Page 588 of 2740
1 586 587 588 589 590 2.740

Libro: Izquierdas del mundo, Únanse!

Izquierdas del mundo, Únanse!

De Sousa Santos, Boaventura
Izquierdas del mundo, ¡únanse! y otros ensayos / Boaventura De
Sousa Santos. – 1a ed. – Ciudad Autónoma de Buenos Aires:
CLACSO.
Libro digital, PDF
Archivo Digital: descarga
ISBN 978-987-722-774-1
1. Izquierda Política. 2. Análisis Político. I. Título.

CDD 320.531

Boaventura de Sousa Santos es uno de los más importantes pensadores de las ciencias sociales y las humanidades a nivel mundial. Izquierdas del mundo, ¡únanse! Y otros ensayos es el libro de un intelectual comprometido con el rumbo de las izquierdas, sus luchas y contribuciones en la defensa de una democracia entendida como ampliación de derechos. Una obra fundamental para leer nuestro tiempo y pensar colectivamente el futuro.

 

«La pandemia del COVID-19 evidenció la imperiosa necesidad de
construir una nueva alternativa progresista ante una crisis social y
ambiental de una extraordinaria gravedad y que no tiene precedentes en la historia de la humanidad.
Frente a esta situación terminal, la tarea crucial y más urgente para
los partidos y frentes políticos progresistas y las redes comunitarias y
colectivos de cientistas sociales críticos consiste en construir horizontes allí donde hoy hay abismos…» (Bathyány; 2020, p.9)

Descarga el libro completo en este enlace: http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20201204074151/Boaventura-Izquierdas.pdf

Fuente de la Información: Biblioteca CLACSO – Novedad Editorial

Comparte este contenido:

México – La Red MUXED: un espacio de agencia y empoderamiento colectivo entre investigadoras educativas

La Red MUXED: un espacio de agencia y empoderamiento colectivo entre investigadoras educativas

Arcelia Martínez Bordón

Mi participación en la Red comenzó en marzo pasado, justo cuando nos vimos en la necesidad de aislarnos, guardarnos en casa, debido a la pandemia por Covid-19. Aunque el lanzamiento oficial de la Mujeres Unidas por la Educación se hizo en abril, de manera virtual, el grupo de trabajo, con sus primeras integrantes comenzó a reunirse a finales de 2019. Entonces, nadie imaginaba lo que pasaría tan solo unos meses después, ni mucho menos, que tardaríamos tanto tiempo en volver a vernos, a abrazarnos… a retornar a esa nueva normalidad tan anhelada. La vida nos ha cambiado a todas. El desempleo y la incertidumbre económica rondan en miles de hogares, sumado al duelo por la pérdida de familiares y amigos.

Han sido meses muy duros. En lo económico, en lo emocional. Para mí han sido meses de intenso trabajo, aunque no me quejo. Mi trabajo en la Ibero –en donde soy investigadora de tiempo completo, doy clases y dirijo un observatorio de políticas educativas– nunca disminuyó, pero aprendí a hacer rutinas distintas, a empezar muy temprano mi día, aprovechando que no tengo que hacer trayectos largos en el coche y en el tráfico. He atendido también muchos foros en los que me han invitado a participar para compartir mi experiencia de trabajo con docentes de distintos niveles, con quienes he tenido la oportunidad de conversar sobre su trabajo a distancia y los retos para sortear la enseñanza y el aprendizaje en estas condiciones tan inéditas.

En casa, el trabajo también se multiplicó, pero aprendí a organizarme distinto, ahora con mis hijos, todos hacemos un poco de todo. Mejoré también mis capacidades multi task: ya puedo escuchar conferencias y podcast mientras lavo los platos o cocino. En un balance, han sido meses de cambios profundos y de muchos aprendizajes. Y algo muy importante que gané en estos meses fue a un grupo importante de amigas y colegas con las que comparto intereses y, sobre todo, las ganas de hacer cosas juntas, de aportar un granito de arena para entender y mejorar la educación de nuestro país.

Conozco el valor y las potencialidades del trabajo en equipo. Sé bien que cuando las mujeres trabajamos juntas podemos ser realmente fuertes. Hace unos 20 años hice mi investigación de doctorado sobre los procesos de agencia y empoderamiento de niñas y jóvenes en el medio rural a partir del acceso al recurso educación formal gracias a las becas que recibían. Los testimonios de vida y relatos que recabé entonces daban cuenta de cómo el espacio de socialización y de compartir, en el patio y el recreo, las hacía fuertes y les ayudaba a visibilizar opciones y horizontes de vida distintos, para romper con los roles tradicionales de género, producto del aislamiento y confinamiento que ellas y sus madres vivían. Sin duda, juntas, desde niñas, somos más fuertes. En el marco de ese trabajo, primero como estudiosa de los procesos de agencia y empoderamiento, y luego en diversas experiencias de vida, he constatado la importancia de trabajar con otras personas, en este caso, entre mujeres que compartimos intereses en común. Este “poder con las demás”, que no un poder de suma cero, nos ayuda a sembrar una semilla importante de cambios tanto a nivel personal como en nuestras relaciones más cercanas. Será por eso, quizá, que me encanta trabajar con mujeres.

Pues bien, la Red de Mujeres Unidas por la Educación ha sido un espacio de enorme crecimiento, sororidad y apoyo, que actualmente congrega a más de 150 mujeres de todo el país, con diversas formaciones y lentes conceptuales: en ésta, participamos politólogas, docentes, pedagogas, sociólogas, antropólogas, economistas, feministas, abogadas… Y esta diversidad de formas de mirar al mundo, lejos de ser un obstáculo o impedirnos cooperar, nos hace más fuertes, porque nos complementamos.

En el eclecticismo y respeto por lo que cada una puede aportar hemos logrado hacer cosas valiosas: varios ciclos de conferencias y diálogos para entender y ayudar a otros a sortear el aprendizaje; un policy brief con recomendaciones para las autoridades educativas y escolares en el eventual regreso a clases; una campaña #YoTambiénMeQuedoEnlaEscuela para apoyar y ayudar a hacer conciencia sobre la importancia de que las niñas y mujeres adolescentes continúen estudiando pese a lo difícil de la situación actual; y, entre muchas otras cosas, el sitio web de El Morral (www.morral.muxed.mx), lleno de contenidos, testimonios y experiencias que pueden servir como espacio de contención y aprendizaje a maestras y maestros, padres y madres de familia e investigadores educativos.

En este trabajo colaborativo, por ejemplo, las que alimentamos el sitio El Morral nos reunimos periódicamente para compartir lo que estamos haciendo, cada una desde nuestras espacios y ámbitos profesionales, y para ver cómo potenciarlo y compartirlo.

Decía Pablo Latapí que para poder incidir en política educativa teníamos que hacernos fuertes con otros, estar dispuestos a renunciar a nuestras diferencias y ver cómo sumar juntos. Del trabajo de Don Pablo rescato la importantísima experiencia del Observatorio Ciudadano de la Educación, un espacio en donde la comunidad de investigadores educativos le preguntaba y pedía cuentas a la autoridad sobre el porqué tomaba una u otra decisión. Hoy iniciativas como el Faro Educativo, el observatorio educativo que dirijo, y la maravillosa Red MUxED de la que soy parte se convierten en esos necesarios espacios para la deliberación pública, el análisis y el planteamiento de propuestas.

La Red MUxED es un espacio plural, una Red de redes, en donde confluyen agendas, visiones, proyectos y sueños. Hoy, en el casi cierre de este 2020, un año distinto, complejo, único, celebro que decenas de investigadoras de lo educativo nos hayamos dado cita para sacarle tiempo al poco tiempo que nos deja la pandemia –luego de resolver lo indispensable– para escucharnos, debatir y juntas encontrar y proponer soluciones. La conformación de la Red y el trabajo hecho en estos meses es un botón de muestra, de las bondades y frutos del trabajo en equipo.

Para adelante, una vez superada la situación de encierro, tendremos que hacer balances, plantear nuevas y renovadas discusiones y debates, reformular y hacer nuevas preguntas a las autoridades, inventar nuevas formas para poner un granito de arena. Hoy, estoy convencida, es tiempo de construir puentes entre las investigadoras educativas, para a partir de esta agencia y empoderamiento colectivo, potenciar nuestra capacidad de incidencia.

https://www.muxed.mx/post/la-red-muxed-un-espacio-de-agencia-y-empoderamiento-colectivo-entre-investigadoras-educativas

  • Arcelia Martínez Bordón es integrante de MUxED. Doctora en Política por la Universidad de York, Reino Unido. Analista y evaluadora de políticas educativas. Académica de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México. Twitter: @arceliambordon

Fuente de la Información: http://www.educacionfutura.org/la-red-muxed-un-espacio-de-agencia-y-empoderamiento-colectivo-entre-investigadoras-educativas/

Comparte este contenido:

Juegos sucios

Juegos sucios

Elsa Claro

Ni cuando se escribe la palabra azalea es posible afirmar que la A y la Z son iguales. Las dos son letras, pero cada una figura en el alfabeto con funciones y caminos propios. Se advierte también en la bufonada referente a las diferencias entre gimnasia y magnesia, por muy parecidas que suenen.

La analogía sirve de puentes para adentrase en asuntos de complejidad notable. Digo, por ejemplo, que homologar o darle avales al esperpento de San Isidro con la impronta y los destinos de la cultura cubana es una torpeza. Da miedo.

Jamás es una palabra que detesto, pero la uso para reafirmar que no comulgaré con quienes carecen de recato o decencia y usan una bandera cubana como taparrabos e incluso la dejan caer en plena calle y exhibir lo que no por fuerza es admirable.

Tampoco, por favor, me asocien nunca con aquellos capaces de asumir como propio a quienes dañan a diestra y siniestro, Cuba incluida. Quienes aceptan o proclaman preferencia hacia aquel (léase Donald Trump y sus sacristanes) capaz de aumentar las lesiones provocadas a nuestro pueblo con su bloqueo sobre bloqueo, no merecen solvencia ni respaldo.

¿Significa eso no comulgar con la diferencia o la pluralidad? Error. Nadie puede respetarse a sí mismo si no acepta y entiende a los demás. Tener discernimiento anchuroso, es uno de mis pecados favoritos y me dispongo a mantenerlo vivo.

No tengo impedimento alguno para aceptar que nuestro proyecto social tiene deficiencias, pero también, como el sol, prodiga aciertos y generosidad. En el plano del arte y sus diversas manifestaciones, también se acumularon intemperancias. Objetivos sacados de sótanos cerebrales y los surgidos en praderas de aire fresco, indistintamente, quedaron algo huérfanos de realismo práctico o atenciones específicas, particularizadas, o, si se prefiere, tan espléndidas como se anhela.

Es un sector difícil por heterogeneidad de las manifestaciones artísticas y sus practicantes. No siempre los dirigentes de un sector dado, están a la altura de sus responsabilidades o, a lo mejor, carecen del toque personal atinado y la ejecutoria convenientes.

Admitir tal realidad no implica concordar con la insolencia, el regodeo de lo marginal (Falta de integración de una persona o de una colectividad en las normas sociales comúnmente admitidas, según la Real Academia) que pretenden imponer como si fuera algo superior a las semillas y árboles cultivados durante 60 años.

Tales individuos hacen retroceder. No formulan avances dignos de ser imitados. Entre quienes se les asocian, posiblemente haya sanamente equivocados y confunden la pluralidad de pensamiento y el derecho a expresarse, con cierta mugre mental que, es lamentable, existe y quizás nunca sea extirpada por completo aquí ni en todos los allá posibles.

Otro aspecto, ineludible, es eso llamado sentido de la congruencia. En un momento especialísimo, ante retos desafiantes y en un entorno mundial no menos comprometido, afiliar exigencias válidas con la defensa de lo degradante y desechable, no es opción aceptable.

Meritorio dialogar, buscar entendimiento, pero deslindando lo justo de lo impugnable. No es igual cuando se edifica que destruir a ciegas, por mezquinas recompensas, dejando en la demolición, vergonzosamente, trozos de sueño y verdades.

Fuente de la Información: http://www.cubadebate.cu/opinion/2020/12/01/juegos-sucios-2/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comparte este contenido:

Elecciones parlamentarias en Venezuela: la clave es la participación – Por Aram Aharonian, especial para NODAL

Elecciones parlamentarias en Venezuela: la clave es la participación

Por Aram Aharonian, especial para NODAL

Por Aram Aharonian *

Este domingo 6 de diciembre se celebran las elecciones en Venezuela para escoger una nueva Asamblea Nacional, unicameral, que todo indica que será más diversa y con debates más productivos, ya que estará compuesta por diversidad de voces que van desde revolucionarias y oficialistas hasta socialdemócratas variopintas, proimperialistas, y evangélicas militantes, entre otras.

Si bien el país vive una dura crisis social, económica y financiera, la oposición al bolivarianismo se encuentra en su momento más crítico, luego de veinte años de derrotas.  Dividida, sin liderazgo, sin propuestas y sin estrategia espera el contragolpe del chavismo, que se prepara para retomar la Asamblea Nacional contra una oposición radical que llama a la abstención y al boicot electoral.

El presidente venezolano Nicolás Maduro afirmó que, aunque confía en el triunfo abrumador de los candidatos de la alianza oficialista en los comicios legislativos del domingo, acepta el reto de quienes quieren convertir la elección en un plebiscito y por ello estaría dispuesto a apartarse de la presidencia si contra todo pronóstico sus adversarios salen victoriosos.

En 2015, la oposición al gobierno bolivariano ganó el control de la Asamblea Nacional alcanzando una mayoría que no había logrado durante 16 años de gobiernos socialistas de Hugo Chávez y Maduro. Pero las palabras del presidente, que parecían una bravuconada, tenían le meta de insuflar a todos –bolivarianos y opositores- a ir a votar, porque lo que va a dar significado a estos comicios parlamentarios es, precisamente, la cantidad de participantes.

Uno de los primeros elementos que se debe tener en cuenta para el análisis cuando se difundan los primero sresultados – y casi excluyente- es la participación, que es más importante que el número final de bancas para cada quien. Hay un sector que se suele postular como mayoritario en la oposición que no va a participar y que llama a la abstención, es el sector que tiene a Guaidó y al Departamento de Estado de Estados Unidos  como referente, un sector devaluado, pero no por eso menos importante.

La última vez que las venezolanas y los venezolanos fueron convocados a las urnas fue en 2018, en los comicios que le dieron la reelección al presidente Nicolás Maduro. Esa vez quienes ahora no participan también llamaron a la abstención, y la participación se ubicó en el 46 porciento. Si la participación este domingo se ubica entre un 45 y un 50 por ciento del total del registro electoral podría considerarse un éxito para el gobierno, que podría alcanzar además una mayoría propia o primera minoría, con la cual el Partido Socialista Unido (PSUV) y aliados retomarían el control de la Asamblea Nacional.

¿Cuáles son los parámetros para saber si la participación se anotará como un éxito o como un fracaso para cada sector? En Venezuela el voto es doblemente no obligatorio. Para votar hay que inscribirse en el registro electoral y aún así el voto para los inscriptos es optativo. La participación ha sido masiva en los procesos de elección presidencial, no así en los comicios parlamentarios y municipales.

La masividad está condicionada tanto por el llamado a no votar del « guaidosismo » y afines, como también por un hartazgo con la política en general de sectores tanto chavistas como de oposición que están ocupados en resolver su supervivencia, el día a día, además del divorcio entre las propuestas de campaña y los temas que realmente preocupan a la gente.

Pero también hubo esciciones dentro del oficialismo, con la Alternativa Popular Revolucionaria (APR) que lleva a las elecciones candidatos fuera de la papeleta del PSUV y está conformada por el Partido Patria para Todos (PPT), PartidoComunista de Venezuela (PCV), Izquierda Unida (IU), Corriente Marxista Lucha de Clases, Partido Revolucionario del Trabajo (PRT), MBR-200, Red Autónoma de Comuneros, Compromiso País (Compa), Somos Lina y los colectivos Movimiento 23 de Octubre, 5 de Marzo, Dirección Táctica Catedral, Tupac Katari, entre otros.

El penúltimo ajuste

Si el objetivo secreto de los halcones de la Administración Trump al aplicar un embargo petrolero a Venezuela fue colocar a un gobierno en Caracas para que aplicara un ajuste tan duro como los del recetario latinoamericano de Milton Friedman, lo han conseguido. Pero no ha hecho falta un cambio de régimen, señala el exministro de Economía Productiva del primer gobierno de Nicolás Maduro, Luis Salas.  Indica Salas que se ha adoptado un ajuste de ortodoxia clásica: una contracción brutal de la masa monetaria venezolana –bolívares en circulación– del 99,9% en los últimos años. El salario mínimo mensual ha caído de 500 a solo dos dólares. La nueva ley antibloqueo dará luz verde a privatizaciones sin control parlamentario ni legitimidad constitucional. Es una auténtica terapia de shock.”Nadie ha adoptado una ortodoxia tan a rajatabla como Venezuela; no por convicción sino para sobrevivir en un marco de confortación permanente”, añade, para preguntar finalmente si tras una pérdida de un 74% del PIB existe un escenario de recuperación.

Por otra parte el gobierno de Maduro ha recibido numerosas denuncias del poder comunal, asediado no solo por terratenientes sino también por algunos gobernadores y altos funcionarios: se contabilizan más de 300 campesinos y comuneros asesinados en lo que va del año.

El último bastión de la oposición

La Asamblea Nacional es la última institución nacional en manos de la oposición. Los analistas coinciden en que la oposición, ahora dividida, se encamina a sufrir una aplastante derrota.

Los fracasos políticos permanentes del denominado G4 (integrado por los partidos ultraderechistas Voluntad Popular y Primero Justicia, y los exsocialdemócratas Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo), dejó a la intemperie fisuras irreparables en su capacidad de liderazgo y conducción para constituirse en el núcleo central del golpismo, aupado política y financieramente por Washington, como instrumento para el “cambio de régimen”.

Estos cuatro partidos definieron las estrategias (o cumplieron las trazadas en Washington), tanto a nivel político, insurreccional como institucional, con el apoyo de los medios de comunicación, sus redes de contactos con políticos estadounidenses y europeos de alto perfil y el permanente financiamiento recibido para apuntalar la imagen artificial de una unidad opositora, más parecida a una bolsa de gatos que a una coalición política.

En enero del 2019 los venezolanos asistieron a un surrealista evento en el que una anunciada renovación de la directiva parlamentaria se convirtió en la instalación de un gobierno paralelo, que recibió de inmediato reconocimientos internacionales de parte de Estados Unidos, Europa e incluso de varios países de Latinoamérica, además de la Organización de Estados Americanos (OEA), en una nueva estrategia insurreccional para tomar el poder político. Si la estrategia era instalar un gobierno paralelo y cercar diplomática y financieramente al país, para que ocurriera una fractura en las Fuerzas Armadas no le funcionó a la oposición ni a Washington con sus bloqueos y sanciones a granel, ya que se mantuvo la cohesión del gobierno, el respaldo de los militares y un margen de apoyo internacional considerable.

Frente a estos fracasos en continuado, la ausencia de nuevas estrategias y liderazgos con credibilidad, las bases sociales de la oposición se cansaron y dispersaron, perdieron capacidad de movilización y de conexión con la gente. Y, ahora, la salida de Donald Trump y su combo retrógrado de la presidencia deja a esta oposición en una situación mucho más comprometida. Ya Europa comenzó a moderar su tono y el contexto latinoamericano es mucho menos hostil hoy que hace un año  frente al gobierno de Maduro.

El G-4, que cuenta con la batería del terrorismo comunicacional nacional y foráneo, planifica el 12 de diciembre una consulta a la población, que, plantea tres cuestiones. La primera, la salida de Nicolás Maduro y la convocatoria de “elecciones libres”; la segunda, la solicitud a “la comunidad internacional” del desconocimiento de los comicios, y la tercera apoyar las gestiones para activar la injerencia foránea, bajo la excusa de “cooperación, acompañamiento y asistencia que permitan rescatar “nuestra democracia, atender la crisis humanitaria y proteger al pueblo de los crímenes de lesa humanidad”. Esta iniciativa intentaba movilizar a los venezolanos en el extranjero por la vía digital y convocar a la base opositora dura en el país a la fase presencial, contando con el apoyo de los gobiernos del ajetreado Grupo de Lima, los de la Unión Europea, y por supuesto el patrocinador gobierno estadounidense, en proceso de transición presidencial, así como el siempre dispuesto peón de Washington, Luis Almagro, a la cabeza de la Organización de Estados Americanos.

Lo cierto es que en los últimos años fueron emergiendo nuevos liderazgos opositores, que intentan articularse a través de una estrategia electoral para enfrentarse al chavismo, además de una disposición al diálogo y la negociación y un discurso que incluso deplora el acecho de Estados Unidos y Europa contra el país..

Los resultados de las parlamentarias servirán, obviamente, de termómetro para medir, hasta qué punto esta propuesta viene sentando base en determinados sectores de la sociedad. En esta nueva ola opositora hay viejos partidos con nuevos líderes, nuevas agrupaciones e incluso organizaciones civiles, cuyo discurso se centra en la promoción del diálogo y los acuerdos, y la condena a la injerencia foránea. Los sondeos de opinión (siempre manipulables) muestran que muchos han dejado de sentirse identificados con el gobierno de Maduro, pero tampoco se sienten opositores, en lo que algunos analistas señalan como un deshielo de los polos políticos que han dominado la escena en los últimos veinte años.

Este domingo se medirán en las parlamentarias y en un año en las elecciones municipales, lo que posibilitará saber si es posible la consolidación de una oposición de nuevo cuño en el país. Su reto es construir una narrativa basada en la reconciliación y la inclusión social, así como el reconocimiento y el respeto entre los diferentes en medio de una campaña sistemática de desprestigio generada por sus adversarios, la oposición radical proestadounidense. El analista Damián Alifa señala que, no obstante, tienen una ventana de oportunidad en la despolarización de la sociedad venezolana y el hastío hacia confrontación, que pueden aprovechar para desplazar a la dirigencia radical de la oposición.

El chavismo, en especial el Gran Polo Patriótico, con el Partido Socialista Unido de Venezuela a la cabeza, que cuenta con una organización nacional y con recursos de quienes ocupan responsabilidades estatales, se ve en la obligación no sólo de movilizar a su base dura, sino facilitar el voto de los ciudadanos: el mayor enemigo es la abstención.

* Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Fundador de Telesur. Preside la Fundación para la IntegraciónLatinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

Fuente de la Información: https://www.nodal.am/2020/12/elecciones-parlamentarias-en-venezuela-la-clave-es-la-participacion-por-aram-aharonian-especial-para-nodal/

Comparte este contenido:

Cuba: Una señal de esperanza para los países empobrecidos

Una señal de esperanza para los países empobrecidos

Justo algunos días antes que se restablecieran los vuelos comerciales con Cuba, a mediados de noviembre, el doctor y profesor suizo Franco Cavalli, viajó al país caribeño. Fue uno de los primeros científicos europeos en poder visitarlo luego del estricto confinamiento.

“Me encontré con un país ejemplar en el combate contra el COVID-19. Que, sin embargo, debido a la pandemia y al bloqueo, confronta hoy una profunda crisis económica”, explica el presidente de mediCuba Europa, importante red de ONG del sector de la salud presentes en 13 países del continente.

Entre marzo y el lunes 30 de noviembre, las cifras oficiales corroboradas por la misma Organización Mundial de la Salud (OMS) reflejan una realidad sanitaria excepcional. “Cuba contabiliza 50 veces menos de muertes que Suiza y casi 120 veces menos que Bélgica”, enfatiza el prestigioso oncólogo que entre 2006 y 2008 fue presidente de la Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC).

En estos últimos 10 meses, la nación caribeña registra 8.233 infecciones y solo 134 decesos para una población de cerca de 12 millones de personas. Lo que representa un impacto de 1.18 muertes por 100 mil habitantes. En tanto su vecina República Dominicana oscila en los 21.92;  Alemania -ejemplo europeo por el control de la pandemia-, tiene 19.68;  Suiza llega ya a 55.53  y Bélgica a 144.73 , siempre por cada 100 mil habitantes ( https://www.rtve.es/noticias/20201125/mapa-mundial-del-coronavirus/1998143.shtml )

Esfuerzo sanitario exitoso

El sistema público de salud, totalmente gratuito, y la concepción imperante de medicina comunitaria, «ha permitido controlar exitosamente la pandemia que hubiera podido hacer estragos como sucedió en muchos de los países latinoamericanos y caribeños”, analiza Cavalli.

Quien subraya la “extrema disciplina ciudadana. Nunca vi a nadie, en esos días que estuve en Cuba, sin mascarilla. Los controles sanitarios son sistemáticos. Al entrar a cualquier institución o espacio público miden la temperatura corporal y se exige la desinfección de manos. En muchos lugares, incluso, se desinfectan los zapatos”.

Uno de los objetivos de su viaje fue el de informarse sobre el avance de la vacuna. Soberana 1 ha concluido la primera fase. Se experimentó en dos grupos etarios, uno de mayores de 60 años y otro de más jóvenes. La fase 2, en la cual se mide la eficacia especialmente a nivel de respuesta celular y de anticuerpos, está en marcha. Esperan comenzar con la fase 3 hacia fin de año. Calculan tenerla lista a fines de marzo y proyectan aplicarla hacia mitad del 2021. Existe un segundo proyecto, la vacuna Soberana 2, que también está en proceso.

“Cuba ha invertido desde hace muchos años en la investigación biomédica.  Sus investigadores tienen una enorme experiencia en este rubro. Por ejemplo, lograron la primera vacuna en el mundo contra el meningococo”, explica el profesor suizo. El Instituto Finlay, con el cual mantuvo estrechos contactos durante su reciente estadía, es uno de los 32 centros que hacen parte del polo científico de La Habana (BioCubaFarma), que ocupa, en total, cerca de 20 mil personas.

Una de las características de los entes especializados en Cuba es haber desarrollado en un mismo espacio la investigación y la producción industrial. Las exportaciones biotecnológicas significan una fuente importante de recursos para el país, recuerda. Un ejemplo: una gran parte del mercado latinoamericano de la eritropoyetina (EPO), esencial para el tratamiento crónico de anemias, disfuncionamiento renal y tratamientos posteriores a ciclos de quimioterapias, es asegurado por un producto cubano.

“No estoy seguro, en este caso específico de la vacuna contra el SARS-CoV-2, si la capacidad productiva de Cuba puede ser suficiente en caso que llegara a imponerse en una parte del mercado mundial. Sin embargo, como BioCubaFarma cuenta con tres filiales en China, mi impresión es que una parte de la producción, dado el caso, podría venir desde allí”, reflexiona Cavalli.

El médico suizo recuerda haber escuchado en La Habana una frase conclusiva que lo marcó significativamente: “No seremos los primeros en tener una vacuna, pero aspiramos en ser el primer país que asegure la vacunación de toda su población”. Desafío que, dado los avances en la investigación, podría ser una realidad a mediano plazo.

La vacuna cubana, agrega el científico helvético, puede llegar a trascender fronteras. Hablando con varios responsables de la OMS /OPS (Organización Panamericana de la Salud) en la capital cubana, “llego a la conclusión que existe la esperanza que la misma podría ser distribuida en países de bajos recursos a precios asequibles. Adaptada para altas temperaturas – a diferencias de otras en experimentación-, sin exigencia de sofisticadas cadenas de frío, podría constituir una real alternativa a la de los grandes laboratorios farmacológicos”.

Situación compleja

Las consecuencias económicas de la pandemia no pueden ser subestimadas y tienen efectos casi drámaticos. “Si se suma al endurecimiento impacto del bloqueo, por ejemplo, con  la reciente decisión de Donald Trump de impedir el envío de remesas  familiares desde Estados Unidos hacia la isla, el panorama es doblemente preocupante”, insiste.

Se perciben, añade, elementos cotidianos parecidos a la crisis que la nación caribeña experimentó durante el periodo especial, a inicios de la década de los 90. Tal vez la diferencia, “es que ahora la penuria de combustible es menor que entonces”. Es muy evidente percibir los grandes esfuerzos de ahorro que se implementan en todas las actividades.

El turismo, uno de los sectores esenciales de la economía, ya que aporta el 10 % del Producto Interno Bruto, ha sufrido un impacto significativo en estos últimos diez meses de autoconfinamiento de la isla.  “Recién ahora se retoma esa actividad pero con muchas precauciones”, explica Franco Cavalli.  Se acaba de reabrir a partir del 15 de noviembre el aeropuerto internacional de La Habana para vuelos de línea y se reactivan algunas regiones turísticas, como Varadero.

Esa situación compleja no puede dejar indiferente a la solidaridad internacional, afirma el presidente de mediCuba Europa. Esa red logró canalizar 600 mil euros, durante los primeros meses de la pandemia, asegurando materiales necesarios para preparar los tests así como  25 aparatos de ventilación pulmonar.

Ahora, el Instituto Finlay le presentó un proyecto de casi medio millón de euros para comprar  instrumentos que no pueden conseguir en el mercado debido al bloqueo estadounidesne. Se trata de equipos que permiten medir, luego de la vacunación, la modificación de los glóbulos blancos que producen los anticuerpos que combaten directamente el virus.

Casi a las puertas de sus 80 años, – y desde hace más de 40- Franco Cavalli hace de la solidaridad internacional uno de sus compromisos militantes cotidianos. Cuba, Centroamérica constituyen su horizonte prioritorio, aunque no exclusivos.

Sin abandonar por tanto su reflexión crítica. Como lo expresarsa ya en una entrevista anterior, la SOLIDARIDAD es mucho más que el concepto de “ayuda al desarollo”.  Y decía entonces: “El concepto es falso. No pongo en duda la noción de ayuda. Tenemos que seguir cooperando y siendo solidarios. Sin este pequeño aporte seguramente la gente de esos países estaría todavía peor. Pero lo que no podemos decir es que esa ayuda va a conducir al desarrollo. La filosofía que hay detrás del concepto ‘ayuda al desarrollo’ está equivocada. Debemos promover, sobre todo, el cambio político de las reglas de juego internacional”.

Y esas nuevas reglas exigen horizontalidad Norte-Sur-Norte. De allí la esperanza del presidente de mediCuba Europa: ante el impacto devastador de la pandemia, en el futuro, una vacuna descubierta y producida en el Caribe, podría constituir una bocanada de esperanza para los relegados de la gran industria farmacéutica multinacional.

Fuente de la Información: https://rebelion.org/una-senal-de-esperanza-para-los-paises-empobrecidos/

Comparte este contenido:

Ecuador: Ferrocarril al cielo

Ferrocarril al cielo

Juan J. Paz y Miño Cepeda

La expansión de ferrocarriles en Europa y los EEUU durante el siglo XIX contribuyó a su desarrollo industrial y consolidó el capitalismo; pero no ocurrió así en América Latina.

Aunque se conoce que Robert Stephenson, hijo del inventor de la locomotora, propuso a Simón Bolívar la construcción de una línea férrea desde Bogotá hasta Río Magdalena, la idea nunca se concretó. Y si bien el ferrocarril fascinaba y era visto como signo de civilización y progreso de los “grandes países”, no aparecieron rápidamente inversionistas externos y tampoco internos que asumieran los costos de algún proyecto, que resultaba demasiado caro para territorios regionalizados en casi todas las nacientes repúblicas de América Latina.

Sin embargo, en Cuba se inauguró, tan temprano como en 1837, la primera línea férrea latinoamericana. Otros países avanzaron en la construcción ferrocarrilera desde mediados del siglo XIX, como ocurrió en Brasil (1850), Perú (1851), Chile (1851), Colombia (1871), Argentina (1857), Uruguay (1869) y México (1873), aunque aquí el auge se produjo bajo el porfiriato, a partir de la década de 1880. En unos casos, inversionistas locales se asociaron principalmente con británicos, pero también hubo norteamericanos. Hay numerosos trabajos sobre el tema y obras específicas en cada país; pero una síntesis recomendable, que da cuenta de la historia de los ferrocarriles en México, Antillas, Colombia, Perú, Brasil, Uruguay, Argentina y Chile es la obra La expansión ferroviaria en América Latina (2015), coordinada por la historiadora económica Sandra Kuntz Ficker.

Los ferrocarriles latinoamericanos no sirvieron para la promoción capitalista, aunque tuvieron un fin económico central: el transporte de los bienes exportables como minerales, nitratos, caña de azúcar, café, guano, hasta puertos de importancia. Respondieron, ante todo, a las necesidades de las oligarquías regionales. Su construcción empleó presidiarios, trabajadores bajo enganche, migrantes (como los chinos o “coolies” en Perú), jornaleros asalariados. Del negocio, cuando fue privado, aprovechó una elite de familias.

En Ecuador no hubo interés de inversionistas locales porque el cacao se transportó aprovechando la rica cuenca del río Guayas. Pero la primera línea (1872) fue obra estatal, durante el segundo gobierno del tirano conservador Gabriel García Moreno, admirador del progreso europeo (estudió en Francia) y solo avanzó pocos kilómetros, que en los años posteriores fueron totalmente descuidados por los sucesivos gobiernos. La reconstrucción y finalización de la única línea nacional, que conectó la ciudad portuaria de Guayaquil con la andina capital Quito (452 km.), fue obra del liberal radical Eloy Alfaro y concluyó en 1908. Un resumen de la historia de ese ferrocarril, con la transcripción de varios documentos originales como los contratos con el constructor Archer Harman, puede seguirse en mi libro Eloy Alfaro. Políticas económicas (https://bit.ly/3qb2aOM). Aquella obra, que fue bautizada como “ferrocarril al cielo” (ascendía desde el mar hasta las montañas) y cuya construcción fue considerada como la más difícil del mundo, contribuyó, sin duda, a la integración nacional, al menos entre costa y sierra, pues, aunque Alfaro tuvo la idea de construir un tramo para la amazonia, nunca se hizo.

En 1925 el ferrocarril, que estuvo en manos de la “Guayaquil & Quito Railway Company”, definitivamente pasó al Estado, pues no existía ningún interés privado en mantenerlo. El raquitismo económico de las décadas posteriores y la desatención de los sucesivos gobiernos, provocaron el declive progresivo del ferrocarril alfarista, aunque llegaron a construirse ciertos tramos de conexión con las provincias de Imbabura, Esmeraldas, Azuay y Loja. En la segunda mitad del siglo XX la extensión de las redes de carreteras, así como el desarrollo del transporte en automóvil, bus y avión, literalmente condenaron al ferrocarril a su propia buena suerte. En adelante, la demagogia política repetía, sobre todo en las campañas electorales, la necesidad de “rehabilitar” el ferrocarril, románticamente visto como la obra magna de Eloy Alfaro y la Revolución Liberal Radical de 1895.

En América Latina los ferrocarriles de la segunda revolución industrial (sus fuentes de energía pasaron a ser la electricidad y el petróleo) reemplazaron a los de la primera generación (vapor), aunque no en todos los países. Esa modernización exigió nuevas obras de infraestructura, demasiado costosas en los países pequeños. De modo que los antiguos ferrocarriles quedaron para fines turísticos o comunicaciones regionales tradicionales, mientras otros realmente murieron con el tiempo.

De otra parte, en Ecuador, durante la vigencia del primer ciclo del modelo empresarial-neoliberal (1983-2006), no hubo interés alguno en la privatización del antiguo ferrocarril alfarista y tampoco en invertir en él. Sin embargo, el gobierno que asumió con alguna seriedad la rehabilitación y la atención postergadas por décadas, fue el del presidente Rodrigo Borja (1988-1992), quien adquirió varias locomotoras a electrodiesel, además de interrumpir, al menos temporalmente, el galope neoliberal. Después, continuó el descuido y el deterioro. Pero fue el gobierno de Rafael Correa (2007-2017) el que asumió la definitiva “rehabilitación” del ferrocarril, que logró la reparación y readecuación de las vías, así como de todas las estaciones, modernizando el servicio. El ferrocarril recobró su antiguo esplendor, recuperó actividades económicas de las poblaciones unidas por la línea férrea y potenció el turismo. Para este gobierno fue un asunto de identidad con la Revolución Liberal Alfarista, así como una inversión estatal que se demostró viable y capaz de mantener locomotoras, vagones, instalaciones y otras infraestructuras consideradas como patrimonio histórico de la nación.

El giro que dio el gobierno de Lenín Moreno a la conducción económica edificada en el Ecuador durante la década anterior a su presidencia, y que ha implicado la reimplantación de un segundo ciclo de vigencia del modelo empresarial-neoliberal en la historia contemporánea, también ha tenido repercusiones sobre el ferrocarril. En 2018, Moreno ofreció, con desbordante entusiasmo y propaganda, un “tren playero” (https://bit.ly/3mjkgvy), que bordearía buena parte del litoral, pero la obra no se construyó. Al agudizarse la crisis económica, las políticas a favor del recorte de inversiones y “gastos innecesarios” del Estado, pero también por los compromisos asumidos con el FMI y finalmente debido a la expansión de la pandemia del Coronavirus, en mayo de 2020 se expidieron varios decretos y uno de ellos dispone “la extinción de la Empresa Ferrocarriles del Ecuador. Empresa Pública – FEEP” (creada en 2010) y, además, de otras 7 empresas públicas, como los Correos y los Medios Públicos de Comunicación (https://bit.ly/3qbn4NG).

El asunto no quedó allí. De acuerdo con las informaciones de prensa, a fines de noviembre (2020) se supo que 6 vagones del tren habían sido chatarrizados y posteriormente fundidos. Intervino el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural para señalar su preocupación, sostener que debían seguirse las recomendaciones técnicas y solicitar, por tanto, que se abstenga de continuar con los procesos de chatarrización, que pudieran «vulnerar o afectar tanto a los bienes del patrimonio cultural ecuatoriano o potenciales bienes de interés, dado que aún no se ha agotado el proceso de inventario de los bienes de Ferrocarriles del Ecuador» (https://bit.ly/2KEcy0X). En definitiva, así ha llegado a su fin el ferrocarril ecuatoriano que caracterizó una larga época de identidad nacional y significación histórica republicana.

Fuente de la Información: http://www.historiaypresente.com/ferrocarril-al-cielo/

 

Comparte este contenido:

Pensar con rigor y en serio

Pensar con rigor y en serio

Salvador López Arnal

El libro que el lector tiene en sus manos [1] (o ve en la pantalla [2]) contiene La ciencia mal-tratada, la crítica de Manuel Martínez Llaneza [MML a partir de ahora] a los apartados 16 (“Las matemáticas en al encrucijada”) y 17 (“La teoría del caos”) de Razón y revolución. Filosofía marxista y ciencia moderna de Alan Woods (1944) y Ted Grant (1913-2006), y una selección de los artículos, siete en total, que se publicaron en las páginas de www.rebelion.org comentando el ensayo.

La obra de Woods y Grant, señala MML, aborda una amplia serie de temas del pensamiento y la ciencia pretendidamente desde la óptica del materialismo dialéctico, concebido éste como ‘una manera de entender el mundo’. Tan interesante empeño, prosigue, “se ve lamentablemente frustrado” y el resultado final es un manual al viejo estilo soviético: por una parte, una exposición esquemática de aspectos del pensamiento de los dos grandes clásicos de la tradición y, por otra, “una clara manipulación de elementos de diversas ciencias que ‘prueban’ la corrección de las previsiones de los fundadores del materialismo dialéctico según la personal versión de los autores”.

El texto de MML es la figura invertida de estas consideraciones. Rigor, seriedad y  compromiso, estas son sus características. No hay en su exposición, espléndidamente escrita por cierto, ninguna manipulación de resultados científicos usada para probar o ‘demostrar’ la corrección, siempre ratificada, o incluso la infalibilidad de las categorías, tesis y contribuciones de lo que la tradición ha llamado (no fue el caso de Marx) materialismo dialéctico.

Su punto de partida lo expresa MML en estos términos: “mi punto de vista sobre la relación entre el materialismo dialéctico y la ciencia es el expresado magistralmente por Manuel Sacristán en su prólogo al Anti-Dühring editado en México D.F. en 1964 por Editorial Grijalbo”, un escrito de apenas 30 páginas que fue esencial en la formación político-filosófica de varias generaciones de luchadores obreros y militantes universitarios. A ese punto de partida, hay que añadir otro: el espíritu crítico que no se deslumbra ni ciega ante fuegos de artificio intelectuales escritos en un lenguaje “profundo y de altos vuelos”, el mismo espíritu que nutre las páginas de las Imposturas intelectuales de Sokal y Bricmont, un ensayo recomendando por el autor.

No hay cientificismo en la posición aquí defendida. MML sabe, como nos enseñó Mario Bunge, que toda investigación científica parte de determinadas ideas filosóficas generales, que la filosofía racionalista e informada puede ser (lo ha sido de hecho) una buena aliada de la ciencia y la técnica responsable, y que todo filosofar que se precie sobre asuntos centrales de la tecnociencia contemporánea exige estudio, esfuerzo y buen conocimiento de causa.

MML no ha pretendido con su escrito zanjar puerilmente el debate sobre la ciencia. Tarea absurda donde las haya. Entre otras causas, porque sabe que este debate debe estar siempre abierto. Lo que sí ha pretendido es ayudarnos “a llevarlo a cabo sobre conocimientos concretos y bases científicas”. No se trata de hablar por hablar o hablar de oídas, ni tampoco de construir “cantos a la nada”. Tampoco de formar parte de los muchos escritos “que aparecen en la sopa intelectual del posmodernismo”, salpicando el texto, venga o no venga a cuento, de referencias a los términos de moda del análisis metamatemático posmoderno (caos, turbulencia, no lineal), entendidos además a la carta.

Por supuesto que es posible y necesaria, como decíamos, una aproximación filosófica documentada a asuntos que siempre han sido de preocupación e interés. Para especialistas y para muchos ciudadanos, para todos nosotros. Pero, para MML, también para mí, Razón y revolución. Filosofía marxista y ciencia moderna no proporciona ninguna ayuda para un filosofar informado ni para futuras investigaciones. Tampoco presenta una reflexión sobre la producción social de las matemáticas ni sobre su relación con otras ciencias. Eso sí, hay muchas “invocaciones litúrgicas” como suele ocurrir en estos casos.

Para MML, lo peor del libro de Woods y Grant es que intenta comprometer la teoría marxista con opciones científicas concretas cuando menos discutibles, o intenta justificar opiniones, más o menos científicas, con la cobertura del marxismo. La tradición ya tiene tristes experiencias de todo ello: la más sonada, la falsificación de la biología por el dogmatismo estalinista (caso Lysenko) por no hablar de la desconsideración (y marginación e incluso persecución) de la lógica formal o la teoría de la relatividad como disciplinas burguesas.

Por ello, en opinión de MML, el enfoque global de la obra de AWTG es reaccionario. Cuando se afirma que los cimientos de las matemáticas se están derrumbando y “que hay que crear un nuevo edificio sobre bases distintas,aparte de mostrar no haber entendido casi nada sobre el proceso de la evolución y cambio científico, “se está haciendo un peligroso llamamiento a apoyar las tendencias irracionalistas que bombardean desde muchos ámbitos los mismos fundamentos del pensamiento de la Ilustración”, que para nuestro autor sigue siendo el soporte más humanista, libre y progresivo de que disponemos. En esa tradición se inserta “de manera clara el pensamiento de Marx y Engels”.

MML nos advierte en los primeros compases que ha intentado proporcionar “una explicación, un ejemplo o una referencia histórica entendibles” para un lector o lectora con nivel de bachillerato de cada uno de los temas que trato. Es suficiente, piensa, para desmontar la impostura. Cumple su palabra: no nos exige un mayor nivel, un nivel inalcanzable o de especialista para seguir sus razonamientos. Se nos exige, eso sí, lectura atenta; no valen aquí las lecturas “en diagonal”.

Con su libro, sostiene MML, Woods y Grant no le están haciendo un buen servicio a la Razón ni a la Revolución. Con su aportación crítica, afirmo yo, MML ha hecho un buen servicio a la racionalidad ilustrada y al cultivo creativo, prudente y no talmúdico de la tradición marxista.

Así, pues, pasen, lean, tomen apuntes, relean en ocasiones, avancen, profundicen, disfruten, reflexionen y, si tienen a bien, hablen de todo ello con sus amistades. El libro que tenemos entre manos (o ante nuestros ojos) lo merece.

Notas:

1)https://www.lulu.com/es/es/shop/manuel-mart%C3%Adnez-llaneza/la-ciencia-mal-tratada/paperback/product-zz8n86.html?page=1&pageSize=4.

2) http://espai-marx.net/elsarbres/wp-content/uploads/2020/11/Ciencias-mal-tratadas_web.pdf.

Fuente de la Información: https://rebelion.org/pensar-con-rigor-y-en-serio/

 

Comparte este contenido:
Page 588 of 2740
1 586 587 588 589 590 2.740