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Entrevista a Julio César Pol, poeta, docente e investigador puertorriqueño: “Mi trabajo actualmente es levantar los fundamentos para esta nueva poesía, la poesía etnográfica”

Julio César Pol nació en agosto de 1976 en Ponce, Puerto Rico. Ha publicado cuento y poesía en revistas como El Sótano 00931 (2001), Encuentro (1997), Desde el límite (2002), Palabreiros (2004), Letras Salvajes (2004), Borinquen Literario (2004), Hostos Review (2005), Aullido (2006), Prometeo Digital (2006), Los Poetas del Cinco (2007), Baquiana (2007). Obtuvo premios en los certámenes del ICPR Junior College, Universidad de Puerto Rico en Ponce, Universidad Politécnica de Puerto Rico, Círculo Jaime Marcano, Certamen del Círculo de Recreo de San Germán, Pen Club de Puerto Rico y el Certamen de Poesía Olga Nolla. Fue director de la revista El Sótano 00931 y Coordinador General de los encuentros de (De)Generaciones. Es editor de la antología Los rostros de la Hidra (2008) con las casas de Isla Negra Editores y Ediciones Gaviota y Poesía de Puerto Rico: Cinco décadas. Sus libros La luz necesaria (2006), Idus de Marzo (2008), Mardi Gras (2012) y Sísifo (2017) fueron publicados bajo el sello de Isla Negra Editores. Posee un doctorado en Economía. Es docente e investigador en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Mayagüez. A partir de El ala psiquiátrica (2020), su quinto poemario, volvemos a intercambiar unas palabras que son para ser compartidas con todos vosotros.

– Wilkins Román Samot (WRS, en adelante) – Julio, El ala psiquiatra (2020) es su quinto poemario. ¿De qué trata este poemario?

– Julio César Pol (JCP, en adelante) – El ala psiquiátrica (2020) es una confrontación a cómo la sociedad percibe y oculta los problemas de salud mental; cómo los sistemas de salud mental manejan la “locura”, al “loco” o a la “loca”; cómo el mercado clasifica y diseca los problemas de salud mental y los convierte en flujos financieros. También es una inmersión en la locura, en los razonamientos de las personas con problemas de salud mental, en la experiencia de saberse sin control.

Con El ala psiquiátrica continúo trabajando un tipo de poesía al que llamo “poesía etnográfica”. La etnografía es el estudio de las etnias, de su modo de vida, de los rasgos, de su cultura (i.e., signos, valores, creencias, motivaciones, prácticas, énfasis y perspectivas). Trata de observar, descubrir y documentar el modo de vida de la gente en ese grupo: ¿Qué hace esta gente? ¿Cómo se comportan? ¿Cómo interactúan entre ellos? ¿Cómo interpretan “la realidad”? ¿Cómo justifican sus decisiones? ¿Cuáles son sus aparentes incongruencias y sus ambigüedades? Entonces, he estado trabajando con mis últimos libros una poesía que haga eso. Una poesía que logre una inmersión profunda en la etnia, en un grupo (e.g., en los lugares de trabajo, en los hogares, en los manicomios, en las cárceles). Una poesía que le permita al lector vestirse de otra piel, en esa otra realidad. Que permita al lector descubrir los signos, los procesos mentales, las decisiones, las f(r)icciones, las incongruencias de ese grupo de gente. Una poesía que explore la gente en un espacio físico y en un período de tiempo, la experiencia humana en el cronotopo. No un cronotopo como los propuestos por Immanuel Kant o Mijaíl Bajtín, sino uno en el que el espacio y el tiempo (i.e., que habita en las mentes humanas) están intervenidos por una causalidad en reversa (i.e., cum hoc ergo propter hoc) donde el conocimiento y la experiencia se apropia de las realidades físicas, para crear nuevas formas, mediciones, significados y valores en el cronotopos percibido. El cronotopos percibido, en contraposición al físico, el cual es el que es vital para la literatura.

El yo lírico ha gobernado la poesía por los últimos siglos. Ese modelo está agotado y es la gran barrera para que la poesía se integre a la sociedad. Los temas de la poesía se han limitado al amor, a las pasiones, a la familia, al hogar, lo que está bien, pero no se puede quedar ahí. El mundo es más rico y complejo que esto. ¿Cuánto se puede decir de todos los grupos que forman los seres humanos? Principalmente de los que no tienen voz. Los que actualmente son invisibles en la poesía por que el yo lírico los rechaza y aborrece sus circunstancias. Pienso en las 867 ocupaciones de la Clasificación Estándar de Ocupaciones (SOC, por sus siglas en inglés); en las 1,065 industrias que tiene el Sistema de Clasificación Industrial de América del Norte (NAICS, por sus siglas en inglés) del 2017; en los 70,000 códigos de enfermedades que posee la Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD, por sus siglas en inglés); en las 4,300 religiones a nivel global y aproximadamente 650 grupos étnicos en el mundo. Todos estos códigos interactuando los unos con los otros en distintos escenarios de tiempo y espacio. Cada uno de estos códigos, o estos grupos es una vida alterna, un pequeño mundo y merece su propio poemario. Y ni remotamente lo tiene. Hasta hoy los poetas han girado en torno al yo lírico, teniendo como centro su narcisismo, dándole vueltas a su cola. Por eso, la poesía ha perdido pertinencia. Hasta hoy los poetas hemos hecho un trabajo sencillamente deficiente. La poesía actual apenas roza la superficie de la experiencia humana.

El poeta tiene que asumir su responsabilidad como un termostato social. Con la poesía se tiene tomar el pulso de los grupos de personas, de las etnias y de los pueblos. Tenemos que retomar ese propósito. Con esa visión, la poesía tiene tanto o más que aportar que cualquier rama de las ciencias sociales.

Pero, una vida no da para esa encomienda. Mi objetivo es crear la zapata. Mi trabajo actualmente es levantar los fundamentos para esta nueva poesía, la poesía etnográfica.

– WRS – Sé que vos es un autor temático. ¿Cómo surgió la oportunidad de trabajar el tema que abordas en El ala psiquiátrica? ¿En qué se diferencia del tema que tratas en sus otros cuatro poemarios?

– JCP – Estudié dos doctorados. Uno en Economía, el cual es puramente cuantitativo, y un segundo doctorado en Evaluación Interdisciplinaria, el cual es primordialmente cualitativo. En los estudios cualitativos tuve la oportunidad de estudiar y practicar un poco la etnografía y hacer un pequeño estudio sobre las decisiones de consumo de las familias nucleares con niños en centros comerciales. Fue una experiencia rica y luminosa. Esta técnica busca documentar y describir la cultura de grupos humanos atados por denominadores comunes, así también comunidades, en un principio comunidades primitivas. Esta forma de investigación contempla a los individuos, dentro de su grupo social con el fin de descifrar sus creencias, su perspectiva, su sistema de valores, su ubicación espacial y temporal -su cronotopos.

Esa experiencia coincidió con discusiones con mis compañeros de la revista y grupo literario El Sótano 00931. Ellos me trajeron la idea de escribir “un poemario redondo y circular”. Para la mayor parte de los poetas el reto es realmente escribir “el poema”. Pero en El Sótano 00931 los ojos estaban puestos en algo mucho más ambicioso y complicado, crear unos poemas que funcionaran como un sistema. Generar un grupo de poemas que se alimentaran mutuamente, que llevaran al lector a un pequeño universo. Conozco muchos poetas que han escrito uno o dos poemas excepcionales, pero muy pocos han escrito un poemario que en su unidad sea excepcional. Eso se convirtió en el reto para mí y para los miembros del grupo.

En mí la poesía etnográfica y la creación de un libro redondo surge con Mardi Gras (2012)Mardi Gras entra al espacio del hogar y el tema de la familia y del obeso. Luego en Sísifo (2017) trabajo el espacio de la oficina y el tema de las relaciones de poder entre los trabajadores y los jefes. En El ala psiquiátrica (2020) me adentro en el espacio del hospital psiquiátrico y abordo la temática de la locura y los shocks entre las desviaciones de los “locos” y las “locas” con la “norma-lidad”. Ahora me encuentro trabajando los espacios de la cárcel y la iglesia.

En el caso de El ala psiquiátrica (2020) tuve una experiencia personal con un familiar muy querido el cual desarrolló una enfermedad mental crónica. Esta persona sencillamente no tenía ningún tipo de control. Si bien la experiencia fue surreal, lo que más me impresionó y a los que nunca había estado expuesto fue al sistema de salud mental, con sus trabajadores, especialistas e instituciones y a los usos y costumbres de esa sub-cultura, los cuales también son surreales

Entonces, para descifrar esta experiencia, me distancié y me puse los sombreros de investigador social y escritor; combiné la técnica de la etnografía con mis herramientas de poeta y con lo que había aprendido como estudiante de psicología. Comencé a analizar, a deconstruir, a estudiar mis experiencias con pacientes de salud mental, sus cuidadores y el personal entrenado. Así abordé la documentación las experiencias utilizando un medio artístico.

– WRS – El ala psiquiátrica es un poemario entre otros poemarios, cuentos y ensayos. Sé que el Colegio Ergos le premió un trabajo poético en 1994. Todavía no lo conocía, ni idea tenía de su existencia. ¿Cómo llega a la literatura? ¿Quiénes fueron esos maestros, madres, abuelas, vecinos que te pusieron ese primer papel en la mesa para que se llenara de palabras, de imágenes literarias?

– JCP – La poesía llega por mi madre. Ella me leía poemas de pequeño. Luego en el Colegio una de mis maestras, Adelaida Bidot, me regaló unos casetes de música de protesta y leyó mis primeros cuentos y poemas. También compartí mis poemas con la psicóloga escolar, la Dra. Charline Lizarraga y ella me puso en contacto con el gran escritor ponceño Juan López Bauzá. El a mis 15 años me obsequió mi primer libro de Vallejo y de Neruda. Ese encuentro con Juan fue trascendental, formalizó mi amor por la lectura y me alentó a continuar escribiendo. Yo he intentado continuar con ese legado que me transfirió Juan, y en ocasiones, he tenido la oportunidad de obsequiar libros de poesía a los escritores jóvenes que se me acercan.

– WRS – En sus primeros dos poemarios, La luz necesaria e Idus de Marzo, ¿cómo el poeta nos devela su mirada a lo marginal en el Caribe que habita?

– JCP – En estos dos poemarios un tema reincidente es la poesía desde la pobreza. Cuando los escribí era un joven universitario pobre. Pero, sin importar estas circunstancias estaba descubriendo y experimentando los mundos caribeños. Idus de Marzo es un poemario contra la desigualdad social y los atropellos de la clase dominante.

– WRS –¿Cómo vos ha integrado su experiencia creativa a su diario quehacer y a su interés por un lenguaje propio y disciplinado en Mardi Gras y Sísifo?

– JCP – El día es para mi familia y mi trabajo. La noche es para mi obra literaria. Requiere mucha disciplina. Pero cada proyecto literario es obstinado y me exige que le dedique su tiempo. Es intenso para el cuerpo.

– WRS – El ala psiquiátrica es una mirada que nos retrotrae a la realidad desde un imaginario de seres vivos y enfermos. A mí me recordó que ya en Sísifo vos nos dejaba entrever la locura que se vive dentro de contextos normales de trabajo.

– JCP – En Puerto Rico la locura es un síntoma colonial, pero también es un síntoma de la percepción de que se vive al final de los tiempos, esto a nivel colectivo o individual. La situación colonial de Puerto Rico, el desplome de la población, una depresión económica que ha durado más de 15 años, desastres naturales como sequías categoría 3 y 4, huracanes categoría 4 y 5, terremotos y pandemias han generado un contexto amenazante que la gente ha percibido como apocalípticos. Cuando la gente experimenta amenazas continuas a su vida y a su bienestar y no encuentra como zafarse, se disocia.

En el libro Los condenados de la Tierra, Franz Fanon describe los trastornos mentales de los sujetos colonizados como “psicosis reaccionales”. Fanon dice que lo que desencadena esas psicosis reaccionales es no solamente “la historia psicológica, afectiva y biológica del sujeto”, sino también “la atmósfera sanguinaria, despiadada, la generalización de prácticas inhumanas, la impresión tenaz que tienen los individuos de asistir a un verdadero apocalipsis.” Ese miedo constante no solo por la vida biológica, sino la continua amenaza al estilo de vida, quiebra a muchas personas.

Foucault también habla de esto en su libro Historia de la locura en la época clásica. En este libro Foucault dice:

¿Qué anuncia el saber de los locos? Puesto que es el saber prohibido, sin duda predice a la vez el reino de Satán y el fin del mundo; la última felicidad es el supremo castigo; la omnipotencia sobre la Tierra y la caída infernal. La «Nave de los locos» [el ala psiquiátrica] se desliza por un paisaje delicioso, donde todo se ofrece al deseo, una especie de Paraíso renovado, puesto que el hombre no conoce ya ni el sufrimiento ni la necesidad; y sin embargo, no ha recobrado la inocencia. Esta falsa felicidad constituye el triunfo diabólico del Anticristo, y es el Fin, próximo ya. Es cierto que los sueños del Apocalipsis no son una novedad en el siglo XV; pero son muy diferentes de los sueños de antaño. La iconografía dulcemente caprichosa del siglo XIV, donde los castillos están caídos como si fueran dados, donde la Bestia es siempre el Dragón tradicional, mantenido a distancia por la Virgen, donde —en una palabra— el orden de Dios y su próxima victoria son siempre visibles, es sustituida por una visión del mundo donde toda sabiduría está aniquilada. Es el gran sabbat de la naturaleza; las montañas se derrumban y se vuelven planicies, la tierra vomita los muertos, y los huesos asoman sobre las tumbas; las estrellas caen, la tierra se incendia, toda vida se seca y muere. El fin no tiene valor de tránsito o promesa; es la llegada de una noche que devora la vieja razón del mundo.”

Nosotros los puertorriqueños vivimos en ese apocalipsis en esa ausencia de PROMESA.

– WRS – Vos ha sido editor de otros autores, además de escritor. ¿Qué otros autores inspiran su trabajo creativo?

– JCP – Los poetas que más me han impresionado son Rafael Alberti, Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Oliverio Girondo, Pablo Neruda, Nicanor Parra, Ernesto Cardenal, Allen Ginsberg, Lawrence Ferlinghetti, Leopoldo María Panero Blanc, Manuel Ramos Otero, Charles Bukowski, Gioconda Belli, Ana Istarú, entre tantos otros.

– WRS – Vos no sólo ha escrito poesía. ¿En qué otros géneros literarios se siente cómodo?

– JCP – Es natural para los poetas sentirse cómodo con el ensayo. Como economista y evaluador trabajo mucho el ensayo. Pero me gusta trabajar el cuento. He escrito varios libros de cuento infantil y comencé dos libros de cuentos cortos. Solo que el cuento requiere mucha soledad y tiempo para desarrollarlo efectivamente. En este momento me interesa consolidar mi propuesta como poeta.

– WRS – Cuando nos conocimos, ya vos estudiaba economía a nivel graduado en la Universidad de Puerto Rico, Río Piedras. ¿Cómo relaciona su quehacer de escritor con su trabajo creativo publicado o no y su formación académica en economía?

– JCP – La poesía y la economía son herramientas para la descubrir la verdad. Una utilizando la razón y la otra las emociones. El orden y el caos son vitales para entender la experiencia humana.

Mi poesía está inmersa en teoría económica. Escondo en mis poemarios muchos conceptos económicos que en un futuro probablemente se integren al lenguaje coloquial. Esto me permite aportar a la poesía desde otro ángulo. El marco de la poesía es uno íntimo, privado, reflexivo. Por eso la poesía debe a aspirar a confrontar al individuo a la reflexión intima, social y estética.

El campo de batalla de la poesía es el individuo, esa es la variable de elección o el sujeto de cambio. Por el contrario, las herramientas de la disciplina económica que tengo me permiten proponer cambios sociales, justificarlos, llevarlo al plano del plan, ejecutar la idea. Hoy la economía es la ciencia social más escuchada en términos de política pública y es la disciplina desde la cual se puede ejecutar más efectivamente renovaciones sociales.

– WRS – En el año 2007, obtuvo el Premio Nacional de Poesía, 2006 que concede el PEN Club de Puerto Rico por La luz necesaria. En el 2013 y en el 2018 recibió también menciones del Pen Club de Puerto Rico por Mardi Gras (2012) y Sísifo (2017). ¿Cómo se sintió vos al obtener dichos premios de parte de sus pares?

– JCP – El escritor se añeja, se curte no solo en sus lecturas. Los certámenes, las reseñas, las publicaciones personales y antológicas, las lecturas al público, las conversaciones con los pares hacen al escritor. En el caso particular de los certámenes, los certámenes le toman el pulso a la literatura y cumplen el propósito de alentar a que se continúe con la tradición de publicar y de que los trabajos sean evaluados por pares.

Los compañeros del Pen Club han hecho un trabajo excepcional. íBravo por ellos! Sin recursos económicos ni dádivas del estado han mantenido un proyecto nacional propio y vivo, a contracorriente. A ellos mi más profunda admiración y agradecimiento.

– WRS – Si fuera a hacer un escogido de un poema de cada uno de sus cinco poemarios, ¿cuáles serían esos cinco poemas? ¿Por qué? ¿Puede compartirnos algunos?

– JCP – Un poema de cada poemario: Expreso de occidente de La luz necesaria; Las bailarinas de Idus de Marzo; La intemperancia de Salomón de Mardi Gras; Supervisor de Sísifo; y cuerpos celestes de El ala psiquiátrica. Los escogí porque son poemas que en mayor o menor grado confrontan a la sociedad y al lector.

EXPRESO DE OCCIDENTE

Amémonos de tren en tren

como dos dioses que huyen

y saben

que en la última parada

les esperan

los ateos

LAS BAILARINAS

A Isabel

Las bailarinas

destrozan sus pies diez años

para entrar en el Bolshoi.

Sus costillas atraviesan su carne;

ellas, el escenario.

Sus dedos deformes

chocan contra el suelo

en esas largas horas

en que practican su hambre.

Las bailarinas

lacónicas y perfectas, guardan el equilibrio.

Anulan su espíritu bajo el rostro frío

del mármol de Moscú.

Con gracia extienden sus manos.

Y -como ángeles o cisnes-

levitan en el contrapeso de su sombra.

Las bailarinas yerguen

sus pechos secos

para alcanzar la promesa

de los escenarios de Tokio y Londres

antes de cumplir los treinta años.

Ellas olvidan, engañan su aliento

y sus cuerpos parecen entender.

Las bailarinas

mueren o nacen girando

sobre la punta de sus dedos.

LA INTEMPERANCIA DE SALOMÓN

beber del fruto

-no de la manzana-

del glúteo

que no sacia

probar la gota de sudor

en la mujer amarilla

bajando espesa como la soya

la leche avinagrada y tibia

del sudor de la mujer blanca

haciendo surcos

entre estrías

desvariar en el vahído del sudor

de la mujer negra

probar el éter del comino

subiendo puñales por la carne

pero de la mujer roja

no la gota de azafrán

sino el vapor

de un pubis que te consume

lentamente entre llamas

SUPERVISOR

El súper-visor

Sabe

Abre sus ojos

Y estás desnuda

Puede ver lo que subyace

Debajo de tu lengua

Lee el demeanor de las sombras

La carta que piensas

Atraviesa el reloj y la pared que lo sostiene

Él ve los memos venir

La gente irse

En su clarividencia

Cierra sus ojos

Te deja de pensar

Y vuelves

A estar

Vestida

cuerpo celeste

el hombre es una cuerda

tendida entre el animal y el superhombre,

-una cuerda sobre un abismo

friedrich nietzsche, así habló zaratustra

sus dedos arrastran cuerpos celestes

se ennegrecen con el hollín de las estrellas

con sus uñas perfora hoyos negros

en el canvas infinito

con un giro de cintura mueve galaxias

hilvana con ondas gravitacionales de baryshnikov

planetas y satélites en espiral

sus manos chocan de prisa sobre sistemas solares

y del polvo nacen nébulas

en la excitación estática de los erizos

su pelo

ramalazos puntiagudos de oro puro

explosiones de lava dorada

de las venas de sus manos emanan astros azules

de su sudor

planetas líquidos

un soplo dispersa meteoritos

y de su saliva

surge el hielo de los cometas

aquel cuarto de hospital

no lo guardaba de él mismo

aquel rectángulo

era el universo que se expandía

– WRS – Vos fue el editor de una revista literaria que sirvió de junte con escritores de su generación, pero también de escritores de otras generaciones. De su generación, ¿qué escritores destaca de aquellos con los que compartió en El Sótano 00931?

– JCP – De mis contemporáneos, Casquillos (2008) de J.D. Capiello; Testamento (2013) de Carlos Cana; Efectos secundarios (2004) de Kattia Chico; Miss carrusel (2010) de Myrna Estrella; Ventriloquus (2013) de Juanmanuel González; Kitsch (2006) de Federico Irizarry; Simplemente Angelats (2019) de Robert Jara; Bilis (2017) deZuleyka Pagán; Realid(H)ades (2006) deAmarilis Tavárez; Undead (2017) de John Torres; y Malacostumbrismo (2012) de Carlos VázquezSon libros excepcionales.

– WRS – De la experiencia de ser el Coordinador General de los encuentros de (De)Generaciones, ¿qué tiene que recordar? ¿Cuál fue la acogida entre pares de generaciones literarias diferentes? ¿Qué escritores conoció y destaca de esa época de (De)Generaciones?

– JCP – Fue una experiencia bien grata integrar a los escritores de todas las generaciones o promociones literarias. Yo soy amigo de muchos escritores Guajanos y del ’80, sin contar los de mi generación. Los del ’70 fueron siempre un poco más herméticos. Pero todos estos grupos son grupos idiosincráticamente disímiles. Eso me trae a relieve todas las transformaciones que ha experimentado Puerto Rico en las últimas décadas.

El Puerto Rico donde creció la generación del ‘60 fue uno rural, de extrema pobreza. En cambio, los miembros de la generación del ‘70 se formaron en una isla con tasa de crecimiento de dos dígitos, la envidia de cualquier país industrializado del mundo. En gran medida esto se dio porque Estados Unidos utilizó a Puerto Rico como “la gran vitrina” de su modelo capitalista. Entiendo que por eso los escritores del ’70 tienen una personalidad más aristocrática y están obsesionados por la belleza. A partir de los ‘70 este modelo se desinfló y las tasas de crecimiento mostraron una pendiente decreciente. Los compañeros del ’80 crecieron en un claroscuro, la transición al desastre. Esa rebeldía en ellos se lee. Pero, todos los autores de El Sótano 00931, con los que he podido compartir más de cerca, nacieron y se criaron en un país con un modelo desgastado en continua desaceleración. Esta muerte lenta continuó hasta que el modelo no dio más y comenzó a presentar crecimientos negativos a mediados de la década del 2000. Esto ha provocado, entre tantas cosas, la migración de más de un millón de puertorriqueños, una reducción poblacional y de la economía agregada, la imposición de una Junta de Control Federal y la quiebra del gobierno. Nosotros somos hijos de esa vorágine social, de un Puerto Rico en estado de descomposición.

– WRS – Vos es oriundo de Ponce. ¿Se considera un autor puertorriqueño o no? O, más bien, un autor de literatura sea esta puertorriqueña o no. ¿Por qué? ¿Cómo integra su identidad étnica, su género e identidad de género, su orientación sexual y su ideología política en su trabajo creativo-poético?

– JCP – Ponceño, puertorriqueño, negro puertorriqueño y caribeño, varón, cristiano, heterosexual, socialdemócrata, escritor y economista. Uno le pertenece a su contexto, al espacio y al tiempo en que uno se desarrolla. Indiscutiblemente todo esto está ahí. Uno siempre es más que la suma de las definiciones y todas las limitaciones que impone cada categoría. Lo que soy resulta de todas estas interacciones e incongruencias.

– WRS – Ya para finalizar, ¿qué otros proyectos creativos tienes recientes y pendientes?

– JCP – Estoy culminando mi más reciente poemario, titulado Panóptico. En Panóptico, el cual espero sea publicado para el 2022, trabajo el espacio de la cárcel. Trata sobre los temas de la legalidad, la norma, el castigo, y cómo los seres humanos se enfrentan a ese mundo. Ya comencé a abordar otros espacios que son críticos para nuestra sociedad, como las instituciones educativas, de investigación y las iglesias.

También, estoy trabajando con una antología de los autores de la Revista El Sótano 00931. Esta antología compila los más de 40 libros publicados por el grupo en los últimos 20 años. También espero que sea publicada para el 2022 por el sello de Isla Negra. Estoy trabajando en adición el cuento infantil y el cuento breve. Además, de un libro de ensayos en que mezclo economía y literatura, que ya me parece eterno.

Wilkins Román Samot, Doctor de la Universidad de Salamanca, donde realizó estudios avanzados en Antropología Social y Derecho Constitucional.

Fuente: https://rebelion.org/mi-trabajo-actualmente-es-levantar-los-fundamentos-para-esta-nueva-poesia-la-poesia-etnografica/

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Entrevista a José E. Muratti Toro, escritor, docente e investigador puertorriqueño: “He buscado un balance entre escribir sobre nuestro pasado lejano y cercano mediante una narrativa que integre la ficción a los hechos históricos”

José E. Muratti Toro (Mayagüez, Puerto Rico) es historiador, docente e investigador, adscrito a la Universidad Carlos Albizu. Además, es ensayista, poeta, novelista, traductor, documentalista cinematográfico, productor y autor teatral. Muratti Toro ostenta un grado de Bachillerato en Humanidades de la Universidad de Puerto Rico (B.A.), una Maestría en Educación (M.Ed.) de CUNY, realizada en su Centro de Estudios Graduados. Realizó estudios doctorales en Sociología en SUNY-Stony Brook, y en Historia de Puerto Rico y el Caribe (Ph.D., 2017) en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe. Muratti Toro fue miembro de la Junta de Directores de la Asociación de Industriales y presidió el P.E.N. de Puerto Rico Internacional. José es autor de, entre otros trabajos creativos: La víbora del desierto de Kavir y otros cuentos (Cuentos, 2012), En la punta de los dedos (Poemario, 2013), Utopías descifradas (Poemario, 2014), La ruta de la seda… de tu piel (Poemario, 2015) y Mensajeros de los Dioses (Novela, 2017).Muratti Toro ha respondido a mis preguntas, y todas sus respuestas son para compartirles con vosotros.

– Wilkins Román Samot (WRS, en adelante) – En el 2020 se publicó El Caribe en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Es el primer volumen de una obra que contiene un segundo volumen titulado Historiografía, historicismo y rescate de lo invisible: Reflexiones sobre el acercamiento teórico al Caribe en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. ¿De qué trató o tratas en estos dos volúmenes de trabajo investigativo? ¿Cómo surgió la oportunidad de trabajarle?

– José E. Muratti Toro (JEMT, en adelante) – En primer lugar, muchas gracias por la entrevista. El texto de referencia es la adaptación para libro de mi tesis doctoral del mismo título (Volumen I) para el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe. El segundo tomo recoge mis reflexiones sobre el Historicismo como teoría de acercamiento a dos autores contemporáneos entre sí que escribieron sobre el Caribe en el contexto histórico de la Revolución de las Trece Colonias. El último libro de Barbara Tuchman, ganadora de dos Pulitzers, se titula The First Salute, y trata sobre la primera vez que una nave de guerra, con la nueva bandera de las Trece Colonias, recibió un saludo oficial en el puerto de Sint Eustatius, una colonia holandesa entre Anguila y St. Kitts. Esta servía de puerto de contrabando para los imperios europeos con colonias en el Caribe. El saludo le confirió a las colonias en rebelión, el estatus de nación entre naciones con presencia en el Caribe.

El historiador cubano Herminio Portell Vilá publicó Historia de Cuba en sus relaciones con los Estados Unidos y España, Tomo I en 1938, y Los otros extranjeros en la Revolución Norteamericana, en 1978. En ambos libros, Portell pormenoriza la relación de las Trece Colonias con España y el Caribe previo a la Revolución y relata el rol que jugaron ambas en la Guerra de Independencia. A pesar de que Portell emigró a Florida tras la Revolución Cubana y su biblioteca fue destruida por los milicianos, en los documentos que pudo retener y publicaciones posteriores, el historiador denunció la invisibilización del Caribe y España en dicha guerra por parte de los historiadores y agencias gubernamentales estadounidenses.

Mi acercamiento a estos hechos históricos fue el tema de disertación sugerido por mi director de tesis, el Dr. Jorge Rodríguez Beruff. El mismo pretendió demostrar lo denunciado por Portell mediante un análisis del historicismo como marco teórico que asigna un (o el) significado de los eventos de acuerdo al lugar y momento histórico en que tienen lugar. La historia narrada (o documentada por cada una de las sociedades en conflicto), las corrientes filosóficas que influyen en las ideologías de los protagonistas de dichos eventos, las condiciones económicas, políticas y militares que dan paso a las acciones por dichos protagonistas, y el significado que tienen dichas acciones en el continuo de la historia, permiten entender tanto por qué ocurrieron dichos acontecimientos y no otros, así como el rol que habrían de jugar en el recuento sobre el pasado de cada sociedad o nación. En el contexto de dicho análisis, el historicismo confronta el positivismo de uno de sus principales exponentes, Leopold von Ranke. Su aserción al efecto de que la historia es “lo que realmente ocurrió“ domina la narrativa de Barbara Tuchman para describir los hechos históricos, sin tomar en consideración los aspectos ideológicos, económicos y contextuales que influyeron en los acontecimientos que tuvieron lugar. Portell, por su parte, adoptó una posición que podríamos catalogar de ideológica de confrontar la actitud imperialista de los Estados Unidos al relatar su historia, a pesar de que abrazó el rol histórico de la potencia norteamericana frente a la Revolución Cubana, que él prefirió rechazar y lo llevó a exiliarse precisamente en los Estados Unidos.

El segundo volumen, Reflexiones sobre el acercamiento teórico al Caribe en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, contrasta las corrientes teóricas basadas en los planteamientos filosóficos de Giambattista Vico, Friedrich Hegel, Georges Lefebvre, R.G. Collingwood y Walter Benjamin, y pretenden insertar los roles de la ideología, y el discurso (inevitablemente ideológico) elaborado por Michel Foucault, en la reconstrucción del pasado desde la perspectiva moderna. Este tomo también referencia el rol de la literatura en la narrativa histórica, sin entrar en el determinismo que cataloga la historia como una disciplina de la literatura, según ha planteado el posmodernismo.

– WRS – ¿Qué relación tiene su trabajo creativo-investigativo previo a El Caribe en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos y vuestro trabajo creativo-investigativo posterior? ¿Cómo lo hilvana con su experiencia de puertorriqueño y su memoria personal o no de/ con lo caribeño o no dentro de Puerto Rico y Estados Unidos?

– JEMT – Uno de los efectos que ha tenido esta investigación en mi rol como investigador, docente y ensayista, es mi disposición a distanciarme de ciertos cánones ideológicos al momento de mirar hacia el pasado, así como a los acontecimientos presentes, comprensibles en gran medida, por la forma en que han sido influenciados por las ideologías. El uso del materialismo-histórico como herramienta para comprender el pasado resulta ineludible e indispensable para deconstruir el actual sistema-mundo, así bautizado por Immanuel Wallerstein, como normalizador de una ideología más prevalente y determinante que la tradicional dicotomía socialismo/capitalismo y derecha/izquierda.

Las democracias liberales del sistema-mundo occidental se apropiaron de una serie de iniciativas consideradas “socialistas” por sus opositores cuando fueron introducidas y posteriormente establecidas. A la vez que países socialistas como China y Vietnam han adoptado modelos de producción capitalista para complementar su control de los bienes de producción por parte del estado. En este contexto internacional cobra pertinencia el planteamiento de Max Weber sobre el rol del carisma como catalizador y, en algunos casos, detonante de los movimientos que determinan quién llega a ostentar el poder, con sus efectos usualmente nefastos para su sociedad o nación. Algunos ejemplos de la aspiración y obtención del poder por el poder mismo, partiendo y ejerciendo el poder desde la personalidad y el carisma, van desde Julio César, Genghis Khan y Pedro I de Brasil, hasta Mussolini, Hitler y Trump, a pesar de la lascivia por el vil metal de este último.

Desde esta perspectiva mi acercamiento a la realidad puertorriqueña como nación caribeña frente a su relación con los Estados Unidos, es fundamentalmente materialista-histórica pero, a la vez, crítica de la ausencia de una definición operacional de la soberanía y la indispensable auto-sustentabilidad de las fuerzas que combaten la relación colonial de nuestras islas-naciones del Caribe con el imperio estadounidense. La aparente inhabilidad de nuestras sociedades y naciones de defender nuestros propios intereses y los de nuestros ciudadanos, obedecen en gran medida a la dependencia que fomenta el colonialismo y las consecuentes luchas fratricidas que impiden un desafío amplio y coherente ante el poder imperial. De igual forma, resulta ineludible reconocer que aún cuando se tiene plena consciencia del dominio mediante los mercados de la opinión y la política pública, incluso durante una etapa poscolonial, resulta sumamente difícil descolonizar la conceptualización del desarrollo y el crecimiento, para idear y formular procesos conducentes a la autosuficiencia.

Desde el punto de vista de escritor, me provoca escribir ficción que revele o desenmascare las contradicciones de nuestros conceptos de libertad condicionada, sin depender de tratados y ensayos historiográficos reservados para la academia que no le resultan pertinentes a una sociedad incrementalmente subyugada a las comunicaciones mediáticas enfocadas en el mercadeo y el consumo.

– WRS – Si compara vuestro crecimiento y madurez como persona, docente, investigador y escritor con su época actual en Puerto Rico, ¿qué diferencias observas en vuestro trabajo creativo-investigativo? ¿Cómo ha madurado su obra? ¿Cómo has madurado?

– JEMT – Un poco como extensión de mi respuesta a la pregunta anterior, considero que mi madurez como persona, docente, investigador y escritor me ha distanciado bastante de las corrientes de análisis crítico de nuestra realidad política y económica, y de las vertientes ideológicas que delimitaron el discurso anticolonial de mediados de los siglos XIX y XX. He llegado a la conclusión, lo cual me ha ganado enemigos y detractores, de que de la misma forma que el sistema-mundo se ha reinventado para neutralizar, cooptar y deslegitimar muchas de las exigencias de justicia social de nuestra condición colonial y de marginación económica, quienes aspiramos a transformar dicho sistema necesitamos reinventarnos en nuestros planteamientos y alternativas para un futuro alterno. No es posible hablar de desarrollo económico sustentable sin hablar de empresarismo y, por lo tanto, de propiedad privada, en cuyo caso necesitamos reconstituir el estado, paradójicamente, en armonía con políticas tales como “El Nuevo Trato” de Franklin Delano Roosevelt, que establecieron procesos, sistemas y agencias para reducir, aunque si pretender eliminar, la disparidad de recursos y la injusticia social.

Necesitamos pactar con el sector privado qué tipo de desarrollo económico queremos y podemos establecer en un estado soberano que resulte provechoso para ambas partes. Esto implica que ambas partes necesariamente tendrían que ceder parte de sus prerrogativas y expectativas de desarrollo y crecimiento. De igual forma, me parece indispensable realizar un nuevo tipo de educación política que combata el tribalismo entre quienes aspiramos a una sociedad y futuro post neoliberal, de suerte que podamos vencer en primer lugar la lucha fratricida de quienes aspiramos a ese futuro alterno para poder vencer al poder económico y político que ha fomentado y se ha lucrado de la corrupción durante los pasados siglos, para crear una sociedad equitativa y justa.

En cuanto a mi obra, podemos decir que mis artículos y ensayos de fondo, pretenden plantear estas alternativas como punto de partida para un diálogo desamarrado de preconcepciones metodológicas de lucha aunque sin renunciar a sus lecciones. En el contexto literario, he buscado un balance entre escribir sobre nuestro pasado lejano y cercano mediante una narrativa que integre la ficción a los hechos históricos, y escribir sobre experiencias humanas que no pertenecen necesariamente a nuestra realidad inmediata de Puerto Rico o el Caribe, sino a que podrían ocurrir en gran parte del planeta, con sus obvias salvaguardas culturales.

– WRS – José, ¿cómo visualizas vuestro trabajo creativo-investigativo con el de su núcleo generacional de docentes, investigadores y estudiantes con los que comparte o ha compartido en Puerto Rico, Estados Unidos y fuera? ¿Cómo ha integrado vuestro trabajo creativo-investigativo a su quehacer de docente e investigador y vuestro trabajo escrito de interés y cruce entre Puerto Rico, Estados Unidos, América Latina y el Caribe?

– JEMT – Observo dos tendencias entre docentes e investigadores contemporáneos. Hay un renovado entusiasmo por investigar el pasado, inmediato y pre-moderno o antiguo, e incluso revisitar conceptos y preceptos establecidos por la historiografía y las ciencias políticas del siglo XIX y XX. Esta nueva mirada, a mi entender, pretende tanto comenzar a descartar parte de ellos, sobre todo por sus justificaciones posmodernas fuertemente vinculadas al neoliberalismo, como con la inclinación a aflojarse un poco el cuello de la camisa de corte materialista histórico. Vemos nuevos ensayos y artículos sobre los clásicos que, un poco como el acercamiento lúdico de Sartre y Beauvoir, identifican y reconocen sus inconsistencias sin necesariamente descartar sus aciertos.

Esta actitud viene acompañada de un nuevo secularismo que le remueve la aureola y la sotana a los pensadores de los pasados dos siglos que jurábamos habían “dado en el clavo”, definido lo que se debía saber y, sobre todo, acuñado un canon del cual no era posible distanciarse sin correr el peligro de la excomunión académica e ideológica. Sin renunciar al reconocimiento del materialismo como motor de gran parte de la actividad humana, y sin caer en los positivismos y la micro-historiografía que desvirtúa causas y efectos a nivel nacional y transnacional, muchos ensayistas procuran entender hasta qué punto todavía las corrientes de pensamiento actuales siguen siendo influenciadas por credos, religiosos y seculares, y cuestionamientos filosóficos sobre una nueva exploración del ser en la era del materialismo y el consumismo epidémicos. Simultáneamente, se examina de forma crítica la insuficiencia de las herramientas que han promovido diversas corrientes ideológicas para sustentar proyecciones futuras en el plano conceptual, sobre todo si se someten al análisis riguroso de una praxis documentada, cuantificada y privilegiada como indicador fiable del desarrollo humano, económico y político, en lo prospectivo.

En cuanto a los estudiantes, tengo limitado acceso a estudiantes graduados pero a nivel de escuela superior y bachillerato, parecería que el ejercicio de la razón ha sido sustituido por el ejercicio de la medición de resultados, sobre todo los que han sido propiciados por el estado y el sector privado para favorecer el empleo y el empresarismo. No son pocos los colegas que enseñan a nivel subgraduado que batallan cada día no solo la carencia de datos e información que tal vez una generación atrás parecía incomprensible, sino la falta de curiosidad, el desinterés y la pereza por obtener un conocimiento medular incluso para las ocupaciones y profesiones a que aspiran con demasiado frecuencia como futura fuente de ingresos y no como oficio o profesión en los cuales invertir sus talentos.

Hay un tercer elemento que me parece vale la pena contemplar: el estado de anomie, acuñado por el sociólogo francés Emile Durkheim, que sufre la sociedad moderna. Más que una “ausencia de normas” como la definió la sociología tradicional, cada vez más estamos sufriendo como sociedades, como raza humana, un desajuste (dérèglement) colectivo e individual. Cada vez más las reglas que guiaban la conducta de diversos sectores se han ido flexibilizando, descartando por imprácticas o demasiado costosas, o sustituyendo por otras que obedecen a las demandas de los mercados tanto ocupacionales como de producción. Este desajuste nos ha atomizado y continuamente nos desvincula de nuestras raíces y comunidades hasta el punto de no tener un sentido de pertenencia robusto a nada que no sea nuestras individuales insuficiencias y búsqueda de gratificaciones. Esta anomie multiplica la angustia existencial que se asociaba con el cambio de siglo del XIX al XX, solo que en el presente la auto-enajenación mediante licores y drogas, se “complementa” con la dependencia psicológica del consumo y de unas plataformas de comunicación que, paradójicamente, nos distancian aún más de nuestros pares y otros significativos. A esto es necesario añadir la “universalización” y “legitimación” de la corrupción que ha convertido las reglas en escollos, en obstáculos de movilidad social y en trampas que atentan contra la libertad de acción individual que desemboca en una criminalidad sancionada, ignorada o sujeta a las probabilidades del azar y, con frecuencia, exacerba la angustia de la soledad compartida.

– WRS – Ha logrado mantener una línea de creación-investigación enfocada en Estados Unidos y sus relaciones con Puerto Rico, América Latina y el Caribe en y desde Puerto Rico y Estados Unidos. ¿Cómo concibes la recepción a vuestro trabajo creativo-investigativo dentro de Puerto Rico y fuera, y la de sus pares?

– JEMT – En el contexto de la vorágine política que han estado experimentando los Estados Unidos y Puerto Rico, he concentrado mis ensayos, artículos y comentarios en-línea, en los Estados Unidos por dos razones primordiales. Hay mucha gente mucho más conocedora que yo de nuestros procesos políticos que constantemente publican y no me parece sensato invertir tiempo en un terreno que otros ya dominan y reseñan magníficamente.

En el caso de la situación actual de los Estados Unidos, me parece importante estudiarla, analizarla y reseñarla, en parte porque mi tema de tesis me llevó a explorar muchas de las raíces de las desigualdades e injusticias que han desembocado tanto en la elección del anterior presidente, como de las condiciones que prevalecen en la nación. Pero también en parte porque los acontecimientos allá pueden tener mitigantes o catastróficos efectos acá, tanto en momentos de crisis como de cara a la relación futura de la isla con la metrópolis.

Un segundo término de Donald Trump podría haber tenido serias repercusiones dada su abierta hostilidad y prejuicio contra la isla y los puertorriqueños. De igual forma, un primer término de Joe Biden, podría dar paso al planteamiento de que la mejor o única forma de brindar “reparaciones” o compensación a la isla por 122 años de colonia, sería la estadidad que, al menos la mitad de los boricuas y la mitad de los estadounidenses, rechazarían. Por otro lado, las medidas para mitigar los efectos del Covid destinadas a Puerto Rico bajo la actual administración se anticipa no encontrarán los escollos que se confrontaron durante el pasado cuatrienio.

Pero hay una tercera razón. Además del resentimiento que tiene un segmento tal vez minoritario, pero no por eso menos significativo por la invasión y colonización de la isla por los Estados Unidos, a un sector significativo le provoca indignación su intervención directa e indirecta en todos los países de la América Latina y muchos otros por todo el mundo. Dicho esto, resulta innegable reconocer que, para gran parte de los países del planeta, los Estados Unidos representan un ejemplo de un sistema en el que supuestamente imperan las leyes y no los políticos, algo que Trump estuvo a punto de destruir. La “estatura moral” con que los Estados Unidos han combatido las dictaduras que amenazan sus intereses comerciales y militares, le han creado la impresión a gran parte de las poblaciones de dichos países que los Estados Unidos es el paraíso de libertad y democracia de que se ufana. Claro, si uno vive en una choza en Somalia, Honduras o Syria, o bajo un régimen militar o protofascista como el de Filipinas, Turquía o Egipto, la posibilidad de que una mujer somalí pueda ser electa al Congreso de los Estados Unidos o de que una hija de inmigrantes de Jamaica y la India, pueda llegar a la vicepresidencia, convierte en superficiales o irrelevantes todas las desigualdades, prejuicios y marginaciones de las minorías en los Estados Unidos. Millones de inmigrantes, aun los que provienen de los más empobrecidos países latinoamericanos, africanos o asiáticos, obtienen hogar, trabajo o establecen pequeños negocios, envían sus niñas a la escuela y, los más educados, logran acceso a prestigiosas universidades, remunerables profesiones y hasta un megáfono lo suficientemente resonante para denunciar injusticias.

Los Estados Unidos es un experimento de amplias aspiraciones y contradicciones. Las iluminadas palabras (tanto en el sentido de la transformación filosófica y política del medioevo a la modernidad como en las innegablemente justas aspiraciones de equidad y justicia de sus fundadores), que han servido de faro para el mundo dos cientos treinta y siete años después de la ratificación de su Constitución, han sido desvirtuadas, maculadas, traicionadas, tanto por su aferramiento a la esclavitud y la servidumbre como únicas formas de vida para las poblaciones no-blancas, como por su falta de escrúpulos al momento de socavar, sabotear y derrocar gobiernos, democráticos y totalitarios, por todo el mundo, para servir las exigencias de sus corporaciones y sus mercados. Ni Satanás, ni la Madre Teresa.

Ante la posibilidad de que se invalidara el discurso de los Estados Unidos a favor de la democracia liberal que ha librado del fascismo y el totalitarismo a tantos países, pero que ha mantenido a la mayoría de sus ciudadanos sujetos a la voluntad de las clases dominantes y sus intereses económicos, gran parte del mundo contuvo la respiración ante lo que sería la mayor amenaza contra la humanidad en su historia (tal vez con la excepción de la de Genghis Khan y Adolph Hitler): el fascista Donald Trump con el poder del Pentágono para imponer sus caprichos cualquier mañana, cualquier tarde, cualquier noche.

¿Qué sería de Puerto Rico bajo su poder absoluto? Desafortunadamente, y como demostraron los miembros del Partido Nuevo Progresista y tantos hispanos y boricua-descendientes desde Florida hasta la novia de Donald Trump, Jr. en California, demasiados puertorriqueños no se percataron o prefirieron ignorar la amenaza que representó Trump, no solo para los Estados Unidos sino para el resto del mundo. Ante esa apatía o ignorante endoso, me ha parecido pertinente documentar y detallar las formas y procesos en que el expresidente representaba un peligro para todo el planeta.

– WRS – Sé que vos es de Puerto Rico. ¿Se considera un historiador puertorriqueño o no? O, más bien, un historiador caribeño, sea este puertorriqueño o no. ¿Por qué? José Luis González se sentía ser un universitario mexicano. ¿Cómo se siente vos?

– JEMT – Soy historiador puertorriqueño primero y caribeño después. Recientemente, mi tesis fue tema de discusión en la XX Jornada del Libro Caribeño de la Asociación Mexicana de Estudios Caribeños, y anticipo participar en las próximas Conferencias de la Sociedad de Estudios Caribeños y la Conferencia de Historiadores del Caribe. Sin embargo, aspiro a ampliar y profundizar en los temas de investigación sobre el Caribe que, con honradísimas excepciones, no conforman un área de investigación tan amplia como nuestro rol amerita en la trayectoria del Caribe como puente colonial y fuente de financiamiento de las metrópolis europeas y estadounidense.

– WRS – ¿Cómo integra vuestra identidad étnica y de género, y su ideología política con o en vuestro trabajo creativo-investigativo y su formación en Puerto Rico y Estados Unidos?

– JEMT – Esta pregunta resulta sumamente compleja. Comienzo por lo más sencillo. Desde el punto de género, soy un hombre puertorriqueño identificado con el feminismo y militante en favor de los derechos de la mujer así como de la comunidad LBGQI+. El concepto étnico es complicado. Soy lo que la hegemonía blanca llama un “mulato”, lo cual se traduce en una reservada aceptación entre la élite blanca puertorriqueña y una marcada suspicacia entre su versión estadounidense y de gran parte de Europa. Me identifico como negro en el Censo, pero reconozco que a muchos de mis pares, familiares y amistades negras, les parece una parejería de mi parte pues no me consideran como tal. El limbo es de los mestizos. Para mí, obviamente, la mirada a ambas características de mis compatriotas está matizada por mi auto-percepción y experiencia percibiendo y acotando las reacciones y actitudes de quienes han discriminado en contra de quienes lucen como yo, abierta o solapadamente durante 50 años.

El asunto “ideológico-político” es más complejo aún. Soy independentista. Dicho esto, mi análisis “ideológico” de nuestra condición colonial no está exenta de confligir con algunas de las aspiraciones de muchos independentistas y algunos soberanistas para con un Puerto Rico soberano. Creo que las herramientas de análisis tradicionales desde la perspectiva de mi generación y los colectivos que promueven la independencia siguen siendo indispensables para entender nuestra realidad presente pero necesitan evolucionar para idear, concebir y, sobre todo, proponer un futuro alterno que no deberá estar alineado con ninguno de los dos polos representados por la Guerra Fría en su versión del tercer milenio.

La condición colonial puertorriqueña prácticamente imposibilita una transición hacia un sistema exento de la propiedad privada, de la misma forma que carece de las condiciones para abrazar proyectos de gobierno centralizado que provocarían terror a la pobreza y el autoritarismo que la inmensa mayoría de nuestra población asocia con el socialismo. Entonces, si bien la libertad política representa un estado ideal anclado en los conceptos de identidad, dignidad y autosuficiencia, una significativa mayoría de nuestro pueblo está dispuesta a sacrificar dicha libertad a cambio de unos escalonados niveles de seguridad económica sujetos a ingresos y a las posibilidades de obtenerlos o aumentarlos. Este es un tema que me fascina y sobre el cual he comenzado a investigar para compartir reflexiones que inviten al diálogo.

Las libertades asociadas con la democracia y los derechos civiles que esta suele cobijar: libertad de palabra, de asociación, de culto, de prensa, de reclamación por daños incurridos por parte del estado, todas contenidas en la Primera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos, y compartidas por la mayoría de las democracias liberales, no se ven como aseguradas en algunos de los estados que combaten la hegemonía del sistema-mundo capitalista en el hemisferio y el mundo. La ausencia de garantía de estas libertades en Cuba, Nicaragua y Venezuela, por ejemplo, atestiguadas por millones de detractores de estos sistemas, ejerce una enorme presión sobre el grueso de la población. Incluso, esta ha redundado en el apoyo de grandes sectores de nicaragüenses, venezolanos y cubanos a un proto-fascista como Trump. Y no se trata de que Trump sería capaz o tendría el interés de mejorar las condiciones de vida de estos expatriados, sino porque lo ven como el antídoto a las condiciones de las que huyeron en sus propios países. El análisis de cuánto los Estados Unidos, Trump y el sistema estadounidense han contribuido a crear las condiciones de desigualdad prevalentes en todos ellos, no atraviesa la coraza de temor y rechazo que influye en una opinión pública constantemente avasallada por la seducción y la unidimensionalidad de mercado de producción y consumo.

En este contexto, la respuesta ideológica al colonialismo necesita denunciar y renunciar el neoliberalismo a la vez que abraza el robustecimiento de un empresarismo predominantemente nativo que contrapese el dominio y la dependencia del capital extranjero y los estilos de vida que este alimenta. Ese desafío no forma parte de un diálogo nacional hacia la soberanía como al parecer atestiguan las pasadas elecciones y tantas otras desde mediados del siglo pasado.

– WRS – ¿Cómo se integra vuestro trabajo creativo-investigativo a su experiencia de vida tras su paso por la Universidad de Puerto Rico? ¿Cómo integras esas experiencias de vida en su propio quehacer de docente, investigador y escritor en Puerto Rico hoy?

– JEMT – Haber estudiado en la Universidad de Puerto Rico me formó como ser humano y me proveyó la oportunidad para insertarme en el ejercicio de mirarnos por dentro como sociedad y explorar el resto del planeta desde las perspectivas económicas, políticas, religiosas, literarias y artísticas, sociológicas e históricas. Los principios de la “revolución pacífica” de los 60 del pasado siglo, influenciaron mis posiciones ante el sistema-mundo, ante la hegemonía blanca, masculina y religiosa de occidente, y me familiarizaron con los pensadores y escritores que han influenciado mis perspectivas, dudas y conclusiones sobre el pasado y el futuro. Así que, en cierto modo, resultaría imposible comprender mi visión de mundo sin la “iupi”, sin el 1968, sin el concierto de Joan Manuel Serrat en el teatro del Recinto de Rio Piedras en el 1971, sin el 11 de marzo y la muerte de Antonia Martínez en dicho recinto, sin los macanazos en el cuartel de Rio Piedras, los arrestos, y la migración forzada por la persecución del independentismo posterior a estos eventos.

He incluido parte de estas experiencias en algunos de mis cuentos de mi primer libro de relatos “La víbora del desierto de Kavir y otros cuentos” de 2014, y tengo una novela en ciernes que se nutrirá de muchas de esas memorias.

– WRS – ¿Qué diferencia observas, al transcurrir del tiempo, con la recepción del público a vuestro trabajo creativo-investigativo y a la temática del mismo? ¿Cómo ha variado?

– JEMT – Diría que a medida que he pulido el oficio, y gracias a tantos maestros como Luis López Nieves, Emilio del Carril, Ángela López Borrero, Ana Luisa Sierra, Mario Cancel Sepúlveda, Jaime Rodríguez Cancel, Jorge Rodríguez Beruff, Rubis Marilia Camacho, lo que escribo objetivamente ha mejorado lo suficiente para que editoriales como Isla Negra y las Revistas del ICP, Quadrivium, Medium y L’Espill, rotativos como 80 GradosEl Nuevo Día y El Post Antillano, me hayan honrado con sus publicaciones.

He intentado mantener un balance entre mi trabajo creativo, y mis ensayos y artículos periodísticos sobre temas contemporáneos. Me gustaría alcanzar el nivel de proficiencia en la redacción historiográfica de una Barbara Tuchman o el periodístico de un Chris Hedges que logran fundir contenido con un estilo narrativo que invita al lector a pasar a la próxima página y leer hasta el final, como dijo Tuchman. Por otro lado, la imperiosa necesidad de documentar las fuentes de reflexiones historiográficas y periodísticas sirve en cierta medida de taller para la narrativa creativa. La ambientación de los contextos resulta descriptivamente seductora en el contexto de la narración y, a la vez, una ambientación visual del contexto para el historiador o el analista político.

Estudié historia a nivel graduado para escribir la historia que no aparece en los libros de la disciplina, para intentar reconstruir “lo que verdaderamente ocurrió” como pretendía el historiador positivista Leopold von Hanke, pero con las herramientas de la narrativa creativa. La única diferencia es que me interesa reconstruir mediante la ficción aquello que no podemos documentar de manera confiable. Le tengo que agradecer a mis profesoras Ana Irizarry y Loliannette Emmanuelli que en su curso sobre “Historia y Literatura” (mi preferido de todo el doctorado) me topé con “El imperio eres tú” de Javier Moro, sobre Pedro I, el emperador que ofició la independencia del Brasil. Otro excelente ejemplo de esta incursión en la ficción histórica es “La fiesta del chivo” de Mario Vargas Llosa, “Sara, la historia verdadera” de Rubis Marilia Camacho, y la “Brevísima y verdadera historia del Almirante y su primer viaje” de María Zamparelli. Los cuatro permiten conocer y comprender tres momentos históricos medulares de nuestra formación como cultura latinoamericana, desde una ficción que resulta lo suficientemente confiable como para corroborarla en libros de historia o no tener que hacerlo.

– WRS – ¿Qué otros proyectos creativos tienes recientes y pendientes?

– JEMT – En el 2020, publiqué mi tesis en dos tomos, un libro de cuentos que llevaba varios años conformando titulado “Las regalías de Stephen King y otros cuentos”, y una novela que surgió de un cuento que no sabía cómo terminar, titulada “Retrato de mujer con turbante”. Esta novela se presta para una continuación, al igual que mi primera novela “Mensajeros de los dioses”, sobre cuatro chicos que coinciden en los dos meses anteriores a la llegada de Colón a Boriquén en 1493. Dicha continuación se titulará “Herederos de los dioses” sobre los descendientes de estos en el siglo XVI. También trabajo el poemario “Pétalos de un rojo profundo”, un libro de cuentos a titularse “Sin jonrón no hay paraíso y otros cuentos necios” (el título revela la naturaleza lúdica de los mismos) y una novela sobre la relación de Muñoz Marín y el Almirante William D. Leahy, que antecedió a Rexford G. Tugwell, lo cual me devuelve al contexto de la ficción histórica. Finalmente, en el contexto de la historia, anticipo completar un libro comenzado sobre Muñoz Marín y la periodista Ruby Black.

Muchas gracias Wilkins, por una de las entrevistas más provocadoras que me han hecho y que me ha llevado a reflexionar sobre cuánto me falta por hacer.

Wilkins Román Samot, Doctor de la Universidad de Salamanca, donde realizó estudios avanzados en Antropología Social y Derecho Constitucional.

Fuente: https://rebelion.org/he-buscado-un-balance-entre-escribir-sobre-nuestro-pasado-lejano-y-cercano-mediante-una-narrativa-que-integre-la-ficcion-a-los-hechos-historicos/

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Puerto Rico: RUM da de baja a estudiantes que no se vacunaron y no presentaron prueba negativa del COVID-19

América Central/Puerto Rico/27-08-2021/Autor(a) y fuente: www.metro.pr/

Desde inicios de agosto anunciaron los requisitos para poder presentarse a tomar clases.

El Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR) anunció en la noche de hoy, miércoles, que dieron de baja de cursos presenciales e híbridos a aquellos estudiantes que no presentaron evidencia de vacunación o une prueba negativa de COVID-19, tal como se les había solicitado el pasado 2 de agosto, según la comunicaión oficial.

«Reitero, y según lo hemos informado a nuestra comunidad universitaria en comunicaciones anteriores, que el Gobernador de Puerto Rico emitió la Orden Ejecutiva (OE) 2021-509, y la Junta de Gobierno de la UPR hizo lo propio con la Certificación 2-2021-2022, que establece que la vacunación contra el COVID-19 es compulsoria para todos los estudiantes de la UPR», lee la misiva compartida además en las redes sociales.

Solo estarán exentos de la vacuna contra el COVID-19 quienes lo soliciten por razones médicas o religiosas, tal como establece la OE, y así se recuerda en el documento. De todas formas, los estudiantes exentos tendrán que presentar una prueba con resultado negativo semanalmente, y deberá ser a través de una prueba de antígenos o molecular, lee el texto.

Fuente e Imagen: https://www.metro.pr/pr/noticias/2021/08/25/rum-de-baja-a-estudiantes-que-no-se-vacunaron-y-no-presentaron-prueba-negativa-del-covid-19.html

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Puerto Rico: Representante pide a Pierluisi a posponer inicio de clases presenciales en el sur

América Central/Puerto Rico/20-08-2021/Autor(a) y Fuente: www.metro.pr

La petición la hizo el representante por el Distrito 23, José Rivera Madera.

El representante por el Distrito 23, José Rivera Madera, instó al gobernador Pedro Pierluisi, posponer el inicio de clases presenciales en al menos tres de los cuatro municipios que representa debido a la falta de “planteles en estado aceptable”.

Rivera Madera, quien en el pasado ha sido una figura vocal al exigir atención para las escuelas del sur por parte del gobierno central explicó que, “‘solo el municipio de Yauco tiene cinco planteles que podríamos decir están aptos para recibir estudiantes y personal, pero en los demás pueblos la situación es muy diferente”.

“Como es posible que se pretenda reanudar clases presenciales en municipios cuyos planteles aún se encuentra a medio restaurar con los riesgos de seguridad que esto acarrea. Peor aún, se pretende utilizar salones para integrar grupos completos lo que es altamente preocupante pues provocará hacinamiento, por lo que se dificultará cumplir con los estándares básicos y las medias correctas de prevención e implementación de protocolos”, alertó Rivera Madera.

Según explicó el legislador en el caso de Guayanilla, la escuela Gloria Borrero, que es una de las identificadas para reanudar clases presenciales, fue dispuesta el pasado fin de semana para albergar refugiados y la propia directora del plantel alertó sobre las deficiencias de la misma para recibir estudiantes.

“En enero nuestra prioridad fue solicitar al gobernador y a la entonces designada secretaria del Departamento de Educación (DE), Elba Aponte que visitarán y dieran prioridad a las escuelas de los municipios que fueron seriamente afectados por los terremotos. En abril, en el mensaje de estado, tras nuestra manifestación de que las escuelas del sur aún no habían sido atendidas, el gobernador dijo públicamente que estarían listas en verano. El pasado mes de junio vaticinamos que no sería posible el inicio de clases presenciales porque los trabajos de reconstrucción y reparaciones en las escuelas estaban atrasados. Hoy el
Tiempo, los padres y facultada nos dan la razón”, sostuvo.

El legislador quien representa los municipios de Yauco, Guayanilla, Peñuelas y Ponce, manifestó que, Pierluisi ha demostrado no tener sus prioridades claras al recordar que cuando el secretario de Educación Federal, doctor Miguel Cardona visitó la isla, “el gobernador no coordinó visitar la región sur en compañía del funcionario federal, desaprovechando una gran oportunidad de lograr un compromiso por parte de esta agencia”.

“Sinceramente no hemos visto ni una sola acción proactiva por parte del gobernador para asistir las escuelas del sur lo que es indicativo del fracaso de la pasada y esta administración, -que es son la misma- en atender y desarrollar planes efectivos para rescatar la educación de nuestro país”, sentenció Rivera Madera.

Fuente e Imagen: https://www.metro.pr/pr/noticias/2021/08/18/representante-pide-a-pierluisi-a-posponer-inicio-de-clases-presenciales-en-el-sur.html

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Puerto Rico: Entregan materiales escolares a cientos de niños en Añasco

América Central/Puerto Rico/30-07-2021/Autor(a) y Fuente: www.metro.pr

La actividad buscó suplir de elementos esenciales a los menores de cara al regreso a clases.

El Municipio de Añasco entregó hoy, miércoles, sobre 650 mochilas con materiales escolares y kits de prevención contra el COVID -19, a niños añasqueños con miras al regreso a clases de manera presencial este próximo agosto.

La actividad que se realizó en la Plaza Pública José Adolfo Pesante contó con la participación de comerciantes, entidades religiosas y diferentes sectores de la comunidad.

Los participantes disfrutaron de música, refrigerios, actividades para niños, incluso se ofrecieron cortes de cabello gratuitos para los niños.

“Lo que queremos es que nuestra niñez tenga al menos una mochila y algunos materiales escolares para que puedan comenzar el regreso a clases. Además, incluimos un kit de prevención contra el COVID-19, donde los niños puedan protegerse contra esta enfermedad en este regreso a clases presencial”, dijo el Alcalde, Kabir Solares García.

“Es importante que los padres sean parte de este momento y orienten a sus niños sobre la importancia de protegerse contra el COVID-19 en el regreso a clases”, añadió.

El primer mandatario agradeció la ayuda de los diferentes sectores para llevar a cabo la actividad.

“Agradezco a todos los empleados municipales, entidades religiosas y los diferentes sectores de la comunidad que se unieron para hacer este evento realidad”, concluyó.

Por último, el Alcalde exhortó a toda la comunidad a vacunarse e informó que el Municipio continúa con sus procesos de vacunación y pruebas de detección de COVID -19, de lunes a viernes en horario de 9:00 am a 6:00 pm en las facilidades del Castillo Sueno de los Niños.

Fuente e Imagen: https://www.metro.pr/pr/noticias/2021/07/28/entregan-materiales-escolares-cientos-ninos-anasco.html

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Puerto Rico: Pequeños guerreros de la Fundación CAP comparten sus letras con Metro

América Central/Puerto Rico/23-07-2021/Autor(a) y Fuente: www.metro.pr

Pequeños guerreros de la Fundación CAP comparten sus letras con Metro

Las letras de los niños están disponibles para ser adquiridas mediante la plataforma de Gustazos y así aportar a la Fundación CAP.

Sus letras este año son las protagonistas de la edición especial Real Characters. Contrario a otros años, en esta ocasión son letras de una niñez muy especial. Aquí los conocemos.

Carlian Janerys Reyes Rosado es una niña de nueve añitos que vino desde Vega Alta hasta Trujillo Alto para hablar con nosotros sobre este proyecto en el que sus letras forman parte de los titulares del periódico. Aunque es un poco tímida, su cariño y buen humor se sintieron en todo momento.

Por su parte, Emma Charlotte Trinidad Vargas, de Ponce, empezó la entrevista un poco callada, pero la chica de cuatro años se soltó de poco a poco. Al final de nuestro encuentro, llegó a cantar una canción, recitar el abecedario e incluso reveló su introducción de “YouTuber”. “¡Hola chicos de YouTube, yo soy Emma, del canal de Emma!”, exclamó contentísima a la cámara que registraba el compartir con nuestros real characters.

Jasuel Castro acaba de cumplir sus cinco añitos y vive en Carolina. El chico quiere ser chef cuando sea grande, pero no pierde tiempo en ir construyendo su sueño, y nos detalló todo lo que ya sabe confeccionar. “Yo hago avena con mi papá y pancake con mi mamá”.

Aidán Valentino tiene cinco años y vino desde San Juan para enseñarnos su “matryoshka”, una muñeca rusa que tiene dentro de ella misma muchas más. Nos contó la historia de su colección de estas muñecas, al tiempo que nos enseñó cómo se subdividía. Este pequeño es todo un experto en los temas relacionados a Rusia.

Mientras que Edzael Ehdrian Rodríguez Ortiz es un niño carismático de siete años, natural de Caguas. El pequeño galán es toda una estrella. Edzael nos contó que su sueño es ser actor de películas de acción. Cantó, bailó, y nos enseñó sus talentos dramáticos. “¡Voy a salir en Metro PR!”, exclamó desbordado de emoción.

Los cinco niños son unos guerreros que con el apoyo de su familia libran la más intensa de las batallas. Todos son pacientes de cáncer que reciben tratamiento en el Hospital Pediátrico Universitario, donde también los ayuda la Fundación CAP.

Entre el verdor del parque infantil Koala en las instalaciones de la Fundación Luis Muñoz Marín conocimos a estos pequeños guerreros que por hoy nos prestaron sus letras para escribir los titulares de esta edición especial.

Mensaje de Félix Caraballo, gerente general de Metro

“Este año la edición especial de Real Characters se llena de esperanza con 5 espectaculares amigos del Hospital Pediátrico Universitario, quienes nos prestaron sus letras para adornar los titulares de nuestra edición. En Metro Puerto Rico continuamos comprometidos con Puerto Rico y en esta ocasión nos unimos al CAP para llevarles un mensaje de amor a nuestros lectores a través de estos niños que con su valentía y enormes corazones nos regalan una lección de vida que queremos compartir con ustedes. No dejes de cooperar con el CAP adquiriendo las tipografías de estos maravillosos amigos”.

Fuente e Imagen: https://www.metro.pr/pr/dimealgobueno/2021/07/22/pequenos-guerreros-de-la-fundacion-cap-comparten-sus-letras-con-metro.html

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Puerto Rico: Rezagadas las comunidades pobres en la vacunación contra el COVID-19

América Central/Puerto Rico/16-07-2021/Autoras: Omaya Sosa Pascual y Jeniffer Wiscovitch , CPI y Fuente: www.metro.pr

Análisis de datos hecho por el Centro de Periodismo Investigativo apunta a las causas de las bajas tasas de vacunación de estas comunidades alrededor de todo Puerto Rico.

Del CPI

Pareciera que todos los problemas del mundo se concentran en Mansión del Sapo y Maternillo, en Fajardo, dos comunidades que son parte del sector de menor tasa de vacunación contra el COVID-19 en Puerto Rico durante los primeros dos meses y medio del proceso.

Aguas estancadas y pestilencia por las calles, vertederos clandestinos, criaderos de animales de granja en cualquier esquina, rescate de terrenos, temor a la expropiación, desempleo, trasiego y adicción a drogas, tiroteos, robos, y estructuras abandonadas por doquier. El muelle de los pescadores se lo llevó el huracán María y aún no ha sido reconstruido por el municipio, la pescadería está cerrada por problemas burocráticos, y el pequeño centro comunal que les construyó la Oficina de Comunidades Especiales nunca fue abierto.

La Policía nunca pasa por estas comunidades del sector Puerto Real en Fajardo, aseguró una treintena de vecinos que lleva décadas reclamando atención de las autoridades, primero del exalcalde de Fajardo, Aníbal Meléndez, y ahora de su hijo, el hoy alcalde José Aníbal “Joey” Meléndez, y del representante Carlos “Johnny” Meléndez.

Prácticamente cero actividad económica, cero escuelas, cero transportación colectiva, cero supermercados y cero farmacias a más de una hora de distancia a pie, que es como se mueven la mayoría de los residentes. Así vive la gente de Mansión del Sapo y Maternillo que conversó con el Centro de Periodismo Investigativo (CPI). Estas dos comunidades del sector Puerto Real tienen entre ambas poco más de 500 habitantes de tradición de pescadores, marineros y obreros de la industria de la caña, y quedan a pasos de lo que fue el principal puerto del este de la Isla, el terminal de lanchas de la Autoridad de Transporte Marítimo. El terminal, clausurado por el Gobierno apenas en el 2018, luce abandonado y maltrecho como un monumento a la ineptitud gubernamental. Justo al frente y a ambos lados también hay marinas de lujo y turismo náutico, y a 15 minutos por auto, el centro de Fajardo, la alcaldía, tiendas de comestibles y artículos de primera necesidad, hospitales y oficinas médicas. Pero muchos adultos mayores allí no tienen auto, y hasta buscar comida se vuelve una travesía inmanejable durante 40 minutos a pie bajo el sol implacable.

“Yo encuentro que cada día nos están marginando más y hay muchas necesidades. Desde la pasada administración… no ha pasado nada. Nos tienen al olvido”, sostuvo Elba Dávila García, presidenta de la Junta Comunitaria de Puerto Real y de la Asociación de Pescadores de Maternillo y Mansión del Sapo.

Dávila García proveyó evidencia de las cartas escritas al alcalde anterior, al actual, a la Legislatura Municipal, al Senado, a la ex gobernadora Wanda Vázquez y al gobernador Pedro Pierluisi, entre otros. Quien único les ha prestado atención y ha hecho gestiones concretas para ayudarlos ha sido el senador independiente José Vargas Vidot, aseguró.

El alcalde, Meléndez hijo, se enteró de que una de sus comunidades era la de menor tasa de vacunación al ser entrevistado por el CPI y no tuvo respuestas concretas sobre cuándo se estarían solucionando la larga lista de problemas que los residentes han traído a su atención, pero negó tajantemente que esté considerando expropiaciones. Tras la entrevista, anunció que llevará la primera clínica de vacunación a Maternillo el sábado, 17 de julio, a siete meses del inicio de la vacunación en Puerto Rico.

Al igual que Mansión del Sapo y Maternillo, decenas de comunidades vulnerables alrededor de Puerto Rico tuvieron el menor acceso a la vacuna de COVID-19 durante los primeros dos a tres meses de distribución cuando las dosis escaseaban y la ola de muertes se disparaba, mientras otros lugares en la Isla sí la recibían. El factor diferenciador entre las más altas tasas de vacunación y las más bajas durante ese periodo fue la desigualdad económica, reveló un análisis de datos del CPI.

El análisis hecho utilizando los datos anonimizados de los vacunados contenidos en el Registro de Vacunación del Departamento de Salud de diciembre a marzo, y los niveles de ingreso por código postal de la Encuesta de la Comunidad del Censo de 2019 arrojó que en las primeras semanas del proceso la tasa de vacunación en las comunidades más pudientes superó por mucho la de las más pobres, aún cuando ubicaban en el mismo municipio.

En términos estadísticos, la correlación entre las variables de ingresos y tasa de vacunación se denomina como fuerte, superando el 0.5%. Durante este periodo, la directriz del Departamento de Salud era que solo se podían vacunar los profesionales de la salud, primeros respondedores y adultos mayores, pero una investigación del CPI encontró que estas normas se violentaron constantemente sin consecuencias y que allegados al Gobierno y a la industria de la salud lograron vacunar a cientos de personas fuera de fase, incluyendo a familiares, amigos y decenas de menores de 16 a 18 años.

Los contrastes entre barrios aledaños, con poblaciones comparables en términos de cantidad de habitantes, pero con niveles de ingresos dispares, fueron notables durante el primer mes de vacunación. Por ejemplo, mientras el área exclusiva de Ocean Park en San Juan logró una tasa de vacunación con primera dosis de un 7% con 467 vacunados, el código postal que queda justo al lado, cruzando la calle Loíza, y que incluye al Residencial Luis Llorens Torres, solo tuvo un 2%, con 177 inoculados. Unos minutos más adelante quedan las comunidades pobres de Barrio Obrero, Cantera y Playita, donde la tasa de mortalidad a diciembre figuraba entre las más altas de Puerto Rico con 7.6 muertes por 10,000 habitantes. Sin embargo, solo se había vacunado el 2% de sus residentes. La tasa de mortalidad de Ocean Park era de menos de la mitad, 2.8 muertes por 10,000 habitantes, pero su tasa de vacunación más del doble de las de las citadas comunidades marginales.

El lugar de mayor ingreso promedio según el Censo, el lujoso condominio Atlantis en Puerta de Tierra, logró el octavo lugar con mejor tasa de vacunación durante ese periodo con un 10% de sus residentes.

Los datos del Registro, cruzados con la Base de Datos de Mortalidad de Puerto Rico, además prueban que la tasa de mortalidad por COVID-19 tampoco fue tomada en consideración en la distribución de las vacunas, contrario a lo que el secretario de Salud, Carlos Mellado, dijo que era la estrategia tras su plan de vacunación. Pero la correlación entre la tasa de vacunación y la tasa de mortalidad es débil a partir de la llegada de Mellado a la agencia. Por ejemplo, Punta Santiago en Humacao figura entre los lugares con más baja tasa de vacunación, pero con una de las más altas tasas de mortalidad durante el periodo analizado.

¿Por qué barrios contiguos y con cantidad de población similar registraron diferencias de hasta más de un 250% en el porcentaje de población que había recibido la vacuna al finalizar el primer mes de vacunación? Líderes comunitarios de seis de los barrios con menor tasa de vacunación entrevistados por el CPI apuntaron a una combinación de factores, algunos particulares de cada comunidad, pero otros que son comunes entre ellas, como la falta de medios de transportación de sus residentes, las dificultades para obtener cita de vacunación y las largas filas de esas semanas, así como la falta de proactividad del Departamento de Salud en llevar clínicas de vacunación a sus comunidades. La agencia comenzó a vacunar en los residenciales públicos, por ejemplo, apenas en abril, pese a que en dichas estructuras viven sobre 100,000 personas con escaso espacio físico entre los apartamentos, una característica que se ha demostrado que aumenta el riesgo de contagio.

El gobernador Pedro Pierluisi, en el marco de la Semana de la Transportación, enfatizó en conferencia de prensa la importancia del transporte colectivo para el desarrollo económico y bienestar de la población, particularmente en el caso de los adultos mayores y de los estudiantes. Sin embargo, cuando el CPI le planteó que la falta de transporte era una de las principales causas de bajas tasas de vacunación en comunidades, reconoció que no tiene un plan concreto para solucionar el problema. Dijo que atender estas comunidades también es responsabilidad de los municipios e indicó que en este momento no hay recursos para atender el asunto.

Sí, reconozco que muchas veces los bolsillos, si le llamamos así a donde hay personas que no están vacunadas, usualmente residen en áreas rurales a las cuales no llega ningún tipo de transportación colectiva. Y me solidarizo con ellos. Lo que hemos hecho a nivel del Departamento de Salud es que estamos yendo a verlos, yendo allá, y hay alcaldes y alcaldesas haciendo lo mismo”, argumentó.

“Yo lo que estoy diciendo es que los recursos que tenemos son limitados, que históricamente siempre se ha enfocado el Gobierno en el área metropolitana de San Juan. En la medida en que tengamos recursos en el futuro, los cuales no tenemos ahora a la disposición, pues seguro que no se debe descartar, buscar la manera de incentivar que los municipios provean esa transportación. Así que no quiero decir que no haya un plan, sino más bien lo que yo te diría ahora mismo es que no hay los recursos disponibles para decir vamos a proveer transportación colectiva por todo Puerto Rico. Es decir, eso estaría faltando a la verdad”, agregó.

Iris Yolanda Ríos, líder comunitaria del Residencial Luis Llorens Torres, atribuyó la baja tasa de vacunación en el complejo de vivienda pública durante los primeros meses a las características demográficas de la población, que está dominada por adultos mayores y encamados, al hecho de que muchos de los residentes no cuentan con un auto ni medios alternos de transporte, y a las largas filas que se daban en los pocos centros designados por el Gobierno. Al ver el patrón, decidieron llamar al Departamento de Vivienda para solicitarles que trajeran una clínica a la comunidad y la agencia respondió al pedido con agilidad, dijo. El 14 de abril, el equipo del Departamento de Salud visitó el residencial y en un solo día – la única visita a la fecha – vacunaron 1,600 personas, equivalente al 34% de sus 4,665 residentes.

“No llamamos más temprano porque, como había varios centros vacunando, pensamos que se iban a poder vacunar, pero al ver que la población se estaba quejando de que no les cogían el teléfono [para obtener una cita], de que tenían que esperar en largas filas bajo el sol, entramos en la preocupación de que nuestros residentes estaban preocupados, querían vacunarse y no estaban pudiendo, y nos movimos a hacer la petición”, sostuvo Ríos en entrevista con el CPI.

Al 9 de julio, Salud, a través de la organización VOCES, había visitado 28 de los 300 complejos residenciales e inoculado a 5,182 personas con la segunda dosis, equivalente al 5% de los residentes de vivienda pública, según datos provistos por VOCES al Departamento de la Vivienda. Hasta el miércoles, había en Puerto Rico 1.8 millones de personas vacunadas con dos dosis, equivalentes al 56% de la población, según los datos que publica Salud.

Los datos analizados por el CPI también muestran una disparidad entre las zonas rurales y las costeras, pero lejanas a los centros urbanos, y las principales zonas urbanas de Puerto Rico durante esas primeras cuatro semanas, con algunos de los pueblos pequeños y barrios más remotos y de menores recursos económicos, entre los menos vacunados. Entre estos, Maricao, Punta Santiago en Humacao, Aguirre en Salinas, Jayuya, y Ensenada en Guánica con un 2% de vacunados con primera dosis al 15 de enero. También están las comunidades que registraron la menor tasa de vacunación a esa fecha, Maternillo y Mansión del Sapo, con solo un 1%. En conjunto, estos barrios tienen un ingreso per cápita de $6,668 al año.

La veterana epidemióloga y catedrática del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, Cruz María Nazario, revisó el análisis de datos hecho por el CPI y sostuvo que el mismo confirma la desigualdad social que existe en Puerto Rico y cómo “no hay una organización capaz de asegurar que los pobres, los más vulnerables, reciban las dosis completas de vacunas”. Indicó que las entidades de salud y el Gobierno incumplen con las normas y estándares internacionales de los derechos humanos afectando las decisiones de política pública necesarias para reducir la inequidad en salud pública.

“Es impresionante cómo [estos hallazgos] pueden evidenciar, sin lugar a dudas, dónde están las prioridades de vacunación del Gobierno de Puerto Rico. Estamos observando en el microcosmos de Puerto Rico, la disparidad en la distribución de las vacunas en Puerto Rico como si fuera el reflejo del discrimen y la inequidad que está ocurriendo en todo el planeta”, sostuvo la Dra. Nazario.

“Al asegurar la equidad en el acceso y el beneficio de recibir la serie completa de vacunas, estaríamos protegiendo aquellos que llevan la carga más pesada de esta pandemia, los más vulnerables, de enfermar severamente y morir por esta enfermedad de la COVID-19. Es verdaderamente vergonzoso”, agregó.

Nazario recordó que los países ricos han acaparado la mayoría de las dosis de las vacunas disponibles durante la pandemia, mientras que en países en vías de desarrollo están recibiendo “migajas”. Según la BBC de Londres, dijo, 70 países de bajos ingresos solamente podrán vacunar el 10% de su población, y esto ocurre a pesar de los esfuerzos que ha puesto la Organización Mundial de la Salud por medio del programa COVAX para asegurar que 700 millones de dosis lleguen a los países pobres.

“Vemos en Puerto Rico cómo las alegadas prioridades establecidas para la vacunación se correlacionan mejor con el ingreso, el poder, y las ‘conexiones’, que con las determinantes de riesgo de morir por la COVID-19”, puntualizó.

Elba Dávila García, líder comunitaria del sector Puerto Real en Fajardo, aseguró al CPI que al momento, que ella conozca, no se ha hecho ningún evento de vacunación en su barrio, donde ubican las comunidades especiales Maternillo, Mansión del Sapo y Vieques en el Aire.

Entre las posibles razones detrás de la baja tasa de vacunación en el sector, indicó que la mayoría de los residentes son adultos mayores que no cuentan con un vehículo para poder hacer diligencias básicas como ir al supermercado, a la farmacia o el hospital. Tampoco hay un sistema de transportación pública tras la eliminación de las lanchas que transportaban personas a Vieques y Culebra, mencionó.

La farmacia más cercana, que quedaba a 40 minutos, fue incendiada, según contó al CPI. Asimismo, dijo que el hospital más cercano, y donde vacunan contra el COVID-19, el Caribbean Medical Center, también queda distante, en el casco urbano. Esto significa que no tienen opciones cercanas, a donde puedan ir caminando, para vacunarse.

“El alcalde aquí no nos ayuda en nada. Nosotros somos comunidades especiales y tras que somos comunidades especiales, nos han marginado toda la vida”, lamentó la líder, refiriéndose al programa de Comunidades Especiales que prácticamente se desmanteló durante la pasada década.

A raíz de los problemas de transportación, Dávila García aseguró que los adultos mayores no se están alimentando bien, ya que en la comunidad no hay negocios de comestibles.

“Eso es frustrante, porque uno ve a las personas y viejitos, que yo hablo y me dicen: ‘mira, yo tuve que ir al pueblo, y bajo y tengo que estar dos días acostado en la cama porque no aguantó el dolor en los huesos’», puntualizó.

La otra comunidad costera con baja tasa de vacunación, Punta Santiago, en Humacao también cuenta con una población mayormente de adultos mayores y sin transportación, sostuvo Nancy Madden, directora fundadora del Proyecto PECES.

Tampoco hay farmacias cerca y “la gente ha tenido que salir de la comunidad a vacunarse”, agregó Madden en mayo.

Los que querían vacunarse tenían que llegar hasta el pueblo de Humacao, Yabucoa o Naguabo, dijo. En su caso, se vacunó en San Juan porque no se le hizo posible en el sureste.

La monja fundadora de PECES mencionó además que la farmacia Walgreens no estaba vacunando durante el primer mes y que hubo problemas de comunicación entre el Departamento de Salud y los proveedores cuando anunciaron la vacunación de mayores de 65 años. Asimismo, mencionó el factor de la tecnología como otro escollo que enfrentaron los residentes, ya que en algunos proveedores tenían que anotarse por internet.

Madden aseguró que la situación ha mejorado y que recientemente hubo una vacunación en la comunidad.

La vacunación contra el COVID-19 en Maricao tardó mucho en llegar, y cuando finalmente llegaron las vacunas, fueron para la zona urbana, dejando desprovistos a los residentes de los lugares más distantes del municipio como Bucarabones, aseguró Jacqueline Pérez, directora de la Fundación Bucarabón.

Ir en vehículo de Bucarabones al pueblo de Maricao toma de 25 a 40 minutos por las malas condiciones en que se encuentra la carretera desde el huracán María, dijo. Además, hay residentes de este lugar que no tienen vehículo.

“No todo el mundo tiene la facilidad de llegar a las áreas urbanas y poder vacunarse”, sostuvo Pérez, quien reside en Bucarabones.

Los primeros contactos que recibió para organizar una vacunación a nivel comunitaria en Bucarabones se dieron a mediados de mayo, aseguró.

El 12 de febrero el alcalde novoprogresista de Orocovis y aliado del gobernador Pedro Pierluisi, Gardy Colón, estaba tan molesto con lo que llamó el mal manejo del proceso de vacunación en la Isla y el abandono de los pueblos de la zona central, que solicitó públicamente la renuncia del secretario Mellado y del jefe de la Guardia Nacional, el general José Reyes, quien tan temprano como en enero estaba beneficiando a contratistas de la agencia y amigos personales con acceso VIP a la vacuna, según reveló una investigación del CPI. Con él coincidieron otros alcaldes de la región como el popular de Comerío, Josean Santiago.

En dicha ocasión, la Dra. Iris Cardona, directora del Programa de Vacunación, justificó la inequidad entre el campo y las áreas urbanas con el mismo argumento de Mellado: que las vacunas se habían distribuido según las tasas de mortalidad. En febrero, el CPI solicitó a Mellado la información sobre las tasas de mortalidad que este alega haber utilizado para distribuir las vacunas, pero la información nunca fue provista.

Cuatro días después, el CPI también le envió dos preguntas sencillas a Mellado: ¿Secretario cree usted que ha habido inequidad y privilegios en la administración de la vacuna? Si no, ¿puede garantizar lo contrario?

Mellado no estuvo disponible para ser entrevistado para este reportaje aunque se le hizo la solicitud con una semana de anticipación. Su directora de comunicaciones Lisdián Acevedo dijo que el funcionario está de vacaciones. De hecho, pese a que concede múltiples entrevistas semanalmente a diversos medios de comunicación, el funcionario no ha concedido ni una entrevista al CPI desde que llegó al puesto en enero, pese a que se le han cursado sobre una decena de peticiones.

El 7 de abril, Mellado reconoció públicamente durante una ponencia hecha en el Puerto Rico Health Summit, que había problemas de equidad en la distribución de la vacuna y que tenía que cambiar la estrategia de vacunación – concentrada en grandes centros urbanos y en manos de proveedores privados – debido a que muchas comunidades habían quedado relegadas.

“¿Cómo generamos esa equidad en vacunación? ¿Cómo podemos ser más efectivos si hacemos actividades a gran escala en las grandes urbes, en Ponce, en Mayagüez, en San Juan? Pues, entonces, la gente de la montaña, es complicado que vengan”, sostuvo.

“Vemos cómo tenemos que cambiar las estrategias para poder llegar, por ejemplo, a lo que son pacientes encamados, a los de incapacidad intelectual, a las égidas de Puerto Rico. Son personas que no te van a llegar a los lugares, así que es importante que la capacidad de vacunación vaya dirigida a poder llegar a la mayor cantidad de pacientes posibles”, agregó, sosteniendo que la limitada cantidad de vacunas recibidas durante los primeros meses constituyó un agravante adicional.

El economista Julio César Hernández atribuyó la baja tasa de vacunación en lugares de bajos ingresos económicos a factores educativos, de accesibilidad y transportación, y a la falta de información sobre la vacuna en español.

Hernández indicó que por lo general las personas que tienen más recursos económicos tienen niveles de educación más altos, mientras que entre la población de menos recursos existen muchas dudas sobre la vacuna, incluso porque buena parte del material educativo fue producido en inglés.

“Yo creo que uno de los grandes problemas es que no se ha hecho material en español explicando la vacuna y cómo es que funciona. La gente tiene desconfianza de los procesos y no se han vacunado”, dijo.

Hernández dijo además que el riesgo de contagiarse también pudo influir en que las personas que trabajan se vacunaran.

“Gente que trabaja y que tiene ingresos altos, si se enferma, no puede producir. Una persona que está fuera del mercado laboral, si se enferma, pasa la emergencia, pero su ingreso se queda igual y no tiene pérdida de ingresos graves”, sostuvo.

Sostuvo que la clase trabajadora tiene que protegerse porque estar fuera del trabajo uno o dos meses por la enfermedad le es económicamente oneroso.

La líder comunitaria del barrio Ensenada de Guánica, Teresa Soto Quinones, indicó al CPI que al principio de la vacunación y todavía hasta mayo del 2021 había residentes que no querían vacunarse, a pesar de que la clínica de Migrant Health Center, ubicada en Ensenada, estaba vacunando contra el COVID-19 desde un principio, además de otras farmacias cercanas. La renuencia que ha observado, dijo, no es exclusiva de los adultos mayores, sino de los jóvenes también.

No obstante, dijo que las vacunaciones comunitarias comenzaron a hacerse en mayo y que todavía a esa fecha quedaban personas sin ser contactadas por los proveedores para recibir la vacuna.

¿Cuál es la solución a la marginación de las comunidades sin transporte ni acceso a los servicios de vacunación contra la COVID-19?

La respuesta podría estar en aquellas comunidades pobres que fueron la excepción a la tendencia, ya que lograron ubicarse entre las mayores tasas de vacunación, junto a comunidades de altos ingresos. Entre ellas, el casco urbano de Bayamón, que con un ingreso per cápita de $3,306 al año, registró la tercera tasa de vacunación más alta desde la segunda quincena del proceso, a mediados de enero. A finales de marzo ya estaba en segundo lugar con el 89% de sus residentes vacunados.

El alcalde de esa ciudad, Ramón Luis Rivera, hijo, dijo al CPI que lograron vacunar rápidamente a esta población porque se prepararon con neveras para almacenar los suplidos de antemano y las enfermeras y el personal de epidemiología del municipio se fueron a la calle a vacunar puerta por puerta a los residentes, incluyendo a los encamados, varias égidas y a las personas sin hogar, así como a todo el personal municipal, que comenzaron a trabajar presencial desde finales de marzo. También solicitó a Salud vacunas para ir a los residenciales públicos de su pueblo y vacunar a esta población. Ayudó mucho además que el municipio estableció un centro de vacunación el Estadio Juan Ramón Loubriel y la Guardia Nacional otro en el Coliseo Rubén Rodríguez, ambos lugares a distancia caminable desde el centro urbano.

“Nosotros le dijimos al secretario [de Salud], ‘Dámelas, que yo lo hago’. Y nosotros seguimos vacunando”, explicó el alcalde.

“Fuimos bien agresivos desde el principio, porque si no eras agresivo al principio, pensé que ibas a tardar más…Yo sé que a veces es una población que no se mueve a buscar el servicio, pues los fuimos a buscar, por eso es que ya nosotros visitamos todos los residenciales de Bayamón”, agregó.

En Vieques y Culebra ocurrió un esfuerzo similar, pero organizado por el Departamento de Salud, y ambos municipios están entre los de mayor tasa aunque tienen niveles de ingresos bajos.

Esta es la misma estrategia que desde abril está implementando la organización sin fines de lucro Puerto Rico Salud, que se ha dado a la tarea de ir a comunidades marginadas y apartadas para inocular a los residentes. A la fecha han vacunado a más de seis mil personas incluyendo a los encamados que aún están rezagados, sostuvo Carla González, cofundadora de la organización.

“Ahora estamos dando bien duro a los encamados. En el último reporte que nos entregó el Departamento de Salud en junio nos dimos cuenta de que la cantidad y los números de encamados [no vacunados] sí están bien altos. En estas últimas dos semanas nos estamos enfocando en el encamado”, sostuvo.

“Puerto Rico Salud se enfoca en llevar la vacuna a donde sabemos que ese paciente no va a llegar a la vacuna, ni va a tener acceso a la vacuna”, explicó sobre la misión de la organización que nació en el 2020 con el apoyo de Médicos Sin Fronteras (MSF), que es quien apoya económicamente este esfuerzo de vacunación.

“Vimos la gran necesidad, especialmente de las comunidades necesitadas”, puntualizó.

Por esto procedieron a contactar a líderes comunitarios y a hacer público el teléfono de la iniciativa 787-674-5905.

Ahora que la variante Delta ya ha hecho entrada firme en Puerto Rico y que la apertura total de la economía y el retiro de mascarillas por parte del gobernador Pierluisi ha generado un repunte de casos, particularmente entre los no vacunados, el CPI quiso saber cuántas comunidades siguen rezagadas con gran parte de sus residentes sin vacunar y cuál es el plan del Departamento de Salud. No hubo ningún funcionario disponible para atender estas preguntas.

Esta historia se publica en Metro gracias a una alianza con el Centro de Periodismo Investigativo, puede leer la versión original AQUÍ

Fuente e Imagen: https://www.metro.pr/pr/noticias/2021/07/15/rezagadas-las-comunidades-pobres-la-vacunacion-covid-19.html

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