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Pandemia agrava brechas educativas en EEUU

El secretario de Educación de Estados Unidos, Miguel Cardona, dijo hoy que la pandemia empeoró las disparidades educativas entre los estudiantes y consideró al aprendizaje presencial como única vía para cerrar esa brecha.
En una entrevista para The New York Times Magazine, el funcionario especificó que el número de estudiantes negros y mestizos que acceden a la educación presencial es muy inferior al registrado a finales del pasado curso escolar.

Aunque la disparidad existía antes de la Covid-19, desde marzo del 2020 se amplió para muchos estudiantes, alertó Cardona y resaltó que los alumnos deben volver a las aulas cuanto antes, pues es donde mejor aprenden.

La administración del presidente Joe Biden tiene una estrategia para el retorno a clases presenciales que consiste en apoyar a los educadores, directores de escuelas, padres, familias y las comunidades, añadió sin dar más detalles.

La alerta ocurre en medio de la reapertura de las escuelas en gran parte del país, y los crecientes temores a la variante delta del virus, cuya contagiosidad tiene en jaque a los sistemas de salud de varios estados.

Las declaraciones del titular coinciden con los resultados de un informe publicado en junio por la Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Educación.

De acuerdo con la investigación, la pandemia ‘profundiza las brechas en las oportunidades educativas en las aulas y campus de nuestra nación, las que recaen desproporcionadamente en los alumnos con mayores necesidades educativas y menores oportunidades’.

Otro estudio del Departamento de Educación Superior de Colorado reveló que las mayores brechas educativas en Estados Unidos persisten entre blancos y latinos.

En la actualidad, el número de latinos con estudios universitarios es de un 30 por ciento inferior al de los blancos, cuyos ingresos son hasta el 50 porciento superiores, según la pesquisa.

La pandemia también golpea con más fuerza a las comunidades marginadas, lo cual corroboran datos acerca de que la Covid-19 afecta desproporcionadamente a los grupos de afroamericanos, hispanos/latinos, asiáticos, nativos de Hawái y otros isleños del Pacífico.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=474226&SEO=pandemia-agrava-brechas-educativas-en-eeuu
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Interrupción del año escolar: ¿Cuáles son sus causas y cómo afecta a los estudiantes? Perú

América del Sur/Perú/28-05-2021/Autor(a) y Fuente: rpp.pe

La interrupción escolar afecta en mayor medida a estudiantes de zonas rurales, a quienes hablan lenguas originarias y a niñas y adolescentes mujeres. Algunas razones detrás del abandono son los problemas económicos, familiares y el embarazo adolescente.

La educación es un eje pendiente de cara al Bicentenario y uno de sus puntos débiles es el que se refiere a la interrupción escolar. Aunque en el Perú la tasa de deserción escolar mostraba una tendencia a la baja en los últimos años; con la pandemia, las cifras han aumentado en ciertos niveles educativos.

Según cifras del Ministerio de Educación, se calcula que unos 300 000 estudiantes dejaron de ir al colegio en 2020. En el periodo interanual de 2018-2019 a 2019-2020, las cifras de deserción escolar aumentaron en inicial de 2,2% a 4,4% y en primaria de 1,3% a 2,1%. Por su parte, en secundaria la cifra se redujo de 3,5% a 2,9%. En el mismo periodo, la deserción de los servicios privados aumentó en primaria de 1.2% a 3.1% y en secundaria de 2% a 2.8%.

La interrupción escolar —también conocida como deserción escolar— afecta en mayor medida a estudiantes de zonas rurales, a aquellos que hablan lenguas originarias y a niñas y adolescentes mujeres. El Banco Mundial subraya que, “en los países con ingresos bajos, menos de dos tercios de las niñas termina la escuela primaria y solo 1 de cada 3 completa el primer ciclo de la escuela secundaria”.

El ministro de educación Ricardo Cuenca, ya ha mencionado que la interrupción en las áreas rurales es un problema recurrente en nuestro sistema educativo y que sus indicadores duplican los de zonas urbanas. Asimismo, ha resaltado que, aunque se acostumbra a usar la palabra “deserción” o “abandono”, en realidad lo correcto sería llamarlo “interrupción de estudios”, ya que “la responsabilidad no es solo de los estudiantes y además porque siempre estará abierta la posibilidad de retomar los estudios”.

Los principales motivos por los que los escolares abandonan la educación básica regular son los problemas económicos, familiares y la falta de interés.
Los principales motivos por los que los escolares abandonan la educación básica regular son los problemas económicos, familiares y la falta de interés. | Fuente: Shutterstock

¿Por qué razones los escolares abandonan los estudios?

Datos de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO), al segundo trimestre de 2020, indican que los principales motivos por los que los escolares abandonan la educación básica regular son los problemas económicos (75.2%), los problemas familiares (12.3%) y la falta de interés (4%). En el caso de los escolares de secundaria, un factor adicional es la necesidad de trabajar.

De acuerdo con Quentin Wodon, economista del sector educación del Banco Mundial, en el caso de las niñas y adolescentes mujeres, algunas razones por las que no pueden acabar la escuela, además del aspecto económico, son el matrimonio precoz, el embarazo adolescente y el escaso aprendizaje en las clases. Asimismo, resalta que “las normas sociales y los roles de género afectan también la capacidad de las niñas de permanecer en la escuela”.

Sumado a esto, hay que tener en cuenta los problemas de conectividad a Internet, la falta de equipos para el acceso, así como la carencia de TV y radio a nivel nacional; sobre todo en el contexto actual en el que la estrategia Aprendo en Casa se da principalmente por estos medios. Aunque se pretende que con ella la educación a distancia sea una realidad para que ningún estudiante pierda el año escolar, esto no necesariamente se cumple por la falta de recursos.

El documento “Predictores de la deserción escolar en el Perú” publicado por GRADE en julio de 2020, explica que las características de los estudiantes que han abandonado la escuela o que están en riesgo de hacerlo son “haber repetido de grado una o más veces, estar en situación de pobreza o pobreza extrema, mostrar bajo rendimiento educativo y pertenecer a un grupo indígena”. De igual manera, explica que, si un mismo estudiante cumple más de una de estas características, tiene mayor riesgo de dejar la educación básica.

Algunas consecuencias de interrumpir los estudios son el incremento de los niveles de pobreza y una mayor probabilidad de que los escolares sufran el trabajo infantil.
Algunas consecuencias de interrumpir los estudios son el incremento de los niveles de pobreza y una mayor probabilidad de que los escolares sufran el trabajo infantil. | Fuente: Shutterstock

Estudios interrumpidos: ¿Cómo afecta a los estudiantes?

Interrumpir los estudios tiene consecuencias negativas para los estudiantes. Por un lado, se incrementan los niveles de pobreza y existe una mayor probabilidad de que los escolares sufran el trabajo infantil. Julián Suárez, vicepresidente de Desarrollo Sostenible del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) señala que los estudiantes que abandonan la escuela suelen pasar más tiempo desempleados y son más propensos a conseguir empleos informales a futuro, sin derechos ni beneficios laborales y con ingresos mínimos.

Asimismo, tienen menos herramientas para los desafíos que aparecen durante y después de su educación. Según el estudio de GRADE, mientras más temprano se produce el abandono escolar, mayor efecto se observa en las habilidades a los 19 años. De igual forma, la interrupción escolar eleva el riesgo de embarazo adolescente y hace que los niños, niñas y adolescentes sean más propensos a sufrir violencia, incluso en la vida adulta.

Avances para frenar la interrupción de estudios escolares

Aunque las cifras se han tornado negativas por motivo de la pandemia, sobre todo para inicial y primaria, también se han dado buenas noticias. El Minedu señala que la deserción escolar en Lima Metropolitana se redujo a la mitad en el año 2020, ya que se pudo lograr un retorno de 52.8% en las instituciones educativas con mayores índices de interrupción de los estudios, así como el regreso de cerca de 39 000 estudiantes a la Educación Básica Regular.

Por parte del Gobierno, se han puesto en marcha diversas estrategias como la iniciativa “La educación no para”, de la Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana (DRELM), que, con un equipo de voluntarios, logró el acercamiento a los estudiantes y sus familias para evitar la interrupción de los estudios.

Por su parte, el Minedu ha implementado “Alerta Escuela”, una herramienta para los directores de instituciones educativas, a la que pueden acceder a través de la página web del Sistema de Apoyo a la Gestión de la Institución Educativa (SIAGIE). Esta muestra el riesgo de interrupción de estudios de cada estudiante según su sección y grado diferenciándolos con tres colores: verde (bajo riesgo), amarillo (riesgo medio) y naranja (alto riesgo). Así, se puede identificar a estudiantes con más riesgo de dejar la escuela y establecer estrategias junto con los docentes.

Se debe trabajar para reducir las brechas geográficas, socioeconómicas, en lengua materna y de género en la educación.
Se debe trabajar para reducir las brechas geográficas, socioeconómicas, en lengua materna y de género en la educación. | Fuente: El Peruano

Desafíos pendientes para reducir las tasas de interrupción escolar

Las “Propuestas del Bicentenario – Educación” de Videnza Consultores, explican y desarrollan diversos desafíos de la educación peruana. Entre ellos, resaltan que se debe trabajar para reducir las brechas geográficas, socioeconómicas, en lengua materna y de género, así como por la conclusión oportuna en la educación básica. Otro punto pendiente es mejorar el acceso a Internet y a dispositivos de conexión a nivel nacional.

Por su parte, el estudio de GRADE hace hincapié en que se debe identificar a los estudiantes que estén en riesgo de abandonar los estudios o que ya lo han hecho, así como a sus familias, con el fin de trabajar con ellos. Además, los programas a implementar deberían considerar las aspiraciones educativas de los mismos, por lo que pueden funcionar campañas que resalten las ventajas futuras de culminar la educación básica. Finalmente, subraya que se debe considerar que cada estudiante que abandona la escuela presenta una historia única que debe ser comprendida y atendida.

La interrupción escolar no solo afecta al estudiante, sino también a toda su familia. Es urgente crear estrategias que tomen en cuenta las necesidades particulares de cada estudiante y que brinden el seguimiento y apoyo necesario para que todos los peruanos y peruanas puedan acceder a educación de calidad y culminar sus estudios básicos de forma oportuna. “Integración al Bicentenario: Construyamos un país mejor”, es organizado por RPP con el apoyo de Enel y Movistar.

Fuente e Imagen: https://rpp.pe/campanas/valor-compartido/interrupcion-del-ano-escolar-cuales-son-sus-causas-y-como-afecta-a-los-estudiantes-desercion-escolar-brecha-educativa-noticia-1338709

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Elecciones 2021: ¿Es posible destinar 10% del PBI tanto a salud como a educación en 5 años? Expertos analizan propuesta de Pedro Castillo

Hugo Ñopo, investigador principal de Grade, y Flor de María Philipps, directora del MBA en Salud de la UPC, detallan los problemas de la propuesta y lo que se requiere en ambos sectores para cerrar las brechas existentes.

El profesor Pedro Castillo, candidato presidencial del partido Perú Libre, enfatizó durante el debate presidencial en Chota, Cajamarca, su propuesta de destinar no menos del 10% del producto bruto interno (PBI) tanto al sector de educación como al de salud; una meta ambiciosa, sin duda, para un país que actualmente invierte la tercera parte de dicho porcentaje en ambos sectores.

El planteamiento que realizó Castillo para aumentar el presupuesto del sector educación en base a un porcentaje fijo del PBI no es nuevo: se encuentra en el plan de gobierno de Perú Libre y también fue reiterado por el candidato durante la segunda fecha del debate presidencial organizado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) el mes de marzo pasado.

Pero la propuesta, a pesar de sus buenas intenciones, no sería completamente posible, de acuerdo a los especialistas consultados por El Comercio. De hecho, para Hugo Ñopo, investigador principal de Grade, aumentar el gasto en el sector educación a no menos del 10% del PBI en cinco años sería inviable.

No hay manera de saltar de alrededor de 3,8% del PBI que estamos [invirtiendo] ahora [en educación] a 10% del PBI en tan solo cinco años, y son varias las razones: primero, ¿a qué sector le quitarías? Va a ser muy difícil decidirlo. Segundo, si no le quitas a ningún sector entonces debes recaudar más, dificilísimo también; y tercero, ¿el sector mismo está listo para casi que triplicar su operatividad en tan solo cinco años? No creo”, comenta Ñopo.

(Foto: Minedu)
(Foto: Minedu)

El investigador remarca que invertir más en educación es, de todas maneras, la ruta correcta y necesaria. Sin embargo, considera que tener como meta un porcentaje específico del PBI no es la mejor forma de medir dicha inversión o garantizar que sea buena.

Hay otras métricas. Una que importa es la de cuánto se invierte por estudiante por año, y ahí también estamos rezagados. Estamos en US$1.100 por estudiante por año. Es la mitad o la tercera parte de lo que invierten otros países en América Latina. Pero más allá del gigantesco rezago que tenemos, ¿es posible duplicar o triplicar la inversión en cinco años? lamentablemente no”, señala.

Ñopo considera que el camino a seguir es fijar una ruta para el largo plazo, de cara a los siguientes 10, 15 o 20 años, para poder invertir más y mejor de forma progresiva. “Obviamente las prioridades cambiarán con el tiempo. Las necesidades del mundo educativo van a variar mucho más rápido en los años que vienen”, indica.

Del mismo modo, el investigador critica la propuesta que realizó la candidata Fujimori con respecto a construir 3.000 colegios en el país para cerrar la brecha educativa. “¿Necesitas construir más? La candidata Fujimori se olvida que de acá a cinco años no necesariamente vas a tener más estudiantes, sino menos. Recordemos que nuestro bono demográfico ya terminó. Cada vez más, las madres tienen menos hijos. No necesitas construir más colegios, necesitas mejorar los existentes”, detalla.

Cabe resaltar que en su plan de gobierno, la candidata Keiko Fujimori también ha precisado que en un eventual gobierno suyo se destinaría un 6% del PBI al sector educación; una propuesta que, en la mirada de Ñopo, también sería inviable.

Además, importante apuntar que el presupuesto público para este año asciende a S/183.030 millones, que equivale al 23,7% del PBI del Perú. De este millonario presupuesto, los tres sectores que concentran la mayor participación en el son justamente educación (17,9%), salud (11,4%) y transporte (10,8%).

¿MÁS PORCENTAJE DEL PBI PARA SALUD?

Castillo remarcó la misma necesidad de destinar 10% del PBI al sector salud, en un contexto de la pandemia y de la necesidad de contar con una mejor red sanitaria pública. Flor de María Philipps, directora del MBA en Salud de la UPC, considera que la propuesta del candidato de Perú Libre no sería recomendable, y agrega que requeriría una serie de precisiones para tratar de ser implementada.

“Hace falta una precisión. No es lo mismo inyectarle al sector salud 10% [del PBI] en el primer año de gobierno que de manera gradual, y eso tiene que ver con el concepto de la capacidad de absorción de los recursos. Puedes asignarlos, pero en este caso el aparto productivo de salud no está en condiciones de ejecutar todo ese gasto. Eso se debe tener en cuenta previamente para luego considerar una cifra”, comenta la especialista.

Phillips opina que mencionar un 10% del PBI como gasto a destinar para el sector salud “es un número dicho al aire”, y apunta que el equivalente del gasto público en salud en la actualidad no llega al 3 puntos del PBI.

(Ilustración: Giovanni Tazza).
(Ilustración: Giovanni Tazza).

Asimismo, la experta añade que si se busca destinar más dinero en este momento al rubro también debe hacerse un balance sobre los sectores que van a “ceder” y ver disminuidos sus recursos para pasarlos a salud.

Es incompleta la propuesta, pero no es completamente inviable. El promedio latinoamericano está en alrededor del 7,5% de gasto del PBI en salud. Deberíamos llegar en algún momento a eso, pero no es de golpe”, puntualiza.

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La educación un año después del COVID-19, según UNICEF

El progreso en la educación a nivel mundial ha retrocedido debido al cierre de las escuelas y 168 millones de niños del mundo aún no han vuelto a las aulas tras un año de pandemia, indica el organismo.

Ha pasado ya un año desde que los centros educativos y formativos cerraron a nivel mundial debido a la pandemia. Aunque en algunos países las clases presenciales se han restablecido en la mayoría de las enseñanzas, como en España, las pérdidas de aprendizaje generadas por la crisis sanitaria y las desigualdades educativas amplificadas por esta persisten en el mundo, según indica UNICEF su reciente estudio COVID-19 and School Closures. One Year of Education Disruption.

De hecho, el Banco Mundial estima que el cierre de escuelas en todo el mundo podría generar pérdidas de al menos 10 billones de dólares en ingresos de por vida para esta generación, advierte UNICEF en el informe.

El organismo internacional recuerda que las escuelas de más de 168 millones de niños del planeta continúan cerradas por completo un año después del inicio de la pandemia debido a los confinamientos impuestos por el COVID-19. Además, uno de cada siete estudiantes en el mundo ha perdido más de tres cuartas partes de la educación presencial.

UNICEF afirma que dos terceras partes de los países donde los centros educativos y universitarios que permanecían total o parcialmente cerrados hasta el 2 de febrero de 2021 (fecha de los últimos datos analizados) se encuentran en América Latina y el Caribe.

En el caso de Europa occidental, casi la mitad de las escuelas se encuentran abiertas totalmente, frente al 27,4% que está parcialmente en funcionamiento de manera presencial, y el 18% que continúa sin ofrecer clases presenciales.

«El cierre de las escuelas tiene consecuencias desastrosas para la educación y el bienestar de los niños«, afirma UNICEF en un comunicado sobre su estudio, en el que también señala que el alumnado más vulnerable y el que no puede acceder a la educación a distancia tiene más probabilidades de no regresar nunca a su centro educativo.

Por ello, el organismo aboga por que los gobiernos hagan todo lo posible para que los niños de todo el planeta puedan asistir a la escuela de forma presencial. «No debemos escatimar esfuerzos para mantener las escuelas abiertas o darles prioridad en los planes de apertura», ha señalado por su parte Henrietta Fore, directora ejecutiva de UNICEF.

7 efectos de la pandemia sobre la educación a nivel mundial

educación online durante la pandemia

En general, el progreso en la educación y en otros indicadores importantes de la infancia ha retrocedido un año después del comienzo de la pandemia, asegura en un comunicado la directora ejecutiva de UNICEF. El estudio del organismo resalta algunas consecuencias y datos clave de la pandemia sobre la educación en el mundo:

1.  Las escuelas han estado cerradas por completo durante un promedio de 95 días a nivel mundial entre el 11 de marzo de 2020 y el 2 de febrero de 2021, lo que supone aproximadamente la mitad del tiempo destinado a la enseñanza-aprendizaje en el aula.

2. Los países de la región de América Latina y el Caribe han sido los más perjudicados por la pandemia a nivel educativo con 158 días de cierre de promedio, seguidos por países del sur de Asia con 146 días. Los países de la región de África oriental y meridional fueron los terceros más afectados con un promedio de 101 días.

4. A nivel mundial, 214 millones de estudiantes de Educación Infantil a Secundaria en 23 países han perdido al menos tres cuartas partes del tiempo de enseñanza-aprendizaje en la escuela desde marzo de 2020.

5. De estos 214 millones de estudiantes, 168 millones en 14 países han perdido casi todo el tiempo de enseñanza-aprendizaje en el aula debido al cierre de los centros educativos.

6. Los países que han prolongado el cierre de escuelas son en general aquellos en los que los niños tienen dificultades para acceder a internet desde su hogar. De hecho, solo uno de cada tres estudiantes en edad escolar ha podido acceder a la educación a distancia durante el cierre de su centro educativo a nivel mundial.

7. Poco más de la mitad de los países ha abierto por completo las escuelas (53%), pero el 13% a nivel mundial continuaba con sus centros educativos completamente cerrados al 2 de febrero de 2021, la fecha más reciente en la que hay datos disponibles.

El aprendizaje de la juventud española, perjudicado por el COVID-19

jóvenes afectados a nivel educativo por la pandemia

A un año de la aparición del COVID-19, el aprendizaje de la juventud española se ha visto afectado por el virus: un 60% de las personas de 15 a 29 años considera que su aprovechamiento del curso académico se ha visto significativamente perjudicado, según el informe Juventud en España 2020, publicado recientemente por el Instituto de la Juventud, Injuve.

Asimismo, el 11,2% de los y las jóvenes que ha participado en la investigación afirma haber aprendido menos de la mitad en el confinamiento que en un curso normal, «lo que profundiza la brecha educativa», afirma el estudio.

Por otro lado, la mitad de los y las jóvenes aseguran que el acompañamiento y supervisión de los docentes en la enseñanza-aprendizaje presencial es mejor que en la modalidad online. En consecuencia, 8 de cada 10 prefiere la educación presencial.

Fuente: https://www.educaweb.com/noticia/2021/03/16/educacion-ano-despues-covid-19-segun-unicef-19484/

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A Grecia no le ha pillado la vuelta al cole con los deberes sin hacer

 Grecia no le ha pillado la vuelta al cole con los deberes sin hacer

Pese a la dificultad que presenta esta situación sin precedentes, donde no hay recetas perfectas y sí 10 años de recortes, sigue siendo un inesperado modelo a seguir para otros países

Alrededor de un millón trescientos mil alumnos se preparan para la vuelta al cole en Grecia a partir del 14 de septiembre. Grecia fue uno de los últimos países en la Unión Europea en ser golpeado por el coronavirus. Con una sanidad pública débil, que ha ido sufriendo innumerables recortes, y medidas de austeridad impuestas durante más de diez años de crisis económica, la rápida respuesta del primer ministro griego y líder del partido conservador Nueva Democracia, Kyriakos Mitsotakis, fue crucial en mantener bajo control la pandemia. El nuevo año escolar vendrá marcado por la pandemia y las diversas medidas sanitarias que el Gobierno impondrá para prevenir la propagación del virus en los colegios. Y en esto Grecia, pese a la dificultad que presenta una situación sin precedentes donde no hay recetas perfectas, sigue siendo un inesperado modelo a seguir para otros países.

La rápida intervención, el cumplimiento de las medidas por parte de la población y la confianza de los griegos en el especialista en enfermedades infecciosas de la Escuela de Medicina de Atenas, Sotiris Tsiodras, que explicó las decisiones del Ejecutivo en términos científicos pero a la vez comprensibles para todos; hicieron que Grecia registrase uno de los números más bajos de contagios y muertes por covid-19 por habitantes en todo el continente.

El cierre de los colegios y universidades fue una de las primeras medidas tomadas por el Gobierno, con apenas 89 casos confirmados y una muerte por coronavirus en toda Grecia. Era el 11 de marzo, el mismo día que Madrid, pero para entonces España ya tenía 1.695 casos y 35 fallecidos. Cuatro días después se anunciaba el cierre de cafeterías, centros comerciales, instalaciones deportivas y otros lugares públicos como museos, recintos arqueológicos e iglesias.

«La pandemia cambió nuestras vidas en unos pocos días creando una realidad diferente que nos llevó a la educación a distancia», afirma Eleni Siderou, profesora en el Colegio Público de Educación Primaria 12 de Spata. «Han sido muchas las dificultades para profesores y alumnos ya que no existía preparación previa para una enseñanza de este tipo (no hubo una formación inicial, los equipos técnicos eran insuficientes y las competencias digitales por parte de los docentes eran mínimas)». Pero todas las dificultades se superaron «en cierta medida con la cooperación y el apoyo de nuestro grupo de trabajo escolar».

Reapertura paulatina

El 29 de abril, tras un mes y medio de encierro y una básica enseñanza ‘online’, la ministra de Educación y Asuntos Religiosos, Niki Kerameos, anunciaba la inesperada determinación de abrir paulatinamente todos los centros de educación intermedia y secundaria con un sistema de turnos y edades; asombró tanto a los ciudadanos como a la comunidad científica nacional. Grecia daba un paso hacia una normalidad insólita.

Con 2.716 contagios y 151 muertos por coronavirus en todo el país a fecha de 11 de mayo, los alumnos volvían a las aulas escalonadamente. El retorno se llevó a cabo en grupos de 15 alumnos como máximo y con rotaciones, dando como resultado que los estudiantes fueran a clase durante días alternativos. La distancia de 1,5 metros se impuso en las aulas mientras que el uso de la mascarilla era opcional. Los últimos en incorporarse a la «nueva normalidad escolar» fueron los más pequeños (infantil y primaria), cuyos centros abrieron el 1 de junio. El debate estaba servido a las puertas de los centros escolares de toda Grecia ya que para muchos la reapertura de las aulas en estas condiciones era una especie experimento para lo que estaba por llegar a partir de septiembre.

«La apertura en junio con la mitad de los alumnos en las clases fue un alivio para todos nosotros», reconoce Eleni Siderou.

Desinfección de un instituto en Atenas el 4 de mayo. (EFE)

Muchos progenitores que habían tenido que combinar el teletrabajo con el cuidado de sus hijos observaron esta vuelta al cole por turnos con cierto alivio. «Menos es nada» decía repetidamente Agapi, madre de un niño de primero del Colegio Público de Educación Primaria 1 de Glyfada, un municipio situado en la costa sur de Atenas, y en el que el número de alumnos en las dos clases de primero con las que cuenta rondó los siete por aula y día. Algunos padres, sobre todo aquellos que convivían con familiares con factor de riesgo, habían decidido no enviar a sus hijos a clase.

Un Gobierno bien considerado

Grecia ha sido uno de los países que mejor ha manejado la crisis del coronavirus en Europa y buena parte de la opinión pública del país considera que el primer ministro y su equipo han demostrado su intención de poner por encima de todo coste político o financiero la salud pública. Para Xrisa, madre de dos niñas del Colegio de Educación Primaria 3 de Glyfada «el Gobierno actuó de manera correcta frente a la pandemia tomando las medidas oportunas y necesarias para protegernos tanto como fuera posible».

Las medidas decretadas en marzo por el ejecutivo consiguieron evitar el desastre y mantener el número de casos de covid-19 en Grecia realmente bajo. A pesar de todo, algunos ciudadanos opinan que la apertura de las fronteras al turismo, uno de los principales motores de la economía nacional y gran creador de empleo, junto con el relajamiento a la hora de cumplir los protocolos de seguridad durante el verano provocaron que durante el mes de agosto se duplicaran los casos.

Muchos progenitores que habían tenido que combinar el teletrabajo con el cuidado de sus hijos observaron esta vuelta al cole por turnos con cierto alivio. «Menos es nada» decía repetidamente Agapi, madre de un niño de primero del Colegio Público de Educación Primaria 1 de Glyfada, un municipio situado en la costa sur de Atenas, y en el que el número de alumnos en las dos clases de primero con las que cuenta rondó los siete por aula y día. Algunos padres, sobre todo aquellos que convivían con familiares con factor de riesgo, habían decidido no enviar a sus hijos a clase.

Un Gobierno bien considerado

Grecia ha sido uno de los países que mejor ha manejado la crisis del coronavirus en Europa y buena parte de la opinión pública del país considera que el primer ministro y su equipo han demostrado su intención de poner por encima de todo coste político o financiero la salud pública. Para Xrisa, madre de dos niñas del Colegio de Educación Primaria 3 de Glyfada «el Gobierno actuó de manera correcta frente a la pandemia tomando las medidas oportunas y necesarias para protegernos tanto como fuera posible».

Las medidas decretadas en marzo por el ejecutivo consiguieron evitar el desastre y mantener el número de casos de covid-19 en Grecia realmente bajo. A pesar de todo, algunos ciudadanos opinan que la apertura de las fronteras al turismo, uno de los principales motores de la economía nacional y gran creador de empleo, junto con el relajamiento a la hora de cumplir los protocolos de seguridad durante el verano provocaron que durante el mes de agosto se duplicaran los casos.

Las medidas tomadas por el Gobierno en un principio fueron las adecuadas», afirma Zeta, vecina del barrio ateniense de Nea Smirni y madre de una niña de ocho años. «Cerrar lugares públicos como colegios, iglesias y centros deportivos fue lo apropiado ya que no podían estar seguros de la responsabilidad de cada uno. Sin embargo, después lo han dejado un poco a la suerte». Zeta cree que Grecia no debió abrir las fronteras al turismo ya que «con los vuelos desde el extranjero y los pocos controles que se realizaron a los viajeros que llegaban, comenzaron los problemas».

A pesar de todo, los números de contagios y muertes por covid-19 en el país heleno siguen siendo de los más bajos del continente europeo (a fecha de 1 de septiembre, Grecia cuenta con un total de 10.317 contagiados y 266 muertes desde el inicio de la pandemia).

Mascarillas obligatorias desde infantil

El aumento de los casos durante el mes de agosto ha sido el motivo por el que los colegios abrirán sus puertas el 14 de septiembre y no el 7 tal y como se había anunciado en junio. El motivo, según declaró el portavoz del Gobierno, Stelios Petsas, es el de contar con el tiempo suficiente para el retorno de las familias de las vacaciones de verano y limitar los movimientos de los ciudadanos asintomáticos.

El nuevo curso escolar comenzará entre unos alumnos felices por reencontrarse con sus compañeros y el protocolo sanitario dictado por las autoridades del país para evitar que el virus se extienda en las aulas.

El Gobierno de Mitsotakis destinará 6,1 millones de euros para la compra de mascarillas que se repartirán entre alumnos y docentes de centros públicos y privados de todo el país. La ministra de Educación anunció que durante las primeras jornadas escolares los alumnos contarán con la presencia de médicos que les informarán sobre las diversas medidas de prevención y el uso correcto de la mascarilla para convivir con la pandemia en condiciones seguras. También se proporcionará gel antiséptico a todos los centros de enseñanza y se limpiarán las instalaciones con regularidad para evitar que se propague el virus entre los estudiantes.

Entre las medidas preventivas contra el coronavirus anunciadas por Kerameos se encuentra el uso obligatorio de mascarillas para profesores y alumnos desde educación infantil y primaria. Una medida que no ha sido bien recibida por grupos progenitores que han expresado su preocupación ante la posibilidad de que los más pequeños se vean perjudicados por llevar la mascarilla durante tanto tiempo.

«Los niños menores de 11 años son demasiado pequeños para llevar la mascarilla de forma eficaz», afirma Xrisa, «no pueden ser efectivas en edades tan tempranas. Además será muy difícil para ellos».

Un aula de primaria en una escuela de Atenas. (EFE)

A pesar de la dificultad, Zeta se muestra completamente a favor de la mascarilla. «Tal y como protege a los mayores protege a los pequeños. Es muy difícil que los niños mantengan la distancia de seguridad por lo que es mejor que la lleven». Ante la pregunta de si no cree que va a ser muy difícil para los más pequeños mantener la mascarilla durante tanto tiempo Zeta afirma que «seguro que va a ser difícil, pero contamos con magníficos educadores por lo que estoy segura de que lo conseguirán».

Para Eleftherna Katerina Basi, profesora de geografía y química en el Colegio Público de Educación Intermedia 4 de Glyfada y madre de dos niños en primaria «va a ser incómodo, pero no se puede hacer otra cosa cuando se cuenta con 27 alumnos por clase. Esta vez no se acudirá al colegio por turnos tal y como se hizo en mayo porque la economía del país no puede permitirse conceder más permisos remunerados a los padres para que se queden dos o tres días a la semana al cuidado de sus hijos».

Eleni Siderou opina que «el inicio del nuevo curso escolar con todos los alumnos a la vez será precario para el cumplimiento de las medidas de protección necesarias» y aunque para Stelios Vasileiadis, ex teniente de alcalde del municipio Egaleo y padre de dos hijos, «las mascarillas son esenciales» también cree que «tanto en educación infantil como en los primeros cursos de educación primaría podrían funcionar mejor otro tipo de medidas. Se podría reducir el número de niños por clase, reemplazar los pupitres para dos alumnos por pupitres individuales o incrementar el número de aulas».

Brecha educativa

El objetivo de todas estas medidas será eludir a toda costa que los alumnos vuelvan a sufrir las consecuencias educativas que acarrearía un nuevo cierre de las aulas, aunque, tal y como confirmó Kerameos, en caso de que se identificase un caso el colegio se cerrará inmediatamente y se procederá a impartir clases ‘online’ para sus alumnos tal y como ya sucediera durante el confinamiento.

Sin embargo, Stelios Vasileiadis sostiene que el aprendizaje ‘online’ no puede sustituir al presencial y que esta medida no haría más que empeorar las cosas generando desigualdades entre alumnos. «El cierre de los colegios fue bienvenido en marzo, pero muchos niños de clases sociales vulnerables no tuvieron acceso a la educación a distancia por lo que se abrió una brecha entre estudiantes privilegiados y desfavorecidos».

Las autoridades educativas encabezadas por la ministra de educación, Niki Kerameos, afirman que todo está preparado para la vuelta al cole. Los libros ya están en los centros educativos (en Grecia todos los estudiantes de enseñanza pública desde primaria hasta la universidad reciben los libros de texto de forma gratuita siendo el Ministerio de educación el que se encarga de hacer frente del pago a las editoriales) y muchos de los protocolos de seguridad como que los alumnos salgan al recreo a horas diferentes para evitar la concentración masiva en los patios ya se llevaron a cabo con éxito durante los meses de mayo y junio.

Fuente de la Información: https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2020-09-06/grecia-modelo-vuelta-al-cole-coronavirus_2733247/

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Pobreza, educación y tecnología

Por: Elisabeth de Puig

Una pregunta difícil es la de saber cómo se desarrollarán las competencias de los alumnos de familias que “no saben de letras” o tienen una educación mínima, y que no podrán recurrir a tutores durante las horas de docencia virtual de las cuales no sabemos cuánto tiempo durarán.

Las nuevas autoridades educativas han tenido que afrentar rápidamente algo así como la cuadratura del círculo, o mejor dicho, la resolución de un problema sin soluciones satisfactorias para todos los involucrados.

El optimismo que ha generado en ciertos sectores el anuncio de la virtualización de la educación para el año escolar entrante, que permitiría cerrar la brecha digital existente en nuestro país, no logra esconder el miedo que sacude a otros frente a las modalidades reales de aplicación de un regreso a clase virtual en la situación actual.

Si bien existe la férrea voluntad política de lograr un cambio y la imperativa necesidad de buscar soluciones al inicio del año escolar, al igual que se está haciendo en los demás paises afectados por la pandemia, no deja de preocupar la aplicación de estas medidas en los hechos y sus implicaciones en la República Dominicana, donde las brechas social y educativa son ampliamente marcadas.

En las clases acomodadas, los hijos e hijas son inscritos en colegios privados que ya han experimentado la enseñanza virtual durante la cuarentena. Estas familias manejan computadoras, tabletas, IPads y Smart phones.

Según datos de la CEPAL, el 61% de los niños y niñas de estas familias tienen computadoras de escritorio, 57% computadoras portátiles y 56% tablets. Además, los hogares están equipados de Wifi y ofrecen suficiente espacio para que los alumnos y alumnas puedan aislarse comodamente para trabajar.

La encuesta Enhogar 2018 señala la relación positiva que hay entre el mayor nivel académico alcanzado por el jefe o jefa de hogar y el acceso a las TICs; sin embargo, son muchos los padres y madres que no tienen tiempo ni formación pedagógica para apoyar a sus hijos e hijas.

Para esos fines ya se están promoviendo ofertas de tutores a domicilio que proponen trabajar junto a los niños, para que estos puedan seguir las clases durante las horas que los padres estén fuera de casa trabajando, evitar conflictos intra familiares, asegurar la disciplina y lograr que los niños estudien realmente en línea frente a una pantalla.

Los problemas de la escolaridad virtual se plantean de otra manera y con diversos grados de intensidad en los sectores vulnerables, donde las nuevas tablets que entregarán a los niños escolarizados se afrentarán a varios obstáculos, entre ellos el hacinamiento, el ruido intenso y continuo, los ladronzuelos y las plagas.

Cuando más de 5 personas duermen en una pieza de 15m2, lo que suele ser a menudo la realidad que viven nuestros niños, niñas, adolescentes y sus familias, los espacios de vida no están bien delimitados y de la misma manera que la cafetera puede facilmente voltearse sobre un cuaderno podría hacerlo sobre la tablet.

Por otro lado, no hay escapatoria al ruido intenso y continuo del vecindario y esta maravilla de la tecnología se volverá rápidamente objeto de deseo, tanto del vecino como del hermano tecato que vendería su padre o su madre para comprar “piedra”.

Sin contar que muchas de estas familias conviven a menudo con roedores cuyos estragos, además de la leptopirosis, pueden sorprender a muchos, como se puede apreciar en este testimonio.

D…10 años Villas Agrícolas

(Llorando) No quiero ir a la escuela. Le tengo miedo a la maestra. Se va a quillar. Pero no es mi culpa… son los ratones. Comieron mi mochila y mi cuaderno de sociales se puso feo. No tiene borde. Va a decir que es un descuido.

Cuando mi papá estaba vivo y se emborrachaba mucho, se quedó dormido en el piso con comida y los ratones le mordieron los dedos. Mi mama le dijo de todo, pero hubo que llevarlo al hospital…

Una pregunta difícil es la de saber cómo se desarrollarán las competencias de los alumnos de familias que “no saben de letras” o tienen una educación mínima, y que no podrán recurrir a tutores durante las horas de docencia virtual de las cuales no sabemos cuánto tiempo durarán.

Con este sistema, impuesto por las circunstancias, nuestros niños y niñas estarán desprovistos de protección contra la violencia intrafamiliar muchas veces detectada por las psicólogas y trabajadores sociales de las escuelas y contra la violencia barrial, cuando los padres salgan a trabajar.   

Otra preocupación enunciada por diversos sectores es la de saber si habrá tiempo hasta el inicio de la docencia, el 2 de noviembre, para mejorar las infraestructuras digitales deficientes y las restricciones existentes a la conectividad en sectores rurales y urbanos marginados, tomando en cuenta que en los hogares de más bajos ingresos el 89% de los niños entre 5 y 12 años no están conectados al internet, según el informe especial de la CEPAL “Universalizar el acceso a las tecnologías digitales para enfrentar los efectos del COVID-19”.

Como lo confirma la CEPAL, según las condiciones socio económicas de las familias, las edades y el lugar de residencia, las diferencias entre las posibilidades que se ofrecen a nuestros alumnos y alumnas son muy amplias y deberán ser tomadas en cuenta con correctivos.

¿Qué hacer para que el año escolar 2020/21 no sea un año perdido para un amplio sector de la población en edad de ser escolarizada? ¿Qué hacer dentro del marco anunciado por el Ministerio de Educación para que por causa de pandemia no se refuerce aun más el sistema vigente de una educación a varias velocidades?

Algunas vías de solución podrían estar en la hibridación de sistemas, en el uso de estrategias innovadoras combinadas con estrategias más tradicionales como la utilización de la radio y la enseñanza a pequeños grupos. De lo que se trata es de no perder el lazo con los alumnos y alumnas, evitar la deserción escolar y el trabajo infantil, así como darles seguimiento a las familias cuyos niños y niñas están desprotegidos.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/pobreza-educacion-y-tecnologia-8856308.html

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Entrevista a Pressia Arifin-Cabo: “Los indicadores en educación y pobreza en México van a ser peores tras la pandemia”

Entrevista/06 Agosto 2020/Autora: Belén Hernández/elpais.com

Pressia Arifin-Cabo, representante adjunta de Unicef México, habla de los desafíos que afronta la infancia en el país latinoamericano, uno de los más castigados por la covid-19

Uno de los sismos más importantes que ha vivido México hasta ahora no ha sido provocado por un temblor de tierra. El coronavirus ha azotado al país latinoamericano y con 439.046 positivos y 47.746 muertos, hasta la fecha, lo ha convertido en el tercer país con más número de fallecidos por la covid-19 en todo el mundo. México, que vio cómo los primeros casos entraron por la capital por los barrios más acomodados, ahora se enfrenta a la cruda realidad de cómo el virus se está ensañando con las clases trabajadoras y las familias con menos recursos.

Sobre las consecuencias que sufrirá la infancia en México por la pandemia hablamos con Pressia Arifin-Cabo, representante adjunta de Unicef México, quien cuenta con más de 15 años de experiencia en gestión de programas de desarrollo y respuesta humanitaria en situaciones de conflicto y desastres. Fue la Especialista Regional de Emergencias para Unicef en Asia del Sur, donde trabajó en la respuesta tras el terremoto de Nepal en 2015 y en la crisis migratoria en Afganistán, en 2016. Esto nos respondía, al teléfono, el pasado 30 de julio.

Pregunta. México ha confirmado hoy —30 de julio— que ha sobrepasado los 45.000 muertos por la covid-19 y más de 400.000 positivos. ¿Cómo está viviendo la población esta situación?

Respuesta. Claramente se vive un problema de acceso a la salud pública y muchas personas que ni siquiera pueden acceder a la atención médica. Desde Unicef estamos muy preocupados por el impacto socioeconómico de la covid-19 en los niños, que parecen ser invisibles. Nadie habla del impacto mental, emocional que tendrán después de un año sin ir a la escuela. México tenía ya malos indicadores en educación y pobreza infantil y ahora con la covid-19 van a ser peores. En la encuesta a nivel nacional que realizamos el año pasado supimos que los hogares con ingresos reducidos en México son el 73,5%, mientras que los que no tienen hijos son el 57,9%. Además, el 48% de las familias del país están empleados en el sector informal, así que es fácil imaginar en qué situación se encuentran durante la cuarentena que no pueden salir ni trabajar. Solo tres de 10 hogares con niños reciben algún tipo de ayuda gubernamental,

P. Una amplía mayoría de la población mexicana vive de la economía formal y más de la mitad de los niños del país viven en situación de pobreza. A su vez, la ONU propone una renta básica temporal para 520 millones de latinoamericanos para frenar la pandemia, ¿qué supondría esto para las familias y sus hijos?

R. Es una buena medida y recomendación, pero va a depender de cada país y de su situación económica para poder implementarla. Lo que implicaría esta renta básica es que cada familia, independientemente de lo que ganen, van a poder comprar comida, medicinas y van a poder pagar su alquiler. Nos hemos dado cuenta a través de los sondeos que hacemos regularmente de que las familias se están adaptando a la pandemia a costa de dejar de pagar algunas obligaciones como la luz, el agua. También hacen frente a la situación suprimiendo las comidas diarias esenciales, o reduciendo las porciones. Al final están comprando comida más barata, y si se adaptan a las circunstancias de la covid-19 con estos métodos, podemos asegurar que van a empeorar las cifras de desnutrición infantil, particularmente las de sobrepeso y de obesidad, que ya sufren uno de cada tres niños en edad escolar en México. Esto es muy grave, porque según las estadísticas del número de niños que están afectados por el virus, los más vulnerables son aquellos afectados por esta dolencia.

P. De hecho, en junio se supo que en México la tasa de mortalidad infantil triplica a la de EE UU por la covid-19, y una de las causas era la obesidad…

R. Sí, esto es un problema muy grave en México y en Unicef estamos trabajando con el Gobierno para asegurar que hay medidas de prevención. Hemos conseguido que haya un etiquetado de los alimentos mucho más claro, y se está empezando a implementar, pero somos conscientes de que aún queda mucho trabajo por hacer.

P. En el informe anual de Unicef 2019 señalan que más del 63% de los niños han sufrido violencia en el hogar, ¿sospechan que esta cifra ha aumentado en la cuarentena?

R. Sí, claramente ha aumentado, aunque no tenemos aún cifras exactas, sabemos que las llamadas por violencia doméstica han crecido. El sondeo que hemos realizado durante la pandemia nos dice que los niños están sufriendo mucho estrés y el éste es uno de los indicadores que señalan que están viviendo violencia en sus hogares.

P. El 80% de los niños en sexto de primaria no han alcanzado los objetivos que se esperaban de ellos. Con el cierre de las escuelas esta situación se ha visto agravada ¿Hay ya medidas para parar esta brecha educativa?

R. Además de esta cifra anterior al covid-19, hemos averiguado que el 78,6% de los hogares con niños de edad escolar tuvieron dificultades para seguir la educación a distancia por falta de computadora o de Internet. Desde Unicef estamos trabajando junto a la Secretaría de Educación México para ver cómo se puede recuperar el aprendizaje que han perdido algunos niños. Estamos viendo cuáles son las alternativas para seguir estudiando, aunque resulta complicado. Sabemos que en el Estado de Chiapas ocho de cada 10 niños no tienen acceso a Internet. Estamos viendo como podemos ofrecer las llamadas low tech solution (soluciones de baja tecnología, en inglés) y así no solo dar cobertura educativa a quién tiene acceso a ella, sino especialmente a los que no.

P. En otros países se han puesto en marcha programas educativos a través de la radio o la televisión para hacer llegar este aprendizaje donde Internet no alcanza…

R. Sí, aunque estamos estudiando cómo de efectivo sería para la población en México. En un sondeo que realizamos a adolescentes nos arrojó datos de que la mayoría no escucha la radio, y la mayoría prefiere tener sus lecciones o su forma de comunicación con sus profesores sea por Whatsapp o Youtube o redes sociales, por lo que la radio es un medio muy marginal. Por otro lado, también tenemos que pensar si los docentes tienen acceso a estas herramientas. Hay personas en México que no pueden pagar el saldo de sus teléfonos para poder seguir comunicándose con sus alumnos y es un gran desafío.

P. ¿A qué otros retos se enfrenta la población mexicana ante la pandemia?

R. Antes de la pandemia, la inestabilidad económica también tenía consecuencias colaterales en la educación y en la violencia hacia la infancia. Ahora también nos preocupa mucho la inseguridad alimentaria, que ya existía y está muy presente en algunos hogares, pero con la covid-19, y según nuestro sondeo, uno de cada cuatro hogares con niños está afectado por falta de alimento. Unicef está trabajando en los cuatro Estados de México más vulnerables, entre ellos Tabasco, con el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) para distribuir cestas de comida, y que así las familias tengan acceso a una buena dieta. Desgraciadamente, y al mismo tiempo, ha habido un terremoto en Guajaca que ha afectado a 15.000 familias, y allí también estamos apoyando la crisis con esta medida.

Otro de los desafíos es el educativo. Para antes de la vuelta al colegio estamos capacitando y construyendo infraestructuras suficientes para que los niños puedan lavarse las manos en la escuela, algo clave en esta pandemia. En México, desafortunadamente, hay muchas que no las tienen. También estamos repartiendo insumos escolares para las familias que no tienen recursos.

P. Otro de los departamentos en los que Unicef da respuesta en el país es en el de niños migrantes que llegan a México, ¿cuál es la situación actual?

R. De momento el flujo es menor, al menos, de manera oficial. La preocupación es que se hace con los que llegan y tienen covid-19. Con o sin enfermedad, hay que determinar el interés superior del niño porque uno que tiene el virus y llega a México, no debería ser devuelto solo por eso y en esas circunstancias. Lo que estamos haciendo es sensibilizando, junto al Instituto Nacional de Inmigración, además de preparar los albergues con insumos de higiene, y monitorear constantemente su situación. Sus circunstancias son muy excepcionales y deberían tener acceso a una protección especial.

P. Una de las consecuencias de que se prolongue el cierre de las escuelas es que aumente el trabajo infantil, ¿este asunto es vital en México?

R. El trabajo infantil es una de las vías con las que las familias intentan sobrevivir en este tipo de situaciones. No podemos hablar aún de si ha aumentado o no la cifra oficial del trabajo infantil, pero sabemos que prolongar el tiempo en que un niño pasa fuera de la escuela lo hace más vulnerable para que trabaje de manera prematura para apoyar a la familia.

P. Unicef ha renovado el programa de 2020-2025 para dar cobertura humanitaria en México. Suponemos que la covid-19 ha cambiado las prioridades en este programa…

R. Fue una larga discusión de nuestro equipo porque no sabemos cuándo acabará la pandemia. Pero no es cuestión de cambiar prioridades, por qué los indicadores de antes en México no eran diferentes, solo van a empeorar. Vamos a tener los mismos problemas en nutrición, en educación, en inmigración, en violencia… En definitiva, nuestro planteamiento ahora es más cómo duplicar los esfuerzos y cómo jalar el retraso que van a sufrir muchos indicadores por esta pandemia.

P. ¿Ha crecido la solidaridad en México tras la pandemia?

R. No tenemos esa sensación. Es una de las peores situaciones que he visto, porque la pandemia ha afectado a todo el mundo y es difícil que la ayuda humanitaria se focalice en otros países. Si lo comparamos con el sismo que sufrimos en 2017, casi no hay ayuda ni apoyo del exterior, entre otras cosas, porque todo el mundo está sufriendo la misma crisis, así que tenemos que trabajar con lo poco que hay. Nuestra oficina está apoyada financieramente por el sector privado y las empresas están viviendo un momento muy delicado también. El impacto socioeconómico que viene tras la pandemia va a ser gigantesco.

Fuente e imagen tomadas de: https://elpais.com/elpais/2020/07/30/planeta_futuro/1596129163_367135.html

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