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Bolsonaro contra el pensamiento crítico en Brasil

Brasil / 10 de marzo de 2019 / Autor: Revista Semana Educación / Fuente: semana.com

El proyecto Escuela sin partido, ideado por el presidente de Brasil, pretende eliminar de las aulas las ‘ideologías de izquierda’ y todo rastro del principal pedagogo en la historia del país, Paulo Freire.

Desde que era candidato, el ahora presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, planteó una radical reforma al Ministerio de Educación. Una campaña con más tintes ideológicos que principios pedagógicos, la cual incluye iniciativas como eliminar las discusiones de género, excluir el pensamiento crítico, implementar un gran número de escuelas militares y borrar el legado del pedagogo pernambucano Paulo Freire.

Figura respetada y estudiada en los círculos académicos internacionales, Freire fue uno de los intelectuales brasileños más reconocidos en el mundo. Su visión no solo conserva vigencia en las aulas, sino que tuvo un impacto significativo en otras esferas sociales. Autor de más de 27 obras, su libro Pedagogía del oprimido aparece entre los cien más citados en lengua inglesa y ocupa el segundo lugar en el área de educación, según Google Scholar.

La relación de Bolsonaro con la educación, en cambio, ha alternado durante décadas entre la indiferencia y contados episodios de tensión. De las 150 propuestas que presentó en 27 años como diputado, solo dos fueron aprobadas y solo una trata sobre educación. Su proyecto de 1991 para reducir impuestos y tasas a las familias con más de un hijo aún se encuentra archivado.

En 2006, mientras se discutían las cuotas para estudiantes negros en las universidades, planteó irónicamente que el 50 por ciento de las curules del Congreso deberían ser para población afro y anunció que él mismo votaría en contra de su propuesta; una jugada mal recibida entre sus colegas y en el medio educativo por la falta de seriedad y el trasfondo discriminatorio. Recientemente, durante su campaña presidencial, insistió en su intención de reducir las cuotas tanto en las universidades como en todos los concursos públicos.

Las arremetidas de Bolsonaro contra Freire forman parte de las iniciativas con las cuales pretende eliminar las “ideologías nocivas” que, según él, los gobiernos de izquierda del Partido de los Trabajadores (PT) impusieron durante 13 años en las escuelas estatales.

Las alarmas de académicos se han disparado incluso por fuera del país. Tal es el caso de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad de la Plata, en Argentina, que cita con preocupación en su portal el anuncio de Bolsonaro de “entrar con un lanzallamas al Ministerio de Educación”; una alusión directa a la intención del presidente de prohibir libros y temas como la orientación sexual y degénero en las aulas de clase.

En esa misma línea, el 22 de noviembre de 2018, Bolsonaro anunció por Twitter que su ministro de Educación sería el filósofo colombiano Ricardo Vélez Rodríguez. Graduado en la Pontificia Universidad Javerianade Bogotá y radicado en Brasil desde 1979, es profesor emérito de la Escuela de Comando y Estado Mayor del Ejército y autor de más de 30 obras.

Sus declaraciones están en sintonía con la línea dura del presidente, a quien tilda como “conservador, pero no ultraderechista”, y a quien ha respaldado, especialmente en cuanto al rechazo de los temas de género en el aula.

No es gratuito que la pedagogía crítica de Paulo Freire ocupe la primera línea en esa lista de prohibiciones y sesgos con la que despega el nuevo plan educativo Escuela sin partido. El autor de ‘Pedagogía del oprimido‘ encarna aquella herencia de los gobiernos anteriores que Bolsonaro pretende eliminar.

Freire fue un activo miembro del PT y como parte del mismo se convirtió en una figura visible de la educación popular desde principios de los años sesenta. En ese momento empezó a trabajar en campañas dealfabetización para adultos a partir de los saberes y experiencias acumuladas, un sistema que pronto trascendió las fronteras del país para convertirse en modelo ejemplar en el mundo.

Los principios han calado en toda una generación de educadores brasileños. “No existe un ‘método’ de Freire, su aporte son concepciones: promover el pensamiento independiente, y darle especial importancia a la relación entre profesor y estudiante. En el caso de los jóvenes y adultos, respetarlos por lo que ya saben. En este momento de capitalismo y de explotación laboral, los valores de Freire son cruciales para ayudar a los alumnos a leer la realidad; en sus palabras: ‘leer el mundo antes que leer la palabra’”, afirma una profesora de São Paulo que no quiso revelar su identidad, pues siente que los simpatizantes de Freire, como ella, están bajo la mirada del gobierno.

Las iniciativas de educación popular del pernambucano no se limitan a la alfabetización (la experiencia maratónica de haber enseñado a leer y escribir a más de 300 jornaleros de las plantas azucareras de Rio Grande do Norte en solo 45 días es apenas anecdótica).

A partir de principios como el diálogo entre profesores y estudiantes, su objetivo no solo era lograr un mayor alcance, sino principalmente promover el pensamiento crítico como herramienta para fortalecer las libertades individuales.

El pedagogo pernambucano era enfático en una posición abiertamente ideológica de su trabajo, centrado en el debate y la crítica. Como afirmó en una entrevista con El País de España: “No hay una dimensión política de la educación, sino que esta es un acto político en sí misma”.

Mientras tanto Bolsonaro pone el acento en su preocupación por los supuestos resultados negativos de las escuelas públicas en matemáticas y física, y se presenta como partidario de una educación “más objetiva”, alejada del enfoque crítico cultivado por los gobiernos anteriores: “Vayan a Japón para ver si ellos están preocupados por el pensamiento crítico”, afirmó.

Una objetividad que suena bastante dudosa, desde el momento en que ciertas publicaciones son proscritas, ciertos temas excluidos y la teoría darwinista de la evolución es puesta en tela de juicio por Aléssio Ribeiro Souto, general designado por el gobierno para construir el plan de educación.

Apenas en los primeros meses desde la posesión de Bolsonaro y Vélez, y sus declaraciones han sido resonantes y su efecto viral, pero la implementación del plan de gobierno aún deja un margen tan amplio de preocupación como de duda. Los próximos meses indicarán la nueva ruta de Brasil en educación y definirán el destino del legado de Freire para su país.

Fuente del Artículo:

https://www.semana.com/educacion/articulo/bolsonaro-contra-paulo-freire-el-nuevo-rumbo-educativo-de-brasil/603936

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Colombia: 44° Emisión de ‘El Abecedario, La Educación de la A a la Z’ – Radio Educativa (Evaluación Educativa VI)

Colombia / 10 de marzo de 2019 / Autor: El Abecedario. La educación de la A a la Z / Fuente: Ivoox

En el abecedario, la educación de la A a la Z, tenemos el 6° programa del ciclo de evaluación educativa. En huellas de maestros Lida Yazmin Morales Cuervo maestra del municipio de Marinilla, en el palabrero y en la nota informativa se presentan y discuten elementos relacionados con la evaluación de los maestros en Colombia.

 

 

 

 

Fuente: 

https://mx.ivoox.com/es/44-emision-el-abecedario-educacion-la-audios-mp3_rf_26316906_1.html

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Huelga UAM

México / 10 de marzo de 2019 / Autor: Hugo Aboites / Fuente: La Jornada

En este sexenio, la huelga Situam es la primera en una universidad. En un momento en el país, de ebullición social, la autonomía permite mayor libertad y más sensibilidad para conectarse con procesos nacionales de cambio. Los conflictos ya no tienen los cauces corporativos, ni los horizontes confinados por topes y por la coacción gubernamental. Además, hoy la presión pública, los trabajadores y hasta la Presidencia de la República consideran intolerables las distorsiones que al quehacer público y universitario impone una distribución del presupuesto sesgada en favor de las burocracias administrativas y académicas. Esto se agrava por el hecho de que 30 años de iniciativas neoliberales (restricción al ingreso de estudiantes, colegiaturas, enormes disparidades salariales, venta de servicios de investigación y difusión cultural, verticalidad gerencial) alejaron a las universidades de las necesidades de conocimiento del país y de sus jóvenes. En la UAM fuimos ejemplares, y vivimos en una especie de campana de cristal, pero ahora sufrimos recortes que hacen necesario demostrar nuestra validez frente a la sociedad y a los estudiantes y trabajadores universitarios.

La huelga obliga a la UAM a cambiar. Sus autoridades no pueden ya simplemente sentarse a esperar hasta que la huelga se agote, durante semanas o meses, como en ocasión anterior. El costo sería inaceptable para los trabajadores y para la institución pues emergería internamente confrontada, y, al calor de las acusaciones, más vulnerable. Mejor opción es ocuparse en resolver ya el conflicto laboral y hacerlo en forma tal que por un lado se fortalezca hacia adentro (mejor distribución de sus recursos, apertura al escrutinio interno y externo, fortalecimiento del tejido), y, por otro, muestre la disposición a pensar en una más clara respuesta a demandas sociales de conocimiento (admitir a más estudiantes, crear y difundir libremente la ciencia, para atender “primordialmente, a los problemas nacionales…” (Ley Orgánica UAM, artículo.2).

Lo inmediato y urgente, sin embargo, es el tema salarial. Ahí se va a demostrar qué tanto interés hay por comenzar a redefinir y fortalecer la institución comenzando de inmediato, a disminuir la fragilidad salarial en la UAM. Esto suena paradójico pues los ingresos de sus académicos son de los más altos del país. Pero frágiles: un profesor-investigador titular de tiempo completo tiene un salario de alrededor de 28 mil pesos, aunque puede superar los 90 mil mensuales con las becas y estímulos. Estos últimos, sin embargo, los determina el rector cada año y de acuerdo con su apreciación de la disponibilidad de recursos. No están anclados en un acuerdo bilateral, tampoco garantizados institucionalmente, y en una época de recortes pueden ser inestables. En el caso de los administrativos, la fragilidad estriba en que son salarios bajos (9 mil pesos promedio, según nómina), sensibles a la inflación y a cualquier reducción o estancamiento de recursos institucionales. Permiten la sobrevivencia pero no facilitan que los trabajadores respondan adecuadamente a las exigencias de mayor especialización y profesionalización en el trabajo. Por otro lado, el salario académico debe aumentar para que, aunque sus ingresos globales no crezcan sustancialmente, sí pueda tener una proporción mayor de sus ingresos laboralmente salvaguardados.

La UAM puede dar un aumento salarial más alto si decide dar un paso hacia un presupuesto austero y ejemplar y defendible al exterior. Veamos: el ofrecimiento actual para administrativos es de 3%+3.35%=6.45%, y de 3.35% para académicos y representan un monto global de 57 millones (28 mdp para 3 mil 882 administrativos y 29 mdp para 3 mil 90 académicos) de un presupuesto global de más de siete mil mdp (Datos nómina y presupuesto 2019). Si la UAM decide aumentar 10% a administrativos y académicos, eso costaría, además de los 57 mdp ya sobre la mesa, otros 72.1 mdp. ¿De dónde saldrían? Podría tomarse una parte, por ejemplo, de los 159 mdp asignados al Estímulo a los Mandos Medios y Superiores (Ver www.uam.mx, Transparencia, Presupuesto 2018, pág. 43). Para los académicos, bastaría con reducir un tanto alguno(s) de los montos de becas y estímulos y con eso dar el aumento adicional. Por ejemplo del Estimulo a Trayectoria Sobresaliente que tiene 189 mdp, o el Estímulo al Grado Académico, con 213 mdp, y con eso aumentar la proporción de ingreso académico estable. Incluso sería perfectamente posible, posteriormente, y haciendo un ejercicio de recorte bien balanceado, recuperar 120 mdp para contratar a 150 profesores-investigadores adicionales y así admitir a casi 4 mil estudiantes más. Sería claro así que en lugar de sobresueldos la universidad opta por abrir más espacios para sus jóvenes. Y con eso se rescata de manera concreta la noción de que la universidad, sus recursos y sus trabajadores adquieren su sentido más profundo en el servicio a la sociedad y sus jóvenes.

Fuente del Artículo:

https://www.jornada.com.mx/2019/02/16/opinion/016a1pol

Fuente de la Imagen:

https://yanmaria-yaoyolotl.blogspot.com/2010/12/huelga-situam-2008.html

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Maestros de Maestros: Paulo Freire (1921-1997) -PDF-

Brasil / 10 de marzo de 2019 / Autor: Rafael Reyes Galindo / Fuente: Compartir Palabra Maestra

La pedagogía instala en cada hombre y en cada mujer una capacidad: la capacidad de rebelarse

Para Freire, “todo educador es un artista, una de las tareas del educador es rehacer esto: el educador rehace el mundo, él redibuja el mundo, repinta el mundo, recanta el mundo, redanza el mundo” (2000). Si para Dewey no hay educación si no aprendemos a analizar las fuerzas políticas que nos gobiernan, para Freire no hay educación si no instala en cada hombre y en cada mujer la posibilidad de rebelarse, “fuer por esta razón –confiesa Freire- y no porque yo estaba metido en la alfabetización, que yo fui a la cárcel y pasé dieciséis años fuera de Brasil. La alfabetización que yo hacía implicaba esta comprensión critica del mundo” (Freire, constructor de sueños. 2000).

Con Freire se expande por Latinoamérica una educación como “práctica de la libertad” y una pedagogía que se hace consciente de los límites en los que cada uno y cada una hayan condicionado. La pedagogía se hace lucha por hacerse reconocer, lucha por la visibilidad. Nadie puede permitir pasar invisible en el contexto en el mundo en que vive: hacerse visible como campesino, hacerse visible como comunidad, hacerse visible como negro, hacerse visible como indígena, hacerse visible como extranjero, hacerse visible como nativo como recién llegado, hacerse visible como gitano, hacerse visible como mujer, hacerse visible como juventud.  Aparece una educación insatisfecha siempre, “se trata de una educación para que se tenga poder”, afirma con frecuencia Freire.

Ahora bien, esta práctica crítica de la educación y de la pedagogía no hay que confiársela a los que detentan el poder, no es un asunto de directivas, ni de instituciones: “sería en verdad una actitud ingenua esperar que las clases dominantes desarrollen una forma de educación que permitiesen a las clases dominadas percibir las injustificadas sociales en forma crítica” (Freire, constructor de sueños. 2000). Y las clases dominantes son las políticas públicas, los modelos pedagógicos, los sujetos a los que le han encargado las prácticas exitosas de la pedagogía, la excelencia docente y la acreditación institucional. Ellos tienen un oficio sin el cual posiblemente no tendríamos una educación racionalmente administrada; pero no le pidamos a estos ámbitos una educación con inquietud crítica y menos una pedagogía como lucha por hacerse reconocer y un desborde de la obediencia hacia una creación de un mundo nuevo.

Pero si no es un asunto de directivas ni de instituciones, la educación critica es un acontecimiento fundacional de rehacer todo y, también, una actividad de sujetos que conciben el mundo a partir de sus relacione mutuas. Como acontecimiento fundacional, se coloca en la génesis primordial de todo lo creado, “Dios dijo, nombrarás las cosas, darás nombre a las cosas. Y solo es posible “dar nombre” cuando las cosas están hechas. Por lo tanto, Dios dijo: ¡transformarás el mundo! Y En esto consiste transformar, dar de nuevo nombres a las cosas (…) las ideologías inmovilizantes obstaculizan que hombres y mujeres rehagan el mundo y van contra el Génesis” (Freire, constructor de sueños. 2000).

Pero además de un acontecimiento fundacional, la educación crítica es una actividad de los sujetos. Somos poder porque somos educadores, “como educadores y educadoras somos políticos, hacemos política al hacer educación” (Freire, constructor de sueños. 2000). La educación hace que los individuos se movilicen, que los individuos se organicen, y que los individuos se asocien para transformar “el mundo malo” (Freire, constructor de sueños. 2000). Aparece aquí una íntima relación entre enseñanza y educación (Freire, Cartas a quien pretende enseñar, 2010): no hay neutralidad en la enseñanza de las ciencias; toda enseñanza lleva una comprensión del mundo que debe ser explicada, analizada, cuestionada y transformada. Toda enseñanza de la ciencia lleva a la trasformación de las condiciones culturales en la que se encuentran los educandos, no hay una epistemología que nos permita comprender el mundo sin cambiar a los sujetos que comprenden, sin ser cambiado por los sujetos que aprenden. Por eso, no hay enseñanza neutral, objetiva, general para todos sin que le pase algo a los que aprenden, sin que le suceda un aprendizaje al que enseña. Algunas pedagogías centradas en el aprendizaje desconocen esto, desconocen el trabajo relacional de la enseñanza, la capacidad transformadora de los contenidos de la enseñanza, la transformación de los contenidos en los espacios culturales, y el acontecimiento fecundo de los encuentros de sujetos con deseos de saber.

La transformación del mundo pasa por una lectura del mundo. Leer es transformar.  “Leer” la educación, leer la pedagogía, leer la didáctica del lenguaje es cambiar el mundo que nos sucede. Consiste en habitar nuestro espacio y ser soberanos en él. Por eso, Freire elabora la noción de “Pedagogía del oprimido” (2005) como una herramienta analítica, para detectar las prácticas de la educación bancaria en la que estamos limitados y condicionados. Uno se imagina un cajero de una entidad financiera que traslada dinero que no es suyo, sin enriquecerlo a él, sin cambiarlo para nada su modo de vida.

Así es la educación bancaría. Este tipo de educación legitima una pedagogía del opresor, mantiene oprimidos a los educandos, hace perpetua la opresión. En este estado, los oprimidos carecen de mundo propio, afectándose de manera directa la forma de estar en el mundo pues le impiden tomar posesión de él. Se necesita una pedagogía que le permita al educando decir su mundo y tomar su vida a dos manos. Freire instala una concepción problematizadora de la relación pedagógica, al detectar la contradicción educador-educando. Al mismo tiempo ofrece un modo de superación de esta contradicción mediante el ejercicio mediador del lenguaje, señalando el carácter dialógico de la educación como práctica de la libertad.

La educación bancaria sería una vida unidimensional donde el mundo del oprimido es el mismo mundo del opresor donde se legitima la vida que se lleva y las injusticias en las que se mueve. En cambio, en una educación liberadora, los educandos leen su mundo, se dan cuenta que están condicionados, pero que no están determinados y se movilizan para cambiar todo. Esta apropiación la llama la capacidad de decir su mundo, se trataría de un proceso de concientización.

La lectura, la enseñanza de la literatura, en este contexto liberador no es asunto de cuantos libros lee al año, cómo hacer su lectura rápida ni como adquirir competencias lecturas sino de cómo la lectura del mundo lo ha llevado a la lectura de determinados libros. Y de cómo determinados libros lo lleva a una lectura del su mundo. En La importancia de leer y el proceso de liberación (2005) Freire recalca que la lectura del mundo es primero que la lectura de los libros y que si se leen los libros es porque primero se ha leído el mundo. De modo que, si se logra éxitos en los Derechos Básicos de Aprendizaje, pero nuestros jóvenes, nuestros niños y niñas no han aprendido a leer su mundo lo que hemos hecho es negarles el derecho primordial: la capacidad de darle nuevos nombres al mundo que les heredamos.

Paulo Freire fue cuando joven profesor de portugués, cuando tenía veinte años sus estudiantes no tenían que memorizar ciegamente la sintaxis, sino que “se proponía a la curiosidad de los alumnos de manera dinámica y viva, en el cuerpo mismo de los textos, ya de autores que estudiábamos, ya de ellos mismos, como objetos a desvelar y no como algo parado cuyo perfil yo describiese” (p. 101).

Me refiero a que la lectura del mundo precede siempre a la lectura de la palabra y la lectura de esta implica la continuidad de la lectura de aquel. […] Este movimiento del mundo a la palabra y de la palabra al mundo está siempre presente. Movimiento en que la palabra dicha fluye del mundo mismo a través de la lectura que de él hacemos. De alguna manera, sin embargo, podemos ir más lejos y decir que la lectura de la palabra no es solo precedida por la lectura del mundo, sino por cierta forma de “escribirlo” o “reescribirlo”, es decir, de transformarlo a través de nuestra práctica consciente. (p. 106)

Enseñar y la lectura misma siempre fueron vistas como “un acto político y un acto de conocimiento, y por eso mismo como un acto creador” (P. 104). El maestro ocupa un papel importante, sobre todo en sus últimos trabajos. Hay un trabajo creativo en la relación pedagógica: hacer todas las cosas nuevas: no se limita a “ir llenando cabezas vacías” sino que se hace de cada educando un sujeto; alguien capaz “de su tarea creadora” (p. 105).

Paulo Freire construyó una pedagógica critica, que después es retomada por pensadores como Henry Giroux, Peter Maclaren, Stephen Kemmis, Michel Apple. En Colombia ha sido el inspirador de la Educación Popular, de las Comunidades Eclesiales de base y de los movimientos sociales.

Si Inmanuel Kant señaló en los inicios de la Modernidad, que la Ilustración, es “la salida de la minoría de edad” (1804) que toda educación consiste en arriesgarse a pensar por sí mismo (sapere aude), Dewey nos mostró que esto no es posible si un análisis de las fuerzas que nos construyen. Para Freire, pensar por sí mismo sería la capacidad de ocupar el “metro de poder” que nos pertenece: de tomar la palabra, de hacerse visible, de reinventar el mundo que se nos ha dado. Con Freire, la educación para la obediencia no tiene lugar. La obediencia se infiltro en la educación moderna, por alguna razón, pero que pertenece a otro registro que debe ser analizado. No nos educamos para obedecer, nos educamos para tener razones de obedecer, y esas razones de obedecer son las mismas razones para la desobediencia.

Con Freire la práctica pedagógica toca las fronteras de la escuela, la práctica pedagógica se abre a los saberes comunitarios, los saberes escolares se redefinen como proyectos políticos, el currículo se hace crítico, el maestro intelectual orgánico y el educando un artista de sí mismo.

Link para la descarga:

https://compartirpalabramaestra.org/documentos/aliados/maestros-de-maestros/maestros-de-maestros-freire.pdf

Fuente de la Reseña:

https://compartirpalabramaestra.org/especiales-tematicos/maestros-de-maestros/paulo-freire-1921-1997

ove/mahv

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Libro: Calmar la Educación. Palabras para la acción (PDF)

España / 10 de marzo de 2019 / Autor: Pablo Mata Cano (coordinador) / Fuente: Asociación Educación Abierta

El libro Calmar la Educación. Palabras para la acción, que puedes descargar gratuitamente aquí, es el resultado de un inmenso trabajo colectivo elaborado a lo largo de dos años (2016-2018). El objetivo del proceso “Calmar la educación” ha sido el diálogo educativo considerado como un fin en sí mismo. Desde la Asociación Educación Abierta hemos pretendido impulsar un debate sosegado, que abordara las preocupaciones de amplios sectores de la sociedad y recogiera las opiniones de personas involucradas en el mundo educativo.
El libro es un compendio de artículos escritos por 130 personas que han aportado su esfuerzo y sus ideas al proyecto. Se organiza a partir de una serie de palabras, extraídas de los artículos, que forman un pequeño diccionario de emociones y experiencias educativas, sin otra pretensión que facilitar la visualización de algunas de las ideas recogidas.
Hay muchas voces de maestros y profesores, pero también las hay de padres, y de consultores, políticos, empresarios, médicos, arquitectos, informáticos o académicos…. A todos ellos les agradecemos su generosidad y lucidez.
De nuestro esfuerzo como sociedad depende el futuro de nuestra educación. Solo a partir del debate y de la calma podremos modelar un sistema acorde con nuestras necesidades y nuestras expectativas. De una manera u otra todos educamos y, por ello, esperamos que el libro continúe generando espacios de debate abiertos a la sociedad civil, en los que se dialogue sobre cómo y para qué educamos. Como la salud no pertenece sólo a los médicos, la ciencia a los investigadores, o las empresas a los inversionistas, la educación no pertenece sólo a los docentes. La educación es un proyecto común. Nadie sobra en el debate educativo.
Link para la descarga:
http://www.educacionabierta.org/libros/calmar-la-educacion.pdf
Fuente de la Reseña:
http://educacionabierta.org/calmar-la-educacion-palabras-para-la-accion/
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Libro: Sobre la educación en un mundo líquido (PDF)

Polonia / Autor: Zygmunt Bauman / Fuente: Aprender a Pensar

Zygmunt Bauman nos plantea en su libro Sobre la educación en un mundo líquido el concepto moderno de cultura, en el que la memoria es vista como algo inútil, el éxito no está vinculado al esfuerzo educativo y la relación entre formación y promoción social es imprevisible.

Bauman 2Zygmunt Bauman, nacido en Polonia en 1925,  es sociólogo, filósofo, profesor y ensayista. Se le conoce especialmente por el concepto de “modernidad líquida”, que desarrolla en su ensayo Modernidad líquida(Fondo de Cultura Económica).

Para Bauman la sociedad ha evolucionado desde un comportamiento previsible y perdurable,  hacia uno muy diferente, caracterizado por la flexibilidad, la fugacidad, lo impredecible. El individuo debe integrarse en la sociedad sin identidad fija, abierto al cambio permanente y acompañado de una marcada sensación de fragilidad  e incertidumbre.

En los textos posteriores Amor líquido: Acerca de la fragilidad de los vínculos humanosVida líquidaMiedo líquido: la sociedad contemporánea y sus temoresTiempos líquidos Arte, ¿líquido? Bauman ha profundizado en el concepto aplicado a ámbitos concretos.

BaumanSu obra Sobre la educación en un mundo líquido (Paidós Ibérica) consiste en una serie de conversaciones entre el educador Ricardo Mazzeo y el propio Bauman, desarrolladas en el contexto de la crisis económica iniciada en 2008, que dio al traste con la asociación entre consumismo y felicidad.

Los jóvenes salidos de las universidades en este tiempo de crisis fueron educados en la idea de que los estudios les proporcionarían un buen acomodo social. Y, sin embargo, no estaban preparados para verse inmersos en una sociedad de cambios vertiginosos que requieren de ellos ser flexibles y reinventarse laboralmente cada poco tiempo.

Hoy día, muchos graduados tienen puestos de trabajo que están por debajo de su formación y de sus expectativas. Otros, ni siquiera han logrado acceder al mundo laboral. Esto cuestiona la correlación entre formación académica y utilidad social. No parece que los estudios universitarios estén adaptados a las necesidades del mercado.

Pero, al mismo tiempo, se ha producido también una pérdida de credibilidad de las herramientas pedagógicas utilizadas hasta el momento. El aprendizaje propio de un mundo perdurable no es aplicable a un entorno cambiante.

La memoria, base de la educación tradicional, parece hoy día un componente secundario. El esfuerzo educativo no guarda una correlación clara con el éxito social. Y la cultura ya no es un conjunto “sólido” de saberes, sino algo fugaz, cambiante, “líquido”.

“Aún debemos aprender el arte de vivir en un mundo sobresaturado de información. Y también debemos aprender el aún mas difícil arte de preparar a las próximas generaciones para vivir en semejante mundo”. (Zygmunt Bauman)

 

 

Link para la descarga:

kupdf.net_sobre-la-educacion-en-un-mundo-liquido-zygmunt-bauman

 

Fuente de la Reseña:

Sobre la educación en un mundo líquido

ove/mahv

 

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Fomentar la lectura… ¡y la lectura! (bis)

México / 10 de marzo de 2019 / Autor: Manuel Pérez Rocha / Fuente: La Jornada

En estas páginas, con el mismo título de este artículo, publiqué otro el 17 de noviembre de 2011. Hoy, con el inicio de una nueva campaña de fomento a la lectura, se hace necesario insistir en la urgencia de fomentar la escritura. Con este reclamo coincide la periodista Adriana Malvido quien en un artículo reciente señala poco se habla de la escritura, y los planes de estudio no le dan la importancia. (Estrategias de lectura ¿Y la escritura? El Universal 5/2/2019).

La palabra es sustancia básica de nuestra cultura, lo son la palabra hablada y la palabra escrita. Octavio Paz lo ha dicho espléndidamente “somos hijos de la palabra, ella es nuestra creación y también es nuestra creadora…”. Del murmullo y el gruñido, al canto y la poesía, a lo largo de los siglos los hombres se han hecho hombres a sí mismos con la palabra. Pero en ocasiones, ahora mismo, es indiscutible que desandamos el camino: los anuncios comerciales, los gritos de los vendedores en los medios, los aullidos en los estadios de futbol, la cháchara que por meras razones mercantiles rellena el tiempo y espacio de publicaciones, radio y televisión, no son verdadera palabra.

En diversas iniciativas de reforma educativa hay sin duda una valoración de la palabra; por ejemplo, en las actividades para promover la lectura y la enseñanza de la lectura. También en las múltiples pruebas y evaluaciones que se aplican a los estudiantes, con un criterio esencialmente pragmático, la lectura es un rubro central. Sin embargo, no ocurre lo mismo, por ejemplo, con la mejora de la expresión oral, o con el desarrollo de la escritura. Se pasa así por alto que lectura y escritura son dos caras de una misma moneda, y que la expresión oral es la experiencia más general y cotidiana.

La escritura es la revolución cultural más importante en la historia de la humanidad. Vale la pena recordar los conceptos de Walter Ong (Oralidad y escritura, FCE, 1987). Sin la escritura no existirían ni la ciencia, ni otras importantes manifestaciones de la cultura, ni la tecnología moderna. Como ningún otro medio, la escritura permite concatenar ideas una tras otra, generándose así textos, argumentaciones y discursos sólidos y coherentes, lo cual hace posible un conocimiento integrado y profundo de los fenómenos y las cosas. La escritura es una maravillosa y fecunda tecnología de la palabra, esto se tiene presente. Pero no se valora que la escritura es también una tecnología del pensamiento, e incluso una tecnología de la conciencia.

Se reconoce a la escritura como un medio valioso y eficaz para almacenar y transmitir información (en el espacio y en el tiempo), pero se olvida que desarrolla de manera considerable la reflexión y la introspección. La escritura nos ayuda incluso a aclarar, entender y valorar nuestras propias experiencias, emociones y sentimientos. La escritura nos ayuda a atender el sapientísimo consejo conócete a ti mismo. Sin titubeo, muchos escritores afirman: escribo para conocerme. Octavio Paz, nuevamente: cuando en esa hora solitaria, frente a la página en blanco, mi mano escribe ¿quién la inspira? ¿quién la guía?

La escritura ha tenido y seguirá teniendo efectos amplios no sólo en la dimensión cultural de la vida social e individual; también son indiscutibles sus enormes implicaciones en los ámbitos económico y político. En este último, es claro que la práctica regular de la escritura es apoyo importante de las élites dominantes, y que su ausencia es decisiva en las condiciones de marginación y sumisión de amplios sectores de la población. La escritura determina, enriquece y potencia las formas de pensamiento y de expresión (tanto escrita como oral) de quienes leen y escriben sistemáticamente; y también regula, pero de manera subordinada, equívoca e inconsciente, la de quienes no lo hacen.

En una sociedad democrática, la alfabetización universal debe entenderse no simplemente como el logro de la capacidad de leer y escribir de manera elemental, sino como la incorporación de la lectura y la escritura en la vida cotidiana de todos, como instrumento de trabajo y como medio de enriquecimiento personal.

Pero resulta cuesta arriba tratar de incorporar al lenguaje escrito, a personas que resuelven su comunicación oral con un pobre vocabulario de 200 o 300 palabras y con construcciones lingüísticas elementales. Una vía para avanzar en este campo consiste en desarrollar, en primer lugar, la expresión oral. La escritura es una valiosísima herramienta, pero es totalmente ajena a la experiencia y la práctica diaria de millones de personas. La expresión oral es experiencia diaria de prácticamente todas las personas y el trabajo en este ámbito resulta muy productivo.

Una experiencia exitosa ha sido el ejercicio denominado Prácticas de Expresión Oral. Un manual para organizarlas y conducirlas se titula El discurso eficaz. Cinco prácticas de expresión oral y puede obtenerse gratuitamente de Internet. Su potencial lo ilustra la evaluación que de este ejercicio hizo una participante: aquí he aprendido que puedo hablar y puedo pensar. Buen punto de partida para una educación a lo largo de toda la vida.

Fuente del Artículo:

https://www.jornada.com.mx/2019/02/15/opinion/017a1pol

Fuente de la Imagen:

https://www.merca20.com/cual-es-el-indice-de-lectura-de-los-mexicanos/

ove/mahv

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