Page 924 of 6817
1 922 923 924 925 926 6.817

Kenya: Young women urged to seek technology careers as world marks International Girls in ICT Day

Africa/Kanya/Author :Prudence Wanza/Source: www.kbc.co.ke

The calls for Girls and women to embrace technology careers have dominated this year’s International Girls in ICT Day with stakeholders decrying a skills gap in the sector, rated one of the fastest growing globally.

According to the Chief Administrative Secretary (CAS) in the Ministry of ICT, Nadia Ahmed Abdalla, more young men are joining the ICT world than women because of stereotypes in the sector.

“I encourage young girls to join the ICT sector. A lot of times when people talk about ICT they talk about the young males who are there because it’s seen as a sector where only boys can thrive,” she stated

The CAS called upon young women to join the thriving sector especially during this period when the world is relying more on technology to stay connected and keep vital services and businesses ongoing due to the Corona virus pandemic.

“The covid-19 pandemic has shown us that the ICT world is the way forward, it is not the future any more, it is the present,” she said

According to the International Telecommunication Union (ITU), half the world is still offline and most of those who lack access to digital technology are women and girls in developing countries.

Additionally, there exists a 17 percent gender gap in internet use thus denying women and girls opportunities to access education, find better-paid jobs, and start new businesses.

“Making technologies available to all is an essential part of building back stronger communities and economies, and addressing many of the world’s most pressing challenges.” Antonio Guterres, Secretary General of the United Nations stated

The International Girls in ICT Day is marked annually on the fourth Thursday in April.

This year’s theme is, ‘Connected Girls Creating Brighter Futures’

Source and Image: https://www.kbc.co.ke/young-women-urged-to-seek-technology-careers-as-world-marks-international-girls-in-ict-day/

Comparte este contenido:

China: Bibliotecas chinas publican copias digitales de libros antiguos

Asia/China/23-04-2021/Autor(a) y Fuente: Spanish.xinhuanet.com

La Biblioteca Nacional de China (BNCh), en colaboración con otras nueve bibliotecas en todo el país, ha puesto a disposición digitalmente más de 1.700 libros antiguos, en un intento por preservar los libros y hacerlos más accesibles al público.

Los recursos recién cargados, que incluyen copias de libros antiguos en idioma tibetano y de medicina tradicional China, han elevado el número total de libros antiguos digitalizados a 74.000, dijo la BNCh en un comunicado emitido este miércoles.

Los recursos bibliográficos, en diversos idiomas y temas y que se remonta a diversas dinastías, incluyen manuscritos, documentos y estudios, entre otros.

La BNCh, con sede en Beijing, ha encabezado la creación de una base de datos dedicada a libros antiguos digitalizados. Desde su lanzamiento en 2016, se han puesto a disposición más de 33.000 libros antiguos, que representan más de dos terceras partes de la colección total de libros antiguos de la biblioteca que se encuentran relativamente en buen estado.

También se ha creado una base de datos de registro para proteger mejor los libros antiguos, con información de cerca de 8 millones de libros antiguos cargados en la plataforma.

Fuente: http://spanish.xinhuanet.com/2021-04/21/c_139896709.htm

Comparte este contenido:

Organización Mundial de la Salud: Fatiga pandémica en las universidades: «Hemos perdido los mejores años de la vida»

Después de muchos meses de pandemia y a raíz de la incertidumbre y los cambios de hábitos prolongados en el tiempo por la Covid-19, muchos universitarios sufren, como otros colectivos, lo que la OMS describe como ‘fatiga pandémica’, una serie de síntomas en el estado de ánimo como el miedo, la angustia, el desánimo y la apatía. De hecho, como señala Federico Borges, profesor asociado del departamento de inglés y Lingüística de la UdL y formador de formadores virtuales, «se habla poco de cómo los universitarios están viviendo la fatiga pandémica. Es un problema de fondo y poco visible. Pero es una cuestión importante». Según este especialista en el rol del estudiante en entornos digitales, la poca visibilidad se explica por una «razón de supervivencia sistémica, es decir, por la misma voluntad de las instituciones universitarias de mantener la enseñanza en formato online». Ahora bien, a pesar de que se intenta normalizar una situación excepcional, el problema resulta mucho más complejo.

De la presencialidad a la virtualidad

El mundo universitario ha tenido que adaptarse con urgencia al nuevo contexto de emergencia sanitaria. Más allá de las restricciones y las medidas generales, la continuación de las clases presenciales en formato online ha sido el cambio que más ha afectado a los universitarios, «pese a no haber tenido elección ni formación ni tampoco modelos de cómo ser estudiantes virtuales», puntualiza Borges. De hecho, a pesar de que muchos de ellos están familiarizados con el mundo digital, el uso de las nuevas tecnologías en un contexto de ocio resulta distinto del de un marco de aprendizaje.

Según Borges, para saber cómo estudiar online, «hay que tener una competencia tecnológica. No se trata de escribir un whatsapp«. Borges, además, señala la importancia del factor emocional como un elemento clave para gestionar la formación online: «Para aprender en línea hay que saber controlarse, planificar la agenda, reflexionar y, sobre todo, aprovechar el tiempo a pesar de estar todo el día en casa, en el mismo espacio donde tienes que hacer todo: trabajar, descansar, disfrutar, relajarte, etcétera».

¿Cómo está afectando la pandemia a los estudiantes universitarios?

Si pensamos en nuestra condición de seres sociales con necesidad de contacto físico, no es lo mismo estudiar en un aula con tus compañeros que hacerlo frente a la frialdad de una pantalla. De hecho, para muchos universitarios, seguir las clases virtualmente, entre olas y restricciones durante tanto tiempo, se está convirtiendo en un gran esfuerzo.

Álex Howroyd, estudiante de 3º curso de Ingeniería Mecatrónica, considera que la pandemia le ha afectado bastante: «Antes, yo tenía un ritmo de estudio. Pero ha habido muchos cambios y hemos perdido una rutina que para nosotros es muy importante. Perdimos el hilo y ha sido complicado volver a un nuevo ritmo de estudio». Pau Busquets y Roger Howroyd, estudiantes de 3º de Marketing, insisten en la misma idea: «Ahora tienes que organizarte como puedas. Si no puedes ir a clase, todo es un poco más complicado», comenta Pau. Y Roger añade: «Este año se está haciendo mucho más duro que si fuéramos a clase. Se hace pesado y nos está costando mucho seguir el ritmo».

Sin embargo, al principio de la pandemia, durante los primeros meses, muchos de ellos veían con buenos ojos la continuación de las clases presenciales en formato online. «Nos confinaron al final del segundo año de carrera y, al principio, la idea parecía muy buena. Todo era nuevo y sólo vimos las ventajas como, por ejemplo, grabar las clases», comenta Laia Serra, estudiante de 3º de Marketing. Ahora bien, a medida que se alargaba la enseñanza virtual, Laia empezó a desmotivarse muchísimo y, con cierta apatía, admite que «hago mucho menos que antes, porque, ahora, si no te interesa la clase, desconectas el ordenador y adiós muy buenas».

Neus Armengou, estudiante de 3º de Matemáticas, comparte la misma opinión que Laia, y añade que «al principio, ni yo ni otros universitarios nos lo tomamos en serio. Creíamos que todo duraría menos y, en consecuencia, nos relajamos. Después, cuando nos dimos cuenta de que todo era más largo y crudo, a mí, personalmente, me costó mucho empezar a estudiar de nuevo. De hecho, el cuatrimestre me fue bastante mal y tuve que ir a recuperaciones».
Una de las estudiantes más críticas es Noemí Howroyd, estudiante de 2º de Comunicación Audiovisual en la UAB. Al inicio del confinamiento, como Laia y Neus, Noemí se sentía bastante tranquila. Explica que quedarse en casa no era un esfuerzo extra. Ahora bien, considera que desde su facultad «no se ha reaccionado bien. Ha costado mucho trasladar a la virtualidad algunas asignaturas». Y confiesa sentirse enfadada con la universidad: «Salvo algunos seminarios, me molestó mucho cursar todo el primer semestre online. Y, sobre todo, que, después de haberlo cursado todo online, nos obligaran a ir presencialmente a los exámenes», concluye Noemí.

De la falta de competencia tecnológica a la frustración

Durante el confinamiento, la única opción de las universidades para sobrevivir fue la virtualidad. Ahora bien, según Federico Borges, cuando llegó el confinamiento e irrumpe la formación online, «todos nos encontramos con una deficiencia general enorme. Muy pocos tienen los conocimientos digitales que permiten separar, por ejemplo, el ocio del trabajo, ni tampoco los recursos necesarios para no quemarse a lo largo del día frente a la pantalla». Una idea que, por ejemplo, corrobora Laia Serra: «No estamos preparados para gestionar una universidad online con tantos universitarios y menos por las tardes, porque estás más cansado. Cuando ya es tan tarde, sólo quieres cenar y desconectar. En la facultad todo es más dinámico, porque socializas».

De hecho, esta falta de competencia tecnológica en la enseñanza produce, según Borges, la frustración de muchos universitarios, ya que «la mayoría de las universidades traspasan directamente la formación presencial a un entorno digital. Ahora bien, esta traslación no encaja y se produce la frustración». En este sentido, a diferencia de las clases presenciales, donde ya desde pequeños socializamos y asumimos las competencias de aprendizaje de manera natural, en la formación online «no hemos aprendido todavía las competencias tecnológicas para aprender a ser estudiantes en línea, una enseñanza que requiere mucha más responsabilidad, y aún más cuando todavía no hemos tenido ni modelos ni orientación para serlo», concluye Borges.

El estado de ánimo y la rotura de las expectativas universitarias

Aparte de la frustración sobre cómo orientarse en el aprendizaje online, hoy en día, muchos universitarios procuran gestionar las emociones y los sentimientos relacionados con la fatiga pandémica. Hablan de tristeza, cansancio, pérdida de concentración, apatía, desmotivación, desorientación, inestabilidad, incertidumbre, etcétera. Por ejemplo, Pau Busquets confiesa que «estar en casa es más triste. Todo te molesta más y estás mucho más sensible. Pero, intentas adaptarte y verlo todo de otra manera». Álex Howroyd admite sentirse un poco frustrado, «porque mi carrera es muy abstracta y cursarla online la hace más difícil. Además, cuesta estar atento».

Por su parte, Noemí Howroyd explica que lleva casi un año sin salir de casa para evitar contagiarse y contagiar a las personas de su alrededor, y admite que «me está pareciendo una vida muy monótona. He perdido todo interés en estudiar o realizar cualquier proyecto personal. Hoy, mi motivación es cero para las clases online que tengo que cursar». Un sentimiento similar confiesa Alba Carrasco, estudiante de 2º de Humanidades en la UPF: «Siento impaciencia, tristeza y un poco de estrés por mis estudios universitarios».

Sin embargo, una de las cuestiones que más está afectándoles es la interrupción de la vida universitaria, concebida como una etapa significativa en la trayectoria vital y profesional de una persona. Álex opina con cierto pesimismo que «hemos perdido la juventud universitaria y, en teoría, son los mejores años de nuestra vida. Con las restricciones no hemos podido disfrutarla». Noemí asegura con contundencia «que no estoy disfrutando de la vida universitaria, que es lo que ahora debería estar haciendo. Sólo hago cursos online».

En cambio, en medio de esta situación, Roger Howroyd percibe un agravio respecto de otras promociones universitarias, y admite que «tengo la impresión de que nuestra generación parte con desventaja si la comparamos con otras generaciones no confinadas. Tengo mis dudas, pero tengo esa sensación». Laia Serra comparte la opinión de Roger: «En un futuro, tal vez algunas empresas piensen que no estudiamos correctamente por haber estudiado online».

En este sentido, sin embargo, Federico Borges explica que «yo intento luchar contra esta creencia de robo de los mejores años de la vida universitaria, la idea de que están perdiendo posibilidades por formarse online». De hecho, Borges afirma que «entiendo esa percepción, la comprendo. Pero esa idea debe matizarse». Y aclara: «Las dos formas de estudiar, sea online o presencial, pueden ser igualmente buenas o igualmente malas».

¿Cómo ven el futuro?

Hoy día, la realidad y las preocupaciones de los universitarios son similares. Muchos de ellos, después de la pandemia, han perdido el trabajo que compaginaban con los estudios. Es el caso, por ejemplo, de Roger: «Ahora mismo, estoy bastante desmotivado, porque perdí el trabajo». Y recuerda que «por las mañanas iba a trabajar, y luego, con el tiempo justo, comía, cogía la moto y me iba a la universidad por la tarde. Todo era muy físico. Había un agotamiento agradable, y ahora no lo tengo. De hecho, me cuesta no hacer nada por la mañana». Sin embargo, Roger no decae y confiesa qué espera del futuro: «Me gustaría tener un equipo de marketing con el que trabajar en una empresa de automoción».

Pau Busquets también sufre la misma situación que Roger, y explica: «El futuro lo veo jodido, sobre todo aquí en Cataluña y en España. Los salarios son bajos y la tasa de desempleo es de las más altas de Europa. No descarto ir a vivir fuera. Ahora, sin embargo, quiero sacarme la universidad con nota y aprender, porque si tienes un título universitario, pero no has adquirido ningún aprendizaje, no te sirve de nada».

Por su parte, Neus Armengou admite que le preocupa la estabilidad económica para poder independizarse; una opinión parecida a la de Noemí que, con elocuencia, sintetiza su opinión con dos palabras: «Dinero y trabajo». Y añade: «Por culpa del virus y del impacto en la economía ha sido más difícil pagarse los estudios». Finalmente, uno de ellos, Alex, concluye con una frase que incorpora dos palabras que resumen bien las emociones sobre el futuro de los universitarios: «Tengo esperanza de encontrar trabajo sin tener mucho sufrimiento».

The post Fatiga pandémica en las universidades: «Hemos perdido los mejores años de la vida» appeared first on El Diario de la Educación.

Comparte este contenido:

Cerca de 1,4 millones de niños llevan más de un año sin ir a la escuela en Etiopía por la pandemia y la guerra en Tigray

Cerca de 1,4 millones de niños llevan más de un año sin ir a la escuela en  Etiopía por la pandemia y la guerra en Tigray

Alrededor de 1,4 millones de niños llevan más de un año sin acudir a la escuela en la región etíope de Tigray (norte) a causa del cierre de centros por la pandemia de coronavirus y el conflicto desencadenado en noviembre tras la ofensiva del Ejército contra el Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF), según ha denunciado este martes el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

«Esta es una emergencia de protección, de educación y de nutrición», ha señalado el portavoz de UNICEF, James Elder, que ha realizado recientemente una visita a la región, antes de agregar que más de un millón de personas se han visto desplazadas por la violencia, en medio de los enfrentamientos en la zona.

«Vi mucha destrucción de los sistemas de servicios esenciales, de los que dependen muchos niños para sobrevivir. También he escuchado relatos desgarradores de violación y violencia sexual de parte de niños y mujeres», ha señalado Elder.

Según los datos de UNICEF, más de 3.000 niños no acompañados han sido identificados y registrados en las regiones de Tigray, Afar y Amhara, en el norte de Etiopía, y ha empezado a darles cuidados provisionales, además de trabajar para intentar localizar y unificar a las familias separadas por el conflicto.

La ofensiva en Tigray arrancó el 4 de noviembre por orden del primer ministro en respuesta a un ataque del TPLF –que entonces gobernaba en Tigray– contra una base del Ejército en la capital regional, Mekelle, que se saldó con la muerte de un importante número de militares etíopes.
Fuente: https://www.notimerica.com/politica/noticia-cerca-14-millones-ninos-llevan-mas-ano-ir-escuela-etiopia-pandemia-guerra-tigray-20210420144704.html

Comparte este contenido:

Sudán del Sur anuncia que reabrirá los colegios en mayo tras un año de cierre por la pandemia de coronavirus

El Gobierno de Sudán del Sur ha anunciado que procederá el 3 de mayo a la reapertura de las escuelas en el país, cerradas desde hace casi un año a causa de la pandemia de coronavirus, que ha dejado más de 10.000 contagios y cien fallecidos hasta la fecha.

La ministra de Educación sursudanesa, Awut Deng, ha indicado que expertos sanitarios le han comunicado que es seguro proceder a esta reapertura y ha desvelado que ha dado orden a las autoridades provinciales para iniciar los preparativos de cara a la aplicación de la decisión.

La decisión ha sido anunciada apenas unos días después de que la comisión ‘ad hoc’ creada ante la pandemia retirara el confinamiento parcial en el país argumentando que se ha registrado un descenso «significativo» de los casos, según ha recogido la emisora sursudanesa Eye Radio.

Las autoridades del país africano han detectado hasta la fecha 10.478 casos y 114 fallecidos por coronavirus, según datos facilitados por los Centros de África para el Control y la Prevención de Enfermedades (África CDC), dependientes de la Unión Africana (UA).
Fuente: https://www.notimerica.com/politica/noticia-sudan-sur-anuncia-reabrira-colegios-mayo-ano-cierre-pandemia-coronavirus-20210421120752.html

Comparte este contenido:

Estados Unidos: Peligran los avances contra el VIH por la lucha contra la covid-19

Ante el asedio del coronavirus durante un año, las defensas de otra guerra más antigua están bajando.

Durante las dos últimas décadas, el VIH/Sida se ha mantenido a raya gracias a potentes fármacos antivirales, agresivas pruebas de detección e ingeniosas campañas de educación pública.

Pero la pandemia de coronavirus ha sido disruptiva en casi todos los aspectos de esa batalla, deteniendo a los equipos de alcance comunitario, reduciendo drásticamente las pruebas y desviando a personal de laboratorios y centros médicos.

El impacto exacto de una pandemia sobre la otra todavía está por evaluarse, pero los datos preliminares inquietan a expertos que hasta hace poco celebraban los enormes avances en el tratamiento del VIH.

Las clínicas han limitado o cancelado las visitas en persona y han suspendido las pruebas rutinarias de detección del VIH en las consultas médicas y en las salas de urgencias.

Los médicos recurren a las vídeo-llamadas con los pacientes, una alternativa inútil para quienes no tienen hogar o temen que sus familiares descubran su estatus de VIH.

Se ha suspendido el envío de furgonetas de pruebas rápidas, que antes estacionaban delante de clubes nocturnos y bares, y repartían condones. En las grandes ciudades y en los condados, los expertos han puesto toda su atención en la respuesta contra la covid-19.

Las consecuencias son evidentes: un gran laboratorio comercial reportó 700.000 pruebas menos de detección del VIH —un descenso del 45 %— y 5.000 diagnósticos menos entre marzo y septiembre de 2020, en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Las recetas de PrEP, una profilaxis previa a la exposición que previene la infección por VIH, también han disminuido considerablemente, según una nueva investigación presentada en una conferencia el marzo. Los investigadores y los departamentos estatales de salud pública han registrado un descenso igualmente pronunciado de las pruebas de detección.

La escasez de nuevos datos ha llevado a una situación sin precedentes: por primera vez en décadas, el alabado sistema de vigilancia del VIH del país no puede ver el movimiento del virus.

«Es una situación muy grave», dijo el doctor Carlos del Río, profesor de medicina de la Universidad Emory en Atlanta y director del Programa Internacional de Formación e Investigación sobre el sida de Emory. «Habrá que evaluar los daños».

Aunque el cambio de prioridades ocurre en todo el país, los retrasos en las pruebas y el tratamiento conllevan graves riesgos en los estados del sur, que son ahora el epicentro de la epidemia de VIH del país.

El sur representa el 51 % de las nuevas infecciones, ocho de los diez estados con las tasas más altas de nuevos diagnósticos y la mitad de todas las muertes relacionadas con el VIH.

Incluso antes de la pandemia, Georgia tenía la mayor tasa de nuevos diagnósticos de VIH de todos los estados, después de Washington, DC. El Departamento de Salud Pública de Georgia registró un descenso del 70 % en las pruebas la pasada primavera, en comparación con 2019.

La desaceleración de los servicios para pacientes con VIH «podría sentirse durante años», señaló la doctora Melanie Thompson, investigadora principal del Consorcio de Investigación del Sida de Atlanta.

Thompson añadió que «cada nueva infección por VIH perpetúa la epidemia y probablemente se transmitirá a una o más personas en los próximos meses si no se diagnostica a las personas y se les ofrece tratamiento».

Las pruebas de detección del coronavirus se han apoderado de los aparatos que antes se utilizaban para las pruebas del VIH/sida, lo que ha dificultado aún más los esfuerzos de vigilancia.

Las máquinas de reacción en cadena de la polimerasa —o PCR—, utilizadas para detectar y medir el material genético del virus de la inmunodeficiencia humana, son las mismas máquinas que realizan las pruebas de la covid-19 las 24 horas del día.

Durante décadas, a medida que el VIH se alejaba de ciudades costeras como San Francisco, Los Ángeles y Nueva York, echaba raíces en el sur, donde la pobreza es endémica, la falta de cobertura sanitaria es habitual y el estigma del VIH es omnipresente.

«El estigma es real. Existe un racismo heredado», afirmó el doctor Thomas Giordano, director médico del Centro de Salud Thomas Street de Houston, una de las mayores clínicas de VIH en Estados Unidos.

Los líderes políticos del estado consideran el VIH como «una enfermedad de los pobres, de los negros, de los latinos y de los homosexuales. Simplemente, no se considera algo que afecte a los grupos dominantes a nivel estatal», agregó.

Los hombres de raza negra representan el 12 % de la población estadounidense, pero son el 42 % de las personas que viven con VIH y 4 de cada 10 muertes relacionadas con el VIH.

Las clínicas de VIH que atienden a pacientes de bajos ingresos también han enfrentado limitaciones en el uso de citas por video y teléfono. Los directores de las clínicas dicen que los pacientes pobres carecen de planes de llamadas y que los que no tienen hogar simplemente no tienen teléfonos. También tienen que lidiar con el miedo. «Si un amigo te ofrece una habitación para dormir y tu amigo se entera de que tienes VIH, puedes perder ese lugar para dormir», dijo del Río.

La porosa red de seguridad se extiende al seguro médico, una necesidad vital para quienes viven con VIH. Casi la mitad de los estadounidenses sin cobertura sanitaria viven en el sur, donde muchos estados no han ampliado el Medicaid bajo la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA).

KHN (Kaiser Health News) es la redacción de KFF (Kaiser Family Foundation), que produce periodismo en profundidad sobre temas de salud. Junto con Análisis de Políticas y Encuestas, KHN es uno de los tres principales programas de KFF. KFF es una organización sin fines de lucro que brinda información sobre temas de salud a la nación.

Fuente: https://es-us.noticias.yahoo.com/peligran-avances-vih-lucha-covid-134848964.html

Comparte este contenido:

Uno de cada cuatro estudiantes en México piensa dejar la escuela: Ibero

Académicos de la Universidad Iberoamericana (UIA) presentaron resultados de la investigación ‘Educar en contingencia’, destacan que solo 35% del profesorado logró comunicarse con los estudiantes.

Uno de cada cuatro estudiantes está pensando en la posibilidad de abandonar la escuela en los diferentes niveles educativos, independiente de si es primaria, secundaria o media superior, de acuerdo con la muestra de la investigación Educar en contingencia, que presentó el doctor Luis Medina Gual, académico de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, durante el panel “La agenda educativa: escuela y la formación docente”.

De ese uno de cada cuatro, 75% se debe a cuestiones directamente relacionadas con la pandemia de Covid-19, ya sean económicas, socioemocionales, entre otras, detalló Medina Gual, coordinador del Doctorado Interinstitucional en Educación, durante este panel que formó parte de Elecciones intermedias 2021: la agenda pendiente en materia educativa, tercera conferencia del ciclo Encuentro y reflexión. Elecciones 2021, organizado por la universidad jesuita..

Por su parte, Cimenna Chao Rebolledo, profesora del Departamento de Educación, precisó que esta área realizó dicha investigación, con apoyo del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación de la Ibero y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), y con el asesoramiento de otras seis instituciones.

Este proyecto analizó la vivencia educativa a lo largo de la contingencia, de lo que ha sido ya más de un año de educación a distancia, desde tres dimensiones: pedagógica, psicológica y tecnológica.

El estudio analiza una muestra vasta, integrada por 277,144 participantes, entre estudiantes y docentes de diversos grados y niveles educativos, desde educación primaria hasta educación superior, de manera que como resultado de este esfuerzo colectivo entre instituciones e investigadores “tenemos un mapeo que nos permite ahora hablar, de alguna manera, de lo que fue y está siendo esta experiencia tan compleja de educar en contingencia”.

Al hacer un resumen de los hallazgos, Medina Gual comentó que, en lo tecnológico, se encontró en la mayoría de los casos mucha heterogeneidad en la tecnología que se empleaba de manera general en los centros educativos, y también se encontró mucha diversidad en el uso de diferentes medios para el acceso a la educación.

Estudiantes y docentes dijeron que la plataforma de conexión más importante que utilizaron fue WhatsApp. En cuanto a conectividad entre alumnado y profesorado, solo el 35% del profesorado logró comunicarse con la mayoría del estudiantado. Y respecto a la velocidad de conexión, únicamente 7% de quienes participaron en la encuesta cumplían con los estándares de la Comisión Federal de Comercio (FTC, por su sigla en inglés) para un trabajo a distancia por estos medios.

Sobre la dimensión pedagógica, mencionó que hubo un reaprendizaje para adaptar. “Muchas veces hablábamos de la idea de la innovación como un elemento preponderante en lo que iba a suceder en estos tiempos de educación a distancia y, sin embargo, lo que vimos es que en realidad lo urgente fue lo que nos ganó. Y, en ese sentido, muchas veces en lugar de hablar de procesos de innovación reales, en realidad estábamos tratando de adaptar”.

Se presentaron dificultades diversas, sobre todo en cuestiones relativas a la evaluación del aprendizaje y los procesos de reflexión docente; pero también reportaron, los profesores/as, procesos de adaptación al currículum y adecuación a temas relacionados con el covid. “Sin duda alguna, la flexibilidad que mostraron los docentes durante este tiempo de pandemia fue encomiable”.

Un dato interesante que emergió a partir de la muestra es que, “el uso de Aprende en Casa, más allá de ser universal, parece ser que fue muy acotado”. Además, fue bastante diferenciado dependiendo del nivel educativo, pues en primaria, 44% de las y los estudiantes mencionaron haberlo utilizado; en secundaria, 55% de los alumnos/as; y en media superior, un 15.6% del estudiantado. En cuanto a la calificación promedio que otorgaron a este programa, las personas de educación pública le dieron 7, en una escala del 0 a 10; y las de escuelas privadas, 6.

En una primera exploración de datos de Educar en contingencia, el doctor Luis Medina dijo que se encontró que lo pedagógico y lo tecnológico son dos elementos importantes; pero, sin duda, en este tiempo lo que ha sido el pilar es la parte socioemocional, que vuelve a surgir como un elemento esencial durante este tiempo de contingencia.

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/arteseideas/Uno-de-cada-cuatro-estudiantes-en-Mexico-piensa-dejar-la-escuela-dice-la-UIA-20210420-0089.html

Comparte este contenido:
Page 924 of 6817
1 922 923 924 925 926 6.817