Canadá, Francia, Irán… conocemos sus nombres y los de todos los demás países, pero, ¿qué significan? ¿Cuál es «La tierra de los arios» y cuál es «La tierra de los feroces»?
Algunos son descriptivos, otros no dejan lugar a dudas y varios tienen distintas versiones. En cualquier caso, todos dicen algo del sitio al que denominan, y descubrirlo es interesante y divertido.
Son los nombres de los países, esos que decimos sin pensar, que aunque no sepamos qué significan evocan imágenes, sentimientos, aromas y sabores.
Pero, ¿sabe de dónde viene el nombre de España y por qué la llamaron así? ¿Puede ubicar en un mapa la Tierra de los arios y la Tierra de los hombres honestos?
Encuéntrelos en este mapamundi en el que están los nombres de todos los países traducidos al español.
Démosle la vuelta al mundo empezando por la región donde nacen los días.
Foto: CREDIT CARD COMPARE vía BBC
Oceanía puede ser el continente más pequeño, pero sus diversos paisajes, desde selvas tropicales hasta volcanes y pastizales, han fascinado a la gente durante siglos.
Fueron los griegos a quienes se les ocurrió llamarle Terra Australis Incognita, que significa ‘Tierra desconocida del sur‘, cuando soñaban con tierras desconocidas en el hemisferio sur.
Samoa se traduce como ‘Centro sagrado‘, y la leyenda dice que fue allá donde el dios samoano Tagaloalagi del Cielo creó el mundo.
Nueva Zelandia tiene dos historias: el explorador holandés Abel Tasman la nombró en 1642 Staten Landt o la «Tierra del Estado», pues creyó que estaba conectada con la «Isla de los Estados» en el sur de Argentina.
Cuando los cartógrafos holandeses se dieron cuenta de que no era así, le cambiaron el nombre a Nova Zeelandia —en latín— y luego a Nieuw Zeeland —en holandés— porque les recordaba a la provincia holandesa de Zeeland que significa «la tierra del mar».
Pero para los maorí se llama Aotearoa, que quiere decir «La tierra de la larga nube blanca».
Pero quizás la más simpática de esta región es la isla Nauru, que en idioma naurano significa «Voy a la playa».Foto: CREDIT CARD COMPARE vía BBC
Asia ocupa un tercio del área terrestre total del mundo y es el continente más poblado del planeta.
Su rica diversidad de cultura e historia se refleja en los nombres de sus países.
La dinastía Koryo gobernó su reino desde 935 hasta 1392 EC, supervisando un país que estaba formando sus propias tradiciones culturales. Ese país ahora se conoce como Corea, que se puede traducir como «alto y hermoso».
Otros nombres hablan sobre la geografía de la región.
El nombre de Irak se refiere a su ubicación a orillas de los ríos Eufrates y Tigris. Viene del árabe al-‘iraq, que se traduce como ‘al lado del agua‘.
La Tierra de los arios está en este continente. El nombre se deriva del antiguo persa aryanam, el plural de arya que significa noble, en el sentido de alta alcurnia. La tierra de aquellos de alta cuna es Irán.
¡Ah! Y es aquí donde queda Allá… ¿lo encontró? ¿No? Allá es Brunei.Foto: CREDIT CARD COMPARE vía BBC
África es conocida como la cuna de la civilización, el lugar de donde proviene toda la vida humana.
Los nombres de sus países revelan una historia de las culturas indígenas y la colonización.
Malawi, por ejemplo, significa «Tierra de llamas», que se cree que refleja el hábito local de quemar hierba muerta para preparar la tierra para el cultivo.
Otros lugares hablan más de los que llegaron que de los que estaban.
El explorador portugués Fernando Poo recorrió del río Wouri en 1472, y encontró una gran cantidad de camarones en su viaje. Por ello, le puso el nombre de Rio dos Camarões, o río de los camarones, y al país se le conoce como Camerún.
Uno de los nombres más curiosos es el de Benín, que puede que se derive de los bini, los habitantes originales del lugar. Alternativamente, podría venir del yoruba Ile-ibinu, ‘Tierra de discusión‘, una posible referencia a una época en la que las tribus estaban en guerra.Foto: CREDIT CARD COMPARE vía BBC
Europa tiene una larga historia de exploración, y muchos de los nombres de países reflejan las tierras y quienes los exploraron.
Francia toma su nombre de una coalición de tribus germánicas, los francos. El nombre Frank proviene de la antigua palabra alemana franka, que significa «feroz», convirtiendo a Francia en la tierra de los feroces.
Otros nombres indican los senderos que la gente solía utilizar para descubrir su mundo.
Noruega, por ejemplo, simplemente significa «el camino al norte‘, haciendo referencia a una antigua ruta vikinga.
¿Y España? La teoría más común es que se deriva de la palabra púnica Ispanihad que significa «la tierra de los conejos», pero también es cierto que la Roma antigua llamaba a la península ibérica «Hispania», que vendría de la palabra Hesperia (Εσπερ?α) que quiere decir «la tierra del occidente» o «la tierra del sol poniente».
Y es en este continente donde queda La tierra de la gente alta, Macedonia, que viene del antiguo griego mak —alto—, posiblemente describiendo a quienes vivían ahí.Foto: CREDIT CARD COMPARE vía BBC
Los nombres de países de América del Norte y Central cuentan una historia de colonización europea.
El nombre ‘América‘ en sí mismo proviene del explorador italiano Amerigo Vespucci, quien fue la primera persona en darse cuenta de que el continente era una masa de tierra separada y no en la costa este de Asia.
Era el ‘Nuevo Mundo‘, y estaba destinado a un período trágico de guerra y conflicto por la tierra.
México, colonizado por España, es la traducción simplificada al español del nombre náhuatl de la capital azteca, que se dice significa «En el ombligo de la luna».
Los exploradores españoles también llegaron a gran parte de Centroamérica y el Caribe, donde encontraron gemas como ‘La tierra junto al agua‘ y ‘El lugar de las granadas‘, conocidas como Nicaragua y Granada.
Foto: CREDIT CARD COMPARE vía BBC
América del Sur tiene algunos de los ecosistemas más diversos del planeta. También es el hogar del río más grande del mundo: el Amazonas. No debería sorprender, entonces, que muchos de los nombres de países reflejen esa abundancia de agua.
Guyana se deriva de un idioma indígena amerindio y significa «Tierra de muchas aguas», mientras que la vecina Venezuela lleva el nombre de la ciudad de los canales, «Pequeña Venecia».
Un nombre que llama la atención es «Rojo como una brasa».
Se refiere al color rojo de una madera utilizada para teñir textiles que los portugueses encontraron en Brasil. Su origen es la palabra celta barkino y que en español pasó a ser barcino, y luego brasil. A los árboles se les llama «Palo Brasil».
En el caso de Uruguay, hay varias versiones sobre el origen de su nombre.
Puede venir de uruguá, que en guaraní es una especie de caracol, e y, que significa agua o río. Entonces significaría Río de caracoles.
Otra teoría es que se refiere al urú, un ave parecido a la codorniz; y gua, que significa de, y esto unido a y sería Río del urú.
Dicen otros que es más general: Río de pájaros.
El poeta Juan Zorrilla de San Martín, por su parte, interpretó que el vocablo significa «río de los pájaros pintados».
El mapamundi con las traducciones literales de los países fue comisionado por la firma Credit Card Compare, realizado por NeoMam Studios, que también hizo las traducciones a español para BBC Mundo.
Contenido original en https://www.creditcardcompare.com.au/blog/world-map-literal-translation-country-names/
El 26.6 % de los jóvenes de entre 15 y 24 años no estudia ni trabaja, según la Digestyc.
Los datos de la Dirección General de Estadísticas y Censos (Digestyc) señalan que en 2017, más de 1,700 jóvenes dejaron de ser ninis, es decir, que no estudian ni trabajan.
La Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) de 2017 estima que 357,969 jóvenes de entre 15 y 24 años no estudian ni trabajan, representando el 26.6 % del total de personas con estas edades.
Respecto a 2016, la población nini, no obstante, mostró una reducción. En ese año, la EHPM estimó que habían 359,670, es decir, 1,701 más que en 2017.
“Este grupo llama especialmente la atención, pues están en situación de riesgo al volverse blancos fáciles de grupos delictivos. Además, al no estar en el sistema educativo sus posibilidades de desarrollo profesional futuro se ven minados”, indica la Digestyc en el informe del a encuesta.
En El Salvador, el rostro de esta problemática es femenino. El 38.4 % de las mujeres entre 15 y 24 años correspondió a ninis en 2017, frente al 37.7 % registrado en 2016. Mientras tanto, la incidencia en los hombres es del 14 % e incluso se redujo en comparación con el año anterior, cuando llegó al 14.6 %.
Un estudio de la Fundación Dr. Guillermo Manuel Ungo (Fundaungo) señaló que las mujeres tienden a abandonar sus estudios y oportunidades laborales porque se les impone la responsabilidad de las tareas del hogar.
El fenómeno de los ninis también afecta más a los jóvenes que pertenecen a hogares con ingresos más bajos, ya que el porcentaje de ninis es de 48.5 % en el quintil de menor ingreso, mientras que en el quintil con mayor ingreso es de 14.2 %.
“Invisibles of the World”, abarca la problemática de los abusos y violaciones sexuales que azota a nuestro país y el mundo, y se basa en las estadísticas de cada región.
Fernández muestra las consecuencias negativas, lo aberrante y desgarrante de esta situación que se sale de las manos, sin querer o queriendo, de las autoridades y la sociedad, que se muestran indiferentes ante el estado de emergencia.
La mayoría de violaciones sexuales ocurren según las estadísticas, a hembras entre los 4 y 14 años, siendo 6 de cada 10 niñas violadas a diario en República Dominicana, y 2 de cada 10 varones.
En este documental podrán escucharse los testimonios de víctimas reales de violaciones a temprana edad, que hoy son hombres y mujeres que ya no quieren ser más invisibles, y que con la exposición de su caso en este documental, pretenden alertar y descubrir ante una sociedad que se cubre los ojos, el cómo sucede, para que puedan otras personas prevenir o ayudar a otras víctimas a superar sus traumas.
Un NO a la vergüenza, según las mismas palabras de Fernández, “Las víctimas no deben sentir vergüenza, ni culpa porque la hayan violado, son los violadores quienes deben sentirse así”.
El documental deja abierta la esperanza, ya que además muestra a las personas y organizaciones que ayudan a estas víctimas, fomentando la reintegración de las mismas a la sociedad, además del rostro inocente y feliz de aquellos que aunque en riesgo, no han sido abusados y representan lo más puro y alegre de nuestra niñez y juventud.
Yubo Fernández asistió este año junto a la Comisión de la DGCINE representando al país en el 71 Festival de Cannes, llevando este proyecto en pre-Producción al Marché Du Film, donde logró aliarse a varios países que desean ser parte de este documental, que tendrá varios capítulos tipo serie documental.
Lall Enterteinment, una de las más grandes compañías productoras de La India, invitó a Yubo para Noviembre de este 2018 a asistir al país donde Fernández podrá filmar a los “invisibles de La India”.
Su director Bhuvan Llal, junto al productor general de “Invisibles of the World” en La India, Sandip Patihar, serán parte del equipo, también la famosa activista Hindú Yogita Bhayana, recordando que hace poco en este país se aprobó la pena de muerte para los violadores.
Mientras que en Cannes también Paulo Boccato productor y presidente de Boccato Productions, dijo “Brasil no puede quedar fuera de Invisibles Of The World, la situación allá es terrible”, refiriéndose al gran problema de violencia sexual que existe en algunas regiones de Brasil. Fernández y Boccato están planeando fechas para rodar en este país.
También la productora y escritora Italiana radicada en Londres Natalie Massone, durante su reunión en Cannes con Yubo, recalcó que no quiere quedarse fuera del documental, y junto a un grupo de cineastas del Raindance London piensan rodar Invisibles en lugares de este país donde nadie se imagina que ocurren estas barbaries.
Por último la Fundación venezolana “Ángeles del Camino” presidida por Beatriz Bustamante, espera por Fernández para colaborar con el rodaje y producción de “Invisibles Of The World” en Venezuela.
Yubo Fernández pretende mostrar al mundo ese mundo de Invisibles de todo el planeta, aquellos que nadie ve porque se esconden o porque la humanidad decidió darles la espalda, en tiempos donde esté grave problema no es prioridad para algunos gobiernos, donde en muchos países es un tema tabú, pero sobre todo, donde las leyes no son severas y la educación sexual no existe. Enviar un mensaje a las víctimas de que la vida no termina, y callar o encerrarse en sus traumas y la vergüenza, no es la salida, hablar, gritarlo al mundo sí lo es.
Navarro valoró los esfuerzos realizados para poner en marcha el programa por la mejora de la calidad educativa, lo que representa una oportunidad y experiencia para el monitoreo del desempeño y la retroalimentación anual de la labor magisterial.
Caribe Insular/Republica Dominicana/Santo Domingo (EFE).- El ministro de Educación, Andrés Navarro, encabezó el lanzamiento del Sistema nacional de inducción a docentes de nuevo ingreso del sector público, dirigido a impulsar la mejora y cualificación de más de 5.000 nuevos maestros en aulas, el factor más impactante en la calidad del proceso enseñanza-aprendizaje de los estudiantes.
La iniciativa, puesta en marcha por Navarro en un hotel de la capital, trabajará en su inicio con 5.156 docentes que serán monitoreados por 1.030 acompañantes, 40 tutores y 10 coordinadores para el seguimiento.
Al pronunciar el discurso central de la actividad, el ministro Navarro valoró los esfuerzos realizados para poner en marcha el programa por la mejora de la calidad educativa, lo que representa una oportunidad y experiencia para el monitoreo del desempeño y la retroalimentación anual de la labor magisterial.
“Estos más de cinco mil docentes de nuevo ingreso, al incorporarse al sistema, estarán generando en su cotidianeidad una cultura del seguimiento, del acompañamiento y de la mejora continua del proceso enseñanza-aprendizaje en las aulas”, precisó Navarro en un comunicado.
Aseveró que el programa está llamado a convertirse en una extraordinaria experiencia para el sistema educativo, “con lo que estamos abriendo el camino en el propósito del nuevo rumbo en el proceso de transformación de la educación”.
Por su lado, el viceministro, Ramón Valerio, dijo que la inducción a los docentes de nuevo ingreso se concibe como una política dirigida a da respuesta a la necesidad de acompañamiento, formación apoyo y orientación para el servicio y la función docente al maestro de nuevo ingreso, en una política fundamentada en el interés de asegurar una correcta inserción e integración del nuevo docente al ambiente escolar y comunitario.
Se trata de un conjunto de acciones para impulsar la profesionalización sistémica de la carrera magisterial de los inicios del docente, en cumplimiento de lo que disponen la Ley General de Educación 66-97, el Reglamento del Estatuto Docente, la Política 6 del Plan Decenal de Educación 2008-2018, la Ley 1-12 de la Estrategia Nacional de Desarrollo al 2030, las Metas Presidenciales y el Pacto Nacional para la Reforma Educativa.
El Programa Nacional de Inducción tiene como referente fundamental los estándares profesionales y del desempeño para el desarrollo de la carrera docente, coherente con los enfoques socio-crítico, histórico-cultural y por competencias, que fundamentan el currículo del sistema educativo.EFE
América Latina presenta grandes condiciones de desigualdad, manifestada en los ingresos, el acceso al trabajo, la educación, salud y vivienda digna, que varían según el color de piel. Mientras en Argentina se escondió a la minoritaria comunidad afro durante décadas, en otros países de la región, como Brasil y Colombia, el conflicto toma mayores dimensiones por su densidad poblacional y su inmensa brecha social.
«No es fácil ser parte de una minoría en Argentina», considera Miriam Gomes, una ciudadana afrodescendiente nacida en el Cono Sur. Su padre llegó al territorio latinoamericano partiendo desde Cabo Verde, su país de origen, un pequeño grupo de islas ubicado en el océano Atlántico que al día de hoy apenas supera los 500.000 habitantes. En la actualidad, según la entrevistada, hay unas 25.000 personas vinculadas a aquella nación —por haber nacido allí o tener ascendencia con ese origen— radicadas en el suelo argentino.
«El racismo es histórico en la escuela. Esto no se enseña porque la nación argentina se constituye como un proyecto de país que se pretendía blanco, culturalmente europeo. Había que borrar rastros de otras culturas, sobre todo en el siglo XIX».Miriam Gomes, presidió cuatro veces la Sociedad Caboverdiana en Argentina.
«La comunidad llegó a mediados del siglo XIX y comienzos del XX, en calidad de ciudadanos libres, pero huyendo de las condiciones de sometimiento en las que vivían con el colonialismo portugués», repasa. Asimismo, aquellas islas «tenían falta de agua, en verdad pueden pasar cinco, seis o siete años sin lluvias, lo que provocó hambrunas tremendas a lo largo de su historia». Así las cosas, los inmigrantes que llegaron al continente americano «encontraron trabajo rápidamente en la marina mercante o en astilleros», enseña, «lo que permitió que las comunidades se asentaran, resolviendo el tema del idioma, la salud y el trabajo».
Gomes es argentina e hincha de Racing —uno de los equipos grandes del fútbol argentino—, aunque la construcción del sentido común local siempre planteó que el ciudadano argentino debe ser blanco, exclusivamente, dejando a un lado a negros e indígenas. Aclarar que nació en la región rioplatense es una constante en su vida: «Ponen en duda mi nacionalidad todo el tiempo, me preguntan de dónde soy. La primera impresión es creer que uno es de afuera, la extranjerización», comenta. Por esta clase de obstáculos sociales, es necesario que las comunidades minoritarias se mantengan unidas. En efecto, la entrevistada presidió la Sociedad Caboverdiana de Argentina en cuatro oportunidades, siendo la primera mujer en hacerlo desde 1993: «También tuve que librar una batalla al interior de la comunidad contra el machismo y el patriarcado», destaca.
La historia de las comunidades afrodescendientes en Argentina está oculta. De hecho, pocos saben que habitan el territorio incluso antes de la conformación del Estado moderno. La idea de que el país está conformado exclusivamente por descendientes de europeos, causalmente, traspasó fronteras y también se repite en otros sitios de la región, invisibilizando a muchos colectivos sociales.
«No tenemos acceso a la toma de decisiones ni a los poderes del Estado. Nuestros chicos apenas terminan la escuela primaria, la confrontación racial es muy fuerte y muchos abandonan».Miriam Gomes, presidió cuatro veces la Sociedad Caboverdiana en Argentina.
Miriam fue docente de Literatura durante más de 30 años en colegios públicos de la provincia de Buenos Aires, y sostiene que este pensamiento se sostuvo por un fuerte sesgo ideológico, también desde las aulas: «El racismo es histórico en la escuela. Esto no se enseña porque la nación argentina se constituye como un proyecto de país que se pretendía blanco, culturalmente europeo. Había que borrar rastros de otras culturas, sobre todo en el siglo XIX». Los alumnos difícilmente aprendan sobre héroes, patriotas, artistas, pensadores, gestas y luchas de la comunidad afro, que también integran la cultura argentina.
Sobre el aspecto educativo, critica que en las escuelas suele enseñarse que en 1813, cuando se impulsó la libertad de vientres —que garantizaba la libertad a los hijos de esclavas —, se terminó la esclavitud en su totalidad. «La esclavitud se abolió en 1853», cuando nació la Constitución Nacional, desmiente. Al respecto, expresa: «En realidad, siempre me llamó la atención que Argentina tuvo cuatro décadas de vida republicana conviviendo con un régimen esclavista y nadie hace hincapié en ese dato». A veces, la indiferencia duele más que un garrotazo policial.
La parte negra de la historia
El historiador Diego Buffa, uno de los coordinadores del Programa de Estudios Africanos del Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), enseña que bajo la conformación de las naciones en la región creció el actual sesgo cultural: «Los que eran distintos al grupo dominante a menudo fueron víctimas de un trato racista, porque el mero hecho de que fueran diferentes se consideraba una amenaza en función del concepto de un Estado monolítico«.
Asimismo, destierra el mito histórico —sostenido incluso en el 2018— de que el país tenía tan pocos negros, que simplemente desaparecieron en el siglo XIX, por arte de magia. Lejos de ello, el experto señala que durante la colonia había importantes comunidades afros en las provincias de Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán y Buenos Aires, que persisten en la actualidad. Particularmente, la importante cantidad de comunidades cordobesas se evidencia también con la duración de sus políticas racistas; por citar un ejemplo, la UNC exigía la ‘pureza de sangre’ para ingresar al ámbito académico, hasta la Reforma Universitaria de 1918, destaca Buffa.
Un hombre afrodescendiente vende productos en las calles de Cartagena, Colombia. / Fredy Builes / Reuters
«En casi todas partes, esta población es víctima de discriminación racial y exclusión, razón por la cual sufre grandes privaciones económicas y sociales, al igual que ocupa un número mucho menor de cargos directivos en la sociedad que los alberga», subraya el especialista. Desde su punto de vista, este grupo social no solo incluye a descendientes de africanos esclavizados traídos a América Latina durante el período colonial, «sino también a un nuevo conjunto de africanos que —aunque minoritario en relación al primero — llegaron y siguen llegando en busca de una mejor situación económica o por razones políticas, desde finales del siglo XIX».
«Seguimos excluidos»
Por su parte, Gomes puntualiza en la construcción del sentido común local y critica a los medios de comunicación que «perpetuaron la idea de exotización y los estereotipos». Y sigue: «Basta con mirar revistas como Caras y Caretas de principios del siglo XX, donde la mayoría de las publicidades tenían negros en posiciones animalescas, caracterizados como monos y siempre asociados a productos de limpieza, contrastándolos con hombres blancos».
Estos estereotipos, opina la docente, se vinculan también al machismo: «Hoy se piensa que la mujer negra está siempre dispuesta al sexo». Por otro lado, subraya que el contexto social acentúa esta clase de tensiones, porque «en épocas de crisis, el racismo recrudece». Para finalizar la entrevista, manifiesta: «El objetivo es la inclusión social, porque seguimos excluidos. No tenemos acceso a la toma de decisiones ni a los poderes del Estado. Nuestros chicos apenas terminan la escuela primaria, la confrontación racial es muy fuerte y muchos abandonan». Según Gomes, el problema «ahora se ve enfocado en los inmigrantes senegaleses, que sufren acoso policial, persecución, violencia física, verbal y simbólica».
Oficina de migraciones en Argentina. / Martin Acosta / Reuters
Así lo confirma Arfang Diethiou, presidente de la Asociación de Residentes Senegaleses en Argentina (ARSA): «La mayoría son vendedores ambulantes, tenemos problemas con el espacio público y la Policía», destaca. Diethiou nació en Senegal y llegó a Sudamérica por razones económicas. Al igual que él, hay aproximadamente 5.000 personas más. «No dejan a los muchachos trabajar en la calle. Siempre hay problemas, porque a nuestra gente no le queda otra», se queja. Según describe, la mayor parte de este colectivono tiene papeles, es decir, vive en el país de modo irregular o inestable. Por ello, es casi imposible obtener un empleo formal: «Con la crisis que hay en Argentina, es mucho más difícil conseguir un trabajo sin ser argentino», describe. Pero eso no es todo, el acceso a la vivienda o una cobertura médica es un anhelo casi inalcanzable para aquellos senegaleses que no tengan documentos.
«A mí me pasó, queriendo alquilar un departamento. Entré a una inmobiliaria y me dijeron que no había nada para mí, pero cuando entró un argentino, pidiendo lo mismo, le dijeron que sí», recuerda. En definitiva, ¿cuáles son sus principales obstáculos?: «El color de piel», responde, sin vacilaciones. Pero va más allá: «A veces hay discriminación silenciosa, la gente te ve como si fueses un ladrón», lamenta. Sin embargo, a pesar de estos graves conflictos, Diethiou dice que se sienten integrados: «Por lo general hay buena onda con los argentinos». Aun así, aunque tenga optimismo, todavía les adeudan sus derechos básicos. Por lo pronto, el trabajo informal implementado por senegaleses se convirtió en una postal habitual en las calles de la Ciudad de Buenos Aires, donde la tensión con las fuerzas de seguridad aumenta cada día.
Brasil y Colombia, dos ejemplos de la brecha
Hay países de la región donde la brecha social es mucho más evidente y abarca a una inmensa cantidad de personas. Brasil es el caso más paradigmático: la mitad de su población —unos 97 millones de personas—, es afrodescendiente. Nadie podría decir que se trata de una minoría, aunque las diferencias sociales así lo hagan parecer. Un estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) explicaba en 2012 que, si bien la injusticia en la distribución de la riqueza entre blancos y negros se estaba reduciendo, todavía había grandes inequidades: la proporción de adultos pobres era 1,3 veces mayor en negros, con el 34,5%, que entre los blancos, con el 26,6%. Resta por ver si aquellos índices se modificaron tras la asunción del presidente Michel Temer, en agosto del 2016.
Un manifestante sostiene una pancarta durante el Día Nacional de la Conciencia Negra en Brasil. / Nacho Doce / Reuters
Colombia es otro caso ejemplar para graficar la discriminación, que se manifiesta de forma implícita y explícita en la sociedad. Allí, uno de cada diez ciudadanos es afrodescendiente. Basta con recorrer cualquier ciudad o pueblo colombiano para percibir que el acceso a un trabajo estable, en la mayoría de los casos, es una cuestión de piel. En la zona costeña esta brecha social es aún más escandalosa. Casi todos los vendedores ambulantes son negros, y ofrecen productos variados: ropa, comidas, jugos, artículos de bisutería como pulseras o aretes y también estupefacientes, a plena luz del día. A su vez, la mayoría de las mujeres afros que trabajan en la calle brindan masajes en las playas, principalmente a turistas.
Las diferencias socioeconómicas se perciben a simple vista e impactan los ojos, pero más allá de percepciones subjetivas, hay estadísticas que así lo demuestran. En 2010, un informe titulado ‘Desigualdad étnico-racial en la distribución del ingreso en Colombia’, realizado por expertos en economía de la Universidad del Valle, sostenía que, en promedio, los afrodescendientes percibían ingresos un 32% más bajos que los blancos. Lo curioso del estudio es que a medida que los ingresos aumentan, también crece la brecha. Por ejemplo, si tomamos al sector más rico de la población blanca y lo comparamos con los más adinerados de la población afro, los blancos de clase alta percibían un 40% más que los negros, aumentando la diferencia por el color de piel.
Afrodescendientes extraen metales preciosos en el río Dagau, departamento de Cauca (Colombia). / Jaime Saldarriaga / Reuters
Como bien puede suponerse, la desigualdad económica también se traduce en otra clase de desigualdades sociales, como la educativa. Volviendo a hablar de promedios, la comunidad negra tiene 7,4 años de educación aprobados, mientras que los blancos alcanzan los 9,4. En esa línea, el informe destaca que, en la media, la retribución económica que recibe un ciudadano blanco por cada año que sume a su formación educativa es un 20% mayor al ingreso que recibe una persona afro por hacer exactamente lo mismo. Ya pasaron ocho años de aquel relevamiento, pero basta con visitar el país para comprobar que el contexto social y económico no cambió demasiado.
La región en cifras
¿Cuántos afrodescendientes hay en América Latina?
Un extenso estudio publicado por la CEPAL y Naciones Unidas en 2016 expuso, basado en censos desarrollados por cada país entre los años 2010 y 2013, que la región tiene aproximadamente 527 millones de habitantes. De ese total, más de 111 millones pertenecen a la comunidad afro, es decir, el 21%. Los países con más habitantes negros son: Brasil —97 millones de personas, el 50,9% de la población total—, Colombia —4,8 millones, el 10,5%—, Cuba —4 millones, el 35,9%—, México —1,3 millones, 1,2 %— y Ecuador —un millón, 7,2%—.
En promedio, son más pobres
El artículo también revela los injustos contextos económicos presentes en Brasil, Ecuador, Perú y Uruguay, con datos del 2014. Sobre el ‘Gigante de Sudamérica’ grafica que el 33% de la población negra se encontraba en el sector más pobre de la sociedad, mientras que en la población blanca eso solo ocurría con el 16%. En Ecuador las diferencias también son considerables: si se mide de modo proporcional, el 34% de los afros estaban entre los más empobrecidos, mientras que entre los blancos el número alcanzaba al 22%. Esto significa que, en ambos casos, una de cada tres personas afrodescendientes se encontraba en una situación vulnerable.
En Perú, los afrodescendientes tenían al 20% de su población entre los más pobres, pero los blancos solo tenían el 13%. Uruguay, que tiene una comunidad afro mucho más pequeña que en naciones como Brasil o Colombia, de todos modos tiene un problema grande: mientras que entre los blancos hay un 27% de personas ubicadas en el quintil más humilde del país, entre los negros ese sector social alcanza al 50% de toda su población, es decir, casi el doble.
Mortalidad infantil
Los índices de niños que mueren antes de cumplir el año de vida también son mucho más altos en pequeños afrodescendientes. En Colombia se da la diferencia más grave: de 1.000 infantes blancos, 16 fallecen, pero si el mismo criterio se usara con 1.000 niños afros, las muertes aumentan a un promedio de 26,3. En Ecuador la mortalidad alcanza una media de 20,5 pequeños de piel blanca y 25 afrodescendientes.
En Brasil la diferencia es entre 18,7 y 24,2, mientras que en Venezuela la brecha está entre 14,3 y 18,4. Según el informe, la única excepción a esta alarmante regla es Argentina, donde de cada 1.000 niños afros el 12,5 pierde la vida, pero la cifra se agranda a 14 entre las personas blancas. Cabe destacar que en aquel país los negros no abarcan, según datos oficiales, ni el 1% de la población total.
Mortalidad materna
Las madres afros ocupan un lugar alarmante en las estadísticas, principalmente en Ecuador, Colombia y Brasil. En el primer escenario, según datos recogidos entre 2010 y 2013, por cada 100.000 nacimientos se producen 69,1 muertes maternas en todo el país. Sin embargo, si reducimos los 100.000 nacimientos solo sobre la población afro, hay 272,5 fallecimientos en madres, aumentando la cifra de modo exponencial. En Colombia, con estadísticas del mismo período, la diferencia es entre 66,5 y 152,9, mientras que en Brasil, con números del 2011, la brecha va desde 50,6 hasta 68,8. «Las condiciones de pobreza en que viven las mujeres afrodescendientes en la región agravan sus condiciones de salud sexual y reproductiva», comunica el informe. Asimismo, repasa que «si bien la mortalidad materna ha disminuido en la región, continúa siendo alta en el caso de las mujeres afrodescendientes».
Embarazo adolescente
La franja etaria considerada va desde los 15 hasta 19 años. En Brasil, Uruguay, Costa Rica, Colombia, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Argentina, Panamá y Honduras, «entre un 14% y un 25% de las adolescentes afrodescendientes ya han tenido al menos un hijo». Salvo por estos últimos tres países, donde las estadísticas se revierten, en el resto el porcentaje de embarazo adolescente es bastante más elevado entre mujeres afros, principalmente en Ecuador (otra vez): el 25,3% de las adolescentes afrodescendientes son madres, mientras que entre las chicas blancas el número se reduce al 16,7%.
Educación
Si consideramos las personas que acceden a la universidad, una de las instancias superiores en la vida educativa, el estudio de la CEPAL y Naciones Unidas revela que en Colombia solo el 9,3% de la población afro ingresa a una casa de estudios, mientras que en los blancos el 17,2% de ellos aprende una carrera por la vía académica. La diferencia en Uruguay es todavía peor: de 5,2% a 20,4%.
En Ecuador, en tanto, la brecha va desde 12,9% a 30,3%, por citar algunos de los tantos ejemplos latinoamericanos. En Argentina, los números sobre la ecuación vuelven a revertirse; el 23,7% de los negros llega a la universidad, entre los no afrodescendientes la cifra es 20,3%. Vale aclarar, sin embargo, que las estadísticas, en promedio, son del año 2010; desde aquel entonces al 2018 muchas corrientes migratorias arribaron al Cono Sur y merecen nuevas estadísticas.
Desempleo
En Honduras, Costa Rica, Argentina, Nicaragua, Venezuela, Uruguay, Panamá, Colombia, Ecuador y Brasil la tasa de desocupación es mayor, en proporción, entre personas negras, a diferencia de Bolivia, donde ocurre lo contrario. El caso brasilero, con datos del 2010, es de los más complejos: el 6,6% de los hombres afros estaban sin empleo, y en los varones blancos el 4,5% no tenía trabajo. La diferencia entre mujeres es más grande: 12,4% de las negras y 8,1% de las blancas. En Uruguay, la brecha entre hombres negros y blancos desempleados es del 4,8% y 4,3%, pero si hablamos del sexo femenino, el dato crece al 12,5% y 8,4%, respectivamente.
Ingresos
Aquellos que sí tienen empleo también encuentran grandes diferencias monetarias, solo por ser afrodescendientes, y aún mayores si son mujeres. Supongamos que hay un grupo de personas que tiene el mismo grado de educación, en este caso, alcanzando el nivel terciario. Sin considerar la experiencia laboral de cada uno, la única diferencia que habría entre ellos sería su color de piel y el sexo.
Una mujer sin hogar está sentada en su casa improvisada en Río de Janeiro, Brasil. / Pilar Olivares / Reuters
Los números de la discriminación son contundentes: «Entre las personas ocupadas que se ubican en el tramo más elevado de escolaridad, se puede observar que las mujeres afrodescendientes reciben un ingreso por hora equivalente a un 58% del que reciben los hombres no afrodescendientes; a su vez, los hombres afrodescendientes perciben un ingreso equivalente al 73% del que reciben los hombres no afrodescendientes, en tanto que las mujeres no afrodescendientes perciben un 75% del ingreso que obtienen los varones no afrodescendientes». Por si no se entendió, según las estadísticas, las mujeres negras, aun teniendo aptitudes académicas, perciben salarios considerablemente peores, incluso que hombres afro, y por supuesto, mujeres blancas. Los hombres blancos, en promedio, son quienes más dinero reciben por hacer sus tareas, al tope de la escala valorativa racial.
A pesar de que el conflicto tenga una raíz histórica, nacida en la conquista de América con la implementación de políticas esclavistas y la utilización de mano de obra africana, la brecha social perdura. Pasaron más de cinco siglos desde la colonización europea. Parece que fue ayer.
«Desamor, desencuentro, perdón y olvido, cuerpo con mineral. Pueblos trabajadores, infancias pobres, cinco siglos igual», canta el artista argentino, León Gieco.
ONU/ 22 de mayo de 2018/Fuente: http://www.onunoticias.mx
El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, ha recibido este viernes a los embajadores de la juventud de la organización TheirWorld, acompañados por enviado especial de las Naciones Unidas para la Educación Mundial, Gordon Brown, declaró que “actualmente, no se pone suficiente énfasis en la educación universal ni en la financiación para educadores, servicios ni para el futuro de los niños”.
El titular ha manifestado el apoyo de la Organización a la propuesta de creación de un Servicio Financiero Internacional para la Educación, un mecanismo de inversión para cumplir con estos objetivos, que ha sido respaldada por el Banco Mundial y los bancos de desarrollo regional.
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