Page 1582 of 2710
1 1.580 1.581 1.582 1.583 1.584 2.710

Educación – Conozcamos una escuela rural mexicana (Video)

México / 3 de diciembre de 2017 / Autor: Incluir Asociación Civil / Fuente: Youtube

Publicado el 28 nov. 2017

Este video fue realizado en una escuela rural Mexicana para realizar un intercambio con los Centros Educativos para la Producción Total de la provincia de Buenos Aires. Fue proyectado en el CEPT Nº2 de San Andrés de Giles en el mes de noviembre de 2017.

 

 

 

 

 

 

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=KRFeZ8yVya4

Comparte este contenido:

Enrique Dussel – Educación, neoliberalismo y Filosofía de la Liberación

Argentina / 3 de diciembre de 2017 / Autor: GEEN Grupo de estudios / Fuente: Youtube

Publicado el 3 oct. 2017

Conversatorio: «Educación, neoliberalismo y Filosofia de la Liberación» Enrique Dussel y Grupo de Estudios de Educación y Neoliberalismo (G.E.E.N.). Departamento de Filosofa. Facultad de Filosofía y Humanidades. Universidad de Chile. Santiago de Chile. 23 de agosto de 2017.

 

 

 

 

 

 

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=ztTVXB-ub04

Comparte este contenido:

Ley de educación

En 1867, una vez restaurada la República, tras la expulsión de los invasores franceses, el presidente Benito Juárez reorganiza el país.

En el aspecto educativo encomienda la misión al ministro Antonio Martínez de Castro, quien, a su vez, forma una comisión integrada por Gabino Barreda, Francisco y José Díaz Cobarrubias, Ignacio Alvarado y Eulalio María Ortega, cuyas investigaciones y discusiones arrojaron como resultado la Ley Orgánica de Instrucción del 2 de diciembre de 1867.

Esta ley, que tenía como sustento el positivismo, declaraba gratuita y obligatoria la instrucción primaria; le dio mayor importancia y extensión al sistema lancastariano; formalizaba los estudios posprimarios a través de la creación de un plantel secundario para señoritas y la Escuela Nacional Preparatoria; y además reglamentaba la educación superior que impartían las diferentes facultades universitarias.

Gabino Barreda redactó el plan de estudios y fue el primer director de la Escuela Nacional Preparatoria, que inauguró sus clases el 1 de febrero de 1868. Duró 10 años al frente de la institución, en la que además impartía la materia de Lógica.

Reformada la ley el 15 de mayo de 1869, en ella se dispuso que la educación elemental fuera gratuita y obligatoria. Aunque no especificaba que era laica, se suprimieron las materias religiosas.

Fuente del articulo: https://www.debate.com.mx/opinion/Ley-de-educacion-20171201-0361.html

Fuente de la imagen: https://i.ytimg.com/vi/cNOaLPisGCM/hqde

Comparte este contenido:

COMIE. El congreso invisible

Roberto Rodríguez

Del 20 al 24 de noviembre de 2017 se celebró el XIV Congreso Nacional de Investigación Educativa (CNIE) en San Luis Potosí. Esta edición  fue convocada bajo el lema “Aportes y desafíos de la investigación educativa para la transformación y la justicia social”, enunciado que no expresa una orientación temática, pues los CNIE abren su convocatoria a una muy amplia diversidad de áreas de conocimiento del campo educativo, sino la preocupación y el compromiso del organismo convocante, el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE), en torno a la urgencia de emprender los cambios educativos indispensables para superar las condiciones de desigualdad y rezago que aún prevalecen en nuestro medio.

Me tocó participar en el evento como ponente y en las “conversaciones educativas” que forman parte del programa. Me tocó también presenciar y admirar el enorme esfuerzo de coordinación y logística para hacer funcionar, sin mayores contratiempos, esa especie de circo de cinco pistas en que se distribuyeron las tareas del congreso. Digo esto porque un acto académico de la magnitud del CNIE tuvo que ser repartido en varias sedes institucionales: la Universidad Autónoma (campus central y externo), la Universidad Politécnica, la Benemérita y Centenaria Normal del Estado, y el Centro de Convenciones de la ciudad.

Se registraron al XIV CNIE cerca de tres mil personas, en números redondos. De esa cifra, aproximadamente tres cuartas partes tendría algún tipo de participación, como ponentes, panelistas, conferencistas, comentaristas, entre otras modalidades. Los números del evento, de acuerdo a lo reportado en la publicación “XIV Congreso Nacional de Investigación Educativa. Cifras básicas” (Revista Mexicana de Investigación Educativa, núm. 75, 2017), son en verdad impresionantes (véase).

A partir de la convocatoria formal (20 de febrero 2017), se sometieron a revisión 2,337 ponencias, de las cuales fueron aceptadas, previo dictamen académico, solo la mitad (1,183). También fueron propuestos 75 simposios (aceptados 61), 144 presentaciones de libros (aceptadas 121), 101 carteles (aceptados 55), entre otros formatos. En el proceso de revisión de ponencias colaboraron casi un millar de dictaminadores (998), cifra expresiva de la densidad de la comunidad de investigación educativa del país.

El volumen de ponencias del congreso se distribuyó en las 16 áreas de conocimiento organizadas por el comité científico, integrado este último por socios del COMIE con especialidad, publicaciones y experiencia en ellas. La coordinación de este comité, tarea nada sencilla y que consume prácticamente un año, se encargó a la doctora Marisol Silva Laya, de la Universidad Iberoamericana, quien cumplió la tarea con todo profesionalismo y eficacia y buen trato.

Notable también la tarea cumplida por el comité local, coordinado por la doctora Dra. Yolanda López Contreras del Departamento de Educación Normal del estado. La responsabilidad de este órgano consistió en la planeación logística del evento, la obtención y gestión de recursos para financiar su operación en la sede, así como la contratación de servicios diversos. Sin duda el de San Luis Potosí ha sido uno de los congresos mejor organizados en este renglón y ello se debe al muy eficiente y siempre atento trabajo del comité local.

No menos importante y de trascendencia el papel del comité directivo del COMIE. Destaco tres nombres, la presidenta en funciones, doctora Rosa María Torres, de la UPN, la vicepresidenta, ya designada presidenta y en funciones a partir de 2018, doctora Angélica Buendía, de la UAM Xochimilco, y el doctor Juan Fidel Zorrilla, del IISUE de la UNAM, tesorero de la asociación. Me consta, porque pude verlo, su trabajo incansable para conseguir recursos, la convocatoria y coordinación de los órganos colegiados del COMIE, y sobre todo de buena voluntad al servicio del: asegurar la buena marcha del congreso y ratificar el liderazgo del COMIE en el campo de la investigación educativa del país.

Otro de los grandes aciertos, la convocatoria y realización del IV Encuentro Nacional de Estudiantes de Posgrado en Educación (ENEPE). Se trata de un evento preliminar al congreso, en la misma sede, y consiste en la presentación de ponencias, generalmente resultados de investigación de tesis de posgrado en proceso, que ofrece una ventana del para conocer, digamos, a la cantera de la investigación educativa del país. En esta ocasión se aceptaron una cincuentena de presentaciones y, con la colaboración de investigadores experimentados que participaron en calidad de comentaristas, los académicos en proceso de formación pudieron presentar sus metodologías y hallazgos.

Novedosa y sobre todo muy útil la aplicación digital diseñada para el congreso. En lugar de programas impresos los participantes con teléfono celular tenían, en la palma de la mano, todo el mapa de navegación del evento e incluso medios para comunicarse con los congresistas. Vale la pena la mención y felicitación.

Todo el enorme esfuerzo de organización hizo fluir las actividades del congreso, de punta a punta, de la inauguración a la clausura. Es esa la parte “invisible” del principal acto académico de la comunidad de investigación educativa del país. Como tal, el congreso dura apenas una semana. Su preparación un par de años.

Fuente del articulo: http://www.educacionfutura.org/comie-el-congreso-invisible/

Fuente de la imagen: http://www.educacionfutura.org/wp-content/uploads/2017/11/MG_4449-300×20

Comparte este contenido:

Desempeño docente y derechos de los niños

David Calderón

Mucho cambió conceptualmente en nuestro país en 2013, cuando el Artículo Tercero dio un giro de precisión al señalar que la idoneidad de los docentes es garantía del derecho de cada niña y niño al máximo logro de aprendizaje. Es decir, se estableció en la Ley Suprema que no cualquier arreglo escolar cumple el deber de la sociedad, a través de los instrumentos colectivos del Estado, de proteger y asegurar el derecho a la educación. Por primera vez en la historia de nuestra nación se reconoce que cada niña y niño tiene derecho a contar con un/a maestro/a que sea educador profesional, una persona con el compromiso y capacidades para propiciar el aprendizaje. Pero en el diseño original, la formación continua antecede y corona la evaluación docente.

 Y ¿cambió en la realidad algo? Casi todos recordamos a un gran maestro, una gran maestra que desencadenó nuestro potencial. Literalmente: le quitó amarras, rompió las cadenas de nuestro prejuicio, de nuestra inercia, de nuestro contexto, y nos impulsó a una vida más digna, una vida más nuestra. Pero debería ser fortuna, casualidad, azar contar con esos maestr@s. Menos aún tendría que estar ligado al poder de compra de los padres. Contar con maestros de vocación y de sólido desempeño no debería segmentarse por región del país, o por niveles de ingreso socioeconómico, o por condición de discapacidad, o por identidad étnica.

En esa lógica, asegurar la “idoneidad” –esto es, el compromiso y las capacidades- de los maestros es una tarea de las autoridades: les toca convocar, formar, seleccionar y verificar si los rasgos y acciones de l@s maestr@s corresponden a su designación frente a grupo. Así, se sigue del mandato constitucional la obligación de la autoridad, detallada en la Ley General del Servicio Profesional Docente, de verificar el desempeño, correspondiente al mandato a los profesores –derivado de su nombramiento- de participar en la evaluación al ser convocados.

Todavía no está plenamente asentado en la cultura popular, pero ya queda claro que la docencia es una profesión exigente como pocas. Que una “plaza” no es un pago regular vitalicio y heredable que le perteneciera a un maestro, sino un nombramiento acotado para un servidor público con responsabilidades precisas. Que no es como las placas de un taxi, que se pueden comprar, vender y canjear, para explotar una concesión que se queda en la familia. Que las exigencias del servicio son muchas, y merecen –l@s profesores/as- todo el apoyo debido.

Pero también la acción de algunos y la omisión de muchos en la historia reciente ha llenado de distorsiones lo que la ley marca para el desempeño docente. Como seguirle dando publicidad al prejuicio de los voceros de la CNTE, de que es un proceso justo pensado para someter a los maestros y que debe resistirse desde las fuerzas populares -aunque pienso en el dicho de una amiga mía, maestra de preescolar público: “nada más revolucionario que presentarse todos los días, llegar puntual, haber preparado la jornada y estar atenta a lo que puede –no a lo que no puede- hacer cada niño”. ¿Punitiva la evaluación? No, punitivo –de consecuencias bestiales- para l@s niñ@s que alguien usurpe una plaza de maestr@.

Por otro lado, no puede dejar de hacerse un severísimo reproche por la negligencia e improvisación con la que las autoridades de evaluación –de la SEP y el INEE- han manejado los instrumentos, apenas ahora corregidos para las fechas de este final de 2017, y que siguen sin incluir la observación directa y la voz de los propios estudiantes. Igual o peor la venalidad e inquina de las autoridades estatales, que no buscaron un proceso transparente e imparcial para que se seleccionara a los maestros que deben evaluarse en los periodos pasados. La desdeñosa superficialidad de los que, en sociedad civil, opinan sobre la urgencia de la evaluación docente, y como bien señala Manuel Gil –acertado en esto, muy equivocado en otros ángulos de la política educativa- desde el clasismo, el desdén y la ignorancia de la profesión docente. La falta rampante de compromiso de los secretarios de educación que siguen aduciendo que los procesos electorales “impiden” que se puedan llevar a cabo las evaluaciones previstas. Los académicos amargosos, que piensan que hay “vocacionómetro” o algún otro registro fantasioso, en el cual -sin un parámetro objetivo- tenemos que dar por bueno el actuar de todo profesor frente a grupo… algo así como pensar que alguien con ganas y un sospechoso título es y será siempre pediatra; que está actualizado, sin presentar evidencia; y que está genial dejarlo a cargo del desarrollo de nuestros hijos sin mayor cuestionamiento.

Con la decisión de no programar evaluación de desempeño al inicio de 2018, y al dejar como voluntaria –sin verificación pública de razones y condiciones- la evaluación de desempeño en los convocados de las diez entidades afectadas por los sismos, se le deja al próximo Secretario de Educación y al próximo Consejero Presidente del INEE el reto de evaluar a más de 200 mil maestros hasta noviembre/diciembre de 2018. ¿Sensibilidad con los afectados o patear el bote para que el problema sea de otro? El derecho de los niños nos convoca a diseñar una mejor solución para la garantía a un maestro idóneo. Y eso comienza con la formación continua del magisterio, el terrible ausente de la educación; con todo lo que nos gastamos en CENEVAL e INEE, ¿no deberíamos invertir más de 789 pesos anuales por maestro, y hacer un instituto al menos tan grande y fuerte como el segundo? ¿Cómo mejorar en las evaluaciones de desempeño, si la formación es breve, impertinente, y ahora posiblemente capturada por el SNTE? Pensemos soluciones; todo niña y niño tienen derecho a una maestra, a un maestro de verdad; la idoneidad ni se improvisa, ni se adivina; se construye y se verifica.

Fuente del articulo: http://www.educacionfutura.org/desempeno-docente-y-derechos-de-los-ninos/

Fuente de la imagen: http://www.educacionfutura.org/wp-content/uploads/2015/05/maestro-y-alumnos-en-salo-de

Comparte este contenido:

En defensa de la educación (nuestra): Los derechos no se negocian

Fernando Buen Abad Domínguez 

Incluso la burguesía, que alguna vez tuvo cierta sensatez endógena en su etapa revolucionaria, entendió la importancia Histórica y Cultural de consolidar estructuras coherentes para la de formación de los cuadros y las instituciones que irían a dar consistencia teórica y continuidad super-estructural al capitalismo. Incluso, ellos entendieron que los patrimonios históricos debían ser preservados y, aunque los interpretaron a su antojo y conveniencia, aceptaban un cierto carácter de inviolabilidad y conservación necesarios para orientar la formación intelectual de las clases sociales. Incluso a sabiendas de sus luchas irreconciliables. Así fuese en condiciones de desigualdad y exclusión sistémicas.

Pero algo les pasó. Una mutación “genética”, en las entrañas mismas de las luchas inter-burguesas, produjo su monstruo neoliberal que, muy velozmente, les ha carcomido lo que de más valioso tuvo la burguesía en campo de la Cultura y la intelectualidad, para reducirlo todo a un modo salvaje del comercio donde sólo importa endiosar mediocres y mediocridades para engordar cuentas bancarias. Los más ignorantes de las corporaciones se aliaron para devaluar y desacralizar incluso los “valores” más queridos por las burguesías -más diversas- incluso aquellas que no cursaron el antecedente histórico de las aristocracias. Gestaron el neoliberalismo como forma de la bestialidad y la barbarie capaz de sobrevivir desinteresado de la Historia, de los patrimonios y de los baluartes que representan, incluso para la clase dominante, adueñarse de la memoria cultural de los pueblos. Quedó todo reducido al amor por la usura desaforada.

Por eso avanzan como hordas taradas de avaricia, contra la educación que la propia clase dominante forjó con sus fundamentos ideológicos y sus paradigmas civilizatorios de clase. Avanzan y destruyen el suelo educativo que heredaron mientras escupen para arriba su saliva de ignorantes funcionales a las lujurias privatizadoras. Son incapaces de pensar su estupidez y para disfrazarla contratan intelectuales serviles para que les decoren la estulticia con sus ontologías del ego mercantil. Están destruyendo lo que su propia clase produjo y todo lo que pudo haber surgido en las refriegas históricas hacia la descolonización del conocimiento. Están destruyendo las bases y los cimientos. Se vende todo. Demuelen bibliografías y bibliotecas, aulas y paraninfos, éticas y estéticas. Se vende todo y nada importa. Se vende lo tangible y lo intangible, se vende la instrucción y se vende la educación. ¿Quién da más?

En ese mercadeo demoledor de la Educación se tiene, a cambio, la nada misma. Lo que llegan a proponer algunos atrevidos es el engendro parvulario de sus inteligencias minúsculas preñadas con el “estiércol del diablo” para inundar con saliva de miserables la vacuidad de sus argumentos, la miseria de sus “ideas” y crimen de lesa humanidad implícito en atacar con toda impudicia e impunidad el derecho fundamental de los pueblos a la Educación, pública, gratuita y libre, actualizada, dinámica y transformadora. Educación secuestrada por intereses de mercado, por parásitos de la ignorancia y por burócratas de las cuentas bancarias. El neoliberalismo es una debacle destructora que incuba aguantaderos de mercachifles, unas veces camuflados como “funcionarios públicos”, otras veces como “empresarios” que se adueñaron del poder para cumplir su epopeya nihilista ante sus espejos de nada. Con trajes de “marca” y risas falsas. Eso sí.

Hasta hoy, ninguno de los argumentos esgrimidos por las jaurías neoliberales que atacan el Derecho a la Educación, tiene sustento, prueba, ni lógica social alguna. Se trata de esperpentos inconsultos sacados de un manual de necedades donde reina por su estupidez la peregrina idea de que hay que convertir a la educación en un negocio done se rinda culto al productivismo burgués y el servilismo de esclavos. Sueñan con entrenar a los pueblos para que sean sumisos y eficientes desmemoriados que entienden el éxito profesional como resultado de odiar a sus iguales. Quieren siervos dispuestos a competir como fieras pero con modales de burócratas para consolidar una cultura universal de la hipocresía en el que sólo vale el dinero que se invierta en los bancos, en las casa, en los coches y en los trajes. Supremasismo de gerentes.

Y nos vienen con sus flatulencias intelectuales a imponer “evaluaciones”, auditorias, exámenes… diseñados por la mano de los amos que sólo ven en la Educación una forma de extorsión rentable para sacrificar la inteligencia de los pueblos, sacrificando su derecho educarse y su derecho a empoderarse socialmente con el saber que la humanidad acumuló y que es de propiedad colectiva. Así nos fue en Chile, en Perú, en Colombia por ejemplo.

Entendida como fuerza emancipadora la Educación está aun en pañales. Eso no quiere decir que no tenga orientadores conceptuales clave que se han constituido en base fundamental para consolidar una dirección revolucionaria en materia de Educación. Lo que no hemos consolidado es la fuerza social organizada capaz de hacer carne los idearios disponibles hasta ahora, para hacer de la Educación una parxis cotidiana de la descolonizarnos teórica y metodológica. Tenemos inoculados todos los manuales inventados por la ideología de la clase dominante para convencernos de el conocimiento es relativo, incompleto o imposible. Que la razón prima sobre la realidad. Que el individuo es más que el grupo y que el producto es mejor que el proceso. Positivismos, conductismos, estructuralismos, posmodernismos y, además, todo tipo de misticismos. Ha sido una historia extenuante que ahora remata con neoliberalismo.

No hemos visto lo mejor de una Educación emancipadora y revolucionaria garante de la libre maduración de la ciencia y garante, así, de una sociedad libre. Tal como Martí lo quería “ser culto para ser libre”. No hemos visto la unidad de todas las fuerzas sociales coordinada para defender una Educación liberada de toda amenaza de mercachifles y no hemos visto el libre desarrollo de la investigación científica capaz de proveernos la epistemología emancipadora necesaria en la praxis de la inteligencia sin limites de clase. Tenemos muchos logros, muchas bases y muchas experiencias extraordinarias pero las tenemos como archipiélago inconexo. Falta la unidad de todas esas partes hacia un todo dinámico que sea capaz de frenar con su movilización, la ofensiva neoliberal contra la Educación y sea capaz, sobre todo, de crear para esa Educación una situación revolucionaria inédita. Hemos de poder.

Fuente de la noticia: https://www.telesurtv.net/bloggers/En-defensa-de-la-educacion-nuestra-Los-derechos-no-se-negocian-20171201-0018.html

Fuente de la imagen:

 https://www.telesurtv.net/__export/1512149906007/sites/telesur/img/multimedia/2017/12/01/

Comparte este contenido:

Entrevista a Camino López sobre la Educación artística y las TIC

España / 2 de diciembre de 2017 / Autor: RadioEdUBU / Fuente: IVOOX

Entrevista a Camino López sobre la Educación artística y las TIC. Podcast para el Programa RAdioEdUBU de la Uiversidad de Burgos.

Link para descargar el audio:

https://mx.ivoox.com/es/entrevista-a-camino-lopez-sobre-educacion-artistica_md_22394233_1.mp3?source=REFERER_DOWNLOAD&t=lamgnZandqiopg..

Fuente de la Entrevista:

https://mx.ivoox.com/es/entrevista-a-camino-lopez-sobre-educacion-artistica-audios-mp3_rf_22394233_1.html

Comparte este contenido:
Page 1582 of 2710
1 1.580 1.581 1.582 1.583 1.584 2.710