Page 5 of 5
1 3 4 5

Una escuela vinculada a la vida

Por CARLOSMAGRO

“Hace medio siglo, cuando los soviéticos nos superaron con el lanzamiento del Sputnik no teníamos ni idea de cómo íbamos a superarles en la carrera espacial hacia la Luna. Aún, no teníamos la ciencia y la NASA no existía. Pero la gran inversión que se hizo entonces en investigación y educación no solo nos permitió superar a los soviéticos sino que desató una ola de innovación que creó nuevas industrias y millones de nuevos puestos de trabajo”.

96-960

“Ha llegado el momento Sputnik de nuestra generación. Hace dos años afirmé que teníamos que alcanzar un nivel de investigación y desarrollo no visto desde los tiempos de la carrera espacial. En unas semanas enviaré un presupuesto al Congreso que nos ayudará a cumplir con este objetivo. Vamos a invertir en investigación biomédica, en tecnologías de la información y en tecnologías limpias. Una inversión que incrementará nuestra seguridad, protegerá nuestro Planeta y creará un sin número de nuevos puestos de trabajo para nuestro pueblo.”

Con estos vehementes y patrióticos términos se expresaba Barak Obama el 25 de enero de 2011 durante su discurso a la Nación. Obama reclamó entonces un nuevo momento Sputnik para salvar al país y también ¡cómo no! para salvar de paso a todo el Mundo.

El momento Sputnik al que se refería Obama fue más conocido en su época como la crisis del Sputnik. El Sputnik fue lanzado al espacio el 4 de Octubre de 1957 convirtiéndose en el primer satélite artificial en la órbita terrestre. El problema, para Estados Unidos, es fue la Unión Soviética quien lo puso en órbita. A éste primer lanzamiento, le siguió el 3 de noviembre del mismo año, el Sputnik II, conocido por llevar por primera vez un pasajero, la perra Laika. Los lanzamientos de satélites soviéticos continuaron durante los siguientes años. La reacción por parte de Estados Unidos no se hizo esperar. La crisis del Sputnik provocó que Eisenhower incrementara notablemente la inversión en el programa espacial, creara la NASA y una agencia de proyectos de investigación y desarrollo (A.R.P.A) que en 1972 pasaría a llamarse D.A.R.P.A (Defense Advanced Research Projects Agency).

A.R.P.A. sería desde entonces la responsable de gran parte de la investigación en computadores. En 1969 se constituye la primera red científica y académica conocida como ARPANET, antecedente directo de Internet.

circa 1934: Shoppers admiring a fortune-telling robot at Selfridges Store, London. (Photo by London Express/Getty Images)
circa 1934: Shoppers admiring a fortune-telling robot at Selfridges Store, London. (Photo by London Express/Getty Images)

En ese mismo discurso a la nación Obama también habló de “ganar el futuro” y de ganar la carrera por la educación proponiendo la creación de una agencia especial para la educación llamada ARPA-ED, un guiño a la historia que dejó intranquilos a más de uno y que en el borrador de los presupuestos para 2015 ha supuesto una partida de 50 millones de dólares de los 2.900 millones previstos para STEM.

La crisis del Sputnik puso en evidencia un retraso científico frente a la Unión Soviética y las carencias, por tanto, de la formación científica y cuestionó la enseñanza de las ciencias, abriendo un debate para cambiar tanto los curriculums como las metodologías o quiénes debían recibir formación científica.

Han pasado casi 60 años del lanzamiento del Sputnik pero desde hace al menos una década vivimos de nuevo muy preocupados por la escasez de personas formadas en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM usando el acrónimo en inglés). El argumento de la brecha en competencias STEM (STEM Skills Gap) recorre los despachos de los gobiernos. Los principales países occidentales abogan de nuevo hoy, como hace 60 años, por una modernización de la enseñanza de las ciencias en los centros escolares, que sirva para motivar a un mayor número de estudiantes a seguir carreras de ciencias.

Ilustración de un libro infantil. Owen Davey
Ilustración de un libro infantil. Owen Davey

En la Unión Europea, la Estrategia Horizon 2020 dedica un capítulo especial a la ciencia bajo la rúbrica de Ciencia por y para la sociedad con el que se pretende involucrar a la sociedad en la ciencia y en las actividades de investigación e innovación; incrementar el acceso a los resultados de la investigación; asegurar igualdad de género; tener en cuenta la dimensión ética en la ciencia y promover la educación formal e informal en ciencia. Este último punto busca hacer las carreras de ciencia atractivas a los jóvenes y de paso aumentar sensiblemente el nivel de alfabetización científica de la sociedad en general.

El debate, como no podía ser de otra manera, es intenso, abierto y lleno de matices. No falta quien considera que no existe tal brecha y que la carencia de personas formada en ciencia y tecnología no deja de ser un mito.

En la misma década de los años 50, en concreto el 7 de mayo de 1959 en Cambridge, C.P Snow impartió una conferencia titulada Las dos culturas, en la que sostenía que la “ruptura de comunicación entre las ciencias y las humanidades y la falta de interdisciplinariedad es uno de los principales inconvenientes para la resolución de los problemas mundiales.” Desde entonces, son miles las páginas que se han escrito sobre el tema de la incomprensión entre ciencias y letras. El texto tuvo y sigue teniendo muchos críticos pero no dejaba de plantear una cuestión real que lejos de solucionarse para que ha ido a más. No parece que hayamos avanzado mucho. La escuela de hoy con una estructuración del conocimiento muy fragmentario y curricular y una organización departamental parece sigue respondiendo en muchos casos a una visión del mundo escindida al menos en dos culturas. Muy lejos en todo caso de las necesidades multidisciplinares que exigen los problemas actuales.

Laboratorio de ciencias hacia 1950
Laboratorio de ciencias hacia 1950

En los últimos años, uno de las derivadas de las políticas STEM ha sido la incorporación de la A de Arts (STEAM) como medio para fomenta la creatividad y desde ahí favorecer la innovación que esperamos traigan las políticas STEM. Un intento quizá de superar la división entre las dos culturas que señalaba Snow y de ir más allá de la cerrada división de materias para de adecuarnos a lo que entendemos hoy por aprender y educar.

Hoy cada vez es más claro que aprender es adquirir competencias que nos sirvan para interpretar y dar sentido al mundo que nos rodea. Interpretar el mundo es una tarea compleja que nos pide poner sobre la mesa muchos y diversos conocimientos (no solo de un tipo); nos demanda mezclar espíritu crítico y constructivo; y nos exige mucha capacidad de trabajo en equipo. Como dice Daniel Innerarity, debemos ser conscientes de nuestros no-saberes. Debemos asumir que progresamos, más que aumentando nuestros conocimientos, aprendiendo a gestionar el desconocimiento en sus diversas manifestaciones: inseguridad, verosimilitud, riesgo e incertidumbre. Aprender hoy es aprender a gestionar incertidumbres.

Educar, por su parte, dice José Manuel Pérez Tornero, “es informar, formar, conformar, transformar, trasladar, difundir, divulgar, aprender, enseñar a aprender, aprender a enseñar, aprender a aprender. No importan tanto los objetos de conocimiento, como los procesos. No importan tanto los procesos como los métodos. No importan tanto los métodos como los sistemas. No importan tanto los sistemas como los contextos. Y lo importante es crear y proporcionar oportunidades para el aprendizaje, para el diálogo creativo y educativo. Critico y constructivo.”

PerezTornero
PerezTornero

Ayer, en el marco de los #direcTIC mensuales de Educalab (Ministerio de Educación), tuve la suerte de poder conversar durante una hora con Neus Sanmarti. Neus lleva toda una vida vinculada a la educación y a la ciencia. Hace años que decidió aprender ciencias y enseñar ciencias.

Es Doctora en Ciencias Químicas, Profesora emérita de la Universidad Autónoma de Barcelona y Catedrática de Didáctica de Ciencias Experimentales. Durante años fue también directora del Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) de la Universidad Autónoma de Barcelona. Entiende la didáctica de las ciencias como una manera de provocar un aprendizaje significativo que responda a los cambios que se están produciendo en la ciencia, en la sociedad y en las maneras de aprender y enseñar. De aprender y educar.

En 2007 publicó un excelente libro, cuya lectura recomiendo, titulado 10 ideas claves. Evaluar para aprender en el que, entre otras cosas, sostenía que aprender es revisar las maneras en las que hacemos las cosas y que en ese sentido la reflexión y la evaluación son el motor del aprendizaje; que la finalidad de la evaluación es la regulación tanto de la enseñanza como del aprendizaje; que lo más importante es aprender a autoevaluarse y que evaluar es una condición necesaria para mejorar la enseñanza (puedes ver aquí y aquí un resumen).

Ayer con Neus, hablamos del Sputnik y me hubiera gustado también hablar con ella de coches voladores y tecnologías poéticas, pero no encajó. Hablamos, claro, de didáctica de la ciencia y de las políticas STEM vistas desde la escuela y desde los especialistas precisamente en didáctica de la ciencia. Nos habló de la importancia de promover el interés por las ciencias pero también de los recelos existentes antes unas iniciativas que surgen en su mayoría fuera de la Escuela, desde la industria, fundaciones privadas y gobiernos y que tienen, para algunos, un enfoque excesivamente utilitarista y economicista. Hablamos también del impulso actual hacia un aprendizaje de la ciencia mucho más centrado en hacer, construir e inventar y no solo en adquirir conocimientos.

Hablamos de competencias, de transversalidad y multidisciplinariedad y, por tanto, de aprendizaje basado en proyectos. Le preguntamos si estábamos preparando a los alumnos a abordar problemas complejos. Y hablamos de cambio educativo y de las dificultades para cambiar las prácticas del aula. De la importancia de los primeros años de práctica docente. Hablamos también de competencia científica y de la importancia de aprender a hacerse preguntas y desarrollar el pensamiento crítico. De la capacidad de evaluación y de reflexión. Y la necesidad de contextualizar los aprendizajes para vincularlos a la vida. También de lectura y de la importancia de leer para aprender ciencias.

Diapositiva1
Diapositiva1

Y terminamos hablando de la situación actual de la educación que ella considera positiva (se ha producido un giro importante en los dos últimos años, sostiene) y de la escuela del futuro que debe ser ante todo una escuela muy relacionada con la comunidad. Una escuela que atienda a sus contextos y que esté integrada con su entorno. Una escuela que sea crítica pero no esté aislada. Que responda a las necesidades de la comunidad. Que sirva para resolver los problemas de la vida. Una Escuela, en definitiva, vinculada a la vida. Una escuela, si me permiten, muy deweyana: “¿Aprender? sí, pero antes que todo vivir. Aprender a través y en relación con la vida.”

Os dejo el vídeo de la conversación. Aprovecho para agradecer a Neus Sanmarti que aceptara conversar con educacontic.

Fuente: https://carlosmagro.wordpress.com/2015/12/24/una-escuela-vinculada-a-la-vida/

Comparte este contenido:

Cristo, el Universitario

Por: Myriam Anzola

La palabra de Cristo dirigida a sus discípulos en uno de los tantos documentales sobre la pasión, me reavivó mis intensas convicciones sobre la manera genuina de enseñar.

Los apóstoles unos humildes pescadores sin ninguna formación, se acercaron a Él subyugados por un discurso pletórico de verdad, de entrega a los más necesitados. Un discurso acompañado de ejemplo, de honestidad. Virtud particular del  verdadero Maestro. No había manera de que aquellos hombres pudieran comprender a cabalidad aquel lenguaje literario, lleno de erudición, de metáforas, de una semántica basada en presupuestos profundamente filosóficos. Fueron sin duda seducidos por otras cosas: por la vehemencia del relato, por la convicción de la palabra sincera, por la acción traducida en compenetración con los más pobres. Pero a la vez Jesús se esmeraba por transmitir las ideas más complejas haciendo alusión a la más sencilla cotidianidad.

En pocos años se convirtieron en virtuosos oradores, en líderes inconfundibles de la Buena Nueva; lograron construir sentido desde su práctica y el conocimiento emergió de la verdad. Esa es la mejor manera de aprender. No hay praxis docente más incuestionable que la de Jesús. Si no hubiera sido así, su palabra no hubiera perdurado durante estos dos mil y tantos años.

La analogía es aplicable al aprendizaje humano en cualquier circunstancia. Se aprende escuchando y buscando dentro de sí mismo un enclave para entender lo que se escucha. Se aprende del ejemplo y de la coherencia de aquellos que, sin poses, están destinados a  entregarnos todo cuanto saben, se aprende de los ejemplos que nos demuestran en su praxis de honestidad, se aprende a partir de las querencias, a partir de lo que tiene significado real para el que aprende.

En los últimos años han nacido formas de “hacer universidad” basadas en estos mismos postulados. CEPAP de la UNESR diseñó un modo de reconocer lo aprendido a través de la autobiografía del participante, el IALA “Paulo Freire” basa sus enseñanzas en la práctica con y desde la tierra, en la Universidad Bolivariana de los Trabajadores “Jesús Rivero” los trabajadores se forman desde su quehacer y en su experiencia, la nueva Universidad Campesina “Argimiro Gabaldón” configura un espacio de producción simultáneo a la siembra del conocimiento, el Programa de Estudios Abiertos de la UPTM “Kléber Ramírez”, reconoce los saberes de sus participantes para configurar un currículo particular pertinente para cada Comunidad de Aprendizaje o para cada Comunidad de Investigación.

Todas estas experiencias de “nuevo cuño”, así las llamó el  ex Ministro Ricardo Menéndez, han sufrido los embates de la institucionalidad administrativa que no comprende que hay que dejar crecer las semillas del bien, como diría Rousseau, porque lo que nazca de allí únicamente dará frutos nobles, que hay que respetar la espontaneidad de la creatividad popular porque en ella encontraremos respuestas racionales aparejadas a la realidad de cada espacio. No entiende que los “controles” prefabricados en abstracto, chocan con la idoneidad de los modelos concebidos en cada espacio, en el terruño de la gente que lo habita.

Es tiempo de escuchar a las personas de este país que decidieron optar por el conocimiento sin pedir permiso. Es tiempo de silencio para aprender de lo que tienen que decir los que se animaron a tomar la palabra.

Fuente: http://www.aporrea.org/actualidad/a205623.html

Comparte este contenido:

En Costa Rica: La Carpio le da la bienvenida al bachillerato por educación abierta

El Sifais albergará una nueva institución de educación abierta para personas mayores de 15 años en La Carpio.

 Ambientado con bailes y música folclórica, este 18 de abril se firmó el convenio entre el Ministerio de Educación Pública (MEP) y el Sistema Integral de Formación Artística para la Inclusión Social en La Carpio (Sifais) con el fin iniciar un sistema de educación abierta para habitantes de ese populoso caserío josefino.

Esta iniciativa beneficiará a más de 80 estudiantes mayores de 15 años de La Carpio, quienes con el apoyo de nueve educadores del MEP recibirán tutorías de lunes a jueves para presentar los exámenes de bachillerato en octubre y mayo.

¿Qué significa esta oportunidad para La Carpio? Actualmente, este sector no cuenta con colegios diurnos a los que puedan asistir quienes ya terminaron la escuela primaria. Además, en cada familia hay al menos una persona que aún no termina la secundaria, eso sin tomar en cuenta el bajo nivel de alfabetización de la región.

“La verdad es que tenía mucho tiempo esperando, porque es muy importante para los que queremos superarnos y que no pudimos tal vez antes, pero ahora adultos sí podemos lograr las metas que queremos”.

A sus 28 años de edad, Janet García busca una nueva oportunidad para superarse tras haber dejado los estudios, hace 10 años. Ella representa a decenas de jóvenes en La Carpio que necesitan por lo menos noveno año de colegio para conseguir un empleo que dé sustento a su familia.

Sin embargo, consolidar un sistema educativo no ha sido tarea fácil para esta pequeña ciudad. Fue hasta 1994 que, por medio de rifas, padres de familia de La Carpio lograron tener su primera escuela.

Ahora, el gran obstáculo es la movilización. Para muchos habitantes de La Carpio, el dinero necesario para pagar los pases de buses diarios es una gran limitante.

Además, quienes quieren culminar sus estudios en esta zona deben hacerlo por las noches, pues el único colegio que hay comparte locación con la escuela que construyeron los vecinos hace más de 20 años.

Por esta razón, madres de esta comunidad decidieron solicitarle al profesor de la Universidad de Costa Rica, Carlos Sandoval, un colegio que pudiera brindarle oportunidades tanto a ellas como a sus hijos; así que durante más de 10 años buscaron un lugar que albergara a los futuros estudiantes.

“Es muy difícil en áreas urbanas tener mucha área disponible sencillamente porque no hay terreno libre. Cuando yo supe del Sifais me reuní con Maris Stella y con Karina (coordinadoras del Sifais) y yo les decía que tenían un enorme edificio al que le iban a dar una utilidad relativamente escasa, entonces ahí empezó a abrirse la posibilidad de montar el colegio”, mencionó Sandoval.

Fue entonces cuando este docente decidió invitar a la viceministra académica del MEP, Alicia Vargas, para que conociera La Carpio y sus grandes avances.

Vargas se unió a esta iniciativa y ahora tanto el sistema de educación abierta como el colegio técnico de La Carpio están dentro de los planes que este gobierno impulsa en una comunidad que intenta romper con los estereotipos que la rodean.

“Cuando iniciamos la gestión, las personas que nos visitaron nos mencionaron la posibilidad de hacer esta cueva de luz (lugar que alberga los cursos de Sifais) y nos pareció tan impresionante el trabajo voluntario que se estaba haciendo que decidimos fortalecerla”, recordó la viceministra; además, aseguró que es solo el inicio de los grandes aportes que dará el MEP a La Carpio.

El sueño de Alicia

El espacio de transformación social de La Carpio comenzó hace aproximadamente dos años, cuando Alicia Avilés decidió conformar una orquesta con la comunidad de “Cueva de sapo”; entonces, muchos pensaron que había pasado de vivir en elPaís de las Maravillas a formar parte de Misión imposible.

Pero Alicia no se detuvo sin antes consultarle a quien sería luego su compañera de proyectos, Maris Stella Fernández; ambas pensaron impulsar la propuesta como parte del programa de responsabilidad social de su fundación, Eureka Comunicación.

“La verdad es que cuando uno ama el trabajo que hace espera de todo y gracias a Dios tuve un equipo muy bueno, perseverante y empunchador. Yo me sentía impotente al no poder solucionar como dirigente comunal toda la importancia que un joven necesitaba para salir adelante y ahora que el MEP nos está apoyando se puso el granito de arena que hacía falta”, mencionó Avilés.

Fue gracias a esta iniciativa que surgió Sifais en una de las zonas más conflictivas de La Carpio y ello permitió cambiarle el nombre peyorativo “Cueva del sapo” a “Cueva de luz”.

Ubicada en casi los límites de esta zona, Cueva de luz promueve ahora la integración social de esta comunidad a través del arte, el deporte y, ahora, la educación secundaria.

“Nunca olvidaré que Sifais tenía como propósito hacer mejor esta comunidad y sacarnos adelante a todos, incluyéndome. Cada uno de nosotros tenía un sueño y Sifais ayudó a que germinara, porque de una u otra manera creo que muchas personas se han visto beneficiadas por el crecimiento que ha tenido. El cambio de todas las personas que conozco acá es fantástico, es increíble”, concluyó Fabio Flores, joven estudiante de la comunidad de La Carpio que formó luego parte del grupo de profesores voluntarios de Sifais.

Fuente: http://semanariouniversidad.ucr.cr/universitarias/la-carpio-le-da-la-bienvenida-al-bachillerato-educacion-abierta/

Comparte este contenido:

Abrir la educación y expandir el aprendizaje

CARLOS  MAGRO

abril 30, 2016

El conocimiento es ubicuo (Stilgoe, Irin y Jones). Ya no podemos seguir pensando en él como algo que solo unos pocos expertos producen en unos lugares determinados (la academia, los laboratorios…) para luego ser transmitido y consumido por públicos legos en otros momentos y en espacios concretos (la escuela, el museo, la sala de conferencias…).

El conocimiento es abundante. Se ha convertido en la última y más atractiva de las commodities.

Alumnos del Instituto Escuela en clase, hacia 1933. PARA ARCHIVO.- Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, Madrid.

Alumnos del Instituto Escuela en clase, hacia 1933. PARA ARCHIVO.- Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, Madrid.
Alumnos del Instituto Escuela en clase, hacia 1933. Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, Madrid.

El conocimiento ha desbordado las paredes de las aulas, los laboratorios y las academias. Ha traspasado las rígidas estructuras de los departamentos, los equipos de investigación y las disciplinas.

El aprendizaje también es ubicuo. Siempre lo ha sido. “Aprender no ha sido nunca algo que sólo suceda dentro de espacios acotados e institucionalizados para ese fin. La vida es un continuo de experiencias que significan oportunidades para aprender”, dice Juan Freire.

El aprendizaje siempre ha sido relevante y significativo. Hubo un tiempo en el que “la educación no competía en tiempo ni con el trabajo ni con el ocio. Casi toda la educación era compleja, vitalicia y no planificada”. (Ivan illich. La sociedad desescolarizada. 1978).

A principios del pasado siglo XX John Dewey reclamaba la necesidad de que el aprendizaje en la escuela estuviese vinculado a la vida. “Aprender, sí, pero antes que todo vivir. Aprender a través y en relación con la vida”.

Institución Libre de Enseñanza. enero de 1933. Fotografía de Vicente Sos. Cortesía de Alejandro Sos Paradinas

Institución Libre de Enseñanza. enero de 1933. Fotografía de Vicente Sos. Cortesía de Alejandro Sos Paradinas

Uno de los grandes retos de la educación siempre ha sido la incorporación del contexto en la escuela. La necesidad de vincular la educación a la vida, de poner al alumno en el centro, de aprender haciendo y reflexionando sobre lo que se hace, de experimentar, de abrir la escuela y salir al barrio, al museo, al campo, de expandir, en definitiva, la educación es una constante entre todos los movimientos reformistas de principios de siglo XX.

“El mundo entero debe ser, desde el primer instante, objeto de atención y materia de aprendizaje para el niño”, decía el pedagogo español de la Institución Libre de Enseñanza Manuel Bartolomé Cossío. Son muchos los pedagogos que han reclamado desde siempre un mayor conexión entre la escuela y la vida, entre la escuela y lo que sucedía fuera de la misma. Son muchos los que han defendido la idea de una escuela en la que aprendamos no solo a vivir sino también aprendamos como se vive.

Domingo 4 de enero de 1970. Paul Townsend. CC 2.0 by-sa
Domingo 4 de enero de 1970. Paul Townsend. CC 2.0 by-sa

En las décadas de los 60 y los 70 se produjo un fuerte movimiento de cambio educativo. En ese momento acuñamos, entre otros, el término sociedad del aprendizaje (Robert Hutchins, 1968) para referirnos a un nuevo tipo de sociedad en la que la adquisición del conocimiento ya no estaría confinada al interior de las instituciones educativas (el aprendizaje no está limitado a un espacio concreto), ni limitada en el tiempo (el aprendizaje no es algo que suceda una sola vez y en un momento concreto de la vida). Una sociedad en la que el aprendizaje debería ocurrir en cualquier lugar, en cualquier momento.

“Hoy en nuestras ciudades, la mayor parte de la enseñanza tiene lugar fuera de la escuela. La cantidad de información comunicada por la prensa, las revistas, las películas, la televisión y la radio, exceden en gran medida a la cantidad de información comunicada por la instrucción y los textos en la escuela. Este desafío ha destruido el monopolio de libro como ayuda a la enseñanza y ha derribado los propios muros de las aulas de modo tan repentino que estamos confundidos, desconcertados”, escribió, por su parte, Marshall Mcluhan en 1960.

Marshall McLuhan. El aula sin muros
Marshall McLuhan. El aula sin muros

En este contexto de reforma la obra de Philips Coombs (The world educational crisis. 1968) marcó un hito importante al establecer entre otras cosas el concepto de educación no formal en un intento de dar una respuesta extraescolar a una gran variedad de demandas educativas existentes. Su propuesta surgió en el marco de una conferencia de UNESCO (Nueva York. 1967) en torno a la crisis mundial de la educación que por entonces se percibía.

Fueron años, por cierto, con numerosas iniciativas y proyectos para incorporar la tecnología a la Educación.

En los últimos 15 años hemos visto como irrumpía en todos los ámbitos de nuestra vida lo digital cambiando nuestras formas de relacionarnos, trabajar, aprender. No son pocos los que encuentran un paralelismo entre las décadas de los 60 y 70 y el momento actual.

Hoy cobran de nuevo actualidad autores como Dewey, Freire, Illich, Holton, Piaget que reclamaban en su tiempo profundos cambios en la educación para adaptarse a las demandas de la sociedad. Es también hoy un momento de revisita de colectivos como los situacionistas o o los filósofos críticos con el orden establecido como Foucault y Bourdieu.

El término de expandida proviene precisamente de un libro publicado en 1970, Expanded Cinema, en el que se planteaba que el cine desbordaría los límites de las pantallas usando las nuevas tecnologías disponibles entonces, principalmente el vídeo.

En el prólogo de ese libro, R. Buckminster Fuller, decía, los jóvenes del mañana emplearán las cintas de vídeo para introducir en el aula los testimonios y los documentos de los más relevantes pensadores de la humanidad.

Hablamos de educación expandida desde que el colectivo ZEMOS98 recuperara la idea de lo expandido y tuviera la feliz intuición de dedicar su undécimo festival a la educación expandida en 2009.

Baltimore City Fair. 1970. CC 2.0 by-nc-sa
Baltimore City Fair. 1970. CC 2.0 by-nc-sa

Sobre educación expandida tuve la suerte de hablar el jueves pasado con Tíscar Lara, directora de Comunicación en la Escuela de Organización Industrial (EOI), en una nueva edición de los #direcTIC, el webinar mensual de educaconTiC y el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y Formación del Profesorado (INTEF) del Ministerio de Educación y Cultura español.

¿Qué significa educación expandida? ¿Qué es la educación expandida? ¿Cuál es la relación de la educación expandida con la educación formal, no formal e informal? ¿Tiene límites la educación expandida? ¿Hay lugares para la educación expandida? ¿Hay lugar en la educación formal para la educación expandida?

Educación expandida, educación mediática, edupunk, aprendizaje invisible, p2pedagogy son todos términos que apelan a “prácticas, ideas o metodologías educativas que se encuentran fuera de lugar”.

Para Rubén Díaz, miembro del colectivo Zemos98, la educación expandida sería “una modalidad educativa que combina elementos propios de la educación formal, la enseñanza informal y el uso de las las nuevas tecnologías” (wikipedia).

La educación expandida supone para Marina Garcés, “la disolución de fronteras institucionales y disciplinares; el acceso universal a la información y a los recursos culturales y, finalmente, la organización del trabajo colectivo en red”. Educación expandida sería entonces educación abierta y colaborativa.

Para el propio colectivo Zemms98 no sería “más que un término evocador y sugerente” (recomiendo seguir el MOOC de educación expandida de INTEF).

Sugerente es, desde luego, la definición que hizo la propia Tíscar Lara junto con Antonio Lafuente de Educación expandida como “el pulmón de la educación pública, pero también la atmósfera que hace respirable la clase. La educación expandida entonces es expectorante y está conformada por todas esas actividades que tratan de aprovechar los recursos del entorno para hacer la educación más divertida, más artesanal, más abierta, más informal y más participativa”.

“Es muy posible que no sepamos muy bien qué es educar, o qué puede llegar a ser. Pero sí sabemos a lo que no puede renunciar la educación: a encender el deseo de pensar (saber, crear, conocer…), a abrir las puertas de este deseo a cualquiera y a asumir las consecuencias de este deseo compartido desde la igualdad” (Marina Garcés). Es muy probable que no sepamos bien qué significa educación expandida pero sí está clara su capacidad de inspiración y de movilización.

05-nadius-rec-DEF-635x300

Después de hablar con Tíscar, me atrevería a decir que educación expandida es lo que hacen miles de maestros y profesores a diario en sus aulas cuando apuestan por una educación relevante, integradora, realista; utilizando o no la tecnología, convirtiendo a sus alumnos en protagonista de su propio aprendizaje, a través de metodologías que conectan personas y contextos: como el aprendizaje basado en proyectos (ABP) o el aprendizaje servicio.

Educación expandida sería abrir la educación y expandir el aprendizaje.

Educación expandida es, como dicen en Zemos98, un término que nos permite repensar la educación, cuestionar los paradigmas educativos y seguir “soñando” en su capacidad de transformar la sociedad.

Os dejo el estupendo Storify que han hecho mis amigos de Conecta13 e INTEF del hangout y con el vídeo del mismo para que escuchéis a Tíscar.

 

Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Fuente del artículo: https://carlosmagro.wordpress.com/2016/04/30/abrir-la-educacion-y-expandir-el-aprendizaje/

Fuente de la imagen: http://api.ning.com/files/qQ7JLtcA1UhAaW*apXIAv0pdZO0YJS*LFe0Qwu8ZZwqmFFBqTkadnJVg5krqi*Z-cygYXQbLtPSvRdE9sxdAHq0hNMmqvpcD/Horizont_2010.gif

Comparte este contenido:

En Costa Rica: Libros de Educación Abierta se venderán la próxima semana

 MEP DICE QUE USUARIOS PUEDEN ESTUDIAR SOLO CON EL TEMARIO Y RECOMIENDAN ESTUDIAR ANTES DE MATRICULAR

CRhoy.com/ ABRIL 8, 2016 | YASLIN CABEZAS

Marcela Noguera se matriculó para presentar los exámenes de noveno año de Español y Matemáticas, en el programa de Educación Abierta del Ministerio de Educación Pública (MEP) y aunque debe realizarlos en mayo próximo, todavía no tiene los libros de texto para estudiar.

Esto se debe a una actualización en los programas de estudio que incluyó la entidad y que estarán disponibles a partir de la próxima semana, según la directora de Gestión y Evaluación de la Calidad del MEP, Lilliam Mora.

Silvia Murillo, –madre de Marcela-, ve con preocupación que su hija tenga tan poco tiempo para estudiar por los atrasos con los libros. Sin embargo, la entidad dice que los estudiantes pueden apoyarse con otros materiales.

Mora explicó que los temarios son entregados a todos los estudiantes, y que si los libros de texto no están a la disposición de ellos, podrían ayudarse con materiales que estánde venta en el mercado.

Por su parte, el director del Instituto Costarricense de Enseñanza Radiofónica (Icer), Miguel Jara, explicó que las personas deberían matricular los exámenes una vez hayan estudiado la materia.

“El estudiante sabe que se matricula si ha estudiado, no podría haberse ido a matricular si no lo ha hecho. Estamos poniéndonos al día en tener los libros, porque fue una decisión tomada por el Ministerio que este año rigieran los programas de Matemática vigentes”, añadió.

Fuente de la noticia: http://www.crhoy.com/libros-de-educacion-abierta-se-venderan-la-proxima-semana/nacionales/

Comparte este contenido:
Page 5 of 5
1 3 4 5