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OCT 28 Programa #23 – FRANCESCO TONUCCI / Infancia, Participación, Ciudad y Escuela

Por: Cuestiones de Infancia Radio. 

La propuesta central de Tonucci, “La ciudad amiga de los niños”, es una iniciativa que nace en Fano, Italia con el objetivo de proponer transformar las ciudades y potenciar una cultura ciudadana amigable con las niñas y los niños. Tomando su autonomía como parámetro de la habitabilidad de las ciudades, para todas y todos. Y por ende, profundizando el ejercicio de un derecho esencial, de repercusiones individuales y sociales. Es una iniciativa que concede a niñas y niños, su merecido lugar de ciudadanas y ciudadanos.
Invitándonos al desafío de gobernar, de gestionar y accionar con una mirada estratégica, entendiendo las políticas públicas desde la niñez activa, participativa y promotora de cambios para el presente y con enormes posibilidades de innovación e invención, para el futuro.
Las personas ya no tienen espacio en la ciudad, ya no establecen contacto con otros y con el entorno urbano. La naturaleza fragmentaria y la peligrosidad del entorno urbano excluyen al niño la posibilidad de experimentar experiencias fundamentales para su desarrollo cognitivo, emocional y social.
El niño también debe recuperar la posesión del entorno urbano, debe recuperar formas de juego y el movimiento autónomo en la ciudad, debe recuperar su espacio en la ciudad. Para lograr el objetivo de cambiar la ciudad, el proyecto propone actividades que forman parte de la participación y autonomía del movimiento.
De la misma manera, Tonucci nos invita a pensar en que necesitamos a la niñez para «transformar la escuela».
FRANCESCO TONUCCI, Pedagogo italiano, investigador, maestro, escritor y viñetista, nace en 1940, en Fano (Italia).
Es licenciado en Pedagogía por la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán y fue profesor de letras en escuelas secundarias. En 1966 empezó su etapa como investigador en el Instituto Psicológico del Consejo General de Investigación de Roma.
Tonucci ha dedicado sus investigaciones al comportamiento y pensamiento de niñas y niños, en los distintos ámbitos donde se desenvuelven. Con su seudónimo Frato  desde 1968, crea personajes que le dan voz y miran el mundo a través de la perspectiva de niñas y niños. Creador de ilustraciones excepcionales en las que se atreve a mirar el mundo con ojos de niño y, a la vez, denunciar los errores que los adultos cometen con respecto a su educación.
Desde 1991 promovió y dirigió el proyecto «La ciudad amiga de los niños».
Fuente de la reseña: https://cuestionesdeinfancias.blogspot.com/2018/10/programa-23-francesco-tonucci-infancia.html?m=1

 

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España: La Educación precisa de un nuevo humanismo y enfoque sobre el cambio de civilización

Europa/ España/ 29.10.2018/ Fuente: www.larazon.es.

Así lo asegura el consejero Fernando Rey en el encuentro protagonizado por Olegario González

El consejero de Educación, Fernando Rey, echa en falta en el sistema educativo actual un nuevo humanismo y otro enfoque sobre lo que significa el ser humano en una sociedad como la actual tremendamente tecnológica, así como para poder responder al cambio de civilización al que estamos asistiendo.

«Cuando hablamos de Educación, la mayoría de las veces nos enredamos en cuestiones técnicas que de un día para otro pierden fuerza y valor, y nos olvidamos de otras también importantes, como son los valores», asegura el consejero, para quien en la Educación de hoy es necesario que se impartan conocimientos tecnológicos, pero también humanísticos. En este sentido, apunta que en Castilla y León se está trabajando en ambas direcciones; por un lado, facilitando el aprendizaje de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) y el bilingüismo en las aulas y, por otro, trasladando a las universidades que en los títulos de grados tecnológicos el currículo incluya una gran parte de temas de humanidades y Ciencias Sociales como Literatura, Arte, Ética o Filosofía, y viceversa. «Es un tema complejo y cambiar los planes de estudio es complicado y no se hace de un día para otro, pero estamos insistiendo porque creemos que es necesario para que los estudiantes conozcan mejor la realidad que nos rodea», afirma Rey.

El consejero se expresaba de esta forma momentos antes de presentar la conferencia del quinto y último de los Encuentros «Pensando en Educación», que protagonizaba el teólogo Olegario González de Cardedal.

Esperanzas y límites

El también miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas resumía durante su intervención que para él educar no es otra cosa que acompañar a hombres y a mujeres en las escuelas para que descubran su naturaleza y su vocación, sus necesidades reales y falsas, pero mostrándoles cuales son sus posibilidades, esperanzas y sus límites.

«La Cultura y la Educación tienen sus glorias y sus limitaciones, y depende de en qué manos estén ambas y para qué medios o fines se utilicen», advertía De Cardedal, quien invitaba también a todos a preguntarse quienes son los educadores en la sociedad actual: los profesores, las técnicas utilizadas, los poderes o las amenazas existentes.

Satisfacción por cómo se han desarrollado las jornadas

Con la conferencia de Olegario González, la Consejería de Educación ha cerrado este ciclo de encuentros, con cinco en total, en los que se ha tratado de abordar diferentes temas que afectan a la Educación en España desde distintos puntos de vista y con personalidades relevantes. «Estamos satisfechos por cómo se han desarrollado estos encuentros y por las ideas que se han planteado», destacaba Fernando Rey.

Fuente de la  noticia: https://www.larazon.es/local/castilla-y-leon/la-educacion-precisa-de-un-nuevo-humanismo-y-enfoque-sobre-el-cambio-de-civilizacion-JI20287482

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Celulares en clase: Si o no

Europa/ Francia/ 29.10.2018/ Fuente: www.proclamadelcauca.com.

Como el ministro de Educación de Francia, el estudioso de Colombia, M Blanquer, ha prohibido en su país que los estudiantes de las escuelas primarias y secundarias usen el celular en clase, en Colombia algunos congresistas, a falta de una ministra de Educación pantalonuda, están abriéndole campo a una ley que lo ordena. Al otro lado, el ex rector de la Nacional, el profesor Moisés Wasserman, ha gritado por las redes: “¡No prohíban, úsenlos en clase! Son un instrumento con extraordinario potencial de innovación educativa”.

Es para pensarlo. Yo, que abjuré de la cátedra universitaria hace décadas después de ejercerla por otras más, no alcancé a tener ese martirio como profesor. Todavía no existían los celulares. Pero cometí hace unos días el error de ir a una universidad a dictar una conferencia y creo que terminé hablándole a unos zombies. Todos, usando el dedo pulgar miraban la pantalla o conseguían con su Smart cualquier cosa menos atender a lo que yo decía. Pero resulta que es gracias a ese aparatico que ellos pueden grabar la clase del profesor, que hacen cálculos, buscan a Mr. Google, verifican la verdad que revela el maestro con las que le dicen los gráficos que van saliendo milagrosamente en la pantallita, etc., etc.

Francia corre el peligro de quedarse atrás por no permitir el celular en clases pues en otros países la muchachada estará más al día de la vertiginosa evolución. Colombia no puede hacer lo mismo. Es preferible que los profesores, que son muchos menos que los estudiantes, incorporen como dice Wasserman, el aparatico a su manera de dictar la clase, que se involucren con todos los servicios que por allí se prestan y hagan unas cátedras a la altura de la evolución humana que predicó Darwin, no de la prohibición napoleónica o victoriana.

Fuente de la noticia: https://www.proclamadelcauca.com/celulares-en-clase-si-o-no/

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Argentina: Contra la Educación Sexual Integral, padres quieren formar un “frente de resistencia”

América del Sur/ Argentina/ 29.1o.2018/ Fuente: www.noticiasdel6.com.

Osvaldo Luis Floribello grabó a su nieta de 16 años y difundió el material en las redes sociales. En el video en cuestión la adolescente relataba cómo fue la charla que dieron en la Epet 36 del barrio Terrazas, de Itaembé Miní, de Posadas. “Me llamó la atención es la pregunta que realizaron a los chicos, cuándo fue que la primera vez que tuvieron relación sexual, asumiendo que ya lo tuvieron”, comentó el abuelo en declaraciones a C6Digital.

Según informaron autoridades de Educación, en Misiones no se estaría aplicando el manual instructivo sobre Educación Sexual que se aplica en otras provincias.

Floribello grabó a su nieta de 16 años y difundió el material en las redes sociales. En el video en cuestión la adolescente relataba cómo fue la charla que dieron en la Epet 36 del barrio Terrazas, de Itaembé Miní, de Posadas. “Me llamó la atención es la pregunta que realizaron a los chicos, cuándo fue que la primera vez que tuvieron relación sexual, asumiendo que ya lo tuvieron”, comentó el abuelo en declaraciones a C6Digital.

Según sostuvo, el viernes tiene planificado reunirse con padres y alumnos en una casa particular para formar “un frente de resistencia” a la enseñanza en las escuelas de la Educación Sexual Integral.

“Esto es lo que está pasando. Si esto no fuera verdad, a mi nieta ya la hubieran llamado (los directivos de la Epet 36) y sancionado. El martes se fue al colegio”, expresó luego de que se difundiera el video con los comentarios de la alumna.

El hombre afirmó que está “bien consciente de lo que hemos hecho”.

“Nosotros queremos ESI cero. Porque en la Educación Sexual Integral no está incluida la ideología de género. Pero en la educación sexual ya entra la masturbación; entra sexo hombre con hombre, ya entra sexo mujer con mujer; entra la motivación de ciertos juguetes sexuales, con la nena o con el varón. Eso está todo planificado. Estamos enterados de lo que está pasando. Nos venden muy camuflado”, manifestó Floribello.

Luego, Floribello consideró que se deben respetar los derechos de aquellos que no están de acuerdo con la enseñanza de Educación Sexual Integral. “O solo nosotros tenemos que respetar el derecho de los demás y los demás pueden avasallar nuestros derechos”, preguntó. Agregó que en la Constitución Nacional está “bien clarito”, como “el derecho de los padres a educar a sus hijos en materia de educación sexual o moral. También en el Tratado de Costa Rica, de los Derechos Humanos”, remarcó.

Sostuvo, además, que “la ley 26.150 (ESI) dice que antes de colocar en práctica en los colegios primero iba a haber talleres con los padres. Y esto no fue así. Hace 10 años que tengo a mis hijos en los Colegios y nunca vino ninguna notificación para asistir a un taller como para prepara a los padres”.

Para Floribello, muchos padres no están informados al respecto. “Cuando van a las reuniones no se habla nada de lo que van a dar a los hijos sino solamente dicen que van a hablar de prevención, cómo la nena y el varón tienen que cuidarse, cómo hacer para no quedar embarazada o evitar enfermedades de transmisión sexual. Hasta ahí aparentemente es muy bueno pero después de eso, solos con los nenes, les dicen lo que yo ya comenté”, apuntó.

Indicó que hay una confraternidad de pastores evangélicos, unos 60, que lo están acompañando. Así como también la Red Federal de Familias, de la Iglesia Católica. “Pero esto no importa la religión, vienen por nuestros hijos, para pervertirlos a nuestros hijos. Yo no estoy de acuerdo con este tipo de educación”, advirtió.

Fuente de la noticia: http://www.noticiasdel6.com/contra-la-educacion-sexual-integral-padres-quieren-formar-un-frente-de-resistencia/

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Presentan recurso amparo por afectación de huelga a educación en Costa Rica

Centro América/ Costa Rica/ 29.10.2018/ Fuente: www.elnuevodiario.com.ni.

Solo la mitad de los centros educativos del país se encuentran actualmente abiertos

La Defensoría de los Habitantes de Costa Rica informó hoy que presentó un recurso de amparo para que el Ministerio de Educación remedie la afectación que está causando al curso lectivo una huelga sindical que comenzó el pasado 10 de septiembre en contra una reforma fiscal.

La Defensoría explicó que la Sala Constitucional acogió para estudio el recurso, que tiene como fin «la adopción inmediata de las medidas para suspender la afectación causada a estudiantes por la huelga».

La iniciativa también busca «acciones remediales y restitutivas del Derecho a la Educación vulnerado en sus diferentes dimensiones», indicó la Defensoría en un comunicado.

Diversos grupos sindicales comenzaron el pasado 10 de septiembre una huelga indefinida en rechazo a una reforma tributaria que se tramita en el Congreso, ya que consideran que ese proyecto golpeará a las clases medias y bajas.

Con el pasar de los días la huelga perdió fuerza y en la actualidad los sindicatos del sector educación son prácticamente los únicos que mantienen el apoyo al movimiento.

Solo la mitad de los centros educativos del país se encuentran abiertos, pero con variados niveles afectación debido a que muchos de los educadores se mantienen en huelga.

Esta situación ha causado atrasos en la evaluación de los estudiantes, mientras el ministro de Educación, Edgar Mora, ha reconocido que existe la posibilidad de que se dicte un cierre técnico del curso lectivo o que no se evalúe el último trimestre.

En su recurso de amparo, la Defensoría de los Habitantes afirma que existe una violación al derecho a la educación debido a «la interrupción del curso lectivo con ocasión de la huelga que mantienen los sindicatos del sector educativo, dada su prolongación y la falta de acciones por parte de las autoridades para protegerlo y garantizarlo en forma efectiva».

La Defensoría también asegura que la huelga está afectando el derecho a la alimentación a causa de la suspensión del servicio de comedores escolares, lo que «perjudica a los niños y adolescentes, estudiantes de centros educativos públicos, que en muchos casos representa el único alimento del día».

El recurso de amparo pide a la Sala Constitucional que ordene la apertura de todos los centros educativos y los comedores, la reprogramación del curso lectivo, que se establezcan planes para remediar el atraso en la formación y la suspensión o reprogramación de los exámenes de bachillerato, obligatorios para concluir la secundaria.

Fuente de la noticia: https://www.elnuevodiario.com.ni/internacionales/centroamerica/477831-huelga-costa-rica-afectacion-educacion/

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Simón Rodríguez, el gran educador de América y mentor de Simón Bolívar

Por: Alberto López.

La historia nunca le ha correspondido a Simón Rodríguez con el reconocimiento que merece el empeño vital que siempre tuvo por la educación de las clases populares. Influenciado por los filósofos franceses de la Ilustración, promovió la formación de los ciudadanos por medio del saber para que alcanzaran la libertad a través de revoluciones del conocimiento. Sin embargo, ni la originalidad de sus pensamientos, ni la excentricidad de sus métodos lo ayudaron a ser comprendido ni entendida la trascendencia de lo que proponía: aplicar los revolucionarios métodos europeos del siglo XIX a la colonizada América para librarse de sus opresores.

La educación fue lo que dio sentido a su existencia: lectura, aprendizaje de idiomas, viajes,… Se convirtió en un cosmopolita ansioso por aplicar su pedagogía educativa en cualquier lugar del mundo donde requirieran su presencia y también por este motivo se arruinó en varias ocasiones.

A pesar de haber demostrado ser un gran pensador, ensayista y educador, su vida va aparejada a la de Simón Bolívar, de quien fue tutor y mentor, y también a la de Andrés Bello. La injusticia histórica define a Simón Rodríguez como “el maestro del libertador”, cuando en realidad con los años la amistad y el trabajo en común convirtieron su relación de maestro-alumno en otra de reciprocidad por las ideas comunes que defendían.

Simón Narciso Jesús Rodríguez nació en la capital de Venezuela, Caracas, tal día como hoy de hace 249 años, el 28 de octubre de 1769. Las imprecisiones sobre su vida comienzan con el nacimiento, ya que lleva el nombre del santo del 28 de octubre, Simón, pero también el del 29, Narciso. Su procedencia tampoco está clara. Se sabe que fue abandonado en las puertas de un monasterio y que se crio en la casa de un clérigo de nombre Alejandro Carreño, que se barrunta que pudiera haber sido su padre porque llevó durante un tiempo su apellido. Simón Rodríguez tuvo un hermano, Cayetano Carreño, que se convirtió después en un famoso músico de la capital venezolana.

De apariencia fornida y buena estatura, su extravagante forma de vestir, que era motivo de burlas a su paso, no le desvió nunca de su objetivo: aprender para poner en práctica sus ideas educativas e instruir al pueblo, especialmente a las personas con menos posibilidades de acceder al conocimiento.

La carrera educativa de Simón Rodríguez comienza cuando el Cabildo de Caracas le otorga el permiso para ejercer de maestro en la única escuela pública de esa ciudad en 1791. Apenas tenía 20 años y ya había leído a Rousseau y conocía la ‘Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano’. Eran tan altos sus propósitos que en 1794 presentó al ayuntamiento de Caracas un estudio titulado ‘Reflexiones sobre los efectos que vician la escuela de primeras letras de Caracas y medios de lograr su reforma por un nuevo establecimiento’. En él argumentaba la necesidad de crear nuevas escuelas y de formar buenos profesores con mejores salarios, de incorporar más alumnos a la educación y extenderla a todas las etnias, a la vez que debía disminuirse la enseñanza particular.

En estos años de incipiente carrera educativa fue cuando tuvo entre sus alumnos al entonces inquieto Simón BolívarSimón Rodríguez, al que además de maestro le encargaron ser tutor del más tarde apodado como ‘El Libertador’, estuvo con él hasta que el pequeño cumplió los 14 años.

En 1797 salió de Venezuela para nunca volver. Una teoría dice que fue por el fracaso de una tentativa revolucionaria en la que se vio involucrado y que fue expulsado, y otra asegura que se fue él por el descontento con el régimen español. Sea como fuere, Jamaica se convirtió en el primer destino de su exilio, en el que pasó 20 años viajando cuanto pudo con la idea de formarse continuamente.

En Kingston Simón Rodríguez invirtió sus ahorros para aprender inglés en una escuela de niños, a los que también él enseñaba castellano. Dos años después viajó a Estados Unidos, concretamente a Baltimore, donde consiguió trabajo como cajista de imprenta, lo que más tarde le permitiría a él mismo componer los moldes de imprenta de sus obras. Después viajó a Francia, donde se registró bajo el nombre de Samuel Robinson de la siguiente manera: “Samuel Robinson, hombre de letras, nacido en Filadelfia, de treinta y un años”; y esta identidad la mantendría durante su estancia en el viejo continente.

En París conoció a fray Servando Teresa de Mier, un sacerdote revolucionario mexicano, y juntos abrieron una escuela en español. Simón Rodríguez estudió allí Física y Química y tradujo al castellano la novela ‘Atala’, de Chateaubriand, para acreditar sus conocimientos, pero Mier se atribuyó la traducción.

Simón Bolívar, que se encontraba en París desde 1803, ya formaba parte de las amistades más cercanas de Simón Rodríguez. En 1805 emprendieron un largo viaje hasta Italia, cruzando a pie los Alpes. Fueron a Milán, luego a Verona y Venecia, Padua, Ferrara, Florencia y Perusa.

En Milán ambos presenciaron la coronación de Napoleón Bonaparte como rey de Italia. La gira culminó en Roma, donde el 15 de agosto de aquel año de 1815, Bolívar, junto a Rodríguez y el amigo común Fernando Toro, juró dedicarse por completo a la causa de la independencia de Hispanoamérica. Gracias a que el texto quedó grabado en la memoria de Simón Rodríguez pasó a la posteridad de la manera siguiente: “Juro delante de usted; juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor, y juro por mi patria, que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español”.

En 1806 Simón Rodríguez inicia un largo peregrinar de 17 años en soledad por Europa. Vivió en Italia, Alemania, Prusia, Polonia, Rusia y Londres, donde coincide con Andrés Bello, que también fue alumno suyo. En la capital británica inventó un novedoso sistema de enseñanza destinado al buen aprendizaje y uso de la escritura, de la que era un apasionado al ver en ella grandes capacidades expresivas. De hecho, solía escribir utilizando muchos signos de puntuación, admiración y exclamación, mayúsculas, subrayados, esquemas de fórmulas, símbolos, paréntesis y llaves para transmitir el espíritu y la complejidad de sus pensamientos.

En 1823, animado por las esperanzadoras noticias que le llegaban del otro lado del Atlántico, Simón Rodríguez regresó a América, concretamente a Colombia después de un largo exilio en el que había madurado sus ideas sobre la educación y la política, nutriéndose, fundamentalmente, del pensamiento de Montesquieu. Cuando Bolívar se enteró del regreso de Rodríguez le escribió una carta para invitarlo a encontrarse. En Bogotá, sus primeros pasos conjuntos se encaminaron a instalar una Casa de Industria Pública para habilitar maestros de todos los oficios. Sin embargo, el proyecto no fructificó por la falta de recursos económicos, por lo que Rodríguez seguiría intentándolo hacia el sur del continente.

En Lima Simón Rodríguez le presentó a Bolívar sus planes pedagógicos para implantarlos en las escuelas que el conocido como ‘El Libertador’ ya trataba de fundar en toda América y que estarían bajo la dirección del educador. De esta forma, Rodríguez quedó incorporado a su equipo de colaboradores.

En abril de 1825 inició, junto con Bolívar, un recorrido por Perú y Bolivia. Simón Rodríguez organizó una casa de estudios; después fundó un colegio para varones en Cuzco y otro para niñas, un hospicio y una casa de refugio para discapacitados. Bolívar nombró a Rodríguez director de Enseñanza Pública, Ciencias Físicas, Matemáticas y Artes, y también director general de Minas, Agricultura y Caminos Públicos de la República Boliviana. El primer día del año 1826 comenzó a funcionar la llamada Escuela Modelo, que en apenas unos meses ya tuvo 200 alumnos.

El plan de enseñanza diseñado por Simón Rodríguez era muy original: se agrupaba a los alumnos y se mezclaba la técnica y el espíritu. Los niños, entregados por entero a las tareas de aprendizaje, incluso en los ratos de ocio, eran observados por personal facultativo para identificar las inclinaciones de cada alumno. Pero aquellos métodos no eran comprendidos ni aceptados al ser excesiva la inversión que se necesitaba, por lo que Rodríguez acabó renunciando a su cargo y, muy decepcionado, escribió una carta a Bolívar en la que se quejaba amargamente de la incomprensión que había padecido.

Endeudado y arruinado se marcha a Arequipa (Perú) y fundó una fábrica de velas con la que pretendía conseguir vivir, pero el éxito de la empresa fue que los padres empezaron a recurrir a él de forma masiva para que educase a sus hijos. En 1828 publicó su primera obra, titulada ‘Sociedades americanas en 1828; cómo son y cómo deberían ser en los siglos venideros’. Defendía en ella el derecho de cada persona a recibir educación por su importancia para el desarrollo político y social de los nuevos estados americanos. También publicó una obra en defensa de Bolívar, muerto en 1830, titulada ‘El Libertador del Mediodía de América y sus compañeros de armas, defendidos por un amigo de la causa social’.

De Lima se trasladó en 1834 a Concepción (Chile), invitado por el intendente de la ciudad para llevar a cabo “el mejor plan posible de educación científica” en el Instituto Libertario de Concepción. Allí publicó su libro ‘Luces y virtudes sociales’. Seguidamente editó en la misma ciudad el ‘Informe sobre Concepción después del terremoto de febrero de 1835’. Aquel terremoto acabó con todo, incluyendo la estancia de Simón Rodríguez en esa ciudad. Se marchó a Santiago de Chile y tuvo un reencuentro con Andrés Bello, del cual surgiría el impulso de la universidad fundada por el humanista.

También estuvo en Valparaíso, ciudad en la que también se dedicó a la enseñanza, aunque con un método bastante original para la época en la clase de anatomía, ya que se desnudaba y caminaba por el salón para que los alumnos se hicieran una idea del cuerpo humano. Por supuesto, esta didáctica también fracasó y sufrió el rechazo de la sociedad, volviendo a terminar arruinado.

Su situación personal y, sobre todo profesional, con los continuos fracasos, le hicieron temer por sus ideas y sus obras, hasta tal punto que en 1842 escribió: “La experiencia y el estudio me suministran luces, pero necesito un candelero donde colocarlas: ese candelero es la imprenta. Ando paseando mis manuscritos como los italianos sus Titirimundis. Soy viejo y, aunque robusto, temo dejar, de un día para otro, un baúl lleno de ideas para pasto de un gacetillero que no las entienda. Si muriera, yo habría perdido un poco de gloria, pero los americanos habrían perdido algo más”.

A pesar de ser mayor, su aspecto y su altura daban una imagen muy saludable de él, por lo que siguió dedicando su tiempo a viajar y a enseñar. En Lima reeditó la obra ‘Sociedades americanas’ y de ahí viajó a Ecuador. Fue acogido por un sacerdote, quien se empeñó en que fuera maestro de Agricultura en el Colegio de San Vicente. Sin embargo, Simón Rodríguez terminó siendo profesor de Botánica en el centro escolar.

No le bastaba con dictar clases, así que también fundó una fábrica de pólvora y publicó un folleto sobre la ‘Fabricación de pólvora y armas con otras enseñanzas generales’, en cuyo prólogo escribió que “la pólvora es aquí el pretexto para tratar de la educación del pueblo”. Más tarde partió a Quito y fundó otra fábrica de velas, antes de regresar a Colombia y, desde ahí, nuevamente a Quito en el año 1853. En Guayaquil, en un incendio, se perdió gran parte de su obra.

A los 82 años ofreció una conferencia que sorprendió por sus experiencias y por sus ideas. Finalmente, en 1853, a pesar de haber manifestado su intención de volver a Europa con la ilusión de que allí todavía se podía “hacer algo”, se trasladó a la localidad peruana de Amotape, acompañado de su hijo José y Camilo Gómez, compañero de este. Fue este último, quien lo asistió en el momento de su muerte, ocurrida el 28 de febrero de 1854, a los 83 años de edad.

Setenta años después de su fallecimiento, los restos de Simón Rodríguez fueron trasladados al Panteón de los Próceres en Lima, y desde allí, al cumplirse un siglo de su fallecimiento, devueltos a su Caracas natal, donde reposan en el Panteón Nacional desde el 28 de febrero de 1954.

El legado de Simón Rodríguez va mucho allá de formar la personalidad de Simón Bolívar o el pensamiento humanista de Andrés Bello: fue el primero que quiso aplicar en América del Sur los métodos educativos que empezaban a utilizarse a comienzos del siglo XIX en Europa, e intentó imponer en las atrasadas Bolivia y Colombia las novedosas y revolucionarias teorías sobre la educación de la infancia y el acceso al conocimiento de las clases populares.

 

Fuente de la reseña: https://elpais.com/internacional/2018/10/28/america/1540732409_091457.html

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El Salvador según los ideales de San Romero

Por: Luis Armando González. 

El día ayer, en las vísperas de canonización de Monseñor Óscar Arnulfo Romero –y con motivo de tan extraordinario acontecimiento— el Presidente Salvador Sánchez Cerén dirigió un mensaje a la nación, en el cual, en una de sus partes medulares, dijo lo siguiente:

San Romero de América continúa alentando las esperanzas de los pueblos. Su identificación con las poblaciones más vulnerables, su enérgico rechazo a la violencia, su valiente defensa de las víctimas son ejemplos para millones de personas que luchan por la dignidad humana… La mejor forma de honrar a San Romero es mantener vivo su mensaje de amor y paz en nuestras acciones. En sus palabras encontramos la fortaleza para ser mejores y avanzar en el camino de la paz y el bienestar de todos los ciudadanos.

Su canonización convoca a toda nuestra sociedad a una profunda reflexión para comprender que es urgente un ¡Basta ya! a la violencia, que tanto sufrimiento provoca a muchas familias. A eso nos llama hoy San Romero, a un cambio de conducta, a sumar esfuerzos para que nuestras comunidades avancen en convivencia y con tolerancia, poniendo en práctica una nueva cultura de paz basada en el respeto a la vida, a las diferencias y a los derechos humanos”.

Ese texto condensa lo que para una gran mayoría de personas –creyentes y no creyentes— es el mensaje esencial de Monseñor Romero, quien desde el 14 de octubre de 2018 se ha convertido San Romero de América. Al transmitir ese mensaje, el Presidente Sánchez Cerén no sólo se puso en sintonía con los ideales fundamentales de San Romero, sino también en sintonía con las aspiraciones de figuras católicas de primer nivel –como el Papa Francisco, el Cardenal Gregorio Rosa Chávez y el Nuncio Apostólico, Monseñor Santo Gangemi— que, guiados por los ideales y el ejemplo del santo salvadoreño, han hecho llamados para trabajar por la paz, la justicia y la vida en El Salvador.

Y es que el desafío por edificar un país sin violencia, con justicia, sin desigualdades hirientes y con un pleno respeto a la dignidad humana sigue siendo tan actual y urgente, como lo fue en tiempos de San Romero. Eso no podrá hacerse sin un vuelco radical en los ejes configuradores de la realidad nacional: la economía, la política y la cultura.

En algunos ambientes se escucha decir que debemos edificar un país según el corazón de Dios. Para los que no son creyentes –lo cual no quiere decir que sean malas personas, que no tengan ideales o que no deseen trabajar un El Salvador distinto al actual— la apelación al “corazón de Dios”, como fuente orientadora, escapa a sus pretensiones o, más aún, no tiene ninguna fuerza para desencadenar, en ellos, un compromiso cívico o para delinear un proyecto social, cultural, político y económico, viable y realista, y para lo cual son herramientas imprescindibles el conocimiento científico, y sus aplicaciones tecnológicas, y una sólida base moral que no debe agotarse, aunque se nutra de su riqueza, en fuentes morales de procedencia religiosa.

Por otro lado, para los creyentes cristianos –sobre todo esos a los que no les son ajenas las enseñanzas de la teología negativa— la pretensión de querer conocer a Dios –su voluntad y deseos, que tiene corazón y que hay algo inscrito en ese corazón— no es más que un ejemplo de la soberbia humana y, por qué no, también de la inevitable ignorancia que se deriva de la inaccesibilidad a ese misterio en que consiste lo absolutamente absoluto.

Más prudente sería decir que, en el caso concreto de nuestro país –con su historia, condicionamientos, estructuras de poder, formas de convivencia y cultura—, una figura como San Romero podría convertirse en ese desencadenante de un proceso de transformación de El Salvador, en sus estructuras fundamentales, para lo cual –como punto de partida— no debería perderse de vista la integralidad de su trayectoria de vida y su legado, es decir, se trataría de mantenerlo vigente, actuante y operativo, como “Monseñor Romero”. La tentación de afirmar que el país debería ser edificado según el “corazón de Monseñor Romero” se impone casi automáticamente.

Pero es una tentación a la que –por lo menos en estas líneas— no hay que ceder. Por un lado, la noción está fuertemente teñida de romanticismo y sentimentalismo, lo cual fácilmente puede conducir, en el caso de Romero, a una espiritualización de su vida y legado. Por otro lado, la noción es heredera de una visión que pone al corazón (y a su lugar en el cuerpo) como centro de la voluntad y decisiones morales de las personas.

Por eso se dice de una persona que hace el mal que “no tiene corazón”; o también, cuando se quiere respaldar la solidez moral de una afirmación, se dice “te lo digo con el corazón en la mano” o “te lo digo desde el fondo de mi corazón”. En realidad, lo correcto sería decir “te lo digo desde mi cerebro”, pero hasta ahora el corazón sigue teniendo la primacía como fuente de las decisiones (y compromisos) más firmes y profundas.

Pero ciertamente, no sólo el cerebro de Monseñor Romero estuvo en la base de sus decisiones y opciones más reflexivas, sino todo su cuerpo, sus sentidos, sus emociones y sus sentimientos. Aunado todo ello a sus conocimientos filosóficos y teológicos, a su cultura –tejida a partir de sus orígenes familiares en Ciudad Barrios—, a sus gustos musicales, a sus conocimientos históricos, políticos, económicos, sociológicos, a su experiencia con las víctimas de la violencia, a las tensiones eclesiales que enfrentó, a sus lecturas del Evangelio y a su fe. Todo esto cristalizó en un conjunto de principios, valores, exigencias y obligaciones morales: los ideales de Monseñor Romero.

Son esos ideales –entre los que destacan la primacía de la dignidad de las personas, la promoción del bien común y la justicia, la opción por las víctimas, el rechazo de la violencia que genera violencia, la defensa de los derechos humanos, el compromiso con la paz justa, el respeto de la memoria histórica, la resistencia a la opresión, la solidaridad, la fraternidad y la tolerancia— los que, por universales, tienen toda la potencialidad para mover a los distintos sectores del país a un compromiso con un nuevo proyecto de nación.

Ninguna persona de buena voluntad, con una decencia mínima y con capacidad de razonar, puede sustraerse a esos ideales, independientemente de sus opciones y creencia (o increencias) religiosas. Y ello porque los ideales de San Romero –del obispo y mártir Monseñor Romero— apuntan al universo moral de las personas, es decir, al marco de principios, valores y creencias a partir del cual aquéllas actúan y toman decisiones.

En fin, edificar un país según los ideales de Monseñor Romero –de San Romero— supone la permeabilización de la sociedad por esos ideales, de modo que sean el crisol de una nueva cultura, una cultura del compromiso solidario, del respeto y cuido del débil; de renuncia a la ostentación, el consumismo, el individualismo y el abuso; de la justicia económica y de la convivencia en paz.

San Salvador, 14 de octubre de 2018

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