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14 frases que demuestran que Mafalda ya sabía lo importante que es la educación de los niños

Por: Pilar Fonseca
Periodista especializada en maternidad, infancia y crianza

Es y será siempre la niña más sabia de la historia de la humanidad y por supuesto, su padre tiene mucha culpa de ello. Hablamos de Mafalda y reunimos algunas de las frases más certeras sobre lo importante que es la educación de nuestros hijos e hijas.

Educar es uno de los actos más importantes en los que nos empeñamos como madres y padres, no siempre es fácil pero siempre es necesario para que nuestros hijos sean personas completas cuando lleguen a la edad adulta.

A veces es más fácil encontrar ejemplos e inspiración fuera de lo más habitual o convencional y en eso Mafalda era y es toda una experta.

Las frases que ponía Quino en su boca, en sus historias, sus aventuras y sus relaciones con sus amigos, siguen estando de total actualidad.

Hemos reunido estas frases relacionadas con la importancia de la educación por su potente fuerza inspiradora, por lo que dicen y por cómo lo dicen. Frases e ideas perfectas para comentar con nuestras hijas e hijos para conocer cómo las interpretan ellas y para explicarlas y entenderlas juntos.

¿Por qué importa la educación?

Tenemos claro que la educación es esencial para empoderar a las personas en cualquier época y en cualquier sociedad.

A través de la educación se promueve la igualdad, se estimula el crecimiento económico de un país o una región, se mejora en términos globales la salud en una población y además, se fomenta y promueve la cohesión social.

mafalda

La educación es un pilar fundamental para el progreso y el bienestar de cualquier sociedad. Mafalda lo tenía muy claro:

  • “La educación es la vacuna contra la violencia y la ignorancia”
  • “El problema de las mentes cerradas es que siempre tienen la boca abierta”
  • De tanto ahorrar en educación, nos hemos hecho millonarios en ignorancia.
  • ¡Orquestas! ¡Si en lugar de tropas el mundo estuviera lleno de orquestas sería una maravilla!
  • ¿No sería hermoso el mundo si las bibliotecas fuesen más importantes que los bancos?

Lo complicado que es educar bien

Aprender a educar es un proceso continuo y desafiante que implica una combinación de conocimientos, habilidades, intuición y experiencia y eso también lo sabía Mafalda en el siglo pasado:

  • Educar es más difícil que enseñar, porque para enseñar usted precisa saber, pero para educar se precisa ser.
  • Pensá que esta buena gente antes de educarnos a nosotros no educó nunca a nadie.
diez libros que debes leer si tu hijo tiene altas capacidades

Educar, aprender, crear, imaginar, respetar

Educar y respetar son dos acciones o actitudes que están estrechamente relacionadas.

La educación debe promover valores de respeto, tolerancia y consideración hacia los demás para que los individuos de cualquier edad sepan ser respetuosos y empáticos y puedan convivir en una sociedad diversa y multicultural.

Sí, sobre eso también sabía mucho Mafalda:

  • ¿No es increíble todo lo que puede tener dentro un lápiz?
  • De vez en cuando conviene sacar a pasear un poco el instinto.
  • A mí me gustan las personas que dicen lo que piensan, pero sobre todo me gustan las personas que piensan lo que dicen.
  • Tu vida irá hacia adelante cuando te apartes de las personas que te llevan hacia atrás.

La dura misión de educar en igualdad de género

Educar para promover la igualdad de género y combatir la discriminación y desigualdades basadas en el género es por lo que apostaba Quino a través de las tiras de Mafalda, en la Argentina de los años 60′.

Educar en la igualdad de género, en la idea de que todos los individuos tienen que tener las mismas oportunidades y los mismos derechos, independientemente de si son hombres o mujeres.

Mafalda nos mostraba el ejemplo de su madre para hacer ver al lector lo importante que es educar en la igualdad:

  • ¡Ánimo, mamá, que el día que la tierra sea del que la trabaja serás dueña de una polvareda que no te cuento!
  • Lo malo es que la mujer en vez de jugar un papel, ha jugado un trapo en la historia de la humanidad.
  • Fregar, planchar. Cocinar y todo eso… no quiere decir fregarse la vida, plancharse las inquietudes, freírse la personalidad y todo eso.

https://www.serpadres.es/educacion/45766.html

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España: Las profesoras universitarias pagan la maternidad con un 11% de su sueldo

Europa/España/10-12-2021/Autor: ALFONSO TORICES/Fuente: www.elcomercio.es

La crianza y los cuidados lastran su carrera investigadora en la treintena, lo que repercute en menos remuneración y ascensos que sus compañeros.

La maternidad, pero sobre todo la ulterior crianza y los cuidados familiares, tareas que siguen asumiendo de forma mayoritaria las mujeres por el reparto de roles machista, les cuestan mucho dinero y sacrificar buena parte de su carrera profesional a las más de 50.000 profesoras universitarias españolas.

No es una especulación. Es la conclusión de un estudio monográfico impulsado por la conferencia de rectores (CRUE) y el Ministerio de Universidades, destinado a determinar si en los campus hay brecha salarial de género, cuál es su dimensión, a quién afecta y cómo se produce.

La brecha salarial, por supuesto, existe. De media, una docente universitaria española cobra un 11% menos de sueldo bruto al año que sus homólogos masculinos, detalla el trabajo coordinado por Pilar Carrasquer y elaborado por las investigadoras Matilde Massó y Montserrat Golías. Las áreas de conocimiento en las que la brecha es mayor, superior al 15%, son Ciencias, Artes y Humanidades y Ciencias de la Salud. Pese a la relevancia del porcentaje, el desfase remunerativo de género en los campus es inferior al de otros sectores productivos, ya que la media española está sobre el 19%, con unos 5.000 euros menos al año de ingresos por ser mujer.

La explicación de esta discriminación no está en el salario base universitario, que es prácticamente idéntico para ambos sexos, sino en los complementos de cada nómina, donde el desfase de género escala hasta el 17%.

El estudio de los complementos y de las remuneraciones por edades dejan clara la génesis de la brecha. Los docentes universitarios comienzan su trabajo sin apenas diferencias de sueldo (un máximo de un 1%), pero con la llegada a la treintena (de 29 a 39 años) el desfase salarial llega al máximo, para pasados los 40 ir disminuyendo, hasta no sobrepasar un 3%. Lo que ocurre en esa década es que la profesora media gana mucho menos, algunas pierden su empleo por el camino y demasiadas ven como progresan menos que sus compañeros.

La sima fundamental está en el complemento por participación y liderazgo en proyectos de investigación. Las mujeres cobran un 41% menos de media por este capítulo. La razón es que su capacidad para integrarse en grupos de investigación es menor a esa edad, sobre la treintena, porque sacrifican parte de su jornada laboral anual en ser madres, criar a los hijos y apoyar o cuidar a otros miembros de la familia.

No solo les genera un agujero económico. También sufren una ralentización e incluso un parón en su carrera profesional. No investigar lo suficiente repercute en una menor productividad científica, lo que hace que después cobren un 26% menos por sexenios de investigación, y que unos méritos académicos menores lastren su progresión a categorías laborales más estables, altas y con mejores salarios.

El círculo vicioso se remata con la también baja remuneración femenina por complemento específico. Cobran de media un 19% menos que sus compañeros de facultad. Es el complemento que se recibe por estar en escalas laborales altas, como catedrático o similar. Los obstáculos culturales y sociales hacen que una minoría de universitarias alcancen esos puestos, pese a que inicialmente son más de la mitad de los titulados españoles en educación superior y quienes cosechan mejores notas. De todos los catedráticos del país solo el 22% son mujeres.

Roles machistas

La prevalencia de roles machistas adquiere toda su plenitud si se atiende a quienes disfrutan de permisos no retribuidos, sobre todo el permiso por responsabilidades familiares, el más vinculado a los cuidados, en el que la enorme mayoría de peticionarios son de mujeres. Cuando hombres y mujeres no solicitan estas licencias tienen unos sueldos base idénticos; no así los complementos, casi siempre condicionados por la maternidad y los cuidados. Por contra, la profesora universitaria que logra tiempo para cuidados familiares gana un 21% menos que sus homólogos, debido a un desplome del salario base, más un 28% menos si solo se atiende a los complementos.

La LOSU, la nueva Ley de Universidades que prepara el Gobierno, incluye una serie de medidas, entre ellas discriminaciones positivas, para tratar de cerrar las brechas de género. Prevé comisiones de evaluación y selección de proyectos y plazas paritarias y que a igual idoneidad se dé preferencia de asignación a la mujer. Promueve la paridad en los equipos de investigación y en los órganos colegiados, el incremento de investigadoras principales y que se implanten facilidades y compensaciones para la conciliación de la vida laboral y familiar y para caminar hacia la corresponsabilidad en los cuidados.

Fuente e Imagen: https://www.elcomercio.es/sociedad/educacion/maternidad-cuidados-penalizan-20211203163133-ntrc.html

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Entrevista a Joaquín Ortega: “La crianza consciente es una crianza a favor de la familia”

Por: Laura Román

Para Joaquín Ortega, la crianza consciente forma parte de la ‘edad invisible’, el primer periodo vital de los niños hasta los tres años de edad y que revela elementos cruciales para el crecimiento de los niños. Pero, ¿por qué tiene que ser esta edad ‘invisible’? Nos lo cuenta en esta entrevista.

La llegada de un nuevo miembro a la familia siempre conlleva grandes cambios para los adultos. Y así lo analiza el educador  y escritor Joaquín Ortega en su libro ‘La edad invisible. Crianza consciente en la primera infancia’ poniendo especial atención a la etapa comprendida entre los cero y los tres años de edad.

Pregunta: Afirma que la ‘edad invisible’ es esa etapa que abarca los tres primeros años de vida. ¿Invisible para los niños o para las familias? ¿Por qué razón ocurre?

Respuesta: La llamo la ‘edad invisible’ porque comprende tres años de adaptación vertiginosa y esa intensidad es la responsable de que, en ocasiones, esta etapa pase desapercibida. Las familias actuales viven una realidad que se desenvuelve a una velocidad frenética y se ven sometidas a muchas presiones. Estas presiones tienen una vertiente tanto externa, por exigencias profesionales y sociales, como interna, por las propias expectativas que tienen las familias, tanto de ellos mismos como padres como del bebé en su figura de niño ideal en que esperan que se transforme. Esto acelera el ritmo en el que se desarrolla la crianza, y evita la calma y serenidad que preceden al verdadero disfrute que puede obtenerse en esta etapa.

P: Dicho concepto lo relaciona con la crianza consciente, ¿en qué consiste?

R: Es a la vez un viaje y un ejercicio de introspección, es tomar la decisión de detenernos a considerar el cambio que supone incorporar un nuevo miembro a nuestra familia. En un ritmo vertiginoso y pese al sacrificio y la entrega de las familias, se pierden de vista en ocasiones las necesidades de los más pequeños porque les incorporamos a nuestro propio ritmo de vida, a nuestra prisa.
crianza

P: ¿Cuáles son los pasos que seguir para que ese periodo no pase por alto?

·         Observación. Estos años pasan desapercibidos porque nos olvidamos de observar a los bebés mientras juegan, mientras se relacionan con el mundo. Prestar atención a sus frustraciones sin facilitarles el éxito ni evitar el fracaso, comprobar su reacción frente a los estímulos, entender sus ritmos… Observar para conocer quién es el niño o niña que tenemos a nuestro lado, sin proyectar en él o ella los deseos que tenemos todos para nuestro hijo o hija ideal.

·         Acompañamiento. Es estar a su lado sin intervenir. No significa atender todos sus deseos tan pronto los expresan, sino descubrir sus necesidades y satisfacerlas para que se sientan queridos y seguros, dentro de unos ritmos y límites sanos y acordes con la familia a la que pertenecen.

·         Juego libre. El juego es la clave, la herramienta fundamental para entender y acompañar a los niños y niñas entre 0 y 7 años. Un juego libre, a través del cual empezarán a relacionarse con el mundo y con las personas que les rodean, pero no por ello caótico, sino acorde a sus aptitudes y habilidades, a sus ritmos.

«La ‘edad invisible’ comprende tres años de adaptación vertiginosa y esa intensidad es la responsable de que, en ocasiones, esta etapa pase desapercibida»

P: Habla de ‘ajuste’ cuando las familias y los educadores tienen que entender y adaptarse a las necesidades de los niños en la primera infancia. ¿Cuál sería el ‘ajuste educativo’ correcto para estas edades?

R: Las necesidades básicas de un niño son: alimentarse de forma saludable, descansar el tiempo necesario, estar y sentirse limpio, disfrutar de un entorno seguro (en lo físico y en lo emocional) y jugar. De este modo, la calidad en los alimentos es directamente proporcional a la calidad del combustible que necesitan nuestros hijos. Pero no sólo es importante lo que comen – apostando siempre por la calidad y la variedad – sino cómo lo comen, por eso, es importante transmitir valores relacionados con los tiempos dedicados a la comida.

El descanso es un punto de fricción en las familias, dado que es muy difícil poner en común los horarios de los adultos con los de los más pequeños, y ahí es donde entra el trabajo de gestión de tiempos, la previsión por parte de los adultos. Pero en esta tarea no están solos: es función de los educadores acompañar a las familias en este proceso y ayudarles en la coordinación y adaptación de todos los miembros de la familia a un nuevo ritmo común.

En el equilibrio niño-adulto está el cuidado: el niño tiene que pasar de momentos en que está sucio a que luego el adulto le asista a limpiarse, generando entonces el entendimiento de la existencia de un proceso en el que el niño puede ensuciarse porque luego el adulto le ayudará en el aseo.

Y jugar, jugar y jugar. El juego es así de importante porque es el trabajo de los niños y niñas. Los niños que juegan crecen en autoestima, calma, habilidad, felicidad, en la fortaleza de su propio físico. Para ellos todo lo que hay es el juego, con la ventaja añadida de que cada minuto que están jugando están creciendo, se están desarrollando.

P: ¿Es necesario que los niños hasta los tres años tengan una rutina? ¿Cuál es su función?

R: Los ritmos, adecuados al momento en que esté el niño o niña le dan seguridad, pero en esta búsqueda del ritmo no debemos olvidar la observación a la necesidad del momento y atenderla. ¿Cómo saber en qué momento está nuestro hijo o hija y qué ritmo necesita? Mediante nuestra atención, observación, escucha y estableciendo unos límites coherentes, firmes y, por supuesto, en los que nosotros creamos.

crianza familia

P: ¿Cuáles son los aspectos emocionales que hay que cuidar en esta, ‘edad invisible’?

R: Estos primeros años sientan las bases de la relación con nuestros hijos e hijas. Dentro de sus necesidades básicas está la seguridad y el amor; con nuestra entrega podemos atender su salud emocional y cultivar una relación sólida mediante:

  • La prioridad por el cuidado. En estos primeros años de vida es fundamental el sueño, la alimentación, la higiene; lo son ahora y lo serán el resto de la vida. Darles la importancia que tienen, y sobre todo hacerlo con amor, ayudará a crear unos hábitos y entornos saludables.
  • La comunicación. En un principio será fundamentalmente no verbal por su parte, por la nuestra hay que intentar comunicarnos con ellos de forma sincera, tanto en lo que decimos como en la coherencia entre lo que decimos verbalmente y lo que comunicamos con nuestros gestos. Además, hay que intentar comunicarnos siempre desde el respeto.
  • Comprensión. Intentar ponernos en su lugar, comprender dónde y cómo está el niño o niña. Podemos no compartir o no estar de acuerdo, pero hay que intentar tener presente que, para él o ella, en su situación, en el momento que está viviendo, es algo importante.
  • Confianza. En el niño, en su capacidad, en lo que nos transmite; estar ahí para lo que necesite demostrando que puede confiar en nosotros. Confianza también en nosotros mismos, en lo que hacemos y queremos para nuestro hijo o hija.

P: ¿Podría darnos tres consejos o prácticas educativas para las familias con hijos de 0 a 3 años?

R:  Ritmos. Cada familia tiene un ritmo, que es el correcto siempre y cuando esté en línea con la esencia de cada uno de sus miembros, con quiénes son y no con las exigencias ni las expectativas que reciben. Saber adaptarse a los ritmos de un nuevo miembro en la familia sin perder estos ritmos propios.

Belleza. Una práctica indispensable es la diversión. Siento que es esencial divertirse mucho en familia. Si los adultos conseguimos pasarlo bien mientras acompañamos a nuestros hijos en actividades como las comidas, el juego, el aseo…, entonces los niños se divertirán con nosotros. El amor en familia se alcanza en los momentos más insospechados, disfrutemos de la belleza de compartir los actos y momentos sencillos.

Fuente e Imagen: https://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/joaquin-ortega-crianza-consciente-es-crianza-a-favor-familia/

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El Salvador: Educación sexual integral. Un derecho negado

Redacción: Gato Encerrado

Tengo siete sobrinas y tres sobrinos, de las cuales dos son más cercanas por área geográfica y por haber convivido con ellas. Una  actualmente tiene 16 años y la otra tiene ocho. Elizabeth, de 16, tuvo hace unos meses una experiencia que nos cambió la vida, a ella y a  mí. Yo por primera vez sentí en carne propia el discurso que elaboramos, partiendo de datos estadísticos sobre violación, desapariciones y violencias contra  niñas y adolescentes. Mi sobrina fue víctima de una privación de libertad en el que ella solita llego hasta ahí. Pero ¿Cómo llego hasta la jaula de su privación? Bueno la respuesta es simple, por la falta de educación integral en sexualidad (EIS).

Una adolescente con deseos de conocer afectividad y sentirse “madura” recibió una invitación a su Facebook de un hombre de 26 años de edad. Al no tener clara las relaciones de poder, cualquiera diría que no es mucha la diferencia. Empezaron con mensajitos, hasta que un día la llegó a ver a la escuela, ubicada en uno de los municipios violentos de San Salvador. Se vieron, hablaron y le pidió el número de teléfono para chatear en whatsapp.

Las conversaciones de amistad terminaron en una relación de “novios”, donde ella creía que había confianza como para contarle que su mamá la restringía de ciertas actividades y que no le permitía tener novio, y que si lo hacía la sacaría de la escuela. Con esta información, el sujeto vio un escenario perfecto para un día llegar en su moto y llevársela hasta un cantón de Tonacatepeque, donde no todas las compañías de telefonía tienen señal de celular.

Ahí empezó la cruzada, mi hermana no quería que su hija tuviera novio pero tampoco le importaba lo que ella quería, nunca le dijo cómo se debía cuidar ante las señales de trata de menores, del uso de las redes sociales, ni mucho menos le explicó como tener una relación afectiva sin violencia, porque resulta que ella (la mamá) también había pasado por esas misma limitantes.

Crecimos en el seno de una familia religiosa y conservadora, los temas de sexualidad no se discutían. Esa limitante, heredada en las tres generaciones más cercanas de mi familia, terminaba con una de mi sobrina privadas de libertad por un delincuente vinculado a grupos criminales del país, resultado de la ignorancia por no hablar de EIS.

Pero esta situación pudo ser diferente, cuando este hombre le dijo “veníte a mi casa, aquí no vamos hacer nada (tener relaciones sexuales) hasta que cumplas 18 años”, ella no lo habría creído y no hubiera esperado a que la encerraran, que le quebrara su celular y que le dijera que de esa casa no salía, si no era con él o muerta.

Esa experiencia me llevó a pensar: ¿qué les espera a las niñas y adolescentes si se sigue postergando la EIS como una política pública? Me encontré en internet con un artículo titulado: El libro apócrifo de Galileo, publicado en el 2009[1], donde relata cómo fue la batalla perdida de la ciencia ante la religión. Una vez más, pero hoy en lugar de creer que la tierra gira alrededor del sol, era que la sexualidad debía tener un solo enfoque: abstinencia, hablar de la sexualidad desde la religión y los valores de un grupo de ultra conservadores liderados en ese momento por el exarzobispo de San Salvador Fernando Sáenz Lacalle y Regina de Cardenal, presidenta del Movimiento Sí a la Vida.

Resulta que en el año 2000 el Ministro de Salud José Francisco López Beltrán presentó el manual: “De adolescentes para adolescente”, un material que hablaba a partir de investigaciones científicas sobre sexualidad, pero que fue modificado, por no agradar a la iglesia y ciertos poderes políticos. Se imaginan ¿qué hubiera pasado con esta generación de niñez y adolescentes si se hubiera aplicado aquel manual que tocaba todos los temas de sexualidad? Seguramente no tendríamos a estas alturas las tasas tan elevadas de embarazos, trata de menores y de violencia sexual. Según el Ministerio de Salud, solo en 2017 hubo 19,190 niñas y adolescentes embarazadas, lo que representa el 28 % de embarazos de todo el país. De ellas 781 tenían edades de 10 a 14 años.

Mi sobrina estuvo a punto de formar parte de las cifras de desaparecidas, pero gracias a la presión que se ejerció y demandó a fiscalía y policía, se pudo ubicar dónde estaba, pero no hubiera funcionado sin una tía recitando todos los programas que supuestamente estas instituciones tienen para casos de desaparición de menores de edad. Ese día, mientras iba en la patrulla de policía, pensé en todas esas niñas que son dejadas a la deriva por la famosa frase “marido quieren, marido tienen”, que lamentablemente viene de las familias que simplemente no tienen formación en EIS.

Hoy no quiero que mi sobrina de ocho años llegue la adolescencia y se convierta en una cifra más de embarazo no deseado, una adolescente desaparecida o violada, una niña que la engañan y la privan de libertad mientras la violan. No quiero que ella sea fuerte, si no que camine por las calles libre, y que nadie le diga que las calles no son para ella; quiero que en la escuela le enseñen y fomente la cultura de denuncia, para que cuando un tipo mayor le empiece a escribir por las redes sociales, la persiga por la calle, o si la pareja de mi hermanas le toca su vulva y le diga “es un secreto entre vos y yo” tenga la capacidad de identificar que es una agresión sexual.

Como tía quiero que mis sobrinos y sobrinas tengan las capacidades instaladas para protegerse en su salud sexual y reproductiva. Es un derecho humano para su desarrollo pleno; pero mientras grupos religiosos y conservadores se opongan, nos quedaremos atrapados en una especia de edad media, donde se niega el conocimiento y se expone a las mayorías, las clases con menos recursos económicos. Datos indican que la tasa de embarazo de adolescentes es de 118 por 1000, en el quintil más pobre y solo del 35 por 1000, en el más rico, que tiene acceso a otros niveles de educación y servicios.

Fuente: https://gatoencerrado.news/educacion-sexual-integral-un-derecho-negado/

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El desarrollo de nuestros hijos varones, desde niños

Por: Margarita Murillo/El Observador

En este nuevo artículo comenzaremos a hacer un énfasis en los aspectos esenciales para cada etapa del desarrollo. Abordaremos la teoría del sexoanálisis y la propuesta de la Dra. Marie Paul Ross (1997) en que los hombres van construyendo su identidad de manera instintiva y por medio de su agresividad biológica.

Esto implica que para poder dirigir el desarrollo sexual de nuestros niños-varones, debemos enfatizar primero en las formas de manifestarse, ofreciéndole procesos de autocontrol, valores de respeto, diálogo, así como evitar el desarrollar patrones de comportamiento de violencia hacia sí mismos cuando les negamos manifestar claramente sus emociones.

Frases como: “No llore”, “aguante”.  Estas frases solas no tienen ninguna importancia, sin embargo, repetidamente, va limitando en nuestros niños-varones la capacidad de discriminar con claridad lo que sienten y el cómo lo pueden manejar. Limitar las emociones, o no brindarles un abordaje y proyección, les impide desarrollar y madurar la expresión de su afectividad, siendo esta el equilibrio de todo el desarrollo sexual.

La sexualidad se construye desde temprano

Entonces, ¿Qué sucederá con un hombre inmaduro en su desarrollo afectivo? Falta de autocontrol, mayor facilidad para adquirir las adicciones como un medio de “llenar sus vacíos emocionales”, y la incapacidad de construir una relación de pareja estable y fuerte, ademas de incapacidad para poder salirse de sí mismo y proyectarse en la intimidad con la pareja. Así como poca capacidad para desarrollar la ternura y la paternidad, bajos niveles de compromiso con la participación activa en la crianza y el auto cuidado.

Para evitar todo esto debemos construir la sexualidad desde el principio. Debemos saber que es precisamente en este tiempo cuando se comienza a construir la identidad del ser hombre o ser mujer y a partir de ahí, se determinará esa decisión, ese rol sexual, esa atracción y capacidad de amar, que mas tarde y sobre todo comenzarán a construir en su adolescencia.

Evitaremos muchas construcciones identitarias circunstanciales, es decir, que no madure la identidad lo suficiente como para aceptarse y gustarse como el hombre o la mujer que son, desde ese respeto por su forma de ser y la forma de ser de las demás personas.

La orientación del deseo

A veces pensamos u opinamos que por solo por el hecho de tener novia, pareja, casarse vamos a tener una garantía de  una heterosexualidad o un vínculo de amor sano y equilibrado. Por el contrario, las historias de violencia en nuestras familias nos reflejan esa incapacidad de trascender nuestra identidad para poder construir nuestra proyección e intimidad con él y la otra.

De aquí surge un tema polémico: la orientación del deseo, cuya posición para la teoría del sexoanálisis es la de establecer que tanto la homosexualidad como la heterosexualidad se establecen y comienzan a construir desde el primer momento en que socializo y comienzo a amar. Todo inicia cuando comenzamos a socializar, usualmente, entre los 3 y los 6 años de edad.

Esta teoría establece que las niñas construyen su identidad por medio de la fusión con su madre y de ahí adquieren su núcleo para determinar lo que serán como mujer.

Las niñas y el autocrontrol

Es importante resaltar que el quedarse fusionados a la madre no es la única forma de construir y cristalizar la identidad de nuestras mujeres; por el contrario, si esta fusión es abrumadora o sobreprotectora se convertirá en una fusión tal que apagará su identidad y no le permitirá ser en toda la expresión equilibrada. Es decir, nuestras niñas también necesitan del autocontrol, los límites, los valores, la estimulación de la realización personal y el espacio para expresar su afectividad; no pensar que porque son niñas tienen ya el espacio para “llorar por todo”.

También se les debe promover el diálogo, la realización y expresión de sus ideas y gustos, promover sus cualidades y habilidades, permitiéndole ese espacio que por cultura le damos más al niño, un espacio de autonomía, de participar en actividades fuera del hogar.

Como ven todo es un equilibrio difícil de lograr, pero sin embargo comenzamos un nuevo cambio que quizás nos lleve un par de siglos, pero podemos comenzar a construir nuevos hombres y  mujeres para familias más fuertes y libres

Fuente: https://elobservadorcr.com/inicio/blog/2019/07/11/el-desarrollo-de-nuestros-hijos-varones-desde-ninos/

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Ocho cuentos para niños sobre la diversidad familiar

Redacción: El País

Álbumes ilustrados que nos hablan de la llegada de un hermanito, de la espera de una adopción, de familias recompuestas o de personas que viven solas

Actualmente hay una gran diversidad de familias, el modelo clásico ha cambiado y encontramos muchas más opciones todas ellas diferentes entre sí pero únicas. ¿Quién forma una familia? En esta selección os hemos buscado libros que nos pueden ayudar y ser de utilidad para abordar esta cuestión. Álbumes ilustrados que nos hablan de la llegada de un hermanito, de la espera de una adopción, de familias recompuestas o de personas que se han quedado sin familia y viven con la soledad. Incluso encontraremos un libro juego y una pequeña guía didáctica que responderán de forma didáctica cualquier pregunta sobre el concepto de familia que nos puedan hacer nuestros hijos.

Este es uno de esos cuentos para ver una y otra vez, porque en cada nueva ocasión encuentras algo nuevo. Un libro de gran formato que nos muestra, sin palabras y con todo tipo de detalles, la vida en un barrio protagonizado por seis familias distintas. ¡Y una más, de gatos! A través de un recorrido circular descubriremos todo lo qué pasa en estas calles completamente multiculturales. En cada doble página podremos entrar en las entrañas de cada hogar. Así conoceremos a Julia y Gaspar que esperan su tercer hijo; Jaroslaw y Claudia con varios problemas desde primera hora de la mañana; o el abuelo Jussim que celebra una gran fiesta en su casa. Y otros tipos de familias como Nuria y Martín que tienen dos papás; o la peluquera Luisa, madre soltera, que forma un estupendo dúo con su hija. Y una curiosidad, en medio de todo este bullicio, vive Alfredo en su caravana y además hay un tiovivo muy misterioso. Los más pequeños pasarán horas mirando todos los rincones de cada página. Incluso podéis aprovechar y jugar a encontrar objetos, personajes y otros detalles escondidos.

2. Chocolate infinito · Paloma Muiña · Editorial SM (A partir de 3 años)

A Paula le encanta la Navidad, cada año la celebra junto a su familia. Pero las últimas Navidades han sido algo extrañas, sus padres se han ido de viaje así que no han puesto el Belén ni los adornos en casa. Paula no termina de entender el motivo de su viaje y tampoco a dónde van. Durante los próximos días esta se queda con los abuelos, a pesar del aburrimiento Paula decide escribir su carta a los Reyes Magos. Para este año le gustaría tener una muñeca con pelo rizado y chocolate infinito que nunca se acabe. El día de Reyes la casa se despierta distinta, los padres de Paula al fin han vuelto. La niña lo nota en seguida y va corriendo a recibirlos. Después de los besos y abrazos Paula descubre algo maravilloso, el mejor regalo de Navidad que podía desear, tiene una nueva hermanita llamada Melat. Una adopción internacional relatada desde la experiencia de un niño. A veces los mayores no sabemos muy bien como contar ciertas cosas y después nos damos cuenta que todo es más sencillo, sobre todo a los ojos de los niños.

3. Uno más · Olalla González · Marc Taeger · Editorial Kalandraka (A partir de 4 años)

Las familias también crecen, y a veces explicar a un hijo la llegada de un hermanito no es tarea fácil, este álbum ilustrado nos puede ayudar mucho. El pequeño conejito se acaba de enterar que pronto serán uno más en casa y no puede esperar a dar la noticia a todos los vecinos del bosque. Como todos los niños, el protagonista es impaciente y no para de preguntar a su madre ¿cuándo nacerá? y ella siempre responde: «Cuando ya no pueda verme los pies». Una pregunta que no parará de hacer a todo aquel que se encuentra en su camino. Creando así una estructura repetitiva que seguro que enganchará a los primeros lectores. Al ser una experiencia nueva el conejito también se imagina y fantasea cómo será la vida con un bebé y cuál será su papel como hermano mayor. Una historia que inspira los sentimientos que se viven mientras se está esperando a un hermanito como ternura, solidaridad, alegría, emoción y con una sorpresa final. Sus ilustraciones son de trazos definidos, líneas irregulares, esquemáticas, y acuarelas de tonos suaves sobre fondo blanco perfectas para conectar con los más pequeños de la casa.

4. Esperando a Timoun · Geneviève Casterman · Editorial Flamboyant (A partir de 4 años)

Ocho cuentos para niños sobre la diversidad familiar

¡Todo lo bueno en la vida se hace esperar! Pero hay esperas y esperas. Como la de adoptar a un niño, un proceso que a menudo lleva años repletos de burocracia confrontada con las enormes ganas de querer a un hijo y formar una familia. Un auténtico periplo donde la paciencia se convierte en tu mejor compañía. Emociones que la autora de Esperando a Timoun ha sabido plasmar a la perfección con sus delicadas ilustraciones y diálogos acertados. En esta historia conocemos a una cocodrilo que acaba de recibir la aceptación de adopción de Timoun, su hijo. Pero tiene que esperar incluso más tiempo del que imaginaba. Entre las páginas veremos a la futura mamá esperanzada, con algunas dudas y miedos, a veces harta de esperar, otras tomándoselo con filosofía, pero siempre llena de ilusión y amor. Hasta que finalmente es el momento de ponerse en marcha y de ir a buscarlo. Y como un sueño hecho realidad, llega el día en que lo puede coger en brazos, mirarse a los ojos por primera vez y empezar a conocerse.

5. La Visita · Antje Damm · Tramuntana Editorial (A partir de 4 años)

En este cuento no se habla de ninguna familia, sino de algo completamente opuesto: la soledad. Por desgracia, en nuestras ciudades hay muchos hogares en los que vive gente mayor que al enviudar o por otras circunstancias de la vida se quedan solas. Sus hijos no les visitan demasiado ya sea porque viven lejos o por las excusas del día a día. Elisa es una de estos casos. Una señora mayor que con los años se ha vuelto solitaria, miedosa y poco confiada con el exterior. Pero por casualidades de la vida, un día recibe una visita inesperada a su casa. Un niño curioso irrumpe en el mundo de Elisa, y sin darse cuenta lo cambiará todo. Al inicio, a la protagonista no le hace mucha gracia esta presencia, pero poco a poco el niño enternece su corazón y le hace recordar tiempos pasados. Entre ellos nacen una comunicación fluida y una complicidad muy especial. Con la combinación de la ilustración y el collage podremos observar como el mundo gris de Elisa se va llenando de colores y vida por la llegada del niño.

6. ¿Cuándo se irán estos? · Ute Krause · Editorial Juventud (A partir de 5 años)

En esta original historia llena de divertidísimos toques de humor encontramos a una familia recompuesta. La pareja protagonista se ha separado. Sus siete hijos con sus maletitas van de un lado a otro según si les toca en casa de mamá o de papá. Los niños ya se han acostumbrado a este ajetreo, ahora tienen doble de todo: dos Navidades, dos cumpleaños, dos camas, dos platos, y el doble de normas. Las cosas van bien hasta que llega un día que su padre ya no les recibe solo, ahora vive con una princesa y sus hijos, cuatro princesitas y dos principitos. Aquí las cosas se complican, sobre todo la convivencia, no es fácil adaptarse a los nuevos miembros de la familia. Por eso, uno de los hijos le pregunta a su padre: ¿Cuándo se irán estos? Después de algunas travesuras y peripecias, los niños entenderán la nueva situación y encontrarán todas las cosas positivas que tiene tener más hermanos. Además, la madre también se ha vuelto a enamorar y vive con un dragón, y sus cinco dragoncitos. ¡Ahora sí que forman una gran familia!

7. Familiario · Mar Cerdà · Editorial Comanegra (A partir de 5 años)

Ocho cuentos para niños sobre la diversidad familiar

El modelo tradicional de familia ha quedado obsoleto. Rompiendo con todos los tópicos y conceptos arcaicos este libro-juego nos muestra a diversas familias todas ellas diferentes y únicas en un mismo escenario: un salón-comedor de cualquier casa. ¿Quién forma una familia? Dos mamás, un papá, hermanos de otros países, familiares que viven lejos, abuelos que viven en casa, animales de compañía, hermanos gemelos, una canguro… cada uno con sus propias características. Con una estética que recuerda al Animalario Universal del Profesor Revillod, formato horizontal y con espiral a la parte superior, podemos escoger entre las diferentes láminas divididas en cuatro hasta encontrar a nuestra familia y la de nuestros amigos. ¡Hay un total de 83.521 combinaciones posibles! Y si alguien no se ve representado hay una lámina vacía al final donde podernos dibujar. Además, el libro va acompañado de un prólogo inicial de David Cirici que lo hace aún más entendedor. Una herramienta muy útil para aprender mientras jugamos el valor de la diversidad familiar que existe hoy en día.

8. ¡En familia! · Alexandra Maxeiner · Anke Kuhl · Editorial Takatuka (A partir de 7 años)

Una pequeña enciclopedia para entender las diferentes constelaciones familiares. En este libro encontraremos todos los modelos de la familia moderna y contemporánea: la clásica de una mamá y un papá con hijos, la monoparental, la familia numerosa, la que tiene un hijo único, la de padres separados, la grande llamada patchwork, la de gais o lesbianas también conocida como arcoíris, etc. Además, podremos aprender muchas otras cosas sobre cómo ha ido cambiando el concepto de familia; cómo vivían en la prehistoria o cómo eran en la época de nuestros abuelos o bisabuelos. También se repasan los apodos cariñosos que utilizamos para cada miembro y el propio vocabulario que surge en cada núcleo. Cabe destacar el humor con el que describe los parecidos físicos entre familiares u otros aspectos más abstractos como el olor de todo hogar. Las ilustraciones de los personajes son realmente divertidas y consiguen darle vida y dinamismo al texto. Un imprescindible que nos ayudará a responder las preguntas más complejas de nuestros hijos. Premio de Literatura Infantil y Juvenil de Alemania 2011.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2017/08/28/mamas_papas/1503906936_021505.html

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Los padres de Silicon Valley crían a sus hijos sin tecnología y hay una buena razón para ello

09 de Marzo 2018/Fuente: businessinsider /Autor:Chris Weller

  • Aquellos que son padres en Silicon Valley pueden comprobar de primera mano, ya sea viviendo o trabajando en el Área de la Bahía de San Francisco (EE.UU), que la tecnología es potencialmente dañina para los niños.
  • Muchos padres están restringiendo –o directamente prohibiendo– el tiempo que sus hijos pasan frente a la pantalla.
  • La moda sigue una práctica asentada entre los ejecutivos tecnológicos de primer nivel que llevan años restringiendo el uso entre sus propios hijos.
  • Esta es la segunda entrega de la serie de artículos Your Brain on Apps, de Business Insider, en la que se investiga el modo en que las aplicaciones más adictivas pueden influir en el comportamiento.

Son las 9 de la mañana en Sunnyvale, California, y Minni Shahi va camino al trabajo en la sede de Apple en Cupertino. Su esposo, un ex Googler llamado Vijay Koduri, se reúne con su socio comercial en un Starbucks local para hablar sobre su nueva empresa, un negocio de producción de clips en YouTube llamado HashCut.

Los dos hijos de Shahi y Koduri, Saurav de 10 años y Roshni de 12, ya están en la escuela, probablemente inmersos en uno de los Chromebooks de Google que se lanzaron a principios de año.

La vida de los Koduris es la de una típica familia Silicon Valley, excepto por una cuestión. La tecnología desarrollada por los empleadores de Koduri y Shahi está prácticamente prohibida en su hogar.

No hay ni rastro de algún videojuego en el interior de la casa de los Koduri, y ningún niño dispone de un smartphonepropio todavía. Saurav y Roshni pueden jugar con los teléfonos de sus padres, pero sólo durante 10 minutos a la semana. Sin embargo, no existen límites para utilizar la biblioteca familiar, repleta de juegos de mesa. Hace un tiempo, la familia compró un iPad 2, pero durante los últimos cinco años ha permanecido en la estantería más alta de un armario de ropa de cama.

«Sabemos que en algún momento necesitarán tener sus propios teléfonos», dijo Koduri, de 44 años, ante Business Insider. «Pero lo estamos prolongando el mayor tiempo posible.»

«La diferencia es que no se consideran peligrosos»

Koduri y Shahi representan un nuevo tipo de padres de Silicon Valley. En vez de decorar sus hogares con la última tecnología, muchos de los padres que trabajan o viven en el mundo de la tecnología hoy en día están limitando –y a veces prohibiendo abiertamente– la cantidad de tiempo que sus hijos pasan frente a la pantalla.

Esta estrategia se debe a que los padres observan de primera mano, ya sea a través de su trabajo o simplemente viviendo en el Área de la Bahía – la región en la que se encuentran las empresas tecnológicas más valiosas del mundo en California– cuánto tiempo y esfuerzo se dedica a hacer que la tecnología digital sea irresistible.

Según una encuesta realizada en 2017 a 907 padres de esta región por la Silicon Valley Community Foundation, a pesar de la alta confianza en los beneficios de la tecnología, muchos padres están verdaderamente preocupados acerca del impacto de la tecnología en el desarrollo psicológico y social de los niños.

«No puedes pasar la mayoría de tiempo frente a un dispositivo y esperar desarrollar una buena capacidad de atención», dijo el ingeniero jefe de inteligencia artificial en la startup de aprendizaje de máquinas One Smat Lab, Taewoo Kim, a Business Insider. Kim practica el budismo y está enseñando a sus sobrinos y sobrinas, de 4 a 11 años, a meditar y a apreciar los juegos no tecnológicos y los rompecabezas. Una vez al año, los lleva a retiros espirituales y sin tecnología en templos budistas cercanos.

Los antiguos empleados de las principales empresas tecnológicas –algunos de ellos altos ejecutivos– han hecho públicas sus condenas a la obsesión de las empresas en la creación de productos adictivos. La polémica ha desencadenado nuevas investigaciones por parte de la comunidad psicológica, las cuales han ido convenciendo paulatinamente a muchos padres de que la palma de la mano de un niño no es lugar para dispositivos tan potentes.

«Las compañías de tecnología son conscientes de que cuanto antes se acostumbra a los niños, adolescentes o adolescentes a su plataforma, más fácil es convertirlo en un hábito de por vida», dijo Koduri a Business Insider. No es una coincidencia, dijo, que Google haya irrumpido en las escuelas a través de herramientas con Google Docs, Google Sheets y la suite de gestión del aprendizaje Google Classroom.

Convertir a los niños en clientes leales de productos poco saludables no es una estrategia novedosa. Algunos cálculos estiman que las principales compañías tabacaleras gastan casi 9.000 millones de dólares (unos 7.250 millones en euros) al año –o 24 millones de dólares al día (aproximadamente unos 19 millones de euros)– comercializando sus productos con la esperanza de que los niños los consuman para toda la vida. El mismo principio permite explicar por qué las cadenas de comida rápida ofrecen comidas infantiles: la lealtad a la marca es lucrativa.

«La diferencia (con Google) es que no se consideran a sí mismos peligrosos», dijo Koduri. «Google piensa sobre sí mismo: «Oye, nosotros somos los buenos. Estamos ayudando a los niños. Estamos ayudando en las aulas». Y seguro que Apple comparte la misma opinión, al igual que Microsoft».

En San Francisco, los padres han detectado un ‘malestar generado por el scrolling

Erika Boissiere no tiene ninguna duda de que la tecnología es como un veneno para los cerebros jóvenes.

Esta madre de dos hijos de 37 años en San Francisco trabaja como terapeuta familiar junto con su esposo. Señaló que ambos hacen un esfuerzo por mantenerse al día con la investigación acerca del tiempo que se emplea frente a la pantalla, el cual, a pesar de no contar todavía con los efectos a largo plazo, produce numerosos efectos a corto plazo entre los adolescentes que son grandes usuarios de la tecnología. Éstos incluyen un mayor riesgo de depresión, ansiedad y –en casos extremos– suicidio.

Muchos de los otros padres con los que ella y su esposo han tratado también han experimentado un sentimiento anti-tecnológico. Sólo por vivir en el epicentro tecnológico del mundo, la pareja tiene asientos en primera fila de lo que Boissiere llamó un «malestar generado por el scrolling«.

«Vivimos en una calle muy transitada», le comentó Boissiere a Business Insider. En los 15 años que llevan viviendo allí, ella ha notado «un gran cambio, que todo el mundo está ensimismado con sus teléfonos en el autobús. No sueles ver a nadie leyendo un Kindle, por ejemplo».

Boissiere hará todo lo posible para evitar que sus hijos, Jack de 2 años y Elise de 5 años, tengan interacción alguna con la tecnología. Ella y su esposo no han instalado ningún televisor en la casa, y evitan utilizar sus smartphones en presencia de los niños, una política estricta que la pareja también le pida a su niñera de 28 años, quien Boissiere dijo que ha sido sorprendida haciendo scroll en el trabajo.

La pareja ha ideado una estrategia para ayudarles a mantener su política. Cuando los dos llegan del trabajo a casa, dejan el teléfono móvil junto a la puerta. La mayoría de las noches, revisan los teléfonos una o dos veces antes de irse a la cama, dijo Boissiere. A veces rompe la regla y, más de una vez sus hijos han entrado en la habitación mientras ella está escribiendo un mensaje, de modo que tiene que esconderse en el baño más cercano.

Alrededor de las 22:30, Boissiere y su esposo se acuestan y terminan el día viendo un episodio de Black Mirror en su portátil: una dosis de morbosidad que les reafirma en su enfoque anti-tecnológico.

La educación de los niños alejados de la tecnología ha sido una tendencia silenciosa entre los magnates de Silicon Valley durante años

Los padres de Silicon Valley que apuestan por una renuncia parcial o total de la tecnología en la crianza de sus hijos pueden parecer excesivamente cautelosos, pero en realidad continúan con las prácticas tradicionales de antiguos y actuales gigantes tecnológicos como Bill Gates, Steve Jobs y Tim Cook.

En 2007 el ex director ejecutivo de Microsoft, Gates, quiso limitar el tiempo frente a la pantalla del ordenador cuando su hija comenzó a desarrollar un apego insano a un videojuego. Más tarde, convirtió en una política familiar su prohibición de que los niños tuvieran sus propios teléfonos móviles antes de cumplir 14 años. Hoy en día, el niño estadounidense medio recibe su primer teléfono alrededor de los 10 años de edad.

En una entrevista para The New York Times realizada en 2011, Jobs, quien fue director ejecutivo de Apple hasta su muerte en 2012, declaró haber prohibido a sus hijos utilizar el iPad que se había estrenado recientemente. «Limitamos la cantidad de tecnología que usan nuestros hijos en casa», le dijo Jobs al reportero Nick Bilton.

Incluso Cook, el actual director ejecutivo de Apple, admitió el pasado enero que no permite que su sobrino se una a las redes sociales. El comentario siguió al de otras celebridades tecnológicas, que han condenado a los medios sociales por ser perjudiciales para la sociedad.

Cook aseguró que los productos Apple no están diseñados para un uso constante.

«No soy de la opinión de que nuestro éxito venga dado porque la gente utilice la tecnología todo el tiempo», comentó. «No estoy de acuerdo con esa idea en absoluto.»

Los niños no están necesariamente enganchados de por vida

Hay un resquicio de esperanza para un uso tecnológico constante, y es que los efectos negativos no parecen ser permanentes.

Uno de los estudios más esperanzadores –que a menudo es citado por los psicólogos– fue publicado en 2014 en la revista especializada Computers in Human Behavior. Involucró aproximadamente a 100 preadolescentes, la mitad de los cuales pasaron cinco días en un retiro sin tecnología dedicado a actividades como tiro con arco, caminatas y orientación. La otra mitad se quedó en casa y sirvió como el grupo de control.

Después de sólo cinco días en el retiro, los investigadores percibieron notables aumentos en los niveles de empatía entre los niños participantes. Los del grupo experimental comenzaron a puntuar más alto en sus lenguaje emocional no verbal, sonriendo con más frecuencia ante el éxito de otro niño o mostrándose angustiados frente a una caída desagradable.

Los investigadores concluyeron que «los resultados de este estudio deberían introducir un diálogo social muy necesario acerca de los costes y beneficios de la enorme cantidad de tiempo que los niños pasan frente a las pantallas, tanto dentro como fuera del aula».

La respuesta de las escuelas para los padres que están en contra de la tecnología

No todos los padres que restringen la tecnología de la crianza de sus hijos se esfuerzan por mantener los mismos estándares en lo que se refiere a la educación. Los niños de Koduri, por ejemplo, comparten un Macbook Air para tareas y usan Google Chromebooks en la escuela.

Alrededor de Silicon Valley, han surgido varias escuelas alejadas de la tecnología en un esfuerzo por reintroducir lo básico. En la Waldorf School of the Peninsula, una escuela privada en Los Altos, California, los niños usan pizarras y lápices del número dos. La escuela no utiliza dispositivos basados en pantallas hasta que los niños llegan al octavo grado.

En Brightworks School, una escuela privada de San Francisco, los niños aprenden a ser creativos utilizando herramientas eléctricas, desmantelando radios y asistiendo a clases en casas de árboles.

Mientras tanto, en muchas escuelas públicas, la tecnología se ha convertido en una fuerza muy potente, según los educadores Joe Clement y Matt Miles. En su libro de 2017Screen Schooled, los coautores argumentan que la tecnología hace mucho más daño que bien, incluso cuando se usa para mejorar las notas en lectura y matemáticas.

«Es interesante pensar que en una escuela pública moderna, en la que se exige que los niños utilicen dispositivos electrónicos como iPads, los hijos de Steve Jobs serían los únicos que optarían por no hacerlo», escribieron. (Los hijos de Job han terminado la escuela, así que es imposible verificar qué habría sucedido si eso hubiera sido cierto.)

Comentan que existe un doble rasero. Tal y como escribieron los autores:«¿Qué es lo que estos ejecutivos tecnológicos ricos saben acerca de sus propios productos que sus consumidores desconocen?»

Los padres de niños mayores han observado cambios a través de las generaciones

En la costa occidental de la bahía de San Francisco –en San Mateo– la empresaria tecnológica Amy Pressman vive con su esposo y dos hijos, Mia de 14 años y Jacob de 16 años. Su hijo mayor, Brian, de 20 años, está en su segundo año de universidad. (Business Insider ha cambiado el nombre de los niños a petición de Pressman.)

Aunque ella ya no ejerce ningún control sobre lo que Brian hace cuando está fuera en la escuela, en casa Pressman es estricta. No hay aparatos sobre la mesa. Después de las 22:00, los niños deben entregar sus teléfonos y dejarlos cargando en la cocina durante la noche. Los vieojuegos se limitan de cinco a siete horas a la semana.

Al igual que Koduri, que dijo recordar con cariño los momentos de su infancia en los que jugaba al aire libre y haber criado a sus propios hijos con esa educación en mente, Pressman anhela volver a un mundo más análogo.

«Los niños ya no salen a jugar en la calle», comenta la cofundadora y presidenta de la empresa de software Medalia, Pressman, a Business Insider«Mi hijo mayor tenía más amigos que venían a jugar con él y que se quedaban a dormir, que los que tienen mis hijos pequeños».

En los últimos años, la familia ha mejorado mucho en cuanto a pasar tiempo juntos, apunta. En vez de que los miembros de la familia regresen a casa y se instalen en habitaciones separadas con los ojos pegados a los aparatos electrónicos, ahora compran abonos de temporada para ir al teatro y mantienen una clasificación de las mejores heladerías de San Francisco.

Hace un par de años, Pressman planeó un viaje a Death Valley durante un puente. La ausencia de puestos de carga USB y de Wifi fueron dos de los principales atractivos del destino.

«La conectividad allí era bastante abismal», recuerda. «Eso fue encantador.»

Las restricciones diarias son duras, pero pueden que valgan la pena

Pressman y otros padres comentaron a Business Insider que a menudo es difícil encontrar un equilibrio para limitar el uso de la tecnología, ya que los niños rápidamente comienzan a sentirse excluidos de su grupo de compañeros. Cuanto más tiempo intentan los padres imponer sus restricciones, más temen estar criando a un marginado.

«No cuento con un modelo a seguir para tratar con este mundo», dice Pressman. «Este mundo no existía cuando yo era niña, y las restricciones que mis padres ponían a la televisión no tienen sentido en el mundo de la tecnología en el que los ordenadores son tu fuente del entretenimiento, de deberes y tu enciclopedia».

Muchos padres que hablaron con Business Insider dijeron que su mejor defensa contra la adicción a la tecnología es introducir actividades de reemplazo o encontrar maneras de usar la tecnología más productivamente. Cuando las sequías de California acabaron con el patio trasero de Koduri, llenó la parcela con cemento y construyó una cancha de baloncesto, que usan sus hijos y amigos. Cuando Pressman notó que su hija se interesaba por los ordenadores, las dos se matricularon para aprender a programar juntas.

Estos padres esperan poder enseñarles a sus hijos a adentrarse en la edad adulta habiendo recibido una instrucción saludable sobre cómo usar –y, en ciertos casos, evitar– la tecnología. De vez en cuando, dicen, resplandece un rayo de esperanza.

En los pocos años que Pressman lleva optando por una forma de vida menos tecnológica, su hijo mayor ha comenzado a valorar los beneficios de reducir el tiempo frente a las pantallas. Brian, un estudiante de matemáticas que prefiere usar libros de tapa dura, le comentó a su madre que siente que las versiones digitales le distraen.

Pressman recordó un momento clave durante un viaje familiar por Navidad. De forma inesperada, su hijo le sorprendió con algo que pocos padres llegan a escuchar: admitió estar equivocado.

«¿Te acuerdas cuando siempre estabas metiéndote contra las redes sociales y yo pensaba que estabas completamente equivocada?», recuerda Pressman que su hijo Brian le dijo entonces sobre las veces que ella le decía que tuviera una interacción humana «real». «Bueno», dice Pressman que su hijo le dijo en ese momento que empezaba a pensar que ella tenía razón.

Fuente de la noticia:https://www.businessinsider.es/padres-silicon-valley-crian-sus-hijos-tecnologia-191414

Fuente de la imagen:https://cdn.businessinsider.es/sites/navi.axelspringer.es/

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