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Entrevista a Manuel Casal Lodeiro: “El colapso de la civilización es una oportunidad para la gente común”

Entrevista a Manuel Casal Lodeiro, autor de “La izquierda ante el colapso de la civilización industrial” (La Oveja Roja)
“El colapso de la civilización es una oportunidad para la gente común”
Por: Enric Llopis
¿Ha entendido la izquierda convencional el significado profundo de términos como “crecimiento”, “pleno empleo” o “Estado del Bienestar”? ¿Son compatibles con el colapso civilizatorio actual y con la idea de decrecimiento? Lo niega el activista Manuel Casal Lodeiro, quien partiendo de esta discrepancia ha publicado el libro “La izquierda ante el colapso de la civilización industrial” (La Oveja Roja, 2016). El ensayo, que fue editado un año antes en gallego por la Asociación Touda, fue presentado el 26 de julio en el Centre Octubre de Valencia, en un acto que contó con la colaboración de la Asociación por el Medio Ambiente y contra el Cambio Climático (AMA), Torrent Soterranya, La Ribera en Bici/Ecologistes en Acció y el Diploma Deseeea de la Universidad Politécnica de Valencia. Casal Lodeiro es divulgador del “Peak Oil” (cenit o agotamiento del petróleo), defensor del decrecimiento neorrural y ha coordinado la “Guía para o descenso enerxético. Preparando una Galiza Pospetróleo” (2013). Asimismo es coordinador de “15/15/15. Revista para una nueva civilización”. Considera que el colapso de la civilización industrial no tiene por qué resultar traumático para la gente común; puede ser “muy negativo”, pero según afirma, también el colapso del Imperio Romano supuso la liberación de millones de personas.

 En el libro se plantea un “choque de diagnósticos” entre la izquierda tradicional y los defensores del decrecimiento. ¿En qué términos?

Ellos ni siquiera plantean que vaya a producirse un colapso; nosotros no sólo decimos que vaya a haberlo, sino que éste ya ha comenzado. De hecho, estamos en las primeras fases.

-Los partidarios del keynesianismo, la economía marxista y las políticas socialdemócratas podrían argumentar que, ante la hegemonía neoliberal, si ya es difícil introducir en la “agenda” planteamientos de la izquierda tradicional, más aún costaría referirse al decrecimiento.

Ésa es la estrategia paulatina, pero ya no hay tiempo. El colapso de la civilización industrial y los cambios son hoy demasiado radicales. Se está poniendo en tela de juicio los cimientos de la política de la izquierda, y mucho más la de derechas. La izquierda convencional defiende el crecimiento, el empleo a toda costa y continuar con la cultura de la industrialización. Además, para buena parte de esta izquierda (por lo menos la no anarquista), el Estado es una institución perpetua, igual que la industria, el petróleo y el crecimiento; asimismo piensan que la tecnología nos va a salvar. Todo esto es falso.

-¿No es posible, por tanto, caminar poco a poco, agregando a gente y tratando de sumar mayorías?

Creo que no, porque hay que darle la vuelta totalmente a esto; el problema es que hoy la izquierda confunde los medios con los fines. Me refiero a la izquierda parlamentaria, la socialdemócrata y la socialista que no es ecosocialista.

-El prólogo del libro lo firma Teresa Moure (“Decrecimiento (también) para marxistas”).

Es una persona de la izquierda que ha asumido, desde una formación marxista, el discurso decrecentista; ella ha estado implicada en partidos políticos, por el contrario yo les hablo a los partidos desde fuera. Además, como mujer y ecofeminista, aporta una perspectiva que personalmente se me escapa.

-¿Ha olvidado la izquierda convencional y el marxismo al mundo rural? ¿Qué relieve le concedes?

Sí, lo tiene olvidado. Creo que le doy la importancia que ha tenido en toda la historia de la humanidad, porque es de donde nos hemos alimentado. Se olvidó a partir de la Revolución Industrial y, sobre todo, de la Revolución Verde, porque debido al petróleo, los fertilizantes químicos y la maquinaria industrial, el campo dejó de necesitar tanta mano de obra. Esto le vino muy bien al capitalismo, que desplazó a la gente a trabajar en las fábricas y las ciudades. Por eso muy poca gente se dedica hoy a cultivar alimentos.

-Precisamente en tu localidad, Sobrado dos Monxes (A Coruña), ha desembarcado el dueño del Imperio Inditex, Amancio Ortega, para invertir en el sector forestal y la producción de castaños…

Esto es diferente. Se sabe que ha hecho esta inversión, y se está dedicando a la verdadera riqueza: la tierra. Es un indicio de que tiene claro que su negocio –producto de la mundialización, de la ropa barata estandarizada a escala global y de la moda-, tiene los días contados. Y que si quiere dejar un futuro a sus herederos, o tal vez a él mismo, más vale que vaya convirtiendo su riqueza en riqueza real. Supongo que éste habrá sido el planteamiento. Pero como este caso hay otros muchos en el mundo.

-¿En qué consiste tu polémica sobre la importancia del mundo rural/urbano con el filósofo y matemático Jorge Riechmann y el antropólgo social Emilio Santiago Muiño?

La batalla que va a librarse se producirá de manera simultánea en el campo y en la ciudad. Pero ellos piensan que se decidirá en el ámbito urbano; hay quien argumenta que nunca se ha ganado una lucha social en el campo, pero es falso. Simplemente con ir a la Wikipedia puede observarse la relación de revoluciones campesinas con sus resultados. Muchas triunfaron. Estas luchas volverán a darse.

-Recomiendas el libro “La vía de la simplicidad. Hacia un mundo sostenible y justo”, del activista australiano y defensor del decrecimiento Ted Trainer. ¿Por qué razón?

Lleva mucho tiempo predicando con el ejemplo; él vivió en las afueras de Sidney, en un terreno que heredó de su padre en el meandro de un río, rodeado por un mundo totalmente capitalista. Allí vivía con una fracción ínfima del consumo energético de un australiano medio. Cuenta además con un centro en el que promueve la divulgación, con visitas guiadas. Muestra además cómo practicar la permacultura, vivir con tecnología muy simple y sin apenas electricidad. Es decir, que los asentamientos humanos pueden organizarse de otra manera.

-¿Dónde radica, a tu juicio, su importancia teórica?

Ted Trainer ha juntado el ecologismo social, el municipalismo libertario y una cultura anarquista (muy realista y nada dogmática), con la propuesta del colapso. Ello ha cristalizado en una de las propuestas más viables que existen hoy, para transitar hacia una propuesta post-capitalista y post-industrial.

-¿Por qué, tomando como punto de partida el colapso y la defensa del decrecimiento, criticas la propuesta de la renta básica?

Soy crítico con una idea de la renta básica inspirada en los euros y en el Estado, porque resulta insustentable. El euro es una moneda totalmente inflada y que no controlamos (sólo una mínima parte de los euros en circulación corresponde a una riqueza real). Además, ¿qué ocurre si se depende del Estado para el reparto de la renta básica y éste quiebra? Actualmente el planteamiento consiste en captar ingresos de las empresas vía impuestos, y repartirlos en forma de renta básica para que la gente satisfaga sus necesidades, comprándolas en el mercado.

-¿Cuál es el problema?

Es un absurdo. ¿Por qué no reparte el Estado aquello que satisface directamente las necesidades de la gente, como la tierra? Si se reparte la tierra, la gente puede dotarse de alimento, vivienda y cuestiones como la autogestión de la salud o crear su propia vestimenta; quizá así sólo se necesitaría algo de dinero y soporte del Estado para alguna cosa más.

-En el libro mencionas la idea del antropólogo e historiador estadounidense, Joseph Tainter, en torno a que el colapso de la civilización no tiene por qué implicar una tragedia total.

Sí, el colapso puede ser incluso algo “bueno”, sólo es intrínsecamente negativo para las élites. Para la gente común es posible que llegue a ser muy “malo”, pero también algo positivo. Por ejemplo, en el Imperio Romano el colapso implicó la liberación de millones de personas, que se hallaban bajo el yugo del emperador. En el libro parto de una definición de colapso que supone el descenso brusco de la complejidad de un sistema, en este caso de la civilización.

-¿Qué es la Resiliencia? ¿Hay movimientos sociales que estén trabajando en este ámbito?

La Resiliencia es la capacidad de resistir un trauma muy fuerte con las funciones básicas intactas, y quizá prescindiendo de lo secundario. Por ejemplo, desde fuera de las instituciones, un movimiento que viene del ámbito de la cooperación internacional, “Solidaridad Internacional Andalucía”. Actualmente trabajan en la Resiliencia Local. Con vistas al próximo otoño, presentarán una campaña muy potente con todos los movimientos sociales andaluces que se han implicado en la cuestión del colapso –en un sentido positivo, como oportunidad- y han ido introduciendo en la gente el concepto de Resiliencia. Desde dentro de la política municipal y las instituciones, destacaría movimientos como “Ganar Móstoles”.

-Por otro lado, señalas la importancia de crear monedas “alternativas” a las oficiales. ¿Por qué?

Es una manera de apropiarnos de la herramienta dinero, muy denostada por cierta izquierda “radical”, pero que puede operar a favor o en contra del cambio que necesitamos. Las monedas sociales, si son democráticas, locales y orientadas a un objetivo concreto, pueden resultar muy positivas. Personalmente trabajo con varias, y he ayudado a definir algunas. Por ejemplo los “Revos”, que tienen una función muy específica y limitada, por lo que no demuestran todo el potencial de la moneda social. Simplemente la utilizamos a modo de trueque con quienes colaboran mediante sus artículos e ilustraciones en la revista “15/15/15”. La gente recibe esa moneda por cada colaboración; después se cierra el ciclo cuando se la dan a la revista por una suscripción, pagar una publicidad o pueden gastar en una librería de las que nos apoyan, que a su vez pueden después insertarnos publicidad. Nos permite, por tanto, darles algo a cambio a los colaboradores, nosotros no tenemos euros.

-En el ensayo “Nosotros, los detritívoros” (Asociación Touda, 2014) afirmas lo siguiente: “El detritus del que nos alimentamos no es otro que los tesoros energéticos fósiles (primero el carbón, después el petróleo y el gas natural) que nuestra especie aprendió a explotar y que han permitido que en un intervalo de tan sólo 200 años multipliquemos por siete la población mundial, que se había mantenido hasta el siglo XIX por debajo del millardo de personas”.

Planteo que la población actual es insostenible una vez nos quedemos sin petróleo y gas natural. Nunca han existido 7.500 millones de habitantes en el planeta. Si observas las gráficas de población (en el libro aparecen) y de crecimiento de la energía final, corren en paralelo. Entonces, ¿Cuánta gente puede caber en el planeta cuando ya no contemos con el petróleo? Éste es mi planteamiento en el libro.

-Por último, ¿qué cambios cotidianos pueden llevarse a término para apuntar a la transformación social?

Hay muchos. Por ejemplo con los huertos urbanos, pero la pregunta es cómo. En A Coruña, una de los llamadas ciudades “del cambio”, veo un cartel que anuncia “huertos urbanos” y a continuación, para que a nadie le quepa duda y piense que puede alimentarse y vivir de ello, añade “de ocio”. Esto es hacer las cosas mal. Hay que empezar a decirle a la gente que puede vivir de lo que cultiva. Los gobiernos “del cambio” andan con ese miedo y autocensura. ¿Por qué no dejar a la gente que piense que se puede alimentar con sus huertos, cuando se queda sin empleo? Y que tiene una huerta que le ha facilitado el ayuntamiento, con la que reducirá la factura del supermercado.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=229639&titular=%93el-colapso-de-la-civilizaci%F3n-es-una-oportunidad-para-la-gente-com%FAn%94-

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Nuestras heroínas las Kellys

Por: Lidia Falcón

El día 16 de agosto las kellys convocan a toda la ciudadanía a apoyarlas en su lucha, manifestándonos en las calles. Las kellys, un acrónimo de la expresión “las que limpian”, han logrado ser tema de noticias publicadas, reportajes escritos y televisivos. Y de la admiración del Movimiento Feminista. Nosotras, como Partido Feminista, estaremos allí con ellas.

Estas mujeres, desde su extrema modestia y anonimato comenzaron a reunirse, a organizarse, y a alzar sus voces en protesta por la situación de extrema explotación que estaban sufriendo, en Lanzarote, esa isla perdida en el Atlántico que tenía como únicos méritos ser totalmente volcánica y haber dado cobijo a José Saramago.

En marzo de 2016 se registraron como asociación, porque sus demandas no habían sido atendidas ni por los sindicatos ni por los partidos políticos. Ellas, tan humildes, solamente limpian. Limpian habitaciones de hoteles, apartamentos, casas rurales, escuelas, hospitales. Solamente limpian…y nada menos.

En su manifiesto dicen: “Nos llaman las mujeres de verde porque sudamos una camiseta que grita “Organízate si no quieres que te organicen”. Y ellas lo han hecho. Se han constituido en una asociación independiente. Para reivindicar sus derechos de trabajadoras,  continuamente conculcados.

En este último ingenioso invento del capital -y como tiene el poder y el dinero siempre se nos adelanta en crear nuevas formas de esquilmar a los trabajadores- las limpiadoras de habitaciones, de cuartos de baño, de suelos de hospitales, ya no son proletarias ni empleadas. Ahora son emprendedoras. Esta preciosa terminología que se ha descubierto en la época de la posverdad, con la que pretenden engañar a sus víctimas, y a veces lo consiguen. Ellas son sus propias empresarias que se pagan la seguridad social y los impuestos y contratan en términos de igualdad con los empresarios de hostelería o las empresas externalizadas –otro eufemismo- que contratan a su vez los servicios de limpieza. ¡Qué bonita cadena de subcontratas que desde el primer empresario hasta la limpiadora va reduciendo el salario y los derechos de la obrera!

-No cumplen el contrato, me decía una de las dirigentes de Las Palmas, Olga, hace unos días. Dicen que tenemos una jornada de seis horas pero en ese tiempo no puedes limpiar el número de habitaciones que te exigen. Acabas haciendo jornadas de 8 y de 10 horas.

-¿Por qué no te vas a tu casa a las seis horas de trabajo?

Olga me miró con compasión y reproche a la vez.

-Porque me despedirían inmediatamente.

-Podrías recurrir a los juzgados para que cumplieran el contrato…

Nuevamente la sonrisa conmiserativa ante mi ignorancia.

–Te contratan por un día…

         Y les pagan 2,50 euros por cada habitación limpiada.

Han trabajado hasta ahora empujadas por la necesidad -muchas tienen hijos pequeños- hundidas en la desesperanza, a base de analgésicos, para ganar 700, 800 euros mensuales, pagándose ellas la seguridad social y los transportes.  Plantearon sus problemas a UGT, a CCOO, a abogados laboralistas, sin que ninguno de sus dirigentes y expertos les dieran solución a sus problemas.

Hasta que en Lanzarote unas cuantas se reunieron y decidieron organizarse, antes de que los demás las organizaran. Y se dieron nombre, Las Kellys. Las que limpian. Y escribieron un manifiesto que todos ustedes pueden leer. Después de Lanzarote otras compañeras se unieron a ellas, en Tenerife, en Las Palmas, en Sevilla, en Barcelona, en Madrid. Cada mes se crea una asociación más. En septiembre estarán en la asamblea nacional en Madrid para decidir si se constituyen en sindicato.

Ellas han llevado sus reivindicaciones al Congreso, al Senado, a Ayuntamientos, a Juntas de Distrito, a diversas instituciones autonómicas. Su persistencia y resistencia, la legitimidad de sus reivindicaciones, las reclamaciones judiciales que comenzaron a ganar en los tribunales, las llevaron a las pantallas de las televisiones y las portadas de los periódicos.

Ellas hablan de Derechos, Salud y Dignidad. Y saben cómo reclamarlos. Porque tienen la razón y ahora son conscientes de que también tienen la fuerza.

Sin ellas no solo los hoteles sino todo el país no funcionaría. Cómo no funcionaría sin amas de casa que limpian cada día. Pero éstas ni siquiera tienen el mísero sueldo de las camareras de piso.

Me decía Olga que si consiguieran convencer a las compañeras de que es imprescindible plantear una huelga coordinada, aunque solo fuera de un día, tendrían la batalla ganada. Porque sin limpiar las habitaciones de los hoteles no hay clientes. Y si no hay clientes no hay turismo y si no hay turismo iremos todos los españoles a pedir limosna, incluidos los empresarios.

Porque sea el que sea el ramo de producción de que hablemos la limpieza es imprescindible, siempre más cuando se trata del alojamiento de personas. Sin ellas, sin las kellys, la patronal no puede seguir adelante en su frenética carrera de acumular capital. Sin ellas, sin las humildes, anónimas y hasta ahora tratadas despectivamente, camareras de piso, no se pueden habitar los hoteles, ni entrar en los bares y restaurantes, ni atender a los enfermos ni enseñar a los niños. Por tanto, el país no funciona. Y ellas son las dueñas de la llave.

Como en todos los sectores, el proletariado, esa categoría que algunos sabios latiniparlos que crean opinión, dicen que no existe, tiene el poder de paralizar el país. Lo estamos viendo en el conflicto de los estibadores, en los guardas de seguridad del aeropuerto del Prat y se puede asistir a la paralización del sector turístico si las kellys se lo proponen.

Para ello hace falta que muchas más limpiadoras, esos miles y miles de mujeres que se levantan a las 6 de la mañana sin haber apenas descansado, y cogen autobuses y metros para acudir a las empresas a limpiar la suciedad, recoger la basura y dejar en condiciones habitables, dormitorios, baños, despachos, vestíbulos, pasillos, escaleras, hospitales y colegios, y regresan destrozadas diez horas más tarde a su casa, para seguir limpiando y cuidando niños, después de haberse tomado varios analgésicos, sepan el poder que tienen. Porque ellas mantienen el país por la base, permitiendo que cada día podamos subsistir en un entorno habitable. Porque ellas son las heroínas anónimas de nuestro tiempo.

Este tiempo que la derrota del socialismo en Europa ha llevado a la máxima soberbia al capital y permitido que la legión de trabajadores vuelva a ser esclava. Con la anuencia de partidos políticos y partiditos y sindicatos y medios de comunicación y legisladores y ejecutivos, que han ido cediendo rápidamente ante el enemigo la pérdida de los derechos tan dura y sangrientamente conquistados  por los y las trabajadoras en los dos siglos anteriores.

Pero hoy las kellys tienen el destino del país en sus manos, esas manos tan trabajadas, tan cansadas, tan deformadas de tanto limpiar, y deben ser conscientes de ello. Ha llegado el momento de que se unan todas y planten cara a la reforma laboral, a la externalización, a los emprendimientos, a los contratos de un día, a las tarifas de miseria, a los horarios extenuantes. Porque ellas sí que pueden.

Y todas las personas bien nacidas tenemos que estar con ellas, apoyándolas, manifestándonos, gritando sus razones y exigiendo sus derechos. Porque su triunfo es el de todas las mujeres explotadas, porque su victoria es la de todos los trabajadores, porque sin que sus derechos, su salud y su dignidad sean respetados, ni habrá turismo ni habrá futuro. Porque es preciso que ya de una vez el mundo cambie de base.

En definitiva, en pie a vencer, compañeras.

Fuente: http://blogs.publico.es/lidia-falcon/2017/08/15/nuestras-heroinas-las-kellys/

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España: Las familias gastarán 1.212 euros por cada hijo durante el próximo curso escolar, según la OCU

España/17 agosto 2017/Fuente: 20 Minutos

  • Los matriculados en la educación pública pagarán una media de 841 euros al año.
  • Aquellos que asistan a un centro privado tendrán que pagar unos 4.086 euros.

Las familias gastarán de media por cada hijo escolarizado entre los 3 y los 17 años un total de 1.212 euros durante el próximo curso escolar, según un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Los resultados revelan, además, la diferencia de gasto medio que los padres tienen que asumir en función del tipo de centro educativo (público, concertado o privado) y de la etapa educativa en la que estén escolarizados sus hijos (infantil, primaria, secundaria y bachillerato).

Por tipo de centro, según el estudio, los matriculados en la educación pública pagarán una media de 841 euros al año, los que lo hagan a un centro concertado abonarán 1.856 euros y aquellos que asistan a un centro privado tendrán que pagar un total de 4.086 euros.

La diferencia en el gasto medio puede variar hasta en más de 3.000 euros en función de si el centro escolar es público o privado.

Por ciclo educativo, la diferencia no es tan llamativa ya que, según la encuesta, los gastos totales de los alumnos de educación infantil suponen una media de 1.236 euros al año, los de primaria 1.368; los de ESO, 1.161 , y los de bachillerato, 1.073.

Pero ¿cuál es el coste medio de los servicios y materiales más comunes que se utilizan durante el curso?.

En libros de texto, el gasto medio asciende a 201 euros, pero los que más gastan son los alumnos de bachillerato, 300 € Entre los gastos más relevantes está la cuota escolar, con una media de 145 euros. El gasto varía entre los 126 euros de un concertado y los 392 de un privado.

Las actividades extraescolares, como las deportivas o musicales, son más comunes entre los alumnos de primaria y su coste medio alcanza los 60 euros al mes. El comedor o el desayuno cuesta una media de 41, aunque en los centros públicos se sitúa en unos 36.

La partida del transporte o la ruta supone un coste medio de 96 euros al mes. Los alumnos de infantil, que son alrededor del 41 %, y los de primaria, el 44 %, son los que más frecuencia pagan por transporte. En Bachillerato, un 5 %.

A estos gastos fijos mensuales se suman desembolsos anuales como la matrícula (el gasto medio son 170 euros, que se disparan en la educación privada hasta los 609) y los uniformes (151 euros de media cuestan los uniformes). Los alumnos de los colegios concertados (68 %) y privados (56 %) son los que más pagan por los uniformes (13 % en la educación pública).

En libros de texto, el gasto medio asciende a 201 euros, pero los que más gastan son los alumnos de bachillerato, 300 euros, frente a los 131 de los alumnos de educación infantil.

En material escolar la media es de 83 euros, pero los alumnos de ESO y bachillerato son los que tienen que afrontar un gasto mayor , con casi cien euros. La cuota por asociaciones de padres o clubs vinculados con el centro de media es de unos 30 euros, un tipo de gasto que es más común afrontar en la educación pública.

La OCU recuerda que es posible ahorrar con la vuelta al cole y recomienda a los padres en primer lugar tratar de recuperar, rebajados o incluso gratis, los libros usados del curso anterior que gestionan los mismos centros o las asociaciones de padres (Ampa)

Fuente: http://www.20minutos.es/noticia/3113348/0/gasto-escolar-2017-ocu/

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España: El tamaño de las aulas importa: más alumnos, más burocracia y menos tiempo para aprender

España/17 agosto 2017/Fuente: El Diario

  • Las clases masificadas provocan que el profesorado pierda tiempo en imponer orden, perjudican a los estudiantes más desfavorecidos y dificultan la individualización de la enseñanza.
  • España supera ligeramente la media de los países de la OCDE con 22 alumnos por clase en Primaria y 25 en Secundaria.
  • La situación ha empeorado en los últimos años como consecuencia de los recortes porque el descenso de profesores ha conllevado la subida de alumnos.

Apenas se habla de ello, pero es de lo que más afecta al día a día en clase. Cuántos alumnos hay metidos en un aula o con cuántas personas tiene que lidiar un profesor cada hora. Aunque es la parte más visible de esta variable cuantitativa, no es la única. Hay otras, menos evidentes, pero también importantes: cuántos exámenes debe corregir el maestro de cada tacada o con cuántas familias tiene que relacionarse en cada curso. Las ratios condicionan hasta dónde se puede individualizar la atención a los alumnos.

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha puesto sobre la mesa la cuestión de las ratios, en general por encima de los límites recomendables, durante su campaña electoral. Prometió que las reduciría a 12 alumnos por clase en Primaria de un curso para otro. Su ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, anunció a principios de julio que en una primera fase se realizará en 2.500 clases de colegios de zonas desfavorecidas. La tarea será ardua. En Francia, según datos de la OCDE, las ratios en Primaria están actualmente en 23 alumnos por clase.

España se coloca justo por detrás de EEUU y por delante, precisamente, de Francia. China lidera la clasificación por países, con 50 alumnos de media en Secundaria y casi 40 en Primaria, y Letonia la cierra con 15 y 16, respectivamente.

Las ratios de alumno por aula en Europa.
Las ratios de alumno por aula.

Hasta 40 alumnos por clase

Los datos de España hay que cogerlos con cuidado. Son medias y, en muchas ocasiones, se nutren de dos extremos: las grandes ciudades suelen tener muchos más alumnos por aula que los entornos rurales o de pequeñas poblaciones. En las grandes capitales puede llegar a haber hasta 40 alumnos en cada clase en los últimos años de bachillerato.

La situación solo ha empeorado en los últimos años como consecuencia de las decisiones adoptadas por la crisis. El descenso del número de profesores ha conllevado automáticamente la subida de los alumnos por clase, como constató CCOO en un reciente informe. Así, en el periodo entre el curso 2008-2009 y el 2015-16 cada aula de un centro público acoge a un alumno más en Primaria y a uno y medio en Secundaria. En regiones como Madrid  la masificación en las aulas ha llegado a la justicia (la expresidenta, Esperanza Aguirre, permitió subir las ratios un 20% de manera coyuntural, pero nunca se bajaron) y en otras como Cantabria están en máximos europeos.

Con Cifuentes, la Comunidad de Madrid mantiene a más alumnos de los que marca la ley porque apela a un decreto que permitía subir el número ante la reducción de plantilla. Sin embargo, se quedó sin efecto después de que el Gobierno anunciara una tasa de reposición del profesorado del 100%. Así las cosas, el limite legal de ratios marca un máximo de  25 alumnos en Infantil y Primaria; 30 en Secundaria y 35 en Bachillerato.

El tamaño de las aulas importa, explican los expertos. Y no solo en el rendimiento de los alumnos, también en el discurrir de la propia clase o en el gasto educativo. Aunque no hay excesiva literatura específica al respecto, Blanquer sí aludió a «estudios realizados en Francia y en el extranjero» para avalar la propuesta francesa de reducir las ratios.

La OCDE, en su Panorama de la Educación, explica tímidamente que «las clases más pequeñas pueden beneficiar a grupos de estudiantes concretos, como los que proceden de entornos desfavorecidos».

La importancia de la atención individual

Los profesores que están cada día en las aulas confirman estas impresiones y van más allá. «El número de alumnos es una de las cosas más importantes», asegura una profesora de Primaria. «Es la manera de conseguir una atención lo más individualizada posible para cada estudiante. Para mí, en un mundo ideal el máximo razonable son 18-20 y el óptimo, 14-15. Si tienes divididos a los alumnos en grupos de rendimiento (no una división física, está en tu cabeza), puedes centrarte en el que tiene un menor desempeño y el otro trabajará solo. Con tres grupos ya no vas a llegar a todos», explica. Y si en la clase hay alumnos con necesidades educativas especiales, la aseveración anterior redobla su validez e importancia.

Más allá de esto, señala la OCDE, «un mayor tamaño de las clases parece estar asociado a un porcentaje más elevado de estudiantes con problemas de comportamientos y con la necesidad de dedicar más tiempo a mantener el orden, en vez de a la enseñanza y al aprendizaje».

Los datos de la OCDE muestran que en los países con menos alumnos en cada clase (Letonia o Estonia, con casi 15 alumnos), los profesores dedican casi el 85% del tiempo a la enseñanza y el aprendizaje, mientras que en los que más tienen (clases que rondan las 35 personas), este porcentaje cae por debajo del 75%. La media de la OCDE no llega al 80%. En una clara correlación, en los países con las aulas más masificadas el 15% del tiempo se va en mantener el orden en clase, mientras que los que menos alumnos tienen no llegan al 10% de los minutos invertidos en esta tarea.

Además, como recuerda otra maestra, no solo se trata de las horas de clase en sí. Más alumnos significa más exámenes que corregir y, sobre todo, más familias que atender durante el curso. De nuevo, más tiempo dedicado a la burocracia y restado a las tareas puramente académicas que limita esa individualización de la enseñanza a la que apuntan los expertos como el camino a seguir.

En Francia, pionera en la reducción masiva de ratios si mantiene la promesa, tienen tarea por delante. Tanta, que los sindicatos del país creen que no lo van a lograr. Reducir el número de alumnos por aula requiere más clases físicas y más profesores. La parte de los maestros más o menos se puede acometer, es cuestión de dinero. Más dificultades presenta la de las aulas. De momento, como solución temporal, los directores se plantean separar las clases que ya tienen por la mitad con algún recurso coyuntural (una cortina, un muro) o utilizar las aulas informáticas.

Fuente: http://www.eldiario.es/sociedad/importancia-tener-pocos-alumnos-clase_0_670883145.html

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España: Educación invierte más de 13 millones de euros en los servicios complementarios de los centros de Córdoba

España/17 agosto 2017/Fuente: ABC Andalucía

Cerca de 7.000 estudiantes de 133 centros de la provincia han podido beneficiarse del servicio de aula matinal.

La Consejería de Educación, a través de la Agencia Pública Andaluza de Educación (APAE), ha invertido más de 13 millones de euros en los servicios complementarios de los centros educativos de la provincia durante el curso 2016/2017, según lo ha señalado la delegada de Educación de la Junta en Córdoba, Esther Ruiz.

Ruiz ha destacado que «Andalucía es la única comunidad autónoma del país que apuesta por los servicios complementarios, los cuales autofinancia con la creencia en que la conciliación familiar-laboral, la igualdad de oportunidades y la accesibilidad al sistema educativo debe llegar a todos los rincones de nuestra provincia».

 Esther Ruiz: «La conciliación y la accesibilidad al sistema educativo debe llegar a todos los rincones de la provincia»

Igualmente, la delegada ha señalado que el compromiso de la Junta de Andalucía con las familias se refleja en Plan de Apoyo a las Familias Andaluzas, norma establecida para «una amplia variedad de medidas dirigidas a facilitar la vida familiar y la integración de mujeres y hombres en la vida laboral en condiciones de igualdad». A través de este Plan, los centros docentes, más allá de la jornada lectiva tradicional, proporcionan unaoferta de jornada escolar completa para que los alumnos encuentren en sus centros las actividades que necesitan para completar su formación.

 Entre esas medidas se encuentra el Plan de Apertura de Centros, que se traduce en «la ampliación del horario de apertura de los centros y en una mejora de la oferta de actividades extraescolares y de servicios educativos complementarios, tales como el comedor escolar o el aula matinal», ha manifestado Ruiz, quien ha destacado que estos servicios complementarios son «pilares no sólo del ámbito educativo, sino también del social».

Servicios ofertados

Con la inversión de más de un millón de euros por parte de la APAE en los servicios de aula matinal y actividades extraescolares, cerca de 7.000 usuarios de 133 centros han podido beneficiarse de esta opción, ofreciendo actividades diversas a los estudiantes hasta el comienzo del horario lectivo, mientras que las actividades extraescolares han contado con más de 10.300 usuarios de 173 centros.

Por último, la delagada destaca el servicio gratuito de transporte escolardel se han beneficiado más de 8.900 alumnos del segundo ciclo de Educación Infantil, Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación Profesional Básica y Ciclos Formativos de Grado Medio y Superior de Formación Profesional de 131 centros de la provincia y cuya inversión ha superado los 7,4 millones de euros.

Fuente: http://sevilla.abc.es/andalucia/cordoba/sevi-educacion-invierte-mas-13-millones-euros-servicios-complementarios-centros-cordoba-201708161115_noticia.html

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Un proyecto español en educación digital llega a 3,8 millones de niños en 23 países

España / www.efe.com / 16 de Agosto de 2017

El proyecto de educación digital de las fundaciones Telefónica y La Caixa, ProFuturo, ha conseguido llegar en su primer año de vida a 3,8 millones de niños de 23 países de zonas en conflicto y lugares vulnerables de África subsahariana, América Latina y sudeste asiático.

Proporcionar a un niño de Angola o Tanzania una tableta es abrirle una ventana al mundo y la puerta a nuevas oportunidades en su futuro, explican a Efe desde el proyecto ProFuturo.

Fuente:https://www.efe.com/efe/espana/sociedad/un-proyecto-espanol-en-educacion-digital-llega-a-3-8-millones-de-ninos-23-paises/10004-3351408

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España es el tercer país de la OCDE con una plantilla pública más envejecida

España / www.cincodias.elpais.com / 16 d agosto de 2017

l envejecimiento de la plantilla de la Administración se ha acelerado en los últimos años de crisis. Con una oferta pública a la baja, la edad media de los trabajadores ha subido. España es hoy el tercer país de la OCDE con una plantilla pública más envejecida, según datos de la OCDE correspondientes a 2015. En concreto, el informe señala que el 36% de los empleados de la Administración central tienen más de 55 años. Sólo Italia e Islandia presentan cifras más elevadas. En los 35 países de la OCDE, los trabajadores mayores de 55 años representan de media el 25% del total.

En 2010, España era el octavo país de la OCDE con una plantilla pública más envejecida. En solo cinco años escaló hasta el tercer puesto. En los últimos cinco años, ningún país ha sufrido un proceso de envejecimiento tan acelerado como el de la Administración española.

Los datos todavía son más elocuentes si el foco se pone solo en la Administración general del Estado y en el personal adscrito a los ministerios. Los últimos datos de Hacienda y que corresponden a 2017 reflejan que de los 188.506 efectivos que empleaba la Administración General del Estado en enero, el 65% tiene más de 50 años. De hecho, el número de empleados públicos adscritos a los ministerios que tienen más de 64 años suma 3.114 personas y supera ampliamente al colectivo menor de 30 años, que se limita a 1.217.

El sindicato mayoritario en el sector público, CSIF, denuncia que la política de no reposición de los trabajadores que se jubilan ha llevado a una situación que califican de “emergencia” y reclaman un plan para rejuvenecer la plantilla pública. El Gobierno ha aprobado para este año una oferta pública de empleo de 28.200 plazas, la mayor desde 2008. De éstas, 20.451 vacantes son de ingreso libre y el resto son puestos de promoción interna.

España cuenta hoy con 2.523.167 empleados a nómina de la Administración, ya sea central, autonómica o local. El 60% de este colectivo son funcionarios y el resto son trabajadores con contrato laboral, eventuales o interinos. La plantilla pública representa el 16,7% del total de asalariados de España. El porcentaje ha aumentado en los últimos años por la fuerte destrucción de empleo registrada en el sector privado. España cuenta con menos empleados públicos que la media de la OCDE. De media, los 35 países del organismo internacional mantenían una plantilla pública equivalente al 18,1% del total de la fuerza laboral con datos de 2015. En el caso de España, el porcentaje en ese ejercicio era del 15,7%, 2,4 puntos por debajo de la media.

Aun así, hay enormes diferencias entre comunidades. Por ejemplo, el número de empleados públicos en Extremadura alcanza el 28,6% del total de asalariados. Sin tener en cuenta a Ceuta y Melilla, que registran porcentajes superiores al 50%, es el nivel más elevado. Le sigue Castilla y León (23,1%), Castilla-La Mancha (22,4%) y Asturias (20,2%). Allí donde hay menos ocupados y una mayor tasa de paro, el peso del sector público sobre el total es mayor.

En el lado opuesto sobresale Cataluña. En esta comunidad trabajan 303.887 empleados públicos, un 11% del conjunto de asalariados. Baleares (12,2%), Madrid (14,8%) y País Vasco son las otras comunidades con un porcentaje relativamente bajo de empleados públicos.

Respecto a las retribuciones, los datos de la OCDE reflejan que en España los sueldos son más elevados que la media. Y también superan las nóminas del sector privado. Según datos de la Agencia Tributaria, el salario medio en la Administración alcanzó los 34.186 euros anuales frente a los 22.742 euros de media de la empresa privada. Hay que tener en cuenta que el grado de formación es mayor en la Administración y también es menor el empleo parcial.

Un informe publicado este año por Esade y el Instituto de Estudios Económicos (IEE)alertó del impacto negativo del proceso de envejecimiento, que conllevará “la pérdida de competencias propias de los perfiles de empleados públicos más mayores y, posteriormente, la pérdida de talento”. Aun así, también señaló que ello puede ser una oportunidad para avanzar hacia una mayor “flexibilidad y tecnificación” en el sector público, dos aspectos en los que el estudio recomienda que avance la Administración.

Otra característica del sector público en España es su elevado grado de descentralización. De los 2.523.167 de empleados públicos, el 52% está adscrito a una comunidad autónoma. El 21,5% trabaja para los ayuntamientos o diputaciones y otro 20,7% pertenece a la Administración central.

Según los datos de la OCDE, España es el octavo país desarrollado con una mayor proporción de trabajadores que están en nómina de entes territoriales o locales. Se sitúa por detrás de Suiza, Alemania, Canadá, Japón, Bélgica, Suecia y Estados Unidos. Turquía, Irlanda y Grecia son los países menos descentralizados.

Fuente:https://cincodias.elpais.com/cincodias/2017/08/11/midinero/1502466311_931559.html

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