El 55,2% de los futuros estudiantes universitarios que actualmente cursan Bachillerato ven su futuro profesional fuera de España, y el 75% de ellos considera que las oportunidades laborales en el extranjero son mejores, según revela la primera Encuesta del Futuro Estudiante Universitario elaborada por la Universidad Pontificia Comillas a 500 alumnos de toda España.
Los encuestados señalan, entre otras razones para querer desarrollar su carrera en el extranjero, los mejores salarios (destacado por el 46% de los chicos frente al 27% de las chicas) y el mejor grado de conciliación laboral (20% de los encuestados).
Según los datos de la encuesta, no hay relación entre los jóvenes que quieren trabajar en el extranjero y los que quieren estudiar fuera de España. Por un lado, un 25% quiere estudiar fuera de España y se ve ejerciendo su profesión en el extranjero, y un 8% desearía estudiar fuera, pero se ve trabajando en España. Del mismo modo, un 35% desearía estudiar y trabajar en España y un 31% prefiere estudiar en España aunque se ve trabajando fuera.
Además, más de la mitad de los jóvenes encuestados, un 59%, desearía estudiar fuera de su región de origen, un porcentaje que se eleva ligeramente entre las chicas (62%) que entre los chicos (56%).
Respecto a la valoración de la universidad española que hacen los futuros estudiantes universitarios, destacan aspectos como la innovación en las titulaciones (7,6), la innovación respecto a la metodología de enseñanza (7,4) y el acceso a las prácticas y el empleo (7,4). Por contra, los aspectos con menor valoración media son los relativos a la inversión en investigación y la disponibilidad de tecnología puntera en el aula, con una valoración de 7 en ambos casos.
En este aspecto relacionado con la tecnología, el 89% de los encuestados considera que las carreras tecnológicas tienen más futuro. Aun así, la encuesta revela que cuatro de cada cinco encuestados (79%) opinan que las carreras de Humanidades siguen siendo importantes en la actualidad. Por sexos, esta opinión prevalece entre las chicas (81%) más que entre los chicos (77%).
Hay algunos libros para niños que los adultos no podemos evitar querer y disfrutar. Y a la lista de esos títulos y de esas colecciones se ha sumado la serie Genios de la ciencia, que está publicando Vegueta Editorial en su colección Unicornio. Genios de la ciencia está dirigida para lectores de entre 8 y 11 años y aborda, en ediciones ilustradas y en formato álbum, la vida y el trabajo de diferentes científicos que han dejado su huella a lo largo de la historia.
Cada libro muestra un perfecto equilibrio entre texto (una biografía novelada que aporta datos básicos sobre el protagonista del libro, de una forma que resulta amena a la vez que informativa) e ilustración (que también ayuda a comprender mejor a los protagonistas de la historia).
“La serie es sobre genios de la ciencia en general (hombres y mujeres)”, nos explican desde la editorial, aunque son conscientes de la importancia de incluir a las mujeres científicas entre los protagonistas de los libros (de hecho, así fue como en Librópatas llegamos a la colección).
“Pese al inevitable desequilibrio histórico en los ámbitos de actividad de los respectivos personajes, la selección de personajes garantiza la presencia de personajes femeninos, en consonancia con la sociedad y los valores en que se están educando actualmente los lectores”, apuntan por mail cuando les preguntamos de forma específica sobre la presencia de las mujeres de ciencia entre los personajes que abordan en la colección. “No se trata de una simple cuestión estadística, se trata de visibilizar ante niños y niñas la relevancia del papel de las mujeres, a menudo ninguneado, en la historia de la ciencia y el progreso civilizatorio universal, más acorde con la relevancia que hoy en día sí tienen”, añaden.
Genios de la ciencia ya ha abordado la biografía y el trabajo de siete hombres y mujeres del mundo de la ciencia y la tecnología. Newton, Lise Meitner, Tesla, Arquímedes, Jane Goodall, Gutenberg, Steve Jobs e Hipatia cuentan ya con sus propios títulos, aunque no son más que los primeros. Albert Einstein, Charles Darwin, Ada Lovelace y Marie Curie serán los temas de los próximos títulos que llegarán al mercado, nos adelantan desde la editorial.
Las 57 universidades públicas argentinas, que llevan tres semanas paralizadas, se preparan para afrontar una manifestación este jueves contra los ajustes del Gobierno a los presupuestos que amenazan a “todo el sistema público educativo y de investigación”.
El movimiento LaUniEnLaCalle, formada por profesores, investigadores, estudiantes y no docentes de diversas universidades públicas españolas, se solidarizan con la lucha en Argentina por la defensa de un servicio público que “sufre un ataque desde el Gobierno de Macri”.
Las 57 universidades públicas argentinas, que llevan tres semanas paralizadas, se preparan para afrontar una manifestación este jueves contra los ajustes del Gobierno a los presupuestos que amenazan a “todo el sistema público educativo y de investigación”, afirman en un comunicado de prensa.
Unas medidas que “no solo implica la expulsión de profesorado, la reducción de los salarios reales en un 30% como consecuencia de que no se ajustan a la enorme inflación, la suspensión de proyectos de investigación y la falta de un mantenimiento mínimo de sus infraestructuras, sino también la amenaza anunciada de cierre de universidades situadas en áreas menos favorecidas económicamente”, explican.
El colectivo español, entre los que se encuentran Jorge Fonseca (UCM), Juan Varela -Portas (UCM), Begoña Soto Vázquez (URJC), Irene Solbes Canales (UCM), Marta Domínguez (UCM), o María José Sánchez Leyva (URJC) entre otros, explica «que en gran parte del mundo las universidades y el resto del sistema educativo público sufren el acoso de políticas que buscan su control privado, como parte de un proyecto de orden social basado en los intereses de las corporaciones multinacionales que controlan los mercados»
Los sindicatos de profesores argentinos no aceptan la propuesta del Gobierno de un incremento salarial del 15% porque consideran que es insuficiente al vislumbrarse unos pronósticos que advierten que la inflación podría superar este año un 30%.
Además, el ajuste fiscal que acordó el presidente Macri con el Fondo Monetario Internacional (FMI), a cambio de un rescate financiero de casi 50.000 millones de dólares (unos 43.146 millones de euros), ha abierto una brecha en Argentina. “Las exigencias de ajuste planteadas por el Fondo Monetario Internacional como consecuencia de las políticas gubernamentales agravarán esta situación”, denuncian desde el colectivo español.
La política en materia educativa puesta en operación por Finlandia tuvo como objetivo disminuir las desigualdades entre sus habitantes. Finlandia es hoy una de las sociedades menos desiguales.
Las políticas públicas Finlandia desafían el sentido común. Dan vivienda, sin condiciones, a personas que de otra forma tendrían como techo el cielo y sus nubes —a lo que debe sumarse la nieve, recordando que es un país situado al norte del mundo—, y les otorgan asistencia para buscar trabajo. Este país tiene en marcha un programa, en fase experimental, de entregar una renta básica a cada ciudadano por el solo hecho de ser ciudadano, es decir, a cambio de nada.
El sistema escolar finlandés prescinde de las tareas —esas labores que sistematizan la repetición y que nos preparan además para ser productivos a toda hora—, y se enfoca en que el aprendizaje sea una actividad placentera, como señala el cineasta Michael Moore en su documental “¿Qué invadimos ahora?”.
A pesar de éstos y otros contrasentidos, el sistema escolar finlandés es uno de los más celebrados en el mundo gracias a que en las evaluaciones de desempeño sus niños y adolescentes alcanzan los más altos puntajes a nivel global, por lo que es objeto de estudio.
Queriendo dar con la quintaescencia del sistema escolar de Finlandia y replicar su éxito en otras latitudes, se le ha descompuesto en partes para examinarlo. Así, se ha descrito que éste pondera la cooperación por encima de la competencia, que sus maestros gozan de gran prestigio social, o que la educación es pública y gratuita entre los 7 y los 16 años.
La lógica apuntaría a que basta con que países como México reproduzcan estos elementos para que sus niños y adolescentes alcancen los mismo resultados en las evaluaciones internacionales de desempeño escolar que los conseguidos por los niños y adolescentes finlandenses. Pero, como ya se ha visto, los finlandeses son afectos a contravenir el sentido común.
La política en materia educativa puesta en operación por Finlandia en la década de los 70 del siglo pasado no tuvo como objetivo último puntuar alto en las evaluaciones internacionales para acceder a los créditos de instituciones internacionales o asegurar inversiones extranjeras. La finalidad de esta política pública fue disminuir las desigualdades entre sus habitantes. Finlandia es hoy una de las sociedades con las menores brechas de desigualdades entre sus ciudadanos.
El secreto del éxito de esta política para disminuir las brechas entre los que más y lo que menos tienen fue —sí— instituir la educación pública y gratuita, asegurando el acceso a la educación a todos, pero también —y aquí va el contrasentido finlandés— suprimir la educación privada. En la mayoría de los estudios que detallan las características del sistema educativo finlandés, este último elemento suele obviarse.
La reforma educativa de Finlandia puso en cuestión la política previa en la materia, cuyo diseño consistía, grosso modo, en un sistema en el que sólo los mejores estudiantes —la gran mayoría, provenientes de familias de altos ingresos— podían continuar a estudios avanzados, tras una selección que se hacía entre los alumnos de once años de edad, que para entonces habían cursado los cuatro primeros años de escolaridad primaria. En ese punto, se decidían los destinos. Los que quedaban fuera de la selección —la gran mayoría, provenientes de familias de bajos ingresos—, sólo terminaban sus estudios de primaria, para luego dejar la escuela y comenzar a trabajar o recibir instrucción profesional. Este sistema profundizó las desigualdades en la sociedad finlandesa.
Los actores políticos y educativos finlandeses debieron reconocer que este sistema educativo —del que sólo podían sacar provecho los estudiantes provenientes de estratos sociales con privilegios— no sólo reproducía la desigualdad a través de las generaciones, sino que también debilitaba el tejido social del país.
Esto dio lugar a una serie de debates públicos, en los que participaron políticos de todo el espectro ideológico, así como académicos y educadores, de los cuales resultó la política pública que decidía abolir la educación privada e instituir un sistema integral que acoge a los alumnos de todos los estratos socioeconómicos, tanto en primaria como en secundaria, hasta los 16 años y reciben la misma enseñanza elemental en las mismas instalaciones.
El resultado de esta reforma no sólo fue el cerrar la brecha de logros entre los estudiantes más ricos y más pobres, sino que también convirtió a Finlandia en una de las historias de éxito educativo global de la era moderna.
De reformas y educación en México
En México, la reforma educativa impulsada por el gobierno de Enrique Peña Nieto ha sido señalada por analistas de —en el mejor de los casos— constituir más una reforma laboral dirigida al gremio magisterial en lugar de una serie de políticas encaminadas a mejorar la educación que se imparte en el país.
La narrativa oficial de la reforma educativa en México —a la que Enrique Peña Nieto ha defendido como una de las acciones más importantes de su gobierno— es que ésta busca mejorar la calidad de la educación. “Lo que teníamos claro que México necesitaba tener una educación de mayor calidad para la niñez de nuestro país. Estábamos rezagados en el contenido y en la calidad que se estaba impartiendo en México”, se le escucha decir a Peña Nieto en los spots con los que promueve los logros de su administración, con miras a su sexto —y último— informe de gobierno.
Aumentar la calidad de la educación para disminuir las desigualdades es una afirmación con la que cualquier persona sensata estaría de acuerdo. Los finlandeses, tan proclives a atentar contra las convicciones más profundas, en un gesto excéntrico decidieron dar un “suelo parejo”, las mismas condiciones, tanto al acceso como a los contenidos de la educación a todos los niños y jóvenes. Y fueron más lejos: al abolir la educación privada evitaron generar las condiciones que en el mediano y largo plazo produjeran desigualdades en la sociedad.
El tejido social se reconstituyó, toda vez que los ricos y los pobres conviven en el mismo espacio, compartiendo la misma educación, de educadores que además están convencidos de la pertinencia del proyecto educativo para disminuir las desigualdades. Y los resultados los avalan: con la puesta en marcha de la reforma educativa, en Finlandia, según calculan analistas, se redujeron 25% las desigualdades en la sociedad finlandesa.
México es uno de los países con los mayores índices de desigualdad. Distintos trabajos académicos consignan que, en materia de ingresos, por ejemplo, la riqueza del país se concentra en un sector muy pequeño de la población. Como indica un trabajo reciente de El Colegio de México, las desigualdades son determinantes en la vida de las personas. Alguien que nace en una familia pobre tiene casi completamente asegurado el permanecer en situación de pobreza por toda su vida. Las clases medias no la llevan mejor, y resultado de la alta concentración de la riqueza éstas viven en riesgo permanente de caer en la pobreza.
La lógica de aumentar la productividad del país no ha derivado, pese las opiniones de los expertos en economía, en disminuir las desigualdades. “Seremos menos desiguales en tanto produzcamos más”, parece ser la consigna. En otra vía, los finlandeses decidieron suprimir los espacios excluyentes que derivaran en ventajas para algunos, en detrimento de la mayoría. La escuela se constituyó en un espacio de encuentro para todos los finlandenses, espacio en el que se conoce por cercanía la realidad del otro. Tal vez sea momento de poner en suspenso nuestras certezas, y probar con ideas que pudieran ir contra el sentido común.
El doble grado en esta ciencia y Física cuenta con la nota de corte más alta en España
Europa/España/elpais.com
Este año, al igual que los anteriores, el doble grado en Matemáticas y Física será, posiblemente, la carrera con la nota de corte más alta en España. En 2017 aparecía la primera en el listado de mayores notas de corte (se requería un 13,667, sobre 14, para cursarla en la Universidad Complutense (UCM)). En distintas universidades, este doble grado ocupa siete de los diez primeros puestos (también aparece Ingeniería Informática y Matemáticas en la UCM). Sin duda, el grado en Matemáticas y sus diversas combinaciones han experimentado un incremento de demanda en los últimos años. Parece que, tras años siendo una asignatura denostada, los jóvenes ahora sí quieren estudiar matemáticas. ¿A qué se debe esta tendencia?
El mercado de trabajo tiene algo que decir: Matemáticas es hoy una de las carreras con menos paro, como constatan multitud de estudios y artículos de prensa. Los matemáticos tienen la capacidad de resolver problemas (aunque no estén relacionados directamente con su ámbito de trabajo) y esta cualidad es precisamente una de las más valoradas en el ámbito laboral. Además, estamos viviendo una cuarta revolución industrial, la de Internet y las tecnologías de la información, en la que las matemáticas son clave. Es especialmente relevante la ciencia de datos, que permite extraer información útil de los registros que generamos, a través de herramientas estadísticas y machine learning, sobre las que se basan los algoritmos modernos.
En estos dos últimos años, la humanidad ha producido una mayor cantidad de datos que en toda la historia pasada. No obstante, la verdadera revolución está en la posibilidad de aprovecharlos para mejorar nuestras vidas. Por ejemplo, se están creando automóviles que, analizando los datos de su entorno, son capaces de conducir de forma autónoma, lo que revolucionará el transporte en pocos años. En el ámbito sanitario, los algoritmos comienzan a ser capaces de tomar decisiones de diagnóstico e interpretar radiografías, superando incluso el rendimiento de los humanos en estas tareas. También se está avanzando en la detección del fraude, gracias a máquinas capaces de localizar patrones en el comportamiento de los defraudadores. Y una cosa queda clara: el aprovechamiento de estos datos para conseguir mejoras de este tipo requiere de la matemática para crear algoritmos que, a partir de la tecnología informática, sean capaces de lograr sus objetivos.
Parece que la empresa está preparada para la llegada de las matemáticas, existe una amplia demanda de estos perfiles, y un gran número de estudiantes deseosos de ocupar estos puestos, pero, una vez llegados a la universidad, ¿responde la formación académica a estas demandas sociales? ¿Qué interacción debe haber entre universidad y empresa? ¿Cómo pueden conseguir los jóvenes matemáticos moldear su formación a las demandas del futuro? A partir de estas preguntas surgió la red BYMAT, con el propósito de empoderar a la comunidad de jóvenes matemáticos y fomentar el apoyo mutuo para enfrentar todos estos retos. La red nació del primer Congreso BYMAT, que se celebró en el ICMAT del 7 al 9 de mayo de 2018 con la colaboración exclusiva de la Fundación BBVA. Por primera vez se reunieron casi 200 jóvenes de todo el mundo, la mayoría estudiantes de doctorado en matemáticas y campos afines, para compartir su trabajo y sus inquietudes acerca de las matemáticas. A pesar de sus modestos orígenes (los organizadores pretendían propiciar un encuentro informal entre los estudiantes de doctorado en matemáticas a nivel nacional), la acogida ha sido excepcional, y la red BYMAT ya abarca a la comunidad internacional de jóvenes matemáticos, que busca fomentar la interdisciplinariedad, la interacción universidad-empresa, el papel de la mujer en la ciencia y la divulgación científica.
Parece claro que las matemáticas, y los matemáticos, cada vez van a tener más peso en el desarrollo de nuestras vidas. Es el momento para reflexionar y tomar las riendas de su papel en esta sociedad de la cuarta revolución industrial, puesto que son el futuro, y el Estado que no invierta en ellas se quedará atrás.
Ángela Capel, Jesús Ocáriz, Roi Naveiro y Patricia Contreras son estudiantes predoctorales del ICMAT y fundadores de la red BYMAT. Ágata Timón es responsable de comunicación del ICMAT.
Café y Teoremas es una sección dedicada a las matemáticas y al entorno en el que se crean, coordinado por el Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT), en la que los investigadores y miembros del centro describen los últimos avances de esta disciplina, comparten puntos de encuentro entre las matemáticas y otras expresiones sociales y culturales, y recuerdan a quienes marcaron su desarrollo y supieron transformar café en teoremas. El nombre evoca la definición del matemático húngaro Alfred Rényi: “Un matemático es una máquina que transforma café en teoremas”.
No hay mayorías para reformar la investigación, pero los métodos actuales se pueden mejorar
La ciencia española ha atravesado entre 2009 y 2018 uno de los períodos más difíciles de su historia. El Gobierno que se ha instalado recientemente incluye un Ministerio de Ciencia y Universidades. Nos tenemos que remontar al período 1979-81 para encontrar un Ministerio de Universidades e Investigación que, ciertamente, pasó sin pena ni gloria. En otros períodos, la Ciencia, junto con Educación o con Industria y Tecnología, había disfrutado de una atención particular de los poderes públicos que le había permitido desarrollarse hasta un cierto punto. La nueva estructura ha despertado sin duda expectación y sería una lástima que se frustrase.
Los datos que organizaciones independientes como la Fundación COTEC o la Confederación de Sociedades Científicas Españolas (COSCE) han presentado sobre la actual situación de la ciencia española dan un panorama ciertamente desolador. España tiene el récord en Europa de disminución de inversión en ciencia y tecnología en el período 2009-2016 y algo parecido ha ocurrido con las convocatorias de personal, con lo que el efecto sobre las nuevas generaciones ha sido devastador. Basta pasearse por los laboratorios europeos para darse cuenta del número de jóvenes científicos de nuestro país que llevan a cabo una investigación de calidad gracias a la formación que han recibido en casa.
Volver a encarrilar la ciencia y tecnología hacia un sistema eficiente y ambicioso puede requerir reformas de fondo y quizá no hay tiempo ni mayoría. Pero hay acciones que sencillamente implicarían deshacer decisiones administrativas de los equipos anteriores que solo han servido para poner trabas a una gestión eficiente de la ciencia. En otros casos bastaría cumplir la legislación vigente o aquellos compromisos que el Gobierno anterior había asumido pero no ejecutado. La experiencia ha demostrado que tratar de lograr pactos amplios puede servir solamente para disminuir planteamientos si una de las partes no está dispuesta a cumplir con lo pactado. Por ejemplo, la gestión de la concesión de proyectos y ayudas se lleva a cabo por parte de la Agencia Estatal de Investigación. En el acuerdo de investidura de 2016 se incluía su reforma siguiendo el modelo del Consejo Europeo de Investigación con separación de las decisiones científicas de las administrativas y evaluación internacional. Nada de esto se ha hecho hasta ahora.
Pueden revocarse decisiones administrativas de los equipos anteriores que solo han servido para poner trabas a una gestión eficiente de la ciencia
La necesidad de incorporar personal joven a nuestros centros de investigación y universidades es otra urgencia. Tampoco en este caso son necesarias grandes reformas para crear nuevos recorridos profesionales para los científicos huyendo del sistema funcionarial que ha demostrado de forma repetida no estar adaptado al trabajo de investigación. El conjunto de contratos Ramón y Cajal, I3, de investigador distinguido o las experiencias ICREA en Catalunya o Ikerbasque presentan alternativas que no necesitan de cambios estructurales pero sí aumento de dotaciones y mejoras en el sistema de evaluación.
La ciencia en el mundo, y también en España, se lleva a cabo principalmente en las universidades. La reforma de nuestro sistema universitario es urgente pero puede ser difícil en la situación política actual. Revolviendo en los cajones del ministerio se podrían encontrar informes sucesivos de comisiones de análisis, por ejemplo el de 2011. Quizá bastaría recuperar algunas de las ideas incluidas en estos informes. Urge también reconsiderar la función de los organismos públicos de investigación (CSIC; pero también INIA, CIEMAT, etcétera). Representan cerca del 50% de la inversión del Estado en investigación y el período que acabamos de pasar los deja envejecidos y desorientados. Puede ser una oportunidad para definir su función. El Estado tiene un mecanismo de evaluación de centros, el programa Severo Ochoa, que permitiría analizar aquellos que funcionan. Y hay formas de gestión en Catalunya y el País Vasco, e incluso en Madrid como el CNIO y el CNIC, que han probado su eficacia y podrían generalizarse donde fuera posible.
En las actuales circunstancias políticas ni hay tempo para muchas decisiones estratégicas ni mayorías para reformas de fondo. Pero la situación es demasiado crítica para no aprovecharla e iniciar un camino con ambición. Para ello sería necesario revertir algunas acciones administrativas, cumplir con la legislación vigente y utilizar de forma inteligente procedimientos existentes, emprender un diálogo con los sectores implicados para reformas en profundidad y recuperar como mínimo los niveles de financiación que existían hace casi diez años.
En el campamento de refugiados de Moria, en la isla griega de Lesbos, la violencia es mortal. A eso se suma el hacinamiento y las condiciones sanitarias paupérrimas. Una organización humanitaria ha dicho que niños de 10 años han intentado suicidarse.
«Siempre estamos listos para escapar, tenemos a los niños preparados las 24 horas del día», dice Sara Khan.
«La violencia significa que nuestros pequeños no pueden dormir por miedo».
La refugiada afgana explica que su familia pasa todo el día haciendo colas para conseguir comida en el campamento y toda la noche en alerta por si deben salir huyendo ante el temor de las riñas que se desatan constantemente.
Image caption«La violencia significa que nuestros pequeños no pueden dormir por miedo», dice Sara Khan.
Las condiciones son tan perturbadoras que organizaciones de caridad han decidido irse en forma de protesta.
El lugar huele a aguas residuales sin procesar y hay alrededor de 70 personas por baño, de acuerdo con la organización sin ánimo de lucro Médicos Sin Fronteras.
Algunas personas viven en cabinas móviles, otras en tiendas de campaña y otras más debajo de sábanas de lona impermeables levantadas como refugios.
Esos son los hogares de quienes no pueden obtener ningún espacio oficial para vivir. En una tienda de campaña viven cuatro familias, unas 17 personas.
El campamento ya se extiende por los campos aledaños.
Violencia extrema
Actualmente hay más de 8.000 personas hacinadas en el campamento de Moria, el cual inicialmente estaba hecho para albergar sólo a dos mil.
Una madre cuenta que hay heces en el suelo del refugio en el que ella vive junto a su bebé de 12 días de nacido.
La violencia en el campamento es extrema. Es como la guerra en Siria e incluso más fea. Oímos sobre casos de violaciones, acoso sexual»
En mayo, cientos de kurdos huyeron porque se desató una pelea entre ellos y árabes.
Image captionEl campamento abrió sus puertas en 2015 y fue diseñado originalmente como un puesto de tránsito.
Alí, quien abandonó el campamento, dice que cuando llegó a Moria con su familia, «encontramos que ya había sectarismo y racismo, ya sea entre sunitas y chiítas, o entre kurdos, árabes y afganos».
Para él, el conflicto entre grupos rebeldes en Siria también había llegado al interior del campamento griego de refugiados.
«Es como la guerra en Siria e incluso más fea. Oímos sobre casos de violaciones, acoso sexual».
Ataques de pánico
El día en que estamos reporteando en Moria, otra pelea se desencadena en la fila para recoger el almuerzo.
Image captionAlgunos niños han desarrollado enfermedades respiratorias y dermatológicas y un profundo trauma.
Dos personas son apuñaladas, a otras se les desatan ataques de pánico tras ver lo ocurrido.
Los médicos se ponen en alerta en el puesto de Médicos Sin Fronteras.
La organización de caridad dejó la isla en protesta por las condiciones de vida, pero ha abierto una clínica afuera, a las puertas del campamento, porque la necesidad es dramática.
Los niños que están tratando tienen problemas en la piel, causados por las pésimas condiciones de higiene en el interior.
Además han desarrollado enfermedades respiratorias causadas por los gases lacrimógenos lanzados dentro del campamento por la policía para dispersar las peleas.
Política de «contención»
Los problemas de salud mental están a la orden del día, hay muchos niños traumatizados.
Image captionFontana ha pedido que los niños sean sacados del campamento para ser llevados a Atenas.
Es un drama que Luca Fontana, coordinador de Médicos Sin Fronteras en Lesbos, ha visto.
«Hemos tenido a niños que han intentado suicidarse. Niños de tan solo 10 años que han intentado suicidarse. Y no hay psicólogos infantiles en esta isla«, indica.
«Es algo que estamos viendo constantemente«, señala
El funcionario asegura que ha reportado las condiciones de vida en Moria al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados de las Naciones Unidas y al ministerio de la Salud de Grecia.
«Pese al hecho de que presionamos para que estos niños sean trasladados a Atenas, tan pronto como sea posible, no está sucediendo. Esos niños siguen aquí«.
El campamento abrió en 2015 y fue diseñado originalmente como un puesto de tránsito para acoger a refugiados por cuestión de días, pero algunos de ellos han estado allí por años.
Nunca había visto el nivel de sufrimiento que estamos atestiguando aquí cada día»
Luca Fontana, Médicos Sin Fronteras
El lugar es controlado por el gobierno griego y el hacinamiento se debe a que Grecia está ejecutando la política de «contención» de la Unión Europea, la cual hace que los refugiados sean mantenidos en la isla y no se trasladen a territorio griego continental.
Es parte de un acuerdo entre la Unión Europea y Turquía, el cual tenía como objetivo el retorno de miles de refugiados a Turquía y se ha estado implementando desde marzo de 2016.
Desde esa época hasta julio de 2018, de acuerdo con estadísticas de la Unión Europea, 71.645 refugiados nuevos llegaron a Grecia por mar y sólo 2.224 han regresado a Turquía.
«No tenemos el dinero»
George Matthaiou, un representante del equipo de prensa del gobierno griego en Moria, reconoce que las condiciones son terribles, pero culpa a la Unión Europea y no a Grecia.
Derechos de autor de la imagenREUTERS/ELIAS MARCOUImage captionMuchos de los refugiados en Lesbos huyen del conflicto sirio y de la organización radical autodenominada Estado Islámico.
«No tenemos el dinero. Ustedes conocen la situación de Grecia, económicamente», dice.
«Yo quisiera ayudar pero no puedo hacer nada porque la Unión Europea cerró las fronteras».
De regreso a la tienda de campaña de Médicos Sin Frontera, Luca Fontana, quien ha trabajado en zonas de conflicto en diferentes partes del planeta, asegura que este es el peor lugar que ha visto.
Trabajó durante el brote de ébola en África Occidental, pero dice: «Nunca había visto el nivel de sufrimiento que estamos atestiguando aquí cada día».
«Incluso los afectados por el ébola todavía tienen la esperanza de sobrevivir o tienen el apoyo de sus familias, sus sociedad, sus pueblos, sus parientes.»
OtrasVocesenEducacion.org existe gracias al esfuerzo voluntario e independiente de un pequeño grupo de docentes que decidimos soñar con un espacio abierto de intercambio y debate.
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