La Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) estima que 122 millones de estudiantes de los países iberoamericanos, entre los que incluye a España y Portugal, se han quedado sin clases por la pandemia de coronavirus.
Solo Brasil, donde la interrupción de la actividad docente es parcial, y Nicaragua mantienen la actividad lectiva presencial, según la OEI.
Según el recuento de datos de la organización, el cierre de escuelas, colegios y universidades afecta a 14 millones de niños y niñas en la etapa infantil, 46 millones en primaria, 44 en secundaria y 18 millones de universitarios en los 23 países que integran la OEI.
El país con más estudiantes afectados es México, con más de 37 millones en todas las etapas educativas, seguido de Argentina, con algo más de 14 millones, Colombia, con 11,5 millones, y España, con casi 10 millones de alumnos.
La OEI ha recopilado además las diversas iniciativas que han tomado sus estados miembros para paliar el cierre de las aulas. Muchos países, como Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras, México, Perú, República Dominicana o España están emitiendo contenidos educativos en televisión. Algunos otros, también en las radios. En El Salvador, incluso se ha puesto en marcha un centro de llamadas telefónicas de seguimiento de contenidos educativos.
La mayoría de los estados también están proporcionando enseñanza a distancia a través de diferentes plataformas de internet. La OEI ha decidido dar acceso libre y gratuito a contenidos y recursos educativos en la web.
Por otro lado, y a tendiendo a un estudio reciente, las estudiantes universitarias son hoy mayoría en las aulas, aunque las mujeres representan una cifra mucho inferior como docentes y solo dos de cada diez catedráticos universitarios son mujeres. Así lo determina el reciente estudio de la Xarxa Vives d’Universitats, titulado El biaix de gènere en el reclutament, la promoció i la retenció del personal a les universitats.
Fuente de la reseña: https://informacionysociedad.es/educacion-formacion/30/03/2020/122-millones-de-estudiantes-de-paises-iberoamericanos-sin-clases-por-el-covid-19/5099/
La enseñanza online agranda la brecha académica entre alumnos
Los colegios vascos se enfrentan al reto de la formación a distancia con el alumnado sin recursos suficientes
Directores de centros, profesores, asociaciones de familias, sindicatos y ONGs han lanzado la señal de alarma. La formación a distancia «va a agrandar la brecha académica» entre los alumnos con mayores recursos y los de entornos desfavorecidos que no cuentan con los medios tecnológicos y el apoyo necesario en sus casas para seguir las clases online.
La asociación de padres y madres de la escuela pública vasca, Ehige, ha comprobado a través de una encuesta entre miles de familias las «graves dificultades» que sufren los hogares de niveles socioeconómicos y culturales más bajos para continuar con los aprendizajes. «Esta situación nos debe hacer reflexionar», indica su responsable, Lurdes Imaz. «No podemos permitir que cuando se retomen las clases hayan avanzado más los escolares con mayores recursos», subraya.
Lourdes Errasti, presidenta de Denon Eskola, la federación de Ampas de la red pública alavesa, coincide en que es un problema que va a tener que abordar la comunidad educativa. «No todas las familias tienen los mismos medios. Cada una se tiene que buscar la vida y desde los centros se hace todo lo posible para garantizar la igualdad de condiciones, pero no sabemos si eso va a ser suficiente», agrega con preocupación.
Alumnos «desaparecidos»
El sindicato mayoritario en la red pública, Steilas, advierte de que las medidas para controlar la pandemia han agudizado la «desigualdad» entre alumnos. Sus portavoces aseguran que, además de que muchos escolares no cuentan con medios suficientes para realizar la tarea diaria, «a día de hoy hay estudiantes que han desaparecido, están desescolarizados porque no se han puesto en contacto con sus escuelas e institutos», alerta la central.
La ministra Celaá ha revelado que hay cerca de un 14% de estudiantes que no se están conectando con el profesorado a distancia ni participan en aprendizaje online porque «sus familias no tienen la tecnología, el tiempo o las condiciones socioeconómicas y culturales necesarias». Ha reclamado a las comunidades que identifiquen a esos alumnos para evitar que se queden descolgados. El Departamento de Educación, a través de Inspección, ha pedido a los centros vascos información sobre estos escolares que no siguen la formación a distancia para poder buscar una solución.
Escuelas e institutos luchan a diario para evitar que una parte del alumnado se desenganche de la actividad académica por no disponer de portátiles, tablets o incluso móviles con conexión a internet. Estos dispositivos se han convertido en herramientas imprescindibles de trabajo para miles de chavales obligados a sumergirse en la formación online de un día para otro.
El colegio Ramón Bajo es uno de los centros de la capital alavesa que mayor porcentaje de alumnos vulnerables acoge. «Alrededor de la mitad de nuestras familias no tiene portátil en casa o una conexión a internet», señala el director, Joaquín Pulgar. Han organizado un sistema para que los adultos puedan recoger las tareas en papel tres días a la semana y en turnos diferenciados con el fin de evitar concentraciones de personas. «De esta manera nos aseguramos que el 100% del alumnado continua con la formación. De otro modo, para algunos sería una desconexión académica muy importante que no podemos permitir», reflexiona el director. El profesorado trabaja también a través del email, de diferentes plataformas e incluso grupos de WhatsApp para las familias que tengan acceso.
«Hay familias sin recursos tecnológicos»
«Sin ninguna duda la brecha social se va a agrandar», advierte Ana Zugaza, directora del instituto Bertendona de Bilbao, también con un alto índice de alumnos de entornos desfavorecidos. «Hay familias sin recursos tecnológicos ni la formación necesaria para ayudar a sus hijos en los aprendizajes online», añade la responsable de este centro que ya ha localizado a los estudiantes que no han podido conectarse y les han prestado equipos. Incide en que las clases presenciales permiten al docente apoyar a los chavales que necesitan refuerzo, una labor muy complicada en las actuales circunstancias.
Divino Maestro de Vitoria es otro de los colegios que se enfrenta al reto de continuar con la formación de todos sus estudiantes pese a que muchos carecen de los recursos necesarios. «Hay muchas familias con problemas que están haciendo un esfuerzo tremendo para que sus hijos no se desenganchen del curso. Hay casas con un solo ordenador para cinco personas o sin wifi y con un único móvil sin suficientes megas», asegura la directora, Begoña Vicinay. Hasta allí se acercan los padres cada diez días para recoger material y que los alumnos trabajen en casa. Han fijado horarios por cursos para que no se formen filas y garantizar la seguridad. El Ayuntamiento de Vitoria busca fórmulas para que las familias puedan acceder a ese material sin exponerse a una multa por saltarse el confinamiento.
A Arantxa López de Luzuriaga, directora del colegio vitoriano Santa María, también le preocupan las consecuencias que esta situación excepcional en las aulas y tratan de dar respuesta, aunque no siempre sea fácil en uno de los centros con uno de los niveles socioeconómicos más bajos de la ciudad. «Les dimos fotocopias para que trabajaran en casa y libros para leer, pero ya se les han acabado. La situación cambió de un día para otro y hay colegios que estaban preparados para ello, sobre todo de la red concertada, pero muchos otros de la pública no tienen esas posibilidades», lamenta. Ha notado entre sus alumnos la preocupación y angustia que viven muchos adultos. «Ahora las familias están preocupadas por muchas cosas, bastante tienen con sobrevivir como para ejercer de profesores cuando muchas personas no pueden, para empezar por la barrera del idioma», destaca.
Cynthia Veloso, madre de 4 hijos
«Solo tenemos el internet del móvil, así es difícil que los niños trabajen»
Por S. López de Pariza
Diogo y Evan no levantan la vista de sus deberes. Mientras el mayor completa una ficha sobre el Antiguo Egipto el pequeño lee un cuento. Sobre la mesa de la cocina, reconvertida en aula, reposan el estuche y más tareas en papel. Sus hermanos Isabela y Adan, de 16 y 14 años, trabajan en sus habitaciones. En esta casa no hay wifi y solo pueden acceder a internet a través de los móviles de sus padres. En el caso de estos cuatro hermanos de Vitoria la formación online es casi una utopía.
«Los adolescentes sí que tienen portátil, pero la conexión es complicada. A veces se agarra al internet de nuestros móviles y otras no, así es difícil que trabajen», lamenta Cynthia Veloso, su madre. Llegó a la capital alavesa hace justo un año desde Paraguay con sus cuatro hijos, después de que su marido encontrara trabajo y una de sus mayores preocupaciones ahora es que no pierdan el ritmo escolar. «Para ellos fue un cambio importante y les costó adaptarse. La mayor ya iba retrasada en algunas materias y me da miedo que esta situación haga que vaya todavía peor».
El colegio Santa María, donde estudian, le preparó material impreso para trabajar y los más pequeños todavía tienen tareas que completar. «Yo me quedo con ellos y estoy pendiente de que trabajen todos los días y no pierdan el ritmo. Tengo la suerte de que son muy responsables y no les cuesta sentarse a estudiar, leer o lo que tengan que hacer», confiesa Cynthia. En su caso, la crisis del coronavirus hizo que se quedara sin empleo, por lo que ahora invierte el tiempo en ejercer de maestra de sus hijos.
Aunque no tiene internet en casa, los megas de su teléfono móvil sí que le permiten mantener el contacto con profesoras y otras madres del centro a través de un grupo de WhatsApp, algo que considera de gran ayuda y beneficioso para los menores. «El pequeño ya me dice, que a ver cuándo va a volver al cole porque tiene muchas ganas. Me pregunta si esto no se acaba ya».
Iñaki Méndez, responsable de Tecnologías en el Instituto de Zorroza
«Faltan recursos y formación para usarlos»
Iñaki Méndez es responsable de Tecnologías de la Información y la Comunicación en el instituto bilbaíno de Zorroza y ha comprobado que, al problema de la falta de recursos tecnológicos entre familias de entornos más desfavorecidos, se suma otro: muchos alumnos «no están preparados» para utilizar los medios de los que disponen. «Los estudiantes los empleaban para sus relaciones sociales, como ocio, pero hemos descubierto que tienen dificultades para trabajar con ellos», advierte.
Las medidas excepcionales por la epidemia han pillado también a parte del profesorado «sin los conocimientos necesarios para realizar una enseñanza a distancia que permita avanzar en los aprendizajes», apunta este docente de Informática. No tiene duda de que «la brecha digital va a hacer más grande la brecha académica», pero también ve una parte positiva. «Supondrá un impulso para la madurez digital de los centros», subraya.
No solo los hogares desfavorecidos tienen problemas. Méndez destaca que «en una familia con varios niños en la que los padres trabajan en casa y dispongan de un solo ordenador resulta complicado mantener las clases online». A eso se une que hay familias que carecen de la formación tecnológica suficiente «para apoyar a sus hijos».
Algunos no se conectan
En el instituto de Zorroza se mantienen los horarios de las asignaturas y los estudiantes deben conectarse al iniciar cada sesión. «Hay chavales que no se conectan. Son los que tampoco mostraban interés en el aula, pero en las clases presenciales podías motivarles, estar encima de ellos…», cuenta.
Apuesta por sacar el máximo partido a todos los recursos informáticos que hay en los centros. Ha reclamado a Educación ceder a los alumnos que lo necesiten la treintena de equipos que se han retirado en el instituto al ser sustituidos por otros nuevos a través del programa Berriztu.
Fuente de la Información: https://www.elcorreo.com/sociedad/educacion/ensenanza-online-agranda-20200329213348-nt.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com%2F
Europa/España/29-03-2020/Autor(a) y Fuente: www.ibercampus.es
Por: Redacción
La prueba de Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU) se celebrará entre el 22 de junio y el 10 de julio en convocatoria ordinaria y antes del 10 de septiembre en convocatoria extraordinaria. Previamente, Educación y Formación Profesional y las CCAA acordaron flexibilizar las prácticas y el calendario escolar para que los estudiantes de FP superen el curso. Ambos anuncios se traducen así en que no se adelantará el final ni se garantizar el aprobado general .
Las fechas de las pruebas fueron acordadas y anunciadas este miércoles por el Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP) y el Ministerio de Universidades, junto con las Comunidades Autónomas (CCAA), en la Conferencia Sectorial de Educación celebrada por videoconferencia y presidida por la ministra de Educación y FP, Isabel Celaá, en la que han participado el secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana; la secretaria general de Formación Profesional, Clara Sanz, el subsecretario del MEFP, Fernando Gurrea, y los consejeros de Educación de las Comunidades Autónomas.
«El Ministerio de Educación y Formación Profesional está trabajando denodadamente en esta crisis con un único objetivo: que ningún alumno, que ninguna alumna pierda el curso por esta situación provocada por el Covid-19″, ha asegurado Isabel Celaá.Tanto el Ministerio de Educación y FP como el de Universidades y las Comunidades Autónomas son conscientes de la dificultad que está suponiendo para el profesorado que imparte clase en 2º de Bachillerato y, en especial, para los estudiantes de este curso, la suspensión de las clases presenciales a causa de la epidemia por infección de coronavirus, Covid-19.
Por ello, para asegurar que el acceso a la Universidad se produce en términos de equidad y justicia, se ha acordado además modificar el modelo y el contenido de las pruebas con el objetivo de que el alumnado no se vea perjudicado por no haber trabajado en clase algún bloque o bloques de contenido de alguna de las materias.
Aunque las fechas propuestas para la realización de la EBAU dependerán de la evolución de la pandemia, se ha establecido que las calificaciones se publiquen antes del 17 de julio para la convocatoria ordinaria y antes del 18 de septiembre en el caso de la extraordinaria. La asignación definitiva de plazas no se podrá realizar antes del 25 de septiembre.
Cancelación de pruebas de evaluación diagnóstica
El MEFP ha propuesto también a las CCAA que se cancelen las pruebas de evaluación diagnóstica que establece la LOMCE, ley actualmente en vigor, para 3º y 6º de primaria y 4º de la ESO.
En cuanto a los alumnos que están realizando este curso en el extranjero, el MEFP establecerá sistemas específicos para homologar sus estudios, dado que la mayoría del alumnado está continuando las clases en la modalidad online.
La Conferencia de Educación ha aprobado también las medidas acordadas ayer en la Comisión de FP. Fundamentalmente, flexibilizar las prácticas en el centro de trabajo para superar el curso, ampliando el periodo establecido en el calendario escolar. Esta medida extraordinaria deberá coordinarse con las fechas de celebración de la EBAU para permitir que todos los estudiantes que así lo deseen puedan presentarse a la prueba de acceso a la Universidad.
Limitación de las horas de prácticas
La duración de la Formación en el Centro de Trabajo (FCT) se limita de manera excepcional a las horas mínimas recogidas en la normativa básica, es decir, 220 horas. Asimismo, se integrará de forma excepcional el módulo de FCT con un módulo de proyecto para que se puedan abordar los objetivos asociados al entorno laboral. Esta medida afectará tanto a la FP básica, como a la de grado medio y grado superior.
En relación a las pruebas de acceso a la FP de grado medio o superior para quienes no cuenten con los requisitos académicos de acceso a estas enseñanzas, se ha acordado posponerlas lo que sea necesario, llegando incluso a la primera quincena de julio.
Además de estas medidas, el MEFP ha puesto a disposición de las Comunidades Autónomas todos los recursos digitales disponibles de la modalidad de Formación Profesional a distancia, que en total abarca 104 ciclos formativos, para facilitar así la continuidad de las enseñanzas.
En cuanto al resto de enseñanzas, el MEFP ha elaborado la web ‘Aprendo en casa‘ para canalizar todos los materiales de enseñanza a distancia y online que se han puesto a disposición de las CCAA y de las familias y los alumnos.
El Ministerio de Educación lanzó el jueves 12 un comunicado que algunos interpretaron como anuncio de aprobado general pero en el que se limitaba a anunciar las siguientes medidas:
Posibilidad de que las comunidades autónomas se adapten al límite mínimo de días lectivos anuales en enseñanza obligatoria de 175 días.
Cambio en el calendario y matrícula para las pruebas de acceso a la FP de grado medio y superior, para evitar que los que no cumplan los requisitos este curso no se queden sin posibilidad de acceso.
Flexibilización de las prácticas profesionales de FP, posponiéndolas o concentrándolas: «Si la situación se prolonga, se propondrán nuevos plazos y medidas de evaluación excepcional para que los estudiantes puedan obtener su titulación», explica el Ministerio.
El Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP) y las administraciones educativas de las comunidades autónomas han adoptado en la Comisión de FP de la Conferencia Sectorial medidas para asegurar que ningún alumno o alumna pierda el curso por la interrupción de clases presenciales y las prácticas en centros de trabajo y FP Dual debido a la crisis del coronavirus COVID-19.
La secretaria general de Formación Profesional del MEFP, Clara Sanz, ha presidido esta reunión de trabajo en la que han participado los directores generales de todas las Comunidades Autónomas con total coordinación y colaboración para lograr el objetivo de que todo el alumnado supere el curso a pesar de las circunstancias excepcionales.
El MEFP y las comunidades autónomas han acordado flexibilizar las prácticas en el centro de trabajo para superar el curso, ampliando el periodo establecido en el calendario escolar. Esta medida extraordinaria deberá ser coordinada con las fechas de celebración de la Evau para permitir que todos los estudiantes que así lo deseen puedan presentarse a la prueba de acceso a la Universidad.
La duración de la FCT se limita de manera excepcional a las horas mínimas recogidas en la normativa básica, es decir 220 horas. Asimismo, se integrará de forma excepcional el módulo de FCT con un módulo de proyecto para que se puedan abordar los objetivos asociados al entorno laboral. Esta medida afectará tanto a la FP básica, como a la de grado medio y grado superior.
Asimismo, en relación a las pruebas de acceso a la FP de grado medio o superior para quienes no cuenten con los requisitos académicos de acceso a estas enseñanzas, se ha acordado posponerlas lo que sea necesario, llegando incluso a la primera quincena de julio.
Además de estas medidas, el MEFP ha puesto a disposición de las Comunidades Autónomas todos los recursos digitales disponibles de la modalidad de Formación Profesional a distancia, que en total abarca 104 ciclos formativos, para facilitar así la continuidad de las enseñanzas.
Durante la reunión, se han presentado además 11 nuevos títulos y cursos de especialización que las Comunidades Autónomas tendrán disponibles en su oferta para el próximo curso académico 2020-2021.
Fuente e Imagen: https://www.ibercampus.es/tods-acabaran-curso-tras-cambiar-calendario-de-fp-y-pruebas-de-39420.htm
Las organizaciones, impulsadas por la Plataforma Defender a Quien Defiende, exigen que se investiguen, al menos, cuatro situaciones de violencia institucional.
Comunicado Plataforma Defender a Quien Defiende
Por medio de una carta enviada al Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y al Defensor del Pueblo, Francisco Fernández, organizaciones de derechos humanos como Novact, Irídia, Legal Sol, Institut de Drets Humans de Catalunya, Calala, Ecologistas en Acción y la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, agrupadas en la plataforma Defender a Quien Defiende, junto con otras organizaciones de derechos humanos como la Asociación Libre de Abogadas y Abogados, la Cooperativa Red Jurídica, la Associació Catalana per a la Defensa dels Drets Humans, el Grupo Motor de No Somos Delito y el Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos de la UB,han denunciado que agentes del Cuerpo Nacional de Policía, en al menos cuatro ocasiones, incurrieron presuntamente en uso de la fuerza no autorizado por los reglamentos de actuación contra ciudadanos en el marco de su actuación durante el Estado de Alarma, decretado por el Gobierno para la gestión de la pandemia del COVID-19. Ante esta situación, exigen que se accionen los canales internos de investigación y depuración de responsabilidades, y que se garantice que el actuar de los cuerpos y fuerzas de seguridad esté regido por el principio de legalidad y respeto a los derechos fundamentales. Asimismo, consideran que en los casos que haya indicios de delito cometidos por los agentes, el Ministerio debe activar de manera urgente todos los mecanismos de investigación y dar cuenta a las autoridades judiciales.
DqD@AquienDefiende
Atención
Con el apoyo de organizaciones de Derechos Humanos exigimos a @interiorgob que los cuerpos policiales actúen con proporcionalidad durante el Estado de alarma #AlarmaConDerechos.
#España Comienzan a surtir efectos las denuncias de abuso policial que es apoyado por los «balconeros». «¿Te estás riendo de todo el mundo, hijo de la gran puta?». Policias insultan y agreden a una persona que dice venir de una farmacia. La Policía ha abierto una investigación
En los cuatro casos, documentados a través de las grabaciones de ciudadanos y ciudadanas que denunciaron los hechos a través de las redes sociales, puede observarse cómo, en distintos puntos del Estado, agentes del Cuerpo Nacional de Policía propinan bofetadas, agreden con armas reglamentarias o reducen de forma violenta y con insultos a personas que transitan por la vía pública. Todas estas actuaciones, pese al Estado de Alarma, son contrarias a los principios de congruencia, oportunidad y proporcionalidad que deben regir cualquier acción policial.
Si bien nos encontramos ante una situación excepcional que legalmente prevé la limitación de la libertad de circulación de las personas, según lo dispuesto en el Real Decreto 463/2020, el Ministerio de Interior y la Dirección General del Cuerpo de Policía Nacional tienen la obligación legal de proteger los derechos de la ciudadanía en las intervenciones de sus agentes y garantizar que el marco democrático de derechos fundamentales sea el que rija todo accionar institucional.
En esa misma línea, se han manifestado recientemente expertos y expertas de Naciones Unidas, junto con la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, en dos comunicados distintos en los que instan a los Estados a gestionar la pandemia del COVID-19 bajo un enfoque de derechos humanos, al tiempo que recuerdan que las declaraciones de estados de emergencia están regidas por el derecho internacional, de modo que no pueden usarse “para la acción represiva bajo pretexto de proteger la salud”.
Fuente e Imagen: https://www.tercerainformacion.es/articulo/actualidad/2020/03/26/organizaciones-de-derechos-humanos-exigen-al-ministerio-de-interior-que-los-cuerpos-policiales-actuen-con-proporcionalidad-durante-el-estado-de-alarma
Europa/Alemania/29-03-2020/Autor(a) y Fuente: www.dw.com
Por: Volker Witting
La organización de ayuda infantil El Arca quiere continuar ayudando a los más débiles. No se dejan desanimar por el cierre temporal de sus sedes en Alemania, sino que han desarrollado ideas creativas.
«Si la gente ya no puede venir a nosotros, tenemos que ir a ellos», dice Bernd Siggelkow a DW. El fundador de El Arca (en alemán Die Arche) es un pastor muy pragmático. Ya sospechaba que el estallido de la pandemia de coronavirus se volvería crítico para su organización. Sus 26 instalaciones en Alemania han estado cerradas desde la semana pasada.
Normalmente, alrededor de 4.000 niños socialmente desfavorecidos reciben alimentos de forma gratuita y son supervisados por educadores en esta obra social cristiana para niños y jóvenes que se financia casi en su totalidad con donaciones. Los padres, incluidas muchas madres solteras, acuden a menudo a El Arca. Pero esta crisis cerró las puertas habituales.
Ayuda sobre ruedas
Para Siggelkow se hizo rápidamente evidente. «Especialmente los pobres y los abandonados necesitan un compañero a su lado. Y ese compañero somos nosotros», manifiesta. Desde la semana pasada, Siggelkow y los 50 empleados aún activos con que cuenta ahora han estado llevando paquetes de ayuda con alimentos y artículos de higiene directamente a las puertas de los necesitados. «El problema es que los alimentos baratos han desaparecido con las compras de pánico. Estas personas simplemente no tienen dinero para comprar comestibles caros», indica.
Solo en Berlín, donde se fundó El Arca, los ayudantes ya han visitado a unas 150 familias. Llegan una o dos veces por semana, según sea necesario. El dinero que la organización ahorra en la cocina se gasta ahora en paquetes de ayuda.
A Antje Fürstenau, sus cuatro hijos y su esposo, las entregas les ayudan mucho. De lo contrario, la familia no llegaría a fin de mes, dice el hombre de 42 años en entrevista de DW: «Uno quiere ofrecerle a los niños al menos una comida caliente al día». Los artículos baratos y los productos enlatados a menudo se agotan, y su familia no puede pagar los que son más caros.
«Especialmente los pobres y los abandonados necesitan un compañero a su lado. Y ese compañero somos nosotros», dice Bernd Siggelkow, fundador de El Arca
Chatear y cocinar para mantenerse ocupado
Esta familia de Berlin-Hellersdorf se alegra también de otra nueva oferta de El Arca. Siggelkow y su equipo han tenido otras ideas para «mantener a los niños ocupados». Chats de WhatsApp, soporte de tareas en línea y un canal dedicado de YouTube están entre ellas.
«Creemos que es genial, todos mis hijos participan», dice Fürstenau. Y en lugar de comer en El Arca, la gente ahora cocina, e incluso los niños se suman. «Tenemos un reto semanal: cocinar con los niños y filmarlo. El Arca lo evalúa y lo premia».
Sin signos de violencia doméstica aún
Estas ofertas ayudan contra el aburrimiento, la frustración y la desesperación de estar práticamente encerrado en casa, confirma Fürstenau. La familia todavía se lleva bien en este tiempo de recogimiento. No ha habido peleas.
Esa es también la experiencia de Siggelkow. «La violencia doméstica actualmente no es un problema» entre los necesitados a los que asiste, confirma a DW. Pero, por supuesto, a algunos el techo ya les está cayendo encima.
Siggelkow llena su autobús con suministros de socorro todas las mañanas en Berlín-Hellersdorf. El fundador de El Arca también está muy motivado por lo agradecida que se muestra la gente.
Por ejemplo, el sábado de la semana pasada, lleno de comida bajo el brazo, tocó el timbre, la puerta se abrió y cuatro niños se abalanzaron sobre él con alegría. «Entonces tuve que decirles ‘¡niños, realmente tienen que alejarse un metro y medio de mí!’ Todos lloraron. Y yo también lloré».
Solidaridad y egoísmo
Estos momentos motivan al pastor, que en realidad quería celebrar ampliamente el 25 aniversario de El Arca con puertas abiertas, y no cerradas, como están ahora.
Siggelkow se protege a sí mismo y a sus empleados lo mejor que puede. Con mascarillas, desinfectante, suficiente espacio y, como agrega con una sonrisa, «un vaso de jugo de naranja recién exprimido para que todos tengamos suficiente vitamina C».
Siggelkow es un cristiano y un observador dedicado. Cree que la sociedad alemana continuará siendo solidaria después de la crisis. «Habrá quienes se retiren aún más y solo piensen en sí mismos. Y quienes se abran y solidaricen más. Y de estos últimos estoy viendo a muchos actualmente», expresa.
(rml/rr)
Fuente e Imagen: https://www.dw.com/es/solidaridad-frente-al-coronavirus-en-alemania/a-52918705
Falo de Portugal, da minha aldeia, do isolamento voluntário em que me encontro, para mandar duas mensagens muito rápidas. A primeira é que essa grande crise humanitária que estamos vivendo deixa claro duas coisas; em primeiro lugar a total falência dos governos de direita e de extrema direita para salvar vidas, poupar vidas, num momento de crise tão grave porque põem seus interesses econômicos acima dos interesses da vida, exemplos: Inglaterra, Estados Unidos, Índia e o Brasil. Mostram também duas coisas, independentemente da urgência, os países menos atingidos pela lógica neoliberal do capitalismo selvagem e bárbaro, disposto a sacrificar vidas para salvar os seus lucros, resolvem melhor os problemas da crise que todos os outros: Singapura, Taiwan e China. Mas o Brasil tem um caso especial porque o Brasil não tem um problema de saúde pública, tem dois problemas de saúde pública: a pandemia e o presidente Jair Bolsonaro.
Jair Bolsonaro é obviamente um homem transtornado mentalmente, um louco que deve sair do poder o mais rápido possível. Mas a sua loucura não é indiscriminada, a sua loucura serve para aquilo que os interesses econômicos das elites brasileiras, que o puseram no poder, querem continuar possuindo. É aproveitar essa crise para destruir toda a lógica da proteção do trabalho e dos trabalhadores do Brasil, toda a lógica social, de políticas sociais, aproveitando a crise para criar um Estado completo de um capitalismo totalmente selvagem. É isso que ele está fazendo.
Mas é verdade que há lutas importantes e urgentes. A luta importante é evitar que essa política siga adiante, a luta urgente é impedir Bolsonaro de continuar no poder, são as duas crises que estão relacionadas. A pandemia é importante obviamente e é a mais importante de todas, mas a mais urgente é que Bolsonaro deixe de ser o presidente do Brasil.
E depois, as forças de esquerda que tem estado perturbadoramente silenciosas nesse caso, apesar dos panelaços, é evidente que é muito importante saber que a luta depois começa. Uma luta muito forte porque o próximo presidente, nesse caso o Mourão, certamente vai querer continuar seguindo as políticas de proteção dos interesses econômicos da burguesia que puseram em primeiro lugar o Bolsonaro no poder.
E aí tem que ver uma luta obviamente, tem dois problemas depois: um problema econômico que é Paulo Guedes e um problema político que é Sérgio Moro. São as lutas que é preciso travar a seguir. Mas a luta mais urgente é essa. Eu peço a todos os brasileiros e as brasileiras a realizarem o quanto antes seja de esquerda ou de direita, o exemplo dos governadores é um bom exemplo, é preciso tirar esse homem do poder e toda a sua família, e toda a corja de máfia miliciana que está à volta dele e que querem destruir o Brasil. É essa a missão de agora.
Um grande abraço solidário aqui de Portugal.
Brasil tiene dos problemas de salud pública: la pandemia y el presidente Jair Bolsonaro
Boaventura de Sousa Santos
Compañeros y compañeras,
Hablo de Portugal, de mi pueblo, del aislamiento voluntario en el que me encuentro, para enviar dos mensajes muy rápidos. Lo primero es que esta gran crisis humanitaria que estamos viviendo deja en evidencia dos cosas; en primer lugar, la falencia total de los gobiernos de derecha y extrema derecha para salvar vidas en un momento de crisis tan grave porque ponen sus intereses económicos por encima de los de la vida. Ejemplos: Inglaterra, Estados Unidos, India y Brasil. También muestran dos cosas, independientemente de la urgencia: los países menos afectados por la lógica neoliberal del capitalismo salvaje y bárbaro, dispuestos a sacrificar vidas para salvar sus ganancias, resuelven mejor los problemas de la crisis que todos los demás: Singapur, Taiwán y China. Pero Brasil tiene un caso especial porque Brasil no tiene un problema de salud pública, tiene dos problemas de salud pública: la pandemia y el presidente Jair Bolsonaro.
Jair Bolsonaro es obviamente un hombre mentalmente trastornado, un loco que debería salir del poder lo antes posible. Pero su locura no es indiscriminada, su locura sirve a lo que los intereses económicos de las élites brasileñas, que lo pusieron en el poder, quieren seguir teniendo. Es aprovechar esta crisis para destruir toda la lógica de la protección del trabajo y de los trabajadores de Brasil, toda la lógica social, de políticas sociales, aprovechando la crisis para crear un Estado completo de capitalismo totalmente salvaje. Eso es lo que está haciendo.
Pero es cierto que hay luchas importantes y urgentes. La lucha importante es evitar que esta política siga adelante; la lucha urgente es evitar que Bolsonaro permanezca en el poder. Las dos crisis están relacionadas. La pandemia es obviamente importante y es la más importante de todas, pero lo más urgente es que Bolsonaro deje de ser el presidente de Brasil.
Y luego, las fuerzas de izquierda que han estado inquietantemente calladas en este caso, a pesar del “cacerolazo”, es evidente que es muy importante saber que la lucha comienza. Una lucha muy fuerte porque el próximo presidente, en este caso Mourão1, seguramente querrá continuar las políticas de protección de los intereses económicos de la burguesía que pusieron a Bolsonaro en el poder.
Hay que ver una lucha obviamente, hay dos problemas más adelante: un problema económico que es Paulo Guedes y un problema político que es Sergio Moro. Estas son las luchas que se deben combatir a continuación. Pero esta es la pelea más urgente. Pido a todos los brasileños y brasileñas que lo hagan lo antes posible, ya sea de izquierda o de derecha. El ejemplo de los gobernadores es un buen ejemplo, es necesario sacar a este hombre del poder y a toda su familia, y a toda la mafia miliciana que está a su alrededor y que quieren destruir a Brasil. Esa es la misión ahora.
Los conflictos con Rusia fortalecen el ucraniano y potencian la creación literaria en ese idioma. Los autores marcados por la experiencia de la guerra proliferan en Ucrania.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, sin querer, puede haber sido el gran promotor de la literatura en lengua ucraniana desde 2014. Aquel año es un punto de referencia para las relaciones internacionales en el continente europeo y también para los hábitos de lectura en Ucrania, pues la anexión de Crimea y el apoyo bélico del Kremlin a los secesionistas enfrentados a Kiev en el Donbás «ha hecho muy difícil la defensa de la cultura rusa y eso ha dado una oportunidad suplementaria a la cultura ucraniana», opina Inna Búlkina, especialista en filología rusa.
En compañía de esa estudiosa, curioseamos en una librería del centro de Kiev (perteneciente a la cadena E, una de las principales del país), donde las obras de autores noveles coexisten con las de los ya clásicos de la literatura actual de Ucrania. En esta última categoría destaca Internat de Serhiy Zhadán (nacido en 1974).
Traducible por “El Internado” o “El Orfanato”, esa novela de 2017 relata el viaje (físico y mental) de un maestro provinciano que atraviesa el frente para recoger a su sobrino de un internado. Con su prosa directa y poética, Zhadán transforma la guerra en la región minera e industrial de Donbás en un entorno fantasmagórico con valor global. Zhadán, junto con Yuri Andrujóvich (nacido en 1960) y Andríy Kurkov (que nació en 1961 y escribe en ruso) forma el trío de autores ucranianos más traducidos en el extranjero, afirma Oleksandra Koval, la directora del Instituto Ucraniano del Libro (IUL), una entidad fundada en 2016 bajo la égida del ministerio de Cultura para apoyar la literatura nacional. En 2019, Kurkov publicó Abejas Grises, cuyo protagonista es un colmenero que deambula por la tierra de nadie en torno al frente bélico oriental.
Librería en Kiev (3335) con libro del año «Hija» de Tamara Horija-Zernya (izquierda) y un libro de novelas policiacas de los años veinte (derecha).OLEXANDR KLYMENKO
Conocer las tiradas reales de las publicaciones no parece tarea fácil por motivos comerciales, financieros y fiscales y Koval se queja de la negativa de las editoriales a compartir información. “Como bestseller pueden considerarse las obras que sobrepasan los 15.000 ejemplares”, afirma, y explica que se trata de “tiradas reducidas, que se van repitiendo según la dinámica de ventas”. En 2019, tres títulos alcanzaron esa categoría, explica la funcionaria: el primero fue la novela Jaraktérnik (traducible por “El Brujo”), ambientada entre cosacos del siglo XVII por Vasili Skliar (nacido en 1951) un especialista en novelas históricas conocido como “el abuelo de los bestseller”. Netflix con su serie The Witcher parece haber contribuido al éxito del brujo cosaco.
Las otras dos obras de gran tirada citadas por Koval son Hasta que la luz se apague para siempre del autor de techno-thrilers Max Kidruk (nacido en 1984) y Ramillete de las flores favoritas de Svetlana Talán (1960), que escribe novela social con protagonistas femeninas animosas y positivas. De estos tres autores apreciados por sus compatriotas, ninguno figura en el catálogo de “nuevos libros”, editado en inglés por el ILU. Sobre esta circunstancia, Iryna Baturévych, jefa del departamento analítico del ILU, explica que la selección de autores corrió a cargo de expertos literarios, académicos, críticos y representantes de los principales festivales literarios nacionales, los cuales decidieron en función de sus propias ideas de lo que interesa a un público internacional.
La contienda en el Este de Ucrania es abordada frecuencia por en los últimos años y tiene una influencia negativa sobre la literatura al servir de promoción de malos poetas, afirma Búlkina. Según el crítico Evguene Stasinevych, el conflicto bélico marca la obra La Tierra de lo Perdido (2017) de Kateryna Kalytko (1982) y es el telón de fondo de la prosa de A sus espaldas de Haska Shyyan (sobre las vicisitudes de la pareja de Marta y Max después de que éste se enrole en el frente y ella escape la depresión con un viaje que culmina con un atentado en la Costa Azul). Como “un agujero negro que se siente pero no se ve”, la guerra está también en Caídas Felices (2019), de Evgeniya Belorusets, donde se recogen historias de mujeres testigos de su propia vida y de la “gran historia”. La contienda es el núcleo de Hija, una obra de Tamara Horija- Zernya (Tamara Duda), una periodista premiada por la BBC en 2019, que destila en ella sus dos años de voluntaria y recaudadora de fondos para los combatientes ucranianos.
Estantes dedicados a la literatura de Ucrania en una librería de Kiev.OLEXANDR KLYMENKO
La guerra influye además en los dilemas que se plantean a lectores y escritores. El 33% de los lectores elige la lengua en que ha sido escrito el libro, el 12% son indiferentes al idioma en que haya sido escrito, el 28% elige libros en ruso y el 24%, lo hace en ucraniano, siendo este último porcentaje mayor entre los lectores más jóvenes, afirma Baturévych, citando datos recientes. Como comparación, en 2013 el 53% de los lectores preferían el ruso, el 26% el ucraniano y el 21% se decantaba por el idioma en el que hubiera sido escrito el libro o no daba importancia al tema, señala.
Entre las obras más populares de 2019, en la librería que visitamos en el centro de Kiev mencionan Barrio D, un conjunto de historias de Artiom Chej (nacido en 1985) y la colección de ensayos Si, pero, de Tarás Prochasko (nacido en 1968), un botánico miembro del “grupo Stanislav” de Ivano Frankivsk. Además, citan a Irena Karpa (1980) y su novela Buenas noticias del mar de Aral, a André Liaba (1987) con la obra de ensayo En búsqueda de los bárbaros. Viaje por los territorios donde los Balcanes comienzan y no se acaban. Algo anteriores son la colección de ensayos Y de nuevo me meto en un tanque (2016) de Osuna Zabuzhko (1960), y Huellas en el Camino (2019) de Valeri Anániev (1993), veterano de la contienda, blogger y peregrino a Santiago.
La sombra de Chernóbyl
En opinión de Koval, un futuro brillante espera a Markiyán Kamysh, autor fascinado por el mundo de la central nuclear de Chernóbyl, que ha escrito Scrap (2017) y antes Un Paseo por la Zona (2015) sobre el saqueo del territorio contaminado. Kamysh nació en 1988 en la familia de un físico nuclear que trabajó en liquidar las secuelas del accidente.
“A Vladímir Putin alguna vez le agradecerán lo que ha hecho por la literatura en ucraniano”, dice una experta en filología rusa
”E” es una de las principales redes de distribución de libros de Ucrania, y la lista de las obras más vendidas en el comercio visitado a fines de febrero en Kiev coincide solo en parte con la lista estatal de ventas de la cadena, donde figuran obras de autoayuda, de psicología, sobre cómo prosperar en los negocios y también sobre cómo escribir correctamente en ucraniano. En esta lista global, en quinta posición estaba Feliks Avstria (editado en 2014) de Sofia Andrujóvich, (la hija de Yuri Andrujóvich), que reconstruyó la vida provinciana de 1900 en una ciudad oriental del imperio austrohúngaro (la actual Ivano Frankiv, hoy en Ucrania).
“A Vladímir Putin alguna vez le agradecerán lo que ha hecho por la literatura en ucraniano”, opina Búlkina. «Los que antes leían en ruso ahora leen en ucraniano y además, técnica y económicamente, es cada vez más difícil comprar los libros editados en Rusia, puesto que hay que encargarlos, cumplir los trámites de aduanas y someterlos a una comisión especial que determina si contienen o no propaganda anti ucraniana”, explica. Prohibida en Ucrania está la producción de nueve editoriales de la Federación Rusa, que han difundido obras de autores consideradas hostiles por las autoridades en Kiev. Por la misma razón, Ucrania ha vetado varias compañías rusas de venta por Internet.
La guerra altera la identidad lingüística y reestructura los mercados. Volodymir Rafeenko, un escritor de Donetsk (1969) se ha trasladado a Kiev y ha sustituido el ruso por el ucraniano como lengua literaria (Mondegreen, publicado en 2019). La zona de Donbás es rica en autores de ciencia ficción, que escriben en ruso. Dadas las nuevas trabas y dificultades para el comercio editorial entre Rusia y Ucrania, estos escritores, en algunos casos implicados activamente en la causa secesionista, han quedado excluidos del mercado ucraniano.
Importante para la historia de la literatura en Ucrania es una serie dedicada a rescatar del olvido la producción editorial en idioma ucraniano de los años veinte del pasado siglo. En la selecta colección confeccionada a partir de 2016 por Yarina Tsimbal, del Instituto de Literatura de la Academia de Ciencias de Ucrania, destacan las novelas policiacas y de amor.”Se trata de un periodo único caracterizado por la libertad temática y de expresión”, afirma Tsimbal, que en Caminos bajo el Sol reunió reportajes periodísticos de seis autores, tres de los cuales perecieron en los años treinta represaliados por el régimen estalinista.
En el apartado de otros idiomas de Ucrania, como el húngaro, el rumano y el tártaro de Crimea, el ILU no parece tener nada que mostrar, pues “las lenguas de las minorías, excepto el ruso, no son aún un segmento comercial del mercado ucraniano”, afirma Baturevych. Escasean los traductores y el mercado literario en húngaro y rumano de las provincias de Transcarpatia y Chernivtsi (la antigua Bucovina) es abastecido desde Budapest y Bucarest respectivamente.
Entre las traducciones al ucraniano, llaman la atención las de la Nobel Svetlana Alexiévich (en ruso en el original). Búlkina califica de “todo un gesto” estas traducciones, que son posteriores a 2014 y corresponden a obras publicada en el siglo pasado o la primera década de este siglo. Muchos recuerdan que las versiones ucranianas de los libros de Gary Potter, al adelantarse a las versiones rusas de las mismas obras, contribuyeron en gran manera al arraigo del ucraniano en la literatura infantil. “Antes, nuestro sistema político era indiferente ante los libros en ucraniano y mucha gente pensaba que nuestra lengua no era interesante, pero ahora tenemos muchos libros en nuestro idioma y eso es estupendo”, afirma la dependienta de la librería que visitamos en Kiev, una joven de 25 años, que atiende en ucraniano y en inglés, pero no en ruso.
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