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Entrevista a Eric Mazur: “La educación formal acaba con nuestra motivación intrínseca por aprender”

Entrevista/04 Junio 2020/Autor: Nacho Meneses/elpais.com

Eric Mazur, experto en innovación educativa, apuesta por un aprendizaje interactivo que se aleja de los modelos tradicionales basados en clases magistrales y memorización de datos

Escuchar, tomar notas, memorizar y reproducir información en exámenes que, más allá de la pandemia, apenas han cambiado con el paso del tiempo: así son las líneas generales de muchos de los sistemas educativos actuales y pasados. Pero ¿cuánto recordamos, a medio y largo plazo, de lo que aprendemos en una clase? La respuesta, en la mayoría de los casos, es que poco, y gran parte de la culpa tiene que ver con la manera en que se transmite ese conocimiento: “La educación es uno de los sectores que más innovación necesitan, porque básicamente seguimos enseñando de la misma manera en que lo hacíamos hace cientos de años”, afirma Eric Mazur, catedrático de Física y Física Aplicada en la Universidad de Harvard, y creador del método interactivo denominado Peer Instruction, o instrucción entre pares.

Un sistema perfeccionado a lo largo de 30 años que, ante todo, se aleja de las sempiternas lecciones magistrales que tienen al profesor como protagonista: aquí, los estudiantes se preparan el material antes de acudir a clase, y esta se articulará después a través de las preguntas del profesor y del debate de los propios estudiantes, de manera que se priorice la comprensión por encima de la memorización. Mazur, asesor del Simposio de Educación del Programa Académico Internacional de la Universidad Autónoma de Madrid, ha compartido ya su peer instruction en más de un millar de charlas alrededor de todo el mundo.

Pregunta. ¿De qué manera se diferencia la instrucción entre pares de una clase tradicional?

Respuesta. Enseño a través de las preguntas para ayudarles a desarrollar modelos mentales y a que extraigan información de ellos. Cuando empecé a implementar este método, no teníamos ningún tipo de tecnología; yo solo hacía una pregunta y les pedía a mis alumnos que, usando sus dedos en el pecho (más tarde empezamos a usar dispositivos contadores), escogieran de entre varias opciones la que ellos creían que era la correcta. Ahora, con las clases virtuales, ellos escriben su respuesta en la plataforma.

Intentaba formular mi pregunta para que, aproximadamente, la mitad de los alumnos acertaran la respuesta. Luego les pedía que buscaran un compañero o compañera cerca que tuviera una distinta, para intentar convencerle de que la suya era la buena. Por unos minutos, todo se volvía muy caótico, y después les pedía que votaran otra vez. Con el paso del tiempo, llegué a la conclusión de que debíamos alejarnos del auditorio; y en mis clases de ahora los estudiantes se sientan en grupos de cinco, alrededor de una mesa, y yo facilito sus debates.

P. Usted sostiene que la pandemia de coronavirus es también una oportunidad. ¿En qué sentido?

R. Con respecto al cambio y a la innovación. Al principio de mi carrera, me di cuenta de que los estudiantes no estaban aprendiendo realmente nada de mis clases, porque lo único que sacaban de ellas eran unos apuntes que intentaban memorizar y luego regurgitar en los exámenes, pero que nunca podían traducir en conocimientos en ningún otro campo. Si les proponía un problema que no habían visto antes, no eran capaces de resolverlo; y el motivo era que me había centrado exclusivamente en la transferencia de conocimiento, más que en hacer que este tuviera sentido. Y la educación ha de comprender ambos pasos.

En el siglo XXI, cuando la información es abundante y ubicua, ¿por qué no dar a los estudiantes la responsabilidad sobre la parte fácil, que es la transferencia de información, y en clase enseñar por medio de preguntas y proyectos, trabajando para que tenga sentido, con la guía del profesor? La pandemia ha dejado claro que este es el mejor momento para el cambio: cuando los profesores empezaron a dar clase con programas como Zoom, vieron que solo un 40 % de los estudiantes las sigue en directo, porque pueden verla en otro momento que quizá sea más conveniente para ellos. Ello demuestra que la interacción entre el profesor y el alumno no necesita ser síncrona, porque el profesor puede dar la clase y mandar después el enlace; si no estás muy interesado en algo, puedes avanzar en la grabación o reproducirla más rápido; o verla de nuevo si, por el contrario, te interesa mucho. Y no puedes hacer nada de esto en directo.

La pandemia proporcionó el momento perfecto para pensar en tres cosas: una, si el foco ha de situarse en el educador o en el estudiante; dos, si deberíamos trasladar todo lo que podamos del proceso educativo a actividades asíncronas, para hacer un mejor uso del tiempo síncrono; y tres, si el instructor ha de fijar el ritmo de las actividades, o si cada alumno debería marcar su propio ritmo, y decidir si quieren hacer algo más despacio o más rápido. Lo que hemos visto en estas circunstancias es que cuando más nos movamos hacia lo asíncrono, hacia un enfoque centrado en el alumno en el que este marque su propio ritmo, más mejoramos la educación.

P. ¿Qué tiene de malo la memorización?

R. Memorizar nunca funciona del todo, porque tendemos a recordar las cosas que usamos, no las que memorizamos. Hay muchas investigaciones que muestran que, si optamos por memorizar algo, usando flashcards o cualquier otra técnica, acabamos por recordarlo bien durante unos pocos días, pero al dejar de usarlas y de reciclar esa información, esta desaparece. En mi opinión, no solo debemos cambiar la forma de enseñar, sino también la de evaluar los contenidos. La mayoría de las evaluaciones – exámenes en particular – fuerzan a los estudiantes a memorizar y regurgitar, lo que no sirve para absolutamente nada. Y aquí es donde tenemos otra oportunidad, porque con todos los estudiantes online, es muy difícil dar un examen, porque lo hacen en sus ordenadores, y tienen acceso a Google.

Piensa en ello: cualquier pregunta para la que puedas encontrar la respuesta en Internet no es una pregunta auténtica de evaluación, porque no estás midiendo si un estudiante puede resolver un problema real; solo mides si el estudiante puede memorizar algo. Por otro lado, más que esforzarnos en que la gente no copie, habría que hacerlo por conseguir que los exámenes sean más significativos, de manera que reflejen el tipo de habilidades que nosotros queremos que los estudiantes desarrollen para el siglo XXI.

P. ¿Qué papel debe jugar la tecnología?

R. Me encanta la tecnología, pero, cuando se trata de la educación, me vuelvo muy escéptico, porque muchos de sus usos en educación son como poner vino viejo en odres nuevos; nuevas formas de hacer lo de siempre. Muchas compañías que desarrollan tecnología educativa estudian primero lo que hace típicamente un profesor y se preguntan si pueden hacer lo mismo digitalmente. En mi opinión, más que de tecnología, se trata de pedagogía, de si hay una aproximación al aprendizaje que no se haya dado antes.

P. ¿Dónde queda la pasión por aprender?

R. En el prólogo de su libro Who Owns the Learning?, el autor Alan November escribe lo que le ocurrió al inicio de los años 80, cuando enseñaba en Secundaria. Él estaba a cargo del aula de informática, que por aquel entonces era una novedad, y recibió una llamada un domingo por la mañana, diciéndole que alguien se había colado en el aula, y que si podía ir a la escuela. Cuando llegó, vio que las ventanas no estaban rotas, las puertas no estaban forzadas y que no faltaba ningún equipo. Solo había una cosa extraña: un alumno sentado frente a uno de los ordenadores. Se dirigió a él: “¡Gary! ¿Qué haces aquí?”, y este le respondió: “Quiero aprender a programar un ordenador”. Y en ese momento se dio cuenta de que, si alguien quiere aprender algo de verdad, hará lo que sea necesario, incluso incumpliendo la ley. Y que, más que castigar al alumno, debía recompensarlo.

Cuando los niños tienen dos, tres o cuatro años, se mueren por conocer el porqué de las cosas. El cerebro humano ansía esos momentos de aprendizaje; hay una necesidad intrínseca, en la manera en que nuestros genes están programados para entender el mundo que nos rodea… Si acaso, la educación formal acaba con nuestra motivación intrínseca por aprender. Y en vez de responder con el porqué, decimos: “Tienes que aprender esto porque, si no, te voy a castigar”. Solo cuando finalizamos la educación formal, redescubrimos la belleza del aprendizaje, y lo que aprendemos lo hacemos porque queremos, ya sea sobre historia, cocina o fotónica. Y aprendemos mucho mejor.

P. ¿Cómo hacer que los estudiantes redescubran esa pasión por aprender?

R. Yo tengo alumnos de Ingeniería, Medicina o Ciencias Biológicas, y muchos de ellos no quieren realmente aprender Física; solo la cursan porque es un requisito [de sus grados]. Solía intentar motivarles diciéndoles que esas habilidades les serían útiles en sus carreras profesionales. Pero decidir dejar el libro aparte, y en su lugar trabajar en proyectos realmente interesantes, en los que incluir algún componente de empatía o bien social y que, en algún momento, requieren de la física.

Por ejemplo, uno de los proyectos en mi clase tiene que ver con El Sistema (un movimiento que empezó en Venezuela en 1965 con el economista José Abreu, para dar educación musical a los niños de barrios pobres, después de la escuela, y mantenerles alejados de las actividades delictivas; Gustavo Dudamel es un ejemplo de este programa). En grupos de cuatro o cinco, los estudiantes tienen que construir para ellos instrumentos musicales a partir de componentes reciclados, y usar su conocimiento de la física para mejorarlos. Cuando están realmente enganchados con el proyecto, entonces sí les digo: “Quizá os vendría bien mirar este libro; puede que os ayude con el proyecto”.

Más que hacer que el contenido sea el principal objetivo del curso, lo convierto en un vehículo con el cual los estudiantes podrán llegar a un objetivo que tenga un significado mayor para ellos. Y eso ha transformado radicalmente mi clase, porque ahora los alumnos están involucrados en proyectos que les gustan, y para hacerlo bien en esos proyectos, para conseguir instrumentos baratos para esos niños pobres de Venezuela, necesitan aprender la física, y saber cómo se genera el sonido. Al final, tendrán que presentar el instrumento a un panel de jueces, y explicar cómo usaron la física para que el instrumento sonara bien. Es increíble cómo aprenden los estudiantes de esta manera, sin las evaluaciones tradicionales.

P. Trabajando en común, alcanzarán un objetivo significativo para los propios estudiantes.

R. Sí, bajo la orientación del profesor. Mi papel como educador no es el del hombre sabio que está al frente de la clase, sino más bien el de un entrenador que les orienta acerca de cómo mejorar. Piénsalo: un entrenador escolar de fútbol, por ejemplo, no se pondría a jugar haciendo que los estudiantes vieran cómo juega; son los alumnos que quieren aprender los que practican el deporte, bajo la guía del entrenador. De la misma manera, no aprendes a tocar el piano yendo a un auditorio y escuchando a un concertista; tienes que tocarlo tú mismo.

P. ¿Qué otras ventajas presenta la instrucción entre pares?

R. En Estados Unidos y otros muchos países ha habido, durante bastante tiempo, un estereotipo que dice que las ciencias son para los hombres, y no para las mujeres, y por tanto estas tienden a estar menos seguras y a tener menos confianza, lo que al final redunda en un menor rendimiento. La instrucción entre pares aumenta el rendimiento de ambos géneros, aunque el de ellas crece mucho más, hasta el punto de anular cualquier diferencia hacia el final del semestre.

Ello, en parte, se debe a que las mujeres tienden a ser mucho más verbales que los hombres, y a que suelen rendir peor en un entorno normalmente competitivo como el de las asignaturas de ciencias, donde los estudiantes quieren sacar las mejores notas y poder así acudir a las mejores facultades de Ingeniería o Medicina, por ejemplo. Pero con la instrucción entre pares, los estudiantes hablan, trabajan y se enseñan unos a otros, ya sean hombres o mujeres, y eso elimina la competitividad. Por otro lado, al centrarse en la comprensión más que en la memorización, se facilita la retención del conocimiento a medio y largo plazo.

P. ¿De qué manera puede esta forma de aprender impactar el bienestar personal de la persona, a lo largo de su vida?

R. Estoy convencido de que la sociedad mejoraría considerablemente si enseñáramos a las personas a ser mejores pensadores. De hecho, uno de los objetivos del peer instruction es enseñar a la gente a pensar, no a recordar y regurgitar algo que alguien más dijo. En el fondo de mi corazón, creo que una mejor manera de pensar nos llevaría a una sociedad mejor y a unos seres humanos mejores.

Además, la educación está completamente enfocada en el individuo. Vas a la escuela, te sientas y miras al profesor, y aunque hay otros sentados alrededor tuyo, no interactúas con ellos; así que, en esencia, estás solo. Te vas a casa y haces tus tareas (a menudo solo), y finalmente, en el examen, te sientas, y estás completamente aislado de los demás. También se te evalúa individualmente: rendimiento individual, comportamiento individual, evaluación individual. Y, si luego vas a la universidad, todo esto continúa. Pero cuando las personas se incorporan a la sociedad, descubrimos que lo que de verdad importa no es el rendimiento de cada uno, sino el cómo se trabaja con los demás. Eso provoca grandes problemas, porque la gente nunca ha aprendido a trabajar con otros que tienen opiniones distintas, piensan o creen de diferente manera, o tienen una apariencia distinta. Y en esto debe cambiar también la educación.

Fuente e imagen: https://elpais.com/economia/2020/06/03/actualidad/1591148852_706097.html

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Año sabático para universitarios en Irak por covid-19 y manifestaciones

Asia/Irak/04 Junio 2020/semana.com

El 1 de octubre pasado estalló una revuelta popular liderada por los estudiantes. Luego vino la pandemia y, a causa del confinamiento, las universidades están cerradas.

Basma Haitham ya tenía todo preparado. Desde comienzos del año académico ya había comprado el vestido que pensaba lucir en la ceremonia de su graduación. Sin embargo, en este año universitario en Irak nada será como estaba previsto.

El 1 de octubre pasado estalló una revuelta popular encabezada por los estudiantes. Luego se desencadenó la epidemia de coronavirus, y a causa del confinamiento las universidades están cerradas. 

Por lo tanto, Basma al igual que otros 150.000 estudiantes iraquíes censados por el Ministerio de Educación Superior, tuvo que olvidarse del baile de graduación y reprogramar su futuro inmediato, ya incierto en un país en el que el 36 % de los jóvenes están desempleados.

«Desde que entré a la universidad soñaba con el día en que recibiría mi diploma. Inclusive, compré un vestido de color salmón para la fiesta de graduación», se lamenta esta joven de 23 años.

«No tengo la menor idea sobre cuándo podré lucirlo», continúa esta estudiante de literatura inglesa en la universidad Al Mustansiriyá de Bagdad, quien estaba a punto de solicitar un visado para finalizar sus estudios en el exterior.

Sistema al borde de la asfixia

Incluso graduados, los jóvenes abandonan un país que vive de sus ingresos petroleros, en caída libre desde hace meses, y cuyo sector público desmesurado es ineficaz.

Con el 60 % de los 40 millones de iraquíes con menos de 25 años y una de las poblaciones con crecimiento más acelerado del mundo, el sistema actual ha implosionado.

Aunque se multiplican las jubilaciones de funcionarios públicos, los jóvenes saben que no pueden contar como sus padres con un puesto «automático» en este ámbito, puesto que en 17 años la corrupción ha fagocitado un tercio del erario, fruto del oro negro.

Es por esto que, al igual que Basma, decenas de miles de estudiantes se lanzaron en masa a las calles para protestar contra dirigentes que tildan de «ladrones» e «incompetentes».

 

«¿Dentro de un año»?

La universidad postergó los exámenes del primer semestre del año académico y organizó cursos en línea. Pero, por la epidemia de covid-19, al no realizarse los exámenes, el segundo semestre nunca comenzó. Y, ya nadie cree en las promesas ministeriales de un calendario para los exámenes de fin de año.

«El ambiente festivo de los últimos días en la facultad no lo disfrutaremos», se lamenta Ranine al Jalili, una estudiante de ingeniería de 25 años, de una facultad privada de Bagdad. 

Y no sólo este año está comprometido. La embajada estadounidense en Bagdad esperaba que entre 200 y 250 estudiantes se inscribieran en universidades del país norteamericano durante el verano (boreal). Pero la pandemia dejó a los aviones en tierra, poniendo fin a los sueños de expatriación de estos jóvenes.

A sus 23 años, Mayada Mohamed, quiere ingresar al taller de escultura de la facultad de Bellas Artes, a pocos pasos de su casa.  Hace dos meses que la casa de estudios cerró y su proyecto de final de carrera, esencial para graduarse, está a la espera. «Hace poco nos dijeron que podríamos reanudar nuestros trabajos en el curso próximo y que nos graduaríamos en un año», dijo la joven a la AFP.

Año anulado, pero pago…

«Pero algunos de nosotros no disponemos de medios para estudiar otro año más, debemos trabajar», añade Mayada. En Irak, la tasa de pobreza, que ya era del 20 %, podría duplicarse con la actual crisis económica.  Desde hace años, la familia de Sajad Matar esperaba este verano de 2020, para que este estudiante de medicina de 22 años comenzara a ganarse la vida.

Esperaba obtener un salario de algo más de 530 euros para ayudar a su familia en Nasiriya, su ciudad natal (sur). Pero, ahora, en lugar de aportar este nuevo ingreso, Sajad ha tenido que pedirle más dinero a su padre. Además, «la universidad nos reclama las matrículas del segundo semestre», unos 1.350 euros, añade con amargura.

«Este año se nos ha escurrido entre los dedos», lamenta Mayada, quien, no obstante, estaba muy entusiasmada con la «revuelta de octubre». Ese mañana tan esperado no llega. Cuando tenemos electricidad e internet, «sólo miramos las series de Netflix» para intentar olvidar el largo confinamiento, apostilla.

Fuente e imagen tomadas: https://www.semana.com/educacion/articulo/decretan-ano-sabatico-para-universitarios-en-irak-por-covid-19-y-manifestaciones/674532

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Colombia: Cinco tecnologías para regresar a clases presenciales en la pandemia

América del sur/Colombia/04 Junio 2020/semana.com

El cumplimiento de los protocolos de bioseguridad en las aulas, uno de los requisitos que deberán garantizar las universidades antes del retorno de los estudiantes.

En Colombia desde el pasado 16 de marzo ningún estudiante en el país tiene clases presenciales después de que se determinara cerrar los colegios y universidades para prevenir la propagación del nuevo coronavirus. Más de dos meses después, la medida se mantiene y aún es incierto cuándo será la reapertura de las instituciones.

La preparación y ejecución de protocolos de bioseguridad en las aulas de educación superior será una de las principales medidas que deberán garantizar las instituciones universitarias, antes del retorno progresivo a las clases presenciales en los siguientes meses.

Teniendo en cuenta esto, la Feria Internacional de Seguridad, en conjunto con Corferias, presentará al sector educativo las tecnologías clave que le permitirán cumplir los lineamientos y protocolos de seguridad para retomar la normalidad académica en medio de los esfuerzos de las autoridades por superar la pandemia.

A continuación, cinco desarrollos tecnológicos claves que se presentarán a colegios y universidades durante la rueda de negocios ‘Negociando con Seguridad‘ de este viernes 29 de mayo:

  • Control de instalaciones: Con la nueva capacidad de seguridad de accesos, la empresa española Nuo One monitorea el acceso a los alumnos y profesores únicamente en el horario y jornada especifico, controlando a partir de la data de los centros educativos el volumen de personas tanto presencial como a distancia. En el caso de necesitarse, el edificio contará con el video intercomunicador W&M en la puerta de entrada, para verificar la identidad y disponibilidad de aforo de personas que no cuenten con el acceso.
  • Sistemas de clases híbridas: Aunque se estima que en agosto las actividades académicas volverán paulatinamente a ser presenciales, el control de aforos será una manera de prevenir el contagio de la covid-19. Para esto la empresa colombiana D&I ha diseñado un sistema fácil de usar y de instalar, que permite la grabación y emisión de audio y vídeo de alto rendimiento. Cuenta con una cámara web Full HD, un micrófono condensador USB y un anillo de luz LED para mejor la calidad de la luz. A la fecha se han realizado pruebas en la Universidad de los Andes y el Colegio Nueva Granada.
  • Control de temperatura en las aulas: Para el regreso a clases de manera presencial la empresa Hikvision Colombia, presenta al país un sistema de vigilancia remota a partir de cámaras termográficas que permiten monitorear la temperatura corporal de los asistentes a las aulas de clase al mismo tiempo, sin importar si están estáticos o en movimiento. De esta manera, el sistema guarda una data de análisis de temperatura de sus asistentes de manera y fácil y ordenada.
  • Laboratorios académicos seguros: Usando reconocimiento facial y de palma a distancia, dispositivos como el Proface X (TD) y el SpeedFace V5L, de la empresa Zkteco, cuentan con un sistema integrado de seguridad, que al conectarse a las bases de datos de los centros educativos permite el acceso de forma remota a los docentes y estudiantes a las instalaciones de alta seguridad como laboratorios, bibliotecas y salas especiales cumpliendo con las medidas de bioseguridad indispensables.
  • Control de distancia y emisores de desinfección: La empresa Robotec Colombia ha diseñado un software de análisis de video que permite la detección de violaciones en los protocolos de distanciamiento social, generando alertas a los infractores. Además, ha generado nuevos dispensadores automáticos de gel, que evitan el contacto con cualquier tipo de superficie, al tiempo que presenta al usuario información sobre las normas de bioseguridad al interior del centro educativo.

Fuente e imagen tomadas de: https://www.semana.com/educacion/articulo/cinco-tecnologias-para-regresar-a-clases-presenciales-en-la-pandemia/674538

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Corea del Sur cierra cientos de escuelas recién abiertas tras brotes de covid-19

Asia/Corea del sur/04 Junio 2020/semana.com

Pocos días después de que el gobierno permitiera el regreso de los estudiantes a las aulas, más de 200 planteles en la zona de Seoul se han visto forzados a volver a la enseñanza online.

Más de 200 escuelas en Corea del Sur se han visto forzadas a volver a la enseñanza online pocos días después de que el gobierno permitiera el regreso de los estudiantes a las aulas.

La mayoría de las instituciones que cerraron sus puertas otra vez se encuentran en las afueras de la capital, Seúl, que se ha visto afectada por nuevos brotes de coronavirus.

En las que se mantienen abiertas, la situación está lejos de ser normal, dice la corresponsal de la BBC en Seúl, Laura Bicker.

Los estudiantes ingresan de manera ordenada y por turnos al edificio y deben pasar por un detector térmico que, si registra alguna anomalía, obliga a que la temperatura se les tome otra vez individualmente. El control de la temperatura corporal continúa durante el día, así como el lavado constante de las manos antes de las clases, en el comedor y durante la gimnasia.

Los escritorios están separados por unas láminas, los alumnos deben usar mascarillas permanentemente y mantener una distancia de un metro entre ellos. Una alumna le comentó a la BBC que lo más difícil es no poder abrazar a sus compañeras.

Nuevas infecciones

El jueves, Corea del Sur reportó 79 nuevos casos de infección en las últimas 24 horas, la cifra más alta en dos meses. La corresponsal de la BBC en Seúl dice que el foco de nuevas infecciones preocupa a las autoridades porque se están manifestando en zonas densamente pobladas de la capital.

Funcionarios de la salud las han descrito como una «situación de crisis». La mayoría de las infecciones están vinculadas a un centro de distribución en Bucheon, al occidente de Seúl. Rastros de covid-19 fueron encontrados en los zapatos y ropas de los trabajadores del centro.

Las autoridades dicen que este fin de semana será un momento crítico para evitar mayor propagación y han exhortado a que se apliquen más estrictas medidas de distanciamiento social a lo largo de las próximas dos semanas.

Un centro de asistencia para el control de covid-19 en Bucheon, Corea del NorteLa mayoría de las infecciones están vinculadas a un centro de distribución en Bucheon. Foto: AFP

Los parques públicos y museos se cerrarán tanto en Seúl como en las ciudades aledañas. También se les está indicando a las empresas a que flexibilicen sus agendas de trabajo y al público en general se le ha vuelto a pedir evitar congregaciones multitudinarias.

Según la corresponsal, el pedido oficial tuvo un tono emotivo: «Obedezcan, por el bien de la educación de nuestros niños».

Fuente e imagen tomadas de: https://www.semana.com/educacion/articulo/corea-del-sur-cierra-cientos-de-escuelas-recien-abiertas-tras-brotes-de-covid-19/674579

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Chile: Cuarentena. 49 % de docentes siente que no logra que los estudiantes aprendan

América del sur/Chile/04 Junio 2020/semana.com

Una encuesta aplicada a profesores en Chile reveló que solo un 9 % considera que sus alumnos cuentan con hábitos para estudiar de forma autónoma.

Dos meses después del inicio de la cuarentena queda claro que nada reemplaza al profesor y a las clases en las aulas. El gremio docente tuvo que adoptar repentinamente las clases a distancia y replantear su profesión casi desde los cimientos debido a la crisis sanitaria generada por el nuevo coronavirus.

Si para un profesor no era tarea fácil lograr captar la atención de al menos 25 estudiantes en un salón de clase, adelantar las materias mediante vías tecnológicas, o incluso sin supervisión directa del docente, se ha convertido en todo un desafío tanto para los colegios, como para las familias.

La encuesta ‘Docencia durante la crisis sanitaria: La mirada de los docentes‘ buscó analizar cómo se está adelantando, arrojando una conclusión preocupante: los profesores sienten que los alumnos no están aprendiendo. El 49% de los encuestados consideró que debido a la pandemia no están logrando que sus estudiantes aprendan lo necesario.

E
n el estudio participaron 3.176 docentes de colegios públicos y privados de Chile, a quiénes se les indagó cómo se están abordando las clases a distancia producto del coronavirus. En ese sentido, uno de los hallazgos es que solo un 9 % de los profesores considera que la mayoría de sus estudiantes cuenta con hábitos para estudiar de forma autónoma y el 75 % piensa que sus alumnos y alumnas no poseen las habilidades necesarias para utilizar aplicaciones para estudiar a distancia.

“Estos resultados corresponden a las primeras estrategias y soluciones que los docentes y sus comunidades educativas pudieron desarrollar durante el inicio de la educación remota. Por ello, esperamos que al mostrar los aciertos, alertas y riesgos los actores del sistema de Educación de Chile y de otros países puedan diseñar e implementar estrategias y políticas para apoyar a los docentes de las escuelas y liceos en la tarea de enseñar en el contexto de la crisis sanitaria”, indica el informe.

Si bien un 62 % de las y los profesores declara que se ha comunicado de forma frecuente con sus estudiantes, sólo han logrado hacerlo con la mitad de ellos. Asimismo, solo un 27 % de las y los profesores reconoce utilizar frecuentemente las plataformas sugeridas por el Ministerio de Educación.

«Con el cierre de escuelas el derecho a la educación de muchos estudiantes se está viendo fuertemente vulnerado, dado el bajo acceso efectivo a Internet, redes de apoyo y servicios sociales”, explicó el profesor de la Universidad de Cambridge, Javier González, uno de los autores.

Precisamente, los datos reflejan que sólo la mitad de los docentes (42%) dice haber recibido acompañamiento pedagógico para planificar clases a distancia y un tercio declara recibir apoyo para el uso de recursos digitales (32%).

En relación al método de trabajo, el estudio reveló que, principalmente, está basado en el envío de guías (81%) y tareas a los estudiantes (75%). Por el contrario, las actividades menos desarrolladas son aquellas que suponen estrategias interactivas, ya que menos del 20% de los docentes declara organizar grupos de trabajo entre los estudiantes (11%) o realizar videoconferencias para hacer clases (16%).

«Todo lo anterior indica que las condiciones para poder trabajar de nuevas maneras y usar nuevos materiales son difíciles dada la dificultad de acceder e interactuar con sus estudiantes”, concluyó la directora del Observatorio de Prácticas Educativas Digitales (Oped) y académica de la Facultad de Educación de la Universidad Católica de Chile, Magdalena Claro.

El estudio, llevado a cabo en todo el país entre el 20 y 30 de abril, fue realizado por el Instituto de Informática Educativa de la Universidad de La Frontera; el Observatorio de Prácticas Educativas Digitales de la Facultad de Educación de la Pontificia Universidad Católica de Chile; SUMMA – Laboratorio de Investigación e Innovación en Educación para América Latina y el Caribe; el Centro de Desarrollo Profesional Docente de la Facultad de Educación de la Universidad Diego Portales y el Centro Costadigital de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/mitad-de-docentes-siente-que-no-logra-que-estudiantes-aprendan-en-cuarentena/674307

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Retorna actividad docente en Camerún, pese a coronavirus

África/Camerún/04 Junio 2020/prensa-latina.cu

Las escuelas y universidades en Camerún reanudaron hoy sus labores con cientos de miles de estudiantes en clases, pese a los reportes de casos de la Covid-19.

Hasta el momento el país informó seis mil 380 casos del virus con 273 muertes, pero las autoridades contraponen a esas cifras con el creciente número de pacientes recuperados y las medidas de salud tomadas en los planteles educacionales, datos que les confieren confianza respecto a que pueden manejar perfectamente la pandemia.

El primer ministro de Camerún, Joseph Dion Ngute, declaró el domingo que el presidente, Paul Biya, ordenó el cierre de las escuelas el 17 de marzo pasado como una de las acciones para detener la propagación del coronavirus, para reabrir el 1 de junio, porque tres mil 630 de los seis mil 380 pacientes se recuperaron de la enfermedad.

En su alocución televisada el jefe del gabinete consideró que esos datos indican que está dando resultados positivos la estrategia gubernamental implementada para proteger a sus ciudadanos de la coronavirus.

Dion Ngute agregó que la mayoría de los dos mil 300 pacientes activos de la Covid-19 respondían al tratamiento y que se tomaron suficientes medidas para reducir el riesgo de contaminación en las escuelas, y llamó a no entrar en pánico.

‘Los ministros en cuestión recibieron instrucciones de garantizar que se usen mascarillas protectoras y que se respete el distanciamiento social. También deben poner a disposición los (paquetes) sanitarios necesarios, como desinfectantes para manos y cubetas para lavarse las manos en cada establecimiento, dijo.

El titular añadió que todas las escuelas se desinfectarán al menos tres veces cada semana y que el gobierno proporcionará diariamente líquido a los planteles que no tengan agua corriente, a la vez que no se admitirán más de 24 niños en las aulas y que solo uno de ellos se sentará en un banco en lugar de varios como se acostumbra.

Sin embargo, en varios casos maestros de escuelas y profesores universitarios se quejaron de que algunas clases y salas de conferencias estaban congestionadas, así como que en centros docentes faltaba agua y jabón para lavarse las manos, según medios de prensa.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=370588&SEO=retorna-actividad-docente-en-camerun-pese-a-coronavirus
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Escuelas de Polonia continuarán cerradas hasta finales de junio

Europa/Polonia/04 Junio 2020/prensa-latina.cu

El ministro polaco de Educación, Dariusz Piontkowski, informó que la mayoría de las escuelas permanecerán cerradas al menos hasta el 26 de junio, como parte de las medidas para contener la propagación del coronavirus SARS-CoV-2.
Según el titular, es probable que los alumnos puedan retornar a las aulas en septiembre, después del período correspondiente a las vacaciones de verano.

Hasta que se retomen las clases presenciales, los estudiantes continuarán recibiendo los contenidos de las principales asignaturas mediante conferencias online, precisó.

Los centros educativos polacos cerraron el 12 de marzo, pero la semana pasada reabrieron sus puertas algunas escuelas primarias para atender a niños pequeños.

Hasta el momento, este país reportó 23 mil 987 casos positivos de Covid-19 y mil 65 fallecimientos debido a esa enfermedad.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=370633&SEO=escuelas-de-polonia-continuaran-cerradas-hasta-finales-de-junio
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