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La educación pública no tiene quien le escriba

Por: Pablo Gentili

No transcurre un solo día sin que los que publican sus opiniones, opinen sobre la educación pública. Ocurre lo contrario con la llamada opinión pública, cuyas opiniones acerca de la educación casi nunca ganan notoriedad ni, mucho menos, alguien interesado en publicarlas.

Es fácil observar que casi la totalidad de las opiniones que se publican sobre el estado de la educación suelen ser condenatorias y altamente críticas. Resulta sintomático que esto ocurre no sólo en los países menos desarrollados, sino también en algunos que suelen ser puestos como ejemplos o modelos a seguir en materia educativa. Básicamente, de la escuela pública se habla mal en cualquier lugar del planeta. A ella siempre le falta algo que nunca tuvo o, en el mejor de los casos, algo que ha perdido con el paso del tiempo y como consecuencia de la irresponsabilidad o la incompetencia del profesorado. Las noticias sobre educación son, casi sin excepción, malas noticias. No deja de ser cierto que esta es una característica inherente del periodismo. Generalmente, todas las noticias son malas noticias. Lo que llama la atención en el caso de la educación pública, es la unanimidad de visiones negativas que esgrimen y difunden a su respectoopinadores de los más diversos orígenes y signos políticos. Todos parecen partir de la premisa de que las cosas en la educación andan bastante mal y, seguramente, van a empeorar con el correr de los años. El debate, cuando existe (y casi nunca existe), se concentra en ligeros altercados acerca de cuáles son las recetas o fórmulas que permitirían superar esta crisis.

En suma, si algo funciona mal hay que arreglarlo y, para hacerlo, es necesario preguntarle a los que saben, no a la gente común que aparentemente no sabe nada. Los que “saben”, los que están informados, los que conocen y pueden aportarnos ingeniosas soluciones a la estructural decadencia de la educación, suelen ser hombres de negocios, políticos exitosos y casi siempre conservadores, especialistas en tendencias globales y mercados de trabajo competitivos, formadores de opinión con opinión deformada y, en algunas ocasiones, especialistas en temas educativos que abominan el trabajo que hacen los docentes en las escuelas públicas y exaltan hasta el paroxismo las virtudes de la educación privada.

Por tal motivo, es auspiciosa la publicación de los resultados de la encuesta de opinión y expectativas acerca de la educación latinoamericana llevada a cabo por Latinobarómetro a solicitud de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).

El Roto - La opinión pública soy yo

Los méritos del estudio, basado en más de 20 mil entrevistas realizadas en 18 países del continente, son significativos. Por un lado, aporta numerosos indicadores acerca de una percepción social sobre la educación que contrasta con el sentido común ofensivo y despectivo hacia la escuela pública que suelen transmitir los que opinan públicamente sobre asuntos educativos. Como afirmábamos en este mismo periódico hace pocos días, la opinión pública no puede ser confundida con la opinión publicada.

Por otro lado, esta encuesta es parte del proceso de acompañamiento y evaluación del proyecto Metas Educativa 2021, un ambicioso compromiso asumido por los países iberoamericanos y sintetizado en una decena de grandes objetivos destinados a hacer de la educación un derecho efectivo en toda la región. Las Metas fueron asumidas como una responsabilidad común por los primeros mandatarios de todos las naciones participantes en la Cumbre Iberoamericana de Mar del Plata, dos años atrás, constituyendo un importantísimo logro político del equipo liderado por Álvaro Marchesi en la OEI. No es poca cosa que, en el marco de este acuerdo, se haya decidido saber qué opinan las sociedades latinoamericanas de su propia educación, asumiendo los riesgos del caso.

El estudio de la OEI muestra que Latinoamérica tiene una visión cautelosa acerca de la calidad de la educación pública. En una escala de 1 a 10, el promedio regional es 5,8. ¿La escuela pública funciona excelentemente bien? No, indican los encuestados. ¿Es el desastre que suelen contarnos acerca de ella? Tampoco. En suma, cualquier triunfalismo o derrotismo respecto a la escuela debe ser matizado. Las sociedades latinoamericanas parecen aceptar que la escuela no pasa por su mejor momento. Sin embargo, no por esto afirman que ella es el esperpento que suelen reflejar quienes la describen públicamente.

Este dato es especialmente relevante cuando se lo compara con la opinión acerca de la educación privada, cuya nota promedio es 6,6. Una percepción mejor que la atribuida a la educación pública, pero tampoco lo suficientemente amplia como para justificar los elogios encendidos que los formadores de opinión esgrimen cuando se trata de condenar lo público y exaltar el mercado como promesa de eficiencia e ideal de justicia y libertad. Por decirlo de una forma más clara, la escuela parece estar lejos de las expectativas que la población tiene de ella, sea pública o privada. La gente común, esa que opina por intermedio de las encuestas porque no tiene otros espacios desde donde hacerlo, considera que la educación debería mejorar. Entre tanto, no parece aceptar de buen grado la criminalización de la escuela pública y la exaltación de los supuestos méritos de la escuela privada que tanto pregonan los que hablan en su nombre. Constituye un grave error suponer que porque la opinión pública latinoamericana no es “formadora de opinión”, carece de opinión formada.

En efecto, la encuesta de la OEI contribuye a poner en evidencia la limitada influencia que la opinión publicada suele tener sobre la opinión pública.

Megáfono

Para entender mejor el asunto, le pedí a un amigo matemático que me ayudara a calcular hasta qué punto las opiniones publicadas acerca de la educación influencian potencialmente en la opinión que las personas tienen sobre la escuela pública. O sea, considerando que, hipotéticamente, cada cinco opiniones publicadas cuatro son favorables a la escuela privada y una a la escuela pública, ¿cuál debería ser la diferencia de percepción entre una y otra si la influencia de los que opinan a favor de la educación privada fuera totalmente efectiva? Si la crítica a la escuela pública tuviera un impacto directo y lineal en la percepción de las personas tienen cuando evalúan la educación privada, ésta debería haber obtenido una nota entre 8,9 y 9,3, no de 6,6. Así, la diferencia entre la evaluación de una y otra hubiera llegado a 3,5 puntos, mientras que en la encuesta realizada es cuatro veces menor: 0,77.

Los formadores de opinión que militan contra la educación pública deberían darse por enterados. A pesar de todo su arsenal de burlas y desprecios hacia la escuela de las grandes mayorías, su capacidad de convencimiento o de reclutamiento de la gente común, parece bastante limitada.

Dos conclusiones pueden derivarse de esta encuesta. Por un lado, la escuela pública no es tan mala ni la privada tan buena como se las pintan. Por otro, la gente no le cree demasiado a los que opinan públicamente en su nombre.

Como quiera que sea, y más allá de las semejanzas y diferencias entre los países, no hay dudas que, desde el punto de vista de la opinión pública, hay mucho por mejorar aún en la educación. No se trata de una mala noticia. Después de todo, una sociedad exigente con sus derechos es un síntoma de crecimiento democrático.

Así mismo, y a contrapelo de la opinión publicada, la opinión pública cree que la educación va a mejorar en los próximos años. Y no porque se vaya a privatizar. En efecto, 51% de los latinoamericanos considera que la escuela pública va a cambiar positivamente en la próxima década. Sólo 10% cree que empeorará.

Un aspecto destacado del estudio de la OEI se refiere a las medidas prioritarias para mejorar la calidad educativa en Latinoamérica: 45% sostiene que ellas dependen de una mejoría en las instalaciones físicas de las escuelas. Se trata de una opinión bastante en sintonía con la opinión publicada: las escuelas públicas son peores que las privadas porque sus condiciones de infraestructura son también peores. La interpretación no se sustenta con la investigación educativa disponible. Las condiciones materiales de las escuelas son, sin lugar a dudas, importantes, pero no determinantes en la calidad de la educación. Un buen ejemplo de esto es Cuba, un país con limitadas condiciones de infraestructura escolar, pero con la mejor calidad de aprendizajes en el continente.

La segunda acción que debería llevarse a cabo para mejorar la calidad de la educación es la formación del profesorado. Cuestión que gana mayor relevancia asociada a la tercera medida indicada por los encuestados: mejorar los salarios docentes. Una propuesta que posee gran adhesión en países como Brasil, Nicaragua, República Dominicana, Venezuela y Argentina. Así mismo, 77% de los encuestados considera bueno o muy bueno el conocimiento que el profesorado tiene sobre los contenidos que debe enseñar; 71% afirma que es buena o muy buena su capacidad de enseñanza; y 65% tiene una opinión positiva sobre la frecuencia con que los docentes dictan sus clases. La permanente crítica que se cierne sobre el profesorado parece contrastar con una opinión pública que lo valoriza y reconoce.

Vale destacar que, aunque la encuesta no incluyó España, esta visión positiva del profesorado y de la educación pública también caracteriza a la sociedad española. Un estudio revelado recientemente por este periódico muestra que la enseñanza pública es la segunda institución más confiable del país, después de los médicos. Los bancos y los partidos políticos figuran en último lugar, la Iglesia Católica en décimo. A pesar de todo lo que se machaca contra la escuela pública y el profesorado, las sociedades parecen mas cautelosas y, especialmente, respetuosas del trabajo que realizan los centros educativos.

La encuesta de la OEI tuvo una amplia difusión en Latinoamérica, aunque buena parte de los periódicos y las agencias de información destacaron su lado negativo y crítico. Diversos medios aprovecharon la oportunidad para hacer irrelevantes listas comparativas, ocultando o silenciando datos significativos y, especialmente, esperanzadores. Una tendencia que refuerza las observaciones aquí realizadas y que nos alerta sobre la necesidad de no confundir la opinión de la gente común con la de aquellos que opinan en su nombre. También, sobre la importancia de mirar a la escuela pública con un poco más de respeto.

La opinión pública y la publicación de opiniones son territorios en disputa. Reconocer los méritos que la sociedad identifica en la escuela pública no significa que debamos conformarnos con el estado actual de nuestros sistemas escolares ni, mucho menos, jactarnos de conquistas democráticas que aún no hemos alcanzado. El derecho a una escuela pública de calidad es aún una deuda pendiente en casi toda América Latina. Sin embargo, debemos evitar que la crítica democrática a un aparato estatal que ha demostrado ser ineficiente y casi siempre reactivo a los derechos ciudadanos, no se confunda con el canto de sirenas que entonan los que hacen de la crítica a la educación una coartada para la privatización de la escuela pública. En Latinoamérica han habido avances políticos significativos y así parecen reconocerlo quienes responden esta encuesta. Avances que abren una perspectiva de esperanzas y anhelos. En definitiva, nunca está demás destacar que en esa escuela pública de todos los días, con sus limitaciones y condicionalidades, pero con un enorme potencial democrático, se teje el destino de nuestros países.

Tomado de: http://blogs.elpais.com/contrapuntos/2012/09/la-educacion-publica-no-tiene-quien-le-escriba.html

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Exportación no tradicional

Autor: Mariano Tacchi

Nueva Zelanda, lugar que ya es conocido por los programas »work and travel», está haciendo una fuerte apuesta por atraer no sólo a más turistas, sino que a interesados en su mercado más emergente: la educación superior. Varios chilenos que han respondido a ese llamado cuentan su experiencia.

Según el Instituto de Estadísticas de la Unesco, en 2012 el número de chilenos estudiando en el extranjero era de 8.814 y los destinos más recurrentes eran Estados Unidos (24 por ciento) y España (16 por ciento). En el otro extremo, el uno por ciento estaba en Nueva Zelanda, un destino que aunque todavía poco masivo, en cinco años casi ha duplicado el número de locales que ha recibido, y en 2015 tenía a 700 chilenos estudiando ahí.

Para muchas personas en este país, la ex colonia británica aún es un destino y lugar poco conocido, salvo por filmes que se han rodado en su territorio, como la saga de películas El señor de los anillos de Peter Jackson o la próxima película de Scarlett Johansson, Ghost in the Shell. Pero sí ha logrado despertar gran interés a través de medidas específicas como por ejemplo los programas “work and travel”, que se popularizaron a comienzos de esta década y que son un tipo de visa especial, que permite que gente joven viva en el país por un año y trabaje para costear su estadía.

Pero a la par de eso, en los últimos años el territorio kiwi (como se le dice comúnmente a sus habitantes) se ha ido convirtiendo en punto de atracción para estudiantes de todo el mundo. De hecho, el nuevo mercado de Nueva Zelanda es la educación internacional, que es hoy la quinta industria más grande del país y que en 2014 contribuyó con  casi tres mil millones de dólares al producto interno bruto.

Los neozelandenses se enorgullecen de vivir en un país con alto nivel de desarrollo e integrado culturalmente, y en eso influye mucho la calidad de su sistema educativo, el que aparece permanentemente en los primeros lugares en las mediciones internacionales. Durante los años 80 y 90, el gobierno realizó profundas reformas en el sistema público escolar para mejorarlo. A nivel de educación superior el país tiene ocho universidades públicas –no existen las privadas-  que tienen un amplio espectros de programas de pregrado, máster y doctorado que son mundialmente reconocidos. A esos se suma el sistema público de politécnicos e institutos tecnológicos, distribuidos por el país con cursos académicos y de enseñanza de oficios.

Ahora, los decididos neozelandeses están tratando de atraer a gente hacia esos centros de estudios. Por eso en marzo organizaron en Chile una feria universitaria en el Hotel W de Santiago, a la que más de veinte instituciones del área llegaron a mostrar qué ofrecen. La actividad fue organizada por Education New Zealand, una oficina de gobierno que se dedica específicamente a fomentar a ese país como un destino para ir a estudiar. “Chile y Nueva Zelanda tienen una larga y estable relación bilateral de más de 40 años, siendo uno de sus pilares la educación”, cuenta Lisa Futschek, directora regional para América y Europa de la organización. “Los estudiantes chilenos traen diversidad a las salas de clases neozelandesas, lo que es muy agradecido y potenciado en todos los sectores”, agrega.

Patricia Ramírez

Educado por kiwis

Hay varias características geográficas que no sólo hacen fácil para el chileno adecuarse en Nueva Zelanda, sino que también implican que hay muchos intereses en común: si dibujamos una línea recta ficticia desde Auckland –una de las ciudades más al norte de ese país– hasta Chile, esta llegaría a la altura de Concepción, por lo que los climas en general son similares a los que conocemos. A eso sumémosle montañas, largas franjas de mar y las corrientes heladas del Pacífico. Ellos, al igual que nosotros, tienen productos marinos, cordero y vino. Pese a las similitudes de clima, geografía e incluso alimentación, las diferencias están en el capital humano. Así al menos lo cree William Pereira, chileno que llegó a seguir estudios de horticultura al politécnico de la Universidad de Otago, ubicado en Central Cromwell, un lugar en la isla Sur y que tiene un clima muy similar al de Coyhaique. Allí se encuentra el campus de William, al cual llegó hace cerca de seis meses con una beca del programa Técnicos para Chile del Mineduc. Tras analizar las posibilidades en distintos países, optó por la isla “porque posee un clima muy similar al nuestro y la agricultura dentro del país juega un rol muy importante al igual que en Chile”. Le ha llamado la atención el ritmo de estudio que explica que es más relajado pero sin dejar de lado la exigencia: “Calidad no es cantidad”, es la forma en que él describe la educación kiwi.

Cuenta que aunque en su institución actualmente hay dos chilenos, eso cambia en el verano “cuando llegan muchos latinos a la isla Sur para trabajar en las cosechas de distintos frutales”. Estos no vienen sólo de los programas de “work and holiday”, sino que también hay estudiantes como él, ya que a los alumnos extranjeros les permiten trabajar hasta 20 horas semanales durante el semestre y a tiempo completo en verano, para que puedan generar ingresos, lo que no ocurre en otros países.

Algo parecido a lo que dice William destaca desde la Universidad de Victoria, en Wellington, la bióloga Olivia Vergara, quien llegó hace cuatro años a realizar su PhD en Biología de la Conservación: “Te cuidan mucho, si estás estresado, te apoyan y son menos competitivos. Cuando en mi grupo de laboratorio alguien logra un avance, discutimos entre todos para mejorarlo, no como en Chile. Nadie trata de quitarte tU descubrimiento, sino que te ayudan a potenciarlo”. Ella decidió cruzar el Pacífico siguiendo la recomendación de uno de sus profesores en la Universidad de Concepción. “Trabajé mucho tiempo en Chile y acá llegué a un proyecto más grande que tiene que ver con los mamíferos pequeños introducidos y que se convierten en plagas”, cuenta.

La bióloga ambiental Patricia Ramírez se vino desde la Universidad de Chile a la de Victoria en 2013 atraída por los estudios que estaba haciendo el profesor que hoy es su tutor. “Su investigación sobre restauración de población animal me gustó mucho. También los lugares donde se hacía el trabajo en terreno me parecieron atractivos, por lo que decidí venirme”, cuenta. Mientras realiza su PhD en Ecología y Biodiversidad, cuenta que su postulación no fue sencilla, pues además de lograr ser aceptada en la universidad tuvo que pasar por el proceso de Becas Chile, el programa del Mineduc que entrega fondos para realizar estudios de postgrado en el extranjero.  La iniciativa de gobierno no es la única que existe: gran parte de las instituciones neozelandesas ofrecen becas para estudiantes de buen nivel de otros países. La bióloga ya lleva tres años allá pero sigue asombrada por la calidad de vida universitaria y el acceso a diferentes herramientas para hacer sus investigaciones. También destaca que los neozelandeses “tienen la mente muy abierta y les interesa traer a varias personas que puedan hacer un cambio constructivo y trabajar”, comenta.

William Pereira

Tú me das y yo te doy 

La comunidad de estudiantes en el país kiwi está dominada por los chinos e indios, que juntos son la mitad de los extranjeros que cursan estudios de educación superior ahí. Los chilenos son un porcentaje menor del total, pero con todo, son la segunda comunidad de latinos después de los brasileños. Según datos del gobierno de Nueva Zelanda, los chilenos que van a estudiar allá optan principalmente por hacerlo en áreas ligadas a la agricultura y los estudios ambientales (25 por ciento), seguido por campos de estudio mixtos (13 por ciento), estudios sociales (12 por ciento), salud (11 por ciento) e ingeniería (7 por ciento).  Lisa Futschek, directora Regional de Education New Zealand, explica que el interés de su país no es “sólo atraer a estudiantes chilenos a cursar carreras. Nueva Zelanda presenta una gran oportunidad para desarrollar investigaciones en conjunto”, comenta.

Como las universidades están en distintas partes del país, los chilenos no se concentran en un sólo lugar o en las grandes ciudades, sino que se reparten en distintos puntos, lo que promueve el intercambio cultural con los dueños de casa y alumnos de otras partes del mundo.

María Jesús Valdés

Así es como Paulo Lagos ha aprendido que en Nueva Zelanda “todas las profesiones son bien vistas. Se puede ser desde basurero hasta manejar tráfico y ganas un buen sueldo y te tratan con el mismo respeto que a un doctor”. Su polola, María Jesús Valdés, destaca la preocupación medioambiental de los kiwis: “Hay una cultura muy consciente con el planeta. Muchas casas reciclan, hacen compost, huertos. Todos intentan comer saludable y orgánico”, explica la estudiante de un PhD en Investigación de Mamíferos Marinos.

Llegaron a Nueva Zelanda de vacaciones  y se quedaron maravillados con los paisajes del país, que además les ofrecía buenos programas en sus respectivas áreas de estudio. Ambos postularon a la Universidad de Otago y quedaron, donde ahora trabajan y estudian. “Decidimos no postular a Becas Chile porque te obligan a volver y no te garantizan una inserción laboral”, cuenta María Jesús. Mientras que ella trabaja en terreno y como guía turística en las islas cercanas, Paulo actualmente está tratando de medir el impacto climático sobre el krill: “Acá se me abrieron las puertas con muchas herramientas con las que podría hacer muchas cosas”.

Tomado de: http://www.latercera.com/noticia/exportacion-no-tradicional/

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“Equívoco” Oportuno apaga melhores escolas públicas do quadro do enem, dando forÇa ao discurso da privatizaÇÃo

Ficou debaixo do tapete todo o investimento feito nos últimos anos, inclusive na própria realização da prova, para os milhares de alunos dos 275 Institutos Federais que oferecem ensino médio e técnico ao mesmo tempo. Não por acaso, o ensino técnico integrado foi uma das principais bandeiras do governo de Dilma Rousseff. Com a exclusao de seus resultado, no entanto, apresenta-se uma realidade piorade, que fortalece o discurso de que o ensino público não tem qualidade e necessita de um choque de gestao.

Brazilian acting President Michel Temer (R) speaks with his Education Minister Jose Mendonca Filho during a meeting with the Business Leaders Mobilization for Innovation Committee at the National Industry Confederation building in Brasilia on July 8, 2016. / AFP / EVARISTO SA (Photo credit should read EVARISTO SA/AFP/Getty Images)

O ministro da educação, Mendonça Filho, ao lado de Temer durante encontro com empresários em Brasília

Foto: EVARISTO SA/AFP/Getty Images

Há anos, existe uma campanha concertada para privatizar gestao da educacao privatrizar a gestao da educacao pública, que ganhou mais força desde o empossamento do novo governo deste ano. O interesse – com fins obviamente lucrativos – de empresas privadas pelo orçamento público da educação é foco de debates em vários países, como EUA, Chileo Reino Unido e Argentina, onde os resultados prometidos nem sempre batem com a realidades. O gasto público em todos os níveis de ensino atingiu 6,6% do PIB em 2013, que, em valores atuais, ficaria em torno de R$ 400 bihoes.Logo após a divulgação dos resultados, no dia 4, o ministro da educação Mendonça Filho, disse à rádio Jovem Pan que os resultados do Enem pediam uma «acao urgente», e essa ação seria a reforma do Ensino Médio. A presidente do Inep, Maria Inês Fini, também defendeu a reforma durante a reuniao de apresentacao dos dados: “Os resultados do Exame Nacional do Ensino Médio (Enem) de 2015 por escola reforçam a imperiosa necessidade de se reformar o ensino médio brasileiro”. Nenhum dos dois se manifestou após o Inep admitir o erro.

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A presidente do Inep, Maria Inês Fini.

Foto: Isabelle Araújo/MEC

A primeira vez que Fini ocupou cadeira no Inep foi entre 1996 e 2002, no governo de Fernando Henrique Cardoso. Participou da criação e implementação do Exame Nacional do Ensino Médio (Enem), quando ele era usado apenas para avaliar o desempenho dos estudantes de ensino público. Foi em 2009 que o exame tomou as dimensões que tem hoje, tornando-se a principal porta de entrada para o ensino superior, além de certificação do ensino médio público.A publicação do ranking gerou uma onda de críticas no setor. O Instituto Nacional de Estudos e Pesquisas Educacionais (Inep), responsável pela divulgação das notas, explicou que a ausência dos institutos federais foi resultado de uma interpretação errada da equipe técnica e que os resultados obtidos pelos Institutos Federais será processado e divulgado “tão logo seja possível”. O Inep respondeu às perguntas do The Intercept Brasil por email:

“A definição das escolas cujos resultados no Enem 2015 seriam calculados e divulgados pelo Inep foi realizada de acordo com a portaria nº 501, de 27 de setembro de 2016. Houve, contudo, um equívoco na interpretação da legislação por parte da equipe técnica que fez os cálculos para a divulgação dos resultados do Enem 2015 por Escola e por isso os Institutos Federais não foram incluídos. Sendo assim, a administração atual do Inep decidiu processar os resultados dos Institutos Federais no Enem 2015 e divulgar tão logo seja possível.”

Não foi a primeira vez que a equipe técnica ligada ao Ministério da Educação, sob o comando do ministro Mendonça Filho (DEM-PE), cometeu “equívocos” em relação ao ensino médio público e, após manifestações da sociedade, precisou voltar atrás, minimizando os impactos, num tom de “não é bem assim”. Em setembro deste ano, afirmou ter divulgado a «versao errada» da Medida Provisória 746, que reestrutura o currículo do ensino médio do país. A versão corrigida foi publicada em edicao extra do Diário Oficial da União, devolvendo a obrigatoriedade de artes, educação física, filosofia e sociologia até que seja concluída outra etapa da reforma.

A retirada maciça dos campi de institutos federais causa uma distorção no retrato, “fica aquela ideia de que as instituições públicas são todas ruins”.

O ERRO TÉCNICO não tinha sido a primeira resposta do instituto. Denio Rebello Arantes buscou explicações quando notou a ausência da escola que ele dirige, o Instituto Federal do Espírito Santo (Ifes), a então melhor escola pública do país. Sua instituição tinha sido a 22ª colocada no ranking geral (que inclui públicas e particulares), segundo o Enem 2014.

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Denio Rebello Arantes, reitor do Instituto Federal do Espírito Santo

Foto: Divulgação

“Primeiro eles disseram que era isso mesmo, que a portaria mandava isso. Depois teve uma segunda resposta, dizendo que iriam liberar os resultados”, afirma Arantes em entrevista ao The Intercept Brasil. Em sua primeira resposta aos questionamentos do Ifes, o Inep respondeu que “os Institutos Federais faziam parte do público alvo na edição de 2014, mas não na de 2015”. O edital do Enem 2015, no entanto, dedica um anexo inteiro à lista de institutos federais participantes.O Inep voltou atrás depois da repercussao no Conselho Nacional das Instituições da Rede Federal de Educação Profissional, Científica e Tecnológica (Conif) se manifestar pedindo uma reunião com o instituto.

“As instituições da rede vêm crescendo positivamente no ranking. Portanto, tínhamos uma expectativa diferente para a divulgação do resultado. Cabe-nos, agora, dialogar e tentar reverter esta situação”, protestou o presidente da confederação Marcelo Bender Machado em nota divulgada pela organização.

O Conif já pediu ao Inep o número de alunos afetados pelo «equivoco» estima-se que existam 250 mil estudantes matriculados na rede federal de ensino técnico integrado.

Dos 275 institutos e centros de educação tecnológica federais que haviam sido incluídas na divulgação do ano passado, apenas 12, ou 4% do total, estão presentes na lista de divulgação deste ano. E isso não significa que seus alunos não fizeram a prova, pelo contrário: eles estão impossibilitados de ver os resultados no exame e, por consequência, de atestarem a conclusão do ensino médio, já que a prova serve como certificado de conclusao de curso.

“Se certificamos os alunos, como não temos o resultado? Chega a ser um desperdício de dinheiro público avaliar esse monte de gente e depois não dar o resultado”, questiona Arantes. Para ele, a retirada maciça dos campi de institutos federais causa uma distorção no retrato, “fica aquela ideia de que as instituições públicas são todas ruins”. Mas ele diz preferir “acreditar que foi um erro”.

Tomado de: https://theintercept.com/2016/10/06/equivoco-oportuno-apaga-melhores-escolas-publicas-do-quadro-do-enem-dando-forca-ao-discurso-da-privatizacao/

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¡Por favor, no me digan que soy normal!

Por: Daniel Comin

Una de las más extendidas propuestas en la intervención en el autismo es normalizar, es como un dogma que nadie se cuestiona. Hay que generar entornos normalizados para que la vida de la persona con autismo se normalice bajo una norma, todo muy normal. Muy normado.

Claro que si luego le preguntas a la gente ¡qué diantres es eso de la normalidad!, tienes tantas respuestas como personas. Es decir, que en realidad no tenemos ni idea de qué narices hablamos, pero pretendemos que un grupo de personas se adapte a esa presunta normalidad. Muy normal todo ¿no creen?

Porque en realidad normalizar implica incrustar a la persona en una norma, te guste o no esa norma, y si no te gusta pues te fastidias. Y esa norma, pretende básicamente ajustar la realidad de alguien a unas determinadas reglas o criterios de comportamiento social, que la verdad, no tengo claro quien las dicta.

En diversas ocasiones he hablado sobre la naturalización de los procesos de aprendizaje, esta naturalización no es otra cosa que dar las herramientas necesarias a alguien para que pueda vivir en un entorno diferente al suyo propio. Es convertir -un espacio o lugar- en una zona donde los acontecimientos sucedan de forma no condicionada por reglas establecidas, sino por reglas al uso de los que en ese momento habitan ese espacio.

Naturalizar es vivir de forma no condicionada, sin nada artificial que regule la libertad de cada persona. Tampoco es una loa a la anarquía, todo lo contrario, es el respeto a una ley natural, acorde siempre a principios éticos, de la libertad y el ejercicio del libre albedrío. Esta visión de la naturalización huye de la norma, de los preestablecido, de lo inamovible, del modelo dirigista y fósil que durante mucho tiempo se lleva imponiendo a las personas. Tomás de Aquino (1225-1274) se refería a la ley natural como: Una ordenación de la razón destinada al bien común, en virtud de su inteligencia y libre albedrío, el hombre es amo de su conducta. A diferencia de las cosas del mero mundo material, él puede variar su acción, actuar, o abstenerse de actuar, como le plazca. Aun así, él no es un ser sin ley en un universo ordenado.

Hay cosas que la normalidad nos roba, pero nadie parece percatarse de ello. Y es algo que las personas con autismo tratan de enseñarnos a nosotros, los neurotípicos de mentes cuadradas y embotadas de tanta norma. La normalidad no te deja ver la belleza de la diversidad, mata tu creatividad, apaga tu imaginación, no te deja pensar; la normalidad te convierte en normal. A más normalizadas están las sociedades, más adoran -paradójicamente- a los diferentes ¿Curioso no creen? Y es que los diferentes son siempre más creativos, librepensadores, innovadores,…, en suma, son más libres. Y por eso, los normales adoran a los diferentes. A los normales les gustaría ser libres.

¿Queremos condicionar la libertad de las personas a través de la normalización de sus vidas? Pues no, no se pretende condicionar la libertad, ¡lo que se pretende es eliminarla! Eso hacemos sin darnos cuenta con millones de niños en todo el mundo, muchos de los cuales -por cierto- tienen autismo.

Cuando unos padres de un niño con autismo pretenden (condicionados fuertemente por su entorno y educación) normalizar a su hijo, es decir, tener un hijo “normal”, no caen en la cuenta de lo que su hijo perderá al ser embutido en la norma. Ser diferente no es malo, lo malo es que te juzguen por ser distinto, aunque ya saben, en el fondo la gente envidia a los diferentes.

Con esto tampoco pretendo decir que hay que dejar que vivan a su aire (que hay mucho fenotipo ampliado y mucha gente “normal” leyendo esto). Dar apoyos, educación, herramientas, medios,.., a la persona con autismo es básico, pero no para normalizarlos, sino para que puedan ejercer su vida por sí mismos, desde su propia libertad, no desde la imposición de reglas y condiciones sociales que les va a costar mucho entender, indistintamente del nivel de apoyos que puedan, a lo largo de su vida, requerir.

En el autismo se habla de la tríada de Wing (dimensiones alteradas en el espectro del autismo: trastorno de la reciprocidad social, trastorno de la comunicación verbal y no verbal y ausencia de capacidad simbólica y conducta imaginativa. Aunque luego añadió los patrones repetitivos de actividad e intereses), que pretendía, no solo explicar, sino definir los aspectos nucleares del autismo. Yo, de forma totalmente arrogante, me he permitido proponer mi propia tríada, no para definir, sino para intervenir: Integración Sensorial, Comunicación y Emociones. Esta tríada se debe basar siempre en un modelo natural, que dé a la persona la capacidad de desarrollarse como tal, sin tener que vivir de forma acompasada a criterios preestablecidos, sino que, sea la misma persona la que pueda decidir por sí misma.

Esas herramientas deben permitirle interactuar con el mundo que le rodea, deben permitirle comprender, pero sobre todo, deben dar un principio de autodeterminación e independencia, si no fomentamos eso desde niños, mal futuro le podemos augurar a la persona. Debemos enseñar a vivir, y no a sobrevivir.

Así que: ¡Por favor, no me digan que soy normal!

Tomado de: https://autismodiario.org/2016/08/20/por-favor-no-me-digan-que-soy-normal/

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Pedagogía e información

Por. César Emilio Torres N.

Un buen maestro debe ser un buen comunicador. Estar dispuesto a entrar en relación con sus discípulos receptores y transfórmalos en perceptores con quienes se establece una comunión. La Educación asociada a la Comunicación revela el proceso e importancia de estos dos aspectos para el desarrollo del individuo en el marco social.
De la lectura sugerida y discusión en clases, complementada con lecturas adicionales, se desprende que en esta simbiosis participan las ciencias relacionadas a la comunicación. Para dar la interpretación propongo los siguientes esquemas:
Psicología y comunicación
La Psicología denominada como la ciencia del alma, suma la experiencia, la conducta y de visión integral. Esta en el proceso de la comunicación, se determina en tres niveles a saber: Nivel individual – Canal-Personal; Nivel Interpersonal-2 individuos con capacidades-Formado por estereotipos; Nivel Grupal-Relaciones con los otros-Medios de Comunicación afecta la persona.
En este proceso el enfoque tradicional concibe la transmisión de una serie de contenidos dominados por el docente, bajo la premisa que el profesor lo sabe y el alumno no, y lo convierte, como lo denominó Paulo Freire, como la educación bancaria, donde el alumno recibe una serie de depósitos de conocimientos, para inculcar nociones y que este memorice y repita.
Un buen educador debe ser un buen comunicador. Estar dispuesto a entrar en relación con sus estudiantes como  perceptores con quienes se establece una comunión. El código es un elemento del mensaje que trabaja el comunicador-educador y lo expone de un modo eficaz y eficiente. Este modelo, por las nuevas redes de interacción, sustituye al sistema educativo tradicional, parecido al fin de los medios de masas.
Sociología y comunicación
Un aspecto para el orden, lleva a incluir la sociología en el análisis como una ciencia que permite interpretar la realidad social y los fenómenos sociales, en un campo normativo entre el deber ser y lo que realmente es.
Ciertamente, ser maestro y comunicador es una especie de arquitecto de la conducta humana, practicante de la ingeniería del comportamiento. Desde el enfoque de la sociología crea vínculos entre la educación y la comunicación en los ámbitos del contexto social. No puede haber sistema social si no hay comunicación. El estatus que creado a quienes participan del proceso se vincula desde los aspectos de la edad, el sexo, la religión, la ideología, la posición política, los ingresos, las creencias y sobre todo el entorno donde crece.
En los medios de comunicación converge la importancia y el fenómeno que en definitiva desde el enfoque sociológico explica los efectos en la evolución de las sociedades contemporáneas.
Una razón filosófica
En ese proceso, ¿por qué se comunica el hombre? Pero es que, ¿en realidad se comunica? Este tema abordado concluye en tres interrogantes. ¿Cómo se comunica el hombre con el mundo?, ¿cómo es percibido? y ¿cómo logra comunicarse?
La articulación de la psicología, sociología y filosofía como ciencias para el estudio y la comprensión del individuo y la sociedad muestra los efectos de los medios.
La combinación del proceso de comunicación con el modelo educativo aspira a que los medios masivos se conviertan realmente en medios para la comunicación. Para ello deben empezar por transformarse de un modo profundo y radical. Bajo este esquema lo mas importante no es qué se aprende (contenidos) sino cómo se aprende (procesos). El análisis y la crítica prevalecen sobre la memorización, donde el profesor es un asesor del aprendizaje y el alumno es sujeto de su propio aprendizaje.

Leer más en: http://www.elmundo.com.ve/Firmas/Cesar-Emilio-Torres-N-/Pedagogia-e-informacion.aspx#ixzz4MsS7LV2e

Imagen: internacional.uabc.mx/uabcscholarship/spanish/images/campus-mexicali/facultad-de-pedagogia-e-innovacion-educativa/nos-destacamos/nos-destacamos-big.jpg

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Las «arritmias» del ritmo académico en Europa

Europa/Euronews

Millones de niños han vuelto este martes a la escuela en Italia, España y Alemania. Es una mera coincidencia, ya que el curso escolar no empieza ni termina al mismo tiempo en la mayoría de los países europeos, aunque, por lo general, existen grandes similitudes en todo el continente.

En la mitad de los países, los niños vuelven a clase a principios de septiembre, aunque los hay más “tempraneros”, en los que las aulas se vuelven a abrir entre el 8 y el 31 de agosto.

Los países del sur son los más tardíos, incluyendo en esta franja no solo a los de la ribera del Mediterráneo, sino también a Bulgaria, Luxemburgo y Rumanía. Aquí las clases suelen comenzar en la segunda mitad de septiembre.

La distribución de las vacaciones durante el año escolar también presenta particularidades, con la excepción del periodo navideño.

En 17 países los niños tienen una o dos semanas de descanso antes de la llegada del invierno. En otros, las vacaciones de otoño, simplemente, no existen.

En Navidad, casi todos los países cierran sus escuelas durante dos semanas. Las excepciones son Hungría y Polonia, donde solo hay una semana, y Suecia, donde hay tres semanas de vacaciones.

También hay un periodo de descanso entre Navidades y Semana Santa. En 18 países, dura una semana. En Francia y Polonia, las conocidas como “vacaciones de la nieve”, son dos semanas.

Las mismas variaciones se presentan durante la Semana Santa que, según la ubicación geográfica, supone una, dos o tres semanas sin clase. Los menos afortunados se conforman con 4 días.

La fecha de finalización del año escolar oscila entre finales de mayo y la segunda quincena de julio. A nadie extrañará, pues, que las vacaciones de verano supongan apenas 6 semanas sin clase para un alumno alemán, holandés o británico y 14 o 15 semanas para los escolares de países como Italia o Bulgaria.

Si lo que se tiene en cuenta es el número de días de clase también hay diferencias remarcables. En Francia, los estudiantes de primaria van de media al colegio unos 162 días al año. En Italia y Dinamarca, son 200 días.

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Democracia, civismo y educación cívica

Por: Carlos Ornelas

El artículo 3 de la Constitución considera a la democracia “no solamente como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo”.

El vocablo civismo surgió con la Revolución Francesa y la secularización del Estado. A grandes rasgos significa la aceptación de reglas que permiten a los humanos vivir en sociedad, respetar los derechos de los demás y cumplir con las obligaciones comunes.

Educación cívica o educación ciudadana o, en México, formación cívica y ética —de acuerdo con la propuesta curricular para la educación obligatoria que hace a SEP— se plantea como un espacio “formativo que propicia en los estudiantes la reflexión, el análisis, el diálogo y la discusión en torno a principios y valores que contribuyen en los alumnos a conformar una perspectiva ética y ciudadana propia, en su actuar consigo mismo y con los demás”.

Desde la polis griega, el ejercicio de la democracia requiere de un ambiente de debate y consenso dentro de la libertad. No obstante, a lo largo de la historia los enemigos de la democracia han gobernado sobre pueblos y naciones. La democracia, como régimen político de cierta envergadura, apenas tiene poco más de 200 años de vida. ¡Y siempre bajo amenaza!

En la historia de México la democracia es más joven aún. Apenas comenzamos a vivir su experiencia y, para desgracia de la nación, la desilusión cunde por dondequiera porque los políticos la deprecian con sus acciones. A pesar de ello, los ánimos democráticos sobreviven y se abren campo.
No que se quiera comprar todo lo que se dijo en la séptima edición del Foro de la Democracia Latinoamericana —organizado por el Instituto Nacional Electoral y la Universidad Nacional Autónoma de México— pero hay asuntos que vale la pena considerar porque muestra afanes institucionales por avanzar por el camino democrático.

Por causas que desconozco, el rector de la UNAM, Enrique Graue, no participó en el Foro. El secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, fue quien le entró al tema de la educación cívica. Dijo cosas interesantes, claro, de acuerdo con la línea política que maneja. Tal vez lo más llamativo fue que no se encasilló en la formalidad de la formación cívica y ética que, al final de cuentas, desemboca en nociones de derecho positivo y en sugerencias de actividades escolares.

Hubo dos partes centrales en su argumentación. Primera, la Reforma Educativa es democrática porque terminó (todavía no) con un sistema clientelar y corrupto de asignación de plazas y puestos. Con ello, según Nuño, se encumbra al mérito sobre relaciones corporativas. Lo cual es una ventaja con respecto a lo que teníamos, pero eso no elimina prácticas verticales y autoritarias que todavía sobrellevan maestros y alumnos.nuño-cide6

Segunda, Nuño alegó que el ejercicio de la democracia requiere de una pedagogía para debatir, argumentar, respetar, ver puntos de vista y tener una conciencia de la pluralidad que tiene la democracia. Ésa es la parte del debate político que se opone a la diatriba y al insulto. Además, complementó: “También requiere una pedagogía muy importante, de la que a veces se habla poco, y que es fundamental: la del respeto a las reglas”. Ésa es la forma de alcanzar consensos, la otra porción del ambiente político.

Sin estos elementos, la democracia siempre será frágil, expuesta a los ánimos autoritarios y a la supervivencia de relaciones corporativas. Éstas son las que impiden que la democracia sea como la define el artículo tercero.

Los críticos dirán —algunos tal vez con razón— que no son más que palabras. Pero prefiero apostar por que se lleven a la práctica —incluso con la presión desde abajo— a nada más juzgar y pensar que es imposible.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/democracia-civismo-y-educacion-civica/

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