Artículo del escritor uruguayo Eduardo Galeano, publicado en el diario La Jornada el 25 de Agosto del año 2004.
Por: Eduardo Galeano
En un mundo de plástico y ruido, quiero ser de barro y de silencio.»… – Eduardo Galeano
Por: Eduardo Galeano
En un mundo de plástico y ruido, quiero ser de barro y de silencio.»… – Eduardo Galeano
A continuación, se presentan las infografías que arrojan información sobre femicidios en el 1er trimestre 2021 en Venezuela. Los datos son tomados de publicaciones de las redes redes sociales y medios de comunicación nacionales no gubernamentales en los meses reseñados (enero-marzo 2021).
Autora: Rose Mary Hernández





Fuente: Construcción Centro de Internacional de Investigaciones Otras Voces en Educación
El año escolar 2020-2021 comenzó como se esperaba: a distancia y con muchas dificultades para alumnos y docentes, quienes en las condiciones más adversas se las han ingeniado durante más de un año para continuar, para bien o mal, con el cronograma de clases. Pero hay que aclarar: las deficiencias del sistema educativo venezolano solo se han hecho más evidentes desde que el régimen decretó el confinamiento para evitar la propagación del covid-19 en marzo de 2020. La crisis en el sector, sobre todo en la educación pública, se ha agudizado.
Fallas en los servicios públicos, falta de recursos, daños en la infraestructura de las instituciones y salarios insuficientes son algunos de los problemas que los maestros han denunciado en los últimos años. Con la llegada de la pandemia y la educación a distancia, se evidenció que el sistema educativo no está preparado para trabajar bajo la modalidad de clases a distancia: no todos tienen acceso a herramientas tecnológicas ni Internet, y la capacitación del personal docente no ha sido la suficiente.
Para algunos maestros este nuevo curso ha sido más complicado que el anterior: la falta de recursos -económicos y tecnológicos- y la prolongación de las semanas de confinamiento radical han dificultado que los estudiantes puedan cumplir con las asignaciones. “Los representantes no tienen recursos para comprar teléfonos inteligentes y como ahora hay menos semanas de flexibilización ya no pueden ir a las escuelas a buscar las tareas. ¿Cómo hacen? Este año ha sido terrible y los niños saldrán peor preparados que el anterior”, dice una docente de la Escuela República Bolivariana de Venezuela, en Coche, que prefirió no revelar su nombre.

Desde que comenzó el confinamiento el año pasado cuenta que se ha mantenido en contacto con los representantes de sus alumnos a través de Whatsapp, mensajes de texto o llamadas; sin embargo, hay algunos que no han aparecido. “No todos tienen teléfonos o Internet. En las semanas de flexibilización, cuando se asignan las actividades en el colegio, hay papás que ni se acercan. Es un desastre”, se lamenta.
En enero de este año, el Observatorio Venezolano de Servicios Públicos (OVSP) realizó consulta en 12 ciudades del país sobre las fallas en Internet y encontró que solo 34,2% de los encuestados tiene acceso al servicio en sus hogares, y de ese porcentaje 54,8% reportó padecer fallas diarias en la navegación.
A diferencia de las instituciones públicas, los maestros de educación privada sí han podido mantener constante comunicación con padres y representantes. “Todos cumplen y envían sus tareas por correo, y si no pueden me avisan o buscan otra alternativa para mandar sus asignaciones”, comenta una docente del Colegio Fray Luis de León, en la avenida Fuerzas Armadas, que también pidió no revelar su nombre.
Aunque el colegio dio algunos lineamientos a los maestros para continuar con las actividades a distancia, cada uno tiene libertad para escoger el canal de comunicación o la plataforma con el fin de impartir las lecciones. “En el área de matemática, específicamente, trabajamos con Zoom. Todo lo demás lo manejamos por correo electrónico, por donde envío las tareas, y por Whatsapp, donde conversamos sobre las inquietudes”, explica.
Recuerda Fausto Romeo, presidente de la Asociación Nacional de Instituciones de Educación Privada (Andiep), que en el pasado había una diferencia considerable entre la educación privada y la pública porque en la primera los alumnos contaban con más recursos y herramientas; pero desde que comenzó el año escolar 2020-2021 las fallas constantes en el servicio de Internet han hecho que los estudiantes que pagan por educarse no estén cumpliendo con los objetivos propuestos.
Romeo aseguró que aunque comenzaron el año escolar con optimismo, en noviembre detectaron que el rendimiento de muchos estudiantes había bajado. “Vimos que alumnos de 19 y 20 bajaron a 13 y 14, y los de 13 y 14, reprobaban. El crecimiento de reprobados en el primer lapso escolar fue muy alto, incluso la asistencia ya no fue la misma de antes”, precisa.

El presidente de Andiep afirma que las deficiencias de la educación pública están llegando a la privada. “¿Por qué está pasando esto? Porque no se ha cumplido con lo que hemos pedido al Ministerio de Educación: ampliar el ancho de banda porque el que tenemos no es suficiente. Yo puedo tener las mejores herramientas tecnológicas, pero si tengo un Internet deficiente, básico, no puedo hacer nada”, señala.
Aunque reconoce que la educación a distancia ha llegado para quedarse, jamás podrá sustituir a la presencial. Por eso, Romeo destaca la necesidad de regresar a las aulas lo más pronto posible, tomando todas las medidas de bioseguridad necesarias. “Venezuela tiene que dar un paso adelante y permitirnos regresar a las escuelas, tomando todas las precauciones. Pero debe ser un regreso descentralizado, que cada escuela pueda implementar su protocolo y evaluarlo con padres y representantes, porque no todas las escuelas tienen las mismas necesidades”.
Romeo destaca que el sector educativo privado ha hecho un enorme esfuerzo para continuar con sus actividades, y lo ha hecho sin apoyo del Estado en medio de la pandemia. “Sabemos que si se destruye lo poco bueno que queda, que es el sector educativo privado, no tendremos país para el futuro”.
La educación a distancia tomó por sorpresa y sin herramientas a los maestros, dice Luisa Pernalete, profesora del Centro de Formación e Investigación Padre Joaquín, de Fe y Alegría. Por eso insiste en que el acompañamiento a los docentes es primordial en este momento.
Pernalete señala que, en el caso de Fe y Alegría, se han dedicado a brindar apoyo y acompañamiento a los docentes para enseñarles estrategias que pueden implementar en clase. “Todos los meses hacemos actividades formativas como forochats para atender a los maestros y se les envían guías instructivas por correo. Hemos estado ayudando a los docentes con herramientas para que no tengan que hacerlo todo”, explica. Pero insiste: “Los maestros de educación pública están muy huérfanos”.

Comenta sobre una encuesta que se realizó a un grupo de maestros en la que se les preguntó qué esperaban del nuevo año académico. Mejoras salarios, servicios públicos y equipos tecnológicos fueron las respuestas. Pero cuando se les pidió que comentaran qué había sido lo que más los había ayudado en este año de educación a distancia, respondieron: el acompañamiento del equipo directivo. “¿A esos maestros de educación pública quién los está acompañando? Yo no tengo ningún dato, pero me temo que están en total orfandad y creo que esa es una de las grandes diferencias que hay con la educación privada”, indica Pernalete.
En el caso de Fe y Alegría, dice que cada escuela mantiene contacto con sus estudiantes a través de los maestros para conocer la situación de cada estudiante y buscar la manera de que el alumno continúe con sus clases. “Un liceo nuestro en Antímano tiene 451 alumnos y allí han tenido contacto prácticamente con todos sus estudiantes, menos con 5. A 1 lo retiraron, 4 han flojeado mucho y a otros 30 les pondrán trabajos de compensación. Yo quisiera que esos datos los dieran en todas las escuelas”.
Comenta Fausto Romeo que en este momento, tanto en el sector público como el privado, es difícil saber cuánto están aprendiendo los estudiantes porque los maestros solo están evaluando resultados. “Yo mando la tarea y recibo el resultado: 2+2=4. Listo. Tiene 20. No se está evaluando el procedimiento”, dice.
En las escuelas públicas no se realizan pruebas para medir la calidad y el impacto de la educación desde hace 10 años, indica Luisa Pernalete. “¿Dónde está la medición para saber cómo están rindiendo nuestros muchachos? No sabemos si estamos avanzando o nos estamos atrasando”, asegura.
La educadora afirma que cuando hay un paro o vacaciones muy largas los niños desaprenden porque no ponen en práctica sus habilidades. Entonces, en el caso de las clases a distancia, en las que muchas veces los maestros no tienen control absoluto, no hay forma de saber si los niños están aprendiendo. “Nosotros trabajamos con estrategias multimodales para tratar de que todos los niños tengan acceso a la educación. Pero no creo que sea la manera como se está trabajando en todos los colegios”.

Un aspecto no menos importante es el tema de la alimentación: antes de la pandemia muchos estudiantes asistían a las escuelas porque recibían desayuno o almuerzo. Ahora que están cerradas, la ingesta alimenticia de niños y adolescentes no es la misma. En algunas instituciones, comenta Pernalete, distribuyen alimentos entre las madres para que preparen comida en casa. “Antes de la cuarentena en liceos públicos, cuando se daba el almuerzo, subía la matrícula. La letra con hambre no entra. Tener las escuelas cerradas hace que ese factor de protección de la alimentación se vea restringido”.
Tanto Fausto Romeo como Luisa Pernalete consideran que el sistema educativo venezolano no podría resistir un año más de educación a distancia. “No podríamos avalar un siguiente año escolar en estas condiciones. La calidad educativa no es un cliché. Yo puedo decir ‘yo imparto calidad educativa’, pero se nos está acabando”, afirma el presidente de Andiep.
La pandemia dejará un gran aprendizaje en el sector educativo venezolano y hará que tanto padres como estudiantes valoren más el esfuerzo que hacen los docentes, considera Romeo. “La educación a distancia llegó para quedarse, pero nunca para sustituir al maestro”, asegura.
Cuando se pueda regresar a las aulas, bajo una modalidad semipresencial, Pernalete considera que se necesita implementar un plan que permita recuperar los conocimientos y habilidades que no se pudieron desarrollar durante las clases a distancia. “No podemos volver al pasado. En lo que sea que vayamos a tener es necesario que haya la voluntad política y decir las verdades: qué es lo que funciona, buscar a la gente que sabe. No puede ser por la franela. Este país tiene buenos profesionales y estoy segura que ninguno se va a negar a cooperar si ve que la intención es salvar el sistema educativo. También es necesario ver qué están haciendo otros países, no podemos aislarnos”.
Fuente: https://www.elnacional.com/venezuela/el-sistema-educativo-venezolano-no-resiste-otro-ano-de-clases-a-distancia/
Ciclo Enseñanzas de las Ciencias Sociales: Rubén Reinoso, Rector de la Universidad Nacional Experimental de la Gran Caracas y, una de las voces más importantes en el debate actual sobre educación, autor de libros y ensayos que le han merecido ser referencia sobre la visión ética y epistémica nuestro americana y los desafíos de la transformación curricular, interviene sobre la enseñanza crítica de la historia.
Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=VRSicCfHcx8
América del Sur/Venezuela/02-04-2021/Autor(a) y Fuente: ultimasnoticias.com.ve
Este miércoles se llevó a cabo el acto de Suscripción del Convenio Marco de Cooperación Interinstitucional entre la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) y la Universidad Internacional Al-Mustafa de la República Islámica de Irán.
El acuerdo contempla modalidades de cooperación como el intercambio de estudiantes de pregrado y postgrado, profesores, investigadores, científicos y otras áreas de la educación universitaria, refiere VTV.
La discusión sobre transformación universitaria, pensamos, aún debe intensificarse. En estos momentos, cruzando la pandemia, sobreponiéndonos a la obligación de mantenernos a distancia de nuestros semejantes, a centrar nuestra vida física en el hogar con todas sus contradicciones, necesitamos profundizar las reflexiones y el diálogo en torno al presente y futuro de las universidades. Sabemos de los esfuerzos de los gobiernos para mantener las actividades universidades desde los hogares (aún con tantas personas excluidas total o parcialmente de las conexiones electrónicas), mediante radios comunitarias, tv nacional y regional, redes sociales, etc. La creación de modos alternos de comunicación y formación desde el sistema de formación universitario es imprescindible ante una situación inédita para la cual no estábamos preparados/as… Pero el diálogo sobre transformación universitaria tiene que trascender estas circunstancias y adentrarse no sólo en estrategias y métodos, sino con más fuerza en concepciones y fundamentos. ¿Hemos llegado al momento en que requerimos con urgencia repensar radicalmente el sistema de educación universitaria?
En Venezuela, en diversos espacios mediáticos, algunos profesores hablan de la muerte de las universidades. Y es curioso que sus comentarios refieran principalmente a beneficios y privilegios del cuerpo profesoral hace años. Por ejemplo, hablan de aquellas posibilidades de asistir a simposios internacionales, de recibir financiamiento a investigaciones y líneas, de publicar libros, entre otras. Sin duda, estos son requerimientos por los que hay que seguir luchando. No obstante, estos profesores no se refieren a cuál era el compromiso social, el impacto real de estas actividades en el pueblo llano, en la pertinencia de las indagaciones sistemáticas en salud, trabajo, vida cotidiana, etc. Conviene señalar que estos beneficios no alcanzaban a todo el cuerpo profesoral, sino sólo a algunos grupos ubicados cerca de esferas de poder. Y también, que algunas pocas universidades concentraban la mayor parte del presupuesto (beneficios, privilegios) en detrimento de la mayoría.
Y, si bien es cierto que los gobiernos deben apoyar las actividades universitarias (investigación, formación, interacción social y producción), también es cierto que deben exigir a cambio que estas casas de estudio asuman la reflexión y la acción en torno a campos problemáticos de gran significado social: economía, política local y regional, cultura, para las grandes mayorías de la población. Recuerdo una prestigiosa universidad venezolana, que exhibía con orgullo como producto tecnológico un motor para autos de carrera, ausente de las necesidades de grandes porciones de la población… Es necesario, pues, unir los intereses personales de docentes-investigadores, trabajadores administrativos, técnicos y obreros, con los requerimientos de una sociedad compleja, pluricultural, multicéntrica, y abrir cada vez mas canales de diálogo e interacción permanente con comunidades, organizaciones populares, organismos públicos, empresas…
Lo anterior se intensifica ante la situación actual de nuestro país (Venezuela), asediado por diversas transnacionales y países que codician sus riquezas, bloqueado en sus posibilidades de hacer transacciones a nivel internacional, bombardeado constantemente por informaciones que pretenden fragmentarlo. Esto ha propiciado una alarmante baja en los ingresos nacionales, que afecta todas las actividades, incluidas las universitarias. Sabemos que nuestras instituciones universitarias apenas reciben insumos necesarios para el pago del personal, y las becas y ayudas estudiantiles, y no ya por la vía de ingresos propios o asignaciones especiales. Y el impacto de esta situación en nuestras universidades ha sido catastrófico en cuanto a infraestructura, servicios, investigaciones, docencia, producción intelectual, hechos agravados ahora por la pandemia.
De modo que ante este panorama, no es posible volver a la universidad de antes. No hay camino inmediato para restablecer el funcionamiento, beneficios y los privilegios que en otros momentos existían, aunque marcados por la inequidad. ¿Que se quiere destruir las universidades (venezolanas)? Esto no es cierto; no interesa a nadie, no conviene y tampoco es posible. A todos los sectores de la vida nacional e internacional, por distintas razones, les interesa que las universidades existan y funcionen.
¿Entonces es lícito hablar de transformación universitaria en este contexto? Más bien es necesario y pertinente hacerlo. A riesgo de lucir paradójico, diremos que la transformación universitaria es la única forma de lograr la supervivencia de esta institución. Pero esa transformación en todas sus dimensiones (lo curricular, la organización para la producción y socialización de saberes y conoceres, la interacción con comunidades, organizaciones y organismos, las condiciones internas y el bienestar de su personal) ha de tener en cuenta los siguientes planteamientos:
Necesitamos desplegar una universidad heroica. Heroica en el sentido de asumir una lucha sostenida, no sólo para su propia perpetuación, sino para repensar su rol y su influencia en la sociedad total. Una universidad generadora y socializadora de conocimientos pertinentes; promotora de procesos formativos en diversos organismos, empresas y comunidades; creadora de posibilidades de interacción y redes de apoyo y modos de entreayuda. Una universidad heroica, que implica el máximo compromiso humano (ya lo vemos) para lograr que la universidad funcione, mediada por la lucha sostenida para mejorar progresivamente las situaciones y beneficios del personal; una optimización rigurosa de los recursos con los que cuenta y una voluntad firme de generar nuevos recursos desde caminos transparentes y legales, sin caer en la mercantilización a ultranza; un repensar los modos de asumir los procesos formativos, enfatizando el reconocimiento y acreditación de saberes y conocimientos, la concepción curricular reticular, multicéntrica, situada y contextualizada, para generar en las comunidades y organizaciones la topofilia y la producción colectiva; el establecimiento de redes de producción cognitiva, no ya como líneas de investigación aisladas y autorreferenciadas, sino como espacios compartidos con el resto de la sociedad, para comprender a fondo las realidades situadas y sus posibilidades de transformación material y espiritual hacia el buen vivir.
Por: Solange Celeste Mendoza Mendoza*
Resumen
Este artículo pretende realizar una descripción de los desafíos que ha afrontado la educación en general, pero en especial la universitaria, como garante de los procesos de transformación económica del país, mencionando principalmente tres (3) desafíos de los mucho que la población venezolana y la educación ha padecido: Bloqueo Económico y Sanciones, Apagón Eléctrico y Tecnológico y la llegada de la pandemia del Coronavirus, siendo este último el de mayor impacto ha tenido, motivado al giro que ha dado la educación en general para poder garantizar el derecho a la educación, protegiendo la vida de los docentes, estudiantes y comunidad en general durante los dos momentos vividos: cuarentena radical y método 7×7, y actualmente el 7×7 plus, a través de la estrategia de Universidad en Casa, y el rol que le han dado a las Tecnologías de Información y Comunicación, a pesar de las desavenencias y problemas presentados por los dos desafíos anteriores.
Palabras Claves: Desafíos, Educación Universitaria, Tecnologías de Información y Comunicación, Universidad en Casa
Introducción
La educación en todos sus ámbitos han sufrido grandes cambios con el pasar del tiempo, pero en el caso de Venezuela, sus grandes cambios han surgido desde el nacimiento de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, aprobada por la mayoría del pueblo en 1999 y enmendada, con gran esfuerzo y lucha y gracias al pueblo venezolano en 2009, y todo ello con la finalidad de poner
* Ingeniera en Informática. Magíster en Educación Comparada. Profesora Adscrita al Programa de Formación de Grado en Estudios Jurídicos. Universidad Bolivariana de Venezuela. Eje Geopolítico Territorial Cipriano Castro. Eje Municipal Tamá. Sede Táchira
en primer lugar al ser humano y buscando la sinergia entre todos los ámbitos (económico, social, cultural, entre otros) para potenciar al país y por ende a la región. A raíz de la misma, han surgido diferentes políticas públicas, la cual es bueno mencionar que ellas se trata según Colina (s,f),
Indudablemente el sistema político se encarga de diseñar las políticas públicas obligatorias para la satisfacción de las necesidades de la población. Desde esta perspectiva coincido con la opinión de Piñango (2003), quien considera que las mismas son proposiciones gubernamentales sobre la mejor forma de lograr determinados objetivos sociales.
Más y relacionando al tema a la educación, pero para efecto de este artículo se concentrará en el subsistema universitario. Como se mencionó con anterioridad, han surgido nuevas políticas públicas para poder saldar una gran deuda social: el acceso a la educación con calidad, por ello, que desde el 2003, y luego de que Venezuela y el Gobierno Revolucionario liderado por el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías afrontaran una guerra campal para arrebatar la revolución como fueron los golpes de estado (2002) y el paro petrolero (2003) nacieron misiones educativas como la Misión Sucre y universidades como Universidad Bolivariana de Venezuela, Universidad Nacional de las Artes, entre otras.
Sus inicios no fueron fáciles, hubo quienes apostaron a su fracaso, pero hubo más quienes aportamos y apostamos a que se consolidaran tanto los sueños de quienes nunca pudieron terminar sus estudios universitarios, o quienes no pudieron estudiar la carrera que querían por diferentes razones (entre otras los procesos de pruebas de admisión, costos de las universidades y también operaciones y procesos ilegales como operaciones colchón); se pudo más la perseverancia y constancia de muchas personas que llevaron al éxito de estas y demás misiones y políticas públicas enmarcadas a la potenciación de la tecnología y el conocimiento científico y comunitario por medio de las tecnologías, generando a que en la educación se obligara a repensar su manera de enseñar y aprender, muchas veces desaprendiendo viejos conocimientos inadecuados u obsoletos en tiempo y espacio, aunque también conllevó a una lucha interna y externa de los docentes en cuanto a la resistencia al cambio que presentaron muchos y otros por mero interés personalista y hasta económico.
Sin embargo, a pesar de las vicisitudes por las cuales Venezuela y el gobierno revolucionario, en conjunto con su pueblo ha padecido, como lo descrito en el párrafo arriba, a su vez el año 2004 que fue el proceso del referéndum que resultó ser confirmatorio para el Comandante Chávez, nadie, ni lo más acérrimos enemigos ni el pueblo mayoritariamente creyente en Dios y en Chávez, se imaginó de nuevos y hasta desafortunados acontecimientos por las cuales tendríamos que afrontar, sin saber si estábamos completamente preparados para ello o no, y que afectaría a todos los ámbitos, sistemas y subsistemas existentes, incluyendo la universitaria, quienes en aquellas universidades tradicionales que impidieron la ejecución de políticas, por supuesta violación de la autonomía (caso Universidad Central de Venezuela) u otros argumentos, muchas veces sin sustento.
Hace 7 años, nuestro líder (permíteme hablar de 2da persona por que también considero mi líder) Chávez, sucumbió ante una terrible enfermedad que él mismo tuvo la valentía de anunciar a la nación y de luchar porque su mayor preocupación era el pueblo, más que él: el cáncer, porque no lo pudieron vencer con las distintas artimañas que la oposición venezolana violenta intentó en miles de ocasiones; y que mediante el juramento hecho a Chávez aquel 8 de diciembre del 2012, que asume al timón de la revolución Nicolás Maduro, de ahí se desató grandes desafíos y problemas para el país y para la revolución: oligarquía desmedida, guarimbas, guerra económica, incremento de la guerra psicológica, hiperinflación inducida, incremento de burocracia y corrupción, pero los 2 últimos años se incorporaron sanciones y bloqueos hacia la nación, intento de magnicidio hacia el Presidente Obrero y alto personal, sabotaje eléctrico y tecnológico y actualmente, la pandemia del coronavirus, problemas y males, forman parte de las estrategias creadas y ejecutadas desde el imperio y la oposición venezolana son títeres, y no estábamos preparados ni teníamos ni tenemos un manual de cómo resolverlos, pero de todo ello, se hablarán de dos más contundentes y de las cuales la Educación y las TIC tienen un papel muy importante.
Guerra Económica, Bloqueo y Sanciones por parte del Imperio Estadounidense
Entre tantos desafíos que ha afrontado tanto el gobierno revolucionario como el pueblo, se encuentra una implacable guerra económica desde el momento que Nicolás Maduro asumió en primer lugar, la presidencia temporal por la siembra del Comandante Chávez, y en segundo cuando, mediante elecciones presidenciales del 14 de abril de 2013 asume la Presidencia de la República y por ende, la continuidad de la Revolución Bolivariana. Entre 2013 al 2015 se desató una feroz y cruenta guerra económica, comenzando en un primer momento con escasez de alimentos y bachaqueo como respuestas a las medidas implementadas por el gobierno para poder controlar la especulación generada a través del incremento desmesurado de los alimentos, entre otras medidas, que lamentablemente no fueron suficientes, pero también, es menester destacar que el año 2014 hubo muchas acciones violentas denominadas guarimbas para intentar derrocar al gobierno y a la revolución en sí, pero no pudieron, sin embargo, tuvo trágicas secuelas de muchos heridos y fallecidos.
Pero, el 9 de marzo de 2015, durante el Gobierno Estadounidense de Barack Obama, éste «emitió una nueva orden presidencial al declarar una emergencia nacional con respecto a la amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y política exterior de Estados Unidos planteada por la situación en Venezuela» (Telesur,2015), por lo que le permitió generar las primeras sanciones contra el país como «congelamiento de activos en EE.UU. y la prohibición de entrar al país», por supuestas violaciones a los derechos humanos en el país por las guarimbas ocurridas en 2014 que para ellos lo denominan como «protestas pacíficas». El hecho es que esta medida tanto en el mandato de Barack Obama como el de Donald Trump (que asumió la presidencia de ese país en 2017) ha sido ratificada, y las sanciones recrudecidas, generando bloqueo económico para Venezuela, ya que entre las medidas recrudecidas están, aparte de congelamiento de activos o robos de los mismos, el que empresas internacionales no pueden hacer negocios con el país
El hecho es que estas sanciones ha ocasionado bloqueo económico a Venezuela, agudizando su situación e impactando en todos los sectores, donde tanto la educación como las tecnologías de información y comunicación no han sido la excepción, ya que ha generado problemas para los procesos de exportación e importación de materiales, insumos y productos en las áreas mencionadas como en otras, además, por ejemplo, los atletas que estaban en otros países tuvieron dificultades al no recibir los recursos necesarios para la continuidad de sus tratamientos o, el caso de aquellos niños, niñas, adolescentes y adultos que estaban en otros países por programas médicos implementados por el país, pero debido a estas sanciones, corrieron de manera alarmante su vida, como sigue corriendo su vida también los que tienen enfermedades crónicas (diabetes, sida, cáncer, problemas renales entre otros), y afectando también los servicios públicos y de transporte, por el uso del gasoil, gasolina y gas
Ante esto, el gobierno Bolivariano no se ha quedado de brazos cruzados, y por el contrario, ha tenido que reinventarse y generar nuevas estrategias para que el impacto de estas sanciones y bloqueo sean lo menor posible, aunque no ha sido fácil
SABOTAJE ELÉCTRICO Y TECNOLÓGICO.
Otro de los desafíos que hemos afrontado el pueblo y el gobierno, ha sido lo ocurrido el 7 de marzo de 2019 en la mayoría del país (80%), que inclusive, también fue un desafío para las Tecnologías de Información y Comunicación, como lo fue el sabotaje eléctrico y su posterior afectación en todas las áreas, entre ellos, lo tecnológico. Aunque ya había habido episodios de este tipo de sabotajes, como los ocurridos en el año 2018 y parte del 2019 como lo referencia el portal web del Ministerio del Poder Popular para las Comunas y Movimientos Sociales (2019), en cuanto a la cronologías de los ataques de este sector, el de ese día, fue el mayor y cruel ataque, además de súbito y general. Esta institución referencia
El mayor y cruel ataque ocurrió el día jueves, 7 de marzo, cerca de las 5 de la tarde, donde se produjo una caída de los sistemas esenciales de suministro eléctrico del Guri, el cual suministra en más de un 80% la energía al territorio nacional. Por su parte el presidente Nicolás Maduro informó que el ataque al Sistema Eléctrico Nacional se produjo mediante tres modalidades:
La primera de ellas, mediante el hackeo del cerebro informático y los sistemas de control. Estos sistemas habrían sido invadidos por vía electrónica «dejando las pantallas de los computadores en negro», indicó el Presidente Maduro.
La segunda modalidad de ataque, fue mediante el uso de aparatos de pulso electromagnético. Dispositivos altamente sofisticados de guerra electrónica, que apuntaron a los sistemas de transmisión y la plataforma de controles para inhabilitarlos, acción que generaría una sobrecarga del sistema y su caída.
La tercera y última modalidad de ataque, sería de tipo física y en directo a las plataformas intermedias de distribución eléctrica. Dejando como resultado cinco ataques a cuatro subestaciones, con poco tiempo de separación entre cada uno de estos eventos, justamente los días en que se intentaba levantar y estabilizar el suministro eléctrico.
El hecho es que este apagón, mejor dicho, sabotaje eléctrico, aparte de afectar al 80% de la población venezolana, el mismo tuvo una duración más o menos de 4 días, y además de esta situación, se generó otra que lo considero como apagón tecnológico, la cual impolicó el hecho de que operaciones bancarias que por lo general son cotidianas, haciendo la salvedad cuando se presenta algunas fallas del sistema o conexión, con este sabotaje eléctrico afectó seriamente dichas operaciones, no se podían hacer ninguna transacción, ni retirar dinero, depositar o hacer pagos por puntos por ejemplo; también CANTV, MOVISTAR, MOVILNET y DIGITEL se vieron seriamente afectados en sus telecomunicaciones, impidiendo poder realizar comunicaciones por teléfonos móviles, fíjos o residenciales e internet; por tanto generó temores sociales y psicológicos en la población en un momento, sobre todo al momento de adquisición de productos de primera necesidad.
Después de 4 días, y de arduos trabajos de recuperación, comenzó el proceso de recuperación del servicio eléctrico, pero ha tenido consigo varias secuelas, más por el hecho mencionado en el punto anterior, como las sanciones y bloqueo, tiempo después hubo otro ataque pero sus efectos fueron menores por la rápida acción de los trabajadores de CORPOELEC
CORONAVIRUS O COVID 19. LA PANDEMIA QUE LLEGÓ PARA ¿QUEDARSE?
Para hablar sobre los efectos y consecuencias que ha traído esta terrible enfermedad a todos los países del mundo, pero especialmente en Venezuela y hacia todos los ámbitos, haciendo énfasis en el educativo; es necesario recordar ciertos términos del mismo. Ante todo, según la Organización Mundial de la Salud,(OMS,2020 ), señala que:
Los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. En los humanos, se sabe que varios coronavirus causan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS). El coronavirus que se ha descubierto más recientemente causa la enfermedad por coronavirus COVID-19.
En base a esto, se tiene la información de, entre los años 2008 o 2009 la OMS prendió las alarmas para uno de los tipos de coronavirus que afectó a los seres humanos como el SARS o SRAS, la cual fue controlado. Pero, en el año 2019, específicamente a finales del mes de diciembre, en Wuhan, China, se originó una forma extraña de neumonía y los casos estaban incrementando sin saber ni cómo sucedió ni cómo combatirla; desafortunadamente en ese momento surgía una nueva forma o familia de coronavirus, que tiempo después se convertiría en pandemia declarada por la OMS: el COVID-19.
Esta enfermedad, la OMS (ob.cit) referencia que “es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto más recientemente”, y sus síntomas varían dependiendo realmente del nivel de defensas que tenga el organismo de cualquier persona, pero los más comunes son:
Fiebre, la tos seca y el cansancio. Otros síntomas menos frecuentes que afectan a algunos pacientes son los dolores y molestias, la congestión nasal, el dolor de cabeza, la conjuntivitis, el dolor de garganta, la diarrea, la pérdida del gusto o el olfato y las erupciones cutáneas o cambios de color en los dedos de las manos o los pies. Estos síntomas suelen ser leves y comienzan gradualmente. Algunas de las personas infectadas solo presentan síntomas levísimos…
Los primeros estudios surgidos en Wuhan y luego al ser expandida la enfermedad demostraron que la población vulnerable es aquella población adulta mayor (de más de 60 años) y con patologías o enfermedades de base (cáncer, hipertensión, entre otras), pero, al verse afectados países cuya población mayoritaria es joven, estos resultados cambiaron; ahora lo puede afectar cualquier persona de cualquier edad, no importa que raza, etnia, credo, civil, militar, político, religión, incluyendo a personas completamente sanas, sin ningún problema o antecedente médico, ya que la mayoría son asintomáticas, siendo este tipo de contagio el más peligroso, porque la persona no lo sabe y es portador de la enfermedad. Y en los niños y niñas su peligro puede ser mayor, porque, aparte de desencadenarse complicaciones ya conocidas, también se puede generar un síndrome o enfermedad por lo general muy poco común como la Enfermedad de Kawasaki; tal como lo publica el portal web El Periódico, en el artículo realizado por Lami(2020).
Es una rara condición que afecta típicamente a los niños menores de cinco años. Provoca que los vasos sanguíneos se inflamen e hinchen. Los síntomas típicos incluyen fiebre y sarpullido, ojos rojos, labios o boca secos o agrietados, enrojecimiento de las palmas de las manos y las plantas de los pies, y glándulas inflamadas.
Por eso, la misma organización mundial en conjunto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha recomendado a los países una serie de medidas para evitar incrementar los contagios y por ende, pérdidas humanas. Esto generó un revés drástico en muchas áreas; para muchos países esta enfermedad ha impactado en materia económica, pero también lo ha hecho en el ámbito educativo, debido a que la mayoría de la educación es presencial, tanto en lo privado como en la pública, desde maternal o preescolar hasta la universitaria, por lo que de un momento a otro para algunos países tomaron la decisión de suspensión de actividades académicas, mientras que otros aplicaron métodos de teleducación o educación a distancia mediante herramientas tecnológicas conocidas como redes sociales, correos electrónicos, llamadas telefónicas o hasta el uso de medios de comunicación como televisión y radio; es decir, las tecnologías de información y comunicación jugaron y juegan un papel importante para la educación, y dependerá tanto de los gobiernos en aplicación de políticas públicas correctas que implican reinventarse y transformarse; como también los docentes y estudiantes para lograr los objetivos.
A pesar de esto, desafortunadamente esta terrible pandemia aún no se ha detenido y ha dejado más de un millón de fallecidos y millones de infectados (Universidad John Hopkins, 2020), presentando problemas de todo índole en todas las áreas, siendo las más afectadas salud por estar al frente en primera línea, además que en varios países los distintos sistemas de salud han colapsado por las políticas incorrectas implementadas o por la poca o nula asignación presupuestaria, educación (razones mencionadas con anterioridad), económicas (afectación que afianza los distintos gobiernos, mayoritariamente de derecha), sociales y psicológicas, aunque también hay un elevado número de recuperados, sembrando esperanza de la disminución de la mortalidad, nuevas investigaciones y estudios para conocer el genoma y reconocimiento de los síntomas para la detección temprana, y de creación de vacunas y otros tratamientos. Es bueno señalar que esta enfermedad para miles de los recuperados ha traído consigo secuelas que va desde «fatiga y cansancio, problemas cardíacos, sensación de falta de aire, hasta problemas psicológicos», según el grado de infección que haya padecido (Ruiz, 2020)
En Venezuela no fue ni es la excepción, con los primeros informes emanados de la OMS sobre la enfermedad y su avance hasta convertirse en pandemia, el Gobierno Bolivariano tomó lo que considero medidas correctas para prepararse para su llegada como la creación de la Comisión Presidencial COVID-19, creado el 28 de febrero del año en curso, y cuando llegó los primeros casos al país, de inmediato tomaron otras medidas como el Decreto de Alarma, publicado en Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6.519 (Presidencia de la República, 2020), contentiva de 36 artículos y 12 disposiciones finales, se refiere a la «suspensión inmediata de actividades económicas no priorizadas, educativas y legales para preservar la vida de los venezolanos y combatir la enfermedad»; la cual desde el 13 de marzo hasta el 01 de junio se mantuvo la cuarentena radical y estricta y en ese tiempo se ha extendido dicho decreto, inclusive cuando el país entró en una nueva fase denominada «método 7×7», referente a la apertura de ciertos sectores (hasta 24) considerados no prioritarios durante 7 días (semana de flexibilización), y los otros 7 días de cuarentena, en un principio radical y estricta que luego pasó a ser flexibilización controlada, pero no se aplicaba a los municipios de estados fronterizos donde los casos se mantienen activos.
De lo anterior, tanto la pandemia como las medidas impactaron en la vida de todos los venezolanos y todas las venezolanas: aunque podrá sonar cliché decir que el primer impacto fue el económico, que de por sí ya el país está sufriendo los estragos producto de las razones mencionadas en los primeros párrafos y en los desafíos afrontados; con esto se agudizó más la situación; pero también es necesario señalar otras áreas impactadas en el país, específicamente en el aspecto que compete este artículo: el educativo, en todos sus sistemas y subsistemas. La educación venezolana desde maternal hasta bachillerato es mayoritariamente presencial, inclusive la educación para adultos y misiones educativas; en cuanto a las universidades, también un alto porcentaje es presencial, sólo donde se conoce por ejemplo la Universidad Bicentenaria de Aragua tiene modalidad mixta (presencial y a distancia) y algunas carreras de algunas universidades.
En el caso de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), la cual formo parte ya desde hace 10 años y de manera orgullosa lo comento, así como realicé la Maestría en Educación Comparada, un convenio con el Centro Internacional Miranda (CIM), la mayoría de sus Programas de Formación de Grado y Programas Formación Avanzada (PFG, y PFA respectivamente) también son presenciales, sin embargo, cuando realizaba mi trabajo de grado para la maestría que comencé desde el 2012, se pudo evidenciar que la universidad cuenta con una plataforma virtual realizada en Moodle, que es UBVirtual, y en ese momento apenas estaba surgiendo como una manera de apoyar la educación presencial, generando la semipresencialidad o semivirtualidad, apoyados de esta herramientas de las tecnologías de información y comunicación (TIC), sin pensar que más o menos 8 años después, esta herramienta y otras descritas serían el auge para apoyar a la educación, tanto a la UBV como a las demás universidades, según sus plataformas, y aunque por parte de las universidades se han generado talleres, aún hay problemas de adaptación o adecuación a las TIC’s.
El papel de las Tecnologías de la Información y Comunicación en la Educación Universitaria por la pandemia: Plan Universidad en Casa
Desde el primer caso detectado en el país el 13 de marzo del año en curso, el Gobierno Bolivariano tomó la correcta decisión en su primer momento para salvaguardar a la población venezolana, aparte de prepararse para la llegada del virus en el sistema de salud, también de decretar el Estado de Alarma, cuyo primer momento (marzo – mayo) permitió tener la curva de casos aplanada y de fallecidos en muy bajísimo porcentaje, aunque con la llegada de connacionales que venían de países limítrofes, se puede decir que se dio un desbalance en la curva, pero esto no fue motivo ni para el gobierno ni para el pueblo rendirse. Ahora bien, durante ese primer momento, todas las universidades entraron en una encrucijada sobre la manera de cómo dar cumplimiento a lo emanado del Decreto Presidencial, pero sin afectar los avances de los períodos académicos, y es a partir de ello que nace una nueva estrategia: Universidad en Casa, sin embargo, hay que reconocer que también presentó otro desafío debido a la situación económica actual por las razones mencionadas, se han presentado, hasta la actualidad muchas fallas en servicios de telefonía, telecomunicaciones, entre otros.
Este plan, también conocido como Plan Universitario Anticovid-19, desarrollado por el Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria (2020) señala
Es una estrategia para la contingencia ante el Decreto de Estado de Alarma anunciado por el Presidente Nicolás Maduro Moros, basado en el artículo 338 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que se materializa en acciones estratégicas para garantizar el derecho a la Educación; por ende, la prosecución académica de pre y postgrado, se desarrolla mediante la educación a distancia como modalidad alternativa, según la naturaleza de la formación que incluye a todas la instituciones de Educación Universitaria (IEU)
Y es ahí donde entran las Tecnologías de Información y Comunicación, el reimpulso de ellas para poder ejecutar el plan anunciado por el ministerio, para ello, se empleó desde canales de televisión como VIVE TV, hasta redes sociales (Whatsapp, Facebook, Telegram) y plataformas virtuales como Moodle o Google Classroom. En su primer momento y segundo momento (durante la cuarentena radical y método 7×7), a pesar de que hubo detractores al plan, se activaron el 67% de estudiantes y 65% de docentes, en más del 80% de las universidades del país y más de 5000 aulas virtuales creadas (ob.cit); con ensayos y errores, también más del 80% de las universidades lograron sus objetivos de la prosecució académica, además se establecieron otras líneas estratégicas como los intensivos para recuperación de materias que hayan perdido o retirado, y aplicación de una encuesta, que fue incorporada en la plataforma Patria.
En los actuales momentos, cuando ya arrancaron el período académico 2020-2 en la mayoría de las universidades, este plan sigue en marcha, pero con más líneas estratégicas, ya que por lineamientos del Gobierno Nacional, a través de las encuestas realizadas en plataforma Patria, se pudo determinar la continuidad de la modalidad el plan o de modalidades mixtas, es decir la semipresencialidad según los programas de formación y materias o asignaturas prácticas, por lo que las TIC’s siguen jugando un papel trascendental tanto para la Educación en Casa, pero también de establecer nuevas metodologías, es decir, con la llegada de la pandemia, a pesar de su impacto negativo, también se generó impactos favorables en cuanto al hecho de que educación repensaran su formas de accionar e incorporara innovaciones educativas pero también adecuación de los modelos educativos o incluso, también innovaciones en los mismos.
Conclusiones
Referencias Bibliográficas