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Fauna silvestre lucha por sobrevivir al fuego en mayor humedal del mundo en Brasil

Fauna silvestre lucha por sobrevivir al fuego en mayor humedal del mundo en Brasil

Entidades protectoras de la fauna silvestre se han unido a los socorristas del Cuerpo de Bomberos para rescatar algunos animales que heridos consiguen escapar del fuego y aproximarse a las carreteras y perímetros urbanos próximos.

El Gobierno brasileño envió ayer una misión ministerial para evaluar y definir la estrategia de combate a los voraces incendios que se arrastran por el Pantanal, el mayor humedal del mundo y que Brasil comparte con Paraguay y Bolivia.

El secretario de Protección y Defensa Civil, Alexandre Lucas Alves, viajó en compañía de funcionarios y técnicos hasta el municipio de Pocoré, en el estado de Mato Grosso (centro-occidente) y epicentro de los incendios que devastan el ecosistema.

Además: Incendios en la Amazonía brasileña ceden pero se disparan los del Pantanal

“A través de la Defensa Civil Nacional estamos monitorizando el problema y desde el día 2 de septiembre ya comenzamos a liberar recursos”, declaró en sus redes sociales el ministro de Desarrollo Regional, Rogerio Marinho, quien apuntó que la misión “llevará apoyo técnico y financiero para enfrentar el desastre”.

Marinho indicó que por orientación del presidente Jair Bolsonaro, duramente criticado en el ámbito internacional por su política medioambiental en detrimento de la Amazonía y el propio Pantanal, su despacho ya entró en contacto con los gobernadores de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul para coordinar la ayuda y las acciones de apoyo.

Durante este 2020, los incendios en el Pantanal han aumentado más de un 230 % en relación con 2019 y, según datos del Laboratorio de Aplicaciones de Satélites Ambientales (Lasa) de la Universidad Federal de Río de Janeiro, las llamas ya han devastado el 15% de las casi 14 millones de hectáreas que abarca este bioma en Brasil.

Los fuegos llegaron al parque Encontro das Aguas, ubicado cerca de la frontera con Paraguay y uno de los lugares más turísticos de este bioma por concentrar el mayor número de jaguares del mundo.

Con una extensión cercana a las 109.000 hectáreas, el parque está situado en Porto Jofre, un asentamiento del estado de Mato Grosso, en el norte del Pantanal brasileño.

Fuente de la Información: https://www.vanguardia.com/mundo/fauna-silvestre-lucha-por-sobrevivir-al-fuego-en-mayor-humedal-del-mundo-en-brasil-YE2879054

 

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Panamá: universitarios encabezan protestas contra recorte presupuestario

Panamá: universitarios encabezan protestas contra recorte presupuestario

Los estudiantes encabezan protestas en defensa de la educación de calidad en un contexto donde el país encabeza las cifras de contagio (90 mil casos), según denunció la Asociación de Enfermeras de Panamá (ANEP) que viene de convocar a jornadas de movilización debido a las necesidades que enfrenta el personal de salud ante la crisis sanitaria por el Covid 19.

El profesor José Álvaro, presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad de Panamá (APUDED), denunció que este recorte al presupuesto de la Universidad de Panamá representa la afectación de la constitución del Centro Regional Universitario de San Miguelito, la construcción de la Facultad de Enfermería y Medicina, la compra del terreno para la construcción de la facultad de Ciencias Agropecuarias, así como los gastos de mantenimiento de toda la universidad.

“Es lamentable este debilitamiento presupuestario que afecta a áreas que deben estar frente al combate de Covid-19, mejorar las instalaciones para la investigación y la preparación de médicos, enfermeras y fortalecer la seguridad alimentaria”.

En Panamá este hecho es grave ya que, para enfrentar una crisis como la pandemia, la ciencia y la investigación son fundamentales, y la Universidad de Panamá es una de las instituciones clave para desarrollar investigaciones que pueden contribuir al desarrollo de solucionar los problemas nacionales, incluida la salud pública.

El rector de la Universidad de Panamá, Eduardo Flores presentó un presupuesto de $395 millones de dólares, pero fue recortado a $285 millones para el año 2021, es decir $110 millones menos.

Con el gremio de salud sin cobrar sus sueldos, sin insumos suficientes y futuros profesionistas que ven atacada su educación, el gobierno de Panamá condena a la mayoría de la población a ver mermados sus derechos y conquistas.

Fuente de la Información: http://www.laizquierdadiario.com.ve/Panama-Universitarios-encabezan-protestas-contra-recorte-presupuestario

 

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Uruguay: Hoy se recuerdan 100 años del nacimiento de Benedetti

Hoy se recuerdan 100 años del nacimiento de Benedetti

14 DE SEPTIEMBRE DE 2020

En la fecha se celebran los 100 años del nacimiento de Mario Benedetti, escritor, poeta, dramaturgo y periodista uruguayo. Nació el 14 de setiembre de 1920, en Paso de los Toros, Uruguay; publicó un centenar de obras, entre poemas, novelas, cuentos y ensayos. El escritor falleció en el 2009, a los 88 años de edad y ha vendido millones de ejemplares en casi 30 idiomas. Fue integrante de la llamada generación del 45.

La Fundación Benedetti, creada por decisión del propio escritor en su testamento para preservar su obra, apoyar la literatura y fomentar los derechos humanos, aprovechará el centenario para homenajear más que nunca al autor.

Montevideo, la ciudad que oficia de escenario de gran parte de sus historias, hospeda este mes múltiples actividades en su honor, incluido el lanzamiento del circuito Mirada Benedetti para recorrer la capital uruguaya siguiendo sus pasos literarios y biográficos.

En muchas de sus novelas, Benedetti perfila la clase media uruguaya, en particular a los burócratas, alimentando el retrato de una idiosincrasia nacional gris y rutinaria, su aceptación masiva radica en la exploración de la naturaleza humana.

La licenciada en Filosofía y Letras y presidenta de la Fundación Benedetti, Hortensia Campanella, opina que una de las principales razones de que sea leído y admirado por gente tan diversa, tiene que ver con su necesidad de comunicarse con el lector. Su verso y prosa simples, son parte de su sello literario.

POLÍTICO. Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno nunca ocultó su compromiso político. Fue dirigente del movimiento 26 de Marzo, que fundó en 1971, junto con el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, del ex presidente José Mujica.

En momentos en que todo apuntaba a la denuncia y al régimen testimonial, él “optó por escribir en verso una novela que ficcionaba la vida de un hombre que, a lo largo de un día, se convertía en guerrillero: El cumpleaños de Juan Ángel (1971).

Exiliado durante la dictadura uruguaya (1973-1985), Benedetti residió en Argentina, Perú, Cuba y España. Regresó a Uruguay con la restauración democrática y desde entonces vivió alternativamente entre Madrid y Montevideo hasta la muerte de su esposa, Luz López Alegre, con quien se casó en 1946.

En abril del 2006, se instaló definitivamente en la capital uruguaya, donde falleció. Entre sus obras más populares se cuentan Poemas de la oficina (1956), Montevideanos (1959), Gracias por el fuego (1965), Primavera con una esquina rota (1982), La borra del café (1992) o Andamios (1996).

La tregua (1960), una de sus novelas más emblemáticas, fue llevada al cine en 1974, dirigida por el argentino Sergio Renán, y se convirtió en la primera cinta sudamericana en ser nominada a un Oscar a la Mejor Película Extranjera.

Para recordar

Celebración: 100 años de nacimiento de Mario Benedetti.

Labores: Escritor, poeta, dramaturgo y periodista uruguayo. También ejerció la política.

Obras: Poemas de la oficina, Montevideanos, Gracias por el fuego, Primavera con una esquina rota, entre otras.

Fuente de la Información: https://www.ultimahora.com/hoy-se-recuerdan-100-anos-del-nacimiento-benedetti-n2904740.html

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República Dominicana: Colectivos feministas se manifiestan por el aborto en tres causales

Colectivos feministas se manifiestan por el aborto en tres causales

Colectivo mujeres exige al presidente Abinader apoyar las tres causales

Un grupo de mujeres, voces de distintas organizaciones, solicitaron al presidente, Luis Abinader Corona, escuchar el clamor de la población que apoya la aprobación del Código Penal con la inclusión del aborto en tres causales.

Con carteles, las activistas se ubicaron en la avenida Bartolomé Colón, frente a las oficinas de APEDI, donde se desarrollaba el Consejo de Ministro del Gobierno y desde allí hicieron sentir su clamor.

El objetivo de la manifestación fue llevar el mensaje al presidente de la República, a través del ̈Plantón 3 Causales, en favor de los derechos de las mujeres.

El acto de reclamo fue encabezado por miembros de las organizaciones Católicas por el Derecho a Decidir República Dominicana, el Núcleo de Apoyo a la Mujer, el Movimiento Feminista Hermanas Mirabal, entre otras.

“La democracia no será real y efectiva si no se respetan los derechos de las mujeres. Le pedimos al presidente que honre su consigna de cambio apoyando el derecho de las mujeres a vivir, que las dominicanas, sobre todo las más pobres, no mueran por no tener alternativas seguras para llevar a término el embarazo”, manifestó Elizabeth Vélez Vargas de la organización Católicas por el Derecho a Decidir.

Fuente de la Información: https://www.nodal.am/2020/09/rep-dominicana-colectivos-feministas-se-manifiestan-por-el-aborto-en-tres-causales/

 

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Perú: Con las hierbas de las abuelas nos cuidamos del Covid-19

Con las hierbas de las abuelas nos cuidamos del Covid-19

Son las 5 a.m. El día aún está fresco y es hora de iniciar la rutina de cada sábado. Las botas, la gorra, la mascarilla, el machete, la soguilla. Caminar al puerto, persignarse al subir al bote. Mirar el cielo iluminado por el sol que tiñe todo de dorado. Es hora de oír al bosque.

Desde hace 4 meses, cada sábado, Marisela Vargas, la lideresa de ARDISEP y responsable de la casa de sanación de Sepahua sale por la madrugada a conseguir las plantas con las que prepara los brebajes, infusiones y vapores con los que trata a los pacientes que muestran posibles síntomas de la Covid 19.

Nuestra labor continúa, no ha parado nunca. Desde hace meses venimos haciendo esto por nuestra gente…” nos explicaCon más de 500 atenciones desde la apertura del centro, la pericia de Marisela y Lisset Vergaray, su compañera y también artesana de ARDISEP, viene en aumento. “La gente confía en nosotras, no podemos fallarles. Nuestros vecinos vienen a buscar apoyo… menos mal que el Doctor Luis Adauto (responsable del Centro de Salud de Sepahua) y el Alcalde nos apoyan con lo que pueden, pero es un trabajo duro”.

Marisela es Machiguenga y vive en Sepahua, centro del mundo Yine, desde hace muchos años. “Nosotras las mujeres artesanas de ARDISEP nos hemos esforzado por tener nuestra cultura como valor, como capital para salir adelante. Con la pandemia, estamos usando nuestra cultura para defendernos de este mal invisible”. La labor de Marisela y ARDISEP es totalmente voluntaria.

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La receta de Marisela se basa en el uso de la mucura, una hierba que crece en el bosque y en algunos jardines de la ciudad de Sepahua. “Cuando esta enfermedad ha venido, hemos recordado lo que mi abuela me ha enseñado. Así vamos nosotros a curarnos, a protegernos. El bosque nos va a ayudar a curarnos

Y es que el bosque no es solo como los foráneos lo vemos. No es solo un montón de árboles y plantas creciendo juntos. El bosque tiene vida y, a los ojos de los indígenas, es la fuente de sanación y vida que todos necesitamos.

Cuando voy al bosque, tempranito, voy a buscar a mis plantas. Y se les pide al bosque con respeto. No es ir con el machete nomás a cortar y traer. Cuando vemos una planta o un árbol que necesitamos para curarnos hay que pedirle con respeto. Que nos de su curación, que nos de su vida, que nos sane. Al bosque hay que mirarlo con respeto y con cariño”.

Desde el bote, Marisela señala a la “Sirenita del Río” que con sus flores rosadas y blancas acompaña a los viajeros adornando las riberas. Recoge con respeto sus flores, pide su permiso para cortar una raíz. “Si no se pide permiso no es lo mismo. Le estamos pidiendo a la madre de la planta que nos cure. No vas a cortarla nomás.

Al caminar por la trocha, machete en mano, alcanza a ver las flores del ajosacha y mientras las recoge con cariño mira un imponente Ubos negro. “Esa corteza es muy buena, mis pacientes van a sanar con eso…” La jornada avanza y al ajosacha y al ubos, se unen la sangre de grado, la huayusa, el matico, la bobinzana y varias plantas más que forman parte de su arsenal curativo. No te olvides del mediquito ajosacha, ni de la abuela ayahuma, sino, se va a resentir. El jergónsacha también, no te vayas a olvidar. Hay que hacerle caso a la jefa.

Las plantas no pueden ser usadas así nomás, a la planta se le conoce, se le respeta y hay que saber prepararla. Así cualquiera nomás no puede usarlas…” Marisela y su grupo, como otros grupos de medicina intercultural y alternativa, está usando el conocimiento que durante miles de años se ha ido acumulando y pasando de generación en generación, hasta nuestros días.

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Un elevado número de medicamentos modernos vienen de las plantas y algunos de los más promisorios para tratar el cáncer y otras terribles enfermedades fueron identificados por mujeres como Marisela. “Nosotras no somos mezquinas, hay que compartir para el bien de todos, pero hay que cuidar nuestro bosque. Ese es nuestra farmacia.

Parte del sueño de Marisela y de ARDISEP es que se cree un área protegida en la parte alta de la cuenca del Sepahua. “Nosotras estamos preocupadas. Ya están viniendo a invadir esas tierras, a contaminar el río, a destruir el bosque. De dónde vamos entonces a sacar nuestras plantas…”, nos dice preocupada. La propuesta para crear una Concesión para Conservación en Sepahua espera superar las trabas que todo proceso enfrenta, sobre todo cuando intereses de terceros, vinculados al tráfico de tierras y al narcotráfico, están ya presentes.

El Alcalde nos está apoyando y las autoridades de la comunidad estamos todos de acuerdo con que se cree esa protección para nuestro río y nuestro bosque.”  La organización Andes Amazon Fund y la Asociación ProPurús están activamente trabajando para lograr la creación de esta concesión, sin embargo, el proceso es largo y enfrenta retos complejos.

Marisela y Lisset han vuelto al centro de sanación. Ordenan sus plantas, alistan sus preparados. Mañana desde las 7 u 8, estará llegando la gente. A pesar del viaje y la fatiga de más de 150 días trabajando, Marisela sigue con la misma energía, con la misma entrega. “Así somos nosotras, mujeres indígenas. Cuando hay que trabajar y apoyar, nosotras tenemos que dar el ejemplo”.

Mientras acababa de escribir estas líneas pensaba en la competencia comercial por la vacuna contra el COVID y las fortunas que se amasarán con ellas. Pensaba en Marisela, en las mujeres y hombres indígenas que solo nos piden respeto al bosque, respeto a sus derechos como ciudadanos, respeto a su hogar. Solo eso nos piden para compartirnos su riqueza. Esas son las enseñanzas de las abuelas, de las madres indígenas, de las mujeres del bosque. Quizá un día aprendamos la lección.

Ecoportal.net

Fuente: Lima Gris

Fuente de la Información: https://www.ecoportal.net/covid-19/hierbas-abuelas-covid-19/

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Colombia: El abuso del plástico, otro efecto colateral de la pandemia

El abuso del plástico, otro efecto colateral de la pandemia

Cuando Diana Bermúdez se enteró que tenía coronavirus se encerró en su habitación. Dejó del otro lado de la puerta a sus dos hijas de uno y cinco años, a su esposo y a su mamá, una señora de la tercera edad. Durante casi un mes barrió y trapeó su habitación a diario, lavó los platos en el baño del cuarto y se encargó de desechar meticulosamente cada papel higiénico o tapabocas usado. La basura que fue acumulando, por órdenes de la administración del conjunto no podía llevarse al shut para evitar contagiar a otros vecinos. “Estuve durante 10 días con mi basura en el balcón hasta que una empresa de aseo en Bogotá me explicó cómo deshacerme de los residuos”, cuenta.

Como Diana, cientos de personas en el mundo desconocen los procedimientos correctos para eliminar la basura que dejan los días de pandemia. Si se tiran a la calle los guantes y las mascarillas pueden terminar en alcantarillas y luego en el mar. Y una vez que entran en el agua representan una amenaza para la vida marina. De hecho, varios estudios han logrado corroborar que el plástico se llena de algas y bacterias cuando lleva el suficiente tiempo debajo del agua y así representa peligro para las tortugas, pues lo confunden con alimento. En Hong Kong, por ejemplo, 70 tapabocas fueron encontrados en un tramo de menos de 100 metros por el grupo de conservacionistas OceansAsia, en una playa de la isla Soko.

En siete meses de pandemia los guantes, las toallitas desinfectantes, los frascos y los tapabocas han contribuido al crecimiento de consumo de plástico de un solo uso. La Asociación Internacional de Residuos Sólidos (ISWA) estimó que el crecimiento de este material contaminante pudo haber aumentado entre un 250 y 300 % en Estados Unidos con la llegada del coronavirus. Según el pronóstico de Grand View Research, el mercado global de máscaras desechables creció de $800 millones en 2019 a $166 mil millones en lo que va de 2020. Además de un incremento del 20 al 25 % en su utilización para los próximos dos años.

El plástico se ha convertido en un material imprescindible para los equipos de protección individual (EPI) tanto del personal sanitario como de las personas contagiadas. Las mascarillas que utilizan en los hospitales, llamadas FPP, están elaboradas de un elemento filtrante constituido por fibras plásticas que se encargan de retener los virus. Los tapabocas, los guantes, las batas impermeables, las gafas, las viseras y los protectores faciales también son otros EPI, que forman parte de ese equipo de protección. El uso de elementos plásticos en las clínicas no se reduce a estas herramientas. Están, además, en piezas para equipos médicos, como respiradores, ventiladores, jeringas, tubos médicos y las bolsas de sangre.

En Austria, expertos calcularon cuántas toneladas de residuos hospitalarios se habían recolectado en abril, el mes más crítico de la pandemia en este país. En un solo mes se produjeron 185 toneladas, sin contar las recolectados en hogares geriátricos. En España, el Ministerio de Sanidad aseguró que en Madrid y Cataluña, las dos regiones más afectadas por el virus, los residuos sanitarios aumentaron un 300 y 350 %, respectivamente. Y en México, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales estimó que los pacientes contagiados han generado 350 toneladas de residuos biológicos infecciosos. Cada enfermo de coronavirus produce al día de 2 a 2,2 kilos de residuos considerados como peligrosos.

Antes de la pandemia, solo un 15 % de los residuos hospitalarios se consideraban peligrosos: un 10 % por su carga infecciosa y un 5 % por sus componentes químicos, según la OMS. Y aunque haya protocolos establecidos para garantizar su eliminación correcta, existen algunos de ellos que no se pueden reciclar, como es el caso de los tapabocas que están hechos de tela no tejida de polipropileno, un material que se produce a partir del etileno, un compuesto derivado del petróleo o del gas natural que hace imposible su reutilización. Cada tapabocas tiene una vida útil de máximo ocho horas y tarda cerca de 450 años en descomponerse.

“En términos prácticos, incluso las mascarillas que no están contaminadas son imposibles de reciclar, ya que están hechas de múltiples capas y tipos de plásticos que tendrían que ser separados. Las instalaciones de reciclaje simplemente no están equipadas para manejar estos artículos”, señaló a la BBC George Leonard, director científico del Ocean Conservancy. El 12 de marzo, seis días después de que se confirmara el primer caso de coronavirus en el país, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) publicó algunas recomendaciones básicas para asegurar la eliminación correcta de estos elementos.

Aseguró que es indispensable que luego de cumplir con el tiempo prudente de uso, el tapabocas se debe retirar sin tocar la parte frontal y posteriormente se tiene que desechar en una bolsa de basura marcada con un indicativo especial. La Secretaría de Salud de Bogotá, por su parte, recomienda desinfectar los elementos con alcohol o cloro y luego destruirlos con tijeras para evitar que puedan ser reutilizados por otras personas. El Ministerio de Salud agrega a las recomendaciones, evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca a la hora de retirarlo de la cara y finalmente lavarse las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón después del uso.

En Colombia aún no son exactas las cifras de desechos que se han generado por la pandemia. Pese a que Acoplásticos reporta el incremento de hasta 50 veces más del consumo de elementos como guantes, tapabocas y batas, para Diego Guzmán, CEO de Ática, una de las mayores empresas de residuos industriales del país, en estos meses se ha registrado una reducción, quizá porque las personas no conocen su correcto desecho y terminan botándolos en la basura normal. También los servicios de estéticas, odontológicos y otras consultas no se han realizado. “Los residuos peligrosos se han reducido entre marzo y julio un 14 %, pese a que las salas de urgencia del país están atiborradas”, añade.

Los residuos hospitalarios se dividen en tres categorías. Los biosanitarios, que son los tapabocas, jeringas usadas, bolsas de suero; los químicos, y los anatomopatológicos, que son los residuos patológicos humanos, como biopsias, tejidos, órganos y partes corporales. La OMS explica que la manera más eficaz de desecharlos es por medio de las quemas térmicas o incineración. “En el caso de la incineración, se pueden liberar a la atmósfera agentes contaminantes, así como cenizas residuales. En el caso de que los productos quemados tengan cloro, liberan dioxinas y furanos, sustancias cancerígenas. Y de contener componentes metálicos provocan la dispersión de metales tóxicos”.

En Colombia el Ministerio de Ambiente avaló en 2002 la incineración de algunos materiales y Ática las realiza desde 2004. “El gobierno tiene una legislación muy estricta que controla las emisiones y cada horno debe tener un monitoreo en el que cada cinco minutos registre vapores y humos procedentes de la incineración. Dos veces al año hacen un control isocinético y, en la chimenea ponen una máquina para verificar qué gases se están emitiendo. Además, están realizando visitas sorpresa para ver cómo está el funcionamiento”, dice Guzmán. Pese a que el plástico ha sido fundamental para mitigar los riesgos de contagio es enorme el impacto ambiental que genera.

La pandemia aumentó también el consumo de otros plásticos desechables como bolsas, botellas y recipientes para domicilios, muchos de ellos, según la OMS, “terminan en vertederos y si no están bien constituidos pueden contaminar el agua”. Con las medidas de reapertura económica puestas en marcha en otros países, como los separadores de acrílico entre las mesas de los restaurantes o en los puestos de entrenamientos en los gimnasios, la problemática crece. A la organización ambiental Greenpeace le preocupa el incremento del uso de este material que tardará en degradarse más de 100 años y con el tiempo hará parte de las 13 millones de toneladas de plástico que, según la ONU, ya reposan en el mar.

El Espectador

Fuente de la Información: https://www.nodal.am/2020/07/colombia-el-abuso-del-plastico-otro-efecto-colateral-de-la-pandemia/

 

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España: La vuelta al cole: ¿estamos todavía a tiempo de evitar el naufragio?

La vuelta al cole: ¿estamos todavía a tiempo de evitar el naufragio?

Empieza un curso escolar, nuevo en muchos sentidos. No es nueva, sin embargo, la carga de incertidumbre, inquietud y preocupación, aunque este año sea más pesada de lo habitual.

Desde hace mucho, sistemáticamente el gobierno autonómico (los pesoístas, primero y los peperos y Cía., después), cada nuevo curso, ha venido proporcionando a profesorado, equipos directivos y familias y alumnado una buena ración de incertidumbres: supresiones planificadas y sorpresivas de grupos y puestos docentes, reajustes de ratios, siempre ilegales y siempre por encima de lo aconsejable desde el punto de vista educativo, asignaciones económicas insuficientes, plantillas y cupos siempre calculados a la baja, escasez de plazas escolares públicas en algunas zonas, la pesadilla de la escolarización de 0 a 3 años, la falta de personal laboral para atender tareas administrativas y de limpieza, las contratas en los comedores escolares, la ausencia de monitoras y un largo etcétera. Todo ello ha venido teniendo diversas justificaciones que, no obstante, remiten siempre a la misma realidad: el gasto en materia educativa siempre es escaso y descendente desde hace décadas en Andalucía. Para ello, cada año se recurre a malabarismos estadísticos en los presupuestos, que maquillen el estado de asfixia de la educación pública y borren las huellas del desastre. Y mientras esto sucede en la educación pública, la privada concertada, sostenida igualmente con fondos públicos,  recibe el dinero con largueza, mientras se consiente una segunda  fuente de financiación, a cargo de las familias, y se abren sin cesar unidades basándose en una supuesta demanda social y en el inexistente “derecho de los padres”, no a la elección de centro, sino a que dicha elección sea financiada con fondos públicos.

Pues bien, en este estado de cosas, y con un firme defensor de la enseñanza privada al frente de la educación andaluza, llegó el COVID-19.

El curso pasado se terminó como se pudo. Y si el naufragio no fue total se debió en exclusiva a la voluntad, el trabajo y el esfuerzo de miles de docentes que cada día, confinadxs en sus casas, atendieron a su alumnado sin horarios, sin descanso y con un nivel de desgaste emocional y físico importante, haciendo frente a situaciones imprevistas con sus propios medios y sin apoyo alguno de la administración educativa. Su labor ni siquiera ha tenido reconocimiento social. Nadie ha aplaudido al profesorado, sobre el que incluso se extendió a final de curso la sospecha de que tal vez estaba en su casa tan a gusto, sin tener que lidiar con el alumnado de forma presencial.

A finales de junio, la Consejería de Salud y Familias publicó unas “Medidas preventivas de salud pública” para Andalucía. (Orden de 19 de junio de 2020). En dicha orden, se dedica media pagina a las medidas en el ámbito de la enseñanza no universitaria, tras haber establecido profusamente medidas para el turismo, la celebración de bodas y funerales y los espectáculos taurinos. Lo primero, es antes. En ellas se establece que el retorno a la actividad docente para el curso 2020-21 “se regirá por las condiciones sanitarias vigentes a comienzo de curso”. Lo digo por si alguien alude a esta orden como un instrumento de prevención.

Y así, llegamos al Acuerdo del Consejo de Gobierno, de 28 de agosto de 2020, por el que Juanma Moreno y amigos dicen que “se toma conocimiento de las medidas de prevención, protección, vigilancia y promoción de la salud ante casos de COVID-19 en centros y servicios educativos docentes no universitarios de Andalucía”, seguido de una circular de 3 de septiembre, “relativa a medidas de flexibilización curricular y organizativas para el curso escolar. 2010-21”.

En esta circular, el término “flexibilización” se utiliza como es habitual, es decir, para encubrir la ley del sálvese quien pueda y la pretensión de paliar los estragos de la crisis sanitaria en educación a “coste cero”, expresión también muy grata a la administración educativa pesoísta desde la crisis del 2008. Por supuesto, nadie, ni antes ni ahora, valora el alto coste que tiene para la educación pública el llamado “coste cero”.

Estos días, se me pasan por la cabeza insistentemente dos pensamientos y una pregunta. Uno: no puedo dejar de pensar con alivio que a mediados de mes no tendré que entrar en un aula en estas condiciones. Toda mi empatía y solidaridad con quienes sí deben hacerlo. Dos: esta “nueva normalidad” en la enseñanza pública puede suponer un paso decidido – en paralelo a lo que puede ocurrir en sanidad con la atención primaria- hacia una enseñanza semipresencial. Es decir, la administración educativa, aprovechando la coyuntura de una emergencia sanitaria (no entro aquí a valorar cómo se ha gestionado esta crisis) quizás intente derivar una parte de esta enseñanza a la semipresencialidad, lo que significaría una reducción drástica de gasto en la infraestructura escolar ( materiales, agua, electricidad, equipos informáticos, personal de limpieza, transporte escolar…), una flexibilización y reducción de la plantilla docente, por la vía de las habilitaciones y la reagrupación del currículo en ámbitos, y un deterioro aún mayor de la calidad de la enseñanza.

Y una pregunta: ¿estamos todavía a tiempo de evitar el naufragio?

Todo dependerá de si profesorado, alumnado, familias, personal no docente y la sociedad andaluza en general, todxs cuantos construimos y defendemos una educación pública de calidad, inclusiva, crítica, en igualdad y enraizada en su entorno, trabajamos para convertir esta coyuntura en una oportunidad transformadora, demostrando así de camino que hemos aprendido algo de la experiencia vivida en los meses pasados. Todo dependerá, en definitiva, de si somos capaces de construir, de una vez por todas, comunidad educativa. ¿Cómo lograrlo en estas circunstancias?

Para construir comunidad educativa, es necesario que todos los agentes, profesorado, familias, alumnado y personal de administración y servicios, se incorporen al proceso de reflexión para encontrar y asumir entre todos y todas las soluciones. Ello no implica, desde luego, que se exonere a la administración educativa de sus responsabilidades, que las tiene y aún sigue sin asumirlas, dando muestra de un nivel de irresponsabilidad y falta de planificación que, según se desarrolle el curso, puede rayar incluso lo delictivo.

En esta coyuntura, llevar a cabo reuniones en cada centro educativo es importante. Pero hablo, no de reuniones para comunicar a profesorado y familias las instrucciones de funcionamiento y las decisiones sobre la organización del curso. Hablo de reuniones en las que, tomando en cuenta las condiciones físicas, socioeconómicas y educativas de cada centro, se  tomen decisiones y se adopten medidas.

Camino habría andado si se hubieran evaluado, centro a centro, los resultados académicos y los problemas y dificultades a las que se ha debido hacer frente durante el confinamiento. Ese debería haber sido el punto de partida.

En primer lugar, resulta increíble e inaceptable que se ningunee a un alumnado que sobrepasa el millón en Andalucía, sin contar la educación infantil, que no se le tenga en cuenta en las decisiones de calado que se están tomando sobre su trabajo, su tiempo y su futuro. No es de extrañar en una sociedad adultocéntrica como la nuestra y tan poco democrática y participativa, en la que de igual manera se ningunea al profesorado y a las familias. Esto da idea también de lo irrelevante de las medidas adoptadas hasta ahora por la Consejería. Prácticamente no existe, con ese volumen de alumnado, una familia en toda Andalucía que no tenga contacto con una criatura en edad escolar, lo que debería dar escalofríos a la hora de pensar en la seguridad sanitaria.

En segundo lugar, para establecer distancia, única medida que, hoy por hoy sabemos que frena los contagios – y no solo el uso de mascarilla, como pretende hacernos creer, de forma irresponsable y hasta criminal, el presidente de la Junta de Andalucía-, hay que reducir drásticamente las ratios y para ello no basta con ciertas clases no presenciales y con la reagrupación de asignaturas: se necesita profesorado. No es de extrañar, por tanto, que el profesorado esté organizando movilizaciones que incluyen la huelga. Estas acciones, además de un derecho, en estos momentos representan un intento de velar por la salud y la seguridad de ese millón largo de escolares andaluces cuya salud nos atañe y nos puede afectar a todos y todas.

Además, la enseñanza semipresencial y la organización de grupos debería hacerse en función de la experiencia del confinamiento y asegurando que las familias, todas las familias, cuenten no solo con los medios técnicos y tecniológicos adecuados, sino con los instrumentos para la conciliación familiar.

En tercer lugar, aunque no menos importante, la metodología para el proceso de enseñanza-aprendizaje no puede permanecer inalterada. No valen las clases magistrales, hace mucho de hecho que no valen, pero ahora ante un ordenador, todavía menos. No valen, no deberían valer, las páginas de ejercicios, ahora consultadas en una pantalla y no en un libro de papel o en la pizarra digital. No valen los exámenes de siempre con la tecnología de ahora. Es necesario caminar hacia una metodología más activa y participativa, que asegure la reciprocidad en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Y no puedo olvidar, porque creo firmemente en ello, que nada puede ni debe sustituir la presencialidad en la enseñanza. El contacto entre el alumnado y de este con el profesorado es fundamental a la hora de lograr que el proceso de aprendizaje sea una experiencia vital y no un elemento utilitario y finalista, destinado a promocionar de curso o nivel educativo.

En lugar de esto, lo que el profesorado está encontrando en los primeros contactos con sus centros es mucha cinta en el suelo, litros de gel hidroalcohólico, indicaciones sobre las puertas de entrada y salida de los edificios e invitaciones, más o menos veladas, a tener preparados los materiales para las clases virtuales. Eso sí, la mayoría de las veces, a través de plataformas privadas, que están consiguiendo con ello hacer negocios millonarios. Parece que, en el fondo, lo que se está escenificando es un amago de normalidad para, al poco tiempo, volver a la situación del confinamiento y, si esto ocurriera, presentar al profesorado como el único responsable de tal situación.

Por todo ello, es más urgente que nunca dar respuesta de forma conjunta, como comunidad educativa, a la situación actual, desde el momento mismo de las movilizaciones. Así, no solo estaríamos en condiciones de evitar el naufragio, en términos educativos y sanitarios, sino que lo aprendido en el proceso nos brindaría la oportunidad de construir una normalidad transformada y transformadora. Frente al sálvese quien pueda, el trabajo cooperativo y solidario. Merece la pena intentarlo.

Fuente: Portal de Andalucía (portaldeandalucia.org)

Fuente de la Información: https://kaosenlared.net/la-vuelta-al-cole-estamos-todavia-a-tiempo-de-evitar-el-naufragio/

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