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La violencia no puede tener la última palabra

Por: Dinorah García Romero 

El impacto de la muerte de cinco personas o más en Higüey, además de ser un drama humano doloroso, se convierte en un drama económico; porque no incentiva el turismo libre y divertido. Por el contrario, se produce un miedo colectivo y se retrae la vida en los diferentes ámbitos.

La sociedad dominicana observa, con pavor, la espiral de violencia que se reproduce en diversos puntos geográficos del país. Esta situación, además de concitar la atención de la ciudadanía, está generando más inseguridad personal y social. Cuando en una sociedad la población se ve asaltada por el temor, se produce un desequilibrio en el desarrollo humano de la colectividad. El ambiente de temor, no solo crea inseguridad, sino que produce un aislamiento progresivo en las personas y, por tanto, una ruptura del canal comunicativo que ha de haber entre los diferentes actores de la sociedad. La violencia sicológica, verbal y física está adquiriendo más fuerza cada día en el ámbito familiar, laboral y social. Todo no tiene como fuente la pandemia que nos afecta. Esta carrera veloz de la violencia tiene raíces históricas y estructurales.

Hoy esta violencia se ha diversificado y se ha apropiado de los referentes que aporta la sociedad del conocimiento. Así, adquiere fuerza la violencia característica de los medios electrónicos, de las redes sociales y de los nuevos equipos supersónicos que se construyen con el falso título de la autodefensa de las naciones. La República Dominicana no cuenta con estos equipos sofisticados; pero posee otros que, aunque tienen una naturaleza rudimentaria, también ejercen violencia. Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional conocen y aplican estos equipos y sus procedimientos.

Los últimos hechos de violencia hasta llegar al crimen, como los ocurridos en teteos clandestinos; las muertes producidas en Sabana de la Mar y las ocurridos recientemente en Higüey, nos ponen en estado de alerta nacional, familiar e institucional. No podemos leer tranquilamente estas informaciones. Nuestro compromiso como ciudadanos corresponsables del bienestar y desarrollo del país nos exige acción mancomunada. Es el momento de abandonar la postura de ver estos hechos como algo aislado, que no inciden en la vida, en la sicología y en el desarrollo de la sociedad dominicana. Esto no es verdad, los hechos de violencia sistemáticos van erosionando, no solo la dignidad, sino el desarrollo de las zonas donde se producen y del país. El impacto de la muerte de cinco personas o más en Higüey, además de ser un drama humano doloroso, se convierte en un drama económico; porque no incentiva el turismo libre y divertido. Por el contrario, se produce un miedo colectivo y se retrae la vida en los diferentes ámbitos.

La ciudadanía en general, las instituciones del Estado y las instituciones académicas han de coordinar esfuerzos para debilitar sustantivamente las raíces de la violencia en la sociedad dominicana. Los actos delincuenciales no surgen de forma espontánea, se incuban en la vida cotidiana de la familia, de las instituciones, de la sociedad. Es necesario, por tanto, una determinación conjunta que esté orientada a trabajar la pedagogía de la paz. Esta pedagogía ha de convertirse en un foco central en las instituciones de educación superior, en la familia y en las instituciones públicas. No bastan programas coyunturales, ni mucha publicidad. Lo que se necesita es la puesta en ejecución de procesos sistémicos que reduzcan al mínimo la violencia doméstica, social e institucional.

La violencia tiene múltiples causas, de las cuales dos ocupan la primacía: la desigualdad institucionalizada y la colocación de los jóvenes en la orilla laboral, en la orilla del desarrollo. En estas condiciones la pedagogía de paz es un mito, pero hay que intentar hacer lo más que se pueda. Si las raíces de la violencia son estructurales, el trabajo que se puede hacer es mínimo; pero no debemos abandonar la idea y el compromiso de trabajar la pedagogía que proponemos. Simultáneamente se pueden poner en ejecución estrategias que orienten la acción del Estado hacia cambios significativos. Estas transformaciones han de reducir la fuerza de los factores que fundamentalmente generan la violencia hasta dentro del mismo Estado. Los medios de comunicación tienen un papel clave para contribuir con la pedagogía de la paz que hemos de construir entre todos. La violencia no puede tener la última palabra. No. La violencia ha de ser desterrada para abrirle paso a una cultura humanizante y estabilizadora

Fuente: https://acento.com.do/opinion/la-violencia-no-puede-tener-la-ultima-palabra-8968807.html

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Clases presenciales y el futuro del modelo híbrido en México…

Por: Abelardo Carro Nava

Hoy, desde Palacio Nacional, se habla de un regreso a clases presenciales en próximos días…

Trasladar la escuela a la casa no fue la mejor decisión que la Secretaría de Educación Pública (SEP) tomó al inicio de la pandemia pues, como se sabe, la escuela es por excelencia el espacio en el que ocurren una serie de interacciones de gran valía para la generación y adquisición de aprendizajes formales en los estudiantes. ¿Por qué fue tan necesario e indispensable que, tanto profesores y alumnos, agotaran los contenidos de un plan de estudios durante el ciclo escolar 2020-2021 o, mejor dicho, porqué no se propuso, desde la propia Secretaría, la dosificación de contenidos o el desarrollo de actividades relacionadas, por ejemplo, con la lectura y escritura situadas en el propio contexto de los educandos para favorecer dichos aprendizajes puesto que las condiciones de vida de los padres de familia de los niños, niñas y adolescentes (NNA) son tan diversas?, ¿acaso no se contaba con un diagnóstico de esas condiciones cuando el propio Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publica continuamente indicadores sobre ese rubro?

En este sentido, hasta el hartazgo se ha dicho que la contingencia sanitaria visibilizó los males que padece el Sistema Educativo Mexicano (SEM), y esto es cierto porque, quienes cotidianamente transitábamos por diferentes espacios educativos y no educativos, pudimos observar las brechas de desigualdad existentes en una comuna, municipio, estado o región, aunado, desde luego, a las evidentes desigualdades entre escuelas públicas ubicadas en dichos contextos. La falta de agua, energía eléctrica, sanitarios, drenaje, espacios o aulas con mobiliario adecuado, internet, etcétera, contrastaba con aquellas que sí los tenían o, al menos, con la mayoría de ellos.

Es cierto, esto ha sido el lastre que se ha venido arrastrando desde hace muchas pero muchas décadas. Y con esta realidad, a veces lacerante, esta Secretaría diseñó un esquema denominado Aprende en Casa que, como sabemos, fue de poca utilidad, dado que el número de estudiantes y profesores que hicieron uso de la televisión y radio, no fue el esperado.

Y no fue el esperado porque quien conoce perfectamente las condiciones de vida de sus alumnos y de sus familias son las maestras y los maestros. Docentes que, independientemente de su grado de compromiso y responsabilidad con su labor, diseñaron sus propias herramientas de trabajo para sacar a flote el barco, destacan: la adquisición de equipos tecnológicos con sus propios recursos, la elaboración de cuadernillos a partir de su conocimiento y lo que implicaba el trabajo en casa de sus educandos, la toma de cursos para conocer sobre el empleo de alguna plataforma, el uso de internet y diversos materiales educativos pagados con dinero de su bolsillo, el doble trabajo o actividad que en algún momento significó (y aún significa) el quehacer docente de manera sincrónica y asincrónica, las planeaciones modificadas o ajustadas a esta “nueva” realidad, la extenuante revisión de trabajos enviados a todas horas, los consejos técnicos muchas veces sin sentido y sin propósitos acordes a las demandas y necesidades del profesorado, entre otras. Acciones que, indiscutiblemente, los llevo a ser lo suficientemente creativos; pero no fue suficiente, por un lado, no todos los padres de familia y alumnos se comprometieron con la continuidad de ese proceso formativo y, por el otro, la Secretaría hizo oídos sordos a las distintas problemáticas que se fueron gestando a lo largo del ciclo escolar que ha culminado y, de las cuales, no dio una respuesta clara y contundente que permitiera direccionar el trabajo de los mentores.

Hoy, desde Palacio Nacional, se habla de un regreso a clases presenciales en próximos días como si esto fuera la solución a las dificultades que, brevemente, he señalado; no obstante, regresar a lo mismo, desde mi perspectiva, no encuentra sentido porque, indiscutiblemente, no es ni será lo mismo, y por ello tenemos que empezar a reconocer que esas mismas problemáticas se han incrementado en este tiempo y por lo cual dificultarán el proceso de regreso de todos los actores educativos.

Educación presencial, a distancia o en línea parece ser el dilema que habrá de resolverse en los próximos días. No obstante, ¿es viable el establecimiento de un modelo híbrido o combinado entendiéndolo como la integración eficaz de dos componentes: la enseñanza presencial y la tecnología no presencial en las escuelas? (Contreras, Alpiste y Eguia, 2006), ¿el magisterio y los padres de familia están preparado para ello?, ¿las instituciones educativas cuentan con todos los medios para hacerlo efectivo? Es más, ¿de qué manera se asegurará el establecimiento de este “modelo” cuando en los hechos innovar un ambiente de aprendizaje a distancia, no es trasladar la docencia de un aula de adobe a un aula virtual, ni cambiar el gis y el pizarrón, por un pizarrón inteligente? (Moreno, 1997). Preguntas, si usted gusta, sencillas, pero que permiten la reflexión y el necesario análisis y debate en torno a una posible alternativa que, supongo, visualiza la SEP y los “altos” funcionarios de esta Dependencia para el ciclo escolar 2021-2022. Desde mi perspectiva, incorporar este tipo de escenarios sin un diagnóstico real de los sujetos que emplearían este esquema, así como también, de los contextos de trabajo donde presumiblemente operaría con un enfoque estrictamente pedagógico, generaría mayores problemas que aquellos que se busca resolver o atender.

Esto lo traigo a colación por dos cuestiones. La primera, el incremento de contagios de Covid-19 en varios estados de la República Mexicana en los últimos días, y la incertidumbre que priva en la sociedad y en el sector educativo sobre el inminente regreso a clases presenciales anunciado por el Presidente hace unos días.

Tengo claro pues, que un esquema que tienda a trabajar de manera híbrida debe estar fincado en un programa educativo formal mediante el cual, el alumno pueda realizar al menos una parte de su aprendizaje en línea con un cierto grado de manejo sobre el tiempo, lugar, ruta o ritmo del mismo. Mientras que otra parte de ese aprendizaje, podría ser llevado a cabo en un espacio físico distinto a la casa y con algún tipo de supervisión, en este caso, del padre de familia o tutor. Tal programa educativo formal, ¿será el que direccione las actividades escolares y, desde luego, la generación de aprendizajes de los alumnos pues no todos los paterfamilias están de acuerdo en enviar a sus hijos a los centros escolares porque no se garantiza un regreso seguro a los mismos?, ¿la SEP tomará esta alternativa y la establecerá oficial y arbitrariamente cuando no en todas las instituciones educativas se cuenta con los recursos que permitan integrarla adecuadamente para aplicarse pedagógicamente?

Y luego, el tema de la planeación didáctica, un asunto no menos importante puesto que, independientemente de las adecuaciones que los docentes pudieran realizar, tendría que partir del diagnóstico ampliamente referido y de las actividades sincrónicas y asincrónicas que podrían diseñarse a partir de los contenidos; en consecuencia, ¿el trabajo por proyectos es una alternativa?, ¿qué pasará con aquellos estudiantes que no cuenten con los recursos para trabajar virtualmente, por ejemplo?, ¿se tendría que planear para el trabajo a distancia, presencial y en línea?, ¿y los alumnos con alguna discapacidad integrados al Sistema Educativo Mexicano?

Hace tiempo tuve la oportunidad de conocer el caso de una escuela pública que trabajaba bajo este modelo con el esquema denominado “Rotación de Estaciones”. En éste, como su nombre lo indica, los estudiantes rotaban en equipos para trabajar algún contenido, que formaba parte de un proyecto, diseñado por el docente. Mientras unos se encontraban en la sala de cómputo de la institución educativa indagando sobre el tema, otros se encontraban en el aula respondiendo algunas preguntas sobre el mismo, y otros, en casa, leían una lectura dada por el profesor, sobre la misma temática, con la intención de recuperar los aspectos más importantes de ésta. Las condiciones, como parece obvio, eran las que todos quisiéramos que existieran en cada una de las escuelas de nuestro país. ¿Existirán las mismas condiciones en todos los centros escolares y familiares?

En suma, desde mi perspectiva, el modelo híbrido o combinado tiene un futuro incierto en México. Supongo, esto lo deben de saber en la SEP quien, dicho sea de paso, sigue tratando los síntomas, pero no la enfermedad que se ha agravado con esta pandemia.

¿Regreso a clases presenciales a qué, cómo y para qué?

Al tiempo.

Referencia:

  • Contreras Espinosa, Ruth Sofhía, & Alpiste Penalba, Francesc, & Euguia Gómez, José Luis (2006). Tendencias en la educación: aprendizaje combinado. Theoria, 15(1), 111-117.
  • Moreno, M. (1997). El desarrollo de ambientes de aprendizaje a distancia. Ponencia presentada en el VI Encuentro Internacional de Educación a Distancia: Desarrollo de ambientes de aprendizaje, Guadalajara, México.

Fuente e Imagen: https://profelandia.com/clases-presenciales-y-el-futuro-del-modelo-hibrido-en-mexico/

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Balance del «curso covid»: docentes, familias y sindicatos ponen nota

Por:

  • La comunidad educativa tilda de «éxito» un curso marcado por la pandemia del coronavirus y, al mismo tiempo, exige a la Administración más inversión para mantener las medidas en el curso 21-22. Todo apunta a que, al menos en cuestión de ratios, no será así.

Toca a su fin el curso escolar 2020-2021. Un año marcado, sin duda alguna, por la pandemia. También por las medidas de higiene y seguridad para la prevención de contagios y las múltiples restricciones que de ellas derivan. El coronavirus nos ha cambiado la vida a todos. Ha afectado, en mayor o menor medida, a la totalidad de los ámbitos de nuestra sociedad. Por supuesto, el sector educativo no ha sido una excepción.

El curso arrancó con dudas y recelos. Muchos. El futuro era incierto. Un mar de inquietudes con respecto a si las medidas adoptadas en los centros educativos, tales como la reducción de ratios o el establecimiento de grupos burbuja, serían suficiente para evitar contagios masivos entre los docentes, el alumnado y sus familias. Los acontecimientos marcarían la pauta: vuelta a la presencialidad o resignación remota frente a la fría pantalla del ordenador.

La predisposición y el trabajo duro de todos los miembros de la comunidad educativa permitió finalmente que el curso escolar transcurriese siguiendo las directrices de la «nueva normalidad». De la mejor manera posible. Tanto es así que, a pesar de los duros momentos atravesados, especialmente tras las vacaciones de Navidad cuando el repunte de casos obligó a activar la modalidad a distancia en algunos centros, existe un cierto consenso en tildarlo de “éxito”.

También se ha alcanzado un acuerdo generalizado en alabar el esfuerzo de docentes, equipos directivos, familias y alumnos que, a pesar de los vaivenes e indecisiones que caracterizaron a determinadas administraciones autonómicas, supieron dar lo mejor de sí para desencallar el barco y hacerlo navegar, incluso a contracorriente.

Es momento ahora de hacer balance. De pararse a pensar. De analizar y reflexionar. Valorar los aspectos positivos, aquello que se ha hecho bien. También los errores, pequeños y grandes.

La pandemia no ha terminado. El curso 2021-2022, aunque la situación sanitaria haya mejorado como resultado de las campañas de vacunación masivas, no será “normal”. Y es precisamente en esa línea en la que se debe trabajar. Comprender que, le pese a quien le pese, la escuela no volverá de inmediato a ser lo que era antes. Un periodo de tránsito es necesario. Es momento de estar alerta. Cuidar y cuidarse. Seguir haciéndolo. Para evitar males mayores. Eso sí, la luz al final del túnel está, cada día, más y más cerca.

Docentes y equipos directivos, en guardia

“Hacemos una valoración muy positiva del curso. Las medidas de distancia interpersonal entre el alumnado, así como la ventilación y el establecimiento de grupos burbuja han sido claves para conseguir que los centros educativos sean espacios seguros”, argumenta el secretario de la Fedadi y director del IES Pare Vitòria de Alcoy (Alicante), Antonio González.

“El aspecto negativo más relevante ha sido la semipresencialidad. Lo complica todo muchísimo. Es por ello que el principal objetivo que se debe marcar ahora la Administración es garantizar la presencialidad en educación secundaria y bachillerato con vistas al próximo curso”, añade.

Vicent Manyes es director en el CEIP Bertomeu Llorens i Royo de Catarroja, en Valencia. Además, es presidente de la Federación de Asociaciones de Directivos de Centros Educativos Públicos de Educación Infantil y Primaria (Fedeip). Si algo destaca del recién finalizado curso es “el gran esfuerzo realizado por toda la comunidad educativa. En primer lugar, los alumnos, que se han adaptado muy bien. También sus familias, incluso las que se mostraban recelosas a la presencialidad al principio. Por último, los maestros y directivos de los colegios, que han dado lo mejor de sí para que este curso fuera un éxito”.

Aunque se muestra, en líneas generales, satisfecho con los planes de contingencia diseñados por la Administración, reconoce su preocupación por la previsible reducción de recursos de cara al curso académico 21-22. “El próximo año tendremos más recursos que hace dos, pero menos que en el pasado. Es clave mantener las medidas el próximo curso, porque no habrá normalidad total. Confío en que los grupos burbuja se mantengan, pero la cuestión se complica si no hay profesores suficientes…”, afirma.

Otra cuestión de relevancia con respecto al siguiente año académico es la aplicación de la nueva ley educativa, la Lomloe. Ideada por Isabel Celaá, será la nueva ministra de Educación y Formación Profesional, Pilar Alegría, quien deba ponerla en marcha. “Consideramos que la nueva ley educativa es un avance en comparación con la anterior. No obstante, seguimos detectando carencias: falta de consenso entre las diferentes fuerzas políticas, un currículo demasiado cargado de contenidos, la ausencia de obligatoriedad de la educación infantil, la falta de desarrollo en cuanto a la función directiva, entre otras”, lamenta Manyes.

Las familias, a la espera

“Ha sido un año muy duro. Durísimo. Una prolongación del anterior, que también lo fue. Pero también ha sido un año que nos ha permitido localizar debilidades y propuestas de mejora para los problemas y las deficiencias de nuestro sistema educativo, tanto anteriores como nuevas”, señala la presidenta de la FAPA Francisco Giner de los Ríos de Madrid, Carmen Morillas.

Morillas sostiene que “la educación es un derecho fundamental que, en estos años de pandemia, se ha vulnerado”, motivo por el cual el próximo curso será clave para revertir la situación. “Es fundamental mantener la presencialidad y aumentar la inversión si queremos que haya equidad. La crisis ha traído consigo un incremento de la desigualdad, de la brecha social. De ahí la importancia de mantener medidas como la bajada de ratios, que ha mejorado los resultados académicos y la convivencia en el aula”, apostilla.

Pese a que las fallas del sistema educativo son palpables, Morillas reconoce que “como consecuencia de la incapacidad de los partidos políticos, de uno y otro signo, para aparcar sus diferencias, lo cierto es que ya vamos un poquito tarde con el inicio del nuevo curso. Aunque en otras comunidades se va arrojando algo de luz, en Madrid aún no sabemos qué medidas nos vamos a encontrar en cuanto a la organización de los centros para el curso 21-22”, concluye.

Los sindicatos, preocupados

“El curso nos deja un sabor agridulce. Cosas buenas como el regreso a la presencialidad, al menos en infantil y primaria, y cosas malas, como la deficiente labor de la Administración. Las ayudas y la inversión que se han hecho en educación se quedan en nada si la comparamos con otros sectores”. El responsable de Política Educativa en la Confederación STEs, José Ramón Merino, apunta y dispara.

Coincide a este respecto el secretario general de la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras, Francisco García: “La Administración actuó de manera razonable, aunque en la mayoría de las comunidades lo hizo de manera tardía e insuficiente. Pedimos la contratación de 72.000 profesores para garantizar la presencialidad de la enseñanza no universitaria. Se contrató, finalmente, a la mitad, lo que impidió garantizar la presencialidad en secundaria y bachillerato. Nos parece un error tremendo”.

Ambos consideran precipitada la decisión de volver a las ratios prepandemia. “Para el nuevo curso se deberían mantener e, incluso, ampliar las medidas del pasado con el objetivo de garantizar entornos seguros, pero las comunidades están haciendo lo contrario para ahorrarse unos euros. Van contra el sentido común y la lógica, pues los jóvenes, al no estar vacunados, son quienes se están contagiando más en estos momentos”, advierte García.

La desigualdad social derivada de la crisis económica es un asunto que también preocupa a los sindicatos. “Es necesario más apoyo a la enseñanza pública, que es donde se encuentran escolarizados los hijos e hijas de las familias más humildes, las que verdaderamente están pagando el pato de esta crisis. Son necesarios más medios y más ayudas, al igual que están haciendo el resto de las potencias europeas”, asevera Merino.

La atención a la diversidad es otra de las asignaturas pendientes en el curso covid. “Debemos seguir dando pasos adelante en materia de atención a la diversidad. Lo hecho hasta ahora resulta insuficiente, pues quien antes ya era vulnerable ahora lo es aún más. La cuestión de las ratios no responde meramente a una cuestión sanitaria, que también, sino a una mejor respuesta a las necesidades educativas del alumnado. Además, hacen falta más políticas educativas: más becas, más ayudas…”, destaca García.

Fuente e Imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/2021/07/16/balance-del-curso-covid-docentes-familias-y-sindicatos-ponen-nota/

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UNESCO Y ANEAS presentan en México la versión en español del Informe Mundial del Agua 2021

Por: UNESCO

El Informe ofrece datos para orientar acciones de mejora para los 672 organismos operadores formales en México que brindan agua a más de 100 millones de personas, ANEAS.

Es necesario garantizar a las personas en situación de pobreza el acceso a los servicios básicos de agua, saneamiento e higiene, UNESCO.

Ciudad de México, 21 de julio de 2021–. La gestión del agua requiere enfoques más integrados y holísticos de gobernanza, con perspectiva de género y la participación de diferentes actores; enfoques innovadores de financiación, que realmente beneficien a las personas más vulnerables y métodos avanzados de investigación que permitan comprender y valorar las múltiples dimensiones de este recurso vital, señaló la UNESCO en México, en la presentación de la versión en español del Informe Mundial de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos 2021.

Con el apoyo de la Asociación Nacional de Empresas de Agua y Saneamiento de México (ANEAS) se realizó la traducción del Informe 2021 “El valor del agua”, que destaca los desafíos en la tarea de reconocer los valores de dicho recurso más allá del monetario, como su aportación para mitigar las desigualdades.

Durante el evento transmitido en vivo, el Representante de la UNESCO en México, Frédéric Vacheron, señaló que aún en el contexto de la pandemia por COVID-19, más de 3 mil  millones de personas en el mundo y dos de cada cinco centros sanitarios carecen de acceso adecuado a instalaciones para lavarse las manos y, aunque el acceso a los servicios de Agua, Saneamiento e Higiene (ASH) es fundamental para la vida y la salud pública, no se garantiza a las personas pobres el acceso a este servicio básico, incluso aunque los servicios ASH estén subvencionados en muchos países, incluidos aquellos que presentan rentas altas.

“Las personas en situación de precariedad no se benefician de las subvenciones y el proveedor de agua pierde los ingresos por tarifas que podría haber cobrado a hogares con mayores ingresos”, señaló Vacheron, quien remarcó la necesidad de emplear metodologías y enfoques para la valoración del agua a través de cinco perspectivas interrelacionadas: valorar las fuentes de agua y los ecosistemas; las infraestructuras hidráulicas; los servicios ASH; el agua para las actividades socioeconómicas; y los valores socioculturales del agua, como su valor recreativo, cultural y hasta espiritual.

Rodrigo Riquelme Bentjerodt, especialista de Agua y Saneamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), también destacó la necesidad de una gestión integral y metodologías que evalúen los beneficios sociales, económicos y ambientales para, por ejemplo, la toma de decisiones de a quién cobrarle el agua y cómo alcanzar un máximo aprovechamiento, pues se estima que el 7% de la población en México no puede pagar más de una sola comida, mientras que se desperdicia el 30% del agua en la producción de alimentos.

El agua y el desarrollo sostenible están estrechamente vinculados. Por ejemplo, se estima que las mujeres y las niñas dedican 200 millones de horas cada día, a nivel mundial, a tareas de acceso y gestión del agua, lo cual obstaculiza su acceso a otras oportunidades de desarrollo, como las educativas, explicó Vacheron.

Debido a estos y otros escenarios, el Representante de la UNESCO comentó que es importante virar hacia una economía circular, en la que se valore el agua hasta el punto de que cada litro se vuelva a utilizar una y otra vez, convirtiendo el agua misma en parte de la infraestructura más que en un recurso consumible. Tampoco, dijo, se deben dejar de lado los componentes intangibles culturales y hasta espirituales que se pueden presentar en diferentes comunidades y grupos, pues orientan la forma en que se aprecia y usa el agua.

El Informe ofrece datos para orientar acciones de mejora para los 672 organismos operadores formales en México que brindan agua a más de 100 millones de personas, así como para redoblar esfuerzos con los diferentes niveles de gobierno, con la iniciativa privada y la sociedad, para evitar que la estimación de un déficit de 40% del agua a nivel mundial para el año 2030 sea una realidad, comentó Arturo Palma, Presidente de la ANEAS.

El llamado es apremiante, pues tan sólo la recarga total de los acuíferos de la Cuenca del Valle de México es de cerca de 25 m3 por segundo, pero lo que se extrae equivale a 55 m3 por segundo, por lo que se recarga menos del 50% de lo que se usa. Además, otras ciudades también presentan este llamado estrés hídrico, junto al aumento de temperaturas.

Es necesario favorecer el convencimiento de la población para lograr el desarrollo de los proyectos [hídricos]. Es necesario involucrar a la sociedad, integrar nuevas tecnologías y lograr la concientización ciudadana para hacer frente al cambio climático

Arturo Palma

Por su parte, el Subdirector General de Agua Potable, Drenaje y Saneamiento de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), José Mario Esparza Hernández, mencionó que el informe promueve una gestión integradora, como al considerar que los directores de organismos operadores duran en promedio 1.7 años en funciones, lo cual es un llamado para los diferentes niveles de gobierno a la sinergia.

Sobre el Informe

El Informe Mundial del Agua es publicado por ONU-Agua, a través de la UNESCO y su Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos (WWAP, por sus siglas en inglés), y evalúa el estado actual y los desafíos que presenta la valoración del agua a través de diferentes sectores y perspectivas, identificado modos en los que la valoración puede resultar una herramienta útil para mejorar la gestión del agua y lograr el desarrollo sostenible a nivel global.   La edición 2021 contó con la colaboración de la FAO, ONU-Hábitat, el Banco Mundial, ONUDI, entre otras agencias del sistema de las Naciones Unidas.

Conozca el resumen ejecutivo del Informe

https://bit.ly/3hRKtBs

Fotografías del evento

https://bit.ly/3kH83ml

Fuente: https://es.unesco.org/news/unesco-y-aneas-presentan-mexico-version-espanol-del-informe-mundial-del-agua-2021

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La soledad del Quijote

Por: Carolina Vásquez Araya

El fiscal Juan Francisco Sandoval ha perdido una batalla en medio del silencio.

Con una trayectoria impecable en su labor de investigador para esclarecer los casos más impactantes de tráfico de influencias, corrupción e impunidad, el fiscal Juan Francisco Sandoval –quien emprendía una lucha frontal contra los intentos de frenar sus investigaciones dentro del Ministerio Público- fue destituido de su cargo por la Fiscal General de Guatemala, persona quien en descarada alianza con las organizaciones criminales en el poder, ha saboteado todos los esfuerzos en pro de la justicia en ese país.

El fiscal Sandoval no solo ha contado con el respaldo de organizaciones sociales en su territorio, sino también ha recibido reconocimientos por parte de entidades internacionales en el ámbito de la justicia y los derechos humanos. Con su destitución, queda clara la posición de las autoridades guatemaltecas en su decisión de transformar de golpe a esa dependencia en un refugio para garantizar la impunidad de los delitos del presidente, sus ministros, sus allegados, de empresarios corruptos y de una buena parte de la asamblea legislativa y el organismo judicial, todos quienes actúan bajo la premisa del silencio y la complicidad.

La acción -presuntamente ilegal, según indican expertos en la materia- realizada por la máxima autoridad del Ministerio Público, constituye la piedra fundamental para el establecimiento de un sistema de gobierno cooptado por el narcotráfico y el crimen organizado, bajo la sombrilla oportunista de un sector empresarial cuyo único afán es perpetuar sus privilegios a costa de la seguridad y la vida del resto de la población. La ciudadanía, ajena a los entretelones de la mañosa estructura consolidada durante las pasadas administraciones y reforzada por un ambiente de excesiva tolerancia, no ha sabido reaccionar con la firmeza esperada después de este golpe artero a la justicia.

Entre las investigaciones emprendidas por la fiscalìa contra la impunidad liderada por Juan Francisco Sandoval, se encuentra una atingente al mandatario sobre el oscuro negocio de las vacunas y el cual, supuestamente, ha sido la causa primaria de la destitución de este fiscal. Resulta bastante obvio que su labor ha representado, más que una piedra en el zapato, una seria amenaza contra quienes violan las leyes amparados por el poder.

El miedo imperante entre quienes han abusado de manera descarada de los mecanismos legales para impedir la aplicación de la justicia, es hoy una real amenaza contra la débil estabilidad de los fundamentos institucionales en Guatemala. Ha quedado meridianamente claro que los corruptos –reunidos en un pacto perverso- son capaces de cometer cualquier violación a la Constitución y las leyes con tal de conservar sus bienes mal habidos y los privilegios conquistados a fuerza de abusos. Ellos no solo han entorpecido la labor de los investigadores, también han establecido un clima de terror y persecución contra jueces probos, periodistas éticos e independientes, activistas de derechos humanos y líderes de las distintas comunidades, quienes arriesgan su vida en la defensa de la justicia, sus territorios y sus derechos.

Como un Quijote solitario se despide de su cargo uno de los mejores fiscales que han pasado por el Ministerio Público, pero las manifestaciones de repudio por su destitución no son suficiente. Es urgente una toma colectiva de conciencia para comprender, en toda su magnitud, la catástrofe institucional a la cual ha conducido al país el pacto de corruptos y, por lo tanto, actuar en consecuencia.

El miedo de los corruptos es un peligro inminente contra la democracia.

Fuente de la información e imagen: https://insurgenciamagisterial.com/

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La falacia del mérito personal

Por: Leonardo Díaz

La idea de percibir nuestros logros como hazañas personales puede ser satisfactoria, pero no es realista.

 

Una tradición del pensamiento occidental sostiene que el éxito es producto del mérito personal y que la carencia de éste es la causa del fracaso.

El supuesto del referido paradigma es que somos dueños absolutos de nuestro destino, que basta con nuestras decisiones y acciones para hilar el destino de nuestras vidas.

El referido supuesto es falaz. Somos el producto de un conjunto de circunstancias que no hemos creado, que nos anteceden y condicionan.

Pensemos en el ejemplo de un escritor que ha obtenido un importante galardón literario. Puede decirse que la obtención del premio es un mérito exclusivo suyo, el producto de su esfuerzo y de sus destrezas.

Pero el asunto no es tan simple. El talento tiene un primer cimiento en los genes, producto de una herencia que no se debe a ningún merecimiento de nuestro escritor. Luego, sus potenciales capacidades se han desarrollado en un entorno.

Por tanto, su talento es el resultado de la interacción entre sus genes y el proceso de experiencias que tuvo la oportunidad de vivir: el ambiente familiar, el entorno escolar, las lecturas a las que tuvo acceso, las conversaciones que escuchó, así como los apoyos económicos, emocionales e intelectuales que recibió.

Y por supuesto, aún habiendo contado de manera favorable con todos los factores señalados, nuestro escritor galardonado ha necesitado de otros factores que han proyectado su carrera y que tampoco son un mérito personal: escribir en un lugar donde ha existido una cultura editorial, vivir en una ciudad donde han habitado muchos lectores, la existencia de una atmósfera cultural propicia para su estilo y contenido, entre otras condicionantes.

Así que la idea de percibir nuestros logros como hazañas personales puede ser satisfactoria, pero no es realista. Al mismo tiempo, oculta una concepción maniqueísta de la vida que divide a los seres humanos en ganadores y perdedores mientras disfraza los mecanismos sociales que generan las desigualdades humanas.

 

Fuente de la información: https://acento.com.do

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La pregunta zapatista

Por: Dení Freie

Barcelona, Estado Español. Yo quería ser combatiente zapatista. Estaba segura y por eso comencé a prepararme y a visitar las comunidades zapatistas. Una noche, lo recuerdo perfectamente, estábamos sentadas alrededor de una mesa adentro de una casita de madera. La única luz que había provenía del fuego donde se estaba calentado el café y la cena. Esa luz era tenue y nos hacía parecer como fantasmas, como sombras, como siluetas apenas dibujadas.

Les volví a preguntar, qué hago para ser zapatista, yo también quiero luchar por la democracia y la justicia, y ellos, ellas, volvieron a quedarse callados. Después de un silencio, una de las siluetas habló. Nosotros no queremos que se conviertan en zapatistas, o bueno, tal vez sí. Pero antes que eso, lo más importante es qué quieres hacer tú, qué es lo que quieres hacer en la vida, y a partir de allí, luchar por la democracia y la justicia.

Esa pregunta como respuesta lo cambió todo para mí en ese momento. De pronto comencé a pensar en el futuro y a cuestionarme profundamente qué quería hacer con mi vida. ¿Quedarme en las comunidades para siempre o sólo un tiempo? ¿Cuánto tiempo? ¿Estudiar, ir a la universidad o cultivar el campo? ¿Viajar, casarme, tener hijos? ¿Ser esposa, madre, ama de casa, estudiante, profesora, investigadora, activista, poetisa, escritora, periodista? Se abrieron muchas posibilidades, muchos caminos, y en cada uno de ellos se podía luchar por la democracia y la justicia.

Han pasado muchos años desde aquella noche. El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) evolucionó increíblemente, pasó de ser una organización clandestina armada a una organización social pública (“del fuego a la palabra”). En varios comunicados del EZLN se ha convocado a la sociedad civil a luchar, a resistir, a no claudicar, desde su propio contexto, en su propia realidad social.

El año pasado comenzó a fraguarse un nuevo proyecto del EZ: viajar por el mundo para conocer en su territorio a las personas y colectivos que luchan y resisten y que, en mayor o menor medida, han tenido contacto con las comunidades zapatistas. Comenzaron a organizarse. El 30 de abril de este 2021, siete zapatistas zarparon en barco rumbo a Europa, el primer territorio para visitar. El 20 de junio llegaron a Galicia, España. Varias personas y colectivos les estaban esperando, fue un momento no sólo emotivo sino también histórico. Días más tarde, el 8 de julio, llegaron a Barcelona, donde vivo actualmente.

Allí estaban, frente a mí, en la Plaça Catalunya, siete zapatistas, el Escuadrón 421, Marijose, Darío, Bernal, Yuli, Ximena, Carolina y Lupita, con su mirada me decían, cuánto tiempo ha pasado, luego nos cuentas cómo te ha ido en la vida, por ahora te vamos a dejar otra pregunta, no sólo para ti, sino también para toda la gente con la que vamos a hablar: ¿qué es lo que están haciendo para luchar, para resistir, para no claudicar? No es una pregunta para evaluar, sino más bien para aprender, para saber cómo podemos luchar en conjunto.

Después de Barcelona, el escuadrón 421 se dirigió a Francia. En París se encontrarán con otro grupo de zapatistas que están viajando en avión rumbo a estas tierras. Después, en grupos, se repartirán por todo el territorio europeo para realizar encuentros con diversos colectivos y organizaciones que les han invitado para hablar, para escucharse, para conocerse.

Yo voy a estar aquí esperando cuando regresen a Barcelona para encontrarnos; mientras tanto, me quedo con la pregunta que me dejaron. Hay muchas cosas que responder, pero, sobre todo, muchos desafíos para solventar: ¿Qué hacemos y cómo nos organizamos ante este mundo que se deshace en pedazos, que agoniza lentamente delante de nosotros?

Fuente de la información e imagen: https://desinformemonos.org

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