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Estas son las claves para involucrar a las familias en el aula

Por: Educación 3.0

Encontrar un horario adecuado para las familias, cooperar y entenderse con ellas, hacer que asuman distintos roles y ofrecerles un apoyo extra en Secundaria es fundamental para que las familias participen de la educación de sus hijos dentro del aula. Nos lo cuenta Francesc Vicent Nogales, docente en el colegio San Enrique de Quart de Poblet, en Valencia.

Durante los últimos años hemos vivido una auténtica vorágine metodológica en las aulas: aprendizaje basado en proyectosgamificación, aprendizaje-servicio, o los proyectos cooperativos, entre otros. Tras mucho tiempo aplicando estas estrategias metodológicas, hay una constante que siempre nos ha dado garantías de éxito: la implicación de las familias en la realidad del aula. Las familias llevan décadas reconocidas como miembros de la comunidad educativa, pero también llevan años relegadas al apoyo en el hogar, con estudio y deberes, y con una importante desconexión del aula.

Involucrar a las familias enseñándoles cómo aprenden sus hijos

Pero, ¿cómo pueden apoyar la educación de sus hijos si aplicamos unos métodos que ellos mismos desconocen? Es incoherente esperar que comprendan cómo reforzar contenidos con el método ABN (Algoritmo Basado en Números) si aprendieron con una metodología diferente cuando eran estudiantes. Un ejemplo: un cirujano de hace 80 años se sentiría completamente inútil en un quirófano actual, y a las familias les sucede algo similar si entran ahora en un aula en la que se encuentran a los estudiantes trabajando en cooperativo o desarrollando una sesión de ABP. La mayoría de las familias desconocen las rutinas de pensamiento que hoy son habituales en nuestro día a día, y nos miran con extrañeza cuando sus hijos les dicen: “Hemos estado jugando en clase”.

Familia y escuela

Por ello, es fundamental permitirles ser miembros activos dentro del aula haciendo que comprendan el aprendizaje basado en juegos, la gamificación o las matemáticas manipulativas, entre otras metodologías. A estos beneficios debemos añadir la importante carga motivadora que supone para los estudiantes y, por supuesto, la tarea y responsabilidad compartida con los padres y madres.

¿cómo pueden las familias apoyar la educación de sus hijos si aplicamos unos métodos que ellos mismos desconocen?

En el momento en el que abrimos las aulas y las familias entran, ven y observan su punto de vista cambia completamente. Las familias comprenden que no jugamos, sino que es aprendizaje basado en el juego o que ‘Lápices al centro’ o ‘Folio giratorio’ son herramientas muy potentes para gestionar el trabajo cooperativo dentro de clase.

Claves para que las familias participen en clase

Por otra parte, muchos docentes siguen sintiéndose más cómodos sin la presencia de otros adultos en la clase. En los centros es fácil encontrar mitos que giran en torno a la participación de las familias como: “No pueden venir al aula”, “están trabajando”, “no nos apoyan”, “no podemos permitir que nos cuestionen, nosotros somos los expertos en educación” o “en Infantil las familias siempre están disponibles, vente a Secundaria y verás la realidad”. Pero, la realidad es totalmente distinta. Muchas familias pueden acudir al aula, pero hay que ir probando distintas alternativas y claves, como las siguientes:

  • Encontrar un horario adecuado para las familias: Hace siete años, en mi centro empezamos invitando a las familias a las nueve de la mañana, una hora ideal porque los niños están más tranquilos, pero la asistencia no solía ser mayor de cuatro o cinco personas por sesión. Otro año probamos a hacerlo de cuatro a cinco de la tarde, y desde entonces la asistencia siempre supera las diez personas por sesión.
Familias y aulas
  • Cooperación. Las familias son expertos respecto a sus hijos y nosotros a veces les cuestionamos afirmando, por ejemplo, que no ponen límites, pese a que no estamos presentes en sus casas. Familias y docentes estamos llamados a entendernos y cooperar, sin prejuicios ni juicios, sin cuestionar. Si ellos nos cuestionan no debemos entenderlo como una amenaza sino como oportunidad de mejora. Si una familia no entiende una actividad, nos están ofreciendo una oportunidad para explicarla de forma más clara, para darles a conocer lo que vivimos en clase, para crecer juntos.
  • Asignar distintos roles. Invitando a las familias a la clase, les enseñamos cómo hacerlo. Les invitamos a ser partícipes asumiendo en unos momentos el rol de observador de la sesión, el de explicar o exponer desde su experiencia personal o un papel dentro de un equipo cooperativo, por ejemplo.
  • Secundaria: una ayuda extra. En este nivel educativo, las familias necesitan toda la ayuda para comprender a sus hijos, y ahí es aún más importante nuestra labor. El problema puede ser que desde hace años han recibido un mensaje que no respondía a sus necesidades. ¿Nos sentimos cómodos si siempre recibimos mensajes negativos? ¿Acudiríamos a una reunión si me van a contar algo muy similar a lo que escuché los últimos tres años? En Secundaria los padres siguen necesitando ayuda, necesitan comprender cómo gestionar los cambios de sus hijos, cómo acompañarles y a la vez dejar el espacio que reclaman, o cómo generar corresponsabilidad, ahí el papel del profesorado es vital.

Implicar educativamente a las familias es una necesidad y no siempre sabemos cómo hacerlo. Para ello el libro ‘Escuela y familia: misión posible’ ofrece 27 proyectos educativos con actividades, pautas, programaciones y todo lo necesario para lograr que las familias quieran venir a clase con sus hijos y nosotros, como docentes, sepamos convertirlos en los agentes educativos que son.

En definitiva, si creamos un modelo de escuela en el que todos estamos implicados, y en el que todos tenemos ‘voz y voto’, lograremos implantar ese modelo de educación de 360 grados, en el que la escuela y su entorno cooperan generando espacios abiertos de aprendizaje.

Fuente e Imagen: https://www.educaciontrespuntocero.com/opinion/estas-son-las-claves-para-involucrar-a-las-familias-en-el-aula/

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¿Regreso a clases presenciales a las escuelas?, ¡ni pensarlo!

 Abelardo Carro Nava

¿Cuántas escuelas de educación básica han recibido recursos económicos en los últimos meses para la habilitación o rehabilitación de sus espacios físicos con la intención de que se ofrezca un regreso seguro a todos los actores que en ellas concurren? Con excepción de las instituciones educativas que participan en el programa “La Escuela es Nuestra”, ninguna.

Esta pregunta, y la afirmación subsecuente, viene a colación porque en las últimas semanas, a través de diversas cápsulas “informativas” que trasmite Tv Azteca, ha insistido en el regreso a clases de manera presencial en nuestro país puesto que, según se argumenta, la estrategia “Aprende en Casa” que implementó la Secretaría de Educación Pública (SEP), como parte de las acciones educativas que echó andar para que los estudiantes no interrumpieran sus estudios, no está dando resultado y, por tal motivo, prácticamente mediante estos “episodios televisivos”, le exige a la SEP y el Gobierno Federal, den la indicación para que se retorne a clases de esta manera.

Lo anterior podría no ser nuevo; al fin de cuentas, Tv Azteca y Televisa, a través sus noticieros, han buscado la forma de incidir en la percepción que sus televidentes tienen con relación a tal o cual hecho. ¿Acaso durante el sexenio peñanietista se cansaron de enviar mensajes a su audiencia en los que se denostaba al magisterio? Nunca se cansaron porque, indiscutiblemente, nunca dejaron de recibir dinero del gobierno, pero bueno, volviendo al tema que me ocupa, y que realmente me preocupa, me llama la atención que en lo que va de la contingencia sanitaria decretada por el gobierno mexicano en marzo de este año a la fecha, pocas escuelas públicas hayan recibido algún recurso con la intención de habilitar y/o rehabilitar sus espacios físicos. Tal es el caso de aquellas que están incorporadas al programa “La Escuela es Nuestra”. De hecho, sobre este asunto, el pasado 28 de octubre, Eunice Arias, Directora de Evaluación y Monitoreo de los Programas Sociales de la Secretaría del Bienestar, en conferencia de prensa sostuvo, que de los 57 mil 799 centros escolares que forman parte de este programa – que entrega recursos económicos a las comunidades para la mejora de infraestructura –, 97 por ciento ya dispusieron del dinero, por lo que muchas de las instituciones seleccionadas – conforme a una base de datos – se vieron favorecidas puesto que, como tales, se encontraban en zonas indígenas y, con la pandemia, no tenían baños y agua (Xantomila, 2020).

Interesante dado fue éste y, desde luego, presentarlo, así como así, podría haber generado cierto entusiasmo en propios y extraños; sin embargo es preciso mencionar que, según las cifras expuestas en el documento “Principales cifras del Sistema Educativo Nacional 2018-2019” que elaboró la Dirección General de Planeación, Programación y Presupuesto de la SEP en 2019 (SEP, 2019), se advierte que el total de escuelas públicas, en su modalidad escolarizada, por tipo, nivel y sostenimiento, asciende a 216 mil 564. De éstas, 198 mil 731 corresponden a educación básica. Ahora bien, si a este total le restamos los 57 mil 799 centros escolares que participan en “La Escuela es Nuestra”, tendríamos 140 mil 932 instituciones que no están inscritas en dicho programa y que, como bien lo explicaría y fundamentaría Rogelio Alonso, en su texto titulado “Tv Azteca: la desafiante exigencia de regresar a la escuela” (Alonso, 2020), presentan ciertas problemáticas en cuanto a su infraestructura se refiere. ¿Nos entusiasmamos entonces?

Ahora bien, un dato que no es menor es que en esas 198 mil 731 escuelas, acuden a prestar sus servicios profesionales un millón 40 mil 588 docentes de quienes, desde luego, no se conoce su estado de salud porque, si bien es cierto que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), en meses anteriores venía “levantando” una encuesta que tenía por objetivo conocer el estado de salud y laboral del personal agremiado a éste, así como las condiciones básicas en las que se encuentra cada escuela (Jiménez, 2020), la verdad de las cosas es que, hasta el momento en que cierro estas líneas, nada se sabe sobre ello. ¿Casualidad? No lo creo.

Y bueno, por lo que respecta a lo que cada escuela necesitaría para que pudiera hablarse de un regreso “seguro” a las aulas, habría que revisar el texto de Reyna Campuzano titulado “Regreso a Clases”, donde se especifica que, entre otros insumos con los que deberían contar las instituciones educativas como lo es el agua potable de manera constante, se tendría que dotar de cubrebocas y caretas (personales), termómetros infrarrojos, tapetes sanitizantes, gel antibacterial suficiente, material para señalizar la escuela (y cumplir de esta forma la sana distancia) (Campuzano, 2020), además de todo el material necesario para la limpieza e higiene, tanto de salones como de sanitarios. Hecho que, desde luego, implica destinar un recurso económico que, desafortunadamente, no se vio reflejado en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2021 aprobado en este año.

¿Cómo se exige que se retorne a las aulas escolares cuando se sabe que está en puerta la temporada invernal y, con ello, se agudice o incremente el número de contagios por el SARS CoV-2 en los mexicanos? Al menos, eso es lo que han advertido las autoridades de salud, especialistas en esta materia. Luego entonces, caer en simplezas, como en las que viene sosteniendo esta televisora es por demás ruin y mezquino.

Es cierto, la estrategia “Aprende en Casa” ha enfrentado diversas problemáticas desde que inició, y de las cuales, varios investigadores, académicos, maestros y colegas, hemos dado cuenta de ello en diversos espacios, pero también es cierto, que los docentes han venido trabajando de manera favorable para que sus estudiantes no vean interrumpido su proceso formativo. De hecho, sobre este último asunto, es muy importante el dato que se ofrece en el documento que hace unos días la Comisión Nacional para la Mejora de la Educación (MEJOREDU) publicó sobre las “Experiencias de las comunidades educativas durante la contingencia sanitaria por Covid-19” (Profelandia.com, 2020), y en el que se especifica, que el 75.4% de las y los docentes, diseñaron actividades y materiales por su propia cuenta con el propósito ya señalado.

En suma, considero que hablar de un posible regreso a clases a las escuelas no es incorrecto; de hecho, hace unos meses formulé algunas propuestas relacionadas con este asunto, con la intención de aportar un granito de arena a esta idea, lo incorrecto en todo caso es, trasmitir la idea errónea de que es posible regresar a las aulas en estos momentos sin que se hayan otorgado las condiciones de infraestructura mínimas para ello, así como también, de cerciorarse el estado de salud de todos los actores, insisto, que en ellas concurren. ¿Acaso en esta televisora no están enterados de lo que viene sucediendo en el mundo con relación a los contagios por coronavirus? Habría que recomendarles el estudio realizado en Corea del Sur y que, hace unos días, el portal Aristegui Noticias difundió con relación a que los niños pueden trasmitir el coronavirus al mismo ritmo que los adultos (Aristegui Noticias, 2020).

Quienes nos encontramos dentro del Sistema Educativo Nacional (SEN), sabemos que éste adolece de varias cuestiones; una de ellas ya la he referido: los recursos económicos para mejorar su infraestructura; pero también sabemos, porque lo hemos padecido, que cuando un alumno llega con síntomas de gripe al salón de clases que atendemos, el grupo de alumnos que lo conforman se contagia de inmediato. Regresar a clases a las escuelas en estos momentos, insisto, ni pensarlo, aunque es necesario seguir formulando propuestas y exigir se destinen recursos para ello o… ¿acaso se piensa que los padres de familia y maestros absorberán los costos de dichas habilitaciones o rehabilitaciones a los espacios físicos educativos?

Referencias:

Alonso, R. (2020). Tv Azteca: la desafiante exigencia de regresar a la escuela. Educación Futura. Recuperado de: http://www.educacionfutura.org/tv-azteca-la-desafiante-exigencia-de-regresar-a-la-escuela/

Campuzano, R. (2020). Regreso a Clases. El Mercurio. Recuperado de: https://elmercurio.com.mx/editoriales/regreso-a-clases

Jiménez, A. (2020). Realiza SNTE encuesta nacional para conocer estado de salud de maestros. MVS Noticias. Recuperado de: https://mvsnoticias.com/noticias/nacionales/realiza-snte-encuesta-nacional-para-conocer-estado-de-salud-de-maestros/

-Redacción Aristegui Noticias (2020). Los niños pueden trasmitir el coronavirus al mismo ritmo que los adultos: Estudio. Recuperado de: https://aristeguinoticias.com/2311/mundo/los-ninos-pueden-transmitir-el-coronavirus-al-mismo-ritmo-que-los-adultos/

Redacción Profelandia.com (2020). MEJOREDU presenta estudio sobre experiencias durante la contingencia por… Profelandia.com. Recuperado de: https://profelandia.com/mejoredu-presenta-estudio-sobre-experiencias-educativas-durante-la-contingencia-por-covid-19/

SEP (2019). Principales cifras del Sistema Educativo Nacional 2018-2019. Dirección General de Planeación, Programación y Presupuesto. Recuperado de: https://www.planeacion.sep.gob.mx/Doc/estadistica_e_indicadores/principales_cifras/principales_cifras_2018_2019_bolsillo.pdf

Xantomila, J. (2020). El 97% de centros escolares disponen recursos de “La Escuela es Nuestra. La Jornada. Recuperado de: https://www.jornada.com.mx/ultimas/politica/2020/10/28/dispersa-la-escuela-es-nuestra-10-mil-mdp-para-centros-escolares-3165.html

Fuente e Imagen: https://profelandia.com/regreso-a-clases-presenciales-a-las-escuelas-ni-pensarlo/

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Así puedes usar en casa las nuevas tecnologías para que tu hijo aprenda a leer

Por: Carlota Fominaya

Cada vez hay más colegios que acercan la lectura a los niños en Educación Infantil, pero obligatoriamente, y según la legislación vigente, es a partir de Primero de Primaria cuando se debe enseñar, puesto que es la base del aprendizaje y la destreza que permite a los alumnos llegar al resto de materias en la escuela.

Es precisamente en esos años, explica Concepción María Jiménez, directora académica del máster universitario en didáctica de la Lengua en Educación infantil y Primaria de la UNIR«cuando se hace necesario trabajar el gusto por la lectura, no solo como una necesidad, sino como un aprendizaje agradable y hasta lúdico».

Por ello, «no podemos descuidarla bajo ningún concepto», indica esta experta quien, con una pedagogía pareja a los tiempos, comparte con ABC una serie de Bibliotecas Digitales dirigidas al público infantil y diferentes aplicaciones de enseñanza de lectura de acceso gratuito y útiles para muchas familias y docentes. «Ni los padres ni la escuela debemos olvidar que se puede enseñar de forma lúdica funcional y significativa», añade.

Para eso, y como recursos posibles, prosigue Concepción María Jiménez, «tenemos acceso a aplicaciones que cuentan con menús interactivos y que facilitan una lectura guiada pudiendo aprender las sílabas, las palabras, las frases. de manera divertida».

Así, entre los recursos que animan a leer y a crear hábitos lectores duraderos se encuentran aplicaciones como estas:

Aplicaciones

APRENDER A LEER Y A ESCRIBIR EN ESPAÑOL (ANDROID)

https://androidgames-9309c.firebaseapp.com/apalye.html

Aprender a leer y a escribir en español se dirige a niños a partir de 3 años, y es muy útil sobre todo para practicar la grafomotricidad y desarrollar la psicomotricidad fina. Con esta aplicación también se aprende a reconocer las letras mayúsculas, las minúsculas y las sílabas del abecedario. Gratuita (Android).

MARIO ABECEDARIO (IOs)

http://appalphabet.com/aplicaciones-para-aprender-a-leer.php

Mario Abecedario está basado en el método Montessori. Trabaja las rutas fonológicas y está inspirada en el juego sin restricciones. Con esta aplicación se aprenden los sonidos y las letras a través de voces divertidas. Es un juego de obstáculos super motivador, en el que deben ir superando pruebas. Está dirigido a niños a partir de 4, 5 y 6 añitos.

APRENDE A LEER (ANDROID-IOs)

http://www.aprendealeer.es/

La aplicación Aprende a leer está dirigida a Android y IOS. Con esta app se aprenden las letras y se mejora la lectura, independientemente del estado de aprendizaje que se encuentre el niño, aunque sobre todo está dirigido a niños que ya conocen las letras. De forma autónoma y autodidacta se aprende la lectura correcta.

APRENDE A DELETREAR Y A ESCRIBIR (ANDROID)

https://play.google.com/store/apps/details?id=com.orange.kids.learn.spell.write.words

Aprende a deletrear y a escribir es un juego educativo para aprender a escribir, a leer y a mejorar la ortografía. Está dirigido a niños de cualquier edad, mejoran el vocabulario, tan necesario para la comprensión de textos, también para ampliarlo. se trabaja la pronunciación, hay distintos niveles de dificultad, según el niño que acceda a esta aplicación hay diferentes niveles.

Estas serían las aplicaciones pero, ¿qué pasa?, se pregunta esta profesora. «Que también tenemos que tener en cuenta que para fomentar la lectura la novedad es importante. Porque esta situación tan excepcional que estamos viviendo de pandemia, que nos hace pasar mucho tiempo en casa, puede hacer que los niños tengan muy vistas las obras que tienen a mano. Por tanto, resulta necesario enseñarles otras fuentes para encontrar títulos que les llamen la atención, como las bibliotecas digitales infantiles y juveniles».

Bibliotecas digitales infantiles y juveniles

BIBLIOTECA DIGITAL INTERNACIONAL PARA NIÑOS

http://es.childrenslibrary.org/

En esta hay libros dirigidos a niños de 3 a 5 años, de 6 a 9 y de 10 a 13.

CUENTOS PARA DORMIR

https://cuentosparadormir.com/

Aquí podemos encontrar cuentos cortitos que presentan diferentes valores y mensajes, según lo que se busque.

Fuente e Imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-puedes-usar-casa-nuevas-tecnologias-para-hijo-aprenda-leer-202011230156_noticia.html

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Niños proveedores

Por: Elisabeth De Puig

La realidad de nuestros días es que cada vez más niños andan buscando comida en los sectores aledaños a los mercados, vendiendo en puestos de comida y de ropa en las calles, descargando camiones, dejándose tocar  por adultos mal intencionados.

Mientras se está instalando el gabinete de Niñez y Adolescencia y el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) realiza un programa de festividades y actividades artísticas y teatrales para los hogares de paso en ocasión de la celebración de los 42 años de existencia de la institución otros niños, librados a sí mismos, recorren las calles en búsqueda del sustento familiar.

Como bien lo señala el periódico Listín Diario del lunes 23 de noviembre, una nueva oleada de niños “limpiavidrios” irrumpe en las calles sin mascarillas ni distanciamiento social. Posicionados en las principales esquinas de la ciudad capital, ellos son solamente la punta de un iceberg que va creciendo en los sectores más desfavorecidos de las grandes ciudades y de todo el país. Librados a todos los peligros de la calle pronto estos niños y niñas vendrán engrosar la fila de los niños y niñas de los hogares de paso.

La pandemia ha venido reforzando de manera acelerada una realidad con la cual lidian a diario las organizaciones sociales que trabajan en los barrios y campos de nuestro país.

Se observa en la actualidad el auge de nuevas formas de solidaridad que saltan a la vista. Hay casos que, de repente, se vuelven virales y conmocionan la ciudadanía e instancias del gobierno trayendo consigo soluciones micro e individuales a problemas macro.

Gracias a la solidaridad de la ciudadanía y de Altice y Jonpéame el niño Alexander de León, que pescaba cangrejos de noche para su sustento, fue beneficiado de una casa, de provisiones alimenticias y de herramientas para seguir el año escolar de manera remota.

De la misma manera, Joel Lebrón brincó al estrellato y tendrá una casa de blocks gracias a la solidaridad externada por la sociedad civil y el Estado, opacando de cierta manera las miles de situaciones similares que padecen en la actualidad niños y niñas que necesitan también respuestas urgentes de los adultos, de instituciones como Conani y demás organismos del Estado para recuperarlos desde un lugar seguro y de protección.

Por más notoriedad que alcancen estos casos particulares, en el que unos cuantos niños pasan “de la nada al todo”, debemos convenir que esta no es la vía adecuada para saldar la enorme deuda social que agobia a nuestra sociedad. En vez de soluciones, lo que está frente a nosotros es más bien la fabricación de sueños e ilusiones.   

La realidad de nuestros días es que cada vez más niños andan buscando comida en los sectores aledaños a los mercados, vendiendo en puestos de comida y de ropa en las calles, descargando camiones, dejándose tocar por adultos mal intencionados.

Ese es el pan nuestro de cada día de hijos e hijas de familias que practican el chiripeo como modo de vida y que no tienen acceso a fuentes de trabajo fijas ni a los programas Quédate en casa, Fase 1 y Fase 2. Dominicanos sin cédula de identidad o que, sencillamente, no han entendido los mecanismos que permiten acceder a los programas de compensación social, o bien; puede tratarse también de niños de familias de inmigrantes.

En el caso de la Fundación Abriendo Camino hemos reiniciado un programa de protección presencial específico para estos niños desescolarizados, sin celular, sin televisor, incapacitados de estudiar virtualmente, asediados por el hambre, que vagan por los puestos de comida de los vertederos del Mercado Moderno y de la avenida de los Mártires.

De igual manera la Fundación La Merced, en el Batey Bienvenido, ha reiniciado actividades de nivelación escolar con su público bajo estricto protocolo de bioseguridad, tal como lo ha hecho el padre salesiano Carlos Patiño, en Cristo Rey.

Si nuestros niños, niñas y adolescentes corren peligro no podemos caer en omisión si tenemos a nuestro alcance los medios para ayudarlos.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/ninos-proveedores-8886449.html
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Uruguay: Institutos educativos deberán cumplir protocolos sanitarios en actos de fin de cursos

América del Sur/Uruguay/29-11-2020/Autor(a) y Fuente: www.republica.com.uy

Se recomienda que se haga al aire libre y que se identifique a cada uno de los asistentes para facilitar el rastreo en caso de detectar casos de coronavirus.

El Consejo Directivo Central (Codicen) dio algunas recomendaciones a los institutos educativos para evitar contagios por el virus Covid-19 en los actos de fin de cursos, según informó Subrayado. Se deberá cumplir el protocolo sanitario: uso de tapabocas y el distanciamiento social. Se recomienda que se haga al aire libre y que se identifique a cada uno de los asistentes para facilitar el rastreo en caso de detectar casos de coronavirus.

La presencia de familiares está permitida “en la medida que se puedan cumplir los protocolos”, dijo Robert Silva, presidente del Codicen. La cantidad de personas dependerá de la capacidad locativa de los centros educativos, aunque hay casos que los actos se harán en clubes deportivos o teatros. Agregó que están habilitados los actos protocolares no así los culturales, ceremonias, kermés o las fiestas tradicionales. La habilitación rige para 6º de escuela, 3º y 6º del liceo, y 3º de UTU. “Cuando culminan los ciclos educativos y hay cambios de abanderados”, indicó Silva.

El Codicen exhortó a que, en la medida de lo posible, estos encuentros se hagan en espacios abiertos y con el distanciamiento físico correspondiente. «Se podrá disponer la concurrencia de público, siempre y cuando se respete el protocolo sanitario de aplicación, especialmente en cuanto al distanciamiento de un metro y medio, y el uso de tapabocas en todos los casos y en todo momento», añade la resolución del Codicen.

Días atrás a través de un comunicado, el Ministerio de Salud Pública (MSP) y la Administración Nacional de Educación Pública -ANEP- exhortaron a la población, especialmente a los estudiantes, a no realizar fiestas de fin de cursos que convoquen a numerosas personas. En el comunicado dice que “en los últimos días, se ha detectado un creciente número de brotes de Covid-19. Es una situación delicada que solo podremos controlar entre todos. Por esta razón, las autoridades sanitarias y educativas exhortan a la población, y especialmente a los estudiantes, a abstenerse de realizar festejos de fin de año que reúnan a numerosas personas”.

“Sabemos que la celebración y el encuentro son actividades muy humanas, y que la socialización es especialmente importante para los jóvenes. Pero en este momento hay un bien superior a proteger, que es la salud de todos los uruguayos”, agregan. “Hoy más que nunca, necesitamos un ejercicio responsable de la libertad y una convivencia solidaria. Solo podremos cuidarnos si nos cuidamos entre todos. Confiamos en que, en 2021, podremos celebrar el fin de año como siempre”, finaliza el comunicado.

Fuente e Imagen: https://www.republica.com.uy/institutos-educativos-deberan-cumplir-protocolos-sanitarios-en-actos-de-fin-de-cursos-id799953/

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Sistemas educativos de AL enfrentan desigualdades estructurales: informe

América Latina/29-11-2020/Autora: Laura Poy Solano/Fuente: www.jornada.com.mx

Los sistemas educativos de América Latina y el Caribe no sólo enfrenta la pandemia de Covid-19, también desigualdades estructurales que imponen nuevos desafíos, entre ellos reconocer la diversidad cultural e integrarla en las currícula de cada país, advierte el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo “Inclusión y Educación: todos y todas sin excepción”.

El documento, elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y el Laboratorio de Investigación e Innovación en Educación para América Latina y el Caribe (SUMMA), señala que en el 90 por ciento de los manuales escolares de ciencias sociales en la región, se describen en profundidad los sistemas de pensamiento europeo, pero sólo 55 por ciento describen la historia cultural de las personas negras, “en general de manera poco crítica y ahistórica”.

Agrega que los temas ligados a las lenguas y las culturas indígenas solo se tratan en las escuelas donde como mínimo un 20 por ciento del alumnado pertenecen a grupos indígenas, mientras que las cuestiones relativas al género están mal reflejadas y poco presentadas en los libros de texto.

El informe subraya que el cuerpo docente necesita más apoyo para afrontar el reto de la diversidad, pues a menudo “no se les ofrecen oportunidades de desarrollo profesional continuo”. A pesar de que en el 70 por ciento de los países de la región hay leyes o políticas que prevén la capacitación de los docentes en materia de inclusión, más del 50 por ciento de los maestros en el Brasil, Colombia y México informaron que carecían una capacitación profesional para enseñar a alumnos con necesidades especiales.

La Unesco señala que el currículo es el principal medio que utilizan los sistemas educativos para llevar a la práctica la inclusión, por lo que un currículo inclusivo “debe reconocer e incluir todas las formas de conocimiento, suministrar una base común pero variada de conocimientos para promover la cohesión de la sociedad, y debe poder ser adaptado y contextualizado, teniendo en cuenta las diferencias y las necesidades de los alumnos y sus comunidades”.

Agrega que un análisis de 19 países muestra que en el 95 por cientode los currículos de tercero y sexto grado se introducen conceptos relativos al diálogo, la diversidad y la identidad, en el 90 por ciento se tratan los derechos y la solidaridad, y en el 70 por ciento la inclusión, la no discriminación y la tolerancia.

Sin embargo, en materia de participación política, considerada fundamental para la construcción de una sociedad inclusiva, se identificó que en las currículas de Colombia, Chile, República Dominicana, Guatemala, México y el Paraguay no alientan suficientemente al alumnado a a participar en actividades políticas.

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“Vacas flacas” para el Normalismo Mexicano

Por: Erick Juárez Pineda

“Vivo en tiempos difíciles, de hambre, de envidias intelectuales, de compulsiones caóticas, de hostilidades inaceptables, pero a la vez; en un mundo lleno de esperanza y de fe”, sentencia un fragmento del Juramento Normalista. Y hoy, vaya que son tiempos difíciles para el Normalismo Mexicano.

Resulta lamentable que se tengan que regatear los recursos destinados para la formación de uno de los elementos fundamentales de los procesos educativos: los docentes.

En días pasados, los diputados encargados de aprobar el Presupuesto de Egresos decidieron otorgar poco más de 170 millones de pesos a las Escuelas Normales Públicas. Esto, más allá de un intento por revalorar la figura docente, significa una hostilidad inaceptable, al reducir en un 60% el presupuesto destinado a estas instituciones. Con ello, a cada alumno le corresponderían 1,844 pesos para su formación en todo el 2020 y a cada escuela 640 mil pesos para el mismo periodo.

De este dinero, casi el 60% es destinado a infraestructura y equipamiento: mantenimiento, construcción de baños, aulas, salones, bibliotecas, restauraciones, computadoras, material bibliográfico y demás insumos para el desarrollo académico. Otra parte se usa para investigación, movilidad académica, profesionalización docente, actualización curricular y actividades enfocadas al mejoramiento escolar.

Anteriormente, este presupuesto se administraba a través del programa S300 de la extinta Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación (DGESPE), ahora transformada en la Dirección General de Educación Superior para el Magisterio (DGESuM). Sin embargo, bajo la lógica de compactar programas y funciones, también ha desaparecido.

En su lugar, los recursos llegarán a través del programa S267 el cual se enfoca al Fortalecimiento de la Calidad Educativa; pero para que funcione, se deben emitir nuevas reglas de operación, las cuales aún no han sido definidas y no existe una ruta clara para su ejecución.

Ante ello, integrantes del Congreso Nacional y trabajadores de las Normales Públicas y Centros de Actualización del Magisterio han hecho diversas propuestas que pueden remediar la situación (http://ow.ly/xq2C50CmZkD):

  1. Un programa de transferencias de recursos directos hacia las escuelas para atender los rezagos de infraestructura física y de conectividad.
  2. Asignación directa presupuestal para la equidad  y regularización de todos los trabajadores que se encuentran comisionados, por contrato y  en constante violación a sus derechos laborales.
  3. Recursos destinados a cada institución para promover el desarrollo profesional, programas de maestría y doctorado, investigación, tareas académicas, programa editorial, así como extensión social y cultural.
  4.  Asignación de recursos para llevar a cabo la transformación curricular de 17 nuevos planes y programas de estudio que demanda una nueva escuela, mediante la participación democrática de la comunidad normalista.
  5. Recursos directos para atender las acciones derivadas de la Estrategia Nacional de Mejora.

Esta iniciativa ha sido firmada, incluso, por el reconocido filósofo y escritor Peter Mclaren, especialista en psicología del aprendizaje y uno de los principales propulsores de la pedagogía crítica.

Más allá de las políticas de austeridad del Gobierno Federal, estamos viendo otro ataque frontal a nuestras Escuelas Normales, las cuales ha sido espacios históricos de lucha, resistencia y, sin duda, focos de esperanza y desarrollo nacional

Bien valen los esfuerzos, desde todas las trincheras, para defenderlas.

*Periodista especializado en temas educativos.Director editorial de Educación Futura. Locutor de La Otra Educación 97.3 fm.

Twitter: @elErickJuarez 

Fuente e Imagen: http://www.educacionfutura.org/vacas-flacas-para-el-normalismo-mexicano/

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