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Entrevista Carolina Meza y Jorge Enrique Cavelier: «Los niños necesitan oportunidades de calidad»

15 octubre 2017/Fuente y Autor: Semana Educación

En diálogo con Semana Educación, Carolina Meza y Jorge Enrique Cavelier de Empresarios por la Educación aseguraron que el país necesita apostarle a la calidad educativa. Sin embargo, al paso que va, Colombia está rezagada y necesita reunir mayores esfuerzos.

La educación sigue siendo noticia en el país y en el país hay muchos actores que se están esforzando por consolidar una Colombia mejor desde el campo educativo. Entre ellos se encuentra la Fundación Empresarios por la Educación (ExE), una alianza empresarial que tiene como propósito articular esfuerzos públicos y privados, dirigidos a mejorar la calidad educativa desde la primera infancia, hasta la educación media, teniendo como objetivo la formación de seres humanos que construyen una vida con sentido para sí mismos y para la sociedad.

En días pasados la fundación cumplió 15 años y no solo esa es la buena noticia, sino que ExE fue uno de los diez ganadores en la ceremonia de los Mejores Líderes 2017, premio organizado por la revista SEMANA y la Fundación Liderazgo y Democracia. A propósito de esta victoria, Semana Educación habló con Carlos Enrique Cavelier, presidente de Alquería y presidente del Consejo Directivo de la Fundación ExE y Carolina Meza, directora de la misma organización.

Lea: Colombia premió a sus mejores líderes

Semana Educación (S.E.): ExE cumplió 15 años, ¿qué tanto ha cambiado el panorama educativo en el país desde ese entonces?
Carlos Enrique Cavelier (C.C.): Empresarios por la Educación acaba de cumplir 15 años y esto genera un hito a resolver sobre dónde estamos parados, qué hemos hecho y hacia dónde vamos. Ahora lo que tenemos que hacer es fijarnos objetivos y ver cómo los vamos a resolver. Durante este tiempo, creo que lo más importante que hemos logrado ha sido que para los colombianos la educación se convirtió en una verdadera prioridad. De hecho, podemos decir que el tema ya es un lugar común y eso es muy bueno porque todos están metidos en el tema. El Gobierno en años pasados se ha empeñado por el tema del cubrimiento y lo está logrando exitosamente, pero lo que nos queda ahora es la calidad.

Para nosotros ha sido muy importante posicionar a la educación en este ránking de prioridades, de políticas públicas y en la mente de los colombianos. La educación pública tiene que mejorar notoriamente y sobre todo en términos de equidad, pues más del 70% de los niños en Colombia van a la educación pública. Si uno mira entre los primeros 500 o 1.000 colegios escasamente hay solo 5 públicos en materia de calidad. Esto es algo que no puede seguir pasando, tenemos que plantearnos objetivos para resolver esto. En los últimos 20 años, la educación se convirtió en un derecho, pero nunca un activo estratégico para los ciudadanos, tenemos que trabajar en eso y el camino es largo.

Carolina Meza (C.M.): Hace 15 años Colombia se estaba reestructurando y se podían sentir los efectos de la nueva Constitución del 91. En la educación empezaron entonces a entrar muchos cuestionamientos como la descentralización, los diferentes modelos y obviamente el saber que estamos en un país pluriétnico. Esta fundación, como muchas otras que crearon diferentes empresarios en temas sociales, tuvo el interés en decir “este país también es responsabilidad nuestra” y en transformarlo. Como hace 15 años, hoy también estamos viviendo otra coyuntura que seguramente va a definir el camino que se viene para el país y las futuras generaciones.

En estos últimos años la educación ha jugado un rol fundamental en esa conversación con los empresarios para hacer que ellos inviertan más en el sector. Hay que hacerle ver al sector empresarial dónde es bueno invertir y qué partes son las coyunturales para tener impacto. Hoy tenemos 96 empresas y su inversión en proyectos de educación asciende este año a 120.000 millones de pesos. Sabemos que hay más empresas y que el Gobierno tiene su cuota, pero estamos hablando de un monto importante. Pero una importante clave del éxito que hemos tenido ha sido esa sinergia que hemos generado entre el sector privado y el público, si coordinamos esfuerzos el impacto es más significativo con las aulas de clase.

S.E.: Siempre se habla de coordinar a los diferentes sectores, pero no se llega más allá de eso, cómo incidir más en el panorama educativo?
C.C.: Los esfuerzos no tienen que estar necesariamente coordinados en el principio, lo que hay que hacer es poder determinar lo que se está haciendo bien y potenciarlo. Hay muchos esfuerzos en diferentes sectores, pero estos tienen que aumentar en la medida que van dando frutos. Lo cierto es que los resultados no son medibles tan fácilmente como cualquier negocio que da tangibles, la evaluación es totalmente diferente para poder determinar el impacto a largo y mediano plazo.

C.M.: El tema de las sinergias puede ser visto como un ecosistema, el cual se ha enriquecido en actores que trabajan en educación. Hay ejemplos de grandes trabajos coordinados como lo que está haciendo Alquería en Cajicá o el de Luker. Pero lo que hay que hacer es generar proyectos de alto impacto entre Gobierno, empresarios y academia, si no las cosas no van a funcionar. El panorama es más variado ahora y por eso todos debemos apuntar al tema de la calidad, con esta baraja tan nutrida, lo que podemos generar es un mayor impacto colectivo. Sin embargo, necesitamos una meta común, ser más organizados y no debemos descansar hasta que todos los niños de Colombia, por ejemplo, terminen al menos la secundaria.

S.E.: ¿Cuáles son los grandes retos para los próximos 15 años en materia educativa en el país?
C.C.: La comunidad educativa, los medios, los empresarios y las universidades tenemos que ver qué es lo que tenemos en común y a qué meta le queremos apuntar. Sin embargo, esto tiene que ver también con la pertinencia educativa que le estamos dando a los jóvenes. Colombia tiene que organizar un poco más su sistema educativo y no solo se trata de la educación universitaria, también está la técnica que es muy importante. El Sena siempre ha existido pero hasta ahora empieza para muchos a tener un verdadero valor, cuando siempre lo ha tenido. Por ejemplo, el sistema de educación de países como Alemania son perfectos, no solo por su calidad; allí la gente sale del colegio y un 40% se dedica a la educación universitaria y el otro 60% hace una carrera técnica, lo que está súper conectado con el sistema económico. Otro tema importante es el de contenidos y pertinencia, la economía digital eliminará un gran porcentaje de los empleos que existen hoy, tenemos que formar a las personas para esos nuevos retos.

C.M.: En Colombia tenemos una gran cantidad de datos y sabemos cómo estamos en el país en materia educativa. La Unesco recientemente reveló unas cifras que mostraban que si Colombia seguía al ritmo que va, en el 2095 lograremos que todos los niños del país lleguen a secundaria. Eso no es muy bueno. El reto es acelerar también las cosas que estamos trabajando, nadie niega que hemos mejorado, pero el ritmo ha sido demasiado lento y no va con el de los otros países; cada vez nos cogen más ventaja. Los grandes ejecutores de políticas y los mismos empresarios deben al mismo tiempo basarse en evidencia para poder tomar decisiones que tengan impacto. Por otro lado, debemos resolver el tema de brechas, este cambio de panorama en el país nos ha hecho ver al campo como un nuevo escenario de oportunidades. El conflicto armado no nos dejaba ver otras problemáticas sociales que estaban en la base del mismo conflicto que vivimos por 60 años: el gran reto es poner a la par el desarrollo urbano con el rural. Necesitamos, además, generar un nuevo sistema educativo para lo rural.

S.E.:¿A qué se debe dedicar el próximo presidente del país en educación? 
C.C.: Hay bastantes escenarios en los que se debe dedicar el próximo presidente de Colombia; entre ellos está el aumento de presupuesto para educación. Actualmente, estamos en un 4,5% del PIB, pero de un día para otro no lo podemos pasar al 5%. Además de que sería una gota en un balde, lo que sí se debe hacer es saber hacia dónde es beneficioso invertir en calidad para ver resultados. Al mismo tiempo, otro tema es el de liderazgo en educación. El país necesita estabilidad, calidad y ejecución en políticas públicas.

C.M.: No solo se trata en aumentar presupuesto, eso sería inviable. Debemos entender que el presupuesto no se está invirtiendo inteligentemente. De hecho entre el 85% y 90% se está yendo solo para pagar nómina y por eso no estamos innovando y tampoco haciendo cosas con calidad. Así no vamos a hacer una transformación verdadera. Debemos ver cómo se reparte ese presupuesto de una manera mejor. Uno como privado debe trabajar mucho más de cerca con las secretarías de Educación, las cuales deben sacar y apalancar recursos de sus regiones. Hay que hacer que el próximo Ministerio de Educación trabaje con las secretarías y las mismas alcaldías y las monte en un programa común. Por último, otro tema importante es la formación docente y la de directivos docentes. Colombia ha trabajado mucho en currículos, pero el país debe mirar más a sus maestros y acompañarlos. El esfuerzo cuesta, pero si eso no pasa las cosas no van a cambiar.

Fuente de la entrevista: http://www.semana.com/educacion/articulo/entrevista-15-anos-empresarios-por-la-educacion/543658

Fuente de la imagen: https://static.iris.net.co/semana/upload/images/2017/9/30/542277_1.j

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Entrevista a Sonia Gaya: “En el Parlamento andaluz se habla de aulas prefabricadas, de política educativa muy poco”

15 octubre 2017/Fuente:eldiariodelaeducacion /Autor:Daniel Cela

A Sonia Gaya, nueva consejera de Educación y exportavoz de FETE-UGT le quedan por delante 18 meses para poner en marcha su propia política educativa. Un plazo muy corto para los tiempos educativos y parlamentarios.

Sonia Gaya sabe de educación. Les puede parecer de perogrullo tratándose de la actual consejera de Educación de Andalucía, pero créanme: no es tan sencillo. Este departamento ha tenido nueve titulares desde 2007, ninguna otra área del Gobierno ha experimentado tal baile de consejeros y ninguna otra comunidad tuvo tantos en tan poco tiempo. Gaya (Huelva, 1969) tiene un requisito especialmente complejo para estar aquí: durante muchos años se sentó al otro lado de la mesa sectorial de Educación, como portavoz de FETE-UGT, y ahora ocupa el puesto de quienes antes fueron sus interlocutores. Dicen que es consejera “en virtud de la paz sindical”, y ella apunta que ha metido en la cartera la lista de reivindicaciones que dejó pendiente al otro lado de la mesa de negociación. Claro que su nombramiento tiene truco: apenas cuenta con 18 meses para cambiar o impulsar todo lo que siempre quiso hacer estando fuera. ¿Por dónde empezar?

En Primaria recomiendan mantener a un tutor con el mismo grupo toda la etapa. El Gobierno andaluz ha tenido nueve consejeros de Educación en 10 años. ¿Cómo afecta esto a la hora de definir una política educativa a largo plazo?

Creo que sí afecta, efectivamente. Porque cada consejero ha tenido una impronta especial en su mandato. También es cierto que es muy difícil gestionar la educación en una comunidad como Andalucía [1,8 millones de alumnos, unos 4.500 centros y 98.091 profesores]. La educación siempre está en el punto de mira, porque la sociedad demanda mucho de ella. A veces el perfil bueno de un consejero no acompaña a la demanda de político y social ese momento, quizá eso es lo que ha provocado tantos cambios de titular. Pero no es porque la cartera de Educación nos queme, no debe hablarse de quemarnos. Los que asumimos esta responsabilidad sabemos lo que implica. Es un reto bonito, pero fácil no es.

Usted estuvo fue portavoz de FETE-UGT. ¿Se ha traído sus reivindicaciones sindicales a la agenda de la consejería?

Como FETE-UGT, nosotros nunca hemos hecho reivindicaciones ilógicas. Siempre nos hemos preocupado tanto por los trabajadores como por la educación en sí. Ese discurso educativo lo interiorizamos en el sindicato y no lo puedes abandonar cuando llegas a la Consejería. Pero es cierto que hay cosas que ahora te gustaría hacer y no puedes…

¿Por ejemplo?

No puedes porque los recursos son limitados, tienes que gestionar y medir mucho los equilibrios. Y además eres parte de un Gobierno que también toma decisiones, pero sigo pensando que la mayoría de mis prioridades antes, lo siguen siendo ahora.

Su situación es peculiar. Se ha pasado muchos años vigilando, cuestionando y proponiendo mejoras. Ahora está en su mano. ¿Cuál es su prioridad?

Verá, no sólo tengo un tiempo muy limitado por delante, apenas 18 meses. Es que lo normal es diseñar un programa de Gobierno en educación, y yo he llegado en mitad de ese programa. Siempre he pensado que hay que empezar a arreglar cosas por la parte de abajo. Tanto cambio de modelo educativo, al final nos hace perder el rumbo sobre qué es la política educativa. Y hay que hablar de política educativa, con sensibilidad y con sensatez. Lo primero para nosotros es reabrir el debate sobre cómo organizar las etapas de Infantil y de Primaria.

¿En qué sentido?

Hemos visto cómo la Lomce ha ido secundarizando la Primaria. Ha traído un montón de especialidades y opciones, un horario muy diversificado, tienen muchísimos maestros para un alumnado tan pequeño. Tampoco sé si funcionan las distribuciones horarias entre troncales y específicas… ese debate queremos abrirlo. Hay que empezar por los más pequeños e ir comprobando hasta dónde dura el éxito y en el momento que se produzca el fallo, ahí es donde tendremos que actuar.

Los resultados de la prueba Escala (2º de Primaria) son buenos, los del PISA están por debajo de la media nacional.

Creo que será en las transiciones de curso donde hay que intervenir: entre Infantil y Primaria y entre Primaria y la ESO, pero no sólo. A veces me planteo si hay que normativizar tanto la educación, porque al ser una comunidad tan grande, las casuísticas son tremendas. Hay que regular para garantizar la igualdad, la transparencia, la objetividad… pero a veces me cuestiono si tantísima regulación impide mayor innovación o autonomía por parte de los maestros.

¿Eso es lo que le dicen los docentes? ¿Que el exceso de normativa encorseta su capacidad para educar con más imaginación?

Ellos siempre plantean que hay demasiada burocracia, que les agobia y les impide dedicar su tiempo a otras cosas más productivas. Imagínate que un maestro quiere hacer cambios en el horario de las materias curriculares, las tutorías o los talleres… no se puede porque todo está muy tasado. Difícilmente pueden abordar otro tipo de proyectos más innovadores, pero ese exceso normativo a algunos no les impide innovar. Quienes lo consiguen son precisamente los colegios que hacen un sobreesfuerzo porque están en zonas muy deprimidas social y económicamente. Esas prácticas se pueden trasladar y hacer experiencias piloto en la mayoría de las escuelas.

La crisis ha hecho involucionar el paradigma con el que pensamos la escuela. Se vuelve a hablar más desde la perspectiva asistencial que pedagógica, seguramente porque a la escuela pública le está tocando cubrir los huecos de muchas familias: comedores, aula matinal, transporte, gratuidad de libros… ¿Este debate no ha desplazado el peso de una verdadera política educativa?

Si usted lo que me está diciendo es que el profesorado cree que ponemos el acento en estas cuestiones y no en la labor docente, yo le digo que nuestro discurso compatibiliza las dos cosas. El Gobierno andaluz lucha por la igualdad de oportunidades y para ello hay que garantizar que el punto de partida de todas las familias sea el mismo. Otra cosa es que en la actividad parlamentaria, lo que nos demandan los otros grupos políticos sean cuestiones muy concretas: climatización, aulas prefabricadas… De política educativa se habla poco en el Parlamento.

¿Y centrar ahí el debate no es tramposo?

Pero yo de eso no tengo la culpa. He intentado llevar a la comisión de Educación y al pleno el debate educativo, pero al final la respuesta que encuentro es una lucha de cifras y datos. Tengo que responder a lo que me demandan legítimamente los grupos parlamentarios. Cuando se habla de inversión en educación, esto también entra y es importante. De nada sirve tener planes maravillosos, si las familias no tienen dinero para acceder a ellos.

La Consejería vendía cifras en época de bonanza, cuando se podían comprar ordenadores y pizarras digitales. El problema, quizá, es si se ha apostado por un proyecto concreto a largo plazo.

Yo creo que el problema no está en decidir una política educativa concreta. Si el pacto educativo saliera adelante, sería bueno, porque recogería aspectos en los que todos coinciden. El pacto habla de la no segregación del alumnado, de la atención a la diversidad, de la modernización de la escuela, de la Formación Profesional, del bilingüismo, de la carrera docente… Si se logra na nivel estatal 10, 15 o 20 puntos importantes que han funcionado, eso sería fundamental.

Por ahora el Pacto es una entelequia. Además, no evita el gran fantasma de este departamento: la dificultad de concreción de sus políticas… Le pongo un ejemplo: la Junta acaba de abrir la puerta a la semigratuidad de las matrículas universitarias. Es una medida concreta y fácil de cuantificar pero, sobre todo, es pionera y que distingue políticamente a este gobierno. ¿Cuál fue la última apuesta política innovadora que se adoptó en enseñanzas medias?

Hombre, empezando por la Ley de Educación de Andalucía (LEA, 2007), que fue una buena ley con gran consenso político, social y sindical. En su desarrollo de la se lograron cosas hasta la crisis. Había, por ejemplo, paz sindical. La crisis supuso un retroceso. Cuando tienes que atender a una población escolar tan grande y a una plantilla docente tan amplia, la crisis y los cambios normativos del Gobierno central obligaron a la Junta a paliar, en la medida de lo posible, lo que quedaba. Dese cuenta del triángulo: crisis, Lomce y un Real Decreto que nos ha afectado muchísimo… Es una situación en la que intentas ir sobreviviendo para que el perjuicio sea el menor posible. En ese marco, es difícil plantear una medida educativa maravillosa y exitosa. Ahora estamos en vías de recuperación, en noviembre de 2016, el Consejo de Gobierno aprobó el Plan de Éxito educativo, que introduce algunas iniciativas buenas, y debemos ir cumpliéndolas en tiempo y forma.

El presupuesto de Educación ronda los 7.000 millones. Más del 80% es plantilla docente. ¿Se puede hacer política con el dinero restante o nos confiamos a la labor docente?

Se puede hacer política con el dinero restante y se hace mucha política con la labor del profesorado.

Tienen unos 98.000 docentes. Si hay algo que usted sabe más como representante sindical que como consejera es sobre sus necesidades. ¿Están contentos con la escuela?

Una pregunta complicada. Es difícil que todos entiendan que la educación es un sistema vivo, en permanente movimiento, y que las necesidades en un periodo no son las mismas en otro. Y no por parte de la Administración, sino del propio sistema educativo. A veces en Twitter me dicen: “Parece mentira que no lo entiendas”. Yo sí lo entiendo, pero uno tiene que gestionar racionalizando los recursos públicos, haciendo un esfuerzo por afectar lo menos posible a determinados colectivos.
El otro día un interino en Twitter me decía en un privado: “Esto era muy fácil: un interino de Primaria sólo da clases de Primaria y nadie más entra a dar clases de Primaria”. Y yo le ponía el ejemplo de Secundaria: Si tú tienes seis horas de Geografía e Historia y diez de Inglés en la ESO, ¿el director qué perfil va a pedir? Y él respondía: el de Inglés. Claro, y por el Real Decreto de atribución docente, va a dar las seis horas de Historia. ¿Tú contratarías a dos profesores para las diez horas de Inglés y otro para las seis horas de Historia? Son recursos públicos, eso no puedes hacerlo.

Entiendo que se refiere al enfado de los muchos interinos que este año se han quedado fuera del sistema…

Sí, en efecto. Estos son los encajes que hay que hacer a veces, porque son horas sueltas y no todo el mundo tiene los horarios completos de su especialidad. Por eso unas listas de interinos en bolsa van más rápido y otras menos. Yo entiendo que es muy difícil esperar, sobre todo si ya han trabajado antes. El que ha dado clases un año no entiende que al siguiente no le llamen. En Primaria e Infantil además nos encontramos con el descenso de la natalidad. Si analizamos la colocación este año de la ESO, hay especialidades en que ha empezado a trabajar gente con muy muy poco tiempo de servicio (con una sola vacante), porque ahora el pico de escolarización lo tenemos en Secundaria. Hay recursos que tienes que mover dentro del sistema inevitablemente, por mucho esfuerzo que hagas por mantener a los maestros de apoyo en Primaria, aunque pasen normativamente el límite que tenemos establecido para esos recursos. Estamos trabajando con los sindicatos sobre las sustituciones, porque es verdad que lo que no puede ocurrir es que un profesor asignado a refuerzo educativo se lleve todo el año cubriendo una sustitución, eso es imposible. Los maestros de apoyo deben estar para el apoyo, y puntualmente deben cubrir una baja, y nunca de larga duración.

En general, en Andalucía, hay poco movimiento en bolsas entre especialidades…

Muy poco o ninguno. Se está trabajando con los sindicatos para permitir más movilidad y flexibilidad, por ejemplo cuando adquieran formación en idiomas. Si tú eres de Primaria y en tres o cuatro años que no se ha modificado la bolsa logras una acreditación de idiomas, ¿por qué no te vamos a permitir pasar a una bolsa bilingüe si ya tienes el título? Aquí en Andalucía las bolsas no son abiertas, como ocurre en el resto de comunidades, son bolsas anuales o plurianuales, en las que van aportando méritos. El movimiento en las bolsas es lo que aquí se pretendió con el decreto 302, y hubo un rechazo rotundo…

¿Por qué?

Porque aquí siempre ha primado el tiempo de servicio como criterio único para la ordenación en bolsa. El decreto 302 buscó más movilidad, combinando la experiencia con la formación. Si yo hago X cursos de formación, pero tengo menos tiempo de servicio, y tú tienes más experiencia, pero no haces formación, puede llegar un momento en que yo me ponga por delante en la bolsa. Eso no gustó a los interinos y se paralizó. No me atrevo a asegurarlo al 100%, pero creo que somos la única comunidad que tiene el tiempo de servicio como criterio único de ordenación en las bolsas de interinos.

Y a usted no le parece mejor que la experiencia sea el único criterio…

A ver… Yo creo que este tipo de cambios se pueden hacer cuando el porcentaje de interinos es muy pequeño. Si los interinos tienen muy poco tiempo de servicio, a lo mejor se puede ponderar más la formación… yo no lo voy a hacer, ¿eh? Porque ya tengo claro el rechazo que tuvo el decreto 302, y es un debate que no voy a abordar. Pero cuando hay pocos interinos en bolsa y con poco tiempo, es fácil introducir el debate, porque la gente entiende que el que ha aprobado las oposiciones, pero no ha conseguido una plaza, puede tener más opciones de trabajar. Es ese movimiento permanente de la bolsa el que crea expectativas laborales. No coincido con que este sistema sea bueno cuando el porcentaje de interinos sea muy alto…

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Como ahora.

Como hora, efectivamente.

Ahora el porcentaje de interinidad está disparado, en parte por el tope a la tasa de reposición. Pero muchos interinos que trabajaron el año pasado se quejan de que este no han logrado plaza por errores de planificación del currículum. ¿Esto es así?

Yo no entiendo que haya habido problemas en la planificación del curso. La planificación es algo escrupuloso, otra cosa es que haya gente a la que no le gustan las asignaturas que dan. ¿Usted recuerda cuando empezó la especialidad de Primaria en 2007? Hubo una protesta general de los profesores de Educación Física y Música, porque se había creado la especialidad de Primaria, con el derecho exclusivo de impartir las materias troncales. Hasta entonces, eran los de Educación Física y Música quienes estaban habilitados para dar Primaria. Muchos de ellos se vieron desplazados y se quedaron sin trabajo. Ahora ha ocurrido algo similar cuando el Gobierno andaluz ha decidido implantar una segunda lengua extranjera obligatoria en Primaria (Francés). Por supuesto que tiene su efecto en la plantilla, pero eso no es una mala planificación. Se puede estar o no de acuerdo con las medidas de la Consejería, pero eso no es mala planificación. Y pasa lo que pasa siempre: si el maestro de Francés no tiene el horario completo y le faltan dos horas, probablemente dé dos horas de generalista. Y no ocurre al revés, porque no puedes tener al de generalista dando Francés. Eso pasa constantemente en educación. Es de sentido común.

Consejera, ¿se pueden alcanzar los objetivos de una etapa como la ESO terminando con dos suspensos?

Ese debate…yo puedo tener mi opinión personal. Lo que estamos evaluando es una etapa completa, con muchas asignaturas. El alumno puede haber cursado de primero a tercero de ESO sin problemas, y que al final de 4º le queden dos materias. Al evaluar la etapa, yo creo que no hay problema en que lo haga en junio o en una convocatoria extraordinaria. Verá, cuando oigo hablar de la cultura del esfuerzo a gente que tiene el examen dos semanas después de que acabe el curso, sinceramente, no me parece tampoco muy coherente. En la reunión con el ministro hace tres semanas estuvimos hablando de este tema, y él aludía a que debería ser uniforme lo que hiciéramos respecto a la evaluación. Yo lo entiendo pero quien tiene las competencias para regular la evaluación es el Ministerio. El ministro quiere llevar este tema a la conferencia sectorial de Educación y yo le dije que deberíamos llevar la evaluación global: si hay pruebas extraordinarias, cuándo, cómo deben ser…y partiendo de que nosotros creemos que la evaluación debe ser continua y sobre competencias adquiridas al final.

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A principios de año, Andalucía decidió no renovar los conciertos a colegios que segregan por sexo. Susana Díaz dijo: “Quien quiera una escuela exclusiva de niños que se la pague”. Pero la Junta sigue financiandolos, porque los tribunales les dan la razón. ¿No sería más útil impulsar una iniciativa en el Congreso para derogar ese apartado de la ley? ¿O es que esto es una línea roja en la negociación del pacto?

No. No es una línea roja para nada. El PP, hace un mes, presentó una PNL sobre la libre elección de centros en el Congreso para reforzar ese aspecto de la Lomce que blinda los colegios con educación diferenciada. Y la respuesta del PSOE ha sido presentar tres PNL, una de ellas sobre la no segregación, no sólo por sexo, sino para evitar por ejemplo que el alumno que elija Religión no pueda escoger también Valores Éticos, porque ahora la ley le obliga a seleccionar una de las dos. La postura del PSOE andaluz es clara: no queremos la segregación ni a nivel estatal ni autonómica…

¿Cuál va a ser su impronta como consejera en estos 18 meses?

Mi impronta en un año y medio, no lo sé. Lo primero que me gustaría es que no exista tanta crispación y desconfianza en el mundo educativo, que todo el mundo tenga claro que juntos podremos hacer más cosas que por separado. Y que si estoy dispuesta a escuchar como consejera, que los demás también estén dispuestos a escuchar. Que no simplemente por ser de la Administración siempre debe haber un enfrentamiento continuo. ¿Y qué me gustaría y no está en mi mano? Pues que la educación no estuviera tan politizada.

El expresidente José Antonio Griñán solía decir que “la verdadera política es la educación”.

Sí, pero está politizada hasta el punto de que cualquier cosa que se haga está cuestionada por razones ideológicas… o lo que hablábamos antes del Parlamento, que se trate de conseguir el titular de escándalo para que la gente se alarme o piensen que las cosas no funcionan. Y entiendo que los grupos tienen su estrategia de oposición, pero ojalá los debates estuvieran en las cosas importantes de la educación.

¿Eso es una crítica o una autocrítica?

Estamos intentando marcar nuestra propia agenda política, pero a veces tengo la sensación de que la línea política no interesa. Es un poco árido moverse en este terreno. Si políticamente no puedo conseguir cierto compromiso o complicidad en una serie de cuestiones, desde luego lo voy a intentar con los padres, madres y docentes…

 

Fuente de la entrevista: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/10/10/en-el-parlamento-andaluz-se-habla-de-aulas-prefabricadas-de-politica-educativa-muy-poco/

Fuente de la imagen: http://eldiariodelaeducacion.com/wp-content/uploads/2017/10/EDU_Sonia_Gaya_CG-_03-10-17-GC_062.jp

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Entrevista a María Acaso: “Art Thinking entiende las artes como herramientas para darle la vuelta al sistema”

15 octubre 2017/Fuente y Autor: Educacion 3.0

Socia fundadora del colectivo de Arte + Educación Pedagogías Invisibles, asesora de innovación del Rosan Bosch Studio y profesora titular en la Facultad de Bellas Artes de la Complutense de Madrid, María Acaso acaba de publicar su nueva obra ‘Art Thinking: Cómo el arte puede transformar la educación (Paidós Educación) en colaboración con Clara Megías.

Con ella hemos hablado sobre su último trabajo y lo que éste aporta a los docentes. También nos muestra lo que el arte proporciona a los estudiantes frente a otras asignaturas. 

¿Qué es ‘Art Thinking’?

Es un marco que pretende posicionar las artes visuales como metodología para cualquier tipo de aprendizaje, es decir, es una macro metodología educativa que introduce las artes visuales, escénicas, digitales, literarias y la arquitectura no como contenidos sino como maneras de hacer en los contextos educativos: la escuela, los museos, la universidad y nuestras casas.

‘Art Thinking’ no es exclusivo para educadores de arte, sino para educadores de cualquier asignatura y condición, incluyendo a profesores, mediadores y, de manera especial, a padres y madres que quieran que sus hijos aprendan de una manera crítica y contemporánea.

En su libro habla de cómo el arte puede transformar la educación. ¿Cómo se consigue dado el momento que vivimos?

Desde mi punto de vista, más que cómo se consigue, lo importante es por qué debemos de conseguirlo. Vivimos en un mundo visual cargado de mensajes que han conseguido que dejemos de vernos como ciudadanos y ciudadanas para que sólo nos veamos como consumidores y consumidoras. La educación modernista, con sus procedimientos tradicionales, opera como una metodología narcótica que anula el pensamiento crítico y la autonomía intelectual. ‘Art Thinking’ es un marco de acción metodológico que entiende las artes como herramientas para darle la vuelta al sistema.

¿Cómo ha sido la experiencia de escribir esta obra?, ¿qué ha supuesto para usted?

Este libro es el fruto de casi cinco años de trabajo experimental en nuestras asignaturas, talleres y charlas, investigando la potencia transformadora de las artes en educación. También es el fruto del trabajo de muchos otros colegas que desarrollan modos de afectar la educación en una dirección similar a la nuestra. Nos interesa especialmente recalcar como estas prácticas y proyectos se están realizando en América Latina y en España, creando alternativas a las experiencias anglosajonas que dominan los procesos de visualización.

Yo defiendo que no hay trabajo más intelectual y más político que el de las maestras de Primaria

¿Y lo que aporta a los docentes?

‘Art Thinking’ pretende empoderar a los educadores como los productores culturales y los intelectuales transformativos que la sociedad se ha olvidado que somos. Socialmente parece que los intelectuales son otros: los filósofos, los antropólogos o los artistas consolidados. Yo defiendo que no hay trabajo más intelectual y más político que el de las maestras de Primaria y, efectivamente, lo defiendo en femenino puesto que es una profesión altamente feminizada.

Ha comentado “emplear las artes como una metodología, como una experiencia aglutinadora desde dónde generar conocimiento sobre cualquier tema”. ¿Qué recomendaciones le daría a los docentes para lograrlo?

Dos cosas, que potencien su creatividad y la de sus estudiantes y que mientan al inspector (seguramente, ya lo hacen) para hacer aquello que les parece honesto y necesario. Donde hay miedo, no hay aprendizaje.

Frente a las asignaturas de ciencias y letras, ¿qué aporta el arte a los estudiantes que otras materias no hagan?

Donde hay miedo, no hay aprendizaje

La experiencia artística incluye cuatro elementos que nosotras defendemos que han de pasar desde las artes a la educación: el pensamiento divergente, crítico y creativo como alternativa a la supremacía del pensamiento lógico positivista que ahoga la escuela; el placer como elemento central (recordemos que la experiencia estética es un elemento clave de las artes); la celebración de la pedagogía como un proceso de generación de conocimiento, y no solo de transmisión y, por último, el trabajo colaborativo y por proyectos. Estos cuatro factores clave están ausentes en los contextos educativos y el Art Thinking puede ser una forma de recuperarlos.

¿Cómo se puede desarrollar el pensamiento crítico y las competencias emocionales en los alumnos?

A través de las artes, puesto que las artes ya incorporan de manera intrínseca estos dos elementos en sus prácticas.

¿Qué le sugieren las siguientes palabras?

  • Arte
  • Pensamiento
  • Trabajo colaborativo
  • Lenguaje visual

Las cuatro me sugieren lo mismo: aprendizaje significativo.

Fuente de la entrevista: http://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/maria-acaso-art-thinking/53952.html

Fuente de la imagen: http://www.educaciontrespuntocero.com/wp-content/uploads/2017/09/María-Acaso-©-Eva-Carasol-BN-696×480-1.jp

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Entrevista a Alicia Banderas: “Si sobreestimulamos a los niños, cancelamos su creatividad”

15 octubre 2017/Fuente: educaciontrespuntocero/Autor:Educacion 3.0

Estimular a los niños correctamente es importante para su correcto desarrollo y aprendizaje. Sin embargo, hoy en día hay padres que tienden a sobreestimular a los niños con un ímpetu que, lejos de beneficiarles, puede mermar su salud. Alicia Banderas, licenciada en psicología y autora de ‘Niños sobreestimulados. Cómo educarlos con calma y protegerlos de los peligros que esconden las tecnologías‘ nos habla sobre ello.

¿Qué tiene peores consecuencias, la falta de estimulación o la sobreestimulación de los niños?

Cada una de ellas puede generar unas consecuencias negativas en la vida de los niños y niñas y de las familias. Sabemos por investigaciones, por ejemplo en niños que han permanecido aislados y faltos de estimulación, que han presentado déficits en habilidades cognitivas, emocionales y han tenido problemas de conducta. Pero la sobreestimulación también conlleva sus riesgos. Se trata de exponer a los niños a estímulos de manera excesiva y/o precoz como por ejemplo a tareas demasiado complejas antes de que su cerebro esté preparado, lo cual puede producir deficiencias en su capacidad de aprender, o se les apunta permanentemente a actividades extraescolares que muchas veces ni si quiera desean o han elegido. Esto conlleva bloqueo, estrés y desmotivación.

“Los niños necesitan juego libre, donde sean los protagonistas activos de sus propias creaciones. Los que descubren, deciden o cambian su forma de juego”.

¿Cuándo comienza la sobreestimulación de los hijos?

Antes incluso de que el que bebé nazca. Un gesto como escuchar música durante el embarazo, con el único objetivo de que tu hijo desarrolle la inteligencia matemática, como reflejan algunas investigaciones (que en algunos casos se ponen en duda), es una buena prueba de todo lo que hacemos las madres para desarrollar al máximo el potencial del bebé.

Vivimos posiblemente ante una generación que dispone del acceso a la mayor información jamás imaginada y posiblemente la que más estimulación recibe.

Tenemos un gran acceso al conocimiento y vivimos un desarrollo tecnológico tan intenso como desconocido es su impacto. Esto hace que vivamos en un mundo frenético y cada vez más autoexigente por la presión social. Un mundo que, por cierto, construimos nosotros, y al que también sometemos a nuestros hijos en un afán desmesurado por sobreestimular a los niños para que sean más “brillantes”, llenándoles de actividades o enseñándoles conocimientos de una manera demasiado estructurada.

La excesiva estimulación o la estimulación precoz a la que sometemos actualmente a los niños, exponiéndoles tanto a un sinfín de actividades excesivamente guiadas y planificadas como apuntándoles a clases extraescolares, son solo algunas actividades que están dentro de las “agendas de ejecutivos” que ya poseen niños que ni si quiera han cumplido los 2 años, sin apenas, en muchos casos, disponer de un tiempo de juego libre para disfrutar y aprender jugando y solos.

¿Hay más competitividad que antes entre los padres para que su hijo sea ‘el mejor’?

Encuentro que sí hay más competitividad que antes porque tenemos mayor acceso al conocimiento y cada vez la sociedad es más exigente y tiene un ritmo frenético que dejamos que nos arrastre. Los padres tampoco toleran ciertas emociones como la paciencia, el aburrimiento y la soledad. También parece que la educación está estandarizada, los padres tienden a comparar a sus hijos con el resto. Hay una mirada muy constante hacia la vida del otro que les crea que algunos padres se sientan acomplejados o inseguros.

Me preocupa el afán obsesivo de crear “superniños” en la edad de Primaria y Secundaria, lo cual lleva a algunos padres a mantener a los niños permanentemente en actividades programadas y estructuradas, pensando que si no es de esta manera los niños pierden el tiempo o no es “productivo” para su desarrollo.

¿Dónde es peor la sobreestimulación, en casa o en el colegio (con los amigos)?

No creo que radique en un contexto u otro, sino en las expectativas que poseen los padres que hace que en casa les tengan permanentemente ocupados o fuera de casa apuntados a actividades extraescolares, y en algunos casos porque eligen aquellos colegios en los que se le estimula en exceso.

Los niños antes me decían que querían que sus padres estuvieran más tiempo en casa, ahora son los niños los que quieren permanecer más tiempo en sus hogares.

De todas las ideas preconcebidas que los padres tienen sobre la crianza de sus hijos, ¿cuál te parece la más perjudicial?

La obsesión que tienen muchos padres para que sus hijos sean felices. Esto les lleva a la hipereducación: la hiperpresencia de los padres en las vidas de sus hijos. “Padres helicóptero”que están excesivamente presentes cayendo en la sobreprotección. Por ejemplo: “Nos vamos del parque porque mañana tenemos un examen” (pero esa madre no se examina, es su hija la que lo hará, pero ambas hacen los deberes juntas día tras día). También existen los “padres ambulancia”que ante cualquier dificultad acuden a prestar ayuda a sus hijos sin que estos se la hayan pedido, dejando sin opciones al niño para que se enfrente a la vida desarrollando sus propios recursos. Si queremos que nuestros hijos sean felices, puede ser una opción mejor transformar este pensamiento para perseguir que sean niños satisfechos con sus vidas. Así les enseñaremos a tolerar la frustración y les dotaremos de autonomía y responsabilidad adecuada a su edad.

Otra idea preconcebida es la comparación equivocada de que ”los niños son como esponjas”; les somete a una presión en su aprendizaje que acaba por saturarles. Las esponjas no pueden absorber toda el agua que quieran, tienen su propio límite.

¿Se les está quitando a los niños la capacidad para crear? ¿Los niños de hoy en día tienen menos imaginación?

En algunos casos sí, ya que el conocimiento y el aprendizaje se originan desde dentro hacia fuera, por más que estimules precozmente sin que los niños hayan desarrollado determinadas capacidades, lo único que lleva es al bloqueo y a dificultades en su aprendizaje.

Los niños necesitan unos padres o cuidadores que les permitan explorar y desarrollar su innato espíritu creativo y respeten el ritmo del niño sin quemar etapas.

La creatividad no se debería entender como si los niños tuvieran que ser Dalí, sino que ser creativos les permite buscar alternativas y soluciones diferentes a un problema, lo cual sirve para enfrentarse a la vida. Si les damos todo hecho, cancelamos su creatividad.

La creatividad ocurre entre el estado de aburrimiento y el de ansiedad que genera los pequeños retos y desafíos, y los niños desde muy pequeñitos saben buscar innatamente el equilibrio entre estos dos estados. Son los adultos los que les someten a estímulos y actividades demasiado planificadas que aniquilan su espíritu innato creativo.

¿Cómo afecta la sobreestimulación al proceso de aprendizaje?

Cuando las actividades son excesivas y/o impuestas por los padres no las disfrutan, con lo cual les produce una gran desmotivación. Así el niño no siente la autorrealización, que sería importantísimo que experimentara para su desarrollo.

El bombardeo de estímulos constante en la etapa infantil no lo pueden procesar, su cerebro hace un gran esfuerzo por filtrar la información que les llega, pero les puede saturar y bloquearse. El uso abusivo de las tecnologías ha agravado el problema. Su exposición a las pantallas desde tan temprano fomenta la inatención y dificultades de concentración, y terminan por perder el interés hacia cosas más naturales. Con lo cual, para no aburrirse, cada vez necesitarán más dosis de estímulos para saciar su entretenimiento.

El uso excesivo de las pantallas les mantiene en un esfuerzo constante por filtrar información, los niños generan una gran velocidad perceptiva y de procesamiento de la información, pero también disminuye su capacidad de comprensión lectora, como la capacidad de extraer la idea principal de un texto o incluso comprenderlo globalmente; por lo que la abstracción y el razonamiento se ve mermado. Concentrarse para leer un libro íntegramente les cuesta, porque en muchos casos han intensificado la función de leer de forma rápida y urgente, y no son capaces de concentrarse para acabar de leerlo y de comprender lo leído. El hecho de hacer una lectura rápida urgente y poco profunda conlleva que tengan dificultades en grabar el contenido en su memoria.

El hecho de que los niños deslicen un dedo por una pantalla no genera el aprendizaje que obtienen a través de la manipulación de los objetos, sobre todo en la etapa infantil. Por eso en mi libro hablo de los “niños heridos”. Una de las capacidades cognitivas más características de los nativos digitales es ejecutar la Multitarea. Los llamo “los hombres y mujeres orquesta del S. XXI”. Esto contribuye a su dificultad para planificar y secuenciar, a terminar una tarea y empezar otra y la impotencia y frustración de no poder terminar nada. También están muy acostumbrados a la inmediatez y a obtener las recompensas de manera inmediata.

Con el excesivo uso de los dispositivos electrónicos fomentamos su pasividad, sedentarismo, aislamiento y vagueza intelectual.

Existe una parte positiva para ellos ya que les permite compartir fotos, vídeos, mensajes, saber de la vida del otro. Poseen una sensación de pertenencia al grupo y cohesión, ya que en esta etapa son vitales las relaciones sociales. Por eso se dice que no usan Internet, sino que viven o habitan en Internet. Tienen gran accesibilidad y están permanentemente conectados, así evitan la inseguridad, el miedo y ansiedad que les provocaría mostrarse y relacionarse como son y en relaciones cara a cara. Favorece la hiperpresencia, el don de la ubicuidad, en todo momento y en todas partes. Existen unas tendencias narcisistas de exhibir su imagen y cuanto más mejor y una fragilidad de la autoestima de sentirse valorado solo por los ‘likes’ y prevalece la cantidad de amigos a la calidad. Muchos están conectados, pero solos en habitaciones vacías.

Pueden crear una identidad frágil y desmembrada, mentir, ocultar, ser lo que no son… Cuando están construyendo su identidad es peligroso, porque puede imposibilitar saber quién eres, confusión en su identidad e impide la construcción de una identidad unificada. Afloran algunas emociones como la envidia o los celos por saber continuamente sobre el estado del otro. También se fomenta el odio y la falta de empatía que les lleva a realizar críticas auténticamente feroces y dañinas. Existe en ocasiones una expresión del amor virtual, pero luego son incapaces de mostrarlo en clase o en el recreo. Desconectarse de la vida real para únicamente conectarse de forma virtual dificulta la construcción de sólidas relaciones sociales.

¿Por qué es necesario el aburrimiento?

Primero los padres tendrían que reflexionar, tolerar y normalizar el aburrimiento de sus hijos. Hay padres que me dicen que tienen alergia a la paciencia, a la soledad y al aburrimiento, por lo que sería importante no temerlo para poder normalizar que éste existe y que no hay que combatirlo a toda costa con excesivas actividades programadas o la exposición a las pantallas.

Les transmitiría el mensaje siguiente: es natural que los niños sientan que se aburren. Cuando un niño está aburrido podemos sugerirle alguna alternativa, pero puede ser mejor que ellos comiencen a dar rienda suelta a su imaginación. El niño para su desarrollo y aprendizaje necesita ser el protagonista activo de sus propias creaciones, por lo que intentará casi de forma innata salir del aburrimiento. Si él es el que descubre, el que decide, el que cambia su forma de jugar, en vez de dárselo todo hecho, la imaginación del niño no se resentirá, y será un niño que habrá aprendido a motivarse por sí solo.

¿Qué pueden hacer los padres que sigan sus consejos frente al resto de padres que continuarán sobreestimulando a sus hijos? ¿Será difícil la convivencia entre estos dos tipos de niños?

Hacerse fuertes si están convencidos. Muchos padres me dicen que no pueden con la presión del grupo. A mí me gusta trasladarles que uno debe saber lo que quiere o lo que cree que es mejor para su hijo. Ante la frase más repetida: “Es que sus amigos ya tienen teléfono móvil”, me dicen muchos padres, yo les respondo que muchos preadolescentes comienzan a fumar y a ir de botellón, y ellos no han sucumbido poniéndoles el cigarro en la boca a sus hijos o la bolsa con hielos y bebidas alcohólicas, por lo que pueden no poner en sus manos un Smartphone.

En algunos casos vivirán experiencias diferentes. Mientras unos juegan al aire libre e ingenian juegos divertidos, otros no quieren salir de casa por estar solos pegados a las pantallas; mientras unos se estresan porque permanentemente están realizando actividades extraescolares, otros disfrutan de su libertad interior y encuentran motivación en las actividades que eligen y en las que se concentran motivados, y sus vidas son más calmadas; mientras unos conversan, se miran a los ojos y se ríen, otros hablan más “por los pulgares” que por los codos como correspondería a cualquier niño o adolescente que se precie. Esto está muy extendido y se llaman las “reuniones silenciosas”: adolescentes que se juntan físicamente para estar pegados a su Smartphone.

Y por último, un pequeño test. ¿Qué te sugieren estas palabras?

Infancia: Explorar, respeto.
Teléfono móvil: Utilidad y potencial adictivo.
Televisión: Entretenimiento, sedentarismo.
Creatividad: Imaginación y oportunidad para el ingenio
Redes sociales: Conectividad per no socialización. “Conectados pero solos”
Extraescolares: Diversión, pero en algunos casos desmotivación y estrés.
Aburrimiento: Aprender a tolerarlo y a saber salir de él por sí solo.
Estrés: Inquietud y desasosiego.

Fuente de la entrevista: http://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/entrevista-alicia-banderas-autora-ninos-sobreestimulados/53143.html

Fuente de la imagen: http://www.educaciontrespuntocero.com/wp-content/uploads/2017/09/Alicia-Banderas-retrato.jpg

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Entrevista a Álvaro Bilbao «La aventura de educar en familia» con una conferencia sobre el uso de las nuevas tecnologías.

Por: Ecoportal/Nieves García Gálvez- Ibiza/13-10-2017

Neuropsicólogo y psicoterapeuta. ´Las nuevas tecnologías en el cerebro en desarrollo de nuestros hijos´ es el título de la conferencia que Álvaro Bilbao pronuncia el viernes a las 19.30 horas en el Palacio de Congresos de Santa Eulària en la séptima edición del ciclo ´La aventura de educar en familia´. El experto aboga por retrasar el uso de las nuevas tecnologías porque primero hay que enseñar al cerebro «a pensar, a estar atento, a imaginar».

NIEVES GARCÍA GÁLVEZ | IBIZA –¿Cómo influyen las nuevas tecnologías en el desarrollo del cerebro de los niños?

-Lo primero que siempre digo es que las nuevas tecnologías son positivas para la sociedad y algo importante. Sin embargo, en el cerebro en desarrollo de los niños, y sobre todo de los más pequeños, están saliendo investigaciones que hablan de que su efecto puede ser negativo.

-¿En qué sentido?

-En primer lugar pueden reducir su capacidad de tener autocontrol. Las nuevas tecnologías, los videojuegos sobre todo o estar mirando cosas en Internet continuamente, hacen que el niño esté constantemente estimulado y tiene menos oportunidad de ejercer autocontrol, porque todo el control lo lleva la máquina. Otro efecto es que si los estímulos a los que está expuesto son muy intensos, muy rápidos, como en los videojuegos, el niño puede perder el interés por cosas que son un poco más lentas o menos intensas, como la maestra, la pizarra, un libro o jugar en la calle con los amigos; el niño se acostumbra a tener estímulos muy rápidos y cuando bajan de velocidad se empieza a aburrir.

-¿Hasta qué edad cree que los niños deberían estar alejados de móviles, tabletas u ordenadores?

-Sin lugar a dudas, y de acuerdo con la Sociedad Americana de Pediatría y la Clínica Mayo, hasta los tres años no deberían estar en contacto con estas tecnologías en ningún momento. Esa imagen que tenemos de un niño de un año o dos que no sabe hablar y que casi no anda pero que empieza a pasar el dedo por la tableta deberíamos borrarla de nuestra cultura porque los padres que tienen en mente que es positivo y muy beneficioso están muy equivocados; sabemos que es precisamente lo contrario.

-¿Y a partir de ahí?

-Yo voy un poco más allá. Creo que es importante que los niños pasen los seis primeros años de su vida sin tecnología porque es una edad muy importante en el desarrollo de la imaginación, que si no se desarrolla en esos años, luego cuesta mucho. Cuanto más tiempo pasan jugando a lo que llamamos el juego libre –que no va de la mano de otra persona o de un dispositivo o tecnología– mucho más desarrollan la imaginación. El aburrimiento es la madre de la imaginación y si el niño está constantemente entretenido no tiene tiempo para aburrirse ni para imaginarse o crear sus propios mundos donde jugar.

-¿Pero hoy en día es posible mantener a los niños lejos de la tecnología?

-Sí. Yo doy charlas en muchos sitios y hay muchos padres que desde hace tiempo lo tienen claro. A ver, es importante equilibrar. Yo no digo que vayas de vacaciones con el niño, hagas una foto con el móvil y por la noche no se la puedas enseñar, eso es ridículo, porque es bueno que vean fotos, les ayuda a construir su memoria. De la misma manera que es normal que le pongamos al teléfono a la abuela. Pero sí deberíamos limitar todo lo posible esos tiempos que el niño está tumbado en el sofá pasando el dedo por delante de la pantalla. Y se consigue con una palabra mágica que es ´no´.

-Esto va en contra de lo que se vende actualmente que los niños de hoy son nativos digitales…

-Esa frase en el fondo es un mito porque el mundo digital no es un idioma en sí mismo. Cuando el niño juega con un dispositivo no está activando las zonas del cerebro que tienen que ver con el lenguaje sino con el movimiento de la mano y la visión. Sí que es positivo enseñar programación, el tema de robótica, porque sí estamos enseñando a los niños ese lenguaje y estamos ayudándoles a pensar en otro idioma distinto. Pero que esté sentado jugando a un videojuego no quiere decir que sea nativo digital; a una señora de 70 años le das un iPad y en dos o tres días es capaz de enviar correos, whatsapps y buscar cosas en Internet porque es sencillo e intuitivo.

-¿Y que los niños demanden la tecnología desde muy temprano se debe a que es lo que ven en sus casas, en sus padres?

-Sí. Los niños tienen desarrolladas una serie de neuronas que se llaman neuronas espejo y lo que hacen es imitar todo lo que ven en los padres. Cuanto más tiempo pasan los padres delante del iPad es más fácil que el niño intente jugar con esa tecnología. También lo demandan mucho porque sus amigos lo tienen y porque es un estímulo muy interesante para ellos. Es como la Coca Cola: si se las das a un niño de tres años te pedirá al día siguiente y al otro, porque tiene mucha azúcar, cafeína, que le estimula y le encanta; pero que le encante no quiere decir que se la tengamos que dar todos los días porque es muy perjudicial para él.

-¿Pero existe alguna ventaja en el uso de las nuevas tecnologías en niños pequeños?

-No. Hay estudios que dicen que puede aumentar la velocidad de procesamiento, hacer que tenga una atención más rápida, pero son pocos, y hay tantos que van en dirección contraria de estos… Además, que tengan una atención más rápida no es necesariamente bueno: para ser pilotos de combate eso puede ser beneficioso, pero hoy en día lo que piden a los ejecutivos, a las personas mayores, es tener una atención más calmada, que te permita estar concentrado más tiempo. Y tener una atención más rápida también implica que el niño no sea capaz de esperar el tiempo suficiente para que aparezcan los estímulos que interesan.

-Pese a todo esto está de moda introducir pronto la tecnología en las escuelas con ordenadores, pizarras digitales. ¿Es acertado?

-Es distinto usar las nuevas tecnologías como soporte educativo a que el niño esté en casa sentado en el sofá. Yo defiendo que el niño no debe pasar la tarde en el sofá usando el iPad, que es mejor que esté aburriéndose, pintando, haciendo cosas que salgan de su cabeza, y no del ordenador. Aun así, hay estudios que dicen que un niño aprenderá matemáticas mucho antes jugando con unas cuentas, con garbanzos, que utilizando programas de ordenador que están diseñados para que aprenda.

-¿Por qué?

-Porque el cerebro une mucho la parte física y la parte cognitiva. Es decir, que maneja las dos partes y la del razonamiento está estrechamente ligada a la parte de la movilidad de la mano. Entonces, si el niño no tiene que hacer un movimiento de contar, de tocar, físicamente, es más difícil que aprenda todas estas cosas. Yo soy partidario de una metodología basada en el contacto físico con objetos, sobre todo los primeros años, como Montessori, a otra con el mejor dispositivo programado para estudiar matemáticas. Luego, más adelante, es maravilloso que estén en clase y que puedan estudiar por proyectos, hacer un trabajo sobre el descubrimiento de América y sean capaces de mirar en Internet.

-Precisamente hace unas semanas una noticia explicaba que la mayoría de los hijos de empleados de grandes empresas tecnológicas de Silicon Valley estudian en colegios sin ordenadores ni dispositivos electrónicos.

-Estos directivos llevan a sus niños a un colegio tipo Waldorf, donde no hay dispositivos electrónicos y aprenden todo de forma más tradicional. Es que con el hecho, por ejemplo, de algo tan sencillo como estar sentado a la mesa y no levantarte hasta que no terminas de comer se está cultivando la tolerancia a la frustración, el autocontrol, que es una de las capacidades cerebrales que más influye en determinada nota de Selectividad que sacará el niño 15 años más tarde. O sea que fíjate si esas cosas tradicionales son importantes. Ahora las estamos volviendo a poner en valor, pero durante mucho tiempo se ha pensado que ir más deprisa, que el niño aprenda a hablar siete idiomas con cinco años, es más beneficioso. Ahora sabemos que tienen que respetarse una serie de pasos.

-¿Y no es desaprovechar el potencial de la tecnología el introducirla más tarde?

-Desde mi punto de vista no, porque primero tenemos que enseñar al cerebro a pensar, a estar atento, a imaginar, y luego ya le podemos enseñar a dominar las herramientas que tiene a su disposición. Si introducimos las tecnologías demasiado pronto, el niño conseguirá conectar con ellas de una forma muy rápida pero se desconectará de otras cosas más importantes para su desarrollo.

-¿Qué claves daría a los padres para ayudar a desarrollar el potencial cerebral de sus hijos?

-Ir poco a poco, ayudar al cerebro a madurar a su propio ritmo y saber que su hijo dará los frutos en el momento que los tenga que dar.

Y algo muy importante que tienen que hacer cuando estén con los niños, independientemente de que les dejen la tableta a los tres, cuatro o cinco años, es enseñarles a tener autocontrol, tiempos limitados, para que cuando digan ´hasta aquí´, el niño sea capaz de soltarla sin gritar ni enfadarse. En eso los dispositivos electrónicos pueden ayudar. De hecho hay autores que dicen que es mejor que el niño empiece a utilizarlos a los tres años con reglas muy claras, entrenando el autocontrol, a que empiece con ocho o diez años y comenzar a entrenarlo ahí.

-Pero ese fijar tiempos se complica si los padres utilizan las tecnologías para que los niños estén entretenidos mientras ellos se ocupan de otras cosas…

-Efectivamente. Los dispositivos no solo son un refuerzo para los niños, sino un refuerzo enorme para los padres, porque los niños demandan en muchos momentos atención, cariño, que les hablemos… Como cuando hacemos un viaje largo en coche, ponen la televisión atrás y así el niño va tranquilo y el padre, relajado. Es importante también que el niño experimente la frustración, aprenda a dominarla, a aburrirse y a esperar que pase ese momento.

-Los padres se apoyan en esto…

-Es un refuerzo para los padres y esto es una de las cosas que ha hecho que la tecnología sea tan popular y esté tan extendido que los niños estén todo el día enchufados. Muchos padres se engañan porque dicen: ´No, yo dejo a mi hijo media hora´, y en realidad están conectados no solo a la tableta, teléfono móvil o videojuegos, sino a la televisión también dos o tres horas al día. Y sabemos que eso está relacionado con más probabilidades de tener déficit de atención, obesidad infantil, depresión infantil, problemas de conducta, y con más prevalencia de fracaso escolar.

Ecoportal.net

Diario de Ibiza

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Entrevista a Rita Laura Segato: El cuerpo de las mujeres es un lugar en el que se manifiesta el fracaso del Estado.»

Violencia y relaciones de poder
“El cuerpo de las mujeres es un lugar en el que se manifiesta el fracaso del Estado.»

 

Nuria Alabao
www.ctxt.es

 

Entrevista a Rita Laura Segato (Buenos Aires, 1951) es una antropóloga y feminista argentina, profesora de Antropología en la Universidad de Brasilia. Sus trabajos se centran en las nuevas formas de violencia contra las mujeres y las relaciones entre poder y colonialismo.

 

Esta obra parte de una constatación: la violencia contra las mujeres aumenta, se hace mucho más cruel y sistemática allí donde el Estado falla como en Ciudad Juárez –en México en general–, en los países de Centroamérica, u otros “Estados fallidos”. La hipótesis de partida es espectacular: estas nuevas formas de violencia machista son signo de una amplia transformación económica y política, que tiene que ver con el desarrollo de la economía informal y criminal y con la descomposición del Estado como monopolista de la violencia. En este marco, el cuerpo de la mujer se convierte en un soporte en el que se inscriben nuevas formas de dominio y de soberanía.
Se trata por ello de una violencia pública, sistemática, impersonal, en la que grupos criminales y corporaciones establecen una forma de control sobre el territorio que se expresa públicamente a través del sometimiento total del cuerpo de la mujer.
 
La violencia machista genera aquí cierta perplejidad, sobre todo porque rompe con el relato de progreso moral y social de Occidente, según el cual la historia es progresiva y Europa representa algo así como “la cuna de la civilización”. Esta violencia, además, parece aumentar, ¿qué nos dice de nuestras sociedades?
Lo que yo veo muchas veces en las audiencias españolas es que cuando pongo en duda el progreso que resulta de las instituciones del Estado, de la modernidad, la gente reacciona, le duele. Porque es como decir que la apuesta por este camino no ha dado resultados.
El cuerpo de las mujeres es un lugar por excelencia en el que se manifiesta el fracaso del Estado. Estoy leyendo diversos casos españoles para un trabajo que hago con la ONG Mugarik Gabe y me impresiona que son muy duros de aceptar; muertes de mujeres que podrían haber sido evitadas si el Estado hubiera cuidado; condenas a asesinos que deberían haber sido mayores si el Estado velase por la vida de las mujeres. En eso, España, o el mundo occidental, no son diferentes de otros lugares. También aquí las instituciones muestran su falencia para persuadir a los hombres de no violentar la vida de las mujeres. Además existe la situación de la trata de personas –o sea, la esclavitud sexual– que aquí es severa. Entonces, surge la pregunta sobre la forma que pensamos que tenía el progreso. Creo que el tema de género es adecuado para pensar si realmente el camino de la modernidad es el camino del bienestar de las personas, de la garantía de la protección de la vida, especialmente de las mujeres.
¿Entonces, si el Estado en estos casos no ha cuidado de las mujeres, cree que se debería poner el acento en la demanda de mejores soluciones penales? 
No tengo mucha fe en ese tipo de soluciones. El otro día fui a Sudáfrica a una reunión sobre feminismos anticarcelarios. No es algo muy escuchado, pero digamos que algunas feministas nos preocupamos también por la situación de las cárceles y como la cárcel escala la violencia, escala el resentimiento social. Entonces, ¿son las soluciones que el Estado puede dar el tipo de soluciones que necesitamos? ¿O deberíamos ser capaces –sin abandonar ese camino– de pensar en otras formas de transformar la sociedad y las relaciones entre las personas?
Pienso que estamos en tiempo ya de pensar en otros caminos de la propia sociedad. Caminos que tienen que ver con la reconstrucción de lazo allí donde existen jirones de comunidad –como todavía se da ciertamente en España–, reconstrucción de vida relacional, de una comunidad que cuida. Reforzar ese camino traerá soluciones mejores para la protección de las mujeres que las penas de cárcel, que las penas punitivas. Hay que reforzar un ojo vigilante que es el de la propia sociedad.
 
Respecto a los casos extremos de Ciudad Juárez, dice que la violencia contra las mujeres opera como un sistema de comunicación donde el acto violento es expresivo, un mensaje. ¿Qué nos dice ese mensaje?

Es un signo de arbitrio, o sea, de dominio. Da un mensaje de jurisdicción, de control territorial. Quien puede matar mujeres, torturarlas hasta la muerte sabiendo que quedará impune, está pasando un mensaje de dominación a la sociedad, de dueñidad, en un mundo de dueños. Más que de desigualdad, hoy deberíamos hablar de dueñidad porque el grado de concentración de la riqueza es obsceno, el ritmo con que se va concentrando el número de personas que son propietarias de la riqueza es vertiginoso. Entonces, el uso del cuerpo de las mujeres por ejemplo en la trata, la impunidad en el uso del cuerpo de las mujeres es un termómetro de esta dueñidad. Es una manifestación, una expresión, un síntoma de un mundo de dueños.
¿Qué quiere decir con arbitrio?

Arbitrio quiere decir capricho, que a mí se me ocurra que esa persona se muera y se muere. Arbitrio es discrecionalidad en términos del derecho. O sea, tengo el poder de decidir sobre la vida y la muerte y este es uno de los síntomas de la época, que se manifiesta en lo que nos pasa a las mujeres.

¿Y por qué específicamente contra las mujeres? 

Hay muchas razones. Una vez en una reunión en Colombia me preguntaron cómo terminar con la extrema violencia hacia las mujeres que se da en ese territorio y yo dije: desmontando el mandato de masculinidad. El mandato de masculinidad es un mandato de violencia, de dominación, el sujeto masculino tiene que construir su potencia y espectacularizarla a los ojos de los otros. O sea, la estructura de la masculinidad, la estructura de género, la estructura del patriarcado son análogas a la estructura machista. Son como el guante a la mano. El mandato de masculinidad le dice al hombre que espectacularice su potencia ante los niños, ante los compañeros, ante los primos, ante los hermanos, delante de los ojos del padre, en sociedad. Eso pasa después a la guerra, pasa a las formas violentas que se están dispersando en la sociedad y que están creciendo, por ejemplo el bullying. Porque la expansión del bullying significa eso.
¿Cómo está relacionado ese código de la violencia con la masculinidad –por ejemplo en lugares que han sido abandonados por el Estado como los suburbios de distintos lugares del planeta–. ¿Cuál es la relación entre el mandato de masculinidad –y sus expresiones violentas– con la desigualdad y la pobreza? 

Lo que pasa es que el hombre más letal es el sujeto inseguro. El hombre tiene que probar su masculinidad todo el tiempo. Es una cuestión de prueba, de examen, de adquisición de un estatus que no es dado, que tiene que ser constantemente reproducido. Y es en las situaciones vulnerables donde ese estatus se adquiere por la vía de la fuerza, de la violencia. Yo hablo del hombre en nuestro continente, pero también del sujeto español. Es un sujeto bisagra que se emascula –castra– frente a otros más poderosos y emula la masculinidad de los vencedores y tiene que restaurar su masculinidad frente a su familia, a sus hijos y su mujer, que es una manera de restaurar su potencia. Pero la potencia lastimada se encuentra en otros lugares también, por ejemplo, con el paro, con la dificultad de posicionarse como proveedor, como tutor de los cuerpos de mujeres, debido a la vulnerabilidad económica o la vulnerabilidad del migrante. No olvidemos que el hombre español fue migrante, en algunos casos, sigue siéndolo. Todas estas formas de vulnerar la potencia masculina llevan a una violencia restauradora de la masculinidad con quien puede, que es la mujer que tiene al lado.El hombre tiene que probar su masculinidad todo el tiempo. Es una cuestión de prueba, de examen, de adquisición de un estatus que no es dado, que tiene que ser constantemente reproducido

 ¿Cuál es la diferencia entre la violencia que estos hombres ejercen contra las mujeres y la que ejercen entre sí?

Lo que pasa es que los hombres mueren mucho y matan mucho de muerte violenta y las mujeres mueren mucho más de lo que matan. O sea, es desproporcional el grado de asesinatos perpetrados por mujeres respecto al número de mujeres asesinas.

¿Por qué ejercen esa fascinación masculina personajes como Pablo Escobar, el narco colombiano?

Yo me he preguntado por qué la serie, por qué la onda ahora de filmar su vida. El otro día escuché una entrevista al hijo que vive en Argentina y confirmó lo que yo pensaba: porque no existen más dueños del crimen organizado con el perfil de Pablo Escobar. Pablo Escobar es un personaje del pasado porque hoy el crimen no se encuentra en relación antagónica con el Estado como lo estuvo él. Es como si fuera un banditismo prepolítico. El crimen organizado hoy es una de las caras de las figuras estatales.
 
¿Que son capaces de infiltrarse en el Estado?
 
  Hay un título en mi libro que es ‘La captura del Estado por el crimen’. Quien captura al crimen es el propio Estado y no al revés. Es el Estado el que se infiltra en el crimen.
¿La corrupción pertenecería a otra categoría distinta?
No, es lo mismo, entra en el crimen organizado, porque son formas que agreden la posibilidad de la democracia.
 
¿Entonces se puede vincular la corrupción con la violencia contra la mujer?
Totalmente. Todo eso para mí es un conjunto de prácticas que están todas juntas en ese mismo espacio del control paraestatal de la vida. Es el sustrato oscuro donde la luminosidad de las leyes en las cuales confiamos, la luminosidad en las instituciones en las cuales confiamos, no actúa. Es la demostración de la falencia institucional, o la demostración de que, quién sabe, quizás las instituciones siempre fueron ficciones.
 
Antes nombró a los refugiados, también en los campos de refugiados, incluso en Europa, se han denunciado casos graves de violaciones sistemáticas a mujeres y niños ¿cuál es la relación entre la guerra y la violencia machista? 
Muchos autores dicen que la guerra hoy es feminizada. Una forma muy fácil de destruir una articulación comunitaria y la confianza en el edificio social, de disgregar una malla social, es atacando, vulnerando sexualmente a sus mujeres. Porque la vulneración sexual equivale al asesinato moral, no es solamente la eliminación, la destrucción moral se da de forma sexual.
 
Lo que se ha dado aquí han sido violaciones y agresiones en grupo en fiestas populares como en los últimos sanfermines en Pamplona. ¿Por qué en esos espacios?
Lo explico bastante en mi libro anterior que se llama Las estructuras elementales de la violencia. La violencia contra las mujeres no tiene solo un eje de relación entre el agresor y la agredida –para mí, ni siquiera es ese el eje fundamental– sino que es una relación entre hombres: expresa mandato de masculinidad. Es decir, un espectáculo ante los ojos de otros hombres. Por eso las peores violencias, las peores agresiones contra la mujer son realizadas por gangs –bandas– de jóvenes porque es donde algo tiene que ser probado, tiene que ser demostrado: la capacidad de crueldad ante los ojos de los otros, de los pares, de lo que llamo la “cofradía masculina”.
 
Por unos mensajes que se intercambiaron por móvil los agresores se traslucía que hablaban de algo que ni siquiera parece que considerasen una transgresión.
 
Claro, porque ahí hay una ley mayor que la ley del Estado que atraviesa al sujeto, que es la ley que te va a colocar en tu estatus masculino para llegar a ser humano. La humanidad del hombre está comprometida con una manera de entender la masculinidad. Los hombres que van a las manifestaciones como la del 8M o que afirman ser feministas no lo hacen por las mujeres. Hay que repetir hasta el cansancio que entiendan que no lo hacen por las mujeres, lo hacen por ellos mismos, para poder vivir libres del mandato de masculinidad.
¿Y cómo se termina con el mandato de masculinidad?
 
 Cuando los hombres se den cuenta de que son sus primeros esclavos, de que son sus primeras víctimas. Explicándoles a los hombres cómo de insoportable es su existencia por tener que supeditarse todo el tiempo a la ley “del hermano mayor”.
¿Cuál sería la relación entre esas formas extremas de violencia machista que usted ha estudiado –como la que puede darse en los asesinatos masivos de Ciudad Juárez– y las que se producen en Europa, donde un porcentaje alto se produce a manos de la pareja o expareja de la víctima?
En mi definición de femigenocidio –asesinatos de mujeres que no ocurren en la intimidad– Europa se puede incluir plenamente por la trata, porque la trata responde a una de las formas del genocidio que es la que se da en condiciones concentracionarias de vida. Las mujeres que son tratadas, cuyos pasaportes son secuestrados, que son drogadas y a las que se impide la libre circulación, viven en condiciones concentracionarias y esas condiciones se dan también en Europa y me permiten incluir, sin lugar a dudas, a Europa entre los continentes femigenocidas.
¿Qué quiere decir con femigenocidio?
Son los asesinatos de mujeres que no se producen por razones relacionales. Donde se captura a una mujer que no se conoce, con quien no existe ningún vínculo. La violencia no se produce porque sea contra una mujer, sino porque a través de ella se va a espectacularizar una capacidad de impunidad, un control territorial, una capacidad de arbitrio, de dominación, que exhibe la sujeción total de esa mujer.
 
¿Se refiere a situaciones como la de Ciudad Juárez?
Sí, pero también hablo de la trata. Porque en los hombres que van a los lugares donde existe esclavitud sexual hay un componente de crueldad. No se acude únicamente por el servicio sexual que esa mujer ofrece, sino que es un espectáculo de dominación.
¿Saben los clientes que esas mujeres son tratadas?
Seguro. Y si no lo saben es porque no les preocupa, y si no les preocupa es porque son crueles.
En su libro relaciona los asesinatos de mujeres con la retirada del Estado y también lo vincula con el neoliberalismo. En la trata ¿cuál es la relación que se produce con el Estado?
Hay muchos factores. Yo creo que en el mundo en el que estamos, en este momento hay una expansión de la esfera paraestatal del control de la vida. Nuestra fe cívica nos dice que normalmente es el Estado el que protege la vida y los bienes, protege la propiedad. Lo que se está dando ahora es una esfera paraestatal de protección de la propiedad. Hoy en día, caudales de capital de gran magnitud son producidos en un territorio oscuro, en lo que yo llamo “de segunda realidad”. La riqueza tiene un pie en lo lícito y un pie en lo ilícito. Toda la gran riqueza, la que circula hacia el norte, hacia los bancos de Estados Unidos, de Suiza, de los paraísos fiscales. Y hay modos de protección de esa riqueza que no son lícitos. Estos capitales tienen origen muchas veces en varias formas del crimen organizado, del control de las personas: el tráfico de drogas, el tráfico de armas y la trata de personas para esclavitud, para el trabajo y para esclavitud sexual también. Hay un caldo subterráneo al que he llamado “de segunda realidad”, porque tienen papeles de control social como los del Estado, pero están ocultos y están expandiendo esa esfera paraestatal de control de la vida y lo notamos en la vulnerabilidad creciente de las mujeres.

¿Aquí la trata está vinculada con el control de las migraciones?

Depende, porque decimos migraciones pero están los refugiados, la gente que está fluyendo en dirección hacia donde está el consumo… Hay varios tipos de migraciones que son muy diferentes entre sí y todos implican una gran vulnerabilidad de forma particular en las mujeres. Tenemos indicios de que la vulnerabilidad de las mujeres está aumentando. Yo en mi juventud podía hacer cosas que una joven hoy no puede hacer, quizás sí en Europa, pero no en mi continente. Mi hija no puede tener la libertad de circulación que yo tuve hace 40 años. La mujer se encuentra en una situación muy vulnerable al atravesar fronteras. Eso es mayor en nuestro continente, pero el destino de muchas capturas de mujeres es Europa y es España y Portugal. Por ejemplo, uno de los casos que han sido más conocidos en Argentina y que provocó una militancia intensa contra la trata es el caso de Marita Verón. Era una mujer de veinticuatro años casada y con una hija que desapareció y cuyo destino final parece que fue España. Yo creo que tenemos que hablar del mundo, porque si no, caemos en el gran peligro de la superioridad moral, y de que alguna gente se sienta del lado de la seguridad. Yo creo que hoy hay un proceso en expansión de la esfera paraestatal del control de la vida. Más allá de la época del franquismo aquí o de las dictaduras en nuestro continente donde se daba un control represivo: o sea, militares, por ejemplo, actuando paraestatalmente.

¿Quiere decir al margen de la ley? 

Algo muy común es que el Estado en situaciones de gobiernos autoritarios se desdoble, y actúe paraestatalmente. Sin ir muy lejos, las leyes antiterroristas que aquí se han aplicado –sobre todo en el País Vasco– como la ley que permite secuestrar a personas durante cinco días. O las leyes contra los musulmanes. Hay un libro de un argentino, Eugenio Raúl Zaffaroni, El Derecho Penal del enemigo, en el que explica cómo la denominación de “enemigo” –por ejemplo aplicada a los musulmanes en Alemania– permite o legitima un tratamiento particular al convertirlos en sospechosos. Esta legislación de excepción ejemplifica la paraestatalidad de un Estado de Derecho. También las formas que tienen que ver con la expansión del control mafioso, lo que pasó en México por ejemplo.

México con todos sus defectos, dentro del universo de América Latina, era un paradigma democrático que fue destruido en diez años por la mafialización, que es otro golpe a la democracia que viene por el lado militar, por el lado del autoritarismo de charreteras. En el fondo son todo formas de la expansión de esa forma paraestatal del control de la sociedad.


En ese libro que nombra, Zaffaroni habla de que el derecho penal del enemigo –o de autor– es el que se juzga en función de la categoría en la que se hace recaer a los acusados, y donde se juzga más la intencionalidad que los propios actos. Por ejemplo en el caso del terrorismo porque se va contra el Estado o contra el orden social. Por este motivo, el mismo autor está en contra del endurecimiento de las penas contra los culpables de violencia machista porque dice que se aplican figuras jurídicas similares.

Zaffaroni, que es un gran jurista, es crítico de las leyes que están basadas en categorías como por ejemplo nombrar el feminicio en la ley: porque supone juzgar la intencionalidad. Yo no estoy de acuerdo con él. Una dificultad de la gente del campo del derecho es que no piensan en el poder. Hacer una ley que ya presume la culpabilidad del musulmán inmigrante es una ley que presume la culpabilidad de aquel que es fundamentalmente débil. Pero hacer una ley que presume la culpabilidad del hombre supone hacer una ley para proteger al débil respecto a aquellos que tienen poder.

Pero las leyes son expresiones culturales y producen cultura. Entonces, cuando se pide desde el feminismo más represión ¿qué sociedad estamos prefigurando?

Lo que pasa es que la ley tiene dos finalidades: una es la eficacia material, se supone que aquel que mata será juzgado y será condenado, y habrá una sentencia. Eso pasa muy pocas veces en todos los continentes. El porcentaje de las acciones contra la vida que llegan a una sentencia es mucho menor del que pensamos que es –las cifras negras del derecho–. Pero la ley tiene otra eficacia mucho más importante que esta, que es nombrar lo que la sociedad desea. A partir de ese nombre, de esa nominación, en la que se establece que matar es un crimen, se va transformando la sensibilidad ética de una sociedad. Entonces, la ley solo tiene vigencia cuando persuade y cuando disuade. Si no persuade y no disuade, no tiene vigencia real, que es uno de los problemas para el feminismo. Volvemos a casa contentas a tomar champán cuando aprobamos una ley porque legislamos, pero a veces es simplemente para decir que se legisló sin que eso llegue a tener un impacto real en la vida de las mujeres. La ley por sí no es causa de comportamientos si no tiene una eficacia retórica persuasiva, si no va cambiando la manera en que las personas piensan.

En la marcha del 8M vivimos un desborde, una prueba más de la importancia del feminismo, de la extensión de los temas feministas en la agenda pública ¿qué oportunidades y retos implica eso? 

Hay varios indicios de que estamos en un cambio de época, de que las políticas de Estado, las políticas de los hombres han fracasado, no han traído un bienestar mayor. El único bienestar que han traído en algunas circunstancias es la expansión del consumo, pero la expansión del consumo tampoco es un bienestar muy consistente, muy permanente, digamos. Entonces, las mujeres, de una manera sorda, casi no totalmente articulada, proponen otro tipo de política: una nueva era, una nueva forma de estar en la vida, donde hay otras formas de felicidad. Formas políticas que proponen nuevas formas de vinculación entre las personas.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232681&titular=%93el-cuerpo-de-las-mujeres-es-un-lugar-en-el-que-se-manifiesta-el-fracaso-
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Entrevista a Sonsoles Castellano: «Los orientadores se enfrentan al reto apasionante de redefinir en qué ha de consistir su labor ”

12 octubre 2017/Fuente: Educaweb

Entre el 30 de septiembre y el  1 de octubre  se ha celebrado en Toledo la sexta edición del Congreso de Innovación Educativa Enseñar a Aprender (ENAP), organizado por la Fundación San Patricio. Este año, el tema ha versado sobre El verdadero sentido de la orientación escolar: entre una educación formativa y una educación orientada a la empleabilidad… ¿Es necesario elegir?Educaweb ha entrevistado a Sonsoles Castellano, directora de Política Educativa de la institución, para conocer las conclusiones y experiencias más relevantes de un evento que ha congregado aportaciones de 13 expertos.

¿Cuál es la diferencia entre educación formativa y educación enfocada a las salidas profesionales, como distinguían en el título del congreso? 

El ideal sería una perfecta combinación de ambas, pero la  realidad no es esa. La diferencia está en el enfoque. Una educación formativa pone el acento en el alumno, su punto de partida, sus motivaciones, sus necesidades personales para desarrollarse como persona,  como ciudadano y finalmente como profesional. El enfoque que desde la orientación escolar se dirige prioritariamente  a las salidas profesionales parte de las necesidades del mercado laboral, incide más en la especialización y es el enfoque que  nos reclama el mundo de la empresa a la escuela y a la Universidad.

¿En cuál de ellas reside el verdadero sentido de la orientación escolar?, ¿se ha llegado a alguna conclusión al respecto durante el evento?

Tal y como se ha visto en el congreso, el verdadero sentido de la orientación escolar está en el primero, en una educación formativa, enfocada al desarrollo personal. Tanto la visión de los expertos en la materia, como de los coach, como la visión de los emprendedores, como la de los alumnos que terminan de salir de las Universidades y están afrontando sus primeros empleos, refleja con claridad que es la formación personal y el desarrollo de su crecimiento como personas lo que les faculta para afrontar su vida laboral con mayores garantías.

¿Qué papel ocupa la orientación académica y profesional en el sistema educativo español?

Actualmente el papel de la orientación escolar se está reenfocando, por ello la necesidad y la idoneidad de este encuentro. En estos dos días, se han visto numerosas iniciativas relacionadas con este cambio y nos han puesto de manifiesto que el sistema tiene que cambiar el enfoque si quiere estar a la altura de las necesidades de los alumnos y no dejarles atrás

¿Cuáles son los retos a los que se enfrentan actualmente los profesionales de la orientación académica y profesional?

Los orientadores se enfrentan al reto apasionante de redefinir en qué ha de consistir su labor. En mi opinión, se trata de abordar el tema desde los tres ámbitos de intervención. En el caso  de los alumnos, acompañarles a descubrir cuáles son sus motivaciones; en el de los profesores ayudarles a desarrollarse en su función orientadora también y no ser solo profesores de una materia; y en el de las familias, permitirles descubrir la realidad que viven y van a vivir sus hijos y cómo ellos tienen una función esencial en este proceso de acompañamiento que, a veces, no saben cómo abordar.

Cite tres experiencias innovadoras que hayan salido a relucir durante el congreso y que merezca la pena poner en práctica y explique por qué

Me resulta difícil seleccionar tan solo tres porque se han visto muchas experiencias muy interesantes, pero podemos destacar algunas de las más comentadas por los asistentes, como han sido:

  • El trabajo de Virginia Alonso sobre el uso del  «CV Honesto» porque  obliga a realizar  un magnífico ejercicio de introspección y revisión de su enfoque, tanto al que busca un empleo como a la organización que va a contratar a nuestros jóvenes.
  • El trabajo de Laura Mari Barrajón rescatando los estudios sobre las motivaciones de McClelland´s, porque nos permite ver su aplicabilidad a los entornos escolares y crear una herramienta eficaz para profesores y alumnos.
  • La experiencia de los  jóvenes emprendedores de «Punto JES», que cuenta ya con muchos programas de emprendimiento social como propuesta para nuestras aulas, y la de los jóvenes de «ACTÚA POR LA EDUCACIÓN», una asociación de gente muy joven que  trabaja por la mejora del sector, porque ambos son proyectos interesantes para proponer a nuestros alumnos.

Fuente noticia: http://www.educaweb.com/noticia/2017/10/04/orientadores-se-enfrentan-reto-apasionante-redefinir-ha-consistir-su-labor-15140/

Fuente imagen:  http://www.infocanuelas.com/media/cache/full_page_image/media/page/orientacion-vocacional-abdo-3.jpe

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