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Entrevista a: Dr. Vusumuzi Sibanda. ¿Quién será responsable de la xenofobia en Sudáfrica?

Redacción: Allafrica

Human Rights Watch y el Foro de la Diáspora Africana han pedido la investigación y elprocesamiento urgentes de los responsables de una serie de ataques contra los migrantes, la mayoría de ellos desde Malawi, en Durban del 25 de marzo al 2 de abril. Dr. Vusumuzi Sibanda , Presidente del Foro de la Diáspora Africana, habló con Andre van Wyk de allAfrica para compartir sus pensamientos sobre los efectos de la xenofobia y lo que significa para Sudáfrica.

Escribimos a la Comisión Electoral Independiente en algún momento del año pasado en noviembre porque tenemos la sensación de que definitivamente hay muchos políticos en el gobierno, ya sea del ANC o de la Alianza Democrática, que están utilizando la retórica populista, diciendo que los migrantes son responsables del crimen y que causan una escasez de viviendas y tierras y están sobrecargando el sistema de salud. Lo hacen para que vuelvan a ser populares, así que sí, estamos de acuerdo con esa afirmación.

¿Qué papel pueden desempeñar los ciudadanos sudafricanos para mitigar la xenofobia?

Tiene que haber un diálogo. Necesitamos que ambas partes, los sudafricanos y los migrantes, se comprometan y aborden básicamente cuestiones como la delincuencia y el desempleo. Básicamente, el odio hacia los migrantes no va a resolver nada. Es un fenómeno humano, un hecho de la vida, sean migrantes o no. Cuando un migrante comete un delito no es algo único. Todo el mundo se emociona, pero los migrantes son seres humanos y las parábolas que afectan a todos los seres humanos afectan a los migrantes. Así que creo que lo que necesitamos para avanzar es una situación en la que podamos hablar sobre los males sociales y los problemas que enfrentan los residentes de Sudáfrica, ya sean migrantes o nativos, y abordarlos con autenticidad y no con el deseo de crear un caos en nuestra comunidad.

¿En qué medida los ataques xenófobos han dañado la reputación de Sudáfrica entre otros países del continente?

Sudáfrica no es una isla en sí misma, es un país entre países. Mientras continúen los ataques contra migrantes en Sudáfrica, esto significa que la relación con otros países y con todas las demás personas terminará con ellos mirando a Sudáfrica de manera negativa. Creo que la verdad del asunto es que ha tenido un impacto muy negativo en Sudáfrica como país y afectará las relaciones con los países vecinos y otros estados africanos.

Gracias por su tiempo, Dr. Sibanda.

De nada.

Fuente: https://allafrica.com/stories/201904170822.html

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Estudiantes de EE.UU. crean fondo de compensación de esclavitud

Redacción: Telesur

El dinero recolectado será utilizado para financiar proyectos en comunidades donde viven los descendientes de los esclavos que la institución educativa vendió en 1838.

Estudiantes de la Universidad de Georgetown, ubicada en Washington, capital de Estados Unidos (EE.UU.), decidieron crear un fondo para compensar a los descendientes de esclavos que fueron vendidos por el recinto escolar en 1838.

Tras votación, los alumnos acordaron aportar una cuota de 27.20 dólares por semestre en memoria de los 272 esclavos vendidos por la Universidad de Georgetown en el año 1838 para evitar la bancarrota.

El dinero recolectado, que se estima supere los 400 mil dólares, será destinado a financiar proyectos en comunidades donde viven los descendientes de los esclavos.

“No podemos eliminar el precontexto histórico de nuestro contexto actual. La calidad de vida de estas personas que fueron utilizadas como objetos y equipamiento para nuestra universidad puede vincularse directamente con las decisiones que tomó nuestro profesorado de Georgetown en la época”, dijo una de las impulsoras de la idea, Nile Blass.

La estudiante Amalia Rubin señaló por su parte que “hoy más que nunca me siento orgullosa de ser estudiante de Georgetown. Como parte de nuestra tradición jesuita, es importante responsabilizarnos de nuestro pasado”.

En 2016, el centro de estudios, como una manera de expiar su pasado, decidió dar preferencia en la admisión a los descendientes de sus antiguos esclavos.

Fuente: https://www.telesurtv.net/news/estudiantes-de-universidad-de-georgetown-crean-fondo-por-esclavitud-20190413-0002.html

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Méjico: De Zapata a Zapata

Por: Luis Hernández Navarro
La indígena Teresa Castellanos ha dedicado los últimos seis años de su vida a defender la tierra de su pueblo. Es vocera de la Asamblea Permanente de los Pueblos de Morelos (APPM). Coordina el comité Huexca en resistencia que defiende a los afectados por el Proyecto Integral Morelos (PIM) y la planta termoeléctrica.

En reconocimiento a su labor le fue otorgado este año el premio de derechos humanos Sergio Méndez Arceo. En 2018, junto a Aurora Valdepeña, obtuvo el galardón a la Creatividad 2018 de la Mujer de la Fundación de la Cumbre Mundial de la Mujeres. En 2015 fue finalista del Premio Internacional de Derechos Humanos Front Line Defenders. Debido a la persecución en su contra, ella y sus dos hijas tuvieron que incorporarse al Mecanismo de Protección a Periodistas y Defensores de Derechos Humanos.

Su lucha abreva en la tradición zapatista y el movimiento jaramillista, profundamente arraigados en el imaginario popular de esa región. De un Emiliano Zapata que poco tiene que ver con las ceremonias oficiales en su honor o del relato de historiadores académicos. Se trata de un zapatismo que ha resistido tanto a la instrumentación del agrarismo de las centrales campesinas, como a los intentos de los distintos gobiernos de presentarse como su encarnación.

Teresa es expresión de ese zapatismo de carne y hueso, alejado del de cartón piedra de los billetes de la Lotería Nacional. Entrevistada por la periodista Daliri Oropeza, explicó las raíces y razones de su lucha. Es el ideal que trae una. El haber nacido en tierra zapatista es un orgullo. Pero no sólo por hacer o tener sangre zapatista, sino tener el ideal. Reconocer que hubo muchas personas que lucharon por el bien de los pueblos, como el general Zapata; por tierra, agua, montes, por la libertad. A 100 años de su asesinato, su ideal sigue acá. Seguimos resistiendo. Se ha resistido todos estos 100 años, dijo. Y añadió: He admirado muchísimo al general Emiliano Zapata. Toda mi vida desde que iba a la secundaria, yo me acordaba y miraba revistas del general Emiliano Zapata(https://bit.ly/2IfIRAU).

Fue ese legado el que le hizo decir a Teresa en el acto de Chinameca, del pasado 10 de abril, en que cientos de campesinos e indígenas conmemoraron al margen del gobierno federal el 100 aniversario luctuoso del asesinato de Emiliano Zapata: Estamos contra AMLO porque él está en contra de nosotros. Queríamos hablar con él. No quiso.

La dureza de sus palabras (compartidas por los asistentes al evento) tiene una historia tras de sí. En mayo de 2014, en Yecapixtla, Morelos, López Obrador señaló en un mitin: No queremos la construcción del gasoducto o de la termoeléctrica o de las minas, ya que van a destruir el territorio y contaminar las aguas. Y añadió: México no es territorio de conquista, ni es para que vengan los extranjeros a expropiarse de todo. Imagínense que quieren construir una termoeléctrica, en Anenecuilco, la tierra donde nació el mejor dirigente social que ha habido en la historia de México, Emiliano Zapata. Es como si fueran a Jerusalén y construyeran un basurero tóxico o una planta nuclear.

Sin embargo, las palabras de López Obrador se esfumaron cuando llegó a Palacio Nacional. El 10 de febrero en Cuautla, el Presidente se desdijo de su palabra. Los opositores al PIM le respondieron gritando: “¡Agua sí, termo no!” López Obrador les reviró: Escuchen, radicales de izquierda, para mí no son más que conservadores, y anunció la realización de una consulta, impugnada por los pueblos.

Diez días después, el activista Samir Flores, figura clave en la lucha contra la termoeléctrica y en la organización de los pueblos de Morelos, fue arteramente asesinado a balazos a las puertas de su casa. El mandatario, en lugar de suspender la consulta, siguió adelante con ella.

“El asesinato del general fue muy doloroso para todos, como lo que está pasando ahora con el compañero Samir Flores –dijo Teresa a Daliri Oropeza–; no sé si sea casualidad, pero a 100 años del asesinato del general Emiliano Zapata asesinan un compañero con el mismo ideal. Aunque no lleve la sangre del general, ni fuera familiar del general, él llevaba ese mismo ideal y pensaba igual y hablaba igual, y luchaba por la libertad de los pueblos, y por que esto cambiara.”

De Zapata a Zapata. Casi dos meses después de la misiva, las crónicas periodísticas daban cuenta de que, en Chinameca, mientras cientos de campesinos recordaban al generalísimo protestando contra el PIM, el templete oficial del acto por los 100 años de su crimen estaba vacío. Andrés Manuel López Obrador tuvo que realizar su evento en Cuernavaca, a 86 kilómetros de distancia de donde fue asesinado el Caudillo del Sur.

Fuente de la información: https://www.jornada.com.mx/2019/04/16/opinion/018a2pol#.XLXjDb9tFYg.twitter

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Colombia: ¿Está en coma la salud del magisterio?

La silla Llena   Columna

Si el acceso y derecho a la salud de los maestros y maestras no mejora pronto, dentro de poco tendremos una epidemia de encadenamientos en las principales ciudades del país.

 

En menos  de una semana, tres eventos de encadenamiento de docentes o familiares de docentes se han presentado  a lo largo y ancho del país, ¿el motivo? La pésima atención en salud que tenemos los docentes públicos en Colombia.

El primer caso se desarrolló el lunes 8 de abril en la ciudad de Medellín en las instalaciones del prestador de salud Red Vital,  que atiende a los docentes de la región 8 (Antioquia y Chocó). El docente y activista sindical jubilado León Vallejo, se encadenó a una silla hasta que le entregaran un medicamento que evite se repita un accidente cerebrovascular del que ya fue víctima. El resultado de la acción fue la entrega de la medicina.

El segundo caso tuvo lugar  el miércoles 10 de abril en la ciudad de Bogotá, cuando el docente Eduardo Pinilla se encadenó frente a la sede  el Campín de UT Servisalud San José, prestador para la región 10  que atiende: Bogotá, Cundinamarca, Guaviare, Amazonas, Guainía, Vaupés y Vichada. El maestro Pinilla reclamaba que Servisalud no quería entregarle unas cremas necesarias para tratar una dermatitis atópica aguda que sufre su hijo Rafael Pinilla de 4 años, el argumento del prestador es que esos medicamentos están catalogados como estéticos, a pesar de que el padre tenía un fallo de tutela y otro del tribunal superior de Bogotá que exigía a Servisalud la entrega del medicamento. Después de más de 15 horas de encadenamiento, la llamada del viceministro de salud, la presión de los medios de comunicación, la visita del presidente de FECODE y el acompañamiento del sindicato de Bogotá la ADE, el prestador se vió obligado a entregar las cremas necesarias para continuar con el tratamiento del niño.

El tercer caso inició  hoy  16 de abril en la ciudad de Cali. Familiares de la docente pensionada Leonor Bolívar a quien le deben extirpar un tumor cerebral, se encadenaron en una de las sedes de la empresa Cosmitet, que atiende la región 2: Valle del Cauca y Cauca.  Este caso también cuenta con un fallo judicial que ha sido incumplido, la maestra Leonor y sus familiares encadenados siguen esperando que Cosmitet cumpla con lo que le ordena un juez de la república. Este caso está aún sin resolverse, y obviamente, la vida de la docente sigue en peligro inminente.

Las anteriores experiencias son apenas la punta del iceberg, el sábado pasado se llevó a cabo una Quejatón frente a Servisalud que logró recopilar más de 150 casos en dos horas, los principales motivos eran la falta de citas con especialista, entrega de medicamentos, cirugías represadas y exámenes clínicos pendientes, situación que también viven la mayoría de colombianos que no pertenecen a este privilegiado régimen especial.

Cínicamente el gobierno nacional ha querido mostrar el servicio de salud del magisterio como un régimen súper excepcional, modelo que no deja de ser una intermediación mediocre, que genera ganancias  millonarias a los dueños de las empresas prestadoras que buscan que  los docentes paguen planes de medicina prepagada por el mal servicio que ofrecen; sumado a que la superintendencia de salud no actúa de manera contundente y la Fiduprevisora que es la entidad con la que estos prestadores firman los contratos, es totalmente negligente para hacer cumplir los términos de referencia de los mismos.

En resumen, si el gobierno nacional en cabeza del ministerio de hacienda dueño del 99% de la Fiduprevisora no sanciona a los contratistas, si el ministerio de educación no presiona para que sus docentes accedan al derecho a una salud digna, si el ministerio de salud y la superintendencia de salud no le meten el diente a estos mercachifles de la salud, en las próximas semanas veremos cientos de encadenamientos de maestros/as o de sus familiares, desesperados porque en este país vale más el twitter de un periodista, que el fallo judicial de un juez o un magistrado.

Fuente de la Información: https://lasillavacia.com/silla-llena/red-de-la-educacion/esta-coma-la-salud-del-magisterio-70810

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Educación Inclusiva: La lucha de una minoría que beneficia a todos

EL MUNDO

Dos madres de niños con pluridiscapacidad denuncian las dificultades que tienen para que sus hijos puedan estudiar en centros ordinarios

Sandra y Nelia, con sus hijos, reivindicando el derecho de los niños con discapacidad a una inclusión educativa real, tal y como reconoce la ley. M.A.C

«Lo recogen tanto la Constitución Española (artículos 27, 10.2 y 96.1) como distintos tratados internacionales, tales como la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas (artículo 24), que España rubricó en 2008: todos los niños, independientemente de su grado de discapacidad, tienen derecho a una educación inclusiva en su barrio, con sus vecinos, con sus hermanos… Todos».

Ambas, educadoras sociales de profesión y compañeras de trabajo, tuvieron que enfrentarse en muy pocos meses de diferencia a la llegada de un hijo con diversidad funcional. En el caso de Nelia, Lucas y su hermano Joel nacieron casi un mes y medio antes de lo previsto, el 1 de enero de 2013. Tras batallar por su vida en la UCI de neonatos de Son Espases y hacerle multitud de pruebas, al pequeño Lucas le diagnosticaron una parálisis cerebral. En el caso de Sandra, su hijo Izan nació en 2012 con una enfermedad rara que le afecta en su proceso de desarrollo, crecimiento y aprendizaje, además de provocarle una importante hipotonía -falta de fuerza en los músculos-, que afecta a sus funciones motoras.

Desde que nacieron sus hijos, la vida de las dos educadoras ha transcurrido en paralelo: ya no sólo comparten jornada laboral; también su lucha por ofrecerles a sus pequeños todo aquello que necesitan para desarrollar al máximo sus capacidades y que puedan tener una vida socialmente inclusiva. Una batalla que, ahora que los menores han cumplido seis años, se ha hecho más ardua para tratar de que puedan seguir su proceso de escolarización de manera ordinaria. Lucas, junto a su hermano mellizo; e Izan, en el colegio de la zona donde reside.

Con estas palabras, Nelia y Sandra recuerdan el derecho de los niños con discapacidad a poder optar por una educación inclusiva, así como la obligación del Estado de garantizársela. Un derecho que, pese a estar reconocido y legislado, en muchas ocasiones no se cumple y supone una verdadera lucha para familias como las suyas, con menores con pluridiscapacidad.

Ambas, educadoras sociales de profesión y compañeras de trabajo, tuvieron que enfrentarse en muy pocos meses de diferencia a la llegada de un hijo con diversidad funcional. En el caso de Nelia, Lucas y su hermano Joel nacieron casi un mes y medio antes de lo previsto, el 1 de enero de 2013. Tras batallar por su vida en la UCI de neonatos de Son Espases y hacerle multitud de pruebas, al pequeño Lucas le diagnosticaron una parálisis cerebral. En el caso de Sandra, su hijo Izan nació en 2012 con una enfermedad rara que le afecta en su proceso de desarrollo, crecimiento y aprendizaje, además de provocarle una importante hipotonía -falta de fuerza en los músculos-, que afecta a sus funciones motoras.

Desde que nacieron sus hijos, la vida de las dos educadoras ha transcurrido en paralelo: ya no sólo comparten jornada laboral; también su lucha por ofrecerles a sus pequeños todo aquello que necesitan para desarrollar al máximo sus capacidades y que puedan tener una vida socialmente inclusiva. Una batalla que, ahora que los menores han cumplido seis años, se ha hecho más ardua para tratar de que puedan seguir su proceso de escolarización de manera ordinaria. Lucas, junto a su hermano mellizo; e Izan, en el colegio de la zona donde reside.

A Nelia la conocen de sobra en la Conselleria de Educación. Ella tuvo que enfrentarse mucho antes de lo que esperaba a un sistema educativo que, lejos de facilitar la inclusión de Lucas, lo que está haciendo es abocarle a un centro de educación especial. Firme defensora de la educación inclusiva y del derecho de sus hijos a criarse y educarse juntos, no ha dudado en reunirse con quien ha hecho falta y aportar todas las ideas e iniciativas necesarias para que, como hacen la mayoría de hermanos, Joel y Lucas puedan ir al mismo cole.

«A los 18 meses, cuando todavía eran unos bebés, ya me dijeron que debía separarlos. Y a los tres años, que Lucas no podía ir a un colegio inclusivo, porque no estaban hechos para él», explica.

Ninguno de los dictámenes recibidos fue suficiente como para que esta madre se diera por vencida. Sabedora de que la ley la ampara y con la absoluta convicción de que el modelo de educación inclusiva es el mejor para cualquier niño, ha removido cielo y tierra para sortear todos los obstáculos de un sistema que, en la práctica, incumple todos los derechos que reconoce sobre el papel.

«He ido a la Conselleria muchas veces y su respuesta siempre ha sido la misma: todo depende de la actitud del profesorado. Desde el colegio, lo que te dicen es que no disponen de los recursos necesarios. Y en medio de todo, un niño inocente que padece las deficiencias del sistema», cuenta, además de recordar que pese a que tanto la ONU como la Constitución Española abogan por un sistema educativo inclusivo, el Decreto de Atención a la Diversidad de Baleares todavía recoge la convivencia de tres modelos como son la segregación (centros de educación especial), la integración (aulas ASCE y UEECO) y la inclusión.

El camino de Sandra no ha sido tan complicado como el de Nelia, pero tampoco exento de dificultades. A nivel educativo, la socialización de Izan en el colegio ha sido más fácil que la de Lucas, ya que tiene más comunicación verbal. No obstante, ha llegado un momento en el que lo que pueden ofrecerle en el centro escolar al niño no es suficiente para que pueda seguir evolucionando y aprendiendo.

«Lo que les hace falta a niños como los nuestros es contar con profesionales especializados que sepan cómo responder a sus necesidades. Yo he tenido suerte y en el colegio de mi hijo se han volcado con él. Pero, ¿y en los casos que no es así? ¿De qué nos sirve que nos pongan a una persona unas pocas horas a la semana o sin formación especializada en discapacidad? No se trata de tener más recursos, sino de que éstos sean los adecuados, porque de lo contrario no vamos a conseguir nada», insiste Sandra.

Y esa es su lucha. Que sus hijos y todos los niños con discapacidad puedan tener acceso a esa educación inclusiva a la que tienen derecho y en los términos que recogen tanto las leyes estatales como las internacionales: respetando la diversidad y dotando al sistema con los recursos y la formación docente oportuna para que todas las personas puedan ejercer ese derecho, independientemente de su grado de discapacidad.

«A nivel individual, las dos hemos intentado que los recursos lleguen al colegio, pero no ha habido manera, todo han sido negativas. Hemos tratado de ofrecer a los centros recursos de manera privada y nos han dicho que no se podía. Incluso hemos presentado un proyecto piloto adecuadamente financiado para alumnos con pluridiscapacidad, pero tampoco nos han permitido ponerlo en marcha. Entonces, ¿qué alternativa nos dan?», se preguntan.

PLATAFORMA ESTATAL

Y es que, para estas dos madres, no hay diferencia entre llevar a un niño a un centro de educación especial o que esté en un centro ordinario sin los ajustes suficientes y razonables para que el menor esté incluido en la clase.

«Es lo mismo. El sistema nos está mandando a un centro de educación especial si queremos que nuestros hijos tengan una posibilidad de avanzar, porque ahí sí que cuentan con profesionales especializados. Y nosotras nos preguntamos, ¿por qué estos profesionales especializados no están en los centros ordinarios para hacer factible ese derecho fundamental a una educación inclusiva a la que tienen derecho todos los niños?», destacan.

Tanto Nelia como Sandra comprenden y respetan el miedo que sienten algunas familias ante la posibilidad de que cierren los centros de educación especial en pro de la educación inclusiva. Pero también reclaman el derecho de aquellas familias como las suyas, que quieren optar por la inclusión y que se ven obligadas a irse a centros de educación especial.

«Nos llenamos la boca de palabras como inclusión, diversidad… pero cuando no te queda otra que tocarlo con las manos, todo son barreras y trabas. He pasado ya por dos dictámenes que me mandaban a centros de educación especial y he tenido que luchar contra ellos para que Lucas siga en el mismo centro que su hermano. Y sólo tiene 6 años», apunta Nelia.

Siempre dispuestas a seguir informándose, formándose y luchar por la inclusión de sus hijos, hace tan sólo 15 días las dos educadoras viajaron a Madrid a la presentación de la Plataforma Estatal por una Escuela Extraordinaria, a la que todo el mundo que lo desee puede adherirse, a través de su página web www.unaescuelaextraordinaria.org.

En ella participan abogados, expertos en inclusión, familias y todas aquellas personas comprometidas en hacer cumplir el objetivo por el que se ha creado esta plataforma cívica: exigir a las administraciones que cumplan y hagan cumplir la Constitución Española, la Convención sobre los Derechos del Niño y la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU, ratificada por España en 2008.

«En otros países como Canadá o Finlandia ya no existe la educación especial y los niños están bien atendidos. Y no se trata de un tema de recursos económicos. Portugal empezó a apostar por la educación inclusiva en plena crisis. Tras 10 años, han pasado de tener un 20% de alumnado con discapacidad en centros de educación especial, a tan sólo un 1%», arguyen, además de apuntar que hay profesionales especializados que ya están trabajando con estos niños; que de lo que se trata, es de ponerlos en el lugar adecuado.

Asimismo, señalan que aquello que busca y recalca el modelo de educación inclusiva es sacar el máximo potencial de todos los alumnos, tanto de aquellos que tienen discapacidad como de aquellos que no la tienen. Y que, si bien las familias de los primeros son las que más hablan de inclusión, no debemos olvidar que hay otros colectivos que también están destinados al fracaso escolar porque no se trabaja bien con ellos y no se les incluye.

«Como sociedad, es nuestra responsabilidad luchar por los derechos y la no discriminación de los más vulnerables. Los niños son los primeros en beneficiarse de aprender en la diversidad, de aprender valores, de conocer y aceptar a los demás. Compartir y convivir con la diversidad aporta un aprendizaje en valores y solidaridad que no se puede recibir desde la teoría», aseguran las educadoras sociales.

Cabe recordar que en los últimos años la ONU ha alertado en varias ocasiones de que España no cumple los acuerdos firmados en 2008 y que vulnera sistemáticamente el derecho que tienen los niños con discapacidad a recibir una educación inclusiva.

«En un informe, la ONU habla del sufrimiento de las familias que optamos por la educación inclusiva, familias que en algunos casos han tenido que gastarse su dinero y su tiempo en juicios para reclamar el derecho de sus hijos a acceder a este modelo educativo. Es muy triste que tenga que ser un juez el que haga prevalecer y cumplir los derechos de nuestros hijos, pero si no nos queda más remedio que recurrir a él, vamos a hacerlo», concluyen Nelia y Sandra.

Fuente de la Información: https://www.elmundo.es/baleares/2019/04/14/5cb309f4fc6c836b0a8b4653.html

Fuente de la Imagen: https://www.elmundo.es/baleares/2019/04/14/5cb309f4fc6c836b0a8b4653.html

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Una tarde con Judith Butler

Por: Piedepagina/17-04-2019

Referente del pensamiento de género, la filósofa norteamericana visitó Buenos Aires. Para su conferencia se anotaron 15 mil personas y produjo furores. La periodista Cecilia González escribió este texto sobre el encuentro para la Revista digital La Agenda. Lo reproducimos con permiso del medio de de la autora

Es bajita, delgada y tiene el cabello corto, entrecano y peinado al medio. No usa maquillaje, ni aros ni bisutería alguna. Como único accesorio, un pañuelo verde cuelga amarrado a su maletín.

Judith Butler, la filósofa estadounidense de 63 años convertida a fuerza de libros, pensamiento y teorías en faro del firmamento feminista, entra a uno de los salones de la Universidad Tres de Febrero vestida con pantalón, camisa y zapatillas negras. El único toque discordante son sus medias verdes, ese color resignificado el año pasado en Argentina como emblema de la lucha por la legalización del aborto y que ya se ha expandido por América Latina.

“Voy a hablar en inglés, pero entiendo español”, dice la catedrática de la Universidad de California, en Berkeley, a la docena de periodistas que fuimos invitadas por la Untref para charlar con ella. Y lo dice con una sonrisa y una voz suave que mantendrá durante toda la tarde.

La mayoría de las periodistas partimos a la cita con Butler en una combi desde La Biela, el conservador y tradicional bar porteño en donde los mozos tuvieron que tomar un curso sobre género después de discriminar a una pareja de lesbianas por besarse en público. En el camino hacia la sede de la Untref en General San Martín, algunas confesamos la dificultad de asimilar las tesis desarrolladas por Butler en sus libros sobre género, cuerpos, lenguaje, teoría performativa, identidad o hegemonía. En sus ponencias o entrevistas, en cambio, la claridad de su discurso permite entender por qué es una referente del feminismo que, al estilo de una estrella pop, convoca a masas. Aquí, el equivalente es la creciente popularidad de Rita Segato. Lo comprobamos enseguida. Al llegar a la Untref, cientos de personas, la mayoría jóvenes veinteañeros, forman varias cuadras de fila desde hace horas para poder entrar al microestadio en el que Butler dialogará con activistas del colectivo Ni Una Menos después de su encuentro con las periodistas.

Ya en el salón, mientras esperamos a la filósofa y tomamos café y galletas, llega Claudia Piñeiro, la escritora que abrazó el activismo y hoy es una de las voces más potentes del feminismo argentino. Pola Oloixarac, frecuente crítica de algunos feminismos, presume el diseño de su libro Mona. La activista trans Marlene Wayer prefiere salir a hablar con los estudiantes que esperan por Butler. Las Ni Una Menos se identifican con sus remeras rosas. La tarde es alterada por la noticia del hallazgo de la nieta 129 que ha sido recuperada por Abuelas de Plaza de Mayo.

Entonces llega Butler. En un español entrecortado, celebra “el lindo día” regalado por el otoño porteño. Con nosotras sentadas en semi círculo y ella rodeada de fotógrafos y el salón cada vez más lleno de fans, la filósofa responde preguntas durante una hora, café en mano, con la ayuda de una traductora a la que felicita a cada rato por la manera en que interpreta sus palabras. “No soy binaria”, dice la impulsora de la teoría queer, recordando lo alejada que está de cualquier estereotipo, en particular los de género porque son meras construcciones sociales impuestas. También explica que el aborto es un derecho que pone en cuestionamiento quién tiene poder sobre el cuerpo de una mujer: “es porque el cuerpo de las mujeres es del Estado, de la Iglesia, o de la Iglesia dentro del Estado. Son amigos muy cercanos”.

Le pregunto por el MeToo mexicano, el movimiento que en las últimas semanas copó las redes sociales con denuncias anónimas y masivas de abusos y acoso contra mujeres. Periodistas, escritores, músicos, académicos y activistas fueron escrachados con nombre y apellido. Unos reconocieron sus “errores” y se disculparon. Otros fueron echados de su trabajo. Pero un famoso músico, Armando Vega Gil, decidió suicidarse después de ser acusado de abuso contra una menor de 13 años. El movimiento feminista impulsor de las denuncias entró en crisis.

–Es muy complicado –reconoce Butler–. MeToo es un movimiento muy importante porque ha ayudado a visibilizar los abusos sexuales, la violencia, la discriminación, eso tiene que ser expuesto, pero las feministas nos tenemos que plantear si buscamos justicia, porque desconfiamos y a veces dejamos aparte el sistema legal. Muchas veces se habla de cancelar a otra persona. ¿Qué buscamos: denunciar el acto o arruinarle la vida a otra persona? Decidir que la vida de alguien no merece respeto ya no es justicia. Las mujeres negras de Estados Unidos desarrollaron el concepto de “justicia restauradora” porque piensan que no está bien que los hombres negros terminen en la cárcel en donde van a terminar siendo oprimidos. Eso no ayudaría en nada. Hay que condenar los actos de abuso y no a la persona, porque si no, nos estaríamos convirtiendo en jueces y verdugos.

La conferencia termina y Butler es rodeada por pedidos de autógrafos y fotografías. Luego se reúne a solas con Marta Dillon, Verónica Gago y Cecilia Palmeiro, las activistas del Ni Una Menos con las que, un rato más tarde, compartirá un diálogo público en el microestadio de la Untref, en un evento al que se inscribieron 15 mil personas. Sólo caben 1400.

Una de ellas es Antonia Firpo, una joven de 19 años que estudia simultáneamente Relaciones Internacionales y Filosofía. Viene a pesar de que disiente con Butler. “Fui a varias charlas sobre su pensamiento y hay cosas que no comparto, pero la posibilidad de escucharla me parece muy piola para mi formación, para pensar desde otros ámbitos. Yo comparto un poco más de ideas con el feminismo radical que con la teoría queer, pero no puedo perder esta oportunidad”, explica.

A su lado, Lucila Druetta, estudiante de Sicología de 19 años, sí se confiesa fan de la filósofa: “me cuestan muchísimo sus libros, desarrolla pensamientos complejos, pero quizá escuchándola en vivo me ayude a entenderla mejor”.

La marea que colma el microestadio no es sólo femenina. Javier Marino, de 24 años y estudiante de Relaciones Comerciales Internacionales, cuenta que hace poco leyó “Deshacer el género” y se dio cuenta de la falta de información que hay en los medios e incluso en las universidades para abordar el tema “en medio de una coyuntura social urgente protagonizada por los feminismos, es necesario formarnos mucho más y mejor para crecer social y políticamente”.

Apenas entra Butler, una ovación masiva le da la bienvenida. Aníbal Jozami, rector de la Untref, la recibe con un discurso que amplía el sentido político del acto. “En una época en que se ataca a la universidad pública, a pesar de las trabas que estamos viviendo, vamos a seguir haciendo estos proyectos porque el feminismo es el nombre de la justicia social”, dice. “¡Fuera, fuera, fuera Macri, fuera!”, le responde una multitud a coro.

Durante dos horas, la activista advierte que los paradigmas del feminismo no son siempre los mismos, invita a convivir con la fragmentación del movimiento, a no tener miedo del conflicto, a entender que el enemigo común de los feminismos es el régimen patriarcal, capitalista y homofóbico, a subrayar lo colectivo por encima de la experiencia individual. Y sentencia: “los feminismos trans excluyentes no son feminismos”. El público no se cansa de aplaudirla.

El nombre de la filósofa se convierte en la segunda tendencia de Twitter Argentina este martes por la noche. Es el “Butlerpalloza”, como lo bautizan algunos usuarios. Otros aportan datos a un “Butler para principiantes”. Miles siguen la transmisión por streaming.

Ella reconoce que está cansada. Que ya es tarde. A punto de despedirse, anuncia que está escribiendo un libro para niños y que, cuando lo termine, le enviará una copia al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, famoso, entre muchas otras cosas, por su asumida homofobia. Las Ni Una Menos arengan y el público responde a modo de despedida: “Y ahora que estamos juntas / y ahora que sí nos ven / abajo el patriarcado / que va a caer que va a caer / arriba el feminismo / que va a vencer que va a vencer”.

Butler no canta pero sí aplaude a sus compañeras de mesa, sonríe de frente al público a modo de agradecimiento. Y se va.

*Fuente: https://piedepagina.mx/una-tarde-con-judith-butler/

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Uruguay: Estudiantes de secundaria plantean la existencia de baños género-neutrales en los liceos

América del Sur/ Uruguay/ 15.04.2019/ Fuente: redclade.org.

 

Estudiantes de secundaria del Liceo nº 63 de Montevideo, Uruguay, se manifiestan para defender la existencia de baños género-neutrales “para todas las identidades, corporacidades y sexualidades” en su centro educativo.

Según las y los estudiantes, la iniciativa demanda baños género-neutrales en los liceos y cuestiona la división de los baños públicos para varones y mujeres, lo que en su mirada reproduce las heteronormatividades y el orden patriarcal excluyente de otras identidades.

Afirman también que esta medida es importante para profundizar las transformaciones sociales y culturales que reconocen a la libertad de elegir los géneros y sexualidades desde la autopercepción, y también para avanzar en el reconocimiento de la diversidad de hábitos, conductas e ideas presentes en las prácticas cotidianas, como el uso del baño.

El caso del Liceo nº 63 no es aislado, sino que es el último de una serie de centros educativos donde hubo movilizaciones similares de estudiantes de secundaria en los últimos años, en el país. Año a año, en el marco del mes de la diversidad, el Gremio de Estudiantes del Instituto Alfredo Vásquez Acevedo (IAVA) convoca al estudiantado a ir de pollera (falda) al liceo, incluyendo a los varones. Además de luchar contra los estereotipos de vestimenta, la manifestación reclamó durante años que los baños no estén asociados ni a varones ni a mujeres, objetivo que se alcanzó en el 2018.

Tsaia Silva, vocera del gremio, explicó a La Diaria que los baños del liceo deben ser “género-neutrales” y que no son afines a la denominación de “baños mixtos”, porque ello implica reconocer solamente a dos géneros, y consideran que hay personas – entre ellas estudiantes del IAVA – que no se sienten incluidas en ninguno de los dos. “Hay otra realidad y queremos seguir con la pancarta de la igualdad, la diversidad y la integración. Es un reclamo de muchas personas que no se sienten cómodas al ir al baño porque está establecido un género”, añadió.

Ante las manifestaciones de las y los estudiantes, la directora del Consejo de Educación Secundaria, Ana Olivera, afirmó al diario El Observador que se decidió por generalizar la garantía de baños inclusivos a todos los liceos del país. Aclaró que la idea no es que los baños de hombres y mujeres sea eliminado, sino que a los ya existentes se agregue el baño inclusivo, universal o unisex.

Para la directora, estas modificaciones en los edificios permitirán trabajar temas relacionados a género, sexualidad y respeto en los liceos.

Educación e igualdad de género

Las manifestaciones estudiantiles en Uruguay son ejemplos de cómo la cuestión de género se relaciona con la garantía del derecho a la educación en condiciones de igualdad, siendo un tema fundamental para el desarrollo humano y el respeto al derecho de las niñas, mujeres y personas LGBTI a una vida libre de violencia y discriminación.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) incluyen metas y objetivos destinados a la eliminación de todas las formas de discriminación contra todas las mujeres y niñas, y el Marco de Acción para la Educación 2030 reconoce que “la igualdad de género está inextricablemente ligada al derecho a la educación”.

“Entendemos que es urgente eliminar las barreras ideológicas, culturales y estructurales para la garantía de la igualdad entre los géneros y superar la discriminación y violencia por razón de género en y desde la educación”, defiende la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE).

Fuente de la noticia: https://redclade.org/noticias/uruguay-estudiantes-banos-genero-neutrales/

 

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