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Una segunda oportunidad: cómo sacan a los adolescentes del delito

Por:  Silvina Heguy

“Ella, Juli, me convenció. Me hizo cambiar de idea. Me hizo entender que había una oportunidad para mí. Que podía salir adelante. Antes me drogaba, andaba robando, hacía mil maldades. Acepté internarme y salí para adelante. Entendí que tenía opciones. Ahora estoy acá”.

“Acá” es el barrio de siempre, el Salamanca al fondo de González Catán; la misma esquina con los mismos pibes que siguen consumiendo paco y robando. Pero para Walter, 16 años, ya no es lo mismo. “Juli” es Juliana Lombardi, de 26 años, una operadora territorial. Se podría decir que es una de los 15 “rescatistas” que andan por La Matanza para trabajar con chicos que cometieron delitos, fueron detenidos y la Justicia los declaró inimputables por ser menores de 16 años. Ella, como el resto de sus compañeros, tiene la misión de hacerlos comprender que el delito no es la única opción, que ellos tienen una segunda oportunidad en la vida.

En la Argentina existen programas estatales que muestran buenos resultados al trabajar cuerpo a cuerpo con adolescentes que tuvieron problemas con la ley penal. En La Matanza, en la Provincia de Buenos Aires; en Mendoza y en Neuquén se aplican políticas públicas que apuntan a terminar con la reincidencia. Ejemplos que suelen dejarse de lado cuando ante un crimen cometido por un menor se plantea qué hacer con los adolescentes y la violencia.

Walter, su nombre es falso para proteger su identidad, llegó por una de las dos vías que tiene el programa Propiciar de La Matanza. Una organización barrial dio aviso de su situación. En el último robo la carátula fue también la de intento de homicidio. “Casi lo matamos”, cuenta un año y medio después. Fue declarado inimputable y volvió a su casa.

“Superman” hace un día que cumplió 16 años y tiene unos ojos negros que parecen ir a la velocidad de la luz debajo de la gorra que se niega a sacar. El llegó al programa derivado por la Justicia, la segunda vía para llegar al programa, y después de haber cometido varios robos. Pero al comienzo nada fue tan fácil.

“Estaba detonado en mi casa”, cuenta. “Superman” consumía pasta base y al escuchar que los asistentes sociales tocaban la puerta respondió con piedras. Ellos insistieron, fueron varias veces, hasta que un día los estaba esperando con mate y galletitas. Ese fue el inicio.

“Nuestro trabajo es consolidar un vínculo de confianza con ellos. A partir de eso se hace todo más fácil. Podemos pensar juntos que hay otra chance, otra posibilidad, otro proyecto de vida superador”, explica Juliana, que estudió trabajo social. Ella con un compañero, siempre se trabaja en dupla, tienen a su cargo a 35 chicos. Su tarea es acompañarlos para que estudien, les consiguen vacantes si no las tienen; los ayudan a internarse en comunidades terapéuticas cuando lo piden. El programa va recurriendo a otros organismos o planes del Estado. Walter cuenta que le gustaría ser peluquero. Lo descubrió en un taller ocupacional en su barrio. “Superman” es bueno rapeando, también lo supo en una actividad estatal.

Una segunda oportunidad: cómo sacan a los adolescentes del delito

Confianza. Los operadores establecen con los chicos que tuvieron problemas con la ley un lazo de confianza que es clave para cambiar de vida. Foto: Lucía Merle

El programa Propiciar es municipal, surgió en 2009 y tiene a 230 adolescentes. Está dentro del Envión, que pertenece a la Provincia y sólo en La Matanza contiene a 7.000 chicos con actividades de todo tipo que también funcionan como prevención. En ese municipio, por ejemplo, hay 670.000 menores de 17 años; solo 17 de ellos están encerrados por delitos.

El mapa de la Provincia mantiene esa proporción de jóvenes y delito. Según los últimos datos de la Corte Suprema provincial, en 2015 el 3,59% de los casos investigados en las fiscalías bonaerenses involucraron a menores de 18 años. Este porcentaje se mantiene estable desde 2009. El 7,13% de las causas fue por robo agravado por uso de armas y el 1,1% a homicidios, más de la mitad en grado de tentativa. La mayoría (87,88%) fue por amenazas, delitos contra la propiedad y lesiones.

En Neuquén, los chicos que llegan al programa provincial es por una derivación de la Asesoría Penal Juvenil por un delito grave o por reiteraciones. Un equipo técnico -formado por un psicólogo, un trabajador social y un operador de calle- analizan el hecho, cuáles son las vulnerabilidades del adolescente y deciden una estrategia. “Siempre hay dos ejes: la responsabilidad subjetiva ante el delito y la restitución de derechos. Porque no necesariamente todos los chicos menores de 16 años que cometieron delitos han sido vulnerados en sus derechos, pero sí la mayoría. Con esto me refiero a derecho a la educación, a la salud”, explica la psicóloga Adriana Belarra. del Programa que depende del Ministerio de Acción Social neuquino.

La iniciativa comenzó con un programa piloto hace tres años y la experiencia también les demostró que debían trabajar con los adolescentes y su entorno familiar . Actualmente tienen 8 chicos y, a lo largo de los tres años, pasaron 65. Los resultados dicen que 50 de ellos no reincidieron. Para Belarra, son varios los factores de éxito. “Es la primera vez, tanto para los adolescentes como para los adultos vinculados a ellos que encuentran un espacio para hablar, para trabajar sobre situaciones concretas. Los padres no saben cuáles son los límites favorables para ponerles”. El desafío es que el programa se extienda más allá de la capital.

En los últimos dos años, hubo dos casos que conmocionaron a los mendocinos: un chico de 15 mató a un hombre de 72 y otro de 11 acuchilló a sus padres, no los mató. “Más allá del debate que surgió, al Poder Ejecutivo le cabe la posibilidad del abordaje y la protección de los derechos de los menores de 16 en conflicto con la ley”, explica la subsecretaria de Desarrollo Social provincial. Y asegura que así lo hicieron.

“En el primer caso tuvimos que actuar sobre la urgencia, después creamos un programa que es una guardia permanente interdisciplinaria. Estamos en condiciones de decir que esas medidas sí funcionan y que no son necesarias medidas drásticas”, explica la funcionaria. “Las estrategias son individuales, dependen de cada caso y son efectivas porque los adolescentes superaron la situación, van a la escuela. Fueron también importantes los talleres para los padres”.

La pregunta que surge es si ese trabajo artesanal puede funcionar a gran escala. “Cuando hablamos de adolescentes en conflicto con la ley no son números tan grandes, en Mendoza ha habido dos en dos años. Por eso amerita una intervención personalizada, si fuera mucho más quizás se necesitarían acciones colectivas. La responsablidad del Estado es elaborar estrategia para no vulnerar los derechos adolescentes y que no lleguen a situaciones de delito”.

Rocío Rodríguez tiene 24 años, es de Isidro Casanova, estudió como Juliana asistencia social y todos los lunes arma su rutina laboral junto a otro de sus compañeros. Es un itinerario que la lleva por La Plata, Mercedes y Azul a visitar a los chicos encerrados en institutos. “Obviamente la situación de encierro deja huellas, sobre todo en los más chicos. Con ellos intentamos mostrarles otras situaciones. Lo que pasó ya está, pensar a partir de ahora cómo seguir.” “Una de las propuestas, para chicos con medidas de seguridad, es priorizar la salud porque muchos tienen un gran problema de consumo. Entonces ¿el encierro es la solución? Walter y “Superman” estuvieron en una comunidad terapéutica y hoy están en sus barrios, hacen actividades en la comunidad. Siguen el tratamiento de otra manera”, explica Agustín García, coordinador de Propiciar.

Una segunda oportunidad: cómo sacan a los adolescentes del delito

En la esquina. La reincidencia de los delitos en los adolescentes baja con programas de seguimiento y de restitución de derechos como la educación y la salud. Foto: Lucía Merle

“Me veía mal, arruinado. Me sentía solo. Vivía en la esquina. Después me invitaron a una comunidad y dije que “sí”, recuerda “Superman”. “Cuando él se internó por primera vez, pensé qué estaba haciendo yo. Pensé y pensé. Le dije a mi mamá. Pedí ir. Te entretenés y no estás en la esquina robando. Después mi hermano pidió ir. El estaba peor y cambió. Ahora está bien”, dice Walter y se acuerda exactamente cuando Superman volvió y todo cambió. “Estaba re bien, lo felicité. Yo andaba re mal”.

“Le dije: rescatate -recuerda “Superman”-. Después me invitó a drogarme y le respondí que mejor me iba a mi casa”. Mientras él se alejaba, Walter dice que pensó que si él pudo, él también podría. Ahora los dos están en la misma esquina, pero van a la escuela y no roban ni se drogan. “No estamos bien, bien”, dice Walter, “Pero cambiamos muchas cosas”.

RECUADRO: El debate

A principio de año, en la Argentina, se abrió el debate sobre la Ley de Responsabilidad Penal Juvenil. Una reforma de ley que muchas veces solo gira en torno a la baja de la ley de imputabilidad. Desde Unicef, su directora Florence Bauer explica que apoyan la reforma porque la ley actual no respeta los standares internacionales. “Recomendamos que tenga como objetivo la recuperación y reinserción del joven no desde la perspectiva punitiva. La baja de la edad es una medida excepcional. Son muchos los estudios que muestran que cuando un chico está privado de la libertad la probabilidad de reincidencia es muy alta. Hay que fortalecer los programas de intervención que se combinan con la ley de protección integral a los niños y adolescentes. La privación de la libertad debe ser un último recurso para los más graves”.

Fuente: https://www.clarin.com/suplementos/zona/segunda-oportunidad-sacan-adolescentes-delito_0_B1eAj_SEW.html

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Maestros: Evaluación de desempeño

Gilberto Guevara Niebla

Este año se realizará una nueva edición de la evaluación de desempeño (ED). Considerando experiencias previas, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación ha diseñado un nuevo paradigma para esta evaluación con el cual se busca superar las dificultades que del pasado, al mismo tiempo se pretende aumentar la pertinencia del ejercicio, enfatizar los efectos formativos y poner el acento en el trabajo desde la escuela y el contexto.

Todo esto dentro de la perspectiva de que la evaluación incida en la mejora de la enseñanza. La nueva propuesta de ED considera tres etapas de evaluación: 1) Un (doble) informe de responsabilidades profesionales: por un lado, un informe que emite la autoridad escolar; por otro, un ejercicio de autoevaluación del docente en el cual identifica fortalezas y debilidades en su propia formación; 2) Un proyecto de enseñanza: el docente hace un proyecto en el cual trabajará determinados aprendizajes esperados a lo largo de tres a cinco sesiones con su grupo y el proyecto debe incluir una parte de planeación didáctica, otra de implementación y una tercera de reflexión sobre los resultados de su intervención; 3) finalmente, una examen de conocimientos pedagógicos y curriculares o disciplinarios.

Como puede verse, el eje de esta evaluación es la segunda etapa que se apoya en la práctica del docente. El proyecto de enseñanza (para cuya realización se dará un plazo de ocho semanas) propone, primero, que se defina un objetivo, no en abstracto, sino en función de la práctica real del profesor; en otras palabras, de lo que se trata es de seleccionar un aprendizaje esperado dentro de la materia que se imparte y realizar en torno a él un ejercicio de planeación didáctica. Enseguida se quiere que el profesor ponga en acción en el aula su propia planeación (a lo largo de tres a cinco sesiones) y que recoja evidencias de aprendizaje de sus alumnos, finalmente, la etapa concluye con un ejercicio de autoreflexión crítica que hace el maestro sobre el conjunto de su proyecto.

Los profesores que participarán en esta evaluación de desempeño están siendo notificados por la autoridad educativa local —notificación que concluye formalmente a fines de julio—. A partir de agosto, los profesores que participarán en la ED tendrán acceso a un curso vía digital que se denomina Proyectar la enseñanza (se podrá acceder a este curso en agosto en el sitio electrónico de la Dirección General de Formación Continua de la SEP). Los informes de responsabilidades se deberán enviar en la última quincena de octubre. Por su parte, el periodo para realizar el proyecto de enseñanza correrá del primero de septiembre al día 3 de noviembre. La parte final, el examen de conocimientos didácticos y curriculares se hará entre el 4 y el 26 de noviembre.

Los docentes que se evaluarán recibirán apoyos académicos: a través de un programa de fortalecimiento y actualización de conocimientos disciplinarios, a través del curso, antes mencionado y por medio de los recursos que se ofrecen en el capítulo de formación continua.

Como se puede ver, la evaluación docente en esta modalidad de desempeño no se reduce a la aplicación de una prueba, sino que es un desarrollo denso que quiere atender la complejidad de la práctica docente y que ha sido concebido teniendo como meta, tanto la mejora de la práctica de la enseñanza, como el desarrollo profesional del docente. En respuesta a la diversidad de circunstancias en las que trabajan los profesores, esta evaluación hará posible que sea el propio docente quien describa su contexto, los rasgos de su grupo y explique de qué manera adapta su enseñanza a las circunstancias del contexto.

El esquema de ED que he explicado en sus elementos principales es similar al que habrá de regir para directores, subdirectores, supervisores y jefes de sector. Claro, sus términos serán diferentes y pertinentes para cada caso (21 julio 2017).

 

Fuente del articulo: http://www.cronica.com.mx/notas/2017/1035166.html

Fuente de la imagen: http://www.eduglobal.cl/wp-content/uploads/fotos/Fotografía_cajadepandora.jpg

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«Los cambios sociales no son producto solo del entusiasmo sino, sobre todo, de convicciones arraigadas»

Por: Frei Betto.

«Cuando se corre detrás del dinero y el aumento del patrimonio personal, se cede a la corrupción»

(Frei Betto).- Hay quien se mueve, se activa y se moviliza en función de causas políticas. En los últimos tiempos, los estudiantes ocuparon escuelas y, ahora, los manifestantes gritan en las calles ¡FUERA TEMER!

El entusiasmo es bueno en la actividad política, pero no forma militantes. Pasado el apasionamiento, las aguas vuelven a coger su nivel. Lo que forma militantes revolucionarios para toda la vida es la articulación entre práctica y teoría.

La práctica se da en movimientos sociales, sindicatos, partidos o instancias pastorales como las comunidades eclesiales de base. La formación teórica exige herramientas adecuadas para comprender la realidad y saber cómo transformarla.

Durante los años de la dictadura se trabajó fuerte en esas dos caras de la moneda: la práctica y la teoría. Se multiplicaron en el país los movimientos sociales y proliferaron por todo Brasil equipos de educación popular que se encargaban de la parte teórica. El movimiento sindical y el PT llegaron a dirigir, en Cajamar (SP), una escuela-albergue a la que afluían militantes de todos los estados. Hoy, el MST mantiene en Guararema (SP) la Escuela Florestan Fernandes para perfeccionar la formación de sus militantes.

Me pregunto qué ha sido de los jóvenes que ocuparon las escuelas a inicios de año. ¿Terminado el movimiento se acabó el entusiasmo? ¿Quién les ofreció herramientas teóricas para que comprendieran que la lucha de un sector de la sociedad es la lucha de un pueblo, y que el antagonismo entre la libertad y la opresión es la búsqueda de una sociedad en la que el capital deje de prevalecer sobre los derechos humanos?

Las herramientas teóricas están disponibles y son de fácil acceso: las obras clásicas del marxismo, los libros de Paulo Freire, la historia de las revoluciones sociales, la historia de América Latina y Brasil.

Los cambios sociales no son producto solo del entusiasmo, sino, sobre todo, de convicciones arraigadas, capaces de tornar inmunes a los y las militantes a las tres tentaciones principales que aparecen en la lucha política: el poder, el dinero y el sexo.

Cuando la lucha se centra en alcanzar el poder y/o mantenerse en él, se troca un proyecto de nación por una feria de cargos y salarios. Cuando se corre detrás del dinero y el aumento del patrimonio personal, se cede a la corrupción. Cuando se cae en la promiscuidad, hiriendo los sentimientos de compañeras y compañeros, se mina la base ética de la construcción de hombres y mujeres nuevos.

En la historia de Brasil hay suficientes ejemplos de militantes que se destacaron por sus firmes convicciones ideológicas y prácticas revolucionarias: Tiradentes, Prestes, Olga Benario, Mauricio Grabois, Mariguella, Apolonio de Carvalho, Fray Tito, Chico Mendes, Margarida Alves, la hermana Dorothy Stang, el padre Josimo, etc.

Basta estudiar sus historias para saber cómo se formaron y fueron capaces de enfrentar todo tipo de adversidades para mantenerse fieles a la causa de la liberación de nuestro pueblo.

Fuente del Artículo:

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2017/07/19/frei-betto-los-cambios-sociales-no-son-producto-solo-del-entusiasmo-sino-sobre-todo-de-convicciones-arraigadas-religion-iglesia-brasil.shtml

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Trabajo adolescente y escuela en América Latina

El Sistema de Información y Tendencias Educativas en América Latina (SITEAL) es una plataforma de estadísticas, documentos, informes, debates y publicaciones para el «seguimiento de la situación educativa de niños, adolescentes, jóvenes y adultos en la región latinoamericana», en la búsqueda de asegurar el derecho a la educación.

Inspirado en ese ideal, en agosto de 2016 publicó un cuaderno sobre la situación de adolescentes trabajadores y los obstáculos para ingresar y permanecer en la escuela: “El trabajo de mercado como obstáculo a la escolarización de los adolescentes” (http://www.siteal.iipe.unesco.org). Sus autoras, Vanessa D’Alessandre, Yamila Sánchez y Ximena Hernández, trazan una cartografía de las dificultades para cumplir convenciones internacionales y leyes locales. Además, revisan algunos planes nacionales para la erradicación del trabajo infantil, elaborados entre 2000 y 2015, lo cual permite contrastar datos e intenciones gubernamentales.

Es verdad que en las décadas recientes los progresos en el acceso a la escuela son inocultables; prácticamente todos los niños de entre 6 y 11 años están en ella, ocho de cada diez de entre 15 y 17 años están escolarizados, y las leyes nacionales se extendieron hacia abajo y adelante; México y Ecuador son los más avanzados, al ofrecer educación a partir de los 3 y hasta los 17 años.

La expansión es innegable, pero también los problemas, en un mapa de desigualdades sociales que se reproducen cruelmente en el territorio de la institución escolar: niños y adolescentes que cumplen un doble papel, como estudiantes y trabajadores en la familia o fuera de ella, asalariados o no; niños y adolescentes que abandonan la escuela o nunca pisaron las aulas.

La asistencia a la escuela está afectada por la condición social, localidad y género. Los varones no escolarizados, pertenecientes a estratos sociales bajos, tienen en promedio tres veces más probabilidades de laborar, boleto para la rifa fatal que conduce al abandono. En contextos rurales se agudiza la condena. En el caso de quienes persisten en la carrera escolar, el hándicap es difícilmente salvable; las autoras del informe citado afirman una verdad anunciada: «la incorporación temprana de los adolescentes a actividades económicas compromete algunas de las condiciones básicas para que la escolarización sea posible».

Las contradicciones formales tampoco cesaron. La mayoría de los países ubican en 14 años la edad mínima para ejercer una actividad económica, y solo Argentina la extendió hasta los 16 años, pero en 12 países latinoamericanos el límite legal para poder ingresar a una actividad económica es inferior a la edad en que deberían finalizar la escuela media.

¿Por qué trabajan los adolescentes? De la revisión de los planes nacionales para la erradicación del trabajo infantil aparecen cinco causas: carencias materiales persistentes; la creencia de que trabajar constituye una experiencia valiosa en la formación y socialización de los adolescentes, esto es, la tolerancia o naturalidad del fenómeno, especialmente entre familias de condición precaria; alta demanda de mano de obra adolescente, sobre todo en el sector agrícola; debilidad de los Estados para cumplir y hacer cumplir la ley e implementar políticas públicas, así como falta de legitimidad de la educación escolar.

¿Fueron los niños o adolescentes varones, de contextos rurales y pobres quienes abandonaron la escuela, o los proyectos nacionales han sido incapaces, en general, de retenerlos y proveerles a las familias y a ellos de condiciones sociales para que no se marchen?

En el oscuro presente los adolescentes y niños que trabajan podrían paliar un poco el hambre y la necesidad material en los hogares; en el futuro, sus vidas podrían tornarse más frágiles, pues las condiciones de salud, nutrición y escolarización serán magras, empeñando futuro personal y familiar cuando les llegue la hora de encabezarlas. Se perpetuará, así, la pobreza material, educativa y cultural, en un continente tan rico como desigual. Lamentablemente, la historia no auspicia demasiada esperanza.

Fuente del Artículo:

Trabajo adolescente y escuela en América Latina

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Is Online Education a Jobs Engine?

By Joshua Kim

I like nothing better than getting things wrong. When we are wrong, we learn something.

So I interested to read a NYTimes piece on 7/10/17 on e-commerce, the tech sector, and job creation.

For a while now I’ve thought that the growth of online shopping is killing retail jobs, and that this trend would inevitably result in overall job losses as less the role of sales people and cashiers is eliminated.

But maybe I’ve been wrong.

And if online shopping is really a jobs engine, couldn’t online learning also be a job creator for educators?

The Times article summarizes research from Michael Mandel, chief economic strategist at the Progressive Policy Institute, that makes the case that online shopping has created more jobs than it has displaced in bricks-and-mortar retail stores.

According to Mandel, in the decade between 2007 to 2017 the e-commerce industry created 397,000 jobs in the United States. This compares to loss of 76,000 jobs in the traditional retail industry. Even better, the jobs created in e-commerce fulfillment – such as warehouse jobs – pay on average 30 percent more than retail positions.

The article is quick to point out that Mandel’s findings are controversial. It is difficult to assign job creation directly to the growth of e-commerce, as it is not always clear what tasks employees of Amazon or Google or other tech companies are assigned. Nor is it certain that warehouse job creation will not plateau, as productivity around online shipping grows as the sector grows, and as warehouses themselves become more automated.

Might online education be operating in some similar ways as online shopping?

How many good jobs in education have been created by the growth in online learning?

From 2002 to 2014 the number of students who took at least one online course rose from 1.6 million to 5.8 million. The bulk of all online learning programs are concentrated in non-profit institutions, accounting for over 2 million of the total 2.8 million enrolled in online only programs. From 2012 to 2014 the percentage of 4-year schools offering online degree programs rose from 46 percent to 59 percent.

Has anyone counted the number of jobs, and what types of jobs, that the growth in online education has created?

Conventional wisdom would hold that online learning has the potential to displace full-time residential faculty with contingent online instructors. But is this really true?

Many schools that I know of draw their online faculty from the same pool of full-time and tenure-track/tenured faculty as their residential programs – as well as from the same pool of part-time and adjunct faculty teaching in-person.  If anything, I’ve seen online learning offer more opportunities for teaching gigs for all higher ed teachers.

Has anyone been able to count the number of instructional design and other non-faculty educator jobs that have been created by the growth of online education?  Quality online programs require a team approach to course development.  Faculty (subject matter experts) are paired with experts in learning design and technology.

The indirect impact of online learning on higher education employment may also be under-appreciated.  I’d like to see some national level data on the revenue impact of online programs on the budgets of non-profit institutions.  How much cross-subsidization of residential programs is occurring from online units?  How many higher ed jobs have been saved or created by profitable online units?

Where would one start in unpacking the higher education employment impact of online education?

Can we interest Michael Mandel and the Progressive Policy Institute in taking up this question?

Is this a question that WCET, OLC, EDUCAUSE, or the National Council for Online Education could answer?

When have you been wrong lately?

Source:

https://www.insidehighered.com/blogs/technology-and-learning/online-education-jobs-engine

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Illuminating the Darkness in the Age of Despair

By Henry Giroux

Chancellor, Graduates, Distinguished Guests, Ladies and Gentlemen. I am deeply honored to be with you today and to share in your success and the celebration of your talents and achievements. It is a humbling task to stand before you and say something worthy of this memorable event. Rather than dwell on my own biography, I want to take the advice of the great philosopher, Hannah Arendt, who insisted that award winners should talk less about their own merits and much more about the challenges the next generation will face and what it will mean to conduct your lives with a sense of dignity, civic courage, and social responsibility.

All generations face trials unique to their times and your generation is no different. Though yours may be unprecedented. High on the list would be the precarity of the current historical moment–a time in which the security and foundations enjoyed by an earlier generation have been largely abandoned. Traditional social structures, long term jobs, stable communities, and permanent bonds have withered before the speed of consumption, disposability, and the scourge of unbridled production. This is a time when massive inequality plagues the planet and resources and power are largely controlled by a small financial elite; a time when the social contract is shrinking, war has become normalized, environmental protections are being dismantled, fear has become the new national anthem, and more and more people, especially young people, are being written out of the script of democracy. Yet, around the globe the spirit of resistance on the part of young people is coming alive once again.

My first hope is that you will not be discouraged by the way the world looks at the present moment. Against the looming threats I have mentioned, the lesson I want to reinforce today is that hope is a precious gift and should never be surrendered to the forces of cynicism and resignation. On the contrary, I want to repeat what my friend the late Howard Zinn once wrote: “The lesson of history is that you must not despair, that if you are right, and you persist, things will change…To be hopeful in bad times is not just foolishly romantic. It is based on the fact that human history is a history not only of cruelty but also of compassion, sacrifice, courage, and kindness.”

For change to happen, you must be visionary, risk taking, willing to make trouble and think dangerously. Ideas have consequences, and when they are employed to nurture and sustain a flourishing democracy, in which people struggle for justice together, you will learn how to make history rather than be swept away by it. Reject measuring your life simply in traditional terms of success–wealth, prestige, status, and the false comforts of gated communities and gated imaginations. These goals are politically, ethically, and morally deficient and capitulate to the bankrupt notion that we are consumers first and citizens second. Instead, be brave, generous, honest, civic minded, and think about your life as a project rooted in the desire to create a better world for yourself, your children and all children. Expand your dreams and think about what it means to build a future marked by a robust and inclusive democracy. In doing so, embrace acts of solidarity, work to expand the common good, and collectivize compassion. Such practices will bestow on your generation the ability to govern wisely rather than simply be governed maliciously. Remember, democracy is not given to us, it has to be fought for and its benefits have always emerged out of collective struggles of mass resistance. Democracy at its best raises questions about what your generations’ responsibility might be in the face of an unspeakable and unlivable future. Rather than be numb and silent, refuse to look away and act with courage in the face of injustice. Make the unimaginable ordinary and the space of the possible larger than what currently exists.

I have great hope that your generation will confront the poisonous authoritarianism that is emerging in many countries today. One strategy for doing this suggests reaffirming what binds us together, how we might develop new forms of solidarity, and what might it mean to elevate the dignity and decency of everyday people everywhere.

Today, you leave one experience of education and enter into another in which you will need to develop an active relationship with history because “memory produces hope,” enables critical questioning, and prevents justice from going dead in ourselves. Against the current moral vacuum overtaking market-driven societies, you will need to learn how to translate private troubles into public considerations and public issues into individual and collective rights. Learn how to bear witness to the injustices around you and accept the call to become visionaries willing to create a society in which people, as the great journalist Bill Moyers argues, can “become fully free to claim their moral and political agency.” Near the end of her career, Helen Keller was asked by a student if there was anything worse than losing her sight. She replied “yes, I could have lost my vision.” To add to this eloquent comment, I would say, that history is open and it is time to think otherwise in order to act otherwise, especially if you want to imagine and bring into being alternative futures and horizons of possibility. The future is now in your hands and it is a future that needs your skills, critical judgment, sense of responsibility, compassion, imagination, and humility. Let me end by quoting my first teacher, the great novelist and critic James Baldwin. “The precise role of [your generation]…, is to illuminate that darkness, blaze roads through that vast forest, so that we will not, in all our doing, lose sight of its purpose, which is, after all, to make the world a more human dwelling place.”

Source:

http://www.truthdig.com/report/item/illuminating_the_darkness_in_the_age_of_despair_20170701

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Oaxaca: nueva normalidad sindical

Por:  Carlos Ornelas

El lunes 17, la Conferencia Nacional de Gobernadores y la Secretaría de Educación Pública dieron a conocer a la opinión pública la existencia de más de 44 mil plazas docentes que no se justifican.

El director general del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, Germán Cervantes Ayala, declaró que, en ese estado, dada la beligerancia de la Sección 22, no se ha podido realizar la auditoría de la nómina educativa. Pero asegura que hay más de seis mil plazas irregulares. Más se tardó el director del IEEPO en asentar su dicho que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en brincar a la arena.

La S-22 declaró que no entregará documentación al IEEPO ni dará información de las plantillas docentes e impedirá la entrada de personal ajeno a la sección a los planteles. Incluso, sus voceros aseguraron que los seis mil puestos irregulares son aviadores extraños al movimiento. Aprovecharon el asunto para venir a la Ciudad de México. El jueves 20 unos cientos de ellos marcharon por el centro para exigir al gobierno federal la abrogación de la Reforma Educativa y la reinstauración de la mesa nacional de diálogo en la Secretaría de Gobernación.

Regresaron a su demanda central, pero utilizan sus armas para emplazar a la SEP y al IEEPO a que reinstalen en sus plazas a los más de 600 maestros despedidos por participar en los movimientos de oposición a la reforma, aunque en realidad el cese fue por ausentarse de las escuelas. El levantamiento no tuvo mucho eco; las vacaciones también tienen sus modos: desmovilizan hasta a los más aguerridos.

En el otro flanco también hace aire. Un personaje sui géneris, Humberto Alcalá Betanzos (HAB), insiste en que nació para ser líder sindical. Fue secretario general de la S-22 después de haber recorrido varios puestos en la jerarquía.

En 2006, al calor del movimiento de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, organizó una escisión de la S-22, obtuvo el apoyo de Elba Esther Gordillo (EEG) —que de ninguna manera fue gratuito—

y formó la Sección 59 del SNTE. En 2006, los disidentes de la disidencia, con apoyo de padres de familia y comunidades, se apoderaron de alrededor de 500 escuelas. La S-22 recuperó unas 400 a los pocos meses. Sin embargo, la S-59 era ya una punta de lanza de EEG contra la S-22.

Diarios regionales reportan, en diversos tiempos, que HAB pronto adquirió dotes de cacique. Colocó a familiares en la nómina y, cuando dejó de ser secretario general, ocupó otra cartera en el comité seccional. También formó un grupo tipo paramilitar denominado La Fraternidad.

El diario local Oaxaca Político publicó una foto de HAB despachando en una asamblea de la población de Santiago Laollaga escoltado por militantes de La Fraternidad, encapuchados y armados con fusiles. No pudo negar la veracidad de los hechos, pero dijo que se preparaban para defender a sus escuelas de los embates de la S-22. A partir de 2013, Alcalá Betanzos se transformó en una carga para el SNTE.

Sin embargo, él no se rindió. Se postuló de nuevo para secretario general de la S-59. Como no gozaba del apoyo de Juan Díaz de la Torre y sospechaba que no tendría mayoría, organizó una asamblea alterna a la oficial, en enero de este año. Acuso al Comité Nacional del SNTE y al IEEPO de intervención, pero su moción no prosperó.

La persistencia tiene beneficios y Humberto Alcalá es persistente; además, tiene experiencia. Organizó otra escisión, esta vez de la S-59, y conformó el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación de México (SITEM) sección Oaxaca. Él es el secretario general. El Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje lo reconoció y le otorgó la toma de nota hace dos semanas.

Oaxaca ya tiene tres sindicatos en el sector educativo. Ésa será la nueva normalidad.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/oaxaca-nueva-normalidad-sindical/

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