El Salvador: Jóvenes exigen a Bukele que pague 600 becas atrasadas desde enero

América Central/El Salvado/03-09-2021/Autor: Milton Rodríguez/Fuente: www.elsalvador.com

Son beneficiarios de la Fundación Forever, una institución que no ha podido cubrir los costos de las becas desde hace 8 meses. Los jóvenes están cursando cuarto y quinto año de sus carreras universitarias y piden al gobierno erogar los fondos que les fueron asignados dentro del Presupuesto.

(Cientos de jóvenes becarios de la Fundación Forever expresaron su preocupación ayer frente al Monumento al Salvador del Mundo, en una protesta pacífica pero firme. Fotos EDH / René Quintanilla)

Los ocho meses sin pagar sus cuotas universitarias de este año han ocasionado una serie de dificultades a cientos de jóvenes de la Fundación Forever que se concentraron ayer en la plaza del Divino Salvador del Mundo para exigir a Nayib Bukele el desembolso de $300,000 para el pago de 600 becas atrasadas en 13 universidades del país.

Estos jóvenes forman parte del proyecto denominado “Integrando El Salvador” que ha beneficiado a miles de jóvenes durante 10 años.

Según el presidente de la Fundación, Alejandro Gutman, ya llevan 20 años trabajando en El Salvador y durante ese tiempo ha ayudado más de 50,000 personas.

El aseguró que están al margen de cuestiones partidarias puesto que se han juntado con todos los partidos durante todo este tiempo y lo que solicitan es el apoyo para continuar con su política en favor de la juventud salvadoreña.

La Asamblea Legislativa aprobó en el presupuesto 2021 $2 millones para cubrir 40 proyectos sociales, entre ellos el que brinda apoyo a universitarios. Sin embargo, a la fecha no han recibido el desembolso por lo que solicitan al menos $300,000 para pagar las cuotas de los 600 becarios.

¿Cómo afecta a los becarios?

José Lino cursa el cuarto año de la licenciatura en administración de empresas en un universidad privada del país, y explicó a este medio las dificultades que ha enfrentado por el impago de ocho cuotas.

“En estos meses hemos visto la irregularidad que no podemos ingresar al sistema, incluso el periodo de inscripción se atrasa, las clases del nuevo ciclo comienzan y nosotros sin poder inscribir asignaturas, ya que las mensualidades todavía no están siendo pagadas. Incluso a veces los catedráticos nos dicen que si no estamos solventes no podríamos realizar los parciales”, relató.

Jairo Lobato es otro becario que vive la misma situación de incertidumbre y preocupación. Estudia quinto año en el Instituto Especializado de Profesionales de la Salud (Ieproes).

Explicó que la institución le ha dado un tiempo de espera para hacer sus pagos pendientes lo más pronto posible.
“A nosotros que estamos en el último año no se nos va a dar la oportunidad de egresar, se nos acumularía y nos atrasaríamos en el proceso de graduación, ahorita ellos (Ieproes) están esperando que nosotros paguemos las mensualidades que no se han cancelado”, comentó con preocupación.

Al igual que estos dos becarios llegaron a la plaza capitalina cientos de jóvenes afectados en sus estudios debido a esta situación. Ellos son originarios de comunidades en riesgo y provienen de familias de escasos recursos, por lo que dichas becas representan la posibilidad de hacer realidad sus sueños e integrar un mejor país en el futuro.

“Me rehúso rotundamente al hecho de perder años de universidad de la noche a la mañana sin antes haber luchado por conservarla”, se leía en el cartel de una joven.

Pero, ¿qué pasaría con el futuro de estos jóvenes si no se solventa con prontitud esta situación? Jairo Lobato explicó que “en el caso mío, sino se logra resolver, pues por lo pronto ya no seguiría con mis estudios. Venimos de lugares donde hay pocas oportunidades, y ya no seguiría estudiando, me atrasaría, tendría que buscar un empleo para poder costear los estudios y terminar la carrera”.

Lo mismo sucedería con José Lino. “En mi caso si algún día me dicen que ya no me presente a la Universidad, yo sí dejaría de estudiar y así muchos más jóvenes que yo creo que se frustrarían, porque el sueño de todo joven es ser profesional y que el día de mañana nos corten esas alas creo que sería muy perjudicial para todos y para nuestras familias también”, manifestó.

Una de las representantes de la organización agregó que incluso han tenido que acercarse a las universidades a pedir que se permita que los beneficiarios puedan continuar estudiando, pese a las ocho cuotas que no han podido pagar por falta de recursos.

“Por ahora no tenemos ni el 10% de esos fondos. Esperamos que podamos tener respuesta positiva de la Comisión de investigación de los fondos de las oenegés y que puedan proceder a entregarnos estos fondos”, añadió.

Gutman hizo referencia además a que son 40 proyectos de integración desarrollados por la Fundación los que están en riesgo.

De hecho, además de los jóvenes también se hicieron presentes al lugar varios padres de familia y algunos ancianos que forman parte de los proyectos en ejecución.

“Señor presidente: necesitamos que cumpla con lo prometido, está en riesgo los sueños de nuestros hijos de ser profesionales y gente de bien para nuestros país, porque somos de bajos recursos”, decía el cartel de un padre de familia.

Según expuso el presidente de la Fundación Forever, la ayuda económica se detuvo por la decisión de la comisión especial de la Asamblea que investiga el financiamiento de las ONGs, ya que congeló los fondos destinados a estos proyectos mientras investiga las supuestas irregularidades en algunas organizaciones que recibieron dinero público.

“Les rogamos porque hay una necesidad inmediata de salir adelante. Si quieren yo voy y me espero en la cárcel, por las dudas de que salga algo mal, aunque ya han dicho que todo está bien y hemos hecho auditoría; pero necesitamos que suelten el dinero para pagar los proyectos”, dijo Gutman.

Al preguntarle qué siente al ver la incertidumbre de miles de jóvenes que se enfrentan ala posibilidad de perder sus becas de estudio, respondió que “solo por pudor no me pongo a llorar, una enorme tristeza”. Al respecto, Eduardo Escobar, de Acción Ciudadana, cuestionó en su cuenta de tuiter “¿cuanta responsabilidad tiene la bancada de Nuevas Ideas en esto?”.

Fuente e Imagen: https://www.elsalvador.com/eldiariodehoy/fundacion-forever-el-salvador-alejandro-gutman-asignacion-de-fondos-600-becas-proyecto-sociales-jovenes/873429/2021/

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Regreso de los niños a las aulas: preocupación latente en América Latina

“Cuando me dieron la opción de que mi hija de 13 años regresara al colegio, no lo dudé dos veces”, dice María Fernanda García, quien le contó a la Voz de América que la pequeña llevaba 10 meses sin tener contacto con niños de su edad.

“Al ver el avance de la alternancia en Europa se puede evidenciar que los colegios o instituciones educativas son los espacios en los que menos se presentan contagios y que son las reuniones familiares las que de verdad hacen que crezcan los contagios”, agrega esta madre, residente en Bogotá y quien, a pesar de estar embarazada y padecer de COVID-19, manifiesta que no siente miedo de enviarla a clases. “El colegio tiene todas las adecuaciones necesarias para evitar contagios”, manifiesta.

Una opinión que comparte Inés González, madre de Julieta: “Todavía hay padres con mucho temor y los entiendo, pero debemos ver más allá y saber que si los niños siguen encerrados en casas vamos a tener una peor pandemia llamada depresión”.

No obstante, padres como Néstor Aguilera, un ecuatoriano que tiene un hijo adolescente, explicó que “luego de casi dos meses, desde que llegó el primer embarque de vacunas, que comprendió apenas 8.000 vacunas, solo se ha vacunado a poco más de 121.000 personas. Esto es muy poco frente a una población de más de 17 millones de personas. Enviar a nuestros hijos a la escuela termina siendo una apuesta peligrosa, ya que un joven asintomático puede llegar a casa y, sin querer, contagiar a su familia y poner en peligro de los más vulnerables”.

Una maestra comparte este pensamiento: “Preferiría que los alumnos no regresen a clases presenciales hasta que esto termine. El riesgo de contagio es para todos los que trabajan o asisten a un establecimiento educacional. Las medidas de bioseguridad no son óptimas”, escribió la profesora a través de las redes sociales de la VOA, donde pudimos evidenciar que las opiniones están divididas.

ONU: Los niños deben volver al colegio

Cerca del 60% de todos los niños y adolescentes en la región perdieron un año escolar completo por las restricciones ordenadas por los gobiernos para contener la propagación del coronavirus, según reportó un informe de la agencia de la ONU para la infancia, UNICEF. En promedio, los menores en edad en Latinoamérica escolar perdieron 158 días clase, muy por encima de la media global de 95 días, según encontró el organismo.

La reapertura de escuelas es un tema complejo, ya que involucra la perspectiva no sólo de los menores y sus familias, sino también de los profesores y los gobiernos, que incurren en un alto coste político, según explicó a la Voz de América Zelmira May, especialista de educación de la UNESCO para Argentina, Uruguay y Paraguay.

“Muchos países deciden no abrir, no solamente porque las condiciones sanitarias no lo permiten sino porque el costo político que puede tener el generar focos de epidemia en una escuela o incluso costar vidas de alumnos o de estudiantes, es muy alto”, dijo la experta a la VOA.

Para May, mientras que por un lado los docentes “exigen” que el estado “garantice las condiciones” necesarias de seguridad para que las escuelas vuelvan a abrir sus puertas —que van desde infraestructura hasta material de protección—si los menores no vuelven a clase en persona, habrá grandes impactos en su educación.

“Nadie dice que volver a la escuela sea garantía de que no te va a pasar nada (…) pero sí es mucho más sano mandar a los chicos a la escuela que no mandarlos, porque sabemos que los impactos que tiene la no asistencia son mucho más grandes que la posibilidad de contagiarse”, subrayó.

Estudios en países donde no se han reabierto las escuelas completamente o se han abierto de manera parcial o intermitente concluyen que los colegios pueden reabrir de manera segura cuando la transmisión comunitaria es baja, de acuerdo con la revista científica Nature.

Incluso, en lugares donde la transmisión comunitaria va en aumento, no son tan comunes los brotes de COVID-19 en los colegios. Esto puede atribuirse a que los jóvenes, en especial los menores de 15 años, son menos susceptibles a infectarse y a transmitir el COVID-19 que los adultos, según la publicación.

Un estudio realizado en Islandia entre 40.000 personas encontró que los niños menores de 15 años tienen la mitad de probabilidad de enfermar y de transmitir el coronavirus que los adultos, según informó National Geographic.

Para los niños y niñas, las consecuencias de perder más días de colegio presencial van más allá de la educación. Los colegios proveen alimentación a los más vulnerables, el cierre les ha arrebatado la única comida sana que tenían al día. Además de ello, muchos niños que viven en ambientes familiares violentos o disfuncionales perdieron la seguridad que les daba el ambiente escolar, según el informe de UNICEF.

“La escuela es un lugar dónde no solamente se aprende: también se ofrecen servicios de alimentación; es un espacio de protección, donde hay servicios de salud, de apoyo psicosociales”, subrayó a la VOA Ruth Custode, especialista de educación en emergencia de la oficina regional de UNICEF.

Esto, sumado a las barreras a la hora de acceder a las clases online en un continente que todavía está expandiendo el acceso a internet: el 20% de la población latinoamericana no tiene buena conexión a internet móvil, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La recomendación de UNICEF ante este panorama es que los gobiernos tomen decisiones sobre la reapertura y procesos a nivel regional y no nacional. “No podemos tener la misma respuesta para todos”, sentenció Custode.

“No será igual un sitio donde no hay una propagación amplia del virus a un sitio como, por ejemplo, espacios rurales, donde hay escuelas muy pequeñas que tienen muy pocos niños”, dijo la experta.

¿En qué situación están los países?

En Ecuador, el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) decidió mantener suspendidas las clases presenciales a nivel nacional hasta el próximo 13 de abril. No obstante, algunos planteles tienen permiso para funcionar con una respectiva autorización del comité. Además de la pandemia, el invierno ha destruido muchas escuelas rurales lo que ha imposibilitado el regreso a las aulas.

En Bolivia, se decidió aplicar tres modalidades para esta gestión que inició el 1 de febrero: a distancia, semipresencial y presencial (la cual funciona en pocas regiones, sobre todo rurales, donde es casi imposible una buena conexión). Con todos estos problemas, muchos padres piden volver a l clase presencial, pero aún no hay una orden general, cada zona o colegio lo va decidiendo de acuerdo a las condiciones que tiene.

Colombia, por su parte, le apuesta a la alternancia educativa, tanto para los colegios públicos como privados. Aunque desde enero, el departamento de Antioquia comenzó con las clases presenciales, algunos críticos han señalado que esta reapertura ha sido lenta. Según el movimiento #LaEducaciónPresencialEsVitals, solo 376.110 estudiantes han retornado a clases, por medio del modelo de alternancia, a los colegios públicos, lo que representa solo el 4,7 por ciento de los casi 8 millones matriculados.

En Venezuela, el presidente Nicolás Maduro anunció el domingo que, por el momento, su país no aplicará la modalidad de clases presenciales: “Venezuela mantiene el sistema educativo a través de teleclases, Internet, videoconferencia. No vamos a poder regresar, por ahora, a clases”, manifestó el mandatario, quien además anuncio un periodo de cuarentena radical por dos semanas, incluida la Semana Santa.

En México, el regreso a clases iniciará el 13 de abril en el estado de Campeche: este retorno se dará gradualmente en estados con poco nivel de contagios. Entre las condiciones para regresar esta también vacunar a todo el personal educativo y adultos mayores.

En Guatemala, el ciclo escolar en el sector público inició el 22 de febrero, y el sector privado inició en enero, cada colegio con sus calendarios. La indicación del Ministerio de Educación es que se combine las clases presenciales y a distancia. Esta metodología se aplicaría para los municipios donde el semáforo epidemiológico esté en color amarillo o anaranjado. Sin embargo, actualmente la mayoría de establecimientos continúan con clases a distancia, por medio de guías de trabajo o clases por videoconferencias.

Algo similar sucede en Honduras, donde prácticamente los observatorios de educación están demandando el regreso a clases presenciales o semi-presenciales. El sistema público no está operando, por ahora, se está estudiando esa posibilidad de clases semipresenciales. Algunas zonas de bajo nivel de contagio pueden dictar clases, pero el número es muy reducido.

El regreso a las aulas en El Salvador empieza el 6 de abril. El Ministerio de Educación ha publicado un listado de más de 6.000 centros escolares, entre públicos y privados, los cuales tienen la autorización de abrir esa fecha. Las instituciones educativas que no cuenten con un permiso no pueden abrir. Que los alumnos asistan a clases no es una obligación aunque el centro educativo tenga la autorización. La modalidad que el Ministerio de Educación ha dispuesto es semipresencial y opcional.

Por otro lado, el primero de febrero un total de 1’700.000 mil estudiantes que fueron matriculados en colegios públicos y privados de Nicaragua, asistieron a la inauguración del año escolar 2021. En 2020, este Gobierno, a diferencia del resto de Centroamérica se negó a suspender clases presenciales en las escuelas públicas a pesar del riesgo de contagio que impuso la pandemia del COVID-19 en los centros de educación.

En cuanto al Cono Sur, el 1 de marzo comenzaron las clases presenciales en Uruguay. No obstante, y a pesar de que se empezó a vacunar a buen ritmo, el presidente Luis Lacalle Pou informó la semana pasada que en Rivera, ciudad fronteriza con Brasil, se suspendieron las clases presenciales en la educación media y secundaria y, en el resto del territorio, se mantiene la presencialidad, pero ya no es obligatorio ir a estudiar. Antes excepciones sugeridas por las autoridades, se puede llegar a suspender las clases presenciales. Los padres que tengan temor de enviar a sus hijos, pueden hacerlo hasta el 4 de abril, sin que se tome como una falta.

Según el mandatario uruguayo, solo el 2,55% de los contagios se dan dentro del sistema educativo, y más de 6.000 brotes en las relaciones intrafamiliares.

En Argentina, dice May, “este año y con muchísima planificación lograron que hoy, en su mayoría, tenga sus escuelas abiertas y fue todo un desafío porque Argentina es un país federal donde las provincias tienen autonomía para tomar ciertas decisiones”, mientras que en Chile “tienen una situación también sanitaria compleja. Creo que fueron para adelante y para atrás, pero creo que es uno de los países que hoy tiene sus sistemas educativos operativos”.

Fuente: https://paralelo32.com.ar/regreso-de-los-ninos-a-las-aulas-preocupacion-latente-en-america-latina/

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