Pobreza y educación

Por: Pedro Flores Crespo

¿Qué hace a una persona ser pobre? ¿La falta de autoestima, la carencia de ingresos o ambos? La discusión sobre la pobreza en México y en el mundo se ha renovado considerablemente desde hace más de dos décadas. El interés por entender mejor este fenómeno ha servido para desarrollar inteligentes discusiones entre economistas, filósofos, sociólogos y antropólogos, entre otros especialistas.

Comprender mejor la pobreza, medirla con mayor rigor e imaginar y aplicar políticas y programas para combatirla eficazmente ha sido preocupación de gobiernos de signo político distinto, de diversas asociaciones civiles (e.g. Oxfam), así como de los poderosos organismos internacionales.
En este sentido, el Banco Mundial (BM) ha establecido dos metas importantes. Primero, terminar con la pobreza extrema al reducir a 3 por ciento el porcentaje de personas viviendo con menos de dos dólares diarios (36 pesos, aproximadamente). Segundo, promover la “prosperidad compartida” impulsando un crecimiento del ingreso de 40 por ciento más bajo de la población de cada país.

Bajo la visión del economista bengalí, Kaushik Basu, quien fuera vicepresidente y economista en jefe del Banco Mundial, se creó, en 2015, la Comisión sobre Pobreza Global con el propósito de asesorar al organismo internacional sobre cómo mejorar sus prácticas y procedimientos para medir y monitorear la pobreza a escala mundial. El informe estuvo coordinado por Anthony Atkinson, economista de la Universidad de Oxford y prominente especialista en el campo. Sir Atkinson estuvo acompañado por 23 expertos, entre quienes podemos encontrar a premios Nobel de Economía y a destacados académicos de América Latina, África, Norteamérica, Asia y Europa.

¿Cuáles fueron las recomendaciones de este grupo? De acuerdo con la carta de presentación (cover note), del reporte de 232 páginas —que aún estamos por recibir— surgieron 21 recomendaciones. Con la misma independencia que actuó la Comisión Atkinson, el Banco Mundial también declara estar en desacuerdo con cuatro de ellas, aunque va a aceptar inmediatamente 11 y en seis de ellas, tendrá que hacer trabajo adicional, pero, en principio, las suscribe.

Las 21 recomendaciones de la Comisión Atkinson son de naturaleza distinta. Encontramos, por ejemplo, diversas recomendaciones para hacer comparables los datos a escala mundial, así como un notable reconocimiento a las variaciones en los estándares de vida en cada país. Ser pobre en París no equivale a serlo en Metlatónoc, Guerrero.

Llama también la atención que la mayoría de las recomendaciones hechas al Banco Mundial tiene que ver con la necesidad de mejorar la medición de la pobreza y expresarla en indicadores más precisos. Ir más allá del ingreso monetario parece un punto ya ganado en el debate y por eso se habla de la multidimensionalidad para poder establecer quién es pobre. El Banco cayó en la cuenta de que “el dinero no es la vida”, como cantaría Luis Arcaraz hace años.

No hay que perder de vista que a partir de lo sugerido por la Comisión Atkinson, el Banco Mundial ya aceptó establecer sus propios requerimientos de información para estimar la “pobreza no monetaria” y trabajará, en los próximos doce meses, para introducir indicadores de pobreza multidimensional y no solo basados en el ingreso. Para poner en marcha esta recomendación, el Banco dice que va a rastrear carencias no monetarias en tres dominios específicos: (1) resultados educativos, (2) acceso a atención médica y (3) acceso a servicios básicos como agua, sanidad y electricidad. Según el Banco, está particularmente interesado en conocer los traslapes entre estas tres dimensiones y cómo éstas se relacionan con la pobreza monetaria ($).

Que el poderoso Banco Mundial considere como un determinante de la pobreza no monetaria los resultados educativos no es algo revolucionario; sin embargo, si abre la puerta para iniciar interesantes debates entre los especialistas educativos. Primero, se ratifica que la dosis de escolaridad —expresada en el número de años de estudio —deja de ser el indicador único para establecer avances educativos y sociales. Segundo, es posible (y deseable) que se reaviven los debates en torno a la calidad educativa y su relación con la riqueza económica. Imagínese que pronto le digan, con base en estas nuevas mediciones, que pese a pagar altas colegiaturas en el colegio de moda y de los viajes a Disneylandia, su hogar es “pobre ” debido a que sus mirreyes o mirreinas obtuvieron resultados escolares bajos.

Tercero, ¿de qué base tomará el Banco Mundial los datos sobre resultados educativos? ¿De PISA? A este respecto, seguramente pronto tendremos que conocer un posicionamiento del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y del Coneval.

Cuarto, habrá que recordarle a los economistas del Banco Mundial que los resultados alcanzados en la escuela son muy importantes para tener un acercamiento a lo que ahora nombran como la “pobreza no monetaria”, no obstante, no hay que olvidar que aprender es parte de un proceso social y humano y que ese proceso también cuenta y no sólo el resultado que se obtiene. Puede ser que se obtengan resultados educativos sobresalientes, pero para alcanzarlos se practiqué el bullying, se menosprecié a los maestros y se endeude al hogar de manera innecesaria.

El diálogo entre economistas y pedagogos aún está por establecerse a partir de las nuevas corrientes teóricas de la pobreza y la desigualdad.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/pobreza-y-educacion/

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Estados Unidos: Childhood poverty has lifelong ramifications

América del Norte/Estados Unidos/Octubre de 2016/Autor: Leslie Boid/Fuente: Mountainx

RESUMEN: La pobreza infantil no es simplemente de los pequeños que son incapaces de tener la última moda o gadget; la pobreza es el trauma que induce, Mims dice, y que afecta a más de uno de cada cuatro niños en Carolina del Norte. En algunos condados, más de uno de cada tres niños vive en la pobreza.En la búsqueda de soluciones, Pisgah Legal Services patrocinó su sexto foro anual de la pobreza, el 5 de octubre, con un discurso de apertura por el reconocido defensor de los niños Marian Wright Edelman, fundadora y presidente del Fondo para la Defensa de los Niños. Estados Unidos ocupa el puesto 34 de 35 países industrializados cuando se trata de la pobreza infantil, Edelman dice, con más de uno de cada cinco niños que viven por debajo del nivel federal de pobreza. Sólo Rumania ocupa el menor. En Carolina del Norte, un nuevo informe del Centro de Presupuesto y de Impuestos del Centro de Justicia de Carolina del Norte muestra que la pobreza está en un nivel superior – más del 16 por ciento en general – de lo que era antes de la recesión de 2008. Según reporte de Cuenta de Niños de la Fundación Annie E. Casey, publicado anualmente, en todo el estado de pobreza infantil era de 25,1 por ciento en 2013, el último año del que se dispone de datos.

The little girl needed extensive dental work, says Susan Mims, director of Mission Children’s Hospital. The girl had squirmed in the chair when told she needed to brush her teeth every day and then said she couldn’t.

“We asked her, ‘Why not? What are your barriers?’ and [the girl] told us she had nowhere to spit because she lived in a car,” says Mims.

Child poverty is not simply about little ones being unable to have the latest fashion or gadget; poverty is trauma-inducing, Mims says, and it affects more than one in four children in North Carolina. In some counties, more than one in three children live in poverty.

In the search for solutions, Pisgah Legal Services sponsored its sixth annual poverty forum on Oct. 5, with a keynote address by renowned child advocate Marian Wright Edelman, founder and president of the Children’s Defense Fund.

The United States ranks 34th of 35 industrialized countries when it comes to child poverty, Edelman says, with more than one in five children living below the federal poverty level. Only Romania ranks lower.

In North Carolina, a new report from the N.C. Justice Center’s Budget and Tax Center shows that poverty is at a higher level — more than 16 percent overall — than it was before the 2008 recession. According to the Annie E. Casey Foundation’s Kids Count report, issued annually, child poverty statewide was 25.1 percent in 2013, the last year for which data are available.

According to Kids Count data, Buncombe County’s rate was 22 percent in 2013. Among Western North Carolina counties, Graham County had the highest child poverty rate at 35.9 percent, but Avery, Cherokee, Clay, Haywood, Jackson, Macon, Madison, McDowell, Rutherford, Swain and Yancey counties all had rates above 30 percent.

Nationally, Edelman says, the numbers are 14.5 million children in poverty and 6.5 million living at half the poverty level or below.

The National Center for Children in Poverty places the national number at 15 million, or 21 percent of all children.

The cost of addressing child poverty in the United States — crime, imprisonment, lost work opportunities, illness, etc. — is about $500 billion annually, Edelman says, while the cost of lifting children out of poverty would be about $77 billion.

“If society cares about children, it should spend money on them,” Edelman said during her speech. “We need to create a new Dow Jones … with its stock in children’s lives.”

As researchers have begun to study the results of poverty and its effect on the developing brain, they have found changes in the structure of the brain brought about by the stresses, Mims says, and those stresses have lifelong implications.

People who were raised in poverty have four times the risk of depression and 12 times the risk of suicide, Mims says. They are 2.5 times more likely to develop chronic obstructive pulmonary disease, hepatitis, lung cancer and heart disease.

“We don’t know the exact mechanisms of why this happens, but we know it does,” she says. “We tend to think of trauma as an accident of being beaten up, but this long-term, low-level stress acts the same way [on the brain and body] as trauma.”

The good news, say Mims and Edelman, is that this damage can be mitigated by helping children change their response to stressors. Some schools are replacing detention with meditation, punishment with positive strategies, and that is helping.

More local governments are reacting in creative ways to address the health effects of poverty on children, says Pisgah Legal Services attorney Jackie Kiser, who serves on the advisory board for the Community Health Improvement Process. The group puts together a Community Health Assessment every three years with a list of priorities to be addressed.

The most recent assessment calls for people of all ages to have the opportunity to eat healthy foods, be active and better manage chronic illnesses. It also advocates for children to have safe, stable and nurturing relationships and environments to ensure they reach their full potential.

One barrier to the eradication of child poverty is that American society tends to blame people for their poverty, Edelman says, while refusing to raise the minimum wage to a living wage, failing to fund child care and underfunding education, nutrition programs, housing assistance and other assistance for people in poverty.

“American children in poverty didn’t ask to be born,” she said. “They didn’t choose their parents or their neighborhoods.”

And because of where they live, they attend poorer schools, have fewer safe places to play and are less likely to have a nurturing relationship with a caregiver after school. They get less exercise and have less access to nutritious food because their neighborhoods likely don’t have grocery stores or restaurants that serve healthy food. In addition, their homes are more likely to have mold, lead and other contaminants that make them sick or sicker, says Edelman.

Children in poverty are more likely to attend schools with so-called zero-tolerance policies that criminalize behaviors once handled by school personnel, she continues, so children in poverty are more likely to enter the justice system than those from homes with sufficient incomes.

Libby Kiles, a teacher at Isaac Dickson Elementary School in Asheville, sees the effects of poverty on children every day. “It’s like dealing with PTSD,” she said during a panel discussion after Edelman’s speech. “They’re not in safe places, they witness violence, they don’t get good nutrition, and they don’t get enough sleep.”

And although Asheville and Buncombe County schools are working to address the physical and emotional ramifications of poverty and other traumas, we need to address the problems as a nation, not at school district, city, county or even state levels, said Edelman.

“Children in Massachusetts aren’t more deserving than children in Mississippi,” she said. “I will never understand why any state would refuse Medicaid expansion.”

The best, most practical solution to poverty in America lies with the voters, Edelman said after the program.

“Get to the voting booth,” she said. “Your vote connects right to children. So much is riding on this.”

Fuente: https://mountainx.com/living/childhood-poverty-has-lifelong-ramifications/

Imagen de archivo

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Equidad para los niños: Una tabla clasificatoria de la desigualdad respecto al bienestar infantil en los países ricos

Informe

Equidad para los niños: Una tabla clasificatoria de la desigualdad respecto al bienestar infantil en los países ricos

Autor: UNICEF

Precio: Gratuito

Número de páginas: 48

Fecha de publicación: Abril 2016

Editor: UNICEF

La decimotercera edición del Report Card de la Oficina de Investigación de UNICEF, Equidad para los niños: Una tabla clasificatoria de la desigualdad respecto al bienestar infantil en los países ricos, presenta una visión general de las desigualdades cada vez mayores entre los niños en los países de altos ingresos. Se centra en “el extremo inferior de la desigualdad”, la brecha entre los niños en el segmento inferior y el segmento medio, en el contexto de los ingresos, la educación, la salud y la satisfacción con la vida. El informe también ofrece recomendaciones para que los gobiernos fortalezcan el bienestar de los niños.

Fuente:http://www.unicef.org/spanish/publications/index_90833.html

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Informe: Equidad para los Niños. Una Tabla Clasificatoria de la Desigualdad respecto al Bienestar Infantil en los Países Ricos

Fecha de Publicación: 2016

En este Report Card se describen las desigualdades en el bienestar infantil en 41 países de la Unión Europea (UE) y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). Se examina la desigualdad en el extremo inferior de la distribución, es decir, la brecha entre los niños que se sitúan en la parte baja y los que ocupan la posición media. Al mismo tiempo, se estudia hasta qué punto se deja que los niños se queden atrás en  términos de ingresos, educación, salud y satisfacción en la vida. En todos los países de la OCDE, el riesgo de caer en la pobreza era mayor para los ancianos, pero desde la década de 1980, el riesgo amenaza principalmente a los jóvenes. Esa evolución acentúa la necesidad de supervisar el bienestar de los niños más desfavorecidos —aunque la desigualdad de ingresos también tiene consecuencias de amplio alcance para la sociedad—, puesto que socava los logros académicos, los resultados sanitarios clave e incluso el crecimiento económico. El interés por instaurar la equidad y la justicia social obliga a determinar si la desigualdad que sufren algunos miembros de la sociedad es tal que afecta injustamente a su vida presente y futura. En este Report Card se plantea la misma pregunta básica que en el Report Card n.° 9, el cual se centraba en la desigualdad en el bienestar infantil, pero se emplean los datos disponibles más recientes y se abarca un mayor número de países.

Para descargar el informe:

https://www.unicef-irc.org/publications/832/

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La pobreza severa afecta en España a casi medio millón de niños más que en 2008

España/28 julio 2016/ Fuente: Rtve

  • Según Save the Children, en 2015 casi 1.390.000 niños vivían en hogares pobres.
  • La ONG subraya que los menores «más pobres lo son cada vez más».

La organización no gubernamental Save the Children ha denunciado este lunes que en 2015 casi 1.390.000 niños vivieron en España en hogares con menos de 9.612 euros al año para toda la familia -dos adultos y un niño-, casi medio millón de menores más de los que vivían en pobreza severa en 2008.

La ONG indicó que en 2015 los ingresos medios en España fueron de 26.092 euros, un 0,2% menos que el año anterior y un 9,4% menos respecto a 2008, cuando estalló la crisis.

Asimismo, destaca que según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en la Encuesta de Condiciones de Vida de 2015, el 22,1% de la población general y el 29,6% de los menores de 18 años vivían por debajo del umbral de la pobreza.

«Los niños no están saliendo de la crisis»

El director general de Save the Children, Andrés Conde, ha manifestado que «los niños no están saliendo de la crisis, al contrario, los más pobres lo son cada vez más», ya que «el número de niños que viven en situación de pobreza severa ha aumentado en casi medio millón».

Entre estos casos, presentan el testimonio de Susana, una madre de 46 años que vive sola con sus tres hijos y que, entre ayudas y trabajos esporádicos, ingresa como mucho 500 euros al mes.

«Mis hijos empezaron el colegio sin todos los libros y materiales que necesitaban hasta que los conseguí de segunda mano. Los niños me transmiten que se sienten inferiores al resto por usar materiales usados, viejos o pintados. Siempre se comparan con los compañeros de clase que lo tienen todo nuevo. He llegado a retrasar visitas de mis hijos al dentista, que necesitaban con urgencia, porque prefiero que tengan un libro en el pupitre y puedan estudiar en las mismas condiciones que sus amigos», cuenta.

Malnutrición y pobreza energética

Además, la organización ha afirmado que, atendiendo al llamado índice de privación material, el 3,2% de los hogares no pueden permitirse una comida de carne, pollo, pescado o equivalente vegetariano tres veces a la semana, lo que supone que unos 266.055 niños podrían estar sufriendo malnutrición en España, y un 11,3% de los niños sufren pobreza energética, es decir, casi 940.000 viven en un hogar donde no pueden mantener la vivienda con una temperatura adecuada.

Sin embargo, Save the Children ha hecho hincapié en que a diferencia de la mayoría de los países de la Unión Europea, España cuenta con un sistema de protección social a la infancia débil, con prestaciones bajas, de acceso demasiado restrictivo y donde priman ayudas aplicadas a la declaración de la renta de los padres y ha pedido que el futuro gobierno de España tome medidas para la protección de la infancia más vulnerable.

Fuente:http://www.rtve.es/noticias/20160711/pobreza-severa-afecta-espana-casi-medio-millon-ninos-mas-2008/1369781.shtml

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2030: la fecha límite para salvar a la infancia de la desigualdad según la UNICEF

UNICEF/07 julio 2016/ Fuente: Nueva Mujer

69 millones de niños y niñas en el mundo morirán hasta 2030 por razones que pueden ser evitadas o prevenidas, así constató el reporte estado mundial de la Infancia 2016: Una oportunidad para cada niño, publicado por el Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas (UNICEF).

La desigualdad es el principal obstáculo que frena el desarrollo integral de la niñez, ya que ni con todos los progresos logrados en materia de derechos humanos se podrá cerrar la brecha que sistemáticamente excluye a esta población antes del 2030, fecha límite para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los cuales fueron concebidos como un compromiso para atender las necesidades de todo el mundo sin dejar a nadie atrás.

El reporte incluye estadísticas alarmantes que deben preocupar a los dirigentes de todos los Estados. Por ejemplo, está consignado que alrededor de 124 millones de niños no acceden a educación primaria y secundaria; esto significa que la cantidad de infantes que no cuentan con este servicio viene a la alza desde 2011. Además, se pronostica que, en 2030, 750 millones de niñas se habrán casado antes de llegar a la adolescencia, mientras que 167 millones de niños seguirán viviendo en la pobreza.

Por supuesto, no es de extrañar que los focos rojos estén concentrados en Asia meridional y África subsahariana. Desde 2006, la brecha entre la pobreza en niños afrodescendientes y no afrodescendientes se ha venido acortando, salvo en 2015, en la que repuntó respecto al año anterior; sin embargo, todavía son el grupo infantil que más vulnerable se encuentra frente a la pobreza extrema a nivel mundial.

«Si no invertimos en la niñez más vulnerable, en los más difíciles de llegar, en los que viven en las peores condiciones, condenaremos a millones de niños y niñas en este mundo», dijo Isabel Crowley, representante de UNICEF México.

Con la esperanza de revertir esta situación, la UNICEF y sus aliados proponen cinco elementos que pueden contribuir a alcanzar la equidad social: información (recabar datos significativos que puedan servir para diagnosticar problemas emergentes), integración (abordar dichas problemáticas desde una perspectiva interseccional), innovación (acelerar el desarrollo en ciencia y tecnología), inversión (destinar un presupuesto específico a la atención de la niñez) y la implicación (involucrar a todos los actores posibles, ya sea sociedad civil, gobierno, academia o sector privado).

Fuente: http://www.nuevamujer.com/mujeres/actualidad/todos/2030-la-fecha-limite-para-salvar-a-la-infancia-segun-la-unicef/2016-07-06/132129.html

 

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