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Colombia: En Pereira también hay graves problemas educativos

Colombia/29 de julio de 2016/caracol.com.co/Por: Natalia Londoño Londoño

Mientras los estudiantes del colegio Inem Felipe Pérez protestan el alcalde de Pereira dice que en la ciudad únicamente faltan 20 maestros, que no ve lógica las manifestaciones que se han realizado en algunas instituciones en los últimos días.

Más de 15 instituciones educativas de Pereira y Dosquebradas se concentrarán hoy en la Plaza Bolívar para protestar en contra de las malas condiciones que atraviesan los centros educativos.

La marcha se realizará a ritmo lento y saldrá desde el colegio Inem Felipe Pérez, se tomarán la avenida 30 de agosto para pasar por la calle 41 para llegar al Parque Banderas, de allí siguen el recorrido por toda la carrera 8 hasta llegar a la Plaza Bolívar. Serán más de 300 estudiantes los de esta institución educativa que se sumarán a otros colegios de Dosquebradas y Pereira que reclamarán nuevamente lo que necesitan para estudiar en óptimas condiciones.

Por su parte el alcalde de Pereira Juan Pablo Gallo dijo que al inicio de año era consiente que había falencias en la educación en el municipio pues hubo cambio de administración, sin embargo dijo que en este momento solo faltan 20 docentes algunos que están incapacitados, licencias de maternidad o en trámite de renovación de contratos.

Aseguró el alcalde que se debe tener paciencia y que está trabajando en que las contrataciones o los reemplazos tengan trámites más rápidos y así evitar estos inconvenientes.

Tomado de: http://caracol.com.co/emisora/2016/07/29/pereira/1469792259_637693.html
Imagen: https://www.google.com/search?q=En+Pereira+tambi%C3%A9n+hay+graves+problemas+educativos&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwi75YWV7pjOAhVIlh4KHQGBCAEQ_AUICCgB&biw=1366&bih=667#imgrc=2YdYO77moECeGM%3A

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España: El Ministerio de Educación ofrece a los rectores su colaboración para la implantación de los nuevos grados de tres años

Europa/29 de julio de 2016/www.teinteresa.es/

La CRUE quiere blindar un grupo de carreras de cuatro años. El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y CRUE Universidades se han comprometido este jueves 28 de julio a colaborar para alcanzar acuerdos sobre la aplicación del decreto que permite la reducción a tres años de los grados universitarios, conocido como ‘3+2’, durante la constitución de una comisión mixta para tal fin.

Así lo han indicado a Europa Press fuentes del Ministerio de Educación, que han informado de que en este primer encuentro, el ministro de Educación en funciones, Íñigo Méndez de Vigo, y el presidente de CRUE, Segundo Píriz, «han expuesto el deseo de colaboración y diálogo para favorecer tanto a estudiantes como a académicos».

Los rectores, que desde el principio manifestaron su oposición a la reducción de la duración de sus títulos universitarios, y que el pasado mes de marzo pactaron una moratoria para que los campus no ofertaran en el curso 2016-2017 grados de tres años semejantes a los que ya existen, quieren que el ministerio «ponga orden» de cara a la aplicación del decreto el curso siguiente con el establecimiento de unos «mínimos», tal y como ha avanzado el presidente de CRUE en una entrevista con Europa Press.

Desde el Ministerio de Educación han informado también que rectores y altos cargos del ministerio volverán a reunirse en septiembre para acercar posturas y de que ambas partes han coincidido en la necesidad de contar con las agencias de calidad de las distintas comunidades autónomas –las encargadas de validar los títulos universitarios– para «dotar de transparencia al sistema».

Para el presidente los rectores, «o se cambian las cosas, o para el curso 2017-2018 CRUE no podrá organizar este tema». Por ello, espera llegar a un «acuerdo de mínimos» en torno al decreto «que permita, dentro de la autonomía universitaria, racionalizar y facilitar las cosas a las universidades» y «no confundir a los estudiantes y sus familias».

Una de las propuestas de la CRUE al ministerio es el establecimiento de un listado o grupo de titulaciones que deben mantener una duración de cuatro años. «Con el resto, que cada uno valore lo que considere qué es mejor para sus alumnos», ha señalado Píriz, aunque, en su opinión, «se forma mejor a los estudiantes en cuatro años que en tres».

A su juicio, que la mayoría de los países europeos tenga grados de tres años, como argumentó en su día el Gobierno para aprobar este decreto en 2015, «no significa que sea lo mejor» y ha advertido de que Alemania se plantea ahora volver al formato de cuatro años para algunas titulaciones.

Píriz ha advertido también de que cuando se planteó esta nueva configuración de los grados tampoco se pensó en la mejor cualificación de los estudiantes ni se tuvo en cuenta el dato de que menos de la mitad de los universitarios europeos que estudian grados de tres años continúan haciendo un máster.

«Si lo más importante que tiene un país es su capital humano, es decir, ciudadanos bien formados, y queremos ahora que los jóvenes estén tres años en la universidad, cuando hasta hace poco estaban cinco, creo así no avanzamos nada», advierte.

AYUDA DE LA ANECA

La CRUE ha alcanzado un acuerdo con la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), la fundación estatal que se encarga de validar los títulos universitarios, para que ayude a los rectores a analizar las propuestas de nuevos grados de tres años.

Se trata, según ha explicado Píriz, de un encargo del Comité Permanente de CRUE a la ANECA para que ésta identifique el grado de semejanza de las propuestas de títulos de 180 créditos con otros ya implantados de cuatro años (240).

«Aunque es difícil de cuantificar, la ANECA puede decir, por ejemplo, si el nuevo título tiene un grado de semejanza ‘alto’, ‘medio’ o ‘bajo'», ha argumentado el rector, para añadir que con esta información CRUE podrá valorar las propuestas de las universidades. No obstante, ha reconocido que los campus son los que en realidad deciden porque les ampara la ley.

EL PRÓXIMO CURSO, «NO LLEGAN A CINCO»

Respecto al número de nuevos grados de tres años que se pondrán en marcha el curso que viene 2016-2017, el presidente de CRUE ha afirmado que «no llegan a cinco» en toda España y que este número tan bajo responde al «compromiso» de los rectores con la decisión de la Asamblea General adoptada el pasado mes de marzo.
«En un contexto de más de 2.600 títulos de grado, si sólo salen adelante para este curso tres o cuatro, es poco significativo. Pero si no se cambian las cosas ya, no podremos hacer nada el curso siguiente», ha concluido.

Tomado de: http://www.teinteresa.es/educa/Ministerio-Educacion-rectores-colaboracion-implantacion_0_1621638301.html

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Cifras de la UNESCO: Cuba dedica casi el 13% de su PIB a la educación

Cuba/www.cibercuba.com/29 de julio de 2016/Por: Federico Beltrán

Según el ranking en inversión e incentivo a la educación realizado por el Banco Mundial (BM) en el período 2009-2013, Cuba, Bolivia y Venezuela figuraron entre los 10 países del mundo que más inviertieron en la educación. De hecho, según los datos, Cuba fue el primero, empleando el 13.1% en el año 2009 y el 12.8 en el año 2010.

De acuerdo al listado, aparte de Cuba, paises como Timor Oriental, Dinamarca, Ghana, Islandia, Nueva Zelandia, Tailandia, Venezuela, Kirguistán, Bolivia, Costa Rica y Argentina, figuran entre los que más inversión en educación, de acuerdo a su Producto Interno Bruto (PIB), según cifras del Banco Mundial.

En segundo lugar está la República Democrática de Timor Oriental (sureste de Asia), donde se invirtió un 11.3 en el 2009, 10.5 en el 2010 y 9.4 en el 201.

En orden, le siguen los siguientes países: Dinamarca con 8.7; Ghana 8.1; Islandia y Tailandia con 7.6 cada uno; Nueva Zelandia 7.4; Chipre 7.3; Venezuela y Bolivia con 6.9 cada uno; Finlandia 6.8 al igual que Kirguistán; y Belice con 6.6.

En cuanto a la región de América Latina destacan dos paises con los cuales Cuba tiene firmados convenios de colaboración educacional.

Venezuela y Bolivia, lugares donde se emplea el método de alfabetización cubano Yo si Puedo, marchan detrás de Cuba.

Le siguen, Costa Rica y Argentina con 6.3 por ciento del PIB cada uno; Brasil 5.8; Jamaica 6.1, México 5.2; Chile 4.5; Paraguay 4.8 y Uruguay 5.3.

https://www.cibercuba.com/noticias/2016-07-28-u146802-cifras-de-la-unesco-cuba-dedica-casi-el-13-de-su-pib-la-educacion

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Colombia: ‘La educación será la clave para el postconflicto en el Huila’

Colombia/29 de julio de 2016/www.lanacion.com.co/Por:Redacción Web

Ese fue uno de los mensajes del gran foro educativo departamental ‘Pedagogías alternativas para Transformar la Educación y Ambientes de Aprendizaje y VII Encuentro Departamental de Experiencias Pedagógicas Significativas’, que se adelanta en el centro de convenciones José Eustasio Rivera de la capital opita hasta este viernes 29 de junio.

Durante las intervenciones de cada uno de los ponentes y participantes se destacó el papel preponderante que jugará la educación de cara a la paz, luego que se firme la paz en La Habana, Cuba, con las Farc, más en un departamento como el Huila que ha sufrido tanto por el conflicto armado en décadas.

A su turno la secretaria de Educación del Huila, María del Carmen Jiménez explicó que este importante evento dirigido a todos los actores sociales interesados en conocer experiencias de modelos pedagógicos exitosos y las iniciativas significativas que han merecido reconocimiento en el departamento.

Para ello está invitado Guillermo Carvajal Corzo quien disertará sobre el cambio en la Escuela Ponencia; Eduardo Villar Concha por su parte reflexionará sobre la educación desde una perspectiva constructiva, creadora, colaborativa y respetuosa, y Gloria Ayala Oramas sobre los aportes de las TIC a la calidad e inclusión educativa, serán entre otros los invitados a las conferencias.

“El acto de apertura estuvo a cargo del gobernador Carlos Julio González Villa, y como delegado del Ministerio de Educación Nacional oficiará Carlos Arturo Sánchez. Hacemos la invitación extensiva al foro que tendrá también espacio para la presentación de Plan Nacional de Lectura y Escritura y el taller ‘Se aprende a escribir escribiendo’, con el escritor huilense Gerardo Meneses Claros”, indicó Jiménez

En el marco del Foro hubo un recital artístico música para educar, que pretende ser un escenario para el disfrute del arte como herramienta pedagógica.

En este concierto, el joven talento huilense Gerardo Sánchez Pastrana, presentará ante el público un selecto repertorio de temas interpretando el violonchelo, con el acompañamiento del pianista Juan Andrés Acosta.

“Será un espacio de fortalecimiento al arte como alternativa de aprendizaje integral, siendo la música, el lenguaje universal que permite leer al mundo”, comentó la Secretaria de Educación. El concierto ‘Música para educar’, tendrá lugar en el recinto de la Asamblea Departamental, mañana viernes 29 de julio a las 7:00 p.m.

Gerardo Sánchez Pastrana músico violonchelista de la Universidad Nacional de Colombia, fue ganador del Segundo Premio Nicolás Finoli en el VI Festival Latinoamericano de Violonchelo en la ciudad de Buenos Aires, Argentina 2016. Además, en el 2012 fue ganador de la serie de Jóvenes Intérpretes. Entre otras distinciones a nivel nacional e internacional, ha formado parte de prestigiosas orquestas sinfónicas y filarmónicas.

A los 12 años de edad, inició su formación en el Conservatorio Departamental del Huila, desde donde inició una gran carrera que hoy en día se proyecta de manera internacional con gran éxito. En este recital el maestro Gerardo presenta un homenaje al Huila, antes de su viaje al Artist Diplomat en Indiana, Estados Unidos, donde fue becado.

Tomado de: http://www.lanacion.com.co/index.php/actualidad-lanacion/item/274053-la-educacion-sera-la-clave-para-el-postconflicto-en-el-huila

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“La educación es un bien público, que debe seguir siendo una apuesta esencial de la democracia”

Entrevista a Margarita Barañano, Profesora titular de Estructura Social y Sociología de la Educación en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Línea de investigación: Composición Social y condiciones de vida de los estudiantes universitarios.

Estudiosa de la vulnerabilidad de los barrios y, sobre todo, los de vivienda social madrileña como Tercio-Terol, Fuencarral o Palomeras Sureste, afirma que “Madrid es en estos momentos la ciudad con más segregación espacial” entre otras 13 estudiadas en Europa. En el plano educativo, no es lo mismo haberse criado en el norte-nordeste que en el sur-sureste. La conocida “diagonal” que atraviesa la ciudad se ha profundizado.

¿La democratización del país no había contribuido a cambiar el panorama anterior?

La “diagonal” madrileña que Jesús Leal y Daniel Sorando habían señalado, del norte-oeste al sur-sureste, ya advertía de fuertes diferencias espaciales en la ubicación de los sectores sociales y sus actividades. En los ochenta, e incluso en los noventa, hubo momentos de disminución de la “segregación espacial”. Hubo creación de equipamientos de alto nivel en el sur, mejora de sus transportes y comunicaciones, creación también de equipamientos culturales y universitarios en estas zonas, equipamiento sanitario de calidad y otra serie de intervenciones. Sin duda, junto a factores sociales de la estructura social española, como las asociaciones intermedias, las relaciones sociales y familiares a escala comunitaria -pese al debilitamiento en estos años como en otros países por el proceso de individualización-, han mitigado el efecto de la desigualdad en el territorio sobre la base de la fortaleza de las “economías de la reciprocidad”, de los intercambios sociales informales. En este sentido, la mediación de la escuela y otras instituciones no evita pero, de algún modo, mitiga el efecto de la segregación radical o de la discriminación negativa. En España, siguen siendo una institución muy importante.

¿Ha cambiado algo?

En estos últimos años se han profundizado las diferencias, concentrándose más el desempleo en el segundo polo madrileño. El efecto del boom inmobiliario, con una expansión excesiva y desordenada, junto a políticas declaradamente liberales, ha conducido a una situación en que el impacto de la crisis acabó creando la situación que vivimos de fuerte segregación, con una polarización territorialmente muy visible, de sectores que se encuentran en una condición mucho más favorable en el norte y noroeste que los que se encuentran en el sur y sureste, con zonas donde, aunque haya enclaves diferentes a escala micro, en términos generales predomina la tendencia a que los factores que coadyuvan a la existencia de problemas sea mucho mayor. En esto, como en muchas otras situaciones -como ya dijera el sociólogo Schiller-, las condiciones sociales favorables o desfavorables de partida influyen en los resultados. Entre otros, en los educativos. Así que, ahora, son muy importantes las políticas que reequilibren el territorio: la iniciativa pública puede ser muy relevante. El reequilibrio tendrá impacto en todo: en la vivienda, en los procesos de desahucio y desalojo, y también lo tiene en aspectos como el educativo: hace tiempo que sabemos que esa “diagonal” coincidía en gran medida con la del fracaso escolar en Madrid.
No podemos permitir que la democratización que se ha producido se pare y vayamos hacia un modelo mucho más mercantilizado que el que hemos conocido

¿Qué papel ha desempeñado la universidad en los reequilibrios sociales?

Hemos vivido, entre otras cosas, un cambio estructural, en el sentido del paso de una sociedad en que el porcentaje de trabajadores manuales era muy elevado y correlativamente diverso, de un conjunto de trabajadores profesionales muy reducido, a una situación donde en general se ha producido un incremento de las posiciones medias o elevadas del trabajo que requiere cualificación. Aunque después vayan unidas a un contrato precario para sostenerse, estamos en una sociedad que demanda, en definitiva, cualificaciones muy distintas. El crecimiento de esa clase media funcional en relación con los trabajos que predominaban en el pasado ha hecho que los estudios universitarios cobren nueva relevancia. La enseñanza y el sistema educativo, en general, la cobran y, pese a todos los grandes problemas que viven muchas personas con titulación, está claro que es peor no tenerla. El hecho de tener créditos educativos, una titulación, proporciona cierta preservación frente a la incidencia muy superior del desempleo o situaciones similares en las personas que carecen de titulaciones secundarias o universitarias.

Mucho más que nunca, el acceso a la universidad ha sido una condición muy importante, tanto para poder insertarse posteriormente en el mercado laboral como, incluso, desde el punto de vista del desarrollo de una forma de vida de la sociedad en que vivimos. Cada vez es más relevante para todos, para desarrollar una ciudadanía integrada. En este sentido creo que ha sido especialmente importante. Es un hecho que en la universidad española hemos asistido al desarrollo de lo que podríamos llamar una “movilidad simple”. El porcentaje de aquellos cuyos padres o madres tienen estudios bajos o que desempeñan ocupaciones manuales ha aumentado considerablemente. No es fácil hacer series documentales directas y lineales, pero si tenemos en cuenta los datos del FOESSA 1970 o los datos de Eurostudent a escala europea, que comenzó el año 2000 y de la que se acaba de hacer la quinta edición -que aquí no se ha explotado, porque se decidió no seguir en el consorcio- observamos que España, según datos para 2010, podría estar en estos momentos en una posición que podríamos llamar intermedia en Europa. Tendríamos aproximadamente un 25% de estudiantes cuyos padres tendrían ocupaciones y nivel de estudios bajos. Una cifra que sigue manifestando que existe desigualdad, pero que es superior a la que podía existir en el año 70, donde las categorías más bajas no representaban más allá del 13% en total.

¿Qué rasgos tuvo esa movilidad?

Hemos asistido, de este modo, a una “movilidad simple” importante y, también, a un aumento de lo que podríamos llamar “estudiantes atípicos”, que no responden a lo que típicamente pensamos de un estudiante universitario. Por supuesto, también “las estudiantes”, que hoy están normalizadas e incluso más que los varones, pero que hasta hace dos décadas no era así. Mucho peor era todavía si se fuera a una comparación de larga duración desde antes de los 70, de modo que ha habido ahí un vuelco muy importante. Y hay, igualmente, otros estudiantes no tradicionales: aquellos que proceden de vías que no son la de acceso de la selectividad de Secundaria, con una amplia variedad. La universidad, de todos modos, no es la solución para todo, y también ella reproduce en buena medida desigualdades que están en la calle. Hay personas que tienen muchas más dificultades que otras para poder desarrollar sus estudios universitarios, por distintas razones y también por dificultades sociales de todo tipo. Las encuestas de Eurostudent permiten ver la otra cara de esa “movilidad social simple” a la que antes me refería. El porcentaje de personas que vienen de ocupaciones o niveles educativos bajos de sus progenitores ha aumentado, pero, si lo contrastamos con lo que podíamos llamar la “movilidad social y educativa relativa”, teniendo en cuenta el peso que representan los que pudieran ser sus padres, entre 40 y 60 años, nos encontramos con que, en la universidad, sigue habiendo sobrerrepresentación de quienes vienen de padres con estudios de niveles superiores e infrarrepresentación de los que proceden de niveles educativos bajos. Estos últimos, que representan el 50 y pico por ciento, sólo alcanzan a estar representados en un 35 en el caso de los padres, y en un 39% en el caso de las madres, un índice bastante más bajo que el del total de padres de ese grupo.
Hace tiempo que sabemos que la “diagonal madrileña” coincide en gran medida con la del fracaso escolar
De todos modos, ¿se han acortado desigualdades?

Pese a estas distancias, ha seguido habiendo movilidad. Costosa, difícil, lenta, pero muy significativa en aspectos cualitativos de la sociedad española. Ha producido esas generaciones que han dicho: “Soy el primer universitario” o “soy la primera universitaria de mi familia”, lo que ha tenido consecuencias en el conjunto de la vida social y en la vida cotidiana de esas personas y sus hijos. De modo que, para mí, ese camino de abrir puertas, evitar muros, generar puentes para que las personas con más dificultades puedan acceder a estudios universitarios me parece que es el camino al que no podemos renunciar. Porque no solamente es que hayamos llegado demasiado lejos, es que tenemos que seguir avanzando y profundizando en ese proceso si queremos democratizar efectivamente la universidad, algo que todavía no hemos alcanzado. Todavía sigue habiendo diferencias y por eso hoy podríamos hablar más de una “democratización segregativa” o de una “movilidad simple”, que de una “movilidad completa”. Teniendo en cuenta lo que cada sector social representa en el conjunto de la sociedad, todavía su representación en los estudios superiores dista de ser igual, que sería el ideal.

¿Y el empleo?

Efectivamente, es evidente que en la transición al mercado laboral también hay que hacer una ingente tarea. Estamos viendo que tenemos una juventud que, más que sobrecualificada, es una generación que tiene la cualificación que corresponde a la sociedad del conocimiento o de la información -como se le quiera llamar- postindustrial en que vivimos. Lamentablemente, sin embargo, nuestro sistema productivo no es capaz de aprovechar esa oportunidad. Por eso creo que hay que hacer ahí intervenciones entre todos los agentes sociales, fundamentales para alcanzar otro tipo de desarrollo económico y que nuestra sociedad pueda ofrecer otras oportunidades a esta juventud que estamos generando. Para no volver a vivir una segunda fuga de cerebros donde los mejores se vayan a otros lugares porque aquí no encuentren salida a sus expectativas de trabajo e innovación. Ahora que nos dicen que se atisba una senda de salida de esta crisis, creo que es muy importante que esto se haga sobre la base de tener en cuenta este talento y ser capaces de construir otra forma de desarrollo y maneras distintas de expansión económica que atiendan a este capital humano en vez de volver otra vez a basarla, como en el pasado, en mecanismos especulativos.

¿En qué medida la educación contribuye al bienestar?

Como siempre, podemos decir que todo se podía haber hecho mejor, y que hay muchos aspectos del sistema educativo que podían haber sido distintos. Pero como producto general, creo que aun existiendo graves problemas, el vuelco en el nivel educativo de la población española ha sido fundamental. El tan cacareado proceso de modernización se ha basado en buena medida en que hoy tenemos personas que han estudiado, tienen educación secundaria y, para muchas, la universidad ha dejado de ser un bien dirigido solamente a una élite para ser algo que se ha acercado más a la ciudadanía. Han cambiado no sólo las prácticas sociales, sino también los imaginarios colectivos de cuantos han imaginado que sus hijos –sus hijas, algo que era menos pensado en los siglos pasados– pudieran llegar a ella.
No creo que sobren universitarios en España, ni que sobren universidades. Lo que sobran son las subidas de tasas y la bajada de becas.

Nos falta disponer de los mimbres y apoyos para que ese sueño también se pueda generalizar a más sectores sociales, que también pueden desarrollar ese tipo de estudios. Hay, además, otros muchos problemas pendientes relativos a la oferta. Incluso en la Formación Profesional, donde sabemos que ha habido una escasez de plazas penosa para gente que quería seguirse formando. Pero, más allá de todos los problemas que pueda presentar el sistema; más allá de que -como diría Bourdieu- la escuela ha seguido básicamente reproduciendo, y que la escuela criba, la escuela selecciona y, en algunos casos, condena; más allá de eso y de todos los problemas que siguen existiendo, confiere a las personas otra dignidad. Es una pieza básica en la construcción de sentirse ciudadano: alguien que puede expresar su opinión, que puede tener sus derechos, que tiene que votar, que tiene que decidir. Y también importante: que nadie te pueda callar la boca porque tú no sabes, tú no conoces, tú ignoras, tú eres alguien sin el saber legitimado. Que puedan acceder muchas más personas al saber reconocido aunque les falte el dinero de los sectores sociales pudientes, hace que puedan decir: “Yo soy una persona informada y tengo mis derechos, tengo mi dignidad”. Eso, en sociedades como la española y otras del sur de Europa, que todavía tenían muchísimos atrasos pendientes, sin duda, ha transformado nuestro panorama. En los movimientos de protesta recientes en España, se ha podido observar que, entre las muchas personas con estudios, muchas, pese a su alto nivel formativo, no tienen trabajo, pero tienen ya otra mentalidad, otra visión de la vida: se sienten personas con derechos, ciudadanos y ciudadanas que reivindican un espacio y un cambio. Esa actitud innovadora no es sólo “producto de”, pero sí que debe algo al hecho de haber pasado por las aulas de centros educativos y también de la universidad, y haber podido construir otra imagen de sí mismos y de su futuro.

Hay políticas que en poco tiempo pueden echar para atrás los logros conseguidos con mucho trabajo
Por tanto, en los aspectos socioculturales ha sido fundamental y, en el aspecto económico, también lo habría sido si no fuera porque, lamentablemente, los puentes entre el sistema educativo y el sistema laboral se han reducido en su conjunto y deben mejorar. Tenemos esa asignatura pendiente de construir un nuevo tejido productivo que tenga más en cuenta las características de una nueva sociedad cualificada, a la que incorporar debidamente. Por eso, sin duda, es una apuesta de futuro fundamental seguir construyendo puentes, dándole a cada uno lo que necesita.

¿No se tiende a minusvalorar la enseñanza pública?

Pese a que a veces se dice que el sistema educativo es un producto del pasado, que está agotado en el mundo actual, yo no lo creo. Sigue siendo un mecanismo fundamental para construir bienestar social. Lo que no tenemos que hacer es ceder ante un modelo que tienda cada vez más a la privatización o elitización, sino que hemos de entender que la construcción de lo público, de lo común y de lo colectivo se basa en buena medida en estas instituciones intermedias. Que el sistema educativo no está para tareas de criba y exclusión, sino para las de refuerzo y ayuda. Es decir, que todas las personas tengan, como decía el viejo dicho, el apoyo que permita “a cada uno según su capacidad” en función de su necesidad llegar tan lejos como le sea posible. En este sentido, el sistema educativo no es una institución obsoleta. Lo que tenemos que pensar es cómo enriquecerla, pues en un contexto como el de la Europa del sur, los recortes y la crisis pueden producir un retroceso, o un cambio; quizá más que un retroceso un cambio hacia otro tipo de modelo mucho más privatizado y mucho más elitista. No podemos permitir que la democratización que se ha producido -que no ha sido completa, que ha sido más bien una “democratización segregativa”- se pare y vayamos hacia un modelo mucho más mercantilizado que el que hemos conocido. Creo que eso sería un error. Porque la educación es un bien público, que debe seguir siendo una apuesta esencial, como también lo deben ser otros aspectos, como la sanidad y la salud.

Tomado de: http://www.te-feccoo.es/2016/06/20/la-educacion-es-un-bien-publico-que-debe-seguir-siendo-una-apuesta-esencial-de-la-democracia/

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El Instituto Cervantes pone su objetivo en África para cuando «aumenten los ingresos»

África/30 de julio de 2016/noticias.lainformacion.com

Instituto Cervantes Universidad Harvard Nairobi Johannesburgo Abiyán España Francia Adís Abeba Luanda Maputo Canadá Estados Unidos Asia Miguel de Cervantes Escuelas Lenguaje Economía (general) Universidad
Kinshasha (Congo), Nairobi (Kenia), Johannesburgo (Sudáfrica) y Abiyán (Costa de Marfil) y las excolonias portuguesas son algunas de las metas

El Instituto Cervantes ha presentado este jueves algunos detalles de su Plan África con el que pretende expandirse en el centro y sur del continente africano cuando «aumenten los ingresos» de la institución, según han explicado el director y el secretario general del instituto, Víctor García de la Concha y Rafael Rodríguez-Ponga. De la Concha ha recordado que la institución ha sufrido un recorte del 38 por ciento, al tiempo que ha hecho un esfuerzo por estabilizar las cuentas, mantener la actividad en las oficinas ya constituidas y avanzar hacia la autofinanciación.

El Instituto Cervantes celebra este jueves 28 de julio el último día de la Reunión Anual de Directores en su sede de Madrid, en la que han participado 70 directores de centros del Instituto Cervantes en España y en otros países del mundo.

En el marco de este encuentro, García de la Concha ha explicado, en declaraciones a los medios, que la actividad de este año y de los anteriores por parte del Cervantes se ha centrado en «intensificar» su actividad en los centros ya constituidos dado que, debido a la situación presupuestaria durante la crisis económica, no ha sido posible continuar la senda de expansión desarrollada durante los años anteriores.

Sin embargo, ha subrayado que en la Reunión Anual de Directores celebrada esta semana se ha puesto de relieve la necesidad de continuar el incremento de la presencia del instituto en todo el mundo pero en particular en el continente africano, donde «hay más de 1,2 millones de estudiantes de español», pese a que la presencia del organismo en la zona ecuatorial y en el sur del continente es escasa.

ENSEÑANZA SIN AYUDA DEL CERVANTES

Según ha explicado, el español se ha visto favorecido por la implantación del sistema educativo francés durante la época de colonización y la apuesta de Francia por la enseñanza del español como segunda lengua extranjera en muchos países de habla francófona. Sin embargo, en muchos casos, la enseñanza del español «se está haciendo sin ayuda programada del Instituto Cervantes». «Estamos tratando de enviar libros a bibliotecas, porque da pena que jóvenes que están estudiando español no tengan al alcance narrativa de España. Es un proyecto que urge», ha apostillado.

Por su parte, el secretario general de la institución ha señalado a África como «un continente que está creciendo en todos los sentidos y también en la enseñanza del español». «Tenemos que hacer nuestro plan, nuestros cálculos, estudiar qué posibilidades tenemos de estar en unos determinados sitios y qué sitios son los más adecados, también en el contexto de las relaciones internacionales y diplomáticas de España», ha urgido.

SEDES COMPARTIDAS CON OTRAS INSTITUCIONES

Rodríguez-Ponga ha subrayado que, ante las limitaciones presupuestarias, una de las fórmulas que podrían facilitar la expansión del Instituto Cervantes en África sería implantarse en lugares donde ya existan centros de otras instituciones homólogas de países europeos, como el Göethe-Institut alemán, compartiendo instalaciones y personal, como, según ha indicado, ya se ha hecho en otras regiones.

«Es una fórmula muy novedosa y nuestra idea es que en unos años, ahora que hemos bajado los gastos, aumentemos los ingresos y podamos ir desarrollándola –ha asegurado–. Hay ciudades en las que el Cervantes podría o debería estar. África es muy grande pero debería haber algún tipo de presencia en ciudades como Kinshasha (Congo), Nairobi (Kenia), Johannesburgo (Sudáfrica), Abiyán (Costa de Marfil), que son ciudades donde nos están pidiendo que vayamos».

Además, ha puesto de relieve también la oportunidad de hacerse presente en excolonias portuguesas en las ciudades de Addis Abeba (Etiopía), Luanda (Angola) o Maputo (Mozambique), aunque reconoce que «son muchas ciudades» y habrá que estudiar la expansión en África con un «plan a largo plazo» para «garantizar su sostenibilidad».

EXPANSIÓN EN OTROS TERRITORIOS

Los responsables del Instituto Cervantes han explicado que, además de la ampliación de su presencia en África, que hasta ahora se limitaba generalmente al norte del continente, hay «huecos» por llenar en otros territorios, entre los que han señalado Canadá, EEUU y Brasil, donde quieren incrementar la presencia de la institución o países de Asia, continente en el que reconocen que «hay muchos sitios en los que se podría estar» y no existen centros actualmente.

«Asia es una posibilidad siempre abierta, siempre creciente y habrá que ir creciendo aprovechando la colaboración con universidades y otras plataformas», han destacado.

En el caso de Brasil y EEUU, consideran que son dos países «prioritarios» y, en el caso de EEUU, han destacado positivamente el trabajo del centro del Instituto Cervantes abierto en la Universidad de Harvard y que, según han indicado, «se ha convertido en lo que se esperaba de él, un observatorio del español y de las culturas hispánicas en EEUU».

«Para penetrar en EEUU necesitamos penetrar con el sello de la calidad. Si pretendemos que el SIELE (Servicio Internacional de Evaluación de la Lengua Española) tenga una gran difusión ahí, las universidades dirán ‘¿Y a usted quién le ampara?’. Al SIELE le amparan 60 grandes universidades de todo el ámbito iberoamericano. También tenemos que hacernos presentes en las asociaciones de profesores de español y portugués, en las convenciones lingüísticas que hay… En esa tarea estamos y cuando decimos que hay que entrar ahí hay que conectar con los dirigentes y estar presentes en las revistas y publicaciones para certificar que es un tipo de examen muy avanzado», ha explicado Rodríguez-Ponga.

En todo caso, tanto el secretario general como el director del Instituto Cervantes han hecho hincapié en que la expansión de la institución es uno de los retos entre los cuales también figuran la estabilidad presupuestaria, el incremento de la autofinanciación (que actualmente sitúan entre el 43% y el 50%) y la adaptación del organismo a los requerimientos de la Ley de Régimen Jurídico del Sector Público que, según han explicado, podría significar modificar el estatus jurídico del Instituto Cervantes.

«Habrá que debatir y fijar si el Cervantes va a ser un organismo autónomo o pertenece al grupo de autoridades administrativas autónomas –ha explicado García de la Concha–. Hay un plazo de tres años y corresponderá discutirlo y estudiarlo»

Tomado de: http://noticias.lainformacion.com/educacion/escuelas/Instituto-Cervantes-Afica-aumenten-ingresos_0_939207012.html

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Los enemigos de la innovación

Por: Nuño Dominguez

En los últimos 600 años las sociedades humanas se han opuesto a la llegada del café, la imprenta, la agricultura mecanizada, los frigoríficos, la música grabada o los transgénicos con tácticas muy parecidas

“No hay ninguna idea inteligente que pueda ganar aceptación general sin mezclarla antes con un poco de estupidez”. La frase es de Fernando Pessoa y toca un problema que las sociedades humanas afrontan desde que comenzaron a existir: la oposición a nuevas tecnologías que pueden cambiar el mundo.

Desde el café a la agricultura mecanizada, pasando por la electricidad, los refrigeradores o la música grabada, la historia está llena de ejemplos de cómo las sociedades humanas se han resistido a adoptar innovaciones sin las que hoy no podríamos entender el mundo.

Los transgénicos son comida Frankenstein como el teléfono fue invento del demonio

“Es una reacción que está en nuestro ADN, en la forma en la que está organizada nuestra mente”, explica a Materia Calestous Juma, experto en innovación y cooperación internacional de la Universidad de Harvard (EE UU). Juma fue jefe de la Convención de Diversidad Biológica de Naciones Unidas y como tal vivió de primera mano debates internacionales sobre nuevas tecnologías como los transgénicos. Ahora ha reunido su trabajo de investigación de años en el libro Innovación y sus enemigos (Innovation and its Enemies, Oxford University Press), un recorrido por casi 600 años de historia analizando algunos de los casos de oposición a nuevas ideas y tecnologías que tenían el potencial de transformar el mundo.

En 1866, durante la Exposición Universal de París, Luis Napoleón III lanzó un reto a los científicos: encontrar una fuente de proteínas alternativa a la mantequilla que fuera más barata. En su cabeza estaba la necesidad de alimentar a una población cada vez más empobrecida y a un ejército famélico y amenazado por la voluntad expansionista de otras potencias europeas. El premio lo ganó Hippolyte Mège-Mouriés, inventor de la margarina.

Mientras Europa adoptó el nuevo producto, en EE UU provocó el nacimiento del lobby de la industria láctea, que emprendió una guerra abierta contra el alimento. Los productores lograron que el lácteo se prohibiera en varios estados y esas leyes fueron sostenidas hasta por el Tribunal Supremo. Para conseguir frenar el consumo del nuevo producto, mucho más asequible que la mantequilla, la industria se sirvió de estudios científicos inventados y campañas de odio diciendo que la margarina era “antiamericana” porque contenía un producto importado, el aceite de coco. La industria estigmatizó a los hogares que la consumían porque estaban usando un producto barato, lo que cuestionaba la capacidad del padre de familia de proveer para los suyos.

El café, los tractores, los refrigeradores o la imprenta también fueron objeto de campañas de desprestigio

Los productores de margarina reaccionaron sustituyendo el aceite de coco por el derivado de plantas más “americanas” como el algodón y la soja y establecieron alianzas con los productores nacionales de estas cosechas. La demanda de margarina creció hasta que su consumo rebasó a la mantequilla en los años 50 del siglo XX, después de que se derogaran las leyes aprobadas contra ella a mediados del siglo anterior.

Este “es uno de los mejores ejemplos de cómo la industria afectada, usando instrumentos legales, puede dañar o eliminar nuevas tecnologías”, escribe Juma.

El café, los tractores en la agricultura, los refrigeradores o la imprenta en el mundo musulmán también fueron objeto de campañas de desprestigio. El primero sufrió durante siglos la prohibición impuesta por autoridades religiosas musulmanas, que cerraron por ley las cafeterías. Lo hicieron no tanto por la infusión en sí como porque se consumía en lugares de esparcimiento donde se hablaba y compartían ideas, el sitio perfecto para que surgiesen voces disidentes con el poder establecido. Las cafeterías se prohibieron en la Meca, Isfahán, Cairo y Constantinopla durante 200 años.

«Dependemos de las nuevas tecnologías ante los desafíos globales», dice Juma

Cuando el café saltó del Imperio Otomano a Europa, el efecto fue el mismo y los reyes de algunos países decretaron el cierre de cafeterías y «clubes del café» que comenzaban a aparecer en las universidades. Antes de que Italia fuese la patria del expreso, el país se resistió al nuevo producto por miedo a que dañase al sector del vino. Pero el papa Clemente VIII hizo una inteligente defensa de la infusión en 1600: “Esta bebida de Satán es tan deliciosa… que sería una pena que sólo los infieles puedan usarla. Engañaremos a Satán bautizándola y haciéndola una bebida genuinamente cristiana”, escribió.

Juma traza paralelismos entre las tácticas y argumentos usados en el pasado y los que dominan polémicas actuales como la de los transgénicos, el rechazo a las vacunas o la inteligencia artificial. A los transgénicos se les llama “Comidas Frankenstein”. Al café se le tildó de “alcohol juvenil” en India, y en Inglaterra, Francia y Alemania alertaban de que producía esterilidad. Las comidas refrigeradas eran “alimentos embalsamados”, el teléfono, “instrumento del demonio” y la margarina “mantequilla de toro”.

La supuesta novedad disruptiva de algunos productos es muchas veces la causa para su rechazo. En el caso de los organismos modificados genéticamente, se trata de variantes vegetales que han sido modificadas genéticamente para producir toxinas Bt, que eliminan a las plagas más habituales del maíz y otros vegetales. A pesar de que el medio de usar el Bt de esta forma es nuevo, el concepto en sí es muy antiguo, tan tradicional casi como la agricultura, pues ya en el antiguo Egipto se usaban toxinas Bt para evitar las plagas en la agricultura, escribe Juma.

La huelga contra los vinilos

En 1942, el sindicato de músicos más importante de EE UU prohibió a sus miembros hacer discos y llamó a todos sus miembros a una huelga contra la industria discográfica. Pensaban que la grabación de canciones acabaría con la música en directo. Los responsables del sindicato llegaron a exigir como compensación que las radios contratasen a músicos y que solo estos estuvieran capacitados para darle la vuelta a los vinilos. En parte tenían razón al predecir la pérdida de muchos empleos, escribe Juma, pero la llegada de los discos transformó la industria hasta convertirla en un sistema donde los artistas pueden alcanzar un poder y riqueza impensables.

Juma resalta que nuestras sociedades no han mejorado mucho desde hace seis siglos a la hora de gestionar la llegada de tecnologías transformadoras y esto supone un riesgo, pues cada vez más dependemos de ellas para afrontar problemas globales como la escasez de alimentos y la pobreza en un planeta superpoblado, el desarrollo de energía limpia e inagotable, o la búsqueda de nuevos remedios contra las enfermedades de la vejez .

La conclusión del autor es que “las sociedades no se oponen a las ideas porque sean nuevas, sino porque perciben pérdida”, ya sea de trabajos, ingresos o el desmantelamiento de un modo de vida concreto. Los mismos dilemas que ocasionó el café hace siglos están hoy presentes con la agricultura transgénica y, en un futuro, lo estarán en otros campos. Los más acuciantes, dice Juma, son la inteligencia artificial, la edición genómica y la impresión en 3D.

Tomado de: http://elpais.com/elpais/2016/07/22/ciencia/1469179145_789347.html

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