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Un tsunami llamado 5G

Un tsunami llamado 5G

El mundo feliz, del siglo XXI, es un mundo conectado. Tiene refrigeradores que avisan a nuestro teléfono móvil que falta leche o se está pudriendo una lechuga –mejor aún, avisa directamente a la multinacional Amazon u otra red de ventas electrónicas que lo incluya en la entrega semanal. Pañales con chips que avisen que hay que cambiar al bebé, zapatos que miden cuántos pasos damos, ropa con chips que interactúan con teléfonos y monitorean nuestros movimientos y estado de salud, y muchas otras formas digitales y robóticas de que las cosas se comuniquen entre sí e intercambien información sobre nosotros para las empresas.

El Internet de las Cosas se trata justamente de comunicar objetos, no personas, explicó Andrés Barreda, profesor e investigador de la UNAM, en el seminario Navegar la tormenta digital, que realizaron la Red Social de Evaluación de Tecnologías en América Latina y otras organizaciones los pasados 19 y 20 de noviembre. Una forma de favorecer exponencialmente ganancias para los que fabrican y comercian esos objetos, mientras al mismo tiempo mina la comunicación real entre seres humanos y las relaciones comunitarias que son el sustento para entender, dar significados y pensar cómo cambiar la realidad y qué necesitamos realmente (https://tinyurl.com/wxm24ec).

En esta visión de un mundo hiperconectado también nuestros cuerpos pasan a ser objetos de monitoreo, obtención de datos e intervenciones, en lo que la industria de la salud (farmacéuticas, fabricantes de dispositivos médicos, vendedores de atención médica) llaman Internet de los cuerpos.

La distopía de hiperconexión global de las cosas, cuerpos y capitales avanza a pasos acelerados, aunque por ahora la mayoría sólo vemos fragmentos. Como arañas en la red global dominan siete empresas de plataformas electrónicas: Microsoft, Apple, Amazon, Alphabet (Google), Facebook, Alibaba, Tencent. Son las que pueden gestionar los gigantescos volúmenes de datos digitales que estas nuevas formas de (in)comunicación conllevan y los sistemas de inteligencia artificial para poder lucrar con ellos. Alibaba y Tencent tienen sede en China. Las demás, en Estados Unidos. Todas están entre las 10 empresas de mayor capitalización de mercado a escala global. Este mes Amazon superó a Walmart como el mayor vendedor minorista a nivel internacional.

Un aspecto central y clave de estos desarrollos –que avanzan sin supervisión ni regulación pública­­­– es el aumento de la conectividad electrónica. Por ello, las redes de comunicación 5G son claves y merecieron una sesión especial en el seminario aludido. El nombre se refiere a la quinta generación de comunicación electrónica y remite a las anteriores 2G, 3G y 4G, que conectan teléfonos móviles. No es apenas una actualización, sino una ruptura cualitativa en la forma de trasmisión y los impactos que tendrá, tanto económicos como ambientales y en la salud.

Con redes 5G se pretende obtener mayor capacidad para trasmitir datos (volúmenes de 20 a 40 veces superiores), menor latencia (demora en recibir/enviar datos) y continuidad de conexión en cualquier parte.

Las redes 5G usarán ondas de transmisión milimétricas, mucho más cortas que las que están en uso, con mayor densidad, pero corto alcance. Requieren, entonces, torres de recepción/emisión cada 100 metros, que deberían ser instaladas cada 10-12 casas. Para garantizar las condiciones nombradas, la propuesta de las empresas es instalar además 20 mil sátelites de baja altura que se comunicarán con esas torres. Todo esto significa que el nivel de radiación electromagnética a que estaremos expuestos en todo el planeta, cada ser vivo y ecosistema, aumentará exponencialmente, con mucho mayor densidad de onda, durante las 24 horas del día y los 365 días del año.

Aunque existen cientos de estudios científicos que indican que las radiaciones de la telefonía móvil y wifi tienen efectos negativos en la salud de humanos y animales, incluso potencialmente muy graves como cáncer, industria y gobiernos han contestado al debate sugiriendo usar audífonos para evitar el contacto directo, conexiones por cable en escuelas, bibliotecas y otros centros públicos, apagar las fuentes de emisión en la noche, limitar tiempos de exposición, etcétera. Pero con las redes 5G los impactos se multiplicarán enormemente, ya que al estar en medio de las zonas de trasmisión entre la atmósfera y los millones de aparatos conectados todo el tiempo la radiación no será manejable de forma individual ni local.

Ariel Guzik, artista, científico, médico e inventor, quien desde su Laboratorio de Investigación en Resonancia y Expresión de la Naturaleza se ha dedicado a escuchar y dialogar con los sonidos de la naturaleza, explicó cómo las redes 5G tienen un gravísimo potencial de disrupción en el campo magnético de la Tierra, cuyas ondas son esenciales, entre otras cosas, como guía de animales migratorios y la sobrevivencia de muchas especies.

Ante la gravedad de los impactos en salud y ambiente, un grupo internacional de científicos lanzó en 2015 un llamado a Naciones Unidas para detener el despliegue de 5G, que actualmente han suscrito expertos y organizaciones de más de 200 países. (https://tinyurl.com/ujkq3rp). Pese a ello, sigue avanzando acríticamente el despliegue de 5G. Urge el análisis, debate y acciones colectivas sobre este y otros aspectos de la tormenta digital empresarial a la que estamos sometidos.

Autor: Silvia Ribeiro

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La faz injusta de Brasil

La faz injusta de Brasil

Desde la dictadura militar (1964-1985) nunca hubo tantos retrocesos en el terreno de los derechos humanos en Brasil como ahora, con Bolsonaro. Nos gobiernan autoridades que insisten en la impunidad de las fuerzas represivas, lo que representa una luz verde para la eliminación sumaria de sospechosos o incluso de ciudadanos no sospechosos, como los nueve jóvenes asesinados por la Policía Militar de Sao Paulo en la favela de Paraisópolis durante la madrugada del 1ro de diciembre. Solo en Río, en este año 2019, seis niños murieron por “balas perdidas”.

Empresas mineras, madereras y agropecuarias invaden tierras protegidas. Se asesina a indígenas, entre ellos al líder Paulo Paulino Guajajara, en Maranhão, el 1ro de noviembre, por defender la reserva de su pueblo de las actividades de madereras ilegales. Los casos de feminicidio se multiplican; en el país, cada 4 minutos una mujer es violada.

El presidente de la Fundación Palmares, Sérgio Camargo, cuyo nombramiento está siendo impugnado por la Justicia, escupe en la memoria de Zumbi, el héroe quilombola, al declarar que en Brasil no existe racismo, y que “la esclavitud fue beneficiosa para sus descendientes”… En Paraná, el periodista Aluízio Palmar es procesado por denunciar que en el cuartel del Primer Batallón de Frontera, en Foz de Iguazú, se tortura. El país tiene más de 12 millones de desempleados, y el gobierno ha reducido dos veces el salario mínimo que entrará en vigor en 2020.

A la orilla de haciendas y carreteras brasileñas se encuentran acampadas 80 000 familias. El expresidente Lula es condenado sin pruebas. Los medios que critican al gobierno son saboteados mediante la cancelación de anuncios oficiales, y las empresas privadas que anuncian sus productos en ellos sufren amenazas. Se incentiva a los alumnos a delatar a los profesores que no corean la cartilla del Planalto. El gobierno, que nunca ha condenado a los paramilitares que, irrespetando las leyes le disputan territorios al narcotráfico, estimula el mercado de armas y municiones.

Además de violar los derechos humanos, se violan también los derechos de la naturaleza. Se incendia criminalmente la selva amazónica para abrirle paso al ganado y la soya, mientras Bolsonaro declara que las quemas son “un problema cultural”. La Justicia procede con lentitud y lenidad en el castigo a los responsables por las tragedias causadas por las roturas de las presas de Mariana (MG), en 2015, y Bramadinho (MG), en 2019, que segaron 382 vidas. El petróleo derramado en el litoral brasileño no se limpia con la urgencia y el rigor que la situación exige.

Según Marcelo Neri, de la Fundación Getulio Vargas, en 10 años Brasil hizo salir de la pobreza a 30 millones de personas. Pero entre 2015 y 2017, 6,3 millones volvieron a caer en la miseria. En los últimos tres años, la pobreza aumentó un 33%. Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), 58,4 millones de personas viven hoy por debajo de la línea de la pobreza, con ingresos mensuales inferiores a 406 reales. La lista de los excluidos no hace sino aumentar: entre 2016 y 2017  creció de 25,7% a 26,5%, lo que significa la exclusión de casi dos millones de personas. Según esos datos, 55 millones de brasileños, un 40% de los cuales viven en el Nordeste, sufren privaciones. El ingreso promedio de los ricos creció un 3%, y el de los pobres disminuyó un 20%. Han regresado enfermedades ya erradicadas, y la mortalidad infantil  avanza entre las familias más pobres.

Somos una nación rica, muy rica. Pero sumamente injusta. El PIB brasileño es de 6,3 billones de reales, lo que basta para garantizarle 30 mil reales per cápita al año a cada uno de sus 210 millones de habitantes. O 10 000 reales al mes a cada familia de cuatro personas.

Los derechos humanos no son “cosa de delincuentes”, como alardean quienes jamás piensan en los derechos de los pobres. Son uno de los marcos jurídicos y morales más elevados de nuestro avance civilizatorio. Aunque sean violados sistemáticamente por quien se proclama demócrata y cristiano, son inapelables. Le resta ahora a la ONU convocar a los países a elaborar y firmar la Declaración Universal de los Derechos de la Naturaleza, nuestra “casa común”, en palabras del papa Francisco.

Fuente de la Información: http://www.cubadebate.cu/opinion/2020/01/03/la-faz-injusta-de-brasil/#.XhKHoehKjIU

Autor: Frei Betto

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Luz, sombra y oscuridad

Por: Manuel Gil Antón

Estas tres palabras permiten ensayar una síntesis, preliminar, de lo ocurrido en materia educativa durante el primer año del gobierno.

Luz: siempre será mejor rumbo, para transformar los procesos educativos, el que se finca en la formación de profesionales de la educación, que el orientado a evaluarlos sin cesar, mal y de prisa, que nos trajo a peor traer durante los seis años previos.

Enhorabuena que, merced a la participación de distintas corrientes políticas en el ámbito legislativo, y mas allá de sus linderos, se puedo mejorar – mucho – la descuidada iniciativa  que el grupo que coordina el Maestro Moctezuma le presentó al Presidente para que enviara al congreso.

Está muy bien que en el artículo 3º. se incluya, como responsabilidad irrenunciable del Estado, garantizar el derecho tanto a la educación inicial como la superior.

Se acierta al reconocer a las Escuelas Normales, y demás modalidades de formación docente, como instituciones prioritarias dada la importancia que implica que sus egresados serán generadores de ambientes de aprendizaje.

Reconocer en el magisterio al actor central en el proceso de transformación educativa y social, y no como objetos reformables pues son el obstáculo para lograr “la calidad”, es un avance.

No son, estos rasgos, todos los que pueden celebrarse. Como botón de muestra, apuntan a un horizonte distinto, a la dimensión de lo que, para bien, ha sucedido.

Sombra: los rieles que, creo, conducen a la zona opaca, son, por un lado, la improvisación del grupo que coordina la actual SEP. La palmaria falta de conocimiento (no reconocida), y su intensa iniciativa enraizada en esa dosis de ignorancia, han propiciado desorden en la conducción del sistema y un galimatías en la generación de la legislación secundaria. Las ventajas del nuevo orden constitucional se reducen al concretarse en la legislación derivada, y las acciones propuestas por ese grupo variopinto –  desde actores estelares de la reforma de Peña, que sin rubor mutaron a ser promotores de su derogación (Mario Delgado o Guevara Niebla, por ejemplo), a los que se añaden nuevos funcionarios que nunca expresaron crítica alguna a la estrategia derivada del Pacto, ni les interesó hacerlo.

El otro riel consiste en la incoherencia de reconocer aspectos cruciales y, al mismo tiempo, no otorgarles recursos para que se lleven a cabo. La administración federal ha expresado, en el presupuesto, lo contrario a su discurso.

Oscuridad: incluir, por ejemplo, en el texto constitucional una lista de materias, y dar prioridad a la música sin argumentos, es inexplicable; salvo que haya continuidad entre la función orquestal privada y la acción pública. Un despropósito.

La confusión entre dirigencias sindicales con el magisterio, lo volvió a dejar sin voz, como hace siete años: hartas consultas, sí, como antaño, ¿para hacer, con sus socios, lo ya decidido? Mal empieza la semana para el que ahorcan en lunes. Polvo en el viento. ¿Es inevitable? No. Hay que impedirlo, y urge. El balón está, como siempre, como en todos los sexenios, en la cancha de los miles de  maestras y profesores responsables, que sí enfrentaron y demolieron, en los hechos y con argumentos, la reforma previa. Hay una de dos: esperar la salvación providente, o exigir, organizados, que lo estipulado se cumpla y la reforma llegue a las aulas. Esa es la encrucijada.

Posdata: para la generación a la que pertenezco, que peleó contra el fraude electoral en 1988, del cual fue protagonista central Manuel Bartlett, su presencia en el gobierno es un agravio. La “investigación” de su fortuna, más allá de lo legal, es una decisión que contribuye a la peor educación posible: el ejemplo palmario del cinismo altanero.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/luz-sombra-y-oscuridad/

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Crear el Instituto de Formación de Maestros, la propuesta de los sabios para avanzar en calidad

Por: Semana Educación

En su informe, la Misión de Sabios propone que este instituto forme y capacite a los maestros e investigadores que educarán a los profesores que dictan educación básica y media en todo el país.

El pasado 3 de diciembre la Ocde dio a conocer los resultados de las pruebas Pisa, en las cuales el rendimiento de Colombia dejó un preocupante panorama, no solo por desmejorar en lectura y ciencias, sino porque el informe evidenció que la mitad de los estudiantes de 15 años no pueden inferir las ideas de un pequeño párrafo y el 65% no entiende los problemas matemáticos simples que se le formulan.

Estos resultados pusieron nuevamente en el debate público la necesidad de avanzar con mayor celeridad en la calidad educativa, así como el papel que cumplen los docentes en cada una de las etapas escolares y si su metodología es acorde a las necesidades actuales.

Aunque la Misión de Sabios, conformada por 45 expertos nacionales e internacionales, comenzó mucho antes de la entrega de resultados de Pisa a idear las recomendaciones para seguir una ruta que le apunte a una Colombia diferente, entre sus propuestas hay una que toma especial relevancia teniendo en cuenta el rendimiento de los estudiantes colombianos: la creación del Instituto Superior de Investigación en Educación y Alta Formación de Maestros (ISIE).

El ISIE será el encargado de la formación de los que serían los “maestros de maestros”, pues los sabios proponen que en este instituto se adelanten programas de investigación en educación y se eduquen maestros que irriguen una cultura de investigación de calidad en todo el sistema: «Sus egresados serán multiplicadores de la más estrecha relación entre investigación, innovación, fortalecimiento de redes y formación», dice el informe.

«El ISIE desarrollará la investigación en educación de alto nivel y formará a los maestros-investigadores que educarán a los nuevos maestros de la niñez y la adolescencia de nuestro país», precisa el informe que la misión de sabios entregó al presidente Iván Duque el pasado 5 de diciembre.

De acuerdo con la propuesta, los maestros en formación en el instituto serán capacitados como formadores de habilidades socioemocionales para el bienestar, la paz y el desarrollo de ciudadanía democrática, de la mano de la educación en memoria histórica, con el fin de poder replicar ese conocimiento en otros maestros y tener un mayor impacto en todo el territorio nacional.

A pesar de que se plantea que el instituto entre en funcionamiento en 2022, la Universidad Pedagógica Nacional, junto con la Universidad del Valle y la Universidad Distrital, en el marco del Doctorado Interinstitucional en Educación de Alta Calidad, radicó la semana pasada una propuesta ante el Gobierno Nacional para orientar la creación y desarrollo de este instituto.

Según explicó el rector de la Pedagógica, Leonardo Fabio Martínez, la propuesta consiste en definir los propósitos y alcances del instituto partiendo de su pertinencia para la producción del conocimiento pedagógico y educativo.

«Proponemos ofrecer toda nuestra experiencia académica, investigativa y en formación de alta calidad para la creación del instituto, con él se podrá apoyar la puesta en marcha del Sistema de Formación de Maestros y a su vez contribuir al Programa Nacional de Investigación de Estudios Científicos en la Educación», explicó Martínez. 

En ese sentido, el rector consideró necesario establecer diferencias entre la producción de conocimiento y su reproducción, precisando que el nuevo instituto debe centrar su trabajo en la producción: «Su tarea es la producción del conocimiento pedagógico y educativo que reclama la Misión de Sabios, y junto a ella la producción de la política pública capaz de orientarla (…) La idea no es que el ISIE también ofrezca programas de posgrado, sino que se centralice en la investigación y en la formación de quienes van a formar otros maestros».

Solo resta esperar si, tal y como recomiendan los sabios, el Gobierno hará la gestión para que el ISIE esté consolidado y en funcionamiento para 2022, operando con recursos de presupuesto nacional y de aportes privados.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/crear-el-instituto-de-formacion-de-maestros-la-propuesta-de-los-sabios-para-avanzar-en-calidad/646428
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¿Qué esperamos en educación para el año 2020?

Por: Miguel Ángel Pérez

Este miércoles 1 de enero inició el año bisiesto 2020, su número es cabalístico, además con dicho año se cubrirá la primera quinta parte del siglo XXI, ¿Cuál es la relevancia del año 2020 en educación?

Su número que une dos doses y dos ceros, hace del 2020 un año especial, además será el segundo año de gobierno tanto del presidente López Obrador como del Gobernador Enrique Alfaro. De acuerdo a nuestras tradiciones la llegada de este año 2020, nos arroja deseos, aspiraciones de un mundo mejor, de una sociedad mejor, de una mejor educación. En este sentido podemos decir que aspiramos a tres grandes cosas para el año 2020 como elementos básicos de mejor año:

  1. Que exista mayor claridad en las propuestas gubernamentales en educación tanto en la Nueva Escuela Mecana como en el Proyecto local Recrea y que dicha claridad de cuenta de lo que se espera que hagan los maestros y las maestras pero que para ello se les deben de dar los insumos básicos para su realización desde la práctica. No se trata sólo de aspirar a un mejor modelo o a una mejor propuesta educativa sino de crear las condiciones básicas para lograrlo.
  2. Que este año los y las docentes aprovechen la oportunidad de oro que la historia les brinda para tomar verdaderamente en sus manos las riendas del destino sindical, que no sólo propongan, sino que también decidan, que no sólo piensen, sino que también actúen; que el sueño de la democracia sindical se haga realidad, pero sobre la base del protagonismo de la mayoría de trabajadores de la educación.
  3. Que para este año 2020 la mejor distribución de la riqueza material se vea reflejada en una mejor distribución de riqueza cultural y simbólica; sobre todo para todos y todas aquellas personas que poco tienen o que poco les llega, pero no a partir de políticas populistas pronasoleras sino a partir de involucrar a los sujetos bajo nuevas reglas de participación ciudadana en el terreno político y económico.

Como podrá verse el año 2020 ofrece importantes oportunidades para los sujetos educativos de tal manera que es posible escribir una nueva historia, que no borre las anteriores, sino que solo le dé un nuevo curso y un mejor sentido a la educación nacional.

Los cambios en educación o el cumplimiento de deseos o de aspiraciones de inicio de año, no se dan de manera gratuita se requiere la participación y la actuación consciente de sujetos y de agentes en ese sentido, a partir de tener mínima claridad del proyecto alternativo que se pone en juego.

El 2020 es el año en donde la historia pone una oportunidad de oro, para avanzar realmente en un proyecto educativo que verdaderamente esté al servicio de los niños, las niñas y los jóvenes en México.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/que-esperamos-en-educacion-para-el-ano-2020/

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El fitoplancton se apunta a la lucha contra el cambio climático

Por: Carmelo Marcén

El fitoplancton pasa absolutamente desapercibido. Es diminuto. Y a pesar de eso parecer ser el mayor productor de oxígeno del planeta, además de estar en la base de la cadena alimenticia. Es tiempo de que la educación le preste más atención.

De vez en cuando hay que llevar a la escuela cuestiones de la vida que pasan desapercibidas y, sin embargo, tienen una alta trascendencia. Es lo que le sucede al fitoplancton. Es posible que no se sepa mucho de él porque sus componentes son diminutos, porque parece que hay mucho o porque no se asoma a nuestra comida ni se vende en las grandes superficies; quizás se debe a que cuesta algo pronunciar esa “c” que lo identifica.

En realidad, este olvido lo arrastran otros muchos seres vivos muy útiles para la biodiversidad, y para nosotros, como las mariposas, los gusanos, los hongos o líquenes, etc. ¡Qué pena que se hable de ellos en pocas materias escolares! Y habría que hacerlo, incluso se podrían presentar al alumnado de los cursos más pequeños; si quieren en el contexto de un viaje exploratorio novelado al estilo de Julio Verne, que ya habló de mares fosforescentes en sus 20.000 leguas de viaje submarino. Las causantes de todo esto eran unas bacterias (Vibrio harveyi) que forman parte del fitoplancton y que ahora iluminan ese mar de ardora, del que National Geographic nos ilustra mucho y bien. Descubran en su clase la atractiva imagen de la luminiscencia, que tan presente está en la naturaleza aunque nos pase desapercibida.

Retomen el interés por el fitoplancton. Escriban la palabreja en la pizarra -descompóngala en sus dos partes-, denle un cierto sentido de curiosidad; apóyense si quieren en las muchas imágenes sencillas que encontrarán en Youtube. Hablen de todo esto con el alumnado y cuenten por qué la bióloga Penny Clishom dijo que el fitoplancton, que ya estuvo en el origen de la vida, es algo así como “el microorganismo que hace funcionar el planeta en secreto”. Utilicen esta excusa para hablar de la importancia de la biodiversidad, pero no solo en la clase de ciencias; forma parte de la cultura básica universal que se exhibe en la vida cotidiana.

Ayuden al alumnado a descubrir que los bosques, los grandes y frondosos árboles de selvas y taigas,  no están solos en su lucha contra la contaminación del aire y el acelerado cambio climático. Los diminutos que forman el fitoplancton –que vive no lejos de la superficie del mar– les ayudan, y mucho, en el proceso de la fotosíntesis que, sin entrar en detalles complejos de entender, es la fábrica donde desaparece el dióxido de carbono y se elabora el anhelado oxígeno que da la vida. Tan importante es el papel del fitoplancton que puede afirmarse, lo recoge bien National Geographic, que el verdadero pulmón del planeta está en los océanos, pues producen, si los dejan los elementos cantaminantes como los plásticos– entre el 50 % y 85 % del oxígeno liberado al aire. Aunque habrá que resaltar que el fitoplancton es un fabricante de oxígeno muy lento; además tiene muchos depredadores, no solamente las ballenas que tragan cada día millones de cianobacterias y demás componentes del plancton.

En el mar casi todo asombra. Ese bosque marino de fitoplancton que parece invisible tiene que ver también con el color del mar. De hecho muchos científicos opinan que la contaminación marina que va en aumento y acabará con una parte del fitoplancton –que lleva disminuyendo ya hace un siglo– provocará un cambio en la coloración de las aguas de océanos y mares.

El plancton que alimenta al mundo está en riesgo, a pesar de constituir el universo más rico de consumidores primarios que sostiene la cadena alimenticia. La pérdida del fitoplancton, los científicos hablan de que cada año desaparece en torno al 1 %, resquebrajaría la vida global. Se dice que ha podido disminuir en torno al 40 % en el Hemisferio norte desde 1950. Seguro que ahora también se ve amenazado por los microplásticos que inundan todas las aguas marinas. Pero también hemos leído recientemente noticias positivas: parece que el fitoplancton ártico puede resistir al cambio climático tras una rápida evolución que le permite aguantar temperaturas más elevadas. ¿Hay ahí también una esperanza para el resto de los seres vivos, incluidos nosotros? Si es así se llama adaptación. Imaginamos que algo se ha hablado del asunto en la Cumbre por el Clima Chile Madrid COP25 que estos días se celebraba.

¿A que merecía la pena hablar del fitoplancton? La trascendencia para la vida –sea en forma real o imaginada– no se debe medir por el tamaño de quien presta el servicio, sino por este. Anotemos esta idea y démosle curso entre el alumnado; hagámosla parte de los nuevos desarrollos curriculares, en lo que debe fluir también la interdependencia en el sistema global que es la ecosfera. Experimenten en sus clases; verán que muchas veces la atención a algo pequeño mueve el interés por aprender, máxime si nos procura tantos beneficios. El descubrimiento de mundos nuevos es una manera de abrir los horizontes de la imaginación. La escuela, agobiada por el cumplimiento de los desarrollos curriculares, olvidó que el mundo está fuera de sus paredes.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/ecoescuela-abierta/2019/12/13/el-fitoplancton-se-apunta-a-la-lucha-contra-el-cambio-climatico/

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Los padres pueden ‘diseñar’ el cerebro de sus hijos

Por: Ana Camarero

La adquisición de técnicas de neuroeducación por parte de los progenitores ayuda a los niños a aprender con facilidad

Los momentos en el sofá del salón, antes de irse a dormir, eran especiales. Acurrucado junto a su madre, Martín escuchaba atentamente el fragmento del cuento que tocaba esa noche. Durante 15 minutos, atendía la historia que Laura le contaba de manera pausada. En ese tiempo, su madre le explicaba por qué el protagonista se encontraba triste, cómo disfrutaba jugando en los columpios del parque junto a sus amigos o por qué se había enfadado. Al finalizar la lectura, siempre surgían carantoñas, abrazos o achuchones que le hacían reír hasta que le dolía la barriga. Estímulos y emociones como estos, disfrutados en el entorno familiar, ayudan a los más pequeños a construir su mundo interior y a interpretar la realidad exterior. No en vano, aseguran los expertos, la familia es la primera escuela para el aprendizaje. Un aprendizaje que, en palabras del neurocientífico Francisco Mora, se produce solo si se ama aquello que se quiere aprender, y que está ligado estrechamente a lo emocional.

Hoy se sabe que el cerebro cambia biológicamente, por efecto de la plasticidad neuronal, con cada experiencia; que cada cerebro es único y que las emociones tienen un cometido preponderante en el aprendizaje y la memoria. Por eso, Nora Rodríguez, fundadora y directora de Happy Schools Institute (HSI), Neurociencias y Educación para la Paz, insiste en la importancia de que los padres aprendan neuroeducación, puesto que son los primeros diseñadores del cerebro de los hijos.

“Las neurociencias han demostrado cómo funciona el cerebro en tiempo real, y esto le otorga la oportunidad de sintonizar mejor con sus hijos, no solo a nivel afectivo, educativo y práctico. Por ejemplo, muchos ya ponen en práctica las ventajas de enseñarles a volver sobre sus pasos si no han hecho algo del todo bien, porque han entendido que equivocarse es, ni más ni menos, una gran oportunidad para aprender”, apunta la fundadora de HSI, que añade que “lo interesante es que, al asumir un papel de compromiso emocional en la educación de los hijos, los padres también cambian la química del cerebro, enseñando a sus hijos a conocer sus emociones y la forma en que aprenden mejor”.

En opinión de Nora Rodríguez, que los padres y madres adquieran conocimientos de las técnicas de neuroeducación ayuda a sus hijos a que aprendan más fácilmente. “Pueden llevar a cabo estrategias simples y fomentar en ellos la mentalidad de crecimiento, sabiendo que la plasticidad neuronal les posibilitará aprender mejor aquello que hoy les cuesta un poco, si lo practican. Se descarta el ‘no sirvo para esto’. Cuando un niño piensa, imagina, cuando construye su mente, también modela la biología de su cerebro en la interacción con los adultos”, concluye la experta en neuroeducación.

María Guijarro-García, subdirectora de la Unidad de Investigación Corporativa ESIC Valencia, explica que “padres e hijos pueden aprender sobre el funcionamiento del cerebro y así aprender metacognición, o pensar sobre cómo pensamos”. Guijarro-García insiste en que “saber cómo funciona el cerebro es útil para aprender ciencias y humanidades, y para desarrollar habilidades sociales e inteligencia emocional”. A través de la neurociencia, añade, los progenitores tendrán «mejores herramientas para ayudar al desarrollo emocional e intelectual de sus hijos, y podrán enriquecer su educación y aprendizaje usando la metacognición, la recuperación de la información, o retrieval practice (evocación o recuerdo), para aprovechar tales situaciones y desarrollar la empatía, la cooperación, el cuidado, el optimismo social, la amabilidad y el autoconocimiento».

No obstante, desconocer herramientas sobre neuroeducación y de neurociencia no implica que los padres no puedan educar de manera adecuada a sus hijos. Pero sí es una realidad, en opinión de Guijarro-García, “que el conocimiento de la neurociencia y su aplicación en la educación puede ayudar a que los padres eduquen a sus hijos de forma consciente e informada, y busquen que los maestros de sus hijos estén al tanto de estos conocimientos y los sepan aplicar en sus aulas”.

El docente se presenta, sostiene Nora Rodríguez, como la figura que pone en práctica una educación integradora y para ello es importante el aprendizaje de nuevos conocimientos, pero también, saber cómo funciona su cerebro, cómo conectan con sus alumnos, qué estrategias aplicar en las asignaturas de las primeras horas, o cerca del mediodía.

“Hoy no es suficiente con que los niños y los adolescentes acudan a diario a aulas tecnológicamente innovadoras si los docentes desconocen con qué nuevas técnicas neuroeducativas cuentan para desarrollar el potencial social y humano de sus alumnos», apunta Rodríguez, que insta a entender que cada cerebro es único y que, por tanto, no existe una única manera de aprender.

«El cerebro social debe ser parte del currículum», señala la fundadora de HSI. Una idea con la que coincide, María Guijarro-García: «Si los maestros aprenden y aplican estos principios, mejorará la calidad de vida, tanto de los padres e hijos como de los mismos maestros, porque aplicar las estrategias de aprendizaje basadas en principios de neurociencia, tales como la retrieval practice, espaciar las prácticas e intercalar contenidos no implica mayores recursos ni un exceso de carga laboral. Por el contrario, se pueden preparar actividades en muy poco tiempo y con un alto impacto en los resultados de aprendizaje de nuestros hijos».

Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/12/16/mamas_papas/1576499793_458312.html

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