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Entrevista a Rita Segato: «Una falla del pensamiento feminista es creer que la violencia de género es un problema de hombres y mujeres»

Redacción: Rebelión

Rita Segato es doctora en Antropología e investigadora. Es, probablemente, una de las pensadoras feministas más lúcidas de esta época. Y tal vez de todas las épocas. Ha escrito innumerables trabajos a partir de su investigación con violadores en la penitenciaría de Brasilia, como perito antropológico y de género en el histórico juicio de Guatemala en el que se juzgó y condenó por primera vez a miembros del Ejército por los delitos de esclavitud sexual y doméstica contra mujeres mayas de la etnia q’eqchi, y fue convocada a Ciudad Juárez a exponer su interpretación en torno a los cientos de femicidios perpetrados en esa ciudad. Su currículum es largo e impresionante.

Más allá de todo prejuicio escandalizador, Segato ha propuesto una mirada profunda sobre la violencia letal sobre las mujeres, entendiendo a los femicidios como una problemática que trasciende a  los géneros para convertirse en un síntoma, o mejor dicho, en una expresión de una sociedad que necesita de una “pedagogía de la crueldad” para destruir y anular la compasión, la empatía, los vínculos y el arraigo local y comunitario. Es decir todos esos elementos que se convierten en obstáculo en un capitalismo “de rapiña”, que depende de esa pedagogía de la crueldad para aleccionar. Es, en ese sentido, que el ejercicio de la crueldad sobre el cuerpo de las mujeres, pero que también se extiende a crímenes homofóbicos o trans, todas esas violencias “no son otra cosa que el disciplinamiento que las fuerzas patriarcales imponen a todos los que habitamos ese margen de la política, de crímenes del patriarcado colonial moderno de alta intensidad, contra todo lo que lo desestabiliza” (*). En esos cuerpos se escribe el mensaje aleccionador que ese capitalismo patriarcal de alta intensidad necesita imponer a toda la sociedad.

No es tarea sencilla entrevistar a Rita, que es una especie de torbellino, capaz de enlazar con extrema claridad y sutileza los argumentos más complejos. Se toma su tiempo para responder, analiza cada pregunta, la desgrana, profundiza y vuelve a empezar con una vuelta de tuerca sobre cada concepto. Tiene su propio ritmo y seguirlo puede ser un desafío.

—En el marco del alarmante crecimiento de los casos de violencia de género, ¿podría profundizar en el concepto que desarrolló de que la violencia letal sobre la mujer es un síntoma de la sociedad?

—Desigualdad de género, control sobre el cuerpo de la mujer, desde mi perspectiva, hay otras feministas que no coinciden, acompañan la historia de la humanidad. Sólo que, contrariamente a lo que pensamos y a eso que yo llamo prejuicio positivo con relación a la modernidad, imaginamos que la humanidad camina en la dirección contraria. Pero los datos no confirman eso, al contrario, van en aumento. Entonces tenemos que entender cuáles son las circunstancias contextuales e históricas. Una de las dificultades, de las fallas del pensamiento feminista es creer que el problema de la violencia de género es un problema de los hombres y las mujeres. Y en algunos casos, hasta de un hombre y una mujer. Y yo creo que es un síntoma de la historia, de las vicisitudes por la que pasa la sociedad. Y ahí pongo el tema de la precariedad de la vida. La vida se ha vuelto inmensamente precaria, y el hombre, que por su mandato de que por su mandato de masculinidad, tiene la obligación de ser fuerte, de ser el potente, no puede más y tiene muchas dificultades para poder serlo. Y esas dificultades no tienen que ver como dicen por ahí, porque está afectado por el empoderamiento de las mujeres, que es un argumento que se viene utilizando mucho, que las mujeres se han empoderado y que los hombres se han debilitado por ello y por lo tanto reaccionan así… No. Lo que debilita a los hombres, lo que los precariza y los transforma en sujetos impotentes es la falta de empleo, la inseguridad en el empleo cuando lo tienen, la precariedad de todos los vínculos, el desarraigo de varias formas, el desarraigo de un medio comunitario, familiar, local… en fin, el mundo se mueve de una manera que no pueden controlar y los deja en una situación de precariedad, pero no como consecuencia del empoderamiento de las mujeres, sino como una consecuencia de la precarización de la vida, de la economía, de no poder educarse más, leer más, tener acceso a diversas formas de bienestar. Y eso también va en dirección de otra cosa que vengo afirmando: que hay formas de agresión entre varones que son también violencia de género.Yo afirmo que los varones son las primeras víctimas del mandato de masculinidad. Con esto no estoy queriendo decir que son víctimas de las mujeres, y quiero dejarlo bien en claro porque se me ha entendido de una manera equivocada muchas veces. Estoy diciendo que son víctimas de un mandato de masculinidad y una estructura jerárquica como es la estructura de la masculinidad. Son víctimas de otros hombres, no de las mujeres. Y esto también quiero dejarlo en claro, no es que el hombre se volvió impotente porque las mujeres se potencian, sino que se volvió impotente porque la vida se volvió precaria y los deja impotentes.

—Muchas mujeres reciben esta violencia como algo normal. ¿Por qué?

—Por eso, sobre todo en España, al principio, cuando en las primeras campañas por los derechos de la mujer empezaron a aparecer estas mujeres golpeadas en la televisión, fue muy fuerte y causó mucho impacto. Plantear que la violencia doméstica es un crimen creo que fue el mayor avance de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Cedaw), es decir, que algo que es una costumbre puede ser un crimen. Es dificilísimo sobre todo en el campo del derecho dar ese paso, porque el derecho es como la santificación de todo lo que es la costumbre como ley. Pero la Cedaw dice: esta costumbre es un crimen, no puede ser transformada en ley. En ese caso de la violencia doméstica, de las violaciones domésticas se ha marchado en el camino de comprender que es un crimen. Ahora, lo que nos da a nosotros una pauta, una luz para entender mejor todo ese tema, es que cuando hay un óbito, cuando aparece un cuerpo, un asesinato de mujer nunca fue natural, ni antes ni ahora ni nunca. Y ahí vemos que hay una dificultad del derecho y del Estado en ganar terreno en este campo. Porque, sin ninguna duda, están en aumentando cada vez los feminicidios, ese verdadero genocidio de mujeres que estamos viviendo, de varias formas. Y eso lo sabemos porque ya hay más de 10 años de estadísticas en la mayor parte de los países.  Y además el avance en lo legal y lo forense respalda esta afirmación.

—Usted plantea que la violación es un acto disciplinador, un crimen de poder. ¿Qué se juega el agresor sexual en esos casos?

—Bueno, ese concepto es de altísima complejidad. Le cuesta mucho a la sociedad comprender a qué apunto. Mucha gente de bien, muy moral, saltó contra esto e intenta rápidamente diferenciarse de ese sujeto que considera anómalo, criminal, inmoral, en fin todo lo malo que se deposita en ese sujeto, en ese chivo expiatorio que es el agresor… y los otros hombres se salvan y dicen yo no soy eso. Yo eso lo pongo bajo un signo de interrogación. Yo creo que aquel último gesto que es un crimen, es producto de una cantidad de gestos menores que están en la vida cotidiana y que no son crímenes, pero son agresiones también. Y que hacen un caldo de cultivo para causar este último grado de agresión que sí está tipificado como crimen… pero que jamás se sucedería si la sociedad no fuera como es. Se sucedería en un psicópata, pero la mayor cantidad de violaciones y de agresiones sexuales a mujeres no son hechas por psicópatas, sino por personas que están en una sociedad que practica la agresión de género de mil formas pero que no podrán nunca ser tipificadas como crímenes. Por eso mi argumento no es un argumento antipunitivista de la forma clásica, en el sentido de que no se debe punir o sentenciar. Sí tiene que haber leyes y sentencias que sólo algunas veces llegan a materializarse. Pero en nuestros países sobre todo, en el mundo entero, pero especialmente en América Latina, de todos los ataques contra la vida, no solamente los de género sino de todos en general, los que llegan a una sentencia son una proporción mínima.  La eficacia material del derecho es ficcional, es un sistema de creencias, creemos que el derecho lleva a una condena. Pero claro que tiene que existir, el derecho, todo el sistema legal, el justo proceso y la punición. Lo que yo digo es que la punición, la sentencia no va a resolver el problema, porque el problema se resuelve allá abajo, donde está la gran cantidad de agresiones que no son crímenes, pero que van formando la normalidad de la agresión. Ninguno tomaría ese camino si no existiera ese caldo de cultivo.

—¿Y por qué algunos hombres toman ese camino y otros no? Porque si es un problema social ¿no afectaría a todos por igual?

—Y bueno, porque somos todos diferentes… yo no te puedo responder eso. Lo que sí te puedo asegurar es que los índices serían muchos menores si atacáramos la base, o sea, el hábito, las prácticas habituales. Tampoco hablo de una cultura de la violación, porque se habla mucho de eso, sobre todo en Brasil. Se habla mucho de una cultura violadora. Está bien, pero cuidado con la culturalización, porque el culturalismo, en el abordaje de estos temas, le da un marco de «normalidad», de costumbre. Como se hace con el racismo por ejemplo… es una costumbre. Yo tengo mucho miedo a esas palabras que terminan normalizando estas cuestiones.

—En relación a este tema, sobre que la violación es un crimen de poder, disciplinador, eso ¿se juega de la misma manera en el caso de los abusos de menores? Ya que generalmente los niños son abusados en su mayoría en las relaciones intrafamiliares o por integrantes de sus círculos cercanos, ¿se puede hacer una misma lectura o es distinto el análisis? 

—Yo creo que es un análisis distinto, porque ahí si entra la libido de una forma en que yo no creo que entra en las violaciones de mujeres. Yo no he investigado mucho ese tema, lo que sí puedo decir al respecto es que el agresor, el violador, el asediador en la casa lo hace porque puede. Porque también existe una idea de la paternidad que proviene de una genealogía muy antigua, que es el pater familias, como es en el Derecho Romano, que no era como lo concebimos hoy, como un padre, una relación parental. Sino que el padre era el propietario de la mujer, de los hijos y de los esclavos, todos en el mismo nivel. Entonces eso que ya no es más así, pero que en la genealogía de la familia, como la entendemos, persiste… la familia occidental, no la familia indígena. Pero sí la familia occidental, que tiene por debajo en sus orígenes la idea de la dueñidad del padre. Entonces, eso aun está muy patente. Tengo estudiantes que han trabajado este tema. Por ejemplo, el caso de un pastor evangélico que violaba a todas sus hijas, y lo que sale de ese estudio es que el hombre, en su interpretación, era dueño de esos cuerpos. Eso es algo que no está más en la ley, pero sí en la costumbre. Y el violador también es alguien que tiene que mostrarse dueño, en control de los cuerpos. Entonces el violador doméstico es alguien que accede a esos cuerpos porque considera que le pertenecen. Y el violador de calle es alguien que tiene que demostrar a sus pares, a los otros, a sus compinches, que es capaz. Son variantes de lo mismo, que es la posesión masculina como dueña, como necesariamente potente, como dueño de la vida.

—En su experiencia, ¿el violador se puede recuperar de alguna forma, con la cárcel o con algún tratamiento?

—Nunca vi un trabajo de reflexión, no lo podemos saber porque el trabajo que debemos hacer en la sociedad que es primero entender y luego reflexionar nunca fue hecho. Sólo después de hacer el trabajo que está pendiente todavía de hacer en el sistema penitenciario, podemos llegar a ese punto. No hay elementos suficientes. No estoy hablando de psicópatas. Porque, a diferencia de lo que dicen los diarios, la mayor parte de las agresiones sexuales no son perpetradas por psicópatas. Los mayores perpetradores son sujetos ansiosos por demostrar que son hombres. Si no se comprende qué papel tiene la violación y la masacre de mujeres en el mundo actual, no vamos a encontrar soluciones.

Quedan pendientes tantos temas… hablar, por ejemplo, sobre el papel de los medios que, según sus propias palabras, colaboran con exhibir públicamente la agresión a las mujeres hasta el hartazgo, haciendo de la victimización de las mujeres un espectáculo de fin de tarde o después de misa, reproduciendo hasta el hartazgo los detalles más morbosos y funcionando así como el «brazo ideológico de la estrategia de la crueldad»….  Esos y tantos otros. Será en otra oportunidad. La estaremos esperando.

Fuente: https://rebelion.org/una-falla-del-pensamiento-feminista-es-creer-que-la-violencia-de-genero-es-un-problema-de-hombres-y-mujeres-2/

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La universidad global de Barataria prohíbe un seminario sobre «El Quijote»

Por: Eduardo Subirats

Las humanidades están en recesión en el mundo entero. ¿Para qué aprender las complicadas construcciones conceptuales de Platón o Kant, si tenemos la información necesaria en nuestros smartphones? ¿Y por qué deberíamos dilapidar nuestro tiempo y nuestro dinero con complicadas reconstrucciones críticas de obras literarias, si no sirven para la producción de misiles inteligentes?

Es cierto que, en algunos lugares, bajo el régimen fascista de Bolsonaro, por ejemplo, o bajo la dictadura del general Franco, se han suprimido áreas enteras del conocimiento, desde la poesía hasta la filosofía, porque son improductivas desde el punto de vista de la lógica capitalista, y peligrosas porque despiertan la inteligencia y la creatividad humanas. Pero en otras regiones, más adelantadas militarmente, esta misma liquidación de las humanidades procede de una manera interna, en silencio, y con una eficacia mucho mayor.

Pero quería contarles una historia jocosa: la prohibición de un seminario de grado y postgrado sobre Don Quijote en el departamento de altos estudios literarios de una universidad global. Más específicamente, se trataba de una interpretación no estructuralista, no atrincherada en los gender ni los queer studies, que tampoco era formalista, ni estaba sujeta a los discursos enlatados de los cultural studies, menos aún a las jerarquías geopolíticas de la academia neoliberal. Más bien, se trataba de una interpretación humanista de la obra de Cervantes. Humanismo no en el sentido retórico de Ortega o Bello, sino en el que definieron más rigurosamente Karl Kerényi y Thomas Mann. Tal vez ustedes oyeron hablar alguna vez de su silenciado programa: transformar los mitos de los fascismos modernos en un sentido humano.

Mi cuento está repleto de chismorreos departamentales de la peor especie, acosos intelectuales de estudiantes, manipulación y censura de bibliografías, y condenas al silencio de intelectuales incómodos, en lo que se representa mediáticamente como la comedia de una docta comunidad intelectual. Pero antes de entrar en esas murmuraciones permítanme que regrese al comienzo de mi crónica: el método primitivo de la fuerza bruta, y los sistemas más disimulados de ahogar la reflexión literaria y filosófica en los sistemas educativos de la juventud.

André Cechinel, profesor de literatura en la Universidad de Curitiba, explicaba con sorna, en una conferencia celebrada en Lima hace un par de años, cómo se mantenía globalmente esta congelación cerebral de los estudios literarios: con la multiplicación de manuales de metodologías inútiles, de hasta mil y quinientas páginas, con las que funcionarios engolados han torturado impunemente a legiones de estudiantes hasta dejarlos exhaustos. Y en un manifiesto leído recientemente en la Feria del Libro de Guadalajara, el profesor Christopher Britt, de la Georg Washington University, formuló la consecuencia fatal de esta degeneración burocrática de las Humanidades: su transformación en una fábrica de “idiotas” –en el sentido de la palabra griega “idiotes”: una persona privada, separada de la vida política, y encerrada en los departamentos y subdepartamentos de un autismo electrónicamente vigilado.

En cuanto a los chismes los resume la personalidad del jefe de esa sección de literatura planetaria: un carácter necesariamente débil, un perfil intelectual mediocre, un espíritu servil hacia las normas sistémicas de la megamáquina académica, y una disciplina autoritaria para con sus discípulos y vasallos. El perfecto manager de la globalización, normalización y reglamentación de la literatura global bajo un único paradigma científico. Además, le tenía ojeriza a ese profesor exiliado que se presentaba, por más señas, como filósofo salvaje, y pretendía dar un seminario sobre “Don Quijote: loco enamorado y trickster”. Odiaba su libertad, sus continuos viajes, su erudición, su creatividad, su locura. Y le irritaba que en sus libros y en sus clases pasara por alto el abecedario de los derechos humanos, pasara de lado por las limitaciones mentales de los cultural studies, y pasara por encima de las vanidades del creative writing. Y decidió prohibir el seminario sobre Don Quijote.

Pero la historia no termina aquí. Tras el muro de esa prohibición, los secuaces de ese jefe se pertrecharon para asaltar a nuestro humanista y acabar con él de manera definitiva. Pero antes desearía añadir un breve comentario sobre el título de su curso y su próximo libro, si ustedes me lo permiten: “loco enamorado” y “trickster”. Las interpretaciones tradicionales de Don Quijote se han contentado, por lo menos hasta Herder y Byron, con subrayar el carácter cómico de la novela, y el significado de su caballero andante como “héroe cómico”. Sólo el romanticismo alemán, en especial con Schelling, puso de manifiesto el punto de partida mitológico y humanista de la novela. Este no es otro que el trickster, el pícaro, el Schelm: “el espíritu del desorden y el enemigo de fronteras”. Y ese profesor extravagante, por quien siento tal vez una excesiva afición, añadía enfáticamente al trickster Don Quijote el atributo de “loco enamorado”. Es un motivo vinculado a la poesía mística del poeta persa Nizami y del místico andalusí Ibn al-Arabí, y de tantos poetas y santos islámicos. En Don Quijote está vinculado a filosofía erótica del filósofo sefardí exiliado en Italia Leone Ebreo. Es Eros, el origen de la creación.

En cuanto a los funcionarios de la megamáquina académica remendaron el conflicto confortablemente. Primero cortocircuitaron electrónicamente las protestas del pobre profesor fugitivo mediante un complejo sistema de bloqueo de mensajes. Una vez silenciado al filósofo salvaje relegaron su seminario sobre el trickster enamorado a un cuarto sin ventanas ni luz, y lo destinaron a los viernes por la tarde, cuando los campus universitarios están apaciblemente vacíos. Ya nadie podrá decir que hubo una prohibición. Ya nadie recordará la risa transgresora que despierta Don Quijote. Ya Don Quijote se subordinará nuevamente a las consignas comerciales de literatura de entretenimiento.

Los crímenes perfectos nunca dejan huellas.

Fuente: https://rebelion.org/la-universidad-global-de-barataria-prohibe-un-seminario-sobre-el-quijote/

 

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País Vasco: La educación de la infancia más pobre, en riesgo

Redacción: Consumer

La exclusión en cada paso hacia la educación no hace más que perpetuar la situación de pobreza, y es una de las principales causas de una crisis global del aprendizaje.

La educación es uno de los factores que más influye en el avance y el progreso de las personas y las sociedades, pero la falta de fondos en educación, o los fondos distribuidos de manera desigual, dan como resultado aulas saturadas, maestros sin la formación adecuada, carencia de materiales educativos e infraestructura escolar deficiente. Esto, a su vez, tiene un efecto negativo en la asistencia, la matriculación y el aprendizaje de los menores. Pese a que hoy en día hay más niños y niñas que nunca matriculados, cerca de una de cada tres niñas adolescentes de las familias más pobres en el mundo no ha podido ir nunca a la escuela. Hay más datos y consecuencias de esta desigualdad. Las contamos en las siguientes líneas, como también qué se puede hacer al respecto.

Pobreza, discriminación por sexo, discapacidad, origen étnico o lengua de enseñanza, distancia física de las escuelas y falta de infraestructuras son algunos de los obstáculos que privan a los niños y niñas más pobres del acceso a una educación de calidad. La exclusión en cada paso hacia la educación no hace más que perpetuar la situación de pobreza, y es una de las principales causas de una crisis global del aprendizaje.

Los países de todo el mundo están fallando a los niños y niñas más pobres del mundo y, al hacerlo, se están fallando a sí mismos. Porque mientras el gasto en educación pública esté desproporcionadamente sesgado hacia los menores de los hogares más ricos, los más pobres tendrán pocas esperanzas de escapar de la pobreza, aprender las habilidades que necesitan para competir y tener éxito en el mundo de hoy, y contribuir a las economías de sus países.

La evidencia nos lo dice. El reciente informe de UNICEF ‘Abordar la crisis de educación: una necesidad urgente de financiar mejor la educación de los niños más pobres’ subraya las principales disparidades en la distribución del gasto en educación pública. Tras el análisis de 42 países observamos que la educación para los niños y niñas del 20 % de los hogares más ricos recibe casi el doble de fondos que los del 20 % de los hogares más pobres.

Desigualdades del gasto educativo

Las mayores desigualdades del gasto educativo se producen en diez países de África, con cuatro veces más fondos asignados a los menores más ricos en comparación con los más pobres. En Guinea y República Centroafricana, países con algunas de las tasas más altas del mundo de niños y niñas sin escolarizar, los pequeños más ricos se benefician hasta nueve y seis veces más, respectivamente, de la cantidad de fondos públicos para educación que los más pobres. Y, en general, los recursos de la educación pública tienden a beneficiar primero a los niños y niñas de hogares urbanos ricos, quedando relegados al final los de hogares rurales pobres.

Pero esto puede cambiar si seguimos el ejemplo de países como Barbados, Dinamarca, Irlanda, Noruega y Suecia, que distribuyen la financiación de la educación por igual entre los quintiles más ricos y más pobres.

La falta de recursos disponibles para los niños y niñas más pobres está exacerbando una crisis educativa paralizante, ya que las escuelas no están proporcionando educación de calidad a sus estudiantes. Para muchos de ellos la educación no es lo mismo que aprender. El Banco Mundial, para resaltar esta crisis de aprendizaje global, ha introducido el concepto de “pobreza de aprendizaje”: la incapacidad de leer y comprender un texto simple a los 10 años. Y se estima que el 53 % de los menores en países de ingresos medios y bajos terminan la escuela primaria sin saber leer bien.

Cómo lograr la equidad educativa

Debemos avanzar desde un enfoque equitativo con el objetivo de llegar a cada niño y a cada niña para que nadie se quede atrás. Y para que podamos hablar de equidad en la educación, los gobiernos deberían, dentro de las posibilidades de gasto interno, distribuir los fondos de tal forma que los pequeños del 20 % de los hogares más pobres se beneficien de al menos el 20 % de la financiación para la educación.

También tendrían que priorizar la financiación pública para los niveles más bajos de educación, donde los niños y niñas de los hogares más pobres están más representados, y aumentar de manera gradual las asignaciones a niveles más altos cuando la cobertura sea casi universal en los niveles más bajos. Esto es el principio de la universalidad progresiva para tomar decisiones de gasto eficiente y equitativo en contextos financieros restringidos.

Además, proporcionar al menos un año de educación preescolar universal para cada niño y niña resulta fundamental, porque esta educación es la base sobre la cual se asienta cada etapa de la escolarización. Los que completan la educación preescolar aprenden mejor, tienen más probabilidades de permanecer en la escuela y contribuyen más a sus economías y sociedades cuando alcanzan la edad adulta. Asignar al menos el 10 % de los presupuestos nacionales de educación a preescolar ayudará a lograr el acceso universal, pero en 2017 solo se dedicó el 6,6 % de los presupuestos de educación a nivel mundial. Únicamente uno de cada cinco están matriculados en educación preescolar en países de bajos ingresos.

Estamos en un momento crítico. Si invertimos en la educación de los niños y niñas de manera acertada y justa, tendremos la mejor oportunidad de sacarles de la pobreza, ya que les daremos las habilidades necesarias para acceder a oportunidades y crear nuevas posibilidades para sí mismos.

Fuente: https://www.consumer.es/solidaridad/educacion-infancia-pobre-riesgo.html

 

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Herbert S Klein: “En las sociedades que fueron esclavistas sigue existiendo el racismo”

Redacción: El País

El historiador y antropólogo estadounidense es galardonado en México con el premio Alfonso Reyes por sus investigaciones sobre Latinoamérica.

Herbert S. Klein (Nueva York, 1936) es el académico vivo que más tesis doctorales ha dirigido en EE UU. Desde las universidades más punteras de su país —Chicago, Columbia o Stanford— este historiador y antropólogo ha apadrinado a decenas de estudiantes en la fértil tradición estadounidense de los estudios latinoamericanos. El Colegio de México acaba de concederle el Premio Alfonso Reyes por sus vastas investigaciones sobre la esclavitud, las finanzas y la demografía colonial, así como la historia comparada de la región durante el siglo XX. En sus libros —La esclavitud en América Latina o del Caribe o Historia mínima de Bolivia, ambos editados en español por el Colmex— desarma lugares comunes como el supuesto papel subalterno de la comunidad aimara; e ilumina hechos poco conocidos como la colaboración de las élites africanas en el comercio de esclavos.

Pregunta. ¿Cuál fue el papel de los pueblos africanos en el desarrollo del esclavismo?

Respuesta. Pese a las ideas muy extendidas de que los europeos llegaron y robaron a los africanos, el tráfico fue controlado desde los pueblos y reinos africanos hasta las colonias americanas. Los europeos tenían una idea muy limitada de la costa africana. Les era muy difícil llegar a Nigeria, El Congo o Angola. Además, era un mercado que fue muy especializado, caro y lento. Tomaba tres meses completar un barco de 300 esclavos. Y los mercaderes africanos exigían textiles de Asia o productos especiales como armas.

P. Otro mito entonces es que el comercio de esclavos era barato.

R. Era carísimo. El poderoso pueblo Ashanti, en el norte de Ghana, pedía directamente oro. Los actores africanos fomentaban la competencia entre europeos. De hecho, durante la primera época los colonos portugueses no podían acceder a las zonas de Benín o Biafra, de las más apreciadas. Hasta que no llegó el boom en Brasil de los minerales, oro incluido, los portugueses no pudieron acceder a esas zonas.

P. Los portugueses fueron los que más se acercaron a controlar el negocio desde el origen.

R. Sí, en Angola y Mozambique surgió una clase mercante afroportuguesa, mestizos libres, que consiguieron no depender tanto de los mercaderes. Fueron capaces de acumular esclavos y mandarlos al exterior. Los portugueses llegaron incluso a entrar en guerras en suelo africano para apoyar a sus socios esclavistas contra otros pueblos que apoyaban a ingleses u holandeses. Fueron los únicos que entraron directamente a África.

P. ¿Qué diferencias había entre las expediciones españolas y portuguesas por un lado; y las holandesas, inglesas o francesas?

R. La Corona española y portuguesa controló el flujo hasta al casi el siglo XIX. Mientras que holandeses, ingleses, incluso franceses, fueron los primeros en montar sus expediciones privadas al margen de la Corona. Liverpool o Nantes fueron grandes puertos de barcos de negreros

P. ¿Cómo era la relación entre esclavos indígenas y africanos?

R. Las leyes que abolían la esclavitud indígena fueron más tardías en Brasil, lo que provocó muchas rebeliones y escapadas por una frontera que, además, era muy abierta y difícil de controlar. Mientras que los esclavos africanos, desarraigados, eran fáciles de controlar, pero eran caros. Hasta 1600, la mayoría eran esclavos indígenas. Una vez que Brasil entró a fondo en el mercado europeo del azúcar, pudo conseguir el dinero para comprar esclavos africanos. Y a partir de aquí, los indios prácticamente desaparecieron. Los portugueses no fueron tan sensibles a la cuestión de los derechos humanos como los españoles.

P. ¿Cuál fue la diferencia?

R. En Portugal no hubo debates profundos en relación a los indios. En España, sí. Esto tiene que ver con que los portugueses no tenían tanto control sobre Brasil como los españoles sobre sus colonias. Ni había una implantación tan fuerte de la iglesia. Además, España conquistó civilizaciones desarrolladas —incas, mexicas—, con estructuras sociales y económicas establecidas, con campesinos produciendo su propia tierra. En Brasil eran fundamentalmente cazadores-recolectores, nómadas, menos desarrollados y más difíciles de controlar. España buscó absorber esa estructura previa de nobleza y, sobre todo, campesinado que pagaba impuestos. Simplemente eliminaron a la élite local para poner al virrey.

P. ¿Cuál es el legado en el presente de ese pasado colonial esclavista?

R. En todas las sociedades que fueron esclavistas sigue existiendo racismo. La cuestión es la intensidad y cómo opera. En Brasil, por ejemplo, hay menos guetos negros que en EE UU. Es una sociedad más integrada. También está cambiando la autoidentificación racial. Hasta los 50, Brasil se consideraba a sí mismo un país blanco. Ahora el brasileño medio ya se acepta como mestizo. Aunque hay otros datos significativos. Las familias negras de clase media-alta tienen problemas para asegurar la misma posición de clase para sus hijos, algo que no pasa con las familias ricas blancas.

P. ¿Aun queda lejos romper esa identificación de lo blanco con lo positivo, lo rico?

R. En Bolivia, por ejemplo, también existe un alto nivel de autoidentificación. Un tercio de los indios no hablan un idioma indígena, hablan español, y sin embargo se identifican como indígenas. Esto es debido a una movilización extraordinaria de las clases populares aimaras, que aún quitando el elemento de la lengua, no se quieren identificar como blancos. Ellos han sido el catalizador, pese a que en los 50 todo el mundo pensaba en los quechuas eran la comunidad predominante en Bolivia y que los aimaras eran muy pasivos.

P. Usted habla en su libro que Bolivia es “la más indígena de nuestras repúblicas”

R. En porcentaje de población es más indígena Guatemala , pero la más autoidentificada es Bolivia. Esto se debe a ese orgullo de las comunidades y, sobre todo, a la educación. Desde los 40 hay una red de educación rural para los campesinos. Antes incluso de la llegada de Evo Morales.

P. ¿Qué cree que va a pasar en las presidenciales de mayo?

R. El MAS va a ganar de nuevo. No hay otro país en América Latina donde la comunidad indígena se haya expresado tan poderosamente.

Fuente: https://elpais.com/cultura/2020/02/21/actualidad/1582310232_572820.html

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Adolescentes y educación sexual en la era de Netflix

Redacción: La Tercera

Fuentes de información sobre sexo, hay muchas. Pero las series hoy son un canal de conocimiento importante para adolescentes, principalmente por abordar temáticas que no suelen incluir los programas de educación sexual, y que a ellos les interesan.

Hace algunas semanas la comisión de Educación de la Cámara de Diputados revisó el proyecto que establece las bases para la educación afectiva y sexual de niños, niñas y adolescentes en los colegios. Fue un proceso de gran debate, en especial, cuando María Pía Adriasola, esposa de José Antonio Kast, como directora general de la Fundación Cuidando Derechos (Cuide Chile), señaló en una de las exposiciones que «el sexo es verdaderamente seguro cuando no se ejerce».

Fue una frase que causó polémica. Pero además, retomó el cuestionamiento que existe sobre la calidad de educación sexual que se imparte en los colegios del país.

Los contenidos sobre sexualidad en el currículum desde los años 2001 y 2012 se incorporan a 6º y 7º básico y a 2º y 3° medio. Y a partir del año 2010 se estableció como obligación que la población adolescente debe recibir educación sexual en los establecimientos educacionales.

Hiperconectados

¿Es el colegio el único lugar donde se educan sobre sexualidad? En tiempos en que el 86% de los niños de entre 9 y 13 años cuenta con un celular propio, y que el tiempo que se le dedica a la enseñanza de la sexualidad en los colegios es menor, al parecer hay indicios para considerar que sí existen otras vías de información.

Ejemplo de ello es la oferta de plataformas como Netflix, con series como Sex EducationEuphoria, o Big Mouth. En todas ellas los adolescentes son protagonistas, pero además se abordan temas como el del inicio de la pubertad, el auto-placer, la pérdida de la virginidad, las relaciones entre el mismo sexo, y el consentimiento. Aspectos que pocas veces son conversados, pero a los cuales acceden a respuestas.

Sex Education, estrenada en 2017, cuenta la historia de Otis Milburn, un tímido joven británico de 16 años que tiene problemas para satisfacerse sexualmente y tener un orgasmo. Pese a que su madre es terapeuta sexual, la serie transcurre en torno a las dificultades sexuales de Milburn, a la vez que comienza un negocio entregando consejos sobre sexualidad a sus compañeros de colegio. Es algo irónico, sin duda, pero así también la serie resulta atractiva al desentrañar los tabúes del sexo entre adolescentes, desde temas como las enfermedades de transmisión sexual, las relaciones entre personas del mismo sexo y el conocimiento del placer propio.

Esta serie no solo ha tenido éxito en Chile, sino en todo el mundo. Así lo señalaba Netflix –productor de la serie- asegurando que más de 40 millones de suscriptores habían sintonizado Sex Education en su primer mes de estreno.

La estrella multimedia Zendaya protagoniza Euphoria, la serie de HBO aborda a un grupo de estudiantes de secundaria mientras navegan por un complejo crecimiento entre drogas, sexo, identidad, trauma, redes sociales, amor y amistad.  En el caso de Big Mouth, también en Netflix, son tres amigos en el proceso de transición a la pubertad, y con las inquietudes que todo ello conlleva.

La estrella multimedia Zendaya protagoniza Euphoria, la serie de HBO. Crédito: HBO

Andrea Huneeus, especialista del Centro de la Adolescencia de Clínica Alemana, señala que también habría que sumar a las fuentes de información sobre sexualidad a la pornografía, «lo que no está bien», recalca.

Sin embargo, dice, «hay unos recursos online que son buenos aportes, como es Sex Education y Big Mouth, que son bastante buenas porque tienen el enganche que los jóvenes necesitan».

 

Pero más allá de la creciente y variada oferta de información, la primera es la familia, sostiene la experta. Luego vienen el colegio y sus pares. Datos que se concluyeron en el estudio «De la enfermedad al deseo, del placer a la píldora: un estudio cualitativo del aprendizaje adolescente sobre la salud sexual y la sexualidad en Chile», publicado en 2015 por la revista BMC Public Health, trabajo que indica además, que otros canales de información, como la televisión, películas, y la publicidad, fueron pocas veces mencionadas por las y los adolescentes.

Esto fue hace cinco años. Pero Huneeus afirma que aún estas fuentes de información son las principales.

Big Mouth, otra de las series que aborda la sexualidad adolescente.

La educación sexual de niños, niñas y adolescentes es un derecho. El cual debe ser garantizado por el entorno más cercano, dice la experta, que son los padres y el colegio.

En esa misma línea, en 2010 se promulgó la ley N° 20.418, que obliga a los establecimientos educacionales reconocidos por el Estado a incorporar un programa de educación sexual para los alumnos de enseñanza media. Pese a la iniciativa, el estudio de BMC Public Health de 2015 señala que la principal crítica de los adolescentes entrevistados, es que la educación sexual en los colegios se basa en las relaciones heterosexuales y en la reproducción, siendo que ellos quieren saber de otras temáticas, como por ejemplo, el placer sexual.

El primer artículo de la ley destaca qué información debieran conocer todos los adolescentes de enseñanza media: «métodos de regulación de la fertilidad y, especialmente, para prevenir el embarazo adolescente, las infecciones de transmisión sexual, y la violencia sexual y sus consecuencias, incluyendo las secundarias o no buscadas que dichos métodos puedan provocar en la persona que los utiliza y en sus hijos futuros o en actual gestación», dice el documento.

Hunneus concuerda con lo anterior. Pero acota que también se deberían incluir temáticas como la masturbación, las distintas prácticas sexuales, la afectividad asociada al compromiso del acto, o el consentimiento sexual, deben estar incluidos en los currículums educacionales. Agrega que existen una serie de recomendaciones y técnicas recomendadas por Unesco, dirigida a los educadores, en donde se habla de violencia sexual, identidad de género, entre otras temáticas.

Desde el kínder en adelante

Para la experta en salud sexual adolescente, la educación que se entrega sobre el tema en Chile , es precaria. Algunos colegios han tomado buenas iniciativas, reconoce, «pero la ley que hace obligatoria la educación sexual en la educación media, llega muy tarde».

¿Cuándo se debe iniciar la educación sexual? Huneeus es clara en indicar que debe partir desde el periodo de la infancia temprana y entregar información de manera continua. Un aprendizaje acorde a cada etapa. «Partir por entregare el nombre correcto a las partes del cuerpo, enseñarle a los niños que tienen que avisar si alguien le toca sus partes, porque es un área íntima de ellos. Esto debería partir desde el kínder en adelante», sostiene.

Por otra parte, afirma la experta, uno de los problemas de la actual ley es que no se fiscaliza a los colegios. No se sabe si efectivamente los establecimientos han incorporado temas de salud sexual a sus pautas educativas.

Huneeus hace énfasis en que los adultos deben dejar de lado la idea de que al enseñar sobre sexo, se está promoviendo un temprano inicio sexual. «Tenemos el concepto de que si educamos, estamos dándoles permiso. Educar es proteger, y hay evidencia científica que indica que hablar de educación sexual no significa su promoción. Somos los adultos los que debemos salir de este tabú. Los jóvenes de ahora vienen bastante ‘reseteados’, y tenemos que atrevernos a responder las preguntas con honestidad», sostiene.

Fuente: https://www.latercera.com/que-pasa/noticia/adolescentes-y-educacion-sexual-en-la-era-de-netflix/1014703/

 

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Libro: Marchas y contramarchas en las políticas locales de género. Dinámicas territoriales y ciudadanía de las mujeres en América Latina

Ideas iniciales del  prólogo escrito por Virginia Guzmán

Este libro, editado por Ana Laura Rodríguez Gustá, presenta un conjunto de estudios sobre procesos de institucionalización de género en gobiernos locales en distintos países de América Latina. La mayoría de los estudios abarcan períodos de tiempo suficientemente largos, alrededor de dos décadas, para entender las dinámicas socioculturales y político-institucionales que sustentan estos procesos.
Asimismo, los análisis dan cuenta de la complejidad que reviste transformar las concepciones de género e incluirlas en la institucionalidad del Estado. Esto se relaciona tanto con el carácter sistémico
y con las profundas raíces culturales de este sistema, así como con su grado de articulación con otros importantes ejes de asimetría social.
Finalmente, tomar un período largo de tiempo como campo de análisis evidencia el carácter no lineal, contingente y gradual de los procesos estudiados, las continuidades y discontinuidades de ellos, sus
hitos más significativos, y los logros esperados e inesperados. Hace posible conocer a los distintos actores que se movilizan, las encrucijadas y alternativas que enfrentan, los discursos y propuestas que
conciernen la igualdad de género en diferentes coyunturas políticas.

Descarga gratis en: http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/gt/20200227055551/Marchas-y-Contramarchas.pdf

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Estados Unidos: Trump limitará el acceso de beneficios del Seguro Social a personas con discapacidad que no hablan inglés

Redacción: Univisión

Las normas actuales indican que el hecho de que una persona no hable inglés es una causa adicional de imposibilidad de trabajo para que el Seguro Social acepte un caso de discapacidad laboral. Ahora se eliminará la categoría «incapaz de hablar inglés», lo que limitaría el acceso de solicitantes que no son angloparlantes a estos beneficios.
Una nueva ley de la administración de Donald Trump limitaría el acceso a los beneficios por discapacidad del Seguro Social para aquellas personas que no hablan inglés.

Para aplicar a este tipo de beneficios, el solicitante –con una discapacidad que se espera que dure más de un año–, debe someterse a una evaluación que incluye la educación de la persona, que tiene en cuenta si el aplicante habla inglés con el objetivo de saber si puede encontrar trabajo con su condición médica. La categoría de educación divide a los solicitantes en cuatro subcategorías: educación secundaria y superior, educación marginal, educación limitada y «analfabeto o incapaz de comunicarse en inglés».

Con esta medida que entraría en vigor el próximo 27 de abril se eliminaría el inglés como un factor de logro educativo, por lo que a aquellos que no son angloparlantes les costaría más calificar para la ayuda. Es decir, la Administración del Seguridad Social (SSA) ya no consideraría la «incapacidad de una persona para comunicarse en inglés» en las solicitudes, tanto para el Seguro de Discapacidad del Seguro Social (SSDI) como para los beneficios del Ingreso de Seguridad Suplementario (SSI).

Sin embargo, ahora la SSA indica que las categorías «analfabeto» e «incapaz de comunicarse en inglés» nunca deben estar juntas. A pesar de que la mayoría de las personas que corren el riesgo de quedar discapacitados por una lesión laboral son inmigrantes no educados, la SSA argumenta que hay personas que aunque no dominan el inglés sí han recibido un alto nivel de educación en sus países de origen.

Además, señalan que la fuerza de trabajo hoy es más diversa y que ahora es más fácil para las personas mayores aprender inglés y mejorar así sus perspectivas de empleo.

«Un programa de discapacidad exitoso debe evolucionar y apoyar la toma de la decisión correcta tan pronto como sea posible. Para ayudarnos a hacer eso, debemos modernizar las reglas y normas que usamos para evaluar cómo determinamos los beneficios por discapacidad», puntualiza la SSA en su sitio oficial, y añade: «Las investigaciones muestran ahora que la incapacidad de comunicarse en inglés ya no es una buena medida del nivel de educación de una persona o de su capacidad para trabajar».

Unas 10,000 personas se verían afectadas con esta nueva regla, estima la SSA, sobre todo los puertorriqueños. Según un artículo del Huff Post, aunque solo el 1% de todas las indemnizaciones por discapacidad se destinaron a residentes de Puerto Rico en 2016, ese porciento representó casi un tercio de los beneficios concedidos en parte por la incapacidad de hablar inglés, una cantidad que a la administración Trump le parece «aparentemente desproporcionada».

Fuente: https://www.univision.com/local/nueva-york-wxtv/trump-limitara-el-acceso-de-beneficios-del-seguro-social-a-personas-con-discapacidad-que-no-hablan-ingles

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