Page 1167 of 1650
1 1.165 1.166 1.167 1.168 1.169 1.650

España: Ágora, el colegio balear que supera a Finlandia en el informe PISA

Europa/España/13 de diciembre de 2016/Fuente: el mundo

Hace dos años cambiaron el modelo educativo. Juntaron las mesas. Los alumnos dejaron de sentarse en fila frente al profesor. Se agruparon de cuatro en cuatro y de espaldas a la pizarra. El maestro dejó de explicar la lección y se centró en hacer preguntas. Los críos buscaron respuestas y aprendieron a trabajar en grupo. El método ha sido un éxito. Sólo dos cursos después de ponerlo en práctica, el Ágora Portals Nous de Mallorca ha arrasado en los resultados de PISA, el informe educativo de referencia mundial, donde supera a los mejores colegios de Japón, Finlandia y Singapur en lectura, matemáticas y competencia científica. Medalla de oro, plata y bronce respectivamente.

Este centro privado de Calvià ha obtenido una puntuación de 540 en lectura, la más alta, por detrás de Japón (538), Corea (536) y Finlandia (524), y muy superior a la media de la OCDE (496) y, aún más de la española (488). En Matemáticas, Ágora consigue 544 puntos; sólo lo supera Corea (554). Mientras que en Ciencias (544) queda tercera con Japón (547) y Finlandia (545) a la cabeza. El resultado es aún más impactante si se compara con la media de Baleares que apenas alcanza 485 en comprensión lectora, 476 en matemáticas y 485 en ciencias.

La explicación de estos resultados está en la forma de aprender de este centro privado, el más grande de las Islas y uno de los más jóvenes (desde 2008). «Más que fijarnos en la enseñanza, nos fijamos en intentar ver cómo los niños aprenden más», explica orgulloso Rafael Barea, el director del centro, quien dejó hace unos años el colegio Lluís Vives para ponerse al frente del Ágora Portals con el objetivo de alcanzar la excelencia educativa. Y lo ha conseguido.

El secreto es el aprendizaje cooperativo. Los alumnos no se sientan en fila mirando al profesor, sino en grupos de cuatro. Cada uno tiene un rol, hacen muchos trabajos y proyectos en equipo y se trabaja mucho el flipped classroom o aula invertida. Esto significa que, en vez de ser el profesor el que explica todo el tiempo la materia, el docente prepara unos vídeos de corta duración (no superiores a cinco minutos) sobre el tema que quiere explicar al día siguiente en clase para que el alumno lo vea en su casa. Cuando los críos llegan a casa, no abren los libros. Encienden la tele o el ordenador y estudian dándole al play. «Ver el vídeo es muy sencillo y es más fácil captar la esencia del temario», asegura el director.

Al día siguiente, aprovechan la clase para hacer trabajos y proyectos sobre el tema. «Así afianzan los conceptos con la ayuda del profesor», detalla Barea, en vez de estar todo el rato explicando cosas que tienen que memorizar.

Ágora rompe con el colegio de toda la vida. La aburrida clase magistral se sustituye por el visionado del vídeo y por los deberes en clase, de forma que «el alumno es el que trabaja, el que investiga y busca información, y su aprendizaje es más profundo porque él está construyendo su propio aprendizaje, a partir del tema que le han dado y con la guía del profesor», subraya el director, que garantiza que este método es mucho más efectivo que el memorístico.

Las clases son divertidas, llenas de ocurrencias, de dudas y se respira ilusión por aprender. Los alumnos plantean soluciones a problemas que plantea el maestro y desarrollan el pensamiento crítico. Es lo que llaman Problem Based Learning:dejar de repetir los apuntes como robots y trabajar en dar respuestas. Y el Challenge Based Learning: motivarles a usar las nuevas tecnologías de forma colaborativa para resolver problemas del mundo real. «Porque está comprobado que cuando dejan de memorizar, los resultados de los niños son mejores», asegura Barea.

La sensación que tienen los docentes es que los resultados de PISA tienen que ver con que los alumnos hayan adquirido esas habilidades de saberse expresar, de saber buscar la información, de hacer preguntas y de aprender de una forma diferente.

Desde infantil y primer ciclo de primaria los niños aprenden chino mandarín, aunque la mayoría de asignaturas se dan en inglés con profesores nativos o con un nivel de experto. «Los idiomas abren la mente», explica el docente, especialmente el chino, que es muy gráfico y viene bien para las matemáticas. Ya en Secundaria se inician en francés o alemán. Son plurilingües cuando acaban los estudios obligatorios y al finalizar el Bachillerato todos superan la Selectividad. Se enorgullecen de tener una tasa del 100% de aprobados.

En el aula de 5º de primaria ya trabajan con las tablets. Han sustituido los libros de texto por la pantalla táctil. Desde pequeñitos usan las nuevas tecnologías en la asignatura y se les enseña en una clase de informática poco convencional, donde aprenden a hacer un uso racional, codificación y a diseñar las nuevas aplicaciones y el software que les serán útiles en su vida profesional.

También forman a pequeños artistas. Todos los alumnos aprenden al menos un instrumento musical y desarrollan su capacidad vocal en las orquestas y corales del propio. Hacen representaciones y conciertos. Cualquiera diría que están grabando un programa de La Voz Kids.

En clase de matemáticas, Paula mueve las bolitas del ábaco sin pestañear. El uso de este método milenario le potencia el cálculo mental. Así se explica que los niños del Ágora sean mejores que los japoneses en cálculo. Porque no memorizan a la vieja usanza… y porque juegan al ajedrez. «Las blancas mueven primero. El caballo en L…» Hasta llegar al jaque mate María se ha exprimido las neuronas una barbaridad. Puede que dentro de unos años, cuando haga el examen, logre superar a Finlandia.

Comparte este contenido:

Machismo & Normalidad Social 37’1º C: Machismo

 Europa/ España/Diciembre 2016/Miguel Lorente Acosta//http://www.rebelion.org/
Machismo & Normalidad Social
37’1º C: Machismo

 

 

Cuando el machismo se naturaliza y se normaliza en la vida cotidiana hace que también la desigualdad se entienda como algo accidental en el tiempo y no como una construcción de poder.

 

A partir de 37º C es fiebre, por lo tanto 37’1º C ya es fiebre y 40º C mucha fiebre. Esas referencias que se entienden muy bien cuando hablamos de salud o de otros temas, en cambio no se tienen nada claras cuando nos referimos al machismo, y no es casualidad. Todo forma parte de las trampas que el propio machismo ha creado y colocado sobre su territorio hostil para que no sea fácil salir de él. Una de las más utilizadas es la “trampa de lo excesivo”, que permite realizar la crítica sobre aquello que se considera demasiado intenso, dejando el resto como parte de la normalidad y sin cuestionar. Es lo que da lugar a que muchas mujeres digan ante el maltrato lo de “mi marido me pega lo normal, pero hoy se ha pasado”, criticando la cantidad de violencia empleada, pero no la violencia en sí misma que queda como parte de “lo normal”.

Una normalidad que lleva a que sean las mujeres quienes dejen el trabajo o reduzcan la jornada para dedicar su tiempo al cuidado de sus hijos, hijas o familiares, o a que cobren menos por el mismo trabajo, o a que si les tocan el culo en clase o en el autobús, o las piropean por la calle, se entienda que no es exagerado y que forma parte de lo normal. El cuestionamiento sólo se hará cuando cualquiera de esas situaciones sobrepase el límite puesto, e interpretado con sus “machomáticas”, por el propio machismo que lleva a cabo las conductas.

El machismo ha jugado con la normalidad situando el umbral en una posición más alta o más baja según el nivel de crítica social

Y es que el machismo ha jugado con la normalidad situando el umbral en una posición más alta o más baja según el nivel de crítica social. De manera que si las circunstancias sociales se vuelven críticas con el machismo, pues baja el umbral para reducir el espacio de la normalidad y para que lo “excesivo” comience antes, pero sin renunciar a todo el machismo que queda bajo él. Y si logra recuperar terreno o cuestionar algunas de las medidas de Igualdad, pues vuelve a subir el listón para que lo “excesivo” comience más tarde y sólo se cuestionen las manifestaciones especialmente graves.

Esa ha sido su estrategia histórica, la adaptación a las nuevas circunstancias, pero sin transformar el sentido ni el significado que él daba a la realidad, y sin renunciar a la posición de poder que permitía hacerlo. Sólo con mirar la evolución histórica de las sociedades se comprueba que nada tiene que ver la España de hace 50 años con la de ahora, pero en las dos permanece el machismo como referencia y moviendo los hilos de la realidad.

La desigualdad es una construcción de poder, no un accidente ni una deriva incontrolada del tiempo, sino el diseño interesado para obtener esas ventajas desde la normalidad

 

Bajo esa construcción, al hablar de la desigualdad que existe en la sociedad y del patriarcado que la ha creado parece que estamos hablando de una abstracción, de algo teórico y distinto a la realidad y, lo más importante, se presenta como ajena a todo lo que sucede en la sociedad y sin nada que ver con el machismo, pues como hemos explicado, éste queda reducido a lo “excesivo”, a todo aquello que supera el umbral del momento cuando en verdad es la propia desigualdad, es decir, la construcción de una cultura sobre las referencias de los hombres que ha permitido situar lo masculino en una posición de referencia, para otorgarse una serie de privilegios sobre los que obtener ventajas y beneficios respecto a las mujeres, que han sido situadas en una posición de inferioridad y bajo su control y supervisión.

Y como se puede apreciar, la desigualdad es una construcción de poder, no un accidente ni una deriva incontrolada del tiempo, sino el diseño interesado para obtener esas ventajas desde la normalidad que da ser “dueño” de todos los mecanismos de influencia y poder, unidos a la capacidad de dar significado y a la posibilidad de utilizar mecanismos de coacción y violencia para conseguir sus objetivos, entre ellos mantener el orden dado sin que haya ninguna consecuencia negativa a pesar del abuso y la injustica, puesto que se hace desde la normalidad. Es más, si se llega a superar el umbral del momento y se produce un resultado grave, también tiene la capacidad de minimizar lo sucedido por medio del argumento de la justificación (alcohol, drogas, celos, trastorno mental…).

Este es el contexto que permite decir al presidente de la CEOE que “las mujeres son un problema para el trabajo”, que el 80% de las 700.000 mujeres que sufren maltrato no denuncie, que el 44% de las que no denuncian no lo hagan porque la violencia que sufren “no es lo suficiente grave”, o que el 21% manifieste no denunciar por “vergüenza” (Macroencuesta, 2015). Todo ello forma parte de lo normal, no porque sea aceptable, adecuado o consecuente, sino porque “está por debajo del umbral” que el machismo, o sea la desigualdad, ha situado. Intentar gestionar el umbral para situar el listón más alto o más bajo siempre conducirá al fracaso, puesto que significa mantener el machismo con sus manos y puños invisibles bajo él.

Hay que quitar el machismo de la realidad, no bajar el umbral, pues el machismo es la desigualdad, no su representación excesiva. Es como la fiebre en salud. Si a partir de los 37º C se considera como tal, 37’1º C ya es fiebre, 40º C es mucha fiebre, y 42º C es muchísima fiebre; y si una persona ha tenido 40ºC y al día siguiente tiene 37’1ºC sigue teniendo fiebre, menos, pero fiebre; en ningún caso significa que ha desaparecido.

La desigualdad es el machismo, son los 37’1ºC que nos indican que la normalidad social está por encima de la referencia saludable para la convivencia y que, por tanto, estamos ante una “patología social” inaceptable.

 

Con el machismo ocurre lo mismo. La desigualdad es el machismo, son los 37’1ºC que nos indican que la normalidad social está por encima de la referencia saludable para la convivencia y que, por tanto, estamos ante una “patología social” inaceptable. A partir de ahí la discriminación, el abuso, la violencia… van sumando grados y aumentando la intensidad del problema, pero eso no significa que sólo atendamos y nos preocupemos de los grados más altos y graves para separarlos y cuestionarlos como si fueran problemas ajenos al machismo de la desigualdad, y como si para llegar hasta ellos no se hubiera pasado décima a décima, grado a grado, por todos los anteriores. Y es lo que sucede ahora cuando se rechaza el homicidio sin rechazar lo suficiente la violencia, y cuando se critica la violencia sin hacerlo lo bastante sobre el machismo que la genera.

No entenderlo así es caer una y otra vez en la trampa del machismo, o lo que es lo peor, no salir de ella. El machismo sí es consciente de toda esta situación y por ello ha desarrollado su estrategia del posmachismo como forma de generar confusión, duda y pasividad en la sociedad y, de ese modo, mantenerla distante al problema de la desigualdad y su significado para así poder mover el umbral hacia arriba, y hacer la normalidad más machista y a los machistas más normales. Es lo que ocurre cuando al hablar de violencia de género salen con el argumento de las “denuncias falsas”, de que “todas las violencias son importantes”, de que “las mujeres también maltratan”…

Nunca han dicho nada de otras violencias hasta que se ha hablado de violencia contra las mujeres, y por eso tampoco piden nada contra la violencia que ejercen los hombres contra otros hombres, que supone el 95% de los homicidios de hombres. Eso no importa, lo importante es que no se hable de violencia de género, porque eso implica hablar de desigualdad, y hablar de desigualdad supone hacerlo de machismo, y hablar de machismo conlleva desmontar la estructura que sitúa lo de los hombres como referencia para obtener ventajas y beneficios a costa de las mujeres.

El machismo sí es consciente de toda esta situación y por ello ha desarrollado su estrategia del posmachismo como forma de generar confusión, duda y pasividad en la sociedad

 

No caigamos en las trampas del machismo, la desigualdad es el machismo, no sólo las expresiones graves y “excesivas” que se producen como parte de él. Por lo tanto, lo que debemos erradicar es el machismo, no sólo la violencia de género.

Fuente:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=220022&titular=37%921%BA-c:-machismo-

Fuente imagen:

https://lh3.googleusercontent.com/enIEwB3xfSifJoeaZnZ8coVSyFIt4PN0dSG36Yf9o4GUD5o9zmJ9gZBdDoK1WyQUfCjm0Q=s85

Comparte este contenido:

Francia: Marine Le Pen anuncia que eliminará la educación gratuita para los extranjeros si gobierna

Europa/ Francia/ 12 Diciembre 2016/ Fuente: El Diario.es

«Si venís a nuestro país no esperéis que cuidemos de vosotros o que vuestros hijos sean educados gratuitamente», ha afirmado la líder de la ultraderecha francesa.

Se prevé que Le Pen concurra en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas de la próxima primavera. Que su éxito se consolide depende del candidato republicano, François Fillon.

La líder del ultraderechista Frente Nacional, Marine Le Pen, ha anunciado su intención de acabar con la educación gratuita en Francia para los menores de origen extranjero, en caso de llegar al poder. Así lo ha expresado durante un mitin celebrado en París, en el que ha interpelado directamente a los inmigrantes que tienen intención de trasladarse al país galo.

La candidata de extrema derecha, que concurre a las elecciones presidenciales que se celebrarán en la primavera del próximo año en Francia, ha afirmado durante su discurso que no tiene «nada en contra de los extranjeros», aunque sí les ha lanzado una advertencia.

«Si venís a nuestro país no esperéis que cuidemos de vosotros o que vuestros hijos sean educados gratuitamente», ha señalado Le Pen. «Se acabó el recreo», ha concluido. En Francia la educación primaria y secundaria es gratuita, laica y obligatoria desde los 6 a los 16 años.

La líder del Frente Nacional tiene muchas posibilidades de concurrir en la segunda vuelta en las elecciones presidenciales de la próxima primavera. Que su éxito se consolide o fracase en la segunda votación depende en gran medida del candidato del partido (hasta ahora hegemónico) de centroderecha francés, el republicano François Fillon. Entre otras cosas por la profunda impopularidad que el presidente Hollande ha provocado al Partido Socialista.

 Fuente: http://www.eldiario.es/internacional/Marine-Pen-eliminara-Francia-extranjeros_0_588641291.html

 

Comparte este contenido:

Serbia: Sesiona Conferencia Europea de Sindicatos de Educación

Europa/ Serbia/ 12 Diciembre 2016/ Fuente: Prensa Latina.

Belgrado, 6 dic (PL) Bajo el lema Fortalecimiento del Sindicato de la Educación para la promoción de la calidad de la enseñanza se inició la 31 Conferencia Regional Europea de los gremios de ese sector.
La apertura estuvo a cargo del ministro de Educación, Ciencia y Desarrollo Tecnológico de Serbia, Mladen Sarcevic, quien ante más de 300 delegados y observadores de 130 sindicatos de educadores de 48 países del viejo continente dibujó el panorama actual en nación y los retos para el futuro.

En primer lugar, resaltó la importancia de resolver a largo plazo el estatus de los empleados en ese sector mediante una participación justa en el presupuesto del país.

Al respecto, añadió que Serbia es uno de los estados más débiles de mediano desarrollo en el continente que pretende encontrar su camino europeo y tiene grandes ambiciones de elevar el nivel de calidad de la enseñanza.

Con 37 años de experiencia laboral y sindical en esta esfera, Sarcevic afirmó tener los conocimientos y la capacidad para encontrar el sendero justo con sus colegas del sector y del gobierno nacional en aras de construir un sistema estable y de calidad.

Calificó de débil el sistema preescolar, el cual debe elevar significativamente la comprensión de los contenidos, pues solo presenta un porcentaje aceptable en los centros urbanos y añadió que se está trabajando en un nuevo currículo para el nivel de tres a cinco años de edad.

Al mismo tiempo, reconoció como el mejor segmento del sistema la primera fase de la enseñanza elemental y opinó que el resto debe ser corregido en el segundo, así como en toda la educación media en general.

Tras afirmar que en el país hay alumnos talentosos y estudiantes brillantes, aseveró que es indispensable trabajar en el incremento de sus motivaciones y en su mejor aprendizaje.

La reunión, con sede en el recinto de convenciones Sava Center de esta capital, sesionó hasta el 8 de diciembre.

Fuente: http://prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=48117&SEO=sesiona-en-serbia-conferencia-europea-de-sindicatos-de-educacion
Comparte este contenido:

GPS geoeconómico

América del Sur/Cenral/Diciembre 2016/Alfredo Serrano/http://www.rebelion.org/

Bolivia acuerda la venta de gas con Brasil y Argentina para el próximo año al mismo tiempo que prioriza su relación económica con Perú. Ecuador acaba de firmar un acuerdo comercial con la Unión Europea. Venezuela suscribe contratos importantes con empresas canadienses y alemanas para explotar el arco minero. Nicaragua continúa con su financiación del Fondo Monetario Internacional a pesar de su relación estratégica con China por la construcción del canal. Cuba tiene excelente relaciones económicas con Francia y España. La Argentina de Macri se aferra al swap con China para superar la restricción externa. Los empresarios paraguayos cercanos a Cartes se desviven para entrar en el mercado interno venezolano. Temer apuesta por consolidar la relación de Brasil con Rusia. México está más atento a lo que pueda pasar con el Norte que las relaciones con cualquier país latinoamericano. Por su parte, Colombia sabe que su relación económica con sus vecinos, Ecuador y Venezuela, es tan o mas importante que la que pueda tener con los países de la Alianza del Pacífico.

Frente a tales contradicciones, cualquier análisis geoeconómico convencional afirmaría que los países latinoamericanos se han vuelto locos. Pero no. Estamos ante un momento de clivaje en el comportamiento de las relaciones económicas en la esfera internacional. Frente a la sostenida contracción de la economía mundial, cada quién busca salvarse como pueda. La anatomía geoeconómica ha cambiado en el mundo, y en consecuencia también lo ha hecho en América latina. Existe a día de hoy un patrón de relacionamiento económico que trasciende los bloques y alianzas políticas del siglo XXI. Es importante pertenecer al ALBA-TCP, pero mucho mas fundamental es la relación de intercambio comercial con cualquier otro país que ayude a captar divisas ante un escenario de caída de los precios de los commodities. Este fenómeno no es únicamente característico del bloque de países de cambio, sino que también ocurre algo similar en los países de signo político neoconservador. Por ejemplo, la Alianza del Pacífico presume de una foto conjunta de presidentes, pero lo que hay de verdad es que cada quién avanza por su cuenta con absoluta descoordinación con el resto. Otro buen ejemplo reciente es lo que ha venido ocurriendo con la Comunidad Andina de Naciones. Hace unos años, iniciaron la negociación bloque a bloque con la Unión Europea, pero progresivamente se fueron desmantelando hasta el punto que cada cual tomó su camino.

En esta nueva época, cada país ha emprendido una dinámica propia de inserción individual-nacional en el mundo. Nadie se sale del bloque de integración al que pertenece, pero la prioridad está en buscarse la vida lo mejor que se pueda en el mapa económico mundial. Vale pactar con Dios y con el Diablo. La diferencia está en que unos venden su soberanía mientras otros no.

Emerge así un nuevo paradigma de relaciones internacionales en el que se diluyen las fronteras tradicionales de las alianzas políticas, y donde se impone otra geoeconomía de época. La CELAC y Unasur, el ALBA-TCP y Petrocaribe, la Alianza del Pacífico, todos estos continuarán siendo importantes espacios de convivencia política, que no desaparecerán, pero que comienzan a quedar subordinados a intereses económicos de cada país con otros socios. Se viene una vieja-nueva forma individualista y autónoma de relacionarse económicamente en el mundo.

Estamos entrando en una nueva era de creciente darwinismo geoeconómico que no debe leerse en clave de retroceso. Es parte de la metamorfosis que se da siempre que existe un proceso de quiebre-reacomodo del modelo capitalista global. Se reconcentran las transnacionales; se producen intensos procesos de fusiones y absorciones; se resitúan las grandes potencias en tablero mundial; se acelera la guerra de monedas; se disputa cada gran inversión; aparecen nuevas instituciones financieras. En consecuencia, el orden económico global muta y se transforma. Y frente a ello, cada país resetea su propio GPS recalculando nuevas rutas geoeconómicas.

Fuente: http://www.celag.org/gps-geoeconomico/

Fuente :

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=220118

Fuente imagen

https://lh3.googleusercontent.com/UuVKiAR77NrhB9HK4sT0cOx2QaHbf4cBp710PmOSLwFxJdUZBm_1Qoe_du-eZgVKdUKW=s85

Comparte este contenido:

Cuanto más libre se deja al capitalismo más daño hace a los seres humano

Europa /España/Noviembre 2016/Entrevista/http://www.rebelion.org/
Entrevista a Juan Torres en la presentación de su libro Economía para NO dejarse engañar por los economistas, donde analiza los principales problemas económicos actuales
“Cuanto más libre se deja al capitalismo más daño hace a los seres humanos”

 

Infolibre

 

 

La inhumanidad del capitalismo es inevitable, porque mercantiliza el trabajo y la naturaleza, y por tanto una dimensión del ser humano», considera.Juan Torres (Granada 1954) trata de impedir que los economistas engañen a la ciudadanía. Es la premisa, al menos, que anuncia en las tapas de su nuevo libro, Economía para NO dejarse engañar por los economistas (Planeta). Así, con el no en mayúsculas. Torres, catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla, busca dar respuesta a las principales preguntas sobre los problemas económicos actuales, frente a aquellos discursos con que los economistas más mediáticos reiteran presuntas verdades absolutas sin cabida para el matiz.

El economista, coautor del primer documento económico de Podemos –partido con el que tuvo al final diferencias irreconciliables– plantea con esta obra 50 cuestiones clave para entender el funcionamiento de la economía y exponer, de este modo, la diversidad de respuestas –en función no sólo de corrientes, sino también de ideologías e intereses particulares– que buscan dar solución a las principales incógnitas económicas de la actualidad.

 

PREGUNTA: ¿Nos dejamos engañar por los economistas?

RESPUESTA: Es una frase de Joan Robinson, que fue una economista británica muy interesante, y que decía que el objetivo de la economía no podía ser aprenderse unas cuantas recetas para la gestión de los problemas económicos, sino aprender a no dejarse engañar por los economistas. En los últimos tiempos de gran protagonismo de los economistas, se ha podido observar claramente cómo cuestiones que son políticas se presentan como técnicas, y proposiciones que se presentan como verdades, certezas, en realidad no lo son, y yo creo que eso es engañar a la gente. Como he visto tan abundantemente ese tipo de actuaciones en los últimos años, me ha inspirado para escribir el libro.

P. En el libro menciona la creciente presencia de los economistas en los medios de comunicación. ¿Se han convertido en carne de tertulia?

R. No sé hasta qué punto pueden ser mayoritarios, pero sí es una evidencia que la presencia de economistas en televisión se ha multiplicado. Eso es bueno porque socializa el conocimiento, el debate, la discusión, cuestiones que antes no llegaban a la gente. Y en ese debate la gente tiene más medios para forjar su propia opinión. El problema es que la opinión de los economistas no es neutra , y como no lo es, los medios de comunicación, que tienen también objetivos e intereses, procuran que la opinión económica publicada, la difundida, sea la que más les convenga. Es facilísimo observar que los grandes medios donde esos economistas se han hecho famosos, el desequilibrio de posiciones ideológicas es grandísimo, y también es fácil observar que, salvo honrosas excepciones, la mayoría de economistas que intervienen suelen ser de pensamiento liberal, y que difunden sus ideas como si fueran las únicas, las verdades que todo el mundo tiene que suscribir.

P. ¿Cómo afecta esto a la percepción económica de la gente común?

R. Cuando uno oye permanentemente un discurso, cuando uno oye tantas veces que para crear empleo hace falta que bajen los salarios, que las pensiones públicas no se van a poder pagar en el futuro porque la sociedad va a ser muy vieja, que el Gobierno no puede gastar más de lo que ingresa, cuando tantas veces se oye eso, la gente se lo acaba creyendo. La gente no tiene a mano las estadísticas, es normal, pero resulta que si uno coge las estadísticas internacionales, comprueba que los países que tienen renta per cápita más alta son los que tienen impuestos más altos, o que los países donde han bajado los salarios son los que tienen menos empleo y los que han subido los salarios son los que tienen más empleo. Pero esas estadísticas no las tiene la gente, y a eso hay que añadir al economista que sale en los medios y que no las enseña, que hace sólo un discurso y no le indica a la gente que hay otra versión. Porque cada versión se diferencia en que pone el dinero en un bolsillo o en otro , y la gente no lo entiende, no despierta. La gente se convierte en lo que dice José Saramago: ciegos que viendo no ven. Ves lo que te han puesto delante, pero lo que te han puesto delante es un engaño.

P. ¿Encuentra carencias en la educación económica?

R. Hace poco se ha hecho un estudio en Inglaterra y se ha comprobado que de cien planes de estudio, en poco más de veinte se mencionan corrientes diferentes. En los centros de estudios y en los medios es donde se difunde un pensamiento como si fuera el único. ¿Qué se puede hacer ante eso? Cuando una persona o un grupo empresarial es dueño de un medio, tiene sus productores y sus reuniones de contenido para difundir lo que creen que es mejor difundir, pero los medios públicos no deberían ser así, y lo son. Hay que pedir transparencia, pluralidad, honestidad, hay que pedir democracia, y el problema es que no la tenemos. Una democracia en la que los ciudadanos no tienen la capacidad de acceder a toda la información, sino sólo a una determinada lectura de las cosas, no es auténticamente democrática.

P. En el libro incide en la importancia moral de la subida de impuestos, y en la percepción negativa por parte de los ciudadanos. ¿Por qué en España existe esta impresión ciudadana?

R. Nuestra democracia es muy joven. Venimos de una dictadura en donde la fiscalidad era una aberración. Eso no está tan lejano, no fue hace tres siglos, y ha creado una sociedad de las más avanzadas de europa, pero que acepta de mejor grado el fraude fiscal. Es un problema de educación , de cultura, que no se combate. No se combate porque a los que defraudan les interesa que la gente no combata el fraude. Porque al fin y al cabo el 70% del fraude fiscal lo cometen las grandes empresas y los grandes patrimonios, a los cuales les interesa que la gente no sea consciente del fraude y que incluso lo vea bien. Creo que eso es uno de los grandes retos que los partidos políticos no afrontan. Yo entiendo que los partidos no se pongan de acuerdo en todo, pero hay que poner sobre la mesa este tipo de cuestiones porque si se hiciera, la ciudadanía le pediría cuentas a estos partidos para que se pusieran de acuerdo. Esto requiere unas reformas y unas medidas que no suelen ser eficaces si no se hacen con el compromiso colectivo de que lo sean. Si mañana se pone en marcha una campaña de concienciación ciudadana contra el fraude fiscal, y la oposición la pone en jaque porque la ha hecho el Gobierno, la campaña no va a ser efectiva. Se necesita mucho compromiso colectivo, mucho acuerdo, mucho consenso, y por desgracia este país no ha superado la adolescencia democrática. El problema es que no hemos superado la adolescencia en un momento en que se tendría que tener mucha madurez para defender la democracia.

P. Cuando habla del sistema capitalista, insiste en su impureza, e incluso menciona la continuidad de sistemas como el feudalista o el esclavista en aspectos como el trabajo doméstico.

R. Los sistemas económicos no son puros, se tarda mucho en superar lo antiguo. Existen determinadas formas de empleo doméstico que no son ni feudales, sino esclavistas. Muchas empleadas no pueden ni salir de las casas. Se va mejorando afortunadamente, pero docenas de miles de mujeres están sometidas a servidumbre . Se decía eso: ir a servir, la sirvienta. Es un lazo feudal. Y aunque se ha podido romper un poco, ni siquiera se ha entrado en el asalariado capitalista. Porque sí cobran, pero ni siquiera con contrato, ni siquiera con derechos asociados. Lo pongo de ejemplo de la impureza de los sistemas. Al mismo tiempo vivimos en una economía capitalista donde hay innumerables muestras de sociedad poscapitalista, con trabajo cooperativo, voluntario, con servicios públicos basados en la no mercantilización de lo que se le entrega a la gente… Que es otro mundo.

P. También la brecha salarial o el techo de cristal posicionan a la mujer como el eslabón más débil en el sistema capitalista. ¿Por qué?

R. El capitalismo necesita en gran medida al patriarcado, porque para poder someter a los asalariados y para obtener beneficio del trabajo asalariado es necesario que alguien lleve a cabo una inmensa cantidad de trabajo no remunerado, y ese trabajo no remunerado la inmensa mayoría lo hacen las mujeres. La desigualdad de género estaba antes, durante y después de la crisis, y es un elemento sin el cual no se puede explicar el origen de la crisis, ni se puede explicar lo que ha pasado durante, ni lo que ha pasado después de la crisis. La desigualdad entre mujeres y hombres es un elemento detonante y corrector de los problemas económicos. Es posiblemente la desigualdad llevada a su lado extremo. Uno podría entender que haya desigualdad entre un directivo y el portero de la empresa, se puede explicar, pero la desigualdad entre mujeres y hombres en un mismo trabajo no tiene explicación. Y la prueba de que no tiene explicación es que quienes defienden el sistema se dedican a decir que no existe tal desigualdad, cuando es evidente. Porque es una desigualdad que no tiene explicación en sí misma, que no tiene sentido. Es importante incorporar este elemento en el análisis de la realidad. Si no se incorpora es imposible entender lo que está ocurriendo con la economía de nuestro tiempo.

P. A menudo ciertos economistas emplean el término «capitalismo humano». ¿Es posible caminar hacia un capitalismo más humano?

R. Un amigo me dijo una vez que «si es capital no es humano». El capitalismo es un sistema económico, con ventajas e inconvenientes, y es humano como creación de los seres humanos, pero la historia nos ha demostrado que cuanto más libre se le deja, más daño hace a los seres humanos y por tanto más inhumano se hace. Hemos visto que ha habido etapas del sistema capitalista en las que el poder ha estado más equilibrado y entonces el capitalismo ha vivido sometido a frenos. Vivimos en una etapa de capitalismo neoliberal que es el capitalismo sin bridas, y por tanto más inhumano. Es más inhumano tener a la gente trabajando horas extraordinarias sin cobrar, que con una jornada más reducida y con buen sueldo. Hay diferencias, hay matices. Ahora, mi objetivo personal, intelectual y lo que yo desearía no es que el capitalismo sea más humano, mi aspiración es que no haya capitalismo.

P. En el libro defiende un intervencionismo por parte del Estado, pero matiza las imperfecciones como consecuencia del poder que tienen los grupos de interés. ¿Cuáles son estos grupos y a través de qué mecanismos podrían estar controlados?

R. Esos grupos son las empresas internacionales, que cuentan con departamentos dedicados exclusivamente a influir en los gobiernos, a redactar las leyes que les interesa que impulsen los gobiernos y a intentar por todos los medios que esas leyes sean las que se aprueben en los parlamentos. Las empresas contratan con sueldos astronómicos a los políticos que tienen una buena agenda para que les ayuden. Estos son los grandes grupos de poder y actúan de una manera directa, a veces sin escrúpulos. Se puede evitar con leyes , con normas, con prevención, y sobre todo con transparencia. Y con poder ciudadano que obligue a los gobiernos a tomar medidas contra eso. Es muy fácil evitar que esos grupos no tengan en sus nóminas a políticos que tienen una información privilegiada, sencillamente prohibiéndolo. Si usted quiere ser ministro o presidente del Gobierno, después no va a trabajar en una empresa cuyo interés choca contra los intereses públicos. No vamos a permitir que se haga rico a costa del empobrecimiento de la gente. Eso es relativamente fácil, el problema es que la dificultad radica en la manera en que eso se hace efectivo, pero las normas y las leyes se pueden establecer, y los mecanismos de control se pueden imponer siempre que se tenga poder para eso.

P. Siguiendo con los mecanismos de control, y centrándolos en un plano más político, Ciudadanos se ha postulado como «una oposición de control» al Gobierno del PP en esta nueva legislatura.

R. El hecho de que no haya mayoría absoluta ya obliga al Gobierno a negociar, eso siempre es mejor que lo otro. Que solamente lo vaya a hacer Ciudadanos ya es más discutible. Que las ideas de Ciudadanos sean el mejor contrapeso… Ese es el típico totalitarismo inocente que hay en nuestros partidos políticos. Que Ciudadanos se crea que es el portavoz de los intereses generales es un totalitarismo , en el sentido de que es creerse que la voluntad de unos pocos es la que representa la voluntad del todo. Y es inocente porque seguramente no se dan cuenta de ello y no lo hacen con mala intención, pero es un totalitarismo. Creer que un partido es la representación del todo, es un totalitarismo. Aunque ese contrapeso es un gran servicio a la sociedad española, hay que ser consciente de que hace falta que actúen todos los contrapesos, no solamente el de uno.

P. ¿Cómo ha sido su experiencia con Podemos? En más de una ocasión ha asegurado sentirse defraudado por alguno de sus integrantes.

R. Cuando uno hace este tipo de trabajos lo hace porque tiene el compromiso moral de hacerlo. Yo no cobré, no tenía vínculos con Podemos, y lo hice con gusto. Para mí resultó frustrante que ni antes, ni durante, ni después pudiéramos tener una reunión con los dirigentes de Podemos para tener un feedback . Uno ve que no se toman en cuenta las cosas, algo que en realidad es normal y pasa muchas veces. Pero lo que sí resulta duro es que alguien te pida una colaboración, tú se la des, en un momento muy difícil, muy costoso, que nos estén poniendo verdes en todas las esquinas del país y en todos los medios opuestos a Podemos, y que no haya nadie de la dirección que levante el teléfono para darte ánimos. Eso para mí es algo que defrauda porque yo no entiendo la vida sin afectos . La ausencia de afecto para mí es un vacío muy grande y es algo que me defrauda, con cualquiera. Porque es una forma de entendernos mejor y que la sociedad sea más humana. Es lo que eché de menos. Lo demás no, porque entiendo que se haga una propuesta y no se tenga en cuenta, a mí eso no me afecta, es normal, predicar en el desierto lo hacemos casi todos los días. Ahora, sí resulta un poco frustrante la falta de afecto.

Fuente:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=219888&titular=%93cuanto-m%E1s-libre-se-deja-al-capitalismo-m%E1s-da%F1o-hace-a-los-seres-humanos%94-

Fuente imagen

https://lh3.googleusercontent.com/d0SX1DpVGlYIxji_-VJTI6ufLgZ7XlBhcFW0PQPwmQvtD4BEe7YS8nGh5lO1j_9jbai5=s85

Comparte este contenido:

Por una soberanía idiomática

Europa/Alemania/Diciembre 2016/Ricardo Maliandi/Rebelion

Escritores, intelectuales y académicos, entre otros, plantean “la necesidad perentoria de establecer una corriente de acción latinoamericana que recoja la pregunta por la soberanía lingüística como pregunta crucial de la época”. Proponen la creación de un Instituto Borges y la apertura de un foro de debate en el Museo del Libro y de la Lengua.

I

El lema actual de la Real Academia Española (RAE) es “Unidad en la diversidad”. Lejos del purista “Limpia, fija y da esplendor”, el de hoy anuncia la mirada globalizadora sobre el conjunto del área idiomática. Podría entenderse como enunciado referido al carácter pluricéntrico del español, pero como al mismo tiempo la RAE define políticas explícitas en la conformación de diccionarios, gramáticas y ortografías, el matiz de “diversidad” que propone termina perdiéndose en el marco de decisiones normativas y reguladoras que responden a su tradicional espíritu centralista. Las instituciones de la lengua son globalizadoras cuando piensan el mercado y monárquicas cuando tratan la norma. La noción pluricéntrica, entendida en sentido estricto (diversos centros no sometidos a autoridad hegemónica), queda cabalmente desmentida entre otros ejemplos por el Diccionario Panhispánico de Dudas (2005), en el que el 70 por ciento de los “errores” que se sancionan corresponde a usos americanos. El mito de que el español es una lengua en peligro cuya unidad debe ser preservada ha venido justificando la ideología estandarizadora, que supone una única opción legítima entre las que ofrece el mundo hispanohablante.

En la tradición del pensamiento argentino esto se ha debatido profusamente. Desde la intervención de Sarmiento sobre la necesaria reforma ortográfica hasta la afirmación del matiz en Borges, la condición americana de nuestra lengua no estuvo exenta de querellas. Para los hombres del siglo XIX, se trataba de sacudir la condición colonial de esa herencia y por ello emprendieron la búsqueda de formas atravesadas por otros idiomas. Pero si coquetearon con el francés, se asustaron con el cocoliche, y aún más con la idea de que la diferencia provenía de los diversos mestizajes y contactos con el mundo indígena. Las discusiones sobre la lengua fueron discusiones sobre la nación. Durante el siglo XX, los debates sobre la lengua también fueron en gran medida debates sobre las instituciones y sobre el papel del Estado nacional. La emergencia de voces que propugnaban por una “soberanía idiomática” tuvo un momento de condensación cuando el gobierno peronista enunció, en 1952, el objetivo de crear una Academia Nacional de la Lengua para que produjera instrumentos lingüísticos propios. Cuestionaba, así, a las academias normativas existentes, en particular a la Real Academia Española.

Son y no son nuestros debates. En este momento, la crítica a España no debería abrir posiciones de retorno a esos énfasis nacionales. Que por un lado creían en las nuevas amalgamas y por otro tendían a borrar toda diferencia interna, negando, para ser nacionales, la heterogeneidad étnica y cultural de las poblaciones habitantes del territorio. Nuestra contemporaneidad, signada por intentos novedosos de integración sudamericana, en la que por primera vez la región se ha dado instituciones políticas de articulación (el Mercosur, la Unasur, el ALBA) abre una perspectiva fundamental: la de considerar la cuestión de la lengua a nivel regional, como dimensión de esos procesos en los que frente a la globalización mercantil se forja una alianza entre los países de la región.

Una región en la que hay dos lenguas mayoritarias, el portugués y el español, y lenguas indígenas que trascienden las fronteras nacionales, como el quechua, el mapuche, el guaraní, merece políticas de integración y comunicación, apostando al bilingüismo y al reconocimiento de lo plural y cambiante en los idiomas. La lengua es el campo de una experiencia y la condición para la constitución de sujetos políticos y, a la vez, una fuerza productiva.

II

Valoración política de la heterogeneidad más que festejo mercantil de la diversidad. Eso reclamamos. No sólo en lo que hace a territorios nacionales en los que coexisten lenguas indígenas y lenguas migratorias. También afirmación de la heterogeneidad en los usos literarios y expresivos. La idea de un “castellano neutro”, usada en los medios de comunicación y en algunos tramos de la legislación, termina situando una variedad –en general la culta de las ciudades– en ese lugar sin comprender su propia condición relativa y arbitraria. En la oralidad borra las diferencias regionales y en la escritura funciona como llamado a un aplanamiento de la capacidad expresiva en nombre de la comunicación instrumental.

Allí funciona, como es posible ver en las industrias editoriales y en los medios de comunicación, una estrategia de mercado que no supone menos homogeneización y supresión de las diferencias que las viejas instituciones estatales y sus controles disciplinarios. La integración latinoamericana, como horizonte necesario de las políticas nacionales, supone una conjunción de esas heterogeneidades y no su olvido en nombre de una globalización sin asperezas ni rugosidades.

Así como hay discusiones en curso sobre los medios y sobre la Justicia, creemos necesario constituir un foro sobre las cuestiones que hacen a las políticas de la lengua. No es necesario abundar sobre esa dimensión, pero sí enunciar algunos ejemplos: las industrias audiovisuales no pueden pensarse, tal como se hace visible con la ley del doblaje, sin decisiones sobre la lengua o sólo con la idea de trabajo nacional o desarrollo propio; las estrategias educativas centradas en la distribución de herramientas tecnológicas no pueden completar su tarea sin la consideración de los contextos lingüísticos de su aplicación; la literatura no puede desligarse de la consideración social de la lengua que hablamos y tampoco de la situación del mundo editorial, ligado de múltiples modos con los mercados internacionales. Todos estos fenómenos tienen varias dimensiones: la material, económica, empresarial, laboral y la que hace a la fundación cultural. No pueden verse como disyuntivas tenaces, a elegir entre cosmopolitismos entreguistas y defensas soberanistas, sino como la oportunidad única, para América latina, de recrear sus modos de integrarse y diferenciarse.

III

En marzo de 1991, el gobierno de Felipe González, con explícito auspicio de la corona española, creó el Instituto Cervantes, situándolo en principio como dependencia del Ministerio de Asuntos Exteriores. La fecha y la iniciativa de gobierno no son en nada ajenas al proceso político de rápida integración europea en el que en ese período, entre mediados de la década del ’80 y la década del ’90, se encontraba España, obligada entonces a poner en línea con la Unión no sólo los índices de regulación fiscal y un conjunto de estrategias económicas para ingresar plenamente al mercado común europeo, sino también sus políticas de administración pública, educativas y culturales. Es en el marco general de esas reformas que el gobierno español asume la determinación de proyectar institucionalmente la lengua, entendiéndola como bien estratégico. Se inscribe así en una larga tradición europea que arranca en Francia en el siglo XIX. La Alliance Française, que según las mediciones estadísticas de la Unión, se promociona actualmente como la organización cultural más grande del mundo, fue creada en 1883, por un comité de notables entre los que se encontraban Louis Pasteur, Ernest Renan, Jules Verne, el ingeniero Ferdinand Lesseps y el editor Armand Colin. El propósito de la institución, equivalente del tardío Instituto Cervantes, fue también el de difundir la lengua y la cultura francesas en el mundo. Hacia fines del siglo XIX, este objetivo enlaza evidentemente con las políticas de expansión y reparto de zonas de influencia de las potencias imperiales europeas. A cuenta del ingeniero Lesseps no sólo hay que poner esa iniciativa “cultural”, también la construcción del canal de Panamá y del canal de Suez (el uno indispensable conexión oceánica para las nuevas configuraciones del mercado mundial y el otro pieza fundamental de la política imperial francesa); y de su discípulo Alfred Ebélot, la construcción argentina de la zanja de Alsina, foso fronterizo con el mundo indio. La Società Dante Ali-ghieri se funda en 1889, su primera zona fuerte de influencia se sitúa en el norte de Africa. Y ya en el siglo XX, el British Council y las asociaciones de cultura inglesa y en la reconstrucción alemana de posguerra (1951) el Goethe Institut. En los últimos años, en un contexto bien diferente, se fundaron el Instituto Confucio (China) y el Camoes (Portugal), al tiempo que Brasil proyecta su Instituto Machado.

Esta brevísima descripción de los organismos europeos creados para la difusión de sus lenguas centrales, vinculados en general con perspectivas diplomáticas y de política exterior, apunta a señalar que fueron inicialmente concebidos como instrumentos de asociación entre el valor “comunicacional” de la lengua y el sistema de expansión y aclimatación de la economía mundial en el período. La lengua queda así principalmente comprometida en su rasgo instrumental, como dispositivo técnico de penetración económica por una parte, y a la vez como fórmula de colonización y propagación cultural. No muy distinto es el caso del Instituto Cervantes. Adaptado a las exigencias de la integración española a Europa en el auge de la globalización, se propuso sin embargo y desde el comienzo como apéndice de una articulación mayor y específica con la vieja institución reguladora de la lengua, la Real Academia, y sus sedes y correspondientes americanas. El Cervantes se define así en un doble escenario funcional: instrumento de promoción de la enseñanza del español y de divulgación cultural en países y regiones no hispanohablantes, e institución de apoyo a las políticas reguladoras y normativas de la lengua en países de habla hispana. Esta doble función la distingue del resto de los organismos europeos equivalentes. La Academia Francesa o la italiana (Accademia della Crusca) no buscan imponer significativamente formas normativas a través de la Alliance o la Dante; y en el contexto anglófono, como se sabe, no hay institución que rija las mutaciones y variedades de la lengua inglesa. En esos años, los ’90, el Cervantes se asume como correlato y “avanzada” del intenso crecimiento de los negocios españoles en Sudamérica (privatización de las comunicaciones, de la energía y del transporte, fuerte penetración de la banca, etc.). Por su parte, y ya a partir de la década anterior, las industrias culturales españolas comienzan a proyectarse como un campo de profuso rendimiento. La industria editorial, entonces fuertemente subsidiada por el Estado español, fue esbozándose como cifra hegemónica en la región idiomática y beneficiaria de los bruscos procesos de concentración del sector. Desde entonces, el Instituto Cervantes ha sido y es una pieza decisiva en la construcción de la “marca” España. La palabra “marca”, con la que el Instituto Cervantes y sus organismos satélites tienden a identificarse, y referida para nombrar los desplazamientos de mercado, las astucias y fetichismos de la publicidad, constituye una huella histórica evidente del papel que viene asignándose a la lengua.

IV

La lengua no es un negocio, pero a menudo se la trata como tal, y entre algunas corporaciones españolas, por ejemplo, cunde la metáfora de compararla con el petróleo. España no tiene crudo, se dice, pero perforando en sus yacimientos brotó a borbotones el idioma español, que terminó por arrojar más y mejores réditos. Pero las perforaciones no se hacían sólo en Madrid, también en Medellín, en Lima, en Santiago, en Buenos Aires; en materia idiomática, España siempre sintió que se trataba de “sus” yacimientos, pues no se cansa de decir que se trata de un “bien común” e “invaluable”, y que por eso es ella la que se encarga de comercializarlo en el resto del mundo. El patrimonio es compartido, pero la destilación es extranjera.

Para dimensionar la realidad petrolífera de la lengua citaremos sólo algunos datos que surgen del Informe 2012 del Instituto Cervantes: más de 495 millones de personas hablan español. Es la segunda lengua del mundo por número de hablantes y el segundo idioma de comunicación internacional. En 2030, el 7,5 por ciento de la población mundial será hispanohablante (un total de 535 millones de personas). Para entonces, sólo el chino superará al español como lengua con un mayor número de hablantes nativos. Dentro de tres o cuatro generaciones, el 10 por ciento de la población mundial se entenderá en español. En 2050, Estados Unidos será el primer país hispanohablante del mundo. Unos 18 millones de alumnos estudian español como lengua extranjera. Las empresas editoriales españolas tienen 162 filiales en el mundo repartidas en 28 países, más del 80 por ciento en Iberoamérica, lo que demuestra la importancia de la lengua común a la hora de invertir en terceros países. Norteamérica (México, Estados Unidos y Canadá) y España suman el 78 por ciento del poder de compra de los hispanohablantes. El español es la tercera lengua más utilizada en la red. La penetración de Internet en la Argentina es la mayor entre los países hispanohablantes y ha superado por primera vez a la de España. La demanda de documentos en español es la cuarta en importancia entre las lenguas del mundo.

Otro dato final, que no consta en el Informe: el 90 por ciento del idioma español se habla en América, pero ese 90 acata, con más o menos resistencia, las directivas que se articulan en España, donde lo habla menos del 10 por ciento restante. Estos números bastan para comprender el interés en discutir los destinos de la lengua: sus usos, su comercialización, su forma de ser enseñada en el mundo. Si fuera sólo un asunto económico no tendría relevancia el tema, pero afecta a las democracias, a la integración regional, a la soberanía cultural de las naciones.

Pretendemos evidenciar esta realidad, no para crear un frente común contra España, a la que no consideramos nuestra enemiga. El problema es el monopolio, la utilización mercantil de la lengua y la consiguiente amenaza cultural que supone imponer el dominio de una variedad idiomática. España no es el enemigo, pero no solapamos la necesaria polémica que debemos establecer con sus órganos de difusión y comercialización de la lengua. Cuando el rey Juan Carlos le dice al nuevo director del Instituto Cervantes y ex presidente de la Real Academia: “¡Ocúpese de América!”, nosotros conocemos bien la naturaleza profunda de esa ocupación.

España, por lo demás, tiene todo el derecho del mundo a tener una política de Estado en relación con la lengua; lo insólito es que nuestro país no la tenga, cediéndole el “derecho a disfrutar bienes ajenos con la obligación de conservarlos, salvo que la ley autorice otra cosa”, según define “usufructo” el Diccionario de la RAE, al que le rendimos este pequeño tributo, apelando a sus propias definiciones.

V

El Cervantes, organismos como Fundéu (Fundación para el Español Urgente), y las expresiones y acuerdos de colaboración con las Academias Nacionales de la lengua, suelen indicar explícitamente el patrocinio de empresas e instituciones que las promueven: Iberia, BBVA, Banco Santander, Repsol, RTV, Agencia EFE, CNN en español, etc. Los efectos de esta ofensiva de dominio sobre la lengua son vastísimos y de compleja delimitación. Nos interesa destacar aquí, preliminarmente, el modo en que se han ido obstaculizando las vías de comunicación, encuentro e intercambio latinoamericano. Las corporaciones de medios y los monopolios editoriales en combinación con las instituciones y organismos de control de la lengua produjeron un creciente aislamiento cultural entre nuestros países, sólo revisado en el plano político, social y económico por los proyectos de integración regional (Unasur, Mercosur, ALBA), pero no suficientemente interrogado en el plano cultural. Hasta la década del ’70, en el período inmediatamente anterior a la generalización de modelos dictatoriales de gobierno en la región, la literatura latinoamericana produjo, al margen del llamado “boom”, acontecimientos relevantes de cruce e interrelación. Acontecimientos cuya medida no atañe meramente a los mecanismos editoriales de distribución o comercialización del libro, sino al campo de la lengua misma, a sus procedimientos y construcciones poéticas. Los lectores argentinos, no requeridos de esa abstracción de mercado que se presenta bajo la fórmula “español neutro”, incorporaron sin dificultad el conjunto de variedades de la lengua e inversamente el idioma de los argentinos fue asimismo recibido y conjugado por lectores mexicanos, cubanos, peruanos, chilenos o colombianos.

Aunque se trata de una especulación no del todo comprobable, si es cierto que la neutralidad que ahora persiguen las grandes corporaciones editoriales reporta mayores ganancias, es a la vez indudable que pone en funcionamiento un mecanismo de abierto empobrecimiento de la lengua. El programa de uniformización que está en curso es el correlato concluyente de la naturaleza general normativa y de las corrientes totalizadoras de esta etapa del capitalismo. Aun a pesar de sus pronunciamientos y sermones democratistas, el espíritu neoliberal procede de una difusa raíz totalitaria. Si conocimos sobradamente la bestialización económica del programa, sus efectos destructivos de vaciamiento político institucional y los daños generales causados sobre el tejido social, no menos preocupante, aunque de verificación más opaca, resulta el impacto que esa lógica impuso e impone sobre la lengua. Como en la parábola de la “carta robada”: sus alcances están a la vista y a la vez ocultos.

Lo que es cierto respecto del control corporativo de los medios de comunicación lo es también en el campo de la producción cultural, en el sector editorial, en el audiovisual, en la historia literaria reciente, en la traducción, en la enseñanza del español como lengua extranjera o en el amplísimo terreno de la educación pública. Por una parte enfrentamos la tarea de nombrar los efectos de estas políticas de la lengua, pero también, y sobre todo en condiciones de amenaza latente de restauración neoliberal, la necesidad perentoria de establecer una corriente de acción latinoamericana que recoja la pregunta por la soberanía lingüística como pregunta crucial de la época.

VI

Es tiempo, creemos, de sostener el camino de una lengua cosmopolita, a la vez, nacional y regional. Nuestro español, pleno de variedades, modificado en tierras americanas por el contacto con las lenguas indígenas, africanas y de las migraciones europeas, nunca fue un localismo provinciano. Fue lenguaraz y no custodio, es experiencia del contacto y no afirmación purista. Al menos, el que sostenemos como propio. En América latina se han macerado grandes escrituras al amparo de esa búsqueda: desde el ensayismo del peruano José Carlos Mariátegui, que pensaba que una cultura nacional surgía de la doble apelación al cosmopolitismo y al indigenismo, hasta la antropología del brasileño Gilberto Freyre, que vio en el portugués del Brasil una creación de los esclavos africanos. Pero también desde la lengua mixta y tensa de José María Arguedas, lengua que problematiza la herencia colonial, o el barroco americano de Lezama, definido como lengua de contraconquista, hasta la precisa intervención borgeana. Porque Borges, cuyo peso y búsquedas en estas discusiones son innegables, fue quien marcó el camino de una inscripción profundamente argentina de la lengua literaria y a la vez la desplegó como español universal.

Borges es el Cervantes del siglo XX: ésto es, el renovador mayor de la lengua, no sólo para su país natal sino para el conjunto de los hispanohablantes. Si en los años veinte buscó en la sonoridad de la criolledá la expresión idiomática propia, una década después descubría que no se trata de color local: que la lengua estaba en un tono, una respiración, una andadura. Lo hizo de modos polémicos y no poco cuestionables, como su carácter antiplebeyo y sus derivas conservadoras. Pero es el momento de recuperar, con su nombre, una apuesta que toma la suya como inspiración y al mismo tiempo debe modificarla.

Una apuesta, dijimos, a generar un estado de sensibilidad respecto de la lengua, que no se restrinja a una reflexión académica sino que enfatice sobre su dimensión política y cultural, y que se proyecte sobre las grandes batallas contemporáneas alrededor de las hegemonías comunicacionales y la democratización de la palabra. Una apuesta que por ahora imaginamos doble: la constitución de un foro de debates en el Museo del Libro y de la Lengua de la Biblioteca Nacional y el impulso a la creación de un Instituto Borges: un ámbito desde el cual producir una composición latinoamericana de estas cuestiones. Una institución que lleve este nombre, como episodio argentino de una política encaminada a la creación de una Asociación Latinoamericana de la lengua, forzosamente deberá considerar su acto de fundación también como un acontecimiento de la lengua, portador de su memoria viva, de su pasado escurridizo y de las adquisiciones que obtiene y puede perder en su camino. Un Instituto Borges puede ser una institución con sus actos de reunión y reconocimiento, pero también una inflexión para mantener la vida propia del horizonte lenguaraz en el que vivimos.

* Irene Agoff / Susana Aguad / Jorge Alemán / Fernando Alfón / Germán Alvarez / María Teresa Andruetto / Julián Axat / Martín Baigorria / Cristina Banegas / Silvia Battle / Diana Bellessi / Gabriel Bellomo / Carlos Bernatek / Emilio Bernini / Esteban Bértola / María del Carmen Bianchi / Alejandra Birgin / Esteban Bitesnik / Jorge Boccanera / Martín Bonavetti / Karina Bonifatti / José Luis Brés Palacio / Cecilia Calandria / Marcelo Campagno / Arturo Carrera / Albertina Carri / José Castorina / Gisela Catanzaro / Diego Caramés / Carlos Catuogno / Sara Cohen / Vanina Colagiovanni / Hugo Correa Luna / Américo Cristófalo / Sergio Chejfec / Gloria Chicote / Luis Chitarroni / Guillermo David / Oscar del Barco / Silvia Delfino / José del Valle / Marta Dillon / Ariel Dilon / Gabriel D’Iorio / Angela Di Tullio / Nora Domínguez / Víctor Ducrot / Juan Bautista Duizeide / María Encabo / Andrés Erenhaus / Vanina Escales / Ximena Espeche / Liria Evangelista / José Pablo Feinmann / Javier Fernández Míguez / Alejandro Fernández Moujan / Christian Ferrer / Gustavo Ferreyra / Ricardo Forster / Daniel Freidemberg / Silvina Friera / Mariana Gainza / Leila Gándara / Germán García / Gabriela García Cedro / Marieta Gargatagli / Laura Gavilán / Juan Gelman / Juan Giani / Horacio González / Mara Glozman / Ezequiel Grimson / Luis Gusmán / Liliana Heer / Sebastián Hernáiz / Liliana Herrero / Flora Hillert / Walter Ianelli / Cecilia Incarnato / Pablo Ingberg / Ezequiel Ipar / María Iribarren / Estela Jajam / Noé Jitrik / Mario Juliano / Lisandro Kahan / Tamara Kamenszain / Pedro Karczmarcyck / Mauricio Kartun / Alejandro Kaufman / Guillermo Korn / Laura Kornfeld / Daniel Krupa / Inés Kuguel / Gabriela Krickeberg / Juan Manuel Lacalle / Alicia Lamas / Ernesto Lamas / Daniela Lauría / Juan Laxagueborde / Daniel Link / Miguel Loeb / María Pía López / Javier Lorca / Federico Lorenz / Silvia Llomovate / Jorge Lovizolo / Silvia Maldonado / Ricardo Maliandi / Anahí Mallol / Margarita Martínez / Silvio Mattoni / Nora Maziotti / Ana Mazzoni / Juan Molina y Vedia / Graciela Morgade / Mariana Moyano / Vicente Muleiro / Daniel Mundo / Carolina Muzi / Gustavo Nahmías / Viviana Norman / Celia Nusimovich / Dante Palma / Cecilia Palmeiro / Fernando Peirone / Quique Pesoa / Ricardo Piglia / Pablo Pineau / Agustín Prestifilippo / Nicolás Prividera / Mercedes Pujalte / Alejandro Raiter / Carolina Ramallo / Gabriel Reches / Roberto Retamoso / Eduardo Rinesi / Matías Rodeiro / Martín Rodríguez / Emilio Rollié / Laura Rosato / Eduardo Rubinschik / Alejandro Rubio / Andrés Saab / Guillermo Saavedra / Florencia Saintout / Juan Sasturain / Silvia Scharzböck / Silvia Senz Bueno / Perla Sneh / Ricardo Soca / Isabel Steimberg / Eduardo Stupía / Daniel Suárez / Ximena Talento / Diego Tatián / Marcelo Topuzian / Javier Trímboli / Hugo Trinchero / Washington Uranga / Lía Varela / María Celia Vázquez / Miguel Vedda / Aníbal Viguera / Miguel Vitagliano / Adriana Yoel / Patricio Zunini.

Fuente

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=174170

Fuente Imagen

https://lh3.googleusercontent.com/lPPULRqBPVpsGgiPUHzVhc-IpvNxiR5qNeRZavr-DGzF2ebi3WnYFhDA4Q-l1gdOwNyAbw=s85

Comparte este contenido:
Page 1167 of 1650
1 1.165 1.166 1.167 1.168 1.169 1.650