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España: Educación propone que se avance más en competencias y no tanto en contenidos

Redacción: El Diario Montañés

La Consejería, que ya trabaja con los centros para adaptar el curso, se reunió ayer con la Junta de Personal, que censuró los «recortes» de plantilla.

La Consejería de Educación y la Junta de Personal Docente (integrada por STEC, ANPE, TU, CC OO, UGT y CSIF) mantuvieron ayer una larga videoconferencia. Dejaron de lado el calendario de 2021, ya que las consecuencias de la crisis sanitaria se imponen. Hubo, entre otros, dos asuntos de peso: avance de materia y merma de plantilla.

Marina Lombó anunció que su Consejería defenderá ante el Ministerio, en la Conferencia Sectorial del día 15, que, de adelantarse materia, el avance se centre en competencias y no en contenidos. Cantabria espera que la Sectorial termine con consenso. En cualquier caso, Educación ya ha empezado a tratar con los centros este asunto. En dos documentos girados a los centros -uno sobre ESO, otro sobre Bachillerato y EBAU-, propone que el avance sea «a un ritmo adecuado», sin obviar la «equidad» y asumiendo que, en estas circunstancias excepcionales, la adquisición de competencias prime sobre la de contenidos. En Bachillerato, Educación propone «una mirada más holística y más centrada en las competencias». Plantea, por tanto, la posibilidad de sustituir los exámenes tradicionales por trabajos, proyectos de investigación o cuestionarios, y que en la calificación final tengan más peso esas tareas y la actitud del alumnado.

La evaluación y los criterios de recuperación de etapas suspensas se adaptarán, y se reforzará la «coordinación docente» y la acción tutorial. La Consejería indica que se trabaja, además, para adaptar la EBAU a las nuevas fechas, a contenidos ya vistos en clase o a que haya mayor opcionalidad en las preguntas. Por otro lado, en ESO plantea adaptar evaluación y contenidos (incide en las competencias), y medidas como suprimir aspectos que puedan adquirirse en otros cursos.

La Junta de Personal propone retomar, vía telemática, el sistema de llamamiento semanal y cubrir las sustituciones, ahora paradas

Acerca de la plantilla, la Junta rechazó los últimos movimientos de la Consejería porque son recortes «inadmisibles» en la enseñanza pública. ¿Cuáles identifica? El despido de más de 50 docentes de apoyo en FP, la ausencia de sustituciones, y el proyecto de plantillas y arreglo escolar para el curso próximo («El saldo entre supresiones y creaciones de plazas es negativo»: 30 plazas menos, indica la Junta, pérdida que la Consejería achaca al «descenso demográfico»). Entre otras medidas, la Junta propone retomar el sistema de llamamientos telemáticos semanales para cubrir sustituciones, como se ha hecho a lo largo del curso.

Fuente: https://www.eldiariomontanes.es/cantabria/educacion-propone-avance-20200409214128-ntvo.html

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OCDE: la tecnología puede potenciar la labor de los buenos profesores, pero no los va a sustituir

PrensaIE

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) está analizando el impacto que tiene la tecnología sobre los estudiantes y sus resultados educativos ahora que millones de centros educativos han cerrado en más de 140 países para evitar la propagación de la COVID-19, al tiempo que reconoce lo mucho que aportan los docentes al proceso educativo.

Las oportunidades de aprendizaje en línea están en auge en todo el mundo, ya que son muchos los docentes que recurren a la tecnología para comunicarse con sus alumnos. Más de 1500 millones de estudiantes se ven afectados por el cierre de los centros educativos decretado por los Gobiernos y los docentes están intentando usar la tecnología para seguir enseñando y dar continuidad al proceso de aprendizaje.
«El aprendizaje en línea ha pasado de ser una actividad deseable ajena al programa de estudios a ser la salvación de la educación», indica Andreas Schleicher, director de la Dirección de Educación y Competencias de la OCDE.
Condiciones desiguales 
En un informe nuevo, PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos) 2018, la OCDE analiza hasta qué punto los centros educativos y los estudiantes están preparados para hacer uso del aprendizaje a distancia.
Los datos indican que la brecha tecnológica es uno de los principales obstáculos en este contexto. En Dinamarca, Eslovenia, Noruega, Polonia, Lituania, Islandia, Austria, Suiza y los Países Bajos, más del 95 % de los estudiantes afirman que tienen un ordenador que pueden usar para estudiar. En Indonesia este porcentaje asciende solo al 34 %. En los Estados Unidos de América, prácticamente todos los jóvenes de 15 años de familias acomodadas afirmaron tener un ordenador con el que trabajar, mientras que casi un 25 % de aquellos procedentes de entornos desfavorecidos indicaban lo contrario. Es probable que estas diferencias se agudicen, ya que, en todas las sociedades, quienes se ven afectados por los despidos y la recesión son las personas más desfavorecidas y sus familias.
Acceso desigual a los recursos 
«La mayoría de sistemas educativos incluidos en la última ronda del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE no están preparados para aprovechar las oportunidades que ofrece el mundo del aprendizaje digital», concluye el informe. Tener acceso a lugares tranquilos para estudiar, a internet e incluso a un ordenador son variables que determinan el éxito del aprendizaje en línea y que difieren enormemente entre países. Entre otros elementos que también influyen está la infraestructura, y muchos centros educativos carecen de un ancho de banda y de programas adecuados. Son muchos los docentes que no tienen la formación requerida en nuevas tecnologías que les permitiría adaptar su forma de enseñar a los métodos en línea en unos pocos días o semanas tal y como requieren las circunstancias actuales. Asimismo, muchos centros educativos carecen de la cantidad necesaria de trabajadores de asistencia técnica cualificados.
La función de los centros educativos 
En el plano social, el estudio determina que los centros educativos son esenciales para crear unas relaciones sociales eficaces entre las familias, los docentes y los estudiantes, «especialmente en el caso de quienes carecen de la resiliencia, las estrategias de aprendizaje o el compromiso para aprender por su propia cuenta». Por lo que respecta a los docentes, el estudio no deja lugar a dudas: «La tecnología puede potenciar la labor de los buenos profesores, pero no los va a sustituir.
Fuente: https://www.ei-ie.org/spa/detail/16717/ocde-la-tecnolog%C3%ADa-puede-potenciar-la-labor-de-los-buenos-profesores-pero-no-los-va-a-sustituir
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Alemania: el sindicato quiere que se escuche la voz de los docentes en la nueva legislación sobre el coronavirus

Europa/Alemania/PrensaIE

Un nuevo proyecto de ley en respuesta a la c en Renania del Norte-Westfalia (NRW) tendrá repercusiones en las escuelas y en la formación de los docentes –el sindicato de la educación alemán VBE afirma que es necesario que los docentes participen en la toma de decisiones.

El proyecto de ley, que se aprobará en el parlamento estatal esta semana, “permite que el Ministerio de Educación pueda reaccionar ante diversos escenarios que podrían presentarse en función de la evolución de la situación. Esto resulta comprensible y pragmático en la situación actual. Sin embargo, estas decisiones deben tomarse con la participación de la comunidad académica en la medida de lo posible”, dice Stefan Behlau, presidente estatal de VBE NRW. VBE es miembro de la Internacional de la Educación.

Nuevas normas para la concesión de títulos y los exámenes

Behlau añadió que los cambios propuestos en los procedimientos deberían introducirse en estrecha coordinación con los docentes. “El objetivo debe ser lograr un amplio consenso tanto con respecto a las decisiones relativas a los cambios como a la manera de conceder diplomas oficiales. Debe quedar claro que, además de las importantes cuestiones relativas a los exámenes finales y el Abitur (bachillerato alemán), también está en juego la educación escolar de todos los alumnos”.

La formación docente

El sindicato ha alertado de las consecuencias que tendrá la crisis a medio plazo en la formación y retención de los docentes. “El coronavirus también tiene un impacto en la formación de los docentes. Redunda en interés de todos que los docentes en formación actualmente afectados puedan obtener un título válido sin que tengan demasiados impedimentos y que además la calidad no se vea perjudicada. Después de la crisis, estos docentes seguirán siendo sumamente necesarios, tal vez incluso con más urgencia que nunca”.

¿Qué va a suceder después de la crisis?

Behlau recalca que habrá extraer lecciones de la crisis, especialmente en lo que se refiere a la escuela y al sector educativo. “Es probable que la cuestión de la educación en el mundo digital adquiera una faceta adicional y se desarrolle aún más, lo que acompañaremos con nuestro habitual enfoque constructivo y crítico”, dice el presidente regional de la VBE.

Fuente: https://www.ei-ie.org/spa/detail/16715/allemagne-le-syndicat-souhaite-que-la-voix-des-enseignant%E2%88%99e%E2%88%99s-soit-prise-en-compte-dans-la-nouvelle-loi-sur-le-coronavirus

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Coronavirus hoaxes spread fear of Madrileños in southern Spain

Europe / Spain / 08/04/2020 / Author: EVA SAIZ / Javier Arroyo/ Source: english.elpais.com

Local mayors have had to refute fake messages warning villagers that ill families from the capital have arrived in town to get away from the center of the epidemic.

“Families, be careful because there’s a man from Madrid who lives on Azahín street who’s got the virus.” This was the first sentence from a voice message sent via the WhatsApp messaging service last weekend by a resident of Cazalla de la Sierra, in Seville province.

The voice recording was quickly shared in this municipality of no more than 5,000 inhabitants nestled in the mountains of Seville province, where the mayor recently explained that everyone is keeping close tabs on who goes in and out of town, and reporting any “suspicious” movements to the police.

Although Mayor Sotero Martín has since made a statement stressing that the WhatsApp message is a fabrication, the hoax did nothing to improve the mood in a village that is angry at the fact that many Madrileños initially fled to their holiday homes to escape the main epicenter of the coronavirus epidemic in Spain.

On March 14, the Spanish government declared a state of alarm and confined people to their homes. The police have since stopped scores of Spaniards attempting to drive to their second residences in various parts of the territory.

Like Cazalla, many villages in Andalusia – and elsewhere in Spain – that once welcomed visitors are now taking unilateral steps to keep out unwanted outsiders. This includes erecting physical barriers on access roads.

“The situation has calmed down, but the arrival of Madrileños during the state of alarm has created a lot of concern,” explains Cazalla’s mayor, Sotero Martín.

A truck creating a roadblock to keep visitors out of Setenil de las Bodegas, in Cádiz province.
A truck creating a roadblock to keep visitors out of Setenil de las Bodegas, in Cádiz province.

“They show up here, thinking this is a virus-free zone because we are in the middle of the mountains, but we are subjected to the same rules as everyone else,” he adds. “Measures have been taken and there are increased road checks to stop travelers coming from Madrid.”

Martín says that before the confinement orders were issued, some Madrid residents had already shown up in town. These included an elderly couple who came because the husband, a native of Cazalla, thought the mountain air might be good for his wife, who was experiencing respiratory problems. She has since passed away, although there is no confirmation of whether she had the coronavirus.

“We have nothing against people coming here from Madrid; many of them have relatives here, and we need them because we are part of Spain’s underpopulated areas, but they also need to understand that we want people to act responsibly,” says Martín.

More hoaxes

The fear of Madrileños is spreading. Another hoax involving an alleged family from Madrid whose members are ill has made the rounds in Turre, in Almería province. The mayor, Martín Morales Fuentes, was forced to to issue a statement on Facebook admitting that some neighbors had filed a complaint over an occupied holiday apartment. The statement added that both the Civil Guard and local police are investigating how long the occupants have been there, and asked government authorities to either expel them or ensure they remain “confined and under tight control.” The mayor has denied that the occupants of this apartment have tested positive for the coronavirus.

And in Aguilar de la Frontera, in Córdoba province, a message made the rounds last week claiming that a well-known family from Madrid was in town. The mayor, Carmen Flores, was forced to make a statement and apologize to the family, whose members are in fact in Madrid, observing the confinement orders – and now also considering whether to take legal action against the individuals who started the rumor.

English version by Susana Urra.

Source and image:  https://english.elpais.com/society/2020-04-07/coronavirus-hoaxes-spread-fear-of-madrilenos-in-southern-spain.html

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Once plataformas nórdicas de educación online gratuitas y en español

Noticia/09 Abril 2020/semana.com

Ocho países del norte de Europa, que suelen liderar los escalafones educativos, liberaron sus sitios de enseñanza digital a raíz de la crisis del pandemia.

Los números son alarmantes: en el mundo ya hay más de 1.500 millones de estudiantes sin poder asistir a clases por la pandemia de covid-19, según la Unesco. Eso equivale al 91% del total de estudiantes inscritos en un total de 188 países.

Ante ello, los centros educativos de forma particular o los países de forma general intentan ofrecer alternativas online para seguir educando de forma remota.

Y si hay un país con un excelente sistema educativo y experiencia digital es Estonia. En 2014, esta pequeña nación comenzó una transformación tecnológica de su sistema educativo que la convirtió en el número uno de Europa en las pruebas Pisa, siendo superado a nivel global solo por China, Singapur y Macao.

“Tenemos una serie de soluciones que dan un apoyo completo al aprendizaje a distancia. Estamos listos para compartir las mejores prácticas y soluciones de Estonia con los países que lo necesitan”, dijo Mart Laidmets, secretario general del Ministerio de Educación e Investigación del país, a mediados de marzo.

Tras el ejemplo de Estonia, que dejó gratis sus herramientas online, otros siete países nórdicos se sumaron a la iniciativa en los siguientes días.

Así Dinamarca,Finlandia, Islandia, Letonia, Lituania, Noruega y Suecia, que también suelen liderar los rankings educativos, pusieron a disposición de la comunidad internacional sus plataformas de enseñanza digital.

El elogiado modelo educativo nórdico, además de contar con una fuerte financiación estatal, se basa en el concepto de “bildung”. Lene Rachel Andersen y Tomas Björkman, en su libro ‘El secreto nórdico‘ (2017), explican que «bildung es la forma en que el individuo madura y asume una responsabilidad personal cada vez mayor hacia la familia, amigos, conciudadanos, sociedad, humanidad, nuestro mundo y el patrimonio mundial de nuestra especie, mientras disfruta de libertades personales, morales y existenciales cada vez mayores».

La lista de herramientas online de los países nórdicos, publicada bajo el título «Education Nation» (nación educativa) y recomendada por Unesco, contiene más de 40 opciones. En BBC Mundo elegimos las 11 que están disponibles en español o no tienen idioma alguno.

Videojuego social con el que los niños pueden aprender matemáticas a la distancia, mientras los docentes reciben datos de su desempeño.

Nivel: educación primaria.

Videojuego de lógica o puzzle para aprender los conceptos básicos de programación de forma orgánica.

Nivel: educación general.

Plataforma para tomar cursos basados en juegos o para que los docentes enseñen con sus propios videojuegos, incluyendo hasta evaluaciones.

Nivel: educación superior.

Cursos para aprender a programar en lenguajes reales de código con una estética de videojuego.

Nivel: educación general.

Plataforma para que los docentes puedan enseñar matemáticas, asignando ejercicios a los estudiantes y analizando sus fortalezas y debilidades individuales.

Nivel: educación primaria.

Plataforma para que los niños creen videos en equipo y a la distancia con objetivos específicos establecidos por los docentes.

Nivel: educación general.

Colección de materiales educativos innovadores que incluye videos, actividades para imprimir, aplicaciones y más.

Nivel: primeros años.

Plataforma de aprendizaje de idiomas que adapta los cursos a las necesidades del alumno. Los docentes también pueden crear sus propias aulas virtuales.

Nivel: educación secundaria.

Programa de intercambio digital para docentes que enseñan inglés o español y desean que sus alumnos practiquen con nativos de la lengua.

Nivel: educación secundaria.

Herramienta que permite a los docentes diseñar videojuegos con tareas y retos que los estudiantes deben resolver para ganar puntos.

Nivel: educación general.

Plataforma de aprendizaje de idiomas que enseña palabras y oraciones basadas en su relevancia estadística.

Nivel: educación general.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/plataformas-de-educacion-online-gratuitas-y-en-espanol-que-los-paises-nordicos-liberaron-por-la-pandemia/662202

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Entrevista a Bertrand Badie: ¿Quién gestionará políticamente el miedo?

Por: Eduardo Febbro

La impotencia de las potencias, la disputa por capitalizar el miedo, la crisis de Europa, los esfuerzos de China por sacar provecho de su lucha contra la pandemia y la expansión del virus hacia el Sur: estos son algunos de los temas en juego en la «geopolítica del coronavirus». El destacado académico Bertrand Badie los analiza en esta entrevista.

El trastorno planetario provocado por la propagación del Covid-19 no tiene espejos en la historia. Siete años después de que China pusiera en marcha su programa más ambicioso de reconquista del mundo reactualizando el mito de la Ruta de la Seda, esa ruta se convirtió en un sendero de muerte. En 2013, Beijing desplegó una red de infraestructuras repartida por los cinco continentes mediante comunicaciones marítimas y ferroviarias entre China y Europa, pasando por Kazajistán, Rusia, Bielorrusia, Polonia, Alemania, Portugal, Francia o el Reino Unido. El sueño de 1.000 millones de dólares dio lugar a la tercera extinción del siglo XXI: la primera fue financiera, con la crisis bancaria de 2008; la segunda fue la extinción de las libertades cuando el ex-analista de la Central de Inteligencia Americana (CIA) Edward Snowden reveló la extensión y la profundidad del espionaje planetario orquestado por Estados Unidos y sus agencias de seguridad; la tercera es sanitaria.

Ya nadie se pregunta hacia dónde va el mundo sino, más bien, si mañana habrá un mundo. Las máscaras del tecnoliberalismo y su construcción global, es decir, la globalización, se han caído. La máscara, ese objeto tan precioso para sobrevivir, se volvió el revelador del abismo mundial; sin máscaras se corrió el telón de la ausencia de consenso a escala europea para enfrentar la crisis sanitaria y financiera, o pactar ordenadamente el cierre de las fronteras; sin máscaras, la Organización Mundial de la Salud (OMS), supuestamente a cargo de la salud del planeta, demostró que era un gigante burocrático sin incidencia en la realidad; sin máscaras, la cooperación internacional apareció como una ficción desesperada. Las divergencias entre estadounidenses y europeos nunca fueron tan insuperables, tanto como las que atraviesan a los Estados que componen la Unión Europea. Entre insultos, incomprensión, golpes bajos y visiones antagónicas entre la preservación de la vida o la salud o la de la economía y las finanzas, los dirigentes de las potencias sobresalieron por su incapacidad para diseñar un horizonte.

El mundo que existía desde la Segunda Guerra Mundial dejó de respirar. Donald Trump enterró el multilateralismo heredado del siglo XX, mientra el coronavirus ponía la cruz sobre un sistema internacional que de «sistema» solo tenía el nombre.

Muchos de estos acontecimientos han sido anticipados por Bertrand Badie a lo largo de una obra consagrada a las relaciones internacionales. Profesor en Sciences Po París y en el Centro de Estudios e Investigaciones Internacionales (CERI), Badie desarrolló una obra del otro lado de los consensos. En 1995 se adelantó en La fin des territoires [El fin de los territorios], en 1999 exploró cómo sería Un monde sans souveraineté [Un mundo sin soberanía] y en 2004 empezó a tejer el análisis sobre la inercia de los poderosos, es decir, la impotencia de los potentes y publicó L’Impuissance de la puissance. Essai sur les incertitudes et les espoirs des nouvelles relations internationales. Los ensayos siguientes lo acercaron a la configuración actual: El tiempo de los humillados. Una patología de las relaciones internacionales y Diplomacia del contubernio. Los desvíos oligárquicos del sistema internacional (ambos editados por la Universidad Nacional de Tres de Febrero). En esta entrevista, realizada en plena crisis mundial, el profesor le sigue los pasos a un mundo que se cae y esboza los contornos del próximo.

Hemos cambiado de paradigma con esta crisis sanitaria. Usted sugiere que, desde ahora, la seguridad de los Estados ya no es geopolítica sino sanitaria.

Así es, y hay un conjunto de cosas. Están la seguridad sanitaria, la seguridad medioambiental, la seguridad alimentaria y la seguridad económica. Conforman varias seguridades que ya no son militares sino de naturaleza social. Se trata de un gran cambio con respecto al mundo de antes. En este momento, por primera vez en la historia, estamos descubriendo la realidad de la globalización. Este descubrimiento no atañe a los Estados, sino que toca a cada individuo. Esto es lo nuevo. En la historia, es raro que los individuos aprendan en directo, en su propia carne, en su vida cotidiana, cómo son realmente las transformaciones de la vida internacional. Antes estaban las guerras para acercar este aprendizaje, pero las guerras afectaban indirectamente a la población. Aquí, todo el mundo está afectado. Podemos entonces esperar un cambio de la visión del mundo y de los comportamientos sociales. Esta tragedia puede conducir a una transformación brutal de la visión que tenemos del mundo y de nuestro medio ambiente. Tal vez, se dejarán de lado todos los viejos esquemas, es decir, los esquemas como el de la concepción militar y guerrera de la seguridad, entiéndase, un mundo fragmentado entre Estados-nación en competencia infinita y una concepción de las diferencias que remite siempre a esa dualidad de la vida entre amigos y enemigos. Hoy ya no hay amigo o enemigo sino asociados que están expuestos a los mismos desafíos. Esto cambia completamente la gramática de la sociología y de la ciencia de las relaciones internacionales. El otro ha dejado de ser un rival, el otro es alguien de quien dependo y que depende de mí. Esto nos debe conducir hacia otra concepción de las relaciones sociales y de las relaciones internacionales, en la que estoy obligado a admitir que, para ganar, necesito que el otro gane; tengo que admitir que, para no morir, necesito que el otro no caiga enfermo. Esto es algo completamente nuevo.

Sin embargo, los desacuerdos entre los Estados nunca habían sido tan abismales. Las relaciones entre Europa y Estados Unidos han empeorado con esta crisis sanitaria mientras que, dentro de la Unión Europea, los antagonismos se han profundizado en el momento más dramático de la humanidad.

En la situación actual nos encontramos con desacuerdos entre Estados Unidos y el resto del mundo a los que ya estamos acostumbrados. Pero también vemos profundos desacuerdos dentro de Europa con, por ejemplo, el rechazo de Alemania a los famosos «coronabonos», es decir, la mutualización de las deudas. Ese será justamente el gran enigma cuando salgamos de la crisis. Seguimos estando coyunturalmente en un esquema de desacuerdos enormes y de competencia tal vez más agudos que antes. Pero eso es porque estamos en una situación de urgencia y, en estos casos, el reflejo natural es esconderse detrás de un muro, cerrar las puertas y las ventanas. Podemos esperar que el miedo suscitado por esta crisis conduzca a que se reconozca que no será viable enfrentar en forma duradera este tipo de nuevo desafío sin una profunda cooperación internacional. Es comprensible que los desacuerdos y la competencia entre los Estados sean densos en medio del incendio. Sin embargo, es necesario entender que, a corto plazo, habrá que cambiar de programa.

Queda entonces la tarea de redefinir una nueva geopolítica.

La geopolítica ha muerto. La visión tradicional, geográfica, de las relaciones internacionales no vale más porque estamos en un mundo unido. La realidad ha dejado de ser la confrontación entre regiones del mundo y Estados para volverse la capacidad o la incapacidad de gestionar la globalización.

El colapso sanitario explotó en un mundo ya muy trastornado por el surgimiento casi planetario de movimientos sociales y por la redefinición de las propuestas políticas marcadas por la nostalgia nacionalista. Las tres figuras emergentes de este contexto son los negacionistas de la pandemia: Donald Trump, Boris Johnson y Jair Bolsonaro.

La pandemia intervino en un contexto doble que no se debe olvidar. El primero es el ascenso vertiginoso del neonacionalismo en diferentes latitudes: en Estados Unidos, Gran Bretaña, Brasil, Europa e incluso en los países del Sur. Ese nacionalismo lleva a los dirigentes en el poder a promover o halagar a las opiniones públicas fomentando la ilusión de una respuesta nacional o de protección frente a los peligros. Ello agrava la situación porque esta tentación demagógica viene a complicar la gestión multilateral de esta crisis. El segundo contexto remite a que recién salimos de un año 2019 absolutamente excepcional. 2019 fue el año en que se dieron una multitud de movimientos sociales a través del mundo: América Latina, Europa, Asia, África, Oriente Medio. Estos movimientos sociales reclamaban lo mismo: un cambio de políticas. Las revueltas sociales denunciaban el neoliberalismo y la debilidad de la respuesta de los Estados y, también, de las instituciones y de las estructuras políticas. Hoy, para los Estados, la gran dificultad se sitúa en el hecho de que tratan de responder a corto plazo y con un perfil nacionalista mientras que, al mismo tiempo, cuentan con muy poca legitimidad en el seno de sus sociedades. La consecuencia de este esquema han sido las dudas, los tanteos y la ineficacia demostrada por los gobiernos. Una situación semejante obligará a cambiar la gramática de los gobiernos.

Hay, en toda esta tragedia, una contradicción cruel: justo antes de la crisis sanitaria, China se encontraba en plena expansión. En 2013 empezó a reactualizar el mito de la Ruta de la Seda y para ello desplegó una impresionante red de comunicación y de infraestructuras a través del mundo. Pero esa Ruta de la Seda mutó en ruta de la muerte.

Es cierto y hay dos puntos esenciales. En primer lugar, esta crisis que se inició en Wuhan golpeó muy fuerte a la economía china y, diría, a la propia credibilidad de los políticos chinos y sus políticas. La crisis también reveló las debilidades del sistema chino. No olvidemos que el virus nació debido a la fragilidad del sistema sanitario y alimentario de China: el coronavirus nació en esos mercados que no responden a las reglas elementales de higiene. Fue la base de su propagación. La credibilidad china se vio disminuida debido a esta fragilidad sanitaria. Al mismo tiempo, hay una paradoja: China ingresó antes que nadie en esta crisis, pero también salió de ella antes que los demás y de forma eficaz. No estoy seguro de que Europa tenga la misma capacidad de reacción que China. Salvo si, por desgracia, China conoce una segunda ola de contaminación, es muy probable que esté de pie cuando Estados Unidos y los países de Europa sigan de rodillas. China está tratando de probarlo enviando médicos y equipos y ofreciendo ayuda a los países que están en plena tormenta. Esto puede significar que cuando nosotros continuemos peleando contra el virus China se habrá levantado y tendrá, entonces, una ventaja frente a las viejas potencias.

A lo largo de esta crisis hemos asistido a una suerte de geopolítica de chez zoi, es decir, una geopolítica de casa para adentro. Cada país se concentró en su problemática cuando el imperativo no era financiero como en la crisis de 2008, sino sanitario.

La urgencia es doble. Es sanitaria ahora y será económica y financiera muy rápidamente. El problema radica en que Europa ha sido la primera víctima del coronavirus. Europa fue el primer muerto. Todos los reflejos que se esperan de Europa están ausentes. La primera intervención de Christine Lagarde, la directora del Banco Central Europeo (BCE), fue catastrófica. Hasta llegó a invitar a los Estados a que se las arreglaran por su cuenta. Luego, la respuesta de la Comisión Europea resultó igualmente débil. El desacuerdo entre los principales países europeos (Alemania, Francia, España, Italia, Países Bajos) en torno de la gestión de la mutualización de las deudas muestra hasta qué punto se carece de un resorte europeo. Luego de la Segunda Guerra Mundial, Europa se construyó por primera vez en su historia porque los europeos tenían miedo de una tercera guerra mundial y sabían que no podría reconstruirse ni salir de las ruinas únicamente con el esfuerzo nacional. Por eso se eligió una reconstrucción colectiva. Hoy, como todas esas metas han sido alcanzadas, la dinámica europea ha dejado de existir. No obstante, es precisamente allí donde está la clave de su porvenir. El miedo que los europeos tenían en 1945 lo vuelven a sentir ahora con el coronavirus. Los europeos van a descubrir que esa necesidad de reconstrucción que había en 1945 persistirá en cuanto salgamos de este drama sanitario. Tal vez, la conjugación de estos dos factores conduzca a que Europa renazca al final de esta crisis. Pero claro, cuando llegue ese momento habrá que cambiarlo todo.

Aunque los paralelismos puedan resultar tramposos, muchos analistas trazan un paralelo entre la situación actual y la crisis de 1929. Luego de aquella hecatombe vino la Segunda Guerra Mundial y, justo antes, el ascenso del nacionalismo. ¿Acaso el virus no podría volver a fecundar un contexto semejante?

Es demasiado pronto para saber cómo serán las consecuencias. Las cosas pueden ir en los dos sentidos. Pero quisiera igualmente señalar que, antes del fascismo y el nazismo, el primer resultado de la crisis de 1929 fue el keynesianismo y Franklin D. Roosevelt, es decir, la reorientación de la economía mundial que permitió su salvación. No hay que tener una visión exclusivamente pesimista sobre los efectos de esta crisis. Creo que todo dependerá de la manera en que el miedo actual evolucione y de cómo ese miedo sea gestionado políticamente. Si el miedo desaparece rápidamente, se corre el riesgo de que volvamos a comenzar con el viejo sistema. Si el miedo perdura, tal vez esto nos conduzca hacia las transformaciones que necesitamos. Sin embargo, desde ahora, se plantea el gran problema de la gestión política del miedo. ¿Quién se hará cargo? Seguramente, la extrema derecha utilizará ese miedo como recurso electoral explicando que es urgente reconstruir las naciones, los Estados y restaurar el nacionalismo. No obstante, la extrema derecha no es la única oferta política existente.

Sí, pero ya antes de esta crisis la extrema derecha se erigió como planteo político reestructurado y con mucha legitimidad.

Hay mucho de eso. Si se observan los Estados europeos, todos tienen un sistema político descompuesto. En Francia no hay más partidos políticos, en Alemania la socialdemocracia no cesa de debilitarse mientras que los demócrata-cristianos de la canciller Angela Merkel están sumidos en una crisis, en Italia la democracia cristiana y el Partido Comunista desaparecieron, e incluso en Gran Bretaña el sistema partidario que antaño estaba tan bien estructurado ya no existe más. Estamos en plena recomposición política. La versión optimista quiere que esta recomposición política desemboque en el nacimiento de partidos con capacidades de llevar las riendas de la globalización. De hecho, actualmente, ningún partido político sabe qué es la globalización. Tal vez advenga un keynesianismo político. Por el contrario, el horizonte negativo sería que esa recomposición no se lleve a cabo.

En uno de sus últimos libros y, más recientemente, cuando estallaron las insurgencias sociales en 2018 y 2019, usted planteó que estábamos ingresando en el segundo acto de la globalización. ¿Acaso esta crisis no ha barrido con ese segundo acto?

No, para nada, es el mismo. No hay que disociar lo que ocurrió en 2019 de lo que está pasando ahora. Es lo mismo, es decir, el redescubrimiento angustiado de una urgencia social. Ese es el segundo acto de la globalización, el cual consiste en distinguir globalización de neoliberalismo, es decir, dejar de confiarle al mercado la gestión exclusiva de la globalización. En el curso de este segundo acto se trata de construir una globalización humana y social. Estas fueron las demandas de 2019 y los mismos reclamos vuelven ahora con urgencia ante la crisis del coronavirus. Si somos optimistas, podemos esperar que esta crisis termine por acelerar el advenimiento del segundo acto de una globalización humana y social. De lo contrario, cabría pensar que la catástrofe sanitaria no hizo sino complicar y atrasar la marcha hacia la segunda secuencia.

2019 nos mostró a una humanidad ligada por lo que usted llamó un perfil intersocial. ¿Persiste aún esa dimensión de conexión, de diálogo y de compenetración entre identidades sociales?

Sí, claro, tanto más cuanto que esta crisis nos revela que las relaciones intersociales se vuelven determinantes a través del planeta. Estas relaciones intersociales son incluso más importantes que las relaciones entre los Estados, los gobiernos o los militares. El porvenir del planeta está en las interacciones sociales, en la tectónica de las sociedades, es decir, en esa capacidad propia de las sociedades para interactuar entre ellas más allá de la voluntad de los gobiernos.

Uno de los ejes constantes de su reflexión ha sido plantear la forma en que, en las relaciones internacionales modernas, es el Sur quien fija la agenda del Norte y, también, cómo ello desembocó en una representación geopolítica marcada por la impotencia de los poderosos. El coronavirus ha dejado al desnudo esa impotencia.

¡Estamos más que nunca en ese esquema!. Estamos viendo cómo los instrumentos clásicos de la potencia no pueden hacer absolutamente nada frente al coronavirus. Estados Unidos, que es la superpotencia de las potencias, conoce una propagación de la infección superior a la de China y Europa. Hemos dejado de estar en el registro de la potencia. Los recursos clásicos de la potencia nada pueden hacer. Debemos pasar ahora de la potencia a la innovación. Solo ganaremos si convertimos la vieja concepción de la potencia en capacidad de innovación para encontrar nuevos tratamientos, una vacuna, así como los medios técnicos capaces de remodelar la globalización para que esta no sea, como hoy, una fuente de dramas. Estamos ante un nuevo umbral de la historia.

Un nuevo umbral con un interrogante dramático: ¿qué ocurrirá cuando el coronavirus se expanda en los países del Sur carentes de toda estructura sanitaria?

Esa eventualidad anuncia una catástrofe. Si la pandemia llega al Sur, será todavía más dramática y lastimará más profundamente al planeta entero. Ello prueba que los centros de gravedad de nuestra historia y de nuestro porvenir están en el Sur. El auténtico momento de la verdad se planteará cuando África se vea confrontada masivamente a esta tragedia.

Se han caído tantas máscaras con esta crisis global. La búsqueda de una vacuna, por ejemplo. Cada país la elabora por su cuenta: Francia, Estados Unidos, Rusia, China, Cuba. Y en el medio está el espectáculo indecente de la OMS: no tiene voz, ni influencia, ni capacidad alguna de organizar acciones coordinadas. Se ve como un monstruo vacío y burocrático.

Este tipo de anarquías son frecuentes en las situaciones de urgencia porque se establece una competencia entre un conjunto de actores que trata, más o menos sinceramente, de encontrar un remedio. Es algo paradójicamente normal porque así se estimula y se aceleran las investigaciones. Ahora claro, si estuviésemos en un mundo ordenado, la OMS habría debido encargarse de la definición de los protocolos de investigación y de los protocolos terapéuticos. Pero la OMS se ha vuelto alguien que cada tarde lee comunicados carentes de interés. Pero la naturaleza humana termina siempre por triunfar. El problema consiste en saber qué sacrificio habrá que hacer para todo esto. Un muerto es un muerto de más y ahora vamos ya por miles de muertos. Pienso que la humanidad renacerá de todo esto más fuerte y más consciente.

Fuente e imagen: https://nuso.org/articulo/entrevista-bertrand-badie-febbro-coronavirus-geopolitica-capitalismo/

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Crisis económica por el coronavirus impactará sobre los más pobres, alerta Cáritas

Europa/Italia/08/04/2020/Autor y fuente: acento.com.do

Roma, Italia.- Caritas Internationalis advirtió de que la crisis económica derivada de la pandemia «impactará sobre los más pobres» e instó a la comunidad internacional a «estar preparados para implementar medidas que ayuden a las personas a construir sus vidas».

En una rueda de prensa telemática desde Roma, el secretario general de Caritas Internationalis, Aloysius John, expresó su preocupación sobre cómo afectará la crisis sobre los más pobres y los países menos desarrollados.

«Estamos en medio de una tragedia mundial histórica sin precedentes creada por la pandemia del coronavirus. En este momento crítico, Caritas Internationalis se está organizando para acompañar, movilizar recursos, apoyar y ayudar a los afectados por el virus y también aquellos que se ven afectados indirectamente debido a las consecuencias sociales y económicas de la pandemia», explicó.

Se detuvo, sobre todo, en el impacto económico global que esta teniendo la pandemia con «cientos de miles de personas sin trabajo debido al encierro y la desaceleración de la economía global».

«Estamos ante una crisis importante que no se parece a ninguna otra crisis que hayamos conocido. Es global, afecta a todos y no se salva a ningún país. Es un gran desafío», dijo el secretario de Caritas Internationalis que aseveró que esta situación llama a la «solidaridad global».

Las 165 Caritas nacionales han puesto en marchas varios programas y medidas para apoyar a las poblaciones afectadas y por ejemplo en India se han suministrado más de 72,000 botellas de desinfectante, más de 400.000 mascarillas y 64.000 kits para higiene personal

Por ello, adelantó que la preocupación mayor en estos momentos de este organismo católico es «preparar a los países más pobres de África, Asia, América Latina y Oriente Medio» y sobre todo a «los migrantes, los solicitantes de asilo y los desplazados, que también se encuentran en condiciones vulnerables y ya están afectados por la pérdida de medios de subsistencia, precarias condiciones de vida y también falta de necesidades básicas».

Otra de las preocupaciones de Caritas Internationalis es la situación humanitaria en Sudán del Sur y África Central, «donde un brote de la pandemia podría conducir a un gran desastre humanitario en estos países, ya frágiles debido a la continua guerra y violencia.»

Y ante ello pidieron que no «se desvíe la asistencia humanitaria» a estas comunidades que sobreviven con ayuda.

John explicó que también se están ocupando de los que llamó «pobres urbanos», los más necesitados en las grandes ciudades y también los más vulnerables en esta crisis.

Además de su campaña de información a nivel local sobre las medidas higiénicas necesarias, también se informó de algunas iniciativas de ayuda a los ancianos, como hacerles la compra o llamándoles por teléfono para aliviar la soledad.

Las 165 Caritas nacionales han puesto en marchas varios programas y medidas para apoyar a las poblaciones afectadas y por ejemplo en India se han suministrado más de 72,000 botellas de desinfectante, más de 400.000 mascarillas y 64.000 kits para higiene personal.

Por ejemplo, en Ecuador, la Caritas local ya está ayudando a casi 2.000 personas, incluidos alrededor de 1.000 niños y adolescentes, explicaron.

También se están distribuyendo de alimentos y productos de necesidades básicas como Caritas Jerusalén, que lleva paquetes de alimentos a la gente en Cisjordania y también en Gaza a través de las parroquias.

Mientras que Caritas Venezuela organiza comedores para distribuir almuerzos y tiene un programa de nutrición para los niños.

Por ello, Caritas abogó a la comunidad internacional a que continúe «enfocando su atención en el apoyo al Sur del mundo, que se necesita cada vez más en este momento de tragedia».

También pidió «que se levanten las sanciones a Siria, Líbano, Yemen e Irán para que el trabajo humanitario pueda continuar en este momento crítico de supervivencia para los más pobres». EFE

Fuente e imagen: https://acento.com.do/2020/economia/8801358-crisis-economica-por-el-coronavirus-impactara-sobre-los-mas-pobres-alerta-caritas/

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