La educación es una de nuestras grandes asignaturas pendientes. Tras cuatro décadas de democracia, siete planes o reformas educativas y miles de millones invertidos, los estudiantes españoles se estrellan una y otra vez contra el muro de los informes PISA. No sólo es que sean mediocres sino también que son de los que más repiten: el 31 % en España frente al 15 % en el resto de la UE.
Las cifras de repetidores en Primaria y Secundaria en los colegios e institutos es una poderosa señal de alerta de que algo está funcionando muy mal en el sistema educativo español. Los expertos no dudan en referirse a ello de forma directa. Francisco López Rupérez, director de la cátedra de Políticas Educativas de la Universidad Camilo José Cela asegura con cierto tono de desánimo que “la verdad es que tenemos un problema con la repetición”.
Un problema que lleva años larvándose en las aulas y que los profesores achacan a la “falta de bases” de nuestro sistema educativo.
En medio de este panorama, el gobierno de Pedro Sánchez ha elaborado un borrador de trabajo con el objetivo de reformar los artículos más polémicos de la conocida como Ley Wert. Los socialistas creen que para atajar la alta tasa de repetidores de nuestro sistema educativo hacen falta medidas como elaborar planes personalizados para los alumnos repetidores a los que se dotará de contenidos y exámenes diferentes al del resto de compañeros. También apuesta por aumentar el grado de decisión del centro sobre la promoción de los alumnos. El texto no olvida la necesidad de anticiparse a este déficit educativo apostando por «medidas educativas ordinarias previas a la repetición«.
Un nuevo cambio de rumbo que para el sindicato de profesores ANPE, es un otro error a añadir a los anteriores. Sonia García, secretaria de comunicación de este colectivo profesional defiende que si “se quiere combatir este fracaso escolar lo que no puede ser es hacer reformas y más reformas”. Cree que a día de hoy falta un acuerdo fuera de los “vaivenes políticos” para “la renovación del sistema educativo”, algo que permitiría “sentar las bases” de un nuevo modelo que permitiría un marco permanente en el que “alumnos y profesores podrían trabajar”.
Pero para lograr ese objetivo hace falta un esfuerzo colectivo que se antoja complicado. Las cifras de nuestra realidad educativa muestran un escenario de derrumbe con ausencia de valores básicos. López Rupérez, de la Universidad Camilo José Cela disecciona el cuerpo educativo español con la habilidad de un cirujano y lo que nos muestra no es agradable. Según este experto, “la tasa de repetidores en España es del 31 % mientras que en la UE es del 15 %”, una diferencia que se amplía cuando comparamos los resultados entre comunidades autónoma. Así, las ratios de repetidores varían de forma notable yendo del 21 % en Cataluña al 40 % en las Islas Baleares.
Como director de la cátedra de Políticas Educativas de la Universidad Camilo José Cela, López Rupérez trabaja en un estudio sobre el informe PISA y las diferencias entre comunidades autónomas que será presentado a finales de noviembre. Este programa internacional de evaluación de la OCDE destaca en su edición de 2015 que nuestro talón de Aquiles sigue siendo la competencia matemática y científica. En este campo “la relación entre repetición y rendimiento en ciencias es del 11 %, en el global del estudio internacional cuando en España es del 28 %”. Un fracaso que explicaría nuestro bajo rendimiento en ciencias.
Más allá de los datos en sí, Rupérez destaca las implicaciones de este fracaso a través del análisis de los mismos, algo que apunta hacia las diferencias económicas de la sociedad española.
Porque, asegura, “el fenómeno de la repetición está fuertemente condicionado por el nivel socioeconómico y sociocultural del alumnado. Así, por ejemplo, el 45,6 % de los repetidores están en el cuartil inferior del nivel socioeconómico y cultural, frente a un 11’6 % que están en el cuartil superior”, algo que refuerza la idea de que “la repetición está vinculada notablemente con el nivel socioeconómico y cultural”. Algo que evidencia que “el sistema está fracasando a la hora de corregir el impacto del nivel socioeconómico y sociocultural sobre el rendimiento de los alumnos”.
Rupérez cree que uno de los grandes déficits que lastra la gestión de nuestro sistema político, más allá de los partidos de cualquier signo es la falta de una auditoría completa de todos sus aspectos para evaluar uno a uno los resultados de las políticas que se están aplicando y cuyo desarrollo vemos que no dan los resultados esperados.
Reclama “evaluaciones de impacto que ahora no se están haciendo” de las“políticas de educación compensatoria” que, “de estar funcionando no nos darían estas tasas de repetición”.
Junto a estas auditorías, Rupérez defiende también la necesidad de “evaluaciones censales”, de alumno por alumno” que nos permita “diagnosticar” los fallos del sistema y cómo estamos gastando los fondos en educación. Porque, afirma, “nos gastamos mucho dinero en políticas de compensación educativa y aunque, a lo mejor hay que gastarse más”, es necesario “ver qué es lo que estamos haciendo con el dinero que nos estamos gastando, si está bien o es insuficiente”, para saber, en definitiva si“se están dispersando los esfuerzos porque las metodologías que se emplean no son las adecuadas.
Un modelo de trabajo que no solo es exclusivo de Primaria sino también de Secundaria. En este segundo ciclo, los problemas se acumulan, asegura Rupérez, “al sumarse los déficits cognitivos que se han producido en Primaria”, por eso “hay que intervenir pronto”, apostando por “metodologías de atención a los alumnos en desventaja que combinen la exigencia con el afecto:No solo afecto, ni solo exigencia”. “Porque —añade— hay que actuar sobre ellos de manera diferenciada.
El papel de las comunidades autónomas en todo este proceso de análisis y conocimiento es básico porque en ellas residen las competencias en la materia. Defiende Rupérez que “no tenemos evidencia empírica para decir que las rebajas de los niveles vayan a producir resultados”, tampoco se muestrapartidario del “¡pobrecito… pobrecito! que supone eliminar el sistema de repetición, algo que compara con “esconder la basura debajo de la alfombra”. Cree que hay que mirar afuera y ver lo que se ha hecho en otros países que han logrado dar un salto en los resultados PISA y trasladar al alumno la idea de “ que quien quiere puede”, porque “la evidencia internacional es que aquellos países que han interiorizado esos principios han obtenido mejores resultados y en entornos socialmente desfavorecidos.
Y para hacerlo reclama una “combinando de exigencia y afecto, poniendo en marcha políticas de enseñanza que tomen en consideración realmente las diferencias individuales de los alumnos. “Hacerlo así, concluye permitirá “corregir pronto los desfases escolares que se van acumulando”.
Ser niño no debería suponer un desafío, pero las cifras dicen otra cosa. Cada día, millones de menores conviven con la pobreza, la violencia y la falta de oportunidades. Nacen con las raíces al aire, desprovistos de futuro y, sobre todo, de infancia. Muchos dejaron de aprender a escribir para instruirse en la guerra, sustituyendo el papel por las armas. Otros, viven guerras interiores y guardan en silencio abusos y humillaciones. A todos ellos, el mundo de la música les ha dado voz a través de canciones que, dada la celebración este 20 de noviembre del Día Universal del Niño, vuelven a convertirse en una plataforma de denuncia.
David Demaría, Agua
«Agua quiero ser / pa’ darte de beber / para calmar la sed de tu irritada piel». Es el estribillo de Agua, el tema que el cantante David DeMaría compuso este verano contra la desnutrición infantil. La canción surgió tras su viaje a Guajira (Colombia), donde conoció de primera mano el trabajo que realiza Acción contra el Hambre para frenar la desnutrición en el país latinoamericano. Junto a la ONG, DeMaría creó El Show del Hambre, una iniciativa que invita a los ciudadanos a realizar un donativo comprando una entrada, pero no para ocupar, si no para “vaciar” un asiento contra el hambre. Cada entrada vacía, que se puede adquirir en la página web, equivale a un donativo para Acción contra el Hambre.
Ana Tijoux, Luchín (Versión Víctor Jara)
La cantante chilena Ana Tijoux recuperó en 2016 una de las canciones más emotivas de Víctor Jara para recordar la realidad, no tan lejana, que muchos niños vivieron y viven en Chile. Jóvenes asolados por la pobreza que se vieron obligados a hacer de la calle su hogar y a los que canta: “Si hay niños como Luchín / que comen tierra y gusanos / abramos todas las jaulas / pa’ que vuelen como pájaros.” El tema original, escrito en 1972, reactiva su poder de denuncia en una versión en la que Tijoux convierte a Luchín en un niño afrodescendiente, hijo de una familia que ha emigrado a Chile buscando mejores condiciones de vida.
Calle 13y Mercedes Sosa, Canción para un niño en la calle
“A esta hora exactamente hay un niño en la calle / Es honra de los hombres proteger lo que crece / cuidar que no haya infancia dispersa por las calles / evitar que naufrague su corazón de barco / su increíble aventura de pan y chocolate”. La voz de la legendaria Mercedes Sosa resuena en los primeros versos de una de las canciones más bellas dedicadas a los pequeños que se ven obligados a vivir en la calle. Canción para un niño en la calle, interpretada junto a Residente, el vocalista de Calle 13, describía la infancia a la que se ven privados estos menores como una vida de pan y chocolate.
Antes de convertirse en Arkano, Guillermo Rodríguez, la persona detrás del nombre artístico, fue víctima de acoso escolar o bullying. Sensibilizado con una realidad que viven millones de jóvenes, este año el rapero ha participado en varias campañas contra el acoso escolar. De fondo, la canción Diferente de su primer álbum de estudio Bioluminescencia, en la que Arkano denuncia que “no ir contra el abuso es ser parte del abuso”.
El Langui, Se buscan valientes
También dentro de una campaña contra el acoso escolar, el rapero madrileño lanzó este tema, dirigido a los niños que asisten en silencio al acoso de sus compañeros de colegio. A ellos, El Langui les pide que sean valientes y alcen su voz: “Se buscan valientes que exprese lo que sienten / Tú eres importante, tú sabes lo que pasa / no mires a otro lado, no le tengas miedo al malo”.
Cat Power, Nothin’ But Time
Este extenso tema, de casi 11 minutos de duración, le sirvió a Chan Marshall (Cat Power) para animar a Lucía, la hija de su exnovio Giovanni Ribisi, que estaba siendo objeto de ciberbullying (acoso a través de Internet). Una esperanzadora canción, incluida en su álbum Sun (2012), en la que Marshall le da consejos como: “It’s up to you to be a superhero/ it’s up to you to be like nobody”, (depende de ti ser una superheroína / depende de ti ser como nadie). Inspirada musicalmente en el épico Heroes de David Bowie, artista favorito de Lucía. Nothin’ But Time es también una canción sobre la libertad para soñar. La aparición de la voz de Iggy Pop en las últimas estrofas pone la guinda al pastel.
Pearl Jam, Jeremy
Antes de que la palabra bullying formara parte de nuestro vocabulario común, Pearl Jam compuso una canción que abordaba este problema. Jeremy Wade Delle, un adolescente de Richardson (Texas) tenía tan solo 16 años cuando una mañana entró en su clase del colegio, sacó una pistola y se disparó en la cabeza ante la horrorizada cara de sus compañeros. Este terrible suceso motivó el tema que lleva como título el nombre del joven y que se incluyó en el disco debut de la banda de Seattle, Ten, de 1991. La canción habla de cuestiones clave en el tema del acoso escolar como el desinterés por parte de los padres, las continuas burlas de los compañeros de clase y el tremendo aislamiento del adolescente. Para ilustrarla, la banda de Eddie Vedder lanzó un controvertido videoclip debido a su explícita representación de la violencia. Con todo, está considerada una de las mejores piezas musicales de la banda de Seattle y un recordatorio del horror al que puede llevarnos obviar el acoso escolar.
El grupo musical mauritano Ewlad Elbalad fusiona hip-hop y rap con música tradicional de su país para cantar en defensa de los derechos humanos o denunciar la situación de pobreza y vulnerabilidad en que viven muchas personas en su país. En 2016, junto a la Fundación Tierra de Hombres y la ONG local Asociación de Mujeres Cabeza de Familia gracias a la financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), lanzaron Juntos por la infancia, una canción por el cambio, en la que los tres componentes de Ewlad Elbalad, Hamada, Yshagh y Mohamed, unen sus voces a las de los niños y niñas mauritanos para gritar al mundo que la protección de la infancia es un deber de todos: padres, madres e instituciones.
Youssou N’Dour & Neneh Cherry, 7 Seconds
Bastan siete segundos para que la infancia de un niño pueda ser destruida por los horrores del mundo. «Seven Seconds hace referencia a los siete primeros segundos positivos en la vida de un niño, cuando todavía desconoce los problemas y la violencia globales». Esas fueron las palabras de Neneh Cherry cuando le preguntaron por el significado de la canción. Todo un himno de los años noventa que el dúo versionó en tres idiomas (wolof, francés e inglés) y que se convirtió en un símbolo eterno contra el racismo y la discriminación que muchos niños sufren desde su más tierna edad.
Stromae, Papaoutai
Al cantante belga Stromae no le tocó vivir la guerra desde dentro, pero sufrió sus consecuencias siendo niño. Cuando tenía nueve años, su padre falleció durante el genocidio de Ruanda de 1994. En la canción Papaoutai (del francés papa oùt’es, que significa: papá, ¿dónde estás?) incluida en el álbum Racine Carrée de 2013, Stromae alude a los miles de menores que han quedado huérfanos a causa de las guerras y los conflictos armados.
David Bisbal, Soldado de papel
En 2006, David Bisbal se deshizo de sus preciados rizos y mostró su faceta más comprometida con Soldados de Papel. Una canción que sirvió para denunciar la situación de miles de niños y niñas obligados a implicarse en conflictos armados y acudir a las primeras líneas de fuego. Para conocer de primera mano la situación, viajó hasta Sierra Leona para conocer a muchos menores que habían participado en el durísimo conflicto que sufrió el país. «Un viaje que me marcó para siempre», ha dicho el cantante a menudo. Además, los fondos generados por los derechos de autor de Soldado de papel fueron cedidos a la Coalición Española para acabar con el reclutamiento de menores para luchar en conflictos.
Ansam, Heartbeat a song for Siria
Ansam es una de los tres millones de niños y niñas que fueron obligados a salir de sus hogares debido al conflicto en Siria. Con tan solo 10 años se convirtió en la voz que guía Hearbeat, una canción compuesta por UNICEF en la que 22 niñas y 18 niños sirios comparten con el mundo su deseo de recuperar su infancia tras siete años de guerra.
Alan Parson, Children Of The Moon
Acudiendo solo a la letra, Children Of The Moon, tema incluido en el disco Eye In The Sky de 1982, describe a los niños de la luna como aquellos que no tienen a quien recurrir, sin ningún lugar para correr, en medio de mares vacíos y hambruna en la tierra. Un alegato que sirve para narrar la historia de muchos menores, separados de sus familias, de su infancia y de sus hogares: “Perdidos en el medio de un mundo sin esperanza / Los niños de la luna ven el mundo girar”.
Beyoncé, Freedom
Niñas de todos los rincones del planeta bailaron junto a Beyoncé el año pasado para gritarle al mundo: “Somos pequeñas y estamos enfadadas / Libertad para las niñas”. Ese fue el lema de Freedom, una canción para la que la organización The Global Goals, junto con Unicef y la fundación Gates, lanzó un vídeo en el que chicas de distintas nacionalidades se sirven del tema de Beyoncé como banda sonora para exigir acción, libertad y el fin de cualquier tipo de violencia a la que están sometidas.
Díez sostiene en esta entrevista sobre educación que «no hacer algo a sabiendas de que es necesario es una forma de corrupción»
Nuestro modelo educativo fue pensado para un mundo que ya no existe y que es incapaz de adaptarse a las nuevas realidades surgidas a raíz de la revolución digital.” Es lo que sostiene en ¡EducACCIÓN! (Editorial Deusto) Sonia Díez Abad, presidenta del grupo empresarial Horizonte Ítaca y vicepresidenta de la Federación Española de Mujeres Directivas y Empresarias. Un libro que pretende ayudar y cuyos derechos de autor irán destinados íntegramente a la Fundación del Padre Ángel.
Díez sostiene en sus páginas que debemos de preparar a nuestros jóvenes para adaptarse al mundo real, pero a la vez es importante que hagamos de la experiencia de aprender algo placentero. Para ello es necesario que haya un acuerdo y un plan de acción política, que nos replanteemos de base el sistema educativo y que comencemos a cambiar las normas y promover el emprendimiento, sin dejar de lado la importancia de revisar y conciliar el papel de las familias en la educación, de garantizar que todos los niños tengan acceso a buenos maestros.
Sonia Díez es doctora en Ciencias Económicas y Empresariales, MBA por el Instituto de Empresa y licenciada en Psicología y Ciencias de la Educación, y posee varias acreditaciones de posgrado por la Universidad de Harvard.
Estamos en Holanda, en una universidad: los estudiantes se sacan las chaquetas y las bufandas mientras el profesor abre una presentación en Power Point sobre «emprendimientos innovadores» y se prepara para dar su charla, que será en inglés.
El idioma es elección del centro académico, apunta Frank van Rijnsoever de la Universidad de Utrecht.
El uso del inglés en las educación superior holandesa es tan extenso que un grupo de profesores predijo que habrá un «lingüicidio» inminente y exigió que el gobierno de La Haya imponga una moratoria que prohíba a las universidades crear nuevos cursos en inglés hasta que se realice un análisis de impacto oficial.
El 60% de los programas de maestría ofrecidos en la Universidad de Utrecht son en inglés. En el nivel educativo más alto prácticamente no se imparten cursos en holandés.
Derechos de autor de la imagenUTRECHT UNIVERSITY/MAARTEN NAUWImage captionPara algunos estudiantes en Utrecht el mayor desafío es realizar todos sus estudios en inglés.
«A mí no me importa. La mayoría de los textos están en inglés«, dice el profesor Van Rijnsoever.
«Así que para mí, como docente, no es un gran problema porque también investigamos en inglés. Pero para los estudiantes, ves que tienen que cruzar una cierta barrera para expresarse adecuadamente».
Países Bajos tiene uno de los niveles más altos del mundo de dominio del inglés como segunda lengua, superado solo por Suecia, según el último Índice EF de Dominio del Inglés.
«Es algo que aprendí a lo largo de los años, principalmente mientras hacía mi doctorado en inglés académico», explica el profesor.
Para Oskar van Megen, quien se graduó con un título en desarrollo sustentable, realizar una maestría en inglés con orientación internacional tenía sentido ya que el tema era más amplio que en los Países Bajos.
Sin embargo, reconoce que tuvo su costo: «Me puso un poco en desventaja porque me tomó mucho tiempo entender y concentrarme en lo que decían los profesores, y entender los artículos y escribir mis propios artículos».
Image captionOskar van Megen está satisfecho de que su maestría fuera en inglés, pero le ha resultado difícil encontrar trabajo en Países Bajos.
Sin embargo, aunque siente que está calificado para tener una carrera internacional, desde entonces ha luchado por encontrar trabajo en su país.
‘Úsalo o piérdelo’
Utrecht no es la única. Algunas universidades del país han borrado completamente el idioma holandés de su currículo. En Eindhoven, incluso los sándwich en las cafeterías dicen «cheese» al queso en lugar de la palabra holandesa «kaas».
Y no todos están contentos con la creciente anglicanización de las universidades.
«El holandés es nuestra identidad», se queja Annette de Groot, profesora de lingüística en la Universidad de Ámsterdam.
«¿Qué sucede con la identidad de un pueblo en un país en el que el idioma nativo ya no es el principal de la educación superior?».
«Los holandeses no son tan buenos con el inglés como ellos creen. No deberías utilizar un lenguaje más débil en la educación«, advierte la experta.
Image captionLa profesora Annette de Groot teme un efecto perjudicial para el idioma holandés.
«Si usas el inglés en la educación superior, el holandés eventualmente empeorará. Es ‘úsalo o piérdelo’. El holandés se deteriorará y la vitalidad del idioma desaparecerá. Se llama bilingüismo desequilibrado. Agregas un poco de inglés y pierdes un poco de holandés«.
Mientras que el inglés puede ayudar a los estudiantes a ingresar al mercado global, otros sienten que su prevalencia los excluye de su país de origen.
Y el debate político aquí se está intensificando, a medida que más ciudadanos de Reino Unido se mudan porque sus empresas desean permanecer en la Unión Europea (UE) después del Brexit.
Es hora de que haya un debate honesto sobre el tema, dice la profesora De Groot.
«Estamos cambiando a una visión cada vez más anglosajona del mundo. Las universidades quieren diversidad, perspectivas diferentes. Lo que ocurre es exactamente lo contrario. La anglicanización significa que terminas con un mundo mucho más homogéneo».
Para ella la ironía es que las universidades holandesas simplemente están compitiendo para atraer estudiantes en un intento por sobrevivir.
Image captionLa Universidad de Utrecht ofrece más de 80 programas de maestría en inglés.
El rector de la Universidad de Utrecht, Henk Kummeling, sostiene que avanzar hacia el inglés ha sido un proceso orgánico pero acepta que para competir internacionalmente tiene sentido utilizar un idioma mundial.
«No es que sea una publicidad para estudiantes internacionales», me asegura desde su oficina, con vista al campus repleto de bicicletas.
«La cultura holandesa permanecerá durante siglos. Cuando los holandeses hablamos entre nosotros, hablamos holandés».
Oskar está de acuerdo, diciendo que disfrutó entablando amistades con estudiantes de Reino Unido, Irlanda e Italia.
«Personalmente no tengo ningún problema en no hablar holandés o con la cultura holandesa, que tal vez esté desapareciendo un poco».
Pero él dice que tiene que haber un límite y considera que la Universidad de Groningen, en el norte del país, ha admitido a demasiados estudiantes internacionales.
«Hay tantos, que tienen que instalar carpas solo para que los estudiantes puedan tener un techo sobre sus cabezas», se queja.
El peligro para él es que las universidades están tratando de aumentar su perfil internacional al tiempo que buscan generar ingresos de estudiantes extranjeros, y hacen otras concesiones.
El colegio considera que la igualdad se aprende con hechos y creó una actividad complementaria de tareas del hogar
Alumnos de Montecastelo terminarán el curso sabiendo planchar correctamente una camisa y cocinar platos sencillos. “La igualdad se aprende con hechos”. Con este convencimiento el colegio Montecastelo se ha puesto manos a la obra para “derribar estereotipos y roles que se asignan de forma inapropiada a la mujer y que provocan una injusta desigualdad”. Así nació una iniciativa pionera por la que los alumnos de 4º de la ESO aprenderán a planchar una camisa, a coser un botón, reparar un cuadro eléctrico, hacer tareas de bricolaje básico, poner una lavadora o una secadora y a cocinar. Se llama “Home Skills” y es una actividad complementaria semanal (y obligatoria por tanto) que están impartiendo de forma voluntaria tanto profesores como padres.
“Nos parecía muy útil que nuestros alumnos aprendiesen a realizar estas tareas para que cuando algún día formen una familia se impliquen desde el principio y sepan que una casa es cosa de dos, que no es cuestión de la mujer limpiar, poner el lavavajillas y planchar. Esto permitirá que vayan tomando conciencia y sabrán manejarse en el hogar”. Esto explica el coordinador de estas actividades, Gabriel Bravo, que es también profesor de Biología de ESO y Bachillerato. En el equipo participa una responsable de igualdad, Beatriz Fernández, una madre de apoyo, Pili Fernández, y un padre de apoyo, Rafa Moledo.
La propuesta nació cuando planificaban el curso y estaban pensando cómo promover entre los alumnos hábitos que estuviesen en sintonía con la Ley de Igualdad entre hombres y mujeres. Se lo plantearon primero a los padres, que lo acogieron muy bien, y a continuación a los alumnos. “Lo de cocinar les parecía bien, pero cuando se habló de la costura o la plancha algunos sonreían incrédulos. Curiosamente cuando empezó la actividad se dieron cuenta de que es una actividad que puede hacer perfectamente un hombre y que no es tan difícil, es cuestión de saber cuatro cosas.
Tenían cierta reticencia, pero se lo tomaron con una actitud positiva. Para alguno era la primera vez que tenía una plancha en la mano. Fue divertido e instructivo a la vez. Estamos bastante sorprendidos y los padres muy contentos”, explica Gabriel Bravo. Es precisamente un profesor del colegio el que les está enseñando a planchar una camisa, el cuello, los puños o como se coloca en la tabla. Los alumnos se reparten en grupos e irán pasando por todas las tareas. Para cocinar cuentan con padres voluntarios y usan las instalaciones del llamado club de padres. La actividad empezó por 4º de ESO y el próximo curso quizá se amplíe.
Fuente e imagen: http://www.laregion.es/articulo/tendencias/colegio-vigues-ensena-alumnos-varones-planchar-coser-cocinar/20181028100422832263.html?fbclid=IwAR1rBHuAiASKZ3YCaUoCHzKd6YRcqIA5aDoA9MpoUbbL3i-HRHfDu3jiRvs
El Gobierno impulsa una investigación en 13 escuelas infantiles con 860 alumnos para extender un método diseñado por la Universidad de Washington
Los bebés visten un chaleco que incorpora una grabadora para registrar sus palabras. Son 860 y han nacido en 2016 ó 2017. Pertenecen a 13 escuelas infantiles públicas de Madrid, y participan en un estudio del Instituto para el Aprendizaje y las Ciencias Cerebrales (I-LABS) de la Universidad de Washington (Seattle, EE UU) con el que el Gobierno pretende revolucionar la enseñanza del inglés en la región. Tras dividirlos en dos grupos —los que estudian con el método estadounidense y los que lo hacen con el madrileño—, los investigadores buscan validar dos hipótesis. Primera: un bebé puede aprender inglés sin que eso afecte a sus avances con el castellano. Segunda: el método americano funciona mejor que el español. Consecuencia: la Comunidad aspira a provocar un cambio metodológico que multiplique las horas de inglés en sus 57 guarderías (5.370 alumnos).
«Se les va a proponer esta metodología, que produce mejores resultados, pero quedará a su elección», concede Ismael Sanz, director General de Becas y Ayudas de Educación de Comunidad de Madrid, que ya impulsó un estudio similar en cuatro escuelas durante el curso 2015-2016. «La conclusión fue que es bueno empezar a aprender inglés desde muy pequeño y luego que la metodología influye en la rapidez de adquisición del segundo idioma», sigue este profesor de la Universidad Rey Juan Carlos sobre la investigación en marcha, que afecta directamente a 13 centros e indirectamente a otros 44. «Queremos hacerles llegar las conclusiones a las escuelas y que poco a poco las hagan suyas, porque defendemos la autonomía de los centros educativos», añade. «Jugar, y usar un tono alto, pausado, simple, como hablan los padres a los niños, da buen resultado, y tener un [profesor] auxiliar nativo hace que adquieras la pronunciación desde el principio».
¿Cuáles son las diferencias metodológicas? Los investigadores dedicaron durante unas semanas del curso 2015-2016 cinco horas semanales al inglés (una diaria), mientras que los españoles emplearon una media de dos. Sus profesores eran nativos entrenados para enseñar a los bebés hablándoles igual que lo hacen sus padres (exagerando la entonación y simplificando), jugando y con mucha interacción, frente al método tradicional de leer o cantar. Resultado: los bebés del grupo experimental pronunciaron 74 palabras en inglés cada hora, por las 13 de los bebés del grupo tradicional, según las grabaciones registradas por sus chalecos.
Críticas
«Pero lo que plantean es imposible de llevar a cabo», critica Xavier Gisbert, presidente de la asociación Enseñanza bilingüe. «¿Vamos a llenar los centros de profesores extranjeros?», se pregunta. «No va a haber recursos nunca para llenar las guarderías y colegios de profesores nativos, y tampoco va a tener continuidad en el tiempo», sigue. «Es como pretender tener escolarizados a nuestros hijos en un sistema educativo extranjero», razona. «Además, no hay nada nuevo: cuantas más horas de exposición a una lengua, más posibilidades tendrá de aprenderla el alumno. Es evidente que el que reciba cinco horas va a avanzar más que el que reciba dos».
La financiación del Programa Bilingüe de la Comunidad —impulsado hace casi 15 años por Esperanza Aguirre— ronda los 30 millones de euros anuales. Ese presupuesto paga la enseñanza del inglés en 545 centros públicos (379 colegios y 166 institutos) y 218 centros concertados, además de en otros cinco de formación profesional. Los niños que participan en la investigación de las escuelas infantiles serán evaluados en enero y en junio. Hasta entonces, aprenden jugando, rodeados de carteles llenos de palabras coloridas en inglés. De vez en cuando les graban audios. Sus padres se han comprometido a no interferir en el proceso: ni les hablan en inglés, ni les ponen canciones o películas en ese idioma.
«Demostramos que con la metodología científica correcta los niños pueden aprender mucho de su segunda lengua, en un periodo de tiempo relativamente corto», argumenta una de las investigadoras, Naja Ferjan Ramirez. «El conocimiento del español de los niños siguió creciendo al mismo tiempo, sin que les afectara su participación en el estudio».
La experiencia ha llamado la atención del Foro Económico Mundial, que se ha hecho eco del experimento de Madrid con un vídeo en sus redes sociales. ¿Su conclusión? «Los cerebros de los bebés son las mejores máquinas de aprendizaje jamás creadas».
Europa/Italia/15 Noviembre 2018/Fuente: Prensa Latina
En Italia 1,2 millones de niños y adolescentes viven en absoluta pobreza, según denunció hoy la organización no gubernamental Save the Children.
Las condiciones económicas no solo condicionan el futuro de los infantes, sino también el impacto del entorno donde viven, el cual influye en su crecimiento y desarrollo, destacó en una nota de prensa el organismo internacional. El reporte se basa en datos del IX Atlas de la Infancia en Riesgo ‘La periferia de los niños’, dedicada al entorno de los menores en esta nación.
La segregación educativa aumenta cada vez más la brecha de la desigualdad, especialmente en las grandes ciudades, donde viven muchos niños, destacó Save the Childre y precisó que es ‘allí donde debemos intervenir con políticas valientes y con recursos adecuados’.
En términos de ‘brecha asombrosa’ educacional entre unos y otros menores en una misma ciudad, comparó que en Nápoles, al sur de la península, en el grupo etario de 15 a 52 años sin estudios secundarios son el dos por ciento en Vomero y casi el 20 en Scampia; en Palermo, 2,3 para Malaspina-Palagonia y 23 por ciento en Palacio Real-Monte de Piedad.
En cambio en los barrios ricos del norte de Roma, añadió, los graduados superan el 42 por ciento, cuatro veces los que existen en la periferia y zona oriental de esta capital.
Más significativa es la diferencia, según el informe, en la norteña ciudad de Milán, donde por ejemplo en Pagano y Magenta-San Vittore los egresados superan el 51 por ciento, siete veces más que en Quarto Oggiaro, con apenas el 7,6.
Asimismo son profundas las brechas entre los jóvenes de 15 y 29 años que no estudian, están desempleados y tampoco están incluidos en algún programa de capacitación.
En Italia, según el informe, unos 3,6 millones de niños y adolescentes que viven en las 14 principales áreas metropolitanas del país, crecen en áreas o vecindarios considerados ‘suburbios desde muchos puntos de vista diferentes’, que van desde la distancia que media del centro de la ciudad, hasta déficits urbanos, funcionales y sociales.
Valerio Neri, director general de la organización encargada de promover la protección de la infancia, consideró absurdo que dos niños que viven a una cuadra de distancia crezcan en dos universos paralelos.
Neri instó a ubicar a los menores en el centro de la atención, a preocuparse por saber dónde y cómo viven, e invertir en el desarrollo para combatir los desequilibrios y las desigualdades de los territorios italianos.
Save the Children contribuye, informó, a reducir las desigualdades en 18 ciudades italianas a través de una red que ofrece a niños de seis a 16 años la oportunidad de participar en actividades educativas y de capacitación, como talleres artísticos y musicales, juegos y actividades motrices, que involucraron este año a unos ocho mil 130 menores.
‘La periferia de los niños’ es el primer intento de cartografiar los suburbios italianos desde el punto de vista de la infancia, realizado por Save the Children con el apoyo del Instituto Nacional de Estadística y de otras asociaciones.
El volumen presentado este martes, curado por Giulio Cederna, con imágenes del fotógrafo Riccardo Venturi, cuenta con 290 páginas, 32 tablas, 120 mapas y 20 gráficos e infografías.
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