UNESCO / 4 de agosto de 2019 / Autor: UNESCO / Fuente: Youtube
Educación
Solo el 23.92% de profesores aprobó Concurso de Oposición Docente
República Dominicana / 4 de agosto de 2019 / Autor: Redacción / Fuente: El Día
El Ministerio de Educación informó que 11,855, es decir, el 23.92% de los postulantes superaron la primera etapa del Concurso de Oposición Docente 2019, de un total de 49,566 participantes.
Mientras que en el Concurso de Oposición Docente dirigido a profesionales con discapacidad visual o auditiva, en la modalidad ajustada, resultaron acorde 15 de 20 postulantes, para un 75%.
Los profesionales de educación, que por primera vez tienen la oportunidad de participar en este tipo de concurso con modalidad ajustada, fueron evaluados mediante pruebas de habilidades cognitivas y de competencias.
Superada de manera exitosa la primera fase del concurso, el próximo lunes continúa el proceso de evaluación para completar las 10,700 plazas en las funciones de directores de centros educativos, profesores y psicólogos-orientadores.
La segunda etapa del concurso es una prueba de conocimiento general y específico. Si el concursante aprueba (acorde), ese mismo día pasa al tercer y último ciclo que será una entrevista.
Bahoruco con mayor efectividad
Conforme a los resultados finales, los postulantes de la Regional de Bahoruco (18) alcanzaron el mayor porcentaje acorde con un 36.10%. En esta Regional participaron 1,496 postulantes y resultaron acordes 540.
Valverde
Mientras que, Valverde Mao, regional 9 ocupó el segundo lugar en materia de postulantesacordes con un 30.41%; esto así, debido a que 416 superaron la prueba de un total 1,368.
Santiago también supera 30%
Los datos finales del concurso indican, además, que en la regional 8 de Santiago, el 30.11% de los postulantes resultó aprobado, luego de que 1,121 resultaron acordes de un total de 3,723 participantes.
Fuente de la Noticia:
https://eldia.com.do/solo-el-23-92-de-profesores-aprobo-concurso-de-oposicion-docente/
ove/mahv
Evaluación asistida por computadora: la apuesta de Métrica Educativa
México / 4 de agosto de 2019 / Autor: Eduardo Backhoff / Fuente: Educación Futura
El propósito de este trabajo es subrayar la importancia que tienen las ciencias de la computación en el ámbito de la evaluación del aprendizaje. Para ello, se hace un recuento histórico del interés que ha tenido la psicología en medir ciertos atributos humanos (como la inteligencia); la influencia que tuvieron la psicología, la educación y la estadística en el desarrollo de la evaluación del aprendizaje a gran escala; así como las innovaciones que posibilitaron las ciencias computacionales para transformar la evaluación del logro educativo. Se ejemplifica con la descripción del desarrollo de un proyecto nacional.
Actualmente la evaluación del aprendizaje es una disciplina en la que confluyen las ciencias cognitivas, la psicometría y la informática. Por más de cien años, la evaluación del aprovechamiento académico a gran escala se basó en el formato de lápiz y papel, la respuesta de opción múltiple y la Teoría Clásica de la Medida (TCM). Asimismo, para poder calificar grandes cantidades de exámenes de manera rápida y eficiente se emplearon dispositivos electrónicos ópticos, los cuales se empezaron a utilizar desde mediados de los años treinta del siglo pasado. A pesar de que en todos los campos de la ciencia y la tecnología ha habido avances importantes, en la mayoría de las instituciones nacionales todavía se hace uso de este modelo de evaluación.
Los orígenes de la evaluación estandarizada del aprendizaje
Haciendo un poco de historia, hay que recordar que a principios del siglo pasado la psicología se interesó en la evaluación de ciertos atributos de los individuos, como la personalidad, la motivación y las habilidades mentales. En el sector educativo, se buscaba comparar las capacidades intelectuales de los alumnos con sus resultados académicos. En poco tiempo los supervisores escolares norteamericanos empezaron a utilizar los tests de inteligencia para ubicar a los estudiantes en los grados escolares de acuerdo con sus capacidades intelectuales. Sin embargo, el sistema educativo norteamericano requería de evaluaciones que fueran sensibles a la instrucción y que pudieran aplicarse para medir la efectividad de las prácticas de enseñanza, así como para comparar los resultados de los estudiantes de diferentes escuelas; lo que dio como resultado que se diseñaran instrumentos para evaluar diversos dominios curriculares. Muy pronto, estas pruebas escolares superaron en importancia a las de inteligencia, aunque se diseñaron con las mismas características: formatos de opción múltiple que se podían calificar con dispositivos ópticos. A partir de los años veinte se elaboraron cientos de exámenes de logro escolar, lo cual impulsó la industria de las pruebas escolares que eran utilizadas por investigadores, especialistas en educación y administradores escolares. Una de las pruebas de logro más importantes en los Estados Unidos es el Scholastic Aptitud Test (SAT) que desde 1926 se utiliza para ingresar a las universidades.
En los años sesenta se desarrollaron nuevas teorías psicológicas y modelos psicométricos que permitieron superar algunas de las limitaciones del modelo tradicional de evaluación del aprendizaje:
- Las teorías cognoscitivas enfocaron su atención en cómo las personas desarrollan estructuras de conocimiento, incluyendo los conceptos asociados a los contenidos de los dominios disciplinarios y los procedimientos para razonar y resolver problemas. Una aportación importante de la teoría cognoscitiva es que los aprendices construyen activamente su entendimiento, tratando de conectar la información nueva con su conocimiento previo.
- En el campo de la psicometría, se desarrolló la Teoría de Respuestas al Ítem (IRT, por sus siglas en inglés), que supera algunos de los problemas básicos no resueltos por la Teoría Clásica de la Medida y, su extensión, la Teoría de la Generalizabilidad. El problema más importante es la interdependencia entre las características de los estudiantes (nivel de competencia) y las características de los reactivos (nivel de dificultad). Los modelos IRT se basan en una aproximación probabilística.
El arribo de la informática en la evaluación del logro educativo
Por otro lado, en el campo de la innovación de la evaluación pocos temas son tan relevantes como el de los recursos digitales. La mayoría de las evaluaciones de logro educativo más prestigiados del mundo tienen una versión que se administra por computadora, tales son los casos de PISA, TOEFL, SAT y GRE. Entre las muchas ventajas de este formato se pueden destacar las siguientes:
- Se generan preguntas y se califican respuestas en décimas de segundo
- Se entregan resultados de manera inmediata
- Se elaboran reactivos con recursos multimedia de alta definición
- Permite el uso de preguntas de respuesta construida y no solo de selección
- Se elaboran informes diagnósticos de los sustentantes, de manera automatizada
- Se crean bancos de información útiles para la institución usuaria y para la investigación educativa
- Se fortalece la seguridad de los contenidos del examen
El desarrollo de las ciencias computacionales ha permitido superar las limitaciones que impone el formato de lápiz y papel, de esta manera se hace posible que las evaluaciones utilicen preguntas cuyas respuestas sean más naturales o “auténticas”. Por ejemplo, el estudiante al resolver una ecuación debe escribir en la pantalla de la computadora la solución. O bien, balancear una ecuación química, trazar una pendiente, identificar puntos geográficos en un mapa, subrayar las partes importantes de un texto, etcétera. También facilitan elaborar pruebas adaptativas que disminuyen el tiempo de evaluación, sin perder la precisión de la medición, administrando a cada estudiante las preguntas cuya dificultad es similar a su habilidad.
Los avances en las ciencias cognitivas, la psicometría y la computación han posibilitado que se desarrolle el campo de los Generadores Automáticos de Ítems; es decir, sistemas que permiten generar de manera automatizada una infinidad de preguntas equivalentes y, por consiguiente, una cantidad inagotable de exámenes de rendimiento académico.
Considerando estas ventajas, Métrica Educativa A.C. se dio a la tarea de diseñar un Generador Automático de Exámenes (GenerEx) con base en la experiencia de 25 años evaluando el aprendizaje a gran escala por medios computacionales. Los antecedentes del GenerEx datan de 1993, cuando desarrollamos el Sistema Computarizado de Examen (SICODEX) con el fin de administrar por medios digitales el Examen de Habilidades y Conocimientos Básicos (EXHCOBA), que se utilizaba en los procesos de admisión en diversas universidades nacionales, públicas y privadas.
La interfaz del SlCODEX es muy parecida a la de un examen de lápiz y papel, la diferencia está en que las preguntas y opciones de respuesta se presentan en la pantalla de un monitor. Dado que el SICODEX se diseñó para administrar exámenes de opción múltiple, la forma de responder es relativamente sencilla. El estudiante únicamente tiene que estar familiarizado con el teclado normal de una máquina de escribir (para utilizar las teclas A, B, C, D y E, así como los cursores para pasar de una pregunta a otra). Además del texto del reactivo y de las opciones de respuestas, las preguntas pueden contener: imágenes fijas a color como mapas, diagramas, gráficas y ecuaciones matemáticas; animaciones o figuras en movimiento; así como textos adicionales que, por su extensión, no quepan en el área de la pregunta. Es importante destacar que el sistema compuesto por el SICODEX y el EXHCOBA le permite al estudiante:
- “Navegar” o “transitar” libremente en las preguntas del examen
- Corregir, borrar y/o modificar sus respuestas
- Contestar el examen total o parcialmente
- Conocer sus resultados inmediatamente al terminar de responder el examen
- Recibir una boleta impresa de su calificación de manera automática e inmediata
Si bien los exámenes de opción múltiple administrados por computadora representan un avance importante en el ámbito de la evaluación del aprendizaje, también es cierto que replican algunas de las limitaciones ampliamente documentadas de los exámenes estandarizados con formato de lápiz y papel. Para superar esta limitación, a partir de 2008, nos propusimos dar un salto cualitativo para acercarse a lo que se conoce como evaluación “auténtica”; es decir, aquella que le solicita al estudiante responder de la manera más natural posible, construyendo su propia respuesta y no solo seleccionándola. Por esta razón, y otras de carácter curricular, se decidió diseñar un nuevo sistema de evaluación que superara las limitaciones del SICODEX/EXHCOBA.
Con esta idea a partir de 2009 se inició el desarrollo del Examen de Competencias Básicas (Excoba) y del Generador Automático de Exámenes (GenerEx). El Excoba tiene las siguientes características: 1) contenidos alineados al currículo nacional, 2) evaluación centrada en el dominio de competencias básicas, 3) reactivos de respuesta construida, semi-construida y de múltiple selección. Para construir y administrar este nuevo examen se desarrolló el Generador Automático de Exámenes (GenerEx), que tiene la capacidad de construir cientos de familias de reactivos (y miles de reactivos equivalentes).
Es importante recordar que el diseño de una prueba dependerá del propósito que ésta persiga. Los exámenes de admisión tienen el propósito de seleccionar a los aspirantes mejor preparados. Por ello, los contenidos de dichos exámenes son muy generales y abarcan una amplia gama de conocimientos, habilidades y competencias que se supone los alumnos debieron haber adquirido durante su trayectoria escolar. Por otro lado, los exámenes de certificación tienen el propósito de identificar a las personas que poseen un determinado nivel de competencias profesionales, considerado idóneo para ejercer una profesión. Es decir, este tipo de exámenes solo determina quien cumple, o no, con los criterios establecidos. Por su parte, los exámenes diagnósticos no son de alto impacto (porque no tienen consecuencias para los individuos) y sí tienen propósitos formativos. Se diseñan con el fin de proporcionar información detallada de los estudiantes sobre un tema determinado. Por lo general, se elaboran exámenes diagnósticos para cada contenido y grado escolar, de tal manera que los estudiantes, los docentes y los centros educativos obtengan suficiente información para que se pueda definir una ruta de acción pedagógica, en cada uno de los temas evaluados, que parta del punto donde se ubica el aprendizaje del estudiante en un continuo educativo.
Informes diagnósticos del Excoba
Aunque, como ya se dijo, los exámenes de ingreso no tienen un propósito diagnóstico, cada día son más las instituciones de educación media superior y superior que solicitan aprovechar la información de los estudiantes generada con estos exámenes, para poder diseñar acciones de nivelación académica. Afortunadamente el sistema Excoba/GenerEx tiene esa posibilidad. Este sistema se compone de 320 familias de reactivos alineadas al currículo nacional que, en conjunto, pueden generar decenas de miles de ítems diferentes. Adicionalmente, muchos de los reactivos solicitan al estudiante emitir más de una respuesta para contestar una pregunta. Por ejemplo, para conocer el dominio de diversas zonas geográficas, un reactivo del Excoba le puede solicitar al estudiante que ubique en un mapamundi cinco zonas áridas (o boscosas) de mayor importancia. Así, en lugar de tener una sola respuesta, se obtienen cinco en este reactivo; esto permite conocer a mayor detalle el dominio que tiene un estudiante en el tema evaluado.
Si bien a un estudiante que ingresa a la educación superior se le administran 180 preguntas (cuyos contenidos dependen de la carrera profesional que elija), en promedio, deberá emitir alrededor de 350 respuestas. Con esta cantidad de información el Excoba/GenerEx genera información diagnóstica de cada estudiante sobre cada una de las 180 competencias que evalúa y que, de acuerdo con los especialistas, son esenciales para poder seguir aprendiendo en los grados superiores. Cada competencia se evalúa de acuerdo con una escala de cuatro niveles de logro: alto, medio alto, medio bajo y bajo. La institución educativa, además, recibe información diagnóstica sobre los diversos grupos de alumnos que le sean de interés (por ejemplo, por carrera, facultad o campus). Con esta información tan detallada, por estudiante y unidad escolar, las instituciones educativas tienen la posibilidad de tomar decisiones de manera documentada para atender a tiempo las necesidades de los estudiantes que ingresan a los distintos niveles educativos.
Conclusiones
Las instituciones educativas requieren de contar con información detallada sobre las competencias escolares con las que ingresan sus estudiantes. La evaluación del aprendizaje asistida por computadora representa el mejor instrumento para conocer las fortalezas y debilidades académicas de los estudiantes. Por ello, los exámenes de ingreso deben poder dar información diagnóstica que le sirva a las instituciones para atender las necesidades de los estudiantes y mejorar así sus procesos educativos.
Fuente del Artículo:
Evaluación asistida por computadora: la apuesta de Métrica Educativa
ove/mahv
Perú: UNSA aprueba reforma que reconoce identidad de género de alumnos transgénero
Perú / 4 de agosto de 2019 / Autor: Redacción / Fuente: El Comercio
El Consejo Universitario de la Universidad Nacional de San Agustín (Arequipa) aprobó el uso del ‘Nombre Social’ para sus estudiantes transgénero
El Consejo Universitario de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA) de Arequipa aprobó el uso del ‘Nombre Social’ para sus estudiantes transgénero. De esta forma, el centro de estudios reconocerá la identidad de género de sus alumnos.
El Consejo Universitario de la UNSA aprobó, el pasado 16 de julio, la Resolución N° 0577-2019 y la normativa que permite el uso del ‘Nombre Social’ en la universidad. Este 1 de agosto, la Secretaría General del Rectorado hizo llegar el documento.
Con la aprobación de esta reforma trans, la UNSA es la primera universidad en Arequipa que sienta este importante precedente, y la segunda a nivel nacional que reconoce a los estudiantes transgénero su identidad de género.
El documento se ampara en el artículo 2 de la Constitución Política y en las sentencias del Tribunal Constitucional, que a través de sus resoluciones ha establecido jurisprudencia estableciendo que todo individuo tiene derecho a ser reconocido por lo que es y por el modo cómo es. El derecho a ser individualizado conforme a determinados rasgos distintivos, esencialmente de carácter objetivo y especialmente de carácter subjetivo.
De acuerdo con la normativa, la inclusión del nombre social se realiza a solicitud de parte. En caso el solicitante sea menor de 18 años, deberá ser solicitada por sus padres o representante legal debidamente acreditados.
La inclusión del nombre social solo podrá ser diferente del prenombre o pronombres que aparecen en el DNI, los apellidos se mantendrán inalterados. Una vez aceptada, la Secretaría General de la UNSA emitirá un Documento de Identificación Interno (DII) con el nombre social, precisando que esta será válida para uso interno, para las listas de asistencia, evaluaciones, comedor universitario, bibliotecas, trámites administrativos internos, entre otros.
-El caso de Bruno-
Desde mayo de este año, Bruno Montenegro Mamani, alumno transgénero del quinto año de Relaciones Públicas en la Escuela Profesional de Ciencias de la Comunicación, ha pugnado porque la universidad reconozca su derecho a la identidad y el uso de su ‘Nombre Social’ en los documentos de la UNSA. El proceso que motivó la intervención inicial de la Defensoría Universitaria y el Dr. Rohel Sánchez Sánchez, rector de la UNSA.
“A inicios de las labores académicas del 2018 conversé con todos los docentes sobre mi identidad de género y les pedí que me llamaran por mi nombre social que es Bruno y no tuve ningún problema. Sin embargo, este año mi asesor de prácticas se negó a usar mi nombre social y en todo momento me llamaba por el nombre de mi DNI. En la institución donde hacía prácticas también lo hizo y pasé un mal momento”, contó Bruno en una entrevista con El Comercio.
Bruno Montenegro Mamani recibió el apoyo de los estudiantes. (Foto: Zenaida Condori / El Comercio)
La poca compresión del docente hizo que Bruno cayera en depresión. El profesor le advirtió que siempre lo llamaría por su nombre fenemino, pues así figuraba en su registro. Además, le dijo que si presentaba trabajos con el nombre de hombre, lo jalaría. Debido a que la norma universitaria le impedía modificar su nombre, Bruno inició una cruzada para que dentro de la universidad se reconozca el nombre social de los estudiantes transgénero.
La PUCP fue la primera universidad del país en reconocer a los alumnos transgénero el derecho a cambiar su nombre según su identidad de género
La identidad de género es el sentido interno de una persona con respecto a su género. Es la manera en la que se identifica a sí mismo un individuo. No tiene por qué coincidir con su sexo biológico ni con su orientación sexual.
Fuente de la Noticia:
https://elcomercio.pe/peru/arequipa/unsa-reconoce-identidad-genero-alumnos-transgenero-noticia-661125
ove/mahv
Juventudes migrantes y educación en las Américas
América Latina / 4 de agosto de 2019 / Autor: El Colegio de la Frontera Norte – El Colef / Fuente: Youtube
Transmitido en vivo el 20 jun. 2019
«Las opiniones expresadas en los videos son responsabilidad de quien las emite y no reflejan necesariamente una postura institucional de El Colef» Síguenos en: Facebook: https://www.facebook.com/elcolef/ Twitter: https://twitter.com/elcolef Visita nuestro sitio web: http://www.colef.mx
Fuente: https://youtu.be/KvFD-Z5bRRc
ove/mahv
Sylvia Pulpeiro. Licenciada en Ciencias de la Educación (Entrevista)
Argentina / 4 de agosto de 2019 / Autor: Fundación Arcor / Fuente: Youtube
El Panismo, sin Proyecto Educativo
México / 4 de agosto de 2019 / Autor: Juan Carlos Miranda Arroyo / Fuente: SDP Noticias
El Mtro. Fidel Ibarra López escribió recientemente en las páginas de Educación Futura: “…cuando la fracción parlamentaria del PAN en la Cámara de Diputados señala que la iniciativa de Ley General de Educación (LGE) del Grupo Parlamentario de Morena es un “proyecto “de ley programática” puesto que “parece presentar las directrices del Programa Nacional de Educación de esta administración, más que ser una ley general que regule la distribución de la función social educativa”, en realidad no solamente está criticando la iniciativa enunciando que se tiene un marco de improvisación y ambigüedad en la ley, sino al mismo tiempo está criticando en términos ideológicos el planteamiento del proyecto educativo que se está impulsando en esta administración.” (1)
Coincido en general con esa interpretación del texto referido, en el sentido de que la crítica que hace el panismo al proyecto de decreto de la LGE, diseñado por legisladores de Morena y aliados políticos (con apoyo de funcionarios de la SEP), no escapa al posicionamiento político e ideológico, e implícitamente lo hace al programa del movimiento-partido en el poder. Sería ingenuo pensar –lo digo por el blanquiazul- que eso no fuera así. Pero ¿Desde qué racionalidad y desde qué plataforma política e ideológica el Partido Acción Nacional (PAN) plantea o ha desarrollado un Proyecto o Programa Educativo alternativo para el país? ¿En qué consiste su ideario político como organización en la arena de la lucha por el poder? ¿Cómo se refleja eso en un eventual Proyecto Nacional de Educación alternativo? ¿Qué políticas públicas educativas ha puesto en práctica ese partido cuando ha sido gobierno federal o cuando ha ejercido el poder a nivel estatal o municipal?
¿Importa el contenido o la forma en la crítica?
El Grupo Parlamentario del PAN, al criticar a sus adversarios políticos, que cuentan con la mayoría simple (Morena y aliados) en la Cámara de Diputados, señala lo siguiente: “No hay un modelo innovador respecto “la nueva escuela mexicana”. La regulación de este tema en el proyecto, además de retomarse del modelo educativo de 2013, no resulta ser innovadora, pues solo cambia algunos términos como calidad por excelencia, agrega algunos temas en el currículo, y considera a las escuelas como centros de aprendizaje para las familias y la comunidad. Al ser parte de la estrategia política de la actual administración, debiera estar en su programa nacional educativo y no en una ley, pues los planteamientos parecen más una lista de buenos deseos y no hay estrategias puntuales para llevar a cabo su ejecución.” (2)
Es evidente que la crítica del panismo es más bien de carácter “procedimental” que de “contenidos” o de “sustancia”. Al decir que “…debiera estar en su programa nacional educativo y no en una ley…”, no proyecta ni ejerce una crítica al contenido político o ideológico del documento lanzado por el grupo parlamentario mayoritario, sino que hace referencia al lugar o a las formas que debe ocupar la propuesta o proyecto de decreto. Es, para el panismo, un problema de ubicación y de técnica legislativa, pero no de discurso; no hay un cuestionamiento de fondo.
Por otra parte, los legisladores panistas afirman lo siguiente, al apuntar algunas inconsistencias al Proyecto de decreto de la LGE (de confección morenista): “Regula la educación inicial de forma deficiente. No considera el derecho a recibir servicios para la atención, cuidado y desarrollo integral infantil con el fin de garantizar el interés superior de la niñez. Y no logra introducir de manera integral en el cuerpo de la ley a la educación inicial, ésta queda al margen de los demás niveles educativos pertenecientes a la educación básica.”… “El proyecto promueve que esta educación se dé en el seno de las familias y a nivel comunitario, y se establezca una política y una estrategia nacional sin una adecuada articulación al Sistema Educativo Nacional y sin considerar disposiciones de la Ley General de Prestación de Servicios para la Atención, Cuidado y Desarrollo Integral Infantil.”
¿Eso significa, nuevamente, que bastaría con atender adecuadamente los pasos o procedimientos de la técnica legislativa para salvar el “bache” (del diseño de la ley en cuestión)? Si esto es así, el grupo parlamentario del PAN hace evidente que carece de una plataforma política consistente, en materia educativa, para sustentar una alternativa programática y legislativa, que contraste y ofrezca opciones distintas a lo diseñado por las fuerzas de la “4T”. En otras palabras, me parece que el panismo no cuenta con un Proyecto Educativo nacional alternativo, consistente, robusto, ampliamente dialogado con la sociedad, sobre todo, discutido con los protagonistas de la educación pública: los docentes, asesores técnicos y directivos escolares de la escuela pública.
En el contexto parlamentario, el panismo no solamente se encuentra disminuido en su legitimidad y en su fuerza política (¿por qué no aparece en alianza con los otros grupos parlamentarios opositores?), sino que además adolece de una estrategia legislativa y de comunicación social, a través de la cual pueda contrastar los contenidos discursivos y los métodos empleados por sus adversarios políticos, y frenar o cambiar con ello el rumbo que toma el paquete de reformas que impulsa el “régimen de la 4T”.
A propósito de esto, no está por demás revisar la historia de los gobiernos panistas, a nivel de Poder Ejecutivo Federal (de 2000 a 2012), así como en las entidades federativas de la República Mexicana donde el blanquiazul ha sido gobierno. ¿Qué características, a manera de sello político e ideológico, se pueden rescatar de los gobiernos de Vicente Fox y de Felipe Calderón en materia educativa? ¿Qué aportaciones ha hecho el panismo a la historia de la educación pública en México? No hay nada o casi nada registrado al respecto. Por lo tanto, existe un vacío programático y de contenidos legislativos en esos planos. Todo lo contrario: el panismo pactó, durante ese periodo, con la cúpula del sindicalismo oficial, clientelar y corporativista. La luna de miel entre el gobierno panista y la dirigencia nacional del SNTE se prolongó hasta el año 2012 (“Alianza por la Calidad de la Educación”) con resultados magros, pues no conservó el poder público durante las elecciones de ese año; así, el grupo hegemónico gremial de Elba Esther Gordillo se constituyó en el verdadero rostro del “proyecto educativo blanquiazul para el país”. Como sabemos, ese pacto tuvo su antecedente durante la coyuntura de las elecciones constitucionales de 2006, caracterizadas por el fraude y la falta de legitimidad política.
Si bien es cierto que no es lo mismo diseñar una Ley General que elaborar un Programa Nacional de Educación, y que sus propósitos y alcances no son los mismos para los efectos del diseño de políticas públicas, sin embargo, es importante reconocer que debe existir congruencia, alineación y coherencia entre los contenidos de ambos instrumentos del accionar del Estado en la materia. En parte, con este tipo de argumentos se debilita la crítica panista a los productos legislativos hacia la 4T.
En otro fragmento del texto referido, el panismo reclama no tanto las inconsistencias del Proyecto de Decreto de la LGE (promovido por Morena), sino el hecho de que han sido excluidos de los trabajos finos en el proceso de confección de la ley en cuestión.
En el ideario de Acción Nacional se plantea, entre otros principios “…la defensa del derecho humano a una educación de calidad inclusiva y equitativa para todos, a través una ley general que regula la distribución de la función social educativa.” ¿Qué significa “regular la distribución de la función social educativa”? ¿Ese discurso contrasta con los ejes articuladores, ideológicos, del derecho a la educación con equidad, apertura de oportunidades y justicia social que plantean, en el fondo, sus adversarios políticos?
En el último de los casos, lo que muestra el documento de propuesta legislativa del PAN, es que éste cumple su papel como partido opositor (segunda fuerza política desde julio de 2018) al régimen de la 4T, sin embargo, deja ver que aún no cuenta, insisto, con un programa o un proyecto alternativo en materia educativa. Los argumentos y los hechos son contundentes: El Grupo Parlamentario del PAN se ha convertido, desde diciembre de 2018, sólo en un factor ligero de contrapeso y actor político válido en el juego democrático del país, para llevar a cabo la interlocución durante las negociaciones y sacar adelante las reformas al texto Constitucional (mayo, 2019). La evidencia indica que, sin esas negociaciones (febrero-mayo, 2019), no se habría obtenido la mayoría calificada (votos en el pleno) que se requería en la Cámara de Diputados, y luego, en la de Senadores para alcanzar el objetivo; esto dicho en la coyuntura específica para aprobar las modificaciones Constitucionales (a efecto de abrogar las leyes de la “mal llamada” Reforma Educativa de 2013).
Al panismo le hace falta recuperar la fuerza política y social que perdió, a nivel nacional, en 2018, si es que quiere reconstituirse como una opción viable para la ciudadanía, pero eso será difícil de lograr porque la tradición panista ha sido omisa (no está en sus protocolos políticos) para crear una base intelectual, junto con el magisterio, que le permita configurar un proyecto educativo alternativo.
Fuentes consultadas:
(1) Fidel Ibarra López. “Reingeniería ideológica del artículo tercero constitucional”. Educación Futura, 29 de julio, 2019.
(2) Iniciativa con proyecto de Decreto por el que se expide la Ley General de Educación del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, p. 2. Documento disponible en internet en: http://www.educacionfutura.org/wp-content/uploads/2019/07/INICIATIVA-LEY-GRAL-EDUCACION-GPPAN_final-1.pdf
Fuente del Artículo:
https://www.sdpnoticias.com/nacional/2019/08/01/el-panismo-sin-proyecto-educativo
ove/mahv







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