Page 1710 of 6727
1 1.708 1.709 1.710 1.711 1.712 6.727

El abuso sexual de menores, un problema sin solución en Afganistán

Redacción: Clarín

La práctica, conocida como bacha bazi, es común entre los hombres en puestos de poder.

El niño afgano de 14 años dijo que su profesor le pidió “un pequeño favor” a cambio de no reprobarlo en sus exámenes finales. Luego el hombre se llevó al menor a la biblioteca escolar, cerró la puerta con llave y lo violó, contó el estudiante.

En la misma escuela, un adolescente de 17 años reportó un trato similar del director. Dijo que el hombre había amenazado con matarlo si le decía a alguien.

Pero los menores sí hablaron, relatando sus casos a un grupo de defensa de menores de su provincia, que descubrió que esos dos chicos no eran las únicas víctimas. De sólo tres planteles educativos en la provincia de Logar, al sur de la capital afgana, el grupo dijo que había tomado las declaraciones de 165 niños que dijeron haber sido víctimas de abuso sexual en sus escuelas, o a manos de autoridades locales a las que acudieron en busca de ayuda.

Ahora, Afganistán está atrapada de nuevo en un debate sobre el desenfrenado abuso sexual de menores, y de una renuencia de muchos funcionarios a abordar el asunto.

Después de hablar con el canal de noticias TOLO sobre la investigación, el líder del grupo de defensa de Logar, Mohammad Musa, y un colega, Ehsanullah Hamidi, fueron detenidos por la agencia nacional de inteligencia de Afganistán. Presionado por EE.UU. y por grupos de derechos humanos, el gobierno los liberó.

Desde hace varias generaciones que el abuso sexual sistemático de menores es un problema en Afganistán. Bacha bazi —que significa juegos de niños— es común entre los hombres en puestos de poder que mantienen a niños como esclavos sexuales. Los chicos bacha bazi son obligados a vestirse como niñas y a bailar para los hombres antes de ser violados. A veces, los niños son prostituidos al mejor postor.

Musa dijo que su grupo —la Institución Civil, Social y Juvenil Logar— comenzó a investigar luego de una publicación en Facebook, en mayo, que mostraba a hombres con niños en posiciones sexuales.

El post fue eliminado rápidamente, señaló Musa, pero el grupo conservó muchas de las imágenes. Algunos de los menores eran reconocibles, y se habían quejado antes de abusos sexuales, dijo.

El grupo Logar empezó a hablar con estudiantes, encontrando docenas que dijeron que habían sido violados. Muchos de sus relatos fueron confirmados por maestros u otras personas de la zona.

A medida que surgían los relatos, al menos siete chicos que dijeron haber sido violados fueron encontrados muertos, indicó Musa, lo más probable a manos de sus familias.

Musa señaló que el grupo de defensa llevó las declaraciones de los menores a la Policía provincial de Logar, pero que no se tomó ninguna acción. Dijo que varios chicos que habían accedido a ser interrogados por la Policía fueron luego violados por oficiales.

Shapoor Ahmadzai, vocero de la Policía, dijo que las acusaciones eran falsas. “Nadie ha venido a la Policía por casos de violación”, declaró.

No obstante, el Ministerio de Educación en Kabul informó el 14 de noviembre que enviaría una delegación a la Provincia para investigar.

En Logar, Shafiullah Afghanzai, director ejecutivo del secundario Hamid Karzai, donde los chicos de 14 y 17 años dijeron que habían sido violados, dijo que el director de la escuela había sido transferido a otro distrito este año tras ser acusado de abusar sexualmente de un niño.

Afghanzai declaró que otros niños también habían sido violados por maestros en otras dos escuelas de la provincia. Dijo que los tres chicos que habían denunciado violaciones fueron después asesinados por los talibanes, que controla partes de Logar y condena el abuso sexual como antiislámico.

Musa dijo que 25 familias abandonaron sus hogares avergonzadas luego de que sus hijos dijeron que habían sido violados. En varios casos, los menores habían sido desterrados de sus casa por los padres, comentó Musa.

Wakil Kaliwal, director del Departamento de Educación en Logar, dijo que había quizás uno o dos casos de violación estudiantil en las escuelas de la Provincia, pero no una epidemia de abusos sexuales.

Afganistán hizo que el bacha bazi y ofensas relacionadas fueran violaciones del código criminal nacional en mayo de 2017. La pena es de hasta tres años de cárcel —de tres a cinco años si el baile es “un evento público”. Si un maestro, instructor o “superior de alguna forma está involucrado”, el castigo es de cinco años de prisión.

En un informe de 2018, la ONU documentó 78 casos de abuso sexual contra niños en Afganistán, añadiendo, “la impunidad para los perpetradores sigue siendo un serio desafío”.

El menor de 17 años del secundario Hamid Karzai dijo que se quedó sin hogar luego de que su padre lo echó. Dijo que ya no asistía a la escuela.

“Mi padre dice que, si me vuelve a ver, me matará”, manifestó.

Fuente: https://www.clarin.com/new-york-times-international-weekly/abuso-sexual-menores-problema-solucion-afganistan_0_6SMTFGvqQ.html

Comparte este contenido:

En vídeo | “Un violador en tu camino”: Lastesis y su himno viral contra el abuso sexual. Chile

Redacción: El Heraldo

 

Con su canción, el colectivo chileno hace un llamado a la sociedad para dejar de revictimizar a las mujeres que han sufrido violación.

“Y la culpa no era mía, ni dónde estaba ni cómo vestía”, así reza el estribillo de la canción Un violador en tu camino, tema que desde el 25 de noviembre, cuando se conmemoró el Día Mundial de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, se volvió tendencia.

La canción, creada por el colectivo Lastesis, originario de Valparaíso en Chile, se ha expandido a nivel internacional convirtiéndose hoy en un himno para las mujeres.

El tema ha tenido una dinámica particular ya que miles de víctimas de violación se han atrevido a contar sus historias escribiendo en sus post lo que vivieron en ese momento.

Uno de los tantos casos que se han publicado en Twitter fue el de Vanessa Henao Ortíz, quien trinó en su cuenta: “Y la culpa no era mía (8 años), ni dónde andaba (mi casa, mi tío) ni como vestía (el uniforme del colegio). Me tocó y me hizo sexo oral, logré escaparme al baño cuando me iba a penetrar. Ahora no puedo disfrutar plenamente de mi sexualidad. Me tomó 10 años escribirlo”.

Otro trino que se puede apreciar en Twitter es el de Nicole Hurra quien publicó: “Y la culpa no era mía

(tenía 27 años), ni de dónde estaba (ebria, le pedí a un amigo de confianza que me llevara a mi casa), ni de cómo vestía (ropa de verano, me llevó a un motel, según él yo se lo pedí, no recuerdo nada)”.

“Detrás de esta canción hay miles de historias de mujeres de todas las edades que se cansaron de ser revictimizidas por el hecho de salir a la calle con una vestimenta considerada, por algunos, como provocativa o por estar en el lugar equivocado”, afirma Vanessa Manotas, activista defensora de derechos humanos de las mujeres y feminista.

La experta explica que este “movimiento” busca generar una conciencia sobre aquellos que “culpan a las víctimas de buscarse su  violación”.

Todo empezó con un grupo de convocatorias hechas por Lastesis en sus redes sociales para realizar una intervención, pero la idea hizo un efecto de ‘bola de nieve’ que fue creciendo poco a poco hasta que el 25 de noviembre, en medio de las manifestaciones que se llevan a cabo en Chile, más de un centenar de mujeres salieron a las calles a interpretar Un violador en tu camino.

Esta muestra ha desencadenado que en otros países del continente los colectivos feministas y mujeres en general  se apropien del tema como un himno.

En París un grupo de mujeres replica el acto.
En París un grupo de mujeres replica el acto.

En Bogotá, Cali y Medellín ya se han registrado manifestaciones de mujeres que exigen que el Estado les brinde más garantías y que la sociedad deje de juzgarlas por “ejercer su derecho al libre desarrollo de la personalidad”.

Otro de los llamados que hacen los colectivos que luchan por los derechos de la mujer, por intermedio de este tema, es el de dejar de naturalizar la violencia de género, siendo las mujeres quienes más sufren este tipo de “manifestaciones”.

Lo cierto es que la canción ha tomado fuerza y cada vez son más las mujeres que se atreven a expresarse por medio de las redes sociales, sin importar si sus casos fueron recientes o ya tienen varios años.

Lastesis

Lastesis es un colectivo interdisciplinario de mujeres de Valparaíso, Chile. Nació hace poco más de año y medio y está conformado por Sibila Sotomayor, Daffne Valdés, Paula Cometa y Lea Cáceres, quienes por medio de sus actividades buscan dar visibilidad a las protestas femeninas contra la violencia de género.

Su nombre proviene de las tesis que toman como ejemplo para darle título a sus canciones. Autores como Rita Segato sirven como inspiración para los trabajos de este colectivo chileno.

Fuente: https://www.elheraldo.co/mundo/en-video-un-violador-en-tu-camino-lastesis-y-su-himno-viral-contra-el-abuso-sexual-684807

Comparte este contenido:

Una generación joven comprometida con los derechos humanos

Redacción: En Positivo

El 10 de diciembre de 1948 en París la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su Resolución 217 A (III), como un ideal común para todos los pueblos y naciones.

La Declaración establece, por primera vez, los derechos humanos fundamentales que deben protegerse en el mundo entero.

Entre esos 30 derechos fundamentales se protegen todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Esto es un éxito de unas generaciones que ahora ven como los jóvenes están de nuevo reclamando no solo no perder los derechos conseguidos por sus padres y abuelos, sino lograr nuevas conquistas acorde al nuevo contexto.

En distintos puntos del mundo los jóvenes alzan la voz por situaciones que consideran injustas, de menor a mayor gravedad dependiendo del caso.

En Canadá, la comunidad indígena Grassy Narrows denuncia la presencia de altos niveles de mercurio en sus niños y jóvenes, con base en un estudio de la especialista Donna Mergler.

En el informe se denuncia de un envenenamiento durante décadas por mercurio de los ríos Inglés y Wabigoon, en el noroeste de Ontario, que continúa afectando a las nuevas generaciones de sus hijos.

Precisamente la ONU ha denunciado la inacción del gobierno canadiense.

Mientras tanto, en México más del 90% de los delitos que dieron origen a una investigación quedar impune, las víctimas sin recibir compensación y el responsable sin penalización.

En la mitad de los casos, no hay tan siquiera sospechosos y por tanto no hay arrestados. En otros casos cuando los sospechosos son arrestados, son liberados en un caso de cada cinco debido a fallas de procedimiento.

Uno de los casos más polémicos en los que se ha vuelto involucrado el sistema es en el joven  José Adrián, de tan solo 14 años. En 2016 la policía lo arrestó camino a la escuela en un barrio pobre en el estado de Yucatán.

Sin explicación, los agentes empujaron violentamente contra su coche, golpeado y llevado al calabozo. Adrián es maya, sufre de una discapacidad auditiva que tiene impedido de comunicarse correctamente durante su terrible experiencia.

Para sacarlo de prisión, su familia tuvo que pagar una multa que representa una suma importante de la cual no disponía.

En Egipto las desapariciones forzadas se han convertido en una práctica común del régimen. Brahim Ezz El-Din, de 26 años, investigador en planificación urbana en una ONG de derechos derechos y libertades fue arrestado el 11 de junio en El Cairo. Desde entonces no ha sabido nada de él.

Cabe recordar que la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas entró en vigor en 2010.  La Convención es uno de los tratados de Derechos Humanos más firmes jamás adoptados por la ONU.

En los últimos tiempos la sociedad parece estar despertando, y en especial los y las jóvenes egipcios/as han desplegado una inusual ola de protestas contra el régimen. Como sucede en todos estos movimientos las redes sociales  están resultando imprescindibles para convocar a la movilización.

También en Irán, muchas otras jóvenes iraníes desvelan parcialmente su velo. Esta acción las condena a ser juzgadas como prostitutas, y exponerse a fuertes penas de prisión. Unas pocas mechas de cabello al descubierto se convierten en excusa para ser encarcelados.

A pesar de la represión cada vez más jóvenes mujeres asumen los riesgos: vídeos de mujeres valientes bailando en las calles y colgando en redes sociales o las que hay que se revelan incluso contra el sistema religioso.

Recientemente dos mujeres atacaron a un clérigo en Teherán porque les había reprochado que estuvieran paseando a sus perros, lo cual está prohibido conforme al estricto código moral impuesto tras la Revolución Islámica.

Fuente: https://enpositivo.com/2019/12/una-generacion-joven-comprometida-con-los-derechos-humanos/

Comparte este contenido:

Entrevista a José María Toro, maestro, investigador, divulgador y autor de libros sobre educación (Vídeo)

Redacción: Diario de Navarra

De niño, soñó una noche que sería maestro. Y lo ha logrado. Sevillano de 58 años, ha enseñado en escuelas públicas y rurales y ahora forma a otros docentes para que sus alumnos ‘conecten con su cuerpo y su ser’. Dio una conferencia en Pamplona

Fuente: https://www.diariodenavarra.es/multimedia/videos/navarra/2019/11/29/entrevista-jose-maria-toro-maestro-investigador-divulgador-autor-libros-sobre-educacion.html

Comparte este contenido:

En el Perú hay más colegios rurales pero adolecen de servicios básicos, infraestructura y docentes

Redacción: El Comercio

Marilú Martens, exministra de Educación, indicó que si bien más de la mitad de las escuelas del país están en el ámbito rural, estas atienden al 30% de la población escolar debido a que el servicio educativo está “atomizado”.

Hace un año, la profesora María Vidal se alistaba para recibir su reasignación de institución educativa debido a que su único alumno, Eric, pasaba a cursar el quinto grado de primaria en el colegio del distrito de Cashapampa (Sihuas, Áncash). Pero antes de que ocurra el cierre de su escuela, el centro educativo multigrado N°84203, una niña de seis años volvió a Shongohuarco y así al único colegio que tiene este centro poblado.

Desde marzo de este año, Analí cursa el primer grado de primaria en Shongohuarco y se ha convertido en la única alumna de María, ocupando así el lugar que dejó Eric. Como este colegio multigrado ubicado en un área rural a 3.400 m.s.n.m., en el Perú hay más de 51 mil instituciones públicas y rurales de Educación Básica Regular, de acuerdo con data el Ministerio de Educación (Minedu).
La docente María Vidal junto a su única alumna en Shongohuarco.
La docente María Vidal junto a su única alumna en Shongohuarco.

Los colegios rurales

De las 82.130 instituciones educativas públicas que hay en el país, 51.594 se encuentran en zonas rurales. Es decir, el 61% de los colegios del Estado atienden a la población escolar rural. A nivel regional, la mayor cantidad de escuelas rurales se ubica en Cajamarca.

Por otro lado, de acuerdo con las cifras, el 48% de las instituciones educativas peruanas son estatales y, a nivel regional, 8 de cada 10 colegios públicos de Cajamarca se encuentran en áreas rurales.

Respecto a los niveles, de las instituciones educativas rurales de educación básica regular, 24.829 son de inicial, 22.378 de primaria y 4.387 secundaria.

¿Qué desafíos hay en los colegios rurales?

De acuerdo con un informe defensorial publicado en noviembre del 2017, las escuelas rurales del país -el estudio se basó en la supervisión de 566 instituciones educativas públicas de nivel primario- tienen déficit de internet y teléfono “casi absoluto”, y esto dificulta la gestión del docente – director. También se evidencia la falta de agua potable y de conexión a desagüe.

José Presbítero, director regional de Educación de Cajamarca, la región que más número de colegios rurales de educación básica regular tiene, explicó que las brechas en estas instituciones educativas van desde la deserción escolar hasta cobertura de servicios básicos.

Según el funcionario, solo el 30% de infraestructura rural está en óptimas condiciones. “Necesitamos 407 aulas prefabricadas para atender la emergencia educativa. De esas, este año solo hemos podido, vía Pronied, instalar 207”, dijo. Por otro lado, dijo que unas 2 mil instituciones educativas no tienen servicio de agua potable, lo que deriva en problemas de parasitosis en los alumnos.

“El otro problema es que tenemos 150 docentes que están con problemas graves de salud, entonces no pueden estar en el aula”, añadió Presbítero.

Por su parte, Marilú Martens, exministra de Educación, precisó que si bien el 60% de colegios están en zonas rurales, estos tienen menos del 30% de las matrículas a nivel nacional. “Lo que indica esto es lo atomizado que está el servicio en la zona rural. Esto es por el difícil acceso que tenemos y la falta de condiciones para que los profesores puedan llegar, que la infraestructura sea apropiada. Son esos los factores que desde el Minedu se tienen que trabajar para crear las condiciones y que los mejores vayan a zonas rurales”, comentó a El Comercio. Por ejemplo, hay escuelas pequeñas a las que para llegar los alumnos deben caminar desde una a tres horas y, debido al nivel de riesgo que esto representa, no siempre es la primera opción acudir a un colegio.

Por esa razón, precisó que los desafíos en estos colegios son mucho más complejos. “Tenemos escuelas a 4 mil m.s.n.m. donde las condiciones en las que podemos brindar el servicio son muy precarias. Muchas veces no podemos cubrir las plazas, los docentes no van a esas zonas. La infraestructura es lejana a lo que debería ser, el material educativo a veces no llega”, agregó Martens.

(Imagen: Minedu)(Imagen: Minedu)

Los mejores docentes para colegios rurales

Este jueves, la ministra de Educación, Flor Pablo, dijo que se requieren a los mejores docentes en las zonas rurales para ir cerrando las brechas de desigualdad que ahí prevalecen.

“Necesitamos que nuestros mejores profesores y directores vayan a nuestras zonas rurales, a nuestras zonas bilingües, porque coincide que donde hay pobreza hay también pobreza educativa, y ese círculo tenemos que romperlo. Creo que lo podemos hacer con maestros comprometidos y preparados”, declaró durante una visita de trabajo en Cusco.

Reiteró que el 2020 las remuneraciones para docentes serán de S/ 2.200 a S/ 2.400 en la primera escala. “Pero, hay asignaciones adicionales. Por ejemplo, si la escuela está en una zona rural, si está en una zona bilingüe, si se trata de una escuela unidocente”, precisó.

“Enseñar en una escuela rural es una experiencia gratificante. Tenemos que enviar a nuestros mejores cuadros hacia donde más los necesitamos”, dijo la ministra.

Fuente: https://elcomercio.pe/peru/en-el-peru-hay-mas-colegios-rurales-pero-adolecen-de-servicios-basicos-infraestructura-y-docentes-noticia/

 

Comparte este contenido:

Entrevista a Daniel Mendelsohn: “Las asignaturas técnicas no te van a ayudar en absoluto si tu padre se muere. Te ayudarán los clásicos”

Redacción: Letras Libres

Tras el éxito de ‘Una odisea’, el profesor y crítico ha reunido en un volumen ensayos sobre la cultura pop en los que se cuela un cierto espíritu clásico.

Sin haber salido aún de la estela del éxito de su Una odisea, el pasado 26 de octubre Daniel Mendelsohn presentó en Washington su nuevo libro: la colección de ensayos Éxtasis y terror. De los griegos a Juego de tronos. El profesor de griego clásico, escritor, ensayista, crítico y editor at large de la New York Review of Books, recopila en este volumen textos autobiográficos, crítica literaria y ensayos para abordar desde asuntos de actualidad (los atentados de Boston) hasta críticas de la cultura pop (Juego de tronos, el ciclo de Mi lucha de Knausgard), en un abanico de piezas cosidas implícita o explícitamente con el hilo de los clásicos griegos: Esquilo, Homero, La Ilíada, Sófocles… Y a veces todo ello mezclado, no agitado, que diría James Bond, como cuando aborda el asesinato de JFK como mito y tragedia.

Su libro anterior fue Una odisea: un padre, un hijo, una épica. Este lleva por subtítulo De los griegos a Juego de tronos. Han transcurrido más de dos mil años y el poso cultural de la antigua griega continúa teniendo una fuerza muy poderosa en la sociedad y la cultura del siglo XXI. ¿Por qué?

Mencionas Una odisea, que es un libro que ha tenido mucho éxito en España… es estupendo y me hace muy feliz; y esto es muy curioso: desde España hasta el Mar Negro, todo ese material clásico es, para bien o para mal, parte de nuestro ADN cultural europeo. Estamos programados para responder a esos estímulos porque eso es lo que ha creado nuestra cultura, las partes malas y las partes buenas de ella, y es por eso por lo que respondemos de manera muy fuerte a readaptaciones, reescrituras… Es algo que al final siempre conocemos, es parte de nuestro pensamiento, algo que, de un modo u otro, todos los miembros de la cultura europea comparten. Hemos sido creados por dos tradiciones, la clásica y la bíblica. Esa tradición siempre está flotando en el ambiente.

Sin embargo, es curioso, y le pregunto esto también como profesor de cultura clásica, que si uno dice: «Estoy leyendo a Esquilo», «Soy profesor de La odisea», «Uno de mis escritores preferidos es Jenofonte», suena a elitista y hasta esnob y, en general, se suele ver como obras que para nada son populares, sino como lecturas difíciles, complejas y para expertos.

Mucha gente dice eso, que los clásicos son elitistas y sofisticados, ¡pero no lo son! Pero, si uno es un buen profesor, si uno sabe cómo hablar sobre ello, la cosa cambiaría completamente. Hay que recordar que muchas de las obras clásicas que actualmente se consideran complejas, en su momento fueron obras muy populares, eran cultura popular. Es una cuestión de explicarlas y enseñarlas de una manera correcta, que es lo que a mí me gusta hacer: contarle a la gente por qué siguen siendo obras interesantes.

Usted también es crítico. ¿Ve una relación estrecha entre su labor de crítico y de profesor?

Absolutamente. Una buena parte de mi labor como crítico cumple una función pedagógica, claro está. Como crítico, trato de explicar un texto, sea una película, libro, una obra de teatro, y creo que a la gente le gusta leer eso. Desafortunadamente, muchos en el mundo de la academia no son grandes explicadores ni enseñantes. Además, la academia se convierte en multitud de ocasiones en una sociedad muy cerrada. Cuando se llega a cierto nivel en una carrera investigadora, la gente acaba hablando de una cuestión solamente entre ellos y renuncia a hablar con las personas de a pie para explicarles: esto es por lo que La Ilíada es maravillosa. Estoy convencido de que a la gente, cuando uno hace eso, le gusta mucho. A eso me dedico.

¿Hay una impronta de los clásicos griegos en Juego de tronos? ¿Por qué ha sido un fenómeno absoluto a todos los niveles, popular, entre la crítica, la academia y el mundo audiovisual?

Juego de tronos es, en cierta medida, una cultura patriarcal muy violenta, que es lo que eran tanto los romanos como los griegos. Pero como escribo en el ensayo recogido en este libro, en cierto modo la serie es más una historia medieval que una clásica. Es la intención también del autor del libro: crear una especie de mundo medieval paralelo. Uno de los elementos que sí pertenece a los clásicos en Juego de tronos, tanto en la serie como en los libros, es que tiene una muy clara y emocional manera de entender cómo funciona el poder y sus entresijos. Es como Tucídides. El poder es despiadado y cuando pierdes, mueres.

Casi siempre aparece el componente de la cultura clásica, de forma más o menos explícita.

Por mi trabajo, contemplo a menudo el ADN clásico que hay en la producción cultural… no siempre está ahí, pero muchas veces sí y esto no tiene por qué ocurrir necesariamente en un producto cultural, como digo en mi libro, sino en un hecho real como el que sucedió tras los atentados de Boston, en el momento en que todo el mundo se opuso a que enterraran en su localidad al autor de la matanza, Tamerlán Tsarnaev. Esa oposición a enterrar el cuerpo de tu enemigo es una historia que aparece en nuestra herencia cultural [en Éxtasis y terror, Mendelsohn recuerda que lo que “obsesionaba a la Antígona de Sófocles es que no enterrar a su hermano, no tratar al criminal de guerra como a un ser humano, habría sido en última instancia, abandonar su propia humanidad”]. Este es el tipo de análisis que disfruto haciendo, aunque mucho del trabajo que hago y he hecho como crítico en los últimos treinta años nada tiene que ver con los clásicos.

Me gustaría conocer su opinión respecto a que, cada vez más a menudo, como sucede en España, las reformas que se plantean y realizan en el sistema educativo es para extirpar del mismo las humanidades –latín, griego, filosofía, historia–, con el argumento de que el sistema educativo tiene que estar más ajustado a las necesidades del mercado y de las empresas, con lo que se asume, por un lado, que estas materias son improductivas y casi, digamos, veleidosas.

Los buenos pensadores y los pensadores críticos serán menos proclives a consumir lo que se quiere que se consuma y del modo en que se quiere que se consuma; por eso se hacen esas reformas. El problema con este enfoque de retirar las humanidades del sistema educativo es que obedece a una mirada muy miope sobre la realidad. Todo el mundo está ahora muy histérico sobre entrenar a los estudiantes en ciencias, tecnología técnica, ingeniería, matemática, lo cual está bien porque vivimos en una sociedad tecnológica y necesitamos tener trabajadores y consumidores bien educados en esos terrenos. No tengo ningún problema con eso, pero la razón por la que uno necesita las humanidades, estudiar humanidades, la razón por la que estas tienen que ser parte del sistema educativo es porque ninguna materia técnica te va a ayudar con tu vida: pueden ayudarte a encontrar un trabajo, pero cuando tu padre se muere no te van a ayudar en absoluto. Son los clásicos y las humanidades los que te van a ayudar. Por eso esas reformas proceden de una visión muy miope de lo que es útil. Las artes liberales, de las que todo el mundo habla sin cesar en las universidades, incluyen desde su origen también las ciencias, no solo es literatura. Es así desde los tiempos medievales: comprendían las ciencias, la literatura y las artes. Era un programa de formación completo y quitando una parte de ello lo que se obtiene son estudiantes que están… podríamos decir mutilados como personas.

Sin embargo, se insiste machaconamente en el argumento de que no son saberes prácticos

Se dice: «Ah, es que tenemos que formarlos de manera práctica», pero es una manera muy estrecha de considera qué es práctico. Todas las materias que estudias te dan herramientas para la vida y si solo tienes la mitad de las herramientas acabarás teniendo una vida con la mitad de sentido, de significación. Realmente es lo que creo. Porque, como digo, si tu padre se muere o te enamoras o te sucede cualquier acontecimiento de la vida, necesitas herramientas que solo te darán las humanidades.

Es como el título de aquel libro de Lou Marinoff, Más Platón y menos prozac, que tanto éxito tuvo a finales del siglo pasado y primeros años de este.

El prozac es una manera de resolver tus problemas, pero definitivamente no es la más interesante, aunque es el modo al que cada vez más gente recurre para afrontarlos. Seguramente sea una manera fácil de hacerlo, pero no me interesa en absoluto.

Su libro Una odisea es un libro sobre su padre. En las últimos, dos o tres décadas parece que se está produciendo un boom de libros de no-ficción o autoficciones, en general, y aquí incluyo especialmente libros de memorias y, en concreto, libros sobre la figura paterna. Pienso, por ejemplo, desde títulos como Patrimonio, de Philip Roth (1991) hasta el más reciente La muerte del padre, el primero (2009) del ciclo Mi lucha, de Knausgard, que ha sido todo un fenómeno literario.

Antes que nada, hay que hacer una distinción: esto es algo que ha sucedido antes en Estados Unidos que en Europa. En Estados Unidos, este auge de las memorias comenzó en los años 70 del siglo pasado y creo que el fenómeno de la autoficción es un poco más reciente en Europa. Ciertamente, si uno mira en la gran fotografía en la atmósfera intelectual de nuestro tiempo, en parte es una reacción a internet y lo digital, donde la cuestión sobre lo que es real y qué es ficción ha sido problematizada. Esto ha llevado a muchos autores, no tanto en mi caso con Una odisea, a explorar las fronteras entre ficción y hechos reales en sus obras. De un modo general, como crítico, creo que es una reacción ante internet, ante toda esa información masiva, en el sentido de una suerte de impotencia o indefensión ante esa avalancha de información verdadera o falsa. Uno busca hoy en Google y encuentra ocho millones de respuestas a la cuestión planteada y no tienes manera de saber cuál es real y cuál no. Además, esto ha creado también una crisis política, una gran crisis en lo que tiene que ver con las elecciones y la educación de los ciudadanos. La autoficción y la no-ficción son en parte una reacción a estos problemas.

Su libro se titula Éxtasis y terror. Los atentados del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas nos introdujeron, precisamente, en una época de miedo, de incertidumbre, que también tiene que ver con la avalancha de información y desinformación. Y tras el 11S de 2001 vino el 11M de 2004, después la consolidación del cambio climático como uno de los grandes temas de este siglo y en 2008 la crisis financiera. No parece casual el enorme número de exitosos libros, películas y sobre todo series que abordan este miedo, a menudo a través de la ciencia ficción y las distopías. ¿Hay también una relación entre esa erosión de la realidad, la necesidad de anclarse a hechos reales y ese terror del título de su libro?

Estamos ante el colapso del orden surgido tras la Segunda Guerra Mundial, todo el mundo lo sabe. Yo soy mayor que usted [Mendelsohn nació en 1960], pero si usted hubiera nacido en los años siguientes a la Segunda Guerra Mundial habría crecido con la asunción de que ese orden duraría para siempre y ahora estamos viendo que no, y esto significa que estamos en una crisis. Si uno mira la historia de la literatura, uno podría casi afirmar que todos los grandes movimientos literarios han surgido como respuesta a un momento de turbulencia, a gran crisis, en política, en economía, etcétera. Si uno mira a la novela del siglo XIX también se podría decir que es una respuesta a la revolución industrial, el auge de la burguesía… unos fenómenos que habrían sido impensables apenas cincuenta años antes. Así que, sí, toda explosión de la no-ficción, la autoficción, es una respuesta ante la ansiedad de qué es real y qué no y a la ansiedad ante el fin de una era.

Esto me lleva a plantear si, precisamente por eso, no es más importante que nunca el periodismo, tanto como la narrativa de ficción.

Es una gran cuestión. Pero es un asunto, de nuevo, donde la educación es muy importante porque si como ciudadanos somo incapaces de hacer distinciones entre verdad y ficción, entonces estamos precisamente en el momento problemático en el que nos encontramos en la actualidad.

La buena noticia cuando ciertos políticos, y pienso aquí en Donald Trump, atacan tanto a la prensa es, de hecho, un reconocimiento explícito a la función esencial del periodismo para las democracias.

¡Por supuesto! Si eres capaz de convencer a la gente de que la ficción es realidad, puedes robar un país entero para ti. Por eso ataca a la prensa.

Recuerdo cuando el conservador Michael Gove, en un debate sobre el Brexit, exlamó: «¡La gente está harta de los expertos!». Viene a ser lo mismo: la insistencia en que la realidad, la verdad, ya da igual, hay que guiarse por la emoción y no por los datos, por la razón.

Claro, creo que muchos factores vienen juntos con este problema de la dificultad de discernir la realidad de la ficción. La única respuesta que se puede dar aquí es: ante esto, hay que educar a las personas mejor, porque la educación es la única defensa que tenemos, es la única esperanza. Y fíjate que en esto tenemos el mejor detector de quiénes son los malos: cualquiera que tenga como objetivo recortar la educación, privatizarla, está promoviendo algo que, claramente, no es bueno. Lo peor es que lo estamos viendo por todas partes.

En Una odisea usted describe cómo, tras el semestre dedicado a la obra de Homero, usted y su padre –quien se matricula como uno de los alumnos del curso a sus 80 años– se deciden a hacer un crucero turístico por el Mediterráneo para visitar los lugares descritos en La odisea. Finalmente, por diversos problemas, el barco que los lleva cancela la visita a Ítaca. Usted y su padre se alegran. Sin embargo, no toda la tripulación de turistas lo ve así. Con esto quiero plantear, dentro de la reflexión general sobre el turismo cultural y patrimonial, el dilema de tener el interés lógico por visitar un sitio y al mismo tiempo saber que esa visita, si es muy masiva, acaba por destruir esos lugares, esas ciudades. Miremos lo que sucede con Venecia.

Por un lado, no poder llegar a Ítaca en nuestro crucero me hizo feliz. En parte, lo que planteas es un problema típico que pasa todo el tiempo en Proust, por ejemplo. Cuando uno finalmente consigue la cosa que se propone nunca está tan satisfecho como había imaginado. En el caso del viaje de mi padre y mío, me encantó el hecho de no poder llegar a Ítaca, me pareció muy poético. Como digo en el libro, si no alcanzas Ítaca tienes que seguir viajando, de modo que Ítaca es una especie de muerte. Por otra parte, mencionas Venecia y justo hace unos días que he estado allí. He pensado a menudo en este problema que supone el turismo en ciudades como Venecia. Es básicamente un problema antropológico: no puedes visitar un lugar sin arruinarlo. Si uno tiene la idea romántica que se suele tener de Venecia, las aguas, la decadencia, etcétera… luego uno llega allí y sólo hay turistas, casi nadie vive ya allí, es una especie de Disneylandia, eso sí, un tipo de Disneylandia muy sofisticado, más elitista, quizás. Es un problema evidente porque este tipo de turismo cultural masivo, incluso por la gente más bien intencionada del mundo, acaba destruyendo el lugar que ellos quieren amar, lo cual acaba convertido en una paradoja incómoda, especialmente en el caso de Venecia porque uno va allí y no puede tener la idea ni la sensación de saber cómo vive la gente de allí porque casi nadie vive ya en Venecia. Básicamente estás en un museo lleno de turistas en una visita que carece por completo de la autenticidad que buscabas y por la que has viajado hasta allí. Por supuesto, es mucho mejor que la gente quiera ir a Venecia que a Disneylandia. No se puede criticar tampoco que la gente quiera ver cosas: edificios, obras de arte, lugares hermosos…

Por supuesto y, al fin y al cabo, ¿no es en busca de la autenticidad por lo que la gente quiere ver y visitar sitios como Venecia?

Es una gran cuestión dentro de la civilización del consumo: todo se mercantiliza de manera que todo deviene barato y accesible pero inauténtico, por lo que la gente continúa su búsqueda de cosas y experiencias auténticas. Es el último deseo de la sociedad de consumo del capitalismo tardío, la autenticidad, porque cuando lo auténtico está localizado en el consumo, nada se siente como auténtico. Esto me lleva a las cuestiones iniciales sobre las humanidades: esto es por lo que las personas necesitamos la educación y las humanidades, porque lo que uno obtiene de una educación humanística es auténtico y siempre lo será. La lectura de una obra como La odisea nunca podrá ser mercantilizada, es una experiencia real, es realidad, y esto es ahora más importante que nunca lo ha sido antes. Por eso hay que fomentar las humanidades como defensa contra esa insípida cultura del consumo, porque de otro modo uno se queda sin cimientos, sin raíces, sin nada. Por eso los políticos la atacan: porque los ciudadanos auténticos son capaces de pensar y más capaces de resistir y no dejarse engañar por la propaganda política.

Termina la entrevista y la conversación gira hacia España y la literatura: “Me encantó Sefarad, de Antonio Muñoz Molina, un libro extraordinario. Casi todo el mundo prefiere Barcelona, pero yo me quedo definitivamente con Madrid. Y Galdós, ¡es excelente! Su Fortunata y Jacinta es una obra mayor”.

Fuente: https://www.letraslibres.com/espana-mexico/libros/entrevista-daniel-mendelsohn-las-asignaturas-tecnicas-no-te-van-ayudar-en-absoluto-si-tu-padre-se-muere-te-ayudaran-los-clasicos

Comparte este contenido:

Casi medio millón de niños en el este de Ucrania exponen su vida a diario para ir a la escuela

Redacción: Noticias UNO

En total, 172 niños han muerto o resultado heridos por minas o restos de explosivos. La más pequeña era una niña de solo un año. Solo en 2019, ha habido 36 ataques a escuelas y 80 a infraestructura de agua y saneamiento. UNICEF pide a las partes que pongan fin a las hostilidades.

Las minas se han convertido en un peligro para la salud física y el bienestar psicológico de medio millón de niños en el este de Ucrania, ha advertido este lunes el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

La región se ha convertido en uno de los lugares más contaminados por las minas terrestres, a pesar de las recientes medidas destinadas a proteger los derechos de los menores afectados por este conflicto que se desarrolla desde hace más de cinco años.

Según Afshan Khan, director regional de UNICEF para Europa y Asia Central, es inadmisible que los niños continúen «yendo a escuelas con agujeros de bala y refugios antiaéreos y que vivan en vecindarios que son bombardeados intermitentemente y están cubiertos de minas terrestres».

Después de reunirse recientemente con familias y niños en la región fronteriza con Rusia, explicó que «hace tiempo que falta una solución política» al conflicto, antes de pedir “a todas las partes que pongan fin a los combates en el este de Ucrania».

Cinco años de peligro constante

Si bien el enviado de UNICEF reconoció que el reciente respaldo del Gobierno a la Declaración de Escuelas Seguras es un paso positivo para proteger los colegios de los ataques y reducir el uso de estos por las fuerzas militares, enfatizó que más de cinco años de conflicto han sido devastadores para los niños a ambos lados de la línea divisoria.

«Los niños que conocí en el este de Ucrania tienen esperanzas y sueños como todos los niños, pero han sufrido enormemente después de cinco años de vivir en peligro constante», dijo Khan, quien agregó que UNICEF y sus aliados están listos para apoyar medidas destinadas a proteger aún más a los niños y garantizar la plena implementación de la Declaración de Escuelas Seguras”.

En todo el este de Ucrania, UNICEF y sus socios brindan apoyo psicosocial y educacional sobre el riesgo de minas a cientos de miles de niños, jóvenes y cuidadores. La Agencia de la ONU también apoya la reparación de escuelas y jardines de infancia dañados, así como instalaciones vitales de agua y saneamiento.

Esos esfuerzos se llevaron a cabo pese a que, en 2019, solo se financió el 37% del llamamiento de emergencia de UNICEF para apoyar a los niños y sus familias en la región.

A fines de febrero de 2014, una crisis política en el país se convirtió en una confrontación violenta cuando Rusia se anexó Crimea, lo que provocó el estallido de un conflicto a gran escala entre fuerzas gubernamentales y separatistas en el este del país.

Fuente: https://news.un.org/es/story/2019/12/1466121

Comparte este contenido:
Page 1710 of 6727
1 1.708 1.709 1.710 1.711 1.712 6.727