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La Masacre en la escuela de Texas reabre el debate sobre las armas en Estados Unidos

Fuente: Pagina 12

El tiroteo de este martes en una escuela primaria de Texas, en el que murieron al menos 18 niños y 3 adultos, reavivó de inmediato el eterno debate sobre las armas en Estados Unidos, sin que se vislumbre el final.

Es la principal causa de muerte entre niños y adolescentes.

«Es hora de actuar, ¿cuándo, por el amor de Dios, nos vamos a enfrentar al lobby de las armas?», dijo el presidente Joe Biden en un mensaje desde la Casa Blanca. «Estoy descorazonado y cansado», declaró el mandatario de 79 años, quien llegó a la Casa Blanca tras una campaña en la que abogó por controlar las armas en poder de los estadounidenses.

Su vicepresidenta Kamala Harris también se declaró desolada tras la masacre en la escuela de Texas. «Ya basta», clamó y, dirigiéndose al Congreso, que se muestra reacio o impotente para legislar sobre las armas, agregó: «Debemos tener el coraje de actuar».

Joe Biden dio un mensaje a la nación reclamando acción contra la portación sin control de armas.

En el hemiciclo de la Cámara. el senador Chris Murphy afirmó que «en ningún otro lado está ocurriendo esto más que aquí, en Estados Unidos, y eso es una elección».

Murphy representa a Connecticut, un estado marcado para siempre por el tiroteo de Sandy Hook del 14 de diciembre de 2012, cuando un joven de 20 años mató a 26 personas, entre ellas veinte niños de 6 y 7 años.

«Es nuestra elección dejar que esto ocurra», dijo, e imploró a sus colegas del Congreso a que se llegue a un acuerdo para aprobar una ambiciosa ley nacional sobre las armas.

La «epidemia americana»

Actualmente, esto parece casi imposible.

En Estados Unidos, los tiroteos son una plaga constante que los sucesivos gobiernos fueron incapaces de erradicar, dado que muchos norteamericanos siguen apegados a las armas.

Los estadunidenses se matan entre sí con armas 25 veces más que otros países desarrollados, señala el centro Brady Campaign to Prevent Gun Violence.

La razón más citada por los que adquieren armas de fuego es la defensa individual, pero investigaciones de los últimos años confirman que en los hogares que tienen armas se incrementa de tres a cinco veces el riesgo de homicidio y suicidio.

Se calcula que hay más armas en manos privadas en Estados Unidos que población –de hecho, 120.5 armas por cada 100 residentes–, más de 390 millones, según cifras de 2018 por el Small Arms Survey. El Brady Campaign calcula que uno de cada tres adultos en Estados Unidos es dueño de un arma.

En 2020 se perdieron casi 5 mil vidas más en homicidios con armas que en 2019.

Las armas fueron la causa principal de muerte entre niños y adolescentes en 2020, tomando más vidas que el covid-19, accidentes automovilísticos o cáncer” para los menores de edad, afirma un informe del Centro para Soluciones de Violencia de Armas de la Universidad Johns Hopkins.

Texas, puesta en el centro del debate a partir de esta última masacre, es uno de los estados donde es más fácil adquirir un arma.

En 2015, el gobernador Greg Abbott dijo sentir «vergüenza» de que Texas fuera «solo» el segundo estado en materia de compra de armas de fuego.

El presidente Biden, quien ordenó que las banderas patrias se izaran a media asta, prometió durante su campaña que actuaría en este frente.

En abril de 2021, dio a conocer un plan limitado contra la «epidemia» de la violencia armada.

Sin embargo, consciente de que no está en posición de impulsar acciones audaces debido a su estrechísima mayoría en la Cámara de Representantes, se ha conformado hasta ahora solo con pequeñas medidas.

«Politización del debate»

Aún no se ha anunciado ningún avance importante en el tema de la verificación de antecedentes penales o psicológicos de los compradores de armas, algo que diversas asociaciones llevan años reclamando.

«Durante mucho tiempo los miembros del Congreso han hablado de estos tiroteos, mientras se oponían a todos los esfuerzos para salvar vidas», dijo la presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

El bando republicano respondió de inmediato, a través justamente del senador de Texas Ted Cruz, quien alertó contra una «politización del debate».

Cruz dijo que algunos aprovecharon tragedias para alzarse contra la segunda enmienda a la Constitución, que garantiza el derecho a portar y usar armas. «Hemos visto en el pasado que esto no es eficaz para prevenir este tipo de delitos», dijo Cruz, que no aclaró a qué hecho o momento del pasado se refería.

*Con información de AFP y del diario La Jornada, de México.

Fuente de la información e imagen: https://www.pagina12.com.ar

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¿Es conveniente flexibilizar el porte de armas en Colombia?

Por: Julián De Zubiría. 

  • Durante el año en curso, Colombia volverá a decidir si ampliar o limitar el porte de armas en manos de los ciudadanos. En esta columna señalo algunos argumentos de por qué se puede prever que, si se aumenta la flexibilización en el país, muy seguramente se elevaría el número de homicidios.

Mucho menos revuelo causó el asesinato de un niño en Medellín, cuyo padre, al parecer, había robado una bicicleta días atrás. Ante el cadáver de su hijo pusieron un letrero tan cruel como inhumano: “Siga robando HP”.

Los dos casos anteriores vuelven a poner sobre la mesa un debate esencial en toda democracia: ¿Se debe flexibilizar el porte de armas o, por el contrario, fortalecer el total monopolio del Estado sobre ellas?

Un porte más libre de armas ha sido ampliamente defendido por algunos parlamentarios del Centro Democrático y del Partido Conservador; muy especialmente, por Christian Garcés, Alfredo Rangel y Juan Carlos Wills. A nivel internacional esta tesis ha contado con el total respaldo de Donald Trump, quien llegó a proponer la absurda idea de armar a los profesores para detener las frecuentes masacres en las instituciones educativas. En Brasil, Jair Bolsonaro, desde su campaña había propuesto liberalizar el porte de armas, bajo la tesis de que era lícito “matar ladrones” y que, quien lo hiciera, sería indultado.

Como puede verse, el debate sobre la flexibilización en el porte de armas, claramente marca fronteras ideológicas, éticas y políticas. Al fin y al cabo, lo que está en juego es la defensa de la vida, los derechos humanos y los principios democráticos.   La idea de los defensores de la flexibilización es muy sencilla: proponen liberar el porte de armas para que los “ciudadanos de bien”, se defiendan de los maleantes.

El término “ciudadano de bien” debería estar proscrito de la reflexión y el debate, por excluyente, clasista y segregador. Pero muy especialmente, por ser completamente falso, dado que atribuye un mejor comportamiento ético y ciudadano a quien posee mayores recursos económicos, lo cual, a todas luces es una asociación que no necesariamente se cumple. Sin embargo, la idea central del proyecto que deberá discutirse durante el año en curso, propone facilitar el porte de armas para que los ciudadanos ejerzan su defensa.

En Colombia 690.000 colombianos tienen armas amparadas. De ellos, 400.000 pueden portarlas. Así mismo, se estima que hay 3 millones de armas ilegales que circulan por las diversas regiones.

Tres argumentos principales se pueden exponer en contra de la flexibilización del porte de armas, entendiendo que, en casos muy excepcionales, es comprensible que puedan portarlas los ciudadanos cuyas vidas corran gran peligro, pero eso ya está contemplado y reglamentado en detalle por la ley. Nos interesa plantear si las excepciones deben seguir ampliándose indefinidamente, como proponen algunos políticos, y cuál sería el costo social y humano de hacerlo.

En primer lugar, al flexibilizar el porte de armas el Estado está trasladando la potestad de ejercer justicia a una muy pequeña parte de la población. En la práctica queda legalizada la pena de muerte, ya que un ciudadano que se sienta amenazado, sin ningún juicio, ni defensa, ni proceso en curso, puede disponer de la vida de quien considera que lo está amenazando. Más grave: la decisión sobre la vida o la muerte de otra persona la debe tomar en pocos segundos. Todavía más delicado: quien posee un arma tiene mayor poder de intimidación y mayor capacidad para ejercer violencia. Todos sabemos lo intimidante que puede volverse una persona que desenfunda su arma. Por tanto, seguramente la flexibilización se convertiría en Colombia en un factor que, en lugar de reducir, eleve el número de homicidios. En mayor medida, si tenemos en cuenta que somos un país acostumbrado a la muerte, muy intolerante, poco empático e insensibilizado tras décadas de violencias, mafias y conflicto armado.

¿Se imaginan cuántas de las mujeres maltratadas en Colombia, habrían terminado muertas si sus esposos tuvieran autorización para portar armas? ¿Se imaginan cuántos muertos se producirían en las calles de las ciudades del país, si en las riñas callejeras, algunos de los involucrados hubieran tenido derecho a usarlas? ¿Se imaginan cuántos hinchas deportivos habrían muerto si los hinchas de los equipos contrarios tuvieran permiso para portar armas? ¿Se imaginan cuántos reclamantes de tierras habrían sido asesinados, si los usurpadores de sus tierras tuvieran derecho a portar armas?

Preguntas todas ellas muy pertinentes en un país en el que la mitad de los homicidios son generados por alguien que conocía previamente a sus víctimas; los victimarios eran, muy posiblemente, sus esposos, sus compañeros o sus vecinos y murieron en una actividad deportiva o social acompañada, por lo general, de licor. Es tan triste que el Día de la Madre sea la fecha con mayor número de homicidios en el país. Aun así, ¿prefieren que más personas salgan armadas a la calle todos los días?

El segundo argumento es científico. Dado que esta es una medida que ya se ha adoptado en diversas regiones del mundo, es relativamente fácil saber cuál ha sido su impacto. El caso más claro de todos es Estados Unidos, país en el que de tiempo atrás en diversos estados ha sido permitido el porte, hasta tal punto, que se consiguen armas y municiones en cualquier supermercado, como muy claramente lo ilustró Michael Moore en el documental Bowling for Columbine (Premio Óscar al mejor documental largo en 2002).

Estados Unidos es un buen contraejemplo a la propuesta del porte legal de armas. Según un estudio reciente, entre 1966 y 2012 en este país se presentaron 90 tiroteos masivos. Los 90 tiroteos son cerca de un tercio de los 292 ataques que se registraron en el mundo para el mismo periodo. Sin embargo, aunque esta nación tiene el 5% de la población mundial, allí se presentaron el 31% de los tiroteos masivos. Una variable central para explicar esto, tiene que ver con su política de liberación de armas. Así mismo, en el Estado de la Florida, tras promulgarse la ley de libre porte de armas en 2005, el homicidio aumentó casi un 30 por ciento durante los años siguientes.

Investigaciones adelantadas en el mismo país, encuentran que no sólo se eleva el número de asesinatos por homicidios con un porte más flexible. También se evidencia que aumenta el riesgo de suicidios. La explicación es sencilla: es más fácil quitarse la vida si hay armas al alcance de individuos con tendencias suicidas.

Aunque el tiempo todavía es breve para conclusiones generales, en Brasil la situación al parecer ha sido similar. Bolsonaro recién posesionado, cumplió su promesa de campaña y flexibilizó el porte de armas. El Atlas de la Violencia registró el 2019 en Brasil como el año de mayor número de homicidios por cada 100.000 habitantes.

Los partidarios de la legalización harían bien en estudiar el dramático caso venezolano. Cuando Chávez llegó al poder en 1999 la cifra oficial era de 19 homicidios por cada 100.000 personas. Hoy en día, el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), estima que se multiplicó por cuatro al llegar a 79 muertos. ¿Qué pasó? Que el gobierno repartió armamento preparando a la población para una supuesta invasión norteamericana. Amnistía Internacional estima que, en un país de 29 millones de habitantes, existen 6 millones de armas distribuidas entre la población. Caracas se convirtió en la tercera ciudad más insegura del planeta y otras dos (Guayana y Ciudad Bolívar), están entre las diez más inseguras. Como puede verse, la experiencia internacional permite pensar que una mayor flexibilización, eleva la inseguridad y no la reduce, como suponen sus defensores.

El tercer argumento se puede inferir de diversos estudios y experiencias colombianas. Un estudio realizado en 2017 por la Fundación Ideas para la Paz (FIP) encontró que, incluso personas entrenadas en su uso, como los vigilantes, presentaban en Colombia y contrario a lo que presuponen sus defensores, mayor riesgo de ser asesinadas si estaban armadas.

Otro estudio de la FIP, realizado en 2019, ratifica que el uso de armas de fuego en homicidios ha disminuido en los últimos siete años en el país, cuando se restringió el uso libre de armas.  En 2010, el 81% de los homicidios se producían con armas de fuego y en 2018 el 72%. Sigue siendo muy alto, pero la tendencia es favorable.

Una experiencia significativa en esta misma dirección, se encuentra con la búsqueda del monopolio de las armas en Bogotá durante la alcaldía de Antanas Mockus. Sus medidas a favor del desarme permitieron reducir significativamente las tasas de homicidios de 72 (1994) a 51 por cada 100.000 habitantes (1997).

De todas maneras, la experiencia más importante de todas se ha vivido con el desarme de las FARC alcanzado gracias al proceso de paz durante el gobierno de Juan Manuel Santos. El mayor triunfo del acuerdo radica en la reducción sostenida de los indicadores de violencia. Es así como, entre 2012 y 2017, la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes se redujo de 34 a 24 casos en el país. Lo verdaderamente grave es que esta tendencia ha comenzado a revertirse con la llegada al poder de Iván Duque y muy especialmente desde finales del año 2019. La Misión de Observación Electoral (MOE), concluye que enero de 2020 es el mes más violento contra los líderes sociales en los últimos cinco años.

El presidente Duque afirma que defiende el desarme. Lo mismo ha dicho su Consejero para la seguridad. Ojalá se consoliden estas posiciones en la nación, ya que en una democracia le corresponde al Estado garantizar el monopolio total en el uso de las armas y de la fuerza, para que solo tengan como propósito proteger la vida, que es el más importante de todos los derechos.

En la práctica, permitir el porte de armas equivale a establecer la pena de muerte sin juicio previo. Un meme que circuló en redes lo expresaba de manera clara: “Si matar para robar es malo, pero matar al que roba es bueno, entonces lo que importa no es la vida, sino la propiedad”. ¿Eso es lo que más importa hoy en Colombia?

(*) Director del Instituto Alberto Merani y consultor en educación

Fuente del artículo: https://www.semana.com/opinion/articulo/es-conveniente-flexibilizar-el-porte-de-armas-en-colombia-julian-de-zubiria/652415

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¿Por qué la hipervigilancia no es una solución para las escuelas?

Por: Sofía García-Bullé

¿Cuántas medidas de seguridad son demasiadas?

Mantener a los alumnos seguros mientras estudian es una prioridad de carácter muy sensible, tanto a padres como a maestros nos aterra la idea de un tiroteo escolar, un suicidio en nuestro grupo, un caso severo de bullying que no detectamos y detuvimos a tiempo. Todas estas son situaciones que pueden prevenirse estando atentos y tomando las decisiones correctas.

Sin embargo, con las estrategias de seguridad que implementamos para vigilar a los alumnos que tenemos bajo nuestro cuidado, podríamos estar cayendo en un exceso con dimensiones tan desastrosas como las que queremos evitar en un principio. El tema amerita una reflexión mayor que simplemente reaccionar ante el temor a una amenaza, o las consecuencias de un evento negativo. Es necesario considerar si la hipervigilancia es la mejor manera de mantener seguros a los estudiantes.

La transparencia que no resuelve

El tiroteo en la Escuela Secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida (Tiroteo de Parkland) y el anterior sucedido en la escuela Sandy Hook (Connecticut), entre otros, además de los casos recientes en México, como el de Monterrey y Coahuila, han obligado a las instituciones educativas a replantear estrategias de seguridad. En el caso particular de Estados Unidos, ante una continua negación de la sociedad y el aparato de poder americano con respecto a la necesidad de controlar el flujo de armas en el país, las autoridades educativas se tornaron hacia lo único que podían controlar: los estudiantes.

El objetivo principal es no permitir que un arma de fuego vuelva a entrar a una escuela, la única forma de lograrlo, según consideraron, es poder ver exactamente lo que lleva cada estudiante en su mochila. Fue así como algunas escuelas empezaron a implementar las mochilas transparentes como medida obligatoria (medida que también se ha implementado en algunas escuelas de México); otras recurrieron a la popular medida de instalar detectores de metal en sus entradas, mientras que otras buscaron incluso el apoyo de la policía.

Sin embargo, no se han mostrado ni cifras ni estadísticas definitivas que demuestren que el uso de las mochilas transparentes sea una medida que disminuya la frecuencia de tiroteos escolares. Sí puede decirse que son buenos disuasorios para muchos estudiantes, evitando que ingresen a la escuela con artículos no permitidos, pero esta disminución institucional de la privacidad estudiantil podría estar potencializando otro viejo problema de la experiencia educativa: el bullying.

Connor Fulbright, alumno de preparatoria en el Distrito Escolar Independiente Cypress-Fairbanks inició una petición en Change.org especificamente dirigida a Mark Henry, el superintendente del distrito. “Una mochila transparente no hará nada más que aumentar el riesgo de otra tragedia, la raíz de la mayoría de los tiroteos escolares es el bullying. Exponer los artículos personales de los estudiantes aumentará las instancias de bullying e inevitablemente elevará el riesgo de un tiroteo escolar”, mencionaba la petición.

El estudiante sosntiene que el bullying es el primer indicador de que una escuela no es segura, el canario en la mina, si los estudiantes en una institución educativa sufren de acoso escolar frecuentemente, es mucho más probable que lleven armas a la escuela.

De acuerdo con un reporte del Centro Nacional de Estadísticas de Educación publicado en 2017, 16 % de los estudiantes entre los 12 y 9 años declararon haber portado armas, 4 % reportaron haber entrado a sus escuelas con ellas. Un alarmante 95 % de los autores de violencia por arma de fuego en instituciones educativas son educandos. 

Un estudio del Centro Nacional de Análisis de Amenazas encontró que la mayoría de los estudiantes que cometen ataques en las instituciones educativas en la última década han experimentado bullying severo y presentado problemas tanto de disciplina como de conducta que nunca fueron reportados.

“Una mochila transparente no hará nada más que aumentar el riesgo de otra tragedia, la raíz de la mayoría de los tiroteos escolares es el bullying. Exponer los artículos personales de los estudiantes aumentará las instancias de bullying e inevitablemente elevará el riesgo de un tiroteo escolar”.

El talón de Aquiles de la mochila transparente y cualquier otra medida restrictiva, como los detectores en las entradas o la vigilancia cibernética, es que estas medidas se enfocan en controlar en vez de solucionar.

El problema real no son los objetos con los que los alumnos entran a la escuela ni las redes sociales a las que están suscritos, sino la falta de una estrategia educativa que entrene las conductas necesarias para que los alumnos no presenten la compulsión de agredir o el miedo a ser agredidos. Que sepan manejar el estrés ante una situación adversa, que tengan las herramientas para resolver conflictos, sin sentir la necesidad de atacar. Estas medidas pueden hacer mucho más por la seguridad en una escuela que cualquier instancia de control y vigilancia sobre los estudiantes.

Estrategias que educan más allá de solo vigilar

Observar y restringir con base en lo que se observa es una estrategia muy visible, del tipo que se implementa cuando se quiere mostrar que se está haciendo algo por evitar que un incidente violento se vuelva a repetir en las escuelas pero, ¿se dirige a las raíces que provocaron el incidente violento en primer lugar?

La Dra. Susan Rivers, cofundadora y subdirectora del Centro de Inteligencia Emocional en Yale, explica las implicaciones de diversos enfoques para mantener la paz en las escuelas. “Hay maneras efectivas y no tan efectivas de lidiar con el bullying.” Rivers elabora citando estrategias inmediatas, pero sin fondo, como reportar los incidentes, decir a los alumnos que paren o poner en práctica protocolos legales. Para la Dra. Rivers, estas opciones son una moneda al aire, pueden funcionar si el problema no es severo, pero si se trata de una situación frecuente y crónica, estas soluciones pueden ser desde inútiles hasta contraproducentes y destructivas.

Un mejor camino, argumenta Rivers, empieza por descifrar por qué los niños cometen acoso escolar. Bajo este contexto, la mayoría de las veces los estudiantes ejercen este tipo de maltrato cuando no han aprendido a regular efectivamente sus emociones, ni a crear y mantener relaciones con base en el apoyo mutuo. Cuando les falta esa seguridad y “suelo emocional” es posible que se abrumen de emociones negativas que dirijan sus acciones, así como pueden darse incidentes violentos en las escuelas.

Existen programas que parten de estrategias con base en el desarrollo de la inteligencia emocional y la empatía, así como la comunicación efectiva para equilibrar desbalances de poder en relaciones de pares y el acompañamiento a través de problemas como la depresión, la ansiedad y el estrés.

Ya sea como maestros o como padres de familia, el problema de la seguridad en las escuelas siempre será prioridad, pero para obtener resultados que perduren, es indispensable entender que sin importar cuantas medidas de vigilancia y control se apliquen, es imposible tener a los estudiantes (y lo que hacen) a la vista todo el tiempo. Lo que es más importante y necesario es darles las herramientas y las habilidades para confiar que estarán seguros en un ambiente escolar en el que todos tendrán mecanismos para generar una convivencia no violenta.

Fuente: https://observatorio.tec.mx/edu-news/hipervigilancia-escuelas

Imagen: https://pixabay.com/es/photos/prisi%C3%B3n-ddr-la-stasi-monitoreo-4759937/

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Exsenador de Haití aboga por un arbitraje entre Gobierno y oposición

América Central/Haití/03-11-2019/Autor(a) y Fuente: www.prensa-latina.cu

 El exsenador Jean Hector Anacacis abogó por un arbitraje entre Gobierno y oposición, para una solución de la crisis que vive hoy Haití, tras casi ocho semanas de protestas.
Anacacis señaló que el actual escenario es grave, ambos bandos ostentan dominio, el presidente tiene la ley y la oposición el poder de facto para movilizar y paralizar el país, ‘se necesita un intermediario para mediar’, subrayó.

Vaticinó que la situación puede ser ‘apocalíptica’, si el mandatario abandona el poder sin negociaciones. ‘Sería la catástrofe del siglo. Hay muchas armas en circulación, más que en 2004. Hay más inseguridad, más ira’, dijo el también contendiente presidencial al programa radial Magik 9.

La actual crisis sociopolítica, que inició en 2016 cuando el actual mandatario ganó unas controversiales elecciones, se agudizó el pasado año en un intento gubernamental de incrementar sustancialmente los precios de los combustibles, y se radicalizó desde mediados de septiembre, con protestas casi a diario, y la paralización del país.

Sectores opositores aseguran que su solución pasa por la renuncia inmediata del jefe de Estado, y la instalación de un gobierno transitorio, mientras que Moïse evita hablar de dimisión, pese a la creciente presión popular.

En el ínterin, al menos dos millones de niños no pueden asistir a clases, muchas empresas cierran sus puertas o reducen personal, agoniza la industria turística, y aumenta la inseguridad alimentaria que ya golpea a casi tres millones de haitianos.

Este viernes, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas, denunció que al menos 42 personas murieron, 19 de ellas a manos de policías, y 86 resultaron heridas en la nueva oleada de protestas y abogó por un diálogo entre haitianos.

En un comunicado, también declaró estar profundamente preocupados por la prolongada crisis y por la ‘la capacidad de los haitianos para ejercer sus derechos fundamentales en materia de salud, alimentación, educación y otros’.

Mientras tanto, las calles continúan bloqueadas con barricadas de neumáticos y otros objetos, crece la inseguridad en Puerto Príncipe y ciudades provinciales, y expertos advierten que la compleja situación puede empeorar.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=317519&SEO=exsenador-de-haiti-aboga-por-un-arbitraje-entre-gobierno-y-oposicion
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«Libros, no armas»: las multitudinarias protestas en EE.UU. contra la violencia con armas de fuego en la jornada de #MarchForOurLives

Estados Unidos/26 de Marzo de 2018/BBC

Bajo el lema #MarchForOurLives, o Marcha por Nuestras Vidas, cientos de miles de personas participan este sábado en manifestaciones en Estados Unidos para exigir leyes más estrictas para el acceso civil a las armas.

Encabezadas principalmente por jóvenes estudiantes, las manifestaciones masivas se desarrollan en grandes ciudades como Washington D.C., Chicago, Nueva York, Los Ángeles, Seattle, Boston, Filadelfia y Houston.

Pero también había convocatorias a manifestaciones en más de 800 localidades, así como en ciudades de otros países como Londres, Ginebra, Sídney y Tokio.

Marcha en WashingtonDerechos de autor de la imagenAFP
Image captionLa manifestación en Washington D.C. fue la más concurrida de las que se realizaron en todo Estados Unidos.

La convocatoria llega después de que en febrero un adolescente mató a 17 personas en una escuela de Parkland, Florida, hecho que se suma a otros casos de tiroteo masivos que han dejado cientos de víctimas en los últimos años en EE.UU.

Emma Gonzalez, una líder del movimiento estudiantil surgido tras el tiroteo de Parkland, protagonizó uno de los momentos más conmovedores al pronunciar su discurso en el escenario principal de la marcha en Washington D.C.

Primero nombró a cada una de las 17 víctimas mortales y a continuación se mantuvo varios minutos ante el micrófono, en silencio. Algunos pensaron que necesitaba apoyo y le gritaban «¡Estamos contigo, Emma!».

Pero Gonzalez rompió el silencio y dijo: «Desde que aparecí aquí han pasado 6 minutos y 20 segundos», el mismo tiempo que el atacante de Parkland se tomó para disparar a los estudiantes.

«Luchen por sus vidas antes de que sea el trabajo de alguien más», concluyó su discurso, el cual fue ovacionado por la multitud.

Emma Gonzalez

Los manifestantes exigen que haya cambios en las leyes que hasta ahora permiten la compra de armas con relativa facilidad, así como la prohibición de la venta de rifles automáticos y mayores controles de seguridad en las escuelas.

En Washington D.C., el sitio de concentración más grande, los organizadores esperaban la participación de medio millón de personas. Imágenes aéreas mostraban grandes multitudes en el corazón de la capital de Estados Unidos.

Marcha en WashingtonDerechos de autor de la imagenAFP
Image captionLos organizadores esperaban medio millón de personas en la capital de Estados Unidos.

El problema divide a los estadounidenses.

El derecho a portar armas está protegido por la Segunda Enmienda de la Constitución. La influyente Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) tiene un gran peso sobre los legisladores de EE.UU. que han rechazado cambiar las leyes.

Manifestantes en WashingtonDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos manifestantes demandaban controles más estrictos en la venta de armas.
Una protesta en ChicagoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEn Chicago se desarrolló otra de las manifestaciones más numerosas de la jornada.

Alrededor del 69% de los estadounidenses cree que las leyes sobre armas de fuego deberían ser más estrictas, según una nueva encuesta de Associated Press y el Centro de Investigación de Asuntos Públicos,

En octubre de 2016, el 61% pensaba que deberían incrementarse los controles en la venta de armas.

Manifestantes en WashingtonDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionQué tan estrictas deben ser las leyes para el acceso a las armas es un tema que divide a los estadounidenses.

Este sábado, la Casa Blanca emitió una declaración reconociendo a los «muchos jóvenes estadounidenses valientes que ejercen sus derechos» como el de la manifestación.

«¡No más armas!»

El periodista Jon Sopel, de la BBC en Washington, relató que los manifestantes marcharon con fotografías de estudiantes y maestros asesinados en tiroteos escolares.

Coreaban consignas como «¡No más armas!» y «¡No más NRA!».

Hubo oradores, la mayoría líderes estudiantiles, que expresaban enérgicos llamados a los políticos para atender el problema de la violencia armada.

Una manifestante con un cartelDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image caption«2 cosas muy fáciles de comprar», decía el cartel de una manifestante con los dibujos de la sede del Congreso de EE.UU. y un rifle.

Mirando la foto de su novio Joaquín Oliver, una de las víctimas mortales de Florida, Victoria González dijo: «Era mi alma gemela».

El día de San Valentín, el 14 de febrero, comenzó como un gran día para ella: «Joaquín y yo intercambiamos regalos por la mañana y él me acompañó a clase. Estaba muy feliz».

Pero más tarde ese día recibió la noticia de que era una de las 17 personas asesinadas en la escuela Marjory Stoneman Douglas.

6 de las víctimas del tiroteo en Parkland
Image captionJoaquín Oliver (segundo de derecha a izquierda) fue una de las 17 víctimas mortales del tiroteo en Parkland, Florida.

«Estoy aquí hoy para que nadie tenga que enfrentar esto de nuevo», dijo a la BBC antes de la marcha.

«Me da mucha esperanza ver cuánta gente está aquí apoyándonos. Parece que todo el mundo está de nuestro lado», dijo.

«Momento decisivo»

Artistas como Ariana Grande, Miley Cyrus, Jennifer Hudson y Lin-Manuel Miranda, el hombre detrás del exitoso musical Hamilton, actuaban en un gran escenario.

Miley CyrusDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image caption«Nunca más», decía el cartel de Miley Cyrus, quien actuó en el escenario principal de #MarchForOurLives.

También hubo una manifestación en Parkland, donde ocurrió la matanza de febrero, en la que familiares de las víctimas hablaron ante una gran concurrencia.

En una manifestación en Houston, Texas, el alcalde Sylvester Turner calificó las protestas como un «momento decisivo en la historia« de Estados Unidos y anunció que se formará una comisión para buscar soluciones a la violencia armada a nivel local.

Paul McCartney en Nueva yorkDerechos de autor de la imagenAFP
Image captionEl músico británico Paul McCartney se manifestó en Nueva York y recordó que uno de sus amigos, John Lennon, murió por la violencia de las armas en esa ciudad.

La Casa Blanca informó que el gobierno está tomando medidas para abordar la violencia armada, incluida la prohibición de los «bump stocks», los adaptadores que permiten que un rifle haga descargas automáticas.

Además, el gobierno de Trump dijo que promulgará una ley para detener la violencia escolar, y que mejorará la seguridad en centros de estudio con la capacitación de estudiantes, personal educativo y la policía local.

Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-43529060

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Estados Unidos: Estudiantes y padres piden cambios significativos a Trump para que no haya un tiroteo más

Estados Unidos/24 de Febrero de 2018/Autora: Carolina Martín/El Mundo

Una semana después del tiroteo masivo en el instituto Marjory Stoneman Douglas de Parkland (Florida), en el que murieron 17 personas y 14 resultaron heridas, supervivientes, familiares y padres compartieron con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cómo vivieron la tragedia entonces y cómo se sienten hoy.

«Cumplí 18 años el día después [del tiroteo]. No entiendo porque aun puedo ir a una tienda y comprar un arma de guerra», decía Sam Zeif, que se encontraba en la segunda planta del instituto cuando Nikolas Cruz abrió fuego. En medio del pánico escribió mensajes a sus padres y a tres de sus hermanos para contar lo que estaba pasando con el temor de no volver a verles.

Contrariado y sin apenas poder contener las lágrimas, Zeif explicó que había perdido a su mejor amigo en el tiroteo y que no sabe cómo va a poder volver a poner un pie en el instituto. «¿Cómo es tan fácil comprar este tipo de armas y cómo no frenamos esto después de Columbine, después de Sandy Hook?, se preguntaba mirando a la izquierda, donde estaba sentada Nicole Hockley.

Ella perdió a uno de sus dos hijos en la masacre del colegio de primaria de Newton (Connecticut) en diciembre de 2012. Allí murieron 20 niños y seis profesores. «Estas muertes son evitables», decía recordando que han pasado más de cinco años desde que Adam Lanza le arrebató a su hijo Dylan, de 6 años, durante el tiroteo. «Considere a su propio hijo. No quiere ser yo. Ningún padre quiere y usted tiene la capacidad de hacer una diferencia y salvar vidas». Entre las medidas para hacer las aulas más seguras, Hockely mencionó la dotación de más fondos para la salud mental y programas de prevención.

Las peticiones a Trump para que introduzca cambios que hagan las escuelas seguras llovían de todos los rincones del salón de la Casa Blanca. Entre las más emotivas estuvo la de Andrew Pollack, que perdió a su hija en el tiroteo de Florida. Sin contener su rabia, se preguntaba por qué no puede pasar una botella de agua en el aeropuerto, pero si se puede ir a una escuela con un arma. «Protegemos aeropuertos, conciertos, estadios, embajadas, el departamento de Educación», repasó mostrando su malestar porque hasta en el ascensor del departamento había un guardia, pero no se protegen igual las escuelas.

Cuántas más tiene que haber atacadas y cuánto niños disparados, se preguntaba Pollack que llevó a la Casa Blanca la voz que le había sido arrebatada a su hija, para frenar estas masacres. «Estoy cabreado», dijo alzando la voz en la sala. Rodeado de sus tres hijos varones y puestos los cuatro en pie, aseguró que esto «se acaba aquí. No voy a descansar hasta que se arregle».

Pollack quiso dejar claro que no estaba hablando de más control de armas sino de la seguridad de los niños. Para los otros debates ya habrá tiempo. Uno de sus hijos, sin embargo, tomó el micrófono para defender que debería haber más armas en los colegios -en manos de personas autorizadas para llevarlas- para proteger a los estudiante.

Una solución con la que no pareció estar de acuerdo Mark Barden, que perdió a su hijo en Sandy Hook. «Los profesores tienen bastantes responsabilidades ahora como para tener la increíble responsabilidad de la fuerza letal de matar», señaló explicando que hablaba en nombre de él y su mujer, que trabaja como maestra.

Las diferencias en el debate sobre las armas se manifestaron en esta sesión organizada por el presidente. A diferencia de Pollack, el padre de Justin Gruber Cory, sí creía que había que hablar ya cambios legislativos. «Si no es lo suficientemente mayor para comprar una cerveza, no debería serlo para comprar un arma a los 18», dijo sentado junto a su hijo de 15 años, que sobrevivió al tiroteo de Florica. «Es una cuestión de sentido común», subrayó después de recordar que no es un tema político. «La gente está muriendo y tenemos que hacer algo para pararlo», apostilló.

Antes de que comenzasen las historias personales, el presidente insistió en que su Administración iba a ser muy «estricta con la revisión de antecedentes» a la hora de adquirir un arma y que iban a trabajar en el terreno de la salud mental.

Un mensaje que volvió a retomar casi al final de la sesión antes de asegurar que «encontremos una solución». En la casi hora y media que duró el encuentro, Trump apuntó que está viendo la opción de que haya profesores con «armas ocultas» en las escuelas, como una medida para frenar los tiroteos.

Fuente: http://www.elmundo.es/internacional/2018/02/22/5a8e0b64ca4741607f8b4580.html

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Un padre decepcionado con el sistema educativo en EE.UU. decide ‘recurrir a las armas’

04 de Febrero 2018/Fuente y Autor: actualidad

Un residente de Tampa (Estados Unidos) decidió educar en su casa a su hijos, a los que enseña a utilizar armas de fuego y a operar con bitcoines, entre otras cuestiones, informa el diario The Sun.

Decepcionado con el sistema educativo actual, Derrick Grace II tomó en 2016 la decisión de sacar a sus hijos de la escuela y comenzar a ejercer de tutor de ellos. Su currículo incluye operaciones con criptodivisas y el manejo de armas de fuego porque, en palabras del propio Grace, «la violencia puede ocurrir en cualquier lugar y en cualquier momento».

Grace, que tuvo numerosos problemas con la justicia durante su juventud, ha enseñado a sus hijos Derrick y Derrica, de 11 y 8 años de edad, respectivamente, a cargar armas con los ojos cerrados. Los pequeños, además, son capaces de hacerlo mientras responden correctamente a las preguntas que les formula su padre.

«Para mí el colegio no es más que una guardería», afirma Grace. «Pienso que [el sistema educativo estatal] debilita el progreso mental de nuestros hijos, así que creo que es necesario que nos encarguemos por nuestra cuenta», asevera.

Tras perder su trabajo como operador en 2012, Grace pasó a convertirse en educador de gente joven. Desde entonces, ha participado en charlas y conferencias en escuelas y centros de menores de todo el país. Asegura que su principal objetivo es que sus hijos «sean independientes» porque, desde su punto de vista, es injusto enseñar a los niños a depender de sus padres hasta que cumplen 16 años y, posteriormente, «obligarles a depender de desconocidos hasta que tienen 70».

Fuente de la noticia:. https://actualidad.rt.com/viral/261129-eeuu-padre-hijos-escuela-armas-ojos-cerrados

Fuente de la imagen: https://cdni.rt.com/actualidad/public_images/2018.01/article/5a6bf0dc08f3d9ce7a8b

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