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UNESCO: Informar sobre la violencia contra las mujeres y las niñas (manual para periodistas)

UNESCO, junio 2021

En la era del cambio digital, democrático, social y político, la comunicación se ha convertido en un medio esencial para expresar ideas y desarrollar iniciativas revolucionarias, capaces de crear comunidades más fuertes, mejor informadas y más comprometidas que nunca. El surgimiento del periodismo ético se ha vuelto fundamental para las salas de prensa y es el pilar de las noticias periodísticas que favorecen el desarrollo de la sociedad.

Al comenzar estos cambios, la cuestión del género se vuelve inseparable del tema del progreso y del periodismo ético.

Abordar la violencia de género significa plantear un tema que le concierne a toda la humanidad. Reflexionar acerca de representaciones sesgadas, estereotipos, prejuicios y violencia contra las mujeres y las niñas significa involucrarse en el cambio para que, finalmente, los medios de comunicación cubran esta violencia de forma tal que refleje plenamente las preocupaciones de nuestras sociedades. Indudablemente, este es un objetivo ambicioso para un manual, pero dada la magnitud de este flagelo, se vuelve fundamental cubrir temas relacionados con la violencia de género, a fin de ayudar a los medios de comunicación a que comprendan mejor la escala y la consecuencia de ejercer esta violencia directamente sobre las personas implicadas: niñas, niños, mujeres, comunidad LGBTIi, mujeres periodistas, entre otras.

La violencia ejercida contra las mujeres y las niñas no conoce fronteras geográficas. Si bien el riesgo de padecer violencia es mayor para las mujeres pobres o marginadas, la violencia de género no es una característica específica de ninguna cultura, religión o clase social en particular. Más aún, esta violencia no siempre expresa la dominación masculina. En algunos casos, es ejercida por mujeres. La violencia de género tiene varias formas: agresión sexual, los llamados delitos por cuestiones de “honor”, infanticidio femenino, mutilación genital femenina (MGF), acoso sexual, matrimonios forzados o precoces, trata de personas, violencia en épocas de conflicto, entre otras.

Al ensamblar este manual, el análisis de los artículos periodísticos seleccionados y los informes de televisión y radio revelaron la necesidad imperiosa de ayudar a los medios de comunicación a mejorar la cobertura de temas tan cruciales e injustos como los hechos de violencia contra las mujeres y las niñas. A fin de brindar ejemplos concretos y estudios de casos, los temas cubiertos debieron ser cuidadosamente seleccionados. Este manual no pretende brindar un análisis exhaustivo y completo sobre el tema de la violencia, pero tiene el propósito de ayudar a los profesionales de la radio, la televisión, la prensa y las redes sociales a determinar qué canales de investigación e información serían relevantes y éticos. Por lo tanto, brinda recomendaciones y ejemplos de buenas prácticas a los profesionales que trabajan en los medios de comunicación y a todos aquellos que ya están involucrados en la ética periodística, a fin de ayudarlos a hacer las elecciones correctas en la cobertura mediática de los temas importantes de la Agenda del Desarrollo Sostenible para 2030.

En cuanto a alcanzar el Objetivo 5 del Desarrollo Sostenible (ODS), acerca de la igualdad de género, se ha logrado progresar. Sin embargo, las mujeres y las niñas continúan sufriendo hechos de discriminación y violencia, mientras que la cobertura mediática del tema no refleja la realidad ni la magnitud de este flagelo. Los medios de comunicación pueden crear las condiciones correctas para neutralizar esta violencia y combatirla a través de los artículos periodísticos y de adoptar un compromiso ciudadano. Por lo tanto, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) desea publicar este manual para brindar a periodistas y a profesionales de los medios de comunicación las explicaciones, definiciones, datos estadísticos y, sobre todo, los recursos y los consejos necesarios para que, de ahora en más, estos temas sean considerados y tratados como violaciones a los derechos humanos.

Manual

Informar sobre la violencia contra las mujeres Manual para periodistas

 

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Argentina: Con hambre no se puede pensar

Por: Izquierda Diario/ Yazmín Muñoz Sad. Agrupación Negra en ATEN

La realidad de la entrega de módulos alimentarios en las escuelas de Neuquén es muy distinta a lo que pintan los discursos del gobernador Omar Gutiérrez

El 14 de mayo el gobernador Omar Gutiérrez anunció una serie de medidas de restricción relacionadas con la situación de colapso sanitario causado por la falta de políticas presupuestarias y sanitarias integrales, frente a la pandemia de Covid.

Entre esas medidas estaba el cierre de las escuelas que habían abierto a la presencialidad en pésimas condiciones un mes antes, obedeciendo los mandatos del ministro nacional de Educación, Nicolás Trotta.

Esa vuelta a la presencialidad en burbujas que podría haber servido para tener un censo real de la situación de los estudiantes y sus familias, en relación con sus condiciones de vida y el acceso a la conectividad; se hizo una vez más sin un plan serio de parte del gobierno y resultó en que cada institución hizo malabares para organizarse y tratar de restablecer el contacto con les niñes y jóvenes.

Durante el 2020 el 70% del estudiantado quedó por fuera de la conectividad. Este año a pesar de la proyección que se hacía y las exigencias planteadas desde las escuelas y la base de los sindicatos, los gobiernos llegaron al pico de la segunda ola de la pandemia sin haber invertido el presupuesto necesario para una respuesta sanitaria y educativa acordes.

No hubo inversión de ningún tipo en salud y mucho menos para garantizar la educación pública y gratuita que pregonan en leyes y tratados. Pero no solo eso, sino que, como dice Fernando Rosso en esta nota, el gobierno del Frente de Todos decidió recortar las prestaciones sociales de $230.469 millones en abril de 2020 a $25.602 millones en el mismo mes de este año, momento que preveían sería el peor de la segunda ola de esta pandemia.

Esto significa que mientras se restringe la posibilidad de circulación y trabajo se recortan las ayudas del estado a las familias que viven con trabajos precarios o que han pasado a engrosar la lista de desocupación. Y esa realidad es la que golpea la puerta de los hospitales y escuelas públicas.

La situación económica de la clase trabajadora empeoró tan brutalmente que unas semanas antes del cierre de la presencialidad ya había estudiantes en los colegios preguntando por algún tipo de ayuda alimentaria para su familia. Una realidad que hace tiempo no se veía y que en principio se empezó a responder, como siempre, con campañas solidarias organizadas entre les trabajadores de las escuelas, colegios y jardines de infantes.

En las escuelas durante el breve lapso de presencialidad tardaron en llegar las partidas para refrigerio que además no aumentaron desde el año anterior y no había ni noticias de la posibilidad de entregar módulos alimentarios.

Sin embargo el gobernador Omar Gutiérrez en su anuncio del 14 de mayo se encargó de recalcar que si bien se interrumpía el ciclo lectivo presencial, las instituciones educativas seguirían abiertas con guardias docentes y de auxiliares de servicio, garantizando la continuidad de partidas de refrigerio y los módulos alimentarios, lo mismo que plantea en la resolución 440 de vuelta a la presencialidad administrada. Un anuncio sin respaldo material que produjo cataratas de mensajes y memes en los grupos de trabajadores de la educación que llegó al desafío de estar presentes el lunes 17 en las escuelas esperando los módulos para entregar a los estudiantes que obviamente no llegaron.

Dos semanas más tarde, cuando desde el gobierno ya se habían suspendido también las guardias en las escuelas y como respuesta a la insistencia de algunas instituciones, aparecieron 30 módulos por institución, sin consultar desde el Consejo Provincial de Educación, o alguna otra oficina del gobierno, cuál es la necesidad real de cada comunidad educativa.

Un ejemplo de esta situación es el cpem 40 de Neuquén capital donde Mauro, preceptor del colegio, relataba que “desde la escuela hicimos un listado con familias que necesitaban bolsones de comida (lo cual el gobierno larga a cuentagotas) y nos sorprendió la cantidad de familias anotadas, lo que nos lleva a pensar cómo las comunidad se apoya en las escuelas ante el vacío y abandono por parte de los gobiernos de turno”.

Luciana, por su cuenta, le decía a La Izquierda Diario: “Este 2021 se vino disfrazado de presencialidad. Y lo peor es que luego de 2 o 3 semanas de estar en las escuelas se vio la gran necesidad que están padeciendo nuestros estudiantes, tanto económicas como sociales. En los primeros encuentros vimos en sus ojos tristeza, miedo. Luego del encierro comenzamos a hacer un relevamiento de familias que necesitaban módulos alimentarios (módulos miserables, pobres, sin carne, sin verduras, sin lácteos) y que «supuestamente» estarían garantizados por el gobierno.

A la hora de hacer el relevamiento, por medio de un mensaje por WhatsApp, detrás de cada respuesta había una historia familiar muy angustiante. Nos decían: “Lo necesitamos; Estoy sin trabajo ; Tengo 5 hijos y no nos alcanza…” Y así se puede seguir enumerando. Obviamente cuando mandaron los módulos, no alcanzaron para todas las familias.

Pero el CPEM 40 es sólo una de las cientos de instituciones escolares con la misma situación, la diferencia quizás es que allí se realizó un relevamiento de la necesidad real y eso arrojó que de un total de alrededor de 500 estudiantes, 116 solicitaron la entrega del módulo alimentario. Pero llegaron 30 y a partir de un reclamo por escrito se logró que aparecieran otros 17 módulos, es decir que a un mes del anuncio del gobernador, no se entregó ni siquiera la mitad de los módulos alimentarios que se necesitan. Y que no se necesitan por única vez ya que el contenido es muy escaso y de bajo nivel nutricional.

Desde las escuelas las trabajadoras de la educación nos preguntamos ¿Qué hace el gobierno con el presupuesto que se ahorra con la virtualidad? ¿Por qué no hay un censo serio para saber las condiciones de vida y estudio de las familias trabajadoras de la provincia? Exigimos saber cuántos son les estudiantes que no pueden acceder a la virtualidad, cuántas de sus familias están sin trabajo, sin vivienda y con necesidades elementales insatisfechas. ¿Por qué como denuncian desde La imaginación al poder en bellas Artes, lasbecas Progresar son negadasa cientos de estudiantes?

Quienes integramos la Agrupación Negra junto al frente Bermellón, estamos impulsando la organización desde las escuelas, con votación de delegados en las jornadas institucionales para imponerle a la conducción TEP (FdT) de aten la convocatoria a espacios democráticos de discusión sobre nuestras condiciones laborales y salariales. Pero también para que nuestro sindicato impulse una campaña en toda la provincia para denunciar estas situaciones en los medios de comunicación, los diarios, radios y otras plataformas, que permitan dejar en claro ante la comunidad que no somos les docentes los responsables de esta situación sino los gobiernos nacional y provincial. Que se usen los recursos del sindicato para que cada habitante de la provincia sepa que no hay un censo serio de parte del MPN, que no hay conectividad y mas del 50% de les estudiantes queda excluido del derecho a la educación pública, que sin vivienda ni trabajo es imposible cuidarse, llevando adelante el “Quedate en casa”. Que aten ponga nuestros recursos en función de denunciar que ni el gobierno nacional ni el provincial garantizan la salud, la educación ni una alimentación digna para les niñes, jóvenes y adolescentes, al revés de la actual política de la conducción de subordinar el sindicato al gobierno nacional y provincial.

https://www.laizquierdadiario.com/Con-hambre-no-se-puede-pensar?

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PNUD: Nadie estará a salvo hasta que todos lo estén. La lógica de vacunar a todas las personas

Los científicos han desarrollado vacunas seguras y eficaces contra la COVID-19 mucho más pronto que lo que se preveía inicialmente.

Esta asombrosa hazaña científica y logística tiene el potencial de salvar y transformar miles de millones de vidas, pero habrá sido en vano si no logramos garantizar que todas las personas, en todos los lugares, accedan sin demora a las vacunas.

Si bien no es una tarea fácil, ya que exige una sólida combinación entre el sentido de urgencia, la voluntad política, la tecnología, el dinero y la capacidad administrativa, logística y de fabricación, no es imposible.

En este momento no es eso lo que está sucediendo. Este año se producirán suficientes vacunas contra la COVID-19 como para abarcar al 70% de la población de todos los países del mundo. Sin embargo, la mayoría de ellas están reservadas para las naciones más acaudaladas.

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Los países ricos han recibido más del 83% de las vacunas. Los países pobres han recibido apenas un 0,2%.

A este ritmo, muchos de los países de ingresos bajos e ingresos medianos no alcanzarán una cobertura generalizada hasta 2024 o 2025.

En América Latina, únicamente Chile ha sido capaz de comprar suficientes vacunas para inocular a toda su población.

Y los países ricos no solamente están recibiendo las vacunas, sino que las están acopiando, una estrategia que el Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha definido como un “catastrófico fracaso moral”.

El desafío no podría ser más apremiante, y no solo para los países pobres. No vacunar a todo el mundo prolongará la pandemia —con los enormes costos sociales, sanitarios y económico que eso conlleva— y posibilitará el surgimiento de variantes del virus que posiblemente sean resistentes a las vacunas, lo que pondrá nuevamente en peligro a todos.

Las mutaciones podrían neutralizar la eficacia de la primera generación de vacunas en menos de un año.

De izq a der: no vacunar a todo el mundo empeorará la pandemia y permitirá que aparezcan nuevas variantes, poniendo a todo el mundo en peligro; trabajadores de la salud hacen fila para la vacunación COVID-19, Mumbai, India, febrero de 2021.

De izq a der: no vacunar a todo el mundo empeorará la pandemia y permitirá que aparezcan nuevas variantes, poniendo a todo el mundo en peligro; trabajadores de la salud hacen fila para la vacunación COVID-19, Mumbai, India, febrero de 2021.

Cuanto más cambian las cosas…

No es la primera vez que vemos este tipo de fracaso moral: en la respuesta contra la pandemia del VIH, los pobres iban más de una década por detrás de los ricos en lo referido al acceso a tratamientos.

El año pasado, la OMS, la Alianza Mundial para el Fomento de la Vacunación y la Inmunización (GAVI) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) crearon el Mecanismo COVAX para el Acceso Mundial a las Vacunas a fin de no cometer el mismo error.

Es parte del Acelerador del Acceso a las Herramientas contra la COVID-19. Lanzada en abril de 2020, se trata de una iniciativa internacional patrocinada por los gobiernos, las organizaciones de salud, las empresas, la sociedad civil y varios filántropos que busca garantizar un acceso equitativo a la vacuna contra la COVID-19.

Sin embargo, pese a que gracias al mecanismo COVAX se han distribuido más de 59 millones de vacunas en 122 países, la acumulación de los países ricos, las deficiencias crónicas en materia de inversión y los problemas de abastecimiento han impedido que produzca todos los beneficios de que sería capaz.

El PNUD está comprometido a cooperar estrechamente con la familia de las Naciones Unidas y con sus socios para garantizar que todos reciban una vacuna contra la COVID-19 tan pronto como sea posible. Eso no solo es lo correcto, sino que también es lo lógico desde el punto de vista económico.

La desigualdad en el acceso a las vacunas está obstaculizando la recuperación. Podría costarle a una economía que ya está dañada hasta US$ 1,2 billones al año, es decir, lo suficiente como para brindar protección social y sanitaria básica a todas las personas.

En su conjunto, se estima que la pandemia podría costar US$ 9,2 billones.

El PNUD está trabajando para garantizar que las vacunas no sean un beneficio reservado únicamente para una minoría privilegiada. Trabajamos con el Fondo Mundial a fin de preparar a los países para crisis tales como la pandemia de la COVID-19.

De izq a der: un centro de vacunación, Mumbai, mayo de 2021; niñas juegan en los suburbios de Kibera, Kenia, marzo de 2021; un voluntario rocía desinfectante, Johannesburgo, Sudáfrica, noviembre de 2021.

De izq a der: un centro de vacunación, Mumbai, mayo de 2021; niñas juegan en los suburbios de Kibera, Kenia, marzo de 2021; un voluntario rocía desinfectante, Johannesburgo, Sudáfrica, noviembre de 2021.

Falsas narrativas por doquier

La decisión de vacunarse o no en algunos casos no depende únicamente de la disponibilidad.

Por todo el mundo hay personas que se han negado a vacunarse porque han recibido información equivocada sobre la seguridad y la eficacia de las vacunas, o debido a sus convicciones religiosas.

En Ucrania, el PNUD y sus socios están estudiando las publicaciones en las redes sociales para entender la manera en que la información falsa ha originado desconfianza en las vacunas e intentar refutar algunos de los mitos que constituyen una amenaza grave para la salud pública.

“Las teorías conspirativas, los rumores y la desinformación maliciosa rápidamente pueden volverse virales en las redes sociales, en particular cuando el nivel de confianza del público en las instituciones estatales es bajo”.

 Dafina Gercheva, Representante Residente del PNUD en Ucraina

Los más afectados por la pandemia a menudo son quienes guardan mayores recelos contra la vacunación. El Laboratorio de Aceleración del PNUD en la Argentina está impulsando estrategias para contrarrestar la desconfianza en las vacunas en las comunidades con niveles bajos de educación formal.

Las comunidades romaníes que viven en los asentamientos informales en Serbia no han tenido a su disposición toda la información que necesitan para tomar decisiones sensatas sobre las vacunas y la COVID-19, por lo que el PNUD está trabajando con voluntarios y líderes locales en campañas de educación y difusión.

Voluntarios del PNUD brindan información sobre la vacuna COVID-19 a la comunidad romaní, marzo de 2021, Serbia.

Voluntarios del PNUD brindan información sobre la vacuna COVID-19 a la comunidad romaní, marzo de 2021, Serbia.

Aún no ha terminado

Más de tres millones de personas han muerto. Cientos de millones se han contagiado. Muchas vidas y economías han quedado devastadas.

Con un aterrador costo humano, la COVID-19 nos ha enseñado que todos vivimos en el mismo pequeño planeta y que nuestros destinos están interrelacionados.

Y la crisis aún no ha terminado. Una nueva ola está amenazando a numerosos países, y a medida que el virus muta, podría sembrar el caos en el mundo una vez más.

El mundo solo podrá recuperarse de la crisis ocasionada por la COVID-19 si se garantiza un acceso más justo y más rápido a las vacunas para todos.

Es el momento de intensificar el esfuerzo mundial para lograr que todos los países tengan las herramientas y los recursos que necesitan para lograr controlar el virus.

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Ezequiel Reyes Carrillo, el normalista rural

Por: Luis Hernández Navarro
Volví a nacer, dijo el maestro rural Ezequiel Reyes Carrillo a la asamblea nacional de la CNTE el 12 de junio de 1982. No exageraba. Unos meses antes, a finales de 1981, cerca de la Central Camionera de la Ciudad de México, fue secuestrado por agentes de la Dirección Federal de Seguridad, encabezada por Miguel Nazar Haro. Durante cuatro meses estuvo desaparecido y fue torturado. La incesante movilización magisterial lo rescató con vida.

No tuvo la misma suerte el profesor Juan Carlos Mendoza Galóz, fundador de escuelas populares en Ciudad Nezahualcóyotl, como la Niños Héroes, en la colonia Sol. Tampoco Austreberta Hilda Escobedo, compañera de lucha de Juan, levantada por la policía un día después. Ellos continúan desaparecidos.

Ezequiel nació el 10 de abril de 1950, en San Miguel Tlaixpan, Texcoco. Ironías de la vida, un 10 de abril fue asesinado Emiliano Zapata, y a Cheque sus compañeros lo llaman Zapata, en parte por su profuso bigote negro.

Reyes Carrillo estudió en la Escuela Normal Rural de Tenería, adonde entró con el aval de una carta del ejido. Allí entabló estrecha amistad con Misael Núñez Acosta, asesinado por pistoleros a sueldo contratados por el SNTE, 11 meses antes de que él fuera secuestrado. Como estudiante, se ganaba la vida con un grupito musical llamado Coco Seco y sus Estrellas, que interpretaba canciones de la Sonora Dinamita en ferias de los ranchitos y en un hotel de lujo de Ixtapan de la Sal.

A Zapata, además de la influencia de la revolución cubana, le tocó vivir en Tenería el movimiento estudiantil-popular de 1968. “Nos fuimos a la huelga –cuenta. Agarrábamos un autobús y veníamos a México a las marchas. Estuvimos en la que partió del Museo de Antropología y muchas más. Éramos un contingente pequeño, pero participamos abiertamente. Y salíamos a informar a las rancherías.”

Ezequiel se ve a sí mismo y los maestros rurales de su generación como producto de los viejos profesores cardenistas. Esa fue la corriente ideológica que los formó y en la que adquirieron un lenguaje común. En la escuela, la mayoría de los catedráti­cos estaban más o menos cortados por esa tijera; se habían formado en el periodo del general o bajo su influencia. Imbuían a los estudiantes de ese espíritu de lucha, de com­bate y de atender las necesidades de las comunidades. Ese era el pan de cada día.

Los normalistas rurales estaban preparados para ir al campo a trabajar. No sólo dar clases en la escuela, sino en los poblados, como líderes comunitarios, para organizar las necesidades del pueblo, hacer cooperativas y exigir que el gobierno proporcionara servicios básicos. “La política cardenista para las normales rurales consistía en formar líderes de la comunidad –asegura. Por eso, muchos egresados de esas escuelas son líderes comunitarios.”

En Tenería se impartía una educación muy apegada a la tierra. Tenían una granja con 300 pollos y gallinas ponedoras que daban huevos diario; vacas; terrenos para sembrar, y como 300 hectáreas de maíz o de frijol. Cada tarde, los jóvenes iban a labrar y cuidar los animales. Eran, a un tiempo, estudiantes y campesinos.

Los alumnos sufrían grandes precariedades en la escuela. Tenían como presupuesto para las raciones diarias de desayuno, comida y cena, 4.50 pesos. La dieta de los caballos del Séptimo Regimiento de Caballería, cerca de la escuela, era de 35 pesos al día. Sigue siendo igual, remarca Zapata.

Cuando Ezequiel se recibió de maestro se fue a enseñar a Veracruz, donde organizó un grupo peticionario de tierra en Misantla. Luego se incorporó a la Unión Campesina Independiente. En Martínez de la Torre, el pueblo indignado con el cacicazgo, incendió el palacio municipal. Las autoridades lo acusaron a él de la sublevación y lo arrestaron. Pero más tardó la policía en encarcelarlo que los campesinos en sacarlo. A un tractor cañero le amarraron unas cadenas y derrumbaron las rejas.

Ezequiel participó en la Unión de Comuneros Emiliano Zapata de Michoacán y en la fundación de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala; con unos 30 maestros egresados de normales rurales (y otros de normales urbanas) formó la Coordinadora Regional de Centros de Educación Básica en el corredor Netzahualcóyotl-Ecatepec, integrada por más de 30 escuelas; asesoró luchas obreras en Tapetes Luxor, Sosa Texcoco, Aceros Ecatepec, Fontana, Panam; acompañó luchas urbano-populares como la de la Coalición de Colonias de Tulpetlac, y organizó la disidencia magisterial democrática antes de que naciera la CNTE, de la que forma parte.

También egresado de la Normal Superior, Reyes Carrillo cree que el normalismo está muy arraigado entre los maestros rurales. “Es que la normal es algo muy especial. Es como el Poema pedagógico, de Makárenko. Tú forjas la escuela, eres parte de ella, no te lo dan todo. Y participar en la construcción de tu propia educación es fenomenal. La mayoría está muy orgulloso de su institución.”

Desde su experiencia de vida, satisfecho de su paso por Tenería, Ezequiel ve a las actuales movilizaciones de Mactumactzá y Teteles como parte de la resistencia de casi un siglo de las normales rurales por su sobrevivencia. Siempre ha sido así. Sus demandas son viejas y justas. “Ninguna represión –advierte– detendrá la lucha del normalismo. Y menos del rural, que es una herencia de las fuerzas revolucionarias zapatistas, villistas y cardenistas”.

Twitter; @lhan55

https://www.jornada.com.mx/2021/06/15/opinion/015a1pol

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Millones de niños en África no pueden recibir educación escolar

Por: trt.net

Save the Children ofreció una declaración sobre el tema

Millones de niños en África no pueden recibir educación escolar debido al nuevo tipo de coronavirus (Covid-19) y enfrentamientos armados.

La organización de derechos humanos Save the Children ofreció una declaración escrita convocando a los gobiernos e instituciones internacionales a crear el ambiente apropiado para que los niños puedan ir a la escuela.

“Millones de niños en África no pueden recibir educación escolar por la pandemia del Covid-19 y enfrentamientos armados “.

Destacando que hubo un retroceso en el sistema educativo porque los niños no pueden cursarse, se llamó a dar los necesarios pasos para prevenir esta situación.

Se encuentran en el mundo cerca de 160 millones de niños trabajadores.

África es la región donde hay más niños trabajadores, cada uno de 5 niños está trabajando.

https://www.trt.net.tr/espanol/vida-y-salud/2021/06/16/millones-de-ninos-en-africa-no-pueden-recibir-educacion-escolar-1659385

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Maestros de Oaxaca exigen castigar a Ulises Ruiz por crímenes de lesa humanidad

La Jornada 

Al cumplirse 15 años del “fallido desalojo” ordenado por el entonces gobernador priísta Ulises Ruiz Ortiz contra integrantes de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), cientos de maestros salieron este lunes a las calles de esta ciudad para demandar justicia por los “crímenes” de lesa humanidad.

“Ulises asesino, la cuenta esta pendiente”, fue una de las consignas coreadas por los integrantes del magisterio oaxaqueño.

En 2006, luego de mantener un plantón por más de un mes y medio en el centro histórico de la capital del estado, Ruiz Ortiz envió policías estatales a desalojar a los mentores.

El “fallido desalojo” dio origen a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), que agrupó a diversas organizaciones sociales y sindicatos formando un frente con el gobierno de Ulises Ruiz. El conflicto social duró al menos seis meses, periodo en el que el magisterio y Comisión Civil Internacional de Observación de los Derechos Humanos documentaron la muerte de al menos 26 civiles, a consecuencia de ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas, “orquestadas desde el gobierno estatal”.

Los manifestantes insistieron en la culpabilidad del ex mandatario oaxaqueño y su demanda de que sea castigado por dichos actos ilícitos.

Este lunes, los maestros partieron de la Fuente de las 8 Regiones, al norte de la ciudad de Oaxaca, hacia el zócalo.

En la convocatoria se solicitó la participación de dos profesores por delegación sindical y uno por centro de trabajo, a fin de que no hubiera aglomeraciones.

“Un conflicto donde no hubo vencedores”

Eloy López Hernández, secretario general de la sección 22, dijo que Ulises Ruiz y sus colaboradores deben pagar por los crímenes cometidos durante el conflicto social, en el que, aseguró, no hubo vencedores.

Los docentes recordaron que parte de los responsables de los crímenes de lesa humanidad también fueron los ex presiden-tes Vicente Fox y Felipe Calderón, debido a que la Federación res-paldó las acciones del gobierno oaxaqueño con el envío de policías federales. López Hernández subrayó que el movimiento magisterial está más vivo que nunca, y tiene su máximo órgano de decisión a través de la asamblea estatal, misma que ha dado forma a la lucha para dar atención a las preocupaciones y demandas de los profesores.

En este sentido, descartó que se puedan reiniciar clases presenciales en Oaxaca en los próximos seis meses, pues es necesario que las administraciones estatal y federal atiendan las necesidades básicas de cada escuela, como agua potable, sanitarios, jabón, y demás aditamentos necesarios para proteger del Covid-19 a los niños, maestros y padres de familia.

Agregó que la sección 22 ya comenzó acercamientos con la Secretaría de Educación Pública y el gobernador Alejandro Murat Hinojosa para que se trace una ruta del regreso a las aulas, sin embargo han estado de acuerdo en que es importante que padres de familia y autoridades comunitarias tomen parte en esta decisión.

https://www.jornada.com.mx/notas/2021/06/15/estados/maestros-de-oaxaca-exigen-castigar-a-ulises-ruiz-por-crimenes-de-lesa-humanidad/

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México: Atrapada entre el narco y la burocracia. La lucha de una maestra michoacana para huir del Cártel Jalisco

Martha y Érick son ahora refugiados en su propio país. Son víctimas de un desplazamiento interno forzado; un fenómeno que en los últimos 13 años ha afectado a 364 mil 845 personas que también abandonaron sus hogares por la violencia en México.

Por: Redacción Animal Político
Sábado, 10 de agosto de 2019. Tres de la tarde en Uruapan, Michoacán. Una camioneta negra transitaba despacio por las calles de la colonia y se estacionó frente a la puerta de una pequeña panadería artesanal.

En la suburban viajaban cinco hombres. Dos bajaron.

Érick, panadero de 31 años, los observó entrar en su negocio. Llevaban pasamontañas cubriéndoles el rostro, chalecos antibalas, y fusiles de asalto.

“Tranquilo, son militares”, trató de convencerse, aunque pronto se dio cuenta de un detalle que le hizo tragar saliva: los soldados no llevan tenis.

-Somos los de las cuatro letras -se presentaron los sicarios-

Algo más de un año y medio después, en una entrevista para este reportaje en la que narra con detalle la escena, a Érick aún le tiembla la voz al describir lo que sintió cuando escuchó lo de las ‘cuatro letras’: ante su mostrador tenía al Cártel Jalisco Nueva Generación (C.J.N.G.), el mismo que un par de días antes colgó a 19 personas en un puente del bulevar industrial.

-Dinos a quién le pagas piso -dice Érick que le ordenaron los pistoleros-.

Con la voz quebrada y la boca seca, el panadero balbuceó que no entendía. Que en los cinco años que llevaban en la ciudad él y su esposa Martha, una maestra de educación especial de 28 años, nunca habían tenido problemas con nadie.

-Mira güey, no te hagas pendejo -lo amenazaron-. ¿Le pagas a Los Viagra? ¿A Los Antrax? Mejor dinos. Ya ves que luego aparecen colgados en los puentes…

Érick insistió en que no le pagaba a nadie.

-Pues mira, a partir de ahora el pedo va a estar así: nos van a dar todas las semanas cinco mil pesos. Y si nos damos cuenta de que le das a alguien más se los va a cargar la chingada. ¿Te queda claro?

-Oigan, pero eso es mucho dinero -trató de protestar el panadero-. Somos un negocio muy chiquito. No tenemos…

-Eso es lo que nos vas a dar -lo cortó de tajo uno de los sicarios-. Sabemos que venden un chingo, no se hagan. ¿O quieres que sea más lana?

A continuación, los delincuentes le ordenaron que vaciara la caja. Agarraron el dinero y le informaron que pronto pasaría gente del cártel a marcar la fachada del negocio para que nadie más les exigiera la cuota. Luego, le pidieron el número de su celular y el de su esposa, y antes de salir le hicieron una pregunta insólita.

-¿Por cuánto nos saldría un pastel para 300 personas?

Estupefacto, Érick dijo que nada.

-No’mbre, cómo creen. Yo se los…

-No cabrón -volvió a interrumpirlo el sicario, ofendido-. Nosotros no venimos a pedirles nada regalado. Queremos que trabajen. Por eso vamos a protegerlos.

La huída

Martha cuenta en entrevista que aquel día estaba escondida junto a sus dos hijos, un niño y una niña, al otro lado de la puerta que da acceso a la panadería. Cuando al fin los tipos se marcharon, salió y preguntó qué sucedía. Érick se lo explicó: el cártel les exigía cinco mil pesos todas las semanas para comprar armas y municiones con las que “limpiarían la ciudad de viagras y de antrax”; dos de las muchas bandas rivales del crimen organizado.

A Érick las amenazas lo dejaron con el cuerpo cortado. Pero tenía que cumplir con sus proveedores. Se subió a la motoneta y comenzó a repartir el pan. Pero ni a los diez minutos, Martha lo vio regresar con la cara igual de desencajada.

-No mames, me volvieron a llamar. Me están pidiendo más dinero. Ahora quieren 30 mil pesos, o si no se llevan a los niños hasta que les paguemos. ¡Tenemos que irnos de aquí ya! -gritó desesperado-.

Martha lo escuchaba, pero estaba en shock: aún no le caía el veinte de que su vida ya había cambiado para siempre.

-¿Irnos? ¿A dónde? -preguntó extrañada-. No podemos irnos. ¡Tengo la lavadora puesta! ¡Y tengo que dar clases el lunes!

Érick le mostró el celular, que tenía en silencio. En el altavoz, los sicarios lo amenazaban para que no cortara la llamada mientras iban de vuelta al domicilio.

-Órale, pues que vengan -gritó Martha-. Que vengan y que vean que no tenemos más. Que vean que no somos gente rica.

Érick trató de hacerla entrar en razón.

-Los narcos no son gente con la que puedes negociar, ni dialogar -le dijo-. Al menos salte de la casa con los niños, busca refugio con los vecinos.

Pero Martha se negó a dejarlo solo por temor a que se lo llevaran secuestrado.

El periodismo libre necesita de sus lectores.

Sigamos contando las historias que importan.

-¡Entonces vámonos! -bramó de nuevo Érick-.

Entre tropiezos, el matrimonio corrió a la habitación de los niños, que lloraban: “¿A dónde vamos? ¿Qué está pasando? ¡Esto no son vacaciones!”, decían entre gritos al ver que sus padres metían sin mirar su ropa en una bolsa y no en las maletas de los viajes a la playa. Luego, cerraron la panadería y todos salieron de la casa sin pasaportes, credenciales, nada. Subieron al carro, una Crossfox del 2013, y huyeron con lo puesto.

En el teléfono, los sicarios seguían en altavoz. Le preguntaban a Érick desorientados por algún punto de referencia para encontrar de nuevo el domicilio. “Se ven muy torpes, no son de Uruapan”, pensó Martha, mientras su marido buscaba rutas alternas para no topárselos de frente.

-¿Ya nos tienes el dinero? -insistían-. ¿Cuánto nos vas a juntar?

Pero la Crossfox ya iba llegando al pueblo vecino, a Taretan. Sobreexcitado por la adrenalina, Érick pensó saltarse la barrera en la caseta de cobro, pero una patrulla de policía lo disuadió. Abonó el peaje y a los pocos kilómetros apagó el teléfono. Ya en Taretan el matrimonio respiró aliviado: ahí manda otro cártel rival. Los de Jalisco no se atreverían a seguirlos hasta territorio enemigo.

Al fin, llegaron en mitad de la noche a la casa de unos familiares a pedir refugio. Érick prendió el celular. Una llamada con número oculto entró de inmediato.

-¡No respondas! -le pidió Martha-.

Érick obedeció. Pero a los minutos le llegó un mensaje con la sentencia.

“Se pelaron hijos de su puta madre. Si vuelven a pisar Uruapan los matamos”.

Tierra Caliente: tierra de desplazados

Martha y Érick son ahora refugiados en su propio país. Son víctimas de un desplazamiento interno forzado; un fenómeno que en los últimos 13 años ha afectado a 364 mil 845 personas que también abandonaron sus hogares por la violencia en México, de acuerdo con datos de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH).

Pablo Cabada, investigador de la CMDPDH, explica en entrevista que el caso de este matrimonio en Michoacán no es, ni mucho menos, aislado: hasta 12 mil 908 personas huyeron de la violencia entre 2016 y 2020, siendo esta entidad uno de los focos rojos de desplazamientos forzados en el país, junto a Guerrero.

Dentro de Michoacán, la región de Tierra Caliente es la zona más expulsora, “sobre todo Aguililla, Parácuaro, Buenavista y Tepalcatepec”, plantea Cabada. Precisamente, en Aguililla decenas de familias completas aprovecharon la reciente visita el pasado 23 de abril del nuncio del Vaticano, Franco Coppola, para salir huyendo del omnipresente cártel de Jalisco Nueva Generación.

Mientras que Uruapan, en los límites de Tierra Caliente, si bien no está entre los focos rojos de éxodos masivos, como Aguililla, la zona se ha vuelto altamente inestables en los últimos años, especialmente desde que en 2019 el cártel de Jalisco entró a la ciudad e inició una fuerte disputa con otros grupos como La Familia y con células del cártel de Sinaloa, como Los Antrax.

Esta disputa ya se ha visto reflejada sobre el papel: en 2020, los homicidios en Uruapan aumentaron 255% en comparación con 2015. Y si la comparación es con 2019, el boom es todavía mayor: 313% al alza.

Estos datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en cambio, no reflejan otro problema que raramente se denuncia por miedo: las extorsiones. En los últimos cinco años tan solo se han registrado 15 denuncias en Uruapan por este delito (en 2019, el año de entrada del cártel no se registró ni una). Sin embargo, Martha y Érick aseguran que es raro el empresario o comerciante, por pequeño que sea, al que no le hayan exigido la “cuota” a cambio de supuesta protección.

“Dentistas, médicos particulares, dueños de tortillerías, pollerías… Hasta al señor que vendía tamales en la esquina le piden la cuota”, dice Martha, que, a pesar de este contexto de violencia y de desplazamiento, y a pesar de la amenaza de muerte del cártel, tuvo que regresar a Uruapan.

Allí permaneció otro año, escondida en un cuarto, aterrada, y sin poder ejercer con seguridad la profesión que ama. Y todo, denuncia, porque la burocracia de autoridades y sindicatos no le permitieron cambiar su lugar de trabajo.

“No entienden que al narco no le importa la burocracia”

Después de permanecer un año dando clases en Uruapan, Martha cuenta que un día tomó la decisión de que aquello no era vida: “Me iba a trabajar y estaba todo el rato con el teléfono. Me marcaba mi esposo y me decía: ¿ya llegaste a la escuela? ¿Ya saliste? ¿Te persiguió alguien? Era una histeria constante. Escondida en un cuartito y viendo a qué horas se cobraban su venganza”.

Sentada junto a su pareja en el dormitorio de su nuevo hogar donde se desarrolla la entrevista para este reportaje vía Zoom, Martha explica que acudió ante las autoridades de la SEP en Michoacán para pedirles ayuda con el cambio de plaza al municipio donde acudió a refugiarse.

Pero asegura que el director de su escuela, primero, le negó el apoyo para solicitar el cambio argumentando que no tenía más personal cualificado en educación especial con el que sustituirla, mientras que la subdirección de Educación Especial del estado le pidió pruebas de su historia.

“Fui con la subdirectora y le conté que no me quería cambiar por gusto, sino porque mi vida y la de mi familia corre peligro en Uruapan. Pero su respuesta fue que no, porque muchos maestros le hacen así para cambiarse de lugar”.

Martha fue entonces el 28 de agosto con su padre a la Fiscalía del Estado, en Morelia, a levantar una denuncia por las amenazas del crimen organizado. Quería mostrarle a la SEP que su caso no era un cuento, ni un berrinche para cambiarse de lugar. Pero asegura que una vez allí le recomendaron que mejor no le moviera más al asunto. Que ya no regresara a Uruapan.

Atemorizada, la maestra decidió no denunciar. Pero sí hizo ante el Ministerio Público una relatoría de hechos en un documento oficial del que este medio guarda copia. También le pidió ayuda a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por medio de otro oficio, al que este medio también tuvo acceso. Incluso, fue a pedir ayuda al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), pero ahí explica que también le cerraron las puertas.

“La Coordinadora me llegó a decir que me estaba brincando derechos de otros maestros y que, si me daban el cambio, ellos lo iban a impugnar”, dice enojada.

Finalmente, tras abandonar Uruapan, Martha encontró trabajo en otra escuela de una comunidad rural, a una hora de trayecto de su nueva ubicación. Ahí atiende a niños y niñas que viven en contextos de pobreza extrema; menores cuyas familias no tienen dinero para atender una dislexia, ni terapias del lenguaje, y donde la deserción escolar, especialmente en pandemia, “está dejando un terreno todavía más fértil para que los niños acaben en el narco”.

Pero, de nuevo, las puertas se le están cerrando. El pasado mes de abril, la Secretaría de Educación de Michoacán le hizo llegar un oficio, del que se guarda copia, en el que se expone que, tras realizarse una auditoría para detectar ‘aviadores’ en el estado, comprobaron que está laborando en un centro de trabajo distinto al que se le asignó y donde cobra (Uruapan). Por lo que se le insta a que presente la documentación que justifique ese cambio de lugar de trabajo.

“Me dicen que si no entrego la orden de adscripción a mi nuevo centro de trabajo me van a suspender el sueldo”, plantea Martha, que explica que esa orden de adscripción se la ha pedido en múltiples ocasiones a la Subdirección de Educación Especial, en Morelia. Pero hasta ahora, la respuesta “ha sido negativa tras negativa”, con el argumento de que la zona donde trabaja actualmente tiene una clave económica distinta y un sueldo superior al que percibía en Uruapan: de 5 mil pesos quincenales, ahora cobra 6 mil 500.

Martha dice que se ha desvelado noches enteras buscando en las leyes y en los manuales del USICAMM (Unidad del Sistema Para la Carrera de las Maestras y los Maestros). Pero en ninguna parte, asegura, ha encontrado que no se pueda cambiar de lugar a un maestro porque sea una zona económica distinta.

“Les dije que renunciaba a la diferencia de salario para que me dejaran trabajar. Pero no entienden -dice ahora frustrada-. No entienden que los narcos no les importa la burocracia, ni el papeleo. Y que tienes que huir si no quieres que te quiten la vida. De hecho, a mí ya me la quitaron -lamenta-. Porque ahora ya no puedo caminar por la calle sin mirar en cada esquina si alguien me persigue”.

La respuesta de la Secretaría de Educación de Michoacán

Animal Político buscó a la Secretaría de Educación de Michoacán para plantearle este caso. En una entrevista, el secretario de educación estatal, Héctor Ayala, destacó en primer lugar que es obligación de la dependencia que dirige resguardar la integridad física de los trabajadores de la educación, y que, de hecho, en los dos últimos ciclos escolares ya reubicaron a 12 maestros y maestras “por causas de fuerza mayor”, entre estas amenazas del crimen organizado.

Cuestionado acerca de cuáles son los requisitos que debería cumplir la maestra para que le concedan el cambio de lugar de trabajo, el secretario señaló que el requisito principal es contar con una denuncia formal ante alguna Fiscalía.

“El único documento importante es que tenga una denuncia formal -recalcó-. Porque hay que decirlo también: muchas veces la gente se aprovecha. Es decir, los trabajadores argumentan alguna situación de carácter de seguridad para tratar de reubicarse en lugares donde radica su familia. Por eso se pide una denuncia. Y por eso también se les dan facilidades para que la presenten en fiscalías alejadas al lugar donde sucedió el problema. Una vez que tenga la denuncia, nosotros nos encargamos de darle la atención y el acompañamiento legal a la maestra. Ella no debe de estar en Uruapan, nos queda claro”.

-¿Y si no tiene una denuncia como tal, pero sí una constancia de hechos ante el Ministerio Público, como es el caso de esta maestra? -se le preguntó-.

-Con esa constancia de hechos sería suficiente para que nosotros resguardemos a la maestra. Ya con ese documento nos movemos para darle una ubicación en el lugar (donde está refugiada), y formalizarla en un grupo de trabajo -se comprometió el secretario, que también hizo hincapié en que “no hay ninguna manera en que le corten el salario a la maestra” por estar trabajando en un lugar distinto al que le fue asignado, aunque sí debe formalizarse esa situación.

En cuanto a la negativa que la maestra ha recibido de manera reiterada a cambiarle su plaza, porque el municipio al que huyó pertenece a una zona económica superior, el secretario dijo que, en efecto, eso es un “impedimento” debido a que cada trabajador tiene una clave presupuestal asignada.

“Pero en ningún caso un tema de carácter administrativo puede poner en peligro la vida de nadie. Nosotros, como autoridad educativa, debemos buscar las alternativas que se adecúen a las necesidades de esta maestra”, volvió a comprometerse el secretario Héctor Ayala.

https://www.animalpolitico.com/2021/06/maestra-michoacan-narco-carte-jalisco/

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