogante es qué hacemos con los que para vivir tienen que inventar lenguajes, alianzas y grupos nuevos y por eso entran en procesos de politización. Las izquierdas no lo piensan porque tienen la idea de que lo único posible contra el neoliberalismo es un partido revolucionario que “algún día podremos crear”. Pero el partido de los revolucionarios no será nada sin el partido de los sintomáticos y de aquello que no cabe en los “modos de vida” y que ocurre en el reverso de lo político. Sin eso, es difícil entender una serie de fenómenos que se van dando en las distintas crisis del neoliberalismo.

– ¿Qué importancia tienen los movimientos indígenas, feministas y de trabajadores precarizados en la construcción de otras “formas de vida”?

Lo indígena es importante porque tiene elementos comunitaristas, de resistencia, de marcas de una guerra perdida. De forma colectiva hacen ejercicios existenciales que los alejan de las premisas de obediencia que el neoliberalismo impone a la vida. Las tierras sobre las que están no dan lo mismo, el capital las quiere para hacer negocios y sus formas de vida necesitan poner un límite a ese modo de valorización. Por eso no se puede evitar la politización. Otro eje fundamental es lo que sucede con el trabajo precario. En Argentina hay una larga historia del movimiento de precarizados. En la crisis del 2001, el movimiento piquetero fue la irrupción autónoma de una resistencia desde la precariedad ante las formas de dominación neoliberal. Una parte grande de personas que trabajan en la ultra-informalidad hicieron ya experiencias de organización gremial, social, política y de lucha. El sujeto llamado “trabajador precario” va a estar en el centro de las dinámicas de conflicto. Y el tercer movimiento a observar son los feminismos populares. Ellos son capaces de radiografiar la economía desde abajo y percibir todas las formas de explotación informalizadas que recorren el campo social y que implican desde denunciar la deuda como mecanismo financiero de sometimiento hasta comprender cómo la construcción de masculinidades violentas es parte misma de la dinámica de valorización.

-Álvaro García Linera dijo, en 2015, que uno de los errores de los gobiernos populares de América Latina fue que lograron una ampliación del consumo pero sin politización de los sujetos. ¿Cómo analiza ese fenómeno a la luz de lo que sucede hoy en Bolivia y en toda la región?

Tomo a García Linera como el intelectual que mejor procesa discursivamente la versión que los gobiernos populistas dan de sí mismos. El balance que él hacía es que se daba una paradoja por la cual los gobiernos populistas incluyeron a los sectores históricamente excluidos en el consumo y, después, esos sectores populares votaron gobiernos neoliberales. Linera dice que faltó, en esa inclusión, clarificación política. Esa lectura es inocente porque si te das cuenta que la forma de consumo produce modo de vida no podés reducir el problema a una relación de consciencia que se resuelva vía pedagogía o propaganda. Los procesos prácticos de subjetivación no van a ser corregidos porque vengan a darte una clase de sociología. Una de las críticas fuertes a estos procesos es que privilegian ocupar el Estado por sobre ocupar la sociedad y transformarla. Hay que preguntarse qué experiencias de consumo hay habilitadas, y producir formas nuevas.

-Frente a las movilizaciones en Chile, ¿ve un rol importante de la juventud que, cansada del modo de vida neoliberal, sale a la calle, y que como respuesta el Estado les muestra su cara más represiva sacándoles los ojos?

Estuve en Chile y participé en manifestaciones, asambleas, y di un curso en la universidad. Es una barbaridad lo que están haciendo los carabineros. Mientras estuve allá había 217 chicos sin ojos. Cuando los equilibrios del neoliberalismo se agotan, aparece un odio inmenso a todo lo que se mueve, goza diferente, a lo que no se adecua. Un odio fascista que se estaba incubando y que lo vemos geopolíticamente en la figura de Bolsonaro. Se ve en el odio que tienen las fuerzas de seguridad; en el desprecio de las burocracias; en el racismo y sexismo de los medios de comunicación. En Chile apareció algo formidable que son miles de personas durante días en la calle, decididas a que el régimen post-pinochetista caiga. El descontento es amplio porque es en contra de cómo se reproduce la vida neoliberal. Frente a la estafa, hay un reverso de lo político que estalla, que no tiene representación en el régimen convencional y que pide discutir de cero la constitución del Estado.

– ¿Qué importancia tiene el diálogo entre las nuevas y las viejas generaciones para dar la batalla desde el campo de lo sensible y construir subjetividades distintas a las que propone el mercado?

-Cuando empecé a militar en los ‘90, Eduardo Luis Duhalde nos dio un curso de formación a los que estábamos en el secundario y me regaló dos libros: Los condenados de la tierra, de Frantz Fanon, e Historia y consciencia de clase, de Georgy Lukács, y me dijo: “Los militantes nos deprimimos cada vez que hay una derrota histórica pero leemos estos libros y seguimos. Por eso somos militantes”, después me aclaró que “solamente hay militante entre ciclo y ciclo de lucha», y que «el militante sirve para comunicarle al nuevo ciclo los saberes conquistados en el anterior”. Militante no es quien dirige, o la tiene clara, porque sus saberes son anacrónicos. Sin embargo, toda generación busca, como dice Walter Benjamin, una cita perdida con las generaciones anteriores. Y si bien es una cita que no se concretará, no podemos dejar de buscarla. Toda generación tiene el poder de apropiarse del pasado para sus fines, redimirlo, pero se trata de saberes que sólo sabrán cómo usarlos las generaciones que actualmente necesitan dar sus luchas y hacerse sus preguntas.

Entrevista: Melisa Molina.

Fuente e imagen:  https://www.pagina12.com.ar/248046-diego-sztulwark-el-neoliberalismo-es-un-gran-aparato-que-ope

 

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Venezuela: Carnavales del Callao una de las fiestas más coloridas del país

América del Sur/ Venezuela/ 25.02.2020/ Fuente: www.ultimasnoticias.com.ve.

El ministro para la Cultura, Ernesto Villegas resaltó este martes a través de su cuenta oficial en la red social Twitter @VillegasPoljak el gran desfile de Carnaval que se realizan en el Callao, estado Bolívar.

«#EnFotos | Carnavales de #ElCallao 2020, únicos de #Venezuela declarados por @UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad #FelizMartes#Carnavales2020#Carnaval2020#RetornoSeguro2020»

Con más de 115 años de tradición, los Carnavales de El Callao son una de las tradiciones venezolanas más representativas de las fiestas carnestolendas del país. Provenientes de El Callao, un pueblo minero en el sur-occidente de Venezuela, los carnavales de El Callao fueron declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) en el año 2016, además de ser Patrimonio Cultural del estado Bolívar y Bien de Interés Cultural de la Nación.

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En el estado Bolívar los preparativos de los carnavales comienzan inmediatamente después de escuchar el último cañonazo que da inicio al nuevo año. Los pobladores salen a las calles danzando al ritmo del calipso y con ellos sus ganas de celebrarlos por todo lo alto.

Cuando son las diez de la mañana del primer domingo de Carnaval, se celebra la misa de las madamas. «Todas están sentadas en los bancos de la iglesia -explica Teruggi- llevan pañuelos de colores sobre la cabeza –colac, es la palabra en patois–, aros grandes y dorados, como los collares que cuelgan sobre vestidos de flores y más colores. Muchas llevan a su lado una canasta con comida dulce. ‘Cuida y protege a las madamas, señor’, dice una voz de mujer desde el altar».

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La negra Isidora

No es posible hablar de los carnavales de El Callao sin hablar de la Negra Isidora. Poco antes de su aparición pública, en 1943 a sus 20 años, El Callao y sus tradiciones estaban en decaída: muchos habían emigrado por el ascenso en importancia del petróleo en otras zonas del país. Entonces, Lucía Isidora Agnes, telefonista en la mina y sindicalista, junto a Carlos Small y otros músicos de calipso, decidieron unirse para darle un nuevo impulso a sus tradiciones. Así, “La Negra” organizó su comparsa de madamas; introdujeron el cuatro, las maracas y la campanilla, fundaron la Asociación de Amigos del Calipso, y el Carnaval volvió a ser fuerte, de todos.

“Los cultores no dejaron morir la cultura, nos enseñaron a nosotros, y seguimos con el legado, no podemos perder nuestra cultura”, explicó Omaira González, una de las madamas entrevistadas.

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Los participantes

  • En la cabecera de la comparsa van diez diablos. Visten de rojo y negro, son niños y adultos, usan látigos que golpean contra el piso, a medida que se van abriendo paso en la calle y la gente. Entre ellos, algunos usan una máscara grande y más ancha que el cuerpo, que representa un rostro con cuernos como del mal, aunque en El Callao los diablos no son la expresión de la lucha del bien y el mal cristiano, son el orden necesario de una festividad abierta a todos.
  • Seguido de tridentes y látigos vienen las madamas.
  • Luego van las bailarinas, también conocidas como «fantasías», que usan plumas grandes y verdes, amarillas, azules, naranjas, con tonos intensos y combinados de trópico como sus vestidos.
  • Niños y adultos también personifican a los mineros y trabajadores de la explotación del oro, con música, danza y disfraces propios de las vestimentas del obrero. Los propios mineros también marchan al ritmo del Calypso en las comparsas.
  • A las espaldas de todos, viene la música: una estructura vertical hecha de 26 parlantes –la amplificación eléctrica fue agregada a las comparsas en los años setenta–, que avanza encabezada por una guitarra y un cuatro eléctrico, tiene en los laterales a los cantantes, y las percusiones por detrás, que son 20 o más.
  • Luego, sigue la gente bailando, repitiendo estribillos en español, inglés y patois: “Ajá, ajá, bandido, estabas callado, estabas escondido, sacando tu oro muy cerca del río”, “All the day tonight, all the night tonight”, “Entre personajes que vinieron de las Antillas y personajes criollos conformamos una raza, vengan todos a bailar”.
  • Varias decenas de comparsas recorren las calles de El Callao, miles de personas venidas del país, que superponen días y noches de calipso, de máscaras, agua, pelucas, espuma y coronas.
  • A las dos de cada madrugada emerge otro personaje clave del Carnaval: el medio o pinto, conocido como “mediopinto”. Ismael Lezama, miembro de la Fundación Banane Pilée –plátano pilado–, la cual dicta talleres de construcción de instrumentos en El Callao, recordó las raíces de este personaje que se hizo parte del Carnaval, junto a su frase: medio –bolívar– o lo pinto, que deja los rostros ennegrecidos de quienes andan por las noches de El Callao y no buscan oro, sino alegría: “Para aquel tiempo, los grandes señores, los dueños hacían sus fiestas y no invitaban a los trabajadores;entonces, nuestros ancestros se pintaban con esta mezcla de melao de papelón y un polvillo de carbón, se metían a la medianoche, de madrugada, y les aguaban la fiesta, era un protesta”, explicó.

En 2016, durante la reunión del comité intergubernamental de la Unesco que se reunió en Adis Abeda, Etiopía, dicha organización emitió un boletín de prensa, en el cual detalló: «Desde enero a marzo, esta festividad tradicional agrupa hasta unos 3.000 participantes que desfilan por las calles de la localidad disfrazados de personajes históricos o imaginarios al ritmo del calipso».

Resaltó el traspaso de esta práctica cultural a las nuevas generaciones que se inicia en las familias de El Callao pero también se lleva a cabo en escuelas por cultores de esta tradición. «En las que los niños adquieren las competencias necesarias para participar en el carnaval, componiendo melodías, tocando instrumentos musicales, cantando, bailando y fabricando máscaras».

Los habitantes de El Callao sienten que la declaración les ha permitido proyectarse en nuevas direcciones: “¿Cuando se acabe el oro de qué vamos a vivir nosotros? Vamos a sembrar el oro a través de nuestro talento humano, la creatividad que tenemos, y esto nos va a servir a nosotros para fortalecer, desarrollar, a través del tiempo, sosteniblemente, el turismo patrimonial”, señaló Ismael Lezama en ese momento.

El Carnaval está más vivo que nunca, arraigado en una comunidad que sabe su valor, y la necesidad de estar organizados y unidos, para mantenerlo y hacerlo cada año más fuerte. Así lo han venido haciendo desde siempre: recaudando dinero para comprar y arreglar los instrumentos, dictando talleres para construirlos, etc. De abajo hacia arriba, así ha sido el camino de esa celebración y su calipso. Y, como señalaba Ismael, el Carnaval deberá mantenerse abierto, participativo, ser ese recorrido por las calles de El Callao donde todos pueden bailar, cantar bajo el día y la noche.

Así seguirá esa identidad honda, ligada a las minas, las Antillas, la dignidad popular y su alegría, nacida de la resistencia y el tambor de miles, que reunidos bajo el cielo de Venezuela, dieron vida a una cultura única: el calipso.

Fuente de la reseña: http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/general/carnavales-del-callao-una-de-las-fiestas-mas-coloridas-del-pais/

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Vídeo: Aprender en casa por Melina Furman

Por: TEDx Talks.

Las ganas de aprender son el combustible esencial de la educación. ¿Cómo podemos, entonces, despertar en nuestros hijos el deseo de aprender? Melina Furman, educadora y mamá, nos cuenta cómo en las conversaciones que tenemos en casa podemos darles a nuestros hijos un regalo que van a disfrutar toda su vida. Regalale esta charla a todas las mamás y papás que conozcas. Meli es bióloga (UBA) y doctora en Educación de Columbia University. Es Profesora de la Universidad de San Andrés e investigadora del CONICET en el área de Educación. Investiga sobre cómo formar mentes curiosas y potenciar el pensamiento crítico, desde el jardín de infantes hasta que somos adultos. Es cofundadora de Expedición Ciencia y de El Mundo de las Ideas. Coordina el curso de Innovadores Educativos del CIPPEC. Escribió y condujo el programa infantil “La casa de la ciencia” (Paka Paka). Su último libro es «Educar mentes curiosas». This talk was given at a TEDx event using the TED conference format but independently organized by a local community. Learn more at https://www.ted.com/tedx

Fuente de la reseña: https://www.youtube.com/watch?v=bg1hKKdBkLc

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Cambio climático: de las calles a las aulas

Por: elmostrador.

El año pasado, jóvenes de todo el mundo dejaron las aulas para reivindicar en las calles acciones más contundentes en la lucha contra el cambio climático. ¿Y si parte de la solución está en las salas de clases?

Un viernes más la joven activista sueca Greta Thunberg protestó acompañada de un grupo de jóvenes activistas del movimiento ‘Viernes por el Futuro’, que aparca las clases escolares ese día para presionar a los gobiernos y reclamar una mayor acción climática. Esta demanda se llevó a cabo un par de días antes del Día Mundial de la Educación Ambiental que se celebró este domingo.

Unicef aboga por invertir en educación ambiental y cambio climático para «brindar a los niños y jóvenes las habilidades necesarias para contribuir a un futuro sostenible», tal y como se recoge en la ‘Declaración intergubernamental sobre los niños, niñas y jóvenes y la acción climática’. Promovida por la organización internacional, se dio a conocer en la pasada cumbre sobre el clima COP25 y fue suscrita por España, Chile, Perú y Costa Rica, entre otros países.

En el marco de la misma, se lanzó la iniciativa ‘Educación Ambiental Mundial’, que pretende «la educación ambiental sea obligatoria en todos los niveles educativos, enfocándose específicamente en la educación y conocimiento sobre cambio climático», dijo a DW Tiahoga Ruge, portavoz de Earth Day Network Mexico, una de las organizaciones detrás de esta iniciativa, que «nace para asegurar que la educación ambiental sea obligatoria en México y los países del Acuerdo de París».

Además de la iniciativa de Unicef (foto), la COP25 fue el escenario de la presentación de 'Educación Ambiental Mundial', cuyo objetivo es que durante la próxima cumbre en Glasgow, todos los países firmen un Acuerdo Global de Educación Climática y Ambiental para el Desarrollo Sostenible.

Además de la iniciativa de Unicef (foto), la COP25 fue el escenario de la presentación de ‘Educación Ambiental Mundial’, cuyo objetivo es que durante la próxima cumbre en Glasgow, todos los países firmen un Acuerdo Global de Educación Climática y Ambiental para el Desarrollo Sostenible.

Un derecho reconocido

El año pasado, México dio un paso adelante en esta cuestión con la modificación de su Constitución para incorporar la comprensión y el respeto del mundo natural como un requisito básico de la educación. Se trata de un hecho que, en América Latina, solo se había producido en Colombia, cuyo artículo 67 de la Carta Magna determina que «la educación formará al colombiano en el respeto a los derechos humanos, a la paz y a la democracia, y en la práctica del trabajo y la recreación para el mejoramiento cultural, científico, tecnológico y para la protección del ambiente», recordó a DW Adriana Valenzuela, punto focal de jóvenes y educación de ONU Cambio Climático, con sede en Bonn (Alemania).

No obstante, «la educación ambiental en México tiene una larga tradición», aseguró Ruge. «Fue uno de los primeros países en desarrollar la Estrategia Nacional de Educación Ambiental para el Desarrollo Sustentable, en el marco del Decenio de la Educación para el Desarrollo Sustentable convocado por Unesco (2005-2014)», recordó.

Para Jorge Martínez Pérez Tejada, portavoz de ‘Viernes por el Futuro’, «México normalmente tiene bien la parte teórica en sus leyes. El problema es llevarlo a la práctica». Así, aunque el movimiento juvenil ve con buenos ojos la iniciativa mexicana, «consideramos que urge un cambio en los currículos en diversos niveles educativos y que se incluya el tema ambiental, con un énfasis en particular a la crisis climática y a la Agenda 2030». Para ello, consideran que se necesitan alianzas con expertos, así como financiamiento.

Igualmente, «los primeros que necesitan capacitaciones en materia ambiental son los directores de escuelas y el cuerpo docente», dijo a DW el joven mexicano, que dejó su puesto de trabajo como profesor en una escuela para dedicarse plenamente al activismo.

Desde este mes se están capacitando a los profesores en Italia, donde la educación climática se llevará a cabo semanalmente en todas las escuelas del país, a partir de septiembre de este año.

Desde este mes se están capacitando a los profesores en Italia, donde la educación climática se llevará a cabo semanalmente en todas las escuelas del país, a partir de septiembre de este año.

Educar para proteger

En Colombia, «la necesidad de vincular la educación como estrategia para el manejo y conservación de los recursos naturales se concibe desde 1974», explicó a DW Santiago Aldana, asesor ambiental en el Congreso. No obstante, no es hasta 2002 que se establece la Política Nacional de Educación Ambiental, que «entiende que la educación ambiental debe tratarse de forma integral y paralela a todas las asignaturas», recalcó.

Así, se desarrolla a través de Programas Ambientales Escolares (PRAE), que se aplican desde la etapa preescolar hasta la universidad y «buscan incentivar la sensibilización en temas de sostenibilidad ambiental, donde se centran en promover programas de manejo de residuos, creación de semilleros de investigación y cátedras ambientales para enfrentar los retos de lograr un desarrollo sostenible en el país», detalló.

El joven colombiano aseguró que se dedica a temas medioambientales gracias a la educación que recibió en su colegio público, uno de los 13.400 centros existentes en el país. «Desde el Congreso se sigue trabajando y hay dos propuestas de proyectos de ley que buscan volver la educación ambiental más vinculante, como la réplica de la propuesta de Italia de crear la Cátedra de Cambio Climático», avanzó.

«Colombia es un modelo para los países de América Latina», consideró Valenzuela, recalcando los avances de la región en dicha cuestión. «En República Dominicana está incluida en las políticas públicas», subrayó, agregando que Cuba cuenta con «un modelo de prevención de desastres». No obstante, reconoció la falta de «coordinación a nivel interinstitucional de los ministerios de Educación con los de Medio Ambiente, Agricultura y Energía». Igualmente, lamentó que, si bien «hay conocimiento, no se traduce en cambios en los comportamientos». «El reto es pasar del conocimiento a la acción», concluyó.

 

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Murió el argentino Mario Bunge, Premio Príncipe de Asturias en 1982

América del Sur/ Argentina/ 25.02.2020/ Fuente: www.lanacion.com.ar.

meses de haber cumplido cien años, anoche, en un hospital de Montreal, falleció el argentino Mario Bungefísico y filósofo, quien desde hacía años vivía en Canadá y quien durante toda su carrera fue reconocido por sus trabajos, se defensa del realismo científico y su lucha contra las pseudociencias.

La noticia fue confirmada por el diario El País, que estuvo en contacto con fuentes cercanas de su familia. Bunge vivía en esa ciudad desde 1966. En Argentina comenzó su carrera en la Universidad de La Plata, donde fue profesor de física teórica y filosofía. Tras ello dictó clases en la Universidad de Buenos Aires. En la actualidad era profesor de lógica y metafísica en la Universidad McGill.

Escribió cerca de 70 libros y combatió aquellas áreas en las que no creía, como el psicoanálisis y las medicinas alternativas. Publicó más de quinientos artículos y fue reconocido con el Premio Príncipe de Asturias de Humanidades y Comunicación en 1982 por la influencia internacional de su filosofía.

Además, fue distinguido con más de veinte doctorados honoris causa y cuatro profesorados honorarios en universidades europeas y americanas. En términos políticos, defendía el socialismo entendido como cooperativismo pero estaba en contra del socialismo soviético y del populismo.

Su vida

Bunge nació en el Gran Buenos Aires el 21 de septiembre de 1919. Estudió física y matemática en la Universidad Nacional de La Plata. Casi veinte años después, en 1938, fundó y dirigió la Universidad Obrera Argentina, que llegó a tener más de 3000 estudiantes antes de ser clausurada.

También creó la revista de filosofía Minerva (1944-45) y cocreó la Asociación Rioplatense de Lógica y Filosofía Científica (1956), de la que fue presidente.

Irrumpió como autor en 1959 en el campo de la Teoría de la Ciencia con su obra Causality: The Place of the Causal Principle in Modern Science, traducida a siete idiomas, y en la que defiende un principio ampliado del determinismo en la ciencia moderna, de acuerdo con lo publicado por la agencia Télam.

Entre sus libros más reconocidos se encuentran La ciencia, su método y su filosofía, de 1960, donde explica las bases del método científico, y los ocho volúmenes de Tratado de filosofía básica.

Desde 1969 y hasta 1989 Bunge trabajó en la construcción de un sistema filosófico que abarca la ontología, la semántica, la teoría del conocimiento, la filosofía de la ciencia y de la tecnología, la teoría de valores y la ética.

En 2009 recibió el Guggenheim Fellowship y en 2014 el Premio Ludwig von Bertalanffy. Ese mismo año publicó una autobiografía de casi 400 páginas: Memorias. Entre dos mundos, en la que repasó su vida y su obra con el estilo ameno, directo y frontal que lo caracterizaba.

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ESI con el freno de mano

Por: Ricardo Braginski.

El presidente Alberto Fernández lo anunciará este domingo en el Parlamento y, entones sí, volverá el debate sobre la interrupción legal del embarazo. La semana pasada se sintió fuerte el “pañuelazo verde” frente al Congreso y la Iglesia preparara para el domingo 8 (Día de la Mujer) su contraataque frente a la Basílica de Luján.

Vuelve el debate, vuelven los “verdes” y los “celestes” y es bueno recordar lo que quedó en el camino -sin terminar de definirse- en el debate anterior, de hace dos años. En esos momentos, todos parecieron coincidir en que la mejor arma para combatir los embarazos no deseados -en la Argentina son 280 por día- es la educación.

Y más precisamente la educación sexual, que en nuestro país fue establecida como obligatoria para todos los estudiantes en 2006 bajo la forma de educación sexual integral (ESI), es decir, teniendo en cuenta no solo los aspectos biológicos del tema sino también los psicológicos, sociales, afectivos y éticos: contenidos como equidad y violencia de género, prevención de enfermedades de transmisión sexual, respeto por nuevas identidades de género, entre otros. Un completo paquete de conocimientos que, entre otras cosas, contribuyen a disminuir los embarazos no deseados.

 

Pero resulta que pasó el debate de 2017, cayó la ley de aborto legal y junto con ella todas las iniciativas para garantizar que la ESI se cumpliera. Incluso el año pasado, por presión de los celestes, perdió estado parlamentario un proyecto que, con diversas fórmulas, buscaba garantizar la ESI en todo el país. “Con mi hijo no te metas”, era la consigna contraria a esta iniciativa.

Uno de los cambios que introducía a la actual ley de ESI es que pasaba a ser de “orden público” (refuerza la obligatoriedad). Además, la actual ley establece que cada escuela puede adaptar la ESI a “su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros”, y eso era suprimido. Las autoridades de las provincias debían presentar un informe semestral sobre el avance de la implementación. Y los aprendizajes de ESI serían medidos en los operativos de evaluación como Aprender.

Pero nada de esto avanzó. El resultado es que hoy tenemos una ley que se cumple a medias, y que avanza como con el freno de mano puesto. Con provincias y escuelas que la implementan y capacitan a sus docentes, y otras que ponen trabas o miran para el costado. Con equipos docentes que buscan los modos de llegar a sus alumnos y otros a los que aún les cuesta hablar de los temas más comprometidos, pero hacen el esfuerzo.

Ahora, si otra vez vamos a coincidir en que todos queremos educación sexual sería bueno que mostremos las cartas y blanqueemos con honestidad de qué lado estamos.

Fuente del artículo: https://www.clarin.com/opinion/esi-freno-mano_0_WMQsK-qr.html

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El gobierno electo choca con los sindicatos de la educación

Por: Tower Urwicz.

El gobierno electo aún no asumió su mandato y ya empezó a tener cortocircuitos con los sindicatos de la educación. Esta vez el desencadenante del conflicto no es presupuestal, la causal de dos tercios de los paros y ocupaciones del último quinquenio, sino el anteproyecto de ley de urgente consideración.

Uno de cada siete artículos del anteproyecto en cuestión está vinculado a la enseñanza, y eso causó malestar en los sindicatos del sector. Tanto es así que la Asociación de Docentes de Educación Secundaria (ADES) de Montevideo votó “por mayoría” un paro para el segundo jueves de marzo, y la Federación Uruguaya de Magisterio (FUM) inició una ronda de conversaciones con todos los partidos políticos.

Fue en esa gira de consultas que las autoridades de la FUM -el sindicato de maestros que nuclea a más del 84% de los docentes de Primaria de todo el país- se reunieron ayer con el ministro de Educación designado por el nuevo gobierno, Pablo da Silveira. Tras el encuentro, la integrante del secretariado ejecutivo de la Federación, Gabriela Arbeleche, dijo que se llevaba “malas noticias” porque no se alcanzó ningún acuerdo.

“La gobernanza (de la educación) es uno de los temas que también se discutieron, (porque) entendemos que el cambiar a direcciones ‘unipersonales’ no mejora la gestión. Los aprendizajes de los niños no pasan porque haya tres personas o una persona en el gobierno del Consejo de Educación Inicial y Primaria”, explicó la dirigente sindical.

No conformes con las respuestas del gobierno electo y continuando con su ronda, la FUM se reunirá hoy con el presidente y los equipos de educación del Frente Amplio, el miércoles lo harán con el colorado Julio María Sanguinetti y el último sábado de febrero se hará “una evaluación nacional”. ¿Qué se espera para entonces? Las distintas filiales elevarán sus propuestas y la idea de un paro “es una herramienta que se puede analizar”, dijo Fernando Pereira, presidente del Pit-Cnt e integrante de la FUM.

Quien sí ya decretó un paro fue el sindicato de profesores de liceos de Montevideo. La moción votada el sábado dice que “el gobierno entrante intenta aprobar rápidamente (esta ley) para evitar un debate real, de forma antidemocrática, y cuyo contenido es muy grave para la clase trabajadora y el pueblo”.

El paro quedó fijado para el 12 de marzo, fecha en que se ocupará un liceo para realizar la asamblea general de ADES Montevideo. Pero los días previos “puede que haya” paros parciales en otros institutos de la capital mientras los núcleos sindicales realizan sus asambleas.

El futuro secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, dijo que este paro es “muy ideológico”. El integrante de Todos criticó: “Tienen todo el derecho a hacerlo, pero no sé si contribuye mucho a la mejora en la educación. Cuando ocurren estas situaciones, son los más débiles los que lo sienten más, porque muchas veces la madre o el padre tiene que perder el jornal cuando no tiene con quién dejar a sus gurises en la casa”.

Da Silveira complementó en el mismo sentido: “Yo les pediría que piensen en los más débiles. Un paro en la enseñanza no solo significa que los chicos se quedan sin clases, tiene efectos tremendos sobre las vidas de las familias, especialmente los más débiles: las madres solas que se tienen que ir a trabajar, las familias trabajadoras. La gente con recursos no se ve afectada por el paro de la enseñanza, los que sufren son los vulnerables. Yo les pediría a los sindicatos de la educación, que piensen en ellos”.

Pero en ADES no se quedaron en silencio: “Hay que tener sensibilidad social y pensar en los más débiles cuando se hace un proyecto de ley que quiere avanzar en la privatización de la educación… por eso peleamos y nos movilizamos”, dijo Javier Iglesias, dirigente del sindicato. Y agregó: “Nosotros, además de profesores, somos padres, tenemos hijos. Y cuando hacemos paros tenemos descuento salarial, por lo cual también se afectan nuestras familias”.

La enseñanza significó un tercio de los paros

Los primeros años de cada gobierno, esos en que se vota el presupuesto quinquenal, suelen ser de paros y ocupaciones. La última administración no fue la excepción. Tabaré Vázquez enfrentó, en 2015, un incremento de la conflictividad laboral que superó el 140%. Un tercio de esos conflictos habían sido en la educación. De hecho la enseñanza fue el sector con más paros en tres de los años del lustro, a excepción de 2016 y 2017 en que fue superado por la construcción, según el Instituto de Relaciones Laborales de UCU.

Florit y Garibaldi: el regreso a la militancia de dos históricos

Héctor Florit (foto) y Luis Garibaldi son dos de los maestros que más tiempo han integrado el gobierno de la educación durante las administraciones del Frente Amplio. Pero con la jubilación profesional y el cambio de gobierno en la mira, ambos volverían a su viejo refugio: la militancia sindical.

Los hoy consejeros de Primaria y Formación en Educación habían sido desafiliados del sindicato en 2013, cuando la Asociación de Maestros de Montevideo decidió expulsar a todos sus socios que integraban el gobierno. Aquel episodio, que fue rechazado por el Frente Amplio, distanció a los dos dirigentes históricos de la Federación Uruguaya de Magisterio. Pero ambos están dispuestos a una reconciliación, incluso por fuera de la afiliación.

Florit ha sido uno de los colaboradores de la revista del sindicato y Garibaldi dijo estar siempre dispuesto “a militar”.

Otros dos desafiliados por Ademu habían sido la hoy directora de Primaria, Irupé Buzzetti, y el exsubsecretario de Educación, Óscar Gómez. Ambos no explicitaron si volverán.

Fuente del artículo: https://www.elpais.com.uy/informacion/politica/gobierno-electo-choca-sindicatos-educacion.html

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