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México: Buscan que grueso de maestros se vaya con la finta y vayamos como borregos al matadero

Por: Francisco Milla. El Puntero. 08/03/2016/Tomado de Insurgencia Magisterial

Chihuahua, Chih.- En el seno de la asamblea llevada a cabo hoy por los maestros del frente disidente de la evaluación docente en el estado de Chihuahua, todos los participantes coincidieron en que la primera fase del proceso fue pura simulación. Uno de los más elocuentes fue el maestro Mario de Delicias, quien no dudó en manifestar que se trata de vender unos resultados idílicos con un 85% de aprobados para que el resto vayan “como borregos al matadero.

Mario señaló que en la primera fase fueron una pequeña cantidad de maestros los evaluados y denunció “inconsistencias tremendas en los resultados de la evaluación, para que el grueso nos vayamos con la finta y dejemos las armas en nuestros hogares y vayamos como borregos al matadero”.

Manifestó que desde el inicio estaban seguros que esos resultados iban a ser positivos para incentivar al resto de compañeros a participar porque está muy sencillo dando lugar al pensamiento tan característico entre el magisterio de que “si este pudo, claro que yo también”.

Emplazó a revertir la cuestión mediática desde el punto de vista de que si el 85% de aplicantes está aprobado “pierde sentido la evaluación”. Para finalizar advirtió que conociendo a las autoridades esperarán para dar las notificaciones de los aprobados a la última semana antes de salir de vacaciones para buscar la desconexión del movimiento. “Nos tocan a uno, nos tocan a todos”, refirió.

Fuente: http://elpuntero.com.mx/n/13037

Fotografía: elpuntero

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¿A quién le importan las notas?

Javier Martínez Aldanondo

 

 

calificaciones

 

En marzo se inicia el año académico en el hemisferio sur y comienza a vislumbrarse la recta final en el norte. En ambos casos, las notas de los estudiantes son el factor que genera la máxima preocupación para absolutamente todo el mundo.

Para los profesores porque se trata del indicador exclusivo para comprobar si sus alumnos aprenden. Y recientemente se han convertido en el principal instrumento para premiarlos (cuando las notas de sus cursos son buenas) o castigarlos (cuando son malas).

Para los padres porque es el único elemento que les permite saber si a su hijo le va bien o mal en el colegio, y por tanto, si tienen un niño inteligente, responsable y obediente o un niño tonto, rebelde y con déficit atencional. La mayoría de peleas en el seno familiar tienen su origen en las notas.

Para los dueños y directivos de los establecimientos educativos porque se convierten en su gran herramienta de marketing y venta: “matricule a sus hijos en este colegio y le aseguramos una nota de X. Recuerde que usted está comprando la garantía de que su hijo estudiará la carrera que quiera en la universidad que desee”.

Para los políticos porque los resultados de las pruebas nacionales (SIMCE, Inicia, PSU, Selectividad) e internacionales (PISA) son el argumento perfecto para responsabilizar a los profesores y a los alumnos cuando los resultados son malos o atribuirse el mérito, las pocas que veces que son buenos.

Para la industria inmobiliaria porque mientras el modelo se base en impartir clases en aulas físicas y realizar exámenes presenciales, su negocio de construcción continuará boyante. Por suerte, hay arquitectos que no comparten esa visión.

Y desde luego, para la industria editorial que sigue enriqueciéndose mediante la venta de libros caros y mediocres a un mercado cautivo que no tiene libertad para escoger. Y también para los actores del grosero negocio de la pseudo-educación (preparación de exámenes y evaluación) donde florecen todo tipo de academias, cursos, libros, metodologías milagrosas y aplicaciones informáticas que siguen aprovechándose de tanto incauto que solo quiere “lo mejor para el futuro de sus hijos”. Aquí tienen un ejemplo de este lucrativo negocio en acción.

¿Y para los niños y jóvenes? Las notas les importan porque todo su entorno les presiona de manera tan asfixiante que no tienen cómo escapar, llegando a veces a extremos trágicos. ¿Quién puede olvidar el miedo previo a la recepción de las notas después de los exámenes? ¿Y el terror de llegar a casa con malas notas? Las notas son el elemento que más condiciona la vida de un joven desde que entra al colegio hasta que termina la universidad porque toda su trayectoria se mide en función de ellas. Las notas influyen de manera tan injusta, que obtener malas calificaciones, aun teniendo una vocación definida, te impide dedicarte a lo que realmente te apasiona. Eres lo que tus notas dicen. Si sacas buenas notas, puedes estar tranquilo y si no es así, prepárate a sufrir.

Pero la verdad es que todo eso no es más que una inmensa mentira porque las notas no tienen ninguna relevancia. No somos números. El año pasado, una noticia escandalizo a la opinión pública chilena: alumnos de Ingeniería de la Universidad Católica – una de las carreras más apetecidas en la universidad más prestigiosa del país- fueron descubiertos copiando masivamente. La conclusión y el mensaje son inequívocos: los futuros líderes del país no tienen ningún interés en aprender sino en aprobar (que es muy distinto) de la manera que sea. Lo que importa es obtener un título. Todos sabemos que una vez superas el último examen de la última asignatura de la carrera, las notas jamás vuelven a aparecer en tu vida. Una pesadilla recurrente entre los adultos consiste en soñar que todavía te falta un examen para terminar la carrera. Pero además, las notas nos engañan: El 93% de los profesionales reconocemos que seríamos incapaces de aprobar los mismos exámenes que hicimos en la facultad. ¿Sacarías mejores notas que tus hijos en cualquier examen de su colegio o en la prueba de acceso a la universidad? Intuyo la respuesta pero si tienes dudas, prueba con este simple test.

¿Quiere eso decir que tus hijos –que “saben” más que tú- podrían ocupar tu puesto de trabajo? Si no te acuerdas de lo aprendiste, significa que estudiar lo que estudiaste no tiene sentido y de la forma que estudiaste tampoco. Hoy Sócrates diría “solo sé que no sé nada porque lo que sabía se me olvidó”. Pero lo más grave de todo es ¿tiene eso alguna importancia? No parece que te haya ido tan mal a pesar de “saber” menos que tus hijos. ¿Las notas han tenido impacto directo con la forma en que se ha desarrollado tu vida? ¿Elijes a tus amigos o a tu pareja por sus notas? ¿Crees que de verdad que a tus clientes o a tu empresa les importan tus calificaciones? Hace 3 años el jefe de RRHH de Google declaraba que el expediente académico no sirve para nada . ¿Tu jefe te hace un test cada mes y te paga tu sueldo en función de cuantas preguntas respondes correctamente?

Durante tu vida adulta, los exámenes te los hacen diariamente tus clientes, tus compañeros de trabajo, tus competidores, tu familia, la sociedad entera, pero para aprobarlos, no tienes que memorizar asignaturas ni contestar tests de respuesta múltiple sino que tienes que hacer cosas que aporten valor. Saber no es suficiente. No te equivoques, que hayas estudiado no significa que sepas pensar.

¿Cómo hemos llegado a este despropósito? La explicación es sencilla: Evaluar el aprendizaje es algo muy complejo ya que se trata de un fenómeno que ocurre en el cerebro y es muy poco lo que sabemos respecto del funcionamiento de nuestro órgano fundamental. El sistema educativo se diseñó partiendo de la premisa diabólica de que su misión consistía en ordenar a los niños de más listo a más tonto para decidir quiénes seguían estudiando en la universidad y quienes iban a trabajar. Para clasificarlos, inventamos un método artificial y perverso que les hace rivalizar entre ellos. Las notas son el señuelo que colocamos para hacer competir a los niños. Igual que los perros en el canódromo, persiguen una presa falsa que no les conduce más que a estresarse.

¿Tiene sentido comparar a unos niños con otros y que aprendan lo mismo si todos son distintos y harán cosas diferentes en su vida? Aunque la realidad nos demuestra que el sistema es absurdo, un ejército de académicos eminentes (que “aprendieron” con clases expositivas y sacaron buenas notas) lo defienden a capa y espada con argumentos sofisticados para que siga inamovible y nadie se atreva a cuestionarlo. No entienden que la educación es un proceso de siembra, donde los resultados importantes (y no las actuales notas inservibles) ocurren a largo plazo, muchos años después, cuando esos niños se conviertan en ciudadanos responsables.

Veámoslo objetivamente. ¿Podrías predecir que alguien va a ser un buen profesional en cualquier disciplina por sus notas? Todos tenemos amigos que jamás se distinguieron por su brillantez académica y han desarrollado carreras profesionales envidiables. Esos exámenes generales y comunes a todos ¿te aseguran quién será buen ingeniero, abogado o profesor? En absoluto porque no se parecen en nada a las competencias que se requieren para ejercer cada una de esas profesiones. ¿Qué mide una nota? Evalúa tu capacidad de seguir instrucciones, estudiar contenidos y repetirlos al pie de la letra. ¿Se trata de habilidades esenciales en la vida de las personas? Tampoco. Más bien, estamos menospreciando el inmenso potencial del cerebro. Las notas de un niño no son ni un predictor de cómo le irá en la vida ni tampoco un indicador de su capacidad de aprender. Nos hablan más de la motivación del alumno por tener éxito que de aprendizaje. Porque cuando de verdad algo te interesa, no te acuerdas de las notas ni necesitas premios sino que aprendes y te esfuerzas por el placer de progresar, de demostrarte a ti mismo que eres capaz, que no te rindes.

Es cierto que para estudiar y sacar buenas notas, se requiere un cierto grado de concentración y de esfuerzo. Pero en absoluto estamos frente a habilidades decisivas. De hecho, es al revés. Dado que lo importante en la vida son intangibles difíciles de medir (pensar, colaborar, aprender, comunicar, ser creativo, curioso, manejar la autoestima, etc), hemos organizado el sistema educativo para que enseñe aquello que luego podemos medir fácilmente en un examen: la geografía, las matemáticas, la física, el lenguaje, la historia tienen respuestas correctas, se pueden enseñar con un libro y una pizarra y se pueden evaluar a través de un examen escrito a miles de alumnos. Más fácil imposible. Para el sistema educativo y para el resto de la sociedad, el conocimiento está codificado en libros y por tanto es transmisible lo que simplifica su manipulación. Para medir la educación, nos tuvimos que inventar las notas mientras que para medir el aprendizaje no hacen falta números. ¿Cuántos estudiantes protestan cuando un profesor les dice que lo que está explicando no entra en el examen? ¿Y quién se queja, si eliminas el examen y le regalas la máxima nota, porque quiere aprender? Dado que enseñamos aquello que es fácil de medir en un examen, los alumnos sólo se interesan por las notas y a los profesores se les evalúa por los resultados de sus alumnos. Cuando el objetivo es pasar de curso, el aprendizaje deja de tener importancia. Mientras evaluemos como lo hacemos hoy, el sistema seguirá igual: enseñando contenidos con libros y pizarra y memorizando para el examen.

Por si tenían dudas, el fenómeno es internacional: El examen de selectividad en China está severamente cuestionado. En EEUU, los malos resultados en los tests tienen a la educación sumida en una grave crisis mientras el país lidera el mundo en emprendimiento e innovación. Curioso.

¿Es imprescindible evaluar? Sin duda alguna. Necesitamos verificar que las personas están capacitadas para realizar aquellas tareas que les exigimos que aprendan. La sociedad tiene que recibir garantías de que un médico o un electricista cuentan con las competencias requeridas para desarrollar su profesión. El objetivo de la evaluación es comprobar que eres capaz de hacer cosas que antes no podías. Las notas nunca son el objetivo sino la consecuencia.

Y si no es mediante un examen, entonces ¿cómo evaluamos? El ejemplo más universal de cómo evaluar el aprendizaje es el examen de conducir. Claro, debes hacer un examen teórico bastante inútil. Pero ningún país serio te entrega el carnet por aprobar dicho test sino que se preocupa de comprobar que sabes conducir. El proceso es muy simple: te colocas a los mandos del vehículo y un experto (no teórico sino práctico) te acompaña y te solicita que realices una serie de maniobras para verificar tus competencias. Si las ejecutas adecuadamente, quedas habilitado (sin que haga falta una nota) y si no lo haces bien, debes seguir practicando hasta una nueva oportunidad. Cuando tienes que mostrar competencia (saber hacer), las trampas son más difíciles porque no puedes copiar ni te pueden “soplar” la respuesta. También se elimina el factor suerte (que te pregunten justo lo que estudiaste o que elijas por azar la alternativa correcta). Es evidente que evaluar de esta forma es mucho más complejo y más caro y por eso hemos escogido el camino fácil. Pero es aquí donde la tecnología nos puede echar una mano. Estamos en la era de los computadores y el uso de la tecnología solo se va a intensificar. El modelo actual está pesimamente diseñado porque evaluamos lo que se sabe y no lo que se es capaz de hacer. Por eso tenemos legiones de alumnos inventando todo tipo de estratagemas para aprobar y profesores buscando desesperadamente maneras de evitar el fraude.

Conclusiones.

Un profesor belga pidió a sus alumnos que completaran la siguiente frase:

El gato tiene _____ patas, y el pájaro _____ .

La mayoría de los alumnos escribieron la respuesta esperada “4” y “2”. Excepto un alumno que escribió “El gato tiene malas las patas, y el pájaro está triste”. ¿Qué nota debería darle el profesor? ¿Un “0” por no haber encontrado la solución correcta? ¿Dos notas diferentes una por convergencia y otra por divergencia (creatividad)?

El actual sistema de evaluación es nocivo. El desempeño académico es solo una de las múltiples facetas del ser humano y no de las más importantes. Sin embargo, nuestros jóvenes están convencidos de que las calificaciones obtenidas a lo largo de su trayectoria educativa definen su vida, tanto el éxito como el fracaso. Creen que las notas son la única forma que tenemos de demostrar el talento y capacidad de un ser humano. Y cuando no obtienes buenas notas, el mensaje de la sociedad es cruel: no sirves, no serás nada en el futuro.

Formar empleados que obedezcan sin rechistar pudo ser útil durante siglos para sociedades verticales y organizaciones fuertemente jerarquizadas pero ya no sirve. Mientras las empresas eliminan los rankings internos y las evaluaciones de desempeño, el sistema educativo insiste con ellos explotando un negocio deleznable. La comparación puede sonar cruda el colegio funciona igual que el circo desde que abandonamos la noble tarea de educar. Los niños, como los leones o las focas, son amaestrados por sus profesores para ejecutar un amplio repertorio de piruetas. Los “buenos” col egios amaestran mejor a los niños que los malos colegios, pero siguen enseñando las mismas piruetas sólo que de forma más eficiente y cobrando mucho más caro a los padres. Algunos profesores son más diestros en enseñar esas piruetas pero la mayoría están aburridos de enseñar siempre las mismas y cabreados al comprobar que a sus alumnos no les interesan lo más mínimo y las olvidan al poco de haberlas aprendido. Algunos niños son más rápidos en aprenderlas y a otros les cuesta más trabajo (los que no lo logran son expulsados). No importa si esas piruetas que aprendes te serán útiles en el futuro o si te interesan ya que el objetivo es pasar a la siguiente etapa y para eso necesitas complacer a tu profesor ejecutándolas cómo espera que lo hagas (y no como a ti se te ocurra aunque te parezca más divertido o innovador). Se evalúa a los niños por lo bien que son capaces de repetir las piruetas pero, ojo, siempre por escrito y tus padres verifican tu pericia mediante las notas. Ni hablar de imaginación, ni rastro de pensamiento propio, el pescadito solo se gana siendo complaciente y haciendo lo que se te pide.

Hace 1 semana, un diario financiero publicó que el 65% de los niños que ingresa a la educación básica, trabajará en empleos que hoy no existen. Las notas siguen midiendo una parte menor del mundo (asignaturas desfasadas que no tienen nada que ver con la realidad que te espera) y fomentando las habilidades menos valiosas: memorizar sin entender (en la mayoría de los casos) y repetir. Para obtener una nota, escribes o hablas pero no haces lo que tiene consecuencias funestas. Si las notas son tan poco representativas, si no tienen apenas impacto en tu vida y miden temas menores ¿por qué les seguimos dando tanta importancia?

Cuando se colocan las grandes decisiones sobre educación en manos de economistas e ingenieros, se está reafirmado que el aprendizaje es una cuestión de números. Por eso, todo el aparato educativo público trabaja abocado a aquello que se puede medir, solo se preocupa de las estadísticas (de cuantos niños asisten, de los presupuestos o de las notas). Cualquiera que sepa de aprendizaje sabe que medirlo con cifras es una falacia. Las notas son un pésimo mecanismo si queremos evaluar el aprendizaje. Necesitamos construir una escala para evaluar el conocimiento mucho más robusta y menos banal que la que venimos padeciendo hace años: desarrollar un procedimiento que reconozca con mayor detalle y de forma objetiva, lo que sabes hacer y lo que te falta, en lugar de cuanta información eres capaz de recordar un día concreto.

La educación que tenemos demuestra que no hemos pensado como será el mundo dentro de 20 ó 30 años, cuando los niños que están empezando el colegio se gradúen de la universidad. Si será distinto y condicionado por la tecnología, entonces debemos prepararlos para ese futuro y no para el pasado. Un mundo diferente requiere de otras personas, otros valores y habilidades, otra educación y otra manera de evaluar. Tenemos que recuperar el placer por aprender. La decisión de fondo es: ¿educamos para que te vaya bien en el examen o educamos para que te conviertas en una persona creativa que persigue sus propios intereses? ¿Buscamos ciudadanos eficientes, trabajadores productivos que contribuyan a mejorar los resultados de sus empresas (y los bolsillos de sus accionistas) o ciudadanos libres, independientes y exploradores, capaces de entusiasmarse y aprender? Si la propuesta educativa es débil, los ciudadanos no se cuestionan, no participan ni proponen, no critican ni vigilan. Como acertadamente comentaba un caballero en una sección de cartas al director, hoy estamos ante el triunfo de los borregos. ¿Será eso lo que interesa? Las mentes de los niños son la materia prima más importante del universo. Llegó la hora de aprovecharla.

“Todos nacemos con alas, nuestra tarea es aprender a volar”.

Javier Martínez Aldanondo

Gerente de Gestión del Conocimiento de Catenaria

jmartinez@catenaria.cl y javier.martinez@knoco.com Twitter: @javitomar

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La Calidad Educativa ¿La definen las pruebas estandarizadas?

Reflexiones sobre la estandarización jerarquizadora en la evaluación de la calidad de la educación

Venezuela/ Marzo de 2016/ Editores OVE

Iliana Marina Lo Priore Infante

En los últimos años las concepciones neoliberales que impregnan los ámbitos económicos, políticos y sociales, han influido de manera relevante en la orientación de la educación de los pueblos y naciones periféricas a los países hegemónicos. Esta tendencia se ha extendido en todos los continentes y regiones, impulsada por organismos transnacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Las reseñas noticiosas respecto a los resultados más recientes de las pruebas estandarizadas de evaluación de los aprendizajes, tales como las del Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos (PISA) realizada cada 3 años por la OCDE y las del Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (Terce) realizado en América Latina por la UNESCO, provocaron  muchas noticias, de las cuales 3 titulares de noticias que descalifican la educación impartida en las naciones que fueron punteadas por debajo en una escala jerarquizadora, entre éstas, destacan a los países latinoamericanos. Los titulares fueron: Los países de América Latina con peor rendimiento académico (BBC Mundo, 2016); 5 lecciones para América Latina del mayor ranking global de educación (Martins, 2015); ¿Por qué no mejora la educación en América Latina? (Sánchez, 2016). Resaltan estas noticias que esto es un indicador que evidencia las condiciones desfavorecedoras del crecimiento económico de esos países, ya que se parte de la premisa o del supuesto de que la educación en determinadas áreas o disciplinas, es un aspecto determinante en la economía. Por ejemplo, señalan que: “… cuando una gran proporción de la población carece de habilidades básicas el crecimiento económico de un país a largo plazo se ve amenazado… incluso los países con mejor desempeño en América Latina, mucho menos los medios, están muy lejos del mundo desarrollado y muy lejos del lugar donde necesitan estar para competir en la economía global”, (BBC Mundo, 2016).

Incluso llegan a afirmaciones pronosticadoras de la relación causa-efecto, como las siguientes: “…la mala educación de un país hipoteca su economía… Si todos los adolescentes en México fueran a la secundaria y lograran un nivel básico en matemáticas y ciencia, el Producto Interno Bruto, PIB, de México, sería en 80 años 551% mayor que el actual, según el informe. El de Argentina 693% mayor y el de Honduras 2016% más grande” (Martins, 2015). Para reforzar estas consideraciones expresadas en las noticias señaladas, se refiere la opinión de un reputado investigador educativo y participante del informe sobre los resultados de las pruebas estandarizadas: “Eric Hanushek, profesor de la Universidad de Stanford, en EEUU y uno de los académicos más reconocidos en temas de educación, es uno de los autores del nuevo informe que muestra una vez más, la enorme brecha entre los estudiantes latinoamericanos y los del este de Asia”. Por otra parte, además de resaltar las habilidades cognitivas en matemáticas y ciencias como basamento para obtener una educación de calidad, el señalado experto y co-redactor del informe de la OCDE, indica que un aspecto importante para explicar la calidad educativa radicaría probablemente en los valores de la población, como sería el caso de China que junto con Singapur lidera en la tabla de resultados: “Parecen haber convencido a sus ciudadanos de hacer opciones que valoran la educación por encima de otras cosas». (ob.cit.).

Estas noticias explicitan una marcada preocupación por el denominado “estancamiento” de la calidad de la educación en demasiados países de América Latina producto de los resultados de estas pruebas. Sánchez (2015) señala que esto es un problema importante en una economía globalizada, donde las recompensas van a parar a los trabajadores mejor cualificados y más productivos, y donde se le da más importancia que nunca a la educación de “alta calidad”. La masiva expansión del acceso a la educación en la región no es suficiente sin una mejora equivalente en calidad.

OVE 1c estandarFrente a esta perspectiva, se presentan otros discursos alternativos, como el de Rubia (2016) que ante estos juicios valorativos de organismos internacionales, como la OCDE, analiza y evidencia cómo el concepto de “educación de calidad” se ha ido reduciendo al resultado de las pruebas y esto ha modificado la manera de entender y concebir la educación. Las pruebas condicionan los conceptos de forma reduccionista, lo que se entiende por un “buen currículo”, un “buen colegio” o un “buen alumno” dependerá básicamente de los resultados obtenidos. Hay otro cambio fundamental y es que el alumno queda subordinado a la escuela y no la escuela al alumnado, es decir, los centros seleccionan al alumnado que potencialmente va a dar buenos resultados y rechaza a los que considera que le van a perjudicar. Todo ello puede provocar además, la desaparición de las ya reducidas experiencias innovadoras pues los centros se verán obligados a poner en marcha metodologías de aprendizaje diferentes, de carácter tradicional, para que sus alumnos no se vean perjudicados en los exámenes estandarizados.

Esto supondrá según este autor:
“ el retorno a modelos aún más memorísticos …en estas pruebas, nadie comprueba si el alumno es capaz de aplicar sus conocimientos a situaciones reales de la vida cotidiana, nadie comprueba su capacidad creativa para mostrar nuevas dimensiones de un problema, nadie comprueba su capacidad de reflexionar y ampliar contenidos, nadie comprueba su capacidad crítica y de análisis..” (ob.cit., p.9)
En esta misma tónica crítica Angélique del Rey (2013) advierte los peligros de estos señalamientos al indicar que las pruebas en cuestión evalúan las matemáticas y la lectura, razón por la cual los centros dejan de lado otros contenidos como la música, las artes, etc. para centrarse en lo único que va a ser valorado, enseñando así solo para la prueba, de manera sistemática pero rutinaria.

Es así, como reivindicamos críticamente lo señalado por otros investigadores con base en las consecuencias de asumir instrumentalmente la concepción de la calidad educativa reduciéndola a los resultados de dichas pruebas, cuando se hacen pronósticos lineales futuristas arbitrarios, de causa-efecto, entre habilidades cognitivas y crecimiento económico, que como se sabe es una postura por demás simplificadora ante la multidimensionalidad de aspectos que envuelven al desarrollo de una nación.

Asimismo, se evidencia una estrategia discursiva de legitimación ideológica en las noticias sobre el informe de la OCDE, al presentar juicios avalados por la opinión de un experto educativo que es a la vez miembro del mismo organismo que emite el informe. Experto que cae en contradicciones que pone en entredicho sus mismos juicios, cuando dudosamente asoma, para el caso de China, en la entrevista citada en la noticia, deja entrever que la calidad de la educación con base en los resultados de las pruebas hechas, dependería mucho más de la incitación o promoción del contexto o valoración sociocultural a la educación en la sociedad.

Entonces, ¿Cuáles son los significados ideológicos relevantes de esta estandarización jerarquizadora?

  1. Inducir la aceptación de escalas estratificadoras socioculturalmente en la educación que se correspondan con la división social y jerárquica que reproduce la sociedad capitalista.
  2. Sobre la base de una jerarquización de los resultados de las pruebas, se pretende que los países que presuntamente salieron rezagados en las posiciones “deben” imitar en sus políticas y prácticas educativas a los países que resultaron mejor ubicados, con base a las orientaciones de la OCDE.
  3. Inducen a una significación de “alta calidad educativa” con base en desempeños y logros operacionales de las habilidades cognitivas expresados en las pruebas en función del mercado laboral. Al valorarse dichas habilidades en relación con los requerimientos del mundo laboral capitalista se privilegia la calificación tecnocrática de la fuerza de trabajo a través de la educación escolar.
  4. Se asimila a la educación la noción de capacitación, la educación no se ve como un proceso holístico, integral, global, humanizado.
  5. Invisibilizar los avances de inclusión educativa en algunas regiones, como es el caso de América Latina, al sobrevalorar sus criterios de calidad tecnocráticos de la educación.

Por todo lo anteriormente expresado, es pertinente trascender la visión tan reductora del enfoque neoliberal en la educación que significa reducir la calidad educativa a los resultados de las pruebas estandarizadas, excluyendo de ello las valoraciones culturales de los pueblos como indicadores contextualizados de dicha calidad  en la institución escolar.

La calidad educativa reclama la discusión de procesos pedagógicos adecuados, de debates curriculares que superen la fragmentación de elementos y procesos, de su pertinencia en relación con los fines y metas de cada sociedad, y por ende de una evaluación que se resignifique en los criterios señalados para potenciar el bienestar humano.

Referencias:
BBC Mundo (2016).Los países de América Latina «con peor rendimiento académico». En:http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/02/160210_paises_bajo_rendimiento_educacion_informe_ocde_bm.

Angélique del Rey (2013). La tyrannie de l’evaluation. París: La Découverte.
Martins, A. (2015). 5 lecciones para América Latina del mayor ranking global de educación.En:http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/05/150513_educacion_mapas_am.
Rubia, F. () El Futuro de la Educación en un Contexto Neoliberal. Revista de la Asociación de Inspectores de Educación de España. No. 19. En: http://www.adide.org/revista/images/stories/revista19/ase19_mono03.pdf.

Sánchez, G. (2015). ¿Por qué no mejora la educación en América Latina? En: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/04/150409_economia_educacion_en_america_latina_finde_bd.

Fuentes de las fotos:

http://laeducacionquenosune.org/eagles/wpcontent/uploads/2014/07/EducacionMercado.jpg

http://www.laresistencia.mx/wp-content/uploads/2013/02/estandar.jpg

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España se sitúa entre los países de la UE con más desigualdad educativa

España/ Febrero 2016 /Autor: euractiv.es-Parlamento Europeo /Fuente: euractiv.es

España es uno de los Estados miembros con menos equidad entre alumnos, y donde la situación socioeconómica familiar sigue marcando el éxito académico, según revela un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)

‘Estudiantes de bajo rendimiento, por qué se quedan atrás y como se les puede ayudar a que tengan éxito’ es el título del documento presentado esta semana por la OCDE, que ha sido elaborado acorde a  los resultados de la prueba PISA 2012, exámenes estandarizados cada tres años a estudiantes de 15 años de varios países del mundo.

N3b. EspañaEntre sus conclusiones está, por ejemplo, que ser inmigrante y pobre es un factor de riesgo para fracasar en matemáticas. En el país ibérico el 43% de los hijos de inmigrantes tienen un bajo nivel en la materia, frente al 21% de la población no inmigrante. Asimismo, el 30% de alumnos que asisten a institutos públicos tienen bajo rendimiento, cifra que desciende considerablemente si hablamos de colegios concertados, con un 15%, o en colegios privados, con un 10% de fracaso en la asignatura de matemáticas.

La brecha entre ricos y pobres en Europa existe, aunque de distinta forma: mientras en Finlandia, Liechtenstein, Holanda o Suiza es de 15 puntos, en España se superan los 30. Solo países como Grecia, Lituania, Luxemburgo, Francia, Portugal, Eslovaquia, Rumania y Bulgaria están peor.

Según la OCDE, el rendimiento en matemáticas tiene mucho que ver con el autoestima de los jóvenes, y por eso es bastante fácil mejorar los datos obtenidos. Los consejos a la comunidad educativa se basan en dos pilares: la detección temprana de los problemas y el incremento de recursos para quienes más lo necesitan.

Para ello, el Gobierno introdujo las reválidas de tercero y sexto de primaria, para detectar posibles carencias, aunque después se llevaron a cabo recortes significativos en educación.

La OCDE apunta que es posible reducir los niveles de bajo rendimiento, como ya ocurrió en otros países como Brasil, Alemania, Italia, México, Polonia, Portugal, Rusia, Túnez y Turquía entre 2003 y 2012, que aunque cultural, social y económicamente distan mucho, coincidieron políticamente en mejorar la educación.

No obstante, desde 2010, en Europa se han producido constantes recortes en los presupuestos de educación, en torno a un 3,2%. El informe anual presentado en noviembre “Monitor de la Educación y la Formación de 2015”, que refleja la evolución de los sistemas de educativos europeos, concluía “que es preciso dar un nuevo impulso a la inversión para crear sistemas educativos más inclusivos y evitar el aumento de la pobreza educativa, que sigue siendo una de las principales causas de desempleo y exclusión social”.

Fuente de la Noticia: http://www.euractiv.es/noticias/Espana_se_situa_entre_los_paises_de_la_UE_con_mas_desigualdad_educativa-11337.html

Fuentes delas Fotos: http://www.infotecarios.com/wp-content/uploads/PISAchart-from-NEAToday.jpg

https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/736x/d7/18/89/d71889fd2dc8fff73d44a9e454c10af5.jpg

Socializado por: Iliana Lo Priore. Miembro del Equipo fundador de la Red Global/Glocal por la Calidad Educativa. Profesora Titular UC. Investigadora del CIM. Doctora en Educación.

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España saca un ‘muy deficiente’ en su examen para medir la calidad de su sistema educativo

España/ Febrero de 2016 / Autor: Israel García-Juez/ Fuente: OK DIARIO

España ocupa el puesto número 85 de los 140 países analizados por el World Economic Forum en lo que a la calidad de su sistema educativo se refiere. Es decir, estamos muy lejos de los países punteros y del lugar que deberíamos ocupar en relación al peso de nuestra economía.

En España, según García-Juez,» siempre hemos escuchado que nuestro sistema educativo es sensiblemente mejorable. Entre otras cosas, porque cada Gobierno se ha empeñado en hacer reformas que matizaban las introducidas por el Ejecutivo anterior en vez de considerarse una política de Estado. Un reciente informe elaborado por el World Economic Forum, con datos de 2015, asegura que España ocupa el puesto número 85 en la clasificación internacional de 140 países analizados. Es decir, estamos muy lejos de los países punteros. Según dicho informe, es evidente que nuestro sistema educativo precisa de una reforma profunda y urgente para adecuarlo  a las necesidades de una economía competitiva y situarlo a la altura que le corresponde a España como cuarta economía de la zona euro».

La calidad del sistema educativo es un factor esencial a la hora de lograr una economía competitiva y con capacidad de innovación. Por detrás de España quedan Rumanía (90), Bulgaria (93), Hungría (99), Croacia (103), Grecia (114) y Eslovaquia (121).

Los primeros lugares en el ranking -con la mejor valoración del sistema educativo- corresponden a Suiza, Qatar y Singapur. Finlandia (4) y Bélgica (5) son los países mejor clasificados entre los europeos.

Entre los diez primeros están, además, Malasia, Nueva Zelanda, los Países bajos, Irlanda y Alemania. Dinamarca y Chipre se sitúan entre los 20 primeros, entre los que también figuran los Estados Unidos en el puesto 18. El Reino Unido, Malta, Luxemburgo, Grecia y Francia logran clasificarse entre los 30 mejores.

El Foro Económico Mundial publica en su “Informe sobre Competitividad Global 2015-2016″ una clasificación de la calidad general del sistema educativo basada en una encuesta realizada a 14.000 directivos de empresas en 140 países. La encuesta trata de valorar si el sistema educativo se corresponde con lo que demanda una economía competitiva

Comentarios del editor: 

Estos resultados deben contextualizarse a la luz de varios aspectos: a) El análisis de la relevancia que tiene la educación, como política pública, para España y países mencionados. b) La concepción implícita de calidad educativa  para lograr una economía  competitiva.

Con base en la notica, se infiere que la calidad educativa desde el punto de vista de los empresarios y que es registrada por la encuesta referida, se establece en base a la satisfacción de los mismos con el desempeño laboral de sus trabajadores. Si tomamos en cuenta que la racionalidad empresarial capitalista no considera la formación cultural que imparte la educación, esta valoración educativa es demasiado sesgada por su carácter instrumental referida a la ganancia o plusvalía que le generan los trabajadores, para ser competitivos en su rivalidad en el mercado. De allí que,  la valoración empresarial, no puede ser una fuente única confiable para determinar la calidad del sistema educativo.

Fuente de la Noticia: http://okdiario.com/sociedad/espana-saca-un-muy-deficiente-en-su-examen-para-medir-la-calidad-de-su-sistema-educativo-61886

Fuente de la foto: https://s3-eu-west-1.amazonaws.com/okdiario-uploads/wp-content/uploads/2016/01/Alumnos-de-la-Universidad-Pu%CC%81blica-espan%CC%83ola-.jpg. (Foto: GETTY)

Editado  por: Iliana Lo Priore. Miembro del Equipo fundador de la Red Global/Glocal por la Calidad Educativa Doctora en Educación, Magíster en Desarrollo Curricular, Especialista en Desarrollo Infantil. Diseñadora y evaluadora curricular de carreras y programas nacionales de formación de pre y postgrado, Autora y coautora de textos y artículos en el ámbito educativo. Coordinadora de programas comunitarios para la familia e infancia, Profesora Titular UC. Investigadora acreditada en PEII, nivel C. Investigadora del CIM y Asesora Local (Venezuela) de Teacher Task Force/Unesco.

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Apuntes sobre Calidad Educativa…¿Cuestión de producto y/o de proceso?

Nicaragua/Enero 2016/ por Herman Van de Velde

Hablar de ‘Calidad Educativa’ implica analizar, reflexionar críticamente, profundizar y caracterizar debidamente PROCESOS educativos.

Desde los sistemas educativos vigentes actuales, al referirse a la Calidad Educativa, se apunta, más que todo, a ‘productos’ (perfil de egresada/o de cursos, niveles educativos, carreras, postgrados, objetivos, resultados esperados, competencias,…). Sin embargo, es un hecho que no hay producto que no sea consecuencia de un proceso.

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Sistema regional de Calidad Educativa y acreditación Panafricana: desafíos para el Continente Madre

En búsqueda de garantías de la calidad educativa en la Educación Universitaria Africana

Fuente: University Words News

El proyecto para generar un sistema de evaluación de la calidad educativa y de acreditación conjunta entre los países del continente africano, está en curso en aras de establecer en todo el continente madre garantías de calidad educativa universitaria, gestionada por agencias de acreditación que tendrán como propósito medir, comparar y armonizar el desempeño de las instituciones de la enseñanza superior, así como también facilitar la movilidad profesional en el continente. Esta iniciativa fue nuevamente planteada en la reunión realizada a finales del mes de Enero por el Consorcio «Harmonisation of African Higher Education Quality Assurance and Accreditation» (HAQAA), instancia impulsadora y gestionadora de las actividades que de desarollarán este año, con el respaldo de la Unión Europea .

Al respecto, en una entrevista exclusiva con Noticias internacionales Universitarias el Dr. Yohannes Woldetensae, experto en educación superior en el departamento de Recursos Humanos, Ciencia y Tecnología de la African Union Commission (AUC), señaló que hay una necesidad urgente de promover y actuar para que la enseñanza superior africana sea más eficiente y competitiva, de manera que desafíe la alta demanda estudiantil, las instalaciones inadecuadas para la enseñanza-aprendizaje, la escasees de personal calificado y la permanencia de métodos docentes anticuados.e inadecuados. “La mayor parte de las universidades africanas también son caracterizadas por un débil nivel de investigación y de publicación, un desequilibrio entre el número de graduandos y las posibilidades de empleo, un sistemas débil de gestión de calidad y limitada capacidad  de gestión”.

En la actualidad hasta ahora, 21 países africanos han establecido marcos regulatorios para la acreditación de la educación superior. Estos son: Botswana, Burundi, Camerún, Egipto, Etiopía, Ghana, Kenia, Lesotho, Liberia, Mauricio, Mozambique, Namibia, Nigeria, Rwanda, Senegal, Sudáfrica, Sudán, Tanzania, Túnez, Uganda y Zimbabve, sin embargo según el profesor Jean-Pierre Ezin, director en el AUC, la mayor parte de cuerpos de la acreditación en África no tienen unidades dedicadas para supervisar el rendimiento. “Necesitamos un mecanismo de evaluación de la calidad que contribuya decisivamente a asegurar que el desempeño de las instituciones de educación superior e Africa, puedan compararse con criterios comunes y a su vez, realcen su espíritu competitivo global”, dijo Ezin.

El plan para el 2016

El plan para el 2016 es establecer una base de datos de indicadores de garantía de calidad africana, una red de portales nacionales en África sobre la calidad en educación universitaria, poner en práctica cursos de formación para apoyar una lengua de garantía de calidad común y realzar intercambios bi-regionales. De igual manera se espera establecer el Grupo de trabajo Técnico para Estándares educativos africanos encargado de desarrollar un plan de trabajo para la realización de evaluaciones institucionales basadas en una metodología desarrollada por la «Europe-Africa Quality Connect»

Las actividades de la nueva iniciativa,se dirigen a desarrollar medidas consideradas como críticas para la construcción de «garantías de calidad y acreditación» a nivel panafricano. Éstas incluyen: el desarrollo de un sistema de garantía de la calidad panafricana y el sistema de acreditación; el realce de la colaboración regional a través de la creación de redes regionales; el desarrollo de capacidades en las y los profesionales encargados de garantizar la calidad interna y externa a nivel institucional, nacional y regional; la promoción y socialización de buenas prácticas y experiencias sobre sistemas de aseguramiento de la calidad educativa gestionadas en Europa, África y otras regiones del mundo, entre otros aspectos.

Por lo pronto, es importante considerar la importante inversión que por cinco años se ha generado para el desarrollo de programas como Tunning Africa, destinados a acordar y armonizar estándares de garantía de acreditación y de calidad de la enseñanza superior en países y regiones de África,sobre la base de las experiencias positivas que al respecto se han desarrollado y gestionado en Europea y otras regiones del mundo. A partir de esa experiencia, la decisión de la Comisión de la Unión africana es el desarrollo del Marco de la Acreditación y Garantía de calidad panafricano [o PAQAF]», marco que está en el proceso de validación y endoso por los estados de la Unión africana. El mismo se espera sea lanzado en colaboración con la Unión Europea, y se pondrá en práctica a través de la nueva iniciativa denominada «African Higher Education Quality Assurance and Accreditation», en conjunto con Tuning Africa II,.

Desafíos por resolver

A pesar de la explícita voluntad política manifestada entre las partes involucradas, los intereses nacionales y regionales podrían obstaculizar sus funciones, y las decisiones serían difíciles de hacer cumplir en los países involucrados, dada las múltiples diferencias en los sistemas educativos, las lenguas de enseñanzas, los estándares de ingreso y egreso del sector universitario, entre otros aspectos. Tal es el caso de los países miembros de la comunidad de África Oriental, donde el éxito de los esfuerzos para establecer un cuerpo unificado de acreditación de la educación superior en universidades en Burundi, Kenia, Rwanda, Tanzania y Uganda, no ha sido fructífero.

Por otra parte el profesor Mayunga Nkunya, secretario ejecutivo del Consejo interuniversitario para África Oriental, señala que uno de los desafíos mayores ha sido la obtención, por parte de los estados involucrados, del financiamiento necesario para el desarrollo del sistema de calidad universitario regional, pero probablemente el desafío más considerable, es que la propuesta en desarrollo legalmente no está alineada a los estatutos de la Comunidad africana oriental, lo que  implica que la misma puede ser apenas un cuerpo de buenas intenciones cuyas decisiones no necesariamente serán asumidas por los cinco países miembros.

Como voces que van más allá de analizar las formas de implantación de un posible sistema pre-esructurado desde Europa, pueden conocerse propuestas otras  sobre la calidad de la educación universitaria en África, entre las que destacan las compartidas en un panel sobre el tema realizado por The Guardian, con la participación de 15 especialistas. Resaltan entre los aspectos mas relevantes de este debate, las siguientes ideas:

  • Evitar limitarse a copiar los modelos occidentales sobre la calidad: Nuestros líderes de la educación y las autoridades deben tener cuidado con los modelos copy y paste que se generan desde otras regiones. Harvard, MIT, Oxford y muchas universidades están luchando para seguir siendo relevante a través de la creación de un creciente número de cursos en línea y universidades, de hecho, están sobreviviendo en parte debido a la afluencia de estudiantes internacionales de Asia, África y otras partes del mundo. La pregunta es ¿África debe copiar lo que las universidades  en el oeste están haciendo, o se deberá pensar en otro enfoque? 
  • Redefinir el concepto de calidad tomando en cuenta que lo que se entiende sobre ello en el norte, a menudo puede estar en discordancia con las necesidades locales. Por ejemplo «La calidad que se mide a través de la clasificación de revistas y las métricas relacionadas, es una medida estrecha e insuficiente para los desafíos de la educación y la investigación en Africa 
  • Hacer el mundo académico relevante: Es fundamental para los investigadores africanos para centrarse en los desafíos apremiantes que enfrenta el continente, desde el cambio climático hasta los derechos humanos a las transformaciones en la ciencia y la tecnología.  
  • Crear enlaces entre el mundo estudiantil y el mundo laboral: Asegurar la relevancia de la formación es fundamental para garantizar que las capacidades que desarrollan los graduados universitarios les permitirá a encontrar puestos de trabajo altamente cualificados en sus países de origen y pasar a desempeñar un papel fundamental como agentes de cambio a lo largo del continente. Aquí es donde los vínculos entre las universidades, el sector privado y los políticos locales e internacionales son cruciales para facilitar la transferencia de conocimientos desde y hacia las empresas privadas y los tomadores de decisiones políticas.
  • Reconocer los problemas propios de la educación universitaria en Africa: La corrupción y el nepotismo han contribuido al fracaso de la educación superior en África. En Nigeria, algunas universidades están pasando por una crisis financiera y no puede pagar los sueldos del personal, ya que gastan el dinero en los procesos electorales

Por otra parte la perspectiva expuesta sobre el tema por Hans de Wit, Fuiona Hunter y Laura Rumbley en la conferencia de la Educación Internacional realizada en Estambul en el 2013, pone sobre la mesa hasta qué punto se puede hablar del mismo concepto de calidad europea, en regiones donde la paz, las garantías básicas de los derechos humanos, incluyendo el acceso a la educación, las garantías a servicios básicos como el agua potable, no forman parte de la cotidianidad en algunos países del continente.

Cerramos este reporte noticioso trayendo a este espacio las reflexiones que sobre los sistemas de evaluación de la calidad en educación universitaria, plantea Pablo Gentili (2014):

«No hay que ser un especialista en sociología universitaria para saber que …. si el haber ganado el Premio Nóbel es un indicador de calidad, tampoco debe sorprender que ninguna institución africana figure entre las 200 “mejores” universidades del mundo y sólo 5, una egipcia y cuatro sudafricanas, figuren entre las 500 más destacadas. África ha tenido 4 Premios Nóbel de Literatura y 7 Premios Nóbel de la Paz. Casi todos ellos no dictan clase en ninguna universidad, porque han muerto, o, porque cuando vivían, estaban presos. Por su parte, América Latina, posee 16 Premios Nóbel: 6 de Literatura, 3 de Medicina, 2 de Química y 5 de la Paz. Gran parte de ellos también han muerto y, mientras estaban vivos, los del campo científico, dedicaron buena parte de su trabajo académico en universidades del Norte….Toda evaluación supone establecer parámetros de comparación. Pero sabemos que no todo es comparable ni, mucho menos, rankeable. Discutir qué se evalúa no es un detalle menor cuando se analiza una política pública. Supongo que un ranking del aporte que las universidades realizan a la promoción de más y mejores oportunidades educativas para los más pobres sería tan simplificador e intrascendente como el que realiza el CWCU de Shangai. Sin embargo, si lo hiciéramos, me temo que la lista sería muy diferente a las que habitualmente circulan cuando se discute cómo deben ser nuestras universidades y qué modelo universitario debemos aspirar a construir.»

Desde esa perspectiva, que el Continente Madre tome en cuenta las diversas voces de los modelos contrahegemónicos sobre la valoración de la calidad educativa, como el modelo del Cubo de la calidad educativa de Luis Bonilla, el modelo del Asia Center y el recientemente creado Sistema Latinoamericano de Evaluación Universitaria (SILEU)  impulsado por CLACSO, que desde ángulos y sonoridades diferentes, se vienen levantando en aras de crear sistemas de valoración de la calidad educativa contextualizados, pertinentes, pero por sobre todo comprometidos con la educación para todos y todas, sería una excelente oportunidad para hacer de esta iniciativa continental un modelo soberano en esta materia.

Fuente de la noticia: http://www.universityworldnews.com/article.php?story=20160122102743125

Otras fuentes consultadas:

http://blogs.elpais.com/contrapuntos/2014/11/salir-de-pisa.html

http://www.clacso.org.ar/sileu/presentacion.php?s=9&idioma=

http://www.universityworldnews.com/publications/archives.php?mode=archive&pub=1&issueno=292&format=html

Editora: Marianicer Figueroa A

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