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Entrevista a Joaquim Sempere: La palabra clave es autocontención

Entrevista a Joaquim Sempere
«Tenemos que aprender a controlar nuestras expectativas a lo psíquicamente razonable y ecológicamente posible. La palabra clave es autocontención»

Nuria del Viso

Joaquim Sempere (Barcelona, 1941) es doctor en Filosofía por la Universidad de Barcelona y licenciado en Sociología por la Universidad de París-X. Ha trabajado como director de la revista Nous Horitzons y forma parte del consejo editorial de la revista Mientras tanto. Es profesor emérito de Sociología de la Universidad de Barcelona, especializado en temas de medio ambiente. Ha desarrollado su pensamiento en torno a las necesidades humanas, el papel de la ciencia y los conflictos socioecológicos. Entre sus libros más recientes figura Mejor con menos (Crítica, 2008) y, en coautoría con Jorge Riechmann, Sociología y medioambiente (Síntesis, 2014). En esta entrevista desgrana su visión sobre la calidad de vida.

Nuria del Viso (NV): Para abrir este boletín sobre calidad de vida, nos gustaría primeramente que nos ayudaras a acotar conceptos y relaciones entre calidad de vida y bienestar; y entre buena vida y su equivalente del buen vivir en América Latina.

Joaquim Sempere (JS): “Bienestar” y “calidad de vida” se usan a menudo como sinónimos, aunque con acentos distintos. Bienestar alude más bien a los elementos “objetivos” o utilitarios, como la satisfacción de necesidades básicas objetivables: alimentación adecuada y suficiente, buen estado de salud, acceso a vivienda digna, vestido, protección ante los imprevistos de la vida, etc. Calidad de vida alude a aspectos más cualitativos y subjetivos, es decir, a los niveles de satisfacción experimentados, que incluyen presupuestos culturales distintos para las distintas sociedades consideradas, así como la adecuación a los tipos y niveles de expectativas de las personas consideradas. De todos modos, las diferencias son pequeñas y los dos términos a menudo se usan indistintamente para designar lo mismo.

Entiendo que el “buen vivir” de las comunidades autóctonas de América Latina es más que lo que nosotros consideramos “vida buena” porque incluye una relación armónica con el medio natural que supone también armonía social, esto es, justicia, reciprocidad en los derechos y deberes, vida humana adaptada a ritmos menos artificiales que los de las ciudades modernas. Es obvio que se trata de un planteamiento de vida del que tenemos mucho que aprender.

Quiero insistir en el tema de las expectativas. La sociedad productivista-consumista genera incesantemente expectativas materiales cada vez más altas, lubricando así la tendencia al crecimiento, pero con efectos psicológicos y morales devastadores porque reproducen sin cesar la insatisfacción (que a su vez realimenta el deseo de más cosas). Tenemos que aprender a controlar la formación de nuestras propias expectativas, a adaptarlas a lo que es psíquicamente razonable y ecológicamente posible. La palabra clave en esto es autocontención.

NV: Desde tu óptica, ¿cuáles son los ejes principales de la calidad de vida?

JS: En la calidad de vida creo que debe incluirse la satisfacción suficiente y adecuada de las necesidades básicas materiales (alimentación, vivienda, vestido, salud) junto con ciertos parámetros que dan a la vida humana una densidad de significación satisfactoria. Comer, vestirse y cuidar la salud son, en definitiva, bienes instrumentales: necesarios para “estar bien” pero no suficientes para una vida buena. Se dice, con razón, que estamos físicamente bien cuando no sentimos el cuerpo, porque funciona como debe: es al enfermar o sufrir dolor cuando nos apercibimos de que “tenemos” cuerpo. Con las necesidades materiales pasa algo parecido: si están bien satisfechas no las sentimos y podemos dedicar nuestras energías a construir nuestra vida, nuestra persona, nuestras relaciones con los demás. “Calidad de vida” viene a ser esta conjunción de unas necesidades básicas adecuadamente satisfechas con una panoplia de actividades y relaciones humanas que dan sentido e interés a nuestra existencia.

Conviene precisar que “necesidades materiales” es un término que a veces se usa de manera restrictiva, olvidando que en su satisfacción propiamente humana se juega una gran variedad de aspectos. La comida no es mero metabolismo animal, sino arte, gastronomía, cultivo de la riqueza sensorial, búsqueda y experimentación, y comer es también un acto social donde juegan elementos de reciprocidad, compañía, intercambio de dones y de afectos, etc. Algo parecido puede decirse del alojamiento: la vivienda no sólo nos protege de la intemperie, sino que es el espacio que organizamos a nuestra manera, proyectando nuestra personalidad en la decoración y en la búsqueda de algún confort vital, etc. Y lo mismo de otras necesidades materiales.

Pero la calidad de vida no se detiene ahí. Incluye todo lo que da a nuestra vida sentido, relieve, riqueza emocional, artística e intelectual, incluyendo las experiencias relacionales de amor, amistad y otras interacciones, como las comunitarias, políticas, recreativas, ceremoniales, deportivas…

NV: Todas estas actividades implican tiempo. Precisamente, una de las percepciones más repetidas actualmente es la sensación de falta de tiempo con la aceleración de los ritmos de vida. En este contexto, ¿qué significa la aparición del movimiento slow? Y en el ámbito laboral, ¿cómo incidir para una mejora de la calidad de vida?

JS: El movimiento slow es una rebeldía contra la prisa que invade la vida moderna en casi todas sus facetas. La sensación de falta de tiempo y la prisa que se deriva de ella proceden de la lucha fáustica contra la finitud de la vida humana, la reacción desesperada para lograr este imposible que es detener el tiempo, otra manera de experimentar la ilusión de la eternidad imposible. Naturalmente, se refuerza con la dinámica capitalista de la acumulación indefinida de capital que requiere una ampliación permanente de la demanda de mercancías; el resultado de esta dinámica es la demanda incesante de más bienes y servicios para consumir, que se disputan entre sí el tiempo de que disponemos, que es limitado. No puedo trabajar mis ocho horas al día, preparar la comida, comer, aprender idiomas, jugar al tenis, ir al cine, ver televisión, usar mi teléfono móvil para mil y un usos, y así al infinito en las 24 horas que dura un día. El mensaje del movimiento slow lo interpreto así: el tiempo que nos es asignado es, en cualquier caso, limitado; como no nos permite abarcarlo todo, tenemos que autolimitarnos; es mejor hacer menos cosas y dedicar más tiempo a cada una de ellas, experimentándolas con la máxima intensidad posible, en lugar de mariposear superficialmente sobre un montón excesivo de actividades y estímulos, para descubrir, al final, la vaciedad y la frustración de tantas experiencias veloces, acumulativas, abundantes y superficiales. Más vale saborear con detenimiento y atención pocas experiencias que nos dejen huella.

NV: Nos hallamos inmersos en una profunda crisis ecológica y social. Sin embargo, las políticas económicas al uso continúan situando la meta del bienestar en el crecimiento (para “tener más cosas”), lo que implica no sólo mantener, sino aumentar, el ritmo de extracción de energía y materiales, alimentando estilos de vida que no son generalizables. ¿En qué consiste la calidad de vida en este contexto?

JS: La calidad de vida que se nos vende en estas circunstancias es una estafa. No digo que no se pueda vivir bien teniendo más cosas, pero cuando se descubre la profundidad de la crisis ecosocial, cuando se le cae a uno la venda de los ojos, ya no se puede ser feliz sin tratar de detener esta carrera hacia el desastre. La respuesta tiene dos vertientes, a mi juicio. Por un lado, la lucha política (en sentido amplio) para detener la carrera hacia el abismo, tratando de influir en la cultura, en la vida pública, en la política, para encaminar nuestras sociedades hacia la sostenibilidad. Por otro lado, adoptar personalmente, y con la gente que te rodea, estilos de vida congruentes con la consciencia de la crisis, tratando de reducir el impacto ecológico propio: andar, ir en bicicleta, viajar poco o nada en avión, prescindir del coche particular, instalar fotovoltaicas, vigilar lo que comes y lo que consumes en lo que atañe al despilfarro de recursos y energía, etc. El cambio personal de estilo de vida no resuelve el problema, que es de dimensiones colectivas inmensas, pero determina la ejemplaridad de la conducta adoptada como conducta deseable: en este sentido tiene que articularse con la acción política contribuyendo a señalar el camino correcto. Y a la vez, es una manera de avanzar en calidad de vida congruentemente con la toma de conciencia del desastre ambiental.

NV: En un artículo anterior para Boletín ECOS, relacionado con tu libro Mejor con menos (Crítica, 2008), apuntabas que “hace falta una reconsideración de muchos parámetros de la vida social”. ¿En qué consistiría este cambio de paradigma?

JS: Consistiría en no superar la biocapacidad de la biosfera para que podamos vivir dignamente en ella todos los seres humanos y el máximo número posible de especímenes de otras especies animales. En otras palabras: no superar la huella ecológica media por habitante que la biosfera puede soportar sin degradarse. ¿Cómo se arbitra esto? Ahí radica la dificultad, dado que hemos construido un mundo no sólo insostenible ecológicamente, sino encadenado por unas dinámicas incontrolables. Las interdependencias son tan densas y tan fuertes que no se puede intervenir en un lugar sin que tengan lugar efectos en otros lugares. Y como la oligarquía mundial del dinero controla los mecanismos esenciales, procura que ninguna comunidad, ningún país, escape a la lógica dominante, y puede conseguirlo. El ahogo de Grecia por la UE es un ejemplo. Para que la ciudadanía recupere capacidad de autogobierno, tendrá que producirse, a mi entender, un desmontaje de estas interdependencias, una transición a comunidades más autárquicas (permitidme esta palabra maldita) o más autosuficientes. No pienso en autarquía plena, sino en reorganizar el metabolismo entre sociedades humanas y medio natural cercano para lograr un aprovechamiento eficaz y no destructivo de los recursos que proporciona la naturaleza. Así sería más fácil ajustar las necesidades humanas al entorno ecológico cercano, materializando una cierta armonía entre ser humano y naturaleza.

Lo ideal sería conservar los adelantos de la tecnociencia que pueden enriquecer la vida humana, y para ello la autarquía propuesta debería combinarse con una “mundialización espiritual” que permitiera compartir los saberes y las otras expresiones espirituales sin limitación. Las técnicas de comunicación de que disponemos hoy hacen posible esta mundialización. Pero esto requeriría también una estructura industrial muy sofisticada: ¿cómo hacerla compatible con un metabolismo simplificado? Esta compatibilidad es uno de los retos importantes para “salvar” el progreso tecnocientífico sin sacrificar la biosfera.

NV: ¿Alguna pista sobre las medidas necesarias para implantar ese cambio de paradigma?

JS: El capitalismo desregulado que impera en el mundo es, en las actuales circunstancias, lo peor que nos podía suceder, pues las tareas necesarias para salvar la civilización humana requieren dosis importantes de intervención deliberada en la vida pública, regulación y planificación (con todos los correctivos que se desprenden de los fracasos del siglo XX en materia de planificación). Pero no se ve cómo introducir cuñas en un sistema tan compactamente interdependiente para introducir regulaciones conscientes. A mí, este sistema capitalista, asociado a una megamáquina, como decía Mumford, se me aparece como invencible. Sin embargo, se me aparece tan invencible como inviable: creo que camina hacia su autodestrucción. Si esto es así, tras la autodestrucción del capitalismo tecnológico desregulado surgiría la oportunidad de reconstruir una sociedad nueva desde las ruinas de la vieja. Pero esto sólo sería posible si hubiese una masa crítica de personas con la suficiente consciencia ecosocial (y la suficiente mochila de experiencias alternativas previas, aunque fueran modestas y locales) para tomar el relevo y marcar la dirección a seguir. Si en el momento oportuno no existe esa masa crítica, la ruina de la megamáquina puede desembocar en el caos más espantoso, en una “nueva Edad Media” dominada por grupos armados y mafias que impongan la ley del más fuerte en un planeta devastado. Por eso creo en las pequeñas acciones, en las intervenciones modestas para construir desde hoy embriones de futuro en los intersticios de la sociedad existente. Estas experiencias pueden parecer insignificantes hoy, pero pueden ser decisivas mañana. El futuro no está escrito en ninguna parte: dependerá de lo que hagamos desde hoy mismo. Y no debemos despreciar ningún ámbito de acción: ni esta construcción de experiencias locales que sean embriones de futuro, ni la acción política, ni la acción cultural, ni el desarrollo del saber, ni la transformación personal.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=220492&titular=%22tenemos-que-aprender-a-controlar-nuestras-expectativas-a-lo-ps%EDquicamente-razonable-y-ecol%F3gicamente-posible.-la-

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España: El 80% de los colegios privados reciben fondos públicos

España/Diciembre de 2016/Fuente: Aporrea

Casi el 80% de los colegios privados reciben fondos públicos en España, según los datos del Ministerio de Educación, que indican que el nivel de concertación de estudios ha crecido, al tiempo que la escuela pública pierde unidades, en los primeros años de aplicación de la contestada Lomce (Ley de Mejora de la Calidad Educativa), que el PP sacó adelante en solitario la pasada legislatura.

La comparación de los datos oficiales del curso 2011-2012, el anterior a la tramitación de la Lomce, y los del 2014-2015, el último cerrado, revela cómo en esos tres años creció tanto el número (de 9.327 a 9.396) como el porcentaje (del 79% al 79,3%) de etapas de formación que los colegios privados financian con fondos públicos, mientras las escuelas e institutos públicos perdían 230 grupos al pasar de 28.331 a 28.101.

Llama la atención cómo tanto la pública como la privada sin ayudas de la Administración pierden colegios de Infantil (120 y 8, respectivamente) en favor de la concertada, que gana 71. Esa etapa resulta clave para el futuro de los conciertos educativos, ya que estos se conceden por vías (promociones) que suelen mantenerse conforme ese grupo de escolares va superando cursos hasta finalizar su formación.

Esas políticas están provocando un importante flujo de alumnos hacia los centros concertados. Así, entre el curso 2011-2012 y el 2014-2015, el sistema educativo ganó 178.180 alumnos de los que 117.896 fueron a centros públicos, 13.553 a privados 46.731 a concertados. Los tres sectores ganaron alumnos en todas las etapas con una única excepción: la pública perdió 66.000 alumnos de Infantil y la privada otros 13.000 en esa misma etapa, de los que salió el grueso del avance de los colegios con conciertos en ese mismo tramo (casi 4.000) y en Primaria (30.000).

El desmantelamiento de lo público

El sistema público de enseñanza perdió 69 centros de Primaria y 80 de Secundaria en sólo tres cursos, pese a haber ganado 79.623 y 31.142 alumnos respectivamente

Las cifras oficiales revelan también el grado de desmantelamiento que está sufriendo el sistema público de enseñanza, que en sólo tres cursos perdió 69 centros de Primaria (para situarse en 10.337) y 80 de Secundaria (mantiene 4153) pese a haber ganado 79.623 y 31.142 alumnos en cada una de esas etapas.

La tendencia se mantuvo el curso pasado, cuando los centros públicos perdieron 26.694 de los 33.629 alumnos que salieron de Infantil -lo que supone casi el 80% de la merma- mientras el trasvase se intensificaba de manera generalizada: el descenso de 7.411 estudiantes en la enseñanza no universitaria se tradujo en una pérdida de 11.145 para la pública y una ganancia de 18.556 para la privada en su conjunto.

En la concertada apenas varían las cifras en esos tres años en lo que se refiere a número de centros (reduce un centro en Primaria y seis en Secundaria, y aumenta cinco en Bachiller) mientras la privada crece en las tres etapas (14, 17 y 24).

El peso de la concertada, que alcanza el 23,5% en las enseñanzas obligatorias, es menor en el sector de la FP, donde sus 830 centros de grado medio y superior suponen un 16,5% del total (5.005, con 3.574 públicos) y un 58% del total de la privada, que gestiona otros 601.

Fuente: https://www.aporrea.org/educacion/n301717.html
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España: Concentración por la educación pública en la plaza de la Merced

España/Diciembre de 2016/Fuente: Sur. es

Representantes del sindicato de CCOO Enseñanza, junto a la Plataforma Andaluza en defensa de la Educación Infantil (Padei Málaga), la Plataforma Andaluza por la Educación Primaria (PAEP Málaga), el colectivo de estudiantes Frente de Estudiantes y la agrupación Ampas Andaluzas en Lucha, se han concentrado esta mañana en la plaza de la Merced en un acto reivindicativo «por una escuela pública de calidad».

El secretario general del Sindicato de Enseñanza de Málaga, Félix Martín, ha denunciado los problemas actuales que padece el sistema educativo. Entre estos problemas ha señalado las ratios elevadas «por encima de lo que marca la ley», retraso en las cobertura de bajas, pérdida de unidades en la enseñanza pública, falta de personal que atienda al alumnado con necesidades educativas especiales así como profesorado de apoyo. Estas situaciones «que padece la educación pública en Andalucía y el conjunto del Estado», según ha expresado, «es realmente grave y está afectando tanto a la calidad y al derecho a la educación, como a las condiciones laborales de los trabajadores de los centros educativos».

El dirigente sindical también ha manifestado que hay que «apostar firmemente» por el empleo público y por la educación pública «como garante de la igualdad de oportunidades y del derecho universal de todos a una educación de calidad». Por ello, desde CCOO, según han asegurado, rechazan «la pérdida de empleo docente que se ha producido entre el profesorado de Educación Infantil y Primaria», niveles educativos en los que, según han informado, se han suprimido más de 300 unidades públicas en los últimos años. A ello, han añadido, debe sumarse la privatización mediante empresas externas de los servicios educativos que se prestan en la escuela pública -que suponen 17.516 puestos de trabajo en aulas matinales o comedores escolares- a los que hay que sumar, además, el personal que atiende actividades extraescolares en horario de tarde dentro de los centros educativos públicos. Esta privatización, ha afirmado Martín, da lugar a la prestación del servicio educativo con personal de empresas privadas cuyas condiciones laborales «son realmente lamentables y tercermundistas, con horarios ínfimos y salarios de 80 euros mensuales». «Ejemplo de esta mala forma de proceder a nuestro entender, son los 900 monitores de Educación Especial contratados mediante empresas privadas, frente a los 600 que poseen contratos públicos o que los 150 puestos de intérpretes de lengua de signos están privatizados en su totalidad», ha criticado al respecto.

Fuente: http://www.diariosur.es/malaga-capital/201612/17/concentracion-educacion-publica-plaza-20161217185502.html

 

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España: Cataluña elimina las notas de 0 a 10 en la Primaria y las reemplaza por diversos ‘logros’

Europa/España/18 Diciembre 2016/Fuente: LAINFORMACION.COM /Autor: DIEGO CALDENTEY

  • Desde la semana próxima los boletines de los escolares llegarán cuatro ítems para evaluar a los alumnos: logro excelente (AE o ‘assoliment excel·lent’), logro notable (AN o ‘assoliment notable’), logro satisfactorio (AS o ‘assoliment satisfactori’) y no logro.

  • La medida abre un debate entre padres y educadores y apunta a modificar el tradicional sistemas de notas numéricas que, según sus artífices, encasillaba, seleccionaba y margina a los estudiantes. En Francia una iniciativa similar fue impulsada en 2015.

Ya no aparecerán los sobresalientes, ni los notables o los suspensos. Tampoco los 4, 6 o 10… Cuando los boletines de los alumnos de Primaria de Cataluña lleguen a los hogares, se encontrarán desde la semana próxima con los siguientes cuatro ítems para calificar las asignaturas que cursan sus hijos: (AE o ‘assoliment excel·lent’), logro notable (AN o ‘assoliment notable’), logro satisfactorio (AS o ‘assoliment satisfactori’) y no logro (NA o ‘no assoliment’ -no aprobado), para las asignaturas suspendidas.

En efecto, los ‘logros’ y su grado de alcance serán las calificaciones que regirán entre el alumnado. La medida dispuesta por la Consellería de Ensenyament se contrapone directamente con la LOMCE, y ha sido dispuesta tras escuchar a los maestros. Muchos de ellos, en esa Comunidad, consideran que el aprendizaje de los alumnos debe estar fundamentado en el trabajo por competencias (‘logros’).

En declaraciones a ‘Catalunya Ràdio’, Carme Ortoll, directora general de Educación Primaria del mencionado organismo, ha considerado que la Generalitat concibe con esta inicitiva «la evaluación como una parte importante del aprendizaje y la idea es evaluar para aprender, no solo para calificar».

Muchos padres aún no han sido notificados de esta disposición, que erradicará definitivamente las notas de 0 a 10 que envían en los boletines. Hay más novedades: cada maestro tendrá que explicar a los alumnos los criterios que utilizará a la hora de evaluar su desempeño, desde la óptica antes enunciada, y podrán calificarlos en función de planes individualizados con criterios de cursos inferiores o superiores a los que están matriculados, según sus capacidades.

En realidad, aunque Ortoll no hizo ninguna referencia a esta cuestión, una de las situaciones analizadas por Cataluña para adoptar la medida fue posar su mirada en Francia, donde el pasado año se ha promovido un intenso debate para determinar si era hora de implementar cambios radicales en el sistema de calificaciones de los escolares.

El Ministerio de Educación galo partió de una premisa para plantear la discusión en la sociedad: desde su óptica, la calificación numérica tradicional no es tan objetiva como parece. Desde esa interpretación, un 8, un 3 o un 1 no señalan si el alumno ha progresado y no indican qué debe hacer el alumno para avanzar.

En esa línea, Llos defensores de la propuesta en Cataluña consideran que el método tradicional numérico para calificar exámenes y rendimientos escolares encasilla, selecciona y margina al alumno.

Con la LOMCE (su aplicación ahora se encuentra suspendida en el país, de momento) un alumno que llegue hasta Bachillerato tendrá que pasar al menos tres exámenes –tres notas–, e incluso alguna más en Comunidades como Madrid, que tiene sus propias pruebas adicionales, todas con calificación numérica.

«El objetivo de la reforma del sistema de evaluación es conseguir que la evaluación demuestre el progreso del alumno, le indique los aspectos en los que debe mejorar y cómo lograrlo. Se ha constatado que el sistema de notas vigente no consigue estos objetivos: la nota no es suficientemente objetiva, no matiza la evolución del alumno, le discrimina y le puede encasillar», insisten desde Cataluña.

Inevitablemente, se abre ahora un debate para saber cómo será recibida la medida en los hogares. Los críticos de la LOMCE, entre sus cuestionamientos más abiertos, consideraban que ese programa impulsaba la proliferación de evaluaciones y rompía -a través de las notas numéricas- la evaluación continua, con alumnos que se jugaban todo el curso en el resultado de una prueba concreta y se rompía incluso el criterio del profesorado durante toda la etapa.

A todo esto, bien vale recordar que el PP ha aceptado sustituir la LOMCE por una nueva ley educativa hace algunas semanas. Mediante un acuerdo con PSOE y Ciudadanos, se ha aprobado la creación de una Subcomisión en el Congreso de los Diputados con el objetivo de elaborar un gran Pacto de Estado Social y Político por la Educación.

Este pacto servirá de base para la elaboración de un proyecto de Ley Básica de Educación que sustituirá la LOMCE, la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, conocida como la Ley Wert y muy criticada por el sector educativo. Entre la batería de temas a tratar para esa nueva norma, obviamente, también estará presente el sistema de calificaciones del alumnado en sus diversas etapas educativas.

Fuente de la noticia:http://www.lainformacion.com/educacion/Cataluna-elimina-Primaria-reemplaza-diversos-notas_0_981503102.html

Fuente de la imagen:http://imagenes.lainformacion.com/2016/12/16/educacion/notas-Cataluna-numericas_981513481_118951954_667x375.jpg

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Italia: «Hooligan» de la ideología de género y feminista así es la nueva ministra de Educación

Europa/Italia/18 Diciembre 2016/Fuente: religionenlibertad /Autor:Javier Lozano

El referéndum fallido convocado por Matteo Renzi y que le obligó a dimitir ha tenido más consecuencias de las esperadas. El nuevo primer ministro, Paolo Gentiloni ha nombrado a su vez varios ministros aunque entre ellos destaca un nombre, el de Valeria Fedeli como ministra de Educación.

En Italia el nombramiento de Fedeli para este cargo ha generado una gran polémica puesto que esta histórica sindicalista es una apasionada de la ideología de género y ya desde el Senado intentó sacar adelante una ley que impusiera estos postulados en todos los colegios italianos.  Finalmente, este proyecto marcadamente ideológico no prosperó pero tras su elección como ministras los movimientos profamilia y grupos católicos temen que lo recupere del cajón y vuelva a la carga.

Valeria Fedeli es uno de los grandes referente del feminismo italiano, defensora del lobby LGTB y una declarada enemiga del Family Day, el movimiento profamilia que ha sacado a la calle a cientos de miles de personas a en contra de leyes como la de las uniones homosexuales.

Fedeli, una política forjada en el sindicalismo y el feminismo
Pero la polémica persigue a esta política del Partido Democrático pues se ha descubierto que ha mentido sobre su título universitario y que en realidad la que es precisamente ministra de Educación no tiene el título de Trabajo Social del que presume en su biografía.

Nacida en 1949, Fedeli recuerda que en su juventud “me encontré con el movimiento estudiantil, el feminismo y la Confederación General Italiana del Trabajo”, el gran sindicato italiano. Pronto el sindicalismo centró su vida primero en el Ayuntamiento de Milán en el ámbito educativo y más tarde en el sector textil hasta que se convirtió en vicepresidenta de la Asociación Nacional de Consumidores donde decía luchar para “superar las desigualdades de género”.

Del sindicalismo pasó a la política como senadora del Partido Democrático (formación de izquierdas) donde ha llegado incluso a ser la vicepresidenta de la Cámara.

Precisamente desde el Senado de Italia es desde donde Fedeli ha utilizado su asiento para promover la ideología de género y el feminismo. Ejemplo de ello fue el proyecto de ley que presentó en 2014 que desde el título ya deja entrever la carga ideológica: Introducción de la educación de género y de la perspectiva de género en la actividad y en los materiales didácticos de la escuela del sistema nacional de educación y en la universidad.

Deconstruir la diferencia hombre-mujer
La actual ministra de Educación fue la promotora y primera firmante de este proyecto de ley que finalmente no logró ser aprobado. Bajo el pretexto de conseguir la igualdad entre hombres y mujeres en realidad este texto iba más allá pues pretendía hacerlo eliminando el concepto hombre-mujer. Ya no hay hombre o mujer por lo cual ya no existe desigualdad.

De hecho, en el texto se pedía realizar una “deconstrucción crítica de las formas rígidas y estereotipadas a través de las cuales las identidades de género son cultural y socialmente conformadas”.  Si no se hace esto, declaró la exsenadora, esa persona va a vivir en una “identidad forzada” bajo los papeles ya definidos de la separación por sexos.

Cambiar los libros de texto y los planes de estudio
¿Cómo quería hacer esto la entonces senadora Fedeli? Adoctrinando a los niños en los colegios interviniendo los planes de estudio para que incluyeran la teoría de género en todas las etapas educativas y modificando los libros de texto para que los niños aprendiesen que el concepto hombre-mujer no es más que una construcción social. Además, se debería formar al profesorado en esta ideología. Para ello, el proyecto de Valeria Fedeli preveía un presupuesto mínimo de 200 millones de euros.

Y con un texto como este en su mochila Fedeli ha llegado, sin haber sido elegido su gobierno en las urnas, al Ministerio de Educación.

Vehemente defensora de los postulados LGTB y del feminismo
Sin embargo, su bagaje va mucho más allá y fue una de las senadoras que con mayor vehemencia defendió la ley Cirinna contempla las uniones civiles homosexuales.  Afirmaba que defender la ley era apoyar de verdad a la familia y que “no sería la victoria de una minoría, sino de todo el país, debido a que regalan mucha felicidad y serenidad”.

De hecho, en su intervención en el Senado dio la nota leyendo una carta de una madre lesbiana que defendía la ley y mientras lo hacía se puso a llorar afirmando que estaba “orgullosa” de llevar la felicidad al colectivo LGTB.

La nueva ministra de Educación es además de todo esto una activista feminista y los escritos de su página web están prácticamente todos impregnados de este pensamiento que tan unido está a la ideología de género.

Los movimientos profamilia califican el nombramiento como un «insulto»
Por ello, no es de extrañar el temor y desconcierto de miles de padres italianos ante la posibilidad de que Valeria Fedeli tenga vía libre para asaltar ideológicamente las escuelas.

Massimo Gandolfini, presidente de Difendiamo i nostri figli (Defendamos a nuestros hijos) y uno de los líderes del Family Day, ha asegurado que “el nombramiento de de Valeria Fedeli, cuya orientación cultural a favor de la identidad de género es bien sabida sólo puede ser interpretado cono otro insulto para el Family Day”.

A su juicio, “esta elección tiene claramente un tono de provocación, si no de venganza, contra las familias del Comité del No, responsable de haber ganado el referéndum mediante el bloqueo de una peligrosa tendencia autoritaria en la que ya tenían previsto elaborar una legislación contra la familia natural y el derecho de los niños a tener una mamá y un papá”.

Fuente de la noticia: http://www.religionenlibertad.com/hooligan-ideologia-genero-feminista-asi–53760.htm

Fuente de la imagen:http://www.dire.it/wp-content/uploads/2015/02/valeria-fedeli.jpg

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Holanda, el país que mira hacia el futuro

Europa/Holanda/18 Diciembre 2016/Fuente y Autor:Redacción Record

Los Países Bajos se han caracterizado por sus grandes avances tecnológicos, que además mejoran el medio ambiente.

Hay países que gracias a su fortaleza económica, su gran armamento y su innovación tecnológica se han caracaterizado por ser grandes lugares para vivir; sin embargo, no han sido capaces de superar a Holanda, una nación futurista, que tiene mucho que ofrecer.

A pesar de estar situados en una pequeña parte del continente europeo, los holandeses han sabido sacarle provecho a esto y han concientizando a sus habitantes de tal manera que hay una estrecha convivencia con sus recursos naturales.

Por ejemplo, los Países Bajos son el único lugar del mundo que cuenta con un carril de bicicletas que genera energía eléctrica, gracias a la fricción causada por las llantas con el pavimento, a este proyecto se le conoce como SolaRoad; además, una ley en dicho país prohibirá la venta de autos de gasolina en 2025.

También, la gente que cuenta con autos eléctricos puede cargarlos en cualquier zona de esta nación, ya que hay estaciones de carga cada 50 metros e incluso, un pueblo llamado Fietserbond, cuenta con una población total que coches.

Pero no sólo esto ha recibido la atención de los holandeses, también los animales, pues los mamíferos que habitan en el bosque pueden cruzar las carreteras por un camino totalmente natural, que les permite ir de un lugar a otro, sin ser amenazados por los conductores.

Así como la creación de duras leyes en contra del maltrato animal han permitido que perros tengan un hogar, en vez de ser arrojados a las calles.

Finalmente, la educación y cultura entre sus habitantes también es notable, pues 19 cárceles, ubicadas a lo largo de Holanda, han sido cerradas, debido al bajo índice de actos delictivos que se llevan a cabo en esta nación.

Fuente de la noticia:http://www.record.com.mx/contra/holanda-el-pais-que-mira-hacia-el-futuro

Fuente de la imagen:

http://www.record.com.mx/sites/default/files/styles/768×437/public/articulos/2016/12/15/20161215163551.jpg?itok=z3liDG

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Educación sexual y educación emocional

Coral Herrera Gómez

La educación emocional es inseparable de la educación sexual: sexo, erotismo, sensualidad, raciocinio, intelectualidad y sentimientos forman nuestro «yo». La sexualidad y las emociones conforman nuestra identidad, nuestro cuerpo, nuestra conducta, y determina nuestras relaciones personales con el mundo que nos rodea.

Pese a que en los países desarrollados aumenta vertiginosamente el número de suicidios y de enfermedades mentales, el número de niños y niñas medicados por trastornos modernos, el aumento de enfermedades sociales o culturales como la anorexia, la gestión de las emociones se ignora en las aulas y en los hospitales.

La salud emocional y mental sigue estando invisibilizada, pero cada vez son más los recursos que demanda la proliferación de depresiones, fobias, neurosis, psicosis, dependencias, etc. Creo que la salud emocional y mental debería ser el tema central alrededor del cual trabajar el tema del cuido y los derechos sexuales y reproductivos, pero la realidad es que solo se habla de sentimientos en el despacho de los psicólogos/as, no en las aulas ni en las universidades.

Es triste pensar que el único método «educativo» que poseemos en el área de las emociones es el que nos ofrece la industria del entretenimiento: películas, canciones, series de televisión, novelas, etc. producen modelos de referencia en forma de héroes y heroínas haciendo frente a una serie de obstáculos, siempre apegados a la tradición patriarcal más rancia. La idea principal de estas historias idealizadas es que ante las situaciones importantes de la vida, las mujeres reaccionamos cabreadas (exigiendo y reclamando) o lloramos (suplicando y dando pena), mientras los hombres, para lograr sus objetivos, reaccionan con ira o huyen de la escena, víctimas de la mutilación emocional que impregna las masculinidades tradicionales. 

Se habla mucho de educación sexual para niños y niñas pero en los manuales apenas se habla del placer, de las relaciones amorosas o de los sentimientos. La ciencia y la academia los han relegado al último plano: vivimos en unas sociedades en las que cada uno debe apañárselas como pueda para aprender a gestionar las emociones. Cuando las cosas van mal, la gente acude a los psicólogos y las psiquiatras, pero, ¿mientras tanto?.

La calidad de vida de la humanidad está relacionada con el sufrimiento. Cuanto peor lo pasamos, menos calidad de vida tenemos; pero esta fórmula sencilla la aprendemos después de caernos y levantarnos varias veces, entre victorias y derrotas, ensayando, errando, probando. Evitaríamos muchos suicidios de adolescentes, depresiones, violencia (y autoviolencia), y muchas enfermedades mentales irreversibles, si en la infancia nos enseñasen a aceptarnos como somos, a querernos bien con la gente que nos rodea, a controlar el egoísmo, a convivir con el dolor, a expresar nuestros sentimientos y emociones, a analizar qué nos pasa y por qué.

Cuando somos niñas y adolescentes buscamos en los adultos modelos de referencia y acudimos a menudo a ellos para que nos aconsejen como trabajar con el miedo al abandono, la ira contra los hermanos/as, o las embestidas del primer amor que nos están matando. La adolescencia es muy dura porque todo es nuevo e intenso, por eso el caos nos lleva, a menudo, a la tragedia sentimental o a la represión de nuestras intensas emociones. Después aprendemos a relativizar, pero los adultos y las adultas tampoco tenemos nada claro cómo hacer frente a una separación sentimental, a un deseo prohibido, a una frustración permanente, a la muerte de un ser querido. Nos es muy difícil controlar la sensación de vacío, la angustia existencial, el amor desmesurado, la ira, el miedo, la euforia, la tristeza, la envidia, la impotencia, la codicia, y sobre todo, nos es muy difícil manejar la autoestima, porque a menudo depende del reconocimiento de los otros.

Los humanos somos seres muy complejos, y por lo tanto muy frágiles. Sentimos contradictoriamente, odiamos lo que deseamos, nos sacrificamos por las mejores causas, tratamos mal a la gente querida, nos dejamos tratar mal, sacamos a la luz algunas cosas en el consciente, otras las guardamos en el inconsciente, soñamos con paraísos y nos decepcionamos con realidades, nos reprimimos y luego explotamos, mentimos para no asumir consecuencias, disimulamos, provocamos, nos desesperamos, elaboramos estrategias para conseguir nuestros objetivos, se nos infla el ego, nos hundimos en la miseria, suben y bajan los niveles hormonales y químicos… los médicos recetan pastillas para eliminar la tristeza y controlar la ansiedad que nos provoca no poder controlar (nuestra vida, nuestros sentimientos).

Por eso supongo que los adultos echamos manos de curanderas, terapeutas, psicólogos, chamanas, maestros, religiones y filosofías que nos guíen en nuestro trabajo de desarrollo personal y espiritual. Necesitamos paz, necesitamos luz, necesitamos frases contundentes que nos hagan pensar en qué es lo importante y qué no es. El éxito de las filosofías orientales, que tienen un enfoque integral porque además del cuerpo, se ocupan también de llenar el área espiritual, emocional e intelectual con consejos que nos ayudan a cuestionarnos y a conocer otros modos de entender la vida.

¿Pero, como aprenden los niños, las adolescentes? Ellos copian de nosotros comportamientos, reacciones, discursos; y en su vida adulta suelen reproducir los mismos problemas y obsesiones que sus padres, madres o familiares cercanos, heredando las ruedas de dolores y traumas que no les pertenecen. 

Cuando descubren el amor romántico, imitan nuestros patrones porque es lo que ven en casa y en los medios de comunicación. Asocian amor y sufrimiento como si fueran las dos caras de una misma moneda, y a menudo no tienen herramientas para disfrutar de las nuevas sensaciones con la libertad que merecen, ya que sobre ellos se ciernen los esterotipos y roles de género, los modelos idealizados, las metas inalcanzables, los anhelos más imposibles. Esperan todo del amor porque en los cuentos que les han contado, el amor lo puede todo, y estar solo/a es una desgracia social. 

Estos patrones les hacen sufrir porque no son reales. No saben hacer frente al deseo brutal que invade su cuerpo o a  las luchas de poder que se instalan en la pareja. Les cuesta adaptarse a la monogamia, tener que elegir entre varios amores les hace sufrir. Luchan por ser diferentes y especiales, pero necesitan sentirse aceptados por la manada. Sufren si se desvían de las normas sociales de nuestra cultura amorosa, viven los mismos miedos que los adultos, y a menudo no saben explicar como se sienten porque no encuentran las palabras.

Sería maravilloso que en los planes educativos y culturales la gestión de las emociones fuese un tema central, porque no podemos dirigirnos a ellos como si fueran únicamente seres racionales que tienen relaciones sexuales.

La razón, el deseo sexual y la emoción no son cuestiones separadas. Antonio Damasio, reconocido neurólogo español, afirma que absolutamente todas nuestras decisiones son emocionales, aunque tratemos de ser «objetivos».  Vemos, percibimos y pensamos desde nuestra subjetividad, desde las emociones, y esas emociones influyen en nuestro comportamiento y en las relaciones que tenemos, que son la base de nuestra vida. Por eso creo que es importante, para construir un mundo más amble y menos conflictivo,  que la gente aprenda a hablar de sus problemas, a analizar con nuevas herramientas estados de tristeza o ansiedad inexplicables, a solucionar sus conflictos con asertividad, a tratar con cariño a la gente que le rodea, a aprender a amar desde la libertad, y no desde el miedo.

Necesitamos, todos y todas, aprender a trabajar los celos, las inseguridades y los complejos, aprender a abrirnos para lograr empatizar más con la gente con la que nos cruzamos a diario, aprender a disfrutar de la vida sabiendo diferenciar entre qué es lo realmente importante y lo que no. Necesitamos aprender a tolerar la frustración, entender que solos no podemos, que necesitamos a la gente para socializar, aprender, dar y recibir afectos, compartir momentos bonitos de la vida.

Y para eso necesitamos herramientas de análisis que nos permitan comprender porqué necesitamos ser aceptados y por qué a la vez vivimos tan aislados unos de otros, por qué nuestra sociedad es tan dura para la gran mayoría de sus habitantes, o porqué nos generamos unas expectativas de «felicidad» que no nos ayudan nada. Con estas herramientas podríamos intentar entender también por qué a veces actuamos mezquinamente ante determinadas situaciones, o por qué todas las parejas que tengo me humillan, o por qué pierdo la paciencia tan pronto, y qué responsabilidad tenemos nosotras/os en eso.

Tenemos que aprender tantas cosas… aprender a disfrutar de la soledad y las compañías, aprender a luchar por lo que uno quiere, aprender a ayudar a los demás en sus luchas, aprender a confiar en la gente, aprender a desaprender lo aprendido. 

Creo que es necesario incorporar esta perspectiva de análisis y aprendizaje emocional en los manuales de educación sexual, porque las emociones se generan en y desde el cuerpo y la sexualidad, y porque necesitamos otros patrones sentimentales desde los que poder relacionarnos. Por eso es necesario, por ejemplo, tener herramientas para poder analizar los paraísos que nos venden los medios de comunicación desde una perspectiva crítica, para hacer frente al sufrimiento que conlleva el no poder ser como los modelos que nos proponen.

Analizando nuestro entorno y nuestro mundo, podremos aprender a decir «no», a decir «si», a no cometer los mismos errores, a tratar de disfrutar lo máximo posible tratando de disminuir nuestros sufrimientos y el de los seres queridos.

Con esas herramientas sería más fácil poder gestionar nuestras emociones, y podríamos enfrentarnos a las pérdidas que nos acompañan en el camino, a superar nuestros miedos, dejar atrás traumas, acabar con muchos prejuicios y límites que nos impiden ser felices. Podríamos aprender a vivir con la tristeza, a aplacar la ira cuando nos invade, a disfrutar el enamoramiento sin castillos de papel, a tirar para delante buscando nuestra propia fuerza vital, a ir creando y respondiendo grandes preguntas.

Quizás así logremos desarrollar la inteligencia emocional, término acuñado por Daniel Goleman, que afirma que las emociones son fundamentales para pensar eficazmente, tomar decisiones inteligentes y permitimos pensar con claridad:

«Las características de la llamada inteligencia emocional son: la capacidad de motivarnos a nosotros mismos, de perseverar en el empeño a pesar de las posibles frustraciones, de controlar los impulsos, de diferir las gratificaciones, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que la angustia interfiera con nuestras facultades racionales y la capacidad de empatizar y confiar en los demás. El grado de dominio que alcance una persona sobre estas habilidades resulta decisivo para determinar el motivo por el cual ciertos individuos prosperan en la vida mientras que otros, con un nivel intelectual similar, acaban en un callejón sin salida». 

Yo pienso que más que una cuestión de prosperar o no, es una cuestión de «calidad de vida», que será mayor cuanto menos suframos. La gente que ama desde la libertad, y no desde la necesidad, se crea menos dependencias  y por lo mismo, más redes afectivas y sociales. Una persona que se siente bien tiene más energías para conocer gente o dedicarse a actividades que le hacen sentir mejor. Una persona feliz tiene más afectos, porque tiene mayor ánimo y disposición para crear redes sociales y afectivas que una persona deprimida, que suele tener menos energía y suele estar más centrada en sus problemas. Somos, de hecho, más felices cuanto más valoramos lo que tenemos, y a menudo nos sentimos desgraciados cuando pensamos en todo lo que no tenemos. Y son más felices los que tienen un entorno de gente querida con la que establecer redes de solidaridad y ayuda mutua que los que han de enfrentarse en soledad a sus problemas.

Pero si nadie nos enseña a lidiar con el instinto de autodestrucción, con los sentimientos de culpa, con el miedo a la soledad o el miedo al abandono, si no logramos aprender a hacer frente a los cambios y las pérdidas, si no conseguimos entender a los demás, seguiremos inmersos en estas confusiones eternas, en estos llantos desgarradores, en estas huidas locas, en estas peleas a muerte, en estos vacíos cotidianos, en este hambre de emociones que nos devora por dentro. 

Seguiremos metiendo la pata toda la vida si no logramos entender lo que nos pasa por dentro. Repitiendo esquemas de los que no salimos pese a los esfuerzos mentales por hacerlo. Para romper con esos esquemas que generan tanto dolor es esencial, creo, conocernos, sentirnos con libertad para cambiar, aprender a amar nuestro cuerpo y la diferencia en los demás cuerpos, aprender a despojarnos de las represiones internas y las imposiciones sociales y culturales.

Aprender a sentir sin aferrarnos al dolor nos permitiría disfrutar de la vida, y así podríamos diversificar el mundo de las emociones, para vivirlas de otro modo. Con más alegría, con mucha comunicación, con generosidad, con más herramientas, con más gente a nuestro alrededor.

 Necesitamos hablar de emociones y sentimientos: en la cama, en familia, en las escuelas, con los amigos/as, en los congresos, en las universidades, en las asambleas políticas, en los movimientos sociales. No somos únicamente seres racionales que tienen relaciones sexuales, sino seres complejos llenos de amor, de represiones, de deseo, de miedos, de sueños, de frustraciones, de ternura. Porque las emociones son políticas también, tenemos que repensar el modo en qué sentimos, entender por qué sentimos de esta manera y no de otra, y buscar caminos que nos lleven a vías de relación más amorosas y solidarias. 

Fuente del articulo: http://haikita.blogspot.com/2012/11/educacion-sexual-sin-educacion-emocional.html

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