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Entrevista a Gioconda Belli: Teletrabajo permanente para cuidadoras/es: sus riesgos para el avance en los derechos de la infancia y de las mujeres

“Creer que solo sobre la madre descansa esta responsabilidad es la primera injusticia de la que hemos sido víctimas las mujeres” –Gioconda Belli.

La crisis sanitaria de los últimos años, trajo consigo un avance forzoso en cuanto a los medios tecnológicos en el ejercicio laboral. A raíz del encierro obligatorio debido a los riesgos del Covid 19, se instaló temporalmente el teletrabajo en los sectores laborales posibles, considerando a la vez, el cierre de los establecimientos educacionales y la emergencia que esto desató en las familias respecto al cuidado de niñas y niños.

Si bien esta medida favoreció la posibilidad de mantener las funciones laborales desde los hogares, y asegurar, por tanto, la productividad y el ingreso de un salario, innumerables son los estudios que arrojaron elevados montos de angustia y estrés en quienes ejercían estas tareas de manera simultánea al cuidado de otras personas, principalmente niñas y niños menores de 12 años.

Lo anterior, dejó brutalmente en evidencia la crisis de los cuidados y el lugar de las mujeres como principales responsables y protagonistas de dobles y triples jornadas que comenzaron a vivirse de forma simultánea, los horarios se difuminaron y las mujeres se vieron crudamente atravesadas por el aislamiento. El resultado es conocido, mujeres cargando con trabajo doméstico, de cuidado y laboral remunerado al mismo tiempo, sin límite de espacio ni horarios. Sin embargo, como contingencia, la prioridad se acentuaba en el cuidado inmediato de la salud y de las vidas, debiendo todas y todos adaptarse en la medida de lo posible, en situaciones más y menos favorables, a estas nuevas condiciones de trabajo, de crianza y de existencia en su totalidad.

Imprescindible no hacer alusión, también, a la violencia de género a nivel intrafamiliar que agudizó el confinamiento, mujeres y niñas/os que quedaron recluidas/os con sus agresores, perdieron espacios de protección, de resistencia y redes de apoyo.

Que la demanda por el derecho al apego con los y las hijas/os se levante desde la alternativa de un teletrabajo permanente, excluye entonces a la mayoría de las mujeres e invisibiliza otras realidades, obstaculizando la posibilidad de construir políticas públicas que aborden el problema de manera integral y equitativa. El apego con sus cuidadoras/es un derecho de toda la infancia.

 

La pandemia y sus efectos visibilizaron ferozmente las violencias e inequidades de género en la esfera privada, y los peligros, entonces, de la privatización de la vida, vale decir, de relegar solo al mundo privado dimensiones de la vida como los cuidados y el trabajo remunerado. Ahora bien, en cuanto a este último, hay quienes tras volver a la presencialidad, continúan optando y/o solicitando una modalidad online. No resultando extraño que se trate de agrupaciones de mujeres, pues como se ha mencionado, sobre nosotras recae la responsabilización de los cuidados y trabajo doméstico.

Esta demanda de teletrabajo permanente para quienes cuidan, se ampara justamente en el supuesto de que la medida favorecería el ejercicio de los cuidados. En virtud de esto cabe preguntarse como punto de partida:

¿Por qué habría que pensar los cuidados como una tarea que puede realizarse de manera simultánea al trabajo remunerado? La idea deja entrever otra, que los cuidados no serían un trabajo en sí mismo. Esta lógica contraviene la lucha feminista por el reconocimiento de la crianza y cuidados como un trabajo que requiere alta e incluso, en ocasiones, absoluta dedicación en el momento en que se realiza, que desgasta, cansa e implica no solo despliegue físico sino que mental y emocional. La organización que concierne a la logística del día a día, es también, una carga que ha sido depositada en las mujeres. Así las cosas, un teletrabajo permanente para cuidadoras podría estar reproduciendo el estereotipo que el feminismo ha combatido desde hace años, el de la Mujer Pulpo que puede con todo y al mismo tiempo, la Súper Mamá que estaría entonces, también presente mientras ejecuta su jornada laboral remunerada. ¿Queremos seguir enalteciendo la productividad por sobre los cuidados? ¿O bien queremos medidas y flexibilidades laborales que permitan disfrutar de esto último?

El foco puesto en las infancias, en la línea de “la teoría del apego” y la eventualidad de que niñas y niños pequeñas/os estén con sus madres y/o cuidadora/es por periodos más prolongados antes de la escolarización o en otras circunstancias, requiere una madre psíquicamente presente. Una madre realizando funciones laborales, presionada por trabajos demandantes y exigentes, incluso desgastante en términos emocionales (como trabajadoras de la salud mental, entre muchos otros) ¿se encontraría emocionalmente en condiciones “óptimas” de, al mismo tiempo, cumplir con ese rol de cuidadora que favorece un apego saludable, al que se aspira con esta propuesta? ¿No podría esto, incluso, agudizar los niveles de estrés de cuidadoras a raíz de frustraciones propias por las expectativas que esta idea porta respecto al “apego”? A lo que apunta esto, es a que presencia física no garantiza un apego “saludable”. En situaciones de emergencia es suficiente, pero ¿cómo se sostiene en el tiempo?

En la misma línea de la teoría del apego y los múltiples argumentos que la promueven  en cuanto a la demanda de teletrabajo permanente, basados en la necesidad de conciliar la maternidad con trabajo remunerado, resulta peligroso que sea una medida como esta la que emerja como respuesta al problema. Pensarlo desde ahí, pareciera denotar tintes de privilegios, toda vez que la mayoría de las mujeres no realiza trabajos que puedan realizarse de manera virtual, mujeres trabajadoras en casa particular, mujeres que realizan funciones de aseo, comida rápida, faenas, cosechas, y tantas otras, con jornadas generalmente más extensas, ingresos mínimos y varias horas de traslado.

Que la demanda por el derecho al apego con los y las hijas/os se levante desde la alternativa de un teletrabajo permanente, excluye entonces a la mayoría de las mujeres e invisibiliza otras realidades, obstaculizando la posibilidad de construir políticas públicas que aborden el problema de manera integral y equitativa. El apego con sus cuidadoras/es un derecho de toda la infancia.

Las mujeres hemos estado por siglos relegadas a lo familiar, lo privado, mientras que el lugar de lo público ha quedado permitido para los hombres. Nuestro ingreso al mundo laboral no ha estado exento de obstáculos y dificultades, partiendo por trabajos que venían a reproducir las funciones de lo privado, se nos asociaba a asuntos de cuidado y domésticos y en consecuencia, menos valor, peor pagados.

Menores salarios, dobles o triples jornadas de trabajo, toda vez que el ingreso al campo laboral no ha ido de la mano con la corresponsabilidad en lo privado ni el avance de políticas públicas en materias de la socialización de los cuidados. Validar y reconocer el trabajo de las mujeres en lo público ha sido otro avance feminista, disputar espacios en que nuestras voces sean escuchadas, ocupar cargos de liderazgo y no vivir discriminación por tener hija/os o encontrarnos en edades fértiles. La lucha contra la violencia de género en este contexto público, también implica una de las violencias más normalizadas y continuas en nuestras vidas, el acoso y violencia sexual.  ¿Qué podría significar que muchas mujeres / cuidadoras desocuparan, de manera literal, determinados espacios en sus lugares de trabajo?

El teletrabajo permanente para cuidadoras podría configurarse como contraproducente a la bandera feminista por los cuidados como un bien público, ya que retorna esta responsabilidad al espacio doméstico reproduciendo la feminización de los cuidados. Los últimos años han develado la crisis de los cuidados con las mujeres como protagonistas, la corresponsabilidad no es aún una realidad, mientras así sea, puede ser que el teletrabajo permanente para cuidadoras/es enmascare y reproduzca una lógica sexista.

Se requiere de políticas públicas que garanticen la equidad y redistribución social y de género en esta tarea. El gobierno actual ha desarrollado un plan de Sistema Nacional de Cuidados poniendo la centralidad en la responsabilidad social, para ello urgen medidas como el avance de la ley de las 40 horas laborales o la mejora en los sistemas de pre y post natal, así como el énfasis en el acceso a jardines infantiles de calidad en cuanto espacios seguros.

Este texto no pretende, bajo ningún punto de vista, negar la crisis de los cuidados y la urgencia por asentar normas que salvaguarden la compatibilización de la crianza y el trabajo, considerando la salud mental de cuidadoras, niñas y niños y la vida familiar. Por el contrario, busca problematizar la cuestión en función del riesgo de una propuesta en particular y la premura por considerar una serie de factores y dimensiones a la hora de su abordaje y análisis político y social.

Mientras los cuerpos dóciles de las mujeres sean solo un engranaje condenado ahora no solo a la reproducción sino también a la explotación, la virtualidad solo seguirá siendo el anverso de un espejismo que trae en su reverso, volver a velar lo que por toda la historia, una y otra vez, volvemos a denunciar.

Fuente: https://www.elmostrador.cl/braga/2022/09/22/teletrabajo-permanente-para-cuidadoras-es-sus-riesgos-para-el-avance-en-los-derechos-de-la-infancia-y-de-las-mujeres/

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Desexilio con antifaces: Sólo las chicas, en la sala 2 del Teatro Circular

La obra ocurre en un verano de los `80 en el que se cruzan las generaciones y todo vuelve a empezar.

No hay armario, hay percheros, dos hileras repletas, una a cada lado y en el medio una pantalla donde se proyectarán tramos de corte testimonial en blanco y negro. Son cinco actrices, pero parecen más, quizás porque siempre están ocupadas o porque hacen de muchas y de algunos. Son todas para una, Clelia (Carla Moscatelli), el punto de confluencia, el personaje de Cesare Pavese que Domenico Caperchione traslada de Turín a Montevideo. Es su adaptación libre de Entre mujeres solas, de 1949, una novela breve que catapultó al autor piamontés.

“Cuanto más me convenzo de que hablar sin necesidad no sirve de nada, más hablo. Especialmente entre mujeres”, le hace decir Pavese a esa mujer contenida, que vuelve a su tierra para rehacerse, y eso implica montar una tienda de moda. El relato es posterior a la guerra, el espectáculo, al regreso de un exilio económico en la década de 1980. La acción sucede siempre en Carnaval, en un clima de supuesta distensión en el cual el hedonismo es el caldo de cultivo del splín, la puerta a la nostalgia, al vacío ante lo que quedó.

Como en Devenir Felisberto, para el que trabajó sobre Por los tiempos de Clemente Colling, el dramaturgo y director se regodea en la construcción de un universo. Por ejemplo, la obra abre con Perfidia (la que va “Mujer / si puedes tú con Dios hablar”) aunque quizás llegue al pico de euforia cuando bailan Cara, un tema melódico que se impuso en el Río de la Plata como hit estival en la época en que el ítalo disco acaparaba ese tipo de espacios.

Hay un aire banal bien instalado, unos modos aprendidos y madurados, que no alcanzan a tapar la gravedad de los asuntos. El círculo es nuevo, las amigas inquietas, demandantes, los galanes algo inútiles pululan, la juventud contrasta, en su ir enhebrando antojos, con la obligación de empezar otra vez, de un cambio de hábito de orden social. Corre el espumante y la ropa de estreno, los chismes y los proyectos, pero a veces las malas noticias, como un suicidio, cortan en diagonal la escena.

Un encuentro casual de esta Clelia con una lectora curiosa dará pie para intercalar citas a Orlando, de Virginia Woolf, y Carol, de Patricia Highsmith, en una suerte de educación sentimental de la eventual amante y de índice para el espectador. Lo menos teatral, quizás, de estas Chicas, sean sin embargo los monólogos a cámara, como un diario personal subrayado. Hay una sentencia de Clarice Lispector apropiada para casos como este, en que es mejor no revelar tanto: “Pero ya que hay que escribir, que al menos no aplastemos con palabras las entrelíneas”. A>ML

Sólo las chicas, una producción de Los Cronopios Teatro, con dramaturgia y dirección de Domenico Caperchione, va en Teatro Circular (Rondeau 1388), Sala 2, los sábados a las 21:00 y los domingos a las 19:30. Localidades en venta por Tickantel y boletería de la sala a $550 (2×1 Comunidad la diaria). Elenco: Carla Moscatelli, Sofía Corso, Patricia Fry, Mariana Piven y Victoria F Astorucci. Diseño de vestuario: Mauricio Pera. Diseño de escenografía: Guillermo Ifrán. Realización audiovisual: Germán Nocella, Tatiana Datz.

Fuente: https://ladiaria.com.uy/cultura/articulo/2022/9/desexilio-con-antifaces-solo-las-chicas-en-la-sala-2-del-teatro-circular/

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Camille Bruneau, La farsa de la “integración de la perspectiva de género”: una lectura feminista de las políticas del Banco Mundial

Es imposible interesarse por las políticas del Banco Mundial o por la emancipación de los pueblos sin tener en cuenta las cuestiones de género, que a su vez están entrelazadas con otros sistemas de opresión y relaciones sociales desiguales.

Aunque el Banco Mundial se apropie oficialmente de la igualdad de género haciendo del empoderamiento una obligación para los países deudores, en la práctica no hay una preocupación real por esta cuestión. Al igual que ocurre con las cuestiones medioambientales, la distancia existente entre la retórica y el cambio real es enorme.

Esta aparente inclusión es problemática en muchos sentidos: las consecuencias concretas de los proyectos realizados y las recomendaciones macroeconómicas son contrarias a cualquier perspectiva emancipadora. Además, su propia concepción de la (des)igualdad de género forma parte de una agenda neoliberal pública que ni siquiera se molesta en ocultar. Este estudio tiene por lo tanto dos objetivos: 

En primer lugar, demostrar cómo estas estrategias de género siguen afianzando la dominación occidental y a menudo refuerzan el patriarcado en lugar de combatirlo. Lo que puede observarse principalmente a través de estas tres cuestiones:

  • Esta supuesta inclusión se asemeja a un lavado de género (genderwashing), es decir, a una operación de comunicación.
  • Los discursos del Banco Mundial refuerzan aspectos de la dominación patriarcal.
  • Los proyectos y políticas prescritos tienen consecuencias negativas.

En segundo lugar, este estudio pretende aportar algunas claves de análisis para quienes quieran mirar a las Instituciones Financieras Internacionales (IFI) sin hacer oídos sordos a los principales mecanismos de opresión.

El enfoque de género del Banco Mundial: un discurso al servicio del capital, ¡no de la mayoría de las mujeres!

Tras el reconocimiento de los impactos negativos que tienen los proyectos de reducción de la pobreza, que son indiferentes a la cuestión de género y van dirigidos solamente al cabeza de familia, muchos programas de desarrollo han comenzado a hacer hincapié en la reducción de las desigualdades laborales, en las estrategias de género y el empoderamiento. Los derechos de las mujeres como parte integrante de estos proyectos de desarrollo se han convertido en el objetivo principal de las instituciones internacionales y las ONG. Los presupuestos con perspectiva de género (gender budgeting), que también se han convertido en obligatorios, no son más que la continuación de un enfoque que satisface las necesidades de los inversores y que utiliza en su favor el argumento del milagro del efecto de goteo (que supuestamente favorece a las mujeres y a las personas pobres). 

Sin embargo, además del genderwashing mencionado anteriormente, el discurso dominante del Banco Mundial y de sus aliados refuerza ciertos prejuicios de género, reafirmando así una forma de dominación patriarcal, por dos razones.

En primer lugar, al pretender “decidir por las mujeres –especialmente las no occidentales– lo que es bueno para ellas”, el Banco Mundial asume un rol paternalista o de “profesor de economía mundial” que actúa por el bien de las personas que no saben lo que necesitan.

De hecho, es mucho más habitual leer y escuchar lo que el Banco Mundial considera que es una mujer empoderada que las voces de esas propias mujeres. Los discursos se basan sistemáticamente en una u otra norma de género que refuerzan para servir a intereses específicos. Esto priva a las mujeres del sur global de su capacidad para decidir sobre los medios de su emancipación, colocándolas en compartimentos prefabricados y homogéneos, que ignoran la interseccionalidad 2/ o las múltiples y variadas realidades de las mujeres, y que son útiles a las teorías y circunstancias económicas del momento: la agente emprendedora cuyo espíritu emprendedor se ve obstaculizado por la cultura local; la proveedora de las necesidades del hogar, fundamental para la economía familiar y la resiliencia ante las crisis; la trabajadora de manos pequeñas, indispensable para el crecimiento económico; o la pobre víctima vulnerable, etc. Estos discursos se perpetúan, como se ve en un informe del FMI que califica a las mujeres como “uno de los activos más infrautilizados de la economía” 3/.

En segundo lugar, el empoderamiento, un proceso emancipatorio multidimensional que debería incluir muchos factores, se mide principalmente a través de la “participación económica y política” de las mujeres, lo cual es totalmente inadecuado. Este discurso de emancipación a través del trabajo es problemático y peligroso por varias razones:

  • Al abogar por una mayor participación de las mujeres en la vida económica, este discurso oculta por completo la realidad del funcionamiento de la mayoría de las sociedades humanas, ¡como si las mujeres no participaran en la vida económica cuando no tienen un empleo asalariado declarado! ¿Qué pasa con la colosal cantidad de trabajo gratuito que se realiza para cuidado de las personas, las comunidades y los ecosistemas, en definitiva, de la vida, sin el cual la economía productiva simplemente se colapsaría? El Banco Mundial no ignora su existencia, pero estas realidades no forman parte de sus consideraciones. En el mejor de los casos, para el Banco Mundial se trata de obstáculos para el trabajo remunerado de las mujeres. Una redistribución que no reproduzca las relaciones de explotación, que implique un reconocimiento público o colectivo o un cuestionamiento de las normas de género, no está en su agenda.
  • La desvalorización del trabajo de cuidados, mientras se valora el trabajo asalariado, puede contribuir a aumentar las desigualdades de género (al aumentar el tiempo total de trabajo), pero también entre las mujeres, ya que son las mujeres de clase trabajadora las que asumen el trabajo de cuidados en una gran parte de los hogares ricos (no asumidos por las mujeres que tienen acceso a trabajos a tiempo completo bien remunerados y que tampoco son asumidos por los hombres ni la comunidad).
  • Esta visión simplista de la emancipación como sinónimo de autonomía económica, únicamente a través del trabajo asalariado, ignora el hecho de que el aumento del número de mujeres en el mercado laboral ha ido generalmente acompañado de un aumento del número de empleos ultraprecarios. En muchos países, esta entrada en el mercado laboral se ha producido en las zonas francas, haciendo del trabajo devaluado de las mujeres una herramienta privilegiada para aumentar la rentabilidad. En Camboya, por ejemplo, los primeros años de la década de 2000 estuvieron marcados por un fuerte crecimiento económico, impulsado por las exportaciones de la industria textil, que empleaba casi exclusivamente a mujeres. Al mismo tiempo, entre 2004 y 2009, la brecha salarial se duplicó con creces. Si no se abordan simultáneamente todas las formas de explotación, la expansión del mercado laboral siempre irá acompañada de un aumento de la explotación de otras personas.
  • Además, el planteamiento no está suficientemente fundamentado. Aunque hay argumentos que sugieren una correlación entre el crecimiento económico y la reducción de la desigualdad de género, también hay argumentos que indican que la desigualdad económica aumenta con ciertas formas de crecimiento.
  • No tiene en cuenta que existen otras posibilidades para mantenerse: economía informal, autosuficiencia, etc. Los principales indicadores son las tasas de participación y los ingresos, por lo que la emancipación se mide en términos monetarios y no en términos de calidad de vida. Cabe señalar que la entrada de las mujeres en el mercado laboral suele ir acompañada de la destrucción de los medios de vida y los lugares de residencia anteriores, lo que provoca una migración masiva a las ciudades para engrosar las filas de los trabajos precarios (trabajo doméstico, trabajo industrial, prostitución, sector servicios, etc.). En muchos casos, mientras la pobreza de ingresos disminuye, la pobreza material y las dificultades cotidianas aumentan.

Este discurso de poner a las mujeres al servicio de los intereses financieros es plenamente asumido, y apenas disimulado, por un supuesto feminismo institucional y occidental con tintes imperialistas y neoliberales. Priva a las mujeres del sur global de su autodeterminación y reprime las voces radicales que hacen hincapié en el fin de la sobreexplotación del sur por el norte como condición para la emancipación de las mujeres en su diversidad.

Aunque a lo largo de los años ha integrado la crítica en su discurso, el Banco Mundial sigue hablando de las mujeres casi exclusivamente en términos económicos, cerrando la puerta a su emancipación real, que no puede reducirse solamente a la dimensión económica.

Esta integración no refleja la voluntad de poner fin a la lógica de la dominación, ni de garantizar los derechos humanos fundamentales, sino de asegurar la rentabilidad. Según el Banco Mundial, no hay que insistir demasiado en las nociones de patriarcado y de relaciones sociales desiguales, ya que ello podría socavar los cimientos de la explotación laboral en que se basa el sistema.

Camille Bruneau es militante del CADTM (Bélgica)

Publicado en francés en el núm. 81 de la revista Les autres voix de la planète, cuyo monográfico está dedicado a “Deudas y feminismos, por un impago feminista de la deuda”, editada en Bélgica por el Comité por la Abolición de las Deudas Ilegítimas (CADTM).

Traducción: Beatriz Ortiz

Notas.

1/ Este artículo es un extracto de un estudio más amplio realizado por Camille Bruneau. El contenido completo del estudio está disponible en francés en la web del CADTM: https://www.cadtm.org/La-farce-de-la-prise-en-compte-du-genre-une-grille-de-lecture-feministe-des-19943

2/La interseccionalidad es un concepto que tiene su origen en el black feminism (feminismo negro), fue acuñado por la jurista estadounidense Kimberlé Crenshaw para dar cuenta de la existencia de múltiples discriminaciones que antes eran invisibles en el contexto de un enfoque segmentado y jerárquico de la discriminación dentro del derecho. Según el Movimiento Europeo contra el Racismo (ENAR), el enfoque interseccional permite tener en cuenta que las personas que se encuentran en la intersección de varias fuentes de discriminación (por ejemplo, ser mujer, ser de religión musulmana, ser de origen extranjero, etc.) sufren a menudo una nueva forma de discriminación resultante de la acumulación de varias características.

3/Lovisa Moller y Rachel Sharpe, para ActionAid, “Women as ‘underutilized assets’- A critical review of IMF advice on female labour force participation and fiscal consolidation”, 2017, https://actionaid.org/publications/2017/women-underutilized-assets

Fuente: https://vientosur.info/la-farsa-de-la-integracion-de-la-perspectiva-de-genero-una-lectura-feminista-de-las-politicas-del-banco-mundial/

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Algunos libros para un verano «educativo»

Neuroeducador. Una nueva profesión

Francisco Mora
Alianza Editorial

Francisco Mora es, por derecho propio, uno de los más importantes divulgadores de la neurociencia en el campo de la educación. En este último libro explora la posibilidad de que en ese cruzarse disciplinas y campos del conocimiento sea posible el surgimiento de las y los neuroeducadores.

 

 

 

 

Mimosa y Sam. Un festín en el jardín

Cathon
Ed. La Finestra Lectora

Mimosa y Sam son dos buenos amigos que se dedican a resolver misterios en el jardín… Esta vez toca averiguar quién se está comiendo las horas de albahaca. El libro, un cómic escrito e ilustrado por Cathon, está pensado para público prelector a partir de los tres años y para hacer lecturas compartidas.

 

 

Schola delenda est?

Pascual Gil
Apostroph

Pascual Gil es una de las voces más jóvenes y críticas del panorama educativo actual. Es profesor de Geografía e Historia en un centro de secundaria. Desde la más absoluta cercanía con el aula, critica en este volumen la entrada de intereses más o menos mercantiles, neoliberales y desreguladores en la escuela. Intereses que utilizan, por ejemplo, conceptos como las competencias clave como puntas de lanza. Un ensayo crítico de rápida lectura que da que pensar.

 

 

La evaluación formativa.

Estrategias eficaces para regular el aprendizaje

Mariana Morales y Juan Fernández
SM

La evaluación formativa puede ser una de las más poderosas herramientas para modificar la actuación en el aula. Tanto la del docente como la del alumnado. Evitar la nota numérica y multiplicar el feedback que se ofrece a chicas y chicas; permitir que corrijan y repitan sus trabajos para que los mejoren. Medir la evolución del aprendizaje y no del aprobado. Este libro de Mariana Morales y Juan Fernández te permitirá, al menos, dar algunos primeros pasos en este campo.

 

Ni musas ni sumisas

Helena Sotoca
Editorial Bruguera

Ni musas ni sumisas no es un libro sobre educación, pero sí. Habla del papel de las mujeres a lo largo de la historia del arte; de qué puesto ocupan y han ocupado a lo largo de los siglos. El feminismo vuelve a servir para analizar de forma crítica no solo la historia, sino el papel del arte y la cultura, de los valores que transmite, de la sexualidad o los cánones de belleza.

 

 

 

Algunas lecturas educativas para el día del libro 2022

 

Profe y enano. El orgullo de la diferencia

Josep María Alaña
Editorial Octaedro

Ser enano no es especialmente fácil. Ser diferente no lo es. Y no lo es especialmente en las aulas, ya se sea alumno o profesor. Josep María Alaña explica en este volumen cómo ha vivido todas estas experiencias. En definitiva, es una reflexión sobre la diferencia y su aceptación.

 

 

Hacia una escuela para lo común. Debates, luchas y propuestas

Jordi Collet y Silvia Grinberg
Morata

La educación y la escuela están atrapadas en un momento complicado, manejadas con la lógica utilitarista e individualista, enfocadas al mercado de trabajo, a la supervivencia. Collet y Grinberg eligen pensar en ellas como posibilidad de acercamiento y construcción del bien común. Se trata de una búsqueda de alternativas a esa educación «técnica y neutral» que tanto se vende.

 

 

Cuentos de casa

Salvador Comelles
Anaya

Los objetos cotidianos que puede cualquiera encontrar en su casa, qué se yo, el sofá, un espejo, el ratón del ordenador o un rotulador… Todos tienen vida popia. Es mejor no despistarse. En este libro encontrarás algunas historias que nos hablan de esas cosas que hacen las cosas en casa cuando no nos damos cuenta.

 

 

100 actividades de ámbito artístico para primaria

Josué García García
Editorial Graó

Cual libro de recetas, en 100 actividades… encontrarás un centenar de actividades que poder desarrollar con las chicas y chicos de tu clase (no solo). La idea es trabajar la creatividad, la interpretación y la percepción del alumnado. Además de la larga lista de posibilidades, el libro está pensado casi como un recetario, y en cada una encontrarás lo siguiente: materiales necesarios para llevarlas a cabo; descripción de la propuesta; desarrollo y actividades alternativas.

 

 

Los Forasteros del Tiempo 12: La aventura de los Balbuena: objetivo la Luna

Roberto Santiago y Pablo Fernández
SM

Los Balbuena están en 1969 metidos en el módula lunar Eagle, en la misión espacial Apolo 11… a punto de pisar la Luna. Seguramente, la mayor aventura de las que han vivido hasta la fecha.

 

 

Territorios de juego y exploración. Derecho a jugar

Alejandra Dubovik, Alejandra Cippitelli
Editorial Octaedro

Este libro habla de territorios de juego y de experimentación entendidos como espacios que ofrecen las condiciones óptimas a los niños para que los conquisten y los construyan desde su creatividad. A partir de la manipulación del material, en colaboración y comunicación con sus compañeros y compañeras, y mediante el imaginario colectivo y participativo, los pequeños van construyendo el conocimiento.

 

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Entrevista a Blanca Athié, Poesía tras las rejas: palabras que liberan

Entrevista a Blanca Athié escritora y promotora cultural mexicana

Por J. Fernanda Sánchez Jaramillo 

Blanca Athié obtuvo el Premio de Cuento José Agustín en el 2013. Fue semifinalista del Mundial de Escritura en el 2020. Su producción literaria aparece en diversas antologías y portales digitales.

Se destaca la antología: El tejido de la mujer araña sobre maternidades disidentes, publicado a través del Mapa de Escritoras Mexicanas Contemporáneas. Ha sido invitada a la Feria Municipal del Libro de Guadalajara (2017-2018-2019). Como promotora cultural dirigió la Feria Nacional del Libro de Iguala en mayo del 2016 dedicada a Elena Garro, primera feria temática y dedicarla a escritoras mexicanas. Coordinó con Julio Moguel la Feria Internacional del Libro de Acapulco (2016). Imparte talleres literarios a mujeres privadas de su libertad y en el Centro de Justicia para mujeres en el estado de Jalisco. Además, lidera talleres sobre Literatura del cuerpo en otros espacios.

Foto: Blanca Athié, archivo personal.

JFSJ: ¿Cuándo y por qué decidiste realizar un taller de poesía en la cárcel de mujeres?

BA: Me gusta más el termino “escritura para mujeres” que taller de poesía o taller literario. Nos ayuda a resituar la escritura como resiliencia o territorio donde todas las mujeres nos encontramos y nos escribimos. Fue una iniciativa personal. A mí me interesa la escritura de mujer como territorio donde autoafirmamos nuestra identidad, resistimos y colectivizamos. Las mujeres privadas de su libertad (somos respetuosas con ellas al usar este término y cuidar su dignidad y la no re victimización usando otros) son un ejemplo de resistencia.

Por ello, el año pasado busqué a la Secretaría de Cultura de Jalisco, y en convenio con la Dirección General de Prevención y Reinserción Social (DIGPRES) aceptaron el proyecto e iniciamos en la segunda semana de agosto del 2021.

JFSJ: ¿En qué centro penitenciario estuviste y cuántas mujeres participaron?

BA: En el Centro de Reinserción social para Mujeres privadas de su libertad en Puerto Vallarta, Jalisco.  Realicé ocho sesiones. Se inscribieron 20 personas, pero completaron el proceso siete mujeres.

JSFJ: ¿Qué metodología utilizaste?

BA: Metodología propia. Diseñé un programa basado en escritura o literatura de mujer con fundamento en la crítica feminista y decolonial para diseñarlo a manera de subjetividad literaria. Por ejemplo, la escritura como un Cuarto propio pensando en Virgina Woolf, o privilegiando diarios tales como el Cuaderno dorado de Doris Lessing, e incorporando el sentir de nuestras hermanas afrodescendientes e indígenas, apropiándonos de nuestros cuerpos como espacios o territorios desde los que escribimos.  El ser “cuerpos” permite el contacto con otros cuerpos, como los árboles.  En ese lugar tenían jardines, por eso como tarea abrazaban árboles y dejaban fluir las sensaciones para luego escribirlas.

JFSJ: ¿Cuáles son los temas recurrentes de sus poesías?

BA: El erotismo, la metáfora animal o vegetal para la resistencia e identidad. También las emociones propias habitadas a raíz de sus historias personales.

BA: Para la sesión de animalización usamos las metáforas como forma de supervivencia y evolución. Me gustó mucho que recurrieron a la mariposa y al águila, animales con alas.

            “Mi vida la comparo con la metamorfosis de la mariposa por sus tres etapas. Primero, el gusano, por feo, insignificante y desagradable a la vista. Segundo, se convierte en un capullo donde se prepara para transformarse en lo bello y hermosa que es la mariposa, una transformación espectacular, como las etapas de la vida. Eso soy: una mariposa”.

            “Siempre me he soñado águila. Vuelo. Siempre fui libre, emprendía mi vuelo muy alto, pues nunca pensé caer. Hoy en día soy un águila con el ala rota, hoy no puedo volar, pero tengo la esperanza y la fe que pronto voy a volver a emprender el vuelo”.

(Ambos fragmentos pertenecen a Mago).

No solo el tema animal como metáfora, sino como amor y cuidado. Becky suele representar a las compañeras en concursos literarios. Ella encontró el cuidado y amor mutuo en su gato llamado “Timy”. Algunas mujeres privadas de su libertad tienen animales de compañía.

“Sentir miedo de perder eso que me hace sonreír, quien llegó a mi vida para cambiar este espacio lleno de soledad por compañía. No quiero que se vaya de mi vida, este miedo incesante, si se va no lo soportaría. Como no llegar a quererte tanto si tú alegras con tu cariño, juegos y alegrías. Estás atento a cada paso que doy, me sigues, corres lleno de vida hacía mí. Aquí, un hogar que te esperó por mucho tiempo que por miedo a amarte tanto no te aceptaba, te cerré por muchos días esta puerta fría en estas cuatro paredes, y de mi pesar: nada; hoy que te tengo. Yo te amo y me dueles, me duele si te vas de mi vida. Te llamo por tu nombre, me miras con tus ojitos aceitunados, te estiras y yo te miro con estos ojos cargados de lágrimas, y pienso en el hecho de tenerte clandestinamente –una cárcel dentro de otra cárcel–, y si enfermas no sé qué haría, correría para salvarte la vida. Ya no te vayas de mi vida, ni de estas cuatro paredes frías, de esta cruel vida, porque por más que lo intente, este acero jamás rompería, y estas bardas inútilmente atravesaría.

Te amo, porque ya eres parte de mi vida. Inocente eres y no te importa pasar tu vida en esta cárcel haciéndome compañía, tal vez para el mundo sea un simple gato, pero para mí: eres mi mundo”. Becky

La pérdida es también un tema que nos atraviesa a los seres humanos, pero recobra particular significado cuando esa pérdida son hijos.  Escribir para que los seres amados vivan siempre.

“Dios y la vida me dieron un regalo de nueve meses de espera, había una vida dentro de mí, alegrías, pero más que nada tristezas me acompañaron esos meses, la muerte de mi padre y la renuncia de mi trabajo, pero al verla por primera vez sólo sentía alegría y amor. Cuatro años, sólo cuatro años pude verla crecer, por la ambición de su padre y su abuela ya no está conmigo de la manera más cruel y vil me la arrebataron de mis brazos, me ha quedado un vacío en mi corazón, una herida que nunca sanará, sólo dos fotografías, un peluche y recuerdos me quedan de ella, solamente en mis sueños la puedo abrazar, solamente en mis sueños la veo creciendo. Ahora eres una estrella que brilla en la noche.”.

Unicornio

      La naturaleza como resiliencia. Es el caso de Marta:

“La naturaleza es lo que nos mantiene con vida, si observas delicadamente un árbol es un ser mutilado, sólo que su cabeza está plantada en la tierra, sus ramas son sus brazos, piernas, acabas con la especie marina, estás acabando con todo lo que nos da vida, vida, vida… la ecología es lo más importante en este planeta, gobiernos, leyes, son una porquería , poder, control, generar dinero es lo único que les importa, expedientes muertos, arrumbados de personas inocentes y que ya tienen su libertad pero por no trabajar en ellos siguen pagando un delito, no me destruyas, mejor ayúdame sociedad, en vez de juzgarme ven y ayúdame que el dios del universo te lo regresará” Marta

La verticalidad y el coraje de mantenerse viva y fuerte, como el caso de Ana:

“En un instante, repentinamente, como suelen ocurrir las cosas que te trasforman, la vida se me destrozó, como fractura un cuerpo en pleno accidente.  Un parpadear de ojos basta para que te despiertes y tú cuerpo y casa ya sean otros. Un cuerpo que recibió una bala por accidente y me dio un nuevo caminar, a lo mejor lento, pero más firme que nunca. La vida –¿O yo?— me dio una oportunidad más para darme cuenta lo fuerte que soy y la verdad llegue Más allá de lo que tengo que llegar. Más allá del miedo. Más allá de los miedos. De mis miedos. Si me dieran a escoger, sí volvería a pedir ser yo, con todas mis desgracias que al final son oportunidades sí sabemos canalizar nuestro coraje”. Ana

JFSJ: ¿Has pensado en realizar este taller en otros centros penitenciarios?

BA: Si, me gustaría replicar la experiencia en otros Centros. Sin duda seguiré gestionando.

JFSJ: ¿Cambió tu escritura a raíz de esta experiencia?

BA: Mucho. Yo dinamité mi propia escritura. Ahora valoro mucho visibilizar estos temas en mis cuentos. Incluso he creado un personaje, mujer privada de su libertad, para mi primera novela. Son experiencias que nos encaran con otras partes de nosotras que desconocemos, pero que están ahí, porque a las mujeres se nos ha callado la voz por siglos. Por ejemplo, el famoso síndrome de la impostora que todas tenemos donde persiste la idea de no valorarnos a nosotras mismas ni lo que escribimos, lo cual fortalece al patriarcado. Este taller me hizo encarar a mi impostora: escribir es resistir y existir. Todas las letras importan, así como todos los cuerpos y todas las vidas. Tenemos que hacer de nuestras letras, algo que nos pertenezca, para confrontar al patriarcado que nos quiere calladas, inseguras y encarceladas.

JFSJ: ¿Qué otros proyectos desarrollas actualmente?

BA: Actualmente me dedico a temas de Crítica literaria feminista, talleres sobre literatura del cuerpo. Estoy coordinando un libro colectivo, sobre Mujeres en la Independencia de México, resituando a nuestras hermanas insurgentes en una Matria, que este año verá la luz.

J. Fernanda Sánchez Jaramillo, animal humano, mujer sentipensante. Candidata a doctora en derecho, jurista, comunicadora social y periodista, magister en relaciones internacionales y trabajadora social comunitaria. Feminista libertaria y comunitaria suramericana.

Fuente: https://rebelion.org/poesia-tras-las-rejas-palabras-que-liberan/

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Feminismos. Un viaje hacia la Educación Sexual Integral que queremos, América Latina

La implementación efectiva y libre de tabúes de la Educación Sexual Integral (ESI), es una herramienta fundamental para cambiar esta realidad, así como la construcción de espacios horizontales, democráticos y no adultocéntricos. Es por ello que desde Impacto Digital, FUSA AC y UNFPA lanzan una nueva edición de #EsConESI, un proyecto que se propone contribuir a la educación sexual integral en América Latina a través del fortalecimiento de la participación activa de jóvenes. Su cuarta edición en el país es impulsada por la Iniciativa Spotlight en Argentina, para abordar la prevención de las violencias basadas en el género.

La implementación efectiva y libre de tabúes de la Educación Sexual Integral (ESI), es una herramienta fundamental para cambiar esta realidad, así como la construcción de espacios horizontales, democráticos y no adultocéntricos. Es por ello que  desde  Impacto Digital, FUSA AC y UNFPA lanzan una nueva edición de #EsConESI, un proyecto que se propone contribuir a la educación sexual integral en América Latina a través del fortalecimiento de la participación activa de jóvenes. Su cuarta edición en el país es impulsada por la Iniciativa Spotlight en Argentina, para abordar la prevención de las violencias basadas en el género.

Desde el espacio organizador de éste proyecto advierten que la incidencia de sífilis en el grupo de 15 a 24 años es casi el triple de la tasa en la población general y presenta una tendencia ascendente. En el 2021 se registraron más de 8.700 denuncias de violencia de género, un 18%más que el año pasado y la mayoría de las víctimas son mujeres jóvenes. Asimismo, en un primer relevamiento a 397 jóvenes de  Argentina, el 60,71% afirmó que si bien cree que tiene conocimientos sobre educación sexual integral, no los aprendió en la escuela.

La convocatoria está orientada a jóvenes de entre 16 y 24 años que vivan en Argentina y estén activando por la prevención de las violencias de género y la efectiva implementación de la ESI. Serán seleccionados 30 jóvenes para participar de un proceso de aprendizaje en modalidad híbrida, que abordará temas relacionados a la educación sexual integral, la incidencia política y la participación juvenil, junto profesionales, activistas y jóvenes de otros países de Latinoamérica«Quienes participen de esta iniciativa, podrán participar de un encuentro presencial de cierre en Córdoba y formar parte de una comunidad latinoamericana de pibes, pibas y pibis que activan por sus derechos» explicaron desde la organización del proyecto.

Fuente: https://www.resumenlatinoamericano.org/2022/06/02/feminismos-un-viaje-hacia-la-educacion-sexual-integral-que-queremos/

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México: Un programa de formación para pequeños empresarios ayuda a prosperar a muchas mujeres

Maria del Carmen Escobar es psicóloga y especialista en Prevención de Violencia Familiar y fundadora de Conciencia Áurea, en dónde brinda servicios de consultoría personalizada en línea para personas que quieren realizarse. A través de su guía, acompañamiento y orientación psicoemocional, María del Carmen contribuye al empoderamiento de las mujeres mexicanas e incluso a la de las de América Latina.

La historia de Carmen empezó desde que era adolescente cuándo le llegó su menstruación y le surgieron miles de dudas sobre su cuerpo y su proceso de ser mujer, llenándose de inseguridades que estuvieron presentes varios años de su vida.

“El origen de mi idea de empresa surge de un vacío que quedó desatendido a nivel de mi propia historia personal y familiar. Cuando yo tenía 13 años, recibí por primera vez mi sangre menstrual. A mí, mi mamá ya me había explicado que eso le sucede a todas las mujeres. Aun así, el día que ocurrió mi primera menstruación sentí un vacío inexplicable, por lo que al pasar de los años yo me hacía preguntas al respecto, pues no podía dejar de sentir que estaba viviendo un proceso natural de forma contranatural”, dijo.

No fue hasta el 2015 que Carmen encontró las primeras respuestas a través de la Primera Cumbre Latinoamericana por una Cultura Menstrual, sobre el ciclo femenino que, a su parecer, abarca cuestiones culturales, psicoemocionales, energéticas, espirituales y físicas, “es decir, una comprensión holística sobre el ciclo femenino. Así que me convertí en investigadora de dicho tema en el Organismo de Investigación y Aplicación de Cosmosociología y como resultado creé mi Sagrado Sincronario Menstrual”, que después evolucionó dando paso a asesorías y estudios que la ayudaron a crear Conciencia Áurea.

Allí, ayudan a las personas a concienciarse de su realidad.

“Este es un tema que está muy descuidado en el desarrollo de las personas y que como consecuencia tienen muchos problemas en la salud emocional y en las relaciones sociales”.

De acuerdo con María del Carmen, hoy en día las personas están experimentando grandes niveles de estrés y sintomatologías como enfermedades físicas y emocionales; por ello, junto con Pablo Lema, Carmen imparte asesorías y guías a través de diversos ciclos.

Después de años de estudio y de mucho trabajo, María del Carmen escuchó en su comunidad la llegada de Balloon Latam, una empresa social que podía ayudarle a aterrizar su idea de emprendimiento. Sin dudarlo, inició con el programa de capacitación, y después de casi tres años continuó tomando varios talleres y capacitaciones, en dónde, además de aterrizar su negocio, se empoderó lo suficiente para reconocer que su trabajo valía y que de esa manera podía ayudar a otras mujeres.

Esa misma empresa le hizo una invitación a participar en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con sede en México, en la segunda emisión del proyecto llamado “Empodérate”. Gracias a la fuerza de su emprendimiento y al cumplimiento de todos los requerimientos, María del Carmen es un caso de éxito. Aprendió a consolidar su negocio a través del apoyo económico y académico que recibió por parte de los mentores del programa.

Participantes del programa de "Empodérate" del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

PNUD México
Participantes del programa de «Empodérate» del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Empodérate

El PNUD tiene como prioridad contribuir a que las personas de comunidades en situación de vulnerabilidad cuenten con capacidades para acceder a más y mejores oportunidades para participar en actividades económicas que incrementen sus ingresos de manera sostenible, y así contribuir a la Agenda 2030.

Mariana Villasuso, coordinadora de Proyecto, Unidad de Desarrollo Social y Económico del Programa, habló con Noticias ONU sobre cómo este programa logra atacar cinco Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030: el número 8 que busca lograr trabajo decente y un crecimiento económico; el 10, que trata temas de reducción de desigualdades; el 11 que busca crear ciudades y comunidades sostenibles; y el 5 que aborda la cuestión de la igualdad de género.

“Hacemos desarrollo económico incluyente, que es trabajar con el sector privado en todos sus sentidos, para que en su enfoque tengan esa transvaloración de desarrollo sostenible y el enfoque de la Agenda 2030. También hacemos evaluaciones, implementación para que la política social llegue a dónde tenga que llegar. También trabajamos con poblaciones que han sido tradicionalmente excluidas para hacerlas crecer, y por último hacemos desarrollo económico incluyente”, explicó.

Este proyecto, que se desarrolló durante la pandemia para hacer frente a las repercusiones que está dejando, busca contribuir a que muchas personas en México tengan mejores oportunidades e ingresos a través de sus empresas o negocios.

“Muchísimos jóvenes se quedaron sin trabajo, entonces creemos que el emprendimiento es un motor de inclusión financiera y un motor para ellos y ellas”, indicó Mariana.

Empodérate” tiene como público objetivo empresarios que cuenten con capacidades para lanzar y hacer crecer sus proyectos productivos y que tengan a la vez un impacto socio ambiental, a través de una capacitación integral para el desarrollo de Planes de Negocio alineados a la Agenda 2030.

En su segunda edición, el programa tuvo que ser de manera virtual, lo que les trajo un crecimiento en el número de participantes, pudiendo llegar a más lugares, como Puebla, el Estado de México, Hidalgo, Guerrero, Morelos, Tlaxcala y Veracruz, y logrando empoderar a más de 100 personas a lo largo de dos años.

El programa “Empodérate” está dividido en cuatro componentes: capacitación, mentoría personalizada, otorgación de capital semilla y vinculación comercial. El gran componente de esta segunda edición fue la alfabetización digital que permite mejorar la resiliencia de los emprendimientos en esta era postcovid.

En total participaron 70 negocios, de estos el 80% fueron liderados por mujeres que rebasan los 70 años de edad, por lo que el componente digital fue de suma importancia para ellas.

“Normalmente las mujeres han sido tradicionalmente excluidas de liderar pequeñas y medianas empresas. La buena noticia es que en este caso ocho de cada diez empresas estuvieron lideradas por mujeres, lo que hizo que se incrementaran sus metas y claro, que mejorara su situación económica”, agrega Mariana.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo no sólo imparte la formación, sino que también da un seguimiento puntual al negocio o emprendimiento para revisar el uso que se está haciendo.

María del Carmen pudo aprovechar tanto la capacitación, como el capital semilla, con el que pudo comprar un equipo más profesional para impartir las clases en línea. De igual forma, María del Carmen, tiene una mentora que sigue cada uno de sus pasos para poder darle la certeza de que su emprendimiento obtenga un buen resultado.

El caso de María del Carmen es uno de muchos que han logrado empoderarse con este tipo de programas que les ofrece las herramientas necesarias para iniciar o crecer una idea de emprendimiento, que además de aportarles a su economía, también contribuyen al crecimiento económico de su comunidad.

Fuente: https://news.un.org/es/story/2022/03/1504612

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