«Gaokao» es el símil de la Prueba de Selección Universitaria (PSU) en China, siendo el examen que permite a los jóvenes de ese país a acceder a la educación universitaria.
Esta prueba es preparada desde los 14 años y los menores solo paran de estudiar para comer y dormir, todo por el miedo que el «Gaokao» determinará sus vidas.
El nivel de presión autoimpuesto y el de sus padres es tal, que cerca del 90% de los suicidios en China están relacionados con la exigencia de esta situación única.
La prueba dura 2 días y mide el conocimiento en chino, inglés. matemáticas y un ramo optativo: ciencias o humanidades. En 2015, un 74,3% de las personas que rindió el examen lo aprobó.
Los días que se hacen estas pruebas, el país se prepara para esta situación y facilitan el transporte a los jóvenes. Además, la seguridad es elevada y vigilan intensamente las aulas con cámaras. El delito de copia se paga con hasta 7 años de cárcel.
Costa Rica/27 de junio de 2017/Fuente: http://www.cicap.ucr.ac.cr
El Ministerio de Educación Pública (MEP), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y Centro de Investigación y Capacitación en Administración Pública de la UCR se encuentran trabajando de forma conjunta en el desarrollo de una Política de Educación para el Desarrollo Sostenible en Costa Rica.
La política tiene como objetivo formar ciudadanos que aboguen por un desarrollo que conjugue los ámbitos social, económico y ambiental, para la conservación de ecosistemas y la consolidación de estilos de vida con un equilibrio entre estos tres ámbitos.
Según la viceministra de educación, Alicia Vargas, desde hace 30 años se trabaja en la temática del desarrollo sostenible, pero es hasta el año pasado, con la aprobación de una nueva malla curricular, que se decidió darle un mayor impulso y construir una política pública que guíe y unifique todos los esfuerzos en esta materia.
Primer paso: un trabajo colaborativo
Actualmente la iniciativa se encuentra en la fase de recolección de insumos, tarea encomendada al CICAP, por medio de la elaboración e implementación de una metodología participativa de consulta con los públicos de interés internos y externos del MEP, para la posterior elaboración la política pública.
“Lo que se busca es incluir el tema del desarrollo sostenible de manera transversal en la formación que se brinda en las escuelas y colegios, para educar a los estudiantes sobre el uso de los recursos disponibles en el presente, sin comprometer su existencia en el futuro. Para Costa Rica, formar a las nuevas generaciones en este nuevo concepto, va a permitir generar un bienestar para toda la población y tener un país con recursos para todos”, explicó Mayela Cubillo, directora del CICAP.
Participantes del proceso consultivo asistieron a un taller que se realizó en las instalaciones del CICAP.
En el proceso han participado expertos en materia de educación, más de 100organizaciones públicas, privadas, del tercer sector y organismos internacionales, alrededor de 8400 funcionarios y autoridades del Ministerio de Educación de todo el país. Asimismo, como parte de la consulta se han aplicado cuestionarios en línea y organizado talleres en diversas Direcciones Regionales del MEP.
Dos de las instituciones que han tenido un protagonismo importante en esta fase son el Instituto de Desarrollo Rural (INDER) y el Instituto de Acueductos y Alcantarillados (AyA), debido a que su quehacer está directamente relacionado con el manejo de los recursos naturales y los entornos sociales que dependen de ellos.
Para Ricardo Rodríguez, Presidente Ejecutivo del INDER, educar a la población sobre desarrollo sostenible es fundamental, pues “territorio y desarrollo sostenible van de la mano, es como si nos faltara el agua”.
Nuevos ciudadanos, nuevos contenidos
La política surge en el marco de una nueva malla curricular aprobada en el 2016 por el Consejo Superior de Educación del MEP, la cual se sustenta en la visión de educar para una nueva ciudadanía que se adapte a los cambios del entorno y a la realidad histórica del siglo XXI.
Por lo anterior, para la construcción de la malla se definieron 3 ejes transversales que deben incluirse en todos los niveles educativos, sin importar el contenido particular de los cursos. Estos son: ciudadanía planetaria con identidad nacional; lo que implica promover un pensamiento global desde el entorno local y concientizar sobre la incidencia de las acciones individuales en la colectividad; ciudadanía virtual con equidad social y ciudadanía para el desarrollo sostenible.
Para el MEP, estos ejes trascienden lo curricular, pues se realizó el cambio de una malla de contenidos a una por habilidades o competencias. En el caso del eje de desarrollo sostenible apuntan a trabajar aspectos relacionados con vida estudiantil, la integración de los estudiantes y la gestión de los centro educativos, entre otros factores.
Más de 8000 funcionarios del MEP participan en el proceso de recolección de insumos para la construcción de la política.
Uruguay/27 de junio de 2017/Fuente: http://www.universidad.edu.uy
Este miércoles 28 a las 9 horas los expertos finlandeses Matti Kuorelathi y Aki Ossi Tornberg disertarán en el encuentro «Los Desafíos de la educación del Siglo XXI, la experiencia de Finlandia. Una reflexión colectiva, camino al Tercer Congreso Nacional de la Educación». La actividad es organizada por el Ministerio de Educación y Cultura y se desarrollará en la Sala Idea Vilariño de la Torre de Antel (Guatemala 1075).
Los oradores abordarán temas como la globalidad del sistema educativo y la reforma curricular finlandesa que entró en vigencia en 2016, con énfasis en la educación media, y en la formación de educadores desde las políticas de inclusión educativa. La intervención inaugural estará a cargo de la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz.
Kuorelahti es profesor emérito y ex director del Departamento de Educación de la Universidad de Jyväskylä. Ossi Tornberg es doctor en educación por la Universidad de Laponia y consejero en educación del Ministerio de Educación de Finlandia. La actividad será transmitida por videoconferencia en los salas de Antel de todo el país.
A few years ago, the cloud was a promise to reduce costs of IT and improve flexibility and scaling by providing on-demand computing, storage and services to every organization.
Today, the cloud is a ubiquity we take for granted. We expect every file, every service and digital asset we have to be available across all our devices everywhere we go, at any time of the day.
The omnipresence of the cloud has streamlined and transformed quite a number of domains, including education. Today, thanks to cloud computing, education and training has become more affordable, flexible and accessible to millions of people and thousands of businesses.
Here’s a look at how cloud-based education has changed things for the better.
Lower software and hardware costs
One of the problems schools and training departments in organizations have constantly struggled with is to keep up with hardware, software and IT staff costs and complexities. In contrast, the cloud has been offering low-cost, subscription-based model that can support more companies and organizations.
The elegance of the cloud is that the user only requires little more than a browser and an internet connection. This is a welcome shift from the need to manually install and update applications on every single computer in a department.
In the past years, solutions such as Google’s suite of educational tools have provided schools with a free access to general classroom tools such as word processors, spreadsheets and presentation software. Cloud applications such as Google Docs allow students to easily collaborate on assignments in an easy-to-use environment.
Microsoft has also made its move to the cloud, providing subscription-based access to the cloud version of its popular Office suite, which it offers for free to students and teachers.
Virtual classrooms
One of the interesting developments in the space has been the advent of virtual classrooms in the cloud. Virtual cloud classrooms provide teachers with a paperless way to set up classes and courses, distribute material and assignments, and track and grade student progress from their desktop browser or smartphone.
On-premise virtual classroom software have existed for a while, but their installation and deployment came with heavy technical and financial requirements. In recent years, established companies such as Blackboard have started offering cloud-based services, making it possible for more schools and institutions to enroll.
Bigger tech corporations are also entering the space. Google launched its Classroom app as part of G Suite for Education in 2014 and Microsoft released its own Classroom last year. Both solutions revolve around providing a unified environment to better use office cloud apps in managing classes.
Virtual training labs
Cloud platforms can be a boon to professional education. For instance, IT training is traditionally associated with large investments in hardware and complex setup costs. However specialized cloud platforms have provided a flexible, cost-effective and easy-to-deploy alternative.
One example is CloudShare, a provider of cloud-based virtual machines, which enables companies to setup virtual training labs for their training sessions. With CloudShare, trainers can create any number of VMs of various operating systems in a virtual class environment, assign them to students, monitor their use and actively assist students when needed.
The use of cloud computing and virtual classes in IT training brings huge benefits by cutting back hardware costs and complexity while providing an interactive experience that is not possible in legacy classroom settings. It also benefits companies that need to train staff and employees across the world by sparing them additional traveling and trainer fees.
Better access to education and training
By 2025, the global demand for higher education will double to approximately 200 million students per year, mostly from emerging economies. Elsewhere, the disruption of the economy and employment landscape by artificial intelligence is increasing demand for professional training in various fields.
But thanks to cloud-based education, more and more people can now attend academic and professional courses. In recent years, we’ve seen the emergence of massive open online courses (MOOCs) platforms, which provide easy and affordable (sometimes free) access to knowledge and training.
In 2012, Stanford University professors Andrew Ng and Daphne Koller founded Coursera, a cloud platform that offers online courses, specializations, and degrees in a variety of subjects, including data science, computer science, engineering and medicine. Aside from Stanford, other top universities such as Princeton, University of Michigan and Penn State University are now using the platform to offer their programs to students worldwide.
Applicants can enroll for courses, specialization certificates or full higher education degrees. As of 2017, the platform offers more than 2,000 courses and has more than 24 million registered users worldwide.
edX, a platform similar to Coursera created by Harvard University in collaboration with the Massachusetts Institute of Technology, added high school education to its platform in 2014 to help people across the world get access to secondary education.
Tech corporations have launched their own education platforms to give access to knowledge and education in specific fields. One example is IBM’s Big Data University, a free platform that aims to put more people into data science and machine learning jobs and now has more than 400,000 signed up users.
Cloud-based learning platforms offer anyone with an internet connection classrooms, lectures, course material and a seamless environment where they can learn at their own pace and work on assignments and projects on any device and anywhere they go.
Where do we go from here?
With such huge amounts of data being collected and processed in the cloud, the next step of cloud education is the integration of artificial intelligence in the process. AI algorithms can assist both teachers and students in the learning process, finding pain-points in the teaching process and lending a hand where learners are struggling. Most major vendors have either taken their first steps or are now considering integrating AI-powered tools in their training solutions.
We’ve already seen acceleration and enhancements in education and training thanks to the cloud. What will come next can be even more exciting.
Las consultas al gabinete psicopedagógico de la Universidad se han duplicado en este curso.
El gabinete psicopedagógico del Campus de Ourense atendió 1.781 consultas en el curso 2016-17, frente a las 894 registradas en el ejercicio anterior. La responsable del departamento, Isabel Ferreiro, afirma que los universitarios recurren a este servicio gratuito en busca de orientación académica, pero también por cuestiones relacionadas con depresión, malos tratos y bullying. «Cada vez, desgraciadamente, estamos teniendo consultas relacionadas con acoso escolar que sufrieron en etapas anteriores. Hay un repunte de casos de violencia psicológica», puntualiza.
La experta destaca las dificultades con las que se encuentran las víctimas de acoso escolar una vez que llegan a la universidad. «Aquí se hacen muchos trabajos en grupo. Es parte del Plan Bolonia, pero a este tipo de alumnos les cuesta mucho relacionarse con los compañeros». En este sentido, han programado un taller específico para trabajar el acoso escolar durante el próximo curso .
«Puertas abiertas»
Isabel Ferreiro hace un llamamiento a la comunidad universitaria para que se haga uso de este servicio. «Estas puertas siempre están abiertas. Les podemos ayudar a que su vida académica sea mejor y, por lo tanto, también su vida personal». Además de la atención personalizada, el equipo pedagógico, al que se unió la psicóloga Verónica Mariño en marzo en calidad de becaria, organiza cursos relacionados con el desarrollo personal en los que se trabajan las habilidades de comunicación, la motivación y la autoestima. También ofrecen talleres centrados en técnicas de estudio y sesiones de coaching. «La Universidade de Vigo, además de preocuparse por los contenidos de las carreras que se imparten en los distintos campus, también se interesa por el bienestar emocional del alumnado», reconoce Isabel Ferreiro. Precisamente, la Universidade de Vigo es la única institución académica de Galicia que cuenta con este servicio.
Fomentar la integración del alumnado con diversidad funcional es otro de los objetivos del gabinete psicopedagógico del Campus de Ourense a través del Programa de Integración de Universitarios con Necesidades Especiais (PIUNE), puesto en marcha por la Universidade de Vigo en 2013. Por aquel entonces, solicitó apoyo un alumno y, en la actualidad, 19 universitarios están dentro del citado proyecto.
“Invertir en educación si paga, si se comprende que una sociedad educada es menos conflictiva, más democrática y más dispuesta al progreso”
La educación en Colombia constitucionalmente es un servicio público, así reza en el artículo 67 “La educación es un derecho de la persona y un servicio público que tiene una función social; con ella se busca el acceso al conocimiento, a la ciencia, y a los demás bienes y valores de la cultura.” esto significa que siendo un derecho fundamental, de forma amplia debe estar en todo momento y lugar al alcance de cualquier ciudadano. Sea porque la persona tiene como pagar o “comprar” educación o porque el Estado la provee por ser inherente a su finalidad social. Para el caso colombiano, aún las condiciones para su ofrecimiento completo están entre dicho, porque en el país entre tantas dificultades educativas se incumplen cuatro (4) obligaciones básicas para garantizar su efectividad y desarrollo.
Obligación Asequibilidad: es de obligatoriedad que gobierno nacional disponga y asegure hayan instituciones y programas educativos en calidad y cantidad suficientes por vías públicas o privadas con el fin de asegurar que para todos-as la educación sea asequible.
Obligación Accesibilidad: se comprende como la necesidad que la educación sea accesible para todos-as, sin ningún tipo de discriminación, sin menoscabo de marginación por situaciones económicas, étnicas, de seguridad y/o físicas entre otras.
Obligación Adaptabilidad: referida a que la educación sea flexible y responda a las requerimientos, particularidades y ritmos de aprendizajes de los niños, niñas y jóvenes de manera que sea pertinente y llena de sentidos para los estudiantes, de manera que impulse la permanencia y el éxito escolar.
Obligación Aceptabilidad: tipificada como contar con las condiciones efectivas para asegurar que la educación sea de buena calidad, por lo que es importante hacer inspección y vigilancia, acompañamiento, seguimiento, apoyo y control en los momentos requeridos para que las instituciones cumplan sus misiones y proyectos educativos.
Estas cuatros A, como conceptos son fundamentales para hacer real el derecho a la educación en un país que tiene como apuesta prioritaria alcanzar la meta “mejor educado en el año 2025” cuya política educativa además de ambiciosa, es al mismo tiempo desproporcionada, ya que al planificar un asunto de tal envergadura se requiere conjugar en acción elementos básicos que todo proyecto serio medianamente se plantea en términos de ser realizable, alcanzable, costeable y medible en su pertinencia política, social e histórica.
Educación “superior” en contexto
Para hablar de este nivel educativo, cabe preguntarnos ¿por qué es importante intervenir y transformar la educación superior? Un gran número de la población sabemos que las 32 universidades públicas están en crisis de existencia por sus bajos ingresos por matrícula y sostenibilidad, a pesar de la sobrepoblación estudiantil.
El Estado gira un ingreso per cápita al año por estudiante de 2.600 dólares en un presupuesto promedio de 500.000 millones de pesos para las universidades más grandes, a excepción de la Uninacional que pasa de un (1) billón de pesos; dineros con destinación a funcionamiento, gastos administrativos, actualización docente, investigación o procesos de extensión a comunidad. Estos presupuestos tan integralmente pírricos hacen que proyectos de desarrollo universitario, sentidos y acciones de transformación en entornos, población y conocimientos quedan a la suerte. Por ello, las universidades públicas se ven obligadas a vender servicios e incrementar costos de matrícula como forma de subsistir a sus altos gastos de funcionamiento, aunado a una burocracia sindical que ayuda poco y pone en riesgo su viabilidad y/o pertinencia social convirtiendo las universidades públicas en altamente costosas para que los más pobres accedan a las mismas.
Según cifras del Ministerio de Educación, con corte al mes de agosto del 2015, solo el 41,2 % de los estudiantes de colegios oficiales y el 56,4 % de no oficiales ingresan a la educación superior, lo que equivale a una tasa de absorción 48,5%. Esto quiere decir que de 100 estudiantes que finalizaron grado 11, solo 48 ingresaron a la educación superior el año inmediatamente siguiente a culminación de la media. Lo anterior, que urgente necesidad de construir en el país mínimo 40 universidades para satisfacer a más de 923.076 estudiantes que actualmente se encuentran sin atención. Situación que el país mitiga a través del SENA, algunas instituciones universitarias e institutos con programas por competencias laborales. Por ello, propuestas como la de “ser pilo paga” requiere sostenerse y ampliarse, inclusive pensar ya en un proyecto de gratuidad nacional del nivel técnico profesional, como primer peldaño de ciclo propedéutico superior. Recordemos que la última universidad pública creada en Colombia, hace casi 30 años, es la Universidad del pacífico, fundada en 1988.
TASA DE CRECIMIENTO UNIVERSITARIO POR SECTOR
Sector
2011*
2012*
2013*
2014*
2015*
Pública
7,4%
2,1%
7,2%
4,8%
2,3%
Privada
15,7%
5,6%
9,9%
7,5%
4,4%
Fuente, MEN-SNIES, Corte a mayo de 2016.
El crecimiento de las universidades no oficiales es casi el doble de la pública, según cifras Ministerio de Educación Nacional-MEN, 2016.
Los datos del Sistema de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior-SACES, indica con claridad que las 50 universidades no oficiales son aliadas estratégicas en el cumplimiento de las distintas grandes metas para el país, competitividad, paz-posconflicto, equidad, desarrollo social y educación. Aquí lo que hay que revisar es el efectivo aseguramiento de la calidad, si las universidades acreditan calidad como principio de mejorar la matrícula, porque es indudable e incuestionable el bien que hacen a lo largo y ancho de la nación en acceso a este derecho como bien público, por lo que la regulación, el seguimiento y acompañamiento son importantes para determinar una verdadera inclusión y equidad educativa, y no una privación de un derecho que es pilar fundamental para el desarrollo de otros derechos humanos.
CANDIDAD DE INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR 2015
Carácter
Oficial
No Oficial
Régimen Especial
Total
Universidad
31
50
1
82
Institución universitaria/Escuela tecnológica
16
92
12
120
Institución tecnológica
6
39
6
51
Institución técnica profesional
9
25
34
Total general
62
206
19
287
Fuente: SACES
Fecha de corte: Diciembre 2015
Realmente, el análisis de la educación superior muestra que el acceso en su concreción efectiva, es un beneficio de unos pocos, una exclusividad y un privilegio que determina en el futuro cercano mejores posibilidades de calidad de vida para una “élite” que puede alcanzar mejor empleabilidad, acceso a bienes y servicios o capitales socio-culturales. Aunque no se garantice en un 100% todos los beneficios directos e indirectos de recibir buena educación, al estar más educado es más probable conseguir un empleo mejor remunerado o disfrutar de más bienes. Económicamente esto se refleja en la estructura de valoración laboral, por ejemplo un técnico gana en promedio máximo 1.5 SMLV, mientras un profesional obtiene en promedio de 3 a 3,5 SMLV. Finalmente, invertir en educación si paga, si se comprende que una sociedad educada es menos conflictiva, más democrática y más dispuesta al progreso. En ello, la educación como bien público-común, cumple una finalidad vital para comprender mejor ¿Qué país tenemos y cuál queremos? allí reposa la relevancia de apostarle a la innovación, al aseguramiento y mejoramiento de la calidad y hacerla más alcanzable para la población, en especial para los jóvenes que se encuentran por diferentes condiciones sin continuidad educativa universitaria, pero sobre todo porque no hay universidades públicas en cantidad/calidad suficientes y alcanzables para todos-as.
La universidad pública boliviana y especialmente el movimiento universitario ha tenido un rol protagónico en los procesos políticos del país en el contexto de las movilizaciones obreras y campesinas por definir un horizonte socialista, en la lucha contra las dictaduras y en la construcción de la democracia, sin embargo en las dos últimas décadas ha perdido su relación con los movimientos vitales de las organizaciones populares de la sociedad y un proceso de despolitización ha marcado las tendencias de su existencia, reduciendo así su potencial de referencia reflexiva e intelectual.
Los pactos obrero-campesino-universitarios y la participación de la Federación Universitaria Local (FUL) y la Confederación Universitaria Boliviana (CUB) en la Central Obrera Boliviana (COB) de los años sesenta fueron clave para la derrota de la dictadura barrientista, para la formación de la Asamblea Popular, para la nacionalización de la Gulf Oil, para el debate en torno a la liberación nacional y el socialismo, en los años setenta para la resistencia y reconquista de la democracia y los derechos sindicales y políticos y en los ochenta frente al neoliberalismo.
El periodo neoliberal ha influido fuertemente para desmontar la tradición universitaria de los debates nacionales y estratégicos presentes en la Revolución Universitaria de 1970, en la resistencia a las dictaduras proimperialistas de Banzer Suarez y Garcia Meza que intervinieron violentamente las Universidades y en la recuperación de la democracia como tribuna de análisis de las perspectivas políticas propuestas por organizaciones políticas, sindicales y populares.
En este marco de referencia se ha publicado el libro “Dialéctica de una aventura: Cincuenta años de historia de la Carrera de Sociología de la UMSA”, cuyo autor es quien escribe esta columna en La Época, en el que la problemática planteada establece que, en el proceso socio-histórico de Bolivia y de la UMSA, la Carrera de Sociología ha conseguido ubicarse en un lugar centra en la constitución y el desarrollo de la disciplina sociológica en el país y como referente latinoamericano, e identifica y analiza los factores de continuidad y ruptura que han atravesado su existencia institucional y académica, tomando en cuenta los ritmos históricos producidos en Bolivia.
Se trata de una investigación en torno a los distintos aspectos y dimensiones de la vida universitaria, ampliándose hacia una perspectiva más profunda y de largo plazo, especialmente si tomamos en cuenta los cambios y reformas en la Carrera han estado condicionados, en muchos casos, por los procesos políticos del país, ascenso popular y revolucionario, golpes militares y dictaduras, apertura y reapertura democrática, liberalización y privatización de la educación superior en Bolivia y ascenso de movimientos sociales y populares en contextos de fortalezas y debilidades institucionales universitarias.
De ahí que, aprovechando la celebración de los cincuenta años de creación de la Carrera de Sociología, se pretende realizar un aporte para estudiar, analizar y debatir el lugar de la universidad en nuestro país, con una perspectiva crítica y autocrítica y una reflexión orientada a recuperar las tradiciones de compromiso y lucha del movimiento universitario con los ideales mayores del pueblo boliviano.
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